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2.

Su proyecto de vida es el propio de una orden religiosa, suscitada bajo el impulso


del Espíritu Santo y aprobada por la Iglesia: viviendo en comunión de hermanos,
desean seguir a Cristo, casto, pobre y obediente; buscan la verdad y están al
servicio de la Iglesia; se esfuerzan por conseguir la perfección de la caridad según
el carisma de san Agustín y el espíritu de la recolección.
3. 6. Características generales del movimiento
Señalo las principales sin aducir justificantes.
a. Aprecio de la regla primitiva
b. Vida común y pobreza individual
c. Asperezas y penitencia
d. Pobreza común
En este punto hay variedad. Los franciscanos no admitían la propiedad de bienes
inmuebles ni réditos fijos. Santa Teresa fundó sus monasterios sobre la pobreza,
sin rentas. Sin embargo, benedictinos, mercedarios, brígidas y agustinas admitían
propiedades y rentas moderadas.
e. Espíritu de oración y recogimiento
El rasgo que mejor define a recoletos y descalzos es el recogimiento. Entre ellos
todo tiende a crear un ambiente propicio para la oración. La meditación, a la que
dedican, al menos, dos horas diarias, ocupa el centro de la jornada. Los
benedictinos mantienen el canto del oficio. Los demás prescriben el simple recitado
o, a lo sumo, el canto llano, “por ser más conforme al trato de oración mental”.
f. Estudios y apostolado
Santa Teresa tuvo presentes las necesidades de la Iglesia al implantar la reforma
en San José. Las constituciones recordaban a las agustinas recoletas que debían
ayudar con “su oración, silencio y mortificación a las necesidades de la Iglesia”.
Santa Teresa no quería monjas resabidas y se contentaba con que las aspirantes
tuvieran “entendimiento y habilidad para rezar el oficio divino”. Entre los religiosos
el apostolado y el estudio ocuparon un puesto marginal. El estudio favorecía la
ilustración, no la devoción, y abría la puerta a privilegios contrarios la vida común.
El apostolado era difícilmente compaginable con su tendencia al recogimiento. Las
circunstancias les obligaron pronto a organizar los estudios y a participar en el
apostolado activo y directo.
g. Comunidades pequeñas
Los agustinos fijaron su número en 14 religiosos de coro y 6 legos. Las comunidades
de monjas giraban en torno a las 20 de coro más las legas. Los franciscanos quieren
comunidades pequeñas porque facilitan la guarda de la pobreza. Santa Teresa y los
agustinos insisten en la caridad.
4. El 19 de octubre de 1589, se forma la primera comunidad con 8 religiosos en
Talavera de la Reina, España, antigua claustro monacal su vida era pobre, austera
y totalmente entregada a Dios.
Primeras Fundaciones: La buena armonía entre los calzados y lo descalzos facilita
la fundación de los nuevos conventos que forman la primera provincia autónoma
recoleta aprobada por el papa en 1602.
Talavera (1589), Portillo (1590), Nava del Rey (1591), Madrid (1596), El Toboso
(1600).
Primera Expansión: se genera una polémica entre calzados y recoletos, comienza
la expansión con autonomía administrativa, cruzando los límites de Castilla y se
asienta también en los reinos de Alagón.
Zaragoza (1602), Borja (160), Zuera (1603), Valencia (1603), Benabarre (1604),
Alagón (1604).
Gran Expansión Peninsular: esta es imparable durante el primer cuarto del siglo
XVII.
Pedrosa (1605), Bolea (1607), Granada (1614), Caudiel (1616), Santa Fe (1617),
Toledo (1617), Barcelona (1619), Huesca (1620), Sevilla (1625).

5. En 1597, los frailes del convento agustino en Villa de Leiva, Colombia, entran en
contacto con ermitaños del cercano Valle del Rio Gachaneca, Fray Mateo Delgado,
promueve la construcción de una ermita y luego la creación de un convento de
observación estricta llamados desiertos ellos Vivian una vida dedicada
exclusivamente a la meditación, lección y trabajo manual.
Primeras Fundaciones en América: en 1616 los Agustinos Recoletos
Colombianos adoptaron como regla general la forma de vivir de los Españoles.
Desierto de N.S. Candelaria (1604), La Popa de Cartagena (1606), Panamá (1612),
Misión de Urabá (1626), Bogotá (1635), Tunja (1635), Misión de Darien 6.(1636),
Misión de Casanare (1662).

6.

7.El origen de los Agustinos Recoletos en Colombia se remonta a finales del siglo
XVI cuando el sacerdote Agustino Mateo Delgado entró en contacto con unos
ermitaños que habían construido una ermita a la Virgen de la Candelaria a orillas
del río Gachaneca, donde actualmente se levanta el Convento de El Desierto de la
Candelaria, en Ráquira, Boyacá; a estos ermitaños les aconsejó que buscaran
apoyo en los superiores de su Orden para transformar la ermita en un convento
regular e implantar el estilo propio de las recolecciones. Los ermitaños acogieron el
consejo y en mayo de 1604 ofrecieron la ermita a la provincia agustiniana de
Colombia con la condición de que colocaran en ella religiosos recoletos; el 29 de
junio de ese año el consejo provincial aceptó la donación y encomendó al Provincial,
padre Vicente Mallol, la redacción de los estatutos que deberían vivir los religiosos.
El padre Vicente Mallol ejecutó el mandato del consejo con prontitud: el 12 de agosto
de 1604 un delegado tomaba posesión de la ermita e imponía el hábito a los
primeros recoletos colombianos: Mateo Delgado, Antonio Correa y Juan Rodríguez.
En 1629 se unieron a los recoletos españoles y fortalecieron una experiencia
reformada que lentamente fue marcando su huella en la historia. Pronto los muros
del primitivo convento resultaron estrechos para alojar a quienes deseaban abrazar
el ideal agustino recoleto y por ello en el giro de pocos años de fueron fundados
otros conventos en Cartagena, Panamá, Bogotá, Tunja, Cartago (Costa Rica),
Honda, Lima (Perú) y Misque (Bolivia), entre otros.