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PRIMEROS AUXILIOS CONTRA HEMORRAGIAS

 En caso de hemorragia externa presione directamente en la herida con


apósitos estériles o con una tela limpia.

 El miembro afectado se elevará por encima del nivel del corazón.


 Si la hemorragia no cesa, hacer compresión arterial.
 Como medida extrema, en caso que siga saliendo sangre, aplicar un
torniquete. Si la zona herida no lo permite, presione fuertemente con sus
dedos, la arteria responsable de la hemorragia. El torniquete se aplicara en
un nivel entre la herida y el corazón. No debe emplearse a ser posible,
cuerda, alambre u otros objetos finos que puedan cortar al comprimir; lo
usual es utilizar un pañuelo plegado o algo similar con suficiente anchura
(5 cm. Aproximadamente).
 Después de colocar el torniquete y hasta que la víctima sea atendida en un
centro asistencial, el mismo deberá aflojarse un poco, para permitir el riego
sanguíneo del resto del miembro afectado, por lo menos cada 15 a 20
minutos, volviendo a apretarlo nuevamente.
 Es muy importante reflejar en un lugar visible de la víctima, la hora y la
localización del torniquete y debe procurarse mantenerlo a la vista de todos,
sin ocultarlo con ropa u otros objetos.

(Su uso implica un riesgo severo: la necrosis del área afectada, lo que es lo
mismo que la muerte de dicho tejido por falta de riego sanguíneo.)
Traslade al afectado inmediatamente al centro asistencial más cercano.
TRATAMIENTO DE QUEMADURAS LEVES
1. Deja correr agua fresca sobre la quemadura. Hazlo lo más pronto
posible para evitar mayores daños en la piel. Coloca la zona afectada debajo
de un chorro de agua fresca durante 10 a 15 minutos o hasta calmar el dolor.
Evita usar agua fría, ya que esto puede dañar la piel que rodea la quemadura.
El paso repentino del calor extremo al frío extremo solo retrasará el proceso
de curación.

2. Quítate rápido la ropa o las joyas ajustadas. Lo más pronto posible o


mientras enjuagas la quemadura, retira todo lo que pueda apretar la piel
mientras la herida se hincha. Si no estás seguro de algo, quítatelo. Esto
facilita el flujo de la sangre hacia la herida para que empiece a sanar. Retirar
la ropa o las joyas ajustadas también puede prevenir mayores daños

3. Aplica una compresa fría. Si el agua fría no es una opción, usa una
compresa fría o una bolsa de hielo envuelta en una toalla. Colócala sobre la
quemadura. Aplícala durante 10 a 15 minutos, espera 30 minutos y vuelve
a aplicarla durante 10 a 15 minutos más. Nunca coloques hielo o la
compresa directamente en la quemadura, ya que esto dañará la piel. Mantén
la toalla entre la piel y el hielo.

4. Toma un analgésico de venta libre. Los analgésicos de venta libre como


el ibuprofeno, el paracetamol, la aspirina o el naproxeno pueden ser útiles
si los síntomas son una molestia para ti. Si el dolor no disminuye después
de varias horas, toma otra dosis del medicamento. Evita administrar aspirina
a los niños pequeños o si recién te recuperas de la gripe o la varicela. Sigue
las instrucciones del paquete. Estas varían según el medicamento que elijas.

5. Limpia la quemadura. Después de lavarte las manos, usa agua y jabón


para limpiar la quemadura y evitar que se infecte. Aplica un antibiótico
como Neosporin cuando hayas terminado para mantener limpia la
quemadura. El aloe vera también puede aliviar la piel. Busca aloe vera con
pocos aditivos. Los antibióticos o el aloe vera también pueden evitar que
los vendajes se peguen. No revientes las ampollas mientras limpias la
quemadura, ya que protegen tu piel de las infecciones. Ten cuidado de no
reventar la ampolla o drenar su contenido, puesto que el cuerpo es capaz de
encargarse por sí solo de las ampollas leves. No es necesario aplicar un
ungüento antibiótico si las ampollas aún no han reventado. Pero, si ya
reventaron o si la herida está expuesta, usa un antibiótico para prevenir la
infección.
6. Cubre un poco la quemadura con ungüento y gasa. Es posible que no
necesites aplicar un vendaje en las quemaduras de primer grado, las
ampollas que no han reventado o la piel que no está expuesta. Pero, las
quemaduras pequeñas de segundo grado necesitarán que las vendes para
evitar que se infecten. Cubre ligeramente la quemadura con gasa y asegúrala
suavemente con esparadrapo. Cambia la gasa todos los días. No coloques
la gasa directamente en cualquier herida. Una herida siempre debe estar
cubierta con una crema o un ungüento antes de aplicar la gasa. De lo
contrario, al momento de retirarla, toda la piel recién formada será
arrancada con ella.
Retira la gasa en la dirección del crecimiento de vello que rodea la herida.
Si la gasa está pegada a la herida, aplica agua tibia o una solución salina en
la gasa atascada para retirarla con mayor facilidad. Haz una solución salina
añadiendo 1 cucharadita de sal en 4 litros (1 galón) de agua.

7. Evita usar remedios caseros como claras de huevo, mantequilla y té. El


internet está inundada de soluciones "milagrosas" para las quemaduras,
pero existen pocos estudios científicos que respalden su eficacia. Muchas
fuentes confiables (como la Cruz Roja) han descubierto que son peores para
las quemaduras porque contienen bacterias que pueden dar lugar a la
infección. Los hidratantes naturales como el aloe vera o la soya podrían ser
útiles en casos de quemaduras de sol.

8. Observa la quemadura para ver si hay infección. Presta atención a la


herida para ver si cambia de color a rojo, marrón o negro. Además, observa
si hay una decoloración verde de las capas de grasa que están debajo y
alrededor de la herida. Busca asistencia médica si la quemadura no se cura
después de varias semanas. Una quemadura que no sana puede ser signo de
complicaciones, infección o una quemadura más grave. Contáctate con tu
doctor si presentas cualquiera de los siguientes signos:
 Calor
 Sensibilidad o dolor
 Endurecimiento de la zona herida
 Fiebres con temperaturas superiores a los 39 °C (102,2 °F) o
inferiores a los 36,5 °C (97,7 °F). Estos son signos de una infección
grave y por ende, es necesario recibir atención médica de inmediato.

9. Alivia la picazón con tratamientos tópicos. La picazón es una queja


común entre los pacientes durante el periodo de curación inicial después de
sufrir quemaduras leves. Los tratamientos tópicos como el aloe vera o la
vaselina pueden alivian la incomodidad que causa la picazón. También
puedes tomar antihistamínicos orales para ayudar con la picazón.
TRATAMIENTO DE QUEMADURAS GRAVES
1. Llama al servicio de emergencias de inmediato. No trates de curar las
quemaduras graves en casa. Estas necesitan el tratamiento inmediato de un
profesional. Llama inmediatamente a una ambulancia o acude a tu doctor o
a una sala de emergencias de inmediato.

2. Nunca intentes tratar una quemadura grave por tu cuenta. Las siguientes
medidas son simplemente pasos proactivos que debes tomar hasta que
llegue la asistencia médica.

3. Retira a la víctima de la fuente de calor. Si es posible, haz todo lo posible


por evitar mayores quemaduras o lesiones. Detén la fuente de calor o mueve
al paciente. Nunca jales o muevas a una persona usando la zona quemada
para hacer fuerza. Si lo haces, podrías dañar aún más la piel y posiblemente
abrir más la herida. Esto puede provocarle mucho dolor al paciente y hacer
que entre en shock.

4. Cubre la herida. Aplica una toalla húmeda fría sobre la zona afectada para
protegerla hasta que llegue la ayuda. No uses hielo ni sumerjas la zona
afectada en agua fría. Esto puede provocar hipotermia o dañar aún más la
zona sensible.

5. Retira los irritantes químicos. Si la causa de la quemadura es una


sustancia química, limpia la zona para eliminar los químicos restantes. Pasa
la zona afectada debajo de un chorro de agua fresca o coloca una compresa
fría mientras esperas la llegada de la ayuda de emergencia. No uses
remedios caseros en las quemaduras por sustancias químicas.

6. Eleva la quemadura por encima del corazón de la víctima. Solo hazlo si


puedes elevar la herida sin ocasionar mayores daños.

7. Busca ayuda inmediata en caso de shock. Busca los siguientes síntomas


de shock: pulso débil o rápido, presión arterial baja, piel fría y húmeda,
desorientación o pérdida de la conciencia, náuseas, agresividad. Si notas
síntomas de shock debido a quemaduras de tercer grado, busca atención
médica de inmediato. Llama a una ambulancia para llevar a la víctima
rápidamente al hospital. Esta es una situación potencialmente mortal,
además de ya ser una situación peligrosa.
Las quemaduras severas de tercer grado pueden provocar un shock porque
el cuerpo pierde una cantidad considerable de líquidos cuando se quema
una zona grande. El cuerpo no puede funcionar como siempre con dichos
niveles bajos de líquidos y sangre.