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Beneficios de la Zona rural

"La vida en el campo", una frase que nos hace sentir bien. Sólo con pronunciarla, escucharla,
leerla o escribirla nos inunda una alegría especial, sentimos un bienestar casi idílico que, sin
embargo, no siempre se corresponde con la realidad. Aún así, no puede negarse que vivir
rodeados de naturaleza tiene su encanto y un buen número de ventajas.

Aunque el estilo de vida es algo muy personal, que normalmente estará acorde con la
actividad laboral, costumbres y otros factores, lo cierto es que en el campo las gentes suelen
ganarse la vida con actividades relacionadas con el trabajo agrícola o ganadero. Es así que el
estilo de vida se adaptará a estas tareas, al clima, a los recursos disponibles o, por ejemplo,
al aprovechamiento de la luz solar. En este artículo de EcologíaVerde, explicamos cuáles
son las ventajas de vivir en el campo.

Otro ritmo, otro estilo de vida

La vida es más apacible, y el trabajo duro, pero al mismo tiempo abastece de alimentos
cultivados por uno mismo o de otros recursos alimentarios que pueden obtenerse por
intercambio con los vecinos. Si por un lado la escasez de contactos humanos hace que la
gente sea campechana, amiga de la conversación y vaya sin prisas, por otra parte esta menor
interacción social puede resultar un tanto monótona y asfixiante.

En relaciones sociales habrá notables diferencias entre una vida en un entorno rural, en casas
aisladas o caseríos, y una vida en un pueblo, si bien en ambos estaremos cerca de la
naturaleza, y en este sentido tendremos una vida tranquila, relajada que nos permitirá tener
un intenso contacto con ella, olvidar el ruido de las ciudades, la sensación de caos, la
contaminación y el estrés asociado a la vida urbana.

Vivir sin prisas es otra de las ventajas que nos aporta la vida en el campo, al menos en lo
que respecta a decir adiós al ambiente frenético de la ciudad, que no se detiene ni siquiera
por la noche. En el campo, el día transcurre con más calma, a su ritmo natural: amaneceres y
atardeceres cobrarán su protagonismo, los sonidos de la naturaleza, así como los cielos
estrellados o el placer de respirar a pleno pulmón.

A la hora de dormir también habrá paz, un silencio que en la ciudad ni se conoce, por lo que
el sueño sea mucho más reparador y, cómo no, si tenemos perro su calidad de vida también
mejorará, en especial a la hora de los paseos.

Calidad de vida y salud

¿Y qué hay de las privaciones? Es cierto que no podemos disfrutar de una vida urbanita, pero
también hay que considerar que actualmente las nuevas tecnologías hacen posible trasladar
al campo buena parte del confort, oportunidades y del estilo de vida urbano al entorno
campestre, en el que además disfrutamos de un ambiente sano y natural.
La calidad de vida que nos regala la naturaleza puede traducirse mejoras en la salud. El aire
puro y los paisajes verdes ayudan a relajarse y a desintoxicarse mental y físicamente.
Además, no cabe duda de que los niños podrán beneficiarse de un entorno verde, mucho más
estimulante que el urbano.

En general, el campo invita a compartir actividades en familia, desde las caminatas o los
paseos hasta el cuidado de un jardín o huerto. De este modo, la actividad física también es
más fácil de practicar, no sólo porque hay menos tráfico sino porque los espacios abiertos,
los paisajes naturales motivan a movernos de forma más inmediata, sin tener que coger
autobuses o que ir hasta un gimnasio.

El cultivo de nuestro propio huerto también es una oportunidad de oro para controlar
nuestra alimentación y así asegurarnos de que sea más sana y natural. En caso de no hacerlo
nosotros, también resultará más accesible encontrar a agricultores de confianza a quien
comprar productos orgánicos.