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Vicerreitorado de Extensión Cultural e Servizos á Comunidade Universitaria de

la Universidad de Santiago de Compostela

CUADERNOS DE LITERATURA GRIEGA Y LATINA


V

GÉNEROS GRECOLATINOS EN PROSA

EDITORES:

Dulce Estefanía
Ma Teresa Amado
Cecilia Criado
M.a Teresa Miñambres
Álvaro Pérez Vilariño
Carmen Riobó

ALCALÁ DE HENARES
SANTIAGO DE COMPOSTELA
2005
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f::\.C.
J

CONSEJO ASESOR
F.R. Adrados, M.C. Díaz y Díaz, M. García Teijeiro, J.M. Maestre, J.J. Moralejo,
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CONSEJO DE REDACCIÓN
Directora: Dulce Estefanía
Vicedirectora: M." Teresa Miñambres
Secretaria: Cecilia Criado
Tesorera: Ma Teresa Amado Rodríguez
Vocales: Álvaro Pérez Vilarino, Carmen Riobó

Edita: Universidad de Alcalá de Henares, 2005

I.S.S.N: 1137-7984
I.S.B.N.: 84-8138-658-8
Depósito Legal: S. 1.086-2005

Imprime: EuROPA ARTES GRÁFICAS


Juan de la Cierva, Parcela 4 • Polígono Industrial El Montalvo 1
17()()R -~ " l " m""" "
. ÍNDICE

M. DíAZ DE CERIO
Filosofía griega antigua 9

F. L. LIS!
La literatura filosófica romana .. .... .. .. .. . .. .. .. .. .. . .. .. ... .. .. ... . .. . ..... ........ ... 85

A. RUIZ P ÉREZ
La historiografía griega y el mito. De la genealogía a la mitología .. 109

l. MORENO
Historiografía latina 131

F. CORTÉS GABAUDAN
La oratoria griega como género literario 205

G. HINOJO ANDRÉS
La oratoria en Roma ....... ................................................................... 233

R: J. GALLÉ CEJUDO
Reflexiones sobre la epistolografía griega . .. .. .. .. .. .. .. .. .. .... .. ... ....... .. . .. 263
~

C. CASTILLO
Epistolografía latina ......................................................................... . 301

C. Rurz-MoNTERO
La novela griega. Panorama general 313

E. FERNÁNDEZ GRAÑA
La novela latina ................................................ ............................... . 343
LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO

Francisco Cortés Gabaudan


Universidad de Salamanca

l. N ACIMIENTO DE LA ORATORIA COMO GÉNERO LITERARIO

Nuestras preguntas de partida son: ¿por qué se publicaron en Atenas, a partir


del último tercio del siglo V a.C., discursos pronunciados en una asamblea o ante
un tribunal de justicia? ¿Por qué se transformó la oratoria en un género literario?
Todavía hoy, en una sociedad en la que la escritura está totalmente integrada,
es raro que se publiquen discursos pronunciados en juzgados o en el parlamento,
y más raro todavía es que se consideren como obras de interés literario discursos
próximos cronológicamente. Si acaso, se piensa que los parlamentarios tienen un
interés partidario y se publican con una finalidad de propaganda política. Los de
los juzgados sólo interesan, en general, a especialistas del mundo del derecho.
Existen además toda una serie de prejuicios contra el discurso escrito. Se usan
hoy día toda suerte de aparatos que facilitan que el orador, el presentador televi-
sivo, etc. lean sin que parezca que lo hacen.
Las condiciones para que se llegaran a publicar en Atenas discursos realmen-
te pronunciados como tales discursos autónomos son varias. En primer lugar la
existencia de la escritura! en el proceso de elaboración o en el de ejecución; par-
timos metodológicamente del siguiente postulado: sólo los discursos que existí-
an por escrito en el momento de su ejecución eran susceptibles de ser publica-
dos. Pensamos que no es realista para Atenas en los siglos V o IV a.C. considerar
la posibilidad de que alguien tomara notas durante la ejecución del discurso y
que éste se publicara después a partir de esas notas2. Se escribía por necesidad
práctica, para facilitar la composición y la ejecución del discurso; después la
existencia de esa versión escrita posibilitaba su publicación posterior. La logo-

1 O 'Sullivan, 1996.
2 Esto sería posible en el caso de Cicerón gracias a su esclavo Tirón. Por otra parte, nadie pone en duda
que Cicerón usaba la escritura en la composición de sus discursos, se puede discutir en qué grado, cf Humbert.
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Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santi ago de Compostela, 2QÓ§
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206 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

grafía, tanto en la vertiente judicial como en la deliberativa, es fundamental para


explicar este proceso. Los logógrafos eran profesionales especializados en com-
poner discursos para personas implicadas en procesos judiciales o para ciudada-
nos extranjeros que tenían que intervenir ante la asamblea ateniense. Vamos a
comprobar que la inmensa mayoría de los discursos reales Uudiciales y delibera-
tivos) de los que tenemos noticias a finales del s. V y principios del IV son lago-
grafías. La logografía supone inexcusablemente la existencia previa de un dis-
curso por escrito antes de su ejecución oral.
Para que floreciera la logografía fue preciso el desarrollo previo de la retórica
(que también dependió de la escritura para su alumbramiento)3 que regulaba la
composición de los discursos. Las primeras retóricas eran probablemente reper-
torios de trocitos de discursos ordenados por las partes del discurso, con la finali-
dad de su reutilización; en el caso de la argumentación se hacía un inventario de
posibles argumentaciones por lo eikós. El cultivo de la retórica aumentó la con-
ciencia por la expresión formal que llevó al nacimiento de la prosa artística con
Gorgias, Trasímaco, etc. Los discursos se transformaron en piezas literarias, lo
que es un factor añadido para el público al que se destinaba su publicación.
Todo ello ocurrió en un contexto en el que la oratoria tenía una gran impor-
tancia social y política en el sistema democrático, así se explica el interés en pro-
nunciar discursos eficaces para provocar una determinada reacción del auditorio,
puesto que éste votaba y del sentido de ese voto dependía en muchos casos la
vida y la hacienda. Por otra parte, las vicisitudes de la contienda política hicieron
que apareciera un público interesado por los discursos más allá del auditorio
concreto que recibió en cada caso el discurso en su ejecución oral.
Veamos los marcos genéricos en los que se ejecutaban estos discursos porque
favorecían en distinta medida la existencia de un discurso escrito previo. Por un
lado estaba la asamblea que era un marco hostil y difícil para cualquier orador
por las dificultades acústicas y por ser un auditorio muy numeroso, más de 60004
oyentes con actitudes en muchas ocasiones muy poco receptivas. La utilidad de
llevar un discurso escrito de antemano en el contexto de la asamblea era muy
discutible porque los debates se desarrollaban de forma bastante imprevisibles,
salvo en algunos casos concretos, como las intervenciones de ciudadanos extran-
jeros para las que estaba prevista un tiempo de palabra determinado y prefijado.
Otro de los marcos era el Consejo o Boulé, donde las condiciones eran probable-
mente algo más favorables .
En los tribunales de justicia el propio interesado intervenía directamente ante
jurados compuestos por 200 o 500 heliastas elegidos a sorteo el mismo día del

3 ~fienuas que Kennedy en 1963, 30 ss. planteaba que las condiciones para el nacimiento de la retórica
eran la exisrencia del argumento por lo eikós, la división en partes del discurso, una prosa con estilo y las preocu-
pacionEs de índole filológica y gramática, en 1994, 26 ss., de forma muy razonable, añadió la escritura porque el
esrodio de su difusión desde un punto de vista sociológico había progresado enormemente en esos treinta años.
"' H:msen.. Johnsrone, Con és 2000.
las sesiones del Consejo o bou/é ofrecían la ocasión de conocer el orden del día de la asamblea.

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LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO

juicio. Aquí se daban toda una serie de circunstancias que favorecían la exi ten-
cia previa de una versión escrita del discurso, como nos lo demuestra el desarro-
llo de la logografía. La intervención personal necesaria del interesado favorecía
su práctica que estaba pensada para ayudar a personas sin experiencia y sin pre-
paración específica a enfrentarse a una situación muy difícil en la que se jugaban
mucho. Sólo fue posible cuando las normas procesales facilitaron el conocimien-
to de los argumentos de la otra parte a través del arbitraje, exigieron que las prue-
bas escritas se depositaran con antelación (leyes, documentos, testimonios, jura-
mentos)6. Obviamente lo tenía más fácil la acusación, por intervenir en primer
lugar, antes ~ue la defensa.
El uso de la escritura para la composición o ejecución de este tipo de discur-
sos se vio favorecido por su extension en el contexto legislativo (las leyes se
ponían por escrito desde el siglo VII a.C.7, la asamblea funcionaba a partir de
probouleúmata escritos, aprobaba psephísmata que se ponían por escrito, etc.) y
cada vez más en el contexto judicial (contratos escritos, actas de acusación por
escritos, testimonios necesariamente por escrito desde principios del s. IV aun-
que era costumbre generalizada desde bastante tiempo antes, etc.)9 •
Otros discursos se preparaban para ocasiones solemnes como ocurría con la
panégyris o el epitáphios en las _que el uso de la escritura era perfectamente posi-
ble. La costumbre de escribir discursos se extendió tanto durante el siglo IV que
se consideraba sospechoso y algo propio de sofistas hablar a partir de un texto
escrito10. ·
Conviene hacer una distinción que vamos a manejar a partir de ahora. Llama-
mos discursos reales los que inicialmente se pronunciaron en su marco genérico,
dirigidos por tanto, en la inmensa mayoría de los casos, a un auditorio compuesto
por ciudadanos. Por su propia naturaleza son discursos con fuerza, con garra, que
tienen vida propia. Posteriormente en algunos casos estos discursos, si contaron
con una versión escrita en el momento de su ejecución, pudieron publicarse.
Llamamos discursos ficticios los que, o no se pronunciaron en ningún caso, o
se ejecutaron en un marco genérico distinto al pretendido, como el banquete, la
escuela retórica, etc., en consecuencia, por lo general, en un ámbito privado. En
muchas ocasiones resultan fríos, académicos, pulidos. En esos contextos el uso
de la escritura no tenía cortapisas de ningún tipo. Una variante son los que pode-
mos designar como ficticios literarios, aquellos que nunca se pronunciaron y que
siempre circularon por escrito.

6 Sobre todo el proceso de la logografía es fundamental el estudio de Lavency, véase también Schloe-
mann.
7 Véanse los trabajos de Thomas 1992 y Sickinger. Las famosas leyes escritas de Dracón se fechan hacia
el 620 a.C., las de Solón en 590 a.C.
8 Es muy revelador en este sentido el término graphé, véase, entre otros, Todd 1990.
9 Cortés Gabaudan 1986, 27-30.
10 Es la situación que refleja Alcidamante con su discurso Sobre los que escriben discursos o sofistas,
véase al respecto Sch1oemann.

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208 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

Uno se puede preguntar en cada caso concreto qué es lo que llevó a la publi-
cación de un discurso, podemos distinguir, así, una finalidad política, otra peda-
gógica, otra de propaganda de escuela, otra literaria. En cuanto a la motivación
política es curioso observar que Antifonte y Andócides publicaban sus discursos
porque pertenecían a círculos oligárquicos y buscaban influir fuera de la asam-
blea puesto que ésta no les era favorable; por el contrario Gorgias, Trasímaco o
Lisias lo hacían porque eran metecos, como tales excluidos de la asamblea, y
posiblemente partidarios del partido democráticoll. Como veremos, está bastante
clara la motivación política de la publicación de los primeros discursos reales
publicados (de asamblea, de tribunal o panegíricos).
Si aceptamos la publicación de discursos reales surge la cuestión de qué rela-
ción existía entre lo pronunciado y lo publicado12, hasta qué punto podemos con-
fiar en que lo que nosotros leemos es una versión fidedigna de lo expuesto origi-
nalmente. Hay pocas posibilidades de resolver esta cuestión con seguridad.

2. MATIZACIÓN DE LOS GÉNEROS RETÓRICOS ARISTOTÉLICOS

Para poder seguir avanzando en nuestro tema tenemos que introducir matiza-
ciones y subdivisiones en la clasificación de géneros aristotélica, profundizando,
por otra parte, en sus propios criterios.
Como es bien sabido el género «epidíctico»n aristotélico está especialmente
mal acotado. Se define porque su oyente es espectador, theorós, es decir, no
decide con su voto al acabar el discurso. Según eso, pensamos que en esta cate-
goría deben integrarse en primer lugar discursos ciudadanos solemnes, tanto los
que contenían elogios como los que hacían propuestas políticas en un marco dis-
tinto al de la asamblea o la boulé, por tanto, sin posibilidad de votación ulterior;
en función de sus auditorios o marcos genéricos, podemos distinguir los discur-
sos dirigidos a ciudadanos de una sola ciudad, como los epitafios por caídos en
guerrat4, de los pronunciados ante una concurrencia de ciudadanos de varias ciu-
dades, como los panegíricos propiamente dichos. En segundo lugar habría que
colocar los que se dirigían a auditorios más privados y restringidos, como son los
elogios fúnebres a personas concretas y los discursos de exhibición, las epideí-
xeis, es decir, los epidícticos propiamente dichos; muy parecidos a éstos son los
encomios literarios, los paígnia o juegos literarios. Otro tercer apartado lo cons-
tituirían los discursos ficticios pertenecientes, sólo en apariencia, a otros géneros

l l Es bastante seguro en el caso de Gorgias o Lisias, es más discutible para Trasímaco que, a veces, se ha
presentado como un filooligarca.
l2 Trevett o Gagarin 2000, xvii, son optimistas y piensan que nuestra versión es igual más o menos a la
pronunciada, especialmente en el caso de judiciales de casos ganados.
l3 Pemot I, 25 ss., entre otros, nos habla de la ambigüedad aristotélica.
t4 Loraux. El mejor ejemplo es el discurso de Pericles-Tucídides, 431/0, en Tucídides 2.35 y ss.

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LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 209

que designaremos como epidíctico-deliberativos, epidíctico-judiciales, epidícti-


co-panegíricos, porque, a nuestro juicio, su consideración como epidícticos pesa
más que el género retórico al que supuestamente pertenecen.
En el género deliberativo el oyente es, según Aristóteles1s, krités, es decir,
decide con su voto al acabar el discurso, por tanto, tiene una finalidad práctica
inmediata y busca convencer, persuadir, cambiar la opinión de un auditorio. En
esta categoría distinguimos los siguientes marcos genéricos, la demegoría, que
fue pronunciada realmente ante la asamblea o la boulé, el discurso diplomático o
de embajada dirigido, en principio, a una asamblea, otro tipo de órgano colegia-
do decisorio o un monarca, como en el caso de Filipo de Macedonia. Más discu-
tible es que haya que integrar aquí la arenga militarl6 o el protréptico moral, en
cuanto que, por un lado, eran discursos que buscaban persuadir de algo pero, por
otro, los oyentes no podían emitir ninguna opinión mediante su voto.
Dentro del género judicial en el que el oyente es esencialmente krités o juez
(dikastés) se pueden distinguir los discursos de ámbito privado de los de ámbito
público. También integramos aquí los ejecutados ante la asamblea o la boulé
cuando adoptaban funciones de tribunales de justicia, así en los procesos de
escrutinio previo de magistrados, rendición de cuentas, juicios de actuaciones
políticas ante la asamblea, etc.

3. MEDIDA FORMAL DEL CARÁCTER FICTICIO

Como vamos a comprobar, la frecuencia en el uso de determinados recursos


formales permite en algunos casos detectar sin ningún género de dudas el carác-
ter ficticio de un discurso, entendiendo como tal que no se dirigió a un auditorio,
sino que se transmitió siempre por escrito o fue leído, en el mejor de los casos,
ante un auditorio literario y no político. La medida del uso de la segunda persona
fundamentalmente las formas pronominales de hymeís, (en algún caso, sy, for-
mas verbales personales en segunda persona o vocativos) son un indicio muy
revelador. No cabe duda, en efecto, del carácter absolutamente literario (en su
concepción y transmisión) de supuestos discursos que no usan nunca la segunda
persona y por tanto no están dirigidos a ningún auditorio, sino que están pensa-
dos para una circulación exclusivamente escrita. Este índice, que vamos a llamar
índice hymeís, lo vamos a medir referido al número de apariciones por párrafo de
hymeís en sus distintos casos, incluidas las formas del posesivo hyméterosn.

15 Arist. Rh. 1358b.


16 Existe una discusión larga sobre la consideración genérica de la arenga, sobre el particular, Iglesias
Zoido.
17 Concretamente se divide el número de apariciones de hymefs o hyméteros en sus distintos casos por el
de párrafos y lo multiplicamos por diez para evitar el uso de más de un decimal.

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210 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

Cuando este índice está por debajo de 4 18 hay que pensar que el discurso tiene un
carácter muy literario y hay que sospechar de su pretendido carácter real.
Ahora bien, existen, por otra parte, discursos ficticios que respetan plenamen-
te las normas del marco genérico y tienen un uso normal de la segunda persona.
Por tanto, este procedimiento formal permite determinar sólo un grupo de los
discursos literarios o ficticios y no es una prueba universal.

4. TETRALOGÍAS ATRIBUIDAS A ANTIFONTE

No es este el lugar de discutir la autenticidad de estas obras ni esta cuestión


afecta a la línea principal de este trabajo. Consideramos19 que no hay ningún
argumento de peso para pensar que estos discursos sean de Antifonte y hay más
bien un buen número de argumentos en contra2o.
Existe bastante acuerdo en considerar que su fecha gira en tomo al430 a.C. y
sobre que son ejercicios retóricos escolares. De acuerdo con nuestra clasificación
se trata de discursos epidíctico-judiciales, por tanto, ficticios. Su existencia corro-
bora la hipótesis de que circularon o publicaron en primer lugar discursos ficticios
con finalidad puramente didáctica y retórica antes que reales. Se trata de ejerci-
cios sobre cómo argumentar sin pruebas objetivas sobre casos de homicidio, con-
cretamente un asesinato del que un esclavo es testigo y denuncia al acusado poco
antes de morir, otro sobre un homicidio accidental involuntario en un gimnasio y
otro sobre un homicidio en defensa propia. Son un banco de pruebas para el uso
de los argumentos de probabilidad o por lo eikós, que, como señala Aristóteles,
constituían uno de los grandes descubrimientos de la retórica siciliana.
A pesar de su carácter ficticio tienen un índice hymefs de S,621, cosa, por otra
parte, esperable en ejercicios escolares de esta naturaleza que respetan las con-
venciones de los marcos genéricos.

18 Y se combine con un uso muy bajo también de la segunda persona en formas verbales, uso muy escaso
de vocativos, etc., es decir, el conjunto de procedimientos sintácticos que se emplean cuando alguien está diri-
giendo sus palabras a un interlocutor que está presente.
19 Cortés Gabaudan, 1986, 235 ss. Hoy día parece aumentar la opinión de partidarios de que son de Anti-
fonte pero no existe ninguna prueba definitiva y se vuelven a manejar una y otra vez los mismos argumentos,
remitimos para una discusión reciente sobre el particular al apéndice de Usher, 1999.
20 Nos sigue pareciendo definitivo el viejo argumento de Gemet, 6 ., de que son absolutamente irreconcilia-
bles con el derecho ático, además de otras cuestiones fonnales en sus usos formularios.
21 66 hymefs (hyméteros) para 117 párrafos con una distribución uniforme en las tres Tetralogías.

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LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 211

5. ANTIFONTE (480-410)
El gran interés de Antifonte es que fue, según noticias bastante tardías, el pri-
mer logógrafo22, esto es, el primero que compuso discursos para otros, y el pri-
mero que publicó discursos reales23 Uudiciales y deliberativos). La primera noti-
cia puede ser cierta en cuanto que el uso de la logografía judicial sólo cabe en un
sistema procesal que emplee la escritura en varias de sus fases, puesto que un
discurso escrito de antemano para que lo memorice el cliente y lo ejecute oral-
mente ante el tribunal sólo tiene sentido si se tiene un conocimiento previo bas-
tante exacto de los posibles argumentos del contrario. El sistema procesal ate-
niense del último tercio del siglo V gracias a la acusación escrita, los testimonios
escritos, el depósito previo de pruebas, daba garantías sobre el previsible desa-
rrollo del proceso, garantías imposibles en un sistema procesal oral. Es absoluta-
mente crucial conocer la línea argumental y las pruebas de la parte contraria en
el caso de una defensa. Si no es así, no tiene ningún sentido que un logógrafo
componga de antemano un discurso para un cliente. La segunda noticia cobra
credibilidad en cuanto que la existencia del discurso escrito antes de su ejecución
es necesaria, como hemos comentado, para que pueda conservarse y publicarse
dicho discurso. Ahora bien, sigue en pie la cuestión de la finalidad de la publica-
ción de discursos judiciales. Parece muy verosímil que los motivos de Antifonte
para iniciar su publicación fueran por una parte políticos (propaganda a favor de
círculos oligárquicos) y por otra logográficos (propaganda de casos que han teni-
do repercusión social y que ha ganado el cliente con la ayuda dellogógrafo). La
posible motivación política para la publicación parece bastante obvia en cuanto
que, tal y como nos cuenta Tucídides24, fue un hombre que se mantuvo volunta-
riamente apartado de los foros democráticos pero que al mismo tiempo ejerció
una gran actividad política en favor de los círculos oligárquicos, que le acarreó su
condena a muerte por el protagonismo que tuvo en el gobierno oligárquico de los
Cuatrocientos en el año 411. Hoy día se intenta adelantar la fecha de su actividad
logográfica para antes de 4302s. Repasamos lo que se conserva de Antifonte.
Fragmentos de Sobre el tributo de los samotracios 425. Es un deliberativo
reallogográfico. Nos permite comprobar que la logografía desde sus orígenes no
se limitó al judicial y que podía usarse para discursos de asamblea, en situacio-

22 [Plut.] Vit. dec. orat. 832c: <<Compuso algunos discursos a ciudadanos que se lo pedian para procesos
en los tribunales de justicia. Fue el primero que se dedicó a esto según afirman algunos .»
2 3 Diodoro, s. 1, ap. Clem. Al. Strom. 1.16.79.3: <<Antifonte fue el primero que publicó un discurso judi-
cial previamente escrito.»
24 Thuc. 8.68: <<Antifonte no fue hombre inferior a ningún ateniense de su época en virtud y fue el más

capaz en argumentar y decir aquello de lo que estaba convencido. Voluntariamente no acudió a la asamblea
popular ni a ningún otro tipo de procesos porque la plebe recelaba de él por la fama de su habilidad. Sin embar-
go, muchas veces resultó ser la única persona capaz de ayudar con sus consejos a los que estaban metidos en
procesos, tanto en los tribunales como en la asamblea.>>
25 Gagarin 2002 y Edwards 2000.

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212

nes controladas como ésta en la que los samotracios contaban con un tiempo .,.
palabra predeterminado y no estaban sujetos a los vaivenes del debate. Se
de una embajada de una ciudad aliada que hace una petición a la asamblea p -
seguir tributando como hasta el momento (tributo conjunto de Samotracia
costa continental adyacente) y no de forma separada. Es casi segura la coloraci '
política oligárquica de los peticionarios26. Parece bastante evidente la finali
política y logográfica de la publicación de este discurso. Repasamos a continua-
ción sus judiciales reales conservados.
Ell 27 Por envenenamiento contra su madrastra es la acusación de un herm -
nastro contra otro por la muerte, muchos años antes, del padre de ambos tras
beber una pócima que le suministró la concubina de un amigo suyo, según el que
acusa, inducida por la segunda mujer del muerto. La concubina que administró e
veneno fue ejecutada directamente poco después, sin que haya testigos de
posible declaración o confesión. Se publicó probablemente con fines políticos _
logográficos.
El 62s Sobre el coreuta es un discurso de defensa de un corego, posiblemente.
por tanto, de una familia bien situada económicamente, que se defiende de
acusación de que ha muerto un muchacho miembro del coro tras tomar una póci-
ma; se rebate con el argumento de que «ni estaba presente, ni se la dio, ni se
mandó dar». El objeto de su publicación fue probablemente propaganda politi
y logográfica.
El 529 Sobre el asesinato de Herodes es la defensa de un ciudadano rico de
Mitilene (de familia oligárquica puesto que participó en la revuelta contra Ate-
nas) que se defiende de haber matado a un ateniense. No hay cuerpo del delito.
no hay pruebas directas contra el acusado, no es el único sospechoso. Parece
claro que la publicación se debió a propaganda política y logográfica.
Tenemos algunos fragmentos de En su propia defensa. Sobre la revoluciá
pronunciado en el 411. La publicación de este discurso real necesariamente tuvo
que ser póstuma puesto que Antifonte fue condenado a muerte a pesar de ser
alocución excelente, como nos cuenta Tucídides3o, Ello no es menoscabo, sino
todo lo contrario, para la finalidad política de la publicación de esta defensa. Fue
el primer discurso escrito por la misma persona que lo pronunció de los que con-
servamos3t.

26 Gemet, 161 ss.


27 Se fecha hacia el420, su índice hymeis es de 1O.
28 419/8, índice hymefs 6, l.
29 417/6, índice hymefs 8.
30 Thuc. 8.68.
31 Gagarin 2000 xiii.

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LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 213

6. GORGIAS (485-c.380)
Gorgias es un caso muy distinto al de Antifonte. Por ser meteco no tenía dere-
cho a participar en los foros ciudadanos atenienses pero ello no le impedía defen-
der posturas políticas que no eran directamente partidistas y que buscaban más
bien el interés del conjunto de los griegos.
Desde el punto de vista que nos interesa, nuestra primera noticia fue el enor-
me éxito y repercusión que alcanzó con su discurso deliberativo como embaja-
dor de Leontinos ante la asamblea ateniense en el año 427. No hay ninguna noti-
cia sobre la publicación de este texto, con bastante probabilidad escrito antes de
su ejecución oral. Llamó la atención de su auditorio por el traspaso de recursos
poéticos a la oratoria32.
Por otra parte, conservamos completos dos discursos ficticios de fecha bas-
tante imprecisa (entre el 410 y el 390) de distinta naturaleza, por un lado la
Defensa de Palamedes, un epidíctico-judicial que, aunque es un ejercicio litera-
rio, se atiene hasta cierto punto a las convenciones de su marco genérico como
prueba su índice hymefs33. Por otro el Encomio de Helena que es puramente lite-
rario como lo demuestra el hecho de que su índice hymefs sea cero34, de hecho es
el traspaso del encomio poético al encomio en prosa. Para ambos discursos es
clara la finalidad pedagógica y retórica por ser un recorrido por los distintos pro-
cedimientos del razonamiento por lo eif<ós3s .
Parece muy improbable que el Epitafio, juzgando a partir de los escasos frag-
mentos que se conservan, se haya pronunciado realmente36. Sin embargo, Gor-
gias, como ya hemos comentado, fue un gran orador y no rehuía ante grandes
auditorios como lo demuestran las noticias que tenemos sobre sus Pítico y Olím-
pico , panegíricos pronunciados con ocasión de juegos píticos y olímpicos res-
pectivamente, por tanto ante auditorios en los que se daban cita ciudadanos de
distintos estados. Tenemos alguna noticia sobre el contenido del Olímpico37 , en
el que abogaba por la unidad y concordia de los griegos para hacer frente a los
enemigos exteriores. Por tanto, estos discursos que se suelen considerar como
ceremoniales tenían en realidad un claro contenido político.

32 D.S. 12.53.15. «Tras presentarse en Atenas Gorgias habló ante el pueblo de los atenienses sobre la
alianza. Los dejó perplejos por su estilo sorprendente, aunque eran los atenienses listos y amigos de las pala-
bras, porque fue el primero en usar figuras de estilo muy rebuscadas y sobresalientes por su arte, como la antí-
tesis, el isocolon, la parísosis, el homoioteleuton y algunas otras parecidas.>>
33 7,3.
34 No aparece ninguna segunda persona ni en·plural ni en singular, no existen vocativos.
35 Goebel 135 ss.
36 Cole.
37 Philostr. VS 1.493.6. Se fecha en el 392.

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214 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

7. 'TRASÍMACO DE CALCEDÓN (FL. 430-400)


Sólo conservamos fragmentos de dos demegorías logográficas publicadas
para propaganda política y logográfica. En defensa de los fariseos es un caso
parecido al comentado ya a propósito de Antifonte; ciudadanos extranjeros
encargan un discurso a un especialista para intervenir en la asamblea en una oca-
sión perfectamente regulada y que no exige ninguna improvisación por parte del
orador. En el otro discurso se discutía sobre la constitución con ocasión de la res-
tauración democrática de 411 o 404. Los motivos para la publicación son de
nuevo la propaganda logográfica y política, como meteco posiblemente era parti-
dario de los demócratas, aunque es discutibleJs.

8. LISIAS (459 O 44539-380)40


Aunque nació en Atenas era hijo de un meteco de Siracusa, Céfalo. Estuvo en
Turios, Sur de Italia, de joven muchos años, hasta el412, lo que ha dado pie a la
noticia muy discutible de que fue discípulo de Córax y Tisias41. Sólo vamos a tra-
tar de los discursos de su colección considerados generalmente como auténticos.·
Todos ellos son logográficos excepto uno, el 12 Contra Eratóstenes, y posterio-
res a la restauración de la democracia porque fue la época en la que Lisias tuvo
que dedicarse, dada su situación económica, a la logografía. Como ya hemos
comentado anteriormente, la existencia de un texto escrito antes de la ejecución
facilitó en buena medida su publicación.
Vamos a empezar por tratar aquellas obras cuya publicación puede justificar-
se más fácilmente por motivos políticos. El 34, Sobre la constitución42, es un dis-
curso fragmentario del 403 y pertenece a una demegoría logográfica, puesto que
Lisias como meteco no podía participar en la asamblea. Su propuesta43 es que no
se adopte una constitución que ampare sólo los derechos de los propietarios de
tierra (unos 5000), aboga por que todos sean ciudadanos. Su actitud política es
claramente favorable a los círculos democráticos y debía venir de familia al ser
su padre amigo de Pericles, se acentuó con la persecución de que fueron objeto,
él y su hermano, que fue asesinado, durante la tiranía de los Treinta. Es clara la
finalidad política de la publicación de esta obra.

38 Sería un caso parecido al de Lisias en su Sobre la constitución del que se habla más adelante. Melero
sin embargo opina que sería partidario de círculos aristocráticos.
39 La fecha del 459 es la que dan las fuentes antiguas, Ps. Plut. 835c y Dion. Hal. Lys . 1.12, pero hay bas-
tantes argumentos par¡¡ considerar como más probable la fecha de 445, Usher 1999, 55.
40 Son de gran utilidad las introducciones a cada discurso de Calvo Martínez.
41 Ps. Plutarco, vit. dec. orat. 835d.
42 Índice hymefs 8,2.
43 Es una contrapropuesta a la propuesta inicial de Formisio.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 215

Conservamos varios casos de dokimasía (escrutinio previo al que eran someti-


dos los que iban a ocupar algún cargo o magistratura ciudadana44) planteados ante
la boulé. En todos ellos el recurso del ethos es fundamental, se trata de demostrar
que el implicado es un perfecto ciudadano, defensor del sistema democrático, que
ha cumplido con todas sus obligaciones, Aunque fueron pronunciados ante una
asamblea, se trata en realidad de judiciales. Probablemente subyacen motivacio-
nes políticas en su publicación. En el 16, Discurso en defensa de Mantiteo4s,
Lisias defiende a un futuro magistrado de la acusación de haber servido en la
caballería bajo los Treinta basándose en buena medida en el ethos. Casos pareci-
dos son los de los discursos 2546 y 3147, Contra Filón. El más famoso de todos
estos procesos es el 14, A favor del inválido4s en el que un inválido pasa el escru-
tinio de la boulé para intentar seguir cobrando una pequeña pensión.
El 3049, Contra Nicómaco, es un discurso a propósito de una eúthyna (proce-
so ante la boulé de rendición de cuentas tras haber ocupado una magistratura). Es
un caso totalmente político en el que se entrecruzan entre Nicómaco (un magis-
trado encargado de la trascripción de las antiguas leyes tras la revuelta de los
Cuatrocientos en el 411 y de nuevo tras la restauración democrática -en el 404) y
su acusador imputaciones de inclinaciones oligárquicas y de tibieza frente a los
demócratas en los acontecimientos de finales del s. V. Tiene la misma naturaleza
procesal el 27so, Contra Epícrates, del que sólo conservamos el epílogo, sin
embargo en este caso las acusaciones no tienen tanta coloración política y son
lhinamente por corrupción económica. También conservamos sólo el epílogo y
los cargos son por malversación en el 28st, Contra Ergocles, en una eisangelía
ante la asamblea. La naturaleza política del caso se reafirma cuando se comprue-
ba que Ergocles era amigo de Trasíbulo a quien se acusa veladamente de haber
cometido graves malversaciones y recaudaciones irregulares contra Halicarnaso.
De su colección de judicialess2 propiamente dichos el único que no es lago-
gráfico es el 12, Contra Eratósteness3, uno de los Treinta; fue pronunciado en el
403 personalmente por Lisias aprovechando unas circunstancias políticas excep-

44 Calvo Martínez, 1995, 19-20.


45 Índice hymefs 5,7. Anterior al 394.
46 Índice hymeis 14. En tomo al 400.
47 Índie<i! hymeis 8,2. Entre 403-398.
48 Índice hymefs 11,1. Posterior al400.
49 Índice hymefs 9,7. Es del399.
so Índice hymefs 20. Este elevado índice se justifica quizá por conservarse sólo ~1 epílogo que es una parte
con fuerte presencia de la segunda persona dado su carácter apelativo. Es del 389. Calvo Martínez piensa que
puede tratarse de una eisangelía ante la propia asamblea.
51 Índice hymefs 27, sobre el índice tan elevado es aplicable lo dicho en la nota anterior. 389.
52 Los críticos antiguos manejaban un gran número de discursos de Lisias, consideraban como auténticos
unos 233 frente a la veintena que actualmente se consideran como tales. Se fechan en los años 403-380.
53 Índice hymefs 8,7.

Cuadernos de literatura gr iega y latiría V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


216 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

cionales que permitieron durante muy poco tiempo intervenir a metecos víctimas
de la tiranía. No cabe duda de que con la publicación se buscó amplificar el efec-
to político. Muy similar, por estar dirigido también contra una persona vinculada
directamente con la tiranía, es ellogográfico Contra Agorato54, donde se exhibe
de nuevo una línea política muy parecida. Destaca por el uso magistral de la .
narración; Agorato, de cuyos derechos ciudadanos se duda por ser medio esclavo,
delató a un demócrata tras Egospótamos y provocó su muerte, con lo que consi-
guió su libertad, después aparentó ser partidario de la restauración democrática.
No es tan fácil justificar la finalidad política para la publicación del famosísi-
mo primer discurso de la colección el Defensa por el asesinato de Eratóstenes55.
Se ha hablado de un posible parentesco indemostrable de este Eratóstenes con el
tirano del que hemos hablado anteriormente. Quizá sería mejor considerar que se
publicó por la trascendencia pública que el caso provocó y por existir un público
ávido de chismorreos56. Por el mismo tipo de motivos podríamos justificar la
publicación de los 357 y 45s, Defensa frente a Simón y Sobre una herida con preme-
ditación, ambos por lesiones con premeditación en disputas por el disfrute sexual
de un muchacho en el primer caso y una esclava en el segundo, de éste sólo se
conserva la argumentación y el epílogo, porque éstas fueron las partes compuestas
por Lisias59. Ambos destacan por el uso del ethos como procedimiento persuasivo.
Hay varios judiciales por asuntos económicos en los que Lisias defiende a
familias ricas atenienses, entre ellos el18 Sobre la confiscación de los bienes del
hermano de Nicias6o; es la defensa en una apographé (proceso de confiscación
de bienes) en la que los perjudicados son los hijos de Éucrates, hermano de
Nicias, quien se opuso, por lo que perdió la vida, a la paz negociada por Teráme-
nes con Esparta al final de la Guerra del Peloponeso. Sólo se conserva el epílogo,
quizá la única parte de Lisias. También el19 En defensa de los bienes de Aristó-
fanes6J, es también un caso de apographé tras la confiscación de los bienes de
Aristófanes, un nuevo rico condenado a muerte por la asamblea por haber pro-
puesto una expedición, que fracasó , de ayuda a Evágoras contra Persia. Se
defiende a un familiar sospechoso de haber acaparado bienes ocultos para que no
fueran confiscados. Del 21, una vez más, sólo conservamos el final de la argu-
mentación y el epílogo, se trata de una Defensa por corrupción62 en el desempe-

54 c. 398. Índice hymefs 8.


55 Índice hymefs 4.
56 Avezzu.
57 Posterior al 394. Índice hymefs 5.
58 Índice hy meís 4,5.
59 Blass, Dover.
60 392-389. Índice hymefs 13.
61 387 . Índice hymefs 5,8.
62 402-1. Índice hymefs 17 ,2.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 217

ño de una magistratura. El22, Contra los mercaderes de trigo63 es una eisangelía


judicial en la que se acusa a los mercaderes de trigo de acaparamiento de grano
para hacer subir los precios. Destaca por el uso que hace de la diabolé en la que
se utilizan incluso los prejuicios contra los extranjeros, lo que no deja de ser lla-
mativo al ser Lisias un meteco. Finalmente el 32 Contra Diogitón64 es un epitró-
pico, contra un tutor al alcanzar la mayoría de edad.
El empleo del éthos (se presenta al acusado como un solterón que vive con la
madre, no metido en política, buen ciudadano, mientras que el acusador es un
sicofanta que se ha inventado los cargos) es de nuevo magistral en el 765, Areo-
pagítico. Sobre el tocón de un olivo sagrado, se pronunció ante el Areópago por
ser un caso de impiedad por tratarse de la destrucción de un tocón de un olivo
sagrado.
Es muy discutida la autoría lisiaca66 en los discursos epidícticos que se le atri-
buyen, por un lado el Erótico incluido en el Fedro platónico, un epidíctico pro-
piamente dicho, concretamente un paígnion, dirigido en apariencia a un joven67
para conseguir sus favores amorosos precisamente por no estar enamorado quien
le hace proposiciones; por otro el Epitafio6s en honor de los aliados corintios, es
llamativo que no use nunca la segunda persona, y que sólo haya una referencia al
auditorio al principio69. Es un dato más que incide en su carácter literario y en
que no se pronunció ante ningún auditorio. Como corresponde a esta circunstan-
cia su estilo es pomposo, poético, antitético1o.

9. ANDÓCIDES7 1 C. 440-P. 391. EL ORADOR NO PROFESIONAL.

Como orador no profesional sus discursos son una muestra del nivel oratorio
al que podía llegar un ciudadano educado de buena familia. Tienen el interés de
que, con la excepción del último de Antifonte, son los primeros discursos reales
publicados por su propio autor y ejecutor. Si nuestro postulado de que sólo se
podían publicar discursos que tuvieran un soporte escrito en el momento de su

63 387-6. Índice hymeis 10,5.


64 401-400. Índice hymefs 2,1. E l índice es bajo por ser fragmentario el discurso y no conservarse el epí-
logo frente a lo que ocurre en la mayor parte de los fragmentarios de Lisias.
65 Posterior a l 395. Índice hymefs 4.
66 Véase Floristán , introducción , y Calvo Martínez II para el Erótico y Frangeskou sobre el Epitafio.
67 Índice sy 8,8 y no hymefs por ser, en su contextualización ficticia, un discurso privado para un solo
oyente.
68 Índice hymefs O, ninguna forma verbal en segunda persona, sólo un vocativo al principio. El Epitafio de
Pericles en Tucídides tiene un índice bajo de 2,3, el Epitafio del Menéxeno platónico tiene también sólo 1,7, el
del corpus demosthenicum O. Todos estos epitafios presentan serias dudas en cuanto a su autenticidad. El de
Hiperides tiene un índice de 1,4.
69 <<Asistentes a este funeral... >>.
70 Klowski.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


218 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

ejecución es cierto, supone que ciudadanos atenienses, ya a finales del s. V, antes


de hablar ante los tribunales o la asamblea, ponían por escrito su intervención.
Sobre su regreso del exilio12 fue pronunciado ante la asamblea y argumenta sobre
la conveniencia para la ciudad de su retomo tras su exilio por el asunto de los
Hermes. Sobre los misterios73 es una defensa de la acusación de Calias, uno de
sus enemigos políticos, por participar en los misterios del 400, todavía mancha-
do por el asunto de los Hermes.
Sobre la paz con Esparta14 es el primer deliberativo conservado no logográfi-
co, es decir, pronunciado por el propio interesado. Según las normas retóricas del
género se discute sobre to symphéron y utiliza el ejemplo histórico.

10. !SÓCRATES 436-338


a) Isócrates logógrafo, años 403-390.
Isócrates tuvo una primera etapa logográfica judicial de la que luego, cuando
su escuela retórica tuvo gran éxito y repercusión, prefirió olvidarse. De ese perí-
odo se conservan una serie de discursos judiciales que son sin duda el único
grupo de este autor en el que puede haber reales. En este sentido resulta sospe-
choso el 21, Contra Eutimo1s, una synegoría16 en un proceso sin testimonios
(amártyros) a la que le falta el epílogo. Parece un ejercicio de escuela para el
uso de argumentos por lo eikós en una acusación por apropiación de dinero de
un huido con los Treinta. El 18 Contra Calímacon es una paragraphé por viola-
ción de la amnistía del 403 y apropiación indebida de bienes, y destaca también
por el uso de lo eikós. El 16 Sobre el tronco de caballosn es una díke blabés en
la que se defiende al hijo de Alcibíades. En el 17 Sobre un asunto bancario19 el
acusado es el banquero Pasión, padre de Apolodoro8o, por no querer devolver un
dinero depositado en circunstancias comprometidas. El 19 Eginético8J es un

71 Sobre la valoración política de Andócides, véase Missiou.


72 408-406. Índice hymefs 20,4.
73 399. Índice hymefs 9,9.
74 392, después de la guerra de Corinto. Índice hymeís 5,4.
75 403/2. Índice hymefs 1,9, que concuerda con una presencia muy baja de la segunda persona en formas
verbales, sólo cuatro, y ningún vocativo. El hecho de que falte el epílogo es un factor que explica en parte, pero
sólo en parte, este uso tan bajo de la segunda persona.
76 Son los discursos que pronuncia otra persona distinta al interesado (normalmente unido por vínculos de
familia o de amistad) dentro de su tiempo de palabra.
77 c. 402. Índice hymefs 8,4.
78 397 . Índice hymefs 7 ,6.
79 393. Índice hymefs 4,5.
80 Conocido por ser el autor o, al menos, el que interviene en toda una serie de discursos demosténicos
apócrifos, Pearson.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 219

asunto de herencia visto en Egina, dos hermanastras se disputan la herencia de su


hermano que ha adoptado al marido de una ellas, el que habla, con la condición
de que se case con su hermana. Finalmente sólo tenemos un fragmento del 20
Contra Loquitessz, una díke hybreos.

b) Isócrates maestro de retórica, años 390-370.


Una vez superada su etapa logográfica, Isócrates utilizó de forma regular la
publicación de discursos ficticios para ganar peso e influencia como maestro de
retórica en una primera fase, para pasar después a discursos de contenido clara-
mente político en los que se combina como finalidad de su publicación la propa-
ganda de escuela con la puramente política.
El 13 Contra los sofistass3, es la declaración propagandista de principios al
abrir su escuela de rétores o políticos y es un ataque contra los rétores dedicados
al género judicial o contra los que enseñan el arte de la erística. Como pone de
manifiesto la ausencia absoluta de la segunda persona se trata de un epidíctico
puro sin marco genérico. Es discutible que haya que llamarlo discurso.
El 10 Encomio de Helenas4 es un encomio literario con ausencia absoluta de
nuevo de la segunda persona; su objetivo es criticar a posibles concurrentes y
exhibir su superioridad frente a Gorgias.
El 11 Busirisss es otra pieza literaria escrita contra el sofista Polícrates, autor
de un elogio epidíctico de Busiris, rey mítico de Egipto. Aunque se usa la segun-
da persona (singular) no está dirigido directamente a ningún auditorio ni a nin-
gún interlocutor. Isócrates sigue haciendo ensayos dentro del elogio y probable-
mente el ámbito de uso de estos discursos fuera la escuela.
En la investigación isocrática sobre nuevas formas de expresión literaria en la
forma de supuestos discursos, tenemos el protréptico moral o paraínesis, como
es el caso del 2 A Nicocless6 que contiene los consejos morales al joven Nicocles,
que acaba de asumir la responsabilidad de ser rey de Salamina en Chipre, a la
muerte de su padre Evágoras y que, hasta hace poco, era uno de los discípulos
predilectos de Isócrates.

81 390. Índice hymefs 3,5 es bajo pero no significativo porque el uso de la segunda persona en formas ver-
bales es abundante (una media de una por párrafo).
82 Índice hymefs 8,2.
83 390. Índice hymefs O que se combina en total coherencia en el hecho de que no aparezca ninguna forma
verbal en segunda persona ni ningún vocativo.
84 390-389. Índice hymefs O, además, no hay ninguna forma verbal en segunda persona ni ningún vocativo.
85 390-385 Índice sy 4,5 por estar dirigido a Polícrates.
86 370 Índice sy 4,6 que se combina con una pequeña presencia de la segunda persona plural (hymefs 0,7),
pero el interlocutor es claramente Nicocles.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


220 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

Con el 9 Evágorass1 Isócrates culmina en sus diversos intentos sobre el elogio


literarioss con éste dirigido al rey de Salamina en Chipre fallecido poco antes. Es
perfectamente consciente de que es algo novedoso este tipo de encomios a perso-
najes reales 89. Es un texto puramente literario y no se usó en ninguna ceremonia
pública conmemorativa9o.

e) Isócrates maestro de retórica que expresa sus ideas políticas, años 380-339
Se ha puesto de relieve en muchas ocasiones la contradicción de que Isócra-
tes, a pesar de que fue probablemente el maestro de retórica más prestigioso en
su tiempo, a pesar de que fuera una persona con una fuerte vocación política que
quería influir en la dirección de la ciudad, fuera incapaz de hablar en la asamblea
por su carácter o por limitaciones de su voz. La forma de resolver este conflicto
fue la publicación de discursos ficticios con una fuerte tono literario que hace
que resulten largos, reiterativos, aburridos, por sus períodos largos, previsibles,
perfectamente redondeados, pulidos. En la metáfora de Dionisia de Halicarnaso
su forma de expresión es como un río caudaloso que va haciendo meandros para
llegar al maf9 1• Lo que nos interesa destacar aquí es que ese estilo se explica por
ser discursos falsos concebidos para circular por escrito. De hecho tienen un
índice hymefs por debajo de cuatro y en algunos es cero92, indicio claro de su
carácter ficticio. Es muy curioso observar cómo Isócrates va ensayando distintas
formas genéricas: panegírico, demegoría ante la asamblea ateniense, demegoría
ante la asamblea espartana, judicial, discurso de embajada, etc. La identificación
entre discurso y escritura llegó a tal extremo en el contexto de la escuela de Isó-
crates que provocó la reacción de Alcidamante: Sobre los que escriben discursos
o los sofistas93. Continuó influyendo con posterioridad y explica las característi-
cas de la oratoria en época helenística e imperial94 •

87 370-365. Ínctice sy 1, 1 con un índice hymeis 0,5 al pasar del interlocutor ficticio que es Evagoras, pues-
to que está muerto, a sus descendientes.
88 Buchheit.
89 § 8: <<Sé que es difícil lo que voy a hacer, el encomio de las virtudes de un hombre por medio de pala-
bras . ... nadie nunca intentó hacer una composición sobre un tema así. >> .
90 § 76: «Con mayor motivo intenté escribir este discurso ... >>.
9l D.H. Dem. 4: «Isócrates ... persigue por todos los medios una periodización que no es compacta y apre-
tada sino relajada, extensa, y que con muchos rodeos describe muchos meandros como hacen los ríos que no
fluyen derecho. >>
92 Excepto el Plateense y el A Filipo.
93 Es muy curioso observar cómo se identificó el término sofista con escribir los discursos, más especial-
mente con usar discursos escritos memorizados en las intervenciones en la asamblea; Alcidamante insiste espe-
cialmente en la dificultad y riesgos que supone la memorización frente a la capacidad de improvisación. La
obra de Alcidamante parece qu e está dirigida directamente contra lsócrates. O' Sullivan defiende que existía
una contraposición estilística muy marcada en el s. IV entre el estilo del discurso improvisado frente al discur-
so escrito (léxis agonistiké frente a léxis graphiké de Aristóteles), que recoge la contraposición entre la tragedia
engordada de Esquilo a la que puso a régimen e hizo adelgazar Eurípides en las Ranas de Aristófanes.
94 López Eire 2001.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARiO 221

El4 Panegírico9s es un epidíctico-panegírico, por tanto, ficticio96, como reve-


la el hecho de que no use nunca la segunda persona, su tiempo de composición
fue muy largo ( 10-15 años). Su propuesta política es que Atenas y Esparta hagan
una expedición panhelénica contra Persia97.
El 14 Plateense9s es una demegoría logográfica, no sabemos si ficticia, de los
embajadores de Platea en su intervención ante la asamblea ateniense con la pro-
puesta de que Atenas defienda a Platea contra Tebas porque eso es lo justo dado
el comportamiento injusto y prepotente de Tebas.
El 6 Arquidamo99 aparenta ser una demegoría logográfica destinada a Arquida-
mo para una supuesta intervención ante la asamblea espartanawo. Hay suficientes
elementos para considerar que se trata de un epidíctico-deliberativo. Tras Leuctra,
371, Tebas participó en la política del Peloponeso con la anuencia de Corinto y
otros aliados tradicionales de Esparta. Arquidamo propone no permitir que Mese-
nía sea independiente, porque eso es lo justo, lo que apoyarán los dioses.
El 8 Sobre la paziOI es una demegoría ficticia o epidíctico-deliberativo en el
marco de la guerra social de Atenas contra Quíos, Rodas, Cos y Bizancio que
han abandonado la alianza ateniense; se apuesta por la paz y por admitir la defec-
ción de los aliados.
El 15 Antídosiswz es un judicial ficticio (epidíctico-judicial) en cuanto que el
caso que origina el discurso se resolvió antes de que empezara el proceso judi-
cial. Isócrates se negó a sumir una leitourgía lo que originó un proceso de inter-
cambio de fortunas. En realidad hace una defensa de su carrera pedagógica y
política.
El 7 Areopagítico1o3 es otra demegoría ficticia (epidíctico-deliberativo) ·ante el
Areópago (quizá la asamblea) con la propuesta constitucional de que éste debe
recuperar los poderes que tenía en época de Salón.
El 5 A Filipo104 es otro deliberativo ficticio (epidíctico-deliberativo de emba-
jada) en cuanto que Isócrates interviene a título personal y Filipo va a recibir el
discurso leído, la propuesta es que Filipo pacifique las ciudades griegas y enca-
bece después una guerra contra Persia.

95 380. Índice hymefs O, con ningún vocativo ni ninguna segunda persona verbal.
96 A diferencia de Jos panegíricos a los que hemos aludido en el caso de Gorgias.
97 Esparta llevaba desde el 404 como poder dominante en Grecia y no iba a compartir el poder con nadie.
98 373-371, cuando Platea ha sido destruida y todavía no ha tenido Jugar la batalla de Leuctra. Índice
hy mefs 11,7.
99 366. Índice hymefs 3,6.
lOO Usher, 1999,306-7.
101 356. Índice hymefs 3,8.
102 353. Índice hymefs 3,9.
103 356-354. Índice hy mefs 1,5.
104 346. Índice sy 8,7.

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222 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

El12 Panatenaico10s no tiene ya ninguna preocupación sobre su marco gené-


rico, no sabemos realmente si se trata de un encomio a Atenas, y en consecuencia
tiene un índice hymefs bajísimo. En él se hace un repaso a la carrera política de
Isócrates siempre, según él, buscando la concordia.

11. lSEO (FL. 389-350).


y
Se suele afirmar que fue discípulo de Isócrates se conserva su producción
por ser el maestro de Demóstenes, noticia que parece totalmente fiable. A pesar
de ello, estilísticamente está más relacionado con Lisias que con Isócrates.
Se conservan 12106 discursos judiciales reales, todos ellos sobre pleitos por
herencias. Presenta muchos parecidos estilísticos con Demóstenes de su primera
época.

12. DEMÓSTENES 384-322 A.C.


a) Discursos judiciales en su propia defensa
Como es bien sabido, se inició en la composición de discursos ante la necesi-
dad de defender sus intereses y los de su madre frente a sus tutores que habían
malversado la cuantiosa herencia a la que tenía derecho Demóstenes. Técnica-
mente se designan por ello como epitrópicos. Tienen una fuerte relación con los
de Iseo de la misma época. La pregunta es ¿por qué se publicaron? ¿Los publicó
Demóstenes para hacer propaganda de su ocupación como logógrafo que se ini-
ció poco después? Son los discursos 27, 28, 29 Contra Áfobo l, II, III y los 30 y
31 Contra Onetor (por una reclamación de propiedad estrechamente relacionada
con la situación anterior)107.
Unos cuatro años después intervino, parece que él en persona, ante la boulé
en un caso asimilable a un judicial público, con el 51 Sobre la corona trierárqui-
caiOs en el que defiende sus derechos a obtener una corona honorífica como trie-
rarea y ataca a los ciudadanos que no cumplen con sus obligaciones de gasto
para la comunidad.

b) Discursos judiciales como logógrafo (primera etapa, años 356-352)


Tras el éxito judicial en sus pleitos contra sus tutores, aunque probablemente no
económico, empezó una carrera como logógrafo en casos judiciales (en algunas
ocasiones intervino personalmente a través del procedimiento de la synegoría).

105 339. Índice hymefs 0,1 (sy 1,1 por diálogo ficticio con un discípulo).
106 El que se numera como 12 sólo en parte. La media global del índice hymefs es de 5,5, con bastante
regularidad, el más elevado es el del discurso 4 que presenta 7,7, y el más bajo es del 7 con índice 4.
107 363-2. Índice hymefs 5,9 (en ninguno de los cinco discursos es inferior a 4).

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 223

Algunos de ellos tenían trascendencia política en cuanto que se juzgaban


comportamientos políticos a través del procedimiento de la graphé paranómon.
Son la synegoría logográfica 22 Contra Androción, un enemigo político al que
se atacó cuando se le propuso otorgarle una corona trierárquica, la synegoría 20
Contra Leptines al que acusó de hacer propuestas de leitourgíai que perjudica-
ban a los más poderosos, las logografías 24 Contra Timócrates por proponer una
ley para proteger comportamientos corruptos en el cumplimiento de una embaja-
da y la 23 Contra Aristócrates al que atacó como amigo de Eubulo por proponer
honrar a un mercenario de Quersobleptes. Todos ellos tienen un índice hymeís
semejantei09. Dado su fuerte contenido político está claro el motivo de su publi-
cación.
Otros eran judiciales privados como son el 41 Contra Espudias sobre una
dote no cobrada en su totalidad y el 55 Contra Calicles, problema de lindes y
aguas con un vecino110.

e) Deliberativos ante la asamblea


Probablemente se trata del grupo más interesante de las alocuciones demosté-
nicas en cuanto que son discursos reales de asamblea y nos permiten acercarnos
al funcionamiento de ésta. El único antecedente de la publicación de este tipo de
intervenciones lo hemos encontrado en Andócides. El orador, como hemos
comentado, se enfrentaba a la ardua tarea de persuadir a un auditorio dividido, en
unas condiciones muy hostiles por dificultades de distinto tipo, no siendo la
menor la de hablar de viva voz ante un gran auditorio de más de 6000 ciudada-
nos, una buena parte de los cuales recibía el discurso con muestras de hostilidad.
Conseguir la atención de un auditorio de esas características era difícil y crucial,
Demóstenes lo lograba, no por llamadas de atención, sino por lo inesperado y
chocante de sus afirmaciones. Las intervenciones eran forzosamente breves. El
estilo abrupto, cortante, con una periodización exigente con el oyente. En este
caso es muy clara la motivación política para su publicación. Se ha discutido
hasta qué punto lo publicado coincide con lo pronunciado, en este sentido se ha
afirmado que son discursos sin propuestas concretas y que, por tanto, han sido
reelaborados para su publicación. Nunca sabremos hasta dónde ha llegado esta
reelaboración 11 1. Desde el punto de vista de lo que venimos defendiendo en este
trabajo, que un discurso real sólo pudo ser publicado si contó con un soporte
escrito para su ejecución, probablemente sean reelaboraciones a partir de las
extensas notas con las que acudía Demóstenes a la asamblea. Dado que el debate
de la asamblea era bastante imprevisible, no servía de mucho llegar con un dis-

108 Posterior al 359, índice hymefs 17,3.


109 11 ,1.
110 Índice hymefs 6,3
111 Trevett.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


224 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

curso completamente elaborado, excepto en el caso de embajadas de otras ciuda-


des que contaban con mejores condiciones, como ya hemos comentado.
Empezamos con el grupo de los pronunciados entre los años 354 y 351 que es
el más numeroso. El 14 Sobre las sinmorías es una propuesta para reorganizar
los grupos que pagaban las contribuciones especiales (eisphorat) decretadas por
la asamblea. Lo más interesante es que el proemio se distancia de la escuela de
Isócrates en cuanto que insiste en uno de los motivos que más repetirá con poste-
rioridad Demóstenes a lo largo de la carrera: en la asamblea no hay que buscar el
lucimiento personal, no hay que halagar al auditorio, sólo hay que ser útil de ver-
dad a la ciudad. El 16 A favor de los megalopolitas propone una política inde-
pendiente de Atenas sin alinearse ni con Esparta ni con Tebasm. Conservamos
bastantes discursos de los pronunciados en el 351113. En el 15 Sobre la libertad
de los radios defiende a los demócratas rodios exiliados que gozaban de muy
pocas simpatías en Atenas tras la guerra social de 355. En el 4 Primer filípica
propone armarse para hacer frente al expansionismo de Filipo y encontramos un
uso extensivo de recursos de los que se consideran típicamete demosténicos
como la hipófora, diálogos ficticios, metáforas sobre la situación de Atenas
como la que encontramos también al principio del 1 Primer olintíaco donde el
kairós (la oportunidad) se personifica y habla sobre cuál debe ser la política de la
ciudad. Son de tono y contenido similares el 2 y 3, Segundo y Tercer olintíacos:
ventajas de Filipo frente a las de Atenas, dificultad de ser consejero en Atenas.
Del 346, tras la paz de Filócrates, que Demóstenes defendió con muchas dudas,
es el 5n 4 Sobre la paz; trata otro de los temas reiterativos de la producción
demosténica, la corrupción de los políticos. Un par de años después pronunció el
6ns Segundo filípica en el que propone acción y no discursos, ataca a los políti-
cos partidarios de Filipo y defiende la necesidad de cambiar la actitud moral de
Atenas frente a los deseos de dominación de Filipo. En el 341 encontramos dos
de las piezas deliberativas demosténicas con más fuerza. En el 8u6 Sobre el
Quersoneso, Demóstenes presenta a Filipo como el responsable de la guerra que
impone a Atenas porque busca esclavizarla, no es posible mantener la paz en
esas condiciones. En el 9m Tercer filípica cristalizan con enorme fuerza los
temas recurrentes de Demóstenes que habían ido apareciendo en obras anterio-
res. Desgraciadamente no conservamos ningún deliberativo posterior, sólo algún
fragmento como el del discurso que pronunció en la asamblea cuando llegó a

11 2 Ambos discursos, 14 y 16 tienen un índice hymefs muy similar, 8.


11 3 Excepto ell5 que tiene un índice hymels de 19,1, el resto tienen unas cifras muy similares entre 11 y
12,5.
114 Índice hymefs 7,2.
115 Índice hymeis 10,3.
116 Índice hymels 11.
11 7 Índice hymeis 7,5.

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 225

Atenas la noticia de la caída de Elatea en el 339 cuando estaba en el punto más


alto de su carrera11s.

d) Judiciales públicos posteriores al348.


Los pronunció el propio Demóstenes y son claramente parte de su actividad
política que es la que justificó probablemente su publicación ulterior. El 21 Con-
tra Midias 119 se publicó aunque no fue pronunciado porque las partes llegaron a
un acuerdo previo. En realidad es una oportunidad para repasar toda la carrera de
Midias, uno de sus oponentes políticos, ante un tema menor, una agresión. Son
de contenido directamente político, provocados por su enfrentamiento con
Esquines, aunque sean judiciales por el ámbito en el que se pronunciaron, el 19
Sobre la embajadafraudulenta12o, fechado en el 343, cuando Demóstenes sintió
la necesidad de separarse políticamente de todo lo relativo a la paz de Filócrates
del 346 y acusar a los partidarios de ésta, como Esquines. En el 330 Demóstenes
hizo un repaso y justificación de toda su carrera política en el famoso 18, Sobre
la corona 121 una defensa de la graphé paranómon que presentó Esquines contra
Ctesifonte por proponer una corona honorífica a favor de Demóstenes.

e) Discursos judiciales como logógrafo (segunda etapa, años 350-340)


Demóstenes siguió actuando como logógrafo de forma paralela a su carrera
política en casos de índole muy variada.
El36 Afavor de Formión y el45 Contra Estéfano m son dos discursos en torno
al mismo tema en los que, según la acusación de Esquinesm, Demóstenes trabajó
primero a favor de Forrnión (en una paragraphé) y contra Apolodoro, para luego,
al año siguiente, trabajar a favor de Apolodoro (en un caso por falso testimonio) en
contra de Formión. Pasión, padre de Apolodoro, un famoso banquero, había con-
fiado en Formión, un liberto, para administrar el banco y en su testamento pidió
que se casase con su mujer, después Apolodoro lo acusó por malversación.
En el39 Contra Beato /124 tenemos un proceso de adopción en el que son con-
trincantes dos hermanastros por pretender ambos usar el mismo nombre. El 37
Contra Pantenetol25 es una paragraphé a propósito de la propiedad y alquiler de

11 8 Citado en 18.174- 179.


119 347. Índice hymefs 10,9.
12o Índice hymefs 12,3.
12 1 Índice hymefs 7,1.
122 350 y 349. Índice hymefs de ambos 7,5.
123 2.1 65.
124 348. Índice hymefs 5,6.
125 346. Índice hymefs 3,3. Este bajo índice se compensa en cierto modo con una frecuencia alta de vocati-

vos dirigidos a los jueces, 11 .

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


226 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

tierras para minería. El 38 Contra Nausímaco126 trata de la recuperación de los


bienes de un menor tras acabar la tutoría. El 57, Contra Eubulides1'i7, es una dis-
puta por el derecho de ciudadanía de Euxiteo. El 54 Contra Conón1 2s trata del
comportamiento ultrajante de Conón. Finalmente el 32 Contra Zenótemis1 29 es
una paragraphé en un caso a propósito del crédito en relación a la carga de un
barco que naufragó de forma sospechosa.

13. EsQUINEs 389-c. 314


Es un caso parecido al de Andócides, alguien que intervino en política sin lle-
gar a ser ni un orador ni un político profesional. Por tanto, no fue un logógrafo
sino un actor que llevó sus dotes al estrado dándole gran relevancia a la actio , un
subsecretario judicial13o familiarizado con el sistema procesal que centró toda su
actividad pública en su oposición contra Demóstenes. Probablemente no publicó
nada distinto a lo conservado y lo hizo por un comportamiento reflejo al de su
oponente, para intentar que sus discursos siguieran influyendo políticamente
después de su ejecución y llegaran a un público mayor. Sus alocuciones se basan
en buena medida en la narración como principal factor persuasivo.
El 1 Contra Timarco131 es una graphé pronunciada en el 346 ante un jurado
para atacar a un político amigo de Demóstenes con la acusación de haberse pros-
tituido, lo que le acarreó la pérdida de su derecho a hablar en la asamblea.
El2 Sobre la embajada es una defensa del343 y es la réplica al19 de Demós-
tenes, con lo que tenemos la suerte de contar con la pareja de discursos, acusa-
ción y defensa, de un mismo caso. El3 Contra Ctesifonte del 330 es la acusación
en una graphé paranómon que provocó la defensa del18 de Demóstenes, con lo
que tenemos de nuevo una pareja. Esquines argumenta que la propuesta de coro-
na honorífica a favor de Demóstenes que ha hecho Ctesifonte debe esperar a la
eúthyna o rendición de cuentas de Demóstenes, que la corona debía ser concedi-
da en la asamblea o la boulé y no en el teatro como proponía Ctesifonte, y que
Demóstenes no era merecedor de esa corona honorífica.

126 346. Índice hyrnefs 11 ,1.


127 345. Índice hyrnefs 8,3.
128 343-1. Índice hyrnefs 6,4.
129 340. Índice hyrnefs 5,3.
130 H ypograrnrna teús .

131 Sus tres discursos tienen un índice hyrnefs medio de 7,7 con pocas variaciones entre ellos.

Cuadernos de liter atur a griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 227

14. LICURGO C. 390-C. 324


Era de muy buena familia y, como tal, pudo ser discípulo de Isócrates. Se
situó políticamente como enemigo de Filipo y actuó como administrador de
finanzas de 338 a 326. Se especializó en procesos m de acusación para confiscar
tierras a favor del estado que no conservamos. Sólo tenemos el Contra Leocra-
tesl33 del 330, dirigido contra un ciudadano que había abandonado la ciudad en
sus peores momentos, tras la derrota de Queronea. Exhibe un tono epidíctico de
indignación moral y patriota.

15. HlPERIDES 390-322 A.C.


Fue un político que estuvo en activo desde 362 y que siguió la línea política
demosténica frente a Filipo. Sin embargo, después, en el 325 fue uno de los acu-
sadores contra Demóstenes en el asunto de Harpalo. Su estilo literario fue muy
apreciado por lectores antiguos. El texto actual de sus discursos depende básica-
mente de papiros y es muy deficiente y fragmentario.
En defensa de Licofrón versa sobre un caso de adulterio, según la acusación,
Licofrón, en presencia de los hermanos de la novia, el día de su boda, se habría
atrevido a pedirle a ésta que no se case para poder seguir siendo su aman5e.
Contra Filípidesl34 es una graphé paranómon contra una propuesta de coro-
nar a ciertos ciudadanos macedonios prominentes.
Del Contra Atenógenesl35 conservamos un fragmento de entidad. Versa sobe
un abuso de confianza en transacciones comerciales; concretamente Atenógenes
era dueño de una perfumería regentada por unos esclavos y habría intentado
engañar al acusador, que tras adquirir el negocio, se dio cuenta que tenía una
deuda oculta de 5 talentos.
En defensa de Euxenipo es un synegoría, en una defensa de una eisangelía
por la acusación de corrupción, sólo motivada por ser favorable a la política
macedonia. ,
El Epítafio por los caídos en la guerra lamia del 322 ensalza la figura de
Leostenes que ha reclutado un ejército y ha asediado a Antípatro en Lamia. Es
una fuerte diatriba antimacedonia.
Contra Demóstenes es una acusación por corrupción en el asunto de Harpalo136.

132 Se publicaron unos 15.


133 Índice hymefs 9,1.
134 Es del año 336.
135 Índice hymefs de 15,3.

136 Tesorero de Alejandro al que dejó al cargo del tesoro en Susa; antes de que regresara Alejandro de la
India en el 324 huyó con gran parte del tesoro, se presentó con sus naves ante Atenas. Se le rechazó, hubo intri-

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


228 FRANCISCO CORTÉS GABAUDAN

16. DINARCO P. C. 361 -P. 292


Perteneció a una generación posterior a la demosténica. Los discursos que
conservamos de él son logográficos y todos ellos del año 323 porque giran en
tomo al caso de Harpalo. Uno es el Contra Demóstenes, otro el Contra Aristogi-
tón y otro el Contra Filocles por el asunto de Harpalom.

17. CONCLUSIONES
l . Para que un discurso pueda publicarse como tal discurso es necesario que
se haya utilizado la escritura en su composición.
2. La retórica propició el uso de la escritura en la composición de discursos y
el cultivo del discurso ficticio como ejercicio escolar, exhibición del maestro,
etc.
3. La preocupación formal de la retórica explica el desarrollo de una prosa
artística que hace que los discursos tengan interés literario más allá de su conte-
nido. La calidad literaria es uno de los factores determinantes para la conserva-
ción y transmisión de un texto.
4. El cultivo del discurso ficticio llevó a la composición de piezas literarias
que no son propiamente discursos porque no están dirigidos a ningún interlocutor.
5. La logografía es el factor determinante que explica la publicación de dis-
cursos reales, tanto deliberativos como judiciales, a partir del último tercio del s.
V a.C., en cuanto que exige la existencia de discursos escritos antes de su ejecu-
ción oral.
6. El cultivo de la logografía judicial sólo es posible en un sistema procesal
que haga previsible el desarrollo del debate.
7. Un sistema procesal sólo es previsible cuando la escritura se utiliza como
elemento imprescindible en las distintas fases del desarrollo del procedimiento
judicial como son la denuncia, pruebas documentales, testimonios, etc.
8. La logografía deliberativa en origen estaba circunscrita a las intervencio-
nes en la asamblea de embajadas extranjeras dado que eran las únicas ocasiones
en las que el desarrollo de una asamblea era previsible.
9. La publicación de discursos reales logográficos (deliberativos y judiciales)
se utilizó como un elemento más de la lucha política.

gas y finalmente se le admitió, siendo detenido y el tesoro depositado en la Acrópolis. Al poco Harpalo huyó de
Atenas con una buena parte del tesoro. Se formó una comisión de investigación en el Areópago propuesta por
Demóstenes que a los seis meses dio la lista de los 6 políticos que se habían dejado corromper y por qué canti·
dad, entre ellos estaba Demóstenes, Aristogitón y Filocles (los acusados en los 3 discursos de Dinarco).
137 Índice hymefs en conjunto de 13 .

Cuadernos de literatura griega y latina V Alcalá de Henares-Santiago de Compostela, 2005


LA ORATORIA GRIEGA COMO GÉNERO LITERARIO 229

10. También se publicaron por motivaciones políticas discursos panegíricos


en sentido estricto, aunque no fueran logográficos.
11. El logógrafo tenía interés, para hacer propaganda de sus habilidades, en
que se publicaran algunos de sus discursos logográficos.
12. El uso del discurso real publicado como elemento de la lucha política y el
público lector que ello había generado explica que un personaje como Isócrates
pudiera hacer carrera política sin pisar la asamblea, sólo a través de discursos
ficticios que imitaban a logográficos.

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