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CURSO: Diseño de innovación en educación superior

SEMESTRE: I-2018
PROFESOR: Andrés Arias Lizares
ALUMNO: Armando Villanueva Turpo

COMPETENCIAS

INTRODUCCIÓN

Cuando llegué a clases, tarde, vi que habían pegado tarjetas en la pizarra;


continuamos pegando otras tarjetas con respuestas diversas ahora sobre ¿qué es
educación? Poco a poco, fui descubriendo que el profesor Arias quería saber
nuestras concepciones o posiciones respecto al término como también a los
anteriores: profesor, enseñanza y aprendizaje.

Un 99.9% objetó que la educación tenía que ver con la transmisión de


conocimientos, especie de depósito que el profesor hace en sus estudiantes.
Unos cuantos nos quedamos con la ocurrencia de que educar era el acto o el arte
(o la actividad artística) de provocar o cultivar una o muchas ideas o experiencias
en la persona humana.

Bueno, pues, así partimos inducidos a llegar a un asunto cuyos


fundamentos teóricos, dijo el profesor Arias, debíamos resolver precisamente en
estas líneas. Y quizá el asunto hubiera quedado allí, como una experiencia simple
y hasta epifánica de estudiante despistado de maestría; pero no, y mucho creo
que si lo escribo, y de valer la pena, quedará para continuar aprendiendo o
compartiendo.

¿CUÁL FUNDAMENTO TEÓRICO?

Mientras oía con atención las palabras del profesor, me venían a la mente
"constructivismo, zona próxima, educación tradicional, Piaget, Bruner,
conductismo, etc." Y todavía más aun cuando fuimos devengando en la pizarra
nuestros esquemas. Y mucho más aún, un torbellino de ideas (una catástrofe tal
vez), cuando pegó la imagen de un niño con el cráneo abierto recibiendo cierto
líquido de distintos grifos y al mismo tiempo vomitándolo y esa otra imagen en el
que un hombre volaba con los brazos abiertos y prendados de libros.
Quizá desde el pre grado, como estudiante aburridísimo, asentía, en no sé
qué sentidos, lo que era el teorema intenso (y qué abstracto, qué fantasmal) de la
nueva manera de hacer educación. Pasando por el trabajo en condición de
profesor de educación básica regular, bajo un Ministerio y funcionarios cuya
prédica sigue siendo una especie de adviento extraño o remoto en la vida de los
peruanos que nos ocupamos de la educación, es decir, de la supuesta nueva
fórmula educativa.

Pero, ahora, la vida me da la oportunidad de celebrar mejor y desde este


punto del tiempo lo que era entonces y lo que es por estos días la vida educativa
de mi país. ¿Por qué no? He pasado años en la facultad de Educación en la
Altiplano y un par de años en el trabajo como peón del estado

ORÍGENES Y PRINCIPIOS

El concepto competencia aparece en los años 70, especialmente a partir de


los trabajos de McClelland en la Universidad de Harvard. (Bolívar C, 2002:1)

Como consecuencia de los trabajos de Bloom (Vossio, 2002:55) surgió, en


la misma década, un movimiento llamado "Enseñanza basada en competencias" ,
que se fundaba en cinco principios:

1. Todo aprendizaje es individual.

2. El individuo, al igual que cualquier sistema, se orienta por las metas a


lograr.

3. El proceso de aprendizaje es más fácil cuando el individuo sabe qué es


exactamente lo que se espera de él.

4. El conocimiento preciso de los resultados también facilita el aprendizaje.

5. Es más probable que un alumno haga lo que se espera de él y lo que él


mismo desea, si tiene la responsabilidad de las tareas de aprendizaje.

Estos 5 principios pueden estar presente en cualquier sistema de formación


y enriquecerían los resultados del proceso de aprendizaje.
Existen múltiples definiciones de competencia que pueden ser agrupadas
de diferentes maneras; unos la consideran una capacidad, por ejemplo:

"Competencia: Capacidad objetiva de un individuo para resolver problemas,


cumplir actos definidos y circunscriptos. El hecho de disponer conocimientos y
aptitudes o de emplearlas con un propósito para expresar una capacidad que
manifiesta un dominio exitoso sobre determinadas tareas o situaciones
problemáticas." (Fröhlich, en Cocca, 2003:2)

"Las competencias aluden a las capacidades adquiridas (conocimientos,


actitudes, aptitudes, perspectivas, habilidades) mediante procesos sistemáticos
de aprendizajes que posibilitan, en el marco del campo elegido adecuados
abordajes de sus problemáticas específicas, y el manejo idóneo de
procedimientos y métodos para operar eficazmente ante los requerimientos que
se planteen." (Lafourcade, en Cocca, 2003:2)

Estas dos definiciones aportan al concepto competencia el hecho de que el


resultado es un desempeño eficiente, no obstante al igualarlo a capacidad reduce
su definición a características de la personalidad y no toma en cuenta el papel de
lo social.

Otros autores consideran la competencia como conjunto de componentes y


no ven la relación que existe entre ellos. Por ejemplo:

"Una competencia es el conjunto de comportamientos socioafectivos y


habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales y motoras que permiten llevar
a cabo adecuadamente un papel, una función, una actividad o una tarea."
(Provincia de Québec en Vargas, 2004:15)

Como elemento negativo de esta definición está considerarla un conjunto


de componentes, sin analizar la integración de ellos y tiene como elemento
positivo incluir el éxito de la actuación del individuo.

Un concepto más completo de competencia sería:

"Una competencia, es un sistema de conocimientos, conceptuales y de


procedimientos, organizados en esquemas operacionales y que permiten, dentro
de un grupo de situaciones, la identificación de tareas - problemas y su resolución
por una acción eficaz." (Tremblay, 1994: 16)

El autor al considerar la competencia como un sistema de componentes


establece la complejidad de este concepto y a su vez resalta el resultado y el
carácter holístico de la misma. Presenta como dificultad que no reconoce la
importancia de las cualidades de la personalidad, lo motivacional, ni lo
metacognitivo, solo se queda en la esfera cognitiva instrumental.

Un referente teórico importante desarrollado por el Centro de Estudios


Educacionales del Instituto Superior Pedagógico "Enrique José Varona" establece
que competencia es "una configuración psicológica que integra diversos
componentes cognitivos, metacognitivos, motivacionales y cualidades de la
personalidad en estrecha unidad funcional, autorregulando el desempeño real y
eficiente en una esfera específica de la actividad, atendiendo al modelo de
desempeño deseable socialmente construido en un contexto histórico concreto."
(Fernández González y otros, 2003:25)

Esta definición tiene como aspecto importante definir la estructura de la


competencia a partir de sus 4 componentes (cognitivo, metacognitivo,
motivacional y cualidades de la personalidad) y reconoce el aspecto externo: el
desempeño eficiente a partir de un modelo social, así como su carácter histórico
concreto.

A partir del análisis de las definiciones anteriores y otras, que tienen puntos
de contacto con estas es que el autor de este artículo considera asumir que
competencia es un sistema de componentes (cognitivos, metacognitivos,
motivacionales y cualidades de la personalidad) que posee un individuo para
desenvolverse eficientemente en su vida como persona en todas las facetas.