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2083, De Muñoz Puelles Vicente

Ciertamente el futuro es incierto, se sabe que cada vez la tecnología avanza más rápido; pero al ubicarse en el
año 2083 las cosas ya son muy diferentes, los jóvenes de la época no saben cómo fue un libro y los últimos que
existen deben ser extremadamente cuidados, ya que en algún momento a las personas les dejó de interesar la
lectura y los comenzaron a olvidar y quemar, optando por algo que tenga más facilidad al momento de llevar y
leer. Pero, ¿En verdad sustituirá algún día el libro digital al libro en papel? ¿Qué pasará en el futuro cuando la
prioridad sea la tecnología y los libros dejen de tener importancia?

El editor español Constantino Bértolo dijo una vez que “la lectura tradicionalmente había sido uno de los
escasos lugares donde, escapando del trajín y las urgencias materiales, el lector podía tener la gozosa
sensación de habitar lejos del mundanal ruido“, algo que ya no ocurre desde que, en mitad de la lectura, la
interrupción de un Smartphone se vuelve más necesario que molesto, conllevando a la distracción del lector y
a una mayor incapacidad a la hora de concentrarse en las palabras y sumergirse en otros mundos. ¿Por qué
han dejado el hábito lector a un lado?

Estudios sociológicos muestran cómo la lectura del pasaje de un libro, se ha reducido en los últimos años, a
medida que ha aumentado el uso de medios que permiten la participación más activa del lector.

En anteriores siglos, las historias eran únicamente contadas por caballeros y luego escritas en libros, y ahora
en el siglo XXI, el internet y las nuevas tecnologías han permitido que el libro electrónico se convierta en un
claro competidor del papel. Como se cuenta en la historia, el libro digital desplazará al libro en papel de
manera que se deje de comercializar, los equipos informáticos proporcionaran la misma ergonomía de
visualización y comodidad de uso que proporcionan los libros actuales.

Comenzarán varias bancarrotas de cadenas de librerías en todas partes del mundo, mientras que se venderán
cada vez más libros digitales y con la llegada de la nueva tecnología deja claro que las personas prefieren los
libros electrónicos. La adaptación de la literatura al mundo digital comenzó con la inserción de links, después
con infografías y actualmente son muchos los expertos que trabajan en nuevas formas de contar historias y, si
bien seguirá habiendo autores que prefieran la difusión y el prestigio de las editoriales, cada vez habrá más
escritores conocidos que se saltarán el papel del intermediario y negociarán sus términos con las plataformas
digitales, mientras que las personas que compran esos libros se ahorrarán dinero, tiempo y espacio, al saber
que tienen en casa un aparato en el que puede llevar más cien libros. Los libros incluso tienen un impacto
medioambiental, no importa si este fue reciclado o no.

‘’Pero lo importante no eran los libros en sí, sino lo que transmitían. Cuando abrías algunos, te parecía estar
oyendo la voz de sus autores, muertos quizá miles de años antes. A veces resultaba tan emocionante que
tenías que dejar de leer y levantar la cabeza, para pensar en lo que habías leído o descansar un poco. [...] Al
leerlos, te convertías en otro, sentías de otro modo y se te ocurrían ideas y preguntas que nunca se te habían
ocurrido antes. Era como si pudieras estar en varios lugares al mismo tiempo y vivir varias vidas. ’’ (2083-
Muñoz Puelles Vicente). Leer es una invitación a los sentimientos, una invitación directa a que conozcan su
propio mundo.
En el futuro los libros seguirán siendo imprescindibles, no solamente para la literatura sino para cualquier
circunstancia en la que se necesite leer cuidadosamente no sólo para recibir información sino también para
especular sobre sobre ella. Leer en un monitor no es lo mismo que leer un libro, es mucho más agotador, así
que este es incapaz de satisfacer todas aquellas necesidades intelectuales que estimula el leer un libro, porque
fueron esa clase de instrumentos que una vez inventados no pudieron ser mejorados porque simplemente son
buenos

El futuro de los libros y la literatura sigue siendo algo incierto, lo único que se sabe es que más gente leerá más
palabras de más pantallas y menos palabras de menos páginas, los libros electrónicos tendrán que ser el modo
en que los escritores se ganen la vida. Es bueno tener un libro electrónico. Es bueno tener un libro de papel. Es
mejor tener los dos y si bien las tendencias y cambios acontecidos durante los últimos años ya dan indicios de
la conducta del lector del futuro no se debería perder el factor de seguir contando y describiendo historias
apasionantes, eso sí, con el requisito de dejar por un momento la tecnología.