You are on page 1of 7

Universidad de Los Andes

Fundación Gran Fraternidad Universal


Curso de formación: Promotores en
Nutrición para la Salud
Una Vía para una vida plena y feliz
Tema: La alimentación a la luz de las grandes tradiciones
Espirituales de la humanidad.
Leyes que establecen las bases de una
Alimentación superior.
El lector comprenderá mejor los diferentes aspectos de la presente guía al tener presente que esta
enseñanza fue estrictamente oral, dada por el Maestro Mikhael Aivanhov; la traducción del Francés
fue una generosidad de Maria Virginia León Parada, las correcciones y adaptación de Luis Ramón
Guerrero Montoya.
Alimentarse, un acto que concierne la totalidad del ser.
Esto que voy a decirles sobre la nutrición es de la más alta importancia, mis queridos hermanos y hermanas, y muy pocas
personas, incluso los más instruidos y avanzados, lo conocen. De acuerdo, por supuesto, ustedes encontraran que esto no
es tan interesante, pero escuchándome, y sobre todo comenzando a poner estas verdades en práctica, ustedes estarán
obligados a reconocer que pueden enriquecer, embellecer y transformar sus existencias.

Entre sus trabajos, los Iniciados, hicieron un gran lugar a las búsquedas sobre la nutrición. Ellos encontraron que el alimento,
que fue preparado en los laboratorios divinos con una sabiduría inexplicable, contiene los elementos mágicos capaces de
conservar o de restablecer la salud no solamente física sino psíquica y de aportar las más grandes revelaciones. Pero para
beneficiarse de esos elementos, es necesario conocer las condiciones a cumplir.

Todavía los hombres no han comprendido la importancia espiritual del acto de comer, no saben comer. Obsérvenlos durante
una comida: absorben el alimento de forma mecánica, inconsciente, tragan sin masticar, tienen en sus cabezas y en sus
corazones pensamientos y sentimientos caóticos.

Ustedes dirán: “ Entonces, ¿cómo debemos comer? “… Yo voy a hablarles de la manera como un Iniciado concibe la
nutrición. Cómo hace él para entrar en las mejores condiciones para recibir los elementos preparados en los laboratorios de
la naturaleza, un Iniciado comienza por recogerse ligándose al Creador, y sobre todo no conversa, come en silencio. Y
cuando él toma el primer bocado trata de masticarlo conscientemente, el mayor tiempo posible, hasta que desaparece de su
boca lo que ha masticado. Porque el estado en el que uno toma el primer bocado es extremadamente importante. Se debe
entonces preparar a hacerlo en la mejor disposición posible, porque es este primer bocado el que desenlaza interiormente
todos los mecanismos. No olviden jamás que el momento más importante de un acto es su comienzo, es éste el que da la
señal para el desenlace de las fuerzas, y esas fuerzas no se detienen en el camino, ellas llegan hasta el final. Si ustedes
comienzan en un estado armonioso, todo el resto se hará armoniosamente.

La boca es la primera en recibir la comida, es el laboratorio más importante, porque es el más espiritual. La boca juega sobre
un plano más sutil, el rol de un estómago verdadero, ella absorbe las partículas etéricas de la comida, las energías más finas
y las más poderosas.

La boca contiene unos aparatos extremadamente perfeccionados, las glándulas situadas sobre y bajo la lengua, que tienen
como tarea captar las partículas etéricas de la comida. Cuántas veces han sentido ustedes esa experiencia! Estaban allá,
hambrientos, casi inanimados, y comenzaban a comer… Desde los primeros bocados, incluso antes de que la comida pueda
ser digerida, ya se sentían restablecidos. ¿Cómo pudo pasar tan rápidamente?. Gracias a la boca, el organismo ha
absorbido las energías, los elementos etéricos que han alimentado el sistema nervioso. Antes que el estómago reciba el
alimento, el sistema nervioso ya está alimentado.
Gracias a las partículas etéricas de los alimentos el hombre alimenta su cuerpo sutil. Ya que el hombre no posee solamente
un cuerpo físico sino otros cuerpos más sutiles, asentados en sus funciones básicas y espirituales (cuerpo etérico, astral,
mental, causal, búdico, atmico). Cómo alimentar esos cuerpos sutiles, que a causa de su ignorancia, quedan la mayoría del
tiempo sin alimento. Él sabe más o menos que es lo que debe darle al cuerpo físico (digo más o menos, porque la mayoría
de los seres humanos comen carne, algo que es nocivo para su salud física y psíquica), pero él no sabe alimentar a sus
otros cuerpos: el cuerpo etérico (o cuerpo vital), el cuerpo astral (o asiento de los sentimientos y emociones), el cuerpo
mental (asiento del intelecto), y mucho menos los otros cuerpos superiores.

Entonces, comiendo, ustedes deben parar de vez en cuando y respirar profundamente, de manera que esta combustión,
permita al cuerpo etérico retirar de la comida las partículas más sutiles. Los cuerpos etéricos son los portadores de la
vitalidad, de la memoria y de la sensibilidad.

El cuerpo astral, se alimenta de sentimientos, de emociones, por lo tanto de elementos que están hechos de una materia
más fina aún que las partículas etéricas. Al detenerse algunos instantes con amor a los alimentos, ustedes preparan sus
cuerpos astrales para extraer partículas más preciadas que las partículas etéricas. Cuando el cuerpo astral ha absorbido
estos elementos, tiene todas las posibilidades de suscitar los elementos de un orden extremadamente elevado: el amor del
mundo entero, la sensación de estar felices, en paz y de vivir en armonía con la naturaleza.

Alimenten su cuerpo astral y probaran sensaciones de bienestar indescriptibles que los empujaran a manifestarse con
generosidad y benevolencia. Para alimentar su cuerpo mental, un Iniciado se concentra en el alimento, cierra los ojos para
concentrarse mejor. Como el alimento representa para él una manifestación Divina, se esfuerza en estudiarlo en todos sus
aspectos, de dónde viene, qué contiene, cuáles son sus cualidades que le corresponden, cuáles entidades se ocupan de él,
porque seres invisibles trabajan sobre cada árbol, sobre cada planta. Su espíritu absorbe esas reflexiones, él retira del
alimento elementos superiores y elementos del plan astral. De allí nacen para él una claridad, una penetración profunda de la
vida y del mundo. Después de una comida, él se levanta de la mesa con una comprensión tan luminosa que es capaz de
interpretar los más grandes trabajos del pensamiento.

Más allá de los cuerpos etéricos, astral, mental, el hombre posee otros cuerpos de una esencia todavía más espiritual: los
cuerpos causal, búdico e atmico, asientos de la razón, del alma y del espíritu, que deben también ser alimentados. Ustedes
los alimentaran dejando penetrar un sentimiento de reconocimiento hacia el Creador. Ese sentimiento de reconocimiento que
los humanos pierden cada vez más, les abrirá las puertas celestiales para que ustedes reciban las más grandes
bendiciones. En ese momento todo se descubrirá delante de ustedes y verán, sentirán, vivirán…!

Cuando hayan terminado de comer, no deben levantarse de una vez para empezar o realizar trabajos o asuntos pendientes.
Pero no es bueno ir a descansar una o dos horas en un sillón o silla. Si ustedes se acuestan para reposar, presuntamente,
en realidad no descansarán, se pondrán pesados, su organismo se volverá perezoso. Cuando hayan terminado de comer,
quédense tranquilos un momento haciendo algunas respiraciones profundas que permitirán una mejor repartición de
energías en el organismo, entonces se sentirán extremadamente bien, dispuestos a interpretar toda clase de trabajos.

Cuando uno come sea como sea, en el ruido, la nerviosidad, la precipitación, las discusiones, ¿de qué sirve entonces
meditar y hacer yoga? Que comedia! ¿Por qué no comprender que cada día, dos o tres veces por día, todos tenemos la
ocasión de hacer un ejercicio de distensión, de concentración, de armonización de todas nuestras células?

Si yo les digo que hagan el esfuerzo de comer en silencio (no solamente de no hablar, sino de no hacer ruido alguno con los
cubiertos). Masticando bastante tiempo cada bocado, haciendo de vez en cuando algunas respiraciones profundas, pero
sobre todo concentrándose en el alimento y agradeciendo al Cielo por toda esa riqueza, esos ejercicios tan insignificantes en
apariencia, están entre los mejores para adquirir el verdadero dominio de sí mismo. Es el dominio de esas pequeñas cosas
que les darán la posibilidad de dominar las grandes. Cuando yo veo a alguien que es descuidado y torpe en las cosas
pequeñas, me es fácil saber no solamente en que desorden ha vivido en el pasado, sino como todas sus deficiencias se van
a reflejar negativamente en el futuro; porque todo está ligado.

Evidentemente, es difícil callarse durante la comida para concentrarse únicamente en el alimento… Y si uno llega a guardar
silencio y a dominar sus gestos exteriormente, es el pensamiento que vaga en otra parte. He ahí el por qué yo les digo que la
nutrición es un yoga, porque saber comer exige la atención, la concentración, el dominio.

Una comida es una ceremonia mágica gracias a la cual el alimento se transforma en salud, en fuerza, en luz. Cuando se
encuentren delante del alimento, deben dejar todo de lado, incluso los asuntos más importantes, porque lo más importante,
es alimentarse según las reglas Divinas. Si han comido correctamente, el resto se ajustará con rapidez. Comer
correctamente permite por tanto ganar mucho tiempo y de hacer un gran ahorro de fuerzas. La mayor parte de los humanos
no ven que las pequeñas actividades de la vida cotidiana son de una gran significación, entonces ¿cómo hacer para que
comprendan que los alimentos pueden ser la ocasión de desarrollar su inteligencia, su amor y su voluntad?
Es durante la comida que se debe comenzar a ocupar de lo esencial, esto quiere decir desarrollar su corazón, su intelecto y
su voluntad. Si, porque nunca se está seguro de que todos puedan ir a las bibliotecas o a la universidad, que tengan una
esposa e hijos, o que encuentren tantas ocasiones de hacer esfuerzos físicos. Pero comer, todos están obligados a comer.

¿Ustedes quieren desarrollar su intelecto? bien, ustedes tienen la ocasión cada vez que quieren servirse los objetos que
están en la mesa. Traten de tomarlos y de pasarlos sin chocar, sin empujarlos, es un buen ejercicio de atención, de
prevención. Cuando yo veo como la gente choca sus cubiertos o los deja caer, yo sé ya los defectos de su inteligencia. Ellos
tienen diplomas de varias universidades, yo encuentro que son entonces grandes lagunas intelectuales. Si pero, de qué
sirven los diplomas si uno no sabe todavía evaluar las distancias.

Uno quiere, supongamos, mover un vaso, pero uno no ha visto a qué distancia está, adelante o detrás de otro objeto, y toc!
Uno lo choca. Es un pequeño detalle, pero eso revela un defecto que se va a manifestar más grande en la vida. Esas
pequeñas torpezas durante la comida anuncian que, en la vida corriente, algunos harán muchos daños. Ellas son el indicio
que les falta cierta atención interior, y uno puede ver ya sobre una pequeña escala eso que ellos harán en los eventos
importantes de la existencia: cómo ellos hablan y actúan sin atención, empujarán a otros, los chocarán, tomarán años en
reparar sus meteduras de pata y sufrir.

Para desarrollar sus corazones eviten hacer ruido y de molestar a los demás que, también necesitan tranquilizarse, meditar.
Muchos piensan: ¿los demás? pero ¿eso qué bien puede hacerme?”. Y he allí porque el mundo entero fracasa: porque uno
no piensa en los demás. Los humanos son incapaces de vivir juntos porque no tienen respeto, ni atención los unos por los
otros. Comer juntos es por tanto una ocasión magnifica de desarrollarse y de agrandar su conciencia.

La señal de evolución de un ser humano, es la conciencia que tiene para pertenecer a un todo mucho más basto que él, por
tanto él vigila para no perturbar la armonía para sus actividades, sus pensamientos, su ruido interior. Ustedes dirán: “¿cómo,
el ruido interior?” Si, todo ruido es el resultado de una disonancia, y el ruido que hacemos interiormente con nuestros
tormentos, nuestras revoluciones, perturba la atmósfera psíquica. El que hace ruido no sabe que, igual para él, es muy malo,
y que un día ese ruido aparecerá en el organismo en forma de una enfermedad psíquica o física.

Tomando el alimento, piensen también en enviar su amor, porque es en ese momento que él se abre para darnos todos sus
tesoros. Observen las flores: cuando el sol las calienta, ellas se abren, y cuando él desaparece ellas se cierran. ¿Y el
alimento? Si ustedes no lo quieren, él no les dará casi nada, él se cerrará. Pero quiéranlo, cómanlo con amor, él va a abrirse
y exhalará su perfume, él les dará todas sus partículas etéricas. Ustedes están acostumbrados a comer automáticamente,
sin amor, para llenar un vacío. Pero traten de comer con amor, observarán en que estado maravilloso se sentirán.

Yo sé que es inútil hablar de amor a la mayoría de los humanos, ellos no saben que es el amor: saludar con amor, caminar
con amor, hablar con amor, mirar con amor, respirar con amor, trabajar con amor… ellos no saben! El amor, ellos creen que
sólo consiste en estar con alguien en la cama; y no, eso no es el amor, y eso se ve! Si supiesen amar verdaderamente, todo
el Cielo estaría con ellos.

Es durante la comida que se debe comenzar a aprender el control, el dominio. Por tanto entrénense a comer vigilando sus
gestos para no hacer ruido alguno. Yo sé que eso que les digo es casi la cosa más irrealizable, pero ustedes lo lograrán y
todos los que estén allí quedaran estupefactos. Dirán: “Pero eso no es posible, no le creo a mis ojos!” . Y yo les diré: “Bien,
crean al menos en sus oídos!”.

Cuando hayan comido en silencio y en paz, guardarán ese estado durante todo el día. Aunque deban correr de derecha a
izquierda, basta con pararse apenas un segundo para sentir que la paz está siempre allí. Porque han comido correctamente.
De lo contrario, lo que hagan y aunque traten de hablar calmadamente, estarán agitados, trepidantes, perturbados.

De ahora en adelante la nutrición será considerada como una de las mejores yogas que existan. Todas las otras yogas:
Raja-, Karma-. Hatha-. Jnana-. Kriya-. Agni-. son magnificas, pero se necesitan años para tener un pequeño resultado. Con
el Hrani-yoga (como yo la llamo), los resultados son muy rápidos. Es el yoga más fácil, la más accesible, es practicada por
todas las criaturas sin excepción, aunque de manera inconsciente. Toda la química y la magia están contenidas en este
yoga, la más desconocida y la más mal comprendida hasta hoy.

Si están desbordados de ocupaciones, no se resguarden detrás de ese pretexto para no tener una vida espiritual. Tres veces
por día, ustedes tienen las mejores condiciones para vincularse al Cielo, al Señor, ya que tres veces por día están en la
obligación de comer. Todo el mundo está obligado a comer. Uno no tiene tiempo de rezar, de leer, de meditar, pero uno está
obligado a consagrar al menos algunos minutos para alimentarse. Entonces, ¿Por qué no aprovecharse de ese momento
para perfeccionarse, para ligarse al Señor, enviarle un pensamiento de gratitud y de amor?. Todo lo que puedan hacer como
trabajo espiritual, háganlo al menos durante la comida. Incluso si no se ve, si nadie aprecia esas cosas, vaya, comiencen a
recoger las riquezas, a desarrollar sus mejores cualidades. Cuando reencarnen, el Cielo les dará las condiciones más
favorables a su florecimiento porque habrán comenzado hoy a hacer el verdadero trabajo. He allí una página de la Ciencia
Divina que deben conocer, aunque no sea aceptada, es ella quien triunfará, los iluminará, los salvará.
El Alimento, es una Carta de Amor del Creador.
Tomamos una fruta… sin atender su sabor, su perfume, su color, consideremos esa fruta llena de rayos de sol: es una carta
escrita por el Creador y todo depende de la manera en que la leemos. Si no sabemos leerla, no obtendremos nada, y es una
lástima!

No importa que muchacha, no importa que muchacho, cuando ellos reciben una carta de la persona que aman, observen con
que fervor la leen, la releen y la conservan preciosamente. Pero la carta del Creador, la envían a la basura; no necesita ser
leída. El hombre es el último que se detendrá a descifrar esa carta; los animales son más atentos que él. Si, los bueyes y las
vacas, por ejemplo, cuando no han descifrado la carta, la releen. Ustedes se ríen, no encontrarán ninguna explicación
científica… Bueno, llamen esto científicamente “rumiar”, si ustedes quieren, pero yo les diré que releen la carta…!

El alimento es una carta de amor enviada por el Creador, que hay que descifrar. Es la carta de amor más poderosa, la más
elocuente, porque nos dice: “los amamos… les aportamos la vida, la fuerza…”. La mayor parte del tiempo, los humanos
devoran todo sin descifrar nada de lo que el Señor ha escrito: “Mi hijo, yo quiero que tú seas perfecto, que seas como esa
fruta: sabrosa. Por el momento tú eres amargo, ácido, no estás listo para ser probado, tu debes aprender. Observa esa fruta:
si está por madurar, es porque ha estado expuesta al sol. Como ella tú debes exponerte al sol, al sol espiritual: el se
encargará de transformar en ti todo lo que es ácido, indigesto, y él añadirá también bellos colores”. He ahí lo que el Señor
nos quiere decir a través del alimento. Ustedes aún no lo han escuchado, pero yo lo he escuchado.

Mientras comemos, el alimento nos habla, porque los alimentos son luz condensada, sonidos condensados. Si ustedes
tienen siempre el pensamiento ocupado en otra parte, no podrán escuchar esa “voz” de la luz. La luz no está separada del
sonido; la luz canta, la luz es una música… Hay que llegar a escuchar la música de la luz, ella habla, canta, es el verbo
divino.

Se puede decir también que la nutrición es una especie de radiosintecia. Cada objeto, cada ser emite radiaciones
particulares y sabe captar esas radiaciones y las interpreta. El alimento recibe radiaciones del cosmos entero; del sol, de las
estrella, los cuatro elementos dejaron sobre él huellas invisibles pero reales, fueron impregnados de toda clase de partículas,
de fuerzas, de energías. El alimento puede por tanto contar la historia del hombre, hablarles del sol, de las estrellas, de los
ángeles, del Creador y revelar que entidades se ocupan día y noche de dejar reposar las propiedades útiles para los
humanos, los hijos de Dios.

Cuando se trata de recibir del alimento sus partículas más sutiles, hay que estar conciente, despierto, lleno de amor. En ese
momento todo el organismo entero está listo para recibir de manera perfecta, al alimento de una manera perfecta. Si ustedes
saben recibir a alguien con mucho amor, esa persona se abre y ofrece todo, si ustedes la reciben mal entonces esa persona
se cierra. Expongan una flor a la luz y al calor, ella se abre, nos regala su perfume; déjenla en el frío y en la oscuridad, ella se
cierra. El alimento también se abre o se cierra después de nuestra actitud, y cuando se abre, nos ofrece sus energías más
puras, las más Divinas.

”Siento que el progreso espiritual nos demanda el que dejemos de matar y comer a nuestros hermanos, criaturas de Dios, y sólo para satisfacer nuestros
pervertidos y sensuales apetitos. La supremacía del hombre sobre el animal DEBERÍA DE DEMOSTRARSE no sólo avergonzándonos de la bárbara
costumbre de matarlos y devorarlos sino cuidándolos, protegiéndolos y amándolos. No comer carne constituye sin la menor duda una gran ayuda para la
evolución y paz de nuestro espíritu“. Mahatma Gandhi

”No mojes nunca tu pan ni en la sangre ni en las lágrimas de tus hermanos. Una dieta vegetariana nos proporciona energía pacífica y amorosa y no sólo
a nuestro cuerpo sino sobre todo a nuestro espíritu. MIENTRAS LOS HOMBRES SIGAN MASACRANDO Y DEVORANDO A SUS HERMANOS LOS
ANIMALES REINARÁ EN LA TIERRA LA GUERRA Y EL SUFRIMIENTO Y SE MATARÁN UNOS A OTROS, PUES AQUEL QUE SIEMBRA EL
DOLOR Y LA MUERTE NO PODRÁ COSECHAR NI LA ALEGRÍA, NI LA PAZ NI EL AMOR “. Pitágoras

“Los animales son mis amigos y yo no me como a mis amigos. Los domingos vamos a la Iglesia y oramos para tener más amor y paz y a la salida nos
atiborramos de los cadáveres de nuestros hermanos. Mientras seamos las tumbas vivientes de los animales asesinados, ¿cómo podemos esperar una
existencia ideal sobre nuestro planeta? Somos las tumbas vivientes de animales asesinados, sacrificados para satisfacer nuestros apetitos. ¿Cómo
podemos esperar que este mundo alcance la paz por la que decimos estar tan ansiosos?” George Bernard Shaw

“Yo soy un ferviente seguidor del Vegetarianismo por principio. Más que nada por razones morales y éticas, yo creo firmemente que un orden de vida
vegetariano, simplemente por los efectos físicos, influirá sobre el temperamento del hombre de una manera tal que mejorará en mucho el destino de la
humanidad.” Albert Einstein

“Pero el hecho más importante es el de absorber una parte del magnetismo que emanan las células después de la muerte del animal (magnetismo que
permanece activo aún en el momento de la putrefacción) y que retiene su fuerza en cualquier temperatura que llegue a ser indispensable para la
preparación y consumo del alimento diario de los necrófagos (comedores de cadáveres). Queda también este magnetismo animal en el medio ambiente
saturando el aire, la familia, los amigos y los allegados, etc., con una vibración contraria a su evolución personal”.
Dr. Serge Raynaud de la Ferriére
Vegetarianismo y Religión
Igualmente, en casi todas las creencias y fe religiosas, el evitar la carne ha constituido parte de la práctica religiosa. Por
ejemplo:

a) EN EGIPTO:

Muchos sacerdotes egipcios eran vegetarianos, evitaban la carne a fin de que eso les ayudara a mantener sus votos de
celibato. Ellos también evitaban los huevos, a los cuales llamaban: "carne líquida".

b) EL CRISTIANISMO:

Aunque el Viejo Testamento, el cual constituye la base fundamental del Judaísmo, contiene algunas prescripciones para
comer carne, deja muy en claro que la situación ideal es el Vegetarianismo. En el Éxodo 20-13, el Antiguo Testamento nos
advierte: "No Matar", y eso se refiere a cualquier tipo de matanza y no únicamente al homicidio. Así, todas las
escrituras de las principales religiones o religiones fidedignas, prohíben al hombre a que mate innecesariamente y nos traen
un mensaje de paz y hermandad. Es innegable que la dieta que mantuvo el hombre en el paraíso fue Vegetariana, tal como
Dios Mismo nos lo dice en el Génesis:

Génesis 1-29: "He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre la faz de la tierra, y todo árbol en que hay
frutos y que da semilla, os serán para comer". En el comienzo de la creación, tal como se describe en la Biblia, parece que ni
los animales comían carne, como Dios dice en:

Génesis 1-30: "Y a toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se mueve sobre la tierra en que
hay vida, toda hierba verde les será para comer, y así fue".

Génesis 9-4,5: "Empero, carne con su vida, que es su sangre no comeréis. Porque ciertamente demandaré la sangre de
vuestras vidas, de mano de todo animal la demandaré y de todo hombre".

En libros posteriores de la Biblia, los profetas mayores también condenaron el comer carne:

Levítico 3-17: "Es un estatuto hasta tiempo indefinido para las generaciones de ustedes en todos los lugares donde moren:
No deben comer grasa alguna ni sangre alguna".

Levítico 7-23,24,25,26: "No deben ustedes comer grasa de toro ni de carnero joven ni de cabra. Ahora bien, la grasa de un
cuerpo ya muerto y la grasa de un animal despedazado podrá usarse para cualquier cosa inimaginable, pero no deben
comerla de manera alguna. Porque todo el que coma grasa de la bestia de la cual la presenta como ofrenda hecha por fuego
a Jehová, el alma que coma tiene que ser cortada por su pueblo. Y ustedes no deben comer ninguna sangre en ninguno de
los lugares donde moren, sea la de ave o la de bestia".

Números 11-19,20: "Y Jehová ciertamente les dará carne y verdaderamente comerán, no sólo un día, ni dos días, ni cinco
días, ni diez días, ni veinte días, sino hasta un mes de días, hasta que les salga por las narices y lleguen a tenerle asco".

Isaías 1-11,15,16: "El Señor dijo: Harto estoy de holocaustos de carneros, y de cebo de animales gordos; no quiero sangre
de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. Y cuando ustedes extienden las palmas de las manos escondo de ustedes
los ojos. Aunque hagan muchas oraciones no escucho pues sus mismas manos están llenas de derramamiento de sangre.
Lávense, límpiense, quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos y cesen de hacer lo malo..."

Isaías 66-3: "El que sacrifica un buey, es como si matase a un hombre".

Romanos 14-20,21: "Deja de demoler la obra de Dios simplemente por causa de la comida... Es bueno no comer carne, ni
beber vino, ni hacer cosa alguna por la cual tu hermano tropiece".

Daniel y sus hermanos también practicaron la Dieta Vegetariana, la misma que siguió Jesús. Cabe tener presente que en
ninguna parte del Nuevo Testamento hay una referencia directa de Jesús comiendo carne. Esto concuerda con la famosa
profecía de Isaías sobre la aparición de Jesús: " He aquí que la Virgen María concebirá y dará a luz un hijo y su nombre será
Emmanuel. El comerá mantequilla y miel y sabrá desechar lo malo y escoger lo bueno".
También hay muchas pruebas de que los primeros cristianos fueron vegetarianos. San Juan Crisóstomo del siglo tercero,
por ejemplo, refiriéndose a ellos dijo lo siguiente: "No existen manchas de sangre en ellos, no matan animales ni hay allí la
horrible fetidez de la carne. Con sus almuerzos de frutas y vegetales, incluso los ángeles del cielo, como ellos lo perciben
están felices y complacidos".

Más adelante, éste mismo santo dijo: "Imitamos a los lobos y a los leopardos, pero incluso somos peores que ellos; porque la
naturaleza les ha asignado esos alimentos, en cambio a nosotros nos ha honrado con el habla y el sentido de la equidad
pero aún así somos peores que las bestias salvajes". Luego, en su homilía a Mateo 22-14, San Juan Crisóstomo dijo:
"Nosotros los líderes cristianos practicamos la abstinencia de la carne de animales para subyugar nuestros cuerpos. La
alimentación antinatural de la carne es de origen demoníaco. Comer carne es contaminante. El comer carne y el beber vino
incita a la sensualidad y son una fuente de peligro, de aflicción y enfermedad". De esta manera se demuestra citando la
misma Biblia, que Dios y los profetas dispusieron de una Dieta Vegetariana para el hombre.

San Jerónimo, autor de la Vulgata o la traducción de la Biblia al latín que aún se usa hoy en día, le escribió a un monje en
Milán que había dejado el Vegetarianismo argumentando que después del diluvio el comer carne había sido permitido. Él le
respondió que de acuerdo a Jesús el divorcio también era permitido bajo la ley de Moisés, debido a la dureza del corazón
humano, pero que esa nunca había sido la intención de Dios en el principio, y que como Cristo venía a restaurar todas las
cosas, ya no era permitido ni el divorcio ni el comer carne.

Clemente de Alejandría, uno de los padres de la Iglesia primitiva, recomendó una dieta sin carne, citando el ejemplo del
apóstol San Mateo "quien consumía semillas, nueces y vegetales sin carne". San Benito, quien en el año 429 d.C. fundó la
orden Benedictina, estipuló los alimentos vegetales como la comida básica para sus monjes. San Francisco fue capaz de
conversar con un lobo y de salvarle la vida. Por supuesto que las personas comunes, sólo pensaban en cómo matarlo. Pero
la visión de un santo es diferente. Él ve a todos como entidades espirituales, hijos de Dios. Por algo él se refirió como al
"hermano lobo". La orden Trapense desde su fundación en el siglo XVII prohibió uniformemente la carne, los huevos y otros
alimentos de igual naturaleza. Pero las regulaciones se relajaron a partir de los Concilios Vaticanos de la década de 1960;
sin embargo, la mayoría de los trapenses aún siguen las enseñanzas originales.

El reverendo Norman Vincent Peale, declaró: "Pienso que una persona no puede ser un verdadero cristiano si al mismo
tiempo maltrata a los animales". John Wesley, el fundador del Metodismo, escribió al obispo de Londres en 1747: "¡Gracias
a Dios! Desde que dejé la carne y el vino me he aliviado de todas mis dolencias físicas". Wesley también era vegetariano por
razones espirituales. El basó su Vegetarianismo en la profecía bíblica referente al Reino de Paz, en el cual ninguna criatura
iba a matar, ni a robar, ni a causar dolor a otra en la tierra. El cardenal católico John Henry Newman, escribió en 1870
que: "La crueldad hacia los animales es como si el hombre no amara a Dios. Ellos no nos han hecho daño, no tienen
capacidad de resistirse... Hay algo tan espantoso, tan satánico, en atormentar a aquellos que nunca nos hicieron nada malo
y que no pueden defenderse por sí mismos". Albert Schweitzer, cristiano protestante, premio novel de la paz en 1952,
oraba: "Querido Señor, por favor, protege y bendice a todos los seres vivos. Protégelos del mal y permítelos dormir en paz".

A través de todas estas declaraciones podemos percibir el espíritu natural de un corazón cristiano y que la idea de muchos
otros pensadores y santos fue el de abstenerse de ese mal llamado alimento. Por supuesto que podríamos reunir aquí miles
de citas similares más que son lógicas y concordantes con cualquier espíritu religioso. Pero entonces, ¿por qué el mundo así
llamado Cristiano ha permitido el establecimiento de miles de mataderos en el mundo; donde millares de animales inocentes
son masacrados con el único fin de satisfacer sus apetitos glotones? Es imposible imaginar a Jesús matando a un cordero o
a una vaca, justamente a los primeros seres que le abrigaron en el pesebre.

El principio de sensibilidad debe prevalecer en nuestra vida, de lo contrario estaremos siempre lejos de poder comprender el
sensible y amoroso plan de Dios. Sin embargo, es preponderante la idea entre algunos cristianos de que Dios creó al hombre
para que disfrutara las cosas de este mundo. Esta es una idea antropocéntrica y por lo tanto egoísta. Más bien el Señor le
dio soberanía al hombre para que sirviera a sus hermanos menores dándoles la protección necesaria, y no para que
abusara de ellos maltratándolos.

c) EL ISLAMISMO:

En el libro: "Así habló Mahoma" (traducción hecha del "Hadir" del Dr. M. Hafiz Syed), los discípulos del profeta Mahoma le
preguntaron: "¿En verdad, existen recompensas por hacer el bien a los cuadrúpedos y darles de beber agua? Mahoma les
contestó: "Hay recompensa para aquel que beneficia a cualquier animal".

d) EL BUDISMO:

La más grande concentración de vegetarianos que existen en el mundo se encuentra en India, cuna del Budismo y del
Hinduismo. El Budismo comenzó como una reacción a lo difundido de la matanza de animales que se estaba llevando a cabo
mediante la perversión de los rituales religiosos. Buda puso fin a todas esas prácticas e instauró la No-Violencia (AHIMSA)
y el Vegetarianismo como dos pasos fundamentales para el Conocimiento del YO.

e) EL HINDUÍSMO:

Las Escrituras Védicas de la India, anteriores al Budismo, también hacen énfasis en la No Violencia como el fundamento
ético del Vegetarianismo. El Manu Samhita, el antiguo código de Leyes de la India, afirma: "La carne nunca puede obtenerse
sin causar daño a las entidades vivientes, y dañar a los seres conscientes es algo perjudicial para la consecución de las
bendiciones celestiales. Desecha, por consiguiente el uso de la carne". En otra sección, el Manu Samhita nos aconseja lo
siguiente: "Tomando en cuenta el origen de la carne y la crueldad que significa mantener en cautiverio y luego matar a estos
seres corpóreos, abstente por completo de comer carne".

f) EL VAISHNAVISMO:

Es bien sabido que los Devotos de Krishna siguen una Dieta Vegetariana, más que por salud o economía, por Religión. Pues
el Mismo Señor Krishna en El Bhagavad Gita (9-26) nos instruye a que adoptemos los Principios del Vegetarianismo
cuando dice: "Si alguien Me ofrece con amor y devoción una hoja, una flor, fruta o agua, Yo lo aceptaré". Y el Señor
también nos dice que la Perfección Espiritual del ser humano comienza cuando él descubre la igualdad que existe entre
todos los seres vivos: "El sabio humilde, en virtud del conocimiento verdadero, ve con visión de igualdad, a un
brahmana apacible y erudito, a una vaca a un elefante, a un perro y a un come perros (paria)". (El Bhagavad Gita, 5-
18). Sin embargo; muchos se burlan diciendo que en la India adoran a la vaca porque creen que es sagrada. Ellos olvidan
que para un verdadero espiritualista, no sólo la vaca sino que TODO es Sagrado.

El Señor Chaitanya Mahaprabhú, un gran santo de la India del siglo XVI, nos instruyó en el sendero de la humildad. El dijo
que deberíamos considerarnos inferiores a una hoja de pasto si queríamos cantar siempre los Santos Nombres del Señor.
Un devoto debe tener la capacidad de apreciar la presencia de la divinidad en todo, pues todo ha emanado de Él. Es una
cuestión de sensibilidad y realización. Mientras más ateo sea el hombre, menos respeto tendrá por la vida. Mientras más
crezca su espiritualidad, más será su respeto hacia todo lo creado, pues tendrá la capacidad de ver todo como la
manifestación de la voluntad de Dios.

De esta manera, siempre que Srila Prabhupada conversó con líderes de diferentes agrupaciones cristianas les pidió que
dejaran de lado el consumo de carne. En una conversación, Srila Prabhupada le dijo al monje benedictino Emanuel
Jungclaussen: "Si los cristianos quieren desarrollar amor por Dios deben parar la matanza de animales y cantar el
nombre de CRISTO.

Referencias:
™ Aïvanhov, Omraam, “El Yoga de la Nutrición”. Col Izvor, Edit. Prosveta, Francia,1990.
™ De la Ferriere, Serge, “Yug, Yoga, Yoghismo” Una Matesis de Psicología. Ed. Diana.
México, 1971.
™ Enciclopedia Salvat de la Salud, Tomo 1 “Alimentación y Salud”. Ed. Salvat. Pamplona,
España, 1981.
™ Guerrero, M. Luis R. "Ejercicio para la Salud, una vía para una vida plena y feliz",
Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela, 2001.
™ Hall Manly, “La Anatomía Oculta del Hombre”, Edit. KIER, Buenos Aires, 8va. ed ;
1980.
™ Yogananda, Paramahansa, “Autobiografía de un Yogui”, Edit. Siglo Veinte, 8va. ed.
Buenos Aires, 1976.
™ www.ivu.org/evu
™ www.mundovegetariano.com
™ www.redalternativa.com
™ www.solovegetales.com
™ www.saludinterior.com
Tarea:
™ Nombre y explique siete razones éticas, siete morales, siete estéticas, siete higiénicas, siete espirituales,
siete anatómicas y siete fisiológicas que sustentan el Vegetarianismo.