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La cliometría y la historia económica institucional: reflejos latinoamericanos (RESUMEN)

Salomón Kalmanovitz (2004)

Introducción:
La historia económica ha sufrido dos grandes cambios en el último medio ciclo. La cliometría es la
metodología de análisis que introdujo el análisis econométrico de series de cuentas nacionales,
organizadas según modelos económicos, con la finalidad de dar cuenta de los procesos de
crecimiento de largo plazo, de las rentabilidades de las inversiones de infraestructura, de la
productividad de distintos sectores, etc. El neo-institucionalismo es el enfoque que recurre a las
instituciones para explicar los cambios históricos y el comportamiento económico de las sociedades,
como el impacto de estas en los derechos de propiedad, los incentivos para la acumulación, etc.

La cliometría:
Es la aplicación de la teoría económica y la econometría al análisis del pasado. Kuznets, en
Crecimiento económico moderno (1973), establece un criterio para analizar países con base a su
producción, distribución del ingreso, etc. Así, la producción per cápita pasó a ser esencial para la
comparación de la riqueza entre países, el crecimiento moderno se refería a un patrón de
acumulación de capital rápido y sostenido de largo plazo, etc. La idea fue elaborar series de cuentas
nacionales. Fogel, otro representante, introdujo innovaciones en la investigación histórica, como la
definición operacional del ahorro social, el uso de ejemplos contrafactuales.
Por su parte, Hobsbawm señala que el papel de la cliometría ha sido crítico: cumple funciones
valiosas, como la de hacer pensar a los historiadores y de detector de mentiras; sin embargo, falla al
aplicar al pasado modelos de comportamiento de un capitalismo desarrollado, con unos supuestos
(elección racional, optimización, etc.) desacordes al contexto o agente económico. Elster –con una
postura más crítica– rechaza el uso de escenarios contrafácticos, pues predeterminarían los
resultados al escoger hechos específicos, ignorando otros.
North señala que los aportes de la cliometría son el haber aplicado métodos cuantitativos y teorías
tradicionales en la historia, el haber esclarecido eventos y problemas microeconómicos con distintos
medios técnicos (la substracción de tendencias de corto a largo plazo, modelos de equilibrio general,
etc.). Sin embargo, la cliometría ataca problemas específicos sin aclarar la transformación de
sistemas económicos, no logra identificar el impulso del crecimiento a largo plazo. Además,
consideraba al gobierno como un elemento exógeno, analizaba solo las decisiones de mercado (y no
las del hogar, gremios, etc.), y no podía ser enseñada en pregrado debido a su complejidad y su
imposibilidad para despertar curiosidad entre los estudiantes. Finalmente, la cliometría era presa de
la Teoría neoclásica, con supuestos de un mundo sin fricciones, en el que no importaban las
instituciones.

La historia económica neo-institucional:


Con antecedentes en la escuela alemana e institucional, esta vertiente histórica entiende las
instituciones como restricciones que guían la conducta de los agentes económicos, quienes de cierto
modo maximizan de acuerdo a sus intereses, sin llevar necesariamente a un desarrollo económico.
Las restricciones o instituciones pueden ser formales, estar escritas en leyes o derechos; o pueden
ser informales, como las ideologías, religiones, etc.
En El crecimiento de los Estados Unidos 1790-1860 (1961), North sostuvo que la evolución de los
mercados era la fuerza más influyente en la historia y desacordó con la historiografía norteamericana
tradicional, pues esta entendía las instituciones como organizaciones, separadas de la dinámica
económica. Así, la expansión del mercado influenció el carácter del crecimiento económico, empujó
los recursos económicos hacia la producción. El tamaño del mercado era el determinante de la
eficiencia económica y la conducta de los precios de bienes y factores de producción eran el
elemento más importante para explicar el crecimiento económico. Es un enfoque neoclásico de
análisis costo-beneficio y optimización de utilidades como fuerza de cambio institucional: los cambios
en los precios relativos generan transformaciones en la conducta de los poseedores de recursos
económicos, quienes generan, a su vez, cambios políticos e institucionales.
Posteriormente, North replantea sus hipótesis entorno a desarrollar una teoría de las instituciones y
su impacto en el cambio histórico y el desempeño de las sociedades. En El nacimiento del mundo
occidental (1973), junto a Thomas, el argumento central es que la organización económica eficiente
fue la fuente del crecimiento y que los arreglos institucionales (la adecuada definición de derechos y
de propiedad y su protección), crearon incentivos para canalizar el esfuerzo económico, que acercó
la tasa de retorno privada a la social. Por ejemplo, las patentes protegieron e incentivaron la
invención y acercaron el rendimiento individual (un monopolio temporal que daba rentas al
inventor) al social (la reducción de costos unitarios a partir de cierto nivel de producción, el
abaratamiento de bienes y la mejora de calidad de vida). Así, el marco institucional de Inglaterra y
Holanda favoreció la inversión de capital, la extensión del mercado permitió las economías de escala
y, por tanto, cayeron los costos unitarios a partir de cierto nivel de producción y se abarataron los
productos. El protestantismo justificó la riqueza como expresión de gracia y promovió una población
trabajadora; se legitimó el capitalismo; el apoyo del Estado a las universidades generó nuevas
tecnologías; la separación Estado-Iglesia permitió la investigación científica y un Estado impulsor del
capitalismo, sin entrometerse en la religión.
Los costos de transacción son un elemento importante en la Teoría neo-institucional. Estos son
aquellos en los que se incurren al realizar todo intercambio económico: los costos de información, de
negociación y de vigilancia (aseguramiento) de los contratos. Así, Occidente surgió por la reducción
de imperfecciones de mercado (menos incertidumbre y mejor información): mientras el comercio
aumentaba, aparecieron agentes en el mercado monetario. La reducción de la inflación fue posible
por la prohibición de falsificar monedas, lo cual mejoró la información contenida en los precios. El
mercado de capital y la baja inflación permitieron tasas bajas de interés y el financiamiento de
inversiones en grandes proyectos. La teoría neo-institucional analiza entonces incentivos que pueden
conducir a individuos a emprender actividades socialmente deseables (generadoras de empleo,
comercio, etc.) y redistribuidoras de ingresos. Así, los derechos de propiedad pueden ser desafiados
por diversos agentes y contribuir a las ineficiencias estructurales de los sistemas de producción y
distribución; o pueden ser claves en el más rápido de desarrollo de los países y en el surgimiento de
instituciones más aceptadas o legitimadas.
La continua reinversión del excedente, incentivada por las instituciones, es otro elemento
fundamental en el crecimiento económico. Mientras las sociedades capitalistas expandieron el
ahorro, lo canalizaron a la inversión, y sus instituciones políticas favorecieron al cambio técnico, las
reinversiones de las sociedades que atravesaron revoluciones socialistas (Rusia y China) no fueron
sostenibles en el tiempo, y el cambio técnico no mejoró la productividad de plantas industriales,
fundamentales en el crecimiento largo plazo: las reglas de distribución del ingreso y la disciplina
social de la Unión Soviética colapsaron por el patriotismo y terror estatal; los dirigentes de China
cambiaron el modelo de desarrollo antes del agotamiento del socialismo soviético.
En Instituciones, cambio institucional y desempeño económico (1993), North esboza una teoría de las
instituciones y del cambio institucional. Afirma, luego, que las instituciones proveen la estructura
básica en la que seres humanos crearon orden, redujeron la incertidumbre del mercado. Las
instituciones y la tecnología empleada determinan juntas los costos de transacción y transformación,
y, por tanto, la rentabilidad y posibilidad de emprender actividades económicas. Además, [].
Autores que complementan el análisis de North son R. Bates, que señala los derechos de propiedad
pueden ser expandidos a un bajo coste adicional, que el sistema judicial pueden cubrir poblaciones
más grandes reduciendo los costos unitarios de justica, y lo fundamental que es pasar de justicia
privada (destinar recursos a la venganza) a la estatal (que limita el conflicto intra-social); Oliver
Williamson,