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Tomado del libro Cultura Clásica de Anaya (J.L. Navarro y J.M.

Rodríguez)

Las Instituciones y la Vida Cotidiana. Parte I

EL NACIMIENTO EN ROMA

En Roma, el padre reconocía nacido en el transcurso de una ceremonia familiar. Este ritual
consistía en levantar al niño del suelo, purificarlo y, acto seguido, colocarle alrededor del cuello
un amuleto (bulla), que lo debía proteger de los maleficios durante la infancia (hasta los 16 o 17
años); asimismo, abandonaban la toga praetexta y tomaban la toga virilis.

Si el padre de familia no aceptaba al recién nacido como hijo, se procedía a la expositio, esto es,
a su abandono.

A los pocos días de haber nacido, a los niños se les daba un praenomen, o nombre de pila, pero
cuando llegaban a la edad adulta, contaban con tres nombres: praenomen, nomen, nombre de su
linaje, y cognomen, una especie de apodo; por ejemplo, Apio Claudio Caecus (el ciego), Marco
Tulio Cicerón (garbancito).

Praenomina

Abreviatura Nombre Abreviatura Nombre

A. Aulus Mam. Mamercus

Ap. Appius N. Numerius

C. Caius (o Gaius) P. Publius

Cn. Cnaeus (o Gnaeus) Q. Quintus

D. Decimus Ser. Servius

K. Kaeso Sex. Sextus

L. Lucius Sp. Spurius

M. Marcus T. Titus

M'. Manius Ti. Tiberius

A las niñas, en cambio, solo se les ponía el nomen, de modo que todas las niñas de la familia
Julia se llamaban Julia y, si había más de una hija, un cognomen con el orden de su nacimiento;
por ejemplo, Julia Secunda, AnniaTertia, SulpiciaMinor, etc.
LA EDUCACIÓN EN ROMA

1. Los primeros estudios: ludus.

Era la escuela primaria o elemental. Desde los 7 hasta los 11 años tanto los niños como las niñas
iban a la casa del maestro, el magister. Los acompañaba el paedagogus, un esclavo que los
supervisaba. En la escuela, los niños aprendían nociones de lectura, escritura y cálculo,
escribiendo sobre tablillas de cera con un punzón. El horario incluía al menos seis clases, con
una pausa para el almuerzo.

Las niñas permanecían junto a su madre, que las iniciaba en las tareas domésticas. Poco a poco
aprendían a hilar, a tejer y a bordar.

2. La escuela media.

Las familias que se lo podían permitir mandaban a sus hijos e hijas a la escuela media, que
duraba cuatro años, desde los 12 hasta los 16 años. El profesor era el grammaticus. Enseñaba a
leer con soltura y a comentar textos de autores griegos y latinos, además de matemáticas. Al
finalizar esta escuela, el alumno dominaba el latín y el griego, lengua de cultura y signo de
distinción.

3. Los estudios superiores.

Si alguien quería proseguir en su formación, podía seguir cursos de retórica, oratoria, filosofía y
derecho entre los 17 y los 20 años bajo la dirección del rhetor, experto en el arte de la oratoria y
la palabra fluida. Quien lo dominaba tenía grandes posibilidades de descollar en la vida pública
y en las funciones del estado.

Además de este itinerario escolar, los jóvenes practicaban actividades físicas y lanzamiento de
disco y jabalina.

LAS MUJERES EN ROMA

La familia romana giraba en torno a la figura del paterfamilias, o padre de familia, quien, como
ya hemos dicho tomaba las decisiones y tenía todos los derechos sobre la familia. La mujer, por
su parte, fue ganando poco a poco peso dentro del núcleo familiar. Era la compañera y ayudante
del esposo; lo acompañaba en muchas de sus actividades públicas, compartiendo la autoridad
con el marido sobre los hijos y los esclavos.

El poeta Marcial escribe en un momento dado:

¿Por qué no quiero casarme con una mujer rica, preguntáis? Porque no quiero ser la mujer de
mi mujer.

La matrona, Prisco, debe ser inferior a su marido: sólo así llegan a ser iguales el hombre y la
mujer.
LA ALIMENTACIÓN

A Roma llegaban alimentos y vinos de todo el Imperio. Se cocinaba con aceite, miel, salazones
y muchas especias y hierbas aromáticas. Para condimentar los platos, se solía usar el garum, una
salsa a base de pescados fermentados y mezclados con ajo. El primer libro de cocina es obra del
romano Apicio, y data del siglo I d. C.

Un ejemplo de receta:

CACCABINAMMINOREM
Holera diversa elixa compone et pullinam inter se, si 1.1.1
volueris, condisliquamine et oleo, et bulliat. teres piper
modicum et folium et cum tritura commiscesovum et tri-
bulas.
Alias: tritura, undeperfundescaccabinam: teres ergo 2.1
folium quantum competat cum cerifolio una et quarta
parte de lauri baca et mediumcauliselixi et folia corian-
dri et solves de iuscelloeius et vaporabis in cinerecalido
et ad horamantequam fundas in vasculo, perfundis con- 5
ditum et sic ponis.

En cuanto a las comidas, el desayuno consistía en pan untado con ajo, acompañado de queso,
miel, dátiles u otras frutas. El almuerzo era un simple refrigerio ligero. La cena, como en
Grecia, era la comida más importante del día. Pasó de ser sencilla a estar compuesta de tres
partes (gustatio, summa cena y secunda mensa). La gustatio consistía en entremeses de huevos,
ensaldas, verduras, setas, ostras,…; la summa cena consistía en cuatro platos a base de carne y
pescado; mientras que la secunda mensa eran postres, especialmente frutas y pasteles. El pan y
el vino, mexclado con agua o miel, eran de consumo habitual. En Roma se celebraban banquetes
o convivios, algunos muy fastuosos, donde los comensales comían y bebían tumbado en
triclinios.

Como hemos dicho, algunos banquetes eran muy abundantes y así nos lo dices por ejemplo un
escritor llamado Petronio en su obra Satiricón:

Se nos sirvió primeramente un cerdo coronado de salchichas y rodeado de morcilla y mollejas


bien preparadas y acelgas y pan casero de harina integral, al que prefiero al pan blanco, pues da
vigor y cuando tengo que mis cosas no lloro. Después vino una tarta fría recubierta de excelente
miel caliente de Hispania […], iba acompañada de garbanzos y altramuces, nueces a voluntad y
una manzana para cada uno.

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