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ENFOQUE NEOCLASICO DE LA ADMINISTRACION

Todas las teorías administrativas se sustentan en la teoría clásica, ya sea como punto de
partida o como crítica para intentar una posición diferente, y siempre están íntimamente
relacionadas con ella.

El enfoque neoclásico es la reivindicación de la teoría clásica actualizada y redimensionada en


los problemas administrativos y el tamaño de las organizaciones de hoy. En otros términos, la
teoría neoclásica es la teoría adaptada al modelo de las empresas actuales, dentro de un
eclecticismo que aprovecha la contribución de todas las demás teorías administrativas.

El enfoque neoclásico “consiste en identificar las funciones de los administradores y, deducir


de ellas los principios fundamentales de la complicada práctica de la administración”.

PRINCIPALES REPRESENTANTES DE LA TEORÍA NEOCLÁSICA

Los autores neoclásicos como: Peter F, Drucker, William Newman, Ernest Dale, Ralph C, Davis,
Louis Allen y Harold Koontz, no formaron propiamente una escuela definida, sino un
movimiento relativamente heterogéneo. A pesar de que algunos autores la denominan escuela
operacional, la escuela del proceso administrativo o, incluso, enfoque universalista de la
administración, preferimos la denominación teoría neoclásica para facilitar el aspecto
didáctico y la presentación.

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LA TEORÍA NEOCLÁSICA

Las principales características de la teoría neoclásica son las siguientes:

Énfasis en la práctica de la administración. La teoría neoclásica se caracteriza por hacer


énfasis en los aspectos prácticos de la administración, por el pragmatismo y por la
búsqueda de resultados concretos y palpables, aunque no descuida los conceptos
teóricos de la administración.
Reafirmación relativa de los postulados clásicos. Puesto que los autores neoclásicos
pretenden poner las cosas en el lugar preciso, retoman gran parte del material
desarrollado por la teoría clásica, lo redimensionan y lo reestructuran de acuerdo con
las circunstancias de la época actual, para darle una configuración más amplia y
flexible. El enfoque neoclásico utiliza de nuevo la mayor parte de los conceptos
clásicos: estructura de la organización lineal, funcional y línea-staff, relaciones de línea
y asesoría, problema de autoridad y responsabilidad y departamentalización.
Énfasis en los principios generales de la administración. Los autores neoclásicos se
preocuparon por establecer los principios generales de administración, capaces de
orientar al administrador en el desarrollo de sus funciones, definiendo la manera como
el administrador debe planear, organizar, dirigir y controlar el trabajo de sus
subordinados. Los once principios de administración más utilizados son:

PRINCIPIOS
1. Los objetivos de la empresa y sus
departamentos deben ser definidos y
En cuanto a los objetivos
establecidos claramente por escrito. La
organización debe ser sencilla y flexible.
2. Las responsabilidades asignadas a una posición
deben reducirse, tanto como sea posible, al
desempeño de una función sencilla.
En cuanto a las actividades
3. Las funciones asignadas a los departamentos
deben ser homogéneas para que la operación sea
más eficiente y económica.
4. En la organización debe existir líneas claras de
autoridad de arriba hacia abajo, y de
responsabilidad de abajo hacia arriba.
5. La responsabilidad y la autoridad de cada
posición deben estar claramente definidas por
escrito.
En cuanto a la autoridad 6. La responsabilidad debe ir siempre acompañada
de la correspondiente autoridad.
7. Las autoridad para emprender o iniciar una
acción debe delegarse al nivel más próximo
posible al escenario de la acción.
8. El número de niveles de autoridad debe ser el
mínimo posible.

9. El número de subordinados que un individuo


puede supervisar con eficiencia tiene un límite.
10. En la organización, cada individuo debe
En cuanto a las relaciones reportarse, a un solo supervisor
11. Las responsabilidad de la autoridad más elevada
es absoluta en relación con los actos de sus
subordinados.

Énfasis en los objetivos y en los resultados. Los objetivos son valores buscados o
resultados deseados por la organización, que espera alcanzarlos a través de la
eficiencia de su operación. Si esta operación falla, los objetivos o resultados se
alcanzan parcialmente o, simplemente, se frustran. Los objetivos justifican la
existencia y operación de una organización. Aunque los métodos y la racionalización
del trabajo fueron la bandera de la administración científica, y la de la teoría clásica
fueron los principios generales de la administración, la teoría neoclásica sólo los
considera medios en la búsqueda de la eficiencia y enfatiza en los fines y resultados.
Hay una decidida orientación hacia los objetivos y los resultados.
Eclecticismo. Los autores neoclásicos, a pesar de basarse en gran parte en la teoría
clásica, son bastante eclécticos y recogieron el contenido de casi todas las teorías
administrativas, como fueron: la teoría de las relaciones humanas, la teoría de la
burocracia, la teoría estructuralista, la teoría del comportamiento, la teoría
matemática y la teoría de los sistemas. Debido a este eclecticismo, la teoría neoclásica
se considera una teoría clásica actualizada con los conceptos de la administración
moderna, y formulada dentro del modelo ecléctico que representa la formación del
administrador de hoy.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA ORGANIZACIÓN

Los autores neoclásicos añadieron algunos elementos al concepto de organización formal y la


definieron como un conjunto de posiciones funcionales y jerárquicas, orientada a la
producción de bienes y servicios. Los principios fundamentales de la organización formal son:
división del trabajo, especialización, jerarquía y distribución de la autoridad y la
responsabilidad.

A continuación, se estudiará cada uno de estos principios básicos.

División del trabajo

El objetivo inmediato y fundamental de cualquier tipo de organización es producir bienes o


servicios. Para ser eficiente, la producción de bienes debe basarse en la división del trabajo,
que consiste en descomponer un proceso complejo en una serie pequeñas de tareas. El
principio de la división del trabajo comenzó a aplicarse en los obreros por la administración
científica, se amplió a las escalas jerárquicas más elevadas de la organización cuando apareció
la teoría clásica. La división del trabajo obliga a que la propia empresa se desdoble en tres
niveles administrativos que conforman el aparato administrativo necesario para dirigir la
ejecución de tareas y operaciones: a) nivel institucional, compuesto por los dirigentes y
directores de la organización; b) nivel intermedio, conformado por los gerentes y c) nivel
operacional, formado por los supervisores de la empresa.

Especialización

La especialización es consecuencia de la división del trabajo: cada cargo tiene funciones y


tareas específicas y especializadas. La teoría clásica afirmaba que la concentración de los
esfuerzos en campos limitados y restringidos permitió incrementar la cantidad y la calidad de
la producción. La especialización del trabajo permitió disminuir los costos de producción y
aumentar la eficiencia. La simplificación de tareas y la asignación a cada puesto de trabajo de
tareas sencillas y repetitivas, redujeron los períodos de aprendizaje y facilitaron la sustitución
de unos individuos por otros, lo cual mejoró los métodos e incentivos en el trabajo y aumentó
de modo decisivo el rendimiento de la producción. Los autores clásicos se preocuparon por la
especialización de los órganos que conforman la estructura organizacional.

Jerarquía

En toda organización formal existe una jerarquía por escalas, estratos o niveles de autoridad,
de los cuales los superiores tienen cierta autoridad sobre los inferiores. En otros términos, a
medida que se asciende en la escala jerárquica, aumenta la autoridad de quien desempeña el
cargo. Según los autores neoclásicos, la autoridad es el derecho formal y legítimo de tomar
decisiones, dar órdenes y asignar recursos para conseguir los objetivos previstos por la
organización. La autoridad se distingue por tres características: a) la autoridad descansa en los
cargos de la organización, no en las personas. La autoridad de los administradores se deriva de
los cargos que ocupan. b) La autoridad es aceptada por los subordinados. Los subordinados
aceptan la autoridad de los superiores porque creen que tienen derecho legítimo, concedido
por la organización, de dar órdenes que deben ser cumplidas. c) La autoridad fluye hacia abajo
por la jerarquía vertical. La autoridad va de la cúpula a la base de la organización; las
posiciones de arriba tienen más autoridad que las posiciones de la base. La responsabilidad, el
otro lado de la moneda, significa el deber de desempeñar la tarea o actividad para la que fue
designada la persona. Según los autores clásicos y neoclásicos, la responsabilidad proviene de
la relación superior-subordinado y del hecho de que alguien tenga autoridad para exigir la
ejecución de determinadas tareas a otras personas. Por consiguiente, se dice que la
responsabilidad se delega a los subordinados, aunque lo que se delega es la autoridad y ni sólo
la responsabilidad.

Delegación: es el proceso de transferir autoridad y responsabilidad a posiciones de la


jerarquía. Muchas organizaciones estimulan a sus gerentes para que deleguen autoridad en los
niveles inferiores de la jerarquía para lograr el máximo de flexibilidad, satisfacer las
necesidades del cliente y adaptarse al medio ambiente. Las técnicas de delegación de
autoridad son las siguientes:

a. Delegación de la tarea completa. El gerente entrega responsabilidad completa a cada


individuo y le exige mayor iniciativa, que le permita controlar mejor los resultados.
b. delegar en la persona adecuada. El gerente debe adecuar el talento de la persona a la
tarea para que la delegación resulte eficaz. Debe identificar a los subordinados que sean
independientes en sus decisiones y muestren deseo de asumir responsabilidades.
c. Delegar responsabilidad y autoridad. Asignar tareas no es delegar completamente. El
individuo debe responsabilizarse de la ejecución de la tarea y la autoridad para llevarla a
cabo de la manera que juzgue mejor.
d. Proporcionar información adecuada. Para que la delegación sea exitosa debe darse
información acerca de qué, cómo, cuándo, dónde, quién y por qué. El individuo debe
comprender la tarea y los resultados esperados, disponer de las provisiones y los
recursos necesarios y saber a quién y cuándo debe presentar los resultados.
e. Mantener retroalimentación. La retroalimentación brinda al subordinado los datos
necesarios para establecer si la ejecución es correcta, y las líneas de comunicación
directa aumenta la confianza en sí mismo.
f. Evaluar y recompensar el desempeño. Al finalizar la tarea, el gerente no debe evaluar el
método empleado sino los resultados. Cuando los resultados no cumplan las
expectativas, el gerente debe analizar los errores y las consecuencias. Cuando cumplan y
sobrepasen las expectativas, el gerente debe recompensar el trabajo bien hecho con
estímulos psicológicos y sociales, recompensas financieras y delegación de nuevas
actividades. Cuanto más grande es la organización, tiende a tener más niveles en su
estructura jerárquica. Los niveles de la Jérica representan, fundamentalmente, la
especialización de la dirección, es decir, la distribución de la autoridad y responsabilidad
en cada uno de los niveles de la organización. La estructura formal indica una cadena de
niveles jerárquicos supuestos, en forma piramidal cuya dirección (nivel institucional) se
halla en la cima, los ejecutores, en la base (administrados por el nivel operacional y las
demás escalas jerárquicas, en la parte intermedia.

Distribución de la autoridad y la responsabilidad.

La jerarquía de la organización formal representa la distribución de la autoridad y la


responsabilidad entre los diversos niveles de la estructura En la organización existen personas
que cumplen órdenes de otras que están en niveles más elevados; esta situación refleja las
posiciones relativas y la cantidad de autoridad en relación con las demás posiciones de la
organización. En general el derecho de mandar disminuye a medida que se desciende en la
estructura jerárquica. Está característica puede representarse como una pirámide invertida en
la que el supervisor ocupa la parte inferior, lo cual indica que su derecho a mandar está
rigurosamente limitado en todas las direcciones. A medida que se asciende en la cadena de
mando de la estructura de la organización, el área de autoridad se amplía de manera gradual
en cada nivel.

Los autores neoclásicos analizan otro aspecto denominado amplitud administrativa, derivado
del principio de la distribución de la autoridad y responsabilidad. Según los autores clásicos, la
amplitud administrativa indica el número de empleados que un gerente puede supervisar.
Cuando un gerente tiene muchos subordinados, se dice que tiene gran amplitud de mando. La
amplitud media adoptada por una organización determina la configuración general de su
estructura organizacional. Una amplitud media estrecha y un mayor número de niveles
jerárquicos producen una estructura organizacional alta (de numerosos niveles); por el
contrario, una amplitud media amplia y pocos niveles jerárquicos generan una estructura
organizacional achatada (o plana) y dispersa horizontalmente.

IMPLICACIONES DEL ENFOQUE NEOCLÁSICO: TIPOS DE ORGANIZACIONES.

Una de las principales características de la teoría clásica fue el énfasis que puso en la
estructura, es decir, en la organización formal los autores clásicos se circunscribieron, casi
exclusivamente, a los aspectos formales de la organización, como la división del trabajo, la
especialización la jerarquía de los niveles en la organización, la autoridad, la responsabilidad, la
coordinación, etc. Todos estos aspectos fueron abordados por los autores clásicos en términos
normativos y prescriptivos, en función de los intereses de la organización, con el fin de
alcanzar la máxima eficiencia.

La organización formal es la determinación de los estándares de interrelaciones entre los


órganos o cargos, definidos por las normas, directrices y reglamentos de la organización para
lograr los objetivos. La estructura organizacional es un medio del que se sirve una organización
cualquiera para conseguir sus objetivos con eficiencia.

 Organización lineal.

La organización lineal, que constituye la estructura más simple y antigua, está basada en la
organización de los antiguos ejércitos y en la organización eclesiástica medieval. Mooney,
concluyó que la organización lineal posee en común el principio de autoridad lineal, también
denominado principio escalar: existe una jerarquía de la autoridad, en la cual los superiores
son obedecidos por sus respectivos subalternos. Es una forma de organización característica
de las pequeñas empresas o las etapas iniciales de las organizaciones, pues las funciones
básicas o primarias de éstas generalmente aparecen en primer lugar y constituyen su
fundamento. En una empresa fabril (producción, ventas y finanzas) esas funciones son
responsables directas de los destinos de la organización, y sus ejecutivos por lo general, se
encargan de todas las actividades vinculadas a las funciones primarias bajo su responsabilidad.

 Organización funcional.

Se basa en el principio de especialización de las funciones para cada tarea. La estructura


funcional fue consagrada por Taylor, quien, preocupado por las dificultades producidas por el
excesivo y variado volumen de atribuciones dadas a los jefes de producción en la estructura
lineal de una siderúrgica estadounidense, opto por la supervisión funcional. El tipo de
organización que Taylor encontró era lineal. Dentro de dicha estructura, cada jefe de
producción era el superior absoluto de sus obreros. Cuando ocurría cualquier problema (por
ejemplo, reparación de una máquina9, cada obrero se presentaba ante su jefe de producción
para pedirle que tomara una decisión. Este último se reportaba a su vez ante un jefe general
para solicitarle la ejecución del trabajo. El jefe general pasaba la solicitud al jefe de
mantenimiento y éste daba la orden a su subordinado (el mecánico), quien ejecutaba el
servicio solicitado. Una vez ejecutado el servicio, el mecánico se presentaba ante su jefe, el
cual informaba al jefe general, quien a su vez comunicaba al jefe de producción el
cumplimiento de los solicitados. En ese momento el jefe de producción ordenaba al obrero su
retorno a la actividad, puesto que la máquina ya estaba reparada. Taylor comprobó que,
dentro de ese esquema, además del tiempo gastado en la comunicación, había necesidad de
involucrar al jefe de producción, al jefe general y al jefe de mantenimiento en un problema tan
rutinario, sustituyó entonces, la supervisión lineal de los jefes de producción por una
supervisión funcional: cada obrero pasó a responder, funcional y simultáneamente, ante
cuatro jefes: el de control, el de mantenimiento y el de suministro. Sin embargo, cada jefe sólo
supervisaría a los obreros en los asuntos de su especialidad.

 Organización de tipo de línea-staff.

La organización de línea-staff es una combinación de la organización lineal y la funcional, que


maximiza las ventajas de ambas y reduce sus desventajas, aunque en el fondo predominen las
características lineales. Existen órganos de línea (de ejecución o de operación) y órganos de
staff (de consultoría, asesoría o, incluso de prestación de servicios especializados).

 Comités.

Para algunos autores el comité es un tipo distinto de organización de asesoría, que no posee
características de línea. Otros definen comité como un grupo de personas específicamente
designadas para desempeñar un acto administrativo. De acuerdo con l autoridad con que sea
investido, un comité puede tomar decisiones respecto de los subordinados (administración
múltiple, o sea, comité administrativo) para aconsejar (comité de asesoría) o, incluso, para
recibir y analizar información. En síntesis, un comité es un grupo de personas al que, como
grupo se le entrega un asunto para que lo estudie. Es esta característica de acción en grupo la
que distingue al comité, de otros instrumentos administrativos.

FUNCIONES DEL ADMINISTRADOR.

La escuela neoclásica, también denominada, escuela operacional o escuela del pensamiento


administrativo, concibe a la administración como un proceso de aplicación de principios y
funciones para la consecución de objetivos. Las diversas funciones del administrador, en
conjunto, conforman, el proceso administrativo. Por ejemplo, planeación, organización,
dirección y control, consideradas por separado constituyen las funciones administrativas,
cuando se toman como una totalidad para conseguir objetivos, conforman el proceso
administrativo.

Casi toda la literatura neoclásica se detiene en el proceso administrativo para explicar cómo
deben desarrollarse las funciones administrativas en las organizaciones.