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PUNTOS A TRATAR:

EL QUE CRITICA NO SABE…. EL QUE SABE, ENSEÑA.

Sabemos que muchas veces buscamos respuestas de cualquier cosa que


nos preocupe o nos interese… pero hay que saber a quién y donde lo
pedimos. Existen normas establecidas, no arbitrariamente, que nos
obliga a ir a la persona o lugar indicado.

Si tú eres estudiante de medicina y estas pasando por la especialidad de


ortopedia y tienes una duda, no le vas a preguntar al ginecólogo, que
aunque es médico igual, no es su especialidad, a quien debes acudir? …
1ro. A tu profesor, a tu especialista, a quien te está enseñando, ahora…
si no tiene la respuesta, entonces… 2do. Pregunta con quien la puedes
tener, si tampoco tienes respuesta, entonces… 3ro. Exige que te enseñe,
porque mañana lo mal que hagas, será única y exclusivamente su
responsabilidad, no tuya.

A veces escuchamos cantos de sirena y nos vamos con la primera


tonada y la consecuencia de esa tonada o ese canto es, criticar lo que
no te dijeron que tú, querías escuchar. Desgraciadamente existen
“Guías” que por complacer, destruyen a las personas. Es para muchos,
muy fácil culpar a los demás de sus propios errores y cuando se trata de
enfrentar la verdad, vienen las desilusiones.

Existen también personas que inescrupulosamente e intencionalmente


critican lo mal hecho. Nadie está exento de cometer errores, solo
Òlódùmarè es perfecto. Nadie tiene la verdad absoluta, solo Òlódùmarè.
Pero como dice el refrán…. Una cosa dice el bodeguero y otra el
borracho…. Cuando busquemos respuesta de algo, busquemos a quien
enseñe, no a quien critica.
Los labios de la sabiduría solo se abrirán para quienes tienen sus oídos
debidamente preparados y eso se adquiere cuando se tiene el corazón
limpio y puro. Obviamente no puede haber crítica sin criterio, pero si
estamos hablando de una familia como Ilè Igue Ifè, la familia donde
todos queremos caminar igual y llegar a ser reinas y reyes el día de
mañana, entonces busquemos esos labios que seguro, te hablaran con
amor.

UNIÓN, CONFIANZA, ARMONÍA, RESPETO…. NUNCA DIVISIÓN.

Existe el libre albedrío. Cada cual elige la vida que quiere y se hace
responsable de sus actos.

Por eso... Cuando vemos al jefe que nos llama la atención, a la pareja
que nos hace enojar, al coche que se atraviesa, cuando vemos la
necesidad de recibir un simple abrazo cuando no lo tenemos, etc., y
pensamos que todo anda mal. No.... Es a lo que nos programamos.

No busquemos otra respuesta que… “Dar gracias”, porque eso que


estamos viviendo, no es más que la prueba de lo que no queremos ver y
de ahí, aprendamos. Por lo tanto, desde la noche anterior, hagamos un
proyecto de día. Cada uno tiene un Odù de nacimiento por qué guiarse,
cada uno tiene un hermano con quien apoyarse, cada uno tiene este Ilè
que jamás los abandonara. Tratemos de caminar sin miedo, esto es el
esfuerzo que nos toca hacer para caminar bien. No culpemos a nadie.

Cada uno de nosotros es responsable de nuestros propios actos y


consecuencias. Escuchemos, meditemos, analicemos y cuando no
sepamos cómo, pide consejo, pero pide consejo a quien vive mejor que
tú, no igual o más mal que tú. Somos una familia y como familia, como
manada de Leones o Elefantes, tenemos, no solo que ayudarnos,
también tenemos la obligación de apoyarnos, guiarnos y respetarnos.
Empecemos por ahí, empecemos por entender que somos una familia
que tiene diferencias individuales, pero una familia que tiene que ser
unida. Una familia que tiene que compartir, tanto sus glorias como sus
lamentos. Una familia en la que todos tenemos experiencias positivas y
negativas, pero entre todos tenemos que convertir nuestros reveses en
victorias. Aprendamos unos de otros, compartamos nuestras
experiencias y verán como juntos, con respeto, armonía, cooperación y
amor, podemos tener nuestro camino limpio.

Tú experiencia, puede ser también la mía; tu dolor, puede ser el mío,


así como tu alegría puede ser también la mía. Todos, tenemos las
mismas vísceras, todos al final, queremos ser felices y todos, todos
nosotros, nacimos de la misma piedra, del mismo padre, todos
recibimos el mismo Áşe.

Recuerden el proverbio de esta su casa, de esta su institución, de esta


su familia. ..

"Los hermanos se unen, para que puedan vencer"

El milagro de la vida se basa lo que deseamos, en lo que queremos y de


ahí, en lo que recibimos.

Ifà dice:

Pedí fuerza...y Òlódùmarè me dio dificultades para hacerme fuerte

Pedí sabiduría...y Òlódùmarè me dio problemas para resolver

Pedí prosperidad...y Òlódùmarè me dio cerebro y músculos para trabajar

Pedí valor...y Òlódùmarè me dio obstáculos para superar

Pedí amor...y Òlódùmarè me dio personas con problemas a las cuales


ayudar
Pedí favores...y Òlódùmarè me dio oportunidades

No recibí nada de lo que pedí...Pero he recibido todo lo que necesitaba.

RELACIÓN AHIJADO – PADRINO Y VICEVERSA

Una leyenda sobre Orí mostrando la supremacía por sobre los otros
Òrìsà. Define muy claro el papel de cada quien.

“Un cierto día Òlódùmarè, quiso decidir, cuál de los Òrìşàs sería el dueño
del destino del ser humano y los convocó a todos, para oír y ver sus
debilidades y así poder juzgar cual sería el conveniente. Cuando todos
estaban reunidos, Òlódùmarè comenzó por Ògún.

Òlódùmarè le dijo: Ògún si tú estás con alguno de tus hijos, y por


casualidad estalla una guerra, qué harías?

Ògún respondió: Ahhh... mi querido padre, yo dejaría a mi hijo en un


lugar seguro e iría a luchar con los injustos.

Òlódùmarè le pregunta a Şàngó: Şàngó si estas con tu hijo y tu estas


con mucha hambre, en el medio de una tempestad…

Şàngó le responde: Ohhh mi padre, yo controlaría esa tempestad,


llevaría a mi hijo a un lugar abrigado y protegido, y saciaría su hambre.

Así fue interrogando y sabiendo las debilidades de cada uno de todos los
Òrìşàs, hasta que llegó a Orí, y este rápidamente respondió…

Infelizmente padre, yo tendré que ser una parte de mi hijo, pues con él
tendré que estar compartiendo desde el nacimiento hasta que Ikú
(muerte) lo encuentre o él encuentre a Ikú. Porque si algún día tengo
que resolver dejarlo, su cabeza sería cortada y yo pasaría a estar
disponible en la misión de Ikú.
Qué significa esto?

Desde el 1er momento en que ustedes fueron aceptados, no tanto por


mí, si no, por mi propio Orí, por el mandato de Òlófín, por la decisión de
Òrúnmìlà, de que yo fuera su guía, su padrino, su padre. A partir de ese
momento, jamás los abandonaré, jamás dejaré que Ikú, ni ningún
Ajògún (Espíritus destructivos que traen muerte, enfermedad y pobreza)
llegue a ustedes. Esa, es mi más grande obligación y misión para con
ustedes, aún después de pasar a Àrá Òrún.

Muy simple… si esa es mi más gran orgullo… por qué no puede ser el de
ustedes.

Ifà dice:

Òtún Òsí, Òsí Òtún ni Òwò fií ó

Cuando la mano derecha lava la izquierda y la izquierda lava la derecha,


ambas manos quedarán limpias.

Así como yo puedo hacer por ustedes, amarlos, quererlos, respetarlos,


así deberían ser ustedes.

Una cosa sí quiero que quede claro… Si un padre, no se compra o no se


vende, menos un Òrìşà. Las actuaciones que tengamos cada cual, tienen
que ser de corazón, no por conveniencias. Para un padre, todos los hijos
merecen lo mismo, ser felices, cada cual con sus características, pero
que sean felices.

Para un padre no hay hijos prodigios o preferidos, eso dejémoslo a


Òlófín, porque solo él sabe quien nació para ser elegido a entrar en esta
filosofía de vida. He ahí donde se marca la diferencia de un verdadero
padre (padrino), con uno interesado o convenenciero.
SITUACIÓN DE LOS DESTINOS DE CADA CUAL (Ìbémìílò, Abòrìṣà,
Bàbáláwos)

Cada uno de ustedes tiene definido su destino, cada uno de ustedes


sabe qué hacer, cómo, cuándo y dónde buscar la paz, el amor y la
felicidad. No vayamos por encima de ese destino, no queramos tener
más de lo que tenemos marcado. Si nuestro destino es ser un gran
arquitecto, lo vamos a ser, si nuestro destino es ser, en el terreno de Ifà
Òrìsà, un gran sacerdote o sacerdotisa, lo vamos a ser, si nuestro
destino es ser el día de mañana un gran sanador, curandero, espiritista,
cartomántico, lo vamos a ser, si nuestro destino esta en otra tierra,
como Conga, Kímbiza o Mayómbe, igual ese destino te llevará ahí algún
día.

Tener tal o mas cual deidad, tal o mas cual receptáculo, no nos hace
poderosos, poderosos son los Òrìşàs. Nosotros simplemente somos sus
fieles servidores.

Respetemos y llevemos a la práctica nuestro destino, no queramos


pasar jamás por encima de él.

Es tu decisión el estar alineado a tu destino o apropiarte de algo que no


te pertece.

Para concluir mis queridos ahijados, solo les digo que seamos humildes,
primero con nosotros, con nuestras deidades y después sepamos serlo
con los que nos rodean. Solo así podemos decir…. Soy Yorùbá y de
corazón.

Ser Yorùbá, no es un medio de vida, ser Yorùbá es, un sentido de vida.

Àse Ibòrú Ibòjá Ibòsisé