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MARCO TEORICO

ANTECEDENTE

En “los Altos de Chiapas”, conformada por 17 municipios: Aldama, Amatenango
del Valle, Chalchihuitán, San Juan Chamula, Chanal, Chenalhó, Huixtán, San
Andres Larrainzar, Mitontic, Oxchuc, Pantelhó, San Cristóbal de las Casas, San
Juan Cancuc, Santiago El Pinar, Tenejapa, Teopisca y Zinancantán, todos con un
alto índice de población indígena.

En Chiapas hay un millón de niñas y adolecentes, de ellas uno de cada tres son
indígenas y por supuesto la mayoría de los indígenas de viven en situaciones
deplorables, sin educación, sin servicios médicos y entregados a la explotación
por parte de sus padres o la orfandad, violando día con día sus derechos y
obligándolos a experimentar etapas avanzadas de las que realmente debieran
vivir, en un entorno de violencia.

Al hablar de los derechos de los niños y adolecentes, hago un hincapié en lo que
para mí es lo más importante y espero en algún futuro, alguien de solución a esta
problemática, implementando programas de protección para victimas. Por ahora
solo expondré uno de los temas más comunes y que violentan los derechos de las
mujeres, “los matrimonios forzados en san Juan chamula”.

Las usos y costumbres se sobre ponen a las leyes que emanan de nuestra
constitución política y de cualquier autoridad oficial y al hablar de ello, no nos
referimos a religión, tradiciones y cultura, si no a un autogobierno local “usos y
costumbres”, donde solo se hacen valer normas colectivas que la propia autoridad
interna de una comunidad integra.

“Tengo 7 hijos, me casaron con Mariano Tovilla cuando tenía 13 años a cambio de
un terreno para sembrar y mi papa pudiera pagar deudas”.

Santiz, R. (16 de mayo de 2018). Matrimonios forzados. (A. Aguilar, Entrevistador)
Es el testimonio de Rosa Santiz y asi como ella, muchas menores de edad son
casadas con hombres de mayor edad, donde las cambian por bienes materiales,
para cubrir deudas o bien cumplir con la sociedad, entrando a un mundo de
violencia y esclavitud.

Son matrimonios “de palabra”. El “novio” habla con el padre, si éste aprueba la
unión, eligen a unos padrinos y se unen en una pequeña ceremonia en la
que no hay un casamentero siquiera; cualquier persona con una mediana
reputación o con afecto por alguno de los ‘contrayentes’ puede avalar la
unión, por eso es difícil cuantificar cuántas niñas, adolescentes y mujeres
son forzadas a “casarse” de esta manera. Chandomi, P. (22 de mayo de
2006). Mtrimonios forzados en Chiapas: Cuando los usos y costumbres se
imponene en la constitucion. Obtenido de Lado B periodosmo :
https://ladobe.com.mx/2016/05/matrimonios-forzados-en-chiapas-cuando-
los-usos-y-costumbres-se-imponen-a-la-constitucion/.

Los abusos, junto con la práctica de matrimonios forzados, incrementan y forman
parte de la tasa de pobreza extrema, violencia intrafamiliar, trata de menores,
abuso sexual, explotación y mortandad infantil debido a que las niñas no esta
físicamente listas para iniciar una vida reproductiva a temprana edad, aunado a la
desnutrición y la mala condición física para sobrellevar un embarazo, que en su
mayoría son de alto riesgo.

De acuerdo con la tradición de San Juan Chamula, luego de unirse, los esposos
pueden devolver a las jóvenes si no son vírgenes, no saben cocinar, no les gusta
limpiar la casa, o si lloran mucho porque extrañan su casa materna.

Si esto sucede, los padres de la joven deberán regresar el dinero que recibieron
para la “fiesta”, más el pago de intereses, de lo contrario, serán multados y
puestos a disposición de las autoridades tradicionales.

Si bien, no en todos los casis figuran las mujeres como víctimas, en algunos los
varones también son obligados a casarse, a conseguir una mujer, que es mucho
mas importante que seguir sus estudios, debe a prender a trabajar en el campo
para poder mantener a su nueva familia, en caso de que el piense diferente y vaya
en contra de los usos y costumbres de su comunidad el debe de abandonarla.

BASE TEORICA

En la Ley para la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes,
capítulo segundo Obligaciones de ascendientes, tutores y custodios, artículo 11
señala:

Artículo 11. Son obligaciones de madres, padres y de todas las personas que
tengan a su cuidado niñas, niños y adolescentes:

A. Proporcionarles una vida digna, garantizarles la satisfacción de alimentación,
así como el pleno y armónico desarrollo de su personalidad en el seno de la
familia, la escuela, la sociedad y las instituciones, de conformidad con lo dispuesto
en el presente artículo.

Para los efectos de este precepto, la alimentación comprende esencialmente la
satisfacción de las necesidades de comida, habitación, educación, vestido,
asistencia en caso de enfermedad y recreación.

B. Protegerlos contra toda forma de maltrato, prejuicio, daño, agresión, abuso,
trata y explotación. Lo anterior implica que la facultad que tienen quienes ejercen
la patria potestad o la custodia de niñas, niños y adolescentes no podrán al
ejercerla atentar contra su integridad física o mental ni actuar en menoscabo de su
desarrollo.

Las normas dispondrán lo necesario para garantizar el cumplimiento de los
deberes antes señalados. En todo caso, se preverán los procedimientos y la
asistencia jurídica necesaria para asegurar que ascendientes, padres, tutores y
responsables de niñas, niños y adolescentes cumplan con su deber de dar
alimentos. Se establecerá en las leyes respectivas la responsabilidad penal para
quienes incurran en abandono injustificado.
Las autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el
ámbito de sus respectivas atribuciones, impulsarán la prestación de servicios de
guardería, así como auxilio y apoyo a los ascendientes o tutores responsables
que trabajen. Webcache.googleusercontent.com. (2018). Ley para la Protección
de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. [online] Available at:
http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:J8iuV7XrnuMJ:www.ipn.
mx/defensoria/Documents/Normatividad/Normatividad-Nacional/Ley-para-
laProteccion-de-los-Derechos-de-Ninas-Ninos-yAdolescentes.pdf+&cd=1&hl=es-
419&ct=clnk&gl=mx. [recuperado 21 May 2018].

Ninguna de las obligaciones señaladas en el artículo. 11 se cumplen, el estado
sabe de lo que sucede en las comunidades indígenas, no solo las mujeres reciben
maltrato por parte de la autoridades que son los únicos con la autoridad para
tomar decisiones sobre sus habitantes, estando o no en lo correcto, las zonas
indígenas en general, no solo San Juan Chamula son territorios, donde el pueblo
manda y el gobierno obedece.