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LA ETICA EN ARISTÓTELES (389 A 322 a.

C)

Documento elaborado por las docentes de Ética:


Roció Gómez y Diana Suaza

Vida y obra:

Aristóteles de Estagira nació en la ciudad de este nombre, en el año 384 antes de


nuestra era, por hallarse Estagira muy cerca de Tracia, este pensador, fue por el Lugar
de su nacimiento y por su linaje un griego de todo en todo.
Con el propósito de terminar su educación superior, se trasladó a Atenas cuando contaba
alrededor de IB años, luego estuvo en la Academia platónica hasta la muerte de su
fundador. Aristóteles fue Llamado por su maestro la “inteligencia” de la escuela,
asociándose más tarde con él en las labores docentes.
Aristóteles acabó siendo un opositor en todos los problemas relacionados con la teoría
de las Ideas. Este reproduce las objeciones sobre el mundo eidético como auto
subsistente y separado de todo en todo del mundo Fenoménico.

Mientras vivió Platón existió la noble contienda intelectual entre el maestro y el discípulo
sin afectar las relaciones personales entre ellos, como lo prueba el hecho de que
Aristóteles continúo con la Academia después de La desaparición de su precursor,
En Atenas fundó y dirigió por espacio de doce años (335-23) su escuela “El Liceo”
y que fue desde luego, una prestigiosa rival de la academia platónica, también conocida
con el nombre de “Peripatéticos” que significa Caminar en torno o deambular, pues sus
miembros discutían caminando alrededor o entorno de la escuela.
Los acontecimientos políticos del momento de los cuales Aristóteles no hizo parte,
hicieron que interrumpiera su trabajo y abandonara su domicilio, pues era objeto de
persecución por haber tenido conexiones con el antiguo gobierno
Muere en el año 322 a Los 62 años, víctima de una antigua dolencia gástrica. Aristóteles
fue mucho más de lo que exclusivamente propende ver en él la tradición “La inteligencia
encarnada”.
Por su vida no menos que por su filosofía, por su visión tan completa y armoniosa del
hombre, así como su observancia tan fiel de la ley natural, Aristóteles es acreedor al
dictado que le confirió la edad media al llamarle Voz de la naturaleza

Su amplitud temática, lo que se conoce hoy, se presenta desde luego como la


explicación más obvia de una carrera triunfal por espacio de cerca de veinticuatro siglos
hasta el momento y no hay indicio alguno de que, en el futuro, haya de apagarse nunca
esa estrella. Lógica formal, historia natural y filosofía natural, física y metafísica,
psicología y antropología, retórica y poética, astronomía, ética y política podría ser el
inventario a primera vista de sus escritos. El mensaje en sus libros contiene elementos
permanentes de verdad, que son, por ello alimento de todas las generaciones y que se
articulan todos sin excepción en torno al hombre y al universo perneado por una corteza
dialéctica o floración argumentativa.
La potencia y el acto, la materia y la forma, la concepción del movimiento y de la
evolución que resulta de dichos conceptos, la causalidad universal y la analogía del ente
son las intuiciones fundamentales que han bastado a Aristóteles para asegurar su
imperio filosófico.

Teoría Ética y Política, su unidad radical

La Ética y la Política son aspectos inseparables de una misma realidad llamada Filosofía
Moral o Filosofía Práctica y llámese práctica, no porque contenga una serie de
preceptos concretos sobre la conducta humana, no porque sea una casuística, que es lo
que entendemos hoy moral práctica, sino porque, siendo tan especulativa, como la
primera, su especulación tiene por objeto la actividad del hombre enderezada a la
realización de los valores morales, o dicho de otro modo, a la consecución del bien
específicamente humano. Ambas disciplinas se ocupan del comportamiento humano. La
primera estudia el comportamiento individual del hombre y la segunda el comportamiento
del hombre como miembro de una sociedad,
Ética y política son la filosofía de las cosas humanas y hay entre una y otra
una unidad radical que consiste en que por el hecho mismo de ser el hombre, con definición
esencial, el "viviente o el "animal politice, no puede entendérsele, ni a él ni a su conducta,
sino en el seno de la Polis, de la Ciudad o del Estado, que lleva él consigo como parte
de su estructura más íntima y en la cual solamente puede realizar la perfección de su
naturaleza especifica. A la ética, pues, la circundan como su horizonte adecuado, la
política recíprocamente.

Supuestos fundamentales de la ética:

Desde Aristóteles quien fue quien la constituyó en disciplina independiente, suele


entenderse por "ética" la parte de la filosofía que mira el valor de la conducta humana:
no al “hacer” sino al "obrar” al bien y al mal, en suma a la axiología de la conducta
humana.

La ética concebida no tanto por la idea del deber, sino por la percepción de todo lo que,
de cualquier modo, “está bien” es natural que se perciba corno algo sugestivo de la vida
humana. Si virtud es perfección en general, comprendemos ahora porque esta ética
incluye no solo las llamadas virtudes éticas o sea las del carácter (ethos), sino también
las llamadas dianoéticas, es decir de la inteligencia que llenen que ver con la
determinación de la recta razón.

En la Ética aristotélica se resaltan tres aspectos fundamentales: El bien, la felicidad y la


virtud

1. El Bien, agathos: El bien como fin.

La ética de Aristóteles es teleológica: Considera la acción no en cuanto buena en si


misma sin tener en cuenta ningún otro aspecto, sino en la medida en que conduce al
bien del hombre. Hay una búsqueda, un propósito, una meta, un telos. En otras
palabras: Tiene en cuenta las consecuencias de los actos, todo lo que lleve al logro
de su bien o de su fin será una acción "buena" del hombre.
Este último fin, al cual están subordinados todos los demás fines o bienes será el
bien, agathos,
El hombre como ser natural dirige sus acciones a algún fin. Se trata por lo tanto, de
descubrir ese fin. Este fin debe llevar a la autorrealización y en cuanto tal, puede ser
definido como un bien. Aristóteles define el bien como "aquella a que todas las cosas
tienden" de esta manera, bien y fin coinciden.
Toda acción humana está orientada a conseguir un bien o un fin. Los fines de las
actividades de los hombres son múltiples: unos más pequeños e inmediatos, como
obtener buenas notas, terminar estudios universitarios etc. Otros más mediatos Como
obtener un nivel social más alto, Fines y bienes se subordinan unos a otros: La
discusión se establece en torno a cuál es el bien al que debe subordinarse los demás
bienes, Aristóteles considera que detrás de todos los bienes, existe uno que engloba
a los demás. Lo llama la felicidad, la eudaimonia. De acuerdo con lo anterior,
lo importante en la ética es el bien.

2. La felicidad: La eudaimonia: Según Aristóteles: Es el bien supremo o fin supremo


hacia el cual se dirigen todas las actividades humanas.

La felicidad es el conjunto de bienes:

Autosuficiente, es decir, se desarrolla por sí misma y nunca en orden a otras


cosas.
Está relacionada con los demás hombres por ser el hombre social.
Consiste en realizar la actividad propia del h ombre: el ser humano además de
vivir y sentir (común a otros seres), lo propio de él es pensar, razonar (no como
el pensar puro, sino como sabiduría práctica) "saber hacer las cosas_ Es decir el
uso de la razón es una condición necesaria, no suficiente para vivir la vida del
arete práctica
En conclusión: El hombre será feliz si realiza principalmente su actividad propia que es la
'intelectual, o sea, razonar, pensar, deliberar, decidir.
3. La virtud: La areté: Si la felicidad es el bien del hombre, toda actividad que
contribuya a su consecución será virtuosa. Felicidad y virtud, aparecen así íntimamente
relacionadas. De ahí la importancia de la virtud.
Etimológicamente la palabra virtud viene del griego "areté" que significa fuerza, poder,
energía, que tiene que ser potencia para alcanzar la felicidad. La virtud no es innata,
natural, espontánea, sino que se requiere esfuerzo de la voluntad,

En esta medida la virtud es un poder, una fuerza, una capacidad que posee el
hombre para buscar el bien, su plenitud, la perfección en todos los campos. Es una
actitud adquirida, una disposición permanente, un hábito que implica
racionalidad, es decir, saber escoger aquello que lo realiza corno ser humano.

Aristóteles cuestiona la intención de hallar la definición teórica de un problema práctico.


Plantea que entre la teoría y la praxis hay una diferencia sustancial, porque la primera se
ocupa de cosas necesarias y universales y procede igualmente de manera demostrativa.
La segunda se ocupa de cosas contingentes y singulares, de modo que sus análisis solo
pueden ser de forma aproximada. De esto se deduce que el bien no le concierne a la
teoría sino a la prédica no es asunto de los filósofos, sino de los hombres que actúan.
De facturo, para Aristóteles, el concepto de la acción es fundamental. Por
consiguiente, la tarea de la filosofía práctica es analizar las acciones

El concepto o categoría central en toda ética es el concepto de virtud (areté) que quiere
decir, no sólo una perfección moral propiamente dicha, sino toda excelencia o perfección
en general, que de algún modo es valiosa, y contribuye, por ende, a plasmar un tipo
mejor de humanidad. Cualidades éticas y estéticas, físicas y espirituales, andan así en
un consorcio más o menos indiscriminado.

Aportes de la Ética de Aristotélica

La cultura recuerda a Aristóteles como el pensador de la filosofía de las cosas humanas:


el entendimiento práctico, la sabiduría práctica, la phronesis o prudencia. Esto es,
aplicar lo universal a lo particular, trata de lo contingente, es variable según los
individuos y las circunstancias. Es la recta razón de las cosas singulares que pueden
realizarse.
Es tomar decisiones concretas, no con certeza, puesto que ello no es posible, pero si
con recta razón. Pare-ce propio del hombre prudente el ser capaz de deliberar rectamente
sobre lo que es bueno y conveniente para sí mismo, no en un sentido parcial, sino para
vivir bien en general, para alcanzar algún bien, razonan adecuadamente. Así un hombre
que delibera rectamente puede ser prudente en términos generales, pero nadie delibera
sobre lo que no es capaz de hacer. La prudencia es un modo de ser racional verdadero
y práctico, respecto de lo que es bueno y lo malo para el hombre.

Este pensador, planteó muchos problemas que todavía ocupan el interés de la filosofía
relacionada con las normas, con la ética individual y social, Para Aristóteles el Bien de
cada persona debe contribuir e incidir de la mejor manera en el desarrollo de la
ciudad, según su mirada ética, el hombre solo puede desarrollarse en la plenitud de su
ser dentro de la sociedad y nunca en forma aislada El hombre por definición es un
individuo político, un ente social, un zoo politikon. Por lo tanto, el bien de una
sociedad depende de la vida más o menos virtuosa de sus ciudadanos.

Desde esta perspectiva Aristóteles transformó el concepto de la arete, la virtud como


determinación de la conducta de alguien, del ethos (carácter) de un individuo, pero
incorporándolo a la polis ya que solo allí tiene sentido el buen obrar.

Es decir, la areté, la virtud, es disposición adecuada, aprendida que actualiza al ser


humano desde el nacimiento hasta incorporarlo a las actividades del estado para
ejercer en forma correcta su condición de ciudadano.

El obrar en forma correcta no permite quedarse solo en la teoría sino en una


reactualización permanente de la relación entre la teoría y la práctica Se adelantó
además a la historia y explicitó muchas verdades que aún le competen a los hombres: la
razón, las pasiones, el deseo, el sufrimiento. Es necesario escoger lo justo de manera
firme y decidida. Hay que seguir la recta razón.

Es importante recalcar lo pertinente de la voluntad en la ética aristotélica debido a su


trascendencia. Esta voluntad verdadera es la que elige el bien. Solo el ejercicio
constante de la virtud acostumbra a ser seres virtuosos, porque la fuerza de los hábitos y
pasiones dominan al hombre. La voluntad dice Aristóteles, instala el deseo, y la
prudencia elige en medio de los caminos posibles, lo mejor para realizar este
deseo.
El deseo es lo que mueve la acción. Es el motor de toda deliberación. Quien deja
de desear, dejará de actuar, de deliberar.

Puesto que la virtud ética es un modo de ser relativo a la elección y la elección es un deseo
deliberado, el razonamiento, por esta causa, debe ser verdadero y el deseo recto, si la
elección ha de ser buena y lo que (la razón) diga (el deseo) debe perseguir

El principio de la acción es, pues, la elección- como fuente de movimiento y no como finalidad- y
el de la elección es el deseo y la recta razón por causa de algo. De ahí que sin intelecto y sin
reflexión y sin disposición ética no hay elección, pues el bien obrar y su contrario no puede existir
sin reflexión y carácter. Hacer bien las cosas es un fin y esto es lo que deseamos. Por eso la
elección es o inteligencia deseosa o deseo inteligente y tal principio es el hombre.

Otro aporte fundamental es la mesura o término medio. La virtud aristotélica debe apuntar
al justo medio para el sujeto en relación con las cosas. No es la mitad en el sentido
aritmético. No es el conocimiento de una fórmula, sino como aplicar las reglas a fas opciones.
La mesura es el carácter intermediador del logos. Emplearla es saber elegir en medio de las
fuerzas que sostiene la vida El límite está dado por el otro. El término medio es del orden de
la disposición. Lo único que es posible es establecer en términos de mesura la virtud y no la
pasión. Entonces se debe elegir el término medio y no el exceso ni el defecto, ya que el
hombre que posee la recta razón intensifica o afloja su actividad y hay un término medio que
decirnos se encuentra entre el exceso y el defecto y que existe en concordancia con la recta
razón

Para bien de la humanidad, Aristóteles nos deja un legado muy importante como son los juicios
sobre la amistad, la philia y la justicia No solo la amistad propiamente dicha, sino también el amor
(aunque no el amor-pasión) y en general toda la gama de la vida afectiva como lo más
necesario en ella, es justo en razón del carácter social o político, como se quiera, dentro de
una comunidad que podrá ser mayor o menor dentro conciudadanos o entre amigos que
comparten las mismas ideas y sentimientos.

Junto con la justicia y el derecho parecer ser una de las formas más arcaicas dentro de la
convivencia entre los seres humanos.
Los hombres se asocian con vistas a algo conveniente y para procurarse alguna cosa
necesaria para la vida. Es allí donde tiene que haber un saber sobre la amistad y sobre
la justicia. La amistad parece estar por encima de la justicia Si ella se practicara no
sería necesaria la justicia entre los seres humanos. Los justos son los más aptos para la
amistad y los justos deben aumentar con ella, puesto que la amistad y justicia tiene
caracteres comunes