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Bellamy Foster, J., 2000. Marx´s ecology. Materialism and nature.

Monthly review press:


Nueva York. The metabolism of nature and society. 141-177.

Bellamy Foster en este texto se base y profundiza en las teorías de Marx, tratándose de la relación
entre el hombre y la naturaleza. Marx empleó la teoría de ‘metabolismo’ para definir el proceso de
trabajo como ‘un proceso entre el hombre y a naturaleza en lo cual el hombre, mediante sus acciones,
media, regula y controla el metabolismo entre el mismo y la naturaleza’. Sin embargo, ha emergido
una grieta irreparable como resultado de las relaciones capitalistas de la producción, y con la brecha
entre lo rural y lo urbano. El concepto de metabolismo permitió que Marx hiciera una crítica de
degradación ambiental que anticipó mucho del pensamiento ecológico de hoy en día.
James Anderson y el origen de fecundad diferencial
En la base del análisis del Marx era una crítica de las nociones de populación de Malthus, quien,
según Marx, redujo todos los casos a una ley natural inmutable. Estaba de acuerdo con la crítica de
Ricardo, quien propuso que no es la cantidad de cereales que determina sobrepoblación, sino la
cantidad de empleo. Según Marx, sobrepoblación bajo el capitalismo está determinado por las
relaciones de producción que hacen la existencia continua del excedente de población necesario por el
sistema. Sin embargo, Marx era crítico de cómo Ricardo falló en entender el desarrollo histórico de la
cultivación de la tierra, y así criticó su teoría de renta. Ricardo describió renta como la porción de la
producción de la tierra que está pagado al dueño de la tierra para usar ‘los poderes indestructibles’ del
suelo. La teoría clásica de renta diferencial de James Anderson era más desarrollada, reclamando que
la renta es una carga para el uso de suelo más fecundo. Según Anderson, esos cambios de
productividad relativo del suelo son responsables de la renta diferencial. La división creciente entre
pueblo y campo había llevado a la pérdida de recursos naturales de fertilizantes. La renta diferencial
es en parte el resultado de la fertilidad que el campesino ha dado al suelo artificialmente. En la
perspectiva histórica de Anderson la degradación de la fertilidad del suelo origine de la falla de
invertir en el suelo y en el conflicto de clase entre el inquilino capitalista y el propietario aterrizado.
En combinar la economía política y la agronomía, Anderson permitió que Marx transformó su
enfoque histórico en la critica de agricultura capitalista.
Liebig, Marx y la segunda revolución agrícola
Ricardo vio, en sus teorías, las propiedades del suelo como generalmente fijas. Entonces, las fallas de
agricultura podrían ser atribuidos a la cultivación de grados inferiores del suelo como respuesta al
aumento de la demanda surgiendo del aumento de la populación. Sin embargo, en la época de Ricardo
no hubo el mismo conocimiento que más tarde, y los problemas reales de la agricultura no podían ser
averiguados. Estas observaciones de Liebig y Marx subrayan la llamada ‘segunda revolución
agrícola’. La primera revolución tomó lugar durante varios siglos, y fue un proceso gradual conectado
a los recintos y creciente centralidad del mercado. La segunda revolución (1830-1880) fue
caracterizada por el crecimiento de la industria de fertilizantes y el desarrollo de química del suelo. La
tercera revolución pasó a los finales del siglo XX y se trata del reemplazo de animales por
maquinaria, la modificación genética de plantas y el uso más intenso de químicos.
El trabajo de Liebig tiene que ver con la segunda revolución y concluye que los procesos de
agricultura pueden dejar atrás la industria. Su trabajo permitió el entender mejor de la degradación
ecológica dentro de la agricultura capitalista.
Liebig y la degradación del suelo
Durante el siglo IX la degradación del suelo fue la mayor preocupación de la sociedad capitalista. La
segunda revolución agrícola fue estrechamente conectada con la demanda para fertilidad del suelo
para apoyar la agricultura capitalista. El desarrollo de ciencias de suelo no limitó, sino agravó a la
degradación del suelo, ya que incrementó el uso de los fertilizantes que ahora eran hechos
químicamente y ya no había la escasez de antes. Liebig y Marx desde entonces de volvieron en fuertes
críticos ecológicos del desarrollo capitalista.
Debido a disrupción del ciclo de nutrientes del suelo, la necesidad de ciertos nutrientes y las
limitaciones del suministro de fertilizantes hubo una sensación de crisis de fertilidad del suelo. Según
Liebig era un ‘sistema de expoliación’, en lo cual son subestimados las condiciones de reproducción y
en que todo es extraído del suelo. En cambio, propone la ‘agricultura racional’, que se base en el
principio de la restitución y en lo cual todo lo que es sacado del suelo se devuelve y así contrarresta el
agotamiento del suelo.
Bajo la influencia de Liebig, Marx iba a desarrollar una crítica de la ‘explotación’ capitalista del
suelo. Propone que la industria a gran escala y la agricultura industrial a gran escala tienen los mismos
efectos, ambos produciendo desechos y explotando la fuerza de trabajo y la de la naturaleza. Ambos
combinados agotan a las dos fuentes de riqueza: el suelo y el trabajador. En su trabajo tiene el
concepto central de una ‘grieta’ (rift) en la interacción metabólica entre el hombre y la tierra por el
robar de la tierra sus elementos constituyentes. El comercio de larga distancia lo convierto en una
‘grieta irreparable’, y Marx observa que el ‘deseo ciego’ para la ganancia ha agotado el suelo.
El concepto clave que usa es lo del ‘metabolismo’, donde hay un intercambio material en el proceso
biológico de crecimiento y decaimiento. El trabajo es la condición para el metabolismo entre el
hombre y la naturaleza, y en su Grundrisse explica el metabolismo como un sistema de relaciones
universales. A relación entre el hombre y la naturaleza es una que engloba tanto las condiciones
naturales impuesto al hombre como la capacidad del hombre de afectar este proceso. Marx usa el
concepto de metabolismo para expresar la alienación del hombre de la naturaleza, que es una
separación constituida en la relación entre el trabajo asalariado y el capital.
El concepto de metabolismo ha servido como una categoría clave en la teoría de sistemas en cuanto la
interacción entre organismos y sus entornos, espacialmente en el pensamiento socio-ecológico.
Marx análisis de sostenibilidad
Una parte esencial del concepto de metabolismo es que permite crecimiento. Con la grieta metabólica
las condiciones naturales de sostenibilidad han sido violadas. Marx dio mucha importancia al sustento
del suelo para las generaciones humanas, y desarrolló un argumento según lo cual es posible crear un
sistema sin posesores capitalistas de la tierra y manejado por trabajo cooperativo. Creó en los
requisitos ecológicos para un sistema de agricultura racional. Capitalismo es incompatible con un
sistema como tal, y los grandes terratenientes son más destructivos para el suelo que campesinos
libres. La idea que el suelo es ‘un regalo’ para el capital sigue en forma en las escuelas económicas
moderna. Aunque esto no es cierto, Marx sí esta de acuerdo con que en la economía política clásica
no hay ‘valor’ dado al suelo. Es la fuente de valor de uso, pero la naturaleza en sí no tiene valor. Es
visto sólo como una fuente de riqueza, tal como el trabajo.
Hacia la sociedad de productores asociados
Para Marx, el capitalismo fue una sociedad de clases, caracterizada por una división extrema de la
populación dentro de la sociedad, tal como de la tierra. Para la acumulación capitalista los campesinos
fueron desapropiados de sus tierras y convertidos en paupers que solo pudieron sobrevivir vendiendo
su fuerza de trabajo en los pueblos. Marx preguntó de dónde viene el capitalista, y divide ‘el
capitalista’ en dos; el campesino capitalista y el capitalista industrial. Esto lleva al sistema de renta de
suelo. La acumulación primitiva es un sistema basado en la explotación del trabajo, que tomó forma
en el siglo XIV. Creció la brecha entre lo rural y lo urbano, por los campesinos que ahora
forzadamente tienen que dejar sus tierras en manos de capitalistas de acumulación. Fue cada vez más
clara la diferencia entre pobre y rico y pueblo y campo.