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Lo que si nos podemos fijar, a la hora de comparar un tipo u otro, es el rendimiento

de emisión de lm por cada watio consumido. En este aspecto sobresalen las


lámparas led y los tubos fluorescentes, cuya vida útil estimada es además, muy
superior al resto de tipologías. Por regla general, el rendimiento aumenta con la
potencia, aspecto también a tener en cuenta en puntos de luz con varias lámparas.

En la última columna, se muestra el coste en euros del consumo de cada lámpara


durante 1.000 horas. Comparando este dato entre las bombillas estándar clásicas,
ya fuera del mercado, y las de tecnología led, tenemos una reducción en el
consumo en torno al 80-90%.

Gracias a la reducción de precios, versatilidad y el creciente aumento de nuevos


fabricantes, la introducción del led en la iluminación interior es cada vez más notoria.
Tipos de lámparas y su relación con la eficiencia energética
Los sistemas de iluminación artificial juegan un papel vital en nuestras vidas y
representa en muchos casos un porcentaje elevado del consumo eléctrico de los
edificios. Este porcentaje de consumo de energía eléctrica puede llegar a alcanzar en
algunos casos más del 50%.

Es por todo ello que tiene una gran importancia conocer que tipos de lámparas existen
y cuales son más eficientes energéticamente.

SISTEMAS DE ILUMINACIÓN
Los sistemas de iluminación están formados por:

 Fuente de luz: Las fuentes de luz son las lámparas.


 Luminarias: Las luminarias cumplen funciones energéticas, mecánicas,
térmicas y estéticas, al distribuir especialmente la luz generada por las fuentes de luz.
 Equipos auxiliares: Los equipos auxiliares resultan imprescindibles para
conseguir la funcionalidad del sistema e influyen en gran medida en su calidad, consumo
energético, economía y durabilidad.

Cada uno de los elementos que forman el sistema de iluminación tiene una relación con
la eficiencia energética, sin embargo en este articulo nos vamos a centrar en comentar
los tipos de lamparas que existen en el mercado y su relación con la eficiencia
energética. En el caso de querer mayor información al respecto puede ser necesario
una auditoria energética.

TIPOS DE LÁMPARAS
1. Lámparas Incandescentes
2. Lámparas de descarga
3. Lámparas de tecnología LED

Lámparas incandescentes
Lámparas incandescentes no halógenas
Las lámparas incandescentes no halógenas han sido tradicionalmente las más
utilizadas, principalmente en el sector residencial y domestico. Su funcionamiento se
basa en hacer pasar una corriente eléctrica por un filamento de wolframio hasta que
alcanza una temperatura tan elevada que emite radiaciones visibles por el ojo humano.

Después de más de 130 años de existencia, el 1 de septiembre de 2012, en virtud de


la Directiva Ecodesign 2009/125/CE, ha quedado prohibido fabricar en la Unión
Europea lámparas incandescentes no halógenas. Previamente, ya se había procedido
a la retirada de las lámparas incandescentes no halógenas de más de 100 vatios (2009),
al fin de la venta de las de 75 vatios (2010) y a las de 60 vatios (2011).
Esta prohibición ha supuesto que se vayan sustituyendo este tipo de lamparas por otras
más eficientes energéticamente, La vida útil de las lámparas incandescentes no
halógenas oscilaba entre las 750 y las 1.000 horas, presentaba un importe de consumo
eléctrico en un año que fácilmente podía rondar los 55 euros (apenas convertía el 2,6%
de la energía que consumía en luz visible).

Lámparas incandescentes halógenas


Las lámparas incandescentes halógenas son de reducidas dimensiones, normalmente
de forma lineal, de cápsula o estándar y dicroicas, con modelos que van desde los 110W
o 220W de potencia a los 12W (con transformador reductor de tensión o voltaje).
Incorporan un gas halógeno para evitar que se evapore el wolframio del filamento y se
deposite en la ampolla disminuyendo el flujo útil como ocurre en las incandescentes
estandar.
Estas lámparas se caracterizan por aportar mayor intensidad de luz y alcanzar elevadas
temperaturas, para lo cual suelen utilizar cristal de cuarzo, que soporta muy bien este
calor.
El consumo de una lámpara incandescente halógena de 70W funcionando una hora
consume 0,07 kWh frente a los 0,100 kWh de su equivalente incandescente no
halógena.
El importe energético anual es de unos 38€, lo que significa alrededor de un 30% de
ahorro frente a las lámparas incandescentes no halógenas (bombillas tradicionales).
La vida útil de una lámpara incandescente halógena es de unas 3.000 horas (3 veces
más que una lámpara incandescente no halógena).
Este tipo de lámparas se usa habitualmente en estancias que requieren de un encendido
rápido ya que su arranque es instantáneo, así como lugares donde su uso sea corto
como los baños, aseos o pasillos de uso esporádico. También se usa habitualmente
donde se requiere una reproducción cromática buena con temperatura de color cálida.
En contrapartida supone una mayor potencia y ello supone un mayor consumo
energético y consecuentemente un mayor coste económico del suministro eléctrico.
No obstante, en los últimos años las diferentes modalidades, sobre todo entre las
dicroicas (las de forma semiesférica que suelen empotrarse en el techo), han propiciado
que ya puedan utilizarse en infinidad de aplicaciones, desde puntos de luz de
acentuación decorativos a dormitorios, salones o, incluso, exhibidores de productos en
comercios.
Es habitual pensar que todas las lámparas incandescentes halógenas dicroicas
requieren de un transformador, lo que puede incrementar el coste de instalación. Esta
afirmación es falsa, ya que existen lámparas de baja tensión que pueden conectarse
directamente a la línea de 220V, ofreciendo una elevada salida de luz capaz de iluminar
una estancia habitual de una vivienda, bares o hasta salas de museos y exposiciones.

Lámparas de descarga
Las lámparas de descarga son más eficientes que las lámparas incandescentes. La luz
se consigue por excitación de un gas sometido a descarga eléctrica entre dos
electrodos.
A diferencia de la incandescencia, la tecnología de descarga necesita un equipo auxiliar
(balasto, cebador) para que esta puedan funcionar.
Según el tipo de gas y la presión a la que se someten, existen distintos tipos de lámparas
de descarga.
Lámparas fluorescentes tubulares
La lámpara tubular fluorescente, es un tubo de vidrio fino que tiene en su
interior, un gas que tiene la propiedad de emitir luz blanca cuando le atraviesan
electrones (corriente eléctrica).
La pared interior del tubo se encuentra recubierta de trifosforo, una capa de
sustancia fosforescente o fluorescente, cuya misión es convertir los rayos de luz
ultravioleta invisible (que se generan dentro y que no son visibles para el ojo
humano), en radiaciones de luz visible gracias al polvo fluorescente.
Para que eso ocurra, su interior se encuentra relleno con un gas inerte,
generalmente argón (Ar) y una pequeña cantidad de mercurio (Hg) líquido
Para que el tubo emita luz deben de cumplirse dos cosas:
 Que el gas este a una temperatura elevada.
 Que puedan pasar los electrones de un extremo a otro del tubo (atravesar
el gas).

*Fuente: Autor Luis Maria Benítez, (Paintman) es wikipedia.

Este tipo de lámparas requiere de un equipamiento auxiliar para funcionar formado por
un balasto y un cebador. El balasto más tradicional y más habitual es el balasto
electromagnético.
Recientemente existen balastos electrónicos de alta frecuencia, que son más eficientes
porque limitan el consumo de electricidad.

Las cualidades de color y su baja luminancia las hacen idóneas para interiores de altura
reducida.
Actualmente ocupan el segundo lugar de consumo después de las lámparas
incandescentes no halógenas, principalmente en oficias, comercios, locales públicos,
industrias, etc....
Hay lámparas de flurorescentes tubulares de 38mm de diámetro (T12), de 26 mm de
diámetro (T-8) y de 16mm de diámetro (T5). Las más usadas hoy en día son las T8, sin
embargo las más eficientes son las T5 que sólo funcionan con equipo
auxiliar electrónico.

Los tubos T5 tienen una longitud diferente a las T8. Para poderse realizar la
sustitución de tubos T8 a T5 se utiliza un adaptador donde se inserta el nuevo
fluorescente T5. La utilización de estos adaptadores permiten disfrutar de la
economía y confort del sistema de iluminación T5 sin cambio de luminarias. El
adaptador aloja un balastro electrónico que permite el cambio del sistema
electromagnético al sistema electrónico que en breve pasará a ser el estándar
en fluorescencia.

Existe el mito de que las lámparas fluorescentes producen cansancio. El parpadeo de


50 hertzios de los antiguos tubos fluorescentes es cosa del pasado. Los tubos modernos
cuentan con tecnología capaz de emitir la corriente alterna a una frecuencia de 20.000
a 60.000 ciclos por segundo, anulando el parpadeo.

Lámparas fluorescentes compactas


Generalmente son conocidas como LFC o “bombillas de bajo consumo” y se dividen en
dos grandes categorías: las de tubo y las compactas, que son las que mayoritarias y las
más eficientes según diferentes estudios, dado que dedican hasta el 15% de la energía
consumida en cumplir su misión de iluminar.

El importe energético anual es de menos de 22 euros. Sólo con utilizar una de estas
lámparas de 18W en lugar de la tradicional incandescente de 75W se ahorra durante la
vida útil de la lámpara más de 60 euros o, lo que es lo mismo en términos de energía,
570 kWh. Además se evita la emisión de cientos de kilogramos de gases de efecto
invernadero.
Una lámpara de bajo consumo de 40W funcionando una hora consume 0,04 kW. Este
tipo de lámpara consume un 80% menos que las tradicionales (el equivalente a la
demanda de 2.500 hogares).
La vida util de una lampara fluorescente compacta es aproximadamente de unas 8.000
horas, es decir, unas 8 veces más que una lampara incandescente no halógena.
Algunos modelos de lamparas compactas llegan a alcanzar una vida útil de 15.000
horas.
Dado que a las lamparas fluorescentes les cuesta encenderse y alcanzar su punto de
máxima luminosidad, son recomendables en lugares en los que la luz estará mucho
tiempo encendida, como un salón o una cocina. Es mejor evitar su uso en lugares donde
su encendido y apagado sea constante (acorta su vida útil), como en pasillos o
descansillos de portales. Además, su forma también es importante, puesto que mientras
las que tienen forma espiral reparten la luz en todas las direcciones y las lineales son
perfectas para iluminar toda la estancia, las redondas se utilizan fundamentalmente para
las salas de interior.
Otro gran mito es pensar que las lamparas fluorescente compactas consume menos
energía estando encendido que apagándolo y volviéndolo a encender cuando entremos
de nuevo en la habitación. Sólo si como máximo estuviera sin funcionar 23 segundos
podría compensar mantenerlo encendido, pero resulta raro entrar y salir del cuarto cada
menos de medio minuto. Así que no debe olvidarse nunca de apagar una lampara
compacta fluorescente cuando se sale de una estancia.

Lámparas fluorescentes sin electrodos


Las lámparas fluorescentes sin electrodos o de inducción emiten la luz mediante la
transmisión de energía en presencia de un campo magnético junto con una descarga
en gas.

Este tipo de lámparas tiene una mayor vida útil cercana a las 60.000 horas. La limitación
de la vida útil esta condicionada por los componentes electronicas de la lámpara.

Lámparas de vapor de mercurio o alta presión


Las lámparas de vapor de mercurio a alta presión emiten un flujo luminoso mayor que
el resto de lamparas de fluorescencia, aunque su eficacia energética es menor.

Este tipo e lámparas se suelen emplear en iluminación de grandes áreas; calles, naves
industriales, polideportivos, etc.....
Fotografia de la iluminación del campo de futbol del Europa
Lámparas de luz mezcla
Las lámparas de luz mezcla son una combinación de las lámparas de vapor de mercurio
a alta presión y lámparas incandescentes y habitualmente, un recubrimiento
fosforescente.

Este tipo de lámparas no necesitan balasto ya que el filamento actúa como estabilizador
de corriente.
Su eficacia luminosa y su reproducción en color son muy pobres y actualente es un tipo
de lámpara en desuso.

Lámparas de halogenuros metálicos


Este tipo de lámparas posee halogenuros metálicos además del relleno de mercurio por
lo que mejoran considerablemente la capacidad de reproducir el color, además de
mejorar la eficacia.
Su uso más habitual es en alumbrado público, comercial, de fachadas, monumentos,
etc... Raramente se utiliza este tipo de lamparas en interior de edificios.

Lámparas de halogenuros metálicos cerámicos


Estas lámparas combinan la tecnología de lás lámparas de halogenuros metálicos con
la tecnología de las lámparas de sodio de alta presión (quemador cerámico).
El tubo de descarga ceramico permite operar a temperaturas más altas que el tubo de
descarga al cuarzo de los halogenuros metalicos convencionales, aumentando la vida
util hasta las 15.000 horas. Tambien mejora la eficacia luminosa, la estabilidad del color
a lo largo de la vida de las lámparas.
En definitiva estas lámparas son muy adecuadas para su uso en edificios del sector
terciario: comercios, oficinas, iluminación arquitectónica, escaparates, hoteles, etc....

Lámparas de vapor de sodio a baja presión


En este tipo de lámparas se origina la descarga eléctrica en un tubo de vapor de sodio
a baja presión, produciéndose una radiación prácticamente mmonocromática

Actualmente són las lámparas más eficientes del mercado, es decir, las de menor
consumo eléctrico, sin embargo, su uso está limitado a aplicaciones en las que el color
de la luz no sea relevante ya que está es amarillenta.
Se usa habitualmente en autopistas, túneles, áreas industriales y muy raramente en
edificación.
Ademas su elevado tamaño para grandes potencias obliga a utilizar luminarias de
tamaño excesivamente grandes.

Lámparas de vapor de sodio a alta presión


Las lamparas de sodio a alta presión mejorando la reproducción crómatica respecto las
de baja presión y aunque la eficacia disminuye su valor, sigue siendo alto comparado
con otros tipos de lamparas.

El tamaño formado por el conjunto de óptica i lámpara hace que este tipo de luminaria
sea muy eficiente.
Actualmente está creciendo su uso al sustituir a las lámparas de vapor de mercurio, ya
que presentan una mayor vida útil con una mayor eficacia.
Este tipo de lámparas se emplea en instalaciones exteriores de trafico e industriales, así
como en instalaciones interiores de edificios industriales y comercios.
Lámparas con tecnología LED
Las lámparas con tecnología LED son diodos semiconductores que emiten luz. Su
nombre es un acrónimo en ingles que significa "LED: Lighting Emitting Diode".
La tecnologia LED, no posee filamento, por lo que tiene una elevada vida y son muy
resistentes a los golpes. Las lamparas LED permite un mayor control de la distribución
de la luz. Entre sus ventajas, además de su amplia gama de colores, destaca que, a
diferencia de las de bajo consumo, no precisa calentarse para funcionar a pleno
rendimiento. A ello también se suma que son muy eficientes a bajas temperaturas, lo
que no sucede con las lámparas fluorescentes.
Una lámpara LED de 20W consume 0,02 kWh frente a los 0,100 kWh de una lampara
incandescente no halogena.
El importe energético anual es de menos de 11 euros, cinco veces menos que una
lampara incandescente no halógena.
La disipación de calor y la calidad de los materiales sobre la vida útil y la salida de la luz
son factores que influyen sobre este tipo de bombillas. No todas las tecnologías, marcas
y modelos duran lo mismo pero los valores de referencia se mueven en la horquilla de
las 45.000 y 50.000 horas, una diferencia astronómica si se compara con las 1.000 horas
de las lámparas incandescentes no halógenas.

Las lámparas LED tienen actualmente un elevado coste inicial (a partir de los 20
euros), por lo que se estima que requiere de una media de 10 horas al día para que en
menos de dos años el gasto quede amortizado, prolongando de esta forma el ahorro
energético debido a su duración elevada. Es por ello que son muchos los que confían
en que esta tecnología sea el futuro de la iluminación.
Existe la idea de que no todos los colores de LED sirven para todos los usos. Esta
afirmación no es cierta no obstante muy a menudo se recomienda otro tipo de
lamparas para usos domésticos. En todas las lámparas que se comercializan se
puede encontrar indicado en la etiqueta la calidez de su luz. En concreto se ha de
observar los dos últimos dígitos de la numeración que viene a continuación de los
vatios, pudiendo ser 27, 30, 40 o 65. De este modo, si 27 hace referencia a 2.700
Kelvin, es decir, a una luz cálida similar a la de una cerilla, el 65 serían 6.500 Kelvin o,
lo que es lo mismo, una color blanco muy frío sólo apto para ambientes muy
específicos de interior
DIFERENCIA ENTRE UN FOCO Y UNA LAMPARA

El foco normal o incandescente funciona por el principio de la radiación que emite


una sustancia sujeta a temperaturas muy elevadas. En este caso, un filamento de
carburo de tunsgteno colocado en la bombilla al vacío. Al pasar corriente, el
alambre actúa como resistencia, se calienta y se eleva tanto la temperatura que
empieza a emitir luz.

El foco fluorescente, a diferencia del "normal" funciona por el principio de que un


gas encerrado en un bulbo y expuesto a una chispa eléctrica, emite luz. Es decir,
el foco fluorescente consiste en un tubo o bulbo de vidrio con gas (normalmente
neón) que al ser excitado con una corriente eléctrica, emite luz.

CARACTERISTICAS TECNICAS
Funcionamiento lámparas incandescentes
La energía eléctrica encuentra su primer use practico en gran escala cuando
Tomas A. Edison invento la lámpara incandescente en 1879. Esta lámpara era un
aparato rudimentario que producía mucho calor y muy poca luz, pero era el
punto de partida.

Edison encontró que un conductor que lleva grandes cantidades de corriente se


calienta y en ocasiones comienza a brillar. Comenzó a experimentar en
conductores de bambú carbonizado, a los que calentaba hasta que brillaban
pasando por ellos una corriente de electrones. Sin embargo todos los
conductores se consumían antes de brillar lo suficiente para que pudieran servir
como fuentes de luz.

"evaporación" de los átomos del filamento de alambre; consecuentemente


aumenta el tiempo de vida de la lámpara. (En las lámparas incandescentes
antiguas, en cuyo interior se hacía un vacío completo, el metal del filamento se
evaporaba y cubría el interior del vidrio con una capa negra.)
El tungsteno es un metal de color gris plateado, el elemento número 74, se funde
a 3890°C. Su nombre científico es volframio. Los filamentos de las lámparas
incandescentes modernas son hechos de tungsteno porque no pierde su forma
cuando está caliente al rojo blanco (incandescente), algo que no sucede con los
demás metales. Como el tungsteno es relativamente buen conductor de la
electricidad, los filamentos deben ser algo largos para ofrecer la resistencia
suficiente a la corriente eléctrica. Para lograr que esas longitudes de alambre
quepan en espacios pequeños, se forma una espiral de diámetro muy pequeño.
Con ella se forma una espiral más grande como lo muestra la figura.

Valoraciones en lámparas incandescentes, Las lámparas incandescentes son


valoradas de acuerdo con la cantidad de energía eléctrica que su filamento de
tungsteno convierte en luz y calor. La cantidad de electricidad que se convierte
en energía luminosa y calorífica cada segundo se llama potencia de la lámpara y
se mide en vatios. Las bases más comunes de lámparas son, base miniatura
atornillarle, la base bayoneta miniatura, la base candelabro, la atorníllale de
tamaño regular y la base mogul atornillarle.

Una lámpara incandescente tiene 1 vatio de potencia cuando convierte en


energía luminosa y calorífica, 1 julio cada segundo. Las lámparas
incandescentes son muy poco eficientes ya que la mayor parte de la energía
eléctrica es convertida en energía calorífica en lugar de luminosa.

Una segunda valoración muy importante es el voltaje para el que fue diseñada la
lámpara. Aunque una lámpara de 25 vatios diseñada para funcionar con 24
voltios, dará la misma cantidad de luz que una lámpara de 25 vatios diseñada
para 110 voltios, la lámpara para 24 voltios se fundirá si se conecta al voltaje de
110. Las lámparas más comunes tienen base de rosca de tamaño regular y son
graduadas de 10 a 300 vatios. Las lámparas más grandes tienen una base mogul,
una base atornillarle mucho mayor que la base tamaño regular.

Caracteristicas lámparas incandescentes


La lámpara incandescente fue inventada por Tomas A. Edison en 1879.
Las lámparas incandescentes tienen un filamento de alambre de tungsteno
dentro de un bulbo de vidrio sellado y lleno de gas argón.
El metal usado para los filamentos de las lámparas es el tungsteno porque no
pierde su forma cuando está al rojo blanco (incandescente).
La potencia de una lámpara indica la cantidad de energía eléctrica convertida en
energía calorífica y luminosa cada segundo (se mide en vatios).
El voltaje de la lámpara indica la cantidad de f.e.m. que debe usarse para operar
la lámpara.

La determinación de los niveles de iluminación adecuados para una instalación no es


un trabajo sencillo. Hay que tener en cuenta que los valores recomendados para cada
tarea y entorno son fruto de estudios sobre valoraciones subjetivas de los usuarios
(comodidad visual, agradabilidad, rendimiento visual...). El usuario estándar no existe y
por tanto, una misma instalación puede producir diferentes impresiones a distintas
personas. En estas sensaciones influirán muchos factores como los estéticos, los
psicológicos, el nivel de iluminación...

Como principales aspectos a considerar trataremos:

 El deslumbramiento
 Lámparas y luminarias
 El color
 Sistemas de alumbrado
 Métodos de alumbrado
 Niveles de iluminación
 Depreciación de la eficiencia luminosa y mantenimiento

Deslumbramiento

El deslumbramiento es una sensación molesta que se produce cuando la luminancia de


un objeto es mucho mayor que la de su entorno. Es lo que ocurre cuando miramos
directamente una bombilla o cuando vemos el reflejo del sol en el agua.

Existen dos formas de deslumbramiento, el perturbador y el molesto. El primero


consiste en la aparición de un velo luminoso que provoca una visión borrosa, sin nitidez
y con poco contraste, que desaparece al cesar su causa; un ejemplo muy claro lo
tenemos cuando conduciendo de noche se nos cruza un coche con las luces largas. El
segundo consiste en una sensación molesta provocada porque la luz que llega a
nuestros ojos es demasiado intensa produciendo fatiga visual. Esta es la principal causa
de deslumbramiento en interiores.
Pueden producirse deslumbramientos de dos maneras. La primera es por observación
directa de las fuentes de luz; por ejemplo, ver directamente las luminarias. Y la segunda
es por observación indirecta o reflejada de las fuentes como ocurre cuando las vemos
reflejada en alguna superficie (una mesa, un mueble, un cristal, un espejo...)

Estas situaciones son muy molestas para los usuarios y deben evitarse. Entre las
medidas que podemos adoptar tenemos ocultar las fuentes de luz del campo de visión
usando rejillas o pantallas, utilizar recubrimientos o acabados mates en paredes, techos,
suelos y muebles para evitar los reflejos, evitar fuertes contrastes de luminancias entre
la tarea visual y el fondo y/o cuidar la posición de las luminarias respecto a los usuarios
para que no caigan dentro de su campo de visión.

Lámparas y luminarias
Las lámparas empleadas en iluminación de interiores abarcan casi todos los tipos
existentes en el mercado (incandescentes, halógenas, fluorescentes, etc.). Las
lámparas escogidas, por lo tanto, serán aquellas cuyas características (fotométricas,
cromáticas, consumo energético, economía de instalación y mantenimiento, etc.) mejor
se adapte a las necesidades y características de cada instalación (nivel de
iluminación,dimensiones del local, ámbito de uso, potencia de la instalación...)

Ámbito de Tipos de lámparas más utilizados


uso

Doméstico  Incandescente
 Fluorescente
 Halógenas de baja potencia
 Fluorescentes compactas

Oficinas  Alumbrado general: fluorescentes


 Alumbrado localizado: incandescentes y
halógenas de baja tensión

Comercial  Incandescentes
(Depende de las  Halógenas
dimensiones y
características del  Fluorescentes
comercio)  Grandes superficies con techos altos: mercurio a
alta presión y halogenuros metálicos

Industrial  Todos los tipos


 Luminarias situadas a baja altura ( 6 m):
fluorescentes
 Luminarias situadas a gran altura (>6 m):
lámparas de descarga a alta presión montadas en
proyectores
 Alumbrado localizado: incandescentes

Deportivo  Luminarias situadas a baja altura: fluorescentes


 Luminarias situadas a gran altura: lámparas de
vapor de mercurio a alta presión, halogenuros
metálicos y vapor de sodio a alta presión

La elección de las luminarias está condicionada por la lámpara utilizada y el entorno de


trabajo de esta. Hay muchos tipos de luminarias y sería difícil hacer una clasificación
exhaustiva. La forma y tipo de las luminarias oscilará entre las más funcionales donde
lo más importante es dirigir el haz de luz de forma eficiente como pasa en el alumbrado
industrial a las más formales donde lo que prima es la función decorativa como ocurre
en el alumbrado doméstico.

Las luminarias para lámparas incandescentes tienen su ámbito de aplicación básico en


la iluminación doméstica. Por lo tanto, predomina la estética sobre la eficiencia luminosa.
Sólo en aplicaciones comerciales o en luminarias para iluminación suplementaria se
buscará un compromiso entre ambas funciones. Son aparatos que necesitan
apantallamiento pues el filamento de estas lámparas tiene una luminancia muy elevada
y pueden producir deslumbramientos.

En segundo lugar tenemos las luminarias para lámparas fluorescentes. Se utilizan


mucho en oficinas, comercios, centros educativos, almacenes, industrias con techos
bajos, etc. por su economía y eficiencia luminosa. Así pues, nos encontramos con una
gran variedad de modelos que van de los más simples a los más sofisticados con
sistemas de orientación de la luz y apantallamiento (modelos con rejillas cuadradas o
transversales y modelos con difusores).

Por último tenemos las luminarias para lámparas de descarga a alta presión. Estas se
utilizan principalmente para colgar a gran altura (industrias y grandes naves con techos
altos) o en iluminación de pabellones deportivos, aunque también hay modelos para
pequeñas alturas. En el primer caso se utilizan las luminarias intensivas y los
proyectores y en el segundo las extensivas.

El color

Para hacernos una idea de como afecta la luz al color consideremos una habitación de
paredes blancas con muebles de madera de tono claro. Si la iluminamos con lámparas
incandescentes, ricas en radiaciones en la zona roja del espectro, se acentuarán los
tonos marrones de los muebles y las paredes tendrán un tono amarillento. En conjunto
tendrá un aspecto cálido muy agradable. Ahora bien, si iluminamos el mismo cuarto con
lámparas fluorescentes normales, ricas en radiaciones en la zona azul del espectro, se
acentuarán los tonos verdes y azules de muebles y paredes dándole un aspecto frío a
la sala. En este sencillo ejemplo hemos podido ver cómo afecta el color de las lámparas
(su apariencia en color) a la reproducción de los colores de los objetos (el rendimiento
en color de las lámparas).
La apariencia en color de las lámparas viene determinada por su temperatura de
color correlacionada. Se definen tres grados de apariencia según la tonalidad de la luz:
luz fría para las que tienen un tono blanco azulado, luz neutra para las que dan luz
blanca y luz cálida para las que tienen un tono blanco rojizo.

Temperatura de color Apariencia de


correlacionada color

Tc> 5.000 K Fría

3.300 Tc 5.000 K Intermedia

Tc< 3.300 K Cálida

A pesar de esto, la apariencia en color no basta para determinar qué sensaciones


producirá una instalación a los usuarios. Por ejemplo, es posible hacer que una
instalación con fluorescentes llegue a resultar agradable y una con lámparas cálidas
desagradable aumentando el nivel de iluminación de la sala. El valor de
la iluminancia determinará conjuntamente con la apariencia en color de las lámparas el
aspecto final.

Apariencia del color de la luz


Iluminancia (lux)
Cálida Intermedia Fría

E 500 agradable neutra fría


500 < E < 1.000
1.000 < E < 2.000 estimulante agradable neutra
2.000 < E < 3.000
E 3.000 no natural estimulante agradable

El rendimiento en color de las lámparas es un medida de la calidad de reproducción


de los colores. Se mide con el Índice de Rendimiento del Color (IRC o Ra) que
compara la reproducción de una muestra normalizada de colores iluminada con una
lámpara con la misma muestra iluminada con una fuente de luz de referencia. Mientras
más alto sea este valor mejor será la reproducción del color, aunque a costa de sacrificar
la eficiencia y consumo energéticos. La CIE ha propuesto un sistema de clasificación de
las lámparas en cuatro grupos según el valor del IRC.

Grupo de
Apariencia
rendimiento en Índice de rendimiento en color (IRC) Aplicaciones
de color
color

Industria textil, fábricas de


Fría
pinturas, talleres de imprenta

1 IRC 85
Intermedia Escaparates, tiendas, hospitales

Cálida Hogares, hoteles, restaurantes


Oficinas, escuelas, grandes
Fría almacenes, industrias de
precisión (en climas cálidos)

Oficinas, escuelas, grandes


Intermedia almacenes, industrias de
2 70 IRC < 85
precisión (en climas templados)

Oficinas, escuelas, grandes


almacenes, ambientes
Cálida
industriales críticos (en climas
fríos)

Lámparas con IRC <70 pero con


Interiores donde la
propiedades de rendimiento en color
3 discriminación cromática no es
bastante aceptables para uso en locales
de gran importancia
de trabajo

Lámparas con rendimiento en color fuera


S (especial) Aplicaciones especiales
de lo normal

Apariencia de color y rendimiento en color (CIE)

Ahora que ya conocemos la importancia de las lámparas en la reproducción de los


colores de una instalación, nos queda ver otro aspecto no menos importante: la elección
del color de suelos, paredes, techos y muebles. Aunque la elección del color de estos
elementos viene condicionada por aspectos estéticos y culturales básicamente, hay que
tener en cuenta la repercusión que tiene el resultado final en el estado anímico de las
personas.

Influencia del color en el ambiente

Los tonos fríos producen una sensación de tristeza y reducción del espacio, aunque
también pueden causar una impresión de frescor que los hace muy adecuados para la
decoración en climas cálidos. Los tonos cálidos son todo lo contrario. Se asocian a
sensaciones de exaltación, alegría y amplitud del espacio y dan un aspecto acogedor al
ambiente que los convierte en los preferidos para los climas cálidos.

De todas maneras, a menudo la presencia de elementos fríos (bien sea la luz de las
lámparas o el color de los objetos) en un ambiente cálido o viceversa ayudarán a hacer
más agradable y/o neutro el resultado final.

Sistemas de alumbrado

Cuando una lámpara se enciende, el flujo emitido puede llegar a los objetos de la sala
directamente o indirectamente por reflexión en paredes y techo. La cantidad de luz que
llega directa o indirectamente determina los diferentes sistemas de iluminación con sus
ventajas e inconvenientes.

Luz directa
Luz indirecta
proveniente del techo
Luz indirecta
proveniente de las
paredes

La iluminación directa se produce cuando todo el flujo de las lámparas va dirigido


hacia el suelo. Es el sistema más económico de iluminación y el que ofrece mayor
rendimiento luminoso. Por contra, el riesgo de deslumbramiento directo es muy alto y
produce sombras duras poco agradables para la vista. Se consigue utilizando luminarias
directas.

En la iluminación semidirecta la mayor parte del flujo luminoso se dirige hacia el suelo
y el resto es reflejada en techo y paredes. En este caso, las sombras son más suaves y
el deslumbramiento menor que el anterior. Sólo es recomendable para techos que no
sean muy altos y sin claraboyas puesto que la luz dirigida hacia el techo se perdería por
ellas.

Si el flujo se reparte al cincuenta por ciento entre procedencia directa e indirecta


hablamos de iluminación difusa. El riesgo de deslumbramiento es bajo y no hay
sombras, lo que le da un aspecto monótono a la sala y sin relieve a los objetos
iluminados. Para evitar las pérdidas por absorción de la luz en techo y paredes es
recomendable pintarlas con colores claros o mejor blancos.

Cuando la mayor parte del flujo proviene del techo y paredes tenemos la iluminación
semiindirecta. Debido a esto, las pérdidas de flujo por absorción son elevadas y los
consumos de potencia eléctrica también, lo que hace imprescindible pintar con tonos
claros o blancos. Por contra la luz es de buena calidad, produce muy pocos
deslumbramientos y con sombras suaves que dan relieve a los objetos.

Por último tenemos el caso de la iluminación indirecta cuando casi toda la luz va al
techo. Es la más parecida a la luz natural pero es una solución muy cara puesto que las
pérdidas por absorción son muy elevadas. Por ello es imprescindible usar pinturas de
colores blancos con reflectancias elevadas.

Métodos de alumbrado

Los métodos de alumbrado nos indican cómo se reparte la luz en las zonas iluminadas.
Según el grado de uniformidad deseado, distinguiremos tres casos: alumbrado
general, alumbrado general localizado y alumbrado localizado.
Alumbrado general Alumbrado general localizado Alumbrado localizado

El alumbrado general proporciona una iluminación uniforme sobre toda el área


iluminada. Es un método de iluminación muy extendido y se usa habitualmente en
oficinas, centros de enseñanza, fábricas, comercios, etc. Se consigue distribuyendo las
luminarias de forma regular por todo el techo del local

Ejemplos de distribución de luminarias en alumbrado general

El alumbrado general localizado proporciona una distribución no uniforme de la luz de


manera que esta se concentra sobre las áreas de trabajo. El resto del local, formado
principalmente por las zonas de paso se ilumina con una luz más tenue. Se consiguen
así importantes ahorros energéticos puesto que la luz se concentra allá donde hace
falta. Claro que esto presenta algunos inconvenientes respecto al alumbrado general.
En primer lugar, si la diferencia de luminancias entre las zonas de trabajo y las de paso
es muy grande se puede producir deslumbramiento molesto. El otro inconveniente es
qué pasa si se cambian de sitio con frecuencia los puestos de trabajo; es evidente que
si no podemos mover las luminarias tendremos un serio problema. Podemos conseguir
este alumbrado concentrando las luminarias sobre las zonas de trabajo. Una alternativa
es apagar selectivamente las luminarias en una instalación de alumbrado general.

Empleamos el alumbrado localizado cuando necesitamos una iluminación


suplementaria cerca de la tarea visual para realizar un trabajo concreto. El ejemplo típico
serían las lámparas de escritorio. Recurriremos a este método siempre que el nivel de
iluminación requerido sea superior a 1000 lux., haya obstáculos que tapen la luz
proveniente del alumbrado general, cuando no sea necesaria permanentemente o para
personas con problemas visuales. Un aspecto que hay que cuidar cuando se emplean
este método es que la relación entre las luminancias de la tarea visual y el fondo no sea
muy elevada pues en caso contrario se podría producir deslumbramiento molesto.

Relación entre el alumbrado general y el localizado

Niveles de iluminación recomendados

Los niveles de iluminación recomendados para un local dependen de las actividades


que se vayan a realizar en él. En general podemos distinguir entre tareas con
requerimientos luminosos mínimos, normales o exigentes.

En el primer caso estraían las zonas de paso (pasillos, vestíbulos, etc.) o los locales
poco utilizados (almacenes, cuartos de maquinaria...) con iluminancias entre 50 y 200
lx. En el segundo caso tenemos las zonas de trabajo y otros locales de uso frecuente
con iluminancias entre 200 y 1000 lx. Por último están los lugares donde son necesarios
niveles de iluminación muy elevados (más de 1000 lx) porque se realizan tareas visuales
con un grado elevado de detalle que se puede conseguir con iluminación local.

Iluminancia media en servicio


(lux)
Tareas y clases de local
Mínimo Recomendado Óptimo

Zonas generales de edificios

Zonas de circulación, pasillos 50 100 150

Escaleras, escaleras móviles, roperos, lavabos,


100 150 200
almacenes y archivos

Centros docentes

Aulas, laboratorios 300 400 500

Bibliotecas, salas de estudio 300 500 750

Oficinas

Oficinas normales, mecanografiado, salas de


proceso de datos, 450 500 750
salas de conferencias
Grandes oficinas, salas de delineación,
500 750 1000
CAD/CAM/CAE

Comercios

Comercio tradicional 300 500 750

Grandes superficies, supermercados, salones de


500 750 1000
muestras

Industria (en general)

Trabajos con requerimientos visuales limitados 200 300 500

Trabajos con requerimientos visuales normales 500 750 1000

Trabajos con requerimientos visuales especiales 1000 1500 2000

Viviendas

Dormitorios 100 150 200

Cuartos de aseo 100 150 200

Cuartos de estar 200 300 500

Cocinas 100 150 200

Cuartos de trabajo o estudio 300 500 750

Iluminancias recomendadas según la actividad y el tipo de local

En la tabla anterior tenemos un cuadro simplificado de los niveles de iluminancia en


función del tipo de tareas a realizar en el local. Existen, no obstante, tablas más
completas en la bibliografía donde se detallan las iluminancias para todo tipo de
actividades humanas.

Depreciación de la eficiencia luminosa y mantenimiento

El paso del tiempo provoca sobre las instalaciones de alumbrado una disminución
progresiva en los niveles de iluminancia. Las causas de este problema se manifiestan
de dos maneras. Por un lado tenemos el ensuciamiento de lámparas, luminarias y
superficies donde se va depositando el polvo. Y por otro tenemos la depreciación del
flujo de las lámparas.

En el primer caso la solución pasa por una limpieza periódica de lámparas y luminarias.
Y en el segundo por establecer un programa de sustitución de las lámparas. Aunque a
menudo se recurre a esperar a que fallen para cambiarlas, es recomendable hacer la
sustitución por grupos o de toda la instalación a la vez según un programa de
mantenimiento. De esta manera aseguraremos que los niveles de iluminancia real se
mantengan dentro de los valores de diseño de la instalación.
Descripción
El consumo anual para iluminación puede variar entre unos 400-600 kWh/año por
vivienda, lo que representa un 9% del gasto energético del hogar, aunque este consumo
varía mucho en función de los usuarios. En este sentido, hay tres factores que inciden
en el consumo de energía: el clima de la zona, los equipos de iluminación y los hábitos
de consumo personales. Por lo tanto, una buena iluminación no depende sólo de la
cantidad de watts instalados, sino también del tipo de bombillas y lámparas que se
utilizan.
Lámparas
De acuerdo con el uso que se haga de la zona que tiene que iluminarse, la selección de
la lámpara más eficiente puede variar. La tabla siguiente resume las lámparas más
eficientes:

Tipo de Objetivos Tipo de lámpara

alumbrado recomendada
Alumbrado  Ahorro energético.  Incandescentes estándares en
doméstico zonas de ambientes íntimos y
 Proporcionar el nivel luminoso cálidos
suficiente para desarrollar las
actividades domésticas.  Incandescentes halógenos de
pequeña potencia para
 Dar confort a los habitantes. iluminación localizada.
 Fluorescentes estándares y
compactos para cocinas o
iluminaciones indirectas.
Alumbrado  Proporcionar alumbrado eficiente  Fluorescentes compactos, para
industrial que garantice la productividad y la alturas de montaje inferiores a 6
seguridad de los ocupantes. m.
 Fluorescentes compactos para
iluminaciones localizadas.
 Sodio de alta presión, para
alturas de montaje superiores a
6 m.


Alumbrado de Facilitar que las tareas visuales se Fluorescentes estándares para
oficinas realicen con comodidad y eficacia. iluminación general.
 Fluorescentes compactos para
iluminaciones localizadas.

Equipos auxiliares: balastos electrónicos


El balasto es el componente que limita el consumo de corriente de la lámpara a
parámetros óptimos. El balasto asociado a la lámpara o lámparas tiene que
proporcionarles los parámetros de trabajo dentro de los límites de funcionamiento
establecidos en las normas y con las menores pérdidas de energía posibles.
Las principales ventajas del balasto electrónico son:
 Reducción del 25% de la energía consumida con respecto a un equipo
electromagnético.
 Incremento de la eficacia de la lámpara.
 Incremento de la vida de las lámparas hasta el 50%, reduciendo los costes de
mantenimiento.
 Reducción de la carga térmica de los edificios, como consecuencia del menor
consumo.
Etiqueta de eficiencia energética en luminarias LED

Tanto las lámparas como las bombillas deberán llevar


obligatoriamente su correspondiente etiqueta de
eficiencia energética

Primero fueron los electrodomésticos y ahora le toca el turno a


las lámparas y bombillas. Esta etiqueta garantiza que los
consumidores estén perfectamente informados sobre la eficiencia
energética de los productos de iluminación que adquieren.
Qué información incluyen las etiquetas

Etiquetas para las lámparas

 Nombre del proveedor o el código identificador del modelo


 Presentación pirammidal de los siete niveles de eficiencia
energética siendo la más eficiente representada por la
letra A++ y la de menor nivel la E.
 En la parte inferior se añadirá también el consumo de energía
ponderado en kWh por periodo de 1000 horas, calculado y
redondeado al número entero más próximo

Etiquetas para las luminarias

 Nombre del proveedor o el código identificador del modelo


 Explicación de su compatibilidad o cualquier otra información
necesaria sobre el soporte de la fuente luminosa (por ejemplo si
incluye zócalos o si lleva lámparas LED).
 En la parte central se sitúa la gama con las siete clases de
eficiencia energética, acompañada a su derecha, si es
necesario, por las siguientes indicaciones:- icono de
una bombilla. Indica las clases de lámparas recambiables y
compatibles
– Cruz sobre las clases de lámparas que no sean compatibles
con la luminaria
– Las letras «LED» dispuestas verticalmente junto a las clases
de la A a la A++
– enmarcado en un cuadro se podrá indicar otro tipo de
información de interés, por ejemplo, si las luminarias son o no
recambiables.

Excepciones

El Reglamento contempla algunas excepciones en las que el producto


podrá no llevar la etiqueta:

1. Lámparas LED cuyo flujo luminoso sea inferior a 30 lúmenes


2. Lámparas LED que funcionen con pilas
3. Lámparas LED para aplicaciones cuya finalidad principal no es la
iluminación
4. Lámparas LED, comercializados como parte de una luminaria o
como piezas de repuesto
5. Luminarias diseñadas para funcionar exclusivamente con las
lámparas y módulos que figuran en las letras a), b) y c).

Clasificación energética de las luminarias

Esta etiqueta muestra una clasificación de siete diferentes clases de


eficiencia energética de las lámparas para el uso doméstico, en la cual la
clase A es “la más eficiente” y G “la menos eficiente”.
Ejemplos de la clasificación son:

 Lámparas LED: Siempre clase A


 Lámparas fluorescentes: Clase A y B
 Lámparas halógenas: C y D
 Lámparas incandescentes: Siempre E

Como se menciona anteriormente, el cálculo para la clasificación de la


eficiencia energética se realiza según las pautas marcadas de los valores
de flujo luminoso y de la potencia de la lámpara. El procedimiento para
la medición está descrito en la norma DIN EN50285 “Eficiencia
energética de lámparas eléctricas para el uso doméstico, procedimiento
de mediación”. Esta norma incluye referencias a las normas de la
lámpara correspondiente.

* Decreto 98/11/EC de la comisión del 27/01/1998 para la realización de la


norma 92/75/EEC del Consejo correspondiente de etiquetado de lámparas
domésticas.
** El primer decreto del 26/11/1999 para la modificación del decreto de la
identificación del consumo energético del 30/10/1997
¿Qué es un Led?
Un LED, es básicamente un diodo que produce luz cuando es atravesado por una corriente
eléctrica. Recordamos, que el diodo, es un dispositivo electrónico muy simple.

Permite el paso de corriente en un solo sentido, y está formado por un material


semiconductor al que se le agrega un material conductor “pobre” (en el caso de los LEDS
Arseniuro de Galio-Aluminio/Aluminium). Dependiendo del material que se agregue, se
modifican las propiedades del semiconductor.

¿Cuáles son las Configuraciones de un Led?


Existen cuatro configuraciones o tipologías de LED aplicables en iluminación:

 Discreto: Led individual


 Módulos: Varios Led individuales sobre un circuito impreso
 Luminarias: Constituidas por uno o varios módulos Led
 Led Retrofit: Lámparas LED para sustitución directa de otras fuentes de luz (halógenas,
incand.)

Recordamos que la potencia de un LED individual, es de aproximadamente 1,2W

¿Qué Elementos debo Conocer para la Elección de Luminarias


Led?
1. El Chip
Es el corazón de una lámpara LED. Es una pieza de un material semiconductor
(normalmente carburo de silicio) de unos 5 milímetros, capaz de generar luz cuando se le
aplica corriente. Sobre esta base de carburo de silicio (o en ocasiones de zafiro) se
depositan en forma de vapores diferentes materiales, cuya mezcla es la que da el color y
la calidad de la luz. El chip se protege del exterior mediante una carcasa de cristal o
policarbonato de alta resistencia. De la calidad de esta pequeña pieza dependerá la
calidad y duración de nuestra lámpara. Por lo tanto, es muy importante comprobar que es
de un fabricante con garantías.
2. Driver o Fuente de Alimentación
Un LED no se puede conectar directamente a la corriente, sino que necesita de un equipo
electrónico denominado Driver o Fuente de alimentación. Este componente, se ocupa de
transformar la tensión que recibe de la red eléctrica adaptándola a las necesidades de la
luminaria.
Para ello, un Driver transforma la corriente alterna en corriente continua, rebajando la
intensidad de salida a miliamperios (que es lo que necesita un LED), sin desperdiciar
energía, estabilizando la tensión y atenuando la generación de calor (la correcta disipación
de calor, es primordial para un funcionamiento óptimo de los LED).
El Driver, por lo tanto, es esencial, ya que de él depende en gran medida el
aprovechamiento real de la energía eléctrica consumida por un LED. Una fuente de
alimentación apropiada influye en la eficiencia y la estabilidad de la luminaria.
Además, optimizará la vida del LED.
3. La Placa Base

Es la placa de circuito impreso que soporta las conexiones de los componentes electrónicos.
Según el sistema de evacuación del calor utilizado, puede componerse de distintas capas y
materiales (principalmente aluminio y cobre además de otros materiales conductores).

4. Sistema de Disipación de Calor

Como ya hemos comentado anteriormente, es muy importante el sistema de disipación de


calor para que la duración de la luminaria sea la prevista.

Es importante indicar que no emiten calor (podéis probar a tocar uno y no os quemaréis),
pero eso no significa que no lo generen.
El calor, a diferencia de las bombillas incandescentes, sale en la dirección contraria a la luz,
lo que influye en la duración y el funcionamiento del LED. Por este motivo, es necesario
extraer este calor, alargando la vida del chip.

5. La Óptica

Es el conjunto de lentes exteriores que determinan la distribución de la luz.

¿Son las Lámparas Led Eficientes Lumínicamente?


Las lámparas basadas en tecnología Led, están sufriendo una rápida evolución. En la
actualidad son una alternativa a las demás tecnologías por razón de coste, alcanzando
valores de rendimientos/eficacia luminosa de hasta 90-100 lm/W, lo que ya las hace muy
competitivas desde el punto de vista técnico.

Teniendo en cuenta que, a diferencia de otras luminarias convencionales, sólo una


pequeñísima parte de la energía se desperdicia en forma de calor, se obtienen ahorros de
energía que se pueden situar entre el 60% y el 80% .

¿Son las Lámparas Led Eficientes Energéticamente?


Pues realmente sí. Con poco consumo, se consiguen niveles de iluminación similares a
tecnologías que consumen muchos más. El ahorro es considerable. Como orientación,
mostramos una tabla de equivalencia entre bombillas.

Nos quedaremos con la idea de que, el consumo de una luminaria LED, a igualdad de
lúmenes, es considerablemente menor.

En internet, se pueden encontrar tablas comparativas más precisas, que indican las
múltiples ventajas de este tipo de iluminación con respecto a otras tecnologías, en cuanto
a su bajo consumo.

¿Cuáles son las Ventajas de Instalar Led?


 Como hemos visto, un gran ahorro energético (50-60%)
 Una gran vida útil (hasta 50.000 horas) (*). Una lámpara de bajo consumo está entre las 6.000-
8000 horas
 Reducido mantenimiento
 Tiempo de encendido inapreciable (ms.). Una lámpara de bajo consumo, tarda varios segundos
 Nula carga inductiva en la red
 Sin parpadeo lumínico
 Posibilidad de regulación de intensidad de la luz con sistemas DMX
 Toda la graduación de temperaturas de color
 Reducimos la potencia instalada
 Reducimos consumo por energía reactiva

(*) Consultar siempre las características indicadas por el fabricante.

¿Podemos poner un Ejemplo Práctico de Ahorro Energético?


Veamos el ahorro que podemos obtener en un parking, sustituyendo 600 luminarias
fluorescentes de 58 W por unidad, por lámparas LED de 20W. 10 Horas de funcionamiento
durante 6 días a la semana.

1. Potencia Ahorrada
2. Energía Ahorrada Anualmente

3. Coste de Energía Ahorrada Anualmente

4. Ahorro Energético a lo largo de la Vida Útil