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TRABAJOS DE PREHISTORIA

57, n.° 1,2000, pp. 29 a 74

¿CATÁSTROFES ECOLÓGICAS EN LA ESTEPA?


ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE EN EL COMPLEJO MINERO-
METALÚRGICO DE KARGALY (REGIÓN DE ORENBURG, RUSIA)
ECOLOGICAL CATASTROPHES IN THE STEPPE? LANDSCAPE ARCHAEOLOGY AT THE
MINING AND METALLURGICAL COMPLEX OF KARGALY (REGION OF ORENBURG,
RUSSIA)

JUAN M. VICENT GARCÍA (*)


ÁNGEL L. RODRÍGUEZ ALCALDE (**)
JOSÉ ANTONIO LÓPEZ SÁEZ (***)
IGNACIO DE ZAVALA MORENCOS (****)
PILAR LÓPEZ GARCÍA (***)
M.^ ISABEL MARTÍNEZ NAVARRETE (*)

RESUMEN tos de esta región mediante muestreo sistemático antraco-


lógico, paleocarpológico y palinológico en varios yaci-
Kargaly es uno de los centros de minería y metalurgia mientos arqueológicos, y sondeos palinológicos en depó-
del cobre mas significativos de la Gran Estepa Euroasiáti- sitos naturales. En ambos casos se contó con el apoyo de
ca. El Dr. E.N. Chemyj y su equipo (Instituto de Arqueo- dataciones radiocarbónicas.
logía, Academia Rusa de Ciencias, Moscú) y varios in- La segunda fase, a la que se dedica la mayor parte del
vestigadores del CSIC y de otras instituciones españolas artículo, se orientó a la contextualización de ese registro
desarrollan allí un proyecto conjunto para el estudio inte- mediante una investigación sobre el paisaje actual, con es-
gral de sus dos fases de explotación: la Edad del Bronce (II pecial énfasis en la comprensión de los procesos de forma-
milenio AC) y la primera industrialización rusa (1745-1900 ción de la lluvia polínica. Su finalidad es obtener criterios
AD). Los miembros rusos del equipo están a cargo de la explícitos y controlables de calibración para la interpreta-
investigación arqueológica de este proyecto coordinado y ción de las cuestiones paleoambientales demandadas por la
los miembros españoles del estudio de los aspectos tecno- investigación arqueológica y arqueometalúrgica. Destaca
lógicos y productivos de la minería y la metalurgia, por un entre ellas la evaluación de los recursos forestales durante
lado, y del contexto ambiental de ambas actividades, así la Edad del Bronce, base energética del complejo minero
como de su impacto sobre el territorio por otro. metalúrgico, y el problema del reconocimiento de las prác-
El propósito de este artículo es presentar los plantea- ticas subsistenciales, en relación con la discusión sobre el
mientos y primeros resultados del programa de estudios comienzo de la economía productora en la Gran Estepa
paleoambientales, que consta de dos fases. La primera dio Euroasiática. Ambas rebasan el marco de la práctica pa-
lugar a uno de los registros paleoambientales más comple- leoambiental convencional, al requerir información muy
específica sobre la distribución espacial en el pasado de la
ct) Dpto. de Prehistoria. Instituto de Historia. CSIC. Serra- vegetación a escala local y regional.
no, 13. 28001 Madrid. Se propone un enfoque metodológico que enmarca la
(**) Centro de Humanidades. CSIC. Duque de Medinaceli,
4. 28014 Madrid. práctica de la palinología arqueológica en los objetivos,
(***) Laboratorio de Arqueobotánica. Dpto. de Prehistoria. planteamientos teóricos y métodos de la Arqueología del
Instituto de Historia. CSIC Duque de Medinaceli, 6. 28014 Ma- Paisaje. Desde este marco se evalúan y diagnostican las li-
drid.
(****) Dpto. de Ingeniería Cartográfica, Geodesia y Fotogra- mitaciones de la práctica convencional de la Arqueología
metría. Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola. paleoambiental (particularmente la palinología arqueoló-
Universidad Politécnica de Madrid. Ciudad Universitaria s/n. gica) y se ofrece una aplicación intensiva del "enfoque mo-
28040 Madrid.
El artículo fue remitido en su versión final el 2-VI-2000. delizador" en paleopalinología basada en la combinación

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de métodos de modelización matemática del paisaje y de la the practice ofpalynology in archaeology within the goa-
lluvia polínica. Para su puesta en práctica se aplican méto- ls, theoretical premisses, and methods of Landscape Ar-
dos avanzados de observación de la Tierra, como la Telede- chaeology. Using this framework we evaluate and identi-
tección espacial, apoyados en el uso intensivo de la tecno- fy the limitation of conventional palaeoenvironmental
logía de los Sistemas de Información Geográfica (GIS) y las practice (particularly the use of pollen analysis in archaeo-
técnicas de posicionamiento global (GPS). logy) and we develop an intensive application of model-ba-
sed approach to paly nology, one that combines study of the
pollen rain with mathematical modelling of the landscape.
ABSTRACT To put it into practice we used modern methods of terres-
trial observation, such as satellite imagery, grounded in the
Kargaly is one of the most important centers of mining use of Geographical Information Systems (GIS) and global
and metallurgy in the great Eurasian steppe. Dn E.N. Cher- positioning (GPS) technology.
nykh and his team (Institute of Archaeology, Russian Aca-
demy of Sciences, Moscow) and various researchers at the Palabras clave: Arqueología medioambiental. Arqueolo-
CSIC and other Spanish institutions have developed a jo- gía del Paisaje. Edad del Bronce. Eurasia. Minería. Meta-
int project to undertake a comprehensive study of the site's lurgia. Agricultura. Teledetección espacial.
two main phases of occupation, the Bronze Age (2""^ mille-
nium BC) and the first Russian industrialization (1745- Key words: Environmental Archaeology. Landscape Ar-
1900 AD). The Russian members of the joint team are chaeology. Bronze Age. Eurasia. Mining. Metallurgy. Agri-
in charge of the archaeological investigations, while the culture. Remote sensing.
Spanish members are studying metallurgical and mining
technology and production, on the one hand, and the envi-
ronmental context and impact of these activities, on the 1. PRESENTACIÓN DEL PROYECTO
other
This article presents the research design andfirst results 1.1. Marco institucional, trayectoria de la
of the Palaeoenvironmental research at Kargaly. This work investigación
has two aspects. The first consisted of obtaining one of the
most complete palaeoenvironmental data sets from the ste- En este proyecto convergen tres de las líneas de
ppes through both the systematic sampling of archaeologi- investigación practicadas en el Dpto. de Prehisto-
cal sites to recover charcoal, seeds, fruits and pollen and ria del Instituto de Historia (CSIC): la Arqueome-
the taking ofpalynological cores from natural deposits, on talurgia, la Arqueología medio-ambiental y una
the other Both sampling programs were supported by ra- Arqueología del paisaje que desarrolla técnicas
diocarbon dates. avanzadas de investigación como el Sistema de
The second aspect, to which the greater part of this ar- Posicionamiento Global (1), los Sistema de Infor-
ticle is devoted, was dedicated to contextualizing thepalae- mación Geográfica y la Teledetección espacial (Vi-
obotanical evidence by studying the present-day landsca- cent, 1993a: 31-34; Chaparía///, 1998).A estas tres
pe, with particular attention to understanding the processes habría que añadir una cuarta línea importante: las
which shape the variability of the pollen rain. Our purpo- relaciones con el Instituto de Arqueología de Moscú
se was to obtain explicit and measurable calibrative crite- (Academia Rusa de Ciencias)(Martínez Navarrete
ria which would enable us to answer the palaeoenvi- (coord.),1993; VV.AA, 1994) sostenidas, funda-
ronmental questions raised by our archaeological and ar- mentalmente, por las becas de intercambio entre
chaeometallurgical research. These questions include, most dicha Academia y el CSIC.
importantly, the following: what was the extent of forest (the En 1992, varios miembros de dicho Departa-
energy base for the mining/metallurgical complex) during mento se unen al equipo interdisciplinar dirigido
the Bronze Age? and how do we evaluate subsistence prac- por el Dr. Chernykh (1994) (2) en Kargaly. En 1996
tices? (an issue related to the origins of agriculture on
the steppe). Answering both questions require us to go be- (1) Se identificará por convención en el texto con las inicia-
yond conventional palaeoenvironmental practice, since les en inglés GPS.
(2) La diferente trasliteración del alfabeto cirílico al francés,
they require very specific information about the past spa- inglés (Chernykh), alemán (Cernych) y español puede dificultar
tial distribution of vegetation on both local and regional la identificación de sus publicaciones y dar lugar a errores como,
scales. en nuestro caso, optar por Chernij en vez de Chernyj (Presa
(coord.), 1997). En el artículo manejamos la segunda traslitera-
We propose a methodological perspective that places ción salvo en las citas bibliográficas.

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la consecución por el equipo ruso (3) y español (4) sur de los Urales, hasta las zonas desérticas de Ka-
de sendos proyectos nacionales de investigación po- zastán. El bosque ripario más típico es el formado
tencia esta colaboración facilitando, por primera porBetulapendida y Populus trémula, donde espo-
vez,financiaciónespecífica para el desarrollo de las rádicamente pueden aparecer ciertos sauces {Salix
líneas de investigación asumidas por los miembros sp.), robles {Quercus robur) y alisos {Alnus glutino-
españoles del equipo. Dichas líneas se establecie- sa, Alnus incana). El dosel arbustivo es copioso y
ron sobre el principio de su coordinación y comple- está dominado por rosáceas arbustivas {Prunus
mentariedad con las ya en marcha (5). avium, Sorbus aucuparia, Rubus idaeus, Rosa cin-
namomea. Spiraea crenata yPadus racemosa) y la
vegetación esteparia por gramíneas de gran talla
1.2. Escenario geográfico y encuadre (Stipa zalesski-wilensky, S. dasyphylla, S. pennata,
cronológico y cultural S. capillata) yArtemisiasp. (Lám. I).
El Dr. Chernykh (1992; Vicent, 1993b) ha dedi-
Kargaly es un extenso coto de mineral de cobre cado mas de veinte años al estudio de las sociedades
(Fig. 1), encuadrado biogeográficamente dentro del de Europa oriental y del Asia noroccidental du-
contexto paisajístico de las estepas euroasiáticas. rante el Calcolítico y las Edades del Bronce y del
Consideradas tradicionalmente como la más amplia Hierro. Para abordar el tema a una escala espacial y
de las formaciones herbáceas del planeta, se extien- temporal de tanta magnitud se ha centrado en los
den como una fi-anja relativamente estrecha, a lo metales cuyo papel es fundamental en las interaccio-
largo de casi cuatro mil kilómetros de longitud, nes a larga distancia por la práctica ausencia de mi-
desde los Cárpatos, a través de Rusia meridional, neral de cobre en extensos territorios del continen-
hasta los confines de Manchuria en el nordeste de te euroasiático. Chernykh (1996: 86-87) considera
China (Cárdelas, 1988). Con tan dilatada superficie, Kargaly el centro minero y metalúrgico mas antiguo
resulta lógico concebir que, aunque parezcan unifor- y significativo de la Gran Estepa Euroasiática. La
mes, las estepas no son del todo homogéneas. El primera explotación de los depósitos cupríferos se
ejemplo de Kargaly es bastante representativo (Chi- produce en la Edad del BronceAntiguo (3300-2500/
bilyov, 1996). Está situado en la zona correspon- 2400AC)(Chernyj etalii, 2000:26) y se asocia con
diente a la estepa arbolada o bosque-estepa, confor- pastores nómadas, de los que sólo se conocen sus
mada por pequeños y aislados retazos de bosque cementerios de kurganes, algunos distantes de Kar-
ripario en el seno de la gran planicie, marcando el galy hasta 500 km. Los principales indicadores de
tránsito desde las regiones forestales situadas en el la actividad minera son los resultados del análisis
espectral que relacionan la composición de los ob-
(3) N.« 96-06-80135 (1996-98) Russian Foundation of Fun-
jetos metálicos descubiertos en las tumbas mas ri-
damental Investigation RFFI. "Ancient Mining and Metallurgy in cas con la de los minerales de ese coto.
the East European Steppe: Kargaly complex''. Investigador prin- Las características técnicas y tipológicas de esta
cipal Dr. E.N. Chernyj.
(4) PS95-0031 (1996-99) "El inicio de la economía produc- producción, integrada en la Provincia Metalúrgi-
tiva en la gran estepa euroasiática y su impacto en el medio am- ca Circumpóntica (Chernij et alii, 1990), se man-
biente: ¿catástrofes ecológicas en la estepa?". La investigadora tie-nen durante el Bronce Medio (2800-2000/1900
principal es M^Isabel Martínez Navarrete y sus miembros son Pi-
lar López García, José Antonio López Sáez y Salvador Rovira AC)(Chernyj et alii, 2000: 26) pero cambian en la
Lloréns. El equipo, coordinado con el del Dr. Chernyj, es mucho Edad del Bronce Final (2000-1250AC) (Chernykh,
mas amplio. Son integrantes del mismo los autores de este artícu-
lo y del cartel (cf. nota 5) y Carmen Gómez Ferreras (Facultad de 1996: 88). Kargaly se convierte en uno de los cen-
Biología, Universidad Complutense). tros mas relevantes de la nueva y amplísima Provin-
(5) La participación española se dio a conocer en un cartel cia Metalúrgica Euroasiática, coincidiendo con la
presentado al First Meeting of the European Association of Ar-
chaeologists (Santiago de Compostela, 1995): E.N. Chernykh, aparición de mas de una veintena de poblados mi-
J.M. Vicent, A. Rodriguez Alcalde, S. Rovira (Museo Arqueológi- nero-metalúrgicos de la cultura Srubnaia-Andro-
co Nacional. Madrid), S.A. Agapov (Asociación Histórico-ecoló-
gica y cultural, "Powolzhje". Samara, Rusia), E.E. Antipina, T.B.
novska que sugieren el asentamiento de los grupos
Bartseva, S.V. Kuzminykh, H.Y. Levedeva, P. López, V.Y. Lunkov, de pastores nómadas. La ausencia de elementos de
I. Martínez Navarrete, L.B. Orlovskaia, T.O. Teneishvili and P. prestigio en los ajuares domésticos y funerarios del
Uzquiano (Laboratorio de Arqueobotánica, CEH, CSIC, Madrid):
''Kargaly: the earliest mining and metallurgical center in Nor- área reforzaría la tesis del carácter especializado de
thern Eurasia. A Russian-Spanish Project"". Diseño: Julia Sánchez su ocupación.
(CEH, CSIC, Madrid). Los colegas rusos -salvo S.A. Agapov- son
miembros del Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Esa fase de asentamientos permanentes con ac-
Ciencias. tividad metalúrgica concluye abruptamente, sin que

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Fig. 1. A. Posición del área del proyecto de Kargaly en relación con la Gran Estepa Euroasiática. B. Localización del Área
general (114 km^) del modelo experimental del paisaje en la Región de Orenburg (Rusia). La zona tramada al noreste re-
presenta los Urales. Los triángulos corresponden a las fábricas metalúrgicas modernas. C. Situación dtXArea de trabajo
analítico (45 km^) en oXÁrea general sobre una composición TM 543. Se representa la red hidrográfica y los contornos de
los 11 distritos mineros de Kargaly.

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se registre actividad minero-metalúrgica a escala

ë
arqueológicamente perceptible hasta la primera Bosques galena

'üa
Campos de CUI'KO
industrialización rusa. El final de la ocupación pre- Pozos de ventilación
Bosque colon'zando
yr^riv¡^7í* ¡/i¿ ^
^^&.^x
histórica supone también la desaparición de indi- labores mineras

cios de asentamiento permanente en la región, ocu- Bosque ripario


.iMMir- —
pada por poblaciones nómadas hasta una segunda
fase de explotación, muy intensiva, correspondiente Sl^^^^^ W^^M
a la primera industrialización rusa (entre 1745 y Vacies —
^•^^s
^^^^^ ^ ^ ^ ^ Ampliación de un area de
1900AD). Significativamente, según los documen- 7^^^^
^ ^ ^ ^
^ ^ ^ ^
bosques galería en la
diMsona de aguas

tos escritos, los mineros rusos se guiaron por los


vestigios de unas obras mineras todavía reconoci- Lám. L Paisaje en el coto cuprífero de Kargaly (Urales del
bles casi tres mil años después (Chernyj, 1997). Sur, Región de Orenburg. Rusia).
Esta superposición configura el paisaje actualmente
visible (Láms. I y II). nería y la producción metalúrgica de Kargaly y so-
El Dr. Chernyj ha sugerido que el final de la bre su impacto en el territorio (Lopez Gsírcm et alii,
metalurgia prehistórica en Kargaly puede estar co- 1996). Estos programas se desarrollan paralela y
nectado, entre otros factores, con episodios de de- complementariamente con el programa de investi-
gradación ecológica extrema provocada por la so- gación arqueológica de nuestros colegas rusos
breexplotación de los escasos y frágiles recursos (Chernyj etalii, 1999; Antipina, 1999).
forestales debida al efecto acumulado de una inten- El propósito de este artículo es presentar los
sa actividad metalúrgica. La destrucción de dichos planteamientos y primeros resultados del programa
recursos afecta la posibilidad de mantener no sólo de estudios paleoambientales, con énfasis especial
la escala de producción metalúrgica, sino también en los aspectos metodológicos: el diagnóstico de los
un patrón sostenible de asentamiento permanente problemas, la modelización teórica de los mismos,
en la región. Por un lado, el extremo rigor de los los métodos y técnicas y las principales conclusio-
inviernos de la estepa plantea altos costes energé- nes que cabe extraer de la experiencia. Con respecto
ticos. Por otro, las formaciones forestales parecen a estas últimas, y más allá del problema específico
tener un importante papel en la regulación de otros planteado por la investigación, consideramos que
aspectos relevantes del equilibrio ecológico, como tienen un valor general en dos sentidos:
la disponibilidad de agua. 1) Como crítica positiva a las limitaciones del
Esa hipótesis de "las catástrofes ecológicas" es "enfoque convencional" en el uso histórico de los
de gran alcance en cuanto el Dr. Chemykh (1994: datos arqueo-botánicos, basado con frecuencia en
57; 1996: 88) reúne la fase prehistórica y la fase rusa una lectura directa y descontextualizada de la evi-
en un estadio pre-industrial de la metalurgia por la dencia palinológica.
utilización del carbón vegetal como energía para la 2) Como ejemplo práctico de la aplicación de
reducción. Esta secuencia de explotación dota al varias tecnologías avanzadas a la modelización del
coto minero de gran interés arqueometalúrgico e paisaje en relación con problemas arqueológicos.
histórico al facilitar un conocimiento global de las
actividades extractivas y metalúrgicas en condicio-
nes primitivas y permitir evaluar su impacto am- 1.3. Planteamiento y objetivos de la
biental. investigación
El proyecto se propone el estudio integral de la
metalurgia temprana en Kargaly, su impacto en el El programa de estudios paleoambientales del
medio y su contexto económico y social. Se interesa proyecto Kargaly combina los métodos y técnicas
por la relación de la metalurgia con las prácticas habituales en la Arqueología Medioambiental con
subsistenciales ganaderas y agrícolas, por el pa- técnicas y métodos propios de la Arqueología del
trón de asentamiento, la división social del trabajo, Paisaje para resolver problemas históricos de di-
etc. Para alcanzar estos objetivos se plantean dos mensión geográfica. Su base es la concepción inte-
subprogramas de investigación coordinados: uno gral del paisaje (con sus aspectos ecológicos, pero
centrado en los aspectos tecnológicos y productivos también sociales e históricos) como registro ar-
de la metalurgia (Rovira, 1999) y otro destinado a queológico.
aportar datos sobre el contexto ambiental de la mi- Kargaly ofrece un excepcional laboratorio para

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mas hace referencia al funcionamiento mismo de un


sistema de producción minera y metalúrgica a gran
escala en un entorno paisajístico extremadamente
pobre (en un primer análisis) en recursos energéti-
cos, como la estepa al sur de los Urales. El segun-
do es un problema general de la Arqueología de la
Edad del Bronce en la Gran Estepa Euroasiática, que
en el caso de Kargaly toma gran relevancia por su
conexión precisamente con la escala e intensidad de
la explotación minera y la producción metalúrgica.
Se refiere a la ausencia de evidencia de prácticas
Gorny 1 Gorny 2
agrícolas en los contextos de asentamientos perma-
nentes de las culturas Srubnaia y Andronovska y a
la correlativa valoración en la literatura de la crucia-
lidad de la economía pastoril.
La cuestión acerca de las bases energéticas del
complejo minero-metalúrgico de Kargaly centra el
presente trabajo y nos remite directamente a un
problema de historia del paisaje: la distribución,
densidad, composición y evolución en el tiempo de
Lám. IL A. Situaci(3n de la estación GPS en Gorny 1. Se
aprecian en la parte inferior los paneles de alimentación
las masas forestales de la región.
foto voltaica. B. Vista general de los yacimientos arqueoló- Los trabajos analíticos del Dr. Chemyj indican
gicos de la Edad del Bronce sobre la colina Gorny (Kargaly, la amplia presencia del cobre kargaliense en los
Urales del Sur, Región de Orenburg. Rusia). En primer tér- contextos arqueológicos de la extensa área cultural
mino pozos mineros colonizados por arbustos. Srubnaia-Andronovska. Esto sugiere una gran es-
cala e intensidad en la actividad extractiva, y tal vez
ensayar un enfoque de este tipo. La escasa densidad metalúrgica, en la región durante este periodo. El
de su ocupación humana a lo largo de la historia y modelo interpretativo propuesto por Chernyj con-
su relativa poca complejidad morfológica facilitan templa que el ciclo completo de extracción y reduc-
extraordinariamente el planteamiento de un enfo- ción del mineral se practicó intensivamente y a gran
que experimental. El paisaje, en su aspecto actual, escala en Kargaly durante la vida de los asentamien-
ha sido modelado por tres episodios históricos de tos permanentes de la cultura Srubnaia, exportán-
gran impacto: la minería prehistórica, la minería dose de la región una gran parte. Chernykh (1998:
moderna y la colonización agraria soviética (Láms. 72) ha calculado en 150 000 Tm el cobre metálico
I y II). Entre estos periodos de máxima antropiza- producido en Kargaly durante la Edad del Bronce,
ción, Kargaly estuvo ocupado por poblaciones nó- correspondiendo al menos unas 100 000 Tm al pe-
madas que interactuaban con su entorno de una riodo de vigencia de la cultura Srubnaia. Según los
manera aún por determinar, pero en cualquier caso datos de S. Rovira (1999: 111) acerca del alto con-
poco intensa. Esta alternancia de periodos de máxi- sumo energético de la tecnología aplicada en la re-
ma y mínima antropización del entorno actuando ducción del mineral, los cálculos preliminares para
sobre un medio natural relativamente homogéneo el volumen de producción estimado arrojan la cifra
permiten considerar la hipótesis general de que es de 75 000 000 Tm de madera para toda la Edad del
posible identificar arqueológicamente los principa- Bronce. Ello equivaldría en el modelo más simple
les procesos de la historia del paisaje, en cuanto son posible (producción constante a lo largo del tiem-
una instancia decisiva en la propia historia de la po) a unas 37 500 Tm al año. Si aceptamos los da-
ocupación humana. tos de Chernykh (1994: 60) sobre la productividad
Los principales problemas interpretativos que forestal en la región de Orenburg, esto implica la
suscita el registro arqueológico kargaUense nos re- tala anual de un promedio mínimo de 150 Ha de
miten a aspectos cruciales de la historia del paisaje bosque al año.
que no suelen ser abordados desde la práctica con- Estas cifras son aparentemente incompatibles
vencional (puramente paleoecológica) de la arqueo- con la capacidad forestal actual. Considerando un
logía medioambiental. El primero de estos proble- modelo sostenible de explotación con un ciclo de 60

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años para la recuperación de la capacidad produc- ción de criterios técnicos actualizados para la recu-
tiva inicial, la masa total de recursos potenciales peración de datos paleo-ambientales (Cernych et
exigida por el modelo de Chernyj sería de unas alii, 1998; Morales-Muñiz y Antipina, e.p.).
9 000 Ha de bosque. Como en la actualidad pode- Las excavaciones realizadas por el Proyecto
mos estimar la cobertura arbórea de la región de Kargaly son, de hecho, las primeras en la región en
Kargaly en un 2.6 %, estos recursos requieren un las que se ha aplicado este tipo de criterios (Cher-
territorio de unos 3 500 Km^, casi el triple de la su- nyj et alii, 1999: notas 6,11), y han generado un
perficie aproximada del coto minero. De ello sólo detallado registro arqueozoológico y arqueobotáni-
cabe deducir que o bien la extensión del bosque fue co. La flotación de sedimentos y los análisis pali-
mucho mayor durante la Edad del Bronce que en los nológicos en el poblado Gomy 1 (Lám. II) (López
tiempos históricos (del orden de tres veces más) o García et alii, 1996) (6), no han detectado la presen-
bien la intensidad del uso de recursos energéticos cia de polen de cereal aunque sí de ciertos palino-
fue menor de lo supuesto por el modelo. En tal caso, morfos usualmente acompañantes de cultivos.
se requiere otro alternativo que de cuenta de la am- El registro arqueozoológico apunta un uso inten-
plia distribución del cobre kargaliense. El propio sivo de los animales domésticos como fuente de
Chemykh (1994:65) y Rovira (1999:112) han pro- aumentación (Antipina, 1999: 106-108). Sin em-
puesto en este sentido la posibilidad de que las ex- bargo ciertas particularidades de ese registro y las
portaciones se realizaran en forma de mineral, no de exigencias en pastos y en mano de obra de las espe-
cobre metálico. Eventualmente se podría conside- cies representadas dificultan una interpretación de
rar como tercer modelo la importación de combus- la subsistencia basada en una ganadería extensiva
tible, aunque un sencillo cálculo de costes mínimos al estilo del de las poblaciones nómadas posterio-
permite descartaríaispr/on: la reducción de un to- res pero compatible con un patrón de asentamien-
nelada de cobre requiere el transporte de 500 Tm de to sedentario. Estas anomalías sugieren un patrón
madera. La minería de tiempos históricos resolvió de subsistencia más complejo que el supuesto por
estos problemas trasladando el mineral a fundicio- la versión tradicional, posiblemente basado en prin-
nes situadas a más de 300 Km, en el actual territo- cipios de división técnica y social del trabajo a gran
rio de la República Autónoma de Bashkiria, para escala.
aprovechar los recursos forestales de las estribacio- La problemática esbozada requiere una sólida
nes sudoccidentales de los Urales (Chemykh, 1994: base de información sobre el paisaje de Kargaly a
65; Rovira, 1999: 103) (Fig. IB). lo largo del tiempo y plantea demandas que rebasan
La decisión entre estos modelos tiene amplias el marco normal de interpretación. El diseño teórico
implicaciones en todos los órdenes de la interpre- y metodológico del subprograma de investigación
tación histórica de la metalurgia de Kargaly, al re- paleo-ambiental parte de la constatación y diagnós-
mitirnos a modelos opuestos de producción-circu- tico de estas limitaciones del enfoque convencio-
lación y división social del trabajo. Esa decisión nal que no sirve para una aproximación fisiográ-
plantea una pregunta muy clara al registro paleoam- fica. Los métodos habituales de interpretación
biental, acerca de las variaciones en la extensión, comparativa movilizan secuencias palinológicas,
composición y distribución de las masas forestales datos antracológicos, paleo-carpológicos y arqueo-
de Kargaly a lo largo del tiempo. Podemos decir que zoológicos procedentes de un número limitado de
esta cuestión es la principal implicación contrasta- contextos arqueológicos. Permiten, por una parte,
dora del modelo de funcionamiento de la metalur- reconocer elementos específicos del entorno inme-
gia prehistórica de Kargaly. diato y las prácticas subsistenciales de los sitios
En cuanto al segundo problema relativo a las arqueológicos y, por otra, identificar tendencias
prácticas subsistenciales durante laTemprana Edad dinámicas de alcance regional y local. Sin embar-
de los Metales, las investigaciones arqueológicas go, esos mismos datos son insuficientes cuando
sobre las ocupaciones metalúrgicas de la cultu- tratamos de aproximarnos a la morfología regional
ra Srubnaia-Andronovska en Kargaly plantean de esos mismos elementos y procesos, en este caso.
importantes problemas en relación con los ini-
cios de la economía productora en la Gran Estepa (6) P. López, E.N. Chernykh, A. López Sáez y P. Uzquia-
Euroasiática.A ese respecto el debate en laArqueo- no (e.p.): "Archaeobotanical analysis at Gorny site (Kargaly re-
gion): the earliest metallurgical center in Northern Eurasia (Rus-
logía rusa sobre el papel de la agricultura y la gana- sia)". Ninth International Palynological Congress (Houston,
dería está limitado por la todavía escasa implanta- 1997).

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la distribución espacial de las distintas formaciones


vegetales.
Por ejemplo, los datos antracológicos (7) proce-
dentes del sitio metalúrgico de Gomy 1, excavado
en el marco del proyecto, muestran que se usaron
como combustible en los contextos metalúrgicos las
mismas especies arbóreas implantadas actualmente
en el entorno: Betula, Quercus, Salix, Alnas, etc.
Pero, como ya hemos visto, esa información es in-
suficiente para acercamos a la disponibilidad real
de combustible para los metalúrgicos del poblado,
ni al impacto de su actividad en la misma y en otros
aspectos de la morfología del paisaje que resultan
cruciales para explicar el conjunto de la trayectoria
histórica del sitio.
Los datos paleopalinológicos son el recurso más
usado para estudiar las tendencias en la distribución
de recursos vegetales. Se asume, a menudo acríti-
camente, que las alteraciones en la proporción de
determinados palinomorfos a lo largo de las secuen-
cias paleopalinológicas informan sobre las altera-
ciones en la distribución de las especies producto-
ras de los mismos. Desde este punto de vista, el
examen de la evolución del polen de las especies
arbóreas de interés energético (básicamente 5^íi/-
la y Quercus, en este caso) permitiría una aproxi-
mación positiva al problema. Sin embargo, en Kar-
galy, esta asunción es insostenible como veremos.
En el proyecto se obtuvieron secuencias pa-
leopalinológicas en dos sitios de ocupación de la
fase Srubnaia en la colina de Gorny. Dos de estas
secuencias proceden del sitio metalúrgico Gorny 1 Fig. 2. A. Evolución de porcentaje át Betula por fases es-
(en el interior y exterior del área ocupada), empla- tratigráfícas en el sitio Gomy 2. B. Comparación de la evo-
zado en la cima de la colina y una tercera en el asen- lución de porcentaje de Betula en los sitios arqueológicos
tamiento Gorny 2, situado a unos 500 m del prime- de la colina Gorny = Gorny 1 (Gl), "Casa Rusa" (CR) y
ro, sobre la falda de la colina. Si tomamos, por Gorny 2 (G2) por fases estratigráficas = 2 pre-Srubnaia, 3
ejemplo, la evolución de las proporciones de polen Srubnaia, 4 Srubnaia final, 5 Subactual, 6 Actual. La fase
estratigráfica 5 sólo se ha identificado en CR.
del grupo "arbóreas autóctonas" en la secuencia
procedente de Gorny 2 (Fig. 2A) observaremos un
aumento espectacular en las muestras de las fases tendencia ascendente de este grupo ecológico se
mas recientes. En la última supera el 60% del total inicia aparentemente en la Edad del Bronce y es
de palinomorfos identificados, frente al máximo de continua a lo largo de la secuencia. Sin embargo, al
24% en las correspondientes a la ocupación Srub- comparar esta última con las otras dos disponibles
naia (fase 3). Si careciéramos de otra referencia en su entorno, observamos que esta tendencia no
estaríamos tentados a interpretar estos datos en tér- puede generalizarse. La figura 2B muestra los pro-
minos de una importante reforestación del entorno medios del porcentaje de arbóreas autóctonas para
de Gomy en tiempos recientes (y quizá incluso de cada fase estratigráfica en las series procedentes de
una fase climática más húmeda). Esa tentación la colina de Gorny. Las discrepancias observables
quedaría reforzada cuando advirtiéramos que la en las fases 4 (Srubnaia final) y 6 (actual) contras-
tan con la coherencia en la fase 3 (Srubnaia). En
(7) P. Uzquiano (Laboratorio de Arqueobotánica. Dpto. de tales condiciones lo más sensato es atribuirlas a
Prehistoria. Instituto de Historia. CSIC), miembro del proyecto,
efectuó las identificaciones. factores tafonómicos o a fenómenos de alcance

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Fig. 3. Sector de la colina de Gorny sobre una composición TM 742. Las zonas más oscuras representan campos de cul-
tivo. Los bosques aparecen en trama blanca. Los triángulos blancos identifican los yacimientos arqueológicos y los negros
los puntos de muestreo palinológico.

extremadamente local ya que las series proceden de to en favor de la ausencia de prácticas agrícolas
puntos circunscritos en un área de pocos centena- (y no sólo en la Arqueología de la Gran Estepa
res de metros. En efecto, el sitio Gorny 2 está en la Euroasiática). En ninguna de las secuencias de la
actualidad situado al pie de un pequeño grupo de colina de Gorny hay indicios de polen de cereal en
abedules que han colonizado varios pozos mineros las fases prehistóricas. Sin embargo tampoco exis-
de época moderna, que les ofrecían acceso fácil a la ten en las fases recientes ni en los sedimentos super-
humedad de la capa freática (un fenómeno muy ñciales, pese a que la colina está en gran parte cul-
corriente en Kargaly) (Fig. 3 y Lám. IIB). La in- tivada y a su alrededor se extienden grandes campos
fluencia de este factor extremadamente contingente de cereal, que se han venido cultivando al menos en
genera pues alteraciones en el significado de los los últimos 50 años. Gorny 2 está a algo más de 100
datos polínicos que no podrían ser correctamente m del borde de uno de ellos, y Gorny 1 tiene culti-
interpretadas sin datos sobre la distribución actual vos al N y S, a unos 300 m de distancia en ambos
de la vegetación a escala local, y que, en cualquier casos (Fig. 3). Cabe suponer que este hecho se deba,
caso, ponen en cuestión cualquier generalización al menos en parte, a la poca dispersión del polen de
procedente del análisis de una sola secuencia. cereal.
Este tipo de fenómenos son muy frecuentes y, a Estos ejemplos no son casos aislados o extre-
veces, afectan a categorías cruciales de datos. Así, mos, sino la pauta normal de problemas que se sus-
los arqueólogos suelen usar la falta de pólenes de citan cuando la interpretación de los datos palino-
cereal en sedimentos arqueológicos como argumen- lógicos pasa del plano del análisis de tendencias

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generales al de la reconstrucción morfológica de el peso real de cada palinomorfo en relación con la


contextos de paisaje. No existe ninguna forma de distribución actual de la especie productora. Hace
relacionar las variaciones cuantitativas en la com- posible ordenar los datos fósiles de la misma ma-
posición de los espectros polínicos con la distribu- nera que los actuales (lluvia polínica de muestras
ción real de la vegetación en su entorno. Esto se superficiales), observar la evolución temporal se-
debe, por una parte, a la propia naturaleza del pro- guida por la vegetación en una secuencia particular
ceso de polinización, diferente en cada especie y y,finalmente,interpretar las formaciones vegetales
afectado por numerosos factores que pueden alte- del pasado (representadas por su espectro polínico
rar su intensidad y dispersión, y por otra, a los nu- fósil) según los patrones actuales de la lluvia polí-
merosos factores que intervienen en la formación nica en superficie.
del registro polínico, desde los referidos a la disper- La aplicación extensiva de este enfoque a la pa-
sión y transporte a los de sedimentación y fosiliza- linología arqueológica está muy limitada por fac-
ción del polen. tores extemos como el alto coste de obtención de la
Estos problemas han sido extensamente conside- información o la dificultad de una integración mul-
rados en el campo de la paleopalinología, aunque tidisciplinar en contextos de recursos de investi-
con escasa repercusión, por el momento, en la prác- gación muy limitados. Pero también influyen fac-
tica arqueológica normal. Como respuesta se ha in- tores internos, atribuibles a la dificultad de los
sistido reiteradamente desde aquel campo (Hicks arqueólogos, y de sus propios colaboradores botá-
y Birks, 1996: 269-271; Gaillard^í a///, 1992: 3-4, nicos, para concebir el paisaje en su integridad
15-16,1994:47,68-71) en lanecesidad de calibrar como una fuente de información arqueológica de
los datos de procedencia arqueológica mediante la primer orden, susceptible, por lo tanto, de ser abor-
investigación de la formación del registro polínico dada con una metodología arqueológica que integre
en condiciones conocidas de distribución de la ve- en su propia constitución epistemológica los méto-
getación, clima e influencia antrópica. dos de la arqueobotánica.
A nivel local ciertos factores condicionan no El proyecto Kargaly ofreció la posibilidad de
sólo la productividad o capacidad de dispersión de rebasar estas limitaciones. El subprograma de estu-
cada taxón, sino su propia representatividad en el dios paleoambientales se pudo diseñar como un
seno de los diagramas polínicos: la orografía del ensayo de aplicación intensiva del enfoque mode-
territorio, la orientación y ubicación de las fuentes lizador de la paleopalinología integrado en el marco
productoras de polen, la climatología local que de una Arqueología del paisaje.
delimitará la productividad, la situación exacta del
perfil estudiado en relación con la lluvia polínica,
etc. A nivel paleoecológico, la evolución conjunta 1.4. Diseño de la investigación
de todos estos factores es el vector más importan-
te de comprensión paleoambiental, siendo el hom- El planteamiento general del subprograma de
bre uno de los posibles factores de alteración. La estudios paleoambientales en Kargaly está orienta-
bibliografía al respecto es abundantísima. do a la contextualización del registro polínico a par-
Uno de los métodos más prometedores para tir del estudio de la lluvia polínica actual en relación
aproximarse con detalle al paleopaisaje de un terri- con la distribución de la vegetación. Dicho en otros
torio es el estudio de muestras de superficie de la términos: antes de poder interpretar correctamente
vegetación actual (Moore et alii, 1991; Janssen, el significado de las variaciones en el tiempo de los
1966). La alternativa más usual de comparación espectros polínicos procedentes de depósitos natu-
mediante un análisis numérico de los resultados del rales o arqueológicos, debemos comprender el de
estudio de la lluvia polínica en muestras superficia- sus variaciones sincrónicas en el espacio.
les con muestras fósiles es un análisis multivariante, La figura 4 esquematiza este planteamiento.La
similar al usado en los análisis de la vegetación morfología del paisaje, es decir, la disposición en
(discusión en Birks y Birks, 1980; Birks y Gordon, el espacio de sus componentes, determina la distri-
1985). Birks (1987) resume así sus aplicaciones: bución de la lluvia polínica en un territorio. La hi-
permite estudiar un amplio conjunto de muestras de pótesis metodológica general de la palinología es
superficie, presentarlas de forma simple y tratar los que a esta relación de determinación corresponde
datos en diferentes grupos mediante métodos de una función simétrica de representación, de tal
taxonomía numérica. Determina ponderadamente modo que la observación de la última puede condu-

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Morfología Lluvia Registro


del Paisaje • Polínica
representa
Polínico Morfología
del Paisaje
Paleomorfologíal Registro
del Paisaje paleo-polínico

Fig. 4. Diagrama del diseño general de la investigación


del Proyecto Kargaly.

cir a la reconstrucción de la primera. Con este fin, Factores


la variabilidad de la lluvia polínica es sistemática-
mente registrada, según criterios metodológicos ex-
Contextúales
plícitos, para dar lugar al registro polínico, que Botánicos
mantiene con la lluvia polínica similares relaciones
de determinación / representación a las que esta Ecológico-paisajisticos |
mantiene con la morfología del paisaje.
El proceso de conocimiento en Palinología se
estructura por lo tanto en dos etapas que la investi- Geográficos
gación recorre en dirección inversa a la de las deter-
minaciones naturales, en primera instancia, y obser-
vacionales, en segunda. En el paisaje actual tenemos
acceso a todas las instancias de la secuencia, por lo
que el proceso retroductivo se puede apoyar en cri-
terios de interpretación externos al mismo.
La palinología arqueológica, tal como la enten- Lluvia
demos aquí, asume que, conocidas las relaciones de Polínica
determinación / representación para el paisaje ac-
tual, podemos acceder a la paleomorfología del
paisaje a partir del registro paleopolínico, que su-
ponemos representativo de la lluvia polínica en
momentos del pasado. Para ello se acepta, como
hipótesis básica que las funciones de determinación
/ representación observadas en el paisaje actual son Factores
extrapolables al pasado. El proceso de conocimien-
to se puede presentar metafóricamente entonces Tafonónnicos
como la resolución de un sistema de ecuaciones, en Factores
el que tratamos de despejar la incógnita "paleomor- metodológicos
fología del paisaje" a partir de los términos cono- Factores
cidos (registros polínico y paleopolínico, morfolo- tofonómicos
gía del paisaje actual) y un modelo general de las
funciones que intervienen. De hecho el proceso
consiste en aplicar estas funciones de representa-
ción, cuya forma y parámetros obtenemos de la re-
lación entre la morfología actual del paisaje y el
registro polínico actual, a la estimación de esas
mismas funciones para el caso del registro paleopo-
línico.
Ahora bien, en este sistema de ecuaciones inter- Registro
vienen variables ocultas que compUcan el proceso.
Cada una de las etapas en las funciones de determi-
Polínico
nación / representación se ve mediatizada por un Fig. 5. Diseño ampliado de investigación del Proyecto
conjunto de factores modificadores (Fig. 5). Así las Kargaly, incluyendo los factores modificadores.

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relaciones entre la morfología del paisaje y la varia- En este sentido, la distribución de la especie en
bilidad de la lluvia polínica dependen de la media- el paisaje es el factor último que da cuenta de la
ción de un conjunto de factores "contextúales", y representación en el registro polínico de su polen,
operan a escalas espacio-temporales diferentes en pero la forma específica en la que ésta represen-
una misma región. En un primer análisis podemos ta efectivamente a aquélla, lo que hemos llama-
distinguir factores contextúales: do "función de representación", depende de un
- Botánicos: morfología de los palinomorfos, conjunto de factores contextúales y tafonómicos
mecanismos de dispersión específicos. que determinan sus parámetros, y son específi-
- Ecológico-paisajísticos: determinan la distri- cos de cada especie vegetal y de cada contexto pai-
bución en el espacio de las especies productoras y sajístico.
la intensidad de la polinización, efectos de interac- Al trasladar estos supuestos al registro paleopo-
ción en las comunidades vegetales, acción antrópi- línico, encontramos que nuestra capacidad para
ca, ciclos climatológicos, etc. interpretarlo en términos de paleo-morfología del
- Geográficos: mediatizan los procesos de dis- paisaje depende de nuestra capacidad para estimar
persión y deposición de la lluvia polínica como alti- dichos parámetros y sus condiciones de aplicación
tud, régimen de vientos, morfología de la topogra- a la retroducción de la paleomorfología del paisa-
fía, etc. je. Es un problema en el que interviene un número
En segundo lugar, en la constitución del registro tan elevado de variables, muchas de ellas de difícil
polínico intervienen dos tipos principales de facto- control, que no se puede formalizar en un contex-
res modificadores: to convencional de aplicación de la palinología ar-
- Tafonómicos: factores específicos que media- queológica, pero sí es susceptible de una cierta for-
tizan la formación del registro polínico en los se- malización matemática, que permita su tratamiento
dimentos, como la naturaleza de los suelos, su hu- en una investigación.
medad, así como las condiciones específicas de for- Volviendo al caso de una sola especie vegetal,
mación de cada depósito. entendemos que el hecho observable que conecta su
- Metodológicos: la relación de representación presencia en el registro polínico con su distribución
entre el registro y la lluvia polínica está obviamente espacial es la variabilidad de su cantidad en distin-
mediatizada por los criterios de observación y re- tos puntos del espacio, es decir, la varianza de su
presentación. Así el número de puntos de observa- distribución espacial. Ahora bien, como hemos vis-
ción y la posición de los mismos influyen en la re- to, ésta además depende de la influencia de varios
presentación de la lluvia polínica que podemos factores que consideramos covao fuentes de la va-
esperar de un determinado registro. rianza de la distribución. Las técnicas de análisis de
Considerando todos estos factores, la distribu- la varianza permiten descomponerla, asignando a
ción en un territorio concreto de una especie vege- cada factor la cantidad que le corresponde.De este
tal puede ser teóricamente estimada a partir del re- modo podemos tomar el resto, es decir, la varian-
gistro polínico si tenemos en cuenta las siguientes za no asignada, como representación de la variabi-
cuestiones, entre otras, recorriendo la figura 5 de lidad espacial de la especie emisora más la debida
abajo arriba: a) la cantidad y distribución espacial al azar. Este esquema puede ser generalizado a to-
de las muestras de lluvia polínica obtenidas en di- dos los palinomorfos identificados, dando lugar a
cho territorio; b) la variabilidad espacial de las pro- un modelo general de la lluvia polínica.
piedades específicas de los captadores del polen Nuestro objetivo general es informar este mode-
utilizados (por ejemplo, suelos); c) el mecanismo lo para la región de estudio. La figura 6 esboza este
dispersor propio de la especie en cuestión, las con- diseño. Su primer estrato representa el sustrato real
diciones de operación de ese mecanismo (como el de la investigación, es decir, el paisaje actual, den-
régimen local de vientos) y su variabilidad espacial tro del cual distinguimos esquemáticamente dos
(por ejemplo la diferente exposición al viento de los campos de observación: la morfología de la vege-
puntos de observación); d) el régimen de poliniza- tación y la lluvia polínica. La observación de estos
ción de la especie y su variabilidad temporal (debi- dos componentes del paisaje actual da lugar a las
da, por ejemplo, a la variabilidad climatológica) y correspondientes formalizaciones o segunda instan-
espacial (barreras a la dispersión como masas arbó- cia del proceso:
reas interpuestas entre el foco emisor y los puntos \) registro polínico', representa la variabilidad
de observación). espacial de la lluvia polínica actual en la forma de

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Modelo
Lluvia
del
polínica
paisaje

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Eslinnoción de lo
función de representación

Paleomorfologia Registro
del paisaje paleopalinologico

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Fig. 6. Diagrama del proceso de modelización de la investigación del Proyecto Kargaly.

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un número suficiente de espectros polínicos obte- totalidad de los granos de polen contenidos en un
nidos en distintos puntos del territorio. sedimento.
2) Modelo del paisaje: representa la variabilidad Esas condiciones sugieren la posibilidad de
espacial de los distintos factores considerados en el afrontar la modelización del proceso de represen-
modelo. tación en términos matemáticos. En la etapa de
La siguiente instancia del proceso consiste en la modelización los distintos elementos representados
consideración conjunta del registro polínico y el en la figura 6 aparecen como matrices de datos. Así
modelo del paisaje para constituir el modelo de la el registro polínico queda formalizado como una
lluvia polínica, que contiene los espectros políni- tabla cuyasfilascorresponden a los distintos espec-
cos observados junto con los valores de cada factor tros polínicos (Cj, e^, ...e^) y cuyas columnas a los
contextual en cada punto de observación. El análisis distintos palinomorfos identificados (p^, p^.-.p^),
de la covarianza entre los componentes de los es- figurando en cada celdilla la frecuencia del palino-
pectros polínicos (clases de palinomorfos) y los morfo p^ en el espectro polínico e .
factores contextúales conduce a la formulación de Por su parte el modelo del paisaje consiste en
un modelo predictivo de lo que hemos llamado una matriz cuyas filas representan los distintos
"función de representación". puntos de la matriz topológica general del territo-
El modelo de la lluvia polínica puede ser apli- rio (xy^, xy^.-.xy^) y cuyas columnas son los distin-
cado al registro paleopolínico para estimar su sig- tos factores (f^, f^.-.fj, teniendo cada celdilla el
nificado en términos de paleomorfología de la ve- valor que toma el factor f^ en el punto topográfico
getación. Esto último requiere una discusión previa xy Esta matriz incluye otra más restringida, cuyas
del grado en el que pueden ser extrapoladas al pa- filas corresponden a los distintos puntos del terri-
sado las relaciones significativas de asignación torio en los que han sido obtenidos espectros polí-
de varianza identificadas en el modelo, Le, el gra- nicos. Al superponer esta última matriz con la que
do de dependencia de cada factor con respecto a las contiene el registro polínico obtenemos la matriz
condiciones actuales. Así podemos suponer que la del modelo experimental de la lluvia polínica, que
influencia de la altitud, o de los propios mecanis- aparece en el diagrama como una superposición de
mos de dispersión de cada especie son permanen- matrices, cada una de las cuales corresponde a un
tes, mientras que no lo es la incidencia de la antro- espectro polínico localizado (Cj, e^, ...e^). Cada
pización. matriz es una tabla de doble entrada que combina
Plasmar este diseño general en un programa via- los valores locales de cada palinomorfo con los
ble de investigación requiere lograr una suficiente de cada factor, recogiendo cada celdilla la contin-
formalización del mismo a través de una metodolo- gencia del factor f^ sobre la frecuencia del palino-
gía de modelización. La hipótesis de trabajo funda- morfo p .
mental es que una parte muy relevante de los com- El término "experimental" alude aquí al contexto
ponentes que se citan, empezando por la morfología metodológico de la estadística inferencial. Una vez
del paisaje y la variabilidad polínica y continuando formalizado el problema en términos de un mode-
por los factores contextúales y tafonómicos, es sus- lo estadístico, podemos afrontar la investigación
ceptible de cuantificación lo cual implica que es como un proceso de contrastación experimental de
modelizable estadísticamente.Muchos de los facto- hipótesis acerca de la estructura del modelo. Estas
res citados pueden representarse como variables hipótesis hacen referencia a la existencia o no de
aleatorias, al adoptar su influencia valores mensu- relaciones significativas de asociación o correlación
rables en diferentes escalas (nominales, ordinales o entre variables contextúales y distribución de pali-
de intervalo) y especificables para cada punto del nomorfos o grupos de palinomorfos, y en conjun-
territorio. Por otra parte, los propios registros po- to definen un modelo teórico del proceso de forma-
línicos son resultado de un muestreo estadístico, ción del registro polínico a partir de las condiciones
y se representan en forma de distribuciones de específicas del paisaje actual. En la última sección
frecuencias.Son, pues, intrínsecamente modeliza- del artículo se ofrecen algunos ejemplos de este tipo
bles: un espectro polínico es sólo el resultado de un de experimentos estadísticos y su inserción en las
experimento aleatorio que consiste en establecer la argumentaciones interpretativas de nivel más alto,
frecuencia de ocuiTcncia de los valores de una escala relativas a los fenómenos investigados.
nominal (lista de taxones) en una muestra represen- La articulación de estas propuestas metodológi-
tativa extraída de una población constituida por la cas en un programa de investigación requiere.

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como se ve en la figura 6, la formalización de tres 2. UN MODELO FACTORIAL DEL PAISAJE


campos de observación: el paisaje actual, la lluvia DE KARGALY
polínica actual y el registro paleopalinológico. La
información de los correspondientes modelos de 2.1. Metodología y técnicas
datos determina una investigación en tres etapas
paralelas: Como se ha dicho, el objetivo de la etapa de
1) Investigación paleobotánica convencional, modelización del paisaje actual es doble: por un
destinada a la formación de un cuerpo de datos so- lado, describir la morfología actual de la vegeta-
bre la variabilidad diacrónica del registro polínico. ción; por otro proveer de datos sobre la variabilidad
2) Modelización del paisaje actual de Kargaly, de parte de los factores contextúales relevantes en
cuyo objetivo es obtener una representación de la la formación del registro polínico. Se trata de los
variabilidad actual de los factores considerados que dependen de características específicas del
relevantes en la investigación. territorio, como los que hemos denominado geográ-
3) Estudio sistemático de la lluvia polínica actual ficos, ecológico-paisajísticos y una parte de los
para crear un cuerpo de espectros polínicos locali- tafonómicos (por ejemplo, la variabilidad edafo-
zados que pueda ser objeto de un análisis cruzado lógica).
con las variables que intervienen en el modelo del En este contexto, y ateniéndonos a una elabora-
paisaje. ción prematemática del concepto, entendemos por
La primera de las etapas de investigación no es "modelización del paisaje" su representación a par-
objeto del presente trabajo, aunque sus resultados tir de una serie limitada de magnitudes y variables
se dan aquí por supuestos. Como ya indicamos que dan cuenta de aquella parte de su complejidad
(apdo. 1.3.), incluyó flotaciones sistemáticas de real que es relevante para un propósito concreto (en
sedimentos, obtención de restos antracológicos y este caso los objetivos enunciados en el párrafo
secuencias paleopalinológicas en la excavación del anterior). El fundamento metodológico de este en-
poblado Gorny 1 (López García et alii, 1996), así foque y de su elaboración matemática está en el
como un intenso estudio arqueozoológico (Antipi- concepto át modelo factorial del paisaje, propuesto
na, 1999). Los datos paleobotánicos se enriquecie- por J. Díaz Alvarez (1984) y desarrollado para el
ron con secuencias polínicas apoyadas en data- contexto de \2i Arqueología del Paisaje por uno de
ciones de C14 en otros contextos arqueológicos nosotros (Vicent, 1991: 41). Este concepto distin-
(poblados Gorny 2 y Novenki) dentro del área de gue dos categorías de componentes en los paisajes:
estudio, y secuencias de control en depósitos natu- a) elementos: "componentes externos de un
rales dentro y fuera de la misma, hasta reunir un paisaje (...), es decir, aquellos rasgos directamen-
total de 11 secuencias. te observables que permiten describirlo" (Díaz
El principal objetivo del programa de investiga- Alvarez, 1984:19). La especificidad de los ^/^m^n-
ciones paleobotánicas fue potenciar al máximo tos como sustrato "descriptible" de un paisaje se ex-
la variabilidad de las secuencias paleopalinológi- presa normalmente por la posibilidad de cartogra-
cas disponibles, tanto en lo que se refiere a la lo- fiarlos.
calización de emplazamientos como a las condi- b) factores: "componentes explicativos (...):
ciones específicas de formación del registro, com- cada una de las circunstancias o condiciones que
binando por ejemplo depósitos naturales y arqueo- determinan la configuración concreta de los ele-
lógicos. No es menos importante el esfuerzo por mentos de un paisaje (...) [sus] determinantes es-
controlar las condiciones de comparación entre tructurales'' (Vicent, 1991:42). En general, lo que
secuencias mediante dataciones radiocarbónicas y identifica a los componentes factoriales del paisa-
control estratigráfico, y entre datos actuales y pa- je es que pueden ser medidos y tabulados, es decir,
leopalinológicos mediante criterios explícitos de expresados como variables aleatorias.
muestreo y control de las condiciones tafonómicas. Llamamos modelo factorial del paisaje a la re-
En las dos secciones siguientes se desarrollan los presentación de sus componentes morfológicos
planteamientos de las etapas segunda y tercera (elementos) en función de sus componentes gené-
de la investigación, en cuanto propuesta integral ticos (factores) (Díaz Alvarez, 1984: 106 y ss.).
de aplicación de varias metodologías de modeli- Cuando esta representación se construye a partir de
zación numérica a problemas de Arqueología del la expresión de los factores como variables aleato-
Paisaje. rias tenemos finalmente un modelo probabilístico

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44 Juan M. Vicent García et alii

O experimental de los elementos considerados: "un tes genéticos de la misma (naturaleza físico-quími-
paisaje (...) puede expresarse como un modelo ca, humedad) se manifiestan también en forma de
matemático definido por la combinación lineal re- modificaciones observables en la respuesta espec-
sultante de la combinación de todos sus elementos tral de los suelos.
siendo dado cada elemento como un vector de fac- En resumen: es posible construir modelos radio-
tores" (Díaz Alvarez, 1984: 108). métricos que expresen factorialmente tanto la varia-
Aquí no nos proponemos modelizar la totalidad bilidad de las cubiertas vegetales como la de las
del paisaje, sino sólo aquellos de sus componentes características edáficas. Queda por ver cómo es
que suponemos relevantes en la determinación de posible informar empíricamente estos modelos y
la variabilidad de la lluvia polínica y su fosilización. operar con ellos con objeto de extraer datos sobre
Son, en términos generales, tres: la distribución de los factores determinantes de la variabilidad de la
la vegetación, la distribución de los suelos y la lluvia polínica.
morfología topográfica del terreno. Cada uno de El extraordinario desarrollo en los últimos años
ellos puede ser cartografiado. Modelizarlos signi- de métodos y tecnologías aplicables a la modeliza-
fica encontrar combinaciones de magnitudes men- ción del paisaje hace posible la puesta en práctica
surables que permitan dar cuenta del contenido de de este enfoque. La investigación que se presenta
los mapas correspondientes como una matriz de implica un uso intensivo de este tipo de tecnologías,
datos según el modelo de la figura 6. particularmente de tres de ellas: la Teledetección
En la topografía este paso resulta trivial: un espacial (desde ahora TD), los Sistemas de Infor-
mapa topográfico no es más que la representación mación Geográfica (SIG) y el Sistema de Posicio-
gráfica de la combinación geométrica de tres varia- namiento Global (GPS).
bles (latitud, longitud y altitud). Su expresión fac- LaTD nos da acceso a datos primarios sobre la
torial es un modelo digital del terreno (en adelan- variabilidad radiométrica del terreno a partir de las
te MDT) o matriz coordenada de los valores de estas mediciones remitidas por sensores multiespectra-
tres dimensiones para todos los puntos de un terri- les alojados en plataformas orbitales. Estos datos
torio determinado. La vegetación o la edafología, permiten la modelización de numerosas caracterís-
sin embargo, no tienen una solución intuitivamente ticas relevantes de la superficie terrestre en forma
tan accesible. Aparentemente, la cartografía de la tanto de variables numéricas como de representa-
vegetación sólo es posible mediante la observación ciones analógicas (imágenes), cuya síntesis cons-
pormenorizada del terreno y el registro descriptivo tituye lo que llamaremos un modelo radiométrico
de la localización de las distintas poblaciones y del paisaje. Como se sabe, en la actualidad laTD
asociaciones vegetales. En realidad, sí existen fac- se aplica masivamente a una multitud de propósi-
tores mensurables comunes a todas las cubiertas tos científicos, económicos, administrativos, etc.
vegetales, y que dependen de su naturaleza física. que tienen como rasgo común la necesidad de car-
Como veremos con mayor detalle, todas las plan- tografiar con precisión características concretas y
tas fotosintéticas exhiben patrones característicos radiométricamente observables de la superficie te-
y específicos de absorción y reñexión de la radia- rrestre, o medir su variabilidad espacio temporal.
ción solar. Por lo tanto, bajo ciertas condiciones, la Entre estos propósitos destacan, por la cantidad de
medición sistemática de la reflectancia de la super- aplicaciones propuestas, los que tienen que ver con
ficie del terreno para determinadas regiones del la vegetación y los suelos. El proyecto Kargaly pro-
espectro electromagnético, si fuera posible con el pone un campo de aplicación concreto de laTD en
adecuado nivel de precisión, permitiría dar cuenta problemas de Arqueología del Paisaje, mediante
de la variabilidad específica de las cubiertas vege- técnicas de modelización radiométrica de la vege-
tales mediante una sola variable, o una combinación tación y los suelos.
de un número limitado de ellas. Bajo esas condicio- Las tecnologías SIG son una herramienta insus-
nes, una matriz numérica de datos radiométricos de tituible en un proyecto de este tipo, al permitir la
un territorio puede constituir una expresión facto- integración de numerosos factores geográficos ex-
rial de la variabilidad de las cubiertas vegetales, presados en modelos matemáticos, incluyendo, por
representable analógicamente como un mapa de la supuesto, los citados modelos radiométricos. Des-
vegetación. de este punto de vista, y en cierto sentido, el traba-
El enfoque es apUcable igualmente a la variabi- jo de investigación se orienta a la creación de una re-
lidad edáfica, puesto que varios de los componen- presentación SIG del problema. Este objetivo exige

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0) 8
•D c Modelo
de
muestreo

Mapa
0 O bosques" Humedad
Suelos
D
NDVI—^ Verdor
b 0 -0
Tasseled_
Q.
0 Io Cap
^

D Imagen^
.5 <
S satélite""
O
O
O O -2
0 • Pendientes
"D
O O Ç • Aspectos
o • MDT — ^
0 GPS
O)

Fig. 7. Representación esquemática del modelo experimental del paisaje del Proyecto Kargaly.

que tanto la información que se refiere a los facto- que un mapa, y corresponde a una capa temática del
res geográficos y contextúales cuanto los datos bo- SIG. El modelo factorial del paisaje, como totali-
tánicos propiamente dichos (una y otros proceden- dad, consiste pues en un conjunto coherente de
tes en gran parte de observaciones sobre el terreno), mapas temáticos ajustados a un mismo espacio re-
esté espacialmente referenciada y sea integrable en ferencial que simboliza la matriz topológica, o
lo que llamaremos unmodelo geométrico o carto- modelo geométrico, del terreno en estudio. Este
gráfico del paisaje. La tecnología GPS ofrece la po- conjunto de mapas expresa gráficamente el mode-
sibilidad de verificar estos objetivos y ha sido apli- lo numérico, consistente en una matriz de tantas
cada sistemáticamente en todas las fases de la dimensiones como factores (capas).
investigación: generación de datos para el MDT, Como se ve en lafigura7, el modelo de Kargaly,
georreferenciación de imágenes de satélite, elabo- en su estado actual de elaboración, se compone del
ración de los modelos de muestreo, localización y citSídomodelo geométrico, y unmodelo radiométri-
control espacial del muestreo palinológico, trabajo co constituido a su vez por una serie de capas. Cada
de evaluación de la verdad terreno, y en general, una se refiere a una matriz de datos radiométricos
control cartográfico de las observaciones de campo. para todos los puntos de la superficie modelizada.
La aplicación de la tecnología SIG a la modeli- Estas matrices resultan del procesamiento de datos
zación del paisaje no sólo tiene ventajas operativas, obtenidos por el sensor TM del satélite Landsat 5,
sino heurísdcas, al permitir visualizar fácilmente la y corresponden a las distintas variables que dan
estructura del modelo (Fig. 7). La representación de cuenta del continuo vegetación-suelos (cft. infra).
un elemento del paisaje en función de uno o varios La matriz de datos del modelo representa el pai-
factores consiste en la construcción de matrices de saje como una distribución multivariable de valo-
datos como se ve en la figura 6. Cada una de estas res para cada punto del terreno modelizado. Cada
matrices puede ser analógicamente figurada igual uno de esos "puntos" corresponde a una celdilla de

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la matriz de datos, cuya combinación de valores simplificado la realidad. Los "puntos" del modelo
define la especificidad de un espacio real del terreno serán por lo tanto extensos, conformando áreas para
en relación con las características modelizadas. Por las que los valores de las variables se consideran
ejemplo: "los valores específicos del modelo espec- únicos.
tral en un punto de coordenadas x e y denotan que En Kargaly, dado que una de las principales
el terreno está ocupado por un cultivo de cereales fuentes de información manejadas es una imagen
sobre un suelo de tipo chernozem con un determi- Landsat 5 TM, se ha ajustado la resolución de la
nado grado de humedad; los valores del MDT para totalidad del modelo a la suya (30 m). Así, la uni-
ese mismo punto denotan que está situado a z m de dad mínima de información se corresponde con las
altitud, sobre una ladera de pendiente p y orienta- superficies de 30 x 30 m de las celdillas de la ma-
ción de a grados". triz numérica y/o a los pixels de las imágenes digi-
La forma como se verifica en la práctica esta tales que constituyen su representación analógica.
función de representación depende de tres decisio- La definición de la resolución, junto con la de-
nes metodológicas: la delimitación del terreno que limitación de la superficie de terreno modelizada,
es el sustrato real de la representación, el tipo y determinan la escala, el tamaño de la matriz de da-
número de variables seleccionadas y la escala del tos y la precisión con la que es necesario pautar las
modelo. La primera de estas cuestiones depende de escalas de medida específicas de cada variable con-
decisiones extemas al propio proceso de modeliza- siderada.
ción conectadas con la delimitación teórica de los La precisión, o resolución informativa, de cada
objetivos de investigación. En el presente caso, in- variable es la cantidad mínima de variación en el
vestigamos fenómenos que sólo son perceptibles a valor del factor al que corresponde que es consig-
escala regional. nable en el modelo. Sus parámetros vienen en gran
En las secciones siguientes presentaremos las parte dados por las soluciones técnicas adoptadas
soluciones adoptadas en el Proyecto Kargaly y ar- para los procesos de observación, y se discutirán
gumentaremos acerca de su adecuación al proble- más adelante.
ma de referencia: la modelización estadística de los Las decisiones metodológicas relativas a la de-
factores determinantes de la variabilidad de la llu- limitación del territorio modelizado dependen de
via polínica. los objetivos teóricos de la investigación y, en gran
parte, también de los medios disponibles para lle-
varla a cabo. En consideración a unos y otros, el
2.2. Escala del modelo: resolución espacial y proyecto limitó su área de estudio a una parte del
delimitación del territorio complejo arqueológico de Kargaly, suficientemente
extensa como para recoger unidades geográficos
La escala de un modelo es el grado de simplifi- coherentes a escala regional y suficientemente re-
cación existente entre éste y su referente real. En ducida como para resultar abordable en las con-
primera instancia, el término alude a las dimensio- diciones de trabajo del proyecto.
nes espaciales, pero aquí se amplía a otras dimen- Se ha trabajado a dos escalas: un área general de
siones de información (espectrales, botánicas, to- 774 km^, rectangular sobre un eje N-S, y un área de
pográficas...). La escala, en los dos sentidos que trabajo menor (145 km^), definida en su interior,
acaban de apuntarse (espacial e informacional) de- donde se ha concentrado el trabajo analítico (Fig.
pende de dos factores: la resolución o precisión y el IC). El modelo se ha elaborado en su totalidad sólo
tamaño o complejidad del referente. para esta última, mientras que la primera informa
La resolución espacial es el tamaño de la porción sobre el contexto regional necesario para la correcta
de la superficie real modelizada que corresponde referenciación e interpretación de los datos radio-
a la unidad mínima de información del modelo. métricos. Esa delimitación espacial pretende:
Como se ha dicho, nuestro modelo numérico del 1) contextualizar el registro arqueológico: el
paisaje es una matriz de datos que contiene los va- área general, atendiendo a criterios de coherencia
lores de determinadas variables para cada punto de geográfica, toma como centro geométrico el pobla-
una superficie real de terreno. En términos geomé- do minero de la Edad del Bronce de Gorny 1 (apdo.
tricos, cualquier superficie comprende infinitos 1.3.1), centro aproximado, además, del área que ha
puntos, lo cual resulta contradictorio con el objetivo focalizado las excavaciones y prospecciones ar-
de la modelización, que es representar de modo queológicas del proyecto.

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2) Obtener una representación significativa de la 2.3. Modelo geométrico o topográfico


variabilidad regional del paisaje constituida por
unidades completas y coherentes en su significado El modelo geométrico de Kargaly es la defini-
geográfico. ción del área de estudio en cuanto espacio físico
El área general incluye cinco distritos mineros coordenado, en relación tanto a su posición global
(de los 11 distinguidos por Chemykh, 1994: fig. 2) en la Tierra (georreferencia) como a la estructura
del cuadrante suroccidental del complejo de Kar- interna de su matriz topográfica. El proceso de
galy, y es una representación significativa del georreferenciación es fundamental, por cuanto es-
paisaje regional (Fig. IC). Este está constituido tablece las dimensiones básicas de la matriz de da-
básicamente por valles poco profundos excava- tos y permite coordenar todas las variables en un
dos en la llanura por los ríos Kargalka, languiz espacio homogéneo. En Kargaly, dicho proceso se
y Salmisch que corren en dirección NO-SE para vio afectado por las condiciones de trabajo (8).
desembocar, en cotas de unos 100 msnm, en el Como base cartográfica se utilizaron las series de
Sakmara que, a su vez, lo hace en el Ural. Este sis- mapas topográficos (9), de la región de Kargaly
tema de drenaje está limitado hacia el Oeste por 1: 25.000, 1: 50.000 (escala de referencia) y
una dorsal de máximas elevaciones (>300 msnm) 1:100.000, así como otros materiales cartográficos
que recorre la región en dirección N-S, con un tra- a escalas mayores de la región de Orenburg y la RF
zado ligeramente sinuoso, separando la cuenca del de Bashkiria.
Ural, al Este de la del Volga al Oeste. El sistema de Desde 1942 la Unión Soviética estableció como
drenaje se articula a partir de esta divisoria de aguas elipsoide de referencia el de Krasovsky, con datum
como un conjunto de barrancos transversales que Púlkovo, y como sistema de coordenadas planas
cortan los páramos interfluviales y desembocan rectangulares el de Gauss-Krüger (proyección con-
en los cursos principales mencionados. Así pues, forme). Al sistema se le denomina Sistema de
el conjunto del paisaje está definido por la alternan- Coordenadas 1942, tal y como aparece en la carto-
cia de páramos interfluviales, barrancos y valles grafía soviética. La transformación a este sistema
fluviales que descienden escalonadamente des- desde WGS-84 no ofrece grandes complicaciones
de los 300 msnm a poco más de 100 msn en direc- ya que los propios programas de cálculo incorporan
ción 0-E. los parámetros para realizarlo. Pero el problema
El área de trabajo ha sido delimitada para cap- fundamental proviene del hecho de que, como he-
tar la integridad del drenaje del río Usolka. Los ele- rencia de la "Guerra Fría", la cartografía militar
mentos del sistema se pueden distinguir claramen- soviética introdujo un sistema de distorsiones en la
te: la mitad meridional del área está ocupada por la proyección que hacen imposible su uso en el proce-
cuenca de recepción del Usolka, que se apoya al so de georreferencia. Esto nos obligó a apoyar todo
Oeste y Sur directamente sobre la divisoria (Fig. 1, el proceso en observaciones GPS sobre el propio
Lam. I). Luego toma dirección Norte para trazar una terreno en los puntos elegidos y, posteriormente,
amplia curva hacia el Este, al encuentro del más recurrir a una transformación plana por mínimos
caudaloso Kargalka, con el que confluye en el cua- cuadrados entre las coordenadas obtenidas y las
drante NE del área. La divisoria de aguas recorre en coordenadas mapa para poder superponer aquéllas
dirección N-S su tercio occidental, por lo que todo sobre éstas. Para alcanzar el grado de precisión de-
el tercio central está ocupado por su ladera oriental, terminado por la escala elegida (<30 m) se empleó
en la que se abren varios barrancos de dirección la técnica diferencial lo que, en las condiciones del
0-E que desaguan en el Usolka. Por último, el cua- área, planteó importantes problemas logísticos. En
drante SE está ocupado por la llanura sobreeleva- efecto, la inexistencia de bases comunitarias de GPS
da {sirt) que el Usolka rodea al describir su curva. en la región requirió la instalación de una estación
Esta llanura, ligeramente basculada hacia el Orien- GPS permanente, generadora de las correcciones di-
te, no presenta barrancos sobre el Usolka, sino que ferenciales necesarias para los receptores móviles.
desagua en dirección Este, directamente en el Kar- Como estación de referencia se empleó un receptor
galka, cuyo valle corre paralelo al primero en direc- de 12 canales en Ll y código C/A alimentado por
ción Sur, ya fuera del área de trabajo. Por su varie-
dad topográfica interna contiene la totalidad de las (8) Muchos desplazamientos debieron íiacerse a pie y sin
unidades de paisaje que caracterizan a Kargaly en poder acceder, en principio, a la cartografía que todavía allí se
mantiene secreta.
su conjunto. (9) Glavnoie Upravleniie Geodezii i Kartografii GGK SSSR.

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baterías y con apoyo fotovoltaico a base de paneles El conjunto de los datos permitió informar los al-
solares portátiles. Como receptores móviles se usa- goritmos de transformación entre sistemas de coor-
ron receptores de código C/A y Ll de 6 canales. El denadas y corregir las distorsiones cartográficas
uso de sistemas portátiles de alimentación fotovol- para el área de trabajo. El ajuste de la corrección de
taica, determinado por la imposibilidad de acceder la imagen Landsat TM fue evaluado mediante ob-
a otras fuentes de energía (red eléctrica), constitu- servaciones GPS y puede estimarse en <10 m. Una
yó una interesante y positiva experiencia técnica vez georreferenciada, el área general queda orien-
(Lám. IIA). tada sobre un eje NE/SO, como consecuencia de la
La mayor parte de los datos para la georreferen- inclinación de la órbita que describe el satélite
cia del modelo se obtuvieron durante la campaña de Landsat 5 (Fig. 1B,C).
1997. La estación base de GPS se situó en el cam- Una vez georreferenciada el área general se ge-
pamento de la expedición a unos 6.5 km al NO de neró el MDT del área de trabajo a partir de la in-
Gorny 1. En este área se referenciaron mediante formación altimétrica de la cartografía 1: 50.000
observaciones GPS 195 puntos, topográficamente (curvas de nivel y puntos acotados) (Fig. 8). Se pro-
identificables en la imagen Landsat TM y/o en la cesaron algo más de 14 000 geodatos para crear una
cartografía, incluyendo los vértices de la red geo- malla tridimensional de 30 m de paso. A partir de
désica rusa. La corrección geométrica de la imagen esta malla se calcularon las matrices dependientes
Landsat TM se hizo a partir de 45 de esos puntos. y aspectos (orientación de las pendientes).

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Fig. 8. Retícula de referencia para el muestreo palinológico en las dos zonas incluidas en elárea de trabajo (Fig. 1 ): Gorny
(al norte) y Novenki. Sobre el mapa de alturas (MDT) se representa también el mapa forestal.

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2.4. Modelo radiométrico ce Normalizado de Vegetación (desde ahora iVDW


según sus siglas en inglés) calculado a partir de
2.4.1. Introducción datos del satélite A/^ÍMA. Su fin era explicar la com-
posición cualitativo/cuantitativa de espectros polí-
La teledetección espacial ha permitido el uso de nicos de la región de estudio. Aquí tratamos de de-
imágenes de satélite como soporte básico de un sarrollar esta idea, intensificando la resolución tanto
SIG en contexto arqueológico (Chapa et alii, 1998) de los datos radiométricos cuanto de los datos bo-
y generar cartografías temáticas precisas a un coste tánicos incorporados al modelo.
relativamente bajo, a partir de los datos captados Las imágenes de satélite y los datos derivados de
por sensores remotos desde plataformas orbitales. su procesamiento proporcionan una representación
Esta posibilidad se fundamenta en la respuesta di- sintética de algunos factores físicos relevantes sub-
ferencial de las distintas coberturas de la superfi- yacentes en la variabilidad de la vegetación. Esa
cie terrestre ante la radiación electromagnética pro- representación es susceptible de ser cuantificada y
cedente de la iluminación solar, que es absorbida espacialmente referenciada en la forma de variables
o reflejada en función de la naturaleza físico-quí- aleatorias que pueden usarse para caracterizar su
mica y estado de las mismas. Cada tipo de cubierta naturaleza (composición) y estado (momento del
presenta una respuesta espectral específica en cada ciclo vegetativo, densidad, vigor, etc.).
una de las regiones del espectro electromagnético Ese principio tiene dos posibles implicaciones
que puede ser registrada por los sensores remotos. para nuestros objetivos. Primero podemos suponer
Las imágenes de satélite contienen pues informa- que la configuración del espectro polínico en un
ción sobre la distribución y variabilidad de todos punto se relaciona con la naturaleza y estado de la
aquellos factores geográficos que determinen pau- vegetación de su entorno y, por lo tanto, con parte
tas diferenciales en la reflectancia de la corteza de las variables que los describen. De aquí se deri-
terrestre. Llamamos modelo radiométrico de un va la posibilidad de analizar las representaciones
paisaje a la estimación de la variabilidad espacial radiométricas de las cubiertas vegetales en términos
de un conjunto de factores geográficos establecida de registro polínico. Así cabe pensar que la presen-
a partir del análisis de la variabilidad espectral del cia de pólenes arbóreos depende no sólo de que
terreno. haya formaciones forestales, sino de su densidad y
La cubierta vegetal, objetivo de nuestra investi- extensión. Por lo tanto, en ausencia de otros factores
gación, representa además un caso típico de apli- debería guardar algún tipo de correlación con valo-
cación de la TD. Todos los organismos fotosinté- res radiométricos específicos de las variaciones de
ticos contienen uno o más pigmentos capaces de verdor y humedad, dentro del rango espectral carac-
absorber radiación en aquella parte del espec- terístico de las superficies arboladas. Esta posible
tro visible responsable de las reacciones físico-quí- relación puede ser investigada estadísticamente. En
micas de la fotosíntesis. Así mientras la mayor segundo lugar el análisis de las caracterizaciones
parte de la energía recibida por las plantas fotosin- espectrales de las cubiertas vegetales puede permi-
téticas en las regiones del Rojo (0.63-0.69 |um) y tirnos cartografiar las formaciones que ocupan el
del Azul (0.45-0.52 |im) es absorbida, por el con- paisaje y, por consiguiente, identificar en el espa-
trario la radiación infrarroja próxima (0.76-0.90 cio las fuentes emisoras de polen.De acuerdo con
)Lim) es reflejada en su mayor parte. Estas propie- esto, las estrategias de explotación de los datos ra-
dades de reflexión y absorción dependen de dos diométricos en el proyecto Kargaly han sido, has-
factores básicos: la naturaleza de la planta (es de- ta el momento, dos:
cir, su identidad taxonómica) y su estado en cada 1) generación y análisis de índices de vege-
momento del tiempo. Su absorción del rojo y azul, tación;
y la fuerte reflexión de infrarrojo próximo con- 2) aplicación de métodos de clasificación su-
forman, pues, la diferencia espectral de la respues- pervisada a la cartografía de asociaciones vegetales.
ta de toda la vegetación y pueden usarse para la La calidad del modelo y el planteamiento de
modelización de su distribución, características y los métodos de análisis dependen en gran parte
estado. de la selección de los datos, es decir, del tipo de
D'Antoni y Spanner (1993) usaron modelos ra- imagen y la fecha de adquisición de la misma. Nos
diométricos de la vegetación actual para la calibra- detendremos en ello antes de exponer estas estra-
ción de datos paleopalinológicos mediante un índi- tegias.

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2.4.2. Selección de imágenes nes de suelo cultivado. En la época de adquisición


de la imagen, la mayoría están prácticamente des-
El trabajo se basa en una imagen Landsat 5 TM, nudas, como consecuencia de los ritmos del ciclo
adquirida el 26 de septiembre de 1994. Se seleccio- agrícola. Después de la última recolección, la ma-
nó atendiendo a las habituales precauciones técni- yor parte de los campos están siendo arados o están
cas respecto a la calidad de la imagen y la ausencia en barbecho. Ello ofrece la máxima diferencia po-
de coberturas nubosas y para: sible entre suelos cultivados y formaciones de pra-
1) maximizar la resolución espectral: la imagen dera y estepa (difíciles de distinguir en las épocas
del sensor TM (Tematic Mapper) consta de 7 ban- de crecimiento de los cultivos) y una extensa "ven-
das, tres en la región visible del espectro (Rojo, tana" de acceso a la distribución regional de las
Verde, Azul) y cuatro en la infrarroja (IR próximo, características edafológicas;
dos en IR medio e IR térmico) (10). Es, pues, la me- 3) maximizar la cercanía entre la fecha de adqui-
jor opción para la investigación sobre cubiertas sición de los datos y la de las observaciones siste-
vegetales; máticas sobre el terreno, con objeto de facilitar el
2) ajustar la resolución espacial a una escala re- reconocimiento de cubiertas sensibles a la variación
gional de trabajo: la imagen Lands at presenta, en interanual.
principio, una relativamente pobre definición espa- Obviamente, el manejo de una sola imagen (dic-
cial (30 m). Sin embargo esta resolución se adapta tado por las reducidas posibilidades económicas del
perfectamente a las determinaciones de escala, dada proyecto) plantea severas limitaciones a la investi-
la extensión del área de trabajo, la escala de referen- gación. La naturaleza y estado de las cubiertas ve-
cia (1: 50.000) y la irrelevancia de los factores getales varía a lo largo del ciclo anual, pero también
morfológicos a escalas menores. En cualquier caso se ve muy afectada por la variación interanual que,
estos se han caracterizado sobre el terreno durante tal como hemos podido comprobar directamente, es
la toma de muestras botánicas; intensa en una zona extremadamente continental,
3) maximizar la posibilidad de aplicar herra- con grandes diferencias entre años secos y húmedos.
mientas normalizadas y comparar resultados: la Las sucesivas campañas de campo (1994, 1995,
ingente cantidad de trabajo científico sobre cubier- 1997,1998), en las que se controlaron parcelas tes-
tas vegetales desarrollada desde 1984 para los es- tigo, nos permiten evaluar preliminarmente la am-
tándares dtLandsat TM ofrece amplias posibilida- plitud de estas variaciones. Sin embargo para dise-
des comparativas y acceso a una gran cantidad de ñar criterios de calibración más precisos, tanto de la
datos de referencia, técnicas de análisis y herra- variación interanual como de la anual, actualmen-
mientas normalizadas. Esto facilita notablemente la te está en desarrollo la adquisición y análisis de una
tarea de interpretación. serie temporal amplia (series multiestacionales de
La selección de un fecha de adquisición corres- varios años) de imágenes A/^QAA. Pese a su limita-
pondiente a una imagen otoñal se apoya en las ob- da resolución espacial (1 km) sus características
servaciones preliminares sobre el terreno (campa- espectrales permitirán comparaciones controladas
ña de 1994) buscaba: con los datos TM para evaluar los cambios en los
1) optimizar las diferencias entre las firmas es- índices de vegetación dependientes de los ciclos de
pectrales características de las distintas especies variación en las condiciones climáticas. El coste de
vegetales. En el comienzo del otoño las cubiertas adquisición de la imagen A^QAA es, por otra parte,
forestales y formaciones esteparias presentan su muy reducido. Este proyecto de desarrollo de un
máxima variedad cromática, debido tanto a las di- método de calibración constituye en si mismo una
ferencias entre sus ciclos vegetativos como a su línea de investigación abrierta, cuyos resultados se
máxima sensibilidad a las condiciones ambientales comunicarán en el futuro.
en el final del mismo;
2) maximizar el acceso a la observación de los
suelos: la región de Kargaly tiene grandes extensio- 2.4.3. índices de vegetación
(10) Los rangos de frecuencias son la Roja (R) o Banda 3
(0.63-0.69 |im), la Verde (V) o Banda 2 (0.52-0.60 |im), la Azul Tratan de reducir a una sola dimensión la mul-
(A) o Banda 1 (0.45-0.52 fjm), el Infrarrojo (IR) Próximo o Ban- tidimensionalidad propia de las medidas multies-
da 4 (Irp)(0.76-0.90 |im), el Infrarrojo medio (IRm) o Banda 5 pectrales. Básicamente, son combinaciones de ban-
(1.55-1.75 lam), el Infrarrojo lejano (IRI) o Banda 7 (2.08-2.35
|im) y el Infrarrojo (IRt) térmico o Banda 6 (10.40-12.50 ¡am). das espectrales que, a partir de la respuesta espectral

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de una superficie, realzan la contribución de la ve- La curva de reflectancia de las hojas de todas las
getación y atenúan la de otros factores como el sue- plantas es muy parecida en las regiones del visible
lo, la iluminación, la atmósfera, etc. Se obtienen a y el Irp. En el visible (0.4-0.7 ¡xm) la reflectancia es
partir de transformaciones ortogonales o se basan pequeña (alrededor del 10%). Los pigmentos absor-
en cocientes de bandas. En el proyecto incorpora- ben la mayor parte de la radiación. Son mayoría las
mos índices de los dos tipos, puesto que la evalua- clorofilas a y b que tienen dos bandas de absorción,
ción de las posibilidades de la TD es una de sus una en el Azul y otra en el Rojo. El máximo en 0.55
prioridades metodológicas. Además de explorar |Lim en esta región explica el color verde de las ho-
algunos otros, hemos trabajado con un índice de jas (Ormeño, 1993: 89).
tipo cociente, el NDVI (Normalized Différencie Como los pigmentos y la celulosa de las hojas
Vegetation Index) y otro de tipo ortogonal, la trans- son transparentes a la radiación en el IRp (0.7-1.3
formación 'Tasseled Cap ' (TC). |Lim), la absortancia de la hoja es muy baja y prác-
ticamente toda la radiación es reflejada o transmi-
tida: la reflectancia alcanza valores que rondan el
2.4.3.1. Cocientes de bandas: el NDVI 50%. Esta magnitud depende en su mayor parte de
la estructura de la hoja y del estado fenológico de
El uso de estos índices ofrece varias ventajas en la misma. Fuera de los estados extremos, juventud
nuestras condiciones de trabajo. Primero, son una y senescencia, las propiedades de las hojas de plan-
buena ayuda para elaborar criterios de separación tas anuales permanecen constantes.
entre cubiertas vegetales lo que es necesario en A su vez,, la presencia de agua tiene su mejor
Kargaly, donde la uniformidad de algunas de ellas indicador en la banda del Infrarrojo medio (IRm),
proporciona valores de los niveles digitales (ND) donde se localizan bandas de absorción importan-
muy similares en varias de las bandas. tes pero también se manifiesta en el visible y el Irp.
En segundo lugar, la topografía (en concreto las Así, una disminución del contenido de agua produ-
variables pendiente y orientación) produce gradien- ce un incremento en su reflectancia. En definitiva,
tes de luminancia que son independientes de las cualquier cambio en las condiciones de las plantas
cubiertas, al tiempo que este efecto de umbría afecta lleva a cambios détectables en las diferentes longi-
a todas las bandas del mismo modo. La ventaja tudes de onda.
considerable de los cocientes es que el resultado es Por lo tanto, el NDVI da cuenta de la situación de
independiente de la irradiancia incidente de modo la cubierta terrestre respecto a la localización y si-
que sólo la reflectancia de la cubierta concreta se tuación de la vegetación. Así sólo los valores po-
verá representada en el índice. sitivos del intervalo de existencia del índice se co-
Desde un punto de vista riguroso, estos cocien- rresponden con zonas de vegetación. Los valores
tes deberían calcularse a partir de las reflectancias negativos, generados por la mayor reflectancia en
y no desde los niveles digitales, básicamente por- el visible que en el IRp, pertenecerán a zonas de
que la dispersión atmosférica tiene un comporta- suelo desnudo, superficies rocosas o agua, siempre
miento diferencial en los distintos canales. En nues- desprovistas de cobertura vegetal. Al mismo tiempo
tro caso consideramos perfectamente válido nuestro el índice, a partir de las características que hemos
modo de proceder porque no necesitamos interpre- visto anteriormente, proporciona una clave de la es-
tar físicamente los resultados, sino compararlos de tructura y situación de la vegetación.
forma relativa.
Hemos manejado algunos índices de vegetación
basados en la combinación de bandas del visible y 2.4.3.2. índices ortogonales: transformación
del IRp que, por otra parte, también son los más Tasseled Cap
usados. Finalmente, siguiendo las propuestas cita-
das de D'Antoni y Spanner (1993) nos decantamos Este tipo de índices se calcula mediante giros del
por utilizar como herramienta principal el cálculo espacio bidimensional que forman las bandas del
del NDVI (Fig. 9) que permite una buena compara- IRp y el R. Se persigue que uno de los ejes se orien-
ción e interpretación de los resultados, al tiempo te con referencia a la línea de suelos (la más próxi-
que está bastante extendido tanto en términos gene- ma al eje R) quedando el otro perpendicular al an-
rales, como en investigaciones similares a la que terior. Entre ellos están elPerpendicularVegetation
llevamos a cabo. Index (PVI) (Richardson y Wiegand, 1977) y su

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Fig. 9. NDVI del área de trabajo con representación de las áreas de muestreo de 250 m de radio. Se han invertido los va-
lores de gris en la imagen para facilitar su reproducción. Los tonos mas oscuros expresan los valores mas altos del A^DWco-
rrespondientes a vegetación mas húmeda y densa.

extensión a un espacio multidimensional o Green- los mejor del suelo desnudo. Esto se realizaba me-
Vegetation Index, cuyo ejemplo es la citada trans- diante la combinación lineal de las bandas del sen-
formación Tasseled Cap. sor MSS que, de ese modo, definía cuatro nuevos
La TC, desarrollada por R. J. Kauth y G. Thomas ejes muy correlacionados con las variables que for-
(1976), es una transformación global del mismo maba la nube de puntos del desarrollo vegetativo.
tipo que los Componentes Principales pero con un Las cuatro bandas que se conseguían eran brillo,
carácter más general. Su principal ventaja sobre el verdor, amarillez y no-tal {non-such). Este último
resto de los índices es que proporciona unos resul- eje daba cuenta de la varianza en los niveles del
tados con significación física precisa. brillo no atribuible ni a los suelos ni a la vegetación.
Su procedimiento de obtención se basa en la En nuestro caso hemos realizado esta trans-
evolución espectral de los cultivos durante su desa- formación a partir de la matriz de coeficientes adap-
rrollo vegetativo. Debe su nombre a la forma en tada a las bandas del sensor TM. Esta variación
gorrito con borla {tasseled cap) que adquiere la re- permite la definición de tres bandas nuevas: brillo,
presentación en un espacio tridimensional de la verdor y humedad. En este nuevo espacio vectorial
nube de puntos expresiva de los diferentes estadios se pueden distinguir ya tres planos: a) el de l3.vege-
de los cultivos. tación: formado por el eje brillo y el eje verdor, b)
En esencia lo que los autores de la TC pretendían el de los suelos: formado por brillo y humedad y c)
era buscar unos ejes de variación que maximizaran un plano de transición: formado por el verdor y la
el comportamiento de los cultivos para distinguir- humedad.

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2.4.4. Clasificación supervisada: el 'mapa SO. Finalmente, ya clasificada la cubierta forestal,


forestal de Kargaly' (Fig. 8) se digitalizó vectorialmente para que su manejo
fuera más sencillo y rápido.
La clasiñcación de la imagen ha ido dirigida,
hasta el momento, casi en su totalidad a explorar
la posibilidad de separar la clase formación fores- 2.5. El modelo factorial de Kargaly
tal por su importancia esencial en toda la investiga-
ción. De los dos métodos que existen en clasifica- Recapitulando esta sección, tenemos que el mo-
ción digital de imágenes nos hemos decantado por delo radiométrico de las cubiertas vegetales de Kar-
t\ supervisado. Este método ha orientado un inten- galy está constituido primariamente por dos matri-
sivo trabajo de campo para definir claramente las ces de datos derivados del procesamiento de 6 de las
clases a evaluar en el apartado forestal. Como resul- bandas de una imagtn Landsat 5 TM. Estas dos ma-
tado provisional de este proceso se presenta un mapa trices {NDVI y Tasseled Cap) consisten en datos co-
forestal simplificado cuya leyenda consta de dos ordenados sobre el valor correspondiente de cada
categorías: bosques con y sin presencia de abedules índice de vegetación para cada unidad de informa-
(cft. p. 63). Antes de la clasificación se estudió la ca- ción de la imagen (pixel), es decir, para cada unidad
pacidad de discriminación de las categorías que de 30 X 30 m de la superficie del área de trabajo.
aventuramos como clases espectrales. El método Las matrices de datos constituyen en si mismas
elegido, básico enTD, consiste en la representación el registro de variables aleatorias medidas a nivel
gráfica de los niveles digitales de las categorías de de intervalo,.pero pueden ser representadas de for-
la leyenda para cada banda espectral. Estos gráficos ma analógica como imágenes (de tipo raster) in-
se conocen como diagramas defirmasespectrales y tegrables como "capas" del SIG. Esta técnica per-
dan una idea de si las clases están bien definidas o mite su análisis mediante técnicas SIG, con objeto
hacen necesaria una generalización debido a la mala de establecer las diferencias estadísticas entre las
discriminación de cubiertas. distribuciones de sus valores en áreas específicas
El trabajo propio de clasificación se inicia fijan- del terreno.
do en la escena TM una serie de áreas de entrena- El NDVI es una sola banda, correspondiente a
miento cuya adscripción a una de las clases de la una matriz de dos dimensiones que puede ser trata-
leyenda (en nuestro caso bosques con y sin abedu- da como una única variable (Fig. 9). Por su parte,
les) se conoce. De este modo se precisan las varia- la transformación TC consta de tres bandas que
bles que conforman matemáticamente la clase (11), pueden tratarse independientemente. Es una matriz
las cuales serán utilizadas en la fase de asignación de 5 dimensiones que da lugar a tres imágenes
de cada pixel a su correspondiente clase (12). La diferentes. El modelo radiométrico analógico de
etapa de definición de las áreas de entrenamiento ha Kargaly consta pues de cuatro capas (Fig. 7). A ellas
sido la más delicada. Primero se necesita que los hay que añadir las capas resultantes de procesos de
píxeles sean homogéneos, esto es, no haya píxeles clasificación, como el que da lugar al "mapa fores-
correspondientes a más de una clase. Esta tarea es tal". Ya adelantamos la doble estrategia de análisis
complicada en la zona de estudio por las propias ca- de esta masa de datos: 1) Análisis estadístico: las
racterísticas de las formaciones boscosas, bosques distintas bandas se tratan como variables aleatorias,
riparios, muy estrechos y formados por gran varie- relacionando los parámetros de su distribución en
dad de especies. En segundo lugar, la variabilidad diferentes áreas, delimitadas por criterios que se
en el interior de las clases hizo necesaria más de un exponen más abajo, con las magnitudes de los di-
área de entrenamiento. En cualquier caso, como la ferentes componentes del registro polínico.
clasificación exigía gran precisión se tomaron en- 2) Clasificación: la elaboración de mapas de las
tre 10 y 100 píxeles por clase y banda. formaciones vegetales a partir de la clasificación de
En definitiva, las cubiertas a clasificar impusie- los índices y su corrección con observaciones direc-
ron la elección de áreas de entrenamiento de peque- tas de la verdad terreno da lugar a nuevas variables
ño tamaño pero distribuidas por toda la zona, lo que de análisis. Un ejemplo típico son losmapas de dis-
a la postre resulta ser teóricamente más provecho- tancias creados a partir del mapa forestal para in-
vestigar la influencia de los factores de dispersión
(11) El vector de medias y la matriz de covarianzas de cada del polen arbóreo en la formación de los registros
una de las áreas.
(12) Evidentemente se supone normalidad para las clases. polínicos (Fig. 10).

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En cualquier caso, este modelo contiene datos de 1) obtención de, al menos, un espectro polínico
gran riqueza y accesibilidad operativa sobre la ca- a partir de sedimentos superficiales en un punto
racterización de las cubiertas vegetales de Kargaly. situado aproximadamente en el centro de la UM,
Su superposición al modelo geométrico permite determinado por el modelo de muestreo;
analizar conjuntamente la variabilidad de la vege- 2) toma, en su caso, de muestras palinológicas
tación con los factores topográficos ya citados. adicionales en puntos distintos al centro de cada
Nuestro modelo consiste, finalmente, en una UM donde se localicen formaciones vegetales con
matriz de 9 dimensiones (7 variables mas latitud y potencial interés botánico e incidencia en la forma-
longitud), cada uno de cuyos elementos represen- ción del registro polínico;
ta una superficie ñ'sica de 30 x 30 m, de la que co- 3) inventario florístico de parcelas testigo en
nocemos: torno a los puntos de muestreo;
1) la altitud (en msnm Báltico), 4) información de variables de contextualización
2) la pendiente (en grados en sentido vertical), para cada punto de muestreo referidas a sus condi-
3) el aspecto u orientación de la pendiente (en ciones topográficas y sedimentológicas;
grados en sentido horizontal), 5) descripción de la verdad terreno de cada UM
4) el valor áolNDVI (en niveles digitales), en relación con la interpretación de la variables ra-
5) el valor del índice de humedad de la transfor- diométricas.
mación TC (en niveles digitales), Este proceso de investigación da lugar, por una
6) el valor del índice de verdor de la transforma- parte a una interpretación empírica del modelo del
ción TC (en niveles digitales), paisaje en términos de verdad terreno, y por otra a
7) el valor del índice de suelos de la transforma- un conjunto ordenado y contextualizado de regis-
ción TC (en niveles digitales). tros polínicos. Estos, una vez integrados con los
En principio, cada una de estas matrices repre- datos paleopalinológicos y con secuencias de con-
senta un factor estructural del paisaje. Su conside- trol obtenidas dentro del área de trabajo y en su
ración conjunta nos proporciona una imagen ana- exterior, constituyen la tabla de datos palinológicos
lítica de la variación en el espacio de las cubiertas que será el objeto principal de análisis.
vegetales a partir tanto de la localización de sus El modelo de la lluvia polínica queda definido,
distintas formaciones cuanto de la relación entre sus pues, como una matriz de datos en la que cada UM
características físicas más relevantes y los factores aparece caracterizada por su espectro polínico, re-
topográficos. Así pues, en primera instancia, el presentado por la distribución de frecuencias de los
modelo es útil para comprender la estructura de distintos palinomorfos identificados en el sedimen-
relaciones de estos factores en la configuración de to, y un conjunto de variables de contextualización.
la distribución de la vegetación a escala regional. Esta matriz se integra con el modelo factorial del
paisaje, mediante su incorporación al SIG como una
nube de puntos con atributos. De esta manera es
3. MODELO DE LA LLUVIA POLÍNICA DE posible calcular los valores de las variables del mo-
KARGALY delo factorial para cada punto del muestreo palino-
lógico. La tabla de datos resultante constituye el
3.1. Introducción modelo experimental del problema, susceptible de
ser analizado como una matriz de covarianzas entre
El objeto de la modelización no son, en prime- las distribuciones de los datos palinológicos referen-
ra instancia, los espectros polínicos en si mismos, ciados espacial y cronológicamente y las de las va-
sino sus condiciones de formación. El término "llu- riables topográficas, radiométricas y contextúales.
via polínica" designa, pues, el registro polínico de El alcance de estos datos en relación con la for-
un punto dado y los valores de un conjunto de va- mación del registro polínico a escala local que se
riables en torno a ese punto en una fracción de trata de investigar depende de decisiones metodo-
territorio definida como "unidad de muestreo" (des- lógicas en tres planos:
de ahora UM). La selección de un número represen- 1) definición de las UM;
tativo y probabilísticamente significativo de UMs 2) tamaño de la muestra y selección de las loca-
distribuidas por el área de trabajo va acompañada lizaciones de las UM muestreadas;
de su caracterización palinológica y contextual. 3) criterios específicos del muestreo palino-
Esta caracterización incluye: lógico.

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Las dos primeras cuestiones atañen al modelo de rrepresentados. Sin embargo son igualmente exclui-
muestreo adoptado. El tamaño y forma de las UM bles de la suma base polínica.
determina, en cierto modo la "resolución" del mo- 3) regional: palinomorfos procedentes de taxo-
delo. La decisión a ese respecto está en función de nes cuyo rango de implantación dista mas de 20 m.
criterios palinológicos que se discuten en la sección Los palinomorfos "regionales" podrían formar par-
3.2.1. te del paisaje de la zona de muestreo o no, pero en
Una vez definidas las UM queda por decidir cualquier caso sí se encontrarían en la región estu-
cuántas y cuáles son necesarias para representar diada.
adecuadamente la variabilidad regional lo que, en 4) extra-regional: palinomorfos cuyo aporte
los términos en los que se plantea la investigación, espoxo-poljúttico es totalmente alóctono. Se en-
es un problema estadístico. cuentran incluso en habitats diferentes a los de la
La tercera cuestión se refiere tanto a los criterios región estudiada, localizados a varios kilóme-
técnicos de obtención de los registros polínicos tros de distancia. En Kargaly, serían extra-regiona-
como a los criterios botánicos de organización e les los palinomorfos procedentes de los pinares del
interpretación de los datos palinológicos y contex- Sur de los Urales o Kazajstán, habitats completa-
túales. El principal problema es la homogeneidad mente diferentes del estepario, distantes entre 200
de los datos botánicos actuales y los procedentes de y 300 km.
secuencias paleopalinológicas. Esta categorización permite definir un modelo
geométrico sencillo de zonas concéntricas a partir
del cual puede racionalizarse tanto el trabajo de
3.2. Modelo de muestreo campo como la interpretación de los datos palino-
lógicos y los índices de vegetación. Con objeto de
3.2.1. Definición de las unidades de muestreo articularlo se definieron las UM como cuadrados de
500 m de lado dentro de una retícula que cubre toda
El principal factor que determina la formación de el área de trabajo (Figs. 8 y 9). Esta división del te-
los registros polínicos es la distribución de la vege- rritorio en unidades regulares tiene importantes
tación en torno al punto en el que esta es observa- consecuencias metodológicas. Permite normalizar
da. Este factor se puede descomponer a su vez en la observación de los efectos de extra-localidad y
otros dos: los mecanismos específicos de dispersión localidad mediante la realización de inventarios flo-
polínica de cada tipo de planta y su localización en rísticos en áreas circulares de 250 y 10 m de radio
el espacio. El criterio para la definición de UM debe inscritas en cada UM. Por su parte, gracias a la re-
atender, en nuestro caso, a facilitar el control de este gularidad del esquema de muestreo, se podrá gene-
último factor. ralizar estas observaciones al nivel de los efectos
Los estudios de lluvia polínica nos permiten local-regional-extrarregionaU así como incorporar
concebir el tipo y rango de dispersión de cada pa- muestras adicionales, con objeto de controlar la
linomorfo a partir, fundamentalmente, de la presen- influencia de formaciones singulares de vegetación,
cia actual de ciertos taxones en una determinada o discontinuidades relevantes en la configuración
zona, así como de sus porcentajes en los diagramas paisajística de la UM.
polínicosH:orrespondientes. h2ipoblación objeto de muestreo queda defini-
A tales efectos, Janssen (1966) estableció cuatro da como un conjunto de 546 UMs. Esto predeter-
categorías de palinomorfos en función de la distan- mina a su vez los puntos del territorio que pueden
cia de procedencia de su polen o espora respecto al ser objeto de muestreo palinológico que, en teoría,
punto de muestreo: se reducirían a los centros geométricos de las uni-
1) extra-local: palinomorfos procedentes de dades (sin tener en cuenta las muestras selectivas).
taxones in situ sobre el propio punto de muestreo y La localización efectiva de cada uno de estos pun-
que, por lo tanto, suelen aparecer sobrerrepresenta- tos depende de los criterios de construcción del sis-
dos en los espectros polínicos. Se tiende a excluir- tema de referencias. En Kargaly, la retícula se de-
los de la suma base polínica. finió tomando como centro Gorny 1, de forma que
2) local: palinomorfos cuyo emisor dista 10-20 la delimitación de unidades resulta totalmente in-
m del punto de muestreo. Por regla general forma- dependiente de la distribución de las características
rán parte de las formaciones vegetales propias de la observadas. El conjunto de los centros de sus 546
zona muestreada, sin tener por ello que estar sobre- celdillas constituye en si mismo un modelo de

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maestreo sistemático del territorio. Este tipo de de los estratos derivadas de una muestra pequeña en
muestreo es idóneo para la distribución de caracte- ese estrato" (Cochran, 1978: 128).
rísticas naturales en el espacio (Cochran, 1978: 284 En nuestro caso, y gracias dimodelo factorial del
y ss.). Sin embargo las limitaciones presupuestarias paisaje, podemos establecer un criterio de estrati-
del proyecto hacían imposible adoptar esta estrate- ficación basado en la coherencia geográfica, toman-
gia, por lo que se optó por el modelo de muestreo do como base las distintas unidades de paisaje vi-
aleatorio, que se presenta en la siguiente sección. sibles en el área, y como criterio complementario
maximizar la contextualización del registro pa-
leopalinológico. Con este fin se definieron dos zo-
3.2.2. Diseño muestral nas de muestreo, correspondientes a dos de los dis-
tritos incluidos en clarea de trabajo, para los cuales
Una vez definida la UM como unidad de infor- disponemos de información paleopalinológica:
mación, la estrategia de muestreo debe resolver Gomy y Novenki. Con objeto de adecuar el modelo
cuántas y cuáles de ellas deben ser seleccionadas al marco regular de definición de las UM las unida-
para obtener una aproximación razonable a la "va- des de paisaje elegidas quedaron totalmente inscri-
riabilidad natural" de la población. Subrayamos tas en la retícula de referencia. El resultado se pre-
que, en las condiciones normales de una investiga- senta en la figura 8.
ción real, las decisiones sobre el modelo de mues- El área de Gorny incluye 176 UMs. Forman un
treo deben contar siempre con los medios materia- transecto de 11 x 4 km en dirección E-0, en cuyo
les disponibles y tratar de distribuir las opciones de centro se situa la colina de Gomy (Lám. II) de la que
forma óptima de acuerdo a los objetivos de la inves- proceden tres de las secuencias paleopalinológicas
tigación. De hecho, las decisiones sobre el tamaño en contextos arqueológicos: Gorny 1 y 2 y "Casa
de la muestra están dadas como un factor más del Rusa". Contiene la secuencia ordenada de todas las
problema y configuran un caso típico de "asigna- unidades de paisaje presentes en el área de traba-
ción óptima para un tamaño de muestra fijo" (Co- jo: ladera oriental de la divisoria de aguas, barran-
chran, 1978:138). En el proyecto Kargaly pudimos cos e interfluvios, valle del Usolka y sirt. El tran-
asumir la toma de unas 50 muestras palinológicas secto recoge la articulación de estas unidades, al
dentro de este experimento. incluir el desarrollo completo del Barranco de Mi-
La "variabilidad natural" de la población inves- jailovsky, desde su cabecera a su desembocadura en
tigada está definida en nuestro modelo por un con- el Usolka. Este barranco presenta una fuerte im-
junto de variables que miden la distribución de pronta de las labores mineras modernas, al igual
aquellas características del territorio relevantes para que parte de la vertiente occidental del sirt.
el problema de referencia. El criterio fundamental Inmediatamente al Sur, el área de Novenki com-
de muestreo es que represente adecuadamente la prende 88 UM. Es un rectángulo de 5.5 x 4 km,
distribución de estas variables en el conjunto del centrado en el poblado de la Edad del Bronce de
territorio. En principio este criterio puede satisfa- Novenki, donde efectuamos una secuencia paleopa-
cerse por medio de un muestreo aleatorio simple. linológica en contexto arqueológico. A pocos me-
Sin embargo, dado que debemos contar con un ta- tros del mismo se encuentra el depósito higroturbo-
maño muestral fijo, predeterminado por el coste de so del que procede una de las secuencias tomadas
las observaciones y los recursos disponibles, y co- en depósitos naturales ("Turbera de Novenki").
nocemos la distribución de estas características en Otra segunda ("Terraza de Novenki") se obtuvo en
la población estudiada, optamos por un modelo de un punto del área situado a unos 2 km al NO del
muestreo aleatorio estratificado (Cochran, 1978: mismo. Esta zona de muestreo ocupa la casi totali-
127 y ss.) para aumentar la precisión relativa y, por dad de la cuenca de recepción del Usolka y su cur-
lo tanto, el rendimiento global del muestreo. En so alto, con sus distintas unidades interiores. Al
efecto, "la estratificación puede dar lugar a una contrario que el área de Gomy carece prácticamente
ganancia en precisión de los estimadores de las de indicios de actividad minera reciente.
características de toda la población. Es posible sub- Estas áreas se muestrearon independientemen-
dividir una población heterogénea en subpobla- te, con objeto de retener en la medida de lo posible
ciones, cada una de las cuáles es internamente ho- sus especificidades, como la ausencia o presencia
mogénea de tal modo que se puede obtener un de actividad minera, diferencias de altitud media,
estimador muy preciso de cualquiera de las medias orientación, etc. El tamaño de muestra óptimo para

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cada estrato se determinó por el método de "asig- Después se calcularon las coordenadas precisas de
nación proporcional del tamaño de las muestras" sus centros, definidos comopunto óptimo de mues-
(Cochran, 1978:129 y ss.) con el objetivo de alcan- treo. Estos datos permitieron su localización sobre
zar fracciones muéstrales del 20% para cada estrato. el campo aplicando técnicas de navegación con
Finalmente se seleccionaron al azar 36 UM en el GPS. Sin embargo la localización final de los pun-
área de Gomy y 19 en la de Novenki. El total de 55 tos efectivamente muestreados fue modificada en
unidades resultante supone una fracción muestral ocasiones por criterios de coherencia botánica
del 10% para el caso de un muestreo en una sola (apdo. 3.3.2.1.). Estas modificaciones no sobrepa-
etapa. san el ámbito de error medio de la determinación
La precisión ganada al estratificar la muestra por GPS, que puede aproximarse a unos 100 m
puede evaluarse comparando sus resultados con los antes de la corrección diferencial (13). Este error se
de un muestreo aleatorio simple de toda el área de asume en el trabajo de campo ante la imposibilidad
trabajo, lo que se realiza fácilmente simulando de aplicar tecnologías de corrección en tiempo real
sobre el SIG las distintas hipótesis de muestreo. a la navegación. Ahora bien, una vez elegido el
Así, podemos comparar la precisión de los mode- punto efectivo de muestreo su posición fue determi-
los de muestreo tomando una variable, por ejemplo, nada con corrección diferencial, con objeto de re-
la altitud, y comparando los errores típicos de su ajustar el modelo espacial de muestreo. Una vez
media para las distintas hipótesis: ajustado se pudo comprobar que la desviación me-
- Muestreo sistemático (n=546) = 2.607 dia entre puntos programados y efectivos no exce-
- Muestreo aleatorio simple (n=55) = 5.555 de de los 20 m para el conjunto del área (excluidos
- Muestreo aleatorio estratificado (n=55) = 3.931 los desplazados atendiendo a criterios de coheren-
El modelo elegido representa un término inter- cia palinológica).
medio entre el caso óptimo (e inviable) de un mues- Tras situar cada "punto efectivo de muestreo" se
treo sistemático con una fracción muestral del tomaron muestras palinológicas y realizaron inven-
100% y un muestreo aleatorio en una etapa con tarios florísticos, documentación fotográfica y des-
el tamaño muestral predeterminado por el coste. cripción de la correspondiente UM. Como ya se ha
Este efecto se debe al hecho de que los criterios de dicho, este proceso aconsejó en determinadas oca-
estratificación han minimizado la varianza interna siones la obtención de muestras palinológicas adi-
de los estratos. Podemos decir por lo tanto que, cionales, con el fin de controlar el efecto palinoló-
consideradas las limitaciones externas fijadas por gico de singularidades del paisaje. Estas muestras
el coste, el modelo adoptado resulta el más eficiente se documentaron de la misma forma que las inclui-
posible. das en el muestreo aleatorio, pero se consideran una
serie diferente {muestras selectivas).
Todos estos trabajos se llevaron a cabo en la cam-
3.2.3. Realización paña de campo de agosto de 1998. Se documentaron
un total de 60 UM, de las cuales 55 corresponden al
Con objeto de transformar el modelo de mues- muestreo regular (36 del área de Gomy y 19 de la de
treo escogido en un plan de trabajo de campo se Novenki), 4 a muestras de polen selectivas adiciona-
generaron varias muestras aleatorias (probabilísti- les en dos de las UM de dicho muestreo y 5 al mues-
camente equivalentes) para cada área de muestreo treo selectivo al margen de aquel. Esto supone un
y se compararon entre si atendiendo a dos criterios: total de 64 puntos de muestreo palinológico.
1) representación ponderada de todas las unida-
des de paisaje: se escogen los muéstreos con menor
índice de concentración de puntos, es decir, los más 3.3. Los datos palinológicos
homogéneamente distribuidos dentro de cada zona;
2) minimizar el coste de obtención de muestras: 3.3.1. Introducción
se opta por muéstreos que permitan recorridos de
campo más fáciles y programables en función del Una vez discutidos los criterios de muestreo y
número de jornadas y de su articulación con los caracterización de las UMs, así como las líneas
escasos medios de transporte disponibles.
(13) El sistema de distorsión conocido como "disponibilidad
Las dos series de UM escogidas finalmente re- selectiva", responsable de este error, fue suprimido por el gobier-
presentan un compromiso entre estos dos criterios. no de los Estados Unidos de América en l-V-2000.

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generales de su aplicación, hay que dar cuenta de los nómicos (por ejemplo, conservación diferencial del
criterios específicamente palinológicos. Como se polen) como taxonómicos (criterios de identifi-
sabe, el núcleo del experimento es la constitución cación).
de una tabla de datos palinológicos representativos Los musgos, como captadores naturales, serían
de la lluvia polínica actual, que serán comparados más adecuados para nuestro marco comparativo.
con el cuerpo de datos paleopalinológicos genera- Retienen el polen acumulado en los últimos 20-30
dos en las intervenciones arqueológicas realizadas años, periodo que puede acotarse con precisión
dentro del proyecto. Algunos problemas metodoló- datándolos, por ejemplo, por el análisis de su con-
gicos e interpretativos a ese respecto proceden de tenido en cadmio. Sin embargo la práctica ausencia
las probables diferencias tafonómicas sistemáticas de musgos en la mayor parte de las unidades de
entre muestras superficiales y paleopalinológicas paisaje de Kargaly hacen igualmente inviable esta
(apdo. 3.1.). opción.
La hipótesis metodológica general es que la com- En consecuencia se optó por reproducir el méto-
paración entre datos palinológicos actuales y do que se emplea en la extracción de sedimentos en
arqueológicos requiere que tanto los métodos de ob- posición estratigráfica, tomando como objeto de
tención de las muestras como los de su procesa- muestreo el horizonte superficial del suelo actual
miento para extraer el registro polínico sean homo- considerado en su conjunto como una unidad estra-
géneos. Esta homogeneidad metodológica permite tigráfica. Siguiendo ese criterio se recogieron 50 gr
controlar la variabilidad tafonómica e incorporarla de los 10 cm superficiales del suelo. Suponemos
al modelo, separándola de la variabilidad específi- que e3tas muestras, al igual que las procedentes de
camente producida por los factores paisajísticos. En contextos arqueológicos, representan una muestra
esta sección se discuten los criterios a los que ha aleatoria del contenido en polen de una unidad es-
dado lugar esta hipótesis y su aplicación a la obten- tratigráfica, y que este contenido es representativo
ción de los 64 espectros polínicos que, junto con el de las condiciones de lluvia polínica durante su
resto de los datos que caracterizan a las UMs, cons- periodo de formación.
tituyen el modelo de la lluvia polínica actual de Esto último plantea el problema del referente
Kargaly. Estos criterios se refieren al método de cronológico de los espectros polínicos recuperados.
extracción de los sedimentos superficiales, a la lo- Las fechas de C14 disponibles para niveles arqueo-
calización exacta del punto en la que se practicó en lógicos y de depósitos naturales de la zona permi-
cada caso y al registro de sus condiciones contextúa- ten aproximar provisionalmente una curva de sedi-
les específicas de relevancia tafonómica. mentación media para la región, a partir de la cual
podemos estimar el periodo de formación de la capa
superficial del terreno entre 50 y 30 años. Dispone-
3.3.2. Metodología de obtención de los espectros mos de información documental sobre el paisaje de
polínicos Kargaly para todo este periodo, lo que facilita con-
siderablemente la interpretación. Ahora bien, estas
Los estudios de lluvia polínica actual se suelen estimaciones se ven en la práctica muy afectadas
basar en dos tipos principales de recolección: me- por la variabilidad de las condiciones locales de
diante captadores especiales o mediante la toma de formación de suelos, que dependen de diversos fac-
muestras de musgos. tores, ambientales y antrópicos. Resulta imposible
En el primer caso, se obtiene una medida de la fijar una "cronología fina" para los procesos de for-
lluvia polínica del año en curso. La necesidad de mación de suelo. Pero esta situación es en todo
comparar nuestros datos palinológicos actuales con análoga a la que plantean los registros paleopalino-
muestras procedentes de sedimentos arqueológicos lógicos. Al conceptualizar el marco comparativo a
excluye esta opción por dos razones: partir de unidades estratigráficas introducimos en
1) las muestras paleopalinológicas de sedimen- el registro polínico actual la misma indeterminación
tos representan el resultado acumulado de periodos cronológica que se asume en el paleopalinológico.
de tiempo indeterminados, aunque en cualquier Pero a la vez esto nos permite fijar criterios de con-
caso prolongados; trol para los efectos tafonómicos de esta indetermi-
2) no es posible comparar muestras de polen nación, al desplazarse el problema a la naturaleza
fósil y actual sin asumir fuertes sesgos en varios edafológica de los sedimentos. Así, tanto la veloci-
aspectos relevantes de la comparación, tanto tafo- dad relativa de formación de un horizonte estrati-

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gráfico, como sus cualidades en la captación de Aceptar las condiciones del muestreo en lo que
polen y sus efectos en la conservación del mismo, se refiere al peso relativo de los suelos alterados
pueden considerarse homogéneas para cada tipo de implica una pérdida de información. Sin embargo,
suelo presente en el área de trabajo. Por lo tanto desde la lógica de los objetivos del experimento, la
pueden controlarse los sesgos producidos por la comparación entre muestras procedentes de campos
naturaleza de los sedimentos mediante algunas va- de cultivo y de suelos naturales retiene información
riables clasiñcatorias, no necesariamente muy com- de gran interés, al permitir identificar pautas de
plejas. formación del registro polínico diferenciadas en los
Ahora bien, todas estas reflexiones resultan per- suelos cultivados y naturales. Estos patrones pue-
tinentes sólo si podemos asumir que tomamos den tener valor prospectivo en la identificación de
muestras de suelos naturales formados a lo largo de las condiciones tafonómicas de muestras paleopa-
un proceso continuo y no alterados por remociones linológicas.
profundas que hayan modificado su estructura. Esto Ahora bien, atendiendo al significado propia-
no puede suponerse para los terrenos cultivados mente paisajístico de los datos palinológicos, y
recientemente que tienen un peso abrumador en el dada la limitación del tamaño de la muestra, el
paisaje actual de Kargaly. número de observaciones en terreno cultivado re-
Por lo tanto, el control de los sesgos tafonómi- presenta efectivamente una pérdida de información,
cos en la muestra debe considerar dos posibles fuen- en la medida en que supone escindir la muestra en
tes de variabilidad: la dicotomía suelos naturales / dos series de datos tafonómicamente incompati-
suelos cultivados y la variabilidad edafológica. Los bles.
problemas que ambas plantean han sido resueltos Las decisiones adoptadas en el curso de la inves-
mediante criterios de decisión específicos durante tigación trataron de (1) minimizar el efecto de esta
el proceso de muestreo y la creación de variables de contradicción, planteando un compromiso equili-
contextualización, tal como se discute a continua- brado entre los distintos objetivos del experimen-
ción. to y sin alterar las condiciones del muestreo (bási-
camente el carácter aleatorio de la selección de
puntos) y (2) controlar los sesgos tafonómicos
3.3.2.1. Tratamiento de la dicotomía suelos mediante su incorporación al modelo en la forma de
naturales /suelos cultivados una variable de control.
Esta última se informó atendiendo a los distin-
El paisaje actual de Kargaly está profundamen- tos contextos posibles de muestreo, que se agru-
te modificado por las condiciones creadas por la paron de acuerdo al grado de alteración de las
colonización agrícola soviética de la zona, que sus- condiciones naturales de formación de suelo. Se
tituye con un paisaje agrario socialista el anterior consideraron "suelos naturales" aquellos sin trazas
paisaje minero resultante de la explotación de los de alteración. Dentro de ellos se distinguieron dos
recursos cupríferos entre mediados del siglo XVIII variedades contextúales: praderas naturales (inclu-
AC y principios del siglo XX AC. Este proceso de yendo todas las variedades esteparias) y bosques
sustitución se consolida a principios de los años 50: (incluyendo las formaciones riparias).
las ediciones cartográficas de 1957 muestran el Los "suelos alterados" se agruparon en dos ca-
mismo sistema actual de parcelación y la red de tegorías. Por un lado aquellos terrenos en los que
caminos y asentamientos. los usos del suelo no implican remociones profun-
La agricultura en la región está ampliamente das que puedan haber alterado la estructura sedi-
mecanizada. Esto significa que los terrenos de cul- mentaria: pastos y zonas de paso de ganado, áreas
tivo son la mezcla de un amplio paquete estratigrá- mineras, áreas de ocupación humana y bordes de
fico que en ocasiones puede involucrar a toda la cultivo (se sobreentiende que en estas zonas se se-
serie edafológica desde la roca de base. Esta situa- leccionaron emplazamientos de muestreo que ofre-
ción afecta a casi un 60% de la superficie total del cieran garantías de estabilidad edafológica). Por
área de trabajo. Por lo tanto, es inevitable que una otro, se clasificaron como "cultivos" los emplaza-
proporción similar de los puntos de muestreo pro- mientos con evidencias de remociones profundas
gramados estén situados en este tipo de terrenos. del terreno por uso de máquinas agrícolas, tanto en
Efectivamente, 33 de los 55 puntos lo están, lo que el presente como en los últimos 50 años. Esto inclu-
supone exactamente un 60% de la muestra. ye, por lo tanto, los campos labrados en la actuali-

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dad, pero también los barbechos y las parcelas forestales. Estos puntos faltaban en el muestreo
abandonadas, aunque hayan sido ocupadas por ve- programado, si bien 6 de ellos (10.9%) se localiza-
getación esteparia "natural". ban a menos de 100 m de un bosque.
La categorización de los contextos de muestreo
permitió analizar el modelo muestral y ajustar las
decisiones a los objetivos sin alterar las condiciones 3.3.2.2. Tratamiento de la variabilidad
generales del muestreo. Para ello se utilizaron dos edafológica
sistemas: ajustes a pequeña escala en la localización
de los puntos efectivos de muestreo y obtención de La variabilidad específicamente edafológica de
muestras selectivas. En el primer caso el objetivo era los sedimentos, en cuanto factor determinante de la
doble: por un lado, evitar la sobrerrepresentación de formación del registro polínico, es en parte inde-
los terrenos removidos; por otro obtener un perfil, pendiente de la dicotomía examinada en la sección
tafonómicamente compatible con la serie principal anterior. Si bien los cultivos tienden a localizarse en
de datos, de la formación de registro polínico en el suelos especialmente aptos, el carácter extensivo y
interior de las unidades de cultivo. mecanizado de la agricultura moderna de Kargaly
En efecto, debe tenerse en cuenta que los cam- y la relativa homogeneidad de los suelos de la re-
pos de cultivo, en cuanto unidades de paisaje, con- gión, hacen irrelevante esta tendencia. A efectos del
tienen otros elementos además de las superficies control de este factor en el modelo consideraremos
labradas: lindes, caminos y áreas de reserva. En dos dimensiones básicas de varialidad en la natura-
Kargaly estas últimas están frecuentemente en co- leza de los suelos, sean estos cultivados o no: la
nexión con la presencia de labores mineras que clasificación edafológica general y el grado de hu-
hacen imposible el uso de máquinas agrícolas pe- medad edáfica.
sadas. En cierto sentido, la caracterización palino- La distribución de los suelos en la región de
lógica de los campos cultivados como unidad de Kargaly es muy homogénea, como corresponde en
paisaje requeriría el análisis de esta variabilidad general a las estepas euroasiáticas, con un predomi-
interna. De cualquier modo, ni siquiera en el inte- nio absoluto de los suelos tipo chernozem, sólo al-
rior de las UM cultivadas en su totalidad (un 36% terado por los escasos afloramientos de sustratos
para el conjunto de las dos áreas de muestreo) todos arcillosos y de descomposición de las areniscas de
los puntos posibles de muestreo corresponden a base. A partir de las observaciones in situ se pudo
suelo efectivamente cultivado, aunque la probabi- establecer que la totalidad de las muestras superfi-
lidad de que así sea es abrumadoramente más alta ciales se distribuye en dos categorías edáficas: cher-
que cualquier otra opción. nozem (86%) y suelos subarcillosos (14%).
Como se ha dicho, 33 de las 55 muestras progra- La humedad edáfica es un factor adicional rele-
madas (60%) se localizaban directamente sobre vante, que puede determinar variaciones en el com-
terreno cultivado. Sin embargo, en 11 ocasiones, portamiento de cada tipo de suelo en relación con
pequeños desplazamientos, en todo caso inferiores la captación y conservación de polen. La humedad
al error medio de navegación asumido en el proce- edáfica puede ser controlada también a partir de las
so de localización, permitían elegir emplazamien- observaciones in situ y el análisis de los propios
tos sobre suelos estables dentro de unidades to- espectros polínicos, evaluando la presencia de hi-
talmente cultivadas. En tales casos se decidió dro-higrófitos en los mismos. Atendiendo a este
descartar el punto programado, reduciendo así el último criterio se construyó una escala de 4 grados:
peso global de los suelos de cultivo en el muestreo, alta, media, baja y nula. Su combinación con la que
sin alterar sus condiciones generales de representa- recoge los tipos de suelo da lugar a 8 variantes edá-
ción global en cuanto unidades de paisaje. Esta re- ficas, de las cuales sólo 7 están representadas en el
presentación queda desdoblada en dos series de muestreo superficial.
muestras independientes y con condiciones tafonó- Ahora bien, dado el intenso grado de antropiza-
micas diferentes. Las 11 muestras "desplazadas" se ción del paisaje kargaliense, la naturaleza del sue-
integran por su parte en las categorías correspon- lo no es el único factor que debe ser considerado.
dientes, particularmente "borde de cultivo" y "áreas Además de la destrucción de la estructura natural de
mineras". los suelos ocasionada por su remoción (cft. sección
Por último, 4 de las 9 muestras selectivas se ob- anterior), ahora tendremos en cuenta los efectos de
tuvieron en suelos en el interior de formaciones la acción humana en relación con la composición

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química del suelo. Las actividades ganaderas o, en las especies inventariadas en las unidades de paisaje
general, la presencia humana intensa (por ejemplo identificadas, combinada con criterios morfológi-
en áreas de ocupación antigua o reciente) puede cos. Los grupos quedaron definidos como sigue:
alterar drásticamente la composición de los suelos A. árboles y arbustos de la ripisilva local, inclu-
naturales (por ejemplo mediante amplios aportes de yendo los pozos mineros
nitrógeno). Estas posibles fuentes de variación se B. árboles y arbustos alóctonos con carácter re-
pueden recoger igualmente mediante combinacio- gional o extra-regional
nes de variables ordinales establecidas a partir de C. cultivos
los inventarios florísticos, atendiendo a la propor- D. herbáceas exclusivas de la ripisilva o de los
ción del recubrimiento de nitrófilas (indicativas en pozos mineros
general de actividades antrópicas) y de ruderales y E. arbustos y herbáceas típicamente esteparios
otros indicadores de actividad ganadera. De esta F. especies indicativas de actividad antrópica
manera se construyeron dos escalas de cuatro nive- (salvo cultivos)
les (alto, medio, bajo y nulo) para el grado de antro- G. hidro-higrófitos y pteridófitos
pización y los indicios de actividad ganadera. H. arbustos y herbáceas de amplio espectro eco-
lógico
M. microfósiles no polínicos.
3.3.3. Composición general de la tabla de datos Estos agrupamientos tienen un valor fundamen-
palinológicos talmente prospectivo, por cuanto permiten simpli-
ficar el análisis exploratorio del modelo.
Las 64 muestras de sedimentos superficiales Finalmente, y con objeto de completar la repre-
extraídas en Kargaly (campaña de 1998) se proce- sentación de los factores contextúales de origen
saron y analizaron bajo los mismos criterios de botánico, entre todos los palinomorfos identifica-
identificación y recuento que las 11 secuencias dos, se llevó a cabo una selección de acuerdo al
paleopalinológicas y las 14 muestras selectivas modo de dispersión de su polen. Las dos categorías
(campaña de 1997), que constituyen el resto del establecidas fueron las siguientes: anemófilos, si
corpus de datos palinológicos del proyecto. Los dispersan su polen por el viento; y entomófilos, si
datos resultantes, como es usual, registran para cada lo hacen con la intervención de insectos. Entre los
caso la frecuencia de los distintos tipos de palino- anemófilos se seleccionaron A/ni/5, Betula, Popu-
morfos (pólenes, microfósiles y esporas) identifi- lus. Que reus robur i., Abies, Picea, Pinus sy Ivés tris
cados en cada muestra. En el conjunto del corpus t., Cerealia, Gramineae, Ephedra distachya t., San-
ha sido posible identificar 137 palinomorfos, de los guisorba officinalis, Rumex acetosa t., Rumex ace-
cuáles sólo 111 están presentes en las muestras su- tosella t. y Chenopodiaceae/Amaraní/zw^'. Los
perficiales. entomófilos incluyen a Rosaceae indif., Boragina-
La formalización estadística de estos datos plan- ceae, Helianthemum t., Leguminosae, Cichorioi-
tea algunas cuestiones previas acerca de las estra- deae, Labiatae, Polygonum aviculare t., Resedaceae
tegias de modelización y la conceptualización de y Urticaceae. El palinomorfo Artemisia se conside-
los distintos elementos del problema, que se dis- ró dentro de ambas categorías.
cutirán en la sección siguiente. Por otra parte, la
extensión del inventario de palinomorfos identifi-
cados implica serias dificultades para el análisis: 3.3.4. Criterios de modelización y estrategias de
muchos de ellos son tremendamente minoritarios, análisis
mientras que otros presentan siempre altas propor-
ciones. Además, el significado en términos de pai- Desde un punto de vista estrictamente probabi-
saje vegetal no viene dado por palinomorfos aisla- lístico cada espectro polínico es la representación
dos, sino por asociaciones. Todo ello exige adoptar de la distribución de una única variable (cuyos va-
estrategias de reducción de los datos, creando varia- lores corresponden al inventario de clases taxonó-
bles agregadas. micas) en una muestra (constituida por el total de
Con este fin, todos los palinomorfos identifica- palinomorfos identificados) extraída de una pobla-
dos se ordenaron en diversos grupos ecológicos, de ción (consistente en el total de palinomorfos exis-
acuerdo al catálogo florístico de la zona de estudio. tentes en el sedimento procesado). Asumimos que
Su elaboración atiende a la presencia recurrente de estas "poblaciones" son, a su vez, muestras de una

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Única población hipotética constituida por todos los distribución muestral, cuyos parámetros pueden
palinomorfos potencialmente susceptibles de figu- considerarse estimadores de los de la distribución
rar en la muestra en la totalidad del área investiga- de dicho palinomorfo en el área investigada. Sobre
da. Esta hipótesis da coherencia a la comparación este supuesto se puede orquestar una estrategia de
a escala regional entre espectros polínicos, que análisis basada en la comparación paramétrica del
quedaría estructurada como la comparación entre comportamiento de las distintas clases taxonómi-
distribuciones de frecuencias de una única variable cas en relación con otras variables del modelo, to-
nominal en muestras independientes. Este enfoque, pográficas, radiométricas o contextúales.
que podemos lldimai holístico, impone una estrate- Estas dos estrategias de análisis pueden desa-
gia de análisis basada en la comparación de puntos rrollarse complementariamente a partir de una úni-
de muestreo entre sí, en función de la similitud de ca matriz de datos, que recoge las frecuencias ab-
la composición cuantitativa de su inventario de solutas de cada palinomorfo en cada punto de
palinomorfos. Un ejemplo típico es el análisis de muestreo, conceptualizado como "caso". Eventual-
conglomerados, frecuentemente utilizado en pali- mente se deberán discutir las transformaciones
nología. de los datos necesarias para dar coherencia a cada
El enfoque anterior se contrapone con la práctica análisis.
de lo que podemos llamar enfoque analítico, muy Por ejemplo: a la hora de definir cada clase taxo-
frecuente en la bibliografía sobre modelización nómica como variable continua, puede proceder su
estadística de datos palinológicos que se basa en la transformación a una escala que elimine la influen-
consideración de cada clase taxonómica como una cia del tamaño de la muestra: proporciones, porcen-
variable independiente, medida a nivel de interva- tajes o algún proceso de normalización. En este
lo. Sobre este supuesto podemos aspirar a investi- último caso debería decidirse si la base de la trans-
gar, por ejemplo, la correlación entre distintos pa- formación debe ser el total de cada palinomorfo o
linomorfos, asumiendo que sus frecuencias en cada el de cada muestra.
caso son medidas independientes de la cantidad de
cada palinomorfo referidas a una escala continua e
independiente. Tendría sentido, por lo tanto, hablar 4. EXPLOTACIÓN DEL MODELO
de la media o la desviación típica de tal palinomorfo EXPERIMENTAL: ALGUNOS EJEMPLOS
en tales grupos de casos.
Esto plantea algunos problemas metodológicos 4.1. Introducción
de fondo. Los datos de frecuencias de clases taxo-
nómicas sobre muestras independientes determinan El modelo experimental resultante de la secuen-
que la probabilidad de cada taxón en cada caso de- cia de procesos de modelización e información que
penda de la del resto y del tamaño de la muestra. se han descrito en las secciones anteriores es una
Esta última dificultad se suele obviar recurriendo a matriz estructurada de datos que contiene una repre-
los porcentajes, pero eso no elimina la autocorrela- sentación significativa tanto de la variabilidad de la
ción de la matriz de datos. La consideración de las lluvia polínica en la actualidad, cuanto de una se-
clases taxonómicas como variables aleatorias inde- rie de factores geográficos relevantes en la explica-
pendientes parece, cuando menos, forzar las impli- ción de dicha variabilidad, según el modelo teóri-
caciones estadísticas del tipo de observación empí- co expuesto.
rica que constituye un análisis polínico en realidad: En su estado actual de elaboración, la matriz
una clasificación, no una operación de medida. La general consta de dos partes que recogen los datos
revisión crítica de la práctica estadística en palino- de los espectros polínicos (A) y paleopolínicos (B).
logía que ello sugiere, en cualquier caso, cae fuera La matriz A tiene 76 filas por 157 columnas. Las
del propósito de este trabajo. Por otra parte, el nú- filas corresponden al total de espectros polínicos,
cleo significativo de esta práctica parece plausible: considerados como casos de la tabla. Las columnas
las probabilidades observadas de cada clase taxonó- contienen las variables del modelo.
mica individualmente considerada pueden acep- La matriz B recoge los 90 espectros paleopolí-
tarse razonablemente como estimaciones de la pre- nicos, agrupados en 11 secuencias. En ocasiones los
sencia del correspondiente palinomorfo en un espectros de sus niveles superficiales se han consi-
sedimento. Así, la serie de valores de dicho palino- derado parte de ambas matrices y se han calculado
morfo en el conjunto de los casos constituiría una los valores de todas las variables para ellos.

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En cuanto a las variables, 137 columnas corres- Además de las radiométricas, el modelo facto-
ponden a las frecuencias de cada palinomorfo iden- rial del paisaje incluye variables de segundo orden,
tificado en cada espectro. Una columna más pre- derivadas de la clasificación de aquellas. A partir del
senta el total de palinomorfos identificados en mapa forestal de Kargaly, ya disponible, se han
cada muestra, y sirve de base para el cálculo de pro- calculado 3 variables más para la matriz. Recogen
porciones. la distancia lineal de cada punto de muestreo a la
El resto de las variables contienen datos calcula- masa forestal más cercana: dos de ellas en cada una
dos a partir del modelo factorial del paisaje o deri- de las categorías de la leyenda del mapa (bosques
vados de la observación directa del terreno. Los pri- con y sin abedules) y la tercera independientemente
meros son las 5 variables topográficas (latitud, de la composición de la masa forestal (Fig. 10).
longitud, altitud, pendiente y aspecto) y los datos La matriz se completa con un conjunto de varia-
radiométricos que proceden de las 4 variables prima- bles nominales u ordinales, que caracterizan di-
rias del modelo del paisaje {NDVI, índices de hume- versos aspectos del contexto de cada punto de
dad, suelos y vegetación). Los datos incorporados a muestreo palinológico. La forma en la que se han
la matriz son la media y desviación típica de la dis- definido estas variables se ha discutido anterior-
tribución de cada una de estas variables en áreas de mente (sección 3.3.2.). Tres de ellas (grado de an-
250 m de radio en torno a cada punto de muestreo, tropización, intensidad de la actividad ganadera y
según el modelo que se presenta en lafigura9 y se ha grado de humedad edáfica) se han definido a partir
discutido en la sección 3.2. Por lo tanto, la matriz de sus indicadores palinológicos sobre una escala
contiene 8 columnas de datos radiométricos. ordinal de 4 valores (de máximo a mínimo). La

Fig. 10. Mapa de distancias a "bosques con abedules". Los triángulos oscuros representan las muestras cuyos residuos
del modelo de distancias son menores de - 4 desviaciones típicas.

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variable "contexto" consiste en una escala nominal Esta sección presenta algunos ejemplos de la
con 9 valores, correspondientes a los distintas uni- calibración y exploración del modelo.Estos ejem-
dades de terreno presentes en el área. En la misma plos aunque utilizan sus datos, no pretenden ofre-
línea, una variable recoge el tipo de formación ve- cer resultados finales, sino, en todo caso, indica-
getal en la que se encuentra cada punto, según una ciones de las tendencias y mostrar el manejo del
escala nominal de 11 categorías, establecidas a par- modelo y su posible utilidad.
tir de los inventarios florísticos. El tipo de suelo
da lugar a una variable dicotómica {chernozem o
subarcilloso). Por último, una variable ordinal de 4 4.2. Análisis de la distribución de Betula
niveles da cuenta del grado de cobertura de las tie-
rras cultivadas en la UM en la que está situado cada La caracterización y calibración de las variables
punto muestreado. del modelo consiste en el análisis individualizado
Según el diseño general de la investigación, este de la covarianza de cada tipo de palinomorfo iden-
conjunto de datos debe ser útil para explicar los tificado (o asociaciones relevantes de los mismos)
procesos de formación del registro polínico en re- con el resto de las variables del modelo, de acuer-
lación con la morfología del paisaje. Como se ha do con las hipótesis básicas. La forma general de
dicho, el término experimental hace referencia a la estas hipótesis es: "el factor/covaría significativa-
forma en la que se debe afrontar esta investigación, mente con el palinomorfo p'\ Esto significa que
mediante la formulación y contrastación de hipóte- conocido el valor de dicho factor en un punto dado,
sis estadísticas. El trabajo con el modelo requiere, podemos hacer predicciones razonables sobre el
por lo tanto, la formulación de las cuestiones inter- valor del palinomorfo, dentro de un determinado
pretativas en los términos de experimentos estadís- intervalo de confianza. Este trabajo nos permite
ticos. establecer en qué medida los factores contextúales
La primera fase de exploración de los datos ca- y tafonómicos inñuyen por si mismos, o en combi-
libra el propio modelo. Se trata de establecer la nación con otros, en la varibilidad espacial de la
cantidad de información retenida por el modelo, lluvia polínica y establecer un modelo predictivo.
y en qué medida es significativa en relación con Esta etapa de análisis individualizado de las va-
el diseño teórico de la investigación, permitiendo riables tiene por objeto localizar efectos significa-
contrastar sus hipótesis básicas. El modelo debe tivos de estas sobre la varibilidad de cada palino-
contener pues información suficiente como para morfo. Resulta imposible, dado el carácter de este
caracterizar los factores contextúales y tafonómicos artículo, su desarrollo sistemático. Cada elemento
y evaluar su efecto sobre la variabilidad de los de la lista de palinomorfos identificados requiere
datos palinológicos. Si ese efecto es significativo, sus propios contextos botánicos y biogeográficos de
entonces determinará patrones observables de va- interpretación, y se verá afectado por los factores
riabilidad espacial de la lluvia polínica. El conjunto contextúales y tafonómicos de distintas formas, que
de la investigación tiene por objetivo su identifica- es necesario identificar y caracterizar durante la
ción y análisis. investigación. Por otra parte, cada uno de estos
La segunda fase caracteriza y analiza esos patro- taxones tiene un significado específico en relación
nes en relación con la morfología del paisaje. Esto con las hipótesis interpretativas de referencia.
significa analizarlos a partir de los datos del modelo Utilizaremos en los ejemplos un taxon arbóreo,
radiométrico del paisaje. Ello requiere múltiples conectado con el principal problema interpretativo:
enfoques metodológicos, tanto analíticos como cla- la evaluación de los recursos forestales en relación
sificatorios, cuyo objetivo es establecer un mode- con la discordancia entre la disponibilidad actual de
lo de representación entre el registro polínico y la recursos forestales y las expectativas creadas por las
distribución de la vegetación. hipótesis interpretativas derivadas del registro ar-
Por último se comparan las secuencias paleopa- queológico. Si consideramos las cifras de produc-
linológicas a partir de la aplicación de los modelos ción metalúrgica deducidas por Chernyj para la
predictivos derivados del trabajo con el modelo Edad del Bronce, debemos suponer que las masas
experimental. A partir de este análisis, el conjunto forestales de Kargaly fueron mucho más extensas
de los registros palinológico y paleopalinológico se entonces que en la actualidad (del orden de tres
transforma en un campo de contrastación de hipó- veces más).
tesis interpretativas. El enfoque más simple posible consiste en usar

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la distribución actual de los palinomorfos de las getal apto para las labores metalúrgicas. Los proble-
especies forestales autóctonas como referencia mas que nos ocupan tienen por lo tanto una singu-
comparativa para la interpretación de los datos pa- lar relación con la distribución át Betula. Interesa
leopalinológicos. Así, por ejemplo, tomamos la determinar si su localización en contextos topográ-
especie local de máximo valor energético, Betula, ficos muy determinados y discontinua en el espa-
y comparamos los valores de su distribución actual cio, es residual, resultado de la sobreexplotación de
y en las muestras paleopalinológicas correspon- los bosques, o por el contrario es extrapolable al
dientes a niveles de la Edad del Bronce. El prome- pasado. Para ello es necesario establecer de qué
dio de la proporción es superior en las muestras de forma el registro polínico actual refleja dicho patrón
la Edad del Bronce (9.1046) que en las actuales espacial.
(5.3612), y esa diferencia (3.7434) no es significa- En primer lugar, de acuerdo la comparación de
tiva (T = 1.719, gl= 122, sig.= 0.088). las secuencias paleopolínicas de la colina de Cor-
Aunque las diferencias de medias son muy acu- ny (sección 1.3.), asumimos que hay una fuerte
sadas, este resultado no corrobora la hipótesis de correlación entre la distancia del punto de observa-
una fuerte pérdida de recursos forestales en la re- ción y las fuentes emisoras de polen y el peso de
gión. Pero una comparación como esta, basada en este en el registro polínico. A partir de este supuesto
la tendencia central de las distribuciones, sólo pue- formulamos la hipótesis básica de un modelo pre-
de mantenerse sobre el supuesto de que la distribu- dictivo: existe una relación significativa entre la
ción de los palinomorfos sea aleatoria con respec- distancia a la fuente emisora y la proporción de
to al espacio. En tal caso las diferencias entre las Betula en cada muestra. Esta relación puede ser
muestras individuales se pueden atribuir al azar, y caracterizada para las condiciones actuales investi-
la media de la distribución regional puede tomarse gando la correlación entre la cantidad de polen y la
como una medida comparable de la extensión de la distancia de cada punto a la formación forestal más
cobertura de esa especie. Esta hipótesis se basa, a próxima a partir de los datos del modelo (Fig. 10).
su vez, en el supuesto de la correlación positiva y En este análisis exploratorio tiene sentido con-
significativa entre el peso de los palinomorfos en el siderar conjuntamente todas las muestras que figu-
registro y la superficie de cobertura de las corres- ran en la matriz de datos del modelo: los dos mués-
pondientes especies productoras. Esta última hipó- treos aleatorios (series MA/Gorny y MA/Novenki)
tesis no se somete ahora a contraste, aunque la dis- y.las muestras selectivas tomadas en las campañas
cutiremos más adelante. de 1997 (TI) y 1998 (MO). Sin embargo la compo-
Sin embargo (cft. sección 1.3.), para Betula, fac- sición de la matriz debe ser tenida en cuenta, y un
tores locales como la cercanía a una fuente emiso- análisis confirmatorio posterior debe proceder a
ra de polen pueden influir fuertemente en su repre- partir de la comparación entre estas series.
sentación en el registro polínico. Si esto es así en un La figura 11A representa el modelo geométrico
grado significativo, entonces la comparación direc- de la hipótesis general o "modelo de distancias": la
ta de tendencias centrales entre los datos prehistó- distribución de la proporción de Betula aparece
ricos y actuales pierde parte de su significado. sobre el eje de ordenadas y la distancia a la forma-
Este problema se explora mediante experimen- ción de abedules más próxima sobre las abscisas.
tos a partir de los datos del modelo: identificación En él están la totalidad de las muestras de super-
de las fuentes de varianza de la distribución de los ficie disponibles, tanto los muéstreos aleatorios
datos polínicos. como los selectivos. Finalmente se ha incluido la
En la actualidad el abedul es la especie predomi- recta de regresión, que es la representación geomé-
nante en los bosques galería que flanquean los cur- trica de la solución más simple al problema.
sos de los barrancos (Lám. I), con especiales con- Un primer examen del gráfico sugiere dos obser-
centraciones en sus cabeceras sobre la divisoria vaciones. En primer lugar ilustra una cierta regula-
de aguas (Fig. 8), mientras que está prácticamente ridad en el comportamiento espacial de Betula: la
ausente de las formaciones riparias en los cursos curva descrita por los valores máximos, que decre-
fluviales permanentes, donde predominan Salix y cen a medida que aumenta la distancia. Sin embar-
Populus. En los bosques de barranco, el abedul se go, por debajo de esta curva de máximos, no pare-
combina en distintas proporciones con especies ce haber un orden perceptible en los datos, lo que
como Alnus, Populus trémula, etc. que carecen, en indica la actuación de factores restrictivos diferen-
principio, de valor en la producción de carbón ve- tes a la distancia. Por otra parte, el ajuste del modelo

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Si aceptamos este modelo estadístico como ex-


presión de la hipótesis general sobre la correlación
entre distancia y peso de Betula en el registro, po-
demos atribuir los errores de predicción (o residuos
del modelo) a la influencia de factores, en principio
independientes de la distancia. Es decir, la ecuación
del modelo logarítmico nos permite predecir el
valor dt Betula en un punto dado si este dependie-
ra exclusivamente de la distancia. La diferencia
entre esta predicción y el valor realmente observa-
do en cada caso de la tabla se debe a la actuación de
otros factores, sean topográficos o contextúales.
Podemos anaüzar la distribución de estos errores en
relación con otras variables con objeto de mejor
nuestras predicciones.
La distribución tipificada de los residuos funda-
mentará una segunda etapa de análisis, donde inten-
taremos localizar las fuentes de la porción de va-
rianza de Betula no explicada por el modelo de
distancia. Como primer paso, cruzamos la distribu-
ción con todas las variables contextúales para esta-
blecer cuáles explican por si mismas porciones sig-
nificativas de varianza. A continuación se presentan
los casos en los que esto sucede, es decir, donde las
distribuciones de valores de residuos generadas por
las variables contextúales son significativamente
distintas, según el modelo general de análisis de la
varianza. Esto viene a significar que cada variable
permite observar errores sistemáticos del modelo de
distancias asociados con distintos tipos de contex-
tos. Estos resultados, aunque preliminares como se
ha subrayado y sujetos a un análisis confirmatorio
posterior, constituyen en si mismos una evidencia
de segundo orden sobre la complejidad de los pa-
Fig. 11. Modelo geométrico del modelo de distancias. En trones espaciales de variabilidad del registro polí-
ordenadas la distribución de la proporción de Betula y, nico, y requerirán una discusión interpretativa es-
sobre las abscisas, la distancia a la formación de abedules pecífica.
mas próxima. A. Curva de ajuste del modelo. B. Recta de Las variables que modifican significativamente
regresión. la distribución de los residuos del modelo de distan-
cias son las siguientes:
lineal es muy pobre (R= 0.355; R^ corregido= - ZONA: zonas de muestreo a las que se asignan
0.112), aunque significativo (F= 8.965; gl= 64; los casos, concretamente Gorny y Novenki.
prob= 0.004). Sólo explica una pequeña cantidad de - 0R4: orientación de la pendiente agrupada en
varianza (algo más del 11% del total) lo que, uni- cuadrantes (N, S, E y O) más un valor "llano" para
do al diagnóstico anterior sobre factores restricti- aquellos puntos situados sobre una pendiente de
vos adicionales, descarta la utilidad de un modelo cero grados.
predictivo lineal. Podemos mejorar la hipótesis - CULTIVOS: grado de cobertura de los terrenos
tratando de ajustar a los datos modelos no lineales: cultivados en la UM en la que se sitúa cada punto,
utilizando un modelo logarítmico se consiguen estimada a partir de las variables radiométricas. Es
resultados mucho mejores: R múltiple= 0.602; una escala ordinal de cuatro valores: total (100% de
R2 ajustado= 0.352 (F= 35.302; gl= 63; prob= cobertura), alto (más del 50%), medio (entre 50 y
0.000) (Fig. 11 B). 25%) y bajo (inferior al 25%).

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- ANTROP: grado de antropización del entorno


inmediato de cada punto de muestreo, evaluado a
partir del peso de taxones nitrófilos en el inventa-
rio florístico, validado por la evaluación de otros
indicadores sobre el terreno. Se expresa en cuatro
valores ordinales: alto (recubrimiento de nitrófilas
superior al 50%), medio (entre 50 y 25%), bajo (in-
ferior al 25%) y nulo (ausencia de nitrófilas).
- HUMEDAD: grado de humedad edáfica en el
punto de muestreo, estimado a partir del peso de
taxones hidro-igrófitos en los inventarios polínicos.
Escala ordinal de cuatro valores: alta (recubrimien-
to de hidro-igrófitos superior al 50%), medio (en-
tre 50 y 25%) y nulo (sin representación de hidro-
igrófitos en el inventario florístico).
- GANAD: grado de incidencia de prácticas ga- Fig. 12. Residuos del modelo de distancias de las forma-
naderas, evaluado en términos de cobertura de ru- ciones forestales en el área de Gomy (G) y Novenki (N).
derales y otros taxones indicativos. Es una escala
ordinal de cuatro valores: alta (recubrimiento supe- desviación típica para Gomy, y negativo del orden
rior al 50%), media (de 25 a 50%), baja (inferior a de 4 desviaciones típicas en Novenki. Este resulta-
25%) y nula (ausencia de indicadores). do expresa la desigual distribución de las formacio-
Estas variables están construidas a diferentes nes forestales en ambas áreas: en Gorny, la catego-
escalas, en función del procedimiento de observa- ría "bosques con abedules" representa un 3.98% de
ción mediante el que se han informado. La prime- la superficie total, mientras que en Novenki se re-
ra se refiere a la localización de las muestras en el duce al 1.35%. En el registro polínico, esto se ex-
espacio regional y en el modelo de muestreo. Las presa como una significativa diferencia de medias
dos siguientes, 0R4 y CULTIVOS, han sido calcu- en las distribuciones de la proporción de polen de
ladas a partir del modelo factorial del paisaje, y su Betula; 5.33% en Gomy y 1.37% en Novenki (T=
límite de resolución espacial es la de éste (30 m). 1.920, gl= 71, prob.= 0.003). Sin embargo, los re-
Así la clase "cobertura total" de CULTIVOS no sultados no muestran esta diferencia cuantitativa,
excluye la existencia de espacios no cultivados, en sino más bien un diferente patrón espacial en la
todo caso de dimensiones inferiores a las de un pixel variabilidad de Betula en el registro. En efecto, la
de la imagen Landsat TM. Los datos de 0R4 se diferencia de medias en la proporción át Betula es
refieren al paso de malla del MDT, que es, igual- significativa, pero la de distancias entre puntos de
mente, de 30 m. El resto de las variables de la lista muestreo y bosques con abedules no lo es (Gorny=
aluden, por el contrario, a las condiciones especí- 617 m; Novenki= 767.37;T= 0.993; gl= 65, prob.=
ficas de cada punto de muestreo evaluadas en su 0.324). La distribución de los residuos del modelo
contexto inmediato (un radio de 10 m). En resumen, de distancias debería, por lo tanto, ser semejante en
la lista de variables nos remite a factores que ope- ambos distritos, independientemente de las diferen-
ran a las tres escalas de análisis: regional, local y cias cuantitativas entre ellos.
extralocal. A continuación comentaremos breve- Efectivamente, al analizar por separado el mode-
mente los resultados, poniendo entre paréntesis los lo de distancias para ambas zonas se observa que el
datos más significativos de las tablas de análisis de ajuste del modelo logarítmico mejora apreciable-
la varianza (los valores de F y R^ refieren al mode- mente para Gorny (R múltiple= 0.774, R^ ajustado=
lo en su conjunto, incluyendo la intersección y el 0.59), mientras que prácticamente desaparece para
efecto del factor analizado). Novenki (R múltiple= 0.269, R^ ajustado= 0.001).
La asignación de los casos a las dos zonas de El examen de los casos anómalos para encontrar sus
muestreo, ZONA (F= 7.314; gl=l ; prob= 0.009; R^ rasgos comunes se aborda como una consulta al
ajustado= 0.091 ; Fig. 12) es responsable de casi un SIG. Los puntos con máximos errores positivos de
10% de la varianza. En relación con el modelo de predicción (aquellos en los que la proporción de
distancias, esta asignación se refleja en que el pro- Betula es significativamente superior a la predicha
medio de los errores es positivo y del orden de una por el modelo de distancia) son los situados en el

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interior de formaciones boscosas. Los que tienen R^ ajustado= 0.105) explica algo más de un 10% de
valores negativos extremos (mayores de 4 desvia- la varianza de los residuos (expresada por el coefi-
ciones típicas) son puntos localizados en condicio- ciente R^ corregido). La figura 13A permite inter-
nes muy específicas, como muestra la figura 10. pretar preliminarmente el patrón responsable de
Los dos más septentrionales ( T l _ 1 0 y T l _ l l ) es- este resultados: representa los valores promedios de
tán a menos de 250 m al SE de un pequeño abedu- los residuos del modelo de distancias para cada
lar, pero también a menos de 300 m al NO de un valor de la variable OR4. Así, podemos ver que sus
bosquecillo de Acer negundus. Por su parte, los predicciones son tremendamente ajustadas para los
cuatro más meridionales (M0_7, MO_8, MA_42 puntos situados en laderas orientadas al N y O, así
y MA_43) se asocian con la única formación de como en los situados en llano, mientras que presen-
Quercus detectada en el interior del área de tra- tan errores promedios negativos de más de dos des-
bajo. Así, pese a la corta distancia a una formación viaciones típicas para las laderas orientadas al E y
del tipo "bosque con abedules", la proporción de positivos de más de 5 desviaciones típicas en los
Betula en ambos grupos de puntos es mucho menor orientados al S. Es decir, el modelo de distancias
de lo esperable a tenor del modelo de distancias, "funciona" para todos los contextos, excepto los
como consecuencia de la sobrerrepresentación de orientados al S y E. La hipótesis más sencilla es
Acer y gw^rcw^ respectivamente. considerar la acción del viento en el transporte de
Al eliminar de la tabla los casos extremos (ma- polen. Como Betula es un taxón anemófilo, pode-
yores de 4 y menores de -4 desviaciones típicas) la mos suponer que el modelo de distancias operará de
mejora del ajuste del modelo logarítmico de distan- forma regular y constante en los puntos expuestos
cias es sustancial. Para el área de Gomy tenemos un al viento dominante durante las etapas de poliniza-
R múltiple de 0.791 y un R^ ajustado de 0.616 y ción, y presentará anomalías en el resto de las orien-
para la de Novenki un R múltiple de 0.682 y un R^ taciones.
ajustado de 0.406. El modelo conjunto mejora tam- Esta explicación es una hipótesis contrastable, a
bién alcanzando un R múltiple de 0.765 y R^ ajus- la que se pueden oponer hipótesis alternativas. Por
tado de 0.577. ejemplo, el efecto de la variable OR4 podría refle-
Estos cambios no hacen desaparecer el efecto de jar como ocurría con ZONA aspectos contextúales:
ZONA sobre la distribución de los residuos del la posible asociación entre localización de los bos-
modelo de distancias depurado, que sigue siendo ques y orientación de las pendientes. De hecho, la
significativo (F= 0.423, prob.= 0.045), aunque re- mayor superficie de bosques con abedules está so-
tiene mucha menos varianza (R^ ajustado= 0.058). bre la vertiente oriental de la divisoria de aguas
La robustez de esta relación refuerza la hipótesis de Volga-Ural, en vertientes orientadas al E. En tal
que las dos zonas de muestreo presentan patrones caso, el efecto significativo de la orientación sobre
espaciales distintos, como sugiere también que los los residuos del modelo no se debería a la acción del
datos de Novenki depurados admitan mejor un viento en el transporte del polen, sino al propio
modelo de ajuste lineal (R múltiple= 0.76276, R^ patrón espacial de la especie investigada.
ajustado= 0.53533) que el logarítmico. Puede estar Las variables CULTIVOS (F= 3.098; gl= 3;
reflejándose un fenómeno real, asociado a una di- prob= 0.033; R^ ajustado= 0.091; Fig. 13B), AN-
ferente morfología del terreno. De ser así, propor- TROP (F= 5.064; gl= 3; prob= 0.003; R^ ajustado=
ciona información valiosa para comprender cómo 0.162; Fig. 13C ) y HUMEDAD (F= 4.940; gl= 3;
el registro polínico refleja las diferencias en la prob= 0.004; R^ ajustado= 0.158; Fig. 13D) expH-
morfología del paisaje. Pero los resultados pueden can pequeñas porciones de varianza (9%, 15.8%
deberse también a diferencias en la constitución de y 16.2% respectivamente) y admiten también va-
la tabla de datos, como las existentes entre los dos rias hipótesis interpretativas contrastables. Primero
muéstreos aleatorios que constituyen el núcleo de podemos suponer que su efecto sobre la distribu-
la tabla y a la influencia de las muestras selectivas, ción de residuos del modelo de distancias se debe
que pueden sobrerrepresentar categorías específicas a la actuación de filtros tafonómicos. Sería espera-
de datos. Recordemos el caso de las tomadas en tor- ble que a menor presencia de rasgos de antropiza-
no al núcleo de Quercus. Estos problemas requie- ción, de alguna manera implícitos en las escalas de
ren un análisis más detallado, que es imposible las dos primeras, correspondieran menores errores
desarrollar aquí. de predicción (positivos o negativos), en la medida
La variable OR4 (F= 2.843; gl= 4; prob= 0.032; en que el modelo de distancias representa la hipó-

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tesis más plausible en condiciones "naturales". Esto


se cumple con la variable ANTROP, pero no con la
de CULTIVOS cuyas mayores anomalías están en
la categoría 3 (cobertura media: entre 50 y 25%).
Esto sugiere una posible hipótesis alternativa: el
efecto de este factor puede deberse a la concomitan-
cia entre la localización predominante de las forma-
ciones con abedul y los tipos de contextos que de-
nota CULTIVOS. Así, las UM con cobertura media
de terreno cultivado tienen muchas posibilidades de
albergar pequeñas formaciones arbóreas preserva-
das como lindes o cortavientos en los caminos de
labor. De hecho, la distribución de las distancias
covaría significativamente con la escala de cober-
tura de cultivos (F= 3.46; prob.= 0.022), siendo la
media para la categoría 3 (398.77 m) apreciable-
mente inferior a la total (630 m).
La variable HUMEDAD (F= 4.940; gl= 3;
prob=; R^ ajustado= 0.158) cumple los patrones
esperables: las anomalías (positivas) se concentran
en la categoría 1 (máxima humedad edáfica), aso-
ciada con las propias áreas boscosas y terrenos in-
mediatos. Así, la distancia media a formaciones
con abedul es inferior a 10 m para el grupo de ca-
sos definido por este valor, y aumenta linealmen-
te a medida que disminuye el grado de humedad
edáfica. De nuevo, esta variable recoge un efecto
locacional más que un fenómeno asociado a un fil-
tro tafonómico. El gráfico advierte, no obstante,
que la varianza del modelo es casi totalmente ex-
plicada por el contraste entre la categoría 1 (máxi-
ma humedad edáfica) y el resto, al igual que ocu-
rría en ANTROP con la oposición entre el valor 4
y los restantes. En ambos casos el fenómeno refle-
2.00000 3.00000 4,0l»00 jado por el efecto de los factores sobre los residuos
es el mismo: el contraste entre las áreas boscosas
y el resto del territorio. Esto indica la necesidad de
algunos replanteamientos en el análisis posterior.
Para terminar, la variable GANAD (F= 6.104;
gl= 3; prob= 0.001; R^ ajustado = 0.227; Fig. 14),
es la que más varianza retiene por si sola. El signi-
ficado de la distribución de los errores del modelo
de distancias no sugiere en esta ocasión explicacio-
nes tan claras. El promedio de errores es significa-
tivamente mayor en la categoría 2, sin que esto
pueda explicarse como covarianza con el propio
modelo de distancias. Es necesario investigar el
posible patrón espacial generado por este factor, o
Fig. 13. Residuos del modelo de distancias explicados
por las variables: A. 0R4 (Orientación de la pendiente); B.
sus interacciones con otras variables del modelo.
CULTIV (cobertura de los terrenos cultivados); C. ANTRO Con este fin, el análisis separado de las variables
(grado de antropización); D. Humedad (edáfica en el pun- contextúales debe completarse con la elaboración
to de muestreo). de modelos más complejos. Las proporciones de

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La tabla 1 muestra un modelo construido a partir


de los residuos del modelo de distancias y cuatro
factores explicativos. Tres de ellos son ordinales
(CULTIVO, HUMEDAD e incidencia de prácticas
ganaderas GANAD). Se ha añadido como cova-
riante del modelo la altitud (Z_MDT), una va-
riable continua. Sorprendentemente el ajuste del
modelo es extraordinariamente bueno: da cuenta de
casi un 86% de la varianza de los residuos. El exa-
men de dicha tabla permite ver cómo las propor-
ciones de varianza explicada por los factores prin-
cipales (expresadas en los valores de la columna
"suma de cuadrados") son proporcionales a las que
hemos aislado en el análisis individualizado, mien-
tras que las interacciones de segundo y tercer orden
sólo son significativas en el caso de HUMEDAD
Fig. 14. Residuos del modelo de distancias explicados
por CULTIVOS. Aquí estamos ante un patrón es-
por la variable GANAD (incidencia de prácticas ganaderas).
pacial complejo, que debe ser investigado. El ele-
vado ajuste de este modelo denota que las variables
varianza explicadas por los factores que hemos vis- que figuran en él contienen información relevante
to son pequeñas, pero significativas. En todos los sobre la variabilidad de la distribución dcBetula en
casos, los resultados denotan una significativa de- el registro polínico. Recapitulando, sabemos que
pendencia de factores locacionales en la represen- esta distribución varía en función de la distancia
tación átBetula en el registro polínico. En varios, a la fuente emisora de polen, pero que esta varia-
estos patrones de dependencia puede explicarse ción es distinta en función de la distribución zonal
adecuadamente con hipótesis sencillas, lo que no de la cobertura boscosa (ZONA) y la altitud
ocurre en otros (por ejemplo GANAD). (Z_MDT), del grado de alteración de la UM en
El siguiente paso en el análisis exploratorio es la que está situado cada punto (CULTIVOS) y de
evaluar las interacciones de esas variables entre si. su entorno inmediato (ANTROP, GANAD), así
Eventualmente, estas interacciones pueden definir como de la distribución de la humedad edáfica en
patrones relevantes de variabilidad, o aclarar los relación con las características de la UM (interac-
problemas que afloran en la etapa anterior de aná- ción CULTIVOS X HUMEDAD). Parte de estos
lisis. Para ello podemos construir modelos multi- efectos pueden interpretarse como consecuencias
factoriales de análisis de la varianza, tratando de de la redundancia entre las distintas variables, ex-
combinar varias variables en un solo modelo. Ante tremo que debe ser aclarado por el posterior análi-
la imposibilidad de desarrollar toda esta fase cita- sis confirmatorio. Pero, de ser correcta esta apre-
remos un solo ejemplo. ciación, esto no hace sino reforzar la hipótesis
Suma de cuadrados
Fuente tipo III gl Media cuadrática F Sig
Modelo corregido 951.078^ 28 33.967 12.225 .000
Intersección 8.499 1 8.499 3.059 .093
Z MDT 19.347 1 19.347 6.963 .014
RCULTIV 164.018 3 54.673 19.678 .000
RGANAD 305.657 3 101.886 36.670 .000
RHUMED 26.305 3 8.768 3.156 .043
RCULTIV * RGANAD 11.233 5 2.247 .809 .555
RCULTIV * RHUMED 55.458 5 11.092 3.992 .009
RCULTIV * RHUMED 12.612 3 4.204 1.513 .237
RCULTIV * RGANAD *
RHUMED .179 1 .179 .065 .802
Error 66.682 24 2.778
Total 1047.083 53
Total corregido 1017.760 52
" R cuadrado = .934 (R cuadrado corregido = .858).

Tab. 1. Tabla de ANOVA de residuos tipifícados del modelo de distancias.

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básica del análisis, según la cual el principal factor ción. Por ello, el experimento realizado dentro del
explicativo de la variabilidad de Betula en el regis- proyecto Kargaly es una propuesta generalizable
tro polínico es la proximidad a las áreas de implan- que permite materializar una demanda permanen-
tación de esta especie. te de los arqueobotánicos a los arqueólogos: la ne-
Sin un análisis confirmatorio no estamos aún en cesidad de contextualizar el registro paleoambiental
condiciones de abordar la discusión de los datos con estudios sistemáticos del paisaje actual.
paleopalinológicos. Pero en cualquier caso, estos En realidad todo el diseño del proyecto Karga-
resultados preliminares invalidan la hipótesis de ly desarrolla enfoques propios de la palinología
que la comparación directa de las tendencias cen- arqueológica que, como se ha dicho, quedan exclui-
trales en la dispersión de Betula en la actualidad y dos de la práctica normal por las dificultades mate-
en las muestras de la Edad del Bronce pueda usar- riales y por la falta de comunicación entre arqueó-
se como criterio estimativo de las transformaciones logos y botánicos. Proponemos un posible marco
en el tiempo de la cobertura arbórea de Kargaly. de integración entre los objetivos arqueológicos y
Debemos, por el contrario, considerar en esta com- los enfoques específicamente arqueobotánicos que,
paración otros aspectos contextúales que han sido al mismo tiempo, contiene elementos de una críti-
puestos de manifiesto por el análisis. ca constructiva a las limitaciones del enfoque tra-
dicional de la colaboración entre arqueólogos y
botánicos. También aflora algunos problemas bási-
4.3. Reflexiones finales cos de la estadística de datos palinológicos como la
modelización paramétrica de los datos polínicos, o
Era nuestro propósito presentar los aspectos las limitaciones de los métodos convencionales de
metodológicos de una investigación aún en curso, muestreo y recuento.
más que sus resultados. En este sentido, el ejemplo El diseño de investigación pretende articular
discutido en la sección anterior se refiere más a la estas demandas de rigor palinológico con el mar-
viabilidad y coherencia del enfoque propuesto que co de intereses más amplio de los objetivos, mé-
a los problemas específicos de interpretación que todos y planteamientos teóricos de la Arqueolo-
plantea el registro polínico de Betula. gía del Paisaje. Los problemas interpretativos de-
El análisis de algunas variables del modelo ex- mandados por el registro arqueológico de Kargaly
perimental a partir de una hipótesis sencilla (mode- sólo pueden ser resueltos en el contexto de una
lo de distancias) ha puesto de manifiesto algunos consideración global del paisaje como instancia
patrones de regularidad espacial en la variabilidad determinante de los procesos históricos y determi-
del registro polínico, en relación con aspectos de la nada al mismo tiempo por ellos. Esta concepción
morfología del paisaje. Siempre se trata de indica- exige la extensión de la noción de registro arqueo-
ciones que deben ser investigadas más profunda- lógico a la totalidad del espacio regional y, en con-
mente a partir del diseño de experimentos confir- secuencia, todo un diseño teórico y metodológico
matorios. Pero lo que importa ahora es subrayar en el que técnicas adecuadas de investigación que-
la adecuación del enfoque metodológico al tipo de den integradas en el marco de la argumentación ar-
problemas planteados. Por una parte, las técnicas queológica. El paisaje, a escala regional, no pue-
de modelización del paisaje aplicadas permiten de ser "excavado", pero si "modelizado", de fomia
representar con un grado suficiente de precisión que la construcción del registro arqueogeográfi-
los rasgos del mismo relevantes desde el punto de co esté dirigida por una comprensión global del
vista del modelo teórico. Por otra, la aplicación mismo. La experiencia de Kargaly muestra cómo
de un*enfoque estadístico combinado con técnicas varias técnicas de modelización del paisaje, parti-
SIG (es decir, la combinación de modelos matemá- cularmente la Teledetección espacial, pueden con-
ticos y cairtográficos) ha demostrado su virtuaHdad vertirse en herramientas eficientes para la Arqueo-
en la formulación de hipótesis contrastables que logía.
pueden dirigir la investigación, complementando Al mismo tiempo, los ejemplos desarrollados
los enfoques convencionales de investigación pa- expresan los problemas de esta empresa de mode-
leoambiental. lización del paisaje. Algunos, como la escasa reso-
Los elementos del diseño de investigación, to- lución de las variables contextúales, que se tradu-
mados en conjunto o aisladamente, son susceptibles ce en redundancias o ambigüedades, proceden de
de adaptación a diferentes contextos de investiga- las propias limitaciones en el contexto fáctico de la

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investigación. El proyecto Kargaly se ha desarrolla- AGRADECIMIENTOS


do en condiciones extremadamente difíciles, espe-
cialmente desde el punto de vista logístico, lo que Al Dr. E.N. Chernyj y los miembros de su equi-
ha limitado la posibilidad de generar datos contex- po sin cuyo apoyo científico y personal esta inves-
túales de alta resolución. Pensamos, por ejemplo, tigación no habría sido posible. Gracias aTamara O.
en la producción de datos analíticos complementa- Teneishvili senfimos que todos hablábamos la mis-
rios que permitan analizar con mayor precisión los ma lengua. Su ayuda ha ido siempre mucho mas
filtros taxonómicos que intervienen en la formación allá de lo imaginable en lo profesional y lo personal.
del registro. No obstante, como demuestra el ejem- Sus traducciones han agilizado y animado nuestras
plo deBetula, incluso con variables de baja resolu- reuniones y nos han permitido manejar información
ción es posible observar regularidades que pueden esencial para la investigación. En la traducción de
marcar nuevas vías de investigación. los textos han participado también la Dra. V. Kozlo-
El desarrollo posterior de la investigación debe skaya, M. Sánchez-Nieves, M. Cruz Berrocal y A.
completar esta propuesta metodológica y respaldar- Jepure. El Dr. A.Gilman (Dept. of Anthropology,
la en sus propios resultados. El modelo factorial del CSUN), además, tradujo al inglés los textos de este
paisaje está aún en construcción: falta por culminar artículo y nos hizo comentarios muy pertinentes
la compleja elaboración de una clasificación ge- sobre su borrador sin que le quepa ninguna respon-
neral de las cubiertas vegetales a partir de las varia- sabilidad en el resultado final. La figura 1 modifi-
bles radiométricas y las observaciones de la verdad ca originales realizados por J. Sanchez García (cft.
terreno. La elaboración de esta clasificación, de la nota 5). En el trabajo de campo recordamos la co-
que el "mapa forestal de Kargaly" es sólo una par- laboración de S. Bikov, D. Valkov y A. Karpujin. La
te, permitirá abordar la modelización estadística del dirección del Instituto de Arqueología de Moscú
amplio conjunto de palinomorfos identificados, y (Dr. R.M. Munchaev, G.E. Afanasiev y V.I. Gu-
su análisis cruzado con el resto de las variables del liaev) y la Subdirección de Relaciones Internacio-
modelo. nales del CSIC (D." P Goya y D." M. Sánchez Ayu-
Finalmente un elemento generalizable del dise- so) sostuvieron en todo momento la política de
ño de la investigación es su propio planteamiento y intercambio científico entre nuestros dos países en
algunos de los rasgos característicos de su realiza- momentos difíciles para la Academia Rusa de Cien-
ción material. Primero subrayamos el papel básico cias. En la preparación de la campaña de 1998 con-
del diseño teórico, que permite articular los diseños tamos, además, con la cooperación de la Subdirec-
metodológicos e identificar y jerarquizar los obje- ción de Relaciones Científicas Internacionales del
tivos empíricos. Segundo, es importante el papel Ministerio de Asuntos Exteriores y, en especial, de
desempeñado por la opción por una metodología D. A. Spiegelberg. Agradecemos a R. Vidal Cale-
experimental, es decir, la articulación de toda la in- ro y E. López-Romero su ayuda en la estructuración
vestigación como un proceso de formulación y con- de la base de datos. El Dr. F. Alonso Mathias ges-
trastación de hipótesis. Esta opción se articula a tionó varias dataciones en el Laboratorio de Geo-
partir de la adopción de una metodología estadística cronología del Instituto de Química Física Rocaso-
que concibe la investigación, en su etapa observa- lano, CSIC, Madrid y el Dr. Ph. Kohl (Dept. of
cional, como la construcción de un modelo matemá- Anthropology, Wellesley College, Massachussets)
tico del problema de referencia. Por último, desta- nos puso en contacto con el Laboratorio Austin
camos como se articula el diseño experimental con Long (Dept. of Geosciences, University of Arizo-
la observación sobre el terreno: al disponer de un na, Tucson). Los Drs. V. Puchkov (Ufimian Scien-
modelo de datos estadísticamente coherente, los tific Center, Bashkiria, Rusia) y A. Pérez Estaún
procesos de observación pueden sistematizarse y (Dpto. de Geofísica, Institut de Ciències de la Te-
objetivarse al máximo. rra 'Jaume Aimera', CSIC, Barcelona), miembros
En resumen, consideramos que, al margen de los del 'EUROPROBE'S URALIDES Project' (ESF),
problemas específicos de la investigación, el pro- nos ayudaron a comprender la geología de Kargaly
yecto Kargaly ofrece elementos valiosos para afron- y a obtener la inaccesible cartografía rusa. En esta
tar el diseño de investigaciones a escala regional, última tarea la colaboración del Dr. Kohl fue tam-
integrando técnicas avanzadas de modelización del bién esencial. A los geólogos A. V. Nikiforov y G.
paisaje con objetivos y métodos arqueológicos y Nikiforova y a la botánica A. Vasilievna debemos
arqueobotánicos convencionales. útiles orientaciones en el trabajo de campo y a

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¿CATÁSTROFES ECOLÓGICAS EN LA ESTEPA? ARQUEOLOGÍA DEL PAISAJE EN KARGALY (RUSIA) 73

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autorizó la participación de I. de Zavala Morencos CHERNYJ, Ye.N.; AVILOVA, L.I.y ORLOVSKAIA, L.B. (2000):

en el proyecto. E. Moreno García resolvió nuestro Metallurgical Provinces and Radiocarbon Chronolo-
gy. Rossiiskaia Akademiia Nauk. Institut Arjeologii.
problema de alimentación de los aparatos electró-
Moskva
nicos y de iluminación en el campo mediante un CHERNYJ, Ye.N. ; KUZMINYJ, S.V. ; LEBEDEVA, Ye.YU.; AGAPOV,
dispositivo de paneles solares de su invención. S.; LUNKOV, V.YU.; ORLOVSKAIA, L.B. ; TENEISHVILI, T. y
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