You are on page 1of 9

Aceite de Palta

:

Se obtiene de la pulpa del Aguacate. Es altamente terapéutico debido a que
tiene un porcentaje muy alto de insaponificables (aceites que no son alterados
por la saponificación, no forman parte del jabón y mantienen su composición
original).

Proteínas, aminoácidos y cantidades altas de vitaminas A, D, E. Aportan
nutrición y además curan. Regeneran células, suavizan la epidermis, curan la
descamación de la piel y del cuero cabelludo.

Modulo I Elaboración de Jabón por método de Saponificación en frío

Objetivos y aprendizajes esperados:

Comprender en qué consiste la saponificación

Conocer los diferentes aceites y materias con que se puede trabajar y los % de
uso

Aprender a calcular manualmente la saponificación de tu propio jabón

Introducción:

Nos encontramos con muchos jabones comerciales a costos muy bajos, la
diferencia con hacer un artesanal es el resultado final, las propiedades de los
insumos utilizados es de muy alta calidad y esto se ve reflejado en la pastilla
de jabón resultante al que además podemos añadirle propiedades botánicas a
través de extractos, infusiones y nutrientes que podemos encontrar incluso en
nuestra cocina. En la industria la proporción de activos costosos es muy baja,
solo con objetivo de marketing.
Que es la Sosa?

La sosa, también conocida como soda cáustica o sosa cáustica, es en definitiva
hidróxido de sodio o hidróxido sódico, un compuesto químico, cuya fórmula
es NaOH, muy corrosivo

Es importante comprobar la pureza ya que para hacer jabón se recomienda que
no sea menor de un 98%.

Manipulación de la Sosa

Usar gafas de protección y guantes, mascarilla cuando se disuelve en agua, ya
que al contacto con la piel o la inhalación de los vapores producidos, son
tóxicos y pueden causar daños graves en la piel.

Si por algún descuido nos cayera lejía (agua + sosa) sobre la piel, debemos
amortiguar los efectos con algún producto neutralizante del pH, como puede
ser el vinagre, limón.

Qué es un jabón?

La reacción química entre un ácido (grasas y aceites) y una base fuerte
(usualmente NaOH o KOH y agua, llamado sosa, también lejía según algunos
autores) da como resultado jabón y glicerina. Esto se conoce como
saponificación. Esta reacción libera gran cantidad de energía y calor.

El proceso en frío se llama así porque el líquido para reaccionar no necesita
estar en alta T para producir la reacción, después de unos 40 días tendrás una
pastilla de jabón dura y con un pH adecuado para usar. Si aplicáramos calor
tendríamos la pastilla lista el mismo día.
A continuación ejemplos de saponificación, diferentes esquemas:
Como limpia el jabón

El jabón tiene dos extremos uno positivo y otro negativo, estos
extremos son llamados polos.

El polo de color rojo es compatible con el agua, se le llama “cabeza”

El polo de color celeste se le llama “cadena lipofílica” y es compatible
con grasas y aceites.

Al tener estos dos extremos compatibles con el agua y las grasas el
jabón puede orientarse según el medio en que se encuentre.
Esta “orientación” no la vamos a detallar, solo necesitamos saber que se
forman asociaciones de varias moléculas de jabón (B) llamadas micelas (A)
rodeando la molécula de grasa o suciedad.

Esta micela es fácilmente dispersable en el agua y por tanto se diluye en ella,
formando una emulsión y nos permite eliminar la suciedad.

Dosificación de la Sosa

La cantidad de sosa necesaria para hacer jabón dependerá de los aceites
utilizados en su composición ya que cada uno tiene un índice de
saponificación diferente y, tal como veremos en el siguiente capítulo
tendremos que hacer los cálculos necesarios para saber el peso total de sosa a
utilizar.
Qué es el índice de Saponificación ?

Cada aceite o grasa tiene su índice de saponificación propio, esto quiere decir
que necesita una cantidad exacta de sosa o potasa para convertirse en jabón.
La sosa y la potasa tienen pesos moleculares diferentes y por lo tanto índices
de saponificación distintos. Cada molécula de potasa pesa 56,1 g y la de sosa
40 g.

SAP SAP
Grasa
NaOH KOH
Ácido esteárico 0,147 0,198
Ácido oleico 0,145 0,204
Aguacate 0,134 0,186
Albaricoque 0,135 0,195
Algodón semillas 0,138 0,194
Almendras 0,138 0,195
Argán 0,136 0,191
Arroz 0,128 0,179
Avellana 0,138 0,195
Babasú 0,176 0,245
Borraja (borago) 0,135 0,19
Cacahuetes 0,135 0,197
Cacao, manteca de 0,137 0,194
Calabaza, semillas 0,139 0,195
Camelia 0,139 0,195
Cáñamo 0,137 0,193
Cártamo (alto oleico) 0,135 0,19
Cártamo 0,135 0,192
Castor (ricino) 0,129 0,18
Cera de abeja 0,067 0,094
Cera de carnaúba 0,058 0,083
Cerdo, manteca de 0,139 0,198
Chufa 0,136 0,19074
Coco 0,184 0,257
Colofina (resina de goma) 0,161 0,226
Colza (canola) 0,137 0,186
Copoazú, manteca de 0,132 0,185
Crisco 0,137 0,192
Estearina 0,149 0,209
Germen de trigo 0,134 0,183
Girasol 0,137 0,189
Hueso oliva 0,135 0,19
Jojoba 0,066 0,092
Karité, manteca de 0,128 0,179
Kukui 0,135 0,189
Lanolina 0,075 0,106
Linaza 0,137 0,19
Macadamia 0,139 0,195
Maíz 0,135 0,192
Mango 0,128 0,179
Mango, manteca de 0,137 0,192
Margarina vegetal hidrogenada 0,136 0,192
Mostaza 0,123 0,173
Neem 0,139 0,195
Nuez 0,189 0,19
Oliva reciclado (uso doméstico) 0,15 0,204
Oliva virgen 0,135 0,19
Onagra 0,135 0,185
Palma 0,142 0,199
Palmiste (hueso de palma) 0,169 0,247
Pato, grasa de 0,152 0,213
Pepita de uva 0,133 0,181
Pollo, grasa de 0,14 0,197
Ricino (castor) 0,129 0,18
Rosa mosqueta 0,134 0,188
Sacha Inchi 0,163 0,229
Sebo de cordero 0,138 0,193
Sebo de vaca 0,143 0,201
Semillas (mezcla de girasol, maiz
0,135 0,19
o soja)
Sésamo 0,134 0,188
Soja 0,135 0,191
Soja hidrogenado 0,137 0,192

Formulación tradicional de recetas, cómo se calcula la cantidad de sosa o
potasa necesaria para hacer jabón:

La cantidad de sosa o potasa necesaria para 1.000 g de aceite de hueso de
oliva se calcularía así: 1000 g de aceite x 0,135 = 135 g de sosa. 1000 g de
aceite x 0,189 = 189 g de potasa. Si son varios aceites se calcula la cantidad de
sosa o potasa que necesita cada uno y luego se suman. Cómo se calcula el
agua necesaria para diluir la sosa La cantidad de agua necesaria será una
tercera parte del peso de los aceites, es decir, el 33% del peso total (bueno
para ser más exactos sería 33,3 pero para redondear se dejará el 33%). Es
decir, que para 1000 g de aceite se necesitarían 330 g de agua (1000 x 0,33).
Concentración La concentración es el porcentaje de sosa que hay en la lejía
(agua + sosa). Este porcentaje no siempre tiene que ser igual. La
concentración puede variar entre un 25% y 35%, todo depende de la dureza
del aceite o grasa que vayamos a utilizar. Dureza de un aceite Se consideran
aceites duros los que a temperatura ambiente están sólidos y blandos los que
están líquidos, aunque también depende de la época del año, porque el aceite
de coco por ejemplo es sólido en invierno y líquido en verano, pero por norma
general se les suele diferenciar así. Ese estado está relacionado con la cantidad
de ácidos grasos saturados o insaturados que tengan en su composición. Los
que tienen mayor cantidad de ácidos grasos saturados (láurico, esteárico o
palmítico) se consideran duros y los que tienen más 13 cantidad de ácidos
grasos insaturados (oleico, linoléico o linolénico) son blandos. Ya veremos
esto más detalladamente en el capítulo de las grasas. Por lo tanto, para
conseguir un jabón duro o blando tendremos que saber que concentración usar
según los aceites empleados. Por ejemplo, si los aceites son duros (manteca de
karité, manteca de cacao, aceite de palma, aceite de coco, etc.) necesitaremos
más agua en la disolución y por lo tanto una concentración menor (del 25 al
28%). Al contrario pasaría con los aceites blandos como el aceite de oliva,
girasol, maíz, almendras, etc., que necesitarían una concentración mayor (del
30 al 35%). Si la mezcla de todos los aceites utilizados es equilibrada,
usaremos el 30% de concentración. Sobreengrasado Estos cálculos son los que
debemos hacer para saber qué cantidad de sosa y agua necesita nuestro jabón
para un sobreengrasado a cero. Es decir, que todo el aceite quede
saponificado, pero por regla general, a los jabones elaborados para la higiene
personal se le suelen poner un sobreengrasado positivo con el objetivo de que
no quede sosa libre y para dotar a los jabones de acondicionado e hidratación.
El aceite que quede sin saponificar es el que aportará sus propiedades
concretas al jabón y por eso se suelen usar para este fin los aceites más
delicados o costosos como el aceite de argán, rosa mosqueta, aguacate, etc. El
sobreengrasado que solemos dejar está entre un 5% y un 10%, cuanto más alto
sea más hidratará pero también durará menos nuestro jabón, ya que éste aceite
del sobreengrasado se enranciará pronto (si no añadimos antioxidantes) y
como consecuencia estropeará el jabón. Para calcular el sobreengrasado a usar
se multiplica la cantidad de aceite total por un 5% (cantidad recomendada) y
así obtendremos la cantidad a utilizar, aunque también podemos restar del
peso de la sosa el porcentaje que queramos usar de sobreengrasado. Por
ejemplo: para 1.000g de aceite de oliva con un sobreengrasado de un 5% de
manteca de karité, necesitaríamos 1000g de a. de oliva + 50g (el 5% de 1.000)
de manteca de karité, añadido después en la traza. Todas estas formulaciones
son importante que las conozcas y sepas como se hacen de forma tradicional,
aunque después no las vayamos a utilizar ya que tenemos una fabulosa
calculadora de saponificación en la que le introducimos el peso de los aceites
a utilizar y nos mostrará el resultado final del jabón y la cantidad de sosa y
agua a utilizar, según la concentración y sobreengrasado que hayamos
marcado. Veremos todos los detalle y cómo funciona en el siguiente capítulo.