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El caso de Genie

El caso de Genie no es el único en la historia, pero sí es de los más conocidos.


Nació en 1957 en el seno de la familia Wiley. Genie empezó a hablar tarde, a
los 20 meses, y cuando un médico amigo de la familia sugirió que podía sufrir
un retraso mental, su padre, Clark Wiley, decidió encerrarla en una habitación
privándo a la niña de todo contacto social durante trece años. Dormía en una
jaula, pasaba los días sentada en un orinal y se alimentaba de comida de bebé.
Y todo entre cuatro paredes con ventanas tapiadas. Su madre (Irene Wiley) y
hermano (John), que tampoco podían salir de casa, tenían prohibido hablar con
ella.
Cuando en 1970, tras años de maltrato, Irene logró escapar de la casa con sus
dos hijos, acudió a la beneficencia. La trabajadora social que la atendió se fijó
en que la niña usaba pañales, no miraba a puntos fijos y colocaba las manos
como si estuviera agarrada a una barandilla, mientras hacía ruidos
infantiles. Su modo de andar era peculiar, arañaba y casi no emitía sonidos.
Pensó que era autista y que no tendría más de siete años de edad. Pero al
descubrir que tenía trece, no dudaron en llamar a las autoridades. Genie fue
llevada al Children's Hospital de Los Ángeles y, durante los días siguientes, los
médicos lograron enseñarle a vestirse por sí misma y a responder algunas
preguntas.
Algunos profesionales empezaron a creer que Genie podría conseguir un
desarrollo aceptable de sus capacidades. Sin embargo, otros eran más
escépticos. La cuestión fundamental era si se podía aprender ciertas
habilidades a su edad y en qué medida influye el ambiente en el desarrollo de
éstas.
El caso de Genie provocó un debate durante los años 70 en el ámbito de la
psicología, ¿qué influye más en nuestro desarrollo, la herencia o el medio?
Unos defendían que el lenguaje es innato en el ser humano, que no es
producto de la civilización, mientras otros afirmaban que hay una fase en
nuestro desarrollo en la que el cerebro está diseñado para aprender tareas
como el lenguaje, pero una vez concluida esa fase, no es posible desarrollar
esta capacidad. Genie no consiguió dominar el lenguaje de manera fluida, si
acaso, combinaba ciertas palabras para describir cosas. Su cerebro funcionaba
como el de alguien a quien le han extirpado el hemisferio izquierdo del
cerebro (el encargado de las actividades relacionadas con el lenguaje, el
análisis y la lógica). Sin embargo, los ejercicios de memoria espacial, le daban
una puntuación normal en adultos.
Los investigadores, finalmente, nunca descubrieron si Genie no había
desarrollado el lenguaje porque la fase de aprendizaje de su cerebro ya había
concluido o si fue porque tenía un retraso desde su nacimiento. Igualmente, los
entrenamientos y enseñanzas a las que fue sometida no los recibió de forma
regular ya que vagó de un lado a otro entre las manos de terapeutas,
investigadores y diferentes casas de acogida.

Identifique el grado de disociación en la niña y por qué se dio?