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LA MUERTE

Por
Armando Lazarte
©2003, 2005, 2007, 2009, 2017
Índice

Prefacio 1

Argumentos infundados 2

Alma o Espíritu [Néfesh, Rúaj, Neshamah] 4

¿Cómo fuimos creados? 7

¿Qué es la muerte? 8

El futuro después de la muerte 10

La vida futura eterna 13

¿Ha subido algún ser humano al cielo? 18

La transfiguración de Yeshúa 21

El reino de Elohim 22

Conclusión 25

Apéndice 26

Bibliografía 28
Prefacio

‘Todas las verdades son fáciles de entender una vez descubiertas; el punto es descubrirlas’. [Galileo Galilei]

Mi interés por este tema empezó hace muchos años. Fue así como comencé a recopilar artículos acerca de la muerte.
Luego busqué en la Sagrada Escritura [Biblia] todo lo concerniente a ella. Más tarde inicié una investigación más
profunda, pero todo quedó allí... en mi mente y... en algunas notas que escribí. Yahveh [nombre verdadero de Dios] dice:

Hoshea [Oseas] 4:6 Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento...

1ª Tesalonicenses 5:21 Pero pónganlo todo a prueba; aférrense a lo bueno.

El 2006 hizo que mi visión acerca de la vida cambiara repentinamente. El 29 de septiembre sufrí un infarto cardiaco
leve: sólo una transpiración fría. Tres días después, el 2 de octubre, tuve una cirugía a corazón abierto de cino
desviaciones [Quintuple Bypass Open Heart Surgery]. Mi reacción fue calmada, contrario a lo que soy. Sentí tristeza porque no
había terminado de escribir los estudios de la Sagrada Escritura que tengo en mente realizar. No tenía miedo de
morir. Sólo deseaba que, por lo menos, mi familia y amigos conocieran las verdades que había descubierto.

Una vez recuperado volví a revisar mis notas y continué investigando, pero no llegué a terminar de escribir pues
estoy envuelto en el desarrollo de otros estudios de la Sagrada Escritura, la música y el disfrutar de los últimos días
que me quedan en este mundo. Digo últimos días porque en realidad –al igual que ustedes– no sé cuánto tiempo
me queda antes de irme a la tierra de los horizontales.

Cuatro de mis hermanos fueron muriendo uno a uno. Sólo quedamos dos, ¿seré yo el siguiente? Sé que he arribado
a la etapa en que tíos, hermanos, primos y amistades se enferman y luego expiran. Es parte de nuestra vida terrenal.

Es así como llegamos al 2017 y descubrimos que mi esposa –Norma– tenia cáncer de páncreas (etapa 4) que se
había extendido al hígado... un mes más tarde –9 de octubre– falleció.

Tehilim [Salmo] 116:15 Preciosa los ojos de Yahveh es la muerte de Sus santos [fieles].

A través de mi investigación he descubierto fuentes nuevas de información profesional: eruditos de la Escritura y


la arqueología. Lo que escribo no representa un documento de crítica, ni de juicio –porque no puedo hacer ni lo uno
ni lo otro–. Más bien, son palabras de exhortación, siguiendo lo que Yahveh nos enseña a través de sus profetas.

Yejezqěl [Ezequiel] 3:18-21 18Cuando Yo [Yahveh] diga al malvado: ‘Ciertamente morirás’ , y si tú no hablas con
él ni le adviertes que cambie su conducta, a fin de que salve su vida; el malvado morirá por su pecado, pero
Yo [Yahveh] demandaré su sangre de tu mano [te haré responsable de su muerte].
19
Mas si –habiendo tú amonestado al malvado– él no se arrepiente de su maldad ni de su mala conducta,
él morirá en su iniquidad, pero tú habrás salvado tu vida [néfesh].
20
Asimismo, cuando el justo se desvía de su justicia y hace maldad, y Yo [Yahveh] lo hago caer y tú no lo
amonestas, él morirá por su pecado sin que se tome en cuenta las obras buenas que haya hecho; pero Yo
[Yahveh] demandaré su sangre de tu mano [te haré responsable de su muerte] .
21
Pero si tú amonestaste al justo para que no peque y él no peca; de cierto vivirá por haber aceptado la
advertencia, y tú mismo habrás salvado tu vida [néfesh].

Los nombres hebreos verdaderos, como originalmente aparecen en la Sagrada Escritura, han sido restaurados
y transliterados del hebreo original en este estudio (ver apéndice para más información).

1
Argumentos infundados

Clarence Darrow (1857-1936), famoso abogado agnóstico norteamericano, dijo:

‘Soy un agnóstico; no pretendo saber lo que muchos hombres ignorantes están seguros saber’.

Este agnóstico sostuvo un debate sobre la inmortalidad del alma con tres representantes religiosos: un rabino, un
pastor cristiano y un sacerdote católico. Los tres religiosos describieron el alma del hombre como un ente inmortal.
Sin embargo, el agnóstico demostró su habilidad al enfatizar que ninguno de ellos citó ningún pasaje de la Sagrada
Escritura para probar sus afirmaciones. En realidad, la única razón por la que estos clérigos religiosos no pudieron
usar la Escritura para defender sus afirmaciones fue –y es– que no existe ningún pasaje en la Sagrada Escritura
que demuestre que el hombre posea un alma inmortal.

Millones de personas –tanto judíos y cristianos, así como de otras religiones– creen ciegamente en la inmortalidad
del alma humana. Por siglos, la tradición ha hecho perenne esta enseñanza errónea, transmitida de generación a
generación. Pero debemos tener en cuenta que ni el tiempo, ni la popularidad, convierten el error en verdad. Tal
fue el caso, en una época, cuando muchos creían que el Sol giraba alrededor de la Tierra. Ese error era muy popular
en el pasado, pero la popularidad de esta creencia errónea no la convirtió en verdad.

La teoría de Nicolaus Copernicus (1473-1543), polaco, establecía que la Tierra giraba sobre sí misma una vez al
día, y que una vez al año daba una vuelta completa alrededor del Sol. Cuando el italiano Galileo Galilei (1564-1642)
anticipó la supremacía de la teoría de Copérnico y añadió –entre otras cosas– que la Tierra se movía, la Inquisición
(la Iglesia católica de Roma) lo condenó a prisión perpetua; condena que le fue conmutada al día siguiente por
arresto domiciliario. Esto se convirtió en la acusación de ‘sospecha grave de herejía’. Galileo argumentó que el
heliocentrismo en realidad no era contrario a los textos bíblicos, y que la Biblia era una autoridad en la fe y la moral,
no en la ciencia.

En la Jewish Encyclopedia [Enciclopedia Judía], bajo los artículos Soul [Alma] e Inmortality of the Soul [Inmortalidad del
Alma], se lee lo siguiente:

‘Alma. El relato mosaico de la creación del hombre habla de un espíritu o aliento con que fue dotado por su
creador (Gén. ii. 7); pero este espíritu fue concebido como inseparablemente conectados, si no totalmente
identificados, con la sangre vital (IB ix. 4; Lev. xvii. 11). Sólo a través del contacto de los judíos con el
pensamiento persa y griego echó raíces en el judaísmo la idea de un alma desencarnada, que tiene su propia
individualidad... En la literatura Bíblica al alma se le llama ‘rúaj’, ‘néfesh’ y ‘neshamah’. El primero de estos
términos denota el espíritu en su estado primitivo; el segundo, en su asociación con el cuerpo; el tercero, en
su actividad mientras está en el cuerpo’.
Nota: definiciones más amplias de estos términos se encuentran en el siguiente capítulo.

‘Inmortalidad del Alma (Hebreo tardío, ‘hasharat ha-nefesh'; ‘hayye 'olam'). La creencia de que el alma continúa su
existencia después de la disolución del cuerpo es un asunto de especulación filosófica o teológica más que de
simple fe; y por consiguiente no se enseña expresamente en la Sagrada Escritura. Mientras el alma fue
concebida para ser meramente un soplo... e inseparablemente conectado, o identificado, con la vida de la
sangre..., no se le puede atribuir ninguna sustancia real. El espíritu o el aliento de Dios (‘nishmat’ o ‘rúaj hayyim’)
se cree mantiene el cuerpo y el alma juntos, tanto en el hombre como en la bestia... De hecho, la vida eterna
se le atribuye exclusivamente a Dios y a los seres celestiales’.

Sólo en la Sagrada Escritura podemos encontrar lo que Yahveh nos enseña sobre el misterio de la vida y la muerte.

2
La muerte es la antítesis de la vida. La muerte no es otra forma de existencia; es la ausencia de vida. La muerte no
es un estado de consciencia; es la ausencia de toda consciencia, como examinaremos más adelante.

La teología popular enseña que los muertos pueden ver, oír y sentir. La Sagrada Escritura enseña que el proceso
fisiológico de recepción y reconocimiento de sensaciones y estímulos que se produce a través de la vista, el oído,
el olfato, el gusto o el tacto cesan sus actividades con la muerte. Por consiguiente, todas las funciones mentales y
físicas cesan cuando el cuerpo muere; lo cual incluye lo emocional, intelectual y espiritual. La doctrina errónea de
la inmortalidad inherente del hombre no tiene fundamento en la Sagrada Escritura.

La creencia en la inmortalidad del alma es incorrecta. La palabra de Yahveh –la Sagrada Escritura– nos enseña que
la muerte es un enemigo. Pero viene el día cuando no habrá más muerte.

Yeshayah [Isaías] 25:8 Él devorará a la muerte para siempre. El Maestro Yahveh enjugará las lágrimas de todos
los rostros y quitará el reproche de Su pueblo de toda la Tierra; porque es Yahveh quien lo ha dicho.

Yahveh –quien creó al hombre– nos informa que la naturaleza humana es mortal. No existe ningún versículo que
diga lo contrario. Sólo el Creador es inmortal; verdad que se recalca repetidamente en la Sagrada Escritura.

Iyov [Job] 4:17 ¿Será el hombre mortal más justo que Elóah [Dios]? ¿Será el hombre más puro que su Hacedor?

Yahveh, a través de la Sagrada Escritura, nos revela el propósito de la vida y en qué condición están los muertos,
así como las interrogantes acerca de la vida y la muerte. Si deseamos entender la muerte, es necesario que primero
entendamos qué es la vida. La Escritura nos revela la existencia del Creador de todo lo que existe: Yahveh Elohim.

Bemidbar [Números] 23:19 Ěl [Dios] no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta...

Este documento refleja mi entendimiento de lo que la Sagrada Escritura –la palabra de Yahveh– nos enseña. Si el
lector encuentra algún error, por favor comunicármelo para hacer la corrección debida, si así lo amerita. Oro para
que usted pueda ser recompensado generosamente por su curiosidad y el deseo de entender el mensaje de la Sagrada
Escritura que habla bastante –y bien claro– sobre el tema de la muerte. A continuación algunas observaciones que
debemos recordar cuando un ser querido vuelve a la tierra, de donde fue formado.

Qohélet [Eclesiastés] 3:1-8 1Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su momento:
2
Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
3
tiempo de matar y tiempo de curar; tiempo de derribar y tiempo de edificar;
4
tiempo para llorar y tiempo para reír; tiempo para estar de luto y tiempo para bailar de alegría;
5
tiempo de esparcir piedras y tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar;
6
tiempo de buscar y tiempo de dar por perdido; tiempo de guardar y tiempo de desechar;
7
tiempo de rasgar y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar;
8
tiempo de amar y tiempo de odiar; tiempo de guerra y tiempo de paz.

3
Alma o Espíritu [Néfesh, Rúaj, Neshamah]

La creencia popular de que el alma (o espíritu) es una personalidad o entidad inmaterial –algo separado del cuerpo
físico– que sobrevive a la muerte y que luego de ella vuela a regiones extraterrestres, no está en la Sagrada
Escritura. Tampoco se encuentran en ella los conceptos espíritu inmortal ni alma inmortal, que se usan
intercambiablemente.

Antes de continuar, es necesario que volvamos al idioma original de la Sagrada Escritura: el hebreo. En ella se
encuentran tres palabras hebreas –néfesh, rúaj y neshamah– que se han traducido como «alma» o «espíritu». Mas
el problema fundamental es que no existe en castellano un equivalente exacto de estas tres palabras. También, en
el modo de pensar hebreo no existe la separación de cuerpo y alma; el ser humano es un todo, sin división.

1. NÉFESH [femenino]. Se traduce como alma, en el sentido de algo material, físico, tangible. Significa vida
(sangre). Generalmente se refiere a persona, criatura o ser y –por supuesto– no es inmortal. Corresponde a la
conciencia del mundo material, refiriéndose más a la personalidad, a los instintos naturales. Leamos.

Vayiqrá [Levítico] 17:11 Porque la vida –el alma– [néfesh] de la carne está en la sangre, y Yo [Yahveh] se la he
asignado a ustedes para hacer expiación sobre el altar por sus vidas [néfesh]; pues es la sangre la que realiza
la expiación por la vida [néfesh].

Ahora examinemos el siguiente versículo.

Bereshit [Génesis] 2:7 Y Yahveh Elohim [Dios] formó [vayatsar] al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz
el aliento [neshamah] de vida; y el hombre se convirtió en un ser [néfesh] viviente.

Aquí se nos presenta algo muy peculiar, la palabra ‫[ וייצר‬vayatsar] que significa «y formó». Vayatsar se escribe
normalmente ‫– ויצר‬con una sola ‫[ י‬yod]– mas en este versículo está escrito con doble ‫[ יי‬yod]; es como si escribiéramos
en castellano «y fformó», con doble efe. Según la perspectiva judía ortodoxa, aquí la Torah muestra que la creación
de Adam [Adán] no fue meramente física.

Cuando Yahveh formó a Adam [Adán] del polvo de la tierra, él no era todavía una criatura viviente. Es cuando el
Creador sopla el aliento de vida –neshamah– en la nariz de Adam, que éste se convierte en una criatura viviente,
un ser, una persona. Aunque su cuerpo fue producto del polvo, Adam poseía –lo que se conoce como– un alma, pues
fue creado con la capacidad de vivir en dos mundos: este mundo y el mundo venidero. Por esto el ser humano posee
dos tipo de inclinaciones.

< Material, representada por los placeres materiales y deseos, los cuales no son necesariamente malos; y
< Espiritual, que lo orienta a lo que es bueno y noble.

En algunas traducciones néfesh se ha traducido como persona, mientras que en otras como alma. Por ejemplo, las
traducciones de Bereshit [Génesis] 12:5 de la Reina-Valera. La edición de 1909 traduce néfesh como almas; mientras
que en la edición de 1960 néfesh es traducida como personas. Como podemos comprobar a continuación.

Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas
[néfesh] que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán... [Reina-Valera 1909]

Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las
personas [néfesh] que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán... [Reina-Valera 1960]

4
2. RÚAJ [femenino]. Se traduce como espíritu. Significa viento, aliento. Representa las emociones, los sentimientos;
tipificado como el entendimiento del corazón. Veamos algunos ejemplos:

Bereshit [Génesis] 1:2 La Tierra estaba sin forma y vacía; la oscuridad cubría la superficie del abismo y el
espíritu [rúaj] de Elohim se movía sobre la superficie del agua.

Bereshit [Génesis] 7:15, 21-22 15Vinieron a Nóaj [Noé] y entraron en el arca, de dos en dos de toda carne en los
que había aliento [rúaj] de vida [...]
21
Y perecieron todos los seres vivientes que se mueven en la Tierra: aves, ganado, bestias y todos los reptiles
que se arrastran sobre la tierra, y todo hombre.
22
Todo lo que tenía en su nariz aliento [neshamah] de espíritu [rúaj] de vida, todo lo que había en tierra seca,
murió.

Bereshit [Génesis] 8:1 Elohim se acordó de Nóaj [Noé] y de todas las bestias y de todo el ganado que estaban con
él en el arca, y Elohim hizo que soplara un viento [rúaj] por toda la Tierra, de modo que las aguas comenzaron
a bajar.

Shemot [Éxodo] 10:13 Así que Mosheh [Moisés] extendió su vara sobre la tierra de Egipto, y Yahveh trajo un viento
[rúaj] oriental sobre la tierra todo aquel día y toda la noche; y cuando llegó la mañana, el viento [rúaj] oriental
había traído las langostas.

Shemot [Éxodo] 14:21 Entonces Mosheh [Moisés] extendió su brazo sobre el mar y Yahveh retiró el mar con un
fuerte viento [rúaj] oriental durante toda aquella noche, y convirtió el mar en suelo seco. Las aguas quedaron
divididas.

Shemot [Éxodo] 31:3 Lo he llenado [a Betsalel] del espíritu [rúaj] de Elohim en sabiduría, en inteligencia, en
conocimiento y en toda clase de trabajo.

Iyov [Job] 12:10 En Su mano está la vida –alma– [néfesh] de todo viviente y el aliento [rúaj] de todo ser humano.

3. NESHAMAH [femenino]. Se traduce como alma. Significa aliento, esfuerzo por conseguir pureza y perfección.
Representa los deseos, los pensamientos, la sabiduría. Tipificado como el intelecto. Corresponde al nivel más alto
de conciencia (la conciencia de lo santo/justo). He aquí algunos ejemplos.

Bereshit [Génesis] 2:7 Y Yahveh Elohim formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz el aliento
[neshamah] de vida; y el hombre se convirtió en un alma –ser– [néfesh] viviente.

Iyov [Job] 27:3 Mientras mi aliento –alma– [neshamah] esté en mí, y el espíritu [rúaj] de Elóah [Dios] esté en mi
nariz.

Hebreos 4:12 Porque la Palabra viva y poderosa de Elohim es más aguda que cualquier espada de dos filos
y penetra hasta separar el alma –sabiduría– [neshamah] y el espíritu [rúaj], las coyunturas y los tuétanos, y discierne
los pensamientos y las intensiones del corazón [mente].

Al ser concebidos se nos da una néfesh, la cual está oculta en nuestra sangre (que es la vida). Sobre nuestra néfesh
está nuestra rúaj, la cual es un modelo complejo de emociones y sentimientos. Sobre la rúaj está la neshamah, la
cual es nuestro intelecto que consta de deseos, sabiduría y entendimiento. El cuerpo físico humano ata a estas tres
al mismo tiempo.

5
Para entender mejor esto tenemos que tomar en cuenta las dos definiciones de alma.

• Néfesh, que representa a la conciencia del mundo material, a los instintos naturales.
• Neshamah, que representa al nivel más alto de conciencia, a la sabiduría, los pensamientos, el intelecto.

El ser humano posee una alma con dos naturalezas: la néfesh (material) y la neshamah (espiritual); mientras que
los animales no tienen la neshamah. Por eso el hombre tiene el libre albedrío –que es la libertad de escoger– lo que
constituye el balance entre la néfesh y la neshamah. Es allí donde radica la distinción entre el alma humana y el
alma animal. Los animales sólo poseen néfesh. Quizás esta es la razón por la cual Yahveh creó a Adam con la
palabra ‫[ וייצר‬vayatsar], con doble ‫[ יי‬yod], un alma que contiene néfesh y neshamah. Mas no olvidemos que entre la
néfesh y la neshamah está la rúaj.

Las palabras hebreas néfesh [alma], rúaj [espíritu] y neshamah [alma] nunca tienen el significado de ser inmortales
en la Sagrada Escritura. La Palabra de Yahveh nos enseña que el hombre por naturaleza es mortal y no posee un
alma o espíritu inmortal.

Además de lo físico, el cuerpo humano tiene: néfesh, rúaj y neshamah.

Néfesh Rúaj Neshamah


Alma, vida (sangre) Viento, aliento, espíritu Alma, aliento, esfuerzo por
conseguir pureza y perfección
Conciencia del mundo material, la Emociones, sentimientos, el Pensamientos, intelecto:
personalidad, el ser, los instintos aliento espiritual y físico de la el nivel más alto de conciencia
naturales. Muere con el cuerpo y vida, la conciencia de Yahveh:
se levanta en la resurrección el entendimiento del corazón

La persona que estudia la Sagrada Escritura edifica su neshamah, pero si su ser no experimenta regeneración no
tiene la vida espiritual más alta, la vida eterna. Yeshúa el Mesías describe esto claramente en los siguiente pasajes.

Yojanán [Juan] 5:39-40 39Escudriñan las Escrituras porque piensan que por medio de ellas tendrán la vida
eterna. Y son ellas las que dan testimonio acerca de Mí.
40
Y sin embargo, rehúsan venir a Mí para que tengan vida [la vida espiritual más alta].

Yojanán [Juan] 6:27, 35, 53 27No trabajen por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para
vida eterna [la vida espiritual más alta], que el Hijo del Hombre les dará. Porque en Él, el Padre, Elohim, ha puesto
su sello [...]
35
Yeshúa les dijo: «¡Yo soy el pan que es vida! El que venga a Mí no tendrá hambre y el que crea en Mí no
tendrá sed jamás» [...]
53
Y Yeshúa les dijo: «En verdad, en verdad les digo: A menos que coman la carne del Hijo del Hombre y
beban Su sangre, no tendrán vida en ustedes [la vida espiritual más alta]».

6
¿Cómo fuimos creados?

En Bereshit [Génesis] –el primer libro de la Sagrada Escritura– Yahveh nos revela el origen de todas las formas de vida
que existen en la Tierra, así como la diferencia entre los seres humanos y los animales. Bereshit significa «en el
principio, orígenes».

Bereshit [Génesis] 1:26-28 26Y Elohim [Dios] dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza; y que tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado y todo lo que se arrastra
sobre el suelo, y sobre la propia Tierra».
27
Así que Elohim creó al ser humano a imagen suya, a imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó.
28
Elohim los bendijo diciéndoles: «Sean fecundos y multiplíquense; llenen la Tierra y sojúzguenla; y dominen
a los peces del mar, a las aves del cielo y a toda criatura viviente que se mueve sobre la Tierra».

Bereshit [Génesis] 2:7 Y Yahveh Elohim formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz el aliento
[neshamah] de vida; y el hombre se convirtió en un ser [néfesh] viviente.

A veces nos preguntamos: ¿por qué tenemos que volver a la tierra? Yahveh nos da la respuesta.

Bereshit [Génesis] 3:1-4, 16-19 1Pero la serpiente –la más astuta de cuantas bestias del campo hiciera Yahveh
Elohim– le preguntó a la mujer: ‘¿Dijo realmente Elohim, no deben comer de ningún árbol del jardín?’
2
La mujer le respondió a la serpiente: ‘Del fruto de los árboles del jardín podemos comer,
3
pero del fruto del árbol que está en medio del jardín, Elohim nos dijo: «No coman de él, ni lo toquen; de lo
contrario, morirán»’.
4
Y la serpiente le dijo a la mujer: ‘Ciertamente no morirán’ [...]
16
A la mujer [Yahveh] le dijo: «Multiplicaré en gran manera los sufrimientos de tus embarazos; con dolor darás
a luz a tus hijos. Desearás a tu marido, y él tendrá autoridad [dominio] sobre ti».
17
Y a Adam [Yahveh] le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había
prohibido comer, por ti será maldita la tierra; con trabajo arduo comerás de ella todos los días de tu vida.
18
El suelo te producirá espinas y cardos; y comerás las plantas del campo.
19
Comerás el pan con el sudor de tu rostro hasta que vuelvas a la misma tierra de la que fuiste formado.
Porque polvo eres y al polvo volverás».

Iyov [Job] 14:1-2, 5,7-12 1El hombre, nacido de mujer, es corto de vida y lleno de tensión.
2
Es como una flor que brota y luego se marchita; es como sombra efímera que se esfuma [...]
5
Sus días están determinados, el número de sus meses está contigo [Yahveh]; Tú le has fijado límites, los cuales
no puede pasar [...]
7
Para el árbol hay esperanza que si lo cortan, retoñará de nuevo, sus ramas continuarán creciendo.
8
Aunque su raíz haya envejecido en el suelo y su tocón esté muerto en el polvo,
9
al percibir el agua reverdecerá y echará ramas como planta joven.
10
En cambio, el hombre muere y queda inerte; el hombre expira, ¿y dónde está?
11
Así como el agua del mar desaparece y los ríos se secan por completo;
12
así el hombre una vez que se acuesta [muere] no se levantará. Primero se acabarán los cielos, antes de que
los muertos despierten y se levanten de su sueño.

7
¿Qué es la muerte?

La jornada de la vida siempre termina en la muerte y nadie puede evitarla. La naturaleza tiene sus ciclos: nacer,
crecer, reproducirse y morir. No escapamos esta ley universal. Es una verdad innegable: la muerte es el final de
nuestra vida presente. Hoy, nos llaman por nuestro nombre; después será por nuestro estado: difunto(a).

‘Muerte f. Cesación o término de la vida. En el pensamiento tradicional, separación del cuerpo y el alma’. RAE

Sheol. El texto hebreo del Tanakh [erróneamente llamado Antiguo Testamento] nos dice que cuando una persona muere va a Sheol.
No se refiere al lugar donde los muertos son enterrados, es decir, una tumba, sino al estado de estar muerto o al
dominio de la muerte, al cual van todos los muertos, tanto los justos como los impíos. Sheol reconoce la existencia
de la persona mientras afirma que está muerto. Esto no se puede hacer en castellano.

Septuaginta (LXX) es la traducción griega del Tanakh (Alejandría 300-200 AEC), en la que el Sheol hebreo se
convirtió en el Hades griego (inframundo). Mas, no hay vida en Sheol: las personas duermen en la muerte y esperan
la resurrección. Así, una gran confusión sobre el estado de los muertos se introdujo en la teología del Tanakh,
porque en Sheol todos están muertos, mientras que en Hades todos están vivos. Así que, por la pluma del traductor
los muertos se hicieron vivos. Y en la Biblia del judío de habla griega se lee que después de la muerte, el alma se
mantiene viva y va al inframundo. Sheol se ha traducido como infierno, tumba o pozo, según el contexto,

La Sagrada Escritura –Tanakh y B’rit Jadashah [erróneamente llamado Nuevo Testamento]– confirma la realidad, la certeza y
la finalidad de la muerte. Cuando una persona muere lo físico vuelve al polvo y todos sus pensamientos perecen
ese mismo día. La fuente de vida –espíritu o alma– la deja y retorna a Yahveh hasta la segunda venida del Mesías.

Tehilim [Salmos] 89:48 ¿Qué hombre hay que viva y que no haya de ver la muerte? ¿Quién puede librar su vida
–alma– [néfesh] del poder del sheol [sepulcro]?

Qohélet [Eclesiastés] 9:5-6, 10 5Porque los vivos saben que han de morir, mas los muertos no saben nada, ni tienen
ya más paga, pues se perdió su memoria.
6
Aun más, su amor, su odio y su envidia han desaparecido; ya no tienen parte en lo que sucede bajo el sol [...]
10
Todo lo que tu mano alcanza hacer por tu fuerza, hazlo; porque no hay obra, ni razón, ni conocimiento, ni
sabiduría en el Sheol [sepulcro], adonde vas.

Romanos 5:12-21 12Así, pues, como por un hombre entró el pecado en el mundo y, a través del pecado, la
muerte; así la muerte también se extendió a todos los hijos de los hombres por cuanto todos pecaron.
13
Pues antes de darse la Torah [Ley], el pecado –aunque estaba en el mundo– no fue considerado pecado porque
no había Torah.
14
No obstante, la muerte reinó desde Adam [Adán] hasta Mosheh [Moisés], aún sobre aquellos que no habían pecado
con una transgresión semejante a la de Adam, quien es figura del que había de venir.
15
Mas la transgresión no puede compararse con el regalo gratuito. Pues si por la transgresión de uno solo
murieron muchos, ¡cuánto más la gracia de Elohim y su don, que vino a través de un solo Hijo de Hombre
–Yeshúa el Mesías–, abunda para muchos!
16
Y no puede comparase la dádiva gratuita con las consecuencias del pecado de uno solo. Pues por el pecado
de uno solo vino el juicio para condenación, pero la dádiva que lleva a la justificación tiene que ver con una
multitud de transgresiones.
17
Porque si por la trasgresión de uno solo reinó la muerte, ¡con más razón los que reciben en abundancia la
gracia y el don de la justicia reinarán en vida por uno solo, Yeshúa el Mesías!
18
Por consiguiente, así como por la transgresión de uno vino la condenación a todos, así también por la justicia

8
de uno la victoria (justificación) de vida vino a todos.
19
Y de la misma manera que, por la desobediencia de un hombre, a muchos se les contó como pecadores; así
también, por la obediencia de uno, a muchos se les contará como justos.
20
Pero la Torah fue dada para que todos tuviésemos plena conciencia de nuestro pecado; pero cuando más
creció el pecado, mucho más sobreabundó la gracia.
21
A fin de que, así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine trayendo justificación para
la vida eterna por la mano de [mediante] Nuestro Maestro Yeshúa el Mesías.

1a Corintios 15:21 Y así como la muerte vino por causa de un hombre, así también la resurrección de los
muertos viene a través de un hombre.

Vemos que la muerte no significa el final de todo, no es sinónimo de vacío total. Simplemente, la muerte es el
sendero silencioso y necesario para arribar a la eternidad. Sabemos lo que es la vida, pero sin revelación divina no
entendemos realmente lo que es la muerte, excepto que es el fin de la vida. La gente que anteriormente respiraba,
caminaba, hablaba y sentía, dejó de hacer todo eso. La personalidad que antes estuvo presente, ya no lo está... hay
sólo silencio. Podemos llamarlos pero no contestan, hablarles pero no pueden oír. Muerte es la cesación de la vida.

Tehilim [Salmos] 6:5 Pues en la muerte no hay memoria de Ti [Yahveh]; en el sheol [sepulcro], ¿quién te alaba?

Tehilim [Salmos] 13:3 ¡Mírame, respóndeme, oh Yahveh Elohim mío! Ilumina mis ojos, no sea que duerma en
la muerte.

Cuando morimos volvemos a la sustancia de la cual fuimos creados, retornamos a la tierra y cesan los pensamientos.

Tehilim [Salmos] 103:13-16 13Como un padre se compadece de sus hijos, así Yahveh se compadece de los que le
respetan [temen].
14
Porque ciertamente Él sabe de qué estamos hechos; se acuerda que somos polvo.
15
En cuanto al hombre, sus días son como los de la hierba; como la flor del campo así florece;
16
pero sopla sobre ella el viento y ya no existe; ni se sabe siquiera su lugar.

Tehilim [Salmos] 104:29-30 29Ocultas Tu rostro, se aterran; les quitas el aliento [rúaj], expiran y vuelven al polvo.
30
Envías Tu Espíritu [Rúaj], son creados; y Tú renuevas la faz de la Tierra.

Tehilim [Salmos] 115:17 Los muertos no alaban a Yah [Yahveh], tampoco los que descienden al silencio [muerte].

Tehilim [Salmos] 146:3-4 3No confíen en los poderosos, en el ser humano que no puede salvar.
4
Su aliento [rúaj] exhala, él vuelve a la tierra; en ese mismo día sus planes quedan en nada.

Qohélet [Eclesiastés] 3:19-20 19Porque lo que les sucede a los hijos de los hombres es también lo que les sucede
a los animales –un mismo evento comparten: como mueren los unos, así mueren los otros–. ¡De veras! Todos
tienen un mismo aliento [rúaj] –el hombre no tiene ventaja sobre la bestia– porque todo es vanidad.
20
Todos van al mismo lugar –todos se originaron del polvo y todos vuelven al polvo–.

Qohélet [Eclesiastés] 12:7 Entonces el polvo vuelve a la tierra como era antes y el espíritu [rúaj] retorna a Elohim
[Dios] quien lo dio.

Yeshayah [Isaías] 38:18-19 18Porque el sheol [sepulcro] no puede agradecerte, ni la muerte alabarte; ni los que
descienden a la fosa esperan Tu fidelidad.
19
El que vive, el que vive puede alabarte como yo lo hago hoy. De padres a hijos se da a conocer Tu verdad.

9
El futuro después de la muerte

La 1a epístola a los Corintios explica el significado de la resurrección de Yeshúa el Mesías. Lo mismo sucederá con
nosotros: después de la muerte resucitaremos como Él, cuando vuelva por segunda vez a juzgar al mundo.

1a Corintios 15:20-22 20Lo cierto es que el Mesías ha resucitado de entre los muertos y se ha convertido en
primicia de los que durmieron [murieron].
21
Y así como la muerte vino por causa de un hombre, así también la resurrección de los muertos vino a través
de un hombre.
22
Pues así como en Adam [Adán] todos mueren, así también en el Mesías todos serán vivificados.

Asimismo, Yeshúa el Mesías nos hace promesas muy reales y nos advierte qué muerte debemos temer.

Yojanán [Juan] 5:24-27 24En verdad, en verdad les digo, quien oye mi Palabra y cree en Quien me envió tiene
vida eterna y no va a condenación, sino que ha pasado de la muerte a la vida.
25
En verdad, en verdad les digo, llega la hora, y es ésta, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Elohim
y los que la escuchen vivirán.
26
Porque así como el Padre posee vida en sí mismo, así también concedió al Hijo tener vida en sí mismo,
27
y también le dio la potestad de juzgar, por cuanto Él es el Hijo del Hombre. [Daniel 7:13]

Mattityahu [Mateo] 10:28 No teman a los que matan al cuerpo, mas no pueden matar el alma [néfesh]; antes
bien, teman al que puede destruir ambos –alma [néfesh] y cuerpo– en el crematorio [Guehinnom].

Estas palabras de nuestro Maestro Yeshúa el Mesías, nos aseguran que mientras esperamos la muerte (o su venida),
podemos cambiar nuestro destino –de muerte a vida–. Para lo cual tenemos que estudiar la Sagrada Escritura y así
conocer bien el camino que Yahveh desea que sigamos.

La enseñanza de ir al Cielo después de la muerte es totalmente falsa. Este concepto equívoco no se encuentra en
ningún pasaje bíblico. La Escritura tampoco habla de reencarnación, sino de resurrección. Aún más, en ellas no se
encuentra la palabra «purgatorio» –un invento de la Iglesia católica– y mucho menos se hace referencia a un lugar
adonde van las almas para pagar por el pecado antes de «supuestamente» ir al«cielo». La Enciclopedia Católica
revela que el purgatorio es una doctrina basada en la tradición y no en la Sagrada Escritura.

‘De acuerdo a las enseñanzas Católicas, el Purgatorio (Lat., "purgare", limpiar, purificar) es un lugar o
condición de castigo temporal para aquellos que, dejando esta vida en gracia de Dios, no están completamente
libres de faltas veniales, o no han pagado completamente a satisfacción sus trasgresiones. La creencia de la
Iglesia en relación al purgatorio está claramente expresada en el Decreto de Unión, producto del Concilio de
Florencia (Mansi, t. XXXI, col. 1031), y en el decreto del Concilio de Trento (Sexx. XXV) que define: "Donde
la Iglesia Católica, instruida por el Espíritu Santo y la antigua tradición de los Padres, ha enseñado en
Concilios y recientemente en este sínodo Ecuménico (Sess. VI, cap. XXX; Sess. XXII cap.ii, iii) que existe un
purgatorio, y que las almas que están allí son ayudadas por los votos de los creyentes, pero principalmente por
el aceptable Sacrificio del Altar; El Santo Sínodo impone a los Obispos que con diligente esfuerzo tengan en
mente la doctrina de los Padres en los Concilios en relación al purgatorio enseñado en todas partes y
predicado, sostenido y creído por los creyentes’. (Denzinger, "Enchiridon", 983).

El purgatorio fue explotado como negocio para la venta de indulgencias en el siglo XVI. El escándalo de la venta
de indulgencias fue grave y la clave para el surgimiento de la Reforma Protestante. Martín Lutero, entre otros,
denuncia la oferta de indulgencias y el catolicismo lo reconoce en el Concilio de Trento [4 diciembre 1563].

10
‘... Y anhelando a que se enmienden, y corrijan los abusos que se han introducido en ellas [las indulgencias],
por cuyo motivo blasfeman los herejes [antigua forma de decir ‘quienes reniegan obstinadamente’] de este
glorioso nombre de indulgencias; establece en general por el presente decreto que, absolutamente se
exterminen todos los lucros ilícitos que se sacan porque los fieles las consigan; pues se han originado de esto
muchísimos abusos en el pueblo cristiano. Y no pudiéndose prohibir fácil ni individualmente los demás abusos
que se han originado de la superstición, ignorancia, irreverencia, o de otra cualquiera causa, por las muchas
corruptelas de los lugares y provincias en que se cometen; manda a todos los obispos que cada uno note todos
estos abusos en su iglesia e informarlos al próximo sínodo provincial’. [Sess. 25, Decree on Indulgences]

La Iglesia católica afirma que aunque el sacrificio del Mesías [Cristo] fue suficiente para quitar nuestra culpa, no fue
suficiente para cancelar nuestro castigo; lo cual contradice lo que está escrito en la Sagrada Escritura. Pongamos
atención a la palabra de advertencia de Yahveh.

Colosenses 2:8 Tengan cuidado que no los engañen con filosofías falaces y vanas, fundadas en las tradiciones
de los hijos de los hombres, en los principios elementales del mundo, y no según el Mesías.

Si Yahveh no nos ha dicho que hay purgatorio, ¿quién tiene autoridad de decirlo? Sólo Yahveh puede decir lo que
está más allá de la muerte. Tampoco la Sagrada Escritura habla del «limbo». Recientemente, el 20 de abril de 2007,
la Iglesia católica se retractó de esta enseñanza. La agencia de noticias Reuters publicó al respecto lo siguiente.

‘La Iglesia Católica Romana ha enterrado efectivamente el concepto de limbo. Siglos de tradición y enseñanza
sostuvieron que era el lugar donde iban los bebés que mueren sin haber sido bautizados. En un documento que
se ha hecho esperar, la Comisión Teológica Internacional de la Iglesia dijo que el limbo refleja una ‘visión
extremadamente restrictiva de la salvación’.

Esta noticia se difundió rápidamente, siendo la Internet donde las opiniones se vertieron abundantemente. La página
web Escolar.net refleja el sentir mayoritario en su resumen de esta noticia el 21 de abril de 2007.

‘La Iglesia re-califica el limbo. Había un problema y se ha solucionado. Los teólogos católicos, preocupados
porque cada vez hay menos bautizos, han decidido eliminar el limbo, esa entreplanta del más allá donde iban
los bebés que morían sin expiar el pecado original. El origen del invento se lo debían a San Agustín, que ya
asustó en el siglo V con que los niños que mueren sin bautizar van al infierno. Eran otros tiempos y había que
ampliar mercado. Tres siglos más tarde, como lo de ‘vaya usted al infierno sin pasar por la casilla de salida’
sonaba ‘demasiado bestia’, demasiado ‘Antiguo Testamento’, el Vaticano decidió inventarse un lugar menos
cruel donde aparcar las almas de esos niños muertos sin más pecado que el de Eva. Y así nació el limbo’.

La Sagrada Escritura no especifica algún tipo de castigo –como pago por nuestros pecados– si aceptamos a Yeshúa
el Mesías como nuestro Salvador. Los únicos que tendrán que pagar sus pecados son los que no han aceptado el
perdón que Yeshúa el Mesías ofrece gratuitamente y los que –previamente lo aceptaron y– han vuelto al pecado.

Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Elohim es vida eterna a través de
Yeshúa el Mesías, nuestro Maestro.

Que la muerte es el resultado directo del pecado también lo hallamos en el Tanakh [Antiguo Testamento], donde Yahveh
nos dice:

Yejezqel [Ezequiel] 18:4 ¡He aquí! Todas las vidas (almas) [néfesh] son Mías; tanto la vida [néfesh] del padre como
la vida [néfesh] del hijo son Mías. La vida [néfesh] que peque, ésa morirá.

11
Meditemos en lo que el Emisario [Apóstol] Yaaqov [erróneamente llamado Santiago en castellano y James en inglés] escribió.

Yaaqov [Santiago] 4:13-17 13¿Y qué podemos decir acerca de aquellos que dicen: ‘Hoy o mañana iremos a tal
ciudad y allá pasaremos un año, comerciaremos y obtendremos ganancia’?
14
¿Saben acaso qué les sucederá mañana? ¿Qué es tu vida? Excepto un vapor que aparece por un poco de
tiempo y luego se desvanece.
15
Más bien deberían decir: ‘Si Yahveh lo permite y vivimos, haremos esto o aquello’.
16
Ustedes se jactan en su arrogancia. Toda jactancia de este tipo es mala.
17
El que sabe hacer lo que es correcto [bueno] y no lo hace, le es pecado.

Ahora, prestemos atención a lo que Nuestro Maestro Yeshúa el Mesías nos advierte.

Luqa [Lucas] 12:15-21 15Entonces [Yeshúa] les dijo: «¡Tengan cuidado! Absténgase de toda avaricia, porque la
vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee».
16
Y enseguida les dio esta ilustración: «Había un hombre rico, cuyas tierras produjeron una gran cosecha.
17
Y él cavilaba diciéndose a sí mismo: ‘¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde almacenar mi cosecha’.
18
Por fin se dijo: ‘Esto haré: derribaré mis graneros para edificar otros más grandes, donde pueda almacenar
todo mi grano y mis bienes.
19
Entonces le diré a mi alma [néfesh]: ¡Eres un hombre afortunado! ¡Tienes una gran reserva de bienes
almacenados que durarán para muchos años! ¡Descansa! ¡Come! ¡Bebe! ¡Goza de la vida!’
20
Mas Elohim le dijo: ‘¡Necio! ¡Esta misma noche morirás! ¿Y para quién será lo que has acumulado?’
21
Así le sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico a los ojos de Elohim [Dios]».

La Sagrada Escritura no autoriza la adoración de los antepasados y el ofrecimiento de oraciones (como misas) por
los muertos. Toda celebración en el nombre del difunto solamente le sirve a los que están vivos. No hay ninguna
razón para unirse con ellos ‘en el más allá’. De hecho, Yahveh prohíbe estrictamente tratar de contactar a los
muertos, porque eso solamente abre la puerta para que los demonios se hagan pasar por los muertos y causen daño
(Devarim [Deuteronomio] 18:10-12)

12
La vida futura eterna

La Sagrada Escritura reconoce que por nuestros pecados somos condenados a la muerte eterna.

Malakhí [Malaquías] 4:1-3 1¡Ciértamente viene ese día! Ardiendo como una hoguera. Todos los arrogantes y todos
los malvados serán rastrojo. Y el día que viene los consumirá completamente, dice Yahveh de los Ejércitos. Y
no quedará de ellos raíz, ni rama.
2
Pero para ustedes que reverencian [temen] Mi nombre, resplandecerá el sol de justicia y en sus alas traerá salud.
Y saldrán libremente saltando como becerros de cebadero,
3
y pisotearán a los malvados, porque serán cenizas bajo las plantas de sus pies. Todo esto sucederá cuando
llegue el día que tengo señalado, dice Yahveh de los Ejércitos.

La Escritura nos enseña que el Mesías murió por nosotros, tomando sobre sí la maldición de nuestros pecados.
Asimismo, especifica que la muerte de Yeshúa es suficiente para pagar el castigo de todos nuestros pecados.

Hebreos 10:10-18 10Es por esa voluntad que somos apartados [santificados] por el sacrificio del cuerpo de Yeshúa
el Mesías, ofrecido una sola vez y para siempre.
11
Mientras que todo sacerdote servía el culto de Elohim, día tras día, a diferentes horas, ofreciendo repetidas
veces los mismos sacrificios que nunca pudieron limpiar completamente los pecados.
12
Mas Él [Yeshua], quien se ofreció una sola vez, abolió el pecado para siempre y se sentó a la diestra de Elohim,
13
esperando desde entonces ‘hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies’. (Tehilim [Salmo] 110:1)
14
porque con una ofrenda hizo para siempre perfectos a los que han sido apartados [santificados].
15
Además, la Rúaj HaQódesh [Espíritu de Santidad] también nos da testimonio, al decir:
16
«Esta será la alianza que haré con la casa de Yisraěl después de aquellos días, dice Yahveh: pondré mi
Torah [Ley] en sus corazones y en sus mentes la grabaré,
17
Porque perdonaré sus iniquidades y no recordaré jamás sus pecados». (Yirmeyah [Jeremías] 31:32-33).
18
Ahora bien, donde hay remisión de éstos ya no se requiere otro sacrificio por el pecado.

Es solamente a través de Yeshúa el Mesías que podemos obtener el perdón de nuestros pecados.

Hebreos 7:25 Y por su muerte [Yeshúa] puede salvar completamente a aquellos que por Él se acercan a Elohim,
puesto que Él vive eternamente para interceder por ellos.

1a Timotheos [Timoteo] 2:5 Porque Elohim [Dios] es uno, y el Mediador entre Elohim y los hombres es uno,
Yeshúa el Mesías, el Hijo del Hombre.

Lo cual nos confirma que el único que puede interceder a Yahveh por nosotros es Su hijo: Yeshúa el Mesías. No
su madre, la virgen, quien está muerta, inconsciente, no oye, no siente; ni tampoco ningún muerto (incluyendo a
los llamados santos de la Iglesia católica). La única manera de ser limpios para poder entrar en el reino de Yahveh
es por la sangre de Yeshúa el Mesías, no en el inexistente purgatorio (creación del catolicismo). Busquémosla hoy
en Yeshúa el Mesías. Si encontramos purificación en Él, no temeremos a la muerte.

Tehilim [Salmos] 23:1-4 1Alabanza de David. Yahveh es mi pastor: nada me faltará.


2
En delicados pastos verdes me hace recostar; al lado de aguas tranquilas me conduce.
3
Restaura mi ser [néfesh]; me guía por sendas rectas en honor a Su Nombre.
4
Sí, aunque camine a través del valle de sombra de muerte, ningún mal temeré, porque Tú estás conmigo; Tu
vara y Tu cayado me reconfortan [dan aliento].

13
Mishlé [Proverbios] 14:32 Al malvado lo derriba su propia maldad; mas el justo halla refugio en su muerte.

Yojanán [Juan] 3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna [la vida espiritual más alta]; y el que no obedece al Hijo no
verá esa vida, por el contrario, la ira de Elóah [Dios] permanece sobre él.

Filipenses 1:21-24 21Porque para mí el vivir es servir al Mesías, y el morir, ganancia.


22
Pero si el seguir viviendo en este cuerpo me sirve para una obra fructífera, ¿qué escogeré? ¡No lo sé!
23
Estoy atrapado en un dilema: unas veces quisiera vivir y otras veces no. Pues mi verdadero anhelo es por el
regreso de –y estar con– el Mesías, lo cual es muchísimo mejor para mí;
24
mas por otro lado entiendo que, por causa de ustedes, es más necesario quedarme en la carne.

Shaúl no esperaba morir y reunirse inmediatamente con el Mesías. Su enfoque fue siempre en el regreso del Mesías.

Yeshayah [Isaías] 1:16-18 16Lávense, purifíquense, aparten de Mi vista la iniquidad de sus acciones. Cesen de
hacer lo malo.
17
¡Aprende a hacer el bien, busca justicia y reprende al opresor, defiende al huérfano y suplica por la viuda.
18
Vengan pues, razonemos, dice Yahveh. Aunque sus pecados fuesen como la grana, serán tan blancos como
la nieve; aunque fuesen rojos como el carmesí, serán blancos como la lana.

Hechos 2:29, 34-36 29Varones, hermanos nuestros, permítanme decirles francamente en lo concerniente al
patriarca David, que está muerto y fue sepultado, y su tumba está entre nosotros hasta hoy [...]
34
De hecho, David no ascendió a los cielos; al contrario, él mismo afirma: ‘Yahveh dijo a mi Maestro: siéntate
a mi derecha,
35
hasta que haga de Tus enemigos un estrado para Tus pies’. (Tehilim [Salmos 110:1)
36
Sepa, pues, con certeza toda la casa de Yisraěl [Israel] que Yahveh ha hecho a este Yeshúa, a quien empalaste
[ejecutaron en el madero] , tanto Maestro [Adón] como Mesías [Mashíaj] .

Nuestro Redentor, Yeshúa el Mesías, nos confirma que los humanos no van al cielo después de la muerte. El único
hombre que ha ascendido al cielo es el mismo Yeshúa el Mesías, como Él mismo lo explica.

Yojanán [Juan] 3:13-18 13Nadie ha subido al cielo, excepto el que descendió del cielo: el Hijo del Hombre
[quien está en el cielo].
14
Y así como Mosheh [Moisés] levantó la serpiente en el desierto, así el Hijo del Hombre será levantado,
15
para que todo aquel que crea en Él no perezca, sino tenga vida eterna.
16
Porque de tal manera amó Elohim [Dios] al mundo, que le dio Su Hijo Unigénito para que todo aquel que
crea en Él no se pierda, sino tenga vida eterna.
17
Pues Elohim no envió a Su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para dar vida [salvación] al mundo
por medio de Él.
18
El que en Él cree no es juzgado [condenado], mas el que no cree ya está condenado por no creer en el nombre
del Hijo Unigénito de Yahveh.

Yeshayah [Isaías] 25:8 Él destruirá a la muerte para siempre. El Maestro [Adonay] Yahveh enjugará las lágrimas
de todo rostro y quitará el oprobio de Su pueblo de sobre toda la Tierra –porque Yahveh ha hablado–.

Daniyěl [Daniel] 12:1-2 1En aquel tiempo se levantará Mikhaěl [Miguel], el gran líder, el defensor de los hijos de
tu pueblo. Y será tiempo de angustia, como nunca lo ha habido desde que existen las naciones hasta entonces.
Y en aquel tiempo tu pueblo será liberado, aquellos cuyos nombres se encuentren inscritos en El Libro;
2
y del polvo de la tierra se despertarán [resucitarán] las multitudes de los que duermen, unos para vida eterna y
otros para vergüenza, para el aborrecimiento eterno.

14
El Emisario [Apóstol] Shaúl [Pablo] nos explica lo siguiente.

1a Corintios 15:42-44, 51-58 42Así también será en la resurrección de los muertos. Pues los muertos son como
semillas sembradas, que han de entrar primero en corrupción [perecedero] para un día resucitar en incorrupción
[imperecedero] .
43
Se entierra un cuerpo en deshonra; resucitará un cuerpo glorioso. Se entierra debilidad; resucitará fortaleza.
44
Se entierra un cuerpo físico; resucitará un cuerpo espiritual. Así como hay cuerpo físico; también hay cuerpo
espiritual [...]
51
Miren, les declaro un misterio: No todos dormiremos, mas todos seremos transformados,
52
repentinamente, en un pestañar de ojos, al toque de la última trompeta –pues sonará la trompeta–, los
muertos resucitarán sin corrupción y nosotros seremos transformados. (Daniyel 12:2).
53
Porque este cuerpo corruptible se vestirá de incorruptibilidad y este cuerpo mortal se vestirá de inmortalidad.
54
Cuando esto suceda, se cumplirá la profecía escrita: ‘Él devorará la muerte para siempre’. (Yeshayah [Isaías] 25:8)
55
¿Oh muerte, dónde está tu aguijón? ¿Oh sheol [sepulcro], dónde está tu victoria? (Hoshea [Oseas] 13:14)
56
Pues el aguijón de la muerte es el pecado y lo que da vigencia al pecado [se enseña en] la Torah [Ley].
57
Mas bendito sea Elohim, quien nos da la victoria por medio de nuestro Maestro Yeshúa el Mesías.
58
Por consiguiente, mis queridos hermanos, sean inmutables [firmes] y constantes, progresando siempre en la
obra del Maestro, conscientes de que unidos con el Maestro sus esfuerzos no son en vano.

1a Tesalonicenses 4:13-17 13Mas quiero que sepan, hermanos míos, que no deberían entristecerse acerca de
los que ya han muerto, como los demás que no tienen esperanza.
14
Porque si creemos que Yeshúa murió y resucitó, así también creemos que Elohim resucitará a los que vivieron
y han muerto creyendo en Yeshúa.
15
Y decimos esto basado en las propias palabras de nuestro Maestro: que nosotros, los que quedemos vivos y
permanezcamos hasta la venida del Maestro, no precederemos a los que ya han muerto.
16
Porque el propio Maestro descenderá del cielo y a su voz de mando –voz de arcángel y sonido de trompeta
[Shofar] de Elohim– los que están muertos en el Mesías resucitarán primero.
17
Después nosotros, los que hayamos quedado vivos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes,
al encuentro de nuestro Maestro en el aire. De modo que, en adelante estaremos siempre con el Maestro.

Estos dos pasajes son muy iluminadores. Si los muertos suben al cielo –al morir– sería lógico que el Mesías los
recibiera en su morada celestial. Mas aquí se indica claramente que Yeshúa descenderá del cielo y resucitará a los
muertos fieles, para que junto con los vivos creyentes le den la bienvenida en el aire. No dice que los fieles a
Yahveh, a través de Yeshúa, subirán con el Mesías al cielo, sino que estarán junto a Él. ¿Qué sentido podría tener
nuestra futura resurrección, como enseñan muchos, si los muertos en Yeshúa siguen vivos en el cielo?

Hebreos 9:27-28 27Así como está establecido que los hijos del hombre mueran una vez y después el juicio;
28
así también el Mesías –después de haberse ofrecido una sola vez para tomar sobre Sí los pecados de muchos
(Yeshayah [Isaías] 53:12)– aparecerá por segunda vez, sin pecado, para la salvación de los que lo esperan.

Revelación [Apocalipsis] 21:4 Y Elohim enjugará las lágrimas de todo rostro, y no habrá más muerte, tampoco
duelo, ni llanto, ni habrá más dolor, porque todo eso habrá pasado y dejado de existir. (Yeshayah [Isaías] 25:8)

Es muy importante que siempre tengamos en mente las palabras que el mismo Yeshúa el Mesías pronunció. En el
capítulo 11 de Yojanán [Juan] se narra la resurrección de Ělazar [Lázaro], un amigo del Mesías. Leamos lo que Yeshúa
dice cuando las hermanas de Ělazar le avisan que su amigo está enfermo.

Yojanán [Juan] 11:4 Pero cuando Yeshúa oyó esto dijo: «Esta enfermedad no terminará en muerte, sino que
es para la gloria de Elohim, para que por ella el Hijo de Elohim sea glorificado».

15
Yeshúa no va inmediatamente a ver a Ělazar (significa Dios [Ěl] es my ayuda), sino que se demora cuatro días. Cuando Yeshúa
llegó, encontró que Ělazar había sido sepultado hace cuatro días. Leámoslo en la misma Sagrada Escritura.

Yojanán [Juan] 11:20-45 20Entonces Marta, cuando oyó que venía Yeshúa, salió a su encuentro, pero Miryam
se quedó sentada en casa.
21
Marta le dijo a Yeshúa: ‘Mi Maestro, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
22
Pero ahora sé que todo lo que le pidas a Ělóah [Dios], Ělóah te lo concederá’.
23
Yeshúa le dijo: «Tu hermano resucitará».
24
Marta le dijo: ‘Yo sé que resucitará en la Resurrección del Último Día’.
25
Yeshúa le dijo a ella: «Yo soy la resurrección y la vida. El que tiene fe [cree] en Mí, aunque muera, vivirá.
26
Y todo aquel que vive y cree en Mí no morirá jamás. ¿Crees esto?».
27
Ella le dijo: ‘Sí, mi Maestro, creo que Tú eres el Mesías, el Hijo de Elohim, quien había de venir al mundo’.
28
Y dicho esto se fue, llamó a su hermana Miryam y en privado le dijo: ‘Nuestro Rabí está aquí y te llama’.
29
Cuando Miryam oyó esto, se levantó deprisa y fue a Él.
30
Yeshúa aún no había entrado en la aldea, sino que seguía en el mismo lugar donde Marta lo encontró.
31
Los judíos que estaban en la casa con ella, consolándola, cuando vieron que Miryam se levantó deprisa y
salió, la siguieron. Pues pensaron que iba al sepulcro a llorar.
32
Luego, cuando Miryam llegó al lugar donde estaba Yeshúa y lo vio, se postró a sus pies diciéndole: ‘Maestro,
si hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto’.
33
Entonces Yeshúa al ver llorar a Miryam y a los judíos que habían venido con ella, se conmovió profundamente
en su espíritu [rúaj] y se entristeció.
34
Y dijo: «¿Dónde lo han sepultado?» Ellos le dijeron: ‘Maestro, ven a verlo’.
35
Y lágrimas le brotaron a Yeshúa.
36
Entonces los judíos dijeron: ‘¡Miren cuánto lo quería!’
37
Pero algunos de ellos dijeron: ‘Éste que abrió los ojos al ciego, ¿no podía haber evitado también que Ělazar
[Lázaro] muriera?’
38
Y Yeshúa, profundamente conmovido, fue al sepulcro. Era una cueva y una piedra yacía sobre la entrada.
39
Yeshúa dijo: «Quiten la piedra». Marta, la hermana del difunto, le dijo: ‘Maestro, ya hiede, porque hace
cuatro días que murió’.
40
«¿No te dije que si tienes fe [crees] verás la gloria de Elohim?» –le contestó Yeshúa–.
41
Removieron la piedra y alzando sus ojos al cielo Yeshúa oró: «Padre, te agradezco por haberme escuchado.
42
Y sé que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que me rodea, así creerán que Tú me has enviado».
43
Después de decir esto, clamó a gran voz: «¡Ělazar, sal fuera!»
44
Y el que había estado muerto salió, atados los pies y las manos con vendas y su cara envuelta en un sudario.
«Desátenlo y déjenlo ir» –Yeshúa les ordenó–.
45
Y muchos de los judíos que habían ido a acompañar a Miryam, cuando vieron lo que había hecho Yeshúa,
tuvieron fe [creyeron] en Él.

Hagamos un paréntesis para entender esta historia a través de la cultura y el contexto judíos. En el primer siglo se
practicaba dos sepulturas:

C En el entierro inicial, el difunto era colocado en una cueva por un tiempo prolongado hasta la desintegración
completa del cuerpo (hasta que sólo quedaran los huesos).
C Luego las personas adiestradas colectaban los huesos y los colocaban en una caja para huesos (osario). Ese
osario sería luego depositado en otra cueva con muchos otros osarios para el reposo permanente.

El Talmud de Jerusalén (colección rabínica) –no la Sagrada Escritura– dice: ‘Durante los primeros tres días después
de la muerte, el alma flota sobre el cuerpo, pensando que volverá al cuerpo. Cuando el alma ve el cuerpo –que la
apariencia del rostro ha cambiado– sale del cuerpo y sigue su camino’.

16
Como vemos, la idea de la resurrección en tres días no era un concepto extraño para los judíos antiguos. Un
concepto que no está en la Sagrada Escritura, sino que lo aprendieron de otras culturas. Yeshúa esperó cuatro días,
cuando la resurrección ya no era posible para aquellos judíos.

La resurrección de Ělazar [Lázaro] demuestra que Elohim –el Padre de Yeshúa– tenía el poder de resucitar a los
muertos que estaban ya en descomposición. Este pasaje también nos muestra que los primeros creyentes, como
Ělazar y sus dos hermanas –Miryam y Marta– creían en la resurrección del último día [v. 24], en la resurrección de
los justos, lo cual les daba consuelo. No se habla de alguna esperanza celestial o que los muertos, como Ělazar,
gozan de la presencia de Elohim en el cielo. Yeshúa no dijo «Ělazar baja y vuelve a tu cuerpo», sino que dijo
«¡Ělazar, sal fuera!» [v. 43] Un poco antes le había dicho a Marta: «Tu hermano resucitará» [v. 23].

Cuando uno muere, uno está inconsciente, está dormido, no siente nada; por consiguiente, ninguna ceremonia
(funeral, misa, oración, etc.) tiene valor para el muerto. Queda claro que los muertos están en el sepulcro, no en
el cielo, como el mismo Yeshúa el Mesías nos afirma:

Yojanán [Juan] 5:28-29 28No se asombren de esto, porque vendrá la hora cuando todos los que estén en las
tumbas oirán Su voz,
29
y saldrán: aquellos que hicieron el bien resucitarán para tener vida; pero los que obraron el mal
resucitarán para juicio.

Nuestro Maestro nos afirma que tanto los justos como los injustos resucitarán para ser juzgados cuando Él vuelva.
En otras palabras, los muertos no están «viviendo» en el cielo, el infierno o la dimensión desconocida. Los muertos
están en sus tumbas sin ninguna señal de vida, como bien lo explica la Sagrada Escritura.

Qohélet [Eclesiastés] 9:5-6, 10 5Porque los vivos saben que han de morir, mas los muertos no saben nada, ni tienen
ya más paga, pues se perdió su memoria.
6
Aun más, su amor, su odio y su envidia han desaparecido; ya no tienen parte en lo que sucede bajo el sol [...]
10
Todo lo que tu mano alcanza hacer por tu fuerza, hazlo; porque no hay obra, ni razón, ni conocimiento, ni
sabiduría en el Sheol [sepulcro], adonde vas.

Yahveh le anuncia a Daniyěl [Daniel] su muerte.

Daniyěl [Daniel] 12:13 Mas tú, prosigue hasta el fin y descansarás [morirás]; y te levantarás [resucitarás] a tu
gloria al fin de los días.

Nunca le menciona Yahveh que él iría al cielo después de su muerte física. Elohim [Dios] simplemente le explica a
Daniyěl que después de su muerte él descansará [morirá] y al fin de los días resucitará para recibir su recompensa.
Nótese que dice «los días», no «tus días».

17
¿Ha subido algún ser humano al Cielo?

Es de suma importancia que siempre tengamos presente lo que el mismo Maestro Yeshúa predicó: Ningún hombre
ha ascendido al cielo, excepto el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre [Yeshúa el Mesías]. (Yojanán [Juan] 3:13)

Hebreos 11:4-8, 11, 13 4Por la fe, Hébel [Abel] ofreció a Elohim [Dios] un sacrificio superior al de Qayin [Caín],
por la cual [fe] recibió testimonio de ser justo, pues Elohim dio testimonio al aceptar sus ofrendas. Y por medio
de la fe, aunque murió, habla todavía.
5
Por la fe, Janokh [Enoc] fue trasladado para no ver la muerte, y no fue hallado porque Elohim lo tomó. Pero
antes de ser trasladado recibió el testimonio de haber agradado a Elohim.
6
Empero, sin fe es imposible agradarlo, porque el que se acerca a Elohim debe creer que existe y que remunera
a los que sinceramente lo buscan.
7
Por la fe, Nóaj [Noé] después de recibir advertencia por revelación acerca de cosas que aún no se habían visto,
movido por temor reverente, construyó el arca para la salvación de su familia. Por la fe condenó al mundo y
vino a ser heredero de la justicia según la fe.
8
Por la fe, Avraham obedeció cuando lo llamaron para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió
sin saber a dónde iba [...]
11
Por la fe, la misma Sarah, siendo estéril, recibió el poder de concebir un hijo, y ya pasada su edad propicia
alumbró, porque consideró que el que lo había prometido era fiel [...]
13
Todos estos murieron en la fe, sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de
lejos y las saludaron, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la Tierra.

La Sagrada Escritura no se contradicen, pero existen algunos pasajes en los cuales pareciera que sí hay
contradicción con lo que hasta aquí hemos leído. Tal es el caso de Janokh [Enoc] y Eliyah [Elías] (que examinaremos
en este capítulo). Recordemos que –para entender el verdadero significado de la Escritura– es muy importante tener
en cuenta el significado correcto de las expresiones idiomáticas hebreas.

Janokh [Enoc]

Bereshit [Génesis] 5:22-24 22Después de engendrar a Metushélaj [Matusalén], Janokh [Enoc] anduvo fielmente con
Elohim trescientos años. Y procreó hijos e hijas.
23
Y todos los días de Janokh sumaron trescientos sesenta y cinco años.
24
Janokh caminó en la presencia de Elohim [Dios]. Entonces no fue más [desapareció], porque Elohim lo tomó.

Hebreos 11:5 Por la fe, Janokh [Enoc] fue trasladado para no ver la muerte, y no fue hallado porque Elohim [Dios]
lo tomó. Pero antes de ser trasladado recibió el testimonio de haber agradado a Elohim.

En estos dos pasajes encontramos la expresión idiomática hebrea «lo tomó», cuyo significado correcto es «murió».
Ser tomado es señal de aprobación divina (ser justo ante Yahveh). Teniendo en cuenta esto, es fácil comprender
lo que está escrito en Hebreos 11:4-13 cuando se afirma que Hébel [Abel], Janokh [Enoc], Nóaj [Noé], Avraham y Sarah
«murieron» sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Lo cual está definido en el siguiente pasaje.

Hebreos 11:39-40 39No obstante, todos estos, aunque fueron aprobados por la fe que tenían, ninguno de ellos
llegaron a ver el cumplimiento de lo que había sido prometido,
40
porque Elohim nos tenía reservado algo mejor, para que sin nosotros no llegasen ellos a la perfección.

Ser perfeccionado es lo mismo que ser hecho inmortal. En otras palabras, todos los justos o santos de la antigüedad,
junto con los seguidores de Yeshúa el Mesías, recibirán la inmortalidad: la promesa.

18
Eliyah [Elías]

2ª Reyes 2:11-16 11Mientras ellos iban caminando y conversando, he aquí, súbitamente apareció un carro de
fuego con caballos de fuego y los separó a los dos; y Eliyah [Elías] se elevó hacia el cielo en un torbellino.
12
Elishá [Eliseo], al verlo, clamó: ‘¡Padre mío, padre mío! ¡Carro de Yisraěl y su auriga!’ Y no lo vio más; asió
sus vestiduras y las rasgó en dos partes.
13
Y recogió el manto de Eliyah, que éste había dejado caer. Regresó y se detuvo a la orilla del Yardén [Jordán].
14
Y tomando el manto que se le había caído a Eliyah, golpeó las aguas diciendo: ‘¿Dónde está Yahveh, el
Elohim de Eliyah?’ En cuanto él golpeó las aguas, éstas se dividieron a uno y a otro lado: y Elishá cruzó.
15
Cuando los hijos de los profetas, que estaban en Yerijó [Jericó] en el lado opuesto, lo vieron desde lejos dijeron:
‘¡El espíritu de Eliyah reposa sobre Elishá!’ Fueron a su encuentro y se postraron ante él rostro en tierra.
16
Y le dijeron: ‘Mira, entre tus siervos hay cincuenta hombres fuertes; que vayan a buscar a tu amo; no sea que
la Rúaj [Espíritu] de Yahveh lo levantó y lo arrojó en alguna montaña o en algún valle’. Él dijo: ‘No envíen a
nadie’.

Muchos asumen que la expresión –en el versículo 11– «se elevó hacia el cielo» (también traducida como ‘subió
al cielo’) es sinónimo de «ir al cielo». Sin embargo, esta expresión simplemente indica «dirección», no destino.
En el versículo 16 vemos que los hijos de los profetas sabían esto porque dijeron: «la Rúaj [Espíritu] de Yahveh lo
levantó y lo arrojó en alguna montaña o en algún valle». En otras palabras, para ellos estaba bien claro que «Eliyah
había sido transportado a otro lugar». ¡No era nada nuevo! Existen muchos ejemplos similares. Veamos algunos.

Yejezqel [Ezequiel] 11:1 Entonces la Rúaj [Espíritu] me elevó y me llevó a la puerta oriental de la Casa de
Yahveh que mira hacia el este...

Yejezqel [Ezequiel] 43:5 Luego la Rúaj [Espíritu] me levantó y me llevó al atrio interior; y, he aquí, la gloria de
Yahveh llenó el Templo.

1ª Reyes 18:12 Y sucederá que, en cuanto me aleje de ti, la Rúaj [Espíritu] de Yahveh te llevará adonde yo
no sepa...

Mattityahu [Mateo] 4:1 Entonces Yeshúa fue llevado por la Rúaj [Espíritu] al desierto de Y’hudah [Judá] para
ser tentado por el Satán [Satanás].

Hechos 8:39 Cuando salieron del agua, la Rúaj [Espíritu] de Yahveh se llevó a Philippos [Felipe]. Y aquel
creyente no lo vio más, pero continuó alegre su camino.

Bueno, volvamos ahora al caso de Eliyah [Elías] en el capítulo siguiente.

2ª Reyes 3:11 Pero Yehoshafat [Josafat] preguntó: ‘¿No hay aquí algún profeta de Yahveh? Entonces inquiramos
de Yahveh por medio de él’. Uno de los cortesanos del rey de Yisraěl tomó la palabra y dijo: ‘Sí, aquí está
Elishá, hijo de Shafat [Safat], el que solía verter agua en las manos a Eliyah’.

Cuando leímos 2ª Reyes 2:11-16 vimos que Eliyah «se elevó hacia el cielo en un torbellino». Ahora, en el siguiente
capítulo (3) Eliyah ya no está en la escena. ¿Pero significa esto que Eliyah murió o se fue al cielo? Examinemos
el siguiente pasaje, que ocurre años después.

2ª Crónicas 21:12-15 12Entonces le llegó [a Yoram] una carta del profeta Eliyah que decía: ‘Así dice Yahveh, el
Elohim de tu padre David: «Por no haber andado en los caminos de tu padre Yehoshafat [Josafat], ni los
caminos de Asá, rey de Y’hudah [Judá];

19
13
sino que has seguido las prácticas de los reyes de Yisraěl [Israel], haciendo que Y’hudah y los habitantes de
Yerushaláyim [Jerusalén] se prostituyan, así como la casa de Ajab causó que Yisraěl se prostituyera; y por
cuanto has asesinado a tus hermanos, la casa de tu padre, quienes eran mejores que tú,
14
he aquí, con una gran plaga Yahveh castigará a tu pueblo, tus hijos, tus esposas y todas tus posesiones;
15
y tú sufrirás enfermedad muy grave, enfermedad de entrañas, que empeorará día tras día, hasta que se te
salgan las entrañas por la fuerza del mal»’.

Si se hace un análisis muy cuidadoso de la cronología presentada en los libros de Reyes y Crónicas, encontraremos
que Eliyah [Elías] le escribió esta carta al rey Yoram aproximadamente siete años después que «se elevó hacia el cielo
en un torbellino». Lo cual demuestra que «Eliyah no ascendió al cielo», como muchos suponen. Simplemente,
Eliyah fue trasladado de Yisraěl a algún lugar desconocido. El hecho de que Eliyah le transmitiera por escrito el
mensaje de Yahveh al rey Yoram, es un indicio de que Eliyah estaba en la tierra de Y’hudah, después de siete años
de su ascensión. Después de esto no se supo nada más de Eliyah, simplemente porque había terminado su
ministerio. La muerte y sepultura de Eliyah parece haber sido un secreto, similar al de Mosheh [Moisés]. Son dos
misterios. Hasta hoy se desconoce el lugar de sus tumbas.

Otro pasaje que se ha traducido erróneamente lo encontramos cuando Yeshúa está en el madero y el malhechor
arrepentido le pide que se acuerde de él. Mayormente las traducciones omiten la coma. Su traducción correcta es:

Luqa [Lucas] 23:43 Entonces Yeshúa le dijo: «En verdad te digo hoy: estarás conmigo en el paraíso».

El Mesías no ascendió al cielo ese mismo día. Es obvio que Yeshúa le dijo «te digo hoy». Es de suma importancia
que siempre tengamos presente en nuestras mentes lo que el mismo Maestro nos enseñó.

Yojanán [Juan] 3:13 Nadie ha subido al cielo, excepto el que descendió del cielo: el Hijo del Hombre [Yeshúa el
Mesías] .

20
La transfiguración de Yeshúa

Si no escudriñamos cuidadosamente la palabra de Yahveh, el siguiente pasaje bíblico a veces puede confundir.

Mattityahu [Mateo] 17:1-9 1Seis días después Yeshúa tomó consigo a Kefá [Pedro], a Yaaqov [Santiago] y a su
hermano Yojanán [Juan], y privadamente subieron a un monte alto.
2
Allí se transfiguró delante de ellos: su rostro resplandeció como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas
como la nieve.
3
De pronto se les aparecieron Mosheh [Moisés] y Eliyah [Elías], hablando con Él.
4
Entonces intervino Kefá y le dijo a Yeshúa: ‘Mi Maestro, qué bueno que estamos aquí. Si deseas, erigiremos
aquí tres tiendas: una para Ti, otra para Mosheh y otra para Eliyah’.
5
Mientras él aun hablaba, he aquí, una nube brillante los cubrió. Y, he aquí, se oyó una voz que salía de la nube
diciendo: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco. A Él escuchen».
6
Al oír esto, sobrecogidos de temor, los discípulos se postraron rostro en tierra.
7
Entonces Yeshúa se acercó a ellos y, tocándolos, les dijo: «Levántense y no teman».
8
Y cuando ellos alzaron la vista no vieron a nadie, excepto a Yeshúa solo.
9
Mientras descendían del monte, Yeshúa les ordenó: «No le cuenten a nadie la visión que han visto hasta que
el Hijo del Hombre se levante de entre los muertos».

¿Quiere decir que Mosheh [Moisés] y Eliyah [Elías] están vivos en el cielo? ¡Por supuesto que no! Este pasaje nos
muestra lo siguiente:

• Es una visión de lo que será el Reino, en el cual Mosheh y Eliyah estarán al lado de Yeshúa el Mesías.
• Kefá [Pedro], Yaaqov [Santiago] y Yojanán [Juan] los oyeron charlar. Era una visión en el Reino.
• Posiblemente Yeshúa se dirigió a Mosheh y Eliyah por sus nombres, lo cual explica cómo es que Kefá sabía
los nombres y su deseo de levantar tres tiendas o tabernáculos –enramadas–.

Esta visión de la transfiguración fue, en realidad, la confirmación de lo que Yeshúa les había acabado de predicar
en el capítulo anterior, como lo podemos corroborar enseguida.

Mattityahu [Mateo] 16:26-28 26¿Pues de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su propia
vida [néfesh]? ¿O qué dará el hombre en rescate por su vida [néfesh]?
27
Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus mensajeros [ángeles] y entonces
recompensará a cada uno conforme a sus hechos.
28
En verdad les digo que hay algunos entre los presentes, que no experimentarán la muerte hasta que hayan
visto el Reino venidero del Hijo del Hombre.

Cuando Yeshúa el Mesías pronuncia estas palabras se estaba dirigiendo a sus discípulos, entre los que estaban Kefá,
Yaaqov y Yojanán. Como ya hemos visto, la Escritura relata que –seis días después– Yeshúa llevó a estos tres
discípulos a un monte alto donde –ciertamente– ellos tuvieron esta visión del Reino de Elohim [Dios] antes de probar
la muerte, tal como Yeshúa lo dijo en el versículo 28.

Si Mosheh [Moisés] y Eliyah [Elías] resucitaron antes que el Mesías, y ahora están en el cielo, las palabras de Yeshúa
no son verdaderas. Tampoco sería cierto lo que Shaúl [Pablo] afirmó.

Colosenses 1:18 Además, Él [Yeshúa] es la cabeza del cuerpo, que es la Asamblea Mesiánica. Él es el principio,
el primogénito de entre los muertos, para que en todo Él tenga la preeminencia.

21
El reino de Elohim [Dios]

Shaúl [Pablo] enseña que Yahveh proveerá a la persona resucitada un cuerpo incorruptible nuevo y transformado para
la eternidad, un cambio del cuerpo carnal actual que es corruptible. Meditemos en el siguiente pasaje.

1ª Corintios 15:35-38, 42-58 35Quizás alguien pregunte: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué clase de
cuerpo vendrán?
36
¡Ignorante! Para que una planta crezca, primero tiene que morir la semilla que fue sembrada.
37
Lo que se siembra no es la planta que ha de brotar, sino es una simple semilla, ya sea de trigo o de otra cosa.
38
Después Elohim le da un cuerpo nuevo, como Él quiere, a cada semilla su propio cuerpo [...]
42
Así también será en la resurrección de los muertos. Pues los muertos son como semillas sembradas, que han
de entrar primero en corrupción para un día resucitar en incorrupción.
43
Se entierra un cuerpo en deshonra; resucitará un cuerpo glorioso. Se entierra debilidad; resucitará fortaleza.
44
Se entierra un cuerpo físico; resucitará un cuerpo espiritual. Así como hay cuerpo físico; también hay cuerpo
espiritual.
45
Así también dice la Escritura: el primer Adam [Adán], hombre, fue creado como un ser viviente en un cuerpo
material; pero el último Adam, Yeshúa el Mesías, es el Espíritu [Rúaj] que da vida.
46
Así que primero llegó a existir lo físico y luego lo espiritual.
47
El primer hombre –del polvo de la tierra– es terrenal; el segundo hombre –el Maestro [Yeshúa]– es celestial.
48
Como el primer hombre –el terrenal– así son todos los terrenales; y como el segundo hombre –el celestial–
así serán todos los celestiales.
49
Y así como vestimos la imagen del que es de la Tierra, así vestiremos la imagen del que es del Cielo.
50
Mas esto digo, hermanos míos, ‘Que ningún cuerpo hecho de carne y sangre puede heredar el Reino de
Elohim, por lo mismo que nuestra naturaleza, destinada a corrupción, no puede ser heredera de una naturaleza
incorruptible’.
51
Miren, les declaro un misterio: No todos dormiremos, mas todos seremos transformados,
52
repentinamente, en un pestañar de ojos, al toque de la última trompeta –pues sonará la trompeta–, los
muertos resucitarán sin corrupción y nosotros seremos transformados. (Daniyel 12:2).
53
Porque este cuerpo corruptible se vestirá de incorruptibilidad y este cuerpo mortal se vestirá de inmortalidad.
54
Cuando esto suceda, se cumplirá la profecía escrita: ‘devorará a la muerte para siempre’. (Yeshayah [Isaías] 25:8)
55
¿Oh muerte, dónde está tu aguijón? ¿Oh sheol [sepulcro], dónde está tu victoria? (Hoshea [Oseas] 13:14)
56
Pues el aguijón de la muerte es el pecado y lo que da vigencia al pecado [se enseña en] la Torah [Ley].
57
Mas bendito sea Elohim, quien nos da la victoria por medio de nuestro Maestro Yeshúa el Mesías.
58
Por consiguiente, mis queridos hermanos, sean inmutables [firmes] y constantes, progresando siempre en la
obra del Maestro, conscientes de que unidos con el Maestro sus esfuerzos no son en vano.

La Sagrada Escritura nos habla acerca del Reino de Elohim –no de ir al cielo después que el Mesías vuelva por
segunda vez–. Leamos lo que Yahveh, a través de Su Hijo Yeshúa, nos enseña en su libro (la Sagrada Escritura).

Mattityahu [Mateo] 6:25-34 25Por tanto les digo: No se preocupen por sus vidas [néfesh], qué comerán o qué
beberán; ni por sus cuerpos, qué vestirán. ¿No es la vida más importante que el alimento, y el cuerpo más
importante que el vestido?
26
Observen a las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni juntan en graneros; y sin embargo su Padre
que está en los cielos las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
27
¿Y quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida?
28
¿Por qué, pues, se preocupan por el vestido? Consideren los lirios del campo cómo crecen; sin embargo
no trabajan, ni tampoco hilan.
29
Una verdad les digo, que ni aún Shelomoh [Salomón] en toda su gloria se vistió como uno de ellos.

22
30
Por consiguiente, si Elohim así viste a la hierba del campo, que hoy está en el campo y mañana se arroja
al fuego, ¿no los vestirá mucho más a ustedes, hombres de poca fe?
31
Por lo tanto, no se preocupen diciendo: ‘¿Qué comeremos? ¿Qué beberemos? ¿Con qué nos vestiremos?’
32
(Porque, después de todo, las naciones [los que no son judíos] buscan todas estas cosas). Porque el Padre de
ustedes, quien está en el cielo, sabe que ustedes necesitan todas estas cosas.
33
Más bien, busquen primero el Reino de Elohim y su justicia; y todas estas cosas se les darán por añadidura.
34
Por lo tanto, no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá su propia preocupación.
Basten a cada día sus propios problemas.

El mismo Yeshúa nos explica claramente cuál debe ser nuestra prioridad en la vida. Repetidas veces el Mesías nos
habla acerca del Reino en las Buenas Nuevas. Veamos algunos ejemplos.

Mattityahu [Mateo] 24:14 Y esta Buena Nueva [Evangelio] del Reino se proclamará en todo el mundo para
testimonio a todas las naciones. Y luego vendrá el fin.

Mordekhay [Marcos] 1:1, 14-15 1El origen de la Buena Nueva [Evangelio] de Yeshúa el Mesías, Hijo de Elohim [...]
14
Después que Yojanán [Juan] fue encarcelado, Yeshúa fue al Galil [Galilea] proclamando la Buena Nueva del
Reino de Elohim,
15
diciendo: «Se ha cumplido el tiempo. El Reino de Elohim está cercano. ¡Arrepiéntanse, y crean en la Buena
Nueva!».

Luqa [Lucas] 4:43 Mas Yeshúa les dijo: «Es preciso también que proclame la Buena Nueva [Evangelio] del Reino
de Elohim en otras ciudades, porque para esto he sido enviado».

Luqa [Lucas] 8:1 Y aconteció que, después de esto, Él [Yeshúa] comenzó a recorrer las aldeas y ciudades,
proclamando y anunciando la Buena Nueva [Evangelio] del Reino de Elohim. Y con Él iban sus Doce.

Yojanán [Juan] 3:3-5 3Respondió Yeshúa y le dijo: «En verdad, en verdad te digo, que quien no nazca de nuevo
no puede ver el Reino de Elohim».
4
Nakdimón [Nicodemo] le preguntó: ‘¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por
segunda vez en el vientre de su madre y nacer?’
5
Respondió Yeshúa y le dijo: «En verdad, en verdad te aseguro, a menos que uno no nazca del agua y de la
Rúaj [Espíritu], no puede entrar en el Reino de Elohim».

Los Emisarios [Apóstoles] de Yeshúa también enseñaron constantemente acerca del Reino de Elohim.

Hechos 19:8 Por espacio de tres meses Shaúl [Pablo] visitó la sinagoga hablando con denuedo, persuadiéndolos
acerca del Reino de Elohim.

2ª Kefá [Pedro] 1:5-11 5Por esta misma razón, esfuércense por añadir a su fe virtud, a la virtud conocimiento,
6
al conocimiento autodominio, al autodominio perseverancia, a la perseverancia devoción a Elohim,
7
a la devoción a Elohim fraternidad y a la fraternidad amor.
8
Pues si estas cualidades abundan en ustedes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Maestro Yeshúa
el Mesías, y evitarán que sean inútiles e improductivos.
9
Quien no las tenga es muy corto de vista, es un ciego que ha olvidado la purificación de sus pecados pasados.
10
Por lo cual, hermanos, sean aun más diligentes en afianzarse al llamado de Elohim y asegurar su elección,
porque si hacen estas cosas nunca tropezarán.
11
Porque de esta manera se les otorgará amplia entrada en el Reino Eterno de Nuestro Maestro y Salvador
Yeshúa el Mesías.

23
El Emisario [Apóstol] Shaúl [Pablo] nos da un buen ejemplo de lo que siempre debe ser nuestra actitud.

Romanos 1:16 A mí no me avergüenza ser portador de la Buena Nueva [Evangelio] del Mesías –porque es el poder
de Elohim para salvación a todo el que cree– ya sea al judío, primero, o al que no lo es.

Gálatas 1:7-9 7No es que haya otra Buena Nueva [Evangelio]; sin embargo, hay algunos que los perturban y
quieren pervertir [tergiversar] la Buena Nueva del Mesías.
8
Que la maldición caiga sobre cualquiera –sea uno de nosotros o un ángel del cielo– que les predique una
Buena Nueva distinta de la que les hemos predicado.
9
Como ya lo hemos dicho, ahora lo vuelvo a repetir: ‘sea quien sea que les proclame una Buena Nueva distinta
a la que recibieron, que caiga bajo maldición’.

Si el hombre fuera inmortal, Yahveh no lo invitaría a buscar la inmortalidad.

Devarim [Deuteronomio] 30:19 Hoy llamo al Cielo y a la Tierra como testigos contra ti, de que te he dado a
elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige la vida [la vida espiritual más alta] para que
tú y tu linaje puedan vivir.

24
Conclusión

Tradicionalmente, muchos creen que hay un premio para los creyentes en Yeshúa y que el cielo es la meta final para
sus vidas. Se imaginan una vida celestial de verdadera felicidad y paz nunca antes experimentadas por ningún ser
humano; que sus antepasados gozan ahora en el cielo, como almas eternas. Sin embargo, esta creencia contradice
lo que ya hemos leído en la Sagrada Escritura. Porque polvo eres y al polvo volverás (Bereshit [Génesis] 3:19).

Qohélet [Eclesiastés] 9:5-6 5Porque los vivos saben que han de morir, mas los muertos no saben nada, ni tienen
ya más paga, pues se perdió su memoria.
6
Aun más, su amor, su odio y su envidia han desaparecido; ya no tienen parte en lo que sucede bajo el sol.

Iyov [Job] 14:1-2, 5 1El hombre, nacido de mujer, es corto de vida y lleno de tensión.
2
Es como una flor que brota y luego se marchita; es como sombra efímera que se esfuma [...]
5
Sus días están determinados, el número de sus meses está contigo [Yahveh]; Tú le has fijado límites, los cuales
no puede pasar.

La muerte es la antítesis de la vida. La muerte no es otra forma de existencia; es la ausencia de la vida. La muerte
no es un estado de consciencia; es la ausencia de toda consciencia. Entre otras cosas, la palabra de Yahveh nos dice
que los muertos no piensan. René Descartes (1596-1650), filósofo, científico y matemático francés, a veces llamado
el padre de la filosofía moderna, comenzó sus investigaciones a partir de una sola certeza: «Cogito, ergo sum»
‘Pienso, luego existo’. Consideremos lo que nuestro Maestro Yeshúa enseñó.

Yojanán [Juan] 5:24 En verdad, en verdad les digo, quien oye mi palabra y cree en Quien me envió tiene vida
eterna y no va a condenación, sino que ha pasado de la muerte a la vida.

Mattityahu [Mateo] 25:31-34 31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, con todos los mensajeros [ángeles],
se sentará en su trono glorioso.
32
Y todas las naciones se reunirán delante de Él. Entonces Él separará a todos en dos grupos, como un pastor
que separa las ovejas de las cabras.
33
Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
34
Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: ‘Vengan, ustedes a quienes mi Padre ha bendecido;
reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo’.

Mattityahu [Mateo] 11:28 Vengan a Mí, todos los que están agobiados y sobrecargados, que Yo los aliviaré.

Mattityahu [Mateo] 7:7-8 7Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá.
8
Porque todo el que pide recibe, el que busca encuentra y al que llama se le abre.

Yojanán [Juan] 3:13 Nadie ha subido al cielo, excepto el que descendió del cielo: el Hijo del Hombre [Yeshúa].

Mordekhay [Marcos] 12:27 Yahveh no es un Elohim [Dios] de muertos, sino de vivos...

1a Timoteos 2:5 Porque Elohim [Dios] es uno, y el mediador entre Elohim y los hombres es uno, Yeshúa el
Mesías, el Hijo del Hombre.

©2003, 2005, 2007, 2009, 2017


Armando Lazarte
mesianico@outlook.com
yahvista.mesianico@outlook.com

25
Apéndice

Glosario de palabras hebreas importantes

Yahveh (‫[ )יהוה‬YHVH]. Nombre verdadero de nuestro Creador y Padre Celestial. Note que la primera letra es la
Y (‫)י‬. Su nombre nunca ha sido ‘Jehová’, ni Su título ‘el Señor’ [traducción del dios pagano babilónico Báal].

Yah (‫)יה‬. Diminutivo de Yahveh (‫)יהוה‬. Se usa muchas veces en la Escritura.

Yeshúa (‫)ישוע‬. Nombre verdadero de Su Hijo. Como se le conoció dentro de la cultura hebrea, en la que vivió su
vida terrenal. Se deriva del original «Y’hoshúa», cuyo significado es Yahveh salva. Jesús [nombre griego] nunca ha
sido su nombre real.

Elohim (‫)אלהים‬. Título hebreo (se pronuncia elojím) que puede ser plural o singular. Palabra hebrea que expresa
conceptos de divinidad. Es la tercera palabra en el texto hebreo de Bereshit [Génesis]. ¡No es un nombre! No significa
personas. Elohim se ha traducido como dios, pero su significado es mucho más amplio. Aunque la forma es un
plural gramatical, el significado es singular cuando se refiere a Yahveh; es un singular majestuoso [honorífico].
Elohim es incluso un adjetivo que puede significar grande, así como puede ser un adverbio que significa mucho,
muy o inmensamente. Por ejemplo, en Yonah [Jonás] 3:3 se dice que Nínive era una ciudad ‘gadol elohim’
[inmensamente grande]; aquí elohim no significa dios sino inmensamente (de acuerdo a la gramática hebrea). Elohim
significa dios(es) sólo algunas veces. Ocasionalmente se aplica como forma deferente a magistrados; otras como
superlativo: ángeles, poderoso(s), ser(es) divino(s), juez(ces), fuerza, inmensamente, rey, extremo, grande, ídolo.
Ya que Elohim no tiene un equivalente exacto en castellano –y preservar la riqueza de su verdadero significado
lingüístico– debe ser transliterado, porque Dios no representa el significado amplio del título hebreo Elohim.

Ěl (‫ )אל‬o Elóah (‫)אלה‬. Las formas singulares del título Elohim. Traducidos erróneamente como dios.
Nótese que utilizo Ěl para diferenciarlo del artículo El y del pronombre Él. Igualmente, uso ěl cuando es parte de
un nombre como, por ejemplo, en Shemuěl [Samuel].

Nota: Traducir Elohim, Elóah y Ěl como Dios puede parecer cómodo pero no es fiel al sentido semántico de las diferentes formas hebreas.
Por lo tanto, creo que se deben transliterar para preservar la riqueza de su verdadero significado lingüístico.

Mashíaj (‫ )משיח‬Mesías. Título hebreo verdadero de Yeshúa, como la Sagrada Escritura lo describe y como se le
conoció dentro de la cultura hebrea –en la cual vivió toda su vida terrenal–. Su título verdadero es hebreo: Mashíaj
(Mesías en castellano), no el griego Cristo. Consideremos lo siguiente sobre Yeshúa el Mesías:

• Nació de madre hebrea y creció dentro de la cultura hebrea. Yeshua fue hebreo.
• Siguió fielmente las instrucciones de la Torah [erróneamente traducida como Ley].
• Tuvo un solo tipo de audiencia cuando enseñó (predicó): el pueblo hebreo.
• Sus Emisarios [Apóstoles], todos fueron hebreos.
• Mientras vivió en la Tierra, nunca usó un nombre griego [Jesús], ni un título griego [Cristo].

‫( רוח הקדש‬Rúaj HaQódesh). Significa ‘Espíritu de Santidad’ [traducida como ‘Espíritu Santo’]. Gramaticalmente es de
género femenino, mientras que Espíritu Santo es masculino. Las diferencias entre idiomas hacen difícil la
traducción correcta de ciertas palabras de un lenguaje a otro (en hebrero existen sólo dos géneros: masculino y
femenino). Para ser fiel a su significado original, en este caso, es mejor transliterar que traducir: La Rúaj HaQódesh.

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‫[ תנך‬Tanakh]. Erróneamente traducido como ‘Antiguo Testamento’ [se pronuncia tanáj]. Está compuesto de tres
grupos de libros: Torah (Instrucción, Enseñanza [5 libros]), Neviím (Profetas [21 libros]) y Ketuvim (Escritos [13 libros]).
La primera letra de cada grupo (T, N, K) forma la sigla TaNaKh. También se le conoce como Miqrá, que significa
‘lectura’ o ‘lo que es leído’.

‫[ ברית חדשה‬B’rit Jadashah]. Significa ‘Alianza Renovada’ (femenino). Erróneamente traducida como ‘Nuevo
Testamento’ (masculino). ‘B’rit’ significa alianza y ‘jadashah’ es renovada. A la B’rit Jadashah también se le
conoce como Ketuvim Meshijiyim [Escritos Mesiánicos], Ketuvim Netsarim [Escritos Nazarenos] o Kitbé HaShelijim [Escritos de
los Emisarios/Enviados].

‫[ תורה‬Torah]. Palabra hebrea que los griegos tradujeron equivocadamente como «nomos». Luego nomos se tradujo
(correctamente) como Ley. Es así como se origina el error de traducción a nuestro idioma. Torah tiene un
significado mucho más amplio, pues se deriva de la raíz hebrea yarah que significa: fundar, poner las bases, rociar,
irrigar, mandar, presentar, señalar, enseñar, instruir y disparar –como disparar una flecha para dar en el blanco–.
El énfasis de esta raíz está en «dar en el blanco». En el nivel espiritual, el significado verdadero de Torah es
enseñanza o instrucción. En otras palabras, Torah significa la enseñanza o instrucción que da en el blanco, en lo
que se refiere a la rectitud y entereza de Yahveh; porque nos enseña la manera cómo debemos vivir, la clase de vida
que Yahveh desea para nosotros. La Torah pone los límites necesarios para el bien del hombre y la naturaleza;
marca la diferencia entre lo permitido y lo prohibido –pecar es cruzar los límites marcados en ella–. La Torah es
el fundamento para la comprensión de todos los libros de la Sagrada Escritura. Torah es lo opuesto a una de varias
palabras hebreas para pecado: hata, que quiere decir «no dar en el blanco». La Torah no es ley, a pesar de que
contiene leyes. La Torah se usa en referencia a preceptos, mandamientos, estatutos, juicios y decretos, ya sea en
forma singular o en grupo. Se entiende, pues, que lleva consigo el significado adicional de cuerpo de instrucción.
Ya que, en castellano, no existe una palabra adecuada para su definición, Torah debe transliterarse.

La Torah es como un conjunto de instrucciones, de un padre a sus hijos, la violación de estas instrucciones son
disciplinadas con el fin de fomentar la obediencia y entrenar a sus hijos. En los siguientes pasajes la palabra Torah
ha sido traducida a instrucción en la mayoría de las versiones de la Sagrada Escritura.

Mishlé [Proverbios] 1:8 Hijo mío, hazle caso a la disciplina de tu padre, y no olvides la Torah [instrucción] de tu
madre.

Mishlé [Proverbios] 3:1 Hijo mío, no olvides mi Torah [instrucción], guarda mis mandamientos en tu corazón.

Tehilim [Salmos] 94:12 Bienaventurado el hombre a quien Tú corriges, oh Yah, y lo educas en tu Torah [instrucción].

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Bibliografía

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