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Unidad 4.

Poblaciones asociadas a los cultivos

Introducción:
En la última unidad se analizan los organismos que interactúan con los cultivos
agrícolas, se estudia la salud de las plantas y sus mecanismos de defensa contra
enfermedades e infecciones; igualmente, se profundiza sobre el comportamiento
de los insectos en los cultivos, así como las estrategias biológicas y mecánicas
para el control de plagas.

Descripción material del programa:


El material de estudio permite comprender los aspectos relacionados con la
unidad a desarrollar, esto con el fin de que el aprendiz pueda realizar las
actividades de la mejor manera.
Tema 1. Salud de las plantas

Imagen SENA.

Las plantas, independientemente de sus características, tipo y especie, son


propensas a padecer enfermedades y a sufrir ataques por parte de las plagas.
Esta es una situación que si bien hace parte del comportamiento normal de la
naturaleza, resulta perjudicial para la práctica de la agricultura, ya que por obvias
razones, si un cultivo se ve afectado por plagas y enfermedades, termina
ocasionando pérdidas económicas al agricultor. Cuando las plagas o las
enfermedades del cultivo alcanzan un determinado nivel, se genera la necesidad
de desechar el producto porque que se hace indeseable para el comercio, es por
esta razón, que resulta fundamental para todo cultivador realizar una prevención,
manejo y control de plagas y enfermedades.
Plaga es todo ser viviente que puede ocasionar daños físicos a la producción de
un cultivo, ya sean insectos que se alimentan ingiriendo la savia de los tallos de
las plantas, causando deficiencias en éstas, ya que la savia es el líquido vital para
su subsistencia, nutrición y fuente de energía; o sean insectos, animales que
cortan hojas, tallos, flores o frutos.
Las enfermedades pueden ser definidas como el efecto dañino causado por la
presencia de virus, bacterias u hongos en el interior o en la superficie de las
plantas. Normalmente, las enfermedades son transmitidas a las plantas por las
mismas plagas que las atacan, de acuerdo a esto, se infiere que una buena
prevención y control de plagas puede resultar también como una medida
preventiva de algunas enfermedades.
Existe un concepto más moderno relacionado con las plagas y las enfermedades,
el cual propone combinar ambos términos, y no considerar a una especie en
particular de seres vivos como plaga, sino considerar a la plaga como el efecto
nocivo que puede producir dicha especie sobre el cultivo, es decir, considerar la
plaga como la enfermedad que puede atacar a una planta en la presencia de una
especie animal invasora, o bien los daños físicos producidos por la especie animal
como el corte de hojas, tallos, o el consumo de savia y frutos. Este concepto nace
debido a que una misma especie animal puede ser perjudicial para un tipo de
cultivo específico, pero a la vez puede ser necesaria para el desarrollo normal de
otro tipo de cultivo, así pues se tiene que la plaga no es propiamente el animal,
sino el efecto que se produce sobre el cultivo, pudiendo ser negativo en algunos
casos y positivo en otros.
Sistema inmune de las plantas

Las plantas poseen una serie de mecanismos naturales de defensa contra plagas
y enfermedades, los cuales consisten esencialmente en reacciones bioquímicas
provocadas por la interacción con organismos invasores como virus o bacterias.
No todas las plantas poseen el mismo sistema inmune, algunas se centran en
defenderse de especies específicas, otras tienen sistemas generalizados, y las
hay sin sistema de defensa.
A continuación se van a mencionar resumidamente los tres componentes de
mecanismos de defensa que tienen las plantas. En primer lugar se hallan los
factores sin preferencia de defensa, estos tienen características naturales de las
plantas, los cuales repelen la presencia de insectos, por ejemplo, las plantas
pueden tener colores que no sean atractivos para ciertos animales y carecer de
nutrientes que atraigan a las plagas, haciendo que estas no se interesen en la
planta, incluso, poseen a veces una cubierta de cera que dificulta que los insectos
penetren la superficie para alimentarse de la savia.
También existen mecanismos de defensa activa, los cuales se estimulan en el
momento en que una plaga ejerce contacto directo con la planta, estos
mecanismos devastan a las plagas y en ocasiones las destruyen por completo,
previniendo que regresen en un determinado momento. Entre estos sistemas de
defensa se encuentran la segregación de sustancias tóxicas en las hojas de la
planta, las cuales perjudican a las plagas y enfermedades que se encuentren en
ésta. También se segregan sustancias que inhiben el metabolismo natural de las
plagas, ocasionando deficiencias en ellas, como por ejemplo la segregación de
aceites esenciales; incluso algunas plantas poseen pelos en su superficie y emiten
sustancias pegajosas, las cuales dificultan la movilidad de los insectos.
Además de estos sistemas naturales de defensa, algunas plantas poseen una
tolerancia o resistencia a la presencia de plagas y enfermedades, por ejemplo,
algunas tienen una elevada velocidad de regeneración, lo que les permite
reemplazar partes de la planta como hojas, que han sido dañas o perjudicadas por
los invasores, sin que se afecte notablemente su crecimiento, desarrollo y nivel de
productividad.
Enfermedades en las plantas

Imagen SENA.

Las enfermedades en las plantas son ocasionadas por organismos patógenos que
se introducen en el interior, causando diversas infecciones. También se da el caso
en el que no son producidas por organismos vivos, sino originadas por la
transmisión de contaminantes y toxinas a través del aire. Otras enfermedades son
provocadas por desbalances nutricionales, debido a la falta de nutrientes y
proteínas en el suelo.
Las enfermedades más comunes son las causadas por agentes patógenos, es
decir microorganismos como hongos, bacterias, virus y nematodos, entre otros.
Estos agentes son transmitidos a las plantas a través de insectos vectores, es
decir, insectos plagas portadores (llegan a la planta para alimentarse) del hongo o
bacteria que ocasiona las enfermedades. En el momento en que un vector perfora
la superficie de la planta para acceder a la savia, se realiza la transmisión del
agente patógeno. En muchos casos, los mismos insectos segregan sustancias
dentro de la planta, creando el ambiente propicio para el desarrollo de hongos.
A continuación se hace una descripción de los agentes patógenos mencionados:
Hongos: los hongos en las plantas son microorganismos más grandes que las
bacterias, requieren hospedarse en otros organismos vivos para subsistir, en este
caso las plantas. Su estructura física consiste básicamente en la formación de una
mancha en la superficie de la planta o en las hojas, por esta razón son fáciles de
identificar a simple vista, los hay de diversas variedades y colores, los más
comunes son los blancos, negros y amarillos; obtienen su alimento del interior de
la planta y se reproducen mediante esporas, por lo que pueden transmitirse de
una planta a otra a través del viento.
Bacterias: son microorganismos unicelulares, se introducen en las plantas a
través de aberturas en su superficie, por ejemplo heridas u orificios realizados por
insectos para succionar la savia. Las bacterias son incapaces de producir su
propia energía, por lo que dependen del organismo que las hospeda para su
sostenimiento.
Normalmente las bacterias permanecen inactivas durante un tiempo en el tejido de
la planta, pero cuando se crean las condiciones necesarias, estas se activan e
infectan a la planta con una enfermedad, esto ocurre cuando los niveles de
humedad se incrementan. Las enfermedades producidas por la presencia de
bacterias están asociadas con la putrefacción de ciertas secciones de las planta,
éstas pueden ser detectadas debido a que se desprenden malos olores de las
zonas afectadas, así como decoloraciones y manchas.
Virus: son los microorganismos patógenos de menor tamaño, se transmiten a
través de diferentes insectos y no son capaces de desarrollarse o subsistir fuera
de un organismo que los hospede. Las enfermedades ocasionadas por este tipo
de agentes patógenos afectan directamente el crecimiento de las plantas,
perjudicando la producción del cultivo.
Nematodos: son los microorganismos patógenos de mayor tamaño, son similares
a un gusano microscópico y normalmente se ubican en las raíces, alimentándose
y absorbiendo el contenido celular que allí se encuentra. Las enfermedades que
producen se relacionan con la desnutrición, afectando crecimiento, desarrollo y
productividad, debido a que los nematodos impiden que la planta adquiera los
nutrientes y proteínas que normalmente obtiene de la tierra a través de sus raíces.
Tema 2. Los Insectos en los cultivos
La presencia de los insectos en los cultivos es un hecho completamente natural,
ya que este es el entorno natural en el cual se desarrollan estos seres, es el lugar
donde obtienen su alimento y establecen su vivienda. Sin embargo, la presencia
de insectos en un cultivo puede resultar perjudicial para el agricultor, debido a que
estos, en su proceso de desarrollo normal pueden afectar negativamente el cultivo
como tal, este es el caso en el cual se cuestiona si los insectos son dañinos o
plagas. Por otra parte, en algunas ocasiones la presencia de insectos en un cultivo
puede resultar buena e incluso vital para el desarrollo sano y normal de las
plantas, en este caso se les denomina insectos benéficos.
Insectos benéficos

Son aquellos insectos que favorecen las condiciones de desarrollo y crecimiento


de las plantas, beneficiando la salud y productividad de un cultivo, dando los
resultados económicos esperados por el agricultor. Hacen parte del ciclo de
autorregulación de la naturaleza, y cumplen funciones vitales para el
funcionamiento normal de la misma, como por ejemplo el proceso de polinización
llevado a cabo por las abejas. Además de esto, este tipo de insectos llevan a cabo
un control natural de plagas, puesto que muchas veces son depredadores de los
insectos dañinos para los cultivos, como por ejemplo las arañas.
Durante años las prácticas tradicionales de la agricultura han desconocido la
utilidad e importancia de estos insectos para los cultivos, debido a que
convencionalmente se ha optado por utilizar pesticidas y plaguicidas químicos
para controlar las plagas que afectan la productividad de los cultivos con valor
económico. Este tipo de prácticas, si bien son útiles y dejan resultados en términos
de productividad y rentabilidad, son también perjudiciales para el medio ambiente,
dado a la contaminación producida en las aguas, la tierra y el aire, afectando
negativamente a poblaciones animales, vegetales y al entorno en donde se
desarrollan, llegando incluso a extremos en donde el uso indiscriminado de
insecticidas provoca enfermedades crónico degenerativas en poblaciones
humanas.
Según Hernández (2010) se estima que en los agroecosistemas
únicamente el 3% de las especies se comporta como plaga y que el 97%
está integrado por fauna auxiliar, de la cual el 35% está representado por
enemigos naturales de las plagas, entre los que se destacan diversas
especies de insectos depredadores y parasitoides. El 65% restante lleva a
cabo otras funciones.
Por la razón expuesta anteriormente, es necesaria una alternativa para efectuar
control de plagas, y una buena opción es el manejo de la presencia natural de
insectos benéficos en los cultivos.
A continuación se exponen algunos ejemplos de dichos insectos y los privilegios
que ofrecen.
Las mariquitas:

Imagen Freepik.

Las mariquitas (como comúnmente se les denomina en Colombia) son pequeños


insectos de forma ovalada que miden entre 5 y 8 mm. Son de colores llamativos,
rojo, amarillo y naranja, normalmente tienen puntos negros en sus alas.
Estos insectos son los depredadores naturales de insectos que causan daño a los
cultivos como los pulgones, ácaros y pulgas, por eso actúan como medio de
control biológico de plagas en los cultivos, puede incluso decirse que un cultivo
con buena presencia de mariquitas es un cultivo sano.
Las abejas:

Imagen Freepik.

Las abejas son sin duda uno de los insectos más importantes para varios tipos de
cultivos, especialmente para los de flores, éstas efectúan el proceso de
polinización, trasladando el polen desde los estambres (órgano floral masculino)
hasta los estigmas (órgano receptivo), haciendo posible la producción de frutos y
semillas.
Las avispas:

Imagen Freepik.

Son insectos beneficiosos para los cultivos, ya que ejercen un control natural
sobre algunas plagas. Son grandes consumidoras de larvas de muchos insectos
dañinos, como por ejemplo los gusanos. Realizan un control muy efectivo, debido
a que atacan a las plagas desde sus inicios.
La mantis religiosa:

Imagen Freepik.

Este insecto es un feroz depredador que se caracteriza por atrapar velozmente a


sus presas mientras se encuentra inmóvil, este las ataca cuando pasan
desprevenidas cerca de él. Este insecto no discrimina de ninguna forma a sus
víctimas, lo que quiere decir que arremete contra plagas, así como contra otros
insectos benéficos, por lo que se requiere vigilar su número dentro del cultivo.
Las hormigas:

Imagen Freepik.

Algunas especies de hormigas actúan como un buen componente de control


biológico de plagas, estas atacan a insectos dañinos como los saltamontes,
gusanos y otros que se alimentan de las hojas de las plantas.
Tema 3. Plagas

Las plagas en los cultivos hacen referencia a todo ser viviente que afecta
negativamente la salud y la integridad física de las plantas, así pues, una plaga no
sólo son insectos dañinos, sino también vertebrados como los roedores, aves,
conejos, entre otros. Por lo general los vertebrados acuden a los cultivos para
alimentarse de los frutos de las plantas, la falta de control sobre su presencia por
parte del agricultor, puede generar enormes decrementos en la productividad,
generando pérdidas económicas.
Como se mencionó anteriormente, el concepto de plaga es relativo al contexto de
cada cultivo, de acuerdo a sus condiciones climáticas y a su ubicación geográfica,
ya que una misma especie animal puede ser considerada una plaga en un cultivo
determinado, y al mismo tiempo ser una especie beneficiosa para otro cultivo. Un
ejemplo de esta situación es el conejo común europeo, la presencia de este
conejo en países de Europa es parte fundamental del ecosistema natural, mientras
que en Australia se le considera una nefasta plaga por atacar los cultivos de
lechugas, entre otros.
No obstante, a continuación se relacionan algunas especies de insectos y otros
animales que han sido considerados plagas en los cultivos tradicionales, debido a
la introducción de enfermedades, por alimentarse de la savia de las plantas y por
ingerir sus hojas y frutos, entre otros.
Orugas de mariposa: las orugas de las mariposas o las polillas son de las plagas
más destructivas de los cultivos, atacan a las plantas desde su exterior, debido a
que las polillas suelen depositar sus huevos en la superficie de las plantas.
Cuando la larva nace comienza a alimentarse de la savia de la planta, y unos días
después, cuando se ha desarrollado lo suficiente, empieza a ingerir las hojas. Se
puede detectar fácilmente cuando un cultivo está infestado de orugas, debido a las
marcas que dejan en las hojas.
Pulgones: son pequeños insectos que tienen una longitud que varía entre 1 y 4
mm. A pesar de su nombre no guardan ninguna relación con las pulgas.
Normalmente se les encuentra de color verde, amarillo o negro, se alimentan de
las partes tiernas de las plantas y las condiciones de sequedad en el verano, así
como el uso excesivo de fertilizantes pueden favorecer su aparición y desarrollo.
Arañuela: es un tipo de ácaro que mide menos de 1 mm. Normalmente son de
color rojo y aparecen en las plantas por enormes cantidades, cubriendo gran parte
de la superficie de las mismas. Se caracterizan por tejer una telaraña entre las
hojas de las plantas, y succionar la savia. A veces causan la muerte de la planta, y
además son transmisoras de enfermedades.
Mosca blanca: son pequeños insectos de no más de 3 mm de longitud. Entierran
su pico en la superficie de las plantas y succionan la savia. Les favorece una alta
temperatura y un ambiente húmedo, por lo que suelen aparecer en verano,
también transmiten enfermedades como hongos que deterioran la apariencia de la
planta, disminuyendo su función fotosintética.
Escarabajos: hay muchas variedades de esta especie, algunos de ellos como los
gorgojos son plagas que se alimentan de las savia de la madera, haciendo túneles
en su interior, otros por otra parte, se alimentan de las partes verdes de las
plantas, como las hojas y los tallos, afectando la integridad física de las mismas.

Tema 4. Estrategias de control biológico


Es la acción que llevan a cabo ciertos organismos benéficos para reducir la
cantidad de cuerpos dañinos, en otras palabras, se trata del comportamiento
natural de ciertos organismos que se alimentan de otros organismos, es decir son
sus depredadores. El control biológico se lleva a cabo cuando una especie dañina,
o plaga es atacada por sus predadores naturales y su cantidad se ve reducida en
un determinado agroecosistema.
Del concepto de control biológico se pueden extraer dos divisiones. En primer
lugar se halla el control biológico natural, o simplemente control natural. Esta se da
como un fenómeno normal y hace parte del ciclo natural de la vida ecológica,
consiste simplemente en la acción de depredadores atacando a sus presas en
busca de alimento. No interviene la acción del hombre.
La segunda división del control biológico es la que se denomina control biológico
aplicado, o para mayor facilidad simplemente control biológico, en esta, el hombre
juega un papel importante, pues es quien decide introducir una especie de
organismos depredadores en un agroecosistema para controlar la presencia de
organismos plagas. Existen varias estrategias relacionadas con este tipo de
control, y son las siguientes:
Control biológico clásico

Muchas veces las plagas que atacan a los cultivos provienen de otras regiones o
países, en donde las condiciones climáticas y geográficas son diferentes, al igual
que la flora y la fauna. A este tipo de plagas se les denomina plagas exóticas. En
estos casos es común que dichas plagas no tengan depredadores naturales en la
región de cultivos que están atacando, por lo que su densidad (cantidad) se
incrementa con pocas restricciones, afectando negativamente la integridad del
cultivo, y por lo tanto ocasionando daños económicos.
La estrategia de control biológico clásico consiste en introducir en el cultivo
afectado una población de depredadores que se ocupe de reducir la densidad de
plagas hasta un nivel en donde no ocasione daño económico, también es llamada
estrategia de introducción de enemigos naturales. Es importante resaltar que la
erradicación total o completa de una plaga nunca es conveniente, si bien las
plagas son las que ocasionan daños sobre los cultivos, también son el alimento y
el sustento de los organismos benéficos, por esta razón, si se introducen
depredadores en un cultivo, el objetivo debe ser únicamente reducir la densidad
de la plaga hasta un nivel donde no existan pérdidas económicas. Al hacer esto,
los organismos benéficos podrán subsistir y continuar ejerciendo el control
biológico requerido.
Control biológico aumentativo

Esta técnica radica en incrementar gradualmente la población de organismos


depredadores en el cultivo. El agricultor debe introducir una determinada cantidad
de insectos benéficos cada cierto tiempo. El objetivo es producir un aumento
abrupto de la población de depredadores para con ello disminuir la población de
plagas hasta un nivel deseado, en donde no se incurra en daño económico por
causa de estas.
Una característica de esta estrategia, es que el mismo agricultor puede crear
zonas de reproducción de los insectos benéficos que serán utilizados, y liberarlos
en el cultivo en el momento en que sea conveniente. A estas zonas de
reproducción se les denomina criaderos, y consisten en un recinto cerrado en
donde se proporcionan las condiciones de ambiente propicias para la especie.
Existen dos variaciones de esta estrategia, la primera se denomina control
biológico aumentativo por inoculación, y la segunda por inundación. El primer caso
es una técnica de control preventiva, en donde se introduce una pequeña
proporción de la especie depredadora en el cultivo, con el fin de evitar la aparición
de plagas. En este caso es importante que la especie no resulte perjudicial para el
cultivo, es decir, esta debe tener cierto nivel de tolerancia frente a dicha especie.
También se aplica esta técnica en cultivos donde ya existe una pequeña población
de la plaga, con el fin de frenar su nivel de crecimiento y evitar que se produzca un
daño económico.
La segunda variación de la estrategia es la inundación, esta se basa en introducir
un elevado número de una especie depredadora en un cultivo. Se utiliza cuando el
nivel poblacional de la plaga es muy alto, y ha alcanzado un punto en donde se
presenta daño considerable para el cultivo. La liberación de la especie
depredadora busca reducir considerablemente la densidad de la especie plaga,
hasta mermarla a un punto en donde su presencia sea tolerable por el cultivo.
Control biológico de conservación

Esta estrategia no apoya la introducción de depredadores en un cultivo para


atacar a una plaga, sino que se basa en la idea de facilitar las condiciones ideales
para que los enemigos naturales de las plagas se desarrollen con facilidad. Se
busca favorecer el proceso de control natural, de manera que la población de
plagas no se incremente más allá de lo tolerable por el cultivo.
Se pretende diseñar el cultivo desde el comienzo, para así establecer un hábitat
natural para los organismos benéficos, por lo tanto, esta estrategia apoya las
interacciones del agroecosistema con los organismos que lo habitan; lo importante
es propender porque en el cultivo exista una biodiversidad vegetal que les
proporcione a los organismos benéficos fuentes alternativas de alimento, así como
proporcionar las condiciones para que estos establezcan sus refugios con
facilidad, por ejemplo sembrando un tipo específico de plantas adicionales al
cultivo.
Se debe conocer todo sobre las plagas, sus enemigos naturales, así como su
hábitat. Debe saberse también el tipo de plaga que se desea prevenir, y cuáles
son sus depredadores, hay que buscar y seleccionar al depredador más
conveniente para el caso específico del cultivo, y establecer las condiciones para
su desarrollo, buscando las formas apropiadas de ayudarlos y protegerlos.
Control biológico con plantas

Imagen SENA.
Las plantas, al igual que ciertos insectos, son consideradas como organismos
benéficos para los cultivos porque ayudan en la protección de plagas y
organismos dañinos, por lo que con éstas se puede realizar control biológico sobre
un cultivo.
Un ejemplo de esta estrategia radica en la utilización de cultivos trampa, estos
consisten básicamente en un cultivo alternativo que se siembra sobre el terreno
donde se establecerá el cultivo principal, se busca es atraer a un tipo de plaga
específico con el cultivo trampa, por lo que el tipo de cultivo que se vaya a utilizar
como trampa depende del contexto y del tipo de plaga que se busque atacar. Este
cultivo debe sembrarse varios días antes que el cultivo principal, y su proporción
debe ser mucho menor, por ejemplo, en caso que se desee atacar una plaga de
gusanos de tierra, lo que se puede hacer es sembrar pequeñas porciones de
papa, al cabo de unos días, las papas estarán infestadas de gusanos, por lo que
se podrá proceder a eliminarlos usando la técnica más conveniente, generalmente
insecticidas químicos. Luego se remueve el cultivo desecho, y se continúa
sembrando el cultivo principal, ya con la seguridad de que se ha eliminado una
buena cantidad de plaga en la zona.
En otros casos, el cultivo trampa puede ser utilizado sencillamente para mantener
alejadas a las plagas del cultivo principal, de esta manera las plantas sembradas
actúan como carnada para las plagas, mientras que el cultivo principal permanece
seguro, posteriormente cuando el cultivo trampa está plagado, se elimina antes de
que las plagas completen su ciclo de vida.

Tema 5. Control mecánico de plagas


El control mecánico de plagas comprende las técnicas de mayor antigüedad
usadas por el hombre, son relativamente simples de aplicar, pero por lo general
requieren de la utilización de mucha mano de obra y de muchas horas de trabajo,
es por esta razón que no son muy aplicadas en cultivos industrializados de
grandes dimensiones, sino más bien en pequeños cultivos.
Removida manual de insectos

Es una sencilla técnica que consiste en retirar manualmente los insectos que
atacan a los cultivos, por obvias razones, sólo es aplicable a plagas de insectos
visibles para las personas. Los insectos recolectados son introducidos en botellas
llenas de gasolina y agua para eliminarlos.
Trampas para plagas

Imagen SENA.

Existen varias trampas de sencilla fabricación que resultan de gran utilidad para
controlar la densidad de plagas en cultivos pequeños. A continuación se
relacionan algunas de ellas.
Trampas cromáticas adhesivas: se trata de una sencilla trampa parecida a un
cartel o letrero. Es una placa metálica o de madera pintada totalmente de amarillo,
recubierta con una cubierta plástica, untada de alguna sustancia pegajosa como
grasa. El color amarillo atrae a insectos voladores como moscas, las cuales se
quedan pegadas de la cubierta plástica; sepa que debe cambiar la cubierta por lo
menos dos veces cada semana.
Trampas de luz: son un tipo de lámpara que sirve para disminuir la población de
insectos en un cultivo, estas emiten una luz ultravioleta que atrae a los insectos
voladores como moscas y polillas; en general las hay de dos tipos, las de choque
eléctrico y las de adhesivos. Para las primeras, cuando el insecto se acerca a la
luz, este recibe un choque eléctrico que le quita la vida, cayendo en un recipiente
donde se recolectan los cuerpos, las segundas consisten en una capa adhesiva
cerca de la fuente de luz, la cual necesita ser reemplazada cada cierto tiempo.
Este tipo de trampa requiere de una fuente de energía para poder funcionar y
tienen un rango de acción de unos 200 metros.
Trampas de tierra: son de fácil implementación y fabricación casera, se trata de
un frasco de vidrio enterrado en un agujero en la tierra, el borde de éste debe
quedar a ras del suelo y encajar perfectamente en el hueco. Adentro del tarro, se
coloca un poco de azúcar con agua, formando una mezcla pegajosa que atrae a
los insectos. Esta trampa sirve para atrapar gusanos y caracoles entre otros.
Recomendaciones para la prevención de plagas y enfermedades
La aparición de plagas en los cultivos es un fenómeno que se da debido a que en
estos, se presentan las condiciones para su sostenimiento. De manera que es
posible prevenir que estas se manifiesten, siempre y cuando se trabaje para evitar
que el cultivo presente dichas condiciones favorables. Acciones tan sencillas como
la correcta utilización de fertilizantes, el regar periódicamente las plantas, y la
utilización adecuada de métodos de labranza pueden ayudar a impedir que las
plagas aparezcan.
También es necesario mencionar que la salud de las plantas es un factor muy
importante que incide en el nivel de tolerancia y resistencia frente a las plagas y
enfermedades. En conclusión se puede decir que un cultivo sano tiene una menor
probabilidad de ser infectado y atacado, por esta razón, a continuación se hacen
unas recomendaciones generales sobre cómo prevenir la aparición de plagas y
enfermedades en los cultivos:

 Seleccionar plantas con buenos niveles de resistencia y tolerancia para los


cultivos específicos.
 Utilizar especies vegetales con buena adaptación a condiciones climáticas y
químicas del terreno en donde se realizará el cultivo.
 Sembrar sólo semillas que han sido inspeccionadas previamente en busca de
agentes patógenos.
 Utilizar materiales agrícolas de confianza.
 Propender por tener una biodiversidad vegetal en el cultivo, ya que en general
las plagas se limitan a atacar una sola especie vegetal, por lo tanto estarán en
desventaja a comparación de sus depredadores, los cuales pueden adaptarse
a varios tipos de plantas.
 Las técnicas de rotación de cultivos disminuyen la probabilidad de que las
plantas adquieran enfermedades transmitidas por el suelo.
 Ser moderado con la fertilización de las plantas, ya que una fertilización
exagerada satura el terreno de nutrientes, lo cual atrae a las plagas.
 Las infecciones por hongos en las plantas pueden ser prevenidas, si estas
poseen un adecuado nivel de potasio.
 Mantener un nivel adecuado de materia orgánica en el suelo ayuda al
desarrollo de la actividad de los microorganismos en el suelo. Esto hace que la
densidad de agentes patógenos en este se vea disminuida.
 La materia orgánica también suministra los componentes químicos que las
plantas necesitan para fortalecer sus mecanismos de defensa.
 La preparación del terreno con métodos correctos de labranza, ayuda a los
procesos de descomposición de las plantas infectadas, lo que les permite ser
reemplazadas con una mayor facilidad.
 La buena labranza regula la cantidad de maleza en el suelo, evitando que las
plagas se refugien en ella. Además de esto, protege a los organismos que
atacan las enfermedades del suelo.
 Regar habitualmente con agua a los cultivos, evita la aparición de infecciones.
Un suelo seco ocasiona estrés en la planta, predisponiéndola a enfermedades.
 Evitar estancamientos de agua en los cultivos, ya que los agentes patógenos
son propensos a germinar y a desarrollarse
 Es recomendable generar condiciones favorables de hábitat para los
enemigos naturales de las plagas.
 La presencia de dichos enemigos naturales en los cultivos, le conviene al
agricultor, por esta razón es recomendable no utilizar productos que puedan
causarles daño.
 En el momento de plantar, debe elegirse cuidadosamente, debido a que las
plantas son más vulnerables a los ataques de las plagas en ciertas etapas del
ciclo de desarrollo, y a su vez, las plagas tienden a incrementar su actividad
en ciertos momentos del año, por ejemplo en el verano, por lo que se debe
buscar que los tiempos de vulnerabilidad de las plantas no coincidan con los
tiempos de actividad de las plagas.
 Es conveniente dejar espacio entre las plantas del cultivo, esto disminuye la
probabilidad de que una enfermedad se propague de una planta a otra.
 El espacio entre plantas permite que estas se ventilen y se aireen con más
facilidad, afectando negativamente el desarrollo de agentes patógenos como
las bacterias.
 Es importante realizar tareas de sanidad con frecuencia, como por ejemplo
remover las partes infectadas de las plantas, o retirar la totalidad de plantas
infectadas. También hay que quitar del suelo los residuos contaminados que
caen (frutos, hojas, entre otros).
 Se recomienda remover todos los residuos de las plantas, una vez finalizada
la cosecha.
Referencias

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Uruapan, México: Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y
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 Vivanco, J., Cosio, E., Loyala, V., y Flores, H. (2005). Mecanismos Químicos
de Defensa de las Plantas. Prensa Científica S.A.
Control del documento

Nombre Cargo Dependencia Fecha


Autor Ángela Viviana Páez Ingeniera Centro Junio de
Perilla Agroindustrial Agroindustrial. 2012
- Línea de Regional Quindío
Producción

Rachman Bustillo Guionista - Centro Julio de


Martínez Línea de Agroindustrial. 2012
Producción Regional Quindío
Adaptación
Andrés Felipe Guionista - Centro Julio de
Velandia Espitia Línea de Agroindustrial. 2012
Producción Regional Quindío