You are on page 1of 13

VÉÄxz|É Z|ÅÇtá|É VtÅÑxáàÜx ftÇ fxutáà|öÇ

SINTESIS
GRADO: SEPTIMO
ÁREA: FISICA
PERIODO: SEGUNDO
TEMA: LA ELECTRICIDAD
DOCENTE: INGRID YANETH VILLAN
COMPETENCIAS:
Identifica, indaga, trabajo en grupo, comunica.
DBA: 1 CN. Comprende cómo los cuerpos pueden ser cargados eléctricamente
asociando esta carga a efectos de atracción y repulsión.
7 MAT. Plantea y resuelve ecuaciones, las describe verbalmente y representa
situaciones de variación de manera numérica, simbólica o gráfica.
6 LC. Interpreta textos informativos, expositivos, narrativos, líricos, argumentativos
y descriptivos, y da cuenta de sus características formales y no formales.

Electricidad

Un hecho real es que todo objeto se compone de átomos y cada átomo posee
igual número de electrones y protones
La electricidad o energía eléctrica se produce porque la materia se puede cargar
eléctricamente. ¿Qué significa esto?
Los electrones poseen una carga negativa y los protones una carga positiva.
Estas cargas se contrarrestan unas a otras para que el objeto resulte neutro (no
cargado). Pero al frotar, por ejemplo, un globo sobre un polerón los electrones
saltan del polerón al globo y éste se carga de electricidad. El globo pasa a tener
más electrones que protones y se carga negativamente; mientras el polerón, con
más protones que electrones, se carga positivamente.
¿Qué ha pasado? Hemos producido electricidad.

Átomo
Ahora bien, la electricidad se puede trasmitir de un punto a otro conduciéndola a
través de distintos objetos o materiales.
Todos los cuerpos pueden trasmitir energía eléctrica, pero existen unos que son
mejores trasmisores de energía eléctrica ( conductores, como los metales) que
otros, a los cuales les cuesta más o simplemente no permiten el paso de ella
( aisladores o malos conductores).
Para generar energía eléctrica necesitamos de motores eléctricos, pilas,
generadores, los cuales hacen que se pueda cargar un objeto y así poder
transferir la electricidad.
Los efectos de la electricidad son múltiples y en la actualidad, conocidos y
controlados, se ocupan para muchos usos.
Magnético (Electroimanes)
Mecánico (Motores)
Químico (Electrólisis)
Luminosos
Calóricos
Sin embargo, en el curso de la historia, el hombre ha atribuido explicaciones de
carácter místico o religioso a determinados fenómenos naturales como el rayo, los
fuegos de San Telmo o la piedra imán.
Los primeros descubrimientos de los cuales se tiene noticia en relación con los
fenómenos eléctricos, fueron realizados por los griegos en la Antigüedad. El
filósofo y matemático Tales de Mileto en el siglo V antes de Cristo observó que un
trozo de ámbar, después de ser frotado con una piel de animal, adquiría la
propiedad de atraer cuerpos ligeros (como trozos de paja y pequeñas semillas).

William Gilbert
Tuvieron que pasar varios siglos antes de que William Gilbert publicara en 1600 su
obra De Magnete, en la que realiza el primer estudio científico del magnetismo.
Este científico observó que algunos otros cuerpos se comportan como el ámbar al
frotarlos, y que la atracción que ejercen se manifiesta sobre cualquier otro cuerpo,
aun cuando no sea ligero.
Como la designación griega que corresponde al ámbar es elektron, Gilbert
comenzó a usar el término “eléctrico” para referirse a todo cuerpo que se
comportaba como el ámbar, con lo cual surgieron las expresiones “Electricidad”,
“Electrizar”, “Electrización”, etc...
Éste fue el punto de partida de la historia de la electricidad, cuyo estudio y
desarrollo durante los siglos XVII y XVIII se limitó únicamente a los fenómenos
electrostáticos. Ya en la época moderna surgieron los gabinetes de física y con
ellos los primeros modelos de máquinas eléctricas, fuentes productoras de
grandes cantidades de carga eléctrica.
Desde que Otto von Guericke construyó en la segunda mitad del siglo XVII su
máquina eléctrica, primer ingenio de estas características, son numerosos los
modelos y diseños que los diferentes investigadores llevaron a la práctica con
éxito.
Dos investigadores aportaron una contribución esencial a la
electrostática: Stephen Gray (1670-1736) descubrió la electrización por influencia
(por frotamiento) y la conductividad eléctrica; por su parte, Du Fay (1698-1739)
reveló la existencia de dos electricidades de diferentes naturalezas, que llamó
“resinosa” (negativa) y “vítrea” (positiva). Un discípulo suyo, el abate Nollet (1700-
1770), se hizo famoso popularizando experimentos de electrostática: hacía que las
chispas crepitaran en los salones de la alta sociedad, donde las damas hacían
cola para ser electrizadas por el abate. El entusiasmo se desbordó cuando
apareció el primer condensador eléctrico, capaz de almacenar la misteriosa
energía: una simple botella con agua con tapón atravesado por un clavo, la Botella
de Leiden. Este dispositivo parece haber sido inventado simultáneamente, en
1745, por Ewald G. von Kleist (1700-1748) y Petrus van Musschenbrock (1692-
1761), profesor de la Universidad de Leiden.

Benjamín Franklin
Años después, en el siglo XVIII Benjamín Franklin, un científico
norteamericano, propuso una teoría para explicar los fenómenos
eléctricos que se derivaban del frotamiento. Cuando se frota una sustancia como
el vidrio, dicho cuerpo gana “fluido eléctrico” y queda cargado positivamente (+).
En el caso del ámbar, pierde “fluido eléctrico” y queda cargado negativamente (-).
Franklin fue, entonces, el primero en hablar de cuerpos cargados positiva y
negativamente. La explicación actual del fenómeno se basa en la Teoría atómica
de la materia. Los electrones –partículas cargadas negativamente– giran
alrededor del núcleo del átomo, específicamente en la corteza o envoltura del
átomo. El átomo puede ganar o perder electrones. Si pierde electrones su carga
será positiva, por pérdida de partículas negativas; si gana electrones, su carga
será negativa, por ganancia de partículas negativas.
El electrón fue descubierto por Joseph J. Thomson.
En el siglo XIX aparece una nueva forma de electricidad. Alessandro
Volta consiguió en 1800, gracias a su pila, producir corrientes eléctricas de
manera continua. Éste es el origen de la electrodinámica, con el que se abre todo
un mundo de experiencias. En 1820 Hans Christian Oersted demostró
experimentalmente la relación entre electricidad y magnetismo. Es en este
momento cuando surgen las primeras nociones acerca del electromagnetismo,
cuyo desarrollo ha permitido algunos de los mayores avances tecnológicos de la
humanidad.
El ovoide prolongado es un aparato de metal que sirve para mostrar la distribución
de la carga eléctrica en su superficie; el electroscopio de Volta , de gran
importancia en la historia de la electricidad, se trata de un dispositivo utilizado para
estudiar los mecanismos de adquisición de carga eléctrica en los distintos
cuerpos; en el granizo eléctrico observamos cómo la conexión de dos placas
metálicas a una diferencia de potencial causa el revoloteo de unas pequeñas
bolitas de médula de saúco; el campanario eléctrico se vale de un efecto similar al
anterior para hacer que dos bolitas golpeen una campana en un proceso continuo
de carga-repulsión/descarga-atracción; el efecto eléctrico en puntas demuestra la
acumulación de cargas en los extremos de los objetos metálicos, lo que ocasiona
el giro de las aspas al ionizar el aire de su entorno.
La generación de carga eléctrica en abundancia se consigue por medio de las
máquinas electrostáticas, con las que se conseguían diferencias de potencial
suficientes para efectuar determinados experimentos.
Para almacenar la electricidad producida por estas máquinas se contaba con las
botellas de Leiden, cuya forma varió a lo largo del tiempo. Otro sistema de
almacenamiento de carga eléctrica era el condensador de Aepinus. El estudio de
la electricidad pronto trajo consigo la observación de las "chispas". Cuando dos
conductores a diferente potencial se situaban a corta distancia, era posible hacer
saltar una chispa entre ambos. Existen distintos aparatos que hacen uso de esta
propiedad con finalidades diferentes.
El excitador de Henley se utilizaba para estudiar los efectos de las descargas
eléctricas en objetos, seres vivos incluidos, colocados entre los dos conductores;
el perforador de tarjetas se utilizaba para un fin análogo: se colocaba un naipe o
una tarjeta entre los dos conductores, de manera que al saltar la chispa, la tarjeta
quedaba perforada; el termómetro de Kinnersley permitía probar el
desprendimiento de calor en las chispas; el cuadro mágico y la pirámide
centelleante son ejemplos de juegos científicos de carácter experimental: en
ambos casos las descargas producían efectos visuales y la formación de figuras
brillantes.
Tubo de Crooke
Los tubos de Geissler consisten, por lo general, en un fino tubo de cristal que
contiene un gas enrarecido en su interior. Al producirse una descarga de alta
tensión, tienen lugar diversos efectos radiantes, dependiendo del gas y la presión
a la que esté sometido. Algunos de estos tubos están coloreados y producen
efectos ópticos especialmente llamativos.
William Crookes, al igual que Geissler, empleaba condiciones de vacío y
descargas de alta tensión en tubos de vidrio. Sus experimentos le llevaron a
identificar la naturaleza eléctrica de los rayos catódicos, fuente de otro tipo de
radiación completamente distinta, a la que Röntgen denominó rayos X, debido a
su carácter desconocido. Röntgen los descubrió accidentalmente al observar un
haz de electrones (radiación catódica) que incidía en la superficie de vidrio de un
tubo de descarga.
La necesidad de controlar la corriente eléctrica llevó a la creación de las cajas de
resistencias, que permitían controlar la intensidad de la corriente. El reóstato de
Wheatstone es una resistencia variable que hace uso de la buena conducción
eléctrica de unas piezas gruesas de metal.
La medida de la corriente eléctrica se realiza utilizando fenómenos eléctricos y
magnéticos. El multiplicador de Schweigger es una aplicación de la experiencia de
Oersted, en la cual una aguja imanada es desviada por una corriente. Es el primer
galvanómetro de la historia, ya que el ángulo de desviación está relacionado con
la intensidad de la corriente. Los demás galvanómetros son instrumentos
similares, pero más precisos y probablemente más complejos.
Si con la pila de Volta y otros generadores como el de Faraday se conseguía
corriente continua, ahora la corriente alterna podía conseguirse con las máquinas
magnetoeléctricas, como por ejemplo la de Gramme.
El movimiento de unas bobinas en un campo magnético fijo induce una corriente
alterna, que puede utilizarse como tal o transformarse en corriente continua con
facilidad. El transformador de corriente alterna nace de la necesidad de transportar
energía eléctrica a grandes distancias. Desde los primeros aparatos destinados a
elevar la tensión como la bobina de Ruhmkorff o el resonador de Oudin,
antecesores de los actuales transformadores, este tipo de instrumentos han
sufrido no pocas modificaciones, si bien en esencia su funcionamiento se basa en
los mismos principios que llevaron a Michael Faraday a enunciar, en 1832, su ley
de la inducción.
Pila de Volta
(ampliar imagen)
En la actualidad sabemos que todas las sustancias pueden presentar un
comportamiento similar al del ámbar; es decir, pueden electrizarse al ser frotadas
con otra sustancia. Por ejemplo, una regla de plástico se electriza cuando la
frotamos con seda y puede atraer una bolita de “plumavit”; un peine se electriza
cuando se le frota contra el cabello y luego puede atraer a éste, o bien, a un hilo
de agua; la ropa de nailon también se electriza al friccionarse con nuestro cuerpo;
los automóviles en movimiento adquieren electrización por su rozamiento con el
aire, etc...
Respecto a los ejemplos anteriores, conviene aquí hacer una precisión.
Por efecto de los roces entre objetos se produce en ellos un aumento de cargas
eléctricas que conocemos como electricidad estática. La electricidad estática
(llamada también corriente estática, aunque no corre ni fluye) aparece
principalmente por el efecto de la fricción entre dos cuerpos.
En rigor, el término electricidad estática se refiere a la acumulación de carga
eléctrica en una zona con poca conductividad eléctrica, un aislante, de manera
que la acumulación de carga se mantiene.
La electricidad estática o corriente estática o simplemente estática es, como
su nombre lo indica, estática (no se mueve), pues a diferencia de
la corriente o electricidad que todos conocen es una carga que no va a ninguna
parte.
En cambio, tanto la corriente continua como la corriente alterna fluyen en algún
sentido, la estática no.
Por eso hoy, la electricidad (entendida como corriente eléctrica) se define
como un flujo continuo de electrones a través de un conductor.

Importancia de la electricidad
La electricidad, junto con el vapor, ha sido un gran agente de transformación en la
industria y en el comercio. A fines del siglo XIX se transformó en una fuente de luz,
de calor y de fuerza motriz, dando origen, junto con el empleo del petróleo, a un
impulso de la industria tan considerable que se ha dicho que en la última parte del
siglo XIX, el mundo experimentó una segunda revolución industrial.
El invento de la dínamo-eléctrica, que transforma el trabajo mecánico en energía
eléctrica, fue el acontecimiento más importante. Poco después se combinó esto
con el aprovechamiento de las caídas de agua ( energía hidroeléctrica).
La electricidad ha hecho posible el telégrafo (1833), después el teléfono (1876) y,
posteriormente, la telegrafía y la telefonía sin hilos, con la trasmisión de la palabra.
El sabio alemán Carl Friedrich Gauss sacó de los descubrimientos teóricos
de Ampere y de Aragó la telegrafía eléctrica. El primer aparato práctico fue
construido en Estados Unidos por Morse; el aparato y su alfabeto todavía son de
uso universal. El teléfono fue inventado por el francés Bourseul , un empleado de
telégrafos; pero no fue utilizado, sino mucho más tarde (1876), gracias al
norteamericano Graham Bell. (Ver Cronología de la electricidad )
Desde 1836 Inglaterra y Estados Unidos empezaron a construir su red telegráfica.
Más tarde se inventó la telefonía sin hilos, que no tardó en industrializarse y ser
usada en la vida diaria, disminuyendo las distancias y poniendo rápidamente en
comunicación a todas las personas de nuestro planeta.
Y suma y sigue.
Resultaría monumental la tarea de seguir describiendo los avances hasta el
momento en materia de electricidad o de sus posteriores aplicaciones
tecnológicas. Pero no sería exagerar si dijéramos que la civilización actual volvería
a un estado primitivo de no existir el conocimiento de esta forma de energía.
Imagine su propia vida sin electricidad. Desde ya no habría luz eléctrica, ni
teléfono o cualquier modo de comunicación a distancia que no sea la imprenta. No
habría computadoras, ni cine. Tampoco automóviles porque para ello se necesitó
del paso de la pistola de Volta, precursor de las bujías. La medicina retrocedería a
sus orígenes, sin rayos X, resonancia magnética, ecografías, etc. El mundo de la
alimentación sufriría un gran embate sin la refrigeración. Sin satélites de
comunicación ni computadoras la meteorología sería incapaz de predecir
huracanes o fenómenos como la Corriente del Niño. Si no hay automóviles,
tampoco habrá máquinas de construcción. ¿Habría edificios, puentes, túneles? Tal
vez muy pocos. Es verdad, no tendríamos que vernos con los problemas que
acarrearon estos avances. ¿Pero, a qué precio?
Imagine un mundo así. No se trata de ver si ese mundo sería mejor o peor, eso es
muy difícil de evaluar, tan solo se trata de notar la diferencia.
Obtención de la electricidad
La electricidad se obtiene a gran escala a través de las Centrales
Hidroeléctricas o Termoeléctricas , fuente de energía térmica (combustibles,
geotermia, energía solar, energía nuclear) o energía mecánica (energías eólica,
hidráulica, mareomotriz), la cual acciona unos aparatos motores, por ejemplo,
turbinas. Las turbinas, acopladas a alternadores, convierten su energía mecánica
en energía eléctrica, que luego es distribuida a la red. En la actualidad, las únicas
instalaciones de gran potencia son las centrales termoeléctricas (que funcionan
con combustibles como carbón, petróleo o gas) y las centrales hidroeléctricas (que
funcionan por la fuerza de la caída de aguas en las grandes represas o los
caudales de ríos).

Hacia el año 600 antes de Cristo (a.C.), el filósofo griego Tales de


Mileto descubrió que una barra de ámbar frotada con un paño atraía objetos
pequeños, como trocitos de papel. Llamó electricidad a la propiedad adquirida por
la barra, porque ámbar en griego se dice elektron .
El fenómeno se observa también en muchos otros materiales, como plástico o
vidrio, y modernamente se llama carga eléctrica a la propiedad que adquieren al
frotarlos. La corriente eléctrica que utilizamos diariamente consta de cargas
eléctricas en movimiento, que se producen en formas más eficientes que frotando
cuerpos.

Ámbar: Elecktron, en griego.


Carga eléctrica
La carga eléctrica es una magnitud física característica de los fenómenos
eléctricos. La carga eléctrica es una propiedad de los cuerpos. Cualquier trozo de
materia puede adquirir carga eléctrica.
La electricidad estática es una carga eléctrica que se mantiene en estado
estacionario (en reposo) sobre un objeto, causada por la pérdida o ganancia de
electrones.
Todo cuerpo se compone de átomos, cada uno de los cuales posee igual número
de electrones y protones.
Los electrones poseen una carga negativa , y los protones una carga positiva .
Estas cargas se contrarrestan unas a otras, para que el objeto resulte neutro (no
cargado).
Pero al frotar, por ejemplo, un peine o peineta sobre un chaleco los electrones
saltan del chaleco al peine y éste se carga de electricidad estática.
El peine pasa a tener más electrones que protones y se carga negativamente ,
mientras que el chaleco con más protones que electrones , se carga
positivamente .

Por lo tanto, se pueden definir dos tipos de cargas eléctricas:


1.- Carga positiva: Corresponde a la carga del protón.
2.- Carga negativa: Corresponde a la carga del electrón.
Las cargas eléctricas no se crean al frotar un cuerpo, sino que se trasladan.
Las cargas del mismo signo se repelen y las cargas de signo contrario se
atraen.

Igual signo: se repelen Distinto signo: se atraen


En todos los fenómenos eléctricos que se originan en el interior de un sistema
aislado, vale la ley de conservación de cargas , según la cual la suma de las
cargas eléctricas positivas menos la de las cargas negativas se mantiene
constante .
Las unidades de la fuerza eléctrica
La carga eléctrica se mide en el SI con el coulomb o culombio (C). 1 C
corresponde a la carga de 6,24 multiplicación en cruz 1018 electrones. Estas
cargas ejercen fuerzas eléctricas cuya unidad es el newton, que corresponde a la
fuerza necesaria para acelerar 1 m/s2 a un cuerpo de 1 kg de masa (m):
La constante de proporcionalidad de la ley de Coulomb k tiene unidades de N
multiplicación en cruz m2/s2. Esta unidad convierte el lado derecho de la ecuación
a la unidad de fuerza, el newton (N). Es importante entender que la fuerza
eléctrica entre dos cargas es una medida muy grande. Por ejemplo, en el caso
hipotético de que hubiera un par de partículas cargadas con 1 C cada una y
estuvieran a una distancia de 1 metro entre sí, la fuerza de atracción o repulsión
entre ellas sería de 9.000 millones de newtons (109 N), un valor tan elevado que
sería suficiente para que un automóvil de unos 1.000 kg dé una vuelta al mundo
(40.000 km) en unos tres segundos. Si se compara la fuerza eléctrica con la fuerza
de gravedad, la segunda es muy pequeña. Además, mientras la fuerza eléctrica
puede ser de atracción o de repulsión, la fuerza gravitacional es únicamente de
atracción.

La unidad con que se mide la carga eléctrica es el coulomb (C), en honor


a Charles Coulomb , y que corresponde a lo siguiente:
1 Coulomb = 6,25x10 18 electrones. Por lo que la carga del electrón es de 1,6x10 -
19 C .

Para lograr que un cuerpo quede cargado eléctricamente requerimos que haya en
él un exceso de uno de los dos tipos de carga (+ o – ), lo cual podemos lograr
haciendo uso de diferentes procesos, como el frotamiento (ya visto en el ejemplo
del peine), el contacto y la inducción .

Electrización por contacto


Un segundo método de carga es por contacto, el cual requiere "contacto" físico
para que ocurra transferencia de electrones además de la existencia de un cuerpo
previamente cargado. No es muy eficiente, ya que por sucesivos toques al final la
carga se va "terminando". Tiene como característica fundamental que el cuerpo
adquiere el mismo signo del cuerpo que está inicialmente cargado.

Electrización por inducción


Un cuerpo cargado eléctricamente puede atraer a otro cuerpo que está neutro.
Cuando acercamos un cuerpo electrizado (en la figura de abajo el tubo con carga
negativa) a un cuerpo neutro (la esfera colgante), se establece una interacción
eléctrica entre las cargas del primero y el cuerpo neutro.
Como resultado de esta relación, la redistribución inicial se ve alterada: las cargas
con signo opuesto a la carga del cuerpo electrizado se acercan a éste.

En este proceso de redistribución de cargas, la carga neta inicial no ha variado en


el cuerpo neutro, pero en algunas zonas está cargado positivamente y en otras
negativamente.

Decimos entonces que aparecen cargas eléctricas inducidas. Entonces el


cuerpo electrizado induce una carga con signo contrario en el cuerpo neutro y por
lo tanto lo atrae.
El campo eléctrico

El campo eléctrico de una carga es la región del espacio que la rodea, donde se
manifiestan sus fuerzas eléctricas de atracción o de repulsión. Es una magnitud
vectorial cuyas unidades en el SI son newton por culombio (N/C). Fue el físico
británico Michael Faraday (1791-1867) quien ideó el enfoque del campo eléctrico
para describir las fuerzas producidas por una carga eléctrica. Este usa líneas de
campo o líneas de fuerza, las cuales representan las trayectorias que seguiría una
carga de prueba positiva si se la abandonase libremente en distintos puntos del
campo. Una carga de prueba es cualquier carga que se ubica en un campo
eléctrico para evaluar la fuerza electrostática que siente por la carga que genera el
campo eléctrico, denominada carga fuente. Para el caso de una carga fuente
aislada, las líneas de campo eléctrico son radiales y se dirigen hacia afuera, si es
una carga positiva y hacia la carga, si es negativa. Por tanto, una carga de prueba
positiva es repelida, si se ubica en el campo de una carga fuente positiva, y es
atraída, si se ubica en el campo de una carga fuente negativa.
Para el caso de dos cargas puntuales situadas a cierta distancia, que componen
un sistema aislado, estas generan conjuntamente un campo eléctrico. Si las
cargas son de diferente signo, las líneas de fuerza se dirigen desde la carga
positiva hacia la carga negativa. Cuando las cargas son del mismo signo y
magnitud, ambas positivas o ambas negativas, las líneas de fuerza se curvan
debido a que las cargas se repelen. El vector campo eléctrico E con arpón
derecho con anzuelo hacia abajo encima resultante en cualquier punto será
tangente a la línea de fuerza que pasa por dicho punto. La intensidad del campo
eléctrico E con arpón derecho con anzuelo hacia abajo encima, producido por un
objeto con carga eléctrica Q en uno de sus puntos, es la fuerza F con arpón
derecho con anzuelo hacia abajo encima que el campo ejerce sobre una carga de
prueba positiva q0 y tiene la misma dirección que la fuerza. La intensidad E se
define entonces como el cociente entre la fuerza F y la carga de prueba q0.

Ver: PSU: Física; Pregunta 01_2005(2)

Conductores y aisladores
El fenómeno de la electrización consiste, como ya vimos, en una pérdida o
ganancia de electrones. Para que se produzca, los electrones han de tener
movilidad.

Electroscopio
Existen algunos materiales, como los metales, que tienen la propiedad de
permitir el movimiento de cargas eléctricas , y por ello reciben el nombre
de conductores eléctricos . En cambio, hay otros, como el vidrio, el plástico, la
seda, etc., que impiden el movimiento de cargas eléctricas a través de ellos, y
por esto reciben el nombre de aisladores o aislantes eléctricos .
No podemos olvidar que ningún conductor es ciento por ciento conductor ni que
tampoco un material aislante es ciento por ciento aislante. De alguna manera,
todos los materiales conductores impiden cierta movilidad de cargas y, por otra
parte, todos los materiales aislantes permiten algo de movilidad de cargas.

Electroscopio
El electroscopio es un aparato que permite averiguar si un cuerpo está
eléctricamente cargado o no lo está. Se compone de una botella de vidrio, un
tapón de goma por cuyo centro pasa una varilla metálica que tiene, en uno de sus
extremos, una pelotilla metálica y, en el otro, dos laminillas de oro o platino que, al
cargarse, por contacto o por inducción, se repelen (se separan).

Corriente eléctrica

Diferencia de potencial
Las cargas eléctricas en movimiento en un conductor constituyen una
corriente eléctrica .
La corriente eléctrica es producida por una diferencia de potencial entre dos
puntos. Se produce una diferencia de potencial entre dos puntos cuando éstos
tienen cargas de diferente signo.
¿Cómo se produce la corriente?
Todos los cuerpos existentes en la naturaleza están eléctricamente neutros
mientras no se rompa el equilibrio que existe entre el número de electrones y de
protones que poseen sus átomos.
Los cuerpos en la naturaleza tienden a estar neutros; es decir, tienden a
descargarse. Cuando un conductor C une dos cuerpos A y B, el cuerpo A con
exceso de electrones y el cuerpo B con déficit de electrones, los electrones se
distribuyen uniformemente entre ambos cuerpos. El movimiento de los
electrones a través de C se conoce como corriente eléctrica.
La fuerza que impulsa a los electrones a moverse se debe a la diferencia de
potencial o tensión (V) que existe entre A y B. Si la tensión es muy alta, los
electrones pueden pasar de un cuerpo al otro a través del aire, por ejemplo, el
rayo. En cambio, si la tensión es baja, los electrones necesitan ciertos materiales,
llamados conductores, para pasar de un cuerpo a otro.
Los conductores más importantes son los metales. La Tierra es un inmenso
conductor que, debido a que tiene tantos átomos, puede ganar o perder electrones
sin electrizarse. Por esto, si un cuerpo electrizado se conecta a tierra, se produce
una corriente eléctrica, hasta que el cuerpo se descarga.
Un cuerpo neutro tiene potencial eléctrico nulo.
Un cuerpo con carga positiva (déficit de electrones) tiene potencial positivo.
Un cuerpo con carga negativa (exceso de electrones) tiene potencial negativo.
En otros términos, la corriente eléctrica se define como un flujo de
electrones.
Existen dos tipos de corriente: la corriente alterna y la corriente continua .
a) Corriente continua: Abreviado como DC, es aquella en la cual las cargas se
mueven en una sola dirección. Las pilas y baterías producen este tipo de corriente.
b) Corriente alterna: Abreviada AC, es aquella en la cual las cargas fluyen en una
dirección y luego en dirección opuesta. Su polaridad cambia de forma cíclica en el
circuito. Las veces (ciclos) o “frecuencia” en que cambia por segundo se mide en
hertz (Hz).
En un circuito los electrones circulan desde el polo negativo al polo positivo, este
es el sentido de la corriente, la que recibe el nombre de corriente real. Pero los
técnicos usan una corriente convencional, donde el sentido del movimiento es el
contrario de la corriente real, es decir, el sentido es del polo positivo al polo
negativo.

SIMBOLOS DE LOS CIRCUITOS ELECTRICOS

Circuito en serie
Tiene sólo un camino de recorrido para la corriente. Si más de un componente es
conectado en este circuito toda la corriente fluirá a través de dicho camino.

Las ampolletitas del árbol de Pascua están conectadas en serie, si tú sacas una
de ellas (o si se quema) se apagan todas porque el circuito queda interrumpido.
Circuito en paralelo
Este circuito tiene más de un camino para que la corriente circule.

Las ampolletas de la mesa del comedor están conectadas en paralelo, si se


quema una de ellas no se apagan las otras porque cada una está conectado en
forma independiente a la fuente de corriente

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
TOMADO DE: https://sites.google.com/site/eet346atomoelectrcicidad/. FECHA:
13-04-18