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Relación entre el instituto y

la cárcel.

Michel Foucault
En esta monografía vamos a hablar sobre la "libertad" que se da en el instituto.
¿Por qué éste está construido como una prisión (o que es lo mismo, un
panóptico)? ¿Por qué a la sociedad no le agrada nuestra libertad? ¿Cómo nos
oprimen de ella? Mientras vemos la problemática lo ejemplificamos con nuestro
propio instituto. ¿Por qué hay verjas en él? ¿O rejas en las ventanas? ¿La
transparencia que hay en los pasillos? ¿Cómo están ubicados los despachos?
¿Cómo nos estructuran el tiempo que debemos pasar en cada momento de
nuestro día? Esto todo lo veremos a través de texto “¿Por qué nuestro instituto
está construido como una prisión?” que está en el anti-manual de Filosofía de
Michel Onfray. Una vez explicado el tema lo vamos a ampliar con Michel
Foucault, fue un historiador de las ideas, psicólogo, teórico social y filósofo
francés, el cual trataba el tema de las prisiones, la locura, el encierro...Daremos
también nuestra opinión sobre cómo su postura puede explicar porque los
institutos están construidos como una cárcel.
Y finalizando con la introducción, vamos a pasar al tema.

La actual sociedad nos impone la "libertad" ya que no le engendra orden,
coherencia social o agrupación provechosa. Y de alguna forma la intentan
contener, reducir o limitar. Como por ejemplo, en nuestro instituto no puedes
salir antes de la hora dicha, o los deberes que te mandan, que si no los haces
te castigan, en menor grado, pero poco a poco eso se va acumulando y al final
por ello recibes un castigo mayor.
Desde pequeños las instituciones escolares se hacen cargo de nosotros, nos
hacen renunciar a nuestra libertad y hacernos preferir la libertad definida por la
ley. Se nos infunden valores, y una forma de ver el mundo, nos integran lo que
supuestamente es importante, como por ejemplo el pasar de curso. Según un
código muy preciso, la disciplina que hay que respetar y no oponerse a ella.
Con todo eso lo que hace la sociedad es "fabricarnos" como una masa
homogénea. Y cuando alguien se sale de sus normativas, lo cual
supuestamente provoca caos, se le intenta apartar de la sociedad,
discriminarlo. Como lo hacen las instituciones psiquiátricas, O bien, en cuanto
no obedecemos a las reglas del instituto se nos sanciona con un parte, o
cualquier otro castigo. Y, si en cambio sigues todas esas leyes, y renuncias a tu
libertad individual, te premian con empleos, autoridad, poder sobre el prójimo,
etc. Todo eso, depende de unos números.
Se ayuda a generar esa jerarquía con los establecimientos como los institutos,
los colegios...etc. Para que se sepa en cualquier momento donde estamos y lo
que hacemos. De ahí la instalación de despachos u otras ubicaciones en puntos
estratégicos, en los cuales siempre se nos tiene que ver. Mediante las
estructuras elaboradas para ello especialmente. Esto es el comienzo del
panóptico, llamado así por Foucault, que lo establece como un proyecto de
construcción que está diseñado para vigilar, para ser visible en cualquier
momento. Esta edificación con una torre central que tiene visibilidad a todas
las zonas de esa localización. Eso permite que se pueda controlar todo desde el
mismo punto. Este tipo de instalación se utiliza en las cárceles, para vigilar a
los prisioneros. Y en general, en muchas de las instalaciones, ya que así la
sociedad puede controlar mejor a sus "esclavos". Como mencionamos antes
Foucault fue quien habló de todo esto, y con ello pasamos a profundizar más
sobre él.
Michel Foucault (1926-1984) fue un filósofo francés, también se dedicaba a la
psicología y la teoría social. Fue profesor. Michel se conoce especialmente, por
sus estudios críticos de las instituciones sociales, especialmente, la psiquiatría,
la medicina, las ciencias humanas, y el sistema (prisiones). Fue homosexual, y
por ello tuvo depresión aguda. Ya que le discriminaban, y él se sentía
incómodo, obviamente. Dedicó varios libros a ello, a la homosexualidad y el
placer de ella. En estos libros investiga las etapas por las que la gente ha
llegado a comprenderse a sí misma como seres sexuales. Relacionando al
mismo tiempo, el concepto sexual que cada uno tiene de sí mismo con la vida
moral y ética del individuo.
El pensamiento de este filósofo pasó por tres etapas, las cuales se ven
reflejadas en sus siguientes libros:
1. Locura y civilización (1960)
2. Las palabras y las cosas (1966)
3. Vigilar y castigar (1975)
A continuación, hablaremos brevemente de ellas, destacando entre todas el
“Vigilar y castigar” ya que es la que trata con más detalle la sociedad, las
prisiones y la libertad que nos proporciona todo esto.
El primer libro que vamos a tratar es Locura y civilización.
"No hay civilización sin locura" según él.
Este libro estudia a través de la modificación del concepto de "locura",
oposición entre razón y locura, la necesidad que tienen las culturas de definir lo
que las limita. Conjuntamente habla de los lugares apartados, ocultos, llenos
de individuos cuyo comportamiento se desvía de la norma exigida.
Seguidamente, hablaremos de libro que es Las palabras y las cosas.
Más que una historia, lo que trata de realizar Foucault es una Arqueología del
saber. (un método analítico que había sido utilizado de forma implícita en sus
trabajos anteriores) El autor “excava” en busca de los orígenes de las ciencias
humanas. Su argumento central fue que todos los períodos de la historia han
poseído ciertas condiciones subyacentes de “verdad”, es decir, que en cada
época constituían lo que era aceptable y lo que no, lo cual va evolucionando
con el paso de los años. Dice, también, que todas las ciencias tienen como
objeto el ser humano, son producto de mutaciones históricas que reorganizan
el saber anterior.
Procedamos con Vigilar y Castigar, una de las obras más famosas de este
autor.
En la cual habla de lo que hemos mencionado anteriormente,
Vigilar y castigar está dividido en cuatro partes: Suplicio, Castigo, Disciplina y
Prisión.
Suplicio:/tortura/
Según Foucault, desde la Edad Media el suplicio era un riguroso modelo de
demostración penal, cuyo objetivo era el de manifestar la verdad que se había
obtenido gracias al resto del proceso penal, y que hacía del culpable el
pregonero de su propia condena al llevar el castigo físicamente sobre su propio
cuerpo (paseo por las calles, cartel, lectura de la sentencia en los cruces...).
Sin embargo, entre los siglos XVII y XIX comienzan a desaparecer los suplicios,
debido básicamente a dos procesos:
-La desaparición del espectáculo punitivo. A partir del siglo XIX, el castigo pasa
a ser la parte más oculta del proceso penal.
- El relajamiento de la acción sobre el cuerpo del delincuente. Aunque las
nuevas penas (trabajos forzados, prisión...) también son “físicas”, el cuerpo se
toma en ellas como un medio para privar al delincuente de la libertad .

Castigo:
A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, empiezan a haber quejas por los
suplicios. Estas críticas se basan sobre todo en el concepto de “humanidad”
como algo que se debe respetar incluso en el peor de los asesinos. Sin
embargo, según Foucault, estas críticas esconden algo más profundo: la
búsqueda de una nueva “economía del castigo”. Por lo tanto, lo que piden los
reformadores a lo largo de todo el siglo XVIII es «castigar con una severidad
atenuada, quizá, pero para castigar con más universalidad y necesidad».
Disciplina:
En esta tercera parte, Foucault pasa a hacer un análisis de los cambios
aparecidos en instituciones como hospitales, cuarteles, escuelas, etc., con el fin
de relacionar las nuevas formas de control de los individuos que aparecen en
estos escenarios con el análisis de la economía del castigo.
Las disciplinas basan su éxito en la utilización de instrumentos simples:
 Vigilancia jerárquica: La vigilancia debe ser una mirada que vea
sin ser vista. Aquí es donde entra el panóptico.
 Castigo disciplinario: Todas las conductas y las cualidades se
califican a partir de los dos polos del bien y el mal, y sobre ello se puede
establecer una cuantificación que permite obtener un balance. De esta
forma, lo que se califica ya no son las acciones, sino a los individuos
mismos.
 Examen: El examen «es una mirada normalizadora, una vigilancia
que permite calificar, clasificar y castigar»

Según Foucault, los principios anteriores se materializan en el panóptico que
Jeremy Bentham (filosofo, economista, pensador y escritor inglés) diseñó como
edificio perfecto para ejercer la vigilancia.
El efecto más importante del panóptico es inducir en el detenido un estado
consciente y permanente de visibilidad que garantiza el funcionamiento
automático del poder, sin que ese poder se esté ejerciendo de manera efectiva
en cada momento, puesto que el prisionero no puede saber cuándo se le vigila
y cuándo no.
El panóptico sirve también como laboratorio de técnicas para modificar la
conducta o reeducar a los individuos, por lo que no sólo es un aparato de
poder, sino también de saber. El panóptico permite perfeccionar el ejercicio del
poder, ya que permite reducir el número de los que lo ejercen y multiplicar el
de aquellos sobre los que se ejerce. De esta manera aparece una “sociedad
disciplinaria” debido a la extensión de las instituciones disciplinarias.
Prisión:
Aunque la prisión no era algo nuevo, comienza a imponerse como castigo
universal debido a que presenta ciertas ventajas respecto a las anteriores
formas de pena:

Otra de las obras más destacadas de Foucault es “La orden del discurso”, en
esta e filosofo vuelve a tratar el tema de la libertad dada por la sociedad
estudiándola desde una visión genealógica. Buscando comprender las tácticas
y estrategias que utiliza el poder.