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Un escenario para el poder, una continuidad frustrada. Alejandro Duarte Aguilar.


(Este texto es el capítulo 15, páginas 243- 257, del libro Estudios sobre Sonora 2009. Instituciones, procesos sociespaciales, simbólica e imaginario, co-editado por Alejandro Covarrubias y Eloy Méndez, Universidad de Sonora-El Colegio de Sonora, 2009, Hermosillo).

Noche del 8 de septiembre de 2009. El edificio sobresale del paisaje circundante. No solamente por su escala, sino también por el hecho de estar rodeado de vacío y obras en construcción. Las claras superficies sirven de pantalla para un muy dinámico juego de luces multicolor. Desde días antes se estaban haciendo pruebas de iluminación nocturna. La combinación más socorrida fue la de los colores “patrios”, causando el efecto de una gigantesca bandera ondeando al viento debido las curvas de la envolvente. Pero ahora las luces se limitan a dos colores: el rojo y el azul. Hay muchos automóviles en la calle de acceso, pero el estacionamiento no está ocupado al máximo. Algunos autos de modelo reciente cuando no de uso oficial. También es posible ver personas, que curiosamente van casi todos uniformados; de cuando en cuando aparece algún traje o vestido de noche. Acercándose un poco más se distingue a un pequeño grupo de personas, 40 ó 50, que no visten de gala y llevan algunas pancartas. Gritan sentencias, no se ven contentos. Algunos de los uniformados, con rostro adusto, les contienen, no les permiten el paso. Entonces uno cae en cuenta de que la casi totalidad del perímetro del edificio está cerrado y resguardado por cadetes policiales; y que los autos que abarrotan las calles circundantes son patrullas cuyos códigos son quienes cubren de luz las fachadas del Museo de Artes de Sonora, la obra más controversial de la administración de Eduardo Bours Castelo. La ceremonia de inauguración tiene lugar en la plaza de acceso del museo; los discursos vienen y van. Palabras como “cultura”, “triunfo”, “orgullo”, “progreso”, etcétera son el lugar común; con todo es también

Maestro en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora. Docente del Área de Ciencias y Humanidades del Programa de Arquitectura de la Universidad de Sonora, unidad regional centro.

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perceptible que la algarabía del momento está ensombrecida por la derrota electoral. De ahí que se puede apuntar, a partir de la escena descrita, que el ambiente no es una celebración sino a una conmemoración; y más allá, aún cuando no se alcance a percibir, se asiste a la conmemoración de la conclusión, a destiempo, del proyecto de la ciudad finisecular, o más exactamente, de la ciudad del urbanismo neoliberal proyectado desde la cúpula de poder de la revolución institucionalizada en Sonora.

Si la “ciudad de la Revolución” (1940-1970) fue la ciudad de las instituciones modernas y del memorial útil1 (Shanken 2002), que a través de su inserción en la trama urbana la reconfiguran y a veces también la fragmentan, formando a su vez nuevos centros referenciales emblemáticos, la “ciudad neoliberal” (desde 1980 a la fecha) cifra su significación en el desarrollo de enclaves de consumo y ocio de reconocimiento global a través de redes tecnológicas y de comunicación. La ciudad de Hermosillo hacia inicios de la década de 1990, como muchas otras en el país, se encontraba en tensión entre los modelos citados, buscando una más sólida integración comercial hacia dentro y fuera de México y procurando que la ciudad reflejara material, cultural y espacialmente los progresos conseguidos (Enríquez 1997); progresos que tenían su referente más potente en proyectos urbanos apoyados en alianzas entre los capitales públicos y privados. De entre estos los más importantes por sus alcances y afectación en distintas ciudades (Monterrey, Tijuana, Mexicali, Culiacán y la misma Hermosillo) fueron los llamados “megaproyectos” que incorporaron “(...) proyectos rentables y autofinanciables que, por una parte, fortalecen las estructuras urbanas ante la incorporación de los mercados internacionales y, por otra, la inversión pública como instrumento (de reactivación de) la economía local.” (Rodríguez 1997, p. 141) Para el caso local, el proyecto Río Sonora
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Traducción aproximada del término living memorial que denota al monumento conmemorativo de un evento o personaje que supera su función meramente devocional o estética a favor de la utilidad pública, como por ejemplo: parques, autopistas, centros comunitarios, entre otros equipamientos públicos.

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Rodríguez. pero con las referentes simbólicas de los poderes financieros y políticos como avales del pacto neoliberal que junto con El parque de “La Sauceda” y el Museo del Niño “La Burbuja” otorgan los espacios públicos con ínfulas democráticas. muy aparte de las cuestiones de políticas públicas o intereses económicos. propiamente urbana y moderna. la parte sur constituida por barriadas populares y el asentamiento de Villa de Seris. refundada pero con pretensiones de “ciudad toda” (Méndez 2003). el valor simbólico que para la administración estatal saliente tuvo la recuperación del proyecto inconcluso para acaso superar las 3 . En su concepto inicial el proyecto intenta lograr una suerte de ciudad nueva. La ubicación de un Centro de Gobierno – inspirado en el propio de la capital arizonense – pretende operar con toda su contundencia espacial el punto central de la refundación con base los elementos de ordenamiento del urbanismo novohispano. en especial con las ciudades norteamericanas.Hermosillo XXI – durante la gestión de Manlio Fabio Beltrones – planteó la urbanización del cauce ribereño asignando diversos usos de suelo en un plan maestro orientado hacia el final de la década a “cerrar” la partición que desde su fundación dividía a la ciudad en dos sectores perfectamente diferenciados: la parte norte. La crisis económica que inicia en 1995 detuvo en seco al proyecto dejándolo inconcluso pero dejando muchas lecciones urbano arquitectónicas sobre los abusos de la tecnología y la falta de una visión de sustentabilidad ambiental en pro de espacios con referencias internacionales. un lugar para el ocio consumista de la clase media y alta con expectativas de evocación de otras geografías. Este contexto es la referencia que permite ubicar. pastiches escenográficos los más de ellos. orientada en su primera fase a los servicios públicos y financiero-comerciales en un entorno paisajístico de paseo aprovechando el recurso hídrico de la presa Abelardo L.

el mobiliario no es uniforme y está distribuido de manera improvisada. “elefante blanco”. Desde su inauguración hace casi dos meses. 2. el acceso al museo es gratuito y está. impropias de un espacio con las expectativas de éste. la promoción salvo en los medios oficiales ha sido. vacío. p. Sonora. como parte de ese proceso continuista. Es domingo al mediodía. 4 .2 2 Nota publicada en la sección Metro del diario El Imparcial. Solícitos y muy jóvenes encargados de taquilla y salas ofrecen indicaciones y sus servicios de guía para las distintas exhibiciones. ni aún con el acicate de que dos salas contengan una excelente muestra de trabajos gráficos – litografías y mixografías – de Rufino Tamayo y que se exhiban también dibujos de la bienal juvenil Diego Rivera en otras tantas. 1. Pero no hay público a quien atender. Resulta difícil no especular sobre algún tipo de cerco informativo por parte del gobierno panista entrante. 16 de octubre de 2009. limitada. Es aquí donde se inserta. juntas desiguales en pisos. tal vez demasiado pronto. por todos lados es posible observar los detalles de un trabajo de construcción apresurado: cristales aún con claves de colocación. que el museo sufra la misma suerte que la malograda biblioteca José Vasconcelos. salpicaduras de pintura. Aunque el lugar está impecable de limpio.expectativas originales y servir como una plataforma que potenciara la continuidad transexenal de un régimen de poder. etcétera. o más todavía. La distancia temporal es aún muy corta para sacar conclusiones fiables en el asunto. hablando eufemísticamente. no puede menos que causar un sentimiento de abandono e incluso la prensa le denomina ya. el conjunto cultural MUSAS. El conjunto. con excepción de dos jóvenes familias. Hermosillo. sin embargo la sensación de vacío y de soledad.

Puebla Arquitectos. ocupado por un parque urbano – antiguo vivero municipal – que junto con el Francisco I. 2. para un centro de convenciones y exposiciones. en el contexto del megaproyecto beltronista.”3 Lo anterior explica en parte el porqué dentro del proyecto – que se completa con un teatro y un ágora – está un centro para visitantes con información turística del estado (ver imagen 1). 3 Imagen 1.. El estacionamiento del conjunto se comparte con el del centro comercial contiguo. Museo. Fue con las campañas electorales de 2003 que el proyecto de centro de convenciones se retoma. Madero ofrecía uno de los pocos espacios de ocio popular en la ciudad. dejándolo a su suerte. 2007. 1.. 4.) para convertirse en importantes participantes de la actividad de sus ciudades y países sede. 5 . en el primer nivel del museo. Vista de conjunto del complejo MUSAS. La alcaldía la retuvo el PAN. que al mismo tiempo contribuyera a integrar “(. incompleto. Centro de visitantes e información turística del estado. ca. donde se exponen los trabajos del acervo de las bienales estatales de artes plásticas del Instituto Sonorense de Cultura..El espacio que ocupa el museo originalmente estaba destinado.. Un espectacular mostraba que de ganar la fórmula priísta para la gobernatura y la alcaldía el edificio sería una realidad. pero el proyecto tomó otro derrotero: adoptado por el gobernador entrante se transformó en un espacio para la cultura y las artes que pretendía competir con el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) y el Centro Cultural Tijuana (CECUT).) el turismo y la economía (. 2 4 1 3 Según reza el texto explicativo en el acceso a Sala A. 3. Teatro. (ágora) Plaza de las artes. La crisis de la segunda mitad de la década de 1990 dio cuenta del megaproyecto ribereño. Hermosillo.

con cierto tono de “inserción pagada”. mediando el sexenio. 6 . Ya en 2006. la antigua penitenciaría del estado. ausencia esta crónica y reiteradamente señalada por la comunidad cultural. Hermosillo. pp. la prensa local anunciaba. sus edificios con valor histórico son más bien 4 “Cultura como indicador del desarrollo”. entre otros. con un impresionante despliegue de servicios indispensables para el desarrollo sustentable de la economía regional. Por otro lado. como resultado de un ambicioso proyecto en donde el Gobierno del Estado hará converger ese incentivo que se había quedado rezagado desde 1995. lo que en breve será un centro comercial con salas de cine. sin obstáculo alguno desde el acceso al museo. teniendo como base el desarrollo cultural. Estos espacios además fueron resultado de adaptaciones o rescates a cargo del INAH. 2 de marzo de 2006. nota de Martha Obeso.4 Aunque el argumento sustentable es en suma debatible. cuando en Hermosillo se ubique el lugar artístico. cultural y de negocios más estratégico del noroeste de la República. el cual ha sido retomado. Los pocos espacios museísticos de la ciudad estaban más dirigidos a los ámbitos de la antropología y la historia regionales. 4B y 5B. La capital sonorense no contaba con un espacio para las artes plásticas ex profeso. como la Casa Hoffer. Hermosillo no se precia de ser una ciudad con atractivos turísticos de peso. Sonora.Y más allá hacia el oriente pero perfectamente visibles. aspirando a hacer coincidir en este punto de partida el rescate histórico de Hermosillo. la justificación cultural como potenciadora de la economía resultó afortunada para los intereses de la administración estatal ante la opinión pública. De entonces en adelante. el proyecto será conocido como el “Complejo MUSAS” y aparecerá entre las primeras obras prioritarias del controversial Plan Sonora Proyecta (PSP). las virtudes económico-turísticas del proyecto: A más tardar será en el 2008. publicada en la sección General del diario Expreso.

escasos y muy localizados en pequeños sectores apenas supervivientes o recuperados de la ciudad del siglo XIX. el sector gobernante que bajo argumentos “progresistas” acusaba a los quejosos de intentar detener el desarrollo de la entidad con – nunca especificados – fines “particulares”. insertar a la ciudad en corredores turísticos más amplios y de paso generar plusvalías inmobiliarias. sobre el boulevard ribereño. y que resistió las presiones de desalojo cuando se ejecutó el proyecto del Vado del Río Sonora. de ser posible de la mano de diseñadores de prestigio internacional. correspondiendo lo anterior con las operaciones urbanas llevadas a cabo en muchas ciudades del mundo consistentes en formar “enclaves” detonadores en lugares o barrios depreciados para dinamizar economías regionales. De poco sirvió que se aclarara por parte de las instancias gubernamentales implicadas que muchos de los árboles serían trasplantados para conformar un nuevo parque aledaño a la colonia Hacienda de la Flor. por su parte los activistas esgrimían razones de conservación ambiental y cultural mientras intentaban dejar en claro que no se oponían al proyecto en sí. pero se negaban en redondo a aceptar un proceso que veían como “autoritario”. La polémica puso de manifiesto algunas de las zonas “oscuras” del proyecto: no hubo concurso de proyecto 7 . El proyecto se mantuvo en relativa discreción hasta que a principios de 2008 diversos grupos ciudadanos denunciaron la destrucción del parque de Villa de Seris para alojar al complejo. siguiendo el ejemplo de ciudades emblemáticas como la Barcelona postolímpica (Capel 2007) y la también española Bilbao (Esteban 2007). El complejo cultural vendría entonces a enriquecer la cultura artística y de paso poner a Hermosillo en el mapa de las ciudades con infraestructura moderna para su promoción. A parir de ahí la polémica polarizó a la opinión pública: por un lado. En resumen se trata de operar estrategias de marketing urbano con base en arquitecturas fastuosas.

y ante el inminente inicio de las precampañas electorales. Puesta así en riesgo la legitimación misma del proyecto. en el Distrito Federal. en concreto la bancada panista en el Congreso opositora del PSP y sus mecanismos financieros. la administración boursista y el Ayuntamiento de Hermosillo realizaron durante febrero una muy intensa campaña de promoción de las virtudes del proyecto convocando sistemáticamente a los sectores corporativos. industriales y comerciales. por mencionar los más conspicuos. hacía rememorar otros casos similares como el del Museo Nacional de Antropología o su posterior vecino el Museo de Arte Contemporáneo Rufino Tamayo. respectivamente. propuso reubicar el complejo colindando con el hotel vecino al tiempo que exigían la instalación de “mesas de trabajo” para debatir el tema. durante las décadas de 1960 y 1980. dejando en claro que la incapacidad de establecer mecanismos más democráticos e incluyentes en la toma de decisiones de trascendencia urbana no ha mejorado con el tiempo. académicos. El problema comenzó llamar la atención de instancias federales cuando delegados de SEMARNAT y PROFEPA abogaron por la permanencia del parque. la discusión ambiental devino en lucha político-electoral. argumento que a su vez fue refutado por la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora (CEDES) quien determinó que los usos de suelo para la zona no contravenían al proyecto y al carecer de la categoría de área natural protegida no existía incumplimiento alguno para con las leyes ambientales.aún cuando la escala y significación del mismo lo merecían. Incluso la misma clase política. y el Ayuntamiento de Ciudad Obregón propuso que el proyecto se trasladara a dicha localidad. gremiales. 8 . El episodio. Inevitablemente. presentando el proyecto – planos. el acceso a la información técnica y financiera era reiteradamente negado. ambos en el Bosque de Chapultepec. salvando las debidas distancias.

que intentaron frustrar las maniobras fueron detenidos y encarcelados. creando interesantes volumetrías sobre todo en el cuerpo de las escaleras a medio camino entre escultura abstracta y el error constructivo. Desde el exterior los esfuerzos de los diseñadores para no hacer una “caja blanca” – una tipología espacial muy socorrida para este tipo de espacios – queda por demás evidenciada. las curvas de la envolvente. Difícil decidirse. el Cabildo hermosillense logró a principios de marzo la desincorporación y donación por parte del Ayuntamiento de los terrenos del parque y de una calle aledaña. lo cual ocasionó que de la protesta se pasara a la acción directa y algunos de los activistas. estas se dejaron de lado o fueron convenientemente desechadas. El efecto deseado acaso corre con mayor fortuna en el interior. Las adhesiones a la causa oficial se dieron una tras otra. para iniciar inmediatamente el trasplante de 388 de los 650 árboles existentes. Con todo. animaciones tridimensionales. la forma recuerda vagamente una representación figurativa del sol. Las oficinas se apiñan a la izquierda sobre un espacio sin uso. no fluyen con libertad seccionadas como están a cada tantos centímetros por la rigidez del módulo de recubrimiento y la irregularidad de su colocación. Los trabajos de construcción iniciaron en junio y se estimaba culminarían un año después.maquetas. Si hubo críticas u observaciones. recubiertas de un panel estampado que recuerda al mármol. etcétera – en cuanto espacio estuvo a disposición. La vista remata 9 . El vestíbulo es el espacio que le resultará más familiar al turista cultural asiduo a los museos. se presentaba pues un hecho consumado no para ser discutido o criticado sino para mostrar el apoyo al mismo. Es el elemento articulador del edificio con un gran ventanal sur-oriente y rematado en su parte superior con un elemento escultórico compuesto de placas de material aparentemente plástico dispuestas en arreglo radial.

Imagen 2. Como en cualquier espacio de su tipo. dirigiendo las visuales hacia puntos del paisaje serrano circundante provocando que algunos ventanales estén orientados al sur poniente o nororiente con las consabidas inconveniencias lumínico-energéticas (ver imagen 2). La luz sur entra francamente. Vista de una de las salas superiores del museo. en el MUSAS se buscó aprovechar al máximo la iluminación natural en sus distintas salas. reflejándose en el piso pulido y dejando “manchas” de luz en los plafones / Fotografía del autor. todo esto detrás de una estructura metálica ligera que hace las veces de celosía. choca de frente con la necesidad de los diseñadores de buscar vistas estratégicas que ubiquen al visitante dentro del contexto urbano. por no mencionar que la iluminación al ser lateral y no cenital provoca zonas más oscuras en un mismo espacio. 10 . Tal requerimiento técnico.con una especie de patio interior con sillas y mesas que a su vez tiene vista al boulevard Vildósola. que ocupan la parte norte del edificio en sus tres niveles de superficie. y más aún. sin embargo.

los sistemas de seguridad. todo se corresponde con un espacio museístico contemporáneo (ver imagen 3). 11 . los colores y acabados en los muros y pisos.A pesar de lo anterior. los elementos que componen los arreglos museográficos. etcétera. la escala de las salas según sus usos. Imagen 3. lo cierto es que la altura del arriate pudiera causar accidentes por lo estrecho de las vialidades y la falta de visibilidad entre los vehículos o peatones que entran o salen del estacionamiento (ver imagen 4). Al salir del museo. Sala de exhibición temporal en el tercer nivel del museo donde se muestran trabajos gráficos del pintor Rufino Tamayo / Fotografía del autor. la disposición de la iluminación artificial. Llama poderosamente la atención una solitaria ceiba que no fue “removida” y a la que se protegió con un alto arriate de piedra braza. la sensación de abandono se agudiza por la desolación que las obras interrumpidas y la escasa vegetación provocan. Si tal presencia obedeció a razones técnico-financieras o como involuntario homenaje a los árboles desaparecidos no queda suficientemente claro.

Imagen 4. Cada punto geográfico tiene en correspondencia un gabinete con imágenes alegóricas en altorelieve identificando la localidad y el epíteto correspondiente (ver imagen 5). Destaca la instalación de una gran maqueta que representa al estado con lujo de detalle en sus accidentes orográficos e hidrográficos. rodeada de un espejo de agua acabado en distintos tonos por el azul de una composición al modo veneciano simbolizando el litoral del Mar de Cortés. Guaymas-San Carlos y Hermosillo. Siendo como fue el turismo la actividad económica dilecta del la pasada administración estatal. Una ceiba superviviente a la desaparición del parque Villa de Seris / Fotografía del autor. literalmente a lomos de una serpiente espalda de diamante. se desplegó todo el imaginario discursivo sobre las bondades geográficas que el estado ofrece. los distintos puntos de interés que el boursismo promocionó de manera especial: Puerto Peñasco. 12 . el espacio más institucional del conjunto. el visitante puede observar localizados con indicadores lumínicos. La siguiente parada en el recorrido es el centro de visitantes – cerrado y aún sin uso aparente –.

El escenario. que de la mano de arquitectos como Alberto Arai. Aquí se encuentra la clave principal para comprender el simbolismo pleno del conjunto: Hermosillo es identificada como la “capital del sol”. Los visitantes se desplazan sobre el puente que representa una serpiente. En el interior otras representaciones solares están presentes en el techo y. taludes. Área del mapa en el centro de visitantes. al tiempo. En primer plano se observa uno de los gabinetes que marcan alguno de los puntos de especial importancia turística. En la arquitectura mexicana a partir de la década de 1950 floreció el homenaje para con las culturas prehispánicas. Se está pues en el centro-de-centros. aclaran el valor evocativo de la escultura pendiente del vestíbulo del museo.Imagen 5. plazas. 2. etcétera. 13 . 7 y 8). que continúa en el exterior mediante los parasoles metálicos dispuestos entre el pretil y el faldón curvo en sobre la plaza de acceso (ver imágenes 6. mediante el uso de estructuras. En segundo plano puede apreciarse claramente el litoral del Mar de Cortés y la Isla del Tiburón / Fotografía del autor. El sol centro y elemento dominante con una capital. por si fuera poco. dejando de lado la cita textual o mural.

Imagen 6. Al centro de la imagen. Imagen 8) y proyectar sus “rayos” en la forma de los parteluces que separan el pretil del faldón / Fotografías del autor. Centro. 14 . Imagen 7. El arreglo radial que se corresponde con la planta del espacio pareciera salir (abajo. penden representaciones solares / Fotografía de David Arvizu / El Imparcial.Arriba. Vista interior del centro de visitantes. Detalle del elemento escultórico pendiente en el vestíbulo del museo. a manera de plafón.

especialmente del sol (Duarte 2005). geocultura y regionalismo. Roberto. Teodoro González de León.Pedro Ramírez Vázquez. Siguiendo este camino se hace posible. sin embargo. Arquitectura. En el conjunto cultural en cuestión. con base en mitos yaquis. buscó hermanar la evocación de perpetuidad temporal – y a veces también ceremonial – con la modernidad del México posrevolucionario. entro otros. etcétera. buscando lecturas de “identidad” (Méndez 1997) en principio cándidas pero que ocultan imaginarios culturales más amplios y profundos con referencia a las representaciones del poder. a su vez representadas por elementos totémicos o fetiches tribales (Eliade 1999). accidentes geológicos. 1997. Los estudios sobre mitos creacionistas y religiones antiguas de la segunda mitad del siglo XX permiten vislumbrar el uso hasta nuestros días de ciertas formas simbólicas asociadas a las fuerzas de la naturaleza dispuestas alrededor del eje que une a la tierra con el cielo y el inframundo. Véase: Fernández. Biblioteca Nueva. 15 . ensayar cierta interpretación simbólica ya que la serpiente – el animal-puente – enfatiza la relación entre la naturaleza y el hombre. de tal manera que: 5 El macondismo – en referencia al poblado de la celebérrima novela de Gabriel García Márquez – debe entenderse como la operación de cifrar un imaginario de identidad local en elementos orográficos. se reitera el macondismo provinciano5 tan característico de otras tantas obras de índole administrativa y educativo-cultural del despacho en cargado del proyecto donde se exaltan las fuerzas telúricas de la región. Agustín Hernández. cuerpos de agua. la vegetación misma. Las reproducciones de los petroglifos de distintas zonas arqueológicas en el estado que coronan los pretiles del Centro de Gobierno o decoran los muros de “La Burbuja” en el parque La Sauceda refuerzan la vocación pontificia del priísmo a partir de la historia oficial para con los “orígenes”. Buenos Aires. Abraham Zabludoksky. El laboratorio americano.

17). ciertamente no más alta que el museo pero cuya base-arriate elevada confiere un énfasis espacial es la ceiba. existe una fuerte relación entre el pueblo y el monte. 16 . en donde se encuentran los animales y las plantas. el mundo del monte se convierte en el universo sagrado natural de los yaquis (Moctezuma 2007.El monte corresponde al mundo natural. Continuando con el ejercicio y extendiéndolo al ya mencionado árbol cabría apuntar que según la cosmogonía de la misma etnia También había un árbol parlante (que informo a los habitantes de la región a través de un oráculo) sobre la llegada de Jesucristo y de los hombres que vendrían a conquistarlos. México. Sólo los yaquis le hicieron caso y se quedaron en esa tierra6 (Op. ya que los seres que habitan cada dominio se adentran en el espacio del otro y establecen. Los edificios del conjunto hasta ahora construidos presentan una composición dominante sobre el eje horizontal. en otras palabras. en el sentido más amplio del término. la referencia central detentora de potencias que ordenan – tanto en la acepción de orden espacial como de poder – y dan sentido al espacio-tiempo ritual. Sin embargo. 2003. p. Al establecer estos lazos estrechos. es ese espacio que rodea a los pueblos. cit.. así. La verticaldad evoca al axis mundi. a la mayoría de los grupos no les gustó lo que les dijo y se fueron a vivir dentro de las colinas o se introdujeron en el mar. complejos vínculos entre ambos grupos y espacios. Cruces. Plaza y Valdez/Universidad Autónoma Metropolitana. flores y serpientes. Simbolismo y vida ritual yaquis. María Eugenia. p. La referencia vertical inmediata. Consúltese también: Olavarría. 18 y ss). 6 Las cursivas son propias.

espacio ideal para la conferencia de prensa o el discurso. Las dimensiones del espacio y la altura con respecto del nivel de calle permiten con suficiencia realizar puestas en escena / Fotografía del autor. Desde el centro de visitantes y bajo los argumentos antes expuestos. la fuerza.Estas interpretaciones acaso sirven para connotar. y por otro lado. la vocación de centralidad de los poderes políticos. 17 . el museo cobra un nuevo rol: el de escenario central. con sus estructuras redundantes ofrecen el aspecto de un monumental set de televisión. de sus instituciones y por extensión a sus espacios físicos a la manera de la “ciudad revolucionaria”. evocan – sacralizándolo – al territorio de origen del gobernante – que se convierte en la imagen del “pueblo” – confiriéndole a su vez el carácter. no fue gratuito el hecho de que precisamente ahí se realizara la ceremonia de inauguración (ver imágenes 9 y 10). El gobernador es así también caudillo. La arquitectura misma del acceso al edificio. Panorámica del acceso al museo. por un lado. Imagen 9. el tesón y la belicosidad defensiva de la etnia más representativa de la entidad. herederos míticos de la región.

Imagen 10. comenzó tiempo atrás. Dijo el autor: Compuse esta obra en enero de 2005 y el estreno mundial fue el 29 del mismo mes. Sonora. sin embargo. p. Aurora del Norte. a quien está dedicada (cuya meta) era la de tener un emblema musical de nuestro estado y que bien podría ser una marcha que nos identificara sonoramente (…) El subtítulo. A solicitud expresa del ex gobernador al compositor alamense Arturo Márquez escribió un ecléctico tema con acentos de fanfarria que evoca una herencia “revolucionaria” hace mucho tiempo ya perdida. 18 . El ex gobernador Eduardo Bours Castelo pronunciando su discurso inaugural en el acceso al museo / Fotografía de Eleazar Escobar / Expreso. se refiere al nombre de mi madre norteña y de mi madre tierra. 18 de febrero de 2006. La puesta en escena. Artículo publicado en el diario Expreso. Alfonso Ortiz Tirado” en Álamos. Sonora (…) fue una petición del ingeniero Eduardo Bours Castelo. 14A.7 7 “Marcha Sonora (Aurora del Norte). Hermosillo. Las cursivas son propias. en el Festival “Dr.

sonora. la luz solar que inicia. Denominar “ola roja” a los contingentes deportivos apoyados institucionalmente y pintar de tonalidades carmesí distintos edificios de servicios públicos más que una demostración de unidad – ¿o debería ser unicidad? – recuerda un fetiche atávico. Con la ´toma de la Capital´ concluyó la décima cabalgata”.com. Pero sin duda el elemento ritual preferido por el ex mandatario y sus huestes fueron las “cabalgatas”. o por lo menos del sector circundante al templo de la Candelaria junto con las tradicionales factorías de dulces y un famoso restaurante de 8 “Concluyen cabalgatas sonorenses. lunes 24 de marzo de 2008.mx/noticias/templates/template_principal. nota publicada en la versión en línea del boletín El Autónomo.elautonomo.9 En este orden de eventos. 10 en total a lo largo de la gestión. donde miles de jinetes ataviados del color “oficial” siguieron una ruta preestablecida por los pueblos del Río de Sonora acercándose a la capital del estado para culminar con la “toma de la capital”8 en el más puro estilo “revolucionario”.asp.mx/index. Disponible en: http://www.La alusión a la aurora. Meses antes de la “toma” sentenció Bours en relación a los festejos patrios de 2010: (…) vamos a dar a conocer la estructura en donde yo presidiré el grupo de trabajo e invitaremos a gentes relacionadas con estos temas para hacer una cosa bien hecha rumbo al 2010… me parece que en el caso de Sonora tenemos que hacer algo especial. no tiene desperdicio. Disponible en: http://www.php/option/article/cabalgatas/noticias-de-hermosillo 9 “Estar del lado de la sociedad afecta positivamente. nota de prensa publicada la página electrónica del Gobierno del estado de Sonora. como personificación del gobernante – a su vez pretendida imagen de una identidad colectiva – que anuncia a escala mundial un proyecto de gobierno de la mano de un género musical decimonónico.gob. el MUSAS se insertó en un proyecto que abarcaba el rescate del barrio de Villa de Seris. algo de mayor envergadura por la simple y sencilla razón de que nosotros ganamos la Revolución. 16 de noviembre de 2008. algo diferente. Las cursivas son propias. subrayó el Gobernador Eduardo Bours”. 19 .

Hermosillo. 3B. nota de Zelma Álvarez. que va a poder conectar el proyecto Musas con la Casa de la Cultura y el barrio (. al MUSAS. 27de mayo de 2008.. 10 “Recuperan imagen de barrio antiguo”. p. El letrero señala la fecha de fundación de la “aldea” de la Santísima Trinidad del Pitiquín hacia 1700 / Fotografía del autor.carne. Imagen 11. Panorámica de una sección del “corredor histórico” en Villa de Seris. de ahí su potencial valor turístico. así como la pavimentación de (las avenidas) y el embovedamiento de una parte del canal que atraviesa la colonia (para convertirse) en un corredor cultural.)”10. Tanto para el propio como para el extraño. publicada en el periódico Expreso. andar por las estrechas calles del barrio evoca hacerlo por un pueblo del Río de Sonora. Además de los arreglos cosméticos dicha rehabilitación incluyó un “corredor histórico” donde por medio de textos se presentan en orden cronológico los distintos estadios de la historia urbana hermosillense desde su fundación como presidio novohispano hacia mediados del siglo XVIII (ver imagen 11) para previsiblemente llevar al paseante a través de las calles del barrio hasta el boulevard Agustín de Vildósola y más puntualmente. 20 . aunque no de manera directa.. Sonora. de intentar una suerte de Tlaquepaque hermosillense comenzando con “la rehabilitación de guarniciones y banquetas.

a dignificar más a Hermosillo (…) Van a empezar las licitaciones en este mes para empezar en abril y poder terminar en junio-julio”. el proyecto de la “capital del sol” estaba listo: el centro simbólico del régimen. la propaganda-fetiche.Mismo caso del parque “Del Centenario” conformado en parte por los árboles trasplantados del desaparecido parque. un mural que figurativamente. 21 . los ejes-corredores que lo unirían con los puntos de interés histórico-turístico. representa a los héroes oficiales es el solitario remanente de la operación descrita. nota de Zelma Álvarez. publicada en el periódico Expreso. Hermosillo. la plataforma para las celebraciones de 2010. el entonces comisionado de Turismo en Sonora presentó un proyecto que pretendía recuperar el lago del parque Madero al tiempo que. colocaría en el Cerro de la Campana Una (asta) Bandera de 60 metros de altura (…) como parte de la renovación de uno de los puntos más característicos de la ciudad que está incluido en el Plan Maestro de Turismo para Hermosillo. “Estamos proyectando estas obras estratégicas que nos van a ayudar más a dignificar más a la capital de Sonora. la estrategia transexenal. el escenario para la celebración… Y la aurora se apagó. Más todavía.11 De ese tamaño era la confianza. casi hasta la caricatura. Así las cosas. cuya estrategia – además de ocultar a la colonia Hacienda de la Flor – consistió en unir por medio de un corredor “verde” al complejo cultural con el parque “La Sauceda”. Sonora. en el colmo del paroxismo. Actualmente. p. el caudillo exigiendo sus derechos de heredad. y como parte de las estrategias para legitimarse de cara a la ciudadanía la candidatura a la alcaldía de Hermosillo. Ayer (…) Epifanio Salido Pavlovich (dio) a conocer el proyecto de rescate (sic) de Hermosillo en el que se invertirán entre 30 y 40 millones de pesos. 11 “La Bandera para julio”. 1B. 4 de marzo de 2009.

12 El carácter cerrado. p. nota publicada en el periódico El Imparcial. con su tipología. la entrante administración panista no se ha pronunciado sobre el destino del complejo o sobre las obras que faltan. es un “parteaguas” en la ciudad. los anhelos de sana separación entre los ámbitos mencionados puede estar aún lejos. 4 de diciembre de 2009. El museo es – a pesar de los serios dislates en la orientación y los detalles de acabados – un proyecto suficientemente logrado. Hermosillo. aunque en un país como México donde el gobierno sigue siendo el principal mecenas cultural y artístico sin que importe el partido en el poder. Sonora. necesita retomarse inteligentemente. La ausencia de visitantes es de cualquier manera preocupante y que quizá sea una llamada de atención necesaria para repensar las funciones y promoción de este tipo de espacios de cara a una comunidad no especialmente familiarizada – por ausencia – con los rituales del mundo del arte. una operación que haga sentir a la ciudadanía agraviada por la pérdida del parque que el sacrificio valió la pena. Reflexiones finales. Hasta el momento. Los beneficios que el complejo completo puede traer a la ciudadanía son obvios. La nota apunta como el responsable del proyecto afirma que el museo. siempre y cuando se resista la tentación de convertirlo de nuevo en un escenario de poder. 1. en buena medida conservador y modesto a pesar de la grandilocuencia provinciana que sus impulsores y diseñadores le impusieron. El complejo cultural MUSAS si bien fue parte de una muy elaborada estrategia transexenal que se frustró.3. un paseo habitual incluso. de espaldas a la ciudad inmediata que enfatiza sus funciones escenográficas tiene que ser reconocido como un problema y tomar las medidas pertinentes para solucionarlo de inmediato si realmente se pretende hacer de este un espacio público. 22 . 12 “Por MUSAS gana bienal (de arquitectura Sonora Alejandro) Puebla Gutiérrez”.

si bien es cierto que el proyecto contempla una cubierta ligera. debe dejar de ser el monumento a la figura del malogrado caudillo. que las infraestructuras que legan a las ciudades pueden dejar muy en claro las intenciones reales de sus impulsores. eventualmente se completarán los proyectos de servicios y comercios contemplados. se insiste. Su arreglo compositivo y sus elementos de “promoción” turística son del todo anacrónicos a pesar de lo elaborado de su factura. lo deseen estos o no.El centro de visitantes. De cualquier forma conseguir lo anterior fue exactamente uno de los más caros anhelos de todos sus impulsores en los últimos 20 años. La arquitectura es un documento histórico ¿Qué historia querrá contar la administración entrante? 23 . el “paseo ribereño” seguirá siendo un ámbito vehicular casi absoluto. La clase política parece no poder – o querer – comprender que los proyectos de alto impacto social y cultural no admiten ya ser edificados por decreto dejando de lado a la comunidad que pretender servir y menos todavía. Cuando es posible ver casi en tiempo real cualquier parte del mundo a través de un computador portátil. antes de su puesta en marcha efectiva. suelen devenir en meros símbolos. generan potencialmente beneficios a una sociedad. resulta de un romanticismo que no por cándido es menos chocante. Sin embargo. al estar estos espacios supeditados por completo a las políticas públicas de la burocracia en turno y por ende a sus caprichos e intereses partidistas. pasear sobre una maqueta no precisamente a escala a pleno rayo del sol hermosillense para localizar los sitios de interés de la entidad. Proyectos como MUSAS. Por lo que se puede apreciar hasta el momento no hay evidencia para esperar que el paisaje cambie sustancialmente su imagen de zona comercial norteamericana. de un teléfono celular si se quiere. En lo que respecta a la continuidad del proyecto Hermosillo XXI.

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