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Jurisprudencia de contiendas de competencia: fuero civil vs fuero militar caso la

cantuta.

La transcendencia de principio del juez natural, y los conflictos entre el fuero civil y el
militar tuvieron su momento cumbre en historia reciente de nuestro país, por lo que es
necesario se tenga en cuenta, como referencia de estudio de aplicación de las
instituciones procesales penales, Sin desligar las de la realidad nacional. Durante 1991,
las fuerzas armadas ingresaron a las universidades nacionales, estableciendo bases de
control militar, primero de facto y luego amparados en una modificación a la ley
universitaria efectuada por el gobierno del expresidente Alberto Fujimori. En ese
contexto de intervención y control militar se produjeron graves violaciones a los
derechos humanos en perjuicio de centenares de universitarios, principalmente en la
Universidad Nacional del centro de Huancayo. A inicios de 1991 se difundió, por la
televisión local, un vídeo que mostraba un acto político- cultural en la universidad "la
Cantuta" que invitó a especular acerca del grado de control que tenía Sendero
Luminoso en universidad. El 21 de mayo de 1991, el ex presidente Alberto fui Money
visitó la universidad, provocando una reacción violenta de los estudiantes que lo obligó
a retirarse humillado Del campus. Al día siguiente, tropas militares tomaron control de la
Universidad Mayor de San Marcos y de la universidad " la cantuta", donde fueron
detenidos 56 estudiantes. Entre los intervenidos estaban tres de los nueves estudiantes
que posteriormente sería ejecutados extrajudicialmente. Ese día 22 de mayo de 1991
El ejército estableció en la un militar dependiente de la división de las fuerzas
especiales (DIFE) que se denominó base de acción cívica impuso en la universidad un
toque de queda y un control militar de entrada y salida de los estudiantes. Asimismo, y
según documentos oficiales, el servicio de inteligencia Nacional (SNI) destaco agentes
operativos en diferentes universidades y academias entre ellas, la universidad la
cantuta quienes informaban sobre las actividades de estudiantes y docentes, así como
de sus orientaciones políticas e ideológicas.
Según las investigaciones realizadas por el ministerio público, desde los altos mandos
del poder militar, simplemente o una estrategia de lucha clandestina contra la
subversión. De acuerdo a esta misma fuente, en el año 1991, se dispuso de agentes de
inteligencia Operativa, (AIO) pertenecientes al servicio de inteligencia del ejército (SIE)
para formar un comando dependiente de la dirección de inteligencia el ejército peruano,
que después se conoció como el destacamento colina.

Entre las últimas horas del día 17 y la madrugada del 18 de julio de 1992, miembros del
destacamento Colina en coordinación con efectivos de la base militar ubicada en la
universidad "la cantuta" in irrumpieron en viviendas universitarias y, en presencia de
medio centenar de testigos, secuestraron a nueve estudiantes y un docente diversidad.
Los alumnos fueron Juan Figueroa (32 años), Pablo mesa (28 años) , Robert Teodoro
Espinoza(24 años), Dora Fierro (21 años), Felipe Flores chapana (25 años), bertila
lozano Torres (21 años),Marcelino Rosales Cárdenas y el profesor Hugo Muñoz
Sánchez de 47 años. En los días posteriores ninguna autoridad militar daba razón de
los estudiantes y el profesor secuestrado y negaba la incursión nocturna. Los familiares
presentaron numerosas acciones de habías Corpus las que, a pesar de los numerosos
testimonios de estudiantes que narraron detalladamente el secuestro de las víctimas,
concluyeron sin señalar responsables. Luego de realizada las investigaciones en las
que intervinieron el periodismo, sectores de oposición del legislativo, organizaciones de
derechos humanos, la fiscalía, oficiales de alta graduación que denunciaron al grupo
colina , Se determinó que la responsabilidad recaía en este destacamento militar. El
congreso, en junio de 1993 remitió el caso al fulero militar, y en julio del mismo año, el
Consejo supremo de justicia militar se abocó al conocimiento de la causa. En la fiscalía
realizando las investigaciones, Habiéndose ya hallado resto de los asesinados, por lo
que dispuso la denuncia respectiva a 11 oficiales Y subalternos del ejército. Al día
siguiente, el fuero castrense se opuso a la investigación iniciada en el fuero civil
argumentando haber asumido jurisdicción en abril de 1993. El 18 de diciembre, el juez
del fuero común ordenó la detención de los miembros del destacamento colina, pero la
justicia castrense se opuso. Le correspondía entonces a la sala penal de la corte
superior de justicia definir competencia. El 4 de febrero de 1994, se produjo discordia
algo tras tres magistrados a favor del fuero militar y dos a favor de fuero civil. Ante la
posibilidad que la Corte Suprema define la competencia de la investigación en favor del
fuero común, el 7 de febrero de 1993, oficialista julio chu meris presentó un proyecto de
ley, proponiendo que el conflicto de competencia entre los fueros común y militar se
resuelva en la Corte Suprema con el voto favorable de sólo tres vocales y no con
cuatro, como decía la ley. De esa forma, en la madrugada del ocho febrero, sin
dictámenes de comisiones, Y otro dando en la norma aplicación inmediata, el congreso
aprobó la ley N•26291, la misma que fue firmada el día siguiente por el ex presidente
Alberto Fujimori y publicada el 10 de febrero.
La norma así yo conocí en el país como en la ley cantuta, Y el 11 de febrero de 1994,
Tres vocales de la sala penal, con el quórum permitido por la nueva ley, dispusieron
que el proceso sea derivado la jurisdicción militar. Posteriormente, el 21 de febrero de
1994, en la sala de guerra del Consejo supremo de justicia militar dictó sentencia las
causas acumuladas 157-93 y 8841-93 contra oficiales y sub alternos por el secuestro,
desaparición y ejecución de los nuevos estudiantes y el profesor Muñoz de la
universidad la Cantuta. La misma sentencia, en el sustancial, fue confirmada por el
Consejo supremo de justicia militar, el 3 de mayo de 1994. Ambas sentencias contenían
importantes aseveraciones para la comprensión de la autoría contenían importantes
aseveraciones para la compresión de la autoría. Del crimen; sin embargo, los
magistrados del fuero militar presentaron en su fallos al destacamento de 6 militares del
ejército peruano condenados por la ejecución del crimen como un grupo autónomo y
inconexo al estructura de inteligencia del ejército peruano y que habría actuado en su
ánimo criminal sin orden superior; Al destacamento de 30 militares asentados en la
base de acción cívica en la universidad la Cantuta
En 1995 , Ante la perspectiva de hacer frente a nuevos procesos penales por violación
de derechos humanos, el gobierno de Alberto Fujimori promulgó una ley por la que se
concedía amnistía general el personal militar, policial y civil que se encontrara
denunciado come investigado, procesado o condenado por delito comunes y militares
en los fueros como un privativo militar, por todos los hechos derivados originados con
un canción o como consecuencia de la lucha contra el terrorismo Y que pudieran haber
sido cometidos en forma individual buen grupo desde mayo de 1980. De esa forma los
oficiales condenados y presos por el crimen de la Cantuta, el 16 de junio. De 1995,
fueron excarcelados y con hechos 51 militares involucrados en graves casos de
violación derechos humanos como la matanza de los penales de Lurigancho y de Santa
Bárbara en 1986
La sentencia de la corte interamericana de derechos humanos contra las leyes de auto-
amnistía y su repercusión en el caso la Cantuta. De otro lado, en el proceso de
denuncia internacional contra el Estado peruano en mi caso barrio saltos, el 14 de
marzo de 2001, La corte interamericana de derechos humanos, se pronunció
expresamente sobre la incompatibilidad de las leyes del auto-amnistía número 26475 y
número 26492. Que favoreció con la excarcelación de los miembros del destacamento
Colina 1995.
La corte calificó estas normas cómo "Leyes de auto-amnistía”, Indicando que la mismas
" (...) conducen a la indefensión de las víctimas y a la perpetuación de la impunidad, por
lo que son manifestaciones incompatibles con la letra y el espíritu de la convención
americana. ...” . Tres meses después la comisión Interamericana de derechos
humanos, invocando el artículo 67 de la convención americana sobre derechos
humanos y el reglamento, presentó ante la corte interamericana derechos humanos
una demanda de interpretación de la sentencia de fondo. El 3 de septiembre del 2001,
la corte señaló en su sentencia de interpretación de la sentencia de fondo, que "(...)
Dada la naturaleza de la violación constituida por las leyes de amnistía N• 26479 y N•
26492, lo resuelto en la sentencia de fondo en el caso barrio saltos tiene efectos
generales..." Es decir, que comprendería este pronunciamiento también el caso la
cantuta, precisando los alcances de esta interpretación en la sentencia de 29 de
noviembre de 2006
Caso de chavín de huáncar. Fuero militar
El grupo subversivo movimiento revolucionario Túpac Amaru secuestro a un gran
cantidad de personas en la residencia del embajador de Japón el año 1996, y en abril
de 1997, se realizó un rescate de comandos de las fuerzas armadas en una operación
allí el nombre de los comandos y el caso.
En esta operación se denunció que algunos subversivos, pese haberse rendido, fueron
asesinados por lo que se inició una investigación sobre este caso, habiéndose
detectado que en dicha operación participaron militares ajenos al comando, y sobre
quieres recae la sospecha de ser los autores. La ONGS de derechos humanos ha
solicitado que esto se haga en el fuero común mientras que la defensa de los
comandos en el fuero militar.

En este caso, frente a una contienda de competencia en la causa N´19/21-´2002, la


corte suprema dispuso que el caso se divida en dos: los miembros del comando chavín
de huáncar debían ser juzgados en la jurisdicción militar y las personas ajenas en le
jurisdicción común, justificando la decisión así :

Tercero. - Que, habiendo actuado el grupo militar constituido y entrenado para ello, en
la operación de rescate de los rehenes en acatamiento a una orden superior, en un
escenario de claro enfrentamiento militar, caso de haberse producido infracciones o
excesos punibles previstos en el Código de Justicia Militar, durante su intervención, tal
eventualidad debe considerarse como producida en ejercicio de la función,
correspondiendo por lo tanto que sus autores sean sometidos a la jurisdicción del fuero
militar con arreglo al ordenamiento contenido en el Código de Justicia Militar; que, por
otra parte, constituye argumento esencial y resulta de estricta aplicación lo dispuesto
en el artículo ciento setentitrés de la Constitución Política del Estado, en cuanto
dispone que en el caso de delito de función los miembros de las Fuerzas Armadas y de
la Policía Nacional están sometidos al fuero respectivo y al Código de Justicia Militar y
que esta disposición es aplicable a los civiles en el caso de delitos de Traición a la
Patria y de Terrorismo; siendo el caso además, que los hechos punibles materia de la
competencia se encuentran comprendidos en el Código de Justicia Militar 2 como delito
de violación del derecho de gentes, tipificado en el artículo noventicuatro del aludido
Código; Cuarto.- Que, lo dispuesto por el artículo trescientos veinticuatro del Código de
Justicia Militar, debe adecuarse a lo que manda al artículo ciento setentitrés de la
Constitución Política del Estado, toda vez que los pretendidos agraviados actuaron
como un grupo armado integrante de la organización terrorista "Túpac Amaru",
calificada como tal por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas,
como es de verse a fajas cincuenticinco, de allí que resulta impropio considerarlos
como elementos civiles; Quinto.- Que, la determinación de la competencia respecto a la
investigación y juzgamiento de los excesos que se hubieren producido, concluido que
fue el rescate de los rehenes, en los cuales estarían involucrados personal militar,
integrantes del grupo de comandos y personal ajeno a dicho cuerpo, debe efectuarse
con estricta sujeción a lo normado por los artículos trescientos cuarentidós y trescientos
cuarentitrés del Código de Justicia Militar, esto es, que cada jurisdicción, la militar y la
civil conozcan en forma independiente el delito que corresponda con arreglo a la
legislación penal pertinente; Sexto.- Que, como fluye de las consideraciones expuestas,
los inculpados, integrantes del cuerpo de Comandos, han actuado en una operación
militar en cumplimiento de una orden impartida con arreglo a la Constitución, por
autoridad con capacidad de hacerlo y que las infracciones de naturaleza delictiva en
que hubieren incurrido corresponde sean conocidos por el Fuero Militar, cosa que no
ocurre con los elementos ajenos a dichos comandos, quienes habrían actuado de ser el
caso, como infractores y autores de delitos comprendidos en la legislación común y que
por lo tanto deben permanecer sujetos a la Jurisdicción del Fuero Común. Sétimo.-
Que, respecto a los encausados en el Fuero común Vladimiro Montesinos Torres,
Nicolás de Bari Hermosa Ríos, Roberto Huamán Ascurra y Jesús Zamudio Aliaga,
personas ajenas al operativo militar involucrados, en la investigación sobre posibles
ajusticiamientos extrajudiciales contra terroristas rendidos, configurarían un caso de
Violación a los Derechos Humanos tipificado como delito de Lesa Humanidad, similar a
otros casos reabiertos en el Fuero Común, por lo que sería pertinente la acumulación
de procesos cumpliendo con lo dispuesto por la Ley diez mil ciento veinticuatro, tanto
más que todos ellos derivan de la misma voluntad criminal; por estos fundamentos y de
conformidad con el inciso b) del artículo trescientos sesentiuno del Código de Justicia
Militar; DIRIMIERON la contienda de competencia submateria de vista a favor del
Fuero Militar; en consecuencia declararon: que la instrucción seguida en el Fuero
Militar continúe en el referido Fuero, debiendo el Tercer Juzgado Penal Especial de la
Corte Superior de Justicia de Lima (Fuero Común) remitir a la Vocalía de Instrucción
del Consejo Supremo de Justicia Militar, copia certificada de todo lo actuado en la
instrucción seguida en contra de Augusto Jaime Patiño, José Williams Zapata, Luis
Alatrista Rodriguez, Carlos Tello Aliaga, Víctor Robles Del Castillo, Víctor Hugo
Sánchez Morales, Raúl Huarcaya Lavon, Walter Becerra Noblecilla, José Alvarado
Díaz, Manuel Paz Ramos, Jorge Felix Díaz, Juan Carlos Moral Rojas, Tomás César
Rojas Villanueva, Jorge Orlando Fernández Robles y Benigno Leonel Cabrera Pino,
como lo dispone el artículo trescientos cuarentidós del Código de Justicia Militar;
ORDENARON asimismo continuar la instrucción respecto de los procesados Vladimiro
Montesinos Torres, Nicolás de Bari Hermoza Ríos, Roberto Huamán Ascurra y Jesús
Zamudio Aliaga por el delito comprendido en el auto apertorio de instrucción dictado por
el Tercer Juzgado Penal Especial de la Corte Superior de Justicia de Lima, debiendo
disponer lo pertinente en atención a lo precisado en el sétimo considerando de esta
resolución; y, los devolvieron.-