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Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos

Esta sección incluye una serie de trastornos mentales que se han agrupado por tener en común
una etiología demostrable en una enfermedad o lesión cerebral u otra afección causante de
disfunción cerebral.

La disfunción puede ser primaria, como en las enfermedades, lesiones o daños que afectan al
cerebro de un modo directo y selectivo, o secundaria, como en las enfermedades sistémicas y los
trastornos que afectan a diversos órganos o sistemas, entre ellos el cerebro.

La demencia (FOO-F03) es un síndrome debido a una enfermedad del cerebro, generalmente de


naturaleza crónica o progresiva, en la que hay déficit de múltiples funciones corticales superiores,
entre ellas la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de
aprendizaje, el lenguaje y el juicio. La conciencia permanece clara. El déficit cognoscitivo se
acompaña por lo general, y ocasionalmente es precedido, de un deterioro en el control emocional,
del comportamiento social o de la motivación. Este síndrome se presenta en la enfermedad de
Alzheimer, en la enfermedad cerebrovascular y en otras situaciones que afectan al cerebro de
forma primaria o secundaria. Si se desea, puede utilizarse un código adicional para identificar la
enfermedad subyacente.

CDI-. O Criterios generales para la demencia

G 1. Existen pruebas de cada uno de los siguientes síntomas:

1. Deterioro de la memoria evidente sobre todo para el aprendizaje de nueva información, aunque
en los casos más graves también puede afectarse la evocación de información previamente
aprendida. La alteración incluye tanto al material verbal como al no verbal. El deterioro debe ser
objetivable y no ha de basarse sólo en quejas subjetivas, para lo cual se necesita obtener
información ananmésica de terceras personas o recurrir a test neuropsicológicos. La gravedad del
deterioro, con afectación leve como umbral para el diagnóstico, debe ser valorada de la siguiente
forma:

Leve: El grado de pérdida de memoria es suficiente para interferir con las actividades cotidianas,
aunque no tan grave como para ser incompatible con una vida independiente. La principal función
afectada es el aprendizaje de material nuevo. Por ejemplo, el individuo tiene dificultad para el
registro, almacenaje y evocación de elementos de la vida diaria, tales como los lugares donde deja
sus pertenencias, las citas y los compromisos sociales, o para la información recientemente
proporcionada por los familiares.

Moderado: El grado de pérdida de memoria representa una dificultad seria para la vida
independiente. Sólo se retiene el material muy bien aprendido o de carácter muy familiar. La
información nueva es retenida sólo de forma ocasional y muy breve. El individuo es incapaz de
evocar información básica sobre su lugar de residencia, actividades recientes o nombres de
personas allegadas.

Grave: El grado de pérdida de memoria se caracteriza por la incapacidad completa de retener


nueva información. Sólo persisten fragmentos aislados de información previamente aprendida. El
individuo fracasa incluso al intentar reconocer a los familiares cercanos.
2. Déficit en otras habilidades cognoscitivas caracterizado por un deterioro en el juicio y
pensamiento, tales como la planificación y organización, y en el procesamiento general de la
información. Las pruebas de esto deberían obtenerse preferiblemente de un informador y, si es
posible, completarse mediante exámenes neuropsicológicos o valoraciones objetivas
cuantificadas. Debe verificarse la relación del deterioro con un nivel alto previo de
funcionamiento.

La gravedad del deterioro intelectual, con afectación leve como umbral para el diagnóstico, debe
ser valorada de la siguiente forma:

Leve: El déficit de las capacidades cognoscitivas interfiere con los rendimientos y actividades de la
vida diaria, sin llegar al extremo de hacer al individuo dependiente de los demás. Las tareas diarias
más complicadas y algunas actividades recreativas no pueden ser realizadas.

Moderado: El déficit de las capacidades cognoscitivas hace al individuo incapaz de manejarse sin
la asistencia de otros en la vida cotidiana, incluyendo actividades como la compra y el manejo de
dinero. En la casa sólo pueden llevar a cabo las tareas más simples. El interés por las cosas y
actividades es muy reducido o inconstante.

Grave: El déficit se caracteriza por la ausencia, real o virtual, de ideación inteligible.

La gravedad global de la demencia se expresa con el nivel de deterioro más elevado, ya sea de
memoria o de inteligencia (por ejemplo, una alteración leve de memoria y moderada de la
capacidad intelectual indica que es una demencia de gravedad moderada).

02 Conciencia del entorno [ausencia de obnubilación de la conciencia (como se define en FOS -


criterio A) durante un período de tiempo suficientemente largo, que permita la inequívoca
demostración de los síntomas del criterio 01]. Cuando se presenten episodios de delírium
superpuestos, el diagnóstico de demencia debe ser aplazado.

03. Deterioro del control emocional, motivación o un cambio en el comportamiento social que se
manifiesta al menos por uno de los siguientes: 1. Labilidad emocional. 2. Irritabilidad. 3. Apatía. 4.
Embrutecimiento en el comportamiento social.

04. Para que el diagnóstico clínico sea seguro, los síntomas del criterio 01 deben haberse
presentado al menos durante seis meses. Si el período transcurrido desde el inicio de la
enfennedad es más corto, el diagnóstico sólo puede ser provisional.

Notas diagnósticas

Está abierto un debate respecto a si el término de demencia debe utilizarse sólo para estados
irreversibles o como aquí se emplea. Si de los esfuerzos en la intensa investigación actual, dirigida
a identificar los mecanismos intracelulares y genéticos implicados en la enfennedad de Alzheimer
y otras fonnas de demencia, se obtiene algún avance terapéutico eficaz, los conceptos y ténninos
clínicos actuales necesitarán una revisión.

Aquí se especifica que la demencia debe tener una duración mínima de seis meses para evitar la
confusión con situaciones claramente reversibles que al inicio tienen los mismos signos y
síntomas. La hemorragia subdural (S06.5), la hidrocefalia normotensiva (G91.2) y algunos tipos de
lesión cerebral local o difusa (S06.2 y S06.3) son ejemplos importantes que pueden dar lugar a
estados crónicos de delírium (F5); un término que suele utilizarse para estos casos es el de "estado
de delírium subagudo". Las páginas 31 y 32 de las Descripciones clínicas y pautas para el
diagnóstico del Capítulo V de la CIE-IO (OMS, 1992) contienen puntos importantes sobre los
criterios de demencia y su relación con las deficiencias, discapacidades y minusvalías. Los juicios
sobre una vida independiente o el desarrollo de dependencia de los demás requieren ser
valorados dentro del contexto y expectativas culturales. El diagnóstico puede consolidarse más por
las pruebas de lesión de otras funciones corticales superiores, tales como afasia, agnosia y apraxia.
Puede utilizarse un quinto carácter para indicar la presencia de síntomas adicionales en las
categorías FOO-F03 (FOO Demencia en la enfermedad de Alzheimer, FOl Demencia vascular, F02
Demencia en enfermedades clasificadas en otro lugar y

F03 Demencia sin especificación) como sigue: .xO Sin síntomas adicionales . . xl Con predominio de
ideas delirantes . . x2 Con predominio de alucinaciones . . x3 Con predominio de síntomas
depresivos . . x4 Con otros síntomas mixtos.

Para indicar la gravedad de la demencia puede utilizarse un sexto carácter: .xxO Leve . . xxl
Moderada . . xx2 Grave.

Como se menciona en la pág. 21, la gravedad global de la demencia depende del grado de
deterioro intelectual o de memoria, según sea el que produce un deterioro más grave.

I I Demencia en la enfermedad de Alzhelmer (<