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Moral he historia

Carácter histórico de la moral

A) Dios como origen o fuete de la moral:

Las normas morales se derivan aquí de una potencia suprahumana. Cuyosmandamientos


constituyen los principios y normas morales fundamentales.Las raíces de la moral no estarían,
sino fuera o por encima de él.

B) La naturaleza como origen o fuente de la moral:

La conducta humana moral no será sino un aspecto de la conducta natural,biológica. Ayuda


mutua, disciplina, solidaridad, etc. odrían encontrarse nosolo en lo que hay en el hombre de
ser natural, biológico, sino incluso en
losanimales. !ar"in a#rma que los animales conocen casi todos lossentimientos morales de los
hombres$ amor, felicidad, lealtad, etc.

C) El hombre como origen y fuente de la moral:

%l hombre habla de un ser dotado de una escena eterna e inmutable. !eeste modo de ser, que
permanece y dura a lo largo de los cambios históricosy sociales, formaría parte de la moral

O !"E#E$ DE LA %O AL

La moral surge efectivamente desde el acto humano por naturale&a,esto se re#ere al sentido
com'n que las personas poseen. %sto nacecuando el individuo ya forma parte de una tribu,
organi&ación social ode una fuer&a denominada población. Conforme el hombre serelaciona
hombre a hombre, o la comunidad, este aumento o sedeparte de su saber moral sin darse
cuenta

la moral siempre ha e(istido en el ser humano y esto se desarrolla yefect'a en nuestros medios
sociales )hogar, traba*o, escuela, etc.+

estos se denotan con las acciones humanas de los individuos,dependiendo en la situación


que se encuentran.


esta es una de muchas capacidades básicas del ra&onamientohumano entre lo bueno y lo
malo.

en resumen la mora e(istido desde las épocas más remotas hastanuestros días, todos tenemos
diferentes de niveles moral )ba*a, mediay alta+,sin embargo muchos no utili&amos el sentido
com'n y nosguiamos con la frase para que-

Qué es la Moral:

La moral es un conjunto de normas, valores y creencias existentes yaceptadas en una sociedad


que sirven de modelo de conducta y valoraciónpara establecer lo que está bien o
está mal.Como materia de estudio, se centra en el análisis a distintos niveles !losó!co y
cultural, entre otros" de conceptos como el bien y el malrelativos a la conducta del ser #umano
dentro de una sociedad.Moral es también un estado de ánimo de una persona o un $rupo
depersonas. %abitualmente se usa con un si$ni!cado positivo de ánimoo con!an&a en las
capacidades para conse$uir un objetivo, aunque tambiénpuede tener un sentido
ne$ativo por ejemplo, 'moral baja'".(n 'moral' es también un tipo de árbol de la )amilia de las
moráceas.Como adjetivo, 'moral' si$ni!ca que al$o es perteneciente o relativo a loque se
considera como bueno a nivel social. *e un modo coloquial y$enérico, 'moral' indica que al$o
es correcto, aceptable o bueno en relacióna la conducta de la persona. +ambién indica que
al$o no responde al orden jur dico, sino que pertenece aun concepto más amplio relacionado
con los valores propios del ser #umanodentro de la sociedad por ejemplo, obli$ación
y responsabilidad moral".-sta palabra procede del lat n

morālis

, derivada del término latino

mos,moris

costumbre/".

0tica y moral

0tica y moral son conceptos que están interrelacionados aunque no poseenel mismo
si$ni!cado. *e un modo $enérico, se puede decir quela moral está )undamentada en las
concepciones y valoracionesestablecidas dentro de una sociedad, mientras que la ética supone
unestudio más amplio, basado en un análisis teórico, cient !co y racional.

*a1o moral

-l término 'da1o moral' es propio del *erec#o y si$ni!caun perjuicio, detrimento o menoscabo
que su)re una persona que a)ecta asus bienes, derec#os o intereses, provocado por la acción u
omisión de otrapersona o una entidad y que no puede ser reparada. 2ueden a)ectar atemas
relacionados con la di$nidad y los sentimientos de una personacomo en su reputación.3
di)erencia del da1o patromonial, el da1o moral implica que existe unapérdida que no puede
ser reparada por otros medios aunque s compensadade al$4n modo por ejemplo,
económico".

5uicio moral

(n juicio moral es una valoración a nivel moral llevado a cabo por unapersona o un colectivo
que jus$a un comportamiento o una acción en basoa sus propias consideraciones morales.

INTRODUCCIÓN

La ética es una rama de la filosofía que tiene una serie de implicaciones dignas de estudiar,
pero, para ello es necesario empezar desde lo más elemental, es decir, algunos términos
básicos que nos ayuden ahondar más en la materia, es por ello que, que en la presente
investigación se describirán detalladamente los siguientes términos: ética, moral, valores,
virtud, derecho, conciencia, axiología, deontología, principio, voluntad.

Todo ello, con el propósito de ayudarnos a comprender, que como futuros docentes debemos
tener ética, para poder cumplir con nuestro rol y así formar ciudadanos integrales y útiles para
la sociedad en todos los aspectos y sobre todo con un sentido de responsabilidad para con sus
labor
De tal manera, esta investigación de tipo documental se estructuro de la siguiente manera para
una mejor comprensión:
Términos Básicos: Contiene las ideas, percepciones y opiniones de los estudiantes acerca de
dichos términos.
Citas: Presenta un análisis de las citas de varios autores, las cuales son confrontadas o
aceptadas por los estudiantes.
Implicaciones en la Docencia: Trata acerca de la relación entre la docencia y la ética, las cuales
tienen una serie de consecuencias.

Percepciones y opiniones de los términos Ética, Virtud, Valores, Axiología, Moral,


Principio, Voluntad, Conciencia, Deontología, Derecho.

Ética: Marlen Amaya considera que la ética es un tipo de comportamiento propio de cada ser
humano que nos permite llevar a cabo una profesión de manera eficaz. También puede decirse
que es un hábito que moldea la personalidad de la persona para desarrollar cualquier tipo de
profesión o labor con cariño y agrado.

Moral: según Marlen Amaya, la moral es un guía práctica que nos facilita el dirigirnos por la
vida de manera decente y honrada, y de esta manera poder encajar como un buen ciudadano
en la sociedad. Además, la moral representa mucho más que un valor; representa una forma
de vida que cada individuo se forma para determinar según sus parámetros si actuó de manera
correcta o incorrecta.

Virtud: Marlen Amaya, aun cuando tiene dudas de su propia percepción cree que la virtud es
algo esencial de cada ser humano que lo hace único. De tal manera, la virtud esta íntimamente
a la personalidad del individuo que le permite sobresalir y ser excelente en ciertos aspectos.

Principio: Al respecto, Marlen Amaya opina que el principio es una especie de censura usada
para prohibirse cosas que uno considera malas y que van a perjudicar nuestra relación con los
demás, así como nuestra estabilidad emocional por considerase una persona vacía y
pecadora.

Valores: Para Marlen Amaya, los valores son reglas de conducta aprendidas a medida que el
individuo crece y que le permiten convivir con otras personas y ser buenos ciudadanos, es por
eso, que estoy de acuerdo con la afirmación de que los valores son la base de toda sociedad.

Conciencia: En cuanto, a la conciencia, Marlen Amaya considera que es una cualidad innata
de todo ser humano que le permite reconocer lo que esta bien y lo que esta mal, según la
percepción de cada persona. Sin embargo, esta cualidad puede desaparecer si los
pensamientos son únicamente malos y no se tiene ningún temor por las consecuencias de los
actos cometidos.

Axiología: La verdad es que para Marlen Amaya este es un término nuevo, el cual, no
conocía; sin embargo puedo mencionar que se considera una ciencia muy relacionada con la
esencia y personalidad del ser humano, ya que estudia una de sus formas de expresión, como
lo son los valores; es por ello, que también tiene sus implicaciones éticas.

Voluntad: La percepción de Marlen Amaya al respecto, es simplemente que la voluntad es las


ganas que la persona tiene de realizar algo o de luchar por alcanzar lo que quiere en la vida.
También puede considerar como la cualidad que permite rechazar algo que no es de nuestro
agrado.

Derecho: Marlen Amaya, cree que el derecho es algo nos pertenece a cada uno de nosotros,
por lo tanto, se tiene que hacer respetar y hacer que se cumpla. Y nuestro principal derecho
digno de destacar es nuestro derecho a la vida.
Deontología: Es un término un poco confuso sin embargo, Marlen Amaya opina que es una
ciencia que estudia el comportamiento obligatorio que debe tener cada ciudadano para encajar
en la sociedad de manera agradable, es decir, estudia los deberes de cada persona, es por
ello, que está esta muy relacionado con las leyes y la justicia.

Jorge Díaz considera que:

Ética: Es aquella que permite normalizar la conducta humana por medio de leyes presente en
la sociedad ya que esta se ocupa del estudio de la esencia de los valores.

Virtud: integridad de ánimo que permite tomar las decisiones correctamente para así poder
alcanzar los objetivos planteados.

Valores: Son principio que tiene cada ser humano y comienza en el hogar y se refuerzan con
el paso del tiempo.

Axiología: ciencia que estudia lo valioso o estimable, tomando encuentra los valores. Permite
estructurar los valores de la persona, percepciones y decisiones de la misma.

Moral: Conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social que rige la conducta
humana en la sociedad.

Principio: normas que rigen la conducta u orientación del ser humano

Voluntad: Intensión que permite hacer las cosas o metas que se propone el ser humano.

Conciencia: Facultad mental que permite realizar las tomas de decisiones al ser humano lo
que le permite conocer el bien del mal. Es una consecuencia del tipo de acción física que
ocurre en el cerebro.

Deontología: Reglas que regulan la actividad de un profesional.


Derecho: Normas y principios que regula la conducta humana dentro de u margen de
convivencia en la sociedad.

Según Isley Sayago

Ética: parte de la filosofía que se encarga del estudio de la moralidad humana tomando en
cuenta hechos o actitudes correctas o incorrectas. Por otra parte se puede decir que tiene que
ver con el pensamiento que nos obliga a actuar de manera espontánea según nuestras propias
opiniones o criterios

Axiología: es la disciplina que estudia los valores morales del ser humano, entiéndase por
respeto, solidaridad, honestidad y un sin fin de características que serian muy convenientes
encontrar en cada ser humano ya que estos valores lo harán sin duda alguna una mejor
persona, y mas aun si tiene la capacidad de enseñarlo a otras personas.
Deontología: es considerada como la ciencia que tiene como objeto de estudio los deberes,
derechos y normas morales y éticas que corresponden a las distintas profesiones: ejemplo, un
abogado, juez, policía o todo aquel profesional que trabaje en Pro de la justicia debería ser
precisamente justo, honesto etc. Por otro lado un medico debe tener ante todo el sentido de la
humanidad y la solidaridad y compasión para con los demás. No obstante en ninguna profesión
deben existir sentimientos de envidia, racismo bien sea por el color de piel, religión o ideología
política entre otros.

Principios: son las bases morales que nos determinaran las maneras de comportarnos, según
las circunstancias a la que le individuo se pueda encontrar sometido. Cada persona tiene
conductas y pensamientos diferentes por consecuencias de los valores y principios que han
obtenido en el aprendizaje a lo largo de toda su vida que han sido enseñados por sus padres o
mayores.

Moral: es la filosofía de las buenas costumbres que rechaza los actos impuros y no éticos
(inmorales). La moral esta íntimamente relacionado con los valores, la cultura y la religión la
cual le hayan sido inculcadla individuo así como los principios y los valores que por supuesto
no siempre son enseñados de manera correcta o simplemente puede ser nulo en la persona
según la crianza que haya tenido.

Valores: su sentido filosófico es la axiología. Los valores son las cualidades que tiene un
individuo que lo hace merecedor del respeto y de ser valorado por la sociedad, los valores son
esas características que benefician a la persona como ser humano y alimentando su
espiritualidad, los valores son el amor, amistad, justicia, responsabilidad, solidaridad etc.
Los valores deben ser enseñados en el hogar en conjunto con la escuela, donde por lo general
se suele evaluar cuantitativamente pero el sistema educativo bolivariano ha establecido que
también se debe evaluar cualitativamente de manera que también se pueda apreciar los
valores y buenas costumbres del alumno.

Virtud: es la fuerza o poder que tiene una persona de que a partir de sus hábitos o
convicciones son capaces de llegar a realizar sus propósitos con gran eficacia, sin dejar a un
lado los valores, principios o costumbres que pueda tener.

Consciencia: es el conocimiento de alguna situación o circunstancia o bien el conocimiento del


bien y del mal que podamos percibir o captar por medio de nuestra voz interior o “instinto”

Voluntad: es la capacidad para llevar a cabo acciones contrarias a nuestras tendencias


inmediatas en un momento dado. Es fundamental para el ser humano. Sin ella, no somos
capaces de hacer lo que realmente deseamos, tampoco podemos conseguir los objetivos que
nos proponemos.

Derecho: es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado


en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su
contenido y carácter. En otras palabras, es el conjunto de normas que regulan la convivencia
social y permiten resolver los conflictos interpersonales.
Kant: La teoría moral
KANT: Hemos optado por enviaros la explicación del
pensamiento moral kantiano que figura en la edición del manual de historia de
la filosofía de 1985 del Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia. Es una
explicación poco precisa y muy insuficiente. Pero no hemos encontrado nada
mejor para acompañar, principalmente, la difícil Propuesta de ejercicios de
crítica acerca del imperativo moral kantiano y su relación con el pensamiento
marxista. Repetimos: utiliza los medios del Taller para preguntar lo que haga
falta.
La teoría moral kantiana
Recordando lo que decíamos en la primera sesión de trabajo, en 1788 Kant
publica una obra, (Crítica de la Razón Práctica), en la que trata de la razón
en su aspecto práctico, es decir, como fundamento de la acción humana; según
sus propias palabras, el propósito de esta obra “debe sólo establecer que hay
razón pura práctica ycrítica con esa intención toda su facultad práctica”(C. R
Pr., p. 1). El camino y la tarea que va a seguir en ella es similar al llevado a cabo
en la Crítica de la Razón Pura.
La diferencia entre ambas obras podemos verla expuesta en el siguiente texto:
«El uso teórico de la razón se ocupaba de objetos de la mera facultad de
conocer, y una crítica de la razón, en lo que toca a ese uso, se refería
propiamente sólo a la facultad pura del conocimiento, porque esta facultad
despertaba sospechas, que luego también se confirmaron, de que se perdía
fácilmente, más allá de sus límites, en inaccesibles objetos o hasta en conceptos
contradictorios entre sí. Con el uso práctico de la razón ocurre ya algo distinto.
En éste, ocúpase la razón con fundamentos de determinación de la voluntad
que es una facultad, o de producir objetos que correspondan a las
representaciones, o por lo menos de determinarse a sí misma a la realización
de esos objetos (sea o no suficiente para ello la facultad física), es decir, de
determinar su causalidad» (C. R. Pr., pp. 27).

De lo que en definitiva se trata ahora es de analizar como se puede determinar la


voluntad a obrar. Esto entraña para Kant la cuestión de si esta determinación
ha de ser a partir de principios exteriores o interiores a la misma voluntad, o lo
que es lo mismo, si hay algún principio a priori de la razón práctica pura que
determine a la voluntad a obrar.
En resumen, se busca un principio autónomo de la acción humana, de la acción
morai. De aquí que Kant trate de indagar cuáles son los principios que dan lugar
a una determinación universal de la voluntad, es decir, qué principios llevan a
obrar a la voluntad según lo universal y no en virtud de aspectos parciales,
subjetivos o fines concretos.
El análisis empírico del comportamiento humano le lleva a ver que la voluntad
se rige por principios a los que se ajusta su comportamiento. Según el estos
principios pueden ser subjetivos (máximas) u objetivos (leyes practicas).
Podemos anticipar que lo que busca Kant son esos principios objetivos que han
de ser válidos para toda voluntad racional.
Esta búsqueda de lo universal le lleva a rechazar las éticas llamadas materiales,
es decir, aquellas que justifican la acción moral en función de una idea previa de
lo que es el bien. Este rechazo lo expresa en dos teoremas que transcribimos a
continuación:
Teorema I
«Todos los principios prácticos que suponen un objeto
(materia) de la facultad de desear como fundamento de
determinación de la voluntad, son todos ellos empíricos
y no pueden proporcionar ley práctica alguna» (C. R.
Pr., p. 36).

Teorema II
«Todos los principios prácticos materiales son, como tales, sin excepción, de
una y la misma clase, y pertenecen al principio universal del amor a si mismo
o felicidad propia» (C. R. Pr., p. 37).
En estos dos teoremas mantiene Kant que los principios de las éticas materiales
están basados en la experiencia, son empíricos, a posteriori, y por lo tanto no
tienen el carácter de universalidad (Teorema 1). Estos principios subordinan la
acción moral a la consecución de un fin (lo que iría en contra de la autonomía de
la voluntad) máximas subjetivas, que dirigen externamente la conducta
individual (Teorema II).
En otros dos teoremas expone lo que considera el correcto punto de arranque,
es decir, la universalidad de la determinación de la voluntad:
Teorema III
«Si un ser racional debe pensar sus máximas como
leyes prácticas universales, puede sólo pensarlas como principios tales que
contengan el fundamento de determinación de la voluntad, no según la
materia, sino sólo según la forma», (C. R. Pr., p. 45).

Teorema IV
«La autonomía de la voluntad es el único principio de
todas las leyes morales y de los deberes conformes a
ellas; toda heteronomía del albedrío, en cambio, no
sólo no funda obligación alguna, sino que más bien es
contraria al principio de la misma y de la moralidad de
la voluntad» (C. R. Pr., p.. 54).

La base de la moral, acorde con estos dos teoremas, tiene que ser a priori pues
la «forma», es algo vacío de contenido y, por lo tanto, independiente de lo
empírico, y en esto consiste el carácter de universalidad que Kant exige.
En el Teorema IV se establece que una obligación para ser moral sólo puede
depender de la «autonomía>>, de la voluntad que de esta forma es
absolutamente independiente de todo elemento empírico o determinación
exterior.
Por lo tanto, sólo si encontramos aquello que sea capaz de determinar a la
voluntad a obrar a partir de sí misma y en virtud de sus propios principios
habremos dado con la raíz de un auténtico principio moral. Solamente así se
habrá encontrado la base de una moral universal, que afecta a todos los
hombres por igual, no en virtud de fines, sino por la estructura misma de la
facultad que lleva al hombre a la acción que es la voluntad. Esta moral ha de ser
una moral formal, desprovista de contenidos: sólo atiende a la forma de los
principios.
a) La determinación de la voluntad
Según lo que acabamos de ver, para que podamos considerar una acción como
moral, la voluntad ha de ser autónoma, es decir, sometida a su propia ley, y no
heterónoma, es decir, determinada por objetos o fines exteriores, por ejemplo, si
una acción fuera buena no por si misma sino por el placer o la utilidad que
reporta.
Según Kant:
«La voluntad es pensada, como independiente de condiciones empíricas, por
consiguiente, como voluntad pura, como determinada por la mera
forma de la ley, y ese motivo de determinación es considerado como
la suprema condición de todas las máximas» (C. R. Pr., p. 51).

Esta determinación se realiza a partir de la razón en su uso práctico, pues:


«La razón, en una ley práctica, determina la voluntad
inmediatamente y no por medio de un sentimiento de
placer y dolor que venga a interponerse, ni siquiera por
medio de un placer en esa misma ley, y sólo el poder
se practica como razón pura, le hace posible ser legisladora»
(C. R. Pr., p. 42).
Vemos aquí que la razón pura, aparte de su uso teórico en el proceso del
conocimiento, tiene otra función «práctica»de carácter legislativo, que afecta a
la capacidad apetitiva del hombre.
Este doble juego de la razón en su uso teórico y su uso práctico podemos verlo
resumido en el siguiente texto de Kant:
«Pero, además de la relación en que se halla el entendimiento con los objetos
(en el conocimiento teórico), tiene también una relación con la facultad de
desear, que por eso se llama la voluntad, y la voluntad pura en cuanto el
entendimiento puro (que en tal caso se llama razón) es práctico por la mera
representación de una ley. La realidad objetiva de una voluntad pura, o lo
que es lo mismo, de una razón pura práctica, está dada a priori en la ley
moral por algo así como un hecho; pues así se puede denominar una
determinación de la voluntad, que es inevitable, aunque no descansa en
principios empíricos» (C. R. Pr., pp. 83-84).
Por lo tanto la determinación de la voluntad deriva de la razón en cuanto que
posee un carácter legislativo que se concreta en una ley moral que debe dirigir la
actuación de la voluntad.
Así:
«Laley entonces determina inmediatamente la voluntad, la acción conforme a
la ley es buena en sí misma, una voluntad, cuya máxima es siempre conforme
a esa ley, es absolutamente en todos los respectos buena y condición suprema
de todo bien» (C. R. Pr., pp. 93-44).
Encontramos con esto el núcleo de la moral kantiana que supone una inversión
del esquema de la moral tradicional, pues «no es el concepto del bien como
objeto el que determina y hace posible la ley moral; sino al revés, la ley moral
es la que determina y hace posible el concepto del bien, en cuanto éste merece
absolutamente tal nombren» (C. R. Pr., p. 96).
Al igual que en el conocimiento era el objeto el que giraba en tomo al sujeto,
renunciando al conocimiento de la cosa-en-sí, del objeto tal cual es, aquí se
renuncia a una moral objetiva exterior, basada en el concepto de bien o de lo
bueno como algo ya definido, para proponer una moral que tiene su
centro y origen en la determinación de la voluntad por medio de la ley cuyo
fundamento está en la razón. Por ello alo esencial de todo valor moral de las
acciones esta en que la ley moral determine inmediatamente la voluntad (C. R.
Pr., p. 107).
Sin embargo, no es suficiente saber que hay una determinación de la voluntad
por la ley, que determina a su vez lo que es bueno y malo, sino que hay que es a
juicio de Kant, cómo se realiza el cumplimiento de esa determinación para que
podamos hablar de actos verdaderamente morales.
Según Kant, la voluntad, para que realice actos realmente morales, debe obrar
conforme al «deber». Esto quiere decir que no basta con que un acto esté de
acuerdo con el deber o que nuestro deseo coincida con lo que manda la ley, sino
que nuestra actuación ha de regirse por el estricto respeto por la ley, por
«reverencia a la ley». Esto es lo que hace que la voluntad sea voluntad buena, es
decir, algo bueno en sí mismo. Solo así se supera el cumplimiento de un
mandato como mera legalidad para adentrarse en el terreno de la moralidad:
«El concepto del deber exige, pues, a la acción objetivamente, la concordancia
con la ley, pero a la máxima de la acción, subjetivamente, el respeto hacia la ley,
como el único modo de determinación de la voluntad por la ley. Y en esto
descansa la diferencia entre la conciencia de haber obrado conforme al deber y
por deber, es decir, por respeto hacia la ley, siendo lo primero (la legalidad)
posible, aun cuando sólo las inclinaciones hubiesen sido los fundamentos de
determinación de la voluntad; lo segundo, empero (la moralidad), el valor moral
tiene que ser puesto exclusivamente en que la acción ocurra por el deber, es
decir, sólo por la ley» (C. R. Pr., pp. 119-120).

El respeto a la ley, el amor a la ley, el sentido del deber por el deber, es el tema
nuclear de la moral kantiana:
«Y así el respeto hacia la ley no es motor para la moralidad, sino que es la
moralidad misma, considerada subjetivamente como motor, porque la razón
pura práctica, al echar por tierra todas las pretensiones del amor a sí mismo en
oposición a ella, proporciona
autoridad (Ansehen) a la ley que sola tiene ahora influjo». (C. R. Pr., p. 73).
b) Imperativo Categórico
La presencia de la ley y del deber en la voluntad se manifiestan a través de la
experiencia de la «obligación» que se plasma en los «imperativos» o mandatos
que expresan lo que debe ser, el deber-ser. Estos imperativos son
«constrictivos», es decir, impositivos, para la voluntad de forma que hay que
obrar ateniéndose a ellos.
Así los define en la «Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres»: La
representación de un principio objetivo, en tanto que es constrictivo para la
voluntad, Ilámase mandato (de la razón), y la fórmula del mandato Ilámase
imperativo (p. 60).
Kant distingue dos tipos de mandatos imperativos:
a) Hipotéticos: Son aquellos que presentan lo que se debe hacer para alcanzar
una determinada meta. Por ejemplo: si quieres aprobar el curso debes estudiar.
b)Categóricos: Son aquellos mandatos que se refieren a la actuación en si
misma, sin referencia a ningún fin. Ordenan la conformidad con la ley en
general. Asílaafirmación «sé sincero».
De estos dos tipos sólo los Categóricos tendrán valor moral, en el sentido
kantiano del termino, ya que:
«El imperativo categórico es el único que se expresa en Ley práctica, y los
demás imperativos pueden Ilamarse principios, pero no leyes de la
voluntad… ». (F. M. C., p. 70).
Y, por lo tanto, tiene la universalidad que requiere la moralidad, mientras que
los principios varían según el fin al que hagan referencia. Además el imperativo
categórico:
«A parte de la ley no contiene más que la necesidad de
la máxima de conformarse con esa ley, y la ley, empero, no contiene ninguna
condición a que esté limitada, no queda, pues, nada más que la universalidad
de una ley en general, a la que ha de conformarse la máxirna de laacción, y
esa conformidad es lo único que el imperativo representa como
propiamente necesario». (F. M. C., p. 72).
Por ello al no tener ningún contenido, es solo la forma de la ley y es único aun
cuando, atendiendo a diversos aspectos, pueda darse bajo varias formulaciones.
Esta diversidad de formulaciones se debe a las varias perspectivas que son
posibles dentro del sistema moral kantiano a partir de los principios mismos
que lo sustentan. Aunque siguiendo a Platón, dentro de la «Fundamentación
de la Metafísica de las Costumbres» se puedan recoger cinco distintas
formulaciones, Kant hablará de tres distintas formulas del imperativo categórico
atendiendo
1) A si este imperativo afecta a los deberes para consigo mismo.
2) A los deberes para con los demás.
3) A la universalidad del imperativo mismo.
Aquírecogemos las cuatro primeras formulaciones y, posteriormente, en el
apartado referente a la historia, recogeremos la quinta.
1.«Obra sólo según una máxima tal que puedas guerer
al mismo tiempo que se torne ley universal»(F.M. C.; p. 72).
2. «Obra como si la máxima de tu acción debiera tornarse, por tu voluntad, ley
universal de la naturaleza»
(F. M. C., p. 73).

La primera formulación recoge el enunciado del imperativo categórico en su


mayor generalidad, a partir del cual nacen «todos los imperativos del deber»
generalizados en la segunda formulación como una ley de la naturaleza, es decir,
del comportamiento general de todos los seres.
Junto a éstas hay otras dos formulaciones cuyo sentido nace de la consideración
general de la naturaleza humana en cuanto ser racional:

3. «Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto


en tu persona como en la persona de cualquier otro,
siempre como un fin ,al mismo tiempo y nunca solamente como medio»
(F. M. C., p, 84).

4. «Obra según máximas que puedan al mismo tiempo


tenerse por objeto a sí mismas, como leyes naturales
universales»
(F. M. C., p.96).

El tercer enunciado se apoya en el supuesto de que todos los seres racionales


son fines en sí mismos y no medios; y el cuarto en que el ser racional tiene una
función como legislador universal, y por ello la máxima de la voluntad, si es
imperativo categórico, ha de ser una ley natural universal, es decir, tiene que
afectar, sin contradicciones, a todos los seres racionales.
La determinación de la voluntad, que viene de la razón práctica y se concreta en
los imperativos, no hace perder la autonomía a la voluntad ya que toda la
determinación que se produce es a partir de sí misma, pues «la voluntad es, en
todas las acciones, una ley de si misma» (F. M. C., p. 112) y por lo tanto no se
encuentra cometida a nada exterior, heterónomo, que la dirija. La ley es ley de
sí misma y por lo tanto el imperativo categórico es una proposición sintética
a priori:

«Porque sobre mi voluntad afectada por apetitos sensibles sobreviene además


la idea de esa misma voluntad, pero perteneciente al mundo inteligible, pura,
por sí misma práctica, que contiene la condición suprema de la primera, según
la razón; poco más o menos como a las intuiciones del mundo sensible se
añaden conceptos del entendimiento, los cuales por sí mismos no
significan más que la forma de la ley en general, y así hacen posibles
proposiciones sintéticas a priori, sobre las cuales descansa todo conocimiento
de una naturaleza» (F. M. C., p. 123)

I. RELACIONES HISTÓRICAS Y SISTEMÁTICAS ENTRE


DERECHO Y MORAL:
El comportamiento de los hombres de la vida social está
sometido casi siempre y al mismo tiempo a la acción directiva de
normas morales y de normas jurídicas. Por otra parte, en la gran
mayoría de los casos, la orientación que ambas regulaciones
pretenden imprimir en las conductas es totalmente coincidente.

1. PLANTEAMIENTO Y BREVE REFERENCIA HISTÓRICA.


Desde el punto de vista histórico, la formulación explícita y
sistemática de las tesis de que Derecho y Moral son dos tipos
radicalmente diferentes e independientes de normatividad ética
es una conquista reciente del pensamiento humano, trescientos
años atrás, se les veía todavía dentro de una estrecha relación
de unidad y dependencia.
Los grupos humanos se rigieron durante largo tiempo por una
normatividad unitaria y difusa, cuyo origen se atribuía
conjuntamente a los antepasados y a los dioses. En esa
normatividad estaban incluidos en confusión aspectos hay tan
claramente distintos como el religioso, el moral, el jurídico, el de
la urbanidad e incluso el higiénico-sanitario.
Más adelante, durante la larga etapa que cubre el período de la
Edad Media y parte de la Moderna, se desarrolló ya
sistemáticamente el germen de la distinción. Es cierto que
Derecho y Moral seguían todavía estrechamente vinculados
como parte de una realidad superior: la Ética. Pero eran
entendidos como realidades distintas, por lo menos
parcialmente, ya que el Derecho (o ley humana positiva)
ocupaba un sector propio dentro del amplio campo de la
normatividad moral, si bien sometido a las exigencias de la
normatividad moral superior (manifestación de ley eterna a
través de la ley natural).
Y, al fin, avanzada ya la Edad Moderna, la distinción teórica
entre Derecho y Moral, no sólo se consolidó, sino que fue
explícitamente formalizada. Según Tomasio, la búsqueda
humana de la felicidad se ve apoyada por tres tipos de reglas:
las del decoro (=reglas de buena educación), las de la
honestidad y las de la justicia. Las reglas de la honestidad
(=Moral) tienden a procurar la paz interior, obligan en conciencia
y no son coactivas. Las reglas de la justicia (=Derecho) tiene a
procurar la paz externa, regulan las relaciones con los demás y
son coactivas. Así pues, mientras las normas morales se
caracterizan por las notas de interioridad y no-coercibilidad, los
rasgos definitivos de las reglas jurídicas son la exterioridad y la
coactividad.
Este planteamiento de Tomasio fue asumido por Kant. Según el
filósofo, las leyes morales se refieren a la libertad interna, son
autónomas (en cuanto que el hombre, al cumplirlas, se somete a
su propia legislación racional) y no son ni pueden ser coactivas.
Por el contrario, el Derecho tiende a la protección de la libertad
en su manifestación externa, impone deberes externos, es
heterónomo y es también esencialmente coactivo, puesto que,
en caso contrario, no podría cumplir su propia finalidad.
Esta separación teórica entre Derecho y Moral fue acentuada
más tarde por Fichte al poner de relieve que la distinción puede
llegar a extremos de contradicción, por cuanto las normas
jurídicas pueden considerar lícitas e incluso obligatorias
conductas que están claramente prohibidas por la moral (1).

2. RELACIONES SISTEMÁTICAS ENTRE DERECHO Y


MORAL.
Lo deseable es que la reglamentación jurídica sintonice al
máximo con las maneras de pensar y de sentir de las gentes
cuya conducta va a normar, es decir, con sus creencias y
convicciones morales (2). Hay que considerar dos supuestos
fácticos diferentes: existencia de un único sistema moral y/o
presencia de varios sistemas morales.
En el primer supuesto, es decir, en el caso de que en la
sociedad a la que corresponde un determinado sistema jurídico
haya un sistema moral unitario y coherente, no parecen
admisibles las contradicciones estrictas entre Moral y Derecho.
Lo que sí puede ocurrir es que no exista una coincidencia plena
entre ellos, en el sentido sobre todo de que el Derecho permita
muchas conductas sociales prohibidas por la Moral, ya que el
Derecho no tiene por qué mandar o prohibir todo lo moralmente
bueno o malo, sino únicamente aquellos que afecta a la vida
social.
En el segundo supuesto, es decir, cuando las convicciones
morales vigentes en una sociedad presentan fracturas, división y
oposiciones, será inevitable que existan contradicciones entre
algunas normas morales y el Derecho. En estas situaciones,
habrá todavía sin duda un núcleo de convicciones o valores
morales básicos comúnmente aceptados por la gran mayoría de
los miembros de la sociedad, puesto que de otro modo
desaparecería hasta la cohesión mínima imprescindible para la
supervivencia del grupo (3). Pero, al mismo tiempo, habrá otros
aspectos o materias (4) sobre los que no exista coincidencia de
valoración entre las diversas doctrinas morales sustentadas por
diferentes grupos sociales. Y, en este supuesto, las
discrepancias conducirán de forma casi inevitable a la aparición
de verdaderas contradicciones entre el Derecho y algunos de los
códigos morales vigentes en la sociedad.
Para los individuos, se trata del viejo problema del conflicto entre
dos deberes opuestos: el de obediencia a las leyes civiles y el
de sometimiento al dictamen de la propia conciencia. A su vez,
para la comunidad, el problema se reduce a decidir qué actitud
puede-debe adoptar el Derecho ante el pluralismo moral
actuante en el seno de la sociedad. Y, ante esta cuestión, sólo
caben dos opciones políticas fundamentales: una de máximo
respeto a la libertad del individuo-persona, otra, partidaria de la
beligerancia moral del Derecho, que exige de éste que
contribuya positivamente a implantar en la sociedad los
principios de una moralidad considerada superior.
Por tanto, el respeto del Derecho a la privacidad y autonomía
moral del individuo es un postulado primario de la organización
social, pero que, en caso de conflicto, ha de ceder ante las
exigencias del respecto general a las convicciones éticas de la
mayoría de los ciudadanos y a los valores fundamentales de la
sociedad justamente ordenada (5).
II. REFERENCIA A LOS PRINCIPALES CRITERIOS
UTILIZADOS PARA DISTINGUIR EL DERECHO DE LA
MORAL.

1. EL DISTINTO CARÁCTER DE LAS CONDUCTAS


REGULADAS.
Siguiendo el ejemplo de Tomasio y Kant, se ha señalado que el
Derecho y la Moral se diferencia por la distinta materia regulada,
es decir, porque, mientras que la Moral regula solamente las
conductas internas, las normas jurídicas se circunscriben a la
regulación de las conductas externas de los hombres.
Parece inevitable precisar que la Moral regula absolutamente
todo el comportamiento humano, pero desde el punto de vista
de la interioridad, de la intencionalidad, el Derecho, sin embargo
se preocupa fundamentalmente de las implicaciones externas de
la conducta, ya que trata de garantizar la paz y seguridad de la
vida social. En esta medida, regula prioritariamente las
conductas externas (aunque no todas) y sólo toma en
consideración la interioridad o intencionalidad en cuanto que esa
dimensión llega a manifestarse en la conducta exterior,
haciéndose captable y mensurable.

2. LA DIVERSA ESTRUCTURA LÓGICA DE LAS


RESPECTIVAS NORMAS.
Según este criterio de distinción, Moral y Derecho se diferencian
porque, mientras que las normas morales son subjetivas y
unilaterales, las normas jurídicas son objetivas y bilaterales.
La Moral es subjetiva por cuanto se refiere al sujeto en sí
mismo, es decir, regula su conducta en atención a su propio
interés sin que la estructura de la propia norma incluya ningún
comportamiento de ningún otro sujeto. Y, al mismo tiempo, la
Moral es unilateral porque, frente al sujeto a quién obliga, no
sitúa a ninguna otra persona que esté legitimada por la misma
norma moral para exigirle el cumplimiento de ese deber.
En cambio, el Derecho es objetivo (o transubjetivo), por cuanto
regula la conducta relativa o relacional de los hombres,
valorando esa conducta en referencia a la vida social, no en
atención al interés del sujeto obligado. Por eso, establece límites
precisos y externamente verificables: la medida del deber que
impone está en la posibilidad jurídica (derecho subjetivo) que
otro sujeto diferente tiene de intentar eficazmente que ese deber
sea cumplido. El Derecho es también esencialmente bilateral o
bidireccional, puesto que las normas jurídicas, asignan al mismo
tiempo la obligación de un sujeto y la correlativa pretensión o
exigencia del otro. Es decir, atribuyen posibilidades socialmente
eficaces de exigir el cumplimiento de los deberes que imponen.
Así, frente al deber jurídico, existe siempre un derecho subjetivo
correlativo.

3. EL MODO DE IMPONERSE AL SUJETO (AUTONOMÍA Y


HETERONOMÍA)
En aplicación de este criterio, se ha venido proclamando
tradicionalmente que la distinción entre Moral y Derecho deriva
del carácter autónomo de la primera y del carácter heterónomo
del segundo. La Moral es constitutivamente autónoma porque el
sujeto, para obrar moralmente, ha de actuar según el principio
de su propia racionalidad. Así, el sujeto cuando se somete a la
ley moral, lo hace por coincidencia de ésta con la dimensión
inteligible de sí mismo. Y, en esa medida, se somete a su propia
ley. El Derecho es, en cambio, heterónomo, puesto que los
sujetos tienen el deber de someterse a las normas jurídicas, no
por coincidencia de esas normas con su propia ley de
racionalidad, sino porque hay un legislador distinto de ellos
mismos que tiene la capacidad de imponerles el cumplimiento
de tales normas.
Parece evidente, que, desde el punto de vista del sujeto
individual obligado, Moral y Derecho son igual o paralelamente
heterónomos, por lo que la diferencia entre ambas
normatividades ha de quedar reducida al modo de imponerse.
Las normas morales se constituyen en tales para el individuo a
través del asentimiento o reconocimiento de éste. Una norma
moral es y opera como tal norma, es decir, obliga al sujeto, en
tanto en cuanto el sujeto le reconoce la virtualidad de obligar.
Cualquier norma moral dejaría de ser verdaderamente moral, si
el sujeto, al cumplirla, no la acepta como norma para sí mismo,
es decir, si no la reconoce en su conciencia como norma que
debe cumplir.
Por el contrario, las normas jurídicas se constituyen en tales
para el individuo con independencia del asentimiento o
reconocimiento de éste. La obligación jurídica es establecida por
el Derecho de manera pura y exclusivamente objetiva, es decir,
con total independencia de lo que piense o sienta el sujeto en su
interior.

4. DISTINTA RELACIÓN CON LA COACCIÓN.


Se ha señalado también que Moral y Derecho se distinguen por
la diferente vinculación que tiene con la posibilidad de recurrir a
la coacción para conseguir el cumplimiento de las conductas
que imponen. Las normas morales se caracterizan por
establecer unos deberes cuyo cumplimiento es incompatible con
cualquier tipo de realización forzada (6), mientras que en el
Derecho la posibilidad de que el cumplimiento sea impuesto por
la fuerza es consubstancial. Así pues, frente a la natural
coercibilidad del Derecho (posibilidad del recurso a la imposición
forzada), se destaca, como signo diferenciador definitivo, la
también natural no-coercibilidad de la Moral.
En el Derecho la posibilidad del recurso a la imposición forzada
forma parte de su estructura.

5. LA DISTINTA FINALIDAD O FUNCIÓN SOCIAL QUE


DESEMPEÑAN.
El fin que se propone el Derecho de manera inmediata y directa
es conseguir el mantenimiento y el adecuado desarrollo de la
vida social. Por tanto, el Derecho ha de regular todas aquellas
manifestaciones de la vida comunitaria que interfieran de
manera suficientemente importante en el mantenimiento o
ruptura de la convivencia social y ha de reglarlas con las
máximas garantías posibles. En cambio, la Moral, si bien
contribuye también a que la convivencia social se realice de una
manera pacífica y ordenada, tiene como misión la consecución
de la perfección o plenitud vital del individuo. La Moral responde
a la necesidad (psicológica) que siente el individuo de estar en
paz consigo mismo, esto es, con su propia conciencia, mediante
la fidelidad o sometimiento interior voluntario a las directrices de
la ley moral.
El Derecho contempla las acciones humanas desde un punto de
vista social atendiendo a las consecuencias que esas acciones
van a tener para la vida del grupo. Por el contrario, la Moral
contempla la conducta humana desde el punto de vista subjetivo
de la actitud o disposición anímica en que está y con la que
actúa el destinatario de la norma.

III. PROBLEMAS QUE PLANTEA EN LA ACTUALIDAD LA


RELACIÓN ENTRE DERECHO Y MORAL.
Hoy, no sólo ha desaparecido ya casi totalmente dentro de las
sociedades la unidad religiosa, sino también la unidad ética: tras
el pluralismo religioso y probablemente como su consecuencia,
se ha generalizado el pluralismo moral.
Este hecho ha favorecido sin duda la tendencia a que el
Derecho sea también básicamente amoral, es decir, neutral
desde el punto de vista de los códigos morales particulares,
puesto que en caso contrario, resultaría difícil que la
normatividad jurídica cumpliera la fundamental función de unir y
pacificar las relaciones sociales (7).
Sin embargo, el debate actual sobre la relación entre Derecho y
Moral ha recuperado una buena parte de su tradicional
problemática: pueden las leyes ser consideradas como
verdadero Derecho cuándo no ordenan correctamente la vida,
cuándo no son suficientemente justas, cuándo no se ponen al
servicio de la persona humana? La actual filosofía del Derecho y
del Estado se cuestiona de nuevo si toda la razón de ser de las
leyes se reduce al desnudo mandato del poder legítimamente
constituido, o si es más bien constituirse en instrumento al
servicio de la dignidad moral del hombre.
Por otra parte, hoy se le exige también insistentemente al
Derecho que sea respetuoso con las convicciones éticas
particulares de los ciudadanos, hasta el punto de dar a menudo
preferencia a esas convicciones sobre los principios o intereses
comunitarios. Ejemplos de esa consagración del derecho a la
objeción de conciencia o la defensa a la desobediencia civil son
suficientemente sintomáticos de esta situación. Ha de
reconocerse, por tanto, que en la actualidad, el viejo tema de la
relación entre Moral y Derecho sigue planteando a la doctrina
una problemática teórica y práctica.

RESUMEN DE LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE


MORAL Y DERECHO.
1) El Derecho regula conductas externas (aunque no todas) y la
Moral sólo regula las conductas internas.
2) Las normas morales implican la intencionalidad del sujeto y
las normas jurídicas se conforman con el comportamiento
meramente externo.
3) Las normas morales imponen solamente deberes, las normas
jurídicas no sólo imponen deberes, atribuyen derechos.
4) Las normas morales solamente obligan aquellos que aceptan
y reconocen su fuerza vinculante y las normas jurídicas obligan
con independencia total de la aceptación o asentamiento de los
destinatarios. Las normas morales tienen un carácter autónomo
y las jurídicas son de carácter heterónomo.
5) Las normas morales no son exigibles por la fuerza y las
normas jurídicas, en cambio, implican siempre la posibilidad de
recurrir a la coacción para lograr su cumplimiento. (Coercibilidad
y no-coercibilidad)
6) Las normas morales son subjetivas y unilaterales y las
normas jurídicas son objetivas y bilaterales. En relación con los
puntos 2 y 3.
7) El fin que el Derecho se propone es conseguir el
mantenimiento y adecuado desarrollo de la vida social. En
cambio, la Moral tiene como misión la consecución de la
perfección o plenitud vital del individuo, responde a una
necesidad psicológica.

Notas
1 Por ejemplo, la acción de embargo que sume en la miseria a
un deudor, cuando el acreedor la promueve a pesar de no estar
sometido a una necesidad económica urgente.
2 Desde el punto de vista tradicional, lo mismo que desde la
perspectiva kantiana y liberal posterior, el hombre-individuo-
persona y su moralidad, su libertad, priman sobre el Derecho.
Pero, para las concepciones de orientación transpersonalista y
colectivista, habrá que atenerse prioritariamente a los intereses
comunitarios de bienestar, orden y seguridad.
3 Ese núcleo mínimo de elementos morales básicos incluye,
cuando menos, ciertas convicciones en torno al valor de la vida
humana y a la gravedad de los atentados contra ella.
4 Tales como la orientación educativa, el sistema económico, la
eutanasia, el aborto, el divorcio, la propiedad privada, la
utilización de las armas, el servicio militar...
5 Valores como el respeto a la integridad física y moral de las
personas, la generalidad de la ley, la igualdad de trato y de
oportunidades, el bienestar y la salud pública, el pluralismo
ideológico, la seguridad política y jurídica, etc.
6 Este rasgo no excluye por sí mismo el hecho de que en
ocasiones el cumplimiento de las normas morales sea impuesto
violentamente a los individuos. Lo único que quiere decir es que,
en tales casos, el cumplimiento forzado de una norma moral no
es un cumplimiento moral, careciendo, por tanto, de todo sentido
y valor moral. Paralelamente, la afirmación de que las normas
morales deben ser cumplidas de forma libre y por propia
espontaneidad no quiere decir que en el ámbito de la Moral no
exista ningún tipo de sanciones. De hecho, los códigos morales
cuentan con el respaldo de múltiples sanciones del más variado
tipo, como pueden ser el remordimiento de conciencia, la
infelicidad o falta de plenitud, la frustración, etc.
7 Sin embargo, el Derecho no podrá sustraerse nunca
totalmente a la mediación del código básico de la Moral social,
puesto que, en caso contrario, se produciría un desajuste tan
grave entre la normatividad jurídica y las convicciones éticas
generales de la comunidad que resultaría inviable la aplicación
misma de ese Derecho.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Derecho y moral
 Torturas y otros delitos contra la integridad
moral
 Derecho y sociedad
 El Derecho Penal Mínimo
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El problema de las relaciones entre Derecho y moral estriba en la búsqueda de los elementos
necesarios para distinguir el Derecho de la moral, para no confundir ambos conceptos, para
establecer entre ellos una diferenciación clara, pero sin escindirlos, sin separar radicalmente el
Derecho de la moral. En consonancia con ello examinaremos en primer lugar los rasgos
diferenciales entre el Derecho y la mora, y después nos referiremos a las conexiones entre
Derecho y moral.
Existen materias reguladas especialmente por el Derecho, y otras por la moral.

- Derecho y moral, órdenes normativos que regulan la conducta humana


Derecho y moral son órdenes normativos que regulan la conducta humana, en tanto que
humana, es decir en cuanto actividad humana y libre. Por ello, ambos pueden considerarse
englobados dentro del ámbito ético en sentido amplio, en cuanto orden regulador del
comportamiento humano, que hace referencia la posibilidad de las acciones no en el plano
físico o empírico, sino en el valorativo de la permisibilidad de las mismas. No obstante,
entre Derecho y moral existen importantes diferencias.

- Acciones humanas desde el punto de vista del Derecho y de la moral


El Derecho contempla las acciones humanas atendiendo a su perspectiva social, desde el
punto de vista de su relevancia o trascendencia social. La moral las contempla atendiendo
primordialmente a su dimensión personal, a su valor y a su significado personal. En este
sentido sigue siendo buena la distinción entre buen hombre y buen ciudadano (Aristóteles),
aunque ello no signifique en modo alguno que a la moral no le interesen las acciones
sociales. La diferencia es de perspectiva o de punto de vista.

- Límites de lo jurídico y lo moral


No obstante, la importancia de este primer rasgo distintivo del Derecho reside en poner de
manifiesto los límites de lo jurídico, en el sentido de que hay materias que son objeto de
regulación por parte de la moral y en las que, en cambio, el Derecho no debe intervenir por
pertenecer al ámbito de la moral estrictamente privada y carecer de relevancia social.
Respecto de esta esfera el Derecho debe limitarse a reconocer y garantizar a la persona una
zona de liberta dentro de la cual pueda moverse sin trabas, sin injerencias por parte de los
demás n de los poderes públicos.

- Mayor exterioridad del Derecho frente a la interioridad de la moral


También se suele señalar como rasgo de distinción el de la mayor exterioridad del Derecho
en comparación con la mayor interioridad de la moral. Con ello de lo que se trata de
subrayar es el mayor interés del Derecho por las acciones externas, mientras que a la moral
le interesa primordialmente el aspecto interno de las mismas. El Derecho admite ser
cumplido con cualquier ánimo, mientras que a la moral le importa también el modo como la
acción se realiza, el motivo de la acción.

- Tipicidad, rasgo característico del Derecho frente a la moral


Se ha señalado también como rasgo distintivo del Derecho respecto de la moral el de
la tipicidad. Esto consiste en que no se refiere a la persona globalmente considerada, sino
en cuanto ocupa determinadas posiciones jurídicas que el Derecho regula de forma genérica
y en las que puede encontrarse en diferentes momentos cualquier persona (nacional,
extranjero, comprador, reo, etc.) Así, pues, la dimensión de la persona que opera en
Derecho no es la persona en sí globalmente considerada, sino el llamado sujeto de Derecho,
que es la persona exclusivamente considerada en su dimensión social, y en concreto, en
cuanto que se encuentra en determinadas situaciones jurídico-sociales.

- Diferencia entre los distintos órdenes


Puede decirse que el Derecho se diferencia también de la moral (al menos de la moral
personal y de la religiosa) en que la moral en estas dimensiones es incoercible. Su
cumplimiento no puede imponerse por la fuerza, ya que supone ante todo una actitud
interior, una disposición de ánimo del sujeto.

- Deberes y obligaciones
La moral impone deberes y obligaciones. El Derecho impone deberes, pero también
atribuye derechos subjetivos y pretensiones como correlato de los deberes jurídicos. Cada
deber jurídico que el Derecho impone a una persona tiene su correlato en el derecho de otra
a exigir el cumplimiento de esa obligación.

La moral social, sin embargo, se encuentra mucho más próxima al Derecho. Al igual que el
Derecho se refiere a los comportamientos sociales de la persona en sus relaciones con los
demás y con la comunidad. También, y en la medida en que se expresa a través de los usos
sociales, está también dotada de coacción externa, de ahí que para diferenciarla del Derecho
se vuelva a recurrir al criterio de la institucionalización.

- Conexiones entre Derecho y moral


La necesidad de distinguir el Derecho de la moral no significa que no existan conexiones
entre una y otro.

Aun cuando se interprete el deber jurídico como algo específico y distinto del simple deber
moral, la cuestión del fundamento del deber jurídico implica consideraciones de orden
moral. Frente a autores para quienes el fundamento de la obediencia alas leyes reside en la
fuerza, en la existencia de coacción, otros sostienen que la obediencia las leyes descansa
sobre la aceptación de sus destinatario, esto es sobre la convicción de éstos acerca de la
validez, de la obligatoriedad de las normas jurídicas. No se trata de un reconocimiento
individual, sino general; no se trata del reconocimiento de las normas jurídicas, sino del
reconocimiento por la mayoría de los principios jurídicos fundamentales.

Frente a estas dos posturas se puede decir que ambos factores, la fuerza y el consenso,
influyen realmente en la obediencia al Derecho.

caracteristicas de la moral

CARACTERÍSTAS DE LA ÉTICA

▪ Es el hecho real que se da en la mentalidad de algunas personas.

▪ Es un conjunto de normas a saber, principio y razones que un sujeto ha realizado y


establecido como una línea directriz de su propia conducta.

▪ La ética, es científica ya que existe la sistematización, la organización y está sujeta a


comprobación.

▪ Es racional, ya que está basada en una metodología lógica, porque sigue una secuencia,
iniciando por la Inteligencia, luego la voluntad y su punto culminante la libertad.

▪ Es práctica, ya que es funcional y por lo tanto congruente con mi propia personalidad.

▪ Es normativa, porque establece su propio carácter por medio de normas o leyes personales.
CARACTERÍSTICAS DE LA MORAL

La moral es el hecho que encontramos en todas las sociedades, es el conjunto de normas a


saber que se transmiten de generación en generación, evolucionan a lo largo del tiempo y
poseen fuertes diferencias respecto a las normas de otra sociedad y de otra época histórica;
estas normas se utilizan para orientar la conducta de los integrantes de esa sociedad.

Los éticos han sugerido cinco características que ayudan a establecer la naturaleza de los
estándares morales, con dichas características se diferencia de la ética; los cuales se aprecian
en el libro Ética en los negocios conceptos y casos prácticos por Manuel Velásquez, éstos son:

▪ Manejan asuntos que pensamos que dañarían o beneficiarían significativamente a los seres
humanos.

▪ Los estándares morales no se establecen o cambian por cuerpos de autoridad específicos.

▪ Los estándares morales deben referirse a otros valores incluso el interés personal.

▪ Se base en consideraciones imparciales.

▪ Están asociados con emociones y vocabularios especiales