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Lucha de clases

Armas y revolución en Argentina


Un comentario al texto de Bonavena y Nievas
Stella Grenat
Centro de Estudios e Investigación en Ciencias Sociales
(CEICS)

Resumen
En este artículo se sostiene que para el diseño de una estrategia revolucio-
naria correcta es necesario un estudio científico de la realidad. Desde esta
perspectiva, se define al foquismo como un proceso de acumulación de poder
político y militar popular, al margen del de las clases dominantes, a partir de
un pequeño núcleo armado, capaz de sobrevivir en regiones alejadas de las
fuerzas represivas oficiales, en sociedades con débiles burguesías, y una sólida
base campesina. A partir de esta definición se concluye que dicha estrategia
no resulta adecuada para la Argentina donde, dadas sus características, se
impone una estrategia insurreccional.

Palabras clave
Estrategia revolucionaria- Foquismo- Guerra
Abstract
The article maintains that for the design of a correct revolutionary strategy
it’s necessary a scientific study of reality. From this perspective, the “foquis-
mo” is defined as a process of accumulation of political and military power,
besides the one of the dominant class, capable to survive in regions far away
from the official repressive forces, in societies with a weak bourgeoisie and a
solid rural base. From this definition, the article concludes that this strategy
is not appropriate in Argentina, where its characteristics impose an insurrec-
tional strategy.

Keywords
Revolutionary strategy - “Foquismo” - War
181
182 Teoría-Historia-Política Razón y Revolución nº 19 183
en consecuencia, la convicción de que la estrategia adecuada para la
Argentina es la insurreccional.3 A partir de aquí criticamos que ellos
identifiquen, de manera lineal, la guerra con la revolución y que se
nieguen a presentar un análisis concreto de una situación concreta. Por
eso, y dado que el único sentido relevante de la reflexión teórica es pro-
mover una práctica política concreta, los increpamos para que sienten
una posición clara y planteen, de manera, directa que hay que hacer

“Es obvio que […] la culminación del poder de clase depende de su política
‘militar’, Lo que no es obvio […] es el momento y la forma de la realización
Desde hace un tiempo venimos desarrollando un interesante deba- del poder militar de la clase ¿antes de la hegemonía política del partido revo-
te con Pablo Bonavena y Flabián Nievas en torno al problema de la lucionario o después? ¿Brazo armado del partido o pueblo en armas?4
estrategia revolucionaria. Partiendo de una caracterización pesimista
(las masas, el ideario socialista y las izquierdas revolucionarias lati- En sus dos últimas intervenciones, Pablo y Flabián, amplían esta
noamericanas están en retroceso) y de la convicción de que revolución cuestión: para ellos la mejor manera de prepararse para la revolución
equivale a guerra, los compañeros hacen un llamamiento a introducir es comenzar, desde ya, la construcción de una herramienta militar.
en la agenda de debate de la izquierda ese tema. Puntualmente, pro- Transforman el problema de la estrategia en una cuestión metafísica,
ponen revisar la guerrilla urbana en los ’70 (Montoneros, PRT-ERP y cayendo, reiteradas veces, en el fetichismo de la guerra. En esta inter-
Tupamaros) y tomar nota de que el único lugar en el cual la izquierda vención, en la medida en que el concepto de foquismo ha estado siem-
revolucionaria tiene una presencia efectiva es Colombia “donde el ejér- pre flotando pero no se ha examinado con detalle, dedicaremos una
cito revolucionario lleva medio siglo de desarrollo y persistencia” y de parte sustantiva a discutir el problema, mostrando que los compañeros
que la “parte del planeta más convulsionada por el conflicto social [es] eluden el asunto para no entrar en discusiones concretas.
el continente africano”.1
La negativa a asumir esta posición conduciría a un pacifismo extra- ¿Qué es el foquismo?
ño al marxismo y al leninismo e impondría la necesidad de que las
direcciones “fracasadas” de los actuales partidos dieran un paso al cos- Como señalamos, uno de los temas que atravesó el debate fue el del
tado. Si bien una tarea inmediata sería la de “fusionar destacamentos foquismo. Sorprendidos frente a nuestra acusación, que los vinculaba a
revolucionarios”, no profundizan sobre este punto, sino que, se han dicha estrategia, formularon una primera definición: “un ‘fetichismo’
concentrado en dos ejes: el del foquismo y el del militarismo. Nos del método que [...] sobreestima un espacio y una personificación: el
señalan, que nuestro pacifismo nos habría conducido a una posición campo y el campesino.”5 Que, además, al partir de la consideración de
etapista (las tareas militares hay que desarrollarlas con posterioridad que el foco era capaz de crear las condiciones revolucionarias, expresaba
a la construcción de hegemonía entre las masas) y reduccionista (toda un subjetivismo contrario a su posición objetivista. A pesar de que
lucha armada sería foquismo).2 esta definición pone fuerte énfasis en el espacio rural y en el rol del
Para nosotros, el punto central del debate “es la inviabilidad de campesinado señalaban que las FARC, una guerrilla históricamente
la guerra de guerrillas (urbana o rural)/foquismo en la Argentina” y, rural y campesina, no era foquista, porque no habrían nacido de ningún

1
Bonavena, Pablo y Nievas, Flabián: “Aportes para pensar una estrategia revoluciona-
ria para América Latina”, en Razón y Revolución n° 18, Ediciones ryr, 2do Semestre 3
Sartelli, Eduardo: “Teoría y praxis”, El Aromo n° 49, julio/agosto de 2009.
de 2008, p. 122. 4
Sartelli, Eduardo: “Apuntes sobre el marxismo eleático”, en Razón y Revolución n°
2
Nievas, Flabián y Bonavena, Pablo: “¿La lucha armada es siempre foquista?, El 18, Ediciones ryr, 2do Semestre de 2008, p. 126.
Aromo n° 46, enero/febrero, 2009. 5
Nievas, Flabián y Bonavena, Pablo: “¿La lucha armada …”, op. cit.
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foco rural sino de una larga “tradición de lucha armada campesina y funda las denominadas “repúblicas independientes”, en las zonas de
destacamentos de autodefensa”. Marquetalia y Riochiquito. Bases inexpugnables construidas con un
Luego, “desde los fundamentos profundos del foquismo” amplia- fuerte arraigo en la población campesina. Sin embargo, también es
rán su definición poniendo énfasis en la idea de que el punto de refe- cierto que luego de más de 10 años de lucha y luego de la ofensiva
rencia es la sobreestimación de una forma de lucha, cualquiera sea, no victoriosa del ejército sobre las “repúblicas independientes”, esta lógica
sólo la armada.6 De este modo, hasta nosotros mismos, volcados a las cambia. Para 1966, cuando en la Segunda Conferencia del Bloque Sur,
tareas intelectuales, caeríamos bajo esta categoría. Dado que un con- se crean oficialmente las FARC, lo que se plantea es el desarrollo de la
cepto que define todo no define nada, no nos detendremos en este pun- táctica de guerrillas móviles y el paso a una estrategia ofensiva para la
to, sino en su primera definición y en su caracterización de las FARC toma del poder. Según Jacobo Arenas, uno de sus fundadores
como la fuerza de izquierda revolucionaria con más incidencia en la
etapa. “cuando nosotros partimos de Riochiquito […] habíamos incorporado a 400
En primer lugar hay que aclarar que las FARC no son revoluciona- compañeros de la autodefensa de Riochiquito, pero en realidad seguimos
rias. La perspectiva militar de Flabián y de Pablo los ha hecho perder siendo el mismo núcleo que no pasaba de 80 a 100 hombres propiamente gue-
de vista que el carácter revolucionario de un organismo no se define rrilleros. Sucede que agregamos esa fuerza de autodefensa, cuyos integrantes
por el despliegue estratégico de determinadas formas de lucha, en este no tenían conciencia de la significación de un paso tan trascendental de la
caso militares, sino por el programa que guía sus acciones. Las FARC gente, que es el paso de cualquier tipo de organización de masas a convertirse
nunca han renegado de su Programa Agrario, firmado el 20 de julio de uno en guerrillero […] los compañeros de autodefensa se fueron quedando en
1964 que, corregido y ampliado en la Octava Conferencia Nacional del el camino porque no estaban adaptados a para la guerra guerrillera móvil.”10
FARC el 2 de abril de 1993, brega por
La idea que va tomando cuerpo, ya no tiene un alcance regional
“llevar a Colombia al ejercicio pleno de su soberanía nacional […] por el esta- sino nacional. Los nuevos criterios sobre el territorio de guerra y las
blecimiento de un régimen político democrático que garantice la paz con jus- áreas operacionales, suponían la adopción de la definición de movi-
ticia social, el respeto de los Derechos Humanos y un desarrollo económico lidad absoluta como principio esencial de la guerrilla que, para ello,
con bienestar para todos”. 7 “debía abolir de su cabeza las concepciones de autodefensa [y pasar
a] una concepción ofensiva.”11 Desde sus bases inexpugnables en las
Proyecto para el cual, no sólo no prevén la expropiación de los montañas, en los años ’70, las FARC llegarán a las ciudades donde
medios de producción, sino que promueven sumar a la “burgue- nunca lograrán alcanzar una fuerza similar a la consolidada en el área
sía nacional que este dispuesta a combatir contra el imperialismo”.8 rural. Finalmente, en su Séptima Conferencia, ocurrida en 1982, las
Siguiendo esta línea, el Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC, sólidamente asentadas en un territorio liberado, se constitui-
FARC-EP, el 24 de mayo de 2006, sostenía la necesidad de luchar por rán en Ejército del Pueblo. Un Ejército que crecerá sostenidamente en
un gobierno de “reconstrucción y reconciliación nacional.”9 el tiempo y que será capaz de resistir la ofensiva feroz desatada en el
En segundo lugar, las FARC, sí son foquistas. Es cierto que en 1949, 2000, con la implantación de Plan Colombia regenteado por EE.UU.
luego del Bogotazo, cuando Manuel Marulanda junto a sus parientes se Este crecimiento militar nunca alcanzó para que tomaran el poder y
suma a los grupos armados liberales, su lógica militar es la de autode- tampoco implicó un avance político revolucionario. Su único resultado
fensa de masas. Lógica que se mantiene a mediados de los ’50 cuando objetivo ha sido imposibilitar la consolidación del Estado Colombiano,

6
Bonavena, Pablo y Nievas, Flabián: “Pensar: una actividad propiamente humana”,
El Aromo N° 49, julio/agosto de 2009. Testimonio de Jacobo Arenas en: Alape, Arturo: Tirofijo, Los sueños y las
10
7
Programa Agrario de los guerrillero de las FARC-EP, en http://bolivarsomostodos.org montañas. Colombia: 40 años de luchas guerrilleras, Editorial 21, Argentina,
8
Ídem. 1998, p. 80.
9
“Comunicado de las FARC-EP”, en http://www.cedema.org. Ídem, p. 82.
11
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es decir, la consolidación de una fracción burguesa capaz de ejercer su ya sea poder concentrar más efectivos que éste, ya asegurar ventajas en el
dominación en la totalidad del territorio.12 aprovechamiento del terreno que vuelque la correlación de fuerzas.”14
Entonces ¿por qué son foquistas? Por que este sucinto recorrido
da cuenta de que, reducidos grupos armados, capaces de sobrevivir en A partir de estas consideraciones, Guevara define a la guerra de
regiones alejadas de las fuerzas represivas oficiales, en sociedades con guerrillas como un “embrión” de la guerra de posiciones.15 A la que
débiles burguesías, y sobre la base de la existencia de una sólida base entiende como el enfrentamiento entre dos fuerzas sociales antagóni-
campesina es posible desarrollar un poder alternativo al del Estado. cas. En las guerras modernas, la guerra de posiciones o de trinche-
Sobre una experiencia similar, sólo que exitosa, sustentará sus defi- ras supone que los ejércitos combatientes mantienen líneas estáticas de
niciones foquistas el Che Guevara. Un análisis detallado del las posi- fortificaciones y llevan adelante una lucha prolongada casi sin poder
ciones guevaristas no dejan lugar a dudas respecto a que el eje central avanzar. Asimismo, supone el enfrentamiento de fuerzas material-
de su perspectiva es la constitución de un polo de poder popular, al mente similares capaces de poner en marcha enormes masas de sol-
margen del poder de las clases dominantes, a partir de un pequeño dados. El ejemplo clásico de este tipo de guerra lo constituye la Gran
núcleo armado. Un pequeño foco que sólo logrará aniquilar a su ene- Guerra de 1914 a 1918. Sin embargo, las definiciones del Che, atadas
migo si logra una equiparación de fuerzas con su oponente y trasfor- estrictamente a los sucesos cubanos en los cuales no se verificó la cons-
marse en un ejército: trucción de líneas de trincheras, refieren al proceso de acumulación
de fuerzas político militares de la guerrilla que promueve su constan-
“la guerra de guerrillas es una fase de la guerra que no tiene de por sí oportu- te crecimiento. Desde esta perspectiva, lo que se prevé es un proceso
nidades de lograr el triunfo, es además una de las fases primarias de la guerra relativamente largo de acumulación de fuerzas político militares capaz
y se irá desenvolviendo y desarrollando hasta que el Ejército Guerrillero, en de promover el crecimiento sostenido de la guerrilla a partir del primer
su crecimiento constante adquiera las características de un Ejército Regular. grupo que logra implantarse y del cual se desprenden, sucesivamente,
En ese momento estará listo para aplicar golpes definitivos y acreditarse la nuevos grupos de combate que se trasladan a otras zonas.16 Este creci-
victoria.”13 miento supone, a su vez, el pasaje a etapas superiores de enfrentamien-
to. Primero, una etapa
De este modo, en su primera etapa la guerra de guerrillas será una
guerra de maniobras o de movimiento que asesta ataques frontales y
ofensivas fulminantes mediante acciones rápidas, violentas y audaces
con el objetivo de generar confusión y desorden en el enemigo. En este 14
Guevara, Ernesto: “Guerra de guerrillas un método”, en La guerra…, op. cit., p.
caso, la rapidez de las acciones es fundamental ya que, lo que se pre- 143-144.
tende es ganar la iniciativa y retenerla sin dejar al enemigo espacio ni
15
Guevara, Ernesto: La guerra .., op. cit., p. 17.
tiempo para desarrollar acciones. Supone, además, el uso de infantería
16
En Cuba, fruto del primer desprendimiento de la Columna n° 1 “José Martí”, el 17
de julio de 1957, Fidel Castro creó la II Columna del Ejército Rebelde, denominada
ligera y de armamentos livianos. Así, dada la disparidad inicial de fuer- n° 4, al mando del Che, que actuó en la zona occidental de la Sierra Maestra. A fines
za con el adversario: de febrero de 1958, Fidel creó tres Columnas más: la n° 6, al mando de Raúl Castro,
que abrió el Segundo Frente “Frank País” en la Sierra Cristal, al norte de Santiago;
“el planteamiento es, frente a la superioridad general del enemigo, encontrar la n° 3, al mando de Juan Almeida, que abrió el III Frente “Mario Muñoz” en la zona
la forma táctica de lograr una superioridad relativa en un punto elegido, oriental de Sierra Maestra y la Columna n° 2, “Antonio Maceo”, a cargo de Camilo
Cienfuegos que, en abril, fue designado jefe militar de la zona comprendida entre la
ciudades de Bayamo, Manzanillo y Las Tunas. Cienfuegos fue el primer Comandante
que operó en el llano. En febrero de 1958, en la zona de Escambray operaban las
guerrillas del Directorio Revolucionario 13 de Marzo y en la zona de Yaguajay, un
Para un acercamiento a este balance ver: Schlez, Mariano: “Colombia: fusiles en
12
destacamento guerrillero del Partido Socialista Popular. A fines de octubre de 1958,
busca de una estrategia”, en El Aromo N° 42, mayo/junio del 2008. este último tomó contacto con la Columna de Cienfuegos y un sector de las primeras
13
Guevara, Ernesto: La guerra de guerrillas, Editorial 21, Bs. As., 2003, p. 18. quedó bajo la dirección del Che.
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“defensiva estratégica, donde la pequeña fuerza que huye muerde al enemigo la subordinación total de las fuerzas revolucionarias a un mando
[…] su defensa consiste en los ataques limitados que pueda realizar. Pasado centralizado,
esto se llega a un punto de equilibrio en que se estabilizan las posibilidades
de acción del enemigo y de la guerrilla y luego, el momento final de desborda- “todas las zonas nuevas que se crean, más las zonas de perforación del enemi-
miento del ejército represivo que llevará a la toma de las ciudades, a los gran- go detrás de sus líneas, más las fuerzas que operan en las ciudades principa-
des encuentros decisivos, al aniquilamiento total del adversario.”17 les deben tener una relación de dependencia en el mando […] deben cumplir
todas las órdenes estratégicas del mando central instalado en alguna de las
Así, una fuerza extremadamente débil en sus inicios y obligada a zonas, la más segura, la más fuerte, preparando las condiciones para la unión
una movilidad constante, luego de los primeros encuentros victoriosos, de las fuerzas en un momento dado.”19
introduce la maniobra. Pasando, entonces, a una guerra de movimiento
en la que los guerrilleros despliegan una fuerza material y moral Como en toda su intervención, el Che desprende sus conclusiones
superior. Esta situación manifestaría el pasaje a una etapa en la cual la de los hechos ocurridos en Cuba donde por largo tiempo subsistieron
fuerza guerrillera aparece de manera ofensiva y demuestra al enemigo importantes diferencias estratégicas. En efecto, si bien las dos fuerzas
su capacidad de lucha.18 Finalmente, el crecimiento político militar opositoras más importantes, la Federación Estudiantil Universitaria
de la guerrilla, cristalizado en la consolidación de una sólida base o (FEU), su brazo armado el Directorio Revolucionario y el Movimiento
zona liberada, la apertura de varios frentes de lucha y el apoyo total 26 de Julio, habían acordado, a mediados de 1956, unir sus fuerzas
de las fuerzas políticas y militares de las ciudades, le permite dar el bajo una estrategia armada, mantuvieron una discrepancia respecto al
golpe final y aniquilar a su enemigo. El logro de este objetivo supone lugar que en la lucha ocupaban las ciudades y la Sierra Maestra.20 Así

19
Guevara, Ernesto: “Guerra de guerrillas un método”, op. cit. p. 145. “Durante el
17
Guevara, Ernesto: “Guerra…”, op. cit., p. 145. mes de octubre, e inicios de noviembre de 1958, los preparativos para la arremetida
18
En el caso de la Revolución Cubana, este primer pasaje puede datarse en la batalla conclusiva rebelde avanzaron aceleradamente. La ejecución del plan estratégico del
de Uvero ocurrida el 28 de mayo de 1957. Allí, de los 80 guerrilleros que atacaron Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz garantizó la extensión de la guerra a todo el
bajo el mando de Fidel, 6 murieron y 15 resultaron heridos, mientras que, de los 53 oriente, centro y occidente de la Isla; la creación de condiciones para los combates y
soldados acuartelados, 14 murieron, 19 quedaron heridos, 14 prisioneros y 6 lograron batallas decisivas; y la preparación de todas las fuerzas revolucionarias y el pueblo
huir. Según el balance del Che: “más de la cuarta parte, quedaron fuera de combate en general para enfrentar, en caso necesario, todo lo que pretendiera evitar el triun-
en poco más de dos horas y media de combate. Fue un ataque por asalto de hombres fo insurreccional […] En menos de dos meses, y desde Oriente hasta Las Villas, el
que avanzaban a pecho descubierto contra otros que se defendían con pocas posibili- Ejército Rebelde desarrolló dos campañas, dos operaciones, dos batallas, decenas de
dades de protección […] Para nosotros fue además, la victoria que marcó la mayoría combates y otras acciones de diferentes tipos, en los nueve frentes guerrilleros exis-
de edad de nuestra guerrilla. A partir de este combate, nuestra moral se acrecentó tentes al término de la guerra; en diferentes teatros de operaciones, pero en espacios
enormemente, nuestra decisión y nuestras esperanzas de triunfo aumentaron tam- temporales similares. […] La idea sobre el desarrollo de las acciones en esta dirección
bién, simultáneamente con la victoria y, aunque los meses siguientes fueron de dura principal está resumida en la carta que Fidel envió al comandante Juan Almeida el
prueba, ya estábamos en posesión del secreto de la victoria sobre el enemigo. Esta 8 de octubre: ‘El plan de tomar primero Santiago de Cuba lo estoy sustituyendo por
acción selló la suerte de los pequeños cuarteles situados lejos de las agrupaciones el plan de tomar la provincia. La toma de Santiago y otras ciudades resultaría así
mayores del enemigo y fueron desmantelados al poco tiempo.” Guevara, Ernesto: mucho más fácil y sobre todo podrán ser sostenidas. Primero nos apoderamos del
Pasajes de la guerra revolucionaria, versión digital en http://es.geocities.com/pcpecau- campo; dentro de 12 días aproximadamente todos los Municipios estarán invadidos,
dal/libros/pgr.pdf. Los textos que componen esta última obra, aparecieron por sepa- después nos apoderaremos y si es posible destruiremos todas las vías de comunicación
rado entre 1959 y 1961 en los medios de prensa O'Cruceiro de Brasil, y Verde Olivo y por tierra, carretera y ferrocarril. Si paralelamente progresan las operaciones en Las
Revolución de Cuba.  Se publicaron en forma de libro por primera vez en 1963. Para Villas y Camagüey, la tiranía puede sufrir en la provincia un desastre completo como
una evaluación de las principales batallas en Cuba ver: Cardoso Aladro, Mayra: “La el que sufrió en la Sierra Maestra’”. Pérez Rivero, Roberto: “La ofensiva final”, en
Guerra de Liberación Nacional y su primer periodo: supervivencia y asentamiento”, http://www.bohemia.cu/2008/11/18/historia/campana-oriente.html.
en Santiago, Revista de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, N° 84-85, mayo 20
Esta unificación quedo plasmada en la carta de México, firmada el 29 de agosto de
1998-diciembre 1998, p. 171-188. 1956 por Fidel Castro y José Antonio Echeverría. Este acuerdo fue significativo en
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como también, en torno a la aceptación de la dirección absoluta de Llano) y Secretario General del Movimiento. En ese momento, por
22

Fidel Castro. Según el Che, entre la Sierra y el Llano, existían primera vez desde el comienzo de las operaciones guerrilleras, la direc-
ción militar y política de la lucha revolucionaria se traslada a la Sierra.
“diferencias de conceptos estratégicos [que los] separaban. La Sierra estaba Tal como lo adelantamos, la estimación de que la vía correcta para
ya segura de poder ir desarrollando la lucha guerrillera; trasladarla a otros Latinoamérica era armada y de que el método de combate era la gue-
lugares y cercar así, desde el campo, a las ciudades de la tiranía, para llegar rra de guerrillas ubicadas en zonas rurales está determinada por una
a hacer explotar todo el aparato del régimen mediante una lucha de estran- serie de hechos que Guevara verificó en la experiencia cubana. En pri-
gulamiento y desgaste. El Llano planteaba una posición aparentemente más mer lugar, la construcción de un ejército popular sería necesaria para
revolucionaria, como era la de la lucha armada en todas las ciudades, conver- enfrentar al ejército opresor que los enemigos pondrían en marcha para
giendo en una huelga general que derribara a Batista y permitiera la toma del mantenerse en el poder. En segundo lugar, por cuestiones de seguridad.
poder en poco tiempo.”21 En países gobernados por dictaduras que cercenaran todas las garan-
tías constitucionales, las ciudades se convertirían en sitios peligrosos
Esta oposición se mantendrá abierta hasta abril de 1958, momento para mantener una organización obrera tradicional, siempre amenaza-
en el que fracasa la huelga general convocada para el día 9 de ese mes. da por las fuerzas represivas. Para el Che, la eficacia de la represión era
Recién después del balance de esta derrota, Fidel Castro es nombra- mayor en el ámbito urbano ya que mientras que en la Sierra
do Comandante en Jefe de todas las fuerzas armadas (incluidas las de
la milicia, que hasta entonces estaban supeditadas a la Dirección del “nuestras bajas se contaban con los dedos, después del asentamiento de la
guerrilla -si bien eran compañeros sobresalientes por su valor y por su deci-
sión en el combate-, en las ciudades también morían los decididos, pero los
seguía un gran número de individuos de menor significación revolucionaria
tanto promovía la acción unitaria de todas las organizaciones y el pueblo en contra
y, hasta inocentes de lo imputado, debido a la gran vulnerabilidad frente a la
de la dictadura. En ella se sostenía que “asistir a unas elecciones parciales después de
estar reclamando durante cuatro años unas elecciones generales y libres, constituye acción represiva”23
una actitud entreguista y traidora”, razón por la cual se establecía que la estrategia a
seguir era la lucha armada. En tal sentido, la FEU y el Movimiento 26 de Julio hacían 22
Esta decisión se tomó el 3 de mayo de 1958 en la denominada Reunión de los Altos
“suya la consigna de unir a todas las fuerzas revolucionarias, morales y cívicas del de Mompié, en la que participó toda la dirección nacional del Movimiento 26 de
país, a los estudiantes, los obreros, las organizaciones juveniles y a todos los hombres Julio. Para una descripción de la misma ver Infante, Enzo: “Reunión de los Altos de
dignos de Cuba, para que secunden en esta lucha, que está firmada con la decisión de Mompié”, en Oltuski Ozacki, Enrique; Rodríguez Llompart, Héctor; Torres-Cueva,
morir o triunfar.” El texto completo de la carta en Pérez Cabrera, Ramón: Del Palacio Eduardo; Coord: Memoria de la Revolución, Ediciones Imagen Contemporánea, La
a las Villas, Nuestra América, Bs. As., 2007. Habana, 2007, p. 323-340.
21
Guevara, Ernesto: Pasajes de la guerra revolucionaria, op. cit. En este mismo sentido, 23
Guevara, Ernesto: Pasajes de la guerra revolucionaria, op. cit. Además del fallido
Fidel Castro sostiene que “en un principio todos los criterios no eran iguales […] no asalto al cuartel de Moncada, el intento de asesinar a Batista el 13 de marzo de 1957
se veía todavía con mucha claridad cuál era el papel del movimiento guerrillero y cuál fue otra de las grandes operaciones urbanas que tampoco logró concluir exitosamen-
era el papel de la lucha clandestina […] para muchos compañeros revolucionarios, el te. El plan era que un comando de 50 hombres con armas automáticas penetrara en
movimiento guerrillero constituía un símbolo que mantendría encendida la llama el Palacio Presidencial, contarían con el apoyo externo de alrededor de 100 hombres;
de la Revolución, mantendría abiertas las esperanzas del pueblo e iría debilitando a paralelamente un grupo de 14 hombres a cargo de José Antonio Echeverria, tomaría
la tiranía, pero que a la larga la batalla se decidiría en una gran insurrección de tipo “Radio Reloj” para difundir la noticia de la muerte de Fulgencio Batista. Este último
general que daría al traste con la tiranía […] a la larga resultó que el Ejército Rebelde destacamento ocuparía a continuación la Universidad de la Habana donde se esta-
se desarrolló, se libraron las batallas decisivas, se desarrolló extraordinariamente el blecería el cuartel general. A costa de varias bajas, el Palacio fue tomado, pero Batista
movimiento revolucionario y el Ejército Rebelde, con apoyo del pueblo, dio al traste logró huir del edificio. En la retirada se produjeron también varias bajas ya que lo
con aquella situación y condujo al triunfo de la rebelión.” Discurso pronunciado en la policía logro rodear las salidas. El grupo de apoyo no entró en combate. Aunque la
concentración regional, celebrada en Sagua la Grande, Las Villas, como resumen de radio fue tomada, ante el fracaso de la acción, el grupo abandonó el lugar. En total,
los actos conmemorativos del X Aniversario de la Huelga del 9 de abril, el 9 de abril en ambos operativos, murieron 24 militantes, entre ellos Echeverria y siete civiles que
de 1968. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/. atrapados en el tiroteo. Horas después fue capturado y asesinado otro militante. El
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Esta sería, además, la manera de resguardar al mando revoluciona- Finalmente, porque permiten la constitución de una sólida base social
rio ya que, la eventual destrucción de los grupos urbanos de apoyo al movimiento.
Esta serie de definiciones se sustentan, en las caracterizaciones eco-
“no haría morir el alma de la revolución, su jefatura, que, desde la fortaleza nómicas y sociopolíticas de Latinoamérica emitidas por Fidel Castro
rural, seguiría catalizando el espíritu revolucionario de las masas y organi- en la Segunda Declaración de La Habana, en la cual se describe a la
zando nuevas fuerzas para otras batallas.”24 economía americana como agraria y feudal, en la que subsistiría una
industria subdesarrollaba. Esta situación determinaría el rol predomi-
Junto a la supervivencia de las direcciones otra razón fundamental nante que jugaría el campesinado en la estrategia revolucionaria:
que convierte al área rural en una zona privilegiada, es que brinda posi-
bilidades para el despliegue de las funciones del futuro aparato estatal. “es por eso que con todo lo duras que son las condiciones de vida de los obre-
En el plano ejecutivo, legislativo y judicial, la comandancia estaría en ros urbanos, la población rural vive aún en más horribles condiciones de opre-
condiciones de implementar las medidas estructurales más urgentes sión y explotación; pero es también, salvo excepciones, el sector absolutamen-
vinculadas a la salud, la educación y la reforma agraria. Asimismo, te mayoritario en proporciones que a veces sobrepasa el 70 por 100 de las
la exigencia de una considerable proporción de población campesina poblaciones latinoamericanas. Descontando los terratenientes que muchas
supone algo fundamental: su incorporación constante a la fuerza gue- veces residen en las ciudades, el resto de esa gran masa libra su sustento tra-
rrillera para suplir las bajas producidas en núcleo inicial de combatien- bajando como peones en las haciendas por salarios misérrimos, o labran la
tes y para garantizar el crecimiento constante de dicha fuerza. Además, tierra en condiciones de explotación que nada tienen que envidiar a la Edad
sin contar con la confianza y la ayuda de los campesinos es imposible Media. Estas circunstancias son las que determinan que en América Latina
que un destacamento guerrillero pueda sobrevivir. En términos logísti- la población pobre del campo constituya una tremenda fuerza revolucionaria
cos, los pobladores son indispensables en el cumplimiento de funciones potencial.”25
vitales: en el abastecimiento de alimentos y armas, en el cuidado y/o
traslado de los enfermos y de los heridos, en las comunicaciones inter- El último argumento esgrimido para sostener la favorabilidad del
nas y externas del grupo, como guías e informantes, etc. ámbito rural refiere a que la actuación militar en dichas zonas permi-
A partir de estas definiciones, queda claro que el carácter rural de tiría neutralizar la fuerza convencional desplegada con éxito por los
la lucha guerrillera es el eje fundamental del planteo guevarista y que ejércitos regulares en los ámbitos urbanos.
las áreas montañosas y selváticas permitirían que la guerrilla, antes de
entrar en combate, se asiente y se consolide. Primero, porque resultan “Los ejércitos, estructurados y equipados para la guerra convencional, que
regiones seguras para una fuerza armada cuya debilidad inicial la obli- son la fuerza en que se sustenta el poder de las clases explotadoras, cuando
gada a recluirse en las zonas alejadas del poder represivo del gobier- tienen que enfrentarse a la lucha irregular de los campesinos en el escena-
no. Segundo, porque son áreas propicias para el desarrollo de una for- rio natural de éstas, resultan absolutamente impotentes; pierden diez hom-
ma de lucha cuya subsistencia depende de maniobras sorpresivas y de bres por cada combatiente revolucionario que cae, y la desmoralización cunde
repliegues rápidos hacia escondites seguros. En este sentido, la fuerza rápidamente en ellos al tener que enfrentarse a un enemigo invisible e inven-
más débil encuentra en un terreno geográfico favorable la manera de cible que no le ofrece ocasión de lucir sus tácticas de academia y sus fanfarrias
revertir en su favor una correlación de fuerzas, en principio, negativa. de guerra, de las que tanto alarde hacen para reprimir a los obreros y a los
estudiantes en las ciudades.”26

20 de abril, en la denominada masacre de Humboldt 7, fueron cercados y asesinados


en un departamento ubicado en dicha dirección, Fructuoso Rodríguez Pérez, Juan
Pedro Carbó Servia, José Machado Rodríguez y Joe Westbrook Rosales, dirigentes 25
Castro, Fidel: Segunda Declaración de La Habana, 4 de febrero de 1962, citada por
estudiantiles y participantes en los sucesos del 13 de Marzo. Para una minuciosa des- Guevara, Ernesto: “Guerra de guerrillas un método”, op. cit., p. 132-133.
cripción de esta operación ver: Pérez Cabrera, Ramón: Del Palacio a las Villas, op.cit. 26
Castro, Fidel: Segunda Declaración de La Habana, 4 de febrero de 1962, citada por
24
Guevara, Ernesto: “Guerra…”, op. cit. p. 140. Guevara, Ernesto: “Guerra de guerrillas un método”, op. cit., p. 133.
194 Teoría-Historia-Política Razón y Revolución nº 19 195
Lo verdaderamente novedoso de Guevara es la conversión del resul- similares a las de China, Cuba o Colombia. Pretender que el foquismo
tado de un largo proceso histórico social, que culminó con la consoli- urbano podía cumplir la misma función haciendo abstracción de las
dación de la estrategia de Fidel Castro y su victoria posterior, en una ley condiciones mencionadas, sólo aumenta el absurdo. Sin ellas es impo-
general para el resto de los países. sible la viabilidad de una estrategia de acumulación de poder cuyo pun-
Desde su punto de vista, después de la Revolución cubana quedaba to de partida sea puramente militar. Por cuarta vez repetimos: en un
demostrado no sólo que las fuerzas populares podían vencer a un ejér- marco nacional como el nuestro la estrategia más adecuada es la insu-
cito regular poderoso sino también, que no siempre había que esperar rreccional, que supone la conquista de la hegemonía del partido en el
que se dieran todas las condiciones para la revolución ya que “el foco interior del proletariado (ocupado y desocupado), mediante un arduo
insurreccional” podía crearlas. En tercer lugar, y en lo que constitu- trabajo en los frentes de masas. Que esa no fuera la estrategia que las
ye el núcleo de su enfoque internacional, que en “la América subde- masas argentinas adoptaron es asunto de otra discusión.
sarrollada el terreno de la lucha armada debe ser fundamentalmente Este es el punto en el cual, desde su perspectiva militar, Pablo y
el campo.”27 Estos tres, son los ejes programáticos fundamentales del Flabián son incapaces de reconocer. Una perspectiva que, al equipa-
guevarismo. rar guerra con lucha de clases, los aleja de la realidad y los conduce a
Con su perspectiva internacionalista, el Che, se aleja de los plan- preguntas y balances equivocados. Por este camino terminan hacien-
teos clásicos de Lenin y de Mao, quienes, partiendo de las leyes gene- do desaparecer la política de la historia y reduciendo el problema de la
rales del marxismo, enfatizan la observación de cada realidad nacional revolución a un problema técnico: el PRT-ERP fue derrotado porque
como base determinante para definir tanto la estrategia como las for- no entendía “el arte del repliegue y la defensa activa”. No se les ocu-
mas de luchas más adecuadas para cada situación particular. Al con- rre que esa incapacidad brote precisamente de la estrategia equivocada
trario, para el Che, ninguna especificidad nacional constituiría un obs- asumida, que un partido con otra estrategia tal vez hubiera sido más
táculo para el despliegue guerrillero, sólo la subsistencia de espacios de sensible a esas cuestiones.
legalidad constitucional, en los cuales las masas pudieran expresarse, Es este reemplazo de la política por la guerra, el que explica su
impediría el establecimiento de un foco armado. incapacidad para reconocer que hace mucho que la izquierda incor-
Asimismo, diseñar una estrategia de carácter continental se insti- poró a su agenda “el problema militar” de la Argentina: ¿o qué es, si
tuiría en una necesidad en tanto ninguna fuerza popular nacional con- no, la producción de los diferentes partidos contra el guevarismo? Los
taría con la fuerza suficiente para enfrentar a una “dictadura oligár- partidos “insurreccionalistas” han reflexionado sobre la guerra pero,
quica” que contaría desde el comienzo con el apoyo norteamericano. afortunadamente, han concluido lo contrario a Pablo y Flabián.
De allí que, para Guevara, Y este es un punto en el que hay que detenerse ya que es falso lo que
los compañeros sostienen respecto a “que las tres grandes orientacio-
“la cordillera de los Andes está llamada a ser la Sierra Maestra de América nes estratégicas promovidas por el campo revolucionario o la izquierda
[…] y todos los inmensos territorios que abarca este Continente están llama- fracasaron”. En aquellos años sólo una parte de las masas se volcaron a
dos a ser escenarios de la lucha a muerte contra el poder imperialista.”28 la izquierda y entre ellas la estrategia que se impuso no fue el insurrec-
cionalismo del PST o de Política Obrera, ni la línea de la vía pacífica
De vuelta a la Argentina de la toma del poder del PCA. No, la estrategia mayoritaria de la van-
guardia revolucionaria fue la foquista. Aquella que consideraba que la
Lo que importa es que, ni en los años ’60 y 70 ni en la actualidad, tarea del momento era la acumulación de poder mediante el accionar
existieron en la Argentina condiciones económicas y socio políticas armado urbano y rural. Esa estrategia fue la que creció y se desarrolló,
el resto no pudo imponer ni su programa ni su estrategia a las masas.
Es por eso que la estrategia que nos llevó a la derrota fue la militar,
Guevara, La guerra…, op. cit., p. 13.
27
porque el resto no tuvo un impacto sustancial en la realidad. Las razo-
Guevara, “Guerra…”, op. cit., p. 142. Esta perspectiva continental no excluye el
28
nes por la que la estrategia insurreccional no prendió en las masas (si
impulso de estallidos independientes en tanto cada uno de ellos puede impulsar el
desarrollo de condiciones para la lucha en los países vecinos.
es que efectivamente fue así) es otro problema.
196 Teoría-Historia-Política Razón y Revolución nº 19 197
Sin embargo, sólo la miopía surgida de una perspectiva “militaris- particulares de cada caso. Una vez más repetimos: el único camino
30

ta” puede concluir que la línea insurreccional fracasó porque sus con- para determinar cual es la estrategia adecuada para un país en un
signas de control obrero fueron puestas a prueba, sin éxito, por lo más momento histórico determinado, es partir de la realidad de ese país.
recalcitrante y podrido de la burocracia sindical. Otra vez el árbol les No es un problema que se resuelva en el plano de interpretación, sino
impide ver el bosque (además de constituir otro insulto gratuito): no es en el de la explicación científica de los hechos.
lo mismo si una huelga era dirigida por Santucho que por Rucci.
Con este tema del militarismo, los compañeros van más lejos que
en sus primeras intervenciones en las cuales sostenían que, dado que
lo militar era la continuación de la política por otros medios, había que
desarrollar paralelamente ambas tareas. Ahora resulta que, en determi-
nadas circunstancias, lo militar adquiere una dinámica propia, autóno-
ma e independiente de toda cuestión política. De este modo, sería posi-
ble que no se cumpla el principio que señalaba Clausewitz (y no Aron)
respecto a que “la guerra tiene una gramática, no una lógica propia.”29
¿Cómo sustentan esta afirmación? Señalando que todo el asunto es
una cuestión de “semántica”: todo depende de cómo “interpretemos” la
palabra política. Con este “acervo teórico” al que le suman una cita de
Clausewitz y otras de Lenin y Trotsky interpretadas arbitrariamente,
concluyen que dado “que la revolución es una guerra, prepararse para
la revolución es disponerse para la guerra.”
Sus erróneos puntos de partido los han conducido al pantanoso
territorio de la “significación”. Es cierto que la lucha de clases, en
tanto enfrentamiento entre fuerzas sociales antagónicas puede
entenderse como una guerra de clases. Pero la lucha de clases, cuyas
batallas libramos día a día en todo el espacio social, no es sinónimo de
guerra en general. Así no avanzamos nada en el debate, más allá de
cuestiones generales. No sólo las herramientas dependen del combate
que se libre sino que están determinados por las condiciones históricas

29
“Sostenemos, por el contrario, que la guerra no es otra cosa que la continuación
del intercambio político con una combinación de otros medios […] este intercambio
político no cesa en el curso de la guerra misma, no se transforma en algo diferente,
sino que en esencia, continúa existiendo, cualquiera sea el medio que utilice, y que
las líneas principales a lo largo de las cuales se desarrollan los acontecimientos de la
guerra y a las cuales están ligados, son sólo características generales de la política que 30
Importa destacar que la distinción existente entre las formas de lucha supone tam-
se prolongan durante toda la guerra hasta que llega la paz. ¿Y cómo podríamos con- bién una relación jerárquica de determinación: “en los diferentes momentos de la
cebir que esto fuera de otra manera ¿Acaso la interrupción de las notas diplomáticas evolución económica, con sujeción a diversas condiciones políticas, culturales-nacio-
paraliza las relaciones políticas entre las diferentes naciones y gobiernos? ¿No es la nales, y de vida, etc., se destacan en primer plano diferentes formas de lucha, como
guerra simplemente, otra clase de escritura y de lenguaje para sus pensamientos? Es las formas de lucha fundamentales y, en relación con esto, varían a su vez las formas
seguro que posee su propia gramática, pero no su lógica propia.” Clausewitz, Carl: secundarias, accesorias.” Lenin: “La guerra de guerrillas”, septiembre de 1906, en
De la guerra, Colofón, México, 2006, p. 555- 556. Obras Completas, Editorial Cartago, Bs. As., 1960, Tomo XI, p. 208.