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Richter, Rodolfo Vicente

Guerra revolucionaria en la Argentina (1965-


1973)

El PRT – ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores –


Ejército Revolucionario del Pueblo) en la guerra revolucionaria
en la Argentina : condiciones para el inicio de la lucha armada

Tesis de Doctorado en Ciencias Políticas


Facultad de Ciencias Sociales
Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales

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Cómo citar el documento:

Richter, R. V. (2015). Guerra revolucionaria en la Argentina (1965-1973) : el PRT – ERP (Partido Revolucionario de
los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo) en la guerra revolucionaria en la Argentina : condiciones para
el inicio de la lucha armada [en línea]. Tesis de Doctorado, Universidad Católica Argentina, Facultad de Ciencias
Sociales, Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Disponible en:
http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/tesis/guerra-revolucionaria-argentina-richter.pdf [Fecha de consulta: …..]
 

Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de


los Buenos Aires”

Facultad de Ciencias Sociales.

Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones


Internacionales

Doctorado en Ciencias Políticas.

Tesis doctoral.

Guerra Revolucionaria en la Argentina (1965 -1973)

El PRT - ERP (Partido Revolucionario de los


Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo) en la
Guerra Revolucionaria en la Argentina: Condiciones
para el inicio de la lucha armada.

Doctorando: Licenciado Rodolfo Vicente Richter

Marzo de 2015
Índice

Capítulo I. Introducción.

1. Tema. ………………………………………………………………………… ……….….…5


2. Fundamentación del tema elegido ………………………………………… ………….….…5
3. Hipótesis planteada……………………………………………………………… …….….…9
4. Explicación de la hipótesis…………………………………………………………………....9
5. Definición de los términos de la hipótesis………………………………….………… …….10
6. Esquema básico del contenido de la tesis………………………………………….…..……15
7. Estado de la cuestión que se investiga……………………………………………….…….. 16
8. Originalidad………………………………………………………………………………… 21
9. Metodología………………………………………………………………………………….22

Capítulo II. La teoría y la praxis revolucionaria.

1. Introducción…………………………………………………………………………………23
2. Teoría de la guerra de Carlos Von Clausewitz……………………………..…………….…27
3. Teoría de la revolución de Lenin……………………………………………………….. .…49
4. La experiencia de las revoluciones rusa, china y cubana……………………………….…..70
5. La Revolución Rusa………………………………………………………………………... 70
6. La Revolución China………………………………………………………..…………….…77
7. La Revolución Cubana……………………………………………………………….…….. 82
8. Conclusiones generales sobre la teoría y la praxis revolucionaria……………………….….88

Capítulo III. Síntesis de la historia del Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército
Revolucionario del Pueblo.

1. Introducción………………………………………………………….……………………...90
2. Los orígenes……………………………………………………………………..…….….…90
3. El nacimiento del PRT……………………………………………………………….……...97
4. El conflicto interno del PRT…………………………………………………………..……101

-1-
5. El IVº Congreso………………………………………………………..………… ………..103
6. El “cordobazo”…………………………………………………………………….……….106
7. Hacia el Vº Congreso……………………………………………………………..………..110
8. El Vº Congreso………………………………………………………………..…..………..112
9. El PRT – ERP y otras organizaciones armadas…………………………………..………..118
10. Plan Operativo Militar………………………………………………………………..…..121
11. El militarismo…………………………………………………………………………….130
12. La fuga del penal de Rawson……………………………………………………..………136
13. Frente a las elecciones…………………………………………………………………….138
14. El PRT y el gobierno constitucional………………………………………………………139
15. La renuncia de Cámpora y la prosecución de la guerra revolucionaria…………………..151
16. El recrudecimiento de la guerra revolucionaria y el frente rural…………………………160
17. 1975 y la Operación Independencia………………………………………………………158
18. La derrota del PRT – ERP………………………………………………………………..166

Capítulo IV. La derrota del PRT –ERP: Las condiciones para la guerra revolucionaria no
estaban dadas.

1. Introducción………………………………………………………………………………..171
2. Apreciación del PRT sobre la situación del país……………………………………..……176
3. Concepción del PRT sobre la lucha armada……………………………………………….186
4. El militarismo del PRT……………………………………………………………………. 205
5. El PRT en la búsqueda de las condiciones subjetivas……………………………………...216
6. El Gran Acuerdo Nacional (GAN) desnuda la debilidad del PRT –ERP………………… 248

Capítulo V. Conclusiones finales……………………………………………………………265

Anexos.

Anexo 1. Entrevistas.. ………………………………………………………..………………270


Anexo 2. Cronología de los hechos generales………………………………………………..300
Anexo 3. Comité Central elegido por el Vº Congreso………………………………………..307

-2-
Anexo 4. Cuadro de organización del PRT - ERP……………………………….………….309
Anexo 5. Acciones armadas del ERP…………………………………………...……………310
Anexo 6. Cuadro de organización del ERP…………………………………………………..313
Anexo 7. Cuadro comparativo de las revoluciones rusa, china y cubana
y del intento revolucionario del PRT – ERP en la Argentina………...……………314
Anexo 8. Siglas…………………………………………………………………………….…315

Bibliografía………………………………………………………………………………….317

-3-
-4-
I. Introducción.

1. Tema:

Guerra Revolucionaria en la Argentina.

El PRT - ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del


Pueblo) en la Guerra Revolucionaria en la Argentina (1965 – 1973): Condiciones para el inicio
de la lucha armada.

2. Fundamentación del tema elegido.

El tema elegido está referido a aquella parte de la teoría marxista que trata las condiciones que
deben darse para desarrollar la lucha armada que conduce a la toma del poder.
Según Marx, la historia de todas las sociedades era la historia de la lucha de clases: hombres libres
y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, etc., en síntesis, opresores y oprimidos.
En los tiempos en que él escribía la lucha estaba planteada entre burgueses y proletarios. Lucha
considerada la última porque después del inevitable triunfo proletario, y al no haber luego otra
clase, ya no habría opresores y oprimidos. La ausencia de opresión significaría el advenimiento de
un verdadero paraíso terrenal.
Según el pensamiento marxista, en la sociedad burguesa la revolución es posible cuando las fuerzas
productivas, al alcanzar un grado de desarrollo que no se compadece con las relaciones de
producción y de propiedad existentes hasta ese momento, provocan una crisis de tal magnitud que
es imposible controlar. Esa contradicción, entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las
relaciones de producción y de propiedad, le quitan poder a la clase opresora y crean las condiciones
para una revolución inevitable y el consiguiente triunfo de la clase proletaria.1
Esa revolución puede transitar por diversas circunstancias pero en algún momento, necesariamente,
desemboca en un estado de violencia no exento de acciones armadas.
La teoría marxista no es ajena a las cuestiones militares. Si bien el mundo socialista que se pregona
al final de la historia no presenta clases sociales en pugna, ni la explotación del hombre por el

1
Marx Karl, El manifiesto comunista. Buenos Aires, Sarpe, 1985, pp. 27-40.

-5-
hombre, ni ejércitos enfrentados que amenacen la paz, el camino al mismo, en cambio, está lleno de
luchas.
Cuando Marx dijo que los filósofos habían interpretado el mundo de varias maneras pero la
cuestión, sin embargo, era cambiarlo, estaba hablando de una teoría revolucionaria cuyo triunfo
presuponía una lucha que no se circunscribía sólo al ámbito académico y político. Entraba, en algún
momento, en el plano de la acción violenta y del asalto al poder.2
Esa fue la razón, por la cual, tanto Marx como Engels, pero más este último, se interesaron por el
estudio de los temas militares.3
Esos estudios, si bien no tuvieron tanta difusión ni han sido tan conocidos como El Capita l, La
ideología a lemana o El ma nifiesto comunis ta, no fueron escasos. Todo lo contrario, se
caracterizaron por su extensión, salvo que en vez de estar compilados en pocos volúmenes, se
desperdigaron en artículos, cartas y obras comparativamente menores a las más conocidas.
Engels, por ejemplo, había estudiado diversas campañas militares como las napoleónicas o las de la
guerra de Crimea. También realizó estudios sobre técnicas militares y escribió breves biografías de
líderes castrenses.
Las motivaciones de Marx y Engels por esas cuestiones no fueron ajenas a las insurrecciones que
hubo en Europa a partir de 1848 que pretendieron el triunfo del socialismo pero que finalmente
fracasaron.
Ambos estudiaron las causas de esos fracasos, como el de la Comuna de Paris,4 el intento de
imponer un gobierno socialista en Francia luego de la derrota de ésta a manos de Prusia en 1871.
El objeto del estudio no fue otro que extraer las enseñanzas que pudieran ser aplicadas en el triunfo
final del socialismo.
Cuando Marx dijo que los comuneros de París habían sido valientes hasta la locura pero que habían
querido tomar el cielo por asalto,5 no se refirió solamente a la escasez de material bélico de los
revolucionarios. Se estaba refiriendo, principalmente, a aquellos pasos, no estrictamente militares,
que los revolucionarios no habían dado. Pasos cuya observancia lleva a una visión totalizadora de la
guerra donde la acción militar, independientemente de su subordinación a la decisión política, va
acompañada, y hasta puede opacarse, por cuestiones de índole, económica, psicológica, social, etc.

2
Earle, Edward Mead. Creadores de la Estrategia Moderna. Tomo II, Buenos Aires, Círculo Militar, 1968, capítulo
VII.
3
Earle, Edward Mead. Op. citada. Tomo II, Buenos Aires, Círculo Militar, 1968, capítulo VII.
4
Marx, Karl. La Guerra Civil en Francia. Buenos Aires, Libros de Anarres, 2009.
5
Marx Karl. Carta de Marx a L. Kugelmann.

-6-
Vista de esa manera, la suerte de la guerra puede comenzar a decidirse aún antes de que suenen los
primeros disparos.
Con estos pensadores comenzó a bosquejarse una teoría de las acciones revolucionarias que tiempo
después fue ampliada y perfeccionada por Lenin.6
Las condiciones básica para que se produjera la revolución, según Marx, estaban relacionadas con
la crisis del sistema capitalista, crisis terminal, originada en la contradicciones que se producirían
entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción y de propiedad que ya
no se correspondían. Esas condiciones básica fueron denominadas, con el tiempo, condiciones
objetivas. A su vez, la organización y la conducción del proletariado para aprovechar ese momento
y lanzarse a la conquista del poder se denominaron condiciones subjetivas.

Después de Marx, Lenin creyó posible realizar la revolución aunque las condiciones básicas
(condiciones objetivas), tal como lo establecía el pensamiento ortodoxo no estuvieran dadas. Marx
había imaginado la revolución socialista en un país industrialmente muy desarrollado, con el poder
en manos de la burguesía y con una clase proletaria muy numerosa. En la Rusia de Lenin, las
condiciones para realizar la revolución no estaban dadas por varias razones: La burguesía no tenía
el poder político, existían todavía costumbres y modos de producción propios del feudalismo, la
industria no estaba suficientemente desarrollada y el proletariado que le correspondía no era
suficientemente numeroso. En síntesis, en Rusia no se había dado el pleno desarrollo de los modos
de producción de la sociedad burguesa ni el de sus relaciones de producción y de propiedad como
para que sobreviniera en ella la crisis que permitiera la revolución socialista. No obstante, Lenin
logró, después de muchos años de lucha, el triunfo de la revolución aplicando la teoría que lleva su
nombre: el marxismo – leninismo. Esa teoría tiene como punto de partida de la acción
revolucionaria una crisis, aunque la misma no sea terminal como la imaginaba Marx. Con Lenin las
condiciones objetivas cambiaron de significado y se refirieron a cualquier crisis importante que el
gobierno no hubiera podido solucionar satisfactoriamente. Luego ahonda, con muchos detalles y
sobre la base de la experiencia de más de una década de lucha, en las condiciones subjetivas, es
decir en la organización y la conducción del proletariado.
Su pensamiento abarca, no solo el camino hasta la toma del poder en 1917, sino también la guerra
civil o revolucionaria posterior entre rusos rojos y blancos.

6
Lenin. Seudónimo de Vladímir Ilich Uliánov. Adoptó ese nombre por el gran río Lena de Siberia de la misma manera
que Plejanov, su adversario en el partido, adoptó el de Volguin, por el río Volga. (Instituto del Marxismo Leninismo. V.
I. Lenin. Breve esbozo biográfico. Buenos Aires, Ateneo, 1967, p. 34).

-7-
Aproximadamente 40 años después, en los sesenta, a partir de la Revolución Cubana y de la guerra
de Vietnam, dentro de la corriente del pensamiento marxista – leninista, no sólo aparecieron
modificaciones al enunciado “ortodoxo” de Marx, sino que se desarrolló la idea de un
aceleramiento del proceso revolucionario más profundo del que había imaginado Lenin.
Con el ansia de llevar la revolución a los países del tercer mundo, se pensó iniciar la lucha armada
en condiciones que inclusive estaban lejos de las que propiciaron la Revolución Rusa.
Ejemplo de esta variable es la teoría “foquista” del “Che” Guevara que sostiene:

- Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejército.


- No siempre hay que esperar a que se den todas las condiciones para la revolución ya que el
foco insurreccional puede crearlas.7

Las condiciones que Guevara sostiene que no hay que esperar a que se den porque el foco
insurreccional puede crearlas son las condiciones subjetivas.
Se inscriben también en esa línea autores como Regis Debray 8 y Frantz Fanón.9
Éste es el marco teórico donde ubicamos el caso particular de la Argentina y de la organización
político - militar PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario
del Pueblo).
El PRT se creó en el año 1965 y en 1970 fundó el ERP. En ese momento el PRT –ERP se declaró
marxista – leninista. No obstante, introdujo en esa teoría revolucionaria algunos componentes del
llamado Guevarismo” o “Castrismo”,10 además de presentar algunos resabios del trotskismo que
provenían de Poder Obrero (PO), una de las raíces que le dieron origen.11

7
Guevara, Ernesto “Che”. La guerra de guerrillas. Bogotá, Ocean Sur, 2007, p. 13.
8
Debray Regis. Revolución en la revolución. La Habana, Casa de las Américas, 1969.
9
Fanon Frantz. Los condenados de la tierra. México, Fondo de Cultura Económica, 1963.
10
Para el PRT “guevarismo” y “castrismo” eran sinónimos. (Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio; Prieto,
Félix Helio. El único camino hasta el poder obrero y el socialismo. Documento del IVº Congreso, capítulo I, Pdf.
Adobe Reader).
11
El PRT se formó a partir de dos organizaciones: el Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) y Poder
Obrero (PO), este último era trotskista.

-8-
3. Hipótesis planteada:

La lucha armada que desarrolló la organización PRT – ERP hasta la asunción del gobierno
constitucional en mayo de 1973, no respondió a las condiciones que una guerra revolucionaria
requiere.

4. Explicación de la hipótesis.

Este trabajo pretende determinar si esta organización, que en una evolución ideológica derivó en el
marxismo -. leninismo, desarrolló la lucha armada de acuerdo a las condiciones requeridas para tal
fin.
Esto presupone determinar si en la teoría y en la praxis revolucionaria adoptada por el PRT –ERP
existió algún aspecto cuya aplicación era incompatible con las exigencias de una guerra
revolucionaria.
El trabajo gira en torno a la siguiente pregunta: ¿Estaban dadas las condiciones para que el PRT –
ERP desarrollara la lucha armada?
Se quiere investigar los fundamentos que tuvo la citada organización para desarrollarla y si los
mismos respondieron o no a las condiciones que requiere una guerra revolucionaria. El término que
se acaba de enunciar merece una explicación. “Guerra revolucionaria” no debe ser considerado
como antagónico a “revolución”. Se trata de dos actos íntimamente relacionados que pueden diferir
en su tiempo de ejecución. En algunos casos, como el de la Revolución Rusa, primero se dio el
triunfo de la revolución y luego hubo una guerra revolucionaria para defenderla y consolidarla. Por
el contrario, la Revolución China fue la culminación de una guerra revolucionaria.
El tema es fundamentalmente de carácter político porque gira alrededor de una ideología que
motoriza ese tipo de guerra y la teoría aplicada a la misma. Teoría que es fundamentalmente
política, siendo el aspecto militar una derivación de la misma.

La investigación pretende ser una contribución al estudio de las ideas políticas en lo concerniente a
aquél aspecto de la doctrina que trata sobre las condiciones necesarias para que una organización de
origen marxista desarrolle la lucha armada con la finalidad de tomar el poder.
También se pretende contribuir al estudio de la guerra revolucionaria que ciertas corrientes
ideológicas de origen marxista propiciaron en nuestro país en ese periodo. Esto incluye el

-9-
estudio de una de las organizaciones armadas más importantes que intentaron tomar el poder en la
Argentina y de la cual, sobre el tema tratado, existen muchas controversias.

5. Definición de los términos de la hipótesis.

En la hipótesis que hemos planteado: El Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército


Revolucionario del Pueblo (PRT – ERP) desarrolló antes del 25 de mayo de 1973 una lucha
armada que no respondió a las condiciones que una guerra revolucionaria requiere, tenemos varios
términos que deben ser precisados a saber:

- Partido Revolucionario de los trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT


– ERP.
- Lucha armada.
- Guerra Revolucionaria.
- Condiciones para la lucha armada.
-
El Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT –
ERP) fue una organización político militar argentina que se propuso la toma del poder mediante la
vía armada. Nació como Partido Revolucionario de los Trabajadores, sin su brazo armado, el
Ejército Revolucionario del Pueblo, en 1965, por la fusión de dos organizaciones: El Frente
Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) y Palabra Obrera (PO).
El FRIP se había desarrollado en parte del noroeste argentino: Santiago del Estero, Tucumán, Salta
y en algunas zonas del Chaco. Ideológicamente era una mezcla de indoamericanismo y
nacionalismo revisionista.
El PO era trotskista y tenía influencias en áreas industriales de la Capital Federal, Gran Buenos
Aires, Rosario y Córdoba, y en algunos ámbitos estudiantiles.
A partir de su creación, y aún antes, durante el periodo de acuerdos previos entre las dos
organizaciones, el PRT fue evolucionando hacia el marxismo – leninismo.12
En 1970, en su Vº Congreso, cuando creo el Ejército Revolucionario del Pueblo, ya era un partido
marxista - leninista que declaraba que la guerra revolucionaria había comenzado.

12
Santucho Julio. Los últimos guevaristas. Surgimiento y eclipse del Ejército Revolucionario del Pueblo. Buenos Aires.
Puntosur, 1988, pp. 114-118 y Dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Historia del PRT. 25 años en
la vida política Argentina. Buenos Aires, 19 de julio, 1990, pp. 9-13.

- 10 -
Fue derrotado y prácticamente aniquilado en 1976 por las Fuerzas Armadas Argentinas.
En el curso del trabajo ampliaremos sobre su historia.

El término “lucha armada” tiene, en el lenguaje marxista, dos acepciones. La primera se entiende
como acciones defensivas de las masas. Se trata de acciones violentas menores que acompañan, a
veces como modo de presión, una movilización obrera u otro tipo de manifestación, y difieren por
su importancia de aquellas acciones que están dirigidas a la toma del poder. Esta concepción de la
lucha ha sido materia de discusión, con respecto a su eficacia, entre los mismos miembros de las
organizaciones armadas.
La otra acepción esta referida a acciones más importantes que se desarrollan dentro de la estrategia
de una guerra revolucionaria como por ejemplo La Larga Marcha del ejército rojo de Mao Tse Tung
o la toma de Santa Clara por los rebeldes castristas en Cuba.

La guerra revolucionaria es aquella que se realiza para concretar o para consolidar el triunfo de
una revolución. Es decir que puede darse antes o después de la toma del poder.
En Rusia, la guerra revolucionaria, llamada también guerra civil entre blancos y rojos, se desarrolló
después de la revolución de octubre 13 y puso en juego la existencia de ésta.
En China, en cambio, la Guerra Revolucionaria se dio antes, llevando a Mao al poder en 1949.
El término, además, no se refiere solamente a una revolución marxista. Lenin, por ejemplo,
consideraba guerra revolucionaria a las campañas napoleónicas porque, según él, se hicieron para
consolidar el triunfo de la Revolución Francesa.14
Bajo este concepto, también son guerras revolucionarias las luchas por la independencia en
América.
Siempre según Lenin, las guerras revolucionarias son progresistas y según su ideología, se realizan
contra un poder monárquico y feudal o contra un poder burgués.
Hay tres términos que en el pensamiento marxista están íntimamente ligados:

- Violencia.

13
La Revolución Rusa se produjo el 25 de octubre según el calendario juliano usado por el Imperio Ruso. En el resto de
los países se utilizaba, como ahora, el calendario gregoriano que estaba adelantado 13 días con respecto a aquél. Si bien
la revolución se llevó a cabo el 7 de noviembre para la mayoría de los países, y en 1918 el gobierno revolucionario
adoptó el calendario gregoriano, se la sigue denominando “revolución de octubre”.
14
Lenin. Conferencia del Partido Obrero Social Demócrata Ruso en el extranjero. Obras Completas, Tomo XXI,
Buenos Aires, Cartago, 1960. pp. 158-159 y Lenin. El Socialismo y La Guerra. Obras Completas, Tomo XXI, Buenos
Aires, Cartago, 1960. p. 302.

- 11 -
- Revolución.
- Guerra revolucionaria.

Veamos algunas citas de Lenin:

….si el estado es un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase, si es una
fuerza que está por encima de la soc iedad y que “ se divorcia más y m ás de la sociedad” , resulta
evidente que la liberación de la clase oprimida es im posible, no solo sin una revolución violenta,
sino tam bién sin la destrucci ón d el apara to del poder esta tal qu e ha sido creado por l a clase
dominante y en el que toma cuerpo aquel “divorcio”.15

La revolución es una g uerra. Es, de todas l as guerras que c onoce la histori a, la ún ica legítim a,
real, justa y realmente grande.16

La revolución, entonces, siempre presupone violencia que según su magnitud puede o no entrar en
la categoría de guerra. Los principales ejemplos históricos, el ruso y el chino, dan cuenta de la
existencia de una guerra, después o antes de la toma del poder.

Condiciones para la revolución: Como hemos dicho, según la teoría marxista, existen dos
condiciones necesarias para que la revolución triunfe. Son llamadas:

- Condiciones objetivas.
- Condiciones subjetivas.

Las condiciones objetivas son aquellas que anuncian el colapso del sistema capitalista después de
que éste alcanza un alto grado de desarrollo. Así lo expuso Karl Marx en su Manifiesto
Comunista.17
Pero después de Marx y a partir de Lenin, ya no fue necesario que el sistema capitalista alcanzara
pleno desarrollo, y que colapsara, para intentar la revolución. Bastaba una crisis, un descontento

15
Lenin. El Estado y la Revolución. Obras Completas, Tomo XXV, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 382.
16
Lenin. El Plan de la batalla de Petersburgo. Obras Completas, Tomo VIII, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 103.
17
Marx, Karl. El Manifiesto Comunista, pp. 28-35

- 12 -
importante, un gobierno que iba a la zaga de los problemas que la sociedad reclamaba para que las
condiciones objetivas estuvieran dadas.
Lenin hizo una descripción de una situación revolucionaria que, como veremos a continuación,
puede pertenecer indistintamente a un país plenamente desarrollado del sistema capitalista o no.
Veamos:

¿Cuáles son, e n términos generales, l os signos distin tivos de una situación r evolucionaria?
Estamos seguros de no equivocarnos al señalar estos tres signos principales:
1. La imposibilidad para la clase dominante de mantener su dominio en forma inmutable; tal o cual
crisis en las “ alturas”, una crisis de la p olítica de la clase dominante, abre una grieta por la que
irrumpen el descontento y la indignación de las clases oprimidas. Para que estalle la revolución no
basta que “los de abajo no quie ran “ vivir como antes, sino que ha ce falta tam bién qu e “los de
arriba no puedan vivir” como hasta entonces. 2. Un a agra vación, su perior a la habitual, d e la
miseria y la s pe nalidades de las clases op rimidas. 3. U na inte nsificación cons iderable, por las
razones antes indicadas, de la actividad de las masas, que en tiempos “pacíficos” se dejan expoliar
tranquilamente, pero que en épocas turbulentas son empujadas, tanto p or la si tuación de cr isis en
conjunto como por las “alturas” mismas, a una acción histórica independiente.18

Después de Marx las llamadas condiciones objetivas comenzaron a convertirse en subjetivas porque
es subjetiva la apreciación sobre la gravedad de la crisis, de la pérdida de poder de la clase
dominante, de las penalidades y de la magnitud del descontento. No obstante, las condiciones
objetivas, que no lo son tanto a la hora de determinarlas, continuaron con ese nombre.
Las condiciones subjetivas, en cambio, están relacionadas con el grado de conciencia y de
organización de las g randes m asas del prole tariado…19 Se dice que el proletariado toma
conciencia o tiene conciencia de clase cuando llega a comprender, se convence, que la liberación
de la clase oprimida es imposible….. sin una revolución violenta.20
Las condiciones subjetivas presuponen que la élite que conduce la revolución se ha organizado
debidamente y ha logrado dotar de conciencia y organización al proletariado.

18
Lenin. La bancarrota de la IIº Internacional. Obras Completas, Tomo XXI, Buenos Aires, Cartago, 1960, pp. 211-
212
19
Lenin. Dos tácticas de la socialdemocracia. Obras Completas, Tomo IX, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 24.
20
Lenin. El Estado y la Revolución. Obras Completas,Tomo XXV, Buenos Aires, Cartago, 1965, p. 385.

- 13 -
…la revolución no surge de toda situación revoluc ionaria, sino sól o de una situación en la qu e a
los c ambios objetivos ante s enumerados viene a sumarse un cambio subjetivo, a saber: la
capacidad d e la clase revolu cionaria para lle var a c abo a cciones revoluci onarias de masas lo
bastante fuertes como para de struir ( o quebrantar) a l viejo gob ierno, que jamás “caerá” , ni
siquiera en las épocas de crisis, si no se lo “hace caer”.21

Agregamos aquí otro término que es necesario tener en cuenta: vanguardia. La vanguardia es el
proletariado con conciencia d e clase. Este término presupone que detrás de la vanguardia vienen
otros sectores de la sociedad que aunque no tengan conciencia, son parte del descontento y
colaboran directa o indirectamente con la revolución. Un ejemplo de estos sectores pueden ser los
pequeños burgueses arruinados económicamente por el sistema capitalista que buscan un cambio o
los obreros sin conciencia de cl ase que se limitan a realizar huelgas o manifestaciones y
eventualmente pueden adquirir conciencia.
Cuando una élite revolucionaria ha logrado que una parte importante de la sociedad se sume a la
revolución, entonces, las condiciones subjetivas están dadas.
Para una mejor comprensión podemos graficar la hipótesis que nos ocupa de la siguiente manera: El
PRT –ERP inició la guerra revolucionaria como si fuera un ejército que avanza solamente con una
vanguardia a la que le falta el grueso y la reserva.
Hemos empleado adrede estos términos militares no tanto porque estamos tratando un caso de
guerra revolucionaria sino porque en el pensamiento marxista los términos militares son aplicados
con mucha frecuencia a la faz política.
La vanguardia o sea el proletariado con conciencia de clase que seguía al PRT –ERP 22
era poco
numeroso comparándolo con el proletariado sin c onciencia de clase que, por ejemplo, seguía al
peronismo. La organización no disponía de suficientes militantes como para formar un ejército que
no fuera solo el embrión del mismo o para conquistar gremios importantes para la causa
revolucionaria o para desarrollar una actividad política que le disputara a los partidos políticos
tradicionales la conquista de las masas. Tampoco tenía un control importante sobre aquellos
sectores sociales, con menor o sin conciencia, que en toda revolución constituyen el grueso y la
reserva.
En definitiva, lo que queremos demostrar es que el PRT – ERP no cumplió con un requisito
ineludible en cualquier revolución marxista, un principio básico que es la conquista y organización
21
Lenin. La bancarrota de la II Internacional. Obras Completas, Tomo XXI, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 212.
22
El PRT pretendía ser la elite de la vanguardia. El ERP era el elemento armado subordinado a aquél.

- 14 -
de las masas en una proporción significativa. Y que en esas condiciones no se puede iniciar una
guerra so pena de correr graves riesgos de ser aniquilados.
Finalmente hay que aclarar las razones para tomar, como objeto del estudio, el periodo del gobierno
militar, de facto, que comenzó en 1966 y finalizó el 25 de mayo 1973.
Está comprobado, y si no lo está fehacientemente es materia de debate, que después del 25 de mayo
de 1973 las condiciones para una guerra revolucionaria no estaban dadas; básicamente, porque el
gobierno constitucional que prosiguió quitaba legitimidad a las acciones armadas revolucionarias.
Además, porque ese gobierno gozaba, al menos en sus comienzos, con un amplio consenso que
rechazaba la vía violenta para tomar el poder.
No está comprobado, en cambio, que durante el gobierno de facto 1966-1973 las condiciones no
estuvieran dadas.

6. Esquema básico del contenido de la tesis.

a. Será necesario definir ideológicamente al PRT-ERP (su marxismo - leninismo y las


influencias del trotskismo y del guevarismo o castrismo.

b. Exponer los aspectos más importantes de las distintas variantes de la teoría y de la


praxis revolucionaria aplicadas en distintos hechos históricos y extraer aquellos
aspectos considerados permanentes.

c. Realizar una síntesis de la historia de la organización en cuestión, desde su creación


hasta su disolución, a fin de poder definir sus características y su estrategia.

d. Confrontar la decisión de la organización de iniciar la lucha armada, su actuación


política y militar (fundamentos, capacidades y metodología), con los postulados
básicos extraídos de la teoría y de la praxis revolucionaria y con las circunstancias
particulares que vivía el país.

e. Determinar la capacidad del PRT para conducir la revolución, especialmente en su


faz política. (captación de adeptos, presencia en los diferentes ámbitos sociales,

- 15 -
capacidad para liderar las protestas sociales etc.). En segundo lugar su capacidad
militar.

f. Explicación de los errores cometidos por la organización.

g. A los fines explicativos se dividirá el tiempo de actuación de la organización en los


siguientes períodos:
- Antecedentes y creación del PRT hasta el Vº Congreso.
- Vº Congreso y creación del ERP hasta mayo de 1973.
- Desde el 25 de mayo de 1973 hasta su derrota. (Este último periodo, si bien
no es el objeto del presente trabajo, se lo agrega para definir la
organización por su accionar).
-
h. Conclusiones finales.

i. Incorporación de las entrevistas por considerarlas un testimonio valioso para la


comprensión del proceso histórico de la guerra revolucionaria en la Argentina.

7. Estado de la cuestión que se investiga.

Existen muchos trabajos referidos a la organización político militar argentina PRT – ERP (Partido
Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo). De éstos, los más
importantes, a mi juicio, y que tratan directa o indirectamente el tema que se investiga, son por
orden de aparición los siguientes:

- Blixen, Samuel. Conversaciones con Gorriarán Merlo. Buenos Aires, Contrapunto, 1988.

- Santucho Julio: Los últimos guevaristas. Surgimiento y eclipse del Ejér cito Revolucionario
del Pueblo. Buenos Aires, Punto sur, 1988

- 16 -
- Pozzi Pablo. Por las s endas argentinas. El PRT ERP, la guerrilla marxista. Buenos Aires,
Eudeba, 2001.

- Mattini Luis. Hombres y mujeres del PRT .De Tucumán a La Tablada. Lanús, Provincia de
Buenos Aires, De la Campana, 2003.

- Seoane María. Todo o nada. La hi storia secreta y l a historia pública del jefe gu errillero
Mario Roberto Santucho. Buenos Aires, Debolsillo, 2009.

- Massot Vicente. El cielo por asalto. Buenos Aires, El Ateneo, 2013.

En la primera obra, Blixen entrevista a un conocido jefe del PRT-ERP, Gorriarán Merlo. Este
afirma que las condiciones para la lucha armada no estuvieron dadas después de mayo de 1973.
Creo que fue equivocada la pos ición del PRT ERP con r elación al gobierno constitucional. (…..)
La conclusión gen eral fue qu e no debimos ha ber a ctuado en forma armada duran te el perio do
constitucional.23 Continúa afirmando que por lo menos así debió ser hasta la época de Isabel.
En cambio no considera equivocada la decisión de haber emprendido la lucha armada contra el
gobierno militar que comenzó en 1966 y terminó en 1973.

Julio Santucho en Los últim os guevaris tas sostiene que el PRT estuvo muy influenciado por el
pensamiento revolucionario del Che Guevara, fundamentalmente el expresado en su famoso
mensaje a la Tricontinental, nombre no oficial de la Iº Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de
Asia, África y América Latina que se realizó en Cuba en enero de 1966. Ese mensaje está
impregnado de un lúci do pesimismo derivado de la comprensión de que existe una enorme brecha
entre las po tencialidades abiertas p or el desp ertar de los p ueblos oprimidos y l a debilidad de las
fuerzas llamadas a exp lotarlas. E l optimismo de la vo luntad reside en el empeño de cubri r esa
brecha, aun a costa de la vida, en un esfuerzo sobrehumano.... 24. (…..). P ienso…. ,que los errores
políticos de la dirección cubana y de los millares de jóvenes que siguieron sus pasos a lo largo del
continente responden a la misma causa: el carácter trági co de una época qu e i mpuso a los

23
Blixen, Samuel. Conversaciones con Gorriarán Merlo. Buenos Aires, Contrapunto, 1988, p. 186.
24
Santucho Julio. Op. citada, p. 139

- 17 -
espíritus inq uietos dema ndas objetivas que supe raban am pliamente la capacidad d e respuesta d e
los agentes de cambio.25
El autor también afirma que el PRT hizo de la lucha armada, un absoluto y que existió un creciente
desarraigo entre la organización y la dinámica del movimiento de masas.26
La obra en cuestión está en sintonía con el trabajo que se pretende elaborar. No obstante es
conveniente aclarar que el enfoque de Santucho abarca todo el periodo de la existencia del PRT –
ERP y no específicamente hasta 1973. La obra, además, está relacionada fundamentalmente con la
influencia cubana y el espíritu guevarista.
No pretende demostrar pormenorizadamente que la lucha armada se desarrolló sin que estuvieran
dadas algunas de las condiciones que plantea la teoría revolucionaria. Tal es así que no realiza, por
ejemplo, una confrontación más detallada entre las decisiones del partido y la teoría marxista –
leninista o la teoría de la guerra en general.

Pablo Pozzi en Por las sendas arg entinas. El PRT ERP, la guerrilla marxista narra la historia de
esta organización y afirma que la hipótesis de su obra es que la guerrilla fu e un producto del
proceso histórico argentino y surgió estrechamente ligada al movimiento social. En este sentido, la
guerrilla, se nutrió de todos los sectores sociales de la población y se desarrolló en con tacto con
los trabajadores y los sectores más pobres de la sociedad argentina.
A partir d e dicha h ipótesis, la investigación se a lejó d e la discusión sob re estrategias o “ líneas”
políticas y por supuesto sobre la moralidad o no del accionar armado.27
La obra es rica en datos que sirven al trabajo sobre las condiciones necesarias para el desarrollo de
la lucha armada. Pero como el mismo autor lo dice, no tiene el propósito de analizar la política y la
estrategia del partido y su brazo armado. Y si sugiere algo al respecto lo hace desde una postura
opuesta a la hipótesis que nos ocupa.

Una obra que se aproxima a nuestro tema es Hombres y mujeres del PRT –ERP, de Tucumán a La
Tablada de Luis Mattini (seudónimo de Arnol Kremer), aunque guarda diferencias y su propósito
es otro.

25
Santucho Julio. Op. citada, p. 140
26
Santucho Julio. Op. citada, p. 150.
27
Pozzi Pablo. Por las sendas argentinas. El PRT –ERP la guerrilla marxista. Buenos Aires, Eudeba, 2001, p. 28

- 18 -
Tiene el valor de estar escrita por el último jefe de la organización que asumió a la muerte del Jefe
del PRT- ERP, Mario Santucho, en 1976. Se trata de una visión de alguien que compartió las
decisiones más importantes con suficiente documentación que sustenta sus opiniones.
De la obra se desprende que la organización político – militar (a excepción del período anterior a
1973) inició y mantuvo la lucha armada sin que estuvieran dadas todas las condiciones.
No obstante no parece que la afirmación precedente esté fehacientemente demostrada por las
siguientes razones:

- El mismo autor aclara: Mi esp eranza es qu e este ensa yo d e d escripción reflexiva y


totalizadora de la n o bien cono cida experiencia del PRT-ERP, en el período 1970 -1977,
incite a in vestigadores con formació n ac adémica a encarar una tarea desde una riguro sa
metodología científica.28 (De lo dicho por Mattini rescato la percepción del autor de que su
obra merece una investigación).
- Mattini da a entender que en el período anterior a 1973, las condiciones sí estaban dadas.
- En la obra no se discrimina el signo ideológico de ciertas movilizaciones y actos de
protestas contra el gobierno militar del período 1966 – 1973, dando a entender que las
mismas eran, en última instancia, afines a los propósitos del PRT –ERP.

Ante la duda de haber interpretado erróneamente algunos pasajes de la obra entrevisté a Luis
Mattini quién, ante las preguntas efectuadas, respondió lo siguiente:

Pregunta: ¿Estaban dadas las condiciones objetivas y subjetivas para iniciar la lucha armada?
Respuesta: Antes de 1973 estaban dadas las condiciones objetivas solamente. Después de 1973 no
estaban dadas ni las objetivas ni las subjetivas.29
Pregunta: ¿Considera que está demostrado fehacientemente que no estaban dadas las condiciones?
Respuesta: Eso es cuestión de discusión. Depende de los criterios empleados.

6 años después de la obra de Mattini, María Seoane escribe Todo o nada…. La autora ha realizado
un reconocido trabajo sobre la biografía del jefe del PRT – ERP, Mario Roberto Santucho.
Hay un pasaje de su obra que está relacionada con nuestra hipótesis.

28
Mattini Luis. Hombres y mujeres del PRT – ERP. De Tucumán a La Tablada. Lanús, Provincia de Buenos Aires, de
la campana, 2003, p. 9.
29
Según Luis Mattini la distinción entre condiciones objetivas y subjetivas no es precisa.

- 19 -
Refiriéndose al análisis que el jefe guerrillero y su Comité Central hacen de las elecciones de 1973,
dice Seoane:

Parecía no darse cuenta (San tucho) d e que la legiti midad guerrillera acaso tuvie ra su
explicación en la h istoria de pr oscripciones políticas y desatinos económicos de l os
regimenes que se su cedieron al derrocamiento de Perón en 1955. Y que la vu elta de Perón
evaporaba esa legitimidad….30

Esta reflexión se relaciona con la hipótesis que se quiere demostrar pero la autora la da como
posible y tampoco se detiene para hacer un análisis pormenorizado de la cuestión pues no es ése el
objeto de su investigación.

Finalmente tenemos la obra de Vicente Massot, El cielo por asalto. El título sintetiza perfectamente
el tema que trata. La frase pertenece a Karl Marx que al ver el drama de la Comuna de Paris en
1871, y la imposibilidad de su éxito, le escribe a Kugelman diciendo: valientes hasta la locura (…..)
estaban dispuestos a tomar el cielo por asalto.

En El cielo por asalto Massot desarrolla una idea que de alguna manera ya está anunciada en su
obra Matar o mori r, la violencia p olítica en la arg entina (1806-1 980). Buenos Aires, EMECE,
2003. Allí el autor dice:

En l a isla caribeña, a fines d e la d écada del 50, Fidel Ca stro y Ernesto “Che ” Guevara
creyeron demostrar que se podía vencer a las Fuerzas Armadas clásica s sin que estuviesen
dados todos los re quisitos que prescribían l os manuales marxistas para el éxi to de una
revolución socialista …… Sin embargo las izquierdas blindadas latinoamericanas
cometieron, al respecto , un error mayúsc ulo: no t omaron en cuenta la particul aridad del
fenómeno cubano. Esa experiencia revolucionaria sólo pod ía exportarse en la med ida en
que no fuera un caso ú nico, al m argen d e l as diferencias esp ecíficas en tre los d istintos
países y sus formas de sociedad.31

30
Seoane María. Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años
setenta. Buenos Aires, Sudamericana, 2003, p. 188.
31
Massot, Vicente. Matar o morir, la violencia política en la Argentina (1806-1980). Buenos Aires, EMECE, 2003, p.
209.

- 20 -
El cielo por asalto concuerda en líneas generales con la hipótesis que aquí se plantea. No obstante
hay que señalar algunos detalles que marcan diferencias a saber:

- El autor se refiere no solo al PRT – ERP sino también a la otra organización política militar
más importante de la década: Montoneros.
- Hace hincapié en lo que él llama el espejismo cubano o el encandilamiento cubano, como
un factor muy importante o tal vez el más importante en los errores de apreciación de las dos
organizaciones.
- Finalmente, a pesar de los argumentos vertidos y la información que los respalda, Massot
dice que su obra es un ensayo, es decir que podemos inferir que no pretende una
demostración acabada sobre las condiciones necesarias para el desarrollo de la lucha
armada, al menos en relación a un periodo en particular como es el anterior a mayo de 1973.

8. Originalidad.

Considero que el tema, tal como se lo pretende abordar, es original y no ha sido tratado, por
las siguientes razones:

1. En general la bibliografía y las opiniones existentes, incluyendo las que son afines o
simpatizantes del PRT-ERP, afirman que antes de la asunción del gobierno
constitucional, en mayo de 1973, las condiciones para la guerra revolucionaria sí estaban
dadas.
2. Después de mayo de 1973, las opiniones son encontradas. En general, pero no en su
totalidad, afirman que las condiciones no estaban dadas.

En cuanto a los informes que en su momento se produjeron en las Fuerzas Armadas, los
mismos no abordan exhaustivamente el tema aquí tratado. Si bien el pensamiento
generalizado entre los oficiales de las Fuerzas Armadas es que el PRT – ERP se apresuró en
lanzarse a la lucha armada, no conozco un trabajo detallado al respecto. Un trabajo que
analice la intención del PRT – ERP a la luz de todos los aspectos que deberían ser

- 21 -
estudiados en función de lo establecido por la doctrina para una guerra revolucionaria y
aplicada al caso argentino.
Me permiten aseverar lo dicho mi participación, como oficial del ejército, en la “Operación
Independencia” contra la guerrilla en Tucumán en 1975 y posteriormente en un trabajo de
reconstrucción histórica que dio origen a la obra Operación Independencia de FAMUS.
He indagado también en los documentos actuales del PRT (ahora no tiene brazo armado). En
su página de Internet (www.prt- argentina.org.ar) y en la revista digital El Combatie nte
(idéntico nombre de la editada en la década del 70), en términos generales, se repiten los
pensamientos descriptos en el punto 7. Estado de la cuestión que se investiga, con escasa
autocrítica.

9. Metodología.

Dentro del marco teórico especificado se utilizarán varios caminos metodológicos concurrentes
que permitirán la comprobación de la hipótesis formulada a saber:

- Método histórico.
- Análisis de textos.
- Análisis de documentos.
- Entrevistas a ex miembros del PRT ERP y de las Fuerzas Armadas.
- Comparación y confrontación de la información.

- 22 -
II. La teoría y la praxis revolucionaria.

1. Introducción.

El presente capitulo tiene por finalidad extraer de la teoría de la guerra de Clausewitz, de la teoría
de la revolución de Lenin, y de las experiencias de la Revolución Rusa, de la Revolución China y de
la Revolución Cubana, aquellos aspectos que constituyen principios o características muy
importantes aplicables a la guerra revolucionaria. Se pretende tomar dichos principios o
características importantes como puntos de referencia para analizar las decisiones tomadas por el
PRT – ERP y determinar si estaban dadas las condiciones para que esa organización, en el periodo
que hemos tomado como objeto de estudio, desarrollara una guerra revolucionaria.
No se pretende desarrollar en su totalidad las teorías de Clausewitz y de Lenin, como tampoco hacer
una historia pormenorizada de las revoluciones referidas, sino resaltar aquellos aspectos importantes
que hacen a la metodología de una revolución marxista – leninista y de una guerra revolucionaria.
Si algún aspecto no hubiera sido señalado en este capítulo, se lo hará en el capítulo IV. La derrota
del PRT ERP: Las condiciones para la guerra revolucionaria no estaban dadas.

Las teorías y las experiencias revolucionarias que se tomarán como puntos de referencia para
analizar la cuestión son:

- Teoría de la guerra de Carlos Von Clausewitz.


- Teoría de la revolución de Lenin.
- Revolución Rusa.
- Revolución China.
- Revolución Cubana.

Esta elección merece las siguientes aclaraciones:

Teoría de la guerra de Carlos Von Clausewitz.

Con respecto a Von Clausewitz, salta a la vista, como una aparente incompatibilidad, el
pensamiento del general y aristócrata prusiano con la teoría marxista.

- 23 -
Pero en tanto teórico de la guerra, hay que tener en cuenta que Clausewitz no es ajeno al
pensamiento marxista.
Veamos por ejemplo las opiniones que Lenin tenía de Clausewitz:

La guerra es la prolongación de la política por otros medios (a saber por la violencia).


Esta f amosa senten cia perten ece a Clausewitz, uno de los e scritores más profundos sobre t emas
militares. Los marxistas siempre han considerado esta tesis, con toda razón, como la base teórica
de las ideas sobre la significación de toda guerra.32

Este es critor, cuyos p ensamientos fundam entales se han con vertido en la actualidad en un a
verdadera adquisición p ara t odo hombre qu e p iensa, luchaba, hace ya cerca d e o chenta año s,
contra el prejuicio filisteo, hijo de la ignoran cia, de que es posible separar la guerra y la política
de los gobiernos correspondientes,….33

…….quién vea en esto u na mera fórmula, traída exclusivamente para la ocasión, puede leer lo que
escribe el viej o Claus ewitz, uno de los grandes es critores militares sobre las ens eñanzas de la
historia al respecto.34

Teoría de la revolución de Lenin.

Al hablar de una teoría de la revolución de Lenin, estamos incluyendo en la misma a Marx y a


Engels en la medida en que el revolucionario ruso los toma. Por esa razón y porque la teoría que
inspiró al PRT es el marxismo – leninismo, partimos de Lenin.
De las obras de Lenin nos interesa su teoría de la revolución que va hasta la toma del poder. No
vamos a tomar como punto de referencia toda su obra ni tampoco sus ideas sobre la dictadura del
proletariado, esto es las políticas aplicadas después de la toma del poder, porque nuestro objeto de
estudio no llega a ese momento.
Hay que tener en cuenta que si bien la teoría revolucionaria ha sufrido modificaciones a lo largo de
la historia, las obras de Lenin son un hito ineludible, una fuente de consulta que ningún

32
Lenin. El socialismo y la guerra. Obras completas, Tomo XXI, Buenos Aires, Cartago 1960, p. 306.
33
Lenin. La Guerra y la Revolución. Obras completas, Tomo XXIV, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 396.
34
Lenin. Sobre el infantilismo de la“ izquierda” y el espíritu pequeño burgués. Obras completas, Tomo XXVII, Buenos
Aires, Cartago, 1960, p. 326.

- 24 -
revolucionario marxista serio ha obviado, independientemente de las variantes que pueda haber
introducido luego.
El jefe del PRT ERP, Mario Roberto Santucho, por ejemplo, ordenó a sus hombres la lectura
obligatoria de ¿Qué hacer? del revolucionario ruso.35
La lista de los revolucionarios que citan a Lenin y lo consideran un punto de referencia es larga:
Fidel Castro, Vo Nguyen Giap,36 Mao Tse - Tung, etc.
Tampoco obviaremos los aportes realizados a esta doctrina como pueden ser los del “Che” Guevara
o los de Antonio Gramsci.

Revolución Rusa.

Lenin fue el gran artífice de la Revolución Rusa de octubre. Por eso no podemos obviarla, tampoco
a todo su proceso, incluyendo sus antecedentes más importantes como el de la Revolución de 1905
y el de la Revolución de Febrero de 1917.
No nos detendremos en todos los detalles históricos, sino en los principios de la teoría
revolucionaria que surgen de esa experiencia.

Revolución China.

El PRT no hizo demasiadas alusiones a la Revolución China, al menos si la comparamos con la


cubana. No obstante, esa revolución no puede ser dejada de lado por la importancia que tuvo y
porque estuvo inspirada en el pensamiento de Lenin, independientemente de las variantes que
introdujo Mao.

35
Resoluciones del Comité Central del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Revista El Combatiente Nº 76 de
febrero de 1973.
36
Vo Nguyen Giap (1911 – 2013). General vietnamita. Ingresó a la vida política en un movimiento estudiantil en 1926.
Después de afiliarse al Partido Comunista conoció a Ho Chi Minh con quién trabajó para la independencia de Vietnam.
En 1941 participó en la creación del Frente de Liberación de Vietnam, conocido como Viet Minh. Ese mismo año
formó los primeros grupos guerrilleros para luchar contra la ocupación francesa. En 1945 contó con miles de efectivos
con los que se enfrentó a la invasión japonesa. Luego de la proclamación de la República Democrática de Vietnam fue
el comandante del ejército con el que recomenzó la lucha contra Francia. En 1953 derrotó a los franceses en la famosa
batalla de Die Bien Phu. Luego de la división de Vietnam en dos países fue Ministro de Defensa de Vietnam del Norte.
La lucha por anexar a Vietnam del Sur provocó la intervención militar de los EEUU. Su figura comenzó a eclipsarse
después de una fallida ofensiva en 1972. Se le atribuye a Giap la estrategia de guerra prolongada donde se combina un
ejército regular con fuerzas guerrilleras y el apoyo de las masas. (Giap, Vo Nguyen. Guerra del Pueblo Ejército del
Pueblo. Buenos Aires, Cienflores, 2013; Giap,Vo Nguyen. El hombre y el arma. Buenos Aires, La Rosa Blindada,
1968; Vo Nguyen Giap: el héroe de Vietnam y genio militar que humilló a occidente. Diario La Nación del 5 de octubre
de 2013; Vo Nguyen Giap, pequeño gran hombre del siglo XX. Agencia Prensa Latina, 5 de octubre de 2013).

- 25 -
Veamos algunas citas al respecto:

Mao:
La base teórica que guía nuestro pensamiento es el marxismo – leninismo.37

Lin Piao 38:


El camarada Mao Tse – T ung es el m ás grande marxista – leninista de nu estra época. H a
heredado, d efendido y desarrollado de manera geni al y creadora y en t odos sus aspe ctos el
marxismo leninismo, elevándolo a una etapa completamente nueva.39

Al igual que en el caso ruso, más que todo su desarrollo, nos interesan los principios teóricos
revolucionarios que surgen de este proceso histórico.

Revolución Cubana.

La influencia de la Revolución Cubana en el PRT – ERP fue muy grande. La imagen del “Che”
Guevara, como guerrillero heroico, también. Las publicaciones de la organización están llenas de
alusiones a esa revolución y a sus protagonistas.
A su debido tiempo analizaremos una particularidad de esta revolución que afecta este trabajo. La
Revolución Cubana tiene dos versiones: una real y otra mítica. La versión mítica contradice en
muchos pasajes a la real.40
En pos de extraer los principios revolucionarios inmutables o permanentes, a los que ya nos hemos
referido, nos ajustaremos a la versión real.

37
Ediciones en Lenguas Extranjeras. Citas del Presidente Mao Tse – Tung, Pekín, 1966, p. 1. Discurso de Mao Tse –
Tung. en la apertura de la Iº Sesión de la Asamblea Popular Nacional (primera legislatura) de la República Popular
China del 15 de setiembre de 1954.
38
Lin Piao. (Huangang 1908 – Mongolia 1971). Político y militar chino. En 1926 entró en el Partido Comunista.
Participó en la creación del Ejército Rojo (1927). En 1931 fundó con Mao la República Provisional Soviética. Durante
la Larga Marcha dirigió el I Cuerpo del Ejército. Ocupó Manchuria y, al mando del IV Ejército, entró en Pekín (1949).
Fue vicepresidente del Consejo Revolucionario Militar, viceprimer ministro y ministro de guerra. Máximo líder del
ejército chino, participó en la Revolución Cultural al frente de los guardias rojos. Enfrentado al aparato del partido,
murió al estrellarse el avión en que viajaba, aparentemente después de haber intentado un golpe de Estado. (Yao Ming
Le. Conspiración y muerte de Lin Piao. Barcelona, Argos Vergara, 1984).
39
Ediciones en Lenguas Extranjeras. Op. citada. Prefacio de Lin Piao a la segunda edición, p. 1.
40
Massot, Vicente. El cielo por asalto. Buenos Aires, El Ateneo, 2013, cap. I.

- 26 -
Finalmente se debe aclarar la razón por la cual no se toma a la Guerra de Vietnam como referencia
para este trabajo a pesar de las muchas alusiones que el PRT – ERP hizo sobre la misma.
La experiencia de la Guerra de Vietnam que el PRT – ERP tomaba en consideración, pertenecía a
una etapa específica del proceso revolucionario posterior al que hemos tomado como objeto de
estudio que es el de sus inicios. Esas enseñanzas estaban más referidas a una etapa avanzada donde
supuestamente un ERP plenamente desarrollado se enfrentara y venciera a las FFAA argentinas
provocando la intervención armada de los EEUU.
El PRT creía que luego de tomar el poder, o estar cerca de tomarlo, e imponer la Dictadura del
Proletariado (el gobierno que tiene la misión de borrar los últimos vestigios del poder burgués),
EEUU intervendría militarmente. En ese momento se aplicarían las enseñanzas de Vietnam.
También antes, cuando se abriera el frente rural en los montes tucumanos y el ERP se enfrentara
con el Ejército Argentino en esa geografía. El frente rural se abrió en la provincia de Tucumán en
1974. Si bien nos referiremos a ese episodio en la síntesis histórica del PRT – ERP, ese periodo es
posterior al tomado por la hipótesis de este trabajo.

2. Teoría de la guerra de Carlos Von Clausewitz (1780-1831).

a. Introducción.

Hemos afirmado que el pensamiento marxista no es ajeno a la teoría de la guerra de Clausewitz.


Agregamos también algunas frases elogiosas de Lenin hacia el militar prusiano.
De todas maneras se hace necesario preguntarnos si la teoría de Clausewitz es también aplicable a la
guerra revolucionaria teniendo en cuenta que ese fenómeno, tal como lo definimos, no existía
cuando se escribió de la Guerra.
Se puede responder que la teoría de Clausewitz sí es aplicable a la guerra revolucionaria por dos
razones:
La primera razón es que el autor, como dijo en el prólogo de su obra, pretendió indagar la esencia
de los fenómenos guerreros y señalar su enlace con la naturaleza de las cosas que lo constituyen.
Esa pretensión de indagar sobre los aspectos esenciales de la guerra ha permitido que la obra
trascendiera en el tiempo a pesar de todos los cambios que hubo en los conflictos bélicos.
De todas maneras es conveniente hacer un repaso de la misma para señalar, en ejemplos concretos,
aquellos aspectos que son aplicables al tipo de guerra que nos ocupa.

- 27 -
La segunda razón es que Clausewitz abordó un tipo de conflicto que tiene algunas similitudes con la
guerra revolucionaria y que él llamó La guerra del pu eblo o El pueblo armado. Se trata de las
conclusiones que extrajo sobre la participación del pueblo español en su lucha contra la invasión
napoleónica a su territorio.

Teniendo en cuenta que el objeto del presente estudio está referido a una cuestión política,
tomaremos de esta teoría de la guerra aquellos aspectos más cercanos a aquella ciencia como por
ejemplo las cuestiones generales de la guerra, su relación con la política, y la estrategia. Solo
cuando se requiera alguna explicación nos referiremos a aspectos tácticos o técnicos.
De la obra de Clausewitz veremos sintéticamente los siguientes temas:

- Sobre la naturaleza y la teoría de la guerra.


- La estrategia.
- El pueblo armado.

b. Sobre la naturaleza y la teoría de la guerra.

b.1.Aspectos generales.

El primer aspecto que llama la atención de la teoría de la guerra de Von Clausewitz es la definición
de guerra en la que ya había reparado Lenin.

Pero antes de formular su famosa definición, comienza con una serie de aproximaciones y
consideraciones que es conveniente mostrar.

La guerra no es otra cosa que un combate singular amplificado.41

La guerra es, pues, u n ac to d e fuerza para obligar al contrario al cumplimient o de nu estra


voluntad. 42

41
Clausewitz, Carlos. Buenos Aires, Círculo Militar, 1968, Tomo I, p. 27
42
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 28.

- 28 -
Muchas veces se ha confundido obligar al contrari o al cumplimiento de nuestra voluntad con su
aniquilamiento.
Si bien el aniquilamiento de las fuerzas enemigas asegura de manera contundente la imposición de
la voluntad del vencedor, no constituye el único medio para lograr ese fin.
El enemigo puede quedar indefenso sin que sus fuerzas hayan sido aniquiladas. Tal sería el caso en
que, seriamente debilitado material y moralmente, haya perdido la voluntad de continuar luchando.
Podemos dar un ejemplo relacionado con una revolución: la cubana.
En Cuba, a pesar de que el ejército de Fulgencio Batista43 no estaba aniquilado ni mucho menos y
de que las fuerzas de Castro todavía tenían que recorrer un tercio del camino existente entre Sierra
Maestra, su lugar de partida, y La Habana, Batista se dio a la fuga.
En este caso no hay aniquilamiento sino pérdida de la voluntad de lucha. Pérdida de la voluntad que
puede estar provocada por causas que no son solo de índole militar, como fue el caso cubano que
oportunamente veremos.

Al hablar de destrucción de fuerzas enemigas hemos de observar que nada nos obliga a limitar este
concepto simplemente a las fuerzas físicas, sino que, por el contrario, deben comprenderse en ellas
necesariamente las morales, puesto que ambas se penetran hasta en sus más pequeñas partes, y por
tanto, son en absoluto inseparables. 44

b.2.El fin político de la guerra.

Someter al enemigo a nuestra voluntad, dice Clausewitz, constituye el fin político de la acción
guerrera.45
El fin político es el motivo originario de la guerra.

La guerra es la simple continuación de la política con otros medios.46

43
Fulgencio Batista (1901 - 1973). (Ver Huberman, Leo y Sweezy, Paul. Cuba, anatomía de una revolución. Buenos
Aires, Palestra, 1961; Ramírez Vega, Norma; Cubría Vichot Julio; Rodriguez Cruz, Juan Carlos. ¿Porqué la Revolución
cubana.La verdadera historia de la dictadura de Fulgencio Batista. La Habana, Capitán San Luis, 2010).
44
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 73.
45
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 28.
46
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 51. La negrita es del autor de este trabajo.

- 29 -
Así vemos, pues, que la guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento
político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de la misma con otros medios.47

La definición de guerra se continúa con el tema de los medios.

Queda com o exc lusivo de la gu erra la pecu liar na turaleza d e sus m edios. P uesto qu e las
orientaciones y los propósitos políticos no están en oposición con estos m edios, podrá requerirlos
el arte de la guerra en general y el general en jefe en cada caso particular, y este derecho no es de
escaso valor; la fuerte reacción que en determinados casos ejerce n sobre las intenciones políticas
debe estimarse siempre y únicamente como una modificación de éstas, pues el propósito político es
el fin, la guerra el medio, y jamás pueden concebirse medios sin un fin.48

Ahora bien, el fin político que se desea alcanzar debe estar en relación a los medios que se
disponga.
Veamos:

Reflexionando que la guerra nace de un fin político, es natural que este prim er motivo que la ha
originado siga siendo el prin cipal punto de vista en su direcci ón. Pero el fin po lítico no es u n
tirano, debe adaptarse a la naturaleza de los medios, y por ello puede ser alterado con frecuencia,
mas siempre debe a tenderse a él preferente mente. La política penetra todo acto gu errero y ejerce
en él una constante influencia, en tanto que lo admita la naturaleza de las energías desplegadas en
la guerra.49

Trasladando estas reflexiones al ámbito de la guerra revolucionaria, no es posible aplicar la teoría


revolucionaria sobre la destrucción del poder estatal que ha si do creado por la clase dominante 50

sin evaluar los medios disponibles. Se deduce que la apreciación de la situación que respaldará la
decisión de dar comienzo al conflicto armado, es sumamente difícil. Si el fin político, como dice

47
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 51.
48
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 51.
49
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 50.
50
La frase completa de Lenin es: …si el estado es un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de
clase, si es una fuerza que está por encima de la sociedad y “que se divorcia más y más de la sociedad, resulta evidente
que la liberación de la clase oprimida es imposible, no solo sin una revolución violenta, sino también sin la destrucción
del aparato del poder estatal que ha sido creado por la clase dominante….(Lenin. El Estado y la Revolución. Obras
Completas, Tomo XXV, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 382.).

- 30 -
Clausewitz, no es un tirano y debe adaptarse a la naturaleza de los medios, la dificultad que presenta
la decisión de dar inicio a una guerra revolucionaria es poder mensurar los medios disponibles.
En una guerra clásica es posible conocer, con las imprecisiones lógicas, las capacidades de los
ejércitos en pugna y el poder de las respectivas naciones en mantener el esfuerzo de la guerra. En la
guerra revolucionaria, en cambio, las apreciaciones tienden a ser más imprecisas por el rol que
juega el factor ideológico. El factor ideológico es el que prioritariamente divide las aguas, o para
emplear un término más acorde a la guerra, diferencia al enemigo de la propia tropa. Pero en esa
circunstancia ¿Cómo saber la actitud de cada persona frente al gobierno que se pretende derrocar?
En caso de existir una situación de crisis que el gobierno no puede resolver (condición objetiva
según el pensamiento marxista) y que los revolucionarios estén debidamente organizados y hayan
conseguido cierto consenso social (condición subjetiva) ¿Cuáles son los apoyos reales con que
cuenta el sector descontento de la población? ¿Cómo evaluar la actitud de las masas frente al
conflicto y su proyección en el futuro? ¿Los simpatizantes reales y potenciales se convertirán en
militantes? ¿Cuál será, con el correr del tiempo, el grado de rechazo al régimen vigente? ¿Se podrá
captar para las fuerzas revolucionarias a miembros del ejército gubernamental? ¿En qué proporción
y a qué niveles jerárquicos? ¿Se ha apreciado convenientemente la calidad y la cantidad de la
llamada vanguardia revolucionaria? ¿Los llamados líderes políticos burgueses están convencidos de
sus decisiones, o dudan? ¿Cuál es su grado de liderazgo? ¿A quienes alcanza? ¿Han perdido
prestigio, hasta qué punto? ¿La burguesía está en capacidad de reponer esos líderes en caso de ser
necesario? Todas estas preguntas tienen una respuesta que no está dada por factores de índole
material que son mensurables, como por ejemplo las armas disponibles. La respuesta es de índole
espiritual y por lo tanto invisible a primera vista.
Clausewitz, en el punto XI, “Vuelve a presentarse el fin político”, del capítulo I del Libro I, dice:

…el fin político c omo motivo orig inario de l a guerra nos dará la norma así para el objeto que
pretende alcanzarse por m edio del acto gu errero, como para l os esfuerzos que deben realizarse.
(….)
Pero si el fin político vale como norma, es en cuanto lo concebimos ejerciendo su acción sobre las
masas que debe mover;….. Es fácil ver que por estas circunstancias pueden variar en absoluto los
resultados, según su influencia en los principios de refuerzo o debilitación de las masas.51

51
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 39.

- 31 -
Si bien el autor se basa sobre la experiencia de dos países enfrentados en una guerra clásica, el
concepto es aplicable a todo tipo de guerra: Según el fin político que se pretenda variará la reacción
de las masas. Y viceversa, la actitud de las masas frente a determinada situación condiciona el fin
político que se pretende alcanzar.
Trasladando el concepto al plano de la revolución la pregunta que surge inevitablemente es ¿las
masas han sido captadas para la causa revolucionaria? ¿hasta donde están dispuestas a llegar?
Retomaremos este tema en el presente capítulo, punto 3. Teoría de la revolución de Lenin.

b.3. La Guerra es un arte.

Hemos visto la definición de guerra, su íntima relación con la política y las dificultades a la hora de
apreciar el momento en que las hostilidades comienzan. Llegamos así al momento en que la guerra
debe ser dirigida.
Al respecto el autor expone una característica esencial de la guerra en relación a su conducción: la
guerra es un arte. Esto significa que siempre es posible innovar en la misma, independientemente de
ciertos principios existentes que se han repetido a lo largo de la historia militar. Esta característica
es aplicable también a la guerra revolucionaria, cuyos ejemplos históricos no desmienten el acierto
del general prusiano.

El autor divide el arte de la guerra en arte de la dirección y arte de la guerra propiamente dicho. El
arte de la dirección es el arte de servirse en la lucha de los medios dados. El arte de la guerra, en
cambio, se refiere a todas las actividades que son útiles para la comp leta formación de las fuerzas
combatientes, esto es, reclutamiento, armamento, equipo y ejercicio de las mismas.52
El primer caso, el de la dirección, está ligado a la lucha mientras que el segundo se refiere a la
preparación para la misma.
En la preparación para la guerra, o sea el arte d e la guerra, las actividades no son todas
estrictamente militares, tal el caso de la fabricación del armamento que escapa al ámbito del ejército
salvo en lo concerniente a la formulación de las necesidades y a la supervisión del producto
elaborado.
En cuanto a la formación del soldado, en cuanto a las actividades tendientes a convertir un
ciudadano en combatiente, la tarea es fundamentalmente del ejército, independientemente de la

52
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 146.

- 32 -
formación que ese ciudadano pueda traer del ámbito civil y que contribuye a su formación militar.
Por ejemplo, ciertas enseñanzas sobre los intereses nacionales, cierta disciplina, cierto conocimiento
de las leyes sobre la defensa nacional y cierto patriotismo.
Pero aún en ese caso la responsabilidad primaria en la formación de un combatiente recae
fundamentalmente en el ejército.
En la guerra revolucionaria, en cambio, la formación del combatiente revolucionario, requiere una
instrucción política y una instrucción militar, sin que se pueda precisar, previamente, cual es la más
ardua y la que lleva más tiempo.
La instrucción política consiste, primero, en dotar al hombre o la mujer (obrero industrial,
campesino, etc.)53 de conciencia de clase.
Ya nos hemos referido a este término pero vale reiterarlo. En el pensamiento marxista, tener
conciencia d e clase significa tomar conciencia que la liberación de la clase oprimida no se logra
con luchas reivindicativas, por ejemplo de tipo salarial; no se logra con la lucha sindical sino con la
lucha política, y ésta tiene por objetivo la toma del poder.
Esta toma de conciencia presupone entender que tarde o temprano, la lucha política desembocará en
una lucha militar, en violencia.
En el PRT sucedió que muchos militantes, sobre todo los que venían de Poder Obrero (PO), una de
sus raíces, entendían que la lucha política no debía transformarse en lucha armada, al menos
inmediatamente. Esto provocó conflictos internos y escisiones a las cuales nos referiremos en el
capítulo III. Síntesis de la historia del Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército
Revolucionario del Pueblo.
Es decir que dotar de conciencia de clas e en el más estricto marxismo – leninismo presupone
prepararse también para la lucha armada, además del conocimiento de esa teoría.
Una vez lograda esta conciencia, recién comienza la instrucción militar que generalmente debe
realizarse en la clandestinidad o con mayor libertad en un país amigo, como por ejemplo en Cuba en
el caso de muchos revolucionarios argentinos.54
La formación de un combatiente revolucionario, esto es su captación, su formación política y luego
su instrucción militar, nos da una pauta de la complejidad de la preparación de la guerra
revolucionaria. El simple rechazo a un régimen vigente, el descontento, no presupone el

53
Según los ejemplos históricos, las revoluciones marxistas que nos presenta la historia no han sido obra del
proletariado industrial como lo había anunciado Marx. Han participado en ella campesinos, pequeños burgueses,
intelectuales de clase media y hasta aristócratas, como en la revolución rusa, que por diversos motivos terminaron
rechazando el régimen vigente al cual supuestamente pertenecían.
54
El proceso no es esquemático pero en términos generales la preparación política precederá a la militar.

- 33 -
consiguiente reclutamiento de nuevos revolucionarios. Este fue un tema de debate en relación a los
acontecimientos que se denominaron “el cordobazo”, en 1969. La pregunta que surgió y que
analizaremos en el capítulo IV. La derrota del PRT – ERP: Las condiciones para la guerra
revolucionaria no estaban dadas, fue la siguiente: ¿Cuánto hubo de revolución y cuanto de simple
protesta al régimen en esa movilización?

c. La Estrategia.

c.1.Definiciones.

La dirección de la guerra, dice Clausewitz, es la disposición y dirección de la lucha.


Ahora, como la lucha consiste en un número determinado de hechos aislados o combates, deduce
dos acciones distintas a saber:

- La disposición y dirección de esos combates.


- La ligazón de esos combates para el fin de la guerra.

De estas dos acciones, a su vez, deduce la división entre Táctica y Estrategia.


El diccionario de la lengua trae las siguientes definiciones:

- Táctica: Conjunto de reglas a que se ajustan en su ejecución las operaciones militares.


- Estrategia: Arte de dirigir las operaciones militares.

En cierta medida estas definiciones nos dan una idea de la magnitud e importancia que separan
ambos conceptos.
Pero Clausewitz prefiere dar dos definiciones donde el combate, ya sea como fin o medio, es el
factor que las diferencia, veamos:

- Táctica, la enseñanza del empleo de las tropas en el combate.


- Estrategia, la enseñanza del uso de los combates para el fin de la guerra.55

55
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 147.

- 34 -
En el trabajo que nos ocupa, como ya hemos dicho, daremos prioridad a las decisiones estratégicas
por sobre las tácticas.

Sobre los Elementos de la Estrategia se afirma que las causas que modifican el empleo del combate
en la Est rategia pu eden div idirse, por razón de su carácter o í ntima nat uraleza, en grupos d e
distintas clases, a saber: morales, físicas, matemáticas, geográficas y estadísticas. 56

La primera clase está referida a las cualidades y acciones del espíritu; la segunda a la cantidad de
efectivos, armamento etc.; la tercera a lo que el autor llama la dirección de la línea de operaciones
y los movimientos convergentes o divergentes, en tanto que su naturaleza geom étrica tenga a lgún
valor para el cálculo; la cuarta a la influencia del terreno y la quinta a los medios de subsistencia.

Clausewitz, luego de hablar de la Estrategia en general y de los Elementos de la Estrategia, aborda


16 temas relacionados con el mismo asunto, a saber:

- Factores Morales.
- Principales potencias morales.
- Virtud guerrera del ejército.
- Intrepidez
- Perseverancia
- Superioridad numérica
- Sorpresa
- Astucia
- Reunión de fuerzas en espacio
- Unión de fuerzas en el tiempo
- Reserva estratégica
- Economía de fuerzas
- Elemento geométrico
- Sobre la suspensiones en la guerra
- Sobre el carácter de la guerra actual
- Tensión y tranquilidad.

56
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 267.

- 35 -
c.2. Los factores morales.

El autor colocó en primer lugar los factores morales porque constituyen la cuestión más importante
de la gu erra. So n los espíritus qu e p enetran ha sta e n el último det alle d e la g uerra y los que
primero se unen con estrecha afinidad a la voluntad que dirige y pone en movimiento toda la masa
de las fuerzas, formando por decirlo así, unidad con ella, que, a su vez, también es factor moral. Es
de senti r que pu edan su straerse al saber de los libros, p orque no se dejan tra ducir en cifras, ni
agrupar en clases, y requieren ser vistos y sentidos.57

…y b ien pu diéramos decir que l o físico (material) es la empuñadura de madera, mientras que lo
moral es el noble metal de la hoja; p or consiguiente, la verdadera y resplandeciente arma que hay
que manejar.58

Es muy importante la reflexión del autor de que los factores morales se pueden sustraer al saber de
los libros porque no se dejan traducir en cifras y requieren ser vistos y sentidos.
De los 16 temas que toma en relación a la estrategia ha colocado en primer lugar los factores
morales, los más importantes, y al mismo tiempo, los más difíciles de evaluar. Difícil problema a la
hora de comparar las fuerzas en pugna en una guerra revolucionaria donde la ideología y el factor
psicológico juegan un papel tan importante que pueden decidir el resultado de la lucha antes de que
ésta haya alcanzado todo su desarrollo.
Claude Delmas en su obra La Guerra Revolucionaria 59
dice que después de las bombas atómicas
sobre Hiroshima y Nagasaki, no pocos creyeron que la guerra entraba en una nueva era en la que los
“aprieta botones” reemplazarían a los combatientes. Pero bastó que en el mundo surgieran una serie
de conflictos que poco tenían que ver con la IIº Guerra Mundial, como los de Indochina o Argelia,
para que la opinión cambiara. “Pequeñas guerras”, en comparación, donde se combatía por medio
de elem entos aisl ados, atacando “ en det alle” el conjunto del d ispositivo en emigo, util izando
medios materia les sin relación con las nuevas posibili dades té cnicas, y dand o a la lucha un
significado ético. El puñal se ponía a la par de la bomba atómica. 60

57
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 271.
58
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 272.
59
Delmas, Claude. La Guerra Revolucionaria. Buenos Aires, Huemul, 1963.
60
Delmas, Claude. Op. citada, Introducción.

- 36 -
Proseguimos con Clausewitz.

c.3. Principales potencias morales.

Las principales potencias morales son:

- El talento del general en jefe.


- La virtud guerrera del ejército.
- El espíritu de colectividad del ejército.

Clausewitz afirma que no se puede determinar cual de estas cuestiones tiene mayor valor.
El talento del general en jefe tiene su mayor efectividad en aquellos lugares que por su geografía le
permiten un mejor control del conjunto. Por el contrario, la influencia de dicho talento disminuye en
terrenos montañosos o montuosos más propensos a la actuación de grupos aislados.
Luego, al referirse a que los ejércitos europeos han llegado casi todos al mismo grado de instrucción
y destreza, continúa afirmando que:

Es inn egable, pu es, qu e tal como están l as cosas hoy, queda un espaci o mayor al espíritu d e la
tropa y a su hábito de guerra. Un largo periodo de paz podría cambiar esto de nuevo.61

En cuanto a la virtud guerrera del ejército, afirma que la bravura y el entusiasmo pueden formar
parte de la virtud guerrera del ejército en tanto estas cualidades queden subordinadas a otras
exigencias más elevadas.
La bravura debe p erder la prop ensión en el individuo y sub ordinarse ella misma a exigencias d e
clase más elevada, como la obediencia, el orden, reglas, métodos, etc.62

En cuanto al entusiasmo da vida y anima el fuego de la virtud guerrera de una tropa, pero no
constituye una parte integrante y necesaria de ésta.63

61
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 277.
62
Clausewitz, Carlos. Op. Citada, p. 281.
63
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p.281.

- 37 -
La virtud guerrera del ejército nace cuando la bravura y el entusiasmo, además de subordinarse a la
obediencia, el orden, las reglas, los métodos, etc., dejan de ser cualidades del individuo para
convertirse en cualidades del ejército en su conjunto. El sujeto de la guerra, dice el autor, no es el
individuo sino el espíritu de colectividad del ejército. En la guerra revolucionaria el sujeto de la
guerra, similarmente, es el espíritu de co lectividad del ejército revolucionario al que se le debe
sumar la parte de la población que lo apoya. Este apoyo no puede faltar con lo cual el espíritu de
colectividad debe ser más amplio. La conformación de este espíritu más amplio presupone una tarea
tan o más importante que la instrucción militar del soldado revolucionario o guerrillero y está
íntimamente ligada a la obtención de las condiciones subjetivas para la revolución de la que hemos
hablado.

Este e spíritu de colectividad c onstituye, en lo q ue h emos llam ado virtud guerr era del ejército, el
enlace, el mortero que une todas las fuerzas eficaces del mismo. La virtud guerrera cristaliza en el
espíritu de cuerpo.64

Luego de una serie de consideraciones, el autor concluye diciendo:

La vir tud g uerrera d e un ejér cito es, po r consigu iente, u na de l as poten cias mor ales más
importantes e n l a guerra, y cuand o falta; o es s ustituida por el gen io del gen eral en jef e, o el
entusiasmo na cional, o suf riremos consecuen cias qu e no corresponderán a los esfuerzos
realizados. 65

Este espíritu sól o puede surgir de dos fue ntes, y éstas pued en producirse so lamente cua ndo
concurren ambas. La p rimera es una serie de guerras con felices resultados, la otra una actividad
de la tropa llevada con frecuencia a los mayores esfuerzos.66

Los conceptos de Clausewitz sobre los factores morales son aplicables a la guerra revolucionaria.
En el caso del talento del general en jefe, o del comandante, o del jefe, según la denominación que
se emplee, la influencia sobre el conjunto es la misma tanto en una guerra revolucionaria como en
una clásica, encontrando, en ambos casos, la dificultad de que al ir bajando en la escala jerárquica, y

64
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 282
65
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 284
66
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 285.

- 38 -
en determinadas circunstancias especiales, como pueden ser las geográficas, esa influencia
disminuye. Y si en esas circunstancias cobran mayor importancia los grupos aislados, por ejemplo
grupos guerrilleros, esto nos lleva a otro tema que es el de considerar la importancia que adquiere la
formación de quienes integran y conducen dichos grupos.
Las fuerzas revolucionarias tienen aquí un trabajo arduo porque de un hombre descontento con el
régimen vigente, supongamos un campesino, se debe formar un soldado o guerrillero. Su
descontento y su entusiasmo, como hemos visto, no son suficientes. Hay que dotarlo de una
formación militar que a su vez debe trascender la preparación individual para ir conformando la
virtud gue rrera de l ejército, en este caso el revolucionario. También hay que prepararlo
políticamente, aspecto que veremos al abordar la teoría de Lenin.

El pensamiento marxista también da una gran importancia a los factores morales y da por sentado
una superioridad moral del revolucionario porque lucha por una causa considerada superior como es
la liberación de la opresión y la construcción de un mundo justo.
La teoría marxista, basándose en que la historia de la humanidad es la de la lucha de clases y de que
siempre habrá una clase opresora y otra oprimida, adjudica a la clase opresora una lucha sólo en
defensa de sus privilegios y por ende una motivación menor que la de los oprimidos.
En cuanto al espíritu de cuerpo, tiene su justo término y sus desviaciones. Por ejemplo, el espíritu
de cuerpo de una compañía no debe afectar el del batallón o el del ejército al de la nación. Un
ejemplo de esta desviación se vio en el caso que nos ocupa. El ERP, en cierto momento, en
especial durante la llamada desviación militarista, (1971-1972) , que veremos en los capítulos III y
IV, pasó del espíritu de cuerpo a una deformación del mismo al punto que en los hechos se volvió
casi autónomo, incumpliendo con el principio de subordinación al poder político, es decir al PRT.

c. 4. La intrepidez.

La intrepidez es un noble resorte, dice Clausewitz, que eleva el alma humana por encima de los más
inminentes peligros.
Pero no surge en solitario, irreflexivamente, carente de orden y contra la subordinación.
Surge cuando premeditadamente y en base a un plan determinado se hace necesario correr un
riesgo.

- 39 -
Si bien es una virtud tanto del soldado como del jefe, es en este último donde cobra mayor
significación.
Tiene más importancia cuando, dentro del marco de la prudencia y del cálculo, acompaña la
decisión del conductor y provoca un cambio sustancial de la situación.
Un ejemplo de intrepidez fue la decisión que tomó Lenin de asaltar el poder en octubre 67 de 1917.
La decisión no estuvo exenta de peligros pero tampoco de cálculo. El ejemplo contrario, de
intrepidez como sinónimo de irreflexión, fue la decisión de la conducción del PRT – ERP de atacar
el Batallón de Arsenales 601 en diciembre de 1975 como veremos en el próximo capítulo.

c.5. La perseverancia y la astucia.

Sobre estos dos elementos no vamos a entrar en detalles porque su significado no necesita
explicación. Sólo agregaremos que son aplicables a cualquier tipo de guerra.

c.6. La superioridad numérica

La superioridad numérica, dice el autor, es el más general de los factores de triunfo.


Esto no quiere decir que la superioridad numérica sea un absoluto; los ejemplos de batallas ganadas
por ejércitos con efectivos inferiores o muy inferiores a los del enemigo son cuantiosos. Pero si se
hace abstracción de aquellos factores que permiten a un ejército pequeño vencer a uno más
numeroso como por ejemplo la virtud guerrera o el talento del general en jefe, la superioridad
numérica se vuelve decisoria.
En la guerra revolucionaria la superioridad numérica de las fuerzas revolucionarias es una
condición básica para que éstas alcancen el triunfo.
La fuerza revolucionaria, antes de llegar a formar un ejército regular que pueda enfrentar
abiertamente al ejército gubernamental, pasa por la etapa de la guerra de guerrillas. La fuerza
guerrillera, al no contar con la misma capacidad de las fuerzas legales, que disponen de soldados
capacitados y bien armados, debe recurrir a una metodología donde no se combate abiertamente.
La fuerza guerrillera tiene éxito si aparece sorpresivamente cuando las condiciones le son
favorables y luego se dispersa y desaparece, para volver a aparecer en una nueva circunstancia

67
Mes de octubre según el calendario ruso de la época.

- 40 -
propicia. Pero esa metodología solo es posible si tiene una población que la oculta y le proporciona
otra clase de apoyos.
Mao Tsé Tung decía que la relación entre la guerrilla y la población debía ser como la del pez y el
agua.68 Ese apoyo de la población presupone una superioridad numérica. Superioridad que no está
dada tanto por los efectivos guerrilleros armados como por el número de pobladores que los
apoyan. Y aunque esos pobladores no estén armados hay que contarlos como parte de las fuerzas
guerrilleras de la misma manera que en un ejército regular se cuentan los efectivos que no combaten
directamente pero sirven en un sinnúmero de actividades de apoyo. Por ejemplo de apoyo logístico.
Aunque el poblador comprometido con la guerrilla no esté uniformado y se encuentre disperso y
aparentemente fuera de una relación de mando y obediencia, su función es la misma que la que
tienen los elementos de apoyo de un ejército regular. Ahora, para que la fuerza guerrillera tenga ese
apoyo, para que la población sea realmente el agua del pez, la población tiene que haber sido
previamente ganada para la causa revolucionaria, tarea básica, importantísima sin la cual no hay
guerrilla con alguna probabilidad de triunfo.
En Clausewitz la superioridad numérica está referida a los efectivos de un ejército. ¿Porqué
entonces hablamos de superioridad numérica incluyendo a una población que no combate? Porque
en la guerra revolucionaria la población comprometida con la guerrilla sí combate , aunque no lo
haga directamente.

c.7. La sorpresa.

La sorpresa está ligada al objetivo de lograr una superioridad en el punto decisivo. Pero aparte de
ser un medio para la superioridad, puede considerarse como un factor independiente a causa de su
efecto moral. Puede lograr un alto grado de confusión y decaimiento en el ánimo del enemigo.
A pesar de su importancia, el autor agrega en los considerandos que estaría en un error el qu e
creyese que por este medio principalmente debe lograrse mucho en la guerra.69
Como el secreto y la rapidez son dos factores necesarios para lograr la sorpresa, ésta se da más en el
nivel táctico.
En el nivel estratégico es más difícil. Los preparativos para la guerra llevan mucho tiempo, la
reunión o los desplazamientos de un ejército se pueden percibir con mayor facilidad. Es muy raro

68
Mao Tse Tung. La Guerra de Guerrillas. Buenos Aires, Huemul, 1965, p. 128.
69
Clausewitz. Op. citada, p. 312.

- 41 -
que, por ejemplo, un estado sorprenda a otro con la guerra o con la dirección que va a tomar el
grueso de sus fuerzas.
Finalmente, el autor advierte que la sorpresa se logra siempre que se actúe estando en lo cierto, esto
es que no se apele, independientemente de la sorpresa, a una medida equivocada.
En la obra se dan algunos ejemplos no muy conocidos.
En la guerra revolucionaria también la sorpresa es mas factible de lograr en el nivel táctico que en el
estratégico.
Ejemplos: En China, Mao podía sorprender con pequeñas acciones guerrilleras pero no podía
ocultar la Larga Marcha a través de gran parte del territorio chino.
Podemos dar algún ejemplo relacionado con nuestro país. El ERP logró copar el Batallón de
Comunicaciones 141 en la ciudad de Córdoba en febrero de 1973. Sorpresa a nivel táctico que
colocó a esa organización como la más importante en el aspecto militar en el ámbito nacional y
regional. Pero, como dice Clausewitz, no se pueden pretender grandes resultados en el contexto
general de la guerra, solamente con la sorpresa. Es difícil que un ejército sorprenda a otro en el
nivel táctico tantas veces como para inclinar la guerra a su favor.
Un año y tres meses después del copamiento al Batallón de Comunicaciones 141, el ERP fue
sorprendido por una fuerte y preparada defensa en su ataque al Batallón Depósito de Arsenales 601
de Monte Chingolo, sufriendo su peor derrota militar.
La sorpresa es importante como recurso de una fuerza guerrillera, pero esa fuerza, al agrandarse
considerablemente o al ser reemplazada como fuerza principal por un ejército regular, ya no podrá
recurrir fácilmente a este método.

c.8. Reunión de fuerzas en espacio.

Clausewitz dice que la mejor estrategia es ser siempre lo suficientemente fuerte, tanto en absoluto
como en el puesto decisivo. Mantener las fuerzas reunidas es un precepto estratégico elevado.

Nada debe separarse de la masa principal como no sea exigido por un objeto imprescindible.(…..)
Entonces veremos también que este prin cipio no tendrá la s mismas aplicaciones en todas la s
guerras, sino que cambiarán según el objeto y medios empleados en cada una de ellas.70

70
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 325.

- 42 -
Tenemos aquí un principio que también es aplicable a la guerra revolucionaria especialmente en el
nivel táctico combinado con el factor sorpresa. Las fuerzas guerrilleras tratan de suplir las
deficiencias que pueden tener en equipamiento y preparación, reuniéndose subrepticiamente en un
lugar determinado para lanzar luego un ataque sorpresivo.

c.9. Unión de fuerzas en el tiempo.

El autor dice que si en el choque de dos fuerzas opuestas, la mayor destruye a la menor, se puede
establecer el principio de que siempre es necesario el empleo simultáneo de todas las fuerzas en vez
de hacerlo en forma sucesiva. Esto es así en el nivel estratégico, no así en el táctico.
Luego da un ejemplo, que no es necesario traducir, para aseverar el concepto de que la Táctica
puede emplear sucesivamente las fuerzas mientras que la Estrategia debe hacerlo simultáneamente.
El empleo simultáneo de las fuerzas en el nivel estratégico tiene otra razón. En el nivel táctico
puede determinarse sin grandes dificultades la fuerza necesaria para el éxito. Pero en estrategia no;
por lo tanto es conveniente emplear todo lo que se tiene.

La l ey que hemos inten tado e sclarecer es: Deb en emplearse sim ultáneamente t odas las fu erzas
disponibles, destinadas a un fin estratégico, y este empleo será tanto más completo cuanto más se
reúna todo en un momento y en un acto.71

Pero luego de decir esto Clausewitz afirma que hay sin embargo una acción sucesiva en Estrategia
que no se puede pasar por alto y es el constante despliegue de nuevas fuerzas: la Reserva
Estratégica.
Esta Reserva Estratégica está formada por tropas completamente frescas y que no han sido
utilizadas anteriormente. Vemos a continuación este concepto.

c.10. Reserva Estratégica.

También en Estrategia es necesaria una reserva, pero el empleo de la misma queda sujeta a la
misión impuesta y fundamentalmente al momento de la decisión. Una Reserva Estratégica pude ser,
según el empleo que se le dé, imprescindible, innecesaria o peligrosa. Una Reserva Estratégica que

71
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 337

- 43 -
falte en el momento de la decisión debería ser catalogada como peligrosa por haber sido empleada a
destiempo.
En la guerra revolucionaria la Reserva Estratégica está íntimamente relacionada con la obtención de
las condiciones subjetivas. Es decir que no se puede disponer de una reserva si no se logra
acrecentar cada vez más la conquista y la organización de las masas.
También, si se elude el momento de la decisión, el concepto de Reserva Estratégica, expuesto por
Clausewitz, abre la posibilidad de lo que luego se denominó la estrategia si n tiempo. 72 Esta
estrategia atemporal se identifica con una concepción final de la historia que también es propia del
pensamiento marxista. El final de la historia presupone la sociedad sin clases y por lo tanto sin
opresores y oprimidos. No importa cuanto dure la lucha si al final se llegará al paraíso terrenal sin el
opio de las religiones. Si hay un traspié en la marcha hacia el final luminoso, la lucha deberá seguir
tantas veces como sea necesaria. De eso se trata, en la concepción revolucionaria, la estrategia sin
tiempo.

c.11. Economía de Fuerzas.

La economía de fuerzas está relacionada con los tres temas anteriores: Reunión de Fuerzas en
espacio; Reunión de Fuerzas en el tiempo y Reserva Estratégica. El autor da algunos ejemplos para
explicar el concepto. Es un error emplear más fuerzas que las que exige la acción enemiga. Pero
también constituye un error mantener fuerzas inertes mientras las del enemigo actúan. De los dos
errores es más grave el segundo porque una acción propia aunque sea inoportuna obliga al enemigo
a distraer fuerzas.

c.12. Elemento geométrico.

Desarrollamos brevemente este elemento a título informativo porque no hace a la cuestión que nos
ocupa.
Este elemento ha sido considerado por algunos estudiosos como desechable de la teoría de la
guerra73 y el mismo Clausewitz limitó su importancia. La razón es que está relacionado con la
disposición geométrica que establecían las distintas partes de los ejércitos que se enfrentaban en la

72
Marini Alberto, Estrategia sin tiempo. Buenos Aires, Círculo Militar, 1971.
73
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 353, nota al pie.

- 44 -
antigüedad y en el siglo XIX. Pero la magnitud que cobraron el espacio y el tiempo en las guerras
posteriores hicieron superfluo este principio.

c.13. Sobre las suspensiones de la guerra.

Existen tres causas por las cuales se interrumpe pero no se detiene la guerra.
Ellas son:

- El temor y la responsabilidad.
- La imperfección de las apreciaciones y juicios humanos. (imposibilidad de poder apreciar en
toda su magnitud las capacidades del contrario).
- La fuerza de la defensa. (Que hace que el atacante no se sienta lo suficientemente fuerte para
vencerla).

El autor se refiere a la suspensión de la actividad bélica propiamente dicha. Queda claro que esta
suspensión no presupone la de la preparación para la guerra y mucho menos, en la guerra
revolucionaria, la suspensión de actividad política. Fundamentalmente aquella destinada a minar la
credibilidad del gobierno vigente y a sumar nuevos revolucionarios.

c. 14. Sobre el carácter de la guerra actual.

Clausewitz muestra su genio al comprender la nueva dimensión que había adquirido el fenómeno de
la guerra y su proyección en el futuro a partir del fenómeno de la nación en armas.
El autor dice que desde que la fortuna y temeridad de Bonaparte derrocaron todos los
procedimientos antiguos; desde que los españoles mostraron que a pesar de su debilidad, con
medios de insurrección provocaron grandes resultados (Guerra del Pueblo); desde que Rusia probó
que un reino de grandes dimensiones no era conquistable; desde que los prusianos pudieron
sextuplicar la fuerza de su ejército acudiendo a las milicias; quedó demostrado que:

el cora zón y el esp íritu de una naci ón forman un fact or importantísimo e n los produ ctos que
representan la fuerza nacional, guerrera y de combate.74

74
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 368.

- 45 -
Y agrega que no es de esperar que los gobiernos desaprovechen estos recursos en las guerras
futuras.
Dos consideraciones: la primera es que Clausewitz repara en un nuevo tipo de guerra que llamará El
Pueblo Armado o Guerra del Pueblo, basándose en la experiencia de la resistencia española frente a
Napoleón Bonaparte; guerra que tiene muchos puntos en común con la guerra revolucionaria del
siglo XX. La segunda consideración es que el corazón y el espíritu de una nación seguirán vigentes
después de las guerras napoleónicas y se trastocará en espíritu de clase u odio de clase en la guerra
revolucionaria referida, involucrando, aunque dividida, a toda o gran parte de una nación.

c.15. Tensión y tranquilidad.

El autor dice que en la mayor parte de las campañas militares el tiempo de suspensión y de descanso
es más largo. La tranquilidad o el equilibrio aparecen con la suspensión del acto guerrero.
Pero tan pronto como una de las dos partes se propone un fin positivo aunque sea preparándose y el
contrario se opone, surge una nueva tensión de fuerzas que dura hasta que se llega a la decisión.
El autor recuerda que las guerras anteriores a su tiempo se mantenían la mayor parte del tiempo en
estado de equilibrio o con tensiones más débiles. Vuelve a resaltar la nueva magnitud que
alcanzaron las guerras a partir de la Revolución Francesa.
Concluye el capítulo afirmando que la crisis o el estado de tensión es la verdadera guerra y el
equilibrio un reflejo de ella.
La guerra revolucionaria es un nuevo ejemplo de la magnitud que las guerras adquirieron después
de la Revolución Francesa y que Clausewitz percibió con lucidez. En ésta no existe la tranquilidad
puesto que aún sin el acto propiamente guerrero no ceja el cuestionamiento del sistema político y de
los valores culturales vigentes, la agitación, la protesta, etc.

d. El Pueblo Armado o Guerra del Pueblo.

Clausewitz aborda este tema luego de observar la resistencia del pueblo español ante la invasión de
las fuerzas napoleónicas.

- 46 -
La guerra del pueblo es, en la Europa civilizada, un fenómeno aparecido en el siglo XIX. 75

…es necesario obse rvar que una guerra del puebl o, en gen eral, debe ser c onsiderada como un a
consecuencia de la forma con la q ue el e lemento guerrero ha roto, en nu estros días, sus viejas
barreras artificiales, como consecuencia, como extensión y como refuerzo de toda esa fermentación
que nosotros llamamos guerra.76

La guerra del pueblo se caracteriza porque no existe una batalla decisiva.


Dice el autor: El (el pueblo armado) roerá los f undamentos del ejércit o en emigo, com o una
combustión lenta y gradual. Cómo él necesita tiempo para producir sus efectos….77

Para que la guerra del pueblo triunfe, agrega, debe combinarse con una guerra ejecutada por un
ejército permanente y todo debe estar concebido por un plan único.
Es de notar que en la guerra revolucionaria la estrategia es la misma ya que en una etapa más
avanzada de la guerra se crea un ejército regular a la par de las fuerzas guerrilleras.
Luego el autor da 5 condiciones para hacer eficaz la guerra del pueblo:

- La guerra deb e ser llevada hacia el i nterior d el país. (En el caso que ve Clausewitz, un
ejército enemigo invade el país. En la guerra revolucionaria el ejército enemigo, para los
insurgentes, ya está en el país y por lo tanto la guerra tiende a llevarse a todo el territorio
mientras las condiciones geográficas sean propicias).
- Una catástrofe única no debe bastar para sellar la suerte de la guerra. (Igual para la guerra
revolucionaria).
- El teatro de operaciones debe comprender una extensión considerable. (Igual para la guerra
revolucionaria).
- Las medidas tomadas deben corresponder al carácter nacional. (En la guerra revolucionaria
el carácter naciona l es reemplazado por la conciencia de cla se o el odio de clase de los
revolucionarios).

75
Clausewitz, Carlos. Op. citada, Tomo III, p. 261.
76
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 261.
77
Clausewitz, Carlos. Op. citada, p. 263.

- 47 -
- En general, que el país sea accidentado o ina ccesible, ya sea a causa de las montañas, de
los bosqu es, de l os pan tanos o en razón del modo par ticular de cu ltivos. (Podemos dar
muchos ejemplo: Vietnam, China, etc.).78

Son importantes las reflexiones sobre la forma de armar al pueblo. Dice que se debe hacer a partir
de pequeños destacamentos militares pero esto tiene un límite porque estos destacamentos no
pueden ser tan numerosos que resten fuerza al ejército permanente o regular.
En el caso de la guerra revolucionaria la tarea de “armar al pueblo”, esto es preparar grupos
armados, recae generalmente en una elite revolucionaria. Lenin al referirse a ese empleo de la elite,
decía que tenía el inconveniente de que importantes cuadros pasaban a la clandestinidad y
abandonaban el importante trabajo político.79 Aunque por razones diferentes el caso es el mismo:
“armar al pueblo” tiene la limitación del cumplimiento de otras prioridades.

e. Conclusiones.

La teoría de la guerra de Clausewiz es aplicable a la guerra revolucionaria. Es aplicable porque,


como dice el autor, y también Lenin y otros, la teoría es un estudio; no una doctrina. Y de la misma
se deducen principios y reglas que pueden ayudar a la inteligencia pero no dan una fórmula
algebraica utilizable en el campo de batalla. Y agrega que esos principios operan como trazos
generales de los movimientos más que un jalonamiento detallado del camino a seguir.
El primer aspecto aplicable al tema que nos ocupa es la definición de guerra como continuación de
la política por otros medios. Definición básica, nunca desmentida.
No puede haber guerra revolucionaria sin una política, pero la misma no puede entenderse como el
simple enunciado de una ideología o de determinados planes de gobierno opuestos al régimen
vigente. En la guerra revolucionaria prima el hombre antes que los grandes armas, entonces, la
política previa a las acciones armadas, debe basarse en la conquista de los hombres para una causa
casi religiosa en tanto que el marxismo predice un paraíso terrenal y la felicidad eterna.
A partir de esa política es posible, entonces, abordar el tema de la guerra, la concepción de la misma
como arte, y por ende la posibilidad de innovar, y su división en arte de l a dirección y arte de la
guerra propiamente dicho.

78
Clausewitz, Carlos. Op. citada, pp. 263-264.
79
Lenin. ¿Por donde empezar? Obras Completas. Tomo V, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 15.

- 48 -
Para Clausewitz, el arte de l a guerra está referido a la formación de las fuerzas combatientes, el
reclutamiento, equipamiento, ejercicios, etc. Parte de la base de que el recluta ya sabe porqué va a
luchar. En los principales ejércitos europeos de su época el sentido de pertenencia a un Estado y a
una nación no requerían explicación. Pero en la guerra revolucionaria, el hombre que se incorpora a
la lucha de los insurgentes requiere una preparación previa que no es militar. Requiere estar
convencido que el pueblo al que pertenece está fracturado en clases sociales irreconciliables de
opresores y oprimidos donde no es posible ningún entendimiento, tal la ideología marxista. Debe
tener conciencia de clase, un sentido de pertenencia distinto. La nación debe ser reemplazada por la
clase social, la proletaria, que solo puede alcanzar la felicidad si toma el poder político que no podrá
ser de otra forma que con la violencia. Ampliaremos estos conceptos en el próximo punto. (3.Teoría
de la revolución de Lenin).
El arte d e la guerra se convierte, de esa manera, en una actividad político – militar donde la
primera instrucción que recibirá el futuro guerrillero no será el manejo de su fusil.
En cuanto a la dirección de la guerra, como hemos visto, está referido al arte de servirse en la lucha
de los medios dados y está dividida en táctica y estrategia.
Dejamos de lado la táctica porque no hace al objeto de este estudio.
En cuanto a la Estrategia hemos señalados sus distintos aspectos y dimos algunos ejemplos afines a
la guerra que nos ocupa. No dimos un ejemplo por cada uno de los elementos de la Estrategia
porque consideramos que no todos necesitaban una explicación.
En el tema de la Reserva Estratégica vimos como Clausewitz implícitamente abre la puerta a lo que
luego se llamó estrategia sin tiempo.
Finalmente, el genio de nuestro autor aparece nuevamente al comprender la esencia de un nuevo
tipo de guerra que nace con la Revolución Francesa y se prolongará en el tiempo, al menos hasta
más allá de la IIº Guerra Mundial. Dentro de ese contexto observa y estudia el caso de la rebelión
española a Napoleón y escribe El Pueblo en Armas o Guerra del Pueblo con postulados que son de
aplicación a las guerras revolucionarias del siglo XX.

3.Teoría de la revolución de Lenin (1870 – 1924).

a. Generalidades.

- 49 -
Conviene repasar el basamento de esta teoría, que tiene en Marx y Engels sus inicios, antes de
desarrollar sus detalles.
La revolución marxista pretende nada más y nada menos que la liberación de la humanidad de la
opresión.
La historia de todas las sociedades hasta nuestros días, afirmaba Marx en El Manifiesto Comunista
es la historia de la lucha de clases.80 Las clases en pugna tuvieron a lo largo de la historia diversos
protagonistas: hombres libres y esclavos; patricios y plebeyos y finalmente burgueses y proletarios.
En todos los casos se trataban de opresores y oprimidos.
Pero la opresión no se ha ejercido individual o inorgánicamente. La opresión siempre se ha ejercido
a través de un órgano de dominación que es el Estado.
Lenin en El Estado y la Revolución cita estas frases de Engels extraídas de El origen de la familia,
de la propiedad privada y del estado:

Es (El estado ) más bien un pro ducto d e la sociedad cu ando l lega a un grado de desarrollo
determinado; es la co nfesión de que e sa sociedad se ha enred ado en un a irre mediable
contradicción cons igo m isma y está dividida por antagonismos irreconciliables, qu e es impotente
para conjurar. Pero a fin de que estos an tagonismos, estas clases con i ntereses ec onómicos en
pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en una l ucha estéril, se hace
necesario u n poder situ ado aparentemente por encima de la sociedad y l lamado a amortiguar el
choque, a mant enerlo en los límite s del “orden”. Y ese poder, nacido de la socie dad pero que se
pone por encima de ella y se divorcia de ella más y más, es el estado.81

A partir de este principio de Engels y del postulado de Marx que decía que el estado era un órgano
de dominación y opresión de una clase por otra, Lenin afirma categóricamente:

…si el estado es un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase, si es una
fuerza que está por encima de la sociedad y se divorcia más y más de l a sociedad, resulta evidente
que la liberación de la clase oprimida es imposible, no solo sin una revolución violenta, sino

80
Marx, Karl. El Manifiesto Comunista. Madrid, Sarpe, 1985, p. 27.
81
Engels. Federico. Origen de la Familia, de la Propiedad Privada y del Estado. Buenos Aires, Resto & Doeste.
Libreros - Editores, 1924. Citado por Lenin en El Estado y la Revolución. Obras Completas, Tomo XXV. Buenos Aires,
Cartago, 1958, p. 380.

- 50 -
también sin la destrucción del aparato del poder estatal que ha sido creado por l a clase
dominante y en el que toma cuerpo aquel divorcio.82

Lenin advierte sobre el error de pasar por alto que es necesario una revolución violenta y la
destrucción del Estado para lograr la liberación de la clase oprimida.
¿Porqué razón la necesidad de la violencia? Porque la clase opresora no está dispuesta a ceder el
poder y respalda al Estado con el ejército y la policía que son los instrumentos fundamentales de la
fuerza d el poder estatal.83 Los elementos armados de ese Estado no son el pueblo en armas ni la
organización espontánea de la población.
Esta teoría revolucionaria, como el mismo Lenin lo dice, no es un dogma sino una guía para la
acción.84 Pero como toda guía, permite realizar innovaciones siempre que se respeten ciertos hitos
que marcan una orientación general en el rumbo.

Nosotros no consideramos, e n ab soluto, l a teoría d e Marx como a lgo acabad o e in tangible.


Estamos convencidos, p or el contrario, de qu e esta teoría no ha he cho sino c olocar las piedras
angulares en la ciencia que los so cialistas deben impulsar en todos sentidos, siem pre qu e no
quieran quedar rezagados en la vida.85

A partir de esa realidad, Lenin comienza a delinear su teoría revolucionaria para la liberación de la
clase oprimida que tiene dos etapas. La primera es la conquista del poder y la destrucción del
Estado burgués. La segunda etapa es la instauración de la dictadura del proletariado, que si bien es
un Estado, su existencia es transitoria hasta tanto se eliminen los últimos vestigios del poder
burgués que significa, por ende, la eliminación de las clases sociales. Luego, por definición, al no
haber ya clases sociales, no hace falta un Estado para ejercer la dominación y la opresión de una
clase por otra. Entonces la dictadura del proletariado o Estado proletario se extingue.
Lenin aclara que el Estado burgués se destruye y el Estado proletario se extingue.
A los efectos del presente trabajo, a nosotros nos interesa la primera etapa de la revolución que
termina con la destrucción del Estado burgués.

82
Lenin. El Estado y la Revolución. Obras Completas, Tomo XXV, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 382. La negrita es
del autor de este trabajo.
83
Lenin. Op. citada, p. 383.
84
Lenin. La enfermedad infantil del izquierdismo. Obras Completas, Tomo XXXI, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 66.
85
Lenin. Nuestro Programa. Obras Completas, Tomo IV, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 209.

- 51 -
b. Condiciones para la revolución.

En el Capítulo I dijimos que las condiciones para la revolución eran de dos clases: objetivas y
subjetivas.
Lenin, al menos teóricamente, no contradijo a Marx en la definición que éste había hecho de las
condiciones objetivas de la revolución. Cuando las relaciones de producción y de cambio de una
sociedad, las condiciones en que se produce y se cambia, las relaciones de propiedad, la
organización de la industria, ya no se corresponden con el desarrollo de las fuerzas productivas,
están dadas las condiciones objetivas.
Recordemos lo que Marx decía al respecto:

Las relaciones burguesas de producción y de cambio, las relaciones burguesas de propiedad, toda
esta socieda d burguesa mo derna, que ha hecho surg ir como por enc anto tan pote ntes medios de
producción y d e cambio, se asemeja al mago q ue ya no e s capaz de dom inar las p otencias
infernales que ha desencadenado con sus conjuros.86

Como sabemos, en Rusia el sistema capitalista y la burguesía todavía no habían alcanzado un grado
de desarrollo como para que ese sistema entrara en crisis. En la práctica, en la realidad rusa, Lenin,
en cuanto a las condiciones objetivas, no se ajustó estrictamente a Marx y llevó a cabo una
revolución sin que esas condiciones, en su acepción clásica, estuvieran dadas. A partir de Lenin las
condiciones objetivas estarán dadas con sólo un estado de crisis, no necesariamente terminal, que el
Estado no puede solucionar .
En cuanto a las condiciones subjetivas las definió como el grado d e conciencia y de organización
de l as grandes masas d el prolet ariado. Esto significa que las condiciones subjetivas están dadas
cuando el proletariado ha comprendido que su liberación sólo es posible con la destrucción del
poder estatal vigente (proletariado con ciente) y que se ha organizado en vista de alcanzar ese
objetivo que significa también la toma del poder. Pero previamente hay que sortear algunas
desviaciones teóricas.

c. Dos desviaciones.

86
Marx, Karl. El Manifiesto Comunista. Madrid, Sarpe, 1985, p. 33.

- 52 -
Existen dos corrientes, dice Lenin, que se desvían del marxismo. Una es el revisionismo, también
llamado reformismo u oportunismo, y la otra el anarquismo.
Estas desviaciones son muy graves ya que su persistencia y difusión entre la clase obrera puede
significar el fracaso de la revolución.
La primera desviación, el revisionismo, o reformismo u oportunismo, nace de una tergiversación de
la teoría marxista elaborada por Eduard Bernstein 87
que deriva en el movimiento espontáneo y el
economismo o trade – unionismo (sindicalismo).
La tergiversación de la que habla Lenin consiste en negar el carácter revolucionario de la teoría
marxista y la dictadura del proletariado. Se pretende que el movimiento obrero cumpla sus objetivos
a través de reformas graduales dentro del sistema democrático burgués y no por una revolución.
Revolución que partiendo del principio de la existencia de una lucha entre clases irreconciliables
termina con la implantación de la dictadura del proletariado.88
El reformismo deriva necesariamente en el movimiento espontáneo y e l economismo. Al no haber
una conducción del proletariado hacia una lucha política consistente en la destrucción del sistema
burgués, la clase proletaria se moviliza espontáneamente en busca de mejoras salariales o de las
condiciones laborales (economismo). En esa lucha puramente sindical, el obrero entiende que su
adversario es el patrón, desconociendo, ignorando, que el adversario principal, el enemigo, es el
sistema político vigente. Pero no lo sabe y no lo puede saber porque sus dirigentes reformistas y no
revolucionarios, van a la zaga del movimiento obrero sin instruirlo y se enancan en él
(oportunismo).
El reformista no tiene nada que ver con el revolucionario. Existe entre ellos, dice Lenin, la misma
diferencia que en la Revolución Francesa había entre jacobinos y girondinos.89
El movimiento espontáneo no lleva a la revolución. Sin embargo Lenin no lo rechaza totalmente
porque considera que en el fondo, el “elemento espontáneo” no es sino la forma embrionaria de lo
conciente.90 Pero constituiría un grave error permanecer en esa forma embrionaria pues la misma
lleva a la subordinación de la ideología burguesa.91 ¿Porqué subordinación a la ideología burguesa?

87
Sobre las opiniones de las ideas de Bernstein ver Lenin. Comentario. S.N. Prokopóvich. El movimiento obrero en
occidente. Obras Completas, Tomo IV, Cartago, Buenos Aires, 1958, pp. 181-190; Comentario. Karl Kautsky. Obras
Completas, Tomo IV, Buenos Aires, Cartago, 1958, pp. 191-201; Nuestro Programa. Obras Completas, Tomo IV,
Buenos Aires, Cartago, 1958, pp. 208-212; Marxismo y revisionismo. Obras Completas, tomo XV, Buenos Aires,
Cartago, 1960, pp. 23-33; Las divergencias en el movimiento obrero europeo. Obras Completas, tomo XVI, Buenos
Aires, Cartago, pp. 339-344. etc.
88
Lenin. ¿Qué Hacer?. Obras Completas, Tomo V, Buenos Aires, Cartago, 1959, pp. 359-361.
89
Lenin. Op. citada, p. 363, nota al pié.
90
Lenin. Op. citada, p. 382.
91
Lenin, Op. citada, pp. 391-392.

- 53 -
Porque toda la lucha de los obreros se da sin afectar las bases del sistema político burgués e,
independientemente de toda protesta, se está reconociendo ese sistema que para el pensamiento
marxista debe ser destruido.
El movimiento conciente, en cambio, es el que plantea la lucha en el ámbito político, el que busca la
conquista del poder, destruyendo el sistema burgués.
La segunda desviación es el anarquismo que genera el terror excitante y el revolucionarismo.
El anarquismo o terror excitante son para Lenin expresiones violentas que no están subordinadas a
una teoría sólida, a un partido debidamente organizado, disciplinado y con un plan.
No rechaza la violencia porque la misma es parte de su doctrina, pero, siguiendo a Clausewitz, la
subordina a la política que no puede ser una mera reacción furiosa contra el régimen vigente.
Ese tipo de reacciones son las que se dieron en Rusia a fines del siglo XIX, cuando cierta
intelectualidad revolucionaria fracasó en su intento de captar a las masas y entonces apeló al
terror.92 Al carecer de bases políticas sólidas, el terror, por si solo condujo al fracaso de ese intento
revolucionario.93
Próximo al anarquismo se sitúa el revolucionarismo pequeño burgués. Está formado por pequeños
burgueses arruinados por el sistema capitalista. Pequeños propietarios que enfurecidos se lanzan en
contra del sistema vigente pero sin una adecuada organización y disciplina. Sus métodos son
similares a los del anarquismo por lo que podrían ser identificados como una variante del mismo.94

Veamos lo que decía Lenin, al respecto, en 1901:

En principio, nosotros nunca hemos renunciado ni podemos renunciar al terror. El terror es una de
las form as de acción m ilitar qu e pued e ser perfectamente aplicable, y hasta indisp ensable, en un
momento dado del co mbate, en un determinado e stado de l as fuerzas y en determinadas
condiciones (……)
Por otra parte, careciendo de un a org anización revolu cionaria central y siend o débiles las
organizaciones locales, el terror no puede ser otra cosa. Esta es la razón que nos lleva a declarar
con toda energía, que semejante medio de lucha, en las circunstancias actuales, no es oportuno, ni

92
Lenin comprendió por experiencia cercana la ineficacia de las organizaciones que apelaban al terror sin ser
políticamente importantes. Su hermano fue ejecutado por pertenecer a una de esas organizaciones que atentó contra el
Zar.
93
Lenin. ¿Qué Hacer?, pp. 480-481.
94
Sobre el revolucionarismo pequeño burgués ver. Lenin. La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo.
Obras Completas, tomo XXXI, Buenos Aires, Cartago, pp. 26-33.

- 54 -
adecuado a su fin; que sólo sirve para apartar a los militantes más activos de su verdadera tarea,
de la tarea más importante desde el punto de vista de l os intereses de todo el movimiento; que no
contribuye a desorganizar las fuerzas gubernamentales, sino las revolucionarias. (……)
Si en tales circunstancias, los revolucionarios más enérgicos pasan a la clandestinidad para
dedicarse al terror, ¿no se corre con ello el riesgo de debilitar precisamente aquellos
destacamentos de combate que son los únicos en los que se pueden cifrar esperanzas serias? ¿No
amenaza esto con romper los lazos de unión existente entre las organizaciones revolucionarias y
la masa dispersa de descontentos que protestan y quieren luchar, pero que son débiles
precisamente porque están dispersos? Y sin embargo esos lazos de unión son la única garantía de
nuestro éxito.95

También decía:

Sin negar para nada, en principio, la violencia y el terror, exigimos que se trabajara para preparar
aquellas formas de violencia que contaran con la participación directa de las masa s y aseguraran
esta participación. No cerramos los ojos a la dificultad de esta tarea….96

En cuanto al término terror excitante, Lenin afirma que es la hazaña individual llena de espíritu
combativo que hace vibrar las filas revolucionarias pero que en definitiva provoca una sensación
fugaz.

Pero, nosotros sabemos por el pasado y vemos en el presente que lo único que hace vibrar en todos
el espíritu de la lucha y el arrojo son las nuev as formas del movimiento de masas o el despertar de
nuevas capas de las masas a la lucha independiente.97

Tanto el economismo como el terrorismo rinden culto a la espontaneidad. Los econ omistas a la
espontaneidad de l movimie nto netam ente obrero, y los terroristas a la e spontaneidad de la
indignación más ardi ente d e los in telectuales que no sab en o no ti enen la posibil idad de li gar el
trabajo revolucionario al movimiento obrero para formar un todo.98

95
Lenin. ¿Por donde empezar?. Obras Completas, Tomo V, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 15. Le negrita es del autor
de este trabajo.
96
Lenin. Aventurerismo Revolucionario. Obras Completas, Tomo VI, Buenos Aires, Cartago, 1959, pp. 191-192.
97
Lenin. Op. citada, p. 190.
98
Lenin. ¿Qué Hacer?, p. 425.

- 55 -
Lenin también advierte sobre otras desviaciones, no ya en el plano ideológico, sino en el
metodológico. Se puede partir de una correcta interpretación del marxismo pero cometiendo dos
tipos de errores en cuanto a la aplicación de la teoría al trabajo revolucionario. Esos errores tienen
su origen en las limitaciones de organización del partido. En el primero, el partido, si no está
suficientemente desarrollado, pude terminar yendo a la zaga del movimiento obrero sin poder
conducirlo hacía una lucha política. En el segundo, el partido puede conducir el movimiento obrero
en la lucha política pero cometiendo apresuramientos irreflexivos.
El primer caso es el del partido en los comienzos de la revolución de 190599. El segundo caso sería
un asalto prematuro para tomar del poder, el ataque irreflexivo.

…una fu erte organ ización r evolucionaria es en absoluto nece saria, p recisamente para darle
estabilidad al movimiento y preservarlo de la posibilidad de ataques irreflexivos.(……)
Sólo una organización combativa centralizada, que aplique firmemente la política socialdemócrata
y que satisfaga, por decirlo así, todos los instintos y aspiraciones revolucionarios, puede preservar
al movimiento de un ataque irreflexivo.100

d. El partido.

La misión del partido es organizar la lucha de clases d el proletariado y dirigir esta l ucha, qu e
tiene por objetivo final la conquista del pod er político por el pro letariado y la orga nización de la
sociedad socialista.101
El partido es una elite dentro de la vanguardia. Como sabemos la vanguardia es el proletariado con
conciencia de clase.
Estos proletarios con conciencia constituyen la vanguardia de la revolución. Pero la vanguardia no
está constituida sólo por ellos. En ella juegan un papel importantísimo los intelectuales marxistas de
clase media que en definitiva serán quienes conducirán la revolución. Los grandes líderes
revolucionarios marxistas, Lenin, Trotsky, Mao, Castro, Guevara, etc., pertenecían a la
intelectualidad burguesa.

99
Lenin. ¿Debemos organizar la revolución? Obras Completas, Tomo VIII, Cartago, Buenos Aires, 1959, pp. 163-164.
100
Lenin. ¿Qué Hacer? Obras Completas, Tomo V, Cartago, Buenos Aires, 1959, p. 483.
101
Lenin. Nuestro Programa. Obras Completas, Tomo IV, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 209.

- 56 -
La histori a de todos lo s países atestigua qu e la clase obrera, ex clusivamente co n sus propias
fuerzas, solo está en condiciones de elaborar una conciencia trade-unionista (sindicalista), es decir
la c onvicción de que es necesario a gruparse en sindicatos, luchar contra l os patronos, reclamar
del gobierno la promulgación de tales o cuales leyes necesarias para los obreros, etc. En cambio la
doctrina d el socia lismo ha surgido de teorías filosóficas, h istóricas y económicas que ha n sid o
elaboradas por repre sentantes instruidos de la s clases poseedoras, por los intel ectuales. Por su
posición soci al también los f undadores del so cialismo cien tífico contem poráneo, Marx y Engels,
pertenecían a la intelectu alidad burguesa. Exactamente del m ismo modo, la doctrina teórica de la
socialdemocracia 102
ha surgido e n Rusia independientemente en absoluto d el crecimiento
espontáneo del movimiento obrero, ha surgido como resultado na tural e inevitable del desarrollo
del pensamiento entre los intelectuales revolucionarios socialistas.103

Pero estos intelectuales de clase media, burgueses, se consideran que forman parte de la vanguardia
cuando se han identificado con las aspiraciones proletarias y se han colocado, de algún modo, en el
punto de vista de esa clase.
El partido tiene múltiples tareas pero la primera es evitar las desviaciones doctrinarias que podrían
torcer el rumbo revolucionario. Para lo cual debe plantear una lucha teórica.

Sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco movimiento revolucionario. Nunca se insistirá lo
bastante sobre esta id ea en un tiem po en que a la préd ica en boga d el oportunismo va unid o un
apasionamiento por las formas más estrechas de la actividad práctica.104

A juicio nuestro, la falta de una teoría priva a una tendencia revolucionaria del derecho de existir y
la condena inevitablemente, más tarde o más temprano, a una catástrofe política.105

Menciona a Engels que reconocía que la socialdemocracia, además de plantear una lucha política y
una económica, debía realizar una lucha teórica. Engels recalcaba la importancia de la defensa de la
teoría poniendo como ejemplo a los obreros alemanes. Y señalaba, en comparación, el lento avance
del movimiento obrero inglés por su poca inclinación a las cuestiones teóricas; el desconcierto y la

102
Socialdemocracia es el nombre que se le daba al Partido Comunista en Rusia antes del triunfo de la revolución.
103
Lenin. Qué hacer?. Obras completas, Tomo V, Buenos Aires, Cartago, 1959, pp. 382-383.
104
Lenin. Op. citada, p. 376.
105
Lenin. Aventurerismo Revolucionario. Obras Completas, Tomo VI, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 185.

- 57 -
confusión sembrados por el proudhonismo106 entre los franceses y belgas; y la forma caricaturesca
que le había dado Bakunin107 entre los españoles e italianos.108
Pero además de evitar desviaciones, la fuerza revolucionaria debe agrandarse y fortalecerse,
comenzando por crear una dirigencia formada, fundamentalmente, por hombres entregados
profesionalmente a las actividades revolucionarias, cuya calidad debe ser permanentemente
mejorada.109
Luego hay que elevar el nivel de conciencia. No es cierto, afirma Lenin, que el desarrollo
económico y la lucha de clases por sí solas crean una conciencia de clase. La conciencia no surge
espontáneamente sino que es introducida por la dirigencia, por la intelectualidad. Y la cantidad de
obreros con conciencia debe ser permanentemente agrandada.
También hay que ir a todas las clases porque es importante explotar el descontento en todos los
ámbitos sociales. Esto no quiere decir que se conseguirán grandes resultados.
Contra la burocracia rusa se han rebelado sectores muy numerosos del pueblo ruso, dice Lenin,
pero..

a excepción del proletariado ninguno de esos sectores consentirá la plena democratización 110 de la
burocracia p orque todo s los dem ás sectores (burguesía, p equeña burguesía, “ intelectualidad” en
general tienen l azos que los li gan a la burocracia, porque todos esos secto res tien en un
“parentesco” con la bu rocracia r usa. (…..)Só lo el pr oletariado e s incondicionalmente h ostil al
absolutismo.111

Esto escribía en 1902. Si bien Lenin no va a cambiar sustancialmente esta idea tampoco va a dejar
de reconocer que las otras clases sociales pueden, en determinados momentos, querer el fin del
absolutismo y colaborar directa o indirectamente con la revolución. Por otro lado, la tarea del

106
Se refiere a Pierre Joseph Proudhon. (Proudhon Pierre Joseph. ¿Qué es la propiedad?. Buenos Aires, Hispamerica,
1984; Proudhon Pierre Joseph. El principio federativo. Buenos Aires, Utopía libertaria, 2008; Horowitz Irving Louis.
Los anarquistas. Tomo 1, Madrid, Alianza, 1990).
107
Bakunin y Proudhon, en tanto anarquistas, rechazaban al marxismo, fundamentalmente en lo concerniente a la
dictadura del proletariado y al carácter autoritario que ésta presuponía. Los marxistas, en contraposición, señalaban el
carácter utópico del anarquismo y el entorpecimiento que causaban a todo movimiento revolucionario por su
incapacidad organizativa. (Horowitz Irving Louis. Los anarquistas. Madrid, Alianza Editorial, 1990, tomo 1).
108
Lenin. ¿Qué Hacer?, pp. 377-378.
109
Lenin. Op. citada, pp. 470-471.
110
La lucha de clases del proletariado tenía, según Lenin, dos manifestaciones: socialista y democrática. La socialista
era la lucha contra la clase de los capitalistas. La democrática era la lucha contra el absolutismo, la cual trata de
conquistar en Rusia la libertad política y democratizar el régimen político y social de Rusia. (Lenin. Tarea de los
socialdemócratas rusos. Obras Completas, Tomo II, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 316.)
111
Lenin. Tareas de los socialdemócratas rusos. Obras Completas, Tomo II, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 325.

- 58 -
partido de “ir hacía otras clases” no significa que va a ocuparse de los problemas particulares de las
mismas sino coordinar los esfuerzos opositores y capitalizarlos.

Otro problema que se podía suscitar, y que Lenin vio en su momento, era que la dirigencia
partidaria corría el riesgo de no ir a la par del movimiento de las masas y por lo tanto ser incapaz de
conducirlo. En ese sentido podían ocurrir dos circunstancias: que el partido no lograra llegar a las
masas para despertarlas y conducirlas, o que las masas se movilizaran solas.
En una oportunidad y refiriéndose a este problema dijo no hay hombres y hay infinidad de hombres.
Quería decir que faltaban suficientes hombres en el partido para lograr captar y dirigir la infinidad
de hombres que se manifestaban en contra de la autocracia zarista.112
La masa espontáneamente incorporada debe ser organizada, instruida y dirigida por el partido. De lo
contrario puede ser arrastrada por toda clase de demagogos hacia otros fines. Y esa tarea es ardua.
Lenin no se cansará de repetir las palabras educar, organizar, disciplinar. En cuanto a la tarea de
“educar” hay que hacer una aclaración. No se trata de una actividad puramente teórica. En el
Informe so bre la Revolu ción de 1905 113
afirma que solo la lucha educa a la clase explotada, le
descubre la magnitud de su fuerza, eleva su capacidad, aclara su inteligencia y forja su voluntad.
Se deduce que se refiere a la lucha económica y fundamentalmente política que puede incluir la
lucha armada. No obstante hay que entender que una vez desatada la lucha armada queda poco
espacio para la preparación de la clase explotada en su etapa de formación política.
En plena revolución de 1905 dijo que si bien no se podía descuidar la constante instrucción y
educación sistemática de los conocimientos marxistas, en época revolucionaria, que es similar a la
época de guerra, la preparación es otra y más urgente.

En t iempo de guerra no hay más remedio qu e instruir a los recl utas inmediata mente ante de
lanzarlos a la batalla.114

De estos dichos se deduce que la preparación ideal del revolucionario es la que se hace antes de
iniciada la guerra revolucionaria que conduce al poder.

112
Lenin. ¿Qué Hacer?, pp. 474-475
113
Lenin. Informe sobre la Revolución de 1905. Obras Completas, Tomo XXIII, Buenos Aires, Cartago, 1957, pp. 238-
255
114
Lenin. Nuevas Tareas y Nuevas Fuerzas. Obras Completas, Tomo VIII, Buenos Aires, Cartago, 1959, pp. 207-218.

- 59 -
Sobre los conocimientos políticos a dar a los obreros dirá:

Y para suministrar a lo s obreros conocimientos políticos verdaderos, vivos, …es nece sario que
tengamos “hombres nuestros”, socialdemócratas, en todas partes.. Y nos hacen falta esos hombres
no solamente para la propaganda y la agitación sino más aún para la organización.115

En 1905, en plena revolución y al ver que los acontecimientos habían sobrepasado al partido
escribió:

Pero, i ncondicionalmente, organizar, organizar, y siempre orga nizar; organizar cien tos de
círculos.116

Lenin también hablaba de formar círculos en todos los ámbitos de la vida política y social que
colaboraran directa o indirectamente con la oposición al régimen autocrático. Como este régimen
había limitado las libertades individuales, generalmente prohibiendo toda participación política,
Lenin dividió el trabajo partidario en clandestino y legal. En el caso de Rusia, recomendaba que los
miembros del partido crearan diversa organizaciones pero que luego se dedicaran a las clandestinas,
delegando responsabilidades en el caso de las legales. De todas maneras esto no fue muy estricto.
En algunos casos ciertas actividades legales fueron más importantes. Por ejemplo, cuando el Zar
permitió la Duma (El Parlamento Ruso). A pesar de las limitaciones que esa Duma tenía, Lenin
consideraba que había que aprovecharla participando en ella. Si bien por allí no pasaba el camino al
poder, no dejaba de ser una tribuna para protestar y difundir el ideario revolucionario.

El partido es la conducción de una fuerza revolucionaria que no necesariamente puede estar


formada sólo por la vanguardia, por los proletarios con conciencia d e clase. La experiencia le
enseñó a Lenin que esa fuerza podía estar acompañada por proletarios sin conciencia y por
elementos de otras clases sociales como podrían ser los pequeños burgueses.117
Los proletarios sin conciencia o los campesinos que no han despertado a la revolución, por ejemplo,
no constituyen, ciertamente, la vanguardia, pero pueden contribuir al esfuerzo revolucionario por
distintos motivos, veamos:

115
Lenin. ¿Qué Hacer?, p. 436.
116
Lenin. Carta a A.A. Bogdanov y S.I. Gusiev. Obras Completas, Tomo VIII, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 142.
117
Lenin. Aventurerismo Revolucionario. Obras Completas, Tomo VI, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 195.

- 60 -
La lucha puramente sindical del obrero sin conciencia de clase tiene su importancia porque suma al
descontento y además de esa práctica se puede pasar, eventualmente, a una etapa superior de
conciencia.
En cuanto al campesino, los hay de dos clases: asalariado y con tierra. Es más confiable para la
revolución el que solo dispone de un salario. El que tiene tierra, por ejemplo una pequeña parcela,
defenderá la propiedad privada, pero si sufre las penurias propias del pequeño productor
seguramente tendrá motivos para oponerse a la política gubernamental en esa área.118 El caso del
campesino propietario es similar al del pequeño burgués que ha sido perjudicado el sistema. Éste,
probablemente apueste a la revolución pero sin abandonar las características propias de su clase
social.
La guerra civil entre rojos y blancos le dejó a Lenin la experiencia de que había que apelar a todas
las fuerzas disponibles aunque las mismas no fueran ideológicamente afines.
Por ejemplo, del triunfo sobre Kolchak, el general del Ejército Blanco que operaba desde Siberia,
sacó esta conclusión:

Tenemos derecho a extraer de ello (del triunfo sobre Kolchak) una conclusión que es esencial para
nosotros y que debe guiarnos en to da nuestra actividad: triunfa la clase que puede conducir tras
de sí a la masa de la población.119

Y luego agregó que la clase obrera había podido crear el Ejército Rojo con hombres que en su
mayoría no pertenecían a ella porque supo conducir y convertir en aliados a trabajadores vinculados
a la pequeña economía, al régimen de propiedad y a la libertad de comercio, es decir a pequeños
burgueses.

Tal es la base de todo lo que h emos logrado du rante estos dos añ os. Y esta enseñanza es la qu e
debemos tener presen te más que ninguna o tra, de la que d ebemos acordarnos por en cima de
cualquier otra, en nuestro trabajo posterior, en toda nuestra actividad…120

118
Lenin. Proyecto de Programa de nuestro Partido. Obras Completas, Tomo IV, Buenos Aires, Cartago, 1958, p. 244.
119
Lenin. VIII Conferencia de Rusia del Partido Comunista Ruso. 2-4 de diciembre de 1919. Obras Completas, Tomo
XXX, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 173. (La negrita es del autor de este trabajo).
120
Lenin. Op. citada. p. 174.

- 61 -
Entonces la fuerza revolucionaria no está formada solamente por una elite, la llamada vanguardia.
Ésta, a través del partido, debe conducir a las masas, debe obtener la aceptación de las mismas. Al
igual que un ejército, la vanguardia no se concibe si detrás no viene el grueso y la reserva. Si la
vanguardia no logra arrastrar tras de sí a las masas, entonces no habrá consenso o para citar a
Clausewitz, no habrá superioridad numérica.
En síntesis, la tarea del partido es educar, disciplinar, organizar, y conducir, no solo a los obreros
sino a los miembros de las otras clases en la medida que se pueda. Y coordinar las acciones de todas
las organizaciones del territorio ruso. Esa coordinación presupone centralizar algunas actividades y
descentralizar otras. Y como muchas de esas actividades están prohibidas, el partido debe actuar
preservando a sus miembros cuya formación ha significado tiempo y esfuerzo.

e. El uso de la violencia.

Lenin afirma que el triunfo de la clase proletaria no es posible sin una revolución violenta y la
destrucción del estado burgués. También que la revolución es una guerra.

La revo lución es una g uerra. Es d e todas las guerras que conoce la historia, la única legítima,
legal, justa y realmente grande.121

…las guerras c iviles t ambién son guerra s. Quién admita la lucha de clases no pued e m enos de
admitir l as guerras civiles, que en t oda sociedad de clases represe ntan la continuación, el
desarrollo y el recrudecimiento - n aturales y en de terminadas ci rcunstancias inevitables- de la
lucha d e clases. Todas las g randes revoluciones lo confirman. Negar las gue rras civiles u
olvidarlas sería caer en un oportunismo extremo y renegar de la revolución socialista.122

Una clase oprimida que no aspirase a aprender el m anejo de las armas, a tener ar mas, esa clase
oprimida sólo merecería que se la tratara como esclavos. Nosotros, si no queremos convertirnos en
pacifistas burgueses o en oportunistas, no podemos olvidar que vivimos en una sociedad de clases,
de la que no hay ni puede haber otra salida que la lucha de clases.123

121
Lenin. Jornadas Revolucionarias. Obras Completas, Tomo VIII, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 103.
122
Lenin. El Programa Militar de la Revolución Proletaria. Obras Completas, Tomo XXIII, Buenos Aires, Cartago,
1957, pp. 76-77.
123
Lenin. Op. citada, p. 78.

- 62 -
Las revoluciones presuponen una guerra, tal el caso de la Revolución Francesa y de la Revolución
Rusa. Las guerras napoleónicas, por ejemplo, son para Lenin, guerras revolucionarias porque se
llevaron a cabo para proteger y consolidar la revolución de 1789, revolución burguesa en contra del
absolutismo. Será también una guerra revolucionaria la que se dará entre blancos y rojos en Rusia
después de la toma del poder en 1917.
Lenin afirma que la revolución es una guerra y, coincidiendo con Clausewitz, que la guerra es la
continuación de la política por otros medios.
Es decir que la guerra está subordinada a la política. Luego, queda por indagar como es esa
subordinación en un proceso revolucionario; cuales son los parámetros que en el ámbito de una
política revolucionaria determinan, condicionan, las acciones armadas que fatalmente van a
producirse.
La primera respuesta la da Lenin al rechazar el empleo del terror si se da cuando la organización
revolucionaria es todavía débil y que por esa razón se necesita que los revolucionarios trabajen en
afianzar la vinculación con los descontentos que se encuentran dispersos.
En 1901 y en 1902, cuando escribe ¿Por donde empezar? y ¿Qué Hacer?, respectivamente, expresa
su preocupación por las acciones armadas, incluyendo el terror, que se dan cuando la organización
revolucionaria es débil y cuando no existe una adecuada vinculación con las masas.124

Veamos lo que decía en 1901.

Cabe preguntarse: ¿podemos nosotros en el momento actual llamar a semejante asalto? Rabócheie
Dielo 125
, por l o visto, c ree qu e sí. Al menos exclama: “¡Formad en c olumnas de asalto!”. Pe ro
también esto es un desatino. La masa principal de nuestras fuerzas de combate son los voluntarios
y los insurrectos. Có mo ejé rcito regular n o ten emos más que unos c uantos pequ eños
destacamentos, y aún éstos sin mo vilizar, sin re lación entre sí, destacamentos que ni siqu iera
saben, e n g eneral, formar e n co lumnas m ilitares y menos aún en columnas de asalt o. En tales
circunstancias, para todo aquel que sea capaz de abarcar con la mirada las condiciones g enerales
de nuestra lucha, sin dejar de ten erlas presentes en cada “vira je” de la marc ha histórica de los
acontecimientos, deb e ser claro qu e nuestra cons igna en el m omento actua l no puede ser “ ir al
asalto”, sino “organiza r debidamente el asedio de la fortaleza enemiga”. En ot ras palabras: la
124
Lenin. ¿Por donde empezar? p. 15 y ¿Qué Hacer? p. 425.
125
Una publicación revolucionaria de la época.

- 63 -
tarea inmed iata de nu estro partido no debe ser la de ll amar al ataque, ahora mismo, a todas l as
fuerzas con que cu enta, sino llamarlas a con stituir una organización revo lucionaria capaz de
unificar todas las fuerzas y de dirigir el movimiento no sólo de palabra, sino de hecho, es decir que
esté lis ta p ara apoyar toda pr otesta y toda exp losión, apro vechándolas pa ra multip licar y
fortalecer los efectivos que han de utilizarse para el combate decisivo.126

Y luego en 1902:

Pero siempre han creído y continúan creyendo (los socialdemócratas rusos), que esta lucha no debe
ser llevada por con jurados, si no p or un partido rev olucionario qu e se apo ye en el m ovimiento
obrero. Opinan que la lucha contra el absolutismo no debe consistir en organizar conjuras, sino en
educar, disciplinar y organizar al proletariado, (…..…..).
Pero discurrir de antemano sobre el medio a que recurrirá esta organización para asestar un golpe
decisivo al absolutismo, ….. discurrir de a ntemano sobre esto y decidir en el momento actual esta
cuestión sería hu eco doctrinarismo. Se parecería al caso d e unos generales qu e se reunieran en
consejo militar antes de reclutar a la tropa, d e movilizar la y d e ponerla en ma rcha c ontra el
adversario.127

Justamente, es la relación del partido (el organismo de conducción revolucionaria) con las masas, lo
que determina las acciones armadas: el momento, el tipo y la magnitud de las mismas.
Las acciones armadas están determinadas por la relación dialéctica que existe entre el partido y las
masas.
¿Cómo es esa relación dialéctica? Veamos un ejemplo. El partido “despierta” a las masas, o parte de
ellas, que comienzan una lucha sindical, económica. Este primer movimiento de las masas obliga al
partido a trabajar en otra dimensión y a emprender un nuevo trabajo que es el de llevar el
movimiento de las masas, de la lucha sindical a la política. La lucha política es más compleja y
requiere un perfeccionamiento de la organización revolucionaria para poder intensificar el trabajo
sobre las masas. Luego, cuando éstas han adquirido suficiente experiencia en la lucha política, el
partido debe dar otro salto cualitativo para preparar a las mismas en las acciones armadas. Y así
sucesivamente hasta la toma del poder. Hay que aclarar que el ejemplo es esquemático porque la

Lenin. ¿Por donde empezar?. Obras Completas, Tomo V, Buenos Aires, Cartago, 1959, p. 16.
126

Lenin. Tareas del los socialdemócratas rusos. Obras Completas. Tomo II, Buenos Aires, Cartago, 1958, pp. 329-
127

330.

- 64 -
experiencia, especialmente la de la Revolución Rusa, demuestra que los límites entre las diferentes
etapas: despertar a las masas, lucha sindical, lucha política, lucha armada y las etapas de esta última,
no son muy claras porque pueden darse con cierta superposición.
Es muy probable que un movimiento puramente sindical, que no se ha elevado al plano de la lucha
política, no apruebe una acción armada. Pero si las masas ya han entrado en la lucha política y a su
vez están conducidas por el partido, probablemente apoyarán las acciones armadas que en ese caso
estarían justificadas desde el punto de vista de los revolucionarios.
Esto no quiere decir que en el inicio de un proceso revolucionario no vayan a existir acciones
armadas. En alguna oportunidad se criticó a Lenin con el argumento de que las acciones armadas
desorganizaban el partido. A esto respondió que lo que desorganizaba no era la acción armada, en sí
misma, sino la incapacidad del partido de ponerse a la cabeza del movimiento de las masas y
dirigirlas llevándolas de la propaganda a la agitación y de la agitación a la insurrección armada.
El partido “desorganiza”, decía Lenin, si no ha sido capaz de preparar esos saltos en la escalada
revolucionaria.
Las acciones armadas, entonces, pueden existir desde el inicio de ese proceso, tal la experiencia
rusa, pero serán menores, y cobrarán mayor magnitud recién cuando crezca la fuerza revolucionaria,
y las masas, organizadas y dirigidas por el partido, alcancen otra dimensión en su lucha. Tal fue el
caso ruso donde las manifestaciones de violencia en 1901 tenían poco que ver con las de 1919 en
plena guerra civil entre blancos y rojos.
¿Cuál fue el factor que permitió a los revolucionarios elevar el nivel de violencia? Sin duda el
mayor poder que fueron adquiriendo y que estaba relacionado con la conquista y el control de las
masas.
Existe una excepción a la afirmación de que la magnitud de las acciones armadas está dada por el
grado de evolución del movimiento de las masas y la capacidad del partido para conducirlas.
Esa excepción fue la Revolución de 1905. A pesar de que en ese momento los bolcheviques, el ala
leninista del partido socialdemócrata, no eran muy fuertes políticamente hablando, Lenin aprobó la
participación de los mismos en algunas insurrecciones armadas, como la de Moscu en diciembre de
ese año y que terminó con la derrota de los revolucionarios.
¿Cuál fue la razón para que Lenin aprobara esa acción cuando los bolcheviques no estaban a la
cabeza de esa revolución?
Sobre la Revolución de 1905 dijo:

- 65 -
fue democrático - burg uesa porqu e el ob jetivo inmediato q ue se prop onía, y qu e p odía alcanzar
directamente con sus p ropias fu erzas, era la re pública d emocrática, la jornada d e 8 horas y la
confiscación de los inmenso s latifundios de l a nobleza, medidas toda s e llas qu e la revol ución
burguesa de Francia llevó casi plenamente a cabo en 1792 y 1793.128

Y como el triunfo de la burguesía sobre la monarquía absoluta era el paso previo a la revolución
proletaria contra la burguesía, había que procurar ese triunfo, aunque no fuese propio.
La Revolución de 1905 dejó a Lenin tres importantes conclusiones referidas a la lucha armada.
La primera ya la hemos vistos. Se refería a que el partido debía conducir a las masas. En 1905 el
partido fue sobrepasado por las masas y no las condujo.
La segunda conclusión era que el ejército revolucionario se iba a formar con los elementos
revolucionarios ya existentes en el ejército y la armada del Zar. Los numerosos motines que se
dieron en las unidades militares, especialmente en el acorazado Potemkin,129 de la flota del Mar
Negro, llevaron a Lenin a ese pensamiento.
La tercera conclusión era que…

La verdad era educación d e las masas no pu ede ir n unca s eparada de la lu cha polít ica
independiente, y sobre todo, de la lucha revolucionaria de las propias masas. Sólo la lucha educa a
la clase explotada, sólo la lucha descubre la magnitud de su fuerza, amplía sus horizontes, eleva su
capacidad, aclara su inteligencia y forja su voluntad.130

Estas afirmaciones, no obstante, hay que entenderlas a la luz de otros parámetros dados por Lenin.
Sin duda la lucha es la verdadera educación, como lo es toda educación cuando se completa con la
etapa práctica. Pero las masas no pueden entrar a la lucha, la lucha armada, directamente, si
previamente no han pasado por determinadas etapas de formación y de otras luchas que
generalmente no son armadas.
En cuanto a la moralidad de las acciones armadas, afirma que cuando la agudización de la crisis
económica y política lleva la lucha de clases hasta el nivel de la guerra civil, el marxista se halla
obligado a colocarse en el punto de vista de esa guerra.

128
Lenin. Informe sobre la Revolución de 1905. Obras Completas, Tomo XXIII, Buenos Aires, Cartago, 1957, p. 241.
129
Lenin. Op. citada, pp. 245-247.
130
Lenin. Informe sobre la Revolución de 1905. p. 243.

- 66 -
Y desde el punto de vista del marxi smo está totalmente fuera de lugar todo lo qu e sea condenarla
en el terreno moral.131

Es decir que son las cuestiones prácticas del proceso revolucionario, y su repercusión, las que, en
definitiva, determinan la “moralidad” de tal o cual hecho de violencia.
Recordemos que la violencia es un factor esencial en el pensamiento marxista – leninista ya que la
toma del poder no será posible sin ella.
También hace hincapié en que las formas de lucha son variadas, no hay que descartar ninguna y que
pueden aparecer nuevas y desconocidas.
El marxismo, dice, no se ata a ninguna forma de lucha específica, tampoco a las ya existentes sino
que reconoce la inevitable necesidad de formas de lucha nuevas, desconocidas para quienes actúan
en un periodo determinado.132
Haciendo un recuento de las formas de lucha que se dieron en el proceso de la Revolución Rusa
hasta 1906, dice que hubo huelgas económicas de los obreros (1896-1900); manifestaciones
políticas de obreros y estudiantes (1901-1902); motines campesinos (1902); huelgas políticas de
masas combinadas con diversos modos de manifestaciones (1902); huelgas políticas con luchas de
barricada (octubre 1905); insurrección armada (diciembre 1905); lucha pacífica parlamentaria
(abril-junio 1906); insurrecciones militares parciales (junio 1905 – julio 1906) e insurrecciones
parciales de campesinos (otoño 1905 – otoño 1906).133
Refiriéndose a la guerra de guerrillas (podría ser para todo tipo de acción armada) dijo:

…..el partido del proletariado no debe nunca considerar la guerra d e guerrillas como el ún ico, ni
siquiera como el fundamental medio de lucha. Sino que debe sup editarse a otros, debe guardar la
necesaria proporción con los principales medios de lucha , debe ser ennoblecido por la influ encia
educadora y organizadora del socialismo..134

Finalmente, es de considerar la íntima relación que existe entre las acciones revolucionarias
armadas y no armadas. Esa relación está dada porque todas las actividades no armadas como la
propaganda, la agitación, las huelgas, la actividad parlamentaria (cuando es posible), la educación,

131
Lenin. La Guerra de Guerrillas. Obras Completas. Tomo XI, Buenos Aires, Cartago, 1960, pp. 213-214.
132
Lenin. Op. citada, p. 207.
133
Lenin. Op. citada, p. 209.
134
Lenin. Op. citada, pp. 215-216.

- 67 -
la organización, etc., conducen, en última instancia, por doctrina, a la violencia. No es casual que
Lenin, muchas veces, emplee términos militares para referirse a actividades que, sin embargo, no lo
son. Por ejemplo, cuando en ¿Por d onde empezar?, párrafo que transcribimos, dice que hay que
organizar debidamente el asedio a la fortaleza enemiga, de ninguna manera se está refiriendo a un
sitio militar sino a actividades como huelgas, protestas, agitación etc., que contribuyen a deteriorar
el poder del gobierno vigente.
No obstante esta íntima relación, se percibe en la obra de Lenin la subordinación de la actividad
militar a la política. Esto significa que cada acción armada debe responder a las políticas del partido
que incluyen la aprobación o al menos la no reprobación de las masas porque las mismas son objeto
de captación para engrosar las filas revolucionarias.

f. Los soviets.

Los soviets aparecieron por primera vez durante la Revolución de 1905. De acuerdo a la definición
de Lenin, son organizaciones de masa que constituyen un gobierno provisional revolucionario.135
Los primeros soviets o consejos de obreros surgieron durante la revolución de 1905. El soviets de
Petrogrado, en esa oportunidad, fue dirigido por Trotsky. Los primeros soviets tuvieron
momentáneamente una gran importancia y hasta el gobierno del Zar los tuvo en cuenta. Bastaba una
orden de ellos para inmovilizar, por ejemplo, el tráfico ferroviario. Su duración fue muy corta ya
que en noviembre de 1905, con el fracaso de la revolución, fueron disueltos y sus dirigentes
encarcelados o deportados a Siberia.136
Los soviets también necesitan un dominio territorial sobre el lugar donde van a actuar que sólo lo
pueden ejercer con el respaldo de un elemento armado. Este era el pensamiento de Lenin según la
experiencia de 1905 donde en algunas ciudades conquistadas por los revolucionarios se habían
formado pequeñas “repúblicas” con un poder estatal ejercido por los soviets.
En 1917, en vísperas del asalto al Palacio de Invierno, se dio una situación distinta aunque guardaba
algunas similitudes con las pequeñas “repúblicas” de 1905. El estado de virtual anarquía en que se
encontraba San Petersburgo, donde había un barrio, el de viborg, bajo pleno control de los
bolcheviques y unidades militares que, en distinta medida, respondían a los revolucionarios,

135
Lenin. Informe sobe la Revolución de 1905. Obras Completas, Tomo XXIII, Buenos Aires, Cartago, 1957, pp. 250-
251.
136
Trotsky, León. Cómo hicimos la Revolución Rusa. Buenos Aires, Ediciones del Siglo, 1973, nota al pié, p. 17 y
Trotsky León. Historia de la Revolución Rusa. Tomo I, Madrid, Sarpe, 1985, pp. 230-231 y 289-290.

- 68 -
permitía que los soviets actuaran como si tuvieran un control territorial efectivo. En vísperas de la
revolución de octubre, una fábrica de armas del Estado entregó 5000 fusiles a una comisión de
obreros que sólo invocó una orden del soviet de San Petersburgo.137
Los soviets lo fueron generalmente de diputados obreros y de diputados soldados.
No todos respondían al sector revolucionario del Partido Obrero Social Demócrata Ruso liderado
por Lenin, o sea los bolcheviques. Pero en 1917 y estando próxima la caída del gobierno, los
bolcheviques eran mayoría entre los soviets en dos lugares decisivos: Moscú y Petrogrado. Después
del fallido golpe del general Kornilov, cuyo objetivo era desplazar a los bolcheviques, éstos ganaron
la mayoría en el soviet de Petrogrado el 31 de agosto y la mayoría en el soviet de Moscú el 5 de
setiembre.138 Este hecho es muy importante ya que contribuyó al éxito del asalto final.
Los soviets responden a una doble necesidad. Fortalecer el esfuerzo revolucionario y tener listo un
aparato gubernamental cuando se tome el poder. Constituyen un poder dual que entorpece, mina y
disputa el poder al gobierno contrarrevolucionario.

g. Conclusiones.

En lo concerniente al tema de este trabajo, que versa sobre la violencia revolucionaria, la teoría de
Lenin nos dice, sintéticamente, lo siguiente:

- El triunfo del proletariado es imposible sin una revolución violenta.


- No existe un dogma, una regla fija en cuanto a la metodología revolucionaria. No obstante,
si bien no hay un camino perfectamente establecido, es posible encontrar una dirección
general donde se perciben ciertos puntos de referencia que no se pueden obviar.
- El partido debe conducir la revolución y a sus elementos armados.
- Las desviaciones teóricas como el reformismo o el ana rquismo deben ser evitadas porque
llevan al fracaso de la revolución.
- Siempre hay que agrandar y fortalecer la vanguardia.
- La preparación de las masas para la revolución es una tarea ardua y permanente.
- Hay que conseguir el apoyo de sectores de otras clases sociales aunque su compromiso no
sea pleno.

137
Trotsky, León. Op. citada, Tomo II, 1985, p.311.
138
Fitzpatrick Sheila. La revolución rusa. Buenos Aires, Siglo XXI, 2005, p. 83.

- 69 -
- Para el triunfo de la revolución o para la consolidación de la misma, se necesita, en uno de
los dos casos o en ambos, un ejército.
- La tarea de denunciar y deteriorar el poder del gobierno vigente debe ser permanente.
- Antes de asaltar el poder hay que tener preparado de antemano un poder político paralelo
que son los soviets.

4. La experiencia de las revoluciones rusa, china y cubana.

De la Revolución Rusa, de la Revolución China y de la Revolución Cubana no haremos una historia


pormenorizada, sino que nos referiremos a la metodología empleada por los revolucionarios para
tomar el poder.
Al abordar estas revoluciones, lo haremos tratando fundamentalmente las condiciones objetivas y
subjetivas, especialmente estas últimas porque, como veremos en el capítulo IV, la demostración de
la hipótesis la haremos sobre la apreciación de estas últimas. Las condiciones subjetivas fueron
definidas por Lenin como el grad o de con ciencia y de o rganización de las grandes ma sas del
proletariado. Podemos ampliar el concepto diciendo que las condiciones subjetivas se refieren a los
aspectos relacionados con el nivel de conciencia política y de organización de las masas, con la
disposición de éstas para la lucha política. Y que el principal factor o elemento en éstas es la
existencia de la vanguardia, o sea el proletariado con conciencia de clase cuyo órgano de
conducción es el partido.

5. La Revolución Rusa.

a. Los antecedentes de 1905 y de febrero de 1917.

La revolución de octubre tuvo dos antecedentes revolucionarios: la fracasada revolución de 1905 y


la revolución de febrero de 1917 que provocó la caída del Zar Nicolás II y su reemplazo por un
gobierno provisional que representaba a la burguesía.
La revolución de 1905 fue catalogada por Lenin como democrático - burguesa porque fue
impulsada por la burguesía, independientemente que en ella haya participado el proletariado,
incluso el sector más radicalizado del mismo. Y agregó que el objetivo inmediato que se proponía
esa revolución, y que podía alcanzar directamente con sus propias fuerzas, era la república
democrática, la jornada de 8 horas y la confiscación de los inmensos latifundios de la nobleza,

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medidas todas ellas que la revolución burguesa de Francia llevó casi plenamente a cabo en 1792 y
1793.
La revolución de 1905 dejó cuatro enseñanzas importantes a los revolucionarios de octubre de 1917
a saber:

- El régimen zarista podía ser derrotado con otro embate.


- La burguesía no había actuado sola ya que uno de los métodos más empleados en esas
jornadas, como las huelgas y algunos motines y acciones armadas, fueron obra del
proletariado.
- Los bolcheviques, el ala más radical del Partido Obrero Social Demócrata Ruso
(P.O.S.D.R.)139, no habían logrado conducir a las masas que en muchas oportunidades
actuaron espontáneamente.
- Los bolcheviques no pudieron conducir la revolución porque sus líderes estaba presos o en
el exilio.

En la revolución de febrero de 1917 se dio un caso similar, la burguesía rusa alcanzó el poder pero
en forma condicionada. Controló el Gobierno Provisional que se instauró ante la abdicación del
Zar 140
pero aceptando la existencia de un poder paralelo o poder dual representado por el soviet de
Petrogrado.141
Tanto el Gobierno Provisional como el soviet de Petrogrado eran dos autoridades autoconstituídas
que aspiraban a un predominio de alcance nacional. El Gobierno Provisional no tenía suficiente
poder para desalojar al soviet que podía controlar los ferrocarriles, el correo, el telégrafo y parte de
la tropa.142 No obstante esta circunstancia, que demostraba la debilidad del nuevo gobierno, los
bolcheviques tuvieron escasa participación en la Revolución de Febrero.143 No tenían
representación en la Duma (Congreso) y había desconcierto y vacilaciones dentro del partido hasta
la llegada de Lenin en abril.

139
La otra ala de este partido eran los mencheviques. En vísperas de la toma del Palacio de Invierno, Lenin propuso, y
luego se llevó a cabo, cambiar el nombre por Partido Comunista.
140
El Zar Nicolás II no quiso abdicar a favor de su hijo, el príncipe Alexei, por la hemofilia que éste padecía. Lo hizo a
favor de su hermano, el Gran Duque Miguel. Pero Miguel declinó la invitación de sucesión y, de facto, la dinastía de los
Romanov llegó a su fin.
141
Al inicio de la guerra se cambió el nombre de San Petersburgo que sonaba a idioma alemán por el de Petrogrado.
Las primeras ciudades rusas nacieron de plazoletas de mercados u hosterías que se formaban en las rutas comerciales.
Esos lugares se llamaban grad o garod, que significa “cercado”. Este término subsistió luego como sufijo de los
nombres de las ciudades. (Sethe, Paul. Breve historia de Rusia. Buenos Aires, El Ateneo, 1960).
142
Fitzpatrick Sheila. Op. citada, pp. 64-65.
143
Trotsky, León. Historia de la Revolución Rusa. Tomo 1, Madrid, Sarpe 1985, pp. 135 y 233.

- 71 -
Según Lenin los bolcheviques nunca podrían haber tomado el poder en febrero porque el
proletariado no era suficientemente conciente144 y organizado y la burguesía estaba mejor
preparada. Además, en el soviet de Petrogrado los bolcheviques tenían escasa representación. La
dirección del mismo estaba en manos de intelectuales socialistas mencheviques y socialistas
revolucionarios. Según Trotsky los mencheviques eran el ala izquierda de la intelectualidad
burguesa. Ataron a esa intelectualidad a los sectores más moderados de la clase obrera, atraídos por
la actuación legal de la Duma y los sindicatos. Los socialistas revolucionarios, en cambio,
combatían teóricamente el marxismo pero se dejaban influir por él. Pretendían ser los artífices de
una alianza entre intelectuales, obreros y campesinos. Querían ser los árbitros entre la burguesía y el
proletariado.145

b. El paulatino ascenso de los bolcheviques.

En abril, cuando Lenin llegó a Petrogrado dio a conocer sus famosas Tesis de Abril146 cuyos
aspectos más importantes fueron:

- No a la guerra.
- Ningún apoyo al Gobierno Provisional.
- Después de haber dado el primer paso de la revolución con el triunfo de la burguesía debe
darse el segundo paso que es el poder en manos del proletariado y de los campesinos
pobres.147
- Todo el poder a los soviets.

Las Tesis provocaron la indignación de los enemigos y los adversarios de los bolcheviques. Incluso
hubo conmoción dentro del partido al punto que algunos se pasaron a las filas de los
mencheviques.148 En ese momento de la guerra, el ejército alemán se encontraba a 120 kilómetros
de Petrogrado y había alcanzado Rostov en el Mar Negro. El ejército ruso había sufrido un número
muy elevado de bajas149 y el pueblo estaba llegando a una situación de agotamiento físico y moral.

144
El término conciente está tomado según la terminología marxista.
145
Trotsky, León. Historia de la Revolución Rusa. Tomo 1, Madrid, Sarpe 1985, p. 189.
146
Lenin. Tareas del proletariado en la actual revolución. Obras Completas, Tomo 24, Buenos Aires, Cartago 1957,
pp. 9-16.
147
Según la concepción dialéctica de la historia propia del marxismo. El poder aristocrático es derrotado por el burgués
y este, a su vez, por el propletario.
148
Trotsky León. Op. citada. , p. 250.
149
Rusia sufrió 9.000.000 de bajas entre muertos, heridos y prisioneros. Los muertos fueron 6.500.000.

- 72 -
No obstante todavía prevalecía el patriotismo que sostenía la defensa del propio territorio. Incluso la
entrada de EEUU en la guerra, en marzo, llenó de un infundado optimismo al gobierno que soñaba
con ocupar Constantinopla y Armenia, y tomar parte de Austria y Turquía.150
Lenin, cuando expuso las tesis de abril, vislumbró que la guerra cambiaría totalmente la relación de
fuerzas en la política rusa. William Chamberlin, en su obra Las Grandes R evoluciones d e la
Historia. La Revolución Rusa, afirma:

Supo percibir con admirable exactitud no el estado de ánimo presente sino el temperamento futuro
de los obreros y soldados que se habían reunido para darle la bienvenida. (….)

Perdió apoyos en la “intelligentsia” socialdemócrata pero conquistó el apoyo de los obreros y más
lentamente de los soldados. 151

El Gobierno Provisional comenzó a deteriorarse ni bien asumió. Los bolcheviques fueron ganando
paulatinamente más espacio y se beneficiaron con la catástrofe que se iba produciendo en el frente.
El ejército ruso, después de la derrota en la guerra contra el Japón en 1905, no fue modernizado
como lo exigía la realidad y como lo solicitaban algunos oficiales inquietos. En 1914, cuando tuvo
que enfrentarse al ejército alemán, sus limitaciones quedaron expuestas en forma dramática. El
cuadro de oficiales estaba incompleto y también faltaban los de reserva para la movilización
general. El mismo problema presentaba el cuadro de suboficiales. En cuanto al soldado, el ruso
estaba dispuesto a cualquier sacrificio pero su preparación era muy inferior a la del alemán. Las
diferencias también eran notorias en la cantidad y calidad del armamento y en la extensión y en la
eficiencia de las redes ferroviarias, tan importantes para el desplazamiento rápido de las tropas
como lo demostró la batalla de Tannenberg donde un ejército ruso fue cercado y aniquilado.152
Pero la deficiencia más grave del ejército se dio en su disciplina, deteriorada aceleradamente
después de la Revolución de Febrero. El Gobierno Provisional, desconfiando del cuadro de
oficiales, puso comisarios para vigilarlos y también permitió el desarrollo de los soviets de soldados
que llegaron a cuestionar las órdenes de sus superiores.153

150
Trotsky León. Op. citada, p. 267.
151
Chamberlin, William H. Las Grandes Revoluciones de la Historia. La Revolución Rusa, Buenos Aires, Siglo XX,
1967.
152
Golovine Nicolás. La historia de la campaña de 1914 en el frente ruso. Buenos Aires, Biblioteca del Oficial,
volumen 116, 1928.
153
Trotsky León. Historia de la Revolución Rusa. Tomo 1, Madrid, Sarpe, 1985, pp. 230-231.

- 73 -
En una reunión de mandos rusos celebrada en el Cuartel General, el 18 de marzo, se llegó a las
siguientes conclusiones:

- Es imposible completar las fuerzas del frente porque en los regimientos de reserva reina una
gran fermentación. El ejército está pasando por una enfermedad.
- Probablemente no se conseguirá antes de dos o tres meses normalizar las relaciones entre los
soldados y la oficialidad.
- Se nota decaimiento entre los oficiales, efervescencia en las tropas y numerosas deserciones.
- La capacidad combativa del ejército ha disminuido y es muy difícil contar con que la guerra
pueda seguir adelante en el momento actual.
- Es inadmisible que se puedan llevar a la práctica las operaciones señaladas para la
primavera.154

Por su parte, el general alemán Erich Ludendorff, en su obra Mis recuerdos de la g uerra 1914 –
1918,155 cuenta que en el mes de abril, decidieron no iniciar ninguna ofensiva por temor de que
pudiera detener el proceso de descomposición en que se encontraba el ejército ruso. Y agrega que
un ataque local de poca importancia ejecutado por los alemanes con la sola intención de retomar
una cabeza de puente al sudeste de Brest produjo una sorprendente cantidad de prisioneros rusos.
Ludendorff agrega más adelante, en la misma obra:

El ejército ruso se retiraba en d esorden; su m édula estaba en ferma a consecuencia de la


revolución.156

Los aliados presionaron permanentemente a Rusia para mantener el esfuerzo de la guerra a fin de
que Alemania siguiera combatiendo en dos frentes. Esa fue la razón de la ofensiva del mes de junio
que comenzó con júbilo y terminó en un fracaso. Al término de la operación el general Brusílov
informó que:

- La primera causa del fracaso es la falta de poder de los jefes, desde los comandantes de
compañía hasta los generales.
- Hasta la primavera no se puede preparar ninguna ofensiva.

154
Trotsky León. Op citada, p. 219.
155
Ludendorff, Erich. Mis recuerdos de la guerra 1914 – 1918. Barcelona, Seix & Barral Hermes, 1920, p. 432
156
Ludendorff, Erich. Op. citada. p. 436

- 74 -
El general Klemboski, que también participó en la conferencia ordenada por Kerenski, en ese
momento al frente del Gobierno Provisional, dijo que no se podían aplicar medidas represivas
disciplinarias porque habría que mandar medio ejército a Siberia. Y agregó, en alusión al mismo
Kerenski, que la culpa la tenían quienes habían instaurado una legislación detestable.
Más tarde Kerenski destituyó a Brusílov y puso en su lugar a Kornílov.157
Los bolcheviques, que eran los únicos que estaban en contra de la guerra y que pensaban que la
derrota de Rusia era el mal menor, fueron adquiriendo más apoyos de la población.
En el mes de julio se produjeron serios disturbios en Petrogrado con una activa participación de los
bolcheviques donde aparecieron banderas con las consignas “Todo el poder a los soviets” y “Abajo
la guerra”. Lenin creía que ese no era el momento para una insurrección basándose
fundamentalmente en el hecho de que los soviets todavía no estaban en manos de su partido. El
gobierno logró reprimir los disturbios pero su poder se deterioró aún más.
Para fines de agosto el general Kornílov intentó dar un golpe militar. El objetivo era que la
burguesía pudiera gobernar sola sin el condicionamiento del poder dual de los soviets. El intento
fracasó. Lenin consideró que la situación había cambiado sustancialmente a favor de los
bolcheviques que ahora habían adquirido mayoría en los soviets de Moscú y Petrogrado. A esto se
sumaba la descomposición del ejército, las deserciones masivas y la mayor cantidad de regimientos
que respondían a la fuerza política más radicalizada. Consideró que el momento había llegado, que
ahora el peligro no consistía en ir demasiado a prisa sino en quedarse atrás.

c. La toma del poder.

El Gobierno Provisional, que asumió luego de la revolución de febrero, nunca pudo revertir su
debilidad original. Nunca tuvo un liderazgo con suficiente prestigio, al menos comparándolo con el
de Lenin, y su poder se fue resquebrajando desde adentro por las corrientes internas en disidencia.
El Gobierno Provisional intentó representar a una burguesía que nunca fue demasiado poderosa. El
último Zar, mucho antes de dimitir, nunca le dio oportunidad de fortalecerse permitiéndole una
participación política efectiva. Después de la revolución de 1905, cuando el Zar se repuso del
peligro, suprimió la Duma (Parlamento) que hubiera significado el fortalecimiento político de la
burguesía y la instauración de un poder moderador entre los extremos de la monarquía absoluta y
los bolcheviques. Cuando la monarquía cayó, la burguesía rusa se encontró inmediatamente con la
competencia de los sectores más radicalizados. La actividad desestabilizadora permanente de esos

157
Trotsky León. Historia de la Revolución Rusa. Tomo 2, Madrid, Sarpe, 1985, p. 89.

- 75 -
sectores y la guerra con sus crueles consecuencias, finalmente, licuaron toda posibilidad de
consolidar un poder burgués.
Cuando llegó el mes de octubre, las masas, si bien no estaban mayoritariamente con los
bolcheviques al menos compartían con éstos la intención de firmar la paz con Alemania y dar fin a
la guerra.
En cuanto a la relación de fuerzas, Lenin no las evaluó en términos absolutos, tomando como
parámetro toda Rusia. Su pensamiento era que:

En un mome nto d ecisivo, sobre un punto decisivo ha y que tener una aplastante su perioridad de
fuerzas.158

El 25 de octubre los bolcheviques tomaron el Palacio de Invierno porque consiguieron la


superioridad de fuerzas (o mayoría de fuerzas en tiempo y espacio al decir de Clausewitz), en la
ciudad, Petrogrado, y en la fecha decisiva.

d. Conclusiones.

La Revolución Rusa nos deja las siguientes conclusiones:

- Las condiciones objetivas estuvieron dadas, agravadas por las terribles consecuencias que
dejaba la guerra.
- Las condiciones subjetivas se completaron recién en vísperas de la revolución, no en toda
Rusia pero sí en el lugar de la decisión política.
- El partido mejor organizado y con los objetivos bien claros fue el de los bolcheviques.
- El liderazgo de ese partido no admitió discusión.
- A último momento, los bolcheviques consiguieron la mayoría en los soviets que les permitió
dirigir el poder dual, al menos en Petrogrado.
- El poder de los soviets, bajo dirección bolchevique, llegó a ser, en octubre, superior al del
Gobierno Provisional.
- El ejército gubernamental se desintegró por la superioridad del ejército alemán; por el
relajamiento de la disciplina permitida por el progresismo del propio Gobierno Provisional y
por la prédica disolvente de los bolcheviques a través de los soviets de soldados.

158
Trotsky León. Op. citada, p. 365.

- 76 -
- Los bolcheviques dispusieron de tropas adictas que fueron superiores en el lugar de la
decisión.
- Las masas no fueron hostiles a los bolcheviques y, en parte, los acompañaron por la
propuesta de paz que éstos habían hecho.

6. La Revolución China.

a. Los antecedentes.159

La dinastía Ch`ing, que gobernaba China desde el siglo XVII,160 fue perdiendo el esplendor de otras
épocas y, en el siglo XIX, una serie de acontecimientos la debilitaron para sentenciarla finalmente
con la revolución de 1911. Esos acontecimientos fueron las intervenciones extranjeras con su poder
militar expresado desembozadamente; la Guerra del Opio perdida (1839-1842); la rebelión
campesina de Taiping (1848-1865) y fundamentalmente la humillante derrota en la guerra con el
Japón (1895-1896), un país considerado inferior en otros tiempos. A comienzo del siglo XX China
también tuvo que soportar la expedición internacional punitiva que terminó con la rebelión de los
boxer (1900) y la guerra Ruso – Japonesa (1904-1905) que se libró en su propio territorio.
Las reformas que puso en práctica la dinastía como una mejora en la eficiencia de la burocracia, la
apertura de modernas escuelas y academias militares, la creación de asambleas representativas de
asesoramiento con la posibilidad de un Parlamento en el futuro, el otorgamiento de becas para
estudiar en el extranjero y otras medidas, no hicieron más que motivar un cambio más rápido y
profundo.
En 1911 una revolución terminó con el régimen monárquico en China. No obstante, la fuerza
revolucionaria, no fue lo suficientemente fuerte como para consolidar su poder. Estaba dividida y
no se puso de acuerdo internamente sobre el sistema político a poner en práctica. Eso permitió que
el país quedara fragmentado en diversas regiones geográficas gobernadas cada una de ellas por los
llamados Señores de la Guerra que eran bastante autónomos o directamente no respondían al poder
central.
Para comienzos de la década del 20, la revolución China presentaba dos movimientos paralelos: El
Kuomintang o Nacionalismo Chino y el Partido Comunista Chino (PCCH), que había sido creado

159
Skocpol Theda. Los Estados y las Revoluciones Sociales. Un análisis comparativo de Francia, Rusia y China.
México, Fondo de Cultura Económica, 1984, pp. 116-137; Lattimore, Owen y Eleanor. China. México, Minerva, 1945,
Segunda y tercera parte y Payne Robert. Mao Tse-Tung. Un revolucionario. México, Grijalbo, 1965, capítulos 1 y 2.
160
La dinastía Ch’ing gobernó de 1644 a 1911. Tenía su origen en los manchúes, pueblo tribal achinado del sur de
Manchuria.

- 77 -
en 1922. Entre 1924 y 1926 esos movimientos fueron aliados y tenían el apoyo de la Unión
Soviética.
El Kuomintang creó el Ejército Revolucionario Nacionalista y emprendió una campaña militar
contra los Señores de la Guerra con la finalidad de unificar el país. Algunos territorios fueron
conquistados por la fuerza y otros por la compra de sus jefes, pero no se logró la unificación total de
China.
En 1926, con el nuevo liderazgo del general Chiang Kai – Shek, el Kuomintang rompió con el
Partido Comunista y, en la ciudad de Shangai, comenzó una persecución de los comunistas a la vez
que una purga dentro del partido.
Chiang Kai - Shek, rechazó la ayuda soviética; se apartó de la movilización de las masas inspiradas
por los comunistas; aceptó la ayuda de las potencias occidentales y obtuvo recursos financieros
aportados por los hombres de negocios de las grandes ciudades y el comercio internacional de los
puertos.161

b. Mao Tse – Tung y su estrategia revolucionaria.

Los comunistas, siguiendo la teoría soviética de la revolución proletaria, intentaron dos


insurrecciones armadas en Shangai que fracasaron.162 En el PCCH ya había comenzado a tomar
fuerza la idea de que el sujeto de la revolución era el campesino y no el proletario como pregonaban
los asesores de la Unión Soviética.
Pero fue Mao quién puso en marcha ese nuevo concepto revolucionario.163 Se dirigió al campo y
allí comenzó un paciente y laborioso trabajo para captar a los campesinos, organizarlos y crear los
primeros grupos guerrilleros.164 Supo combinar la ideología comunista con las aspiraciones sociales
de éstos. El nuevo ejército guerrillero que se iba formando cumplía actividades de apoyo social a la
par de las estrictamente militares.165 Al mismo tiempo produjo un cambio en el PCCH donde la
mayoría de sus miembros eran estudiantes provenientes de familias de clase elevada. A partir de ese
momento se empezaría a nutrir también de elementos menos cultos pero con mayor decisión y con
más arraigo en el pueblo.166 El PCCH logró, en las zonas que había ocupado, penetrar en las aldeas,

161
Skocpol Theda. Op. citada, p. 384.
162
Neuberg A. La insurrección armada. Buenos Aires, La Rosa Blindada, 1972, Cap. VI.
163
Payne Robert. Op. citada, 99-100
164
Payne Robert. Op. citada, p. 100.
165
Skocpol Theda. Op. citada, p. 394.
166
Payne Robert. Op. citada, p. 88.

- 78 -
reorganizarlas de acuerdo a sus objetivos, y forjar un vínculo directo con los campesinos. Esa fue
una de las bases del triunfo posterior.167
El campesinado chino siempre había vivido al borde de la subsistencia. Después de la revolución de
1911, vivía agobiado por los impuestos y las requisiciones que efectuaban los Señores de la Guerra
en su afán de mantener sus ejércitos personales que les aseguraran el poder sobre sus territorios. Las
sublevaciones campesinas ya habían ocurrido en otras épocas, salvo que ahora alcanzarían un tipo
de organización más eficiente y con un nuevo contenido ideológico.
Chiang Kai – Shek lanzó contra los comunistas del interior de China varias campañas militares que
fracasaron. Pero en 1935, con el asesoramiento de técnicos militares alemanes, tuvo éxito y obligó a
los comunistas a abandonar por completo las regiones centrales más ricas de China.168 Comenzó de
esa manera la Larga Marcha que llevaría a las huestes de Mao a recorrer cerca de 12.500
kilómetros, durante un año, hasta una región pobre del noroeste del país.
Pero Chiang Kai - Shek tenía grandes problemas para llevar a cabo su lucha. No había podido
unificar China. Sobre muchos territorios que les respondían no tenía un control directo sino a través
de los Señores de la Guerra quienes eran los que recaudaban los impuestos. Además, su base de
apoyo en las grandes ciudades no era tan sólida como aparentaba. Los recursos que se podían
obtener a través del impuesto a la producción del sector comercial – industrial moderno no eran
demasiados porque ese sector era pequeño. China era básicamente un país agrario. El Kuomintang
se encontraba con ingresos inadecuados y un control político central insuficiente, un problema que
había aquejado a todos los anteriores regímenes.169
En 1936 Chiang Kai – Shek se vio obligado a establecer un frente unido antijaponés con los
comunistas. Los japoneses estaban en Manchuria desde la guerra Ruso – Japonesa de 1905 y ahora
amenazaban una invasión a gran escala sobre el territorio chino.
La invasión japonesa se produjo al año siguiente y afectó más al ejército nacionalista que al ejército
rojo de Mao. Los nacionalistas tuvieron que abandonar sus bases naturales en las ciudades más
importantes y dirigirse hacia el oeste. En cambio los comunistas estaban a resguardo en el campo
donde los japoneses no tenían suficientes fuerzas como para ejercer un control eficaz. Además, el
desplome del gobierno nacionalista por la invasión, permitió a los comunistas salir de su remoto
refugio en el noroeste chino y extender su influencia política y militar a vastas zonas.170 Mao, en su

167
Skocpol Theda. Op. citada, p. 397
168
Skocpol Theda. Op. citada, p. 398.
169
Skocpol Theda. Op. citada, p. 388. Ver también Owen y Eleanor Lattimore. Op. citada, pp. 140-141.
170
Skocpol Theda. Op. citada, p. 400.

- 79 -
obra La Gue rra Prolongada, 171
dijo que la guerra contra el Japón se daría en tres estadios. El
primero de ellos fue descripto como el avance del Japón y la retirada defensiva de China. En ese
momento difícil, Mao entendía que Japón no estaría en condiciones de ocupar todos los territorios
que tenía previsto, salvo deteriorando seriamente su economía. Acertó en su apreciación de la
situación ya que las fuerzas invasoras finalmente se detuvieron sin alcanzar todos sus objetivos.
En el segundo estadio de la guerra, los japoneses comenzarían a debilitarse lentamente y sufrirían
constantes ataques guerrilleros especialmente tras sus líneas. Si China lograba movilizar todas sus
fuerzas, decía Mao, la destrucción del ejército japonés sería inevitable. Finalmente, en el tercer
estadio se daría la ofensiva china y la retirada japonesa. La guerra de guerrillas daría lugar a otro
tipo de guerra.
Las postrimerías de la guerra contra el Japón encontraron a los comunistas chinos mejor
posicionados que el Kuomintang, ocupando grandes extensiones de territorio. La radio de Tokio,
afirmaba que el enemigo principal era el ejército rojo.172 Para agosto de 1945, después del
lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón, el peligro de una guerra civil en China era
inminente. Hubo una reunión entre Mao y Chiang Kai-Shek en la búsqueda de una base de acuerdo,
pero prevaleció la desconfianza entre ambos.
En 1946 comenzaron las hostilidades y un año después Mao y Chiang Kai-Shek declaraban la
imposibilidad de llegar a un acuerdo.
La guerra civil prosiguió y la suerte se fue inclinando del lado del ejército rojo. El trabajo que Mao
había hecho sobre la población rural fue determinante. Una de las políticas, la de confiscación de
tierras, que consistía en sacarle la tierra a los campesinos ricos y entregársela a los pobres hicieron
que la suerte de grandes masas campesinas estuviera atada a la victoria militar.
La fuerza militar de Chiang Kai – Shek, a pesar de recibir el apoyo de los EEUU, empezó a sufrir
reveses y la derrota se hizo inexorable. Mao entró en Pekín y el 1º de octubre de 1949 y proclamó el
nacimiento de la República Popular China.

c. Los factores del triunfo de Mao.

La Revolución China de 1911 derrocó a la monarquía pero no definió un poder sucesorio sólido.
Esto originó una larga lucha entre nacionalistas y comunistas, lucha que se vio alterada por la
invasión japonesa. Finalmente el triunfo fue para los comunistas, básicamente por tres factores:

171
Mao Tse – Tung. La Guerra Prolongada. México, Edición Roca, 1973.
172
Payne Robert. Op. citada. p. 237.

- 80 -
- El liderazgo de Mao.
- La eficiencia del PCCH.
- La conquista de las masas campesinas.

El liderazgo de Mao fue indiscutible y superior al que Chiang Kai - Shek ejercía sobre el
Kuomintang. Mao también entendió muy bien la importancia del trabajo sobre el propio partido que
Lenin definió como educar, orga nizar, di sciplinar y co nducir o como incondicionalmente,
organizar, organizar y siempre organizar…
Ese fue su trabajo, paciente y persistente por años. Ese mismo trabajo fue volcado sobre los
campesinos para dotarlos de conciencia revolucionaria. No bastaba que los campesinos quisieran
salir de una situación de pobreza extrema. Era necesario que comprendieran que el camino era el de
la revolución socialista. Y eso lo logró Mao con el instrumento de un partido, que con las
limitaciones lógicas de las circunstancias, fue muy eficiente.
Finalmente hay que aclarar que la guerra revolucionaria era el único camino que el comunismo
podía emprender en China para la toma del poder.
En Rusia, en 1917, las circunstancias permitieron tomar el Palacio de Invierno sin ese tipo de guerra
previa. Esta vino después. Pero en China la situación era otra. Los territorios ocupados por los
Señores de la Guerra, la persecución de los comunistas por Chiang Kai - Shek respaldado por su
ejército, la imposibilidad de encontrar una vía pacífica hacia el poder y la invasión militar japonesa,
obligaban a emprender el camino de las armas.

d. Conclusiones.

La Revolución China deja las siguientes conclusiones sobre su triunfo.

- Las condiciones objetivas estaban dadas (Un gobierno que no podía controlar todo el
territorio; la invasión militar de una potencia extranjera, Japón; la crisis económica de un
país básicamente agrario con grandes extensiones de tierra donde el gobierno no podía
ejercer su poder y cobrar impuestos y la presencia de dos fuerzas hostiles al gobierno: El
ejército japonés y el ejército rojo.
- Las condiciones subjetivas se fueron dando lentamente mientras Mao captaba a los
campesinos, los organizaba y los armaba.
- Presencia de un Partido Revolucionario organizado
- Un liderazgo muy claro y fuerte de las fuerzas revolucionarias.

- 81 -
- Determinación, convencimiento y perseverancia de las fuerzas revolucionarias demostradas
en episodios como la Larga Marcha.

7. Revolución Cubana.

a. Dos versiones sobre la revolución.

Existen dos versiones sobre la Revolución Cubana: una mítica y otra real. Es difícil determinar
porqué nació la versión mítica. Tal vez al principio cuando la prensa internacional contrapuso al
régimen gubernamental corrupto la imagen de un puñado de guerrilleros llenos de idealismo. O tal
vez fue motorizada por Fidel Castro a fin de exportar con mayor facilidad la revolución a otras
latitudes. Es conveniente diferenciar ambas versiones porque de la primera sólo se puede extraer la
importancia que el mito tiene en toda lucha. El mito potencia la voluntad, la convicción, el valor y
el fervor de los combatientes, reparando poco en la relación de costo y beneficio.173 Pero sólo de la
segunda versión, de la real, se pueden extraer las conclusiones sobre las condiciones (independiente
del mito) que son necesarias para el triunfo de una revolución. El mito es válido en la revolución en
tanto se subordine y no confunda la racionalidad de la teoría y del arte de la misma.

b. La versión mítica de la Revolución Cubana.

La versión mítica de la Revolución Cubana ha opacado la versión real. Es conveniente referirnos a


ella por la influencia que tuvo sobre otros revolucionarios de Latinoamérica que quisieron
reproducir, con las obvias variantes del caso, lo acontecido en la isla del Caribe.
Esa versión dice que 300 guerrilleros al mando del joven abogado Fidel Castro, derrotaron al
dictador Fulgencio Batista que estaba apoyado por un ejército de 40.000 hombres.174
Fulgencio Batista había tomado el mando de Cuba por la fuerza en 1952, estableciendo un régimen
opresor y profundamente corrupto. Un año después, el 26 de julio, Fidel Castro con un “ejército”
rebelde de 200 hombres y dos mujeres, la mayoría jóvenes estudiantes, intentaron tomar por asalto
el cuartel Moncada, la segunda fortaleza del país, situado en las afueras de la ciudad de Santiago de
Cuba, en el oriente de la isla. El ataque fracasó y los rebeldes fueron muertos, cayeron prisioneros o

173
Sobre la importancia del mito en la lucha ver Sorel George, Reflexiones sobre la violencia. Madrid, Alianza
Editorial, 1976.
174
Yofre, Juan B. Fue Cuba. La infiltración cubano – soviética que dio origen a la violencia subversiva en
Latinoamérica. Buenos Aires, Sudamericana, 2014, p. 16.

- 82 -
escaparon.175 Fidel Castro pudo escapar y luego se entregó cuando el gobierno prometió, ante el
arzobispo de Santiago, que no sería asesinado. En setiembre, cuando fue juzgado, pronunció un
famoso alegato llamado “La historia me absolverá”176 que lejos de una defensa, fue una acusación
al régimen y el enunciado de una plataforma revolucionaria.
Castro fue sentenciado a 15 años de cárcel y Batista, a fin de legitimar su poder, anunció
“elecciones libres y abiertas” para el 1º de noviembre de 1954.
Luego de asumir un nuevo mandato en febrero de 1955 y a fin de ganar popularidad y acallar las
voces opositoras , le concedió a Castro y a sus hombres, la amnistía. Castro se fue a México y allí
comenzó a preparar una pequeña fuerza armada. Para fines de noviembre de 1956, con 81 hombres,
se embarcó en el yate Granma con destino al oriente cubano. El desembarco fue un fracaso. El yate
encalló en un lugar no previsto, muchos pertrechos no pudieron bajarse y las tropas de Batista se
alertaron y diezmaron el contingente. Solo 12 hombres, entre ellos Castro y el Che Guevara
pudieron llegar al pico Turquino de Sierra Maestra que era el destino final fijado.177 A partir de ese
momento comienza una historia que parece increíble. Sobre el núcleo original se creo un “ejército”
rebelde de 300 hombres que primero logró resistir un masivo ataque de 12.000 hombres ordenado
por Batista178 y luego emprendió la ofensiva. La lucha guerrillera se extendió entre la navidad de
1956 y el año nuevo de 1959, cuando Batista, luego de ver caer la ciudad de Santa Clara en manos
de los rebeldes, se fugó de Cuba.
Esta versión es veraz, pero se convierte en mítica si no se repara en otras cuestiones que permitieron
el triunfo de los rebeldes.
El Che Guevara, en su obra La Guerra de Guerrillas, afirma que la Revolución Cubana hizo tres
aportes fundamentales a la mecánica de los movimientos revolucionarios en América:

- Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejército.


- No siempre hay que esperar a que se den todas las condiciones para la revolución; el foco
insurreccional puede desarrollar condiciones subjetivas sobre la base de condiciones
objetivas dadas.

175
Huberman, Leo y Sweezy, Paul. Cuba, anatomía de una revolución. Buenos Aires, Palestra, 1961, pp. 50-51.
176
Castro Ruz, Fidel. La Historia me absolverá. La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2008.
177
Huberman, Leo y Sweezy, Paul. Op. citada, pp. 80-83 y Gambini Hugo. El Che Guevara. La biografía. Buenos
Aires, Booket, 2005, pp. 101-110.
178
Huberman, Leo y Sweezy Paul. Op. citada, p. 92.

- 83 -
- En la América subdesarrollada, el terreno de la lucha armada debe ser fundamentalmente
el campo.179

De estos tres aportes, el segundo, que en la obra está en negrita, es el que apuntala la versión mítica
de la revolución porque afirma que desde un núcleo guerrillero se pueden crear las condiciones
subjetivas; es decir que desde el foco se puede organizar a las masas dotándolas de conciencia
revolucionaria. El foco aparece como el verdadero y único artífice de la revolución.
Nace de esta manera la teoría del foco o el foquismo que tuvo en Regis Debray, posiblemente, a su
principal difusor.
Debray, un joven francés llegado luego a Cuba, escribió en 1967 Revolución en la Revolución.180
En ella adjudica todo el mérito de la revolución al contingente guerrillero de Sierra Maestra a la vez
que rechaza la necesidad de un partido político como elemento de dirección y organización
revolucionaria. Al mismo tiempo, traza un antagonismo de tipo ético entre los centros urbanos y el
campo. En el campo, en la sierras, los campesinos rústicos y trabajadores y los guerrilleros heroicos
son los verdaderos revolucionarios. En las ciudades, en cambio, están los intelectuales, que aunque
sean marxistas se han aburguesado. Algunos pasajes de la obra son elocuentes:

Una de las pocas acciones que pudo proponer e imponer el Llano fue la huelga general de abril del
58, que terminó en una catástrofe y repercutió gravemente sobre todo el movimiento.181

Situar la guerrilla bajo la depen dencia estratégica y tác tica de u n partido que no cambia
radicalmente su organización -no rmal de tiempo de pa z- , o situar la gu errilla como una
ramificación m ás de la acci ón del partido, trae por consecu encia una serie d e er rores milit ares
mortales.182

Cuando una guerr illa h abla con s us resp onsables urbano s o en el extran jero, t rata con “su ”
burguesía. Aún si ti ene n ecesidad de una bu rguesía – como de un pulmón arti ficial para los
momentos de as fixia- , no puede perder de vista esa diferencia de interés y de medio: L os dos no
respiran el mismo aire.183

179
Guevara Ernesto. La Guerra de Guerrillas. Bogotá, Ocean Sur, 2007. p. 13. La negrita es del autor de este trabajo.
180
Debray, Regis. Revolución en la revolución, La Habana, Casa de las Américas, 1969.
181
Debray Regis. Op. citada, p. 39.
182
Debray Regis. Op. citada, p. 32.
183
Debray Regis. Op. citada, p. 35.

- 84 -
…todo hombre, aunque sea un c amarada, qu e se pasa la v ida en la ciudad, es u n burgués sin
saberlo en comparación con el guerrillero.184

Como hemos visto, la montaña proletariza a burgueses y campesinos y la ciudad puede aburguesar
hasta a los proletarios.185

Debray también cita a Guevara que en La Guerra de Guerrillas afirma que una guerrilla suburbana
no puede surgir por sí misma.186
La teoría del foco o foq uismo, que está ligada a la versión mítica de la revolución, se difundió al
resto de Latinoamérica con rapidez. Nunca sabremos si Castro actuó como un convencido marxista
que entendía que debía trabajar para que triunfe el socialismo en el mundo o simplemente actuó
como el líder de su país que intentó crear un conflicto severo en el “patio trasero” de los EEUU,
tuviera éxito o no, a fin de aliviar la presión que la gran potencia ejercía sobre Cuba.
La teoría del foco fracasó, especialmente en Bolivia, donde el mismo Che Guevara, aislado del
Partido Comunista boliviano187 y de los campesinos que nunca entendieron esa revolución, fue
finalmente cercado y capturado por el ejército que lo fusiló.188

c. La versión real de la Revolución Cubana.

La Revolución Cubana no fue solo la obra de los 300 guerrilleros de Sierra Maestra que en su
origen fueron 12. Es probable que el número 12 haya sido elegido para asociarlo a los 12 apósteles
y el de 300 para evocar a los 300 espartanos que murieron defendiendo el paso de Las Termópilas
contra miles y miles de persas en el 480 A.C.
¿Porqué los 300 guerrilleros no murieron como los espartanos y en cambio triunfaron sobre un
ejército de miles de hombres con tanquetas, cañones, aviones y trenes blindados? Aparte del valor,
la audacia y la determinación de los guerrilleros, que no puede ponerse en duda, debieron existir
otras razones para que finalmente tomaran el poder. En principio, tuvieron el apoyo de los centros
urbanos donde había protestas y también una resistencia armada que realizaba atentados.189 Y esa
resistencia no era solo de proletarios o campesinos.

184
Debray Regis. Op. citada, p. 34.
185
Debray Regis. Op. citada, p. 39.
186
Guevara Ernesto. Op. citada, p. 45.
187
Brienza Hernán. Che Guevara. Desde la histórica altura. Buenos Aires, Capital Intelectual, 2007, pp. 110-115.
188
Gambini Hugo. Op. citada, pp. 312-313.
189
Huberman, Leo y Sweezy Paul. Op. citada, p. 86

- 85 -
La de Cuba fue una revolución nacional que recién en 1961 Castro la declaró marxista. Y la causa
principal de la revolución no fue la opresión de una clase por otra basada en la propiedad o no de
los medios de producción como dicen los manuales marxistas. La causa fue política antes que
económica y tenía que ver con la falta de libertad provocada por un régimen corrupto que había
usurpado el poder por la fuerza. El mismo Castro, cuando después del fracasado ataque al cuartel
Moncada se defiende con su famoso alegato, la primera causa que invoca por su rebelión es la falta
de libertad.190
Castro contó también con el apoyo de una burguesía nativa191 y del exterior.
Los plantadores azucareros y los industriales cubanos, por ejemplo, aportaron una suerte de
“impuesto” para la lucha. Y cuando estaba en México consiguió dinero de los residentes cubanos en
EEUU.192 También contó con el trato preferencial de la prensa internacional como el que le brindó
el New York Times a través de su periodista y corresponsal Herbert Matthews.193
Por último hay que tener en cuenta el enorme desprestigio en el que había caído el régimen corrupto
de Batista. Esa corrupción se vio también reflejada en su ejército que tenía una escasa o nula
voluntad de lucha. Los ejemplos al respecto son numerosos. Como el de los soldados que en la
noche sienten un ruido y se hacen los desentendidos para evitar cualquier contacto con los
guerrilleros194 o el del último episodio del combate de Santa Clara. A esa ciudad, situada en el
camino desde Sierra Maestra hasta La Habana, que estaba a punto de caer en manos de Guevara, el
Coronel Rosell debió conducir un tren blindado con 400 hombres, para evitarlo. No lo hizo. El tren
llegó a Santa Clara sin su jefe y rodeado por los guerrilleros, se rindió. El Coronel, mientras tanto,
huía por el Caribe en su yate particular.195
Hay otros ejemplos. Juan Bautista Yofre, en su obra Fue Cuba da cuenta que el ejército de Batista
podía ser comprado. En diciembre de 1958 el coronel Hernández le vendió al Partido Socialista
Popular (comunistas) un tren cargado de soldados y pertrechos para enfrentar a Guevara por la
suma de $50.000. Y Castro, con las donaciones que recibía, compró regimientos enteros del ejército
de Batista y hasta un tren con tanques, cañones, municiones y hombres.196
El 1º de enero de 1959, antes de que el ejército rebelde entrara a La Habana, Batista se dio a la fuga.

190
Castro Ruz, Fidel. Op. citada, p. 13.
191
Massot Vicente. El cielo por asalto, p. 30.
192
Huberman, Leo y Sweezy Paul. Op. citada, p. 77.
193
Massot Vicente. Op. citada, pp. 40-48.
194
Gambini Hugo. Op. citada, p. 153.
195
Gambini Hugo. Op. citada, pp. 162-163.
196
Yofre, Juan B. Fue Cuba. p. 21.

- 86 -
d. Conclusiones.

La versión mítica de la revolución creó lo que Vicente Massot llama el espejismo cuba no en El
cielo por asalto. 197 Ese espejismo o entusiasmo por la lucha guerrillera como factor excluyente del
proceso revolucionario, impulsó la teoría del foquismo que desembocó en los fracasos del Che en
Bolivia, del Ejército Guerrillero del Pueblo en el norte argentino años antes y de otros intentos
correspondientes a la primera oleada revolucionaria en Latinoamérica que llega hasta la década del
70. El mito prevaleció sobre el análisis racional de una metodología revolucionaria que se deducía
de la experiencia cubana al punto de no considerar que esa experiencia no se podía calcar en otros
países. Pierre Kalfon en su obra Che, Ernesto G uevara, una leyenda de nuestro siglo es uno de los
que mejor entendió el error de interpretación que se cometió en la visión de la revolución caribeña.
Dice Kalfón:

Si no habían sido los g uerrilleros quienes ganaron sino el régimen carcomido de Batista el que se
hundió, en tonces el malentend ido sería inmenso, y la pasmosa hazañ a de trescientos camp esinos
analfabetos venciendo a un ejército de cincuenta mil hombres se red ucía a un a ccidente d e la
historia.198

Dejando entonces de lado la versión mítica, que en un momento se exportó al resto de


Latinoamérica, la Revolución Cubana, en su versión real, dejó las siguientes conclusiones:

- Fue una revolución nacional que luego de alcanzar el triunfo, dos años más tarde, se declaró
marxista. Desde sus inicios y hasta la toma del poder, la revolución no manifestó una
determinada ideología a pesar de que Castro y Guevara la tenían.
- En tanto que revolución nacional en sus orígenes, no podemos hablar de las condiciones
objetivas en términos marxistas. Existió, sí, una causa, que fue política antes que económica,
y tenía que ver con la existencia de un gobierno, básicamente corrupto, que luego de asumir
por la fuerza, provocó el rechazo de la mayoría de las fuerzas sociales.
- Las condiciones subjetivas, de las que si se pueden hablar, independientemente del carácter
ideológico, se fueron dando con la organización de un ejército rebelde apoyado por distintos
sectores sociales (burguesía, campesinado, etc.) y desde el exterior: prensa y burguesía
cubana.

197
Massot Vicente. El cielo por asalto, pp. 19-64.
198
Kalfon, Pierre. Che, Ernesto Guevara, una leyenda de nuestro siglo. Barcelona, Plaza y Janés, 1997, p. 268.

- 87 -
- El ocultamiento de la ideología marxista, en sus inicios, le permitió a la revolución un apoyo
importante de la prensa internacional.
- La revolución no se efectuó a partir de un foco, el de Sierra Maestra. Si bien ese fue,
claramente, el más importante, hubo otros “focos” constituidos por la resistencia al gobierno
en las principales ciudades.

8. Conclusiones generales sobre la teoría y la praxis revolucionaria.

De las dos teorías vistas, la de Clausewitz y la de Lenin, y de la experiencia de las revoluciones


rusa, china y cubana se pueden extraer las siguientes conclusiones:

- Toda revolución marxista presupone violencia.


- La violencia se puede expresar en la forma de una guerra revolucionaria que se puede dar
antes o después del triunfo revolucionario.
- En términos generales, la guerra revolucionaria está regida por los mismos principios de la
guerra en general.
- La revolución y la guerra son artes que poseen ciertos postulados básicos.
- La guerra es la continuación de la política por otros medios, y no es posible invertir los
términos sin correr serios riesgos de fracaso.
- La guerra está subordinada a la política. No obstante, la condiciona en el siguiente aspecto:
No es posible una política que adopte como medio la guerra si el instrumento bélico no es el
adecuado.
- Para que haya una revolución se deben dar las condiciones objetivas y subjetivas ya
referidas y explicadas.
- La revolución debe tener una conducción político – militar unificada.
- La conducción política se ejerce a través de un organismo que puede ser un partido.
- La conducción política debe tener un liderazgo claro.
- La revolución requiere de un elemento armado que puede ser de distinta magnitud pero
importante con respecto a las fuerzas armadas gubernamentales, al menos en el momento
decisivo.
- No es posible la revolución sin el apoyo de las masas.199

199
Por apoyo de las masas entendemos el apoyo en términos absolutos o en su defecto el apoyo de gran parte de la
misma, directo o tácito, y en todo momento o en el momento decisivo.

- 88 -
- Las masas son conducidas por una vanguardia constituida por la clase social revolucionaria
que a su vez está representada por un órgano de conducción política.
- Ese órgano de conducción política constituye una elite revolucionaria.

- 89 -
III. Síntesis de la historia del Partido Revolucionario de los Trabajadores –
Ejército Revolucionario del Pueblo.

1. Introducción.

Si bien el objeto principal de este trabajo está referido al periodo anterior al 25 de mayo de 1973
(1965 – 1973), la presente síntesis abarca la totalidad de la historia del PRT – ERP a los efectos de
poder definir esta organización y entender mejor sus características y sus decisiones políticas y
estratégicas.

2. Los orígenes.

El Partido Revolucionario de los Trabajadores se fundó en Buenos Aires el 25 de mayo de 1965 a


partir de dos organizaciones políticas: El Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP) y el
Partido Obrero (PO).
El FRIP fue fundado el 9 de julio de 1961 en la ciudad de Santiago del Estero. Sus orígenes se
remontan a la segunda mitad de los años cincuenta. En ese entonces Francisco René Santucho,
secundado por sus hermanos Oscar Asdrúbal y Mario Roberto formaron, en la ciudad de Santiago
del Estero, un centro de estudios provinciales llamado Centro de Estudios y de Investigación Socio
Económicos de la Provincia de Santiago del Estero (CEISEPSE).
Los hermanos formaban parte de una familia numerosa acomodada de Santiago del Estero. En su
seno convergían diversas corrientes políticas: radicalismo, peronismo, frondicismo y socialismo. La
madre era una activa militante de la Acción Católica y uno de los hermanos, Julio, fue seminarista
“tercermundista”. Mario Roberto Santucho finalmente fue el que lideró, primero el FRIP y luego el
PRT – ERP hasta su muerte en un enfrentamiento armado en julio de 1976.200
El CEISEPSE organizaba conferencias dadas por importantes personajes de la política y la cultura
como Juan José Hernández Arregui,201 Héctor Agosti,202 Atahualpa Yupanqui,203 Bernardo Canal

200
Santucho Julio, Op. citada. y Santucho, Blanca Rina. Nosotros los Santucho. Buenos Aires, Nuestra América, 2004.
201
Juan José Hernández Arregui (1913 -1974) Considerado uno de los ideólogos de la llamada izquierda nacional.
Autor de Imperialismo y cultura; La Formación de la Conciencia Nacional, etc. (Muñoz Azpiri José Luis (h.) Juan
José Hernández Arregui, ese lanzallamas. Conferencia en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan
Manuel de Rosas. 27 de junio 2007).
202
Héctor Agosti (1911-1984). Uno de los principales teóricos del Partido Comunista Argentino, del que fue miembro.
Introdujo el pensamiento de Antonio Gramsci a la Argentina. Entre su extensa obra se puede citar: El hombre

- 90 -
Feijóo,204 el premio Nobel de literatura Miguel Ángel Asturias 205
y el escritor polaco Witold
Gombrowicz,206 entre otros.
Ideológicamente el FRIP era heterogéneo. Predominaba un nacionalismo indigenista
antiimperialista que pretendía elevarse a un ideal bolivariano que abarcara primero Sudamérica y
luego Centroamérica. También acusaba las influencias del peronismo y del marxismo.
Cuando se produjo el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, la misma fue vista con simpatía por
sus miembros pero luego, cuando esta se declaró socialista, provocó una serie de discusiones
internas.
No obstante estas controversias, el FRIP comenzó a derivar hacia el marxismo a instancias sobre
todo de Mario Roberto Santucho que llegó a ser el máximo líder del FRIP primero y del PRT – ERP
después.
En enero de 1961, Mario Roberto Santucho y su mujer Ana María Villareal, iniciaron un viaje por
diversos países de América siguiendo la ruta del Pacífico hasta los EEUU, donde permanecieron
por espacio de dos meses invitados por el profesor Roland Thomas Ely. Ely era un profesor
norteamericano que Santucho había invitado a un seminario en la Facultad de Ciencias Económicas
de Tucumán, en 1959. Especialista en la historia de la industria azucarera de Centroamérica había
escrito una tesis doctoral sobre la industria azucarera en Cuba en el siglo XVII. Era amigo de las
fuerzas rebeldes de Fidel Castro desde antes de que tomaran el poder. Le había propuesto a
Santucho que si llegaba en su viaje por América hasta el Río Grande, le pagaría el pasaje hasta su
casa en Princeton, New Jersey y haría los contactos necesarios para que luego pudiera viajar a
Cuba. 207 Luego de visitar a Ely, los esposos siguieron hacia Cuba donde llegaron en vísperas de la
fracasada invasión anticastrista a Playa Girón o Bahía de los Cochinos. Allí, en La Habana, en el

prisionero; Nación y cultura; Tántalo recobrado; Ideología y cultura etc. (Utopía, Blog de la Biblioteca del CCC.
Héctor P. Agosti. Un recorrido por su trayectoria. 14 de setiembre de 2009).
203
Seudónimo de Héctor Roberto Chavero Aramburu (1908 – 1992). Considerado uno de los más importantes músicos
del folclore argentino. (Portorrico Emilio Pedro. Diccionario Biográfico de la Música Popular de Raíz Folklórica.
Buenos Aires. Edición del Autor, 2004).
204
Bernardo Canal Feijoo (1897 – 1982). Escritor de origen santiagueño. Autor de Dibujos en el suelo; Mitos perdidos;
etc. Fue presidente de la Academia Argentina de Letras. (Arias Saravia de Perramon, Leonor. Bernardo Canal Feijoo.
La “autenticación” de la cultura en www.ensayistas.org/critica/generales/C-H/argentina/canal-feijoo.htm).
205
Miguel Ángel Asturias (1899 – 1974). Poeta, narrador, dramaturgo, periodista y diplomático guatemalteco,
considerado uno de los protagonistas de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Premio Nobel de literatura en
1967. (Sáenz Jimena. Vida y figura de Miguel Ángel Asturias. Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires,
1974).
206
Witold Gombrowicz (1904 – 1969). Escritor polaco que se radicó en Argentina cuando estalló la IIº Guerra Mundial.
Regresó a Europa en 1963. En 1967 recibió el Premio Internacional de Editores. Fue prohibido en Polonia durante el
régimen comunista. Sus obras se tradujeron al francés, alemán, italiano, inglés, sueco, holandés y japonés. (Vila –
Matas Enrique. Witold Gombrowicz (1904-1969). En Revista digital Letras Libres. Diciembre de 2004).
207
Seoane María. Op. citada, pp. 46-47.

- 91 -
mes de abril, presenciaron el discurso de Fidel Castro declarando el carácter socialista de la
Revolución, el acercamiento a la Unión Soviética y la oposición a los EEUU.
En esa oportunidad Santucho recibió instrucción militar de guerrillas y luego regresó a la Argentina,
dos meses después del congreso fundacional del FRIP que se realizó el 9 de julio.
El FRIP tuvo influencia en el noroeste argentino, especialmente en las provincias de Tucumán y
Santiago del Estero. Estaba compuesto por intelectuales, por obreros de los ingenios azucareros y de
los obrajes madereros y por pequeños campesinos y peones rurales.

El PRT, en el Vº Congreso caracterizó al FRIP como un pequeño grupo pequeño burgués nacido en
1961 con u na con cepción populista y qu e, m erced al trab ajo d e m asas que hab ía en carado en
Santiago y Tucumán, entre sectores del proletariado azucarero y forestal y en las barriadas pobres,
había adoptado progresivamente el método y las concepciones marxistas.208

Mario Roberto Santucho, que antes de recibirse de contador público, se había destacado como
dirigente estudiantil en la Universidad de Tucumán,209 comenzó a trabajar intensamente en esa
provincia convencido de que allí se prendería la chispa de la revolución.
La crisis por la que atravesaba la industria azucarera había producido una serie de conflictos
sociales que tenían como epicentro a los ingenios y a la Federación Obrera Tucumana de la
Industria Azucarera (FOTIA). Santucho participó en esos conflictos donde conoció a representantes
de Palabra Obrera (PO), entre ellos a Leandro Fote, importante dirigente del Ingenio San José y a
Hugo Santilli, médico del sindicato. 210
El PO era una organización trotskista, liderada por Nahuel Moreno,211 que se había formado
después de la caída de Perón en 1955.

208
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Resoluciones del Vº Congreso y de los Comité Central y Comité
Ejecutivo Posteriores. Buenos Aires, Ediciones El Combatiente, 1973, p. 25
209
En 1958 Mario Roberto Santucho fundó el Movimiento Independiente de Ciencias Económicas (MIECE) que al año
siguiente apoyó la revolución cubana. Ese mismo año logró la dirección del Centro de Estudiantes de Ciencias
Económicas y luego fue designado delegado al Congreso Tripartito de la Federación Universitaria Argentina (FUA).
(Seoane María. Op. citada, pp. 40 – 45).
210
El miembro más destacado de Palabra Obrera en Tucumán fue Leandro Fote, dirigente gremial del Ingenio San José.
(Santucho Julio. Op. citada, pp 115 y 120 – 122).
211
Nahuel Moreno, seudónimo de Hugo Miguel Bressano Capacete (1924 – 1986). Nació en Alberdi, provincia de
Buenos Aires. Pertenecía a una familia de clase media alta. A los 20 años fundó el Grupo Obrero Marxista (GOM).
Cuatro años después fue como delegado al IIº Congreso de la IVº Internacional trotskista en París. Fue fundador del
Secretariado Latinoamericano del Trotskismo Ortodoxo que tuvo influencia en Argentina, Chile, Bolivia y Perú. En
1965 fue cofundador del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Una serie de divergencias con Mario
Roberto Santucho, especialmente en lo referente a la lucha armada, provocaron que se escindiera del partido creando el
PRT La Verdad. En 1976 se exilió en Colombia. Regresó a la Argentina después de la Guerra de Malvinas y fundó el

- 92 -
Tenía influencia en ciertos ámbitos sindicales de Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Tucumán, y
también en algunos grupos universitarios.
El PO creía que la revolución socialista se produciría a continuación de una serie de huelgas o de
una huelga general que generaría una insurrección masiva que el partido podía explotar
conduciéndola. Esa huelga general, que el partido convertiría en revolucionaria, supuestamente
produciría una fractura en las Fuerzas Armadas, volviéndolas inoperantes, y la consiguiente caída
del sistema político vigente.
La teoría marxista – leninista ha descalificado esa estrategia, a la que llama espontaneísmo o
economicismo, por entender que una movilización general de los obreros que no está previamente
organizada y dirigida por el partido es espontánea, no tiene un fin revolucionario y por lo tanto es
impracticable derivarla, sobre la marcha, hacia ese fin.212
El PO, consecuente con la idea de la huelga general revolucionaria y teniendo en cuenta que la
mayoría de los sindicatos estaban en manos peronistas, adoptó como táctica el “entrismo”, esto es la
infiltración en esos sindicatos a fin de conquistar su dirección y luego desviarlos ideológicamente
hacia el trotskismo.
Pero cuando a fines de la década del 50 la serie de huelgas, promovidas generalmente por el
peronismo proscripto, 213 no colmaban las aspiraciones revolucionarias, comenzó dentro del PO una
polémica sobre cual era el camino correcto hacia la revolución.
La Revolución Cubana impulsó la idea de que la única opción posible era la lucha armada.
Surgieron dentro del PO voces que propiciaban la inmediata creación de focos guerrilleros a
semejanza del de Sierra Maestra en Cuba. El principal defensor de esa idea fue Ángel Bengochea214
que había recibido instrucción militar de guerrillas en Cuba.
Nahuel Moreno, posiblemente para no perder el liderazgo, escribió en 1961 La R evolución
Latinoamericana. Según Mario Roberto Santucho, Moreno no rechazaba la lucha armada pero en
lugar de concebirla como parte de una guerra revolucionaria, la ubicaba como un elemento de

Movimiento al Socialismo (MAS), y en 1985 la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT –
CI). (Iturbe Alejandro. Nahuel Moreno. Un militante por la clase obrera, el socialismo y el internacionalismo en Liga
Internacional de los Trabajadores. Cuarta Internacional. (LIT – CI) 24 de enero 2011).
212
Lenin hacía una distinción entre lo espontáneo y lo conciente y su relación. Lo espontáneo eran las movilizaciones
obreras que no tenían otro objetivo que expresar un descontento y reclamar mejoras salariales o en las condiciones
laborales. Lo espontáneo tenía como única ventaja ser la forma embrionaria de lo conciente. Y lo conciente estaba
referido a aquel momento en que la clase obrera tomaba conciencia que la sociedad estaba dividida en clases, que esas
clases eran irreconciliables y que la única opción para la clase proletaria era el triunfo de una revolución que no podía
ser de otra forma que violenta. (Lenin. Qué hacer. Obras Completas, Tomo V, Buenos Aires, Cartago, 1959, pp. 380 –
382 y El Estado y La Revolución. Obras Completas, Tomo XXV, Buenos Aires, Cartago, 1958, pp. 380-382).
213
El peronismo fue proscripto después de la llamada “Revolución Libertadora” de 1955 que derrocó a Perón.
214
Sobre Ángel Bengochea ver Santucho Julio. Op. citada, pp. 117 – 121.

- 93 -
presión en el contexto de la estrategia espontaneista y además no estaba dispuesto a
protagonizarla.215
Bajo el influjo de la Revolución Cubana se produjo en Latinoamérica, entre 1960 y 1968, la primera
oleada de intentos guerrilleros rurales. Los principales se llevaron a cabo en Venezuela, Guatemala,
Perú, Colombia, Nicaragua y Bolivia. Hubo también uno de menor importancia en Argentina, en
Orán, provincia de Salta, en 1964, liderado por Ricardo Masetti.216 Todos ellos fracasaron y todos
respondían a la teoría llamada del “foco”.
La teoría del “foco” fue enunciada por el “Che” Guevara y popularizada por Regis Debray 217 en su
obra Revolución en la Revolución.
El Che Guevara sostenía que el foco insurreccional puede desarrollar condiciones subjetivas sobre
la base de condiciones objetivas dadas.218 Eso significaba que si en un país existía una situación de
crisis (condición objetiva), un contingente guerrillero, operando en una región rural, podía encender
la chispa de la revolución provocando la adhesión y la insurrección de la población, especialmente
la población campesina. O sea que el “foco” podía irradiarse al resto del país generando, como
decía Lenin, el grado de conciencia y d e org anización d e l as gra ndes masas del pro letariado
(condición subjetiva).
Como hemos vistos en el capítulo II, Regis Debray, si bien siguió la línea general enunciada por
Guevara, fue más lejos. Creó una dicotomía entre el foco militar (la guerrilla rural) y el foco
político afirmando que se podía transitar del foco guerrillero al foco político pero no a la inversa.

215
Santucho Mario Roberto. La lucha de clases en el seno del Partido. En Partido Revolucionario de los Trabajadores,
Op. citada, pp. 15 -64.
216
Jorge Ricardo Masetti (1929 – 1964) nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. En 1958, como enviado
especial de Radio El Mundo, cubrió la experiencia de los rebeldes comandados por Castro en Sierra Maestra, Cuba.
Producto de las entrevistas realizadas escribió Los que luchan y los que lloran, obra editada en Buenos Aires ese mismo
año. Fue fundador y primer director de la agencia de noticias cubana Prensa Latina. Después de la fracasada invasión
anticastrista en Playa Girón (conocida también como Bahía de Cochinos) decidió abandonar el periodismo por la
actividad guerrillera. En 1963 creó el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), un contingente formado mayoritariamente
por argentinos y algunos cubanos. La pequeña fuerza entró a la Argentina en setiembre y meses después fue desbaratada
por la Gendarmería Nacional. Masetti logró evadirse internándose enfermo en un paraje selvático. Nunca más fue
encontrado. Probablemente murió de hambre y enfermedad. Se ha tomado como fecha de su muerte, en base a
testimonios recogidos, el 21 de abril de 1964. (Bodes Gómez José, Esbozo biográfico de Masetti. Prensa Latina, 2009).
217
Régis Debray (1940 - )Filósofo y escritor francés, autor de Revolución en la Revolución; Alabados sean nuestros
señores etc. En 1960 viajó a Cuba y se reunió con Fidel Castro y con el Che Guevara a quien siguió en su intento de
crear un foco guerrillero en Bolivia. Cuando comenzaron las actividades guerrillera en ese país el Che Guevara decidió
que regresara para que organizara una red de ayuda en Francia. Capturado por el gobierno boliviano, fue amnistiado en
1970 debido a la presión internacional. Algunos investigadores lo acusan de haber entregado al Che. En 1971 viajó a
Chile y conoció a Salvador Allende. A partir de 1981 comenzó su carrera política en el Partido Socialista Francés. Fue
asesor del presidente François Mitterrand en políticas exteriores para el tercer mundo. Se retiró de la política luego de la
reelección de Mitterrand. (Uribe Germán. La traición de Régis Debray al Che Guevara. Rebelión. Cátedra Che Guevara
Amauta. 23 de febrero 2008 y Febbro Eduardo. La historia de Régis Debray. Diario Página 12, 7 de octubre 2007).
218
Guevara Ernesto Che. La Guerra de Guerrillas. Bogotá, Ocean Sur, 2007, p. 13.

- 94 -
Además, y tal vez lo más importante, Debray descalificaba la actividad política y a los
revolucionarios dedicados a ella porque según él, pronto se volverían burócratas y nunca se
animarían seriamente a emprender la lucha armada.219
Esa teoría fracasó tal cual lo demostraron los hechos. Y el ejemplo mas claro fue la muerte de
Guevara en Bolivia. En ese país el “foco” nunca pudo crear las condiciones subjetivas y ni siquiera
pudo empezar a crearlas.
Antes de que Guevara fracasara en Bolivia, Santucho rechazaba la teoría del “foco” y sostenía la
necesidad de crear un partido político que fuera la dirección de la lucha armada.220 Su concepción
era leninista y difería con Ángel Bengochea que propiciaba el inicio inmediato de una guerrilla rural
en el monte tucumano. Para Santucho el apresuramiento de Bengochea podía tirar abajo todo el
trabajo que se estaba haciendo en Tucumán, en los ingenios y en las plantaciones de caña.
Bengochea se separó de Nahuel Moreno en 1963, creando una organización que llamó Fuerzas
Armadas de la Revolución Nacional. (FARN). Murió en Buenos Aires en 1964, junto a otros
seguidores, al estallarle un aparato explosivo que estaba preparando.
Antes de que Bengochea se separara de Moreno, los contactos de Santucho con el PO en Tucumán
dieron lugar a la creación del Frente Único FRIP – PO cuyas bases giraban alrededor de tres puntos
fundamentales:

- La creación de un partido revolucionario obrero.


- La adopción del marxismo como ideología.
- La adopción de una estrategia armada.

Quedaban, no obstante, dos puntos en discusión:

- El “entrismo”
- La adhesión a la IVº Internacional.

Se resolvió aceptar la postura del FRIP de poner fin a la táctica del “entrismo” , es decir la
infiltración en el peronismo. En este aspecto el FRIP era consecuente con la teoría marxista –

219
Debray Régis. Op. citada.
220
Mattini, Luis. Op. citada, pp. 29 y 159.
En general la mayoría de los cuadros del PRT – ERP rechazaba la idea del “foco”. ( Blixen Samuel. Op. citada, p. 205).

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leninista que había adoptado y que se estaba consolidando. Para el pensamiento leninista el
“entrismo” es una forma de “oportunismo”, que se aparta del verdadero camino a la revolución.
Una especie de impureza ideológica con más desventajas que ventajas.221
El FRIP aceptó, a pesar de algunas resistencias internas, formar parte de la IVº Internacional pero
sin aceptar el nombre de “trotskista”. Se unió al llamado Secretariado Unificado de la Cuarta
Internacional (SU – CI) (Unas de las divisiones que sufrió el trotskismo después de la IIº Guerra
Mundial) al que estaba vinculado Nahuel Moreno. Esa ala reivindicaba la Revolución Cubana
porque consideraba que abría amplias posibilidades para el movimiento revolucionario. Esa parece
ser la causa por la cual el FRIP aceptó la incorporación al SU – CI.
Años después comenzaron las divergencias. Santucho, ya al frente del PRT, tenía una concepción
sobre la violencia más radicalizada que el SU – CI. Esa organización internacional, a su vez,
comenzó a poner reparos al militarismo creciente del PRT. Finalmente Santucho se separó del SU –
CI en 1974. 222
Es materia de conjeturas las razones que llevaron a las dos organizaciones a fusionarse. El PO
seguramente reconoció la importancia del FRIP en la región y las adhesiones que había logrado. Por
el lado del FRIP y especialmente de Mario Roberto Santucho, el acercamiento al PO daba la
posibilidad de trascender el marco regional, apoyarse en una organización marxista que no
“vegetara” como el Partido Comunista Argentino (PC) y obtener un apoyo a nivel internacional.
La Revolución Cubana había dividido la izquierda en dos posiciones. Una creía que el único camino
para la instauración del socialismo era la lucha armada. La otra posición abogaba por el trabajo
político, tal el caso del Partido Comunista Argentino. Para quienes querían emular la experiencia
cubana, el PC “vegetaba” y esa fue la causa de las escisiones que sufrió en ese momento. Estas dos
posiciones han sido denominadas de distintas maneras: Izquierda Tradicional y Nueva Izquierda o
moderados y militaristas.
Pero la causa principal del acercamiento FRIP – PO era la coincidencia en la adopción de la lucha
armada. No obstante, esta coincidencia encerraba serias divergencias que luego saldrían a la luz con
más fuerza y provocarían el enfrentamiento Santucho – Moreno y el apartamiento de este último del
partido.

221
Mattini Luis, Op. citada, afirma que esa práctica fue contraproducente para el PO ya que fue la llamada burocracia
sindical (peronista) la que en definitiva se benefició.
222
Weisz, Eduardo. EL PRT-ERP: Claves para una interpretación de su singularidad Marxismo, Internacionalismo y
Clasismo. Bs. As., Ediciones del CCC, 2006, pp. 71-83.

- 96 -
En 1965 el Frente Único tuvo una alentadora experiencia política. El partido “Acción Provinciana”
de Tucumán, liderado por el disidente peronista Francisco Riera,223 se presentó a las elecciones
legislativas con una lista de candidatos obreros dados por la FOTIA.
“Acción Provinciana” ganó las elecciones con el 32,4 % de los votos. La Unión Cívica Radical del
Pueblo (UCRP), el radicalismo, obtuvo el 22,7%; la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), el
12 % y la Unión Popular (peronismo ortodoxo) el 8,9 %.224
Francisco Riera y Benito Romano, un histórico dirigente de la FOTIA, 225 fueron elegidos diputados
nacionales. El Frente Único estuvo representado por Leandro Fote que fue elegido diputado
provincial.
Leandro Fote fue el principal artífice de la sanción de la Ley Azucarera que preveía la
administración obrero – estatal de los ingenios que se declararan en quiebra. La ley fue derogada
por un decreto del general Onganía luego de derrocar al presidente Illia y suprimir los partidos
políticos al año siguiente.

3. El nacimiento del PRT.

El 25 de mayo de 1965, en el Iº Congreso del Frente único FRIP – PO, se creó el Partido
Revolucionario de los Trabajadores.
Nahuel Moreno, que en ese momento tenía mayoría, fue elegido Secretario General y Santucho
miembro del Comité Central.
El partido, a pesar de caracterizarse como marxista – leninista y no llevar la denominación de
trotskista, no era en ese momento ideológicamente homogéneo.
Desde el inicio aparecieron dos divergencias internas. Una estaba dada por las contradicciones que
provocaba la amalgama del trotskismo del PO con el marxismo – leninismo del FRIP, tal como
estas organizaciones lo interpretaban. La otra estaba referida a la lucha armada y se agudizaría en
los años siguientes a raíz de importantes acontecimientos que se dieron en el ámbito nacional e
internacional.

223
Francisco Riera fue luego gobernador de la Provincia de Tucumán entre 1983 y 1987.
224
Santucho Julio. Op. citada, p. 123. Ver también González Ernesto (coordinador), Britos Marcos, Camarero Hernán
Gómez Germán, Guidi Diego. El trotskismo obrero e internacionalista en la Argentina. Buenos Aires, Antídoto, Tomo
3, pp. 64-65.
225
Benito Romano fue un histórico dirigente de la FOTIA. Secretario General entre 1958 y 1960. (Taire Marcos. El
último grito. 1974: Crónica de la huelga de los obreros tucumanos de la FOTIA. Buenos Aires, Lumiere, 2008, cap.1).

- 97 -
Entre el 3 y el 15 de enero de 1966 se celebró en La Habana, Cuba, la Conferencia de Solidaridad
de los Pueblos de Asia, África y América Latina, (OSPAAAL), llamada también Tricontinental, que
tenía como objetivo coordinar las acciones revolucionarias en los países del Tercer Mundo.
El enemigo de los pueblos en vías de desarrollo fue definido como el Imperialismo cuyo principal
representante eran los EEUU.
Fidel Castro, en el discurso de cierre y en relación al caso particular de Latinoamérica, dejó los
siguientes conceptos:

- La OSPAAAL representa los movimientos revolucionarios de tres continentes, que tienen


una común posición antiimperialista.
- En muchas naciones de América se dan las condiciones plenas para la lucha armada
revolucionaria.
- En la América Latina los pueblos no deben luchar solos contra el imperialismo. Debe haber
una estrategia común, una lucha común y simultánea
- Los revolucionarios deben invertir las energías en el trabajo práctico y no en teorizaciones,
y deben comprender que más tarde o más temprano tendrán que tomar las armas.
- En este continente la lucha asumirá las formas más violentas.
- ¡ A prepararse ¡226

En junio del mismo año el presidente Illia fue derrocado por el general Onganía que impuso un
gobierno de facto. Al principio Onganía contó con el beneplácito de algunos gremios peronistas y el
mismo general Perón ordenó prudencia a sus seguidores resumida en la autóctona frase “desensillar
hasta que aclare”.
El año transcurrió sin grandes conflictos aunque para el PRT la existencia de un gobierno de facto
legitimaba la lucha armada tal cual ya lo había expresado el “Che” Guevara en La guerra d e
guerrillas.227
En agosto el gobierno encaró la crisis azucarera de Tucumán cerrando 7 ingenios por considerarlos
ineficientes. Luego el número llegaría a 11.228 Esa medida afectó la economía regional de la que

226
Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz (www.cuba.cu/gobierno/discursos/ 1966/esp/f150166e.
html).
227
Guevara Ernesto. Op. citada, p. 14.
228
Taire, Marcos. Op. citada, p. 24.

- 98 -
dependía el 80% de la población económicamente activa y que representaba el 75% del PBI de la
provincia.229
En enero de 1967 la FOTIA programó una gran movilización obrera en cuatro localidades de la
provincia. En Bella Vista, donde convergieron, entre otros, obreros del ingenio San José donde tenía
presencia el PRT, se produjeron serios enfrentamientos que dejaron un saldo de 8 policías heridos
con piedras y una mujer, llamada Hilda Guerrero de Molina, muerta por el disparo de un arma de
fuego. La Regional Tucumán del PRT, que para fin del año anterior había planteado el inicio de la
lucha armada, ahora renovaba el planteo, pero formalmente, a la conducción partidaria.
Mientras tanto el Che Guevara desde Bolivia enviaba un Mensaje a los pueblos del mundo a través
de la T ricontinental. El mensaje fue editado en Cuba en abril de 1967 y en algunos de sus pasajes
referidos a Latinoamérica decía:

- Nuevos brotes de guerra surgirán en estos y otros países americanos, como ya ha ocurrido
en Bolivia, e irán creciendo, con to das las v icisitudes que entraña este peligroso oficio de
revolucionario moderno.
- América, continente olvidado por las últimas luchas políticas de liberación, que empieza a
hacerse sentir a través de la Tricontinental en la voz de la vanguardia de sus pueblos, que
es la Revolución cubana , t endrá una tar ea de mu cho mayor rel ieve: la de la creación del
segundo o tercer Vietnam o del segundo y tercer Vietnam del mundo.
- En definitiva, hay que ten er en cu enta que el imperi alismo es un sistema m undial, últi ma
etapa del capitalismo, y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial.
- Eso significa una guerra larga. Y, lo repetimos una vez más, una guerra cruel.
- ¡Cómo podr íamos mirar e l futuro d e luminoso y cercano, si dos, t res, muchos Vietnam
florecieran en la superficie del globo….230

Después del mensaje de Guevara, entre julio y agosto de 1967 se realizó en La Habana, Cuba, la Iº
Conferencia de la Organización Latino Americana de Solidaridad (OLAS), una continuación a nivel
continental de la OSPAAAL.
La conferencia, a la que concurrieron partidos e intelectuales izquierdistas de América y que estuvo
presidida por el entonces senador Salvador Allende, tuvo la adhesión del PRT.
La misma emitió una declaración final cuyos puntos más importantes fueron los siguientes:
229
Seoane María. Op. citada. p. 89.
230
Revista Tricontinental del Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL. La Habana, 16 de abril de 1967.

- 99 -
- Constituye un derecho y un deber de los pueblos de América Latina hacer la revolución.
- El primer objetivo de la revolución en el continente, es la toma del Poder mediante la
destrucción del aparato burocrático-militar del Estado.
- Dicho objetivo sólo es alcanzable a través de la lucha armada.
- La guerra de guerrillas es la forma más adecuada para desarrollar la guerra revolucionaria en
el continente.
- Todas las demás formas de lucha, deben servir y no retrasar el desarrollo de la lucha armada.
- El deber de todo revolucionario es hacer la revolución.

El discurso final estuvo a cargo de Fidel Castro que proponía una metodología revolucionaria que si
no era foquista estaba muy cerca de serlo. Al menos eso puede deducirse de algunos conceptos,
como por ejemplo, los referidos al aceleramiento de la estrategia guerrillera y a la importancia de la
propaganda armada, esto es a la acción de las armas como el factor más favorable en la captación
de las masas.
Fidel Castro, consecuente con las ideas vertidas en la OLAS, apoyó los movimientos
revolucionarios de América. También a los argentinos, a excepción del periodo presidido por
Cámpora porque durante esa presidencia Cuba rompía el bloqueo al que la había sometido EEUU.
Así se lo manifestó personalmente Castro a los miembros del PRT que fueron a pedirle apoyo en
1973.231
Dos meses después de la conferencia de la OLAS, Guevara moría en Bolivia y con él su proyecto
revolucionario en ese país.
La muerte de Guevara abrió una larga discusión en el PRT. Santucho, como ya lo había manifestado
frente a los intentos guerrilleros de Ángel Bengochea, mantuvo su postura sobre la necesidad de
crear un partido al estilo leninista que fuera la conducción de cualquier acción armada.
Pero independientemente de todas las opiniones vertidas hubo una coincidencia generalizada que se
resumía en la frase “recoger el fusil del Che”, tal como éste lo había pedido en su último mensaje:

En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de
guerra, haya llegad o h asta un oíd o re ceptivo y o tra m ano se tiend a p ara empu ñar nuestr as
armas….

231
Entrevista con Luis Mattini. Castro le manifestó a Mattini la postura de Cuba frente al gobierno de Cámpora.

- 100 -
En el análisis que se hizo sobre la experiencia de Guevara en Bolivia prevaleció el juicio ético.
La entrega del “Che” a la causa revolucionaria tuvo mucha más importancia que la evaluación de
los errores cometidos y la metodología empleada.232

4. El conflicto interno del PRT

La muerte del “Che” intensificó el conflicto interno del PRT entre Santucho y Moreno. Éste, que
había sido remiso a dar una respuesta categórica sobre los planteos que le hizo la Regional
Tucumán sobre la necesidad de iniciar la lucha armada, emitió un trabajo llamado La Revo lución
Continental. En el mismo reconocía la viabilidad de la lucha armada en algunos lugares de América
pero no en Argentina donde pretendía la continuación de una lucha sindical.
El trabajo provocó una mayor oposición a Moreno que perdió el liderazgo del partido y se fue
llevándose el diario La Verdad. El PRT se dividió en el PRT – La Verdad de Moreno y el PRT – El
Combatiente de Santucho. Luego el PRT – EC pasó a llamarse simplemente PRT.
El enfrentamiento entre Santucho y el morenismo se dio en el contexto de un proceso que se llamó
La Revolución ideológica que fue propulsado por Santucho y contribuyó al alejamiento de Moreno.
La Revolución Ideológica, que al decir de Santucho no era otra cosa que los aspectos ideológicos de
la proletarización partidaria, se basaba en una interpretación de la teoría marxista – leninista según
la cual la vanguardia obrera se eleva a la comprensión de la ideología de clase, gracias al aporte de
una intelectualidad revolucionaria que proviene de la pequeña burguesía. Intelectualidad que a su
vez debe ser consecuente con la lucha del proletariado.
En un artículo aparecido en dos números de la revista El Com batiente 233
se afirmaba que los
camaradas intelectuales debían trabajar, convivir y luchar con las masas. Pero agregaba otros
aspectos polémicos: que también se los debía obligar a romper con su clase y que debían adoptar los
puntos de vista y las características de la clase proletaria.
Como consecuencia, los intelectuales del partido debían proletarizarse ya sea trabajando en una
fábrica o viviendo en un barrio obrero. Esa práctica no ofreció mayores problemas para aquellos
miembros que estaban entregados a la causa revolucionaria. En cambio no resultaba fácil para
ningún intelectual adoptar los mismos puntos de vista de un obrero, o sus mismas características.

232
Massot Vicente. El cielo por asalto, pp. 108-115.
233
Pequeña burguesía y Revolución. Revista El Combatiente nº 54 y 55.

- 101 -
Pero tal vez el aspecto más importante de la Revolución ideológica era que la exaltación de ciertas
virtudes que podían ser propias de un proletario eran en definitiva las de un combatiente.
Se buscaba homogeneizar las características de los militantes del partido de manera que
coincidieran con la moral de alguien que debe estar entregado de cuerpo y alma a la lucha armada.
La Revolución id eológica, o más precisamente la proletarización, en definitiva, sirvió para
descalificar a la intelectualidad morenista que cuestionaba la lucha armada, con el argumento de
que no eran consecuentes con la clase proletaria.
El alejamiento de Moreno no significó que todos los miembros del PO se retiraran del partido.
Había distintas posiciones. Algunos se fueron, no al unísono, y otros se quedaron aportando
valiosos conocimientos y experiencia. Ese proceso de acomodamiento del partido producto de la
divergencia Moreno – Santucho, siguió después del IVº Congreso hasta el Vº , en julio de 1970.

5. El IVº Congreso.

En Febrero de 1968 se realizó el IVº Congreso del PRT.


En el mismo se aprobó un importante documento titulado El único camino hasta el poder obrero y
el s ocialismo,234 llamado también el “libro rojo”. El capítulo I trataba sobre el marxismo y la
cuestión del poder. Desarrollaba en forma sintética la evolución histórica de la estrategia de poder y
lucha armada del marxismo revolucionario comenzando por Marx y Engels, pasando por Lenin,
Trotsky, Mao y finalmente Castro y Guevara.
Si bien se valoraban todos los aportes, en especial el de Lenin, se consideraba que esas estrategias
estaban vinculadas a un momento particular de la historia y que por lo tanto eran proclives de sufrir
algunas variantes vinculadas a casos particulares dadas por nuevas épocas y geografías.
La estrategia que se imponía en ese momento era la del castrismo o guevarismo, considerados
sinónimos.
Los contenidos de esa estrategia de deducían de la OSPAAAL (Tricontinental); del mensaje del Che
Guevara a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental y de la OLAS.
Los aspectos más importantes eran los siguientes:

- Ya no era posible la revolución en un solo país como fue el caso de Rusia y China. Esas
revoluciones se vieron beneficiadas porque el capitalismo tenía sus contradicciones que
234
Ramírez Carlos (Santucho Mario), Domecg Sergio (Prada Oscar Demetrio) y Candela Juan (Prieto Félix Helio). El
único camino hasta el poder obrero y el socialismo. (PDF. Adobe Acrobat Document. Adobe Reader, 61 páginas).

- 102 -
llevaron a que distintas potencias se enfrentaran entre sí (guerras interimperialistas) 235 como
fue el caso de la Iº Guerra Mundial.
- En la actualidad el capitalismo estaba representado, fundamentalmente, por una sola
potencia, los EEUU que actuaba como un gendarme del sistema en el mundo.
- En esas condiciones no eran posibles revoluciones aisladas sino que tenía que haber una
gran confrontación mundial donde el imperialismo debía ser batido creando muchos
Vietnam en los continentes atrasados de Asia, África y América latina.
- El castrismo o guevarismo daba mucha importancia a América latina a la que consideraba
un continente en proceso de revolución permanente y propiciaba el inicio de la lucha armada
en los distintos países de la región donde se debía crear el segundo o el tercer Vietnam.
- La tarea inmediata de los revolucionarios de la región era organizar y desarrollar de
inmediato la lucha armada. Lucha que iba a tener un carácter prolongado y donde el
imperialismo (EEUU) terminaría interviniendo para sostener a los distintos gobiernos.
- La guerrilla era considerada el método más eficaz para desarrollar la lucha revolucionaria.
- En la Argentina la revolución sería una parte táctica de la estrategia continental y mundial.
- En la Argentina la lucha comenzaría como guerra civil y luego, con la intervención de los
EEUU, se convertiría en guerra nacional antiimperialista.
- En algunos lugares del país era posible iniciar en forma inmediata la lucha armada.
- La clase más revolucionaria en la Argentina era el proletariado industrial y sus aliados
potenciales, la pequeño - burguesía urbana y el campesinado pobre en el norte.236

El documento también dedicaba un espacio al peronismo. Para el PRT el aspecto más importante de
ese movimiento, su fuerza principal, estaba dada por su organización sindical. Sin embargo, ese
sindicalismo tenía dos inconvenientes a los fines revolucionarios: primero, concentraba una
importante masa obrera que no daba muestras de querer saltar de la lucha sindical a la lucha política
y revolucionaria. Luego, esa masa obrera estaba conducida por una “burocracia sindical” que a su
vez respondía a un líder, Perón, que era militar y burgués, y que no dejaría de serlo.
235
La definición de guerras imperialistas está basada en Lenin cuando este las diferenciaba de las nacionales diciendo:
..las guerras de la Gran Revolución Francesa se iniciaron como guerras nacionales y lo fueron. Fueron guerras
revolucionarias porque tenían como objetivo la defensa de la gran revolución contra la gran coalición de monarquías
contrarrevolucionarias. Pero cuando Napoleón creó el imperio francés sojuzgando a varios Estados nacionales
europeos constituidos desde hacía mucho tiempo, grandes y plenos de vitalidad, entonces las guerras nacionales
francesas se convirtieron en imperialistas y a su vez engendraron guerras de liberación nacional…(Lenin. Acerca del
folleto de Junius. Obras Completas, Tomo XXII, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 324).
236
Ramírez Carlos (Santucho Mario), Domecg Sergio (Prada Oscar Demetrio) y Candela Juan (Prieto Félix Helio). Op.
citada, cap. IV.

- 103 -
La única esperanza respecto al peronismo estaba cifrada en los signos de una transformación
ideológica (la infiltración izquierdista) que se manifestaba, por ejemplo, en la aparición de algunos
grupos armados como el de los uturuncos (1960)237.
Los uturuncos se llamó a un grupo guerrillero desbaratado en Tucumán en 1960 que estaba liderado
por Enrique Manuel Mena, llamado “Comandante Uturunco”. Básicamente eran peronistas a los
que se le habían sumado algunos socialistas. Exigían el retorno de Perón y el fin de la intervención
en la CGT. Fue el primer grupo guerrillero aparecido en Argentina. Otras organizaciones armadas
de origen peronista fueron las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP); el Movimiento Peronista
Revolucionario 17 de octubre (MPR 17 de octubre) y Montoneros, el más importante de todos.

Según el ún ico camino…. , la existencia de las condiciones subjetivas eran necesarias para la
insurrección, es decir para la toma, por ejemplo, del Palacio de Invierno en la Revolución de
Octubre en Rusia, para el asalto final que lleva a la toma del poder, pero no para el proceso
revolucionario anterior. Y se aclaraba que:

Solamente en el curso de esa lucha revo lucionaria, d e esa guerr a civil y a ntiimperialista
prolongada, la clase revolucionaria adquirirá “la nueva conciencia política necesaria”

Según esta concepción, el PRT se disponía a iniciar la lucha armada sin que las condiciones
subjetivas estuvieran dadas porque se irían dando en el curso de esa lucha.
Sólo era necesario la existencia de las condiciones objetivas, es decir una situación de crisis y la
incapacidad de la burguesía de resolverla, tal el caso argentino, en el pensamiento de los autores de
El único camino hasta el poder obrero y el socialismo.
En otros pasajes el documento criticaba a Nahuel Moreno y su estrategia espontaneísta o
economicista. No obstante esa crítica, el morenismo todavía tenía miembros dentro del partido y el
conflicto interno rebrotaría nuevamente al año siguiente.
El último capítulo del documento estaba dedicado a las tareas y organización del partido.

El IVº Congreso eligió a Oscar Prada como Secretario General del Partido. Santucho fue designado
jefe del recientemente creado Comité Militar, cargo relevante para la nueva etapa que iniciaba el

Diaz Bessone Ramón Genaro. Guerra Revolucionaria en Argentina (1959-1978). Buenos Aires, Círculo Militar,
237

1988, pp. 77-85 y Seoane María. Op. citada, pp. 335-339.

- 104 -
partido a la luz de la estrategia militar establecida. También quedó con la responsabilidad de la
propaganda política. Para tal fin se empezó a editar el periódico El Combatiente.
Ni bien concluyó el Congreso, Santucho y unos diez cuadros relevantes viajaron a Cuba para recibir
instrucción militar en guerra de guerrillas.
Al término del curso en Cuba, Santucho viajó a Paris para entrevistarse con los representantes de la
IVº Internacional. Más precisamente con los representantes del llamado Secretariado Unificado de
la Cuarta Internacional (SU – CI), una fracción, en ese momento mayoritaria, de la Internacional
que fundó Trotsky y que después de la IIº Guerra Mundial sufrió una serie de escisiones y
unificaciones.
El llamado SU – CI estaba liderado por Ernest Mandel 238 y fue producto de una unificación que se
produjo a partir de la reivindicación de la Revolución Cubana, porque se consideraba que la misma
abría grandes perspectivas para el movimiento revolucionario.
Santucho fue para acordar los documentos del IXº Congreso de la Internacional que se realizaría en
diciembre de ese año donde se declaró el apoyo a la Organización Latino Americana de Solidaridad
(OLAS) que se había desarrollado en Cuba en los meses de julio y agosto del año anterior.
239
Además, Santucho regresó al país trayendo la designación del PRT - EC como representante
argentino ante la IVº Internacional.
El entendimiento entre Santucho y la IVº Internacional no duraría mucho y años más tarde se
produciría una ruptura. Las diferencias, de alguna manera, ya quedaron reflejadas en esa visita a
Francia. Santucho había llegado París en pleno desarrollo del “Mayo Francés”. Los miembros de la
Internacional lo llevaron a presenciar las grandes manifestaciones, algunas violentas, donde
hondeaban las banderas negras de los anarquistas y las rojas de los comunistas. En un momento
Santucho sorprendió a su acompañante diciendo: Ustedes tiene un bajísimo nivel de violencia en las
acciones de masas.240

En el mes de setiembre se montó un campamento guerrillero en los montes de Tucumán, más


precisamente cerca de Caspichango, una de las zonas donde operó el Ejercito Argentino en su lucha
contra la guerrilla en 1975.

238
Ernest Ezra Mandel (1923 – 1995). Economista, historiador y político belga. Uno de los líderes del trotskismo
después de la muerte de Trotsky. Considerado uno de los teóricos marxistas más importantes de la segunda mitad del
siglo XX. (Gilly Adolfo. Ernest Mandel: Recuerdos del olvido. En Revista digital Nexos en Línea del 1 de diciembre de
1995 y Achcar Gilbert. La actualidad de Ernest Mandel. En Revista digital La haine. org. Del 22 de julio de 2005).
239
PRT – EC. Nombre del ala de Santucho luego de la escisión de Moreno. Luego se llamaría PRT.
240
Seoane María. Op. citada, pp. 104-105.

- 105 -
Los preparativos para la apertura del frente rural en la provincia norteña necesitaban recursos. Por
esa razón, en enero de 1969 Santucho dirigió un grupo que asaltó el Banco de la Provincia de
Buenos Aires en la localidad de Escobar. El botín obtenido oscilaba en los US$ 200.000 de ese
momento. Se pretendió que el robo pasara como ejecutado por delincuentes comunes pero la
captura, luego, de dos de los asaltantes alertó a las autoridades.

6. El “cordobazo”.

Cuando el 28 de junio de 1966 las Fuerzas Armadas derrocaron al presidente Arturo Illia,
entregaron el poder al general Juan Carlos Onganía.
Junto con Illia fueron destituidos todos los gobernadores de las provincias.
Se disolvió el Congreso de la Nación y las legislaturas provinciales; se reemplazaron los miembros
de la Suprema Corte de Justicia; se suprimieron los partidos políticos y un Estatuto de la
Revolución se colocó por encima de la Constitución Nacional.241
El sistema republicano quedó de esta manera suprimido al asumir el nuevo presidente las funciones
ejecutivas y legislativas por un tiempo indeterminado y que se suponía sería de unos 10 años.242
Un mes después se suprimió las autonomía de las universidades, que regía desde 1918. En la
Facultad de Ciencias Exactas de Buenos Aires la medida derivó en el desalojo violento de
profesores y alumnos por la policía.243
A pesar de que todas estas medidas cercenaban la participación política y limitaban las libertades
individuales, la ciudadanía, en general, confiaba en que se iniciaría en el país un proceso de
eficiencia y modernización que dejaría atrás un gobierno que había sido catalogado como
inoperante.
El nuevo gobierno, salvo escépticos, gozó al principio de consenso y de escasa oposición, incluso
dentro del peronismo que 10 años antes había sido derrocado por una intervención militar que
obligó a su líder a marchar al exilio.
Llamó la atención que representantes de algunos gremios de filiación peronista estuvieran presentes
en la ceremonia de asunción del mando de Onganía.

241
Diario La Nación. 29 de julio de 1966.
242
Potash Robert. El Ejército y la Política en la Argentina. Desde la caída de Frondizi a la restauración peronista.
Segunda parte, 1966-1973. Buenos Aires, Sudamericana, 1994, p. 37.
243
Potash Robert. Op. citada, pp. 22-25. y Diario La Nación. 30 de julio de 1966.

- 106 -
En el ámbito económico se obtuvieron algunos logros auspiciosos como bajar la inflación y el
déficit fiscal, y conseguir en los años siguientes un aumento en las reservas de divisas que no se
veía desde 1946. 244
Pero la expectativa favorable que se había creado con el nuevo gobierno no duró mucho tiempo.
La búsqueda de eficiencia y modernidad en materia de producción generaron conflictos con el
sindicalismo y descontento en la pequeña industria que no podía resistir la competencia extranjera.
Una de las primeras medidas tomadas al respecto fue el cierre de numerosos ingenios azucareros en
el norte del país, especialmente en la provincia de Tucumán. Los mismos eran deficitarios y
funcionaban con subsidios del Estado. El cierre dejó a miles de trabajadores desocupados que no
encontraron otra fuente de trabajo y a una provincia convulsionada.245
Otras medidas tomadas con el mismo fin en los puertos y en los ferrocarriles provocaron un plan de
lucha de los gremios respectivos. El gobierno respondió quitándole la personería jurídica y
suspendiendo el aporte de la cuota de sus asociados. Idéntica medida tomó con otros gremios que
acompañaron la lucha, incluso con la poderosa Unión Obrera Metalúrgica (UOM).246
El sindicalismo argentino estaba dividido entre los que apoyaban al gobierno y los que presionaban
por reivindicaciones salariales pero sin entrar en una oposición política. Pero en los primeros meses
de 1968 irrumpió un nuevo sector sindical llamado combativo. En el mes de marzo, ese sector logró
la dirección de la CGT que inmediatamente se fracturó. La parte combativa pasó a llamarse
Confederación General del Trabajo de los Argentinos (CGTA). La otra parte se llamó CGT
“Azopardo” por el sitio de su sede.
La CGTA fue liderada por Raimundo Ongaro del gremio de los gráficos, representante del
peronismo de izquierda que tuvo como importantes aliados a la FOTIA y al gremio de Luz y Fuerza
de Córdoba liderado por Agustín Tosco.247
La CGTA no constituía una oposición meramente sindical sino también política y pronto llagaría a
tomar contacto con el sector estudiantil que reclamaba la devolución de la autonomía universitaria.
El gobierno empezó a tener una oposición fuerte.
Además de un sindicalismo descontento y un estudiantado que reclamaba la devolución de la
autonomía, se sumaban los partidos políticos suprimidos, sectores de la producción que se sentían
perjudicados y una parte importante de la población. Incluso economistas enrolados en

244
Potash Robert. Op. citada, p. 75.
245
Potash Robert. Op. citada, p. 44. Ver también. Taire Marcos Op. citada p. 24.
246
Potash Robert. Op. citada, pp. 44-46.
247
Anzorena Oscar. Tiempo de violencia y utopía. Del golpe de Onganía (1966) al golpe de Videla (1976). Buenos
Aires, Contrapunto, 1988, pp. 37-43.

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pensamientos diferentes como los llamados “liberales” o “desarrollistas”, por distintos motivos,
criticaban la política económica del gobierno.248
La manifestación más clara, y también violenta, de oposición al gobierno nacional se produjo en la
ciudad de Córdoba el 29 de mayo de 1969.
Antes de esa fecha hubo hechos e indicios que la preanunciaban tal como lo estimó un informe del
Estado Mayor General del Ejército a fines de 1968 que el presidente desestimó.249
Antes de producirse los hechos de Córdoba hubo dos episodios de violencia en otras provincias que
generaron un ambiente de rebeldía.
El 15 de mayo, en la ciudad de Corrientes, un disparo de la policía mató a un estudiante durante los
disturbios que se produjeron como reacción a una medida tomada por el rector de la Universidad del
Noroeste referida al comedor universitario. El episodio de Corrientes provocó otras manifestaciones
estudiantiles. En Rosario en un enfrentamiento con policías, murió otro estudiante. El hecho
provocó más disturbios. El 21 de mayo estudiantes rebeldes, apoyados por sindicalistas, tomaron 20
manzanas de la ciudad y provocaron la intervención del ejército.250
En Córdoba, mientras tanto, una huelga general organizada para el 16 de mayo fue altamente
acatada. Los motivos habían sido disímiles: Una reunión de obreros en un club deportivo desalojada
con gases por la policía y un reclamo salarial de los conductores de ómnibus.
Con el antecedente del éxito en la medida de fuerza, tres importantes sindicatos cordobeses, el
Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), la Unión del Transporte
Automotor (UTA) y Luz y Fuerza planearon una huelga general para el 29 de mayo. Otros gremios
comprometidos en la medida de fuerza fueron la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el Sindicato de
Trabajadores de Concord (SITRAC) y el Sindicato de Trabajadores de Materfer (SITRAM), estos
últimos pertenecientes a la fábrica FIAT. Uno de los motivos era que un decreto que unificaba las
horas de la jornada laboral desconocía derechos adquiridos en Córdoba.251 Pero si bien existían
motivos laborales y salariales, la medida tenía una clara connotación política de oposición al
gobierno nacional.
El inicio de la huelga fue establecido a media mañana para contar con la presencia de todos los
huelguistas que tenían el propósito de marchar hacia el centro de la ciudad. Esta vez los obreros
estaban dispuestos a resistir cualquier intento de la policía de dispersarlos y para tal fin se hizo un

248
Potash Robert. Op. citada, p. 52.
249
Potash Robert. Op. citada, pp. 74-75.
250
Potash Robert. Op. citada. pp. 79-81.
251
Anzorena Oscar. Op. citada. p. 51.

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planeamiento más detallado de la protesta que incluyó el armado de piedras, hondas, rulemanes u
otros objetos contundentes. De todas maneras ninguno de los dirigentes sindicales suponía que la
manifestación podía derivar en una jornada tan violenta como la que se vivió.
Dos grandes contingentes provenientes de las fábricas FIAT e IKA, a los que se sumaron gente de
los barrios, fueron interceptados por la policía. En un caso los manifestantes se filtraron por calles
aledañas y luego se volvieron a reunir para proseguir la marcha. En otro, el que involucró al
contingente de IKA, hubo dos enfrentamientos con la policía que tuvo que retirarse. En uno de ellos
murió un obrero por el disparo de un arma de fuego. El hecho caldeó más los ánimos. Pasado el
medio día la policía se recluyó en sus dependencias y prácticamente perdió el control de la ciudad.
Se levantaron un sinnúmero de barricadas, se incendiaron negocios, la sucursal de un banco y hasta
fueron atacadas comisarías.
Desbordada la policía, el Comando del IIIº Cuerpo de Ejército lanzó un bando anunciando que a las
17 horas fuerzas del ejército entrarían a la ciudad. La intención del ejército era que la población
permaneciera o retornara a sus viviendas a fin de enfrentarse sólo con activistas o elementos
armados.252
Efectivamente, para la hora señalada, prácticamente los únicos que quedaron en el centro de la
ciudad y zonas próximas para ejercer algún tipo de oposición al ejército eran esos elementos.
Al atardecer y entrada la noche hubo algunos tiroteos, especialmente en el Barrio Clínicas, un
reducto estudiantil que se había organizado especialmente para esa jornada.253
A la mañana siguiente Córdoba fue retomando lentamente la calma.
El saldo de muertos fue impreciso, tal vez unos 14 y unos cincuenta heridos. Los daños materiales
fueron cuantiosos.
El gobierno, culpó de lo ocurrido a elementos subversivos. Sin embargo las apreciaciones más
serias al respecto hablan que la participación de efectivos revolucionarios armados fue irrelevante.
Los verdaderos protagonistas de la protesta fueron los sindicatos, el estudiantado y la gente que se
plegó.254
Después del cordobazo el gobierno de Onganía quedó seriamente deteriorado. Perón, desde Madrid,
dio por finalizada la actitud “desensillar hasta que aclare” y promovió la rebelión basándose en las

252
Lanusse Alejandro Agustín. Mi Testimonio. Buenos Aires, Lasserre Editores, 1977. pp. 10-15.
253
Bergstein Jorge. El cordobazo. Testimonios, memorias, reflexiones. Buenos Aires, Cartago, 1987. pp. 13-26.
254
Lanusse Alejandro Agustín. Op. citada, pp. 15-16.

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llamadas “formaciones especiales”, esto es en los elementos armados que le respondían.255
Paralelamente organizó los contactos con otros partidos políticos en vista a una salida electoral.
Dentro de las Fuerzas Armadas comenzaron las disidencias y las dudas sobre las políticas llevadas a
cabo por Onganía que provocaron su relevo al año siguiente.256
En el cordobazo el PRT no participó y como lo dice en su historia no tenía en ese momento
inserción en las masas. Sí participaron algunos de sus miembros.257

7. Hacia el Vº Congreso.

Alentado por los sucesos de Córdoba y de Rosario, convencido que las masas se orientaban hacia la
revolución, Santucho propuso en el mes de octubre, en una reunión del Comité Central, un plan
para la actividad guerrillera. Pero la detención de un integrante del PRT en Tucumán produjo la
captura por parte de la policía de otros ocho y de armas y pertrechos que se preparaban para la
apertura de la guerrilla en el monte. Al mes siguiente fue detenido Santucho.
A esos episodios se los llamó “El desastre de Tucumán” y provocó que el Secretario General del
partido, Oscar Prada, destituyera a Santucho del Comité Militar. Comenzaba el segundo episodio en
el enfrentamiento con el morenismo.
A pesar de que Santucho estaba preso, uno de sus colaboradores más cercanos, Benito Urteaga,258
trabajó intensamente para revertir la situación y lograr que el ala leninista del partido terminara
ganando la disputa.
En el mes de febrero, 16 de los 25 miembros del Comité Central se fueron del partido para fundar, a
fines de ese año, el Grupo Obrero Revolucionario (GOR). El GOR, fiel a las características del
trotskismo de esa época, concebía la lucha armada como “defensiva”, esto es con fines
propagandísticos y como un elemento de presión para acompañar las movilizaciones obreras.
Rechazaba por ende la concepción de Santucho de guerra revolucionaria.

255
Seoane María. Op. citada, p. 109
256
Lanusse Alejandro. Op. citada, Cap. 2 y 3.
257
Dirección del PRT. Op. citada, p. 20.
258
Benito Urteaga (1946 – 1976) Uno de los más destacados cuadros del PRT. Estuvo a cargo del partido mientras
Santucho permaneció preso desde fines de 1971 hasta agosto de 1972. Condujo el fracasado ataque al Batallón Depósito
de Arsenales 601 en diciembre de 1975. Fue abatido por un grupo del ejército, junto a Santucho, en julio de 1976. (De
Santis Daniel. Benito Urteaga. A 31 años de su caída en combate. En CEDEMA (Centro de Documentación de los
Movimientos Armados) del 7 de julio del 2007).

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La crisis interna del PRT fue caracterizada por Santucho como La luch a de clases en el s eno del
partido, 259 tal el nombre de un documento que se expuso en el Vº Congreso. Según ese documento
el partido estuvo dividido por el tema de la lucha armada en tres sectores que el denominó
“derecha”, “centro” e “izquierda”.
La “derecha” era el morenismo más puro que ya se había retirado tiempo antes; el “centro”, afín en
última instancia a la “derecha”, no rechazaba de plano la lucha armada pero ponía serias objeciones
a su metodología, y finalmente, la “izquierda” o el ala “leninista” o “proletaria”, llamada así por sus
mismos seguidores, sería la que triunfaría.
Siempre según Santucho, el conflicto era en definitiva de clases sociales; el centro y la derecha
representaban a una pequeña burguesía hostil al proletariado y por ende reacia u opuesta a llevar
adelante la revolución. El ala izquierda o leninista representaba a la clase proletaria que luego de
desembarazarse de los últimos resabios del “morenismo” se encontraba con las manos libres para el
inicio de la guerra revolucionaria.
Quedaron elementos que venían del trotskismo pero como decía el documento, se habían asimilado
en el proceso de transformación que tuvo el partido.

Vayamos ahora a l a historia del Partido para encontrar los gérmenes de la transf ormación de la
organización, los orígenes del ala leninista y proletaria que al penetrar el tronco pequeñoburgués y
ya sen il d el morenismo, comenzó a revitalizarlo para ini ciar enseguida su transf ormación
superadora,….. 260

La lucha de cl ases en el seno del part ido, en definitiva, permitió apartar a la intelectualidad
trotskista, proveniente del PO, que objetaba la lucha armada con los argumentos ya dados. No
obstante ese proceso no se concretaría hasta que no se llevó a cabo el Vº Congreso.
Santucho estaba preso en Tucumán, pero gracias a un ardid que le permitió que de la cárcel de Villa
Urquiza lo trasladaran al Hospital Padilla, logró evadirse y terminar rápidamente con los
preparativos del Congreso.

259
Partido Revolucionario de los Trabajadores, Resoluciones del Vº Congreso y de los Comité Central y Ejecutivo
Posteriores. Buenos Aires, Ediciones El Combatiente, pp. 15 – 64.
260
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 24

- 111 -
8. El Vº Congreso.

El Vº Congreso se llevó a cabo los días 29 y 30 de julio de 1970 en una finca abandonada de las
islas Lechiguanas en el Delta del Paraná.
Participaron unos treinta delegados en representación de las Regionales de Buenos Aires, Capital
Federal, Córdoba, Chaco, Rosario, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán, y los miembros
de la Conducción Nacional.261
A partir de ese Congreso el PRT podía ser considerado, básicamente, como una organización
marxista – leninista con una estructura de cuadros a nivel nacional. Hay que recordar que en el
documento del IVº Congreso El único cam ino hasta el poder obrero y el so cialismo, el PRT
reconocía, como un aporte más a la teoría revolucionaria, al castrismo o guevarismo, metodología
que nace a partir de la experiencia de la revolución cubana y del pensamiento de las conferencias
OSPAAAL y OLAS realizadas en la isla caribeña.
La resolución más importante tomada en el Vº Congreso fue la creación del Ejército Revolucionario
del Pueblo (ERP) que nacía como un embrión de ejército con la pretensión de un rápido desarrollo

Entre los documentos del Congreso, además de La lucha d e clases en el seno del partido, del cual
ya hemos hablado, estaba uno titulado Resoluciones sobre Dinámica y R elaciones d e Nue stra
Guerra Revolucionaria.262
En los aspectos más salientes de ese documento se afirmaba:

- Que la guerra civil revolucionaria había comenzado en el país.


- Que esa guerra se iría transformando en guerra nacional antiimperialista.
- Que la razón de esa transformación estaría dada por la incapacidad de las Fuerzas Armadas
de resistir el avance del Ejército Revolucionario.
- Que la incapacidad de las Fuerzas Armadas para combatir al Ejército Revolucionario
provocaría la intervención de la fuerza militar de los EEUU tal como sucedió en Vietnam.
261
Estuvieron presentes en el Congreso: Mario R. Santucho, Luis E. Pujals, Enrique H. Gorriarán Merlo, R. Pedro
Bonet, Benito J. Urteaga, Domingo Menna, Antonio Fernández, Carlos Germán, Juan Manuel Carrizo, Clarisa
Leaplace, Crecencio Ibánez, Jorge Molina, Mario E. Delfino, Ramón R. Jiménez, Cacho Ventricci, Guillermo Pérez,
Marcelo Lescano, M. Gómez, Osvaldo S. Debenedetti, Eduardo Foti, Cacho Ledesma, Pola Augier, Asdrúbal Santucho,
Jorge A. Ulla, Cesar Cervato, Lionel Mc Donnald, Carlos All, Carlos Chamorro, Ana María Villarreal, Luis Mattini,
Luis Almirón, Humberto Pedregoza, Jorge Marcos, Ramón Arancibia, Alberto del Rey y Joe Baxter, entre otros.
(De Santis, Daniel. A vencer o morir. PRT documentos. Tomo I, Volumen 2, Buenos Aires, Nuestra América, 2006, p.
25).
262
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 65 - 77

- 112 -
- Que a esa situación se llegaría luego de un largo proceso cuya primera etapa sería el
desarrollo del Ejército Revolucionario del Pueblo.

Por todo lo que dijimos anteriormente, el Ejército Revolucionario debe desarrollarse de lo pequeño
a lo g rande, de las acciones más simples a las más complejas, procurando la ligazón permanente
con l as masas, templando seri amente nu estras fuerzas y edu cando en mil acciones a nuestros
destacamentos armados.263

El último párrafo significaba que las acciones armadas operarían como un elemento de captación de
las masas. A esto se le llamó propaganda armada y su eficacia en cuanto a la búsqueda de consenso
social es hasta el día de hoy materia de discusión. La discusión gira sobre la dificultad de evaluar
con antelación la repercusión que puede tener la acción armada sobre todo si la misma es cruenta.
Otro documento se llamaba Resolución sobre el trabajo dentro del movimiento de masas y sindical.
Tenía dos partes: los considerandos y las resoluciones.
Los aspectos más relevantes de los considerandos eran los siguientes:

- Que los marxistas debían utilizar todas las formas de lucha (ideológicas, económicas,
políticas, militares) simultáneamente pero sabiendo distinguir cuál de ellas era
preponderante en cada etapa.
- Que la etapa de ese momento de la lucha de clases, definida como de preparación para la
guerra, se caracterizaba por la existencia de condiciones prerrevolucionarias.264
- Que esas condiciones favorables se hallaban limitadas por la debilidad del partido y su
escasa influencia en el proletariado.
- Que la propaganda y la agitación política de las masas constituían la herramienta
fundamental para hacer avanzar al proletariado y al pueblo hacia la necesidad de la guerra
revolucionaria.
- Que en la lucha económica los revolucionarios debían vincularse con las capas más
atrasadas del proletariado. La lucha económica no debía verse como opuesta a la política
sino como de un nivel inferior.
- Que el partido debía darse una clara política para actuar en los movimientos de masas.

263
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 66
264
Se llama condición prerrevolucionaria cuando están dadas las condiciones objetivas solamente.

- 113 -
- Que la dirección revolucionaria del partido era la garantía para un movimiento sindical
incorporado a la perspectiva de una guerra revolucionaria.

Luego de las consideraciones se tomaban cinco resoluciones a saber: 265

1. Desarrollar el partido como tarea esencial y llevar a las masas, mediante la agitación política
y la propaganda, la idea del socialismo revolucionario y la concepción de la guerra
revolucionaria.

2. Estaba referida a las tareas para ganar a las masas. El partido debía prestar atención a todas
las reivindicaciones inmediatas, fueran ellas económicas, políticas, culturales etc. Los militantes
del partido debían ganarse el cariño y el respeto de las masas, no sól o por señal ar el camino
revolucionario, sino asimismo por hacer frente a todas las injusticias y postergaciones. No sólo
por denunciar l a opres ión y la explota ción y explicarlas desde un punto de vista político
revolucionario, sino asimismo por organizar a las masas para luchar inmedia tamente contra
dichas injusticias.

3. Hacía referencia a la necesidad de construir organizaciones lo m ás am plias y m enos


clandestinas posibles, como sindicatos y comisiones barriales, a fin de ejercer influencia sobre
las capas más atrasadas del proletariado.266

4. Ratificaba que la lucha económica 267


contra la dictadura requería canales clandestinos y
semiclandestinos.

5. Se proponía una firme lucha por la dirección del movimiento sindical.

Es de hacer notar una contradicción entre los documentos Resoluciones sobre dinámica y relaciones
de nuestra guerra revolucionaria y Resoluciones sobre el trabajo dentro del m ovimiento de masas
y sindical.

265
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 80-82
266
Las capas más atrasadas del proletariado son aquellas que a lo sumo luchan por una reivindicación salarial pero que
todavía no tienen conciencia de clase, es decir que todavía no han comprendido que el camino es la lucha por el poder
político.
267
Lucha económica. Es decir lucha por reivindicaciones salariales o mejoras en las condiciones laborales.

- 114 -
Se afirmaba que la guerra revolucionaria había comenzado en el país (documento sobre dinámica y
relaciones de la guerra revolucionaria), pero al mismo tiempo se reconocía que las condiciones
existentes eran prerrevolucionarias (documento sobre el movimiento de masas y sindical), con un
partido débil, con escasa influencia en la clase obrera que, a su vez, estaba atrasada con respecto a
los sectores más avanzados.

Luego de estos documentos se dio el que, probablemente, fue el más importante del Vº Congreso, el
que fundó el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).268
Al igual que el documento anterior estaba dividido en consideraciones y resoluciones.
En los aspectos más importantes de las consideraciones se decía los siguiente:

- Que el partido ha empezado a combatir para desorganizar a las Fuerzas Armadas.


- Que las Fuerzas Armadas sólo pueden ser derrotadas si se les opone un ejército
revolucionario.
- Que la constitución de un ejército revolucionario será un proceso político, social, técnico y
militar prolongado que se desarrollará de lo pequeño a lo grande.
- Que durante una larga etapa la guerra adquirirá forma de guerrilla urbana y rural antes de
poder crear unidades estratégicas.
- Que la experiencia vietnamita aconseja el principio de dirección por el Comité del Partido y
responsabilidad p or los jefe s d e un idad, según lo aconsejado por el general Vo Nguyen
Giap que condujo la guerra de Vietnam contra EEUU.269
- Que es un principio fundamental de la guerra revolucionaria realizar operaciones militares
orientadas a movilizar las masas.

Luego se resolvía la creación del Ejército Revolucionario del Pueblo como embrión del futuro
ejército y una serie de aspectos organizativos y operativos.
Además, al ERP se lo dotó de un programa270 que abarcaba cuatro ámbitos: político, económico,
social y militar que en algunos aspectos recuerdan las famosas Tesis de abril 271
dadas por Lenin a
su llegada a Rusia desde el exilio en abril de 1917.

268
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp.83 – 87.
269
Giap, Vo Nguyen. Guerra del pueblo, ejército del pueblo. Buenos Aires, cienflores, 2013.
270
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp.125 - 127
271
Lenin. Tareas del proletariado en la actual revolución. Obras Completas, Tomo XXIV. Buenos Aires, Cartago, pp.
9 – 16.

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Los puntos más salientes del programa eran:

1º En lo político.

- Ruptura co n l os pact os que nos comprometen c on EEUU y otros países extran jeros, su
publicación y su denuncia.
- Establecimiento de un sistema de gobierno de Democracia Social, Gobierno Revolucionario
del Pueblo, dirigido por la clase obrera. (Dictadura del proletariado).
- Juzgamiento de los delincuentes políticos, usurpadores del poder, etc.
- Plena participación en el poder de todo el pueblo, a través de sus organismos de masas.

El término a través de sus organismos impedía la participación directa del pueblo y dejaba intacta la
concepción jerárquica de las organizaciones que tenía el PRT – ERP.

2º En lo económico.

- Ruptura de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de


Desarrollo y todo otro organismo de control y penetración imperialista.
- Expropiación sin pago y nacionalización de todas las empresas de capital imperialista y de
los capitales nacionales que lo apoyen.
- Nacionalización de la Banca y el Crédito.
- Nacionalización del Comercio Exterior.
- Reforma agraria.
- Administración obrero- estatal de todas las empresas nacionalizadas.

3º En lo social.

- Reforma urban a. Expropiación de t odas las viviendas alq uiladas, propie dad de grandes
capitalistas y entrega en propiedad a sus inquilinos.
- Alfabetización de todo el pueblo…..
- Eliminación de la desocupación y reapertura de las fábricas cerradas….
- Jornales, pensiones y jubilaciones dignas que eliminen la miseria popular.

- 116 -
- Absoluta libertad de cultos religiosos.

4º En lo militar.

- Supresión del ejército burgués, la policía y todo otro organism o represivo y su reem plazo
por el Ejército Revolucionario del Pueblo y las Milicias Populares, es decir el pueblo en
armas..
- Todo militar o funcionario patriota que abandone los órganos represivos tiene su puesto de
lucha en la fuerza militar popular.272

Otro documento titulado Resolución sobre la relación Partido – Ejército recalcaba el principio de
subordinación del ejército al Partido.273
Se basaba en la concepción marxista presente en Lenin, Trotsky, Mao y Giap del ejército
subordinado a la dirección del partido.
Luego se hacía una referencia a Régis Debray criticando su concepción militarista según la cual era
la guerrilla la que dirigía la política.
Aclaraba el documento que la teoría de Debray estaba basada en el caso particular cubano donde la
formación del partido y la adopción del marxismo se fue dando durante el curso de las hostilidades.
Durante las hostilidades, decía el documento, el ejército rebelde actuó relacionado con corrientes
políticas burguesas y pequeño burguesas y que esa era la razón por la cual la guerrilla no estaba
subordinada a ningún partido. En otras palabras el documento reconocía que la revolución cubana
no había tenido un carácter marxista hasta después de la conquista de La Habana.
Basándose en una obra del General Giap, Guerra de l pueblo, ejército del pueblo,274 el partido
introdujo en el ERP el concepto de Centralismo Democrá tico. Según el mismo, se instauraba la
democracia m ilitar que consistía en comunicar con antelación los plan es de op eraciones al
conjunto, siempre que las condiciones lo p ermitan, para fac ilitar las iniciativas y a portes.275 El
concepto consistía en extender a todo el ejército la función que tienen en todos los ejércitos los
Estados Mayores. Los alcances de esta democracia militar quedaban limitados, y así sucedió en la

272
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 125-127
273
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 88 – 92.
274
Giap, Vo Nguyen. Op. citada.
275
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, capítulo Resoluciones sobre el Centralismo Democrático en
el Ejército.

- 117 -
práctica, por las condiciones que imponía el desarrollo de las operaciones como por ejemplo la
necesidad de mantener el secreto.
Un último documento titulado Minutas sobre Interna cional tenía por objeto fundamentar la
inscripción del PRT a la IVº Internacional, sobre todo por la resistencia u objeciones que esta
medida provocaba en no pocos miembros del partido.
El argumento para la inscripción era la importancia de una inserción internacional. No obstante
algunos párrafos daban cuentas de las objeciones existentes como por ejemplo:

Nuestro Pa rtido ra tifica su adh esión a la IV Internacional consciente de su import ancia y


limitaciones…

Lo guía no un endiosamiento de la Internacional sino una valoración crítica de ella…

Inmediatamente después del Vº Congreso, en el mes de agosto, se reunió el Comité Central. La


primera medida que tomó fue la elección del Comité Ejecutivo. Luego distribuyó el personal de
cuadros en el país y orientó la constitución de la Escuela Nacional de Cuadros.276 Pero el aspecto
más relevante fue el impulso que dio a las primeras acciones armadas bajo la consigna de “todo el
partido al combate”,277 consigna que marcaría una tendencia militarista dentro del partido que se
profundizaría al año siguiente con resultados negativos.

9. El PRT – ERP y otras organizaciones armadas.

El PRT – ERP no se fusionó con ninguna de las organizaciones político – militares que actuaron en
Argentina en la década del 70. Se le incorporaron miembros de otras organizaciones en forma
individual o en grupos pero no estableció ninguna alianza, salvo algunos acuerdos y trabajos en
común.
De todas las organizaciones que existieron en la época, el PRT – ERP y Montoneros fueron las más
importantes. Luego estuvieron las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR),278 Las Fuerzas

276
De Santis Daniel. A vencer o morir. Historia del PRT, documentos. Tomo 1, volumen 2, Buenos Aires, Nuestra
América, 2006. p. 36.
277
Mattini Luis. Op. citada, p. 79
278
Las FAR se formaron en 1967 con cuadros que provenían del Partido Comunista Revolucionario. Sus principales
cuadros fueron instruidos en Cuba. Eran admiradores de la revolución cubana y del general Giap. Entre sus acciones
más importantes figuran el incendio de 16 supermercados en 1969; la toma de la localidad de Garín en 1970 y el asalto

- 118 -
Armadas de Liberación (FAL)279 y otras menores que se disolvieron, sufrieron escisiones o pasaron
a formar parte de otros grupos.
El PRT – ERP solo estableció acuerdos a nivel dirección del partido con Montoneros.
Montoneros apareció en escena el 29 de mayo de 1970, secuestrando al ex presidente de facto
Pedro Eugenio Aramburu al que asesinaron tres días después.
Esta organización provenía de la izquierda peronista. Ideológicamente era una derivación del
llamado socialismo nacional, una corriente de pensamiento que conjugaba, con alguna dificultad, el
socialismo con su concepto de lucha de clases y el nacionalismo con su idea de unión nacional a
través de un entendimiento entre los diferentes estratos sociales. Las contradicciones que podían
surgir de esa asociación de ideas fueron en definitiva el factor del enfrentamiento de esta
organización con el líder del movimiento: Juan Perón y el ala tradicional u ortodoxa del partido.
Se había formado con jóvenes del nacionalismo católico, del peronismo y con miembros del
Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara, un desprendimiento del Movimiento Tacuara
original, de corte netamente nacionalista. Más adelante, en 1973, se le unirían las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR) que si bien tenían un origen socialista y comunista, derivaron hacia el
peronismo.
Con el tiempo, Montoneros se inclinaría más hacia el pensamiento socialista sin desprenderse del
todo de sus raíces nacionalistas y peronistas.
Montoneros propiciaba el regreso de Perón y el fin del gobierno militar que había asumido en 1966.
Pensaba también que Perón podía regresar del exilio transformado en un líder adaptado a las ideas
socialistas. Y si no fuera así que no tendría otra opción que aceptar las propuestas de los elementos
de combate de su movimiento al que él había apelado para lograr su regreso del exilio.
Pero eso no sucedió. Si bien los montoneros tuvieron su momento de auge durante el corto mandato
de Cámpora (mayo a julio de 1973), la lucha entre las dos alas del peronismo no se hizo esperar.
Primero hubo un enfrentamiento armado en Ezeiza en junio de 1973 y al año siguiente, el mismo
Perón provocó su expulsión de la Plaza de Mayo mientras se realizaba el acto del 1º de mayo.

a un camión militar que transportaba armas y el asesinato del oficial a cargo en 1971. (Diaz Bessone Ramón Genaro.
Op. citada, pp. 99-100).
279
Las FAL tuvieron sus orígenes a principio de los años 60. Se formaron a partir de grupos del Partido Comunista
Revolucionario (PCR) y del Partido Comunista Argentino (PCA). Entre sus acciones armadas más importantes figuran:
Robo de armas en el Instituto Geográfico Militar en 1962; el copamiento de un vivac del Regimiento de Infantería 1 en
Campo de Mayo en 1969 y el secuestro del cónsul paraguayo en 1970. Las FAL se dedicaron casi en forma excluyente
a las acciones armadas sin concretar una definición política entre los diferentes grupos que la formaban. Esa fue la
causa principal de su disolución frente a otros movimientos u organizaciones políticas con programas más sólidos.
Varios grupos de FAL se sumaron luego al PRT –ERP. (Grenat Stella Maris. Una espada sin cabeza. Las FAL y la
construcción del partido revolucionario en los `70. Buenos Aires, ryr, 2010).

- 119 -
Más tarde los montoneros pasaron a la clandestinidad y luego fueron declarados fuera de la ley
durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón.
Después del asesinato de Aramburu las acciones armadas más importantes realizadas por esta
organización fueron las siguientes:

- Copamiento de la localidad de La Calera en la provincia de Córdoba. (julio 1970).


- El asesinato de dirigentes políticos como Roberto Mario Uzal (marzo 1972) o Arturo Mor
Roig (julio 1974), entre otros.
- El asesinato del Secretario General de la CGT, José Ignacio Rucci. (setiembre 1973).
- El secuestro del los hermanos Born, de la firma Bunge y Born, por el que obtuvieron el
mayor rescate de la historia argentina: US$ 60.000.000.
- El atentado contra un avión Hércules en el aeropuerto de Tucumán con gendarmes a bordo.
(agosto 1975).
- El ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29 en Formosa (octubre 1975).
- El inicio de acciones militares en el monte tucumano en febrero de 1976.
- El atentado a un comedor de la Policía Federal que dejó un saldo de 23 muertos y 66
heridos. (julio 1976).
- El atentado en el cine del Ministerio de Defensa con un saldo de 14 muertos y 30 heridos.
(setiembre de 1976).
- El asesinato de numerosos miembros de las FFAA, Fuerzas de Seguridad y Fuerzas
Policiales.

Montoneros tomó contacto con el PRT – ERP en el máximo nivel de conducción y coordinaron
acciones en común como el apoyo logístico que Montoneros le dio en Tucumán y el intento de abrir
otro frente en el monte de esa provincia para aliviar la presión que el ejército ejercía sobre los restos
de la “Compañía de Monte” del ERP.
No obstante esas acciones, el PRT – ERP no alentó demasiadas expectativas de una fusión con
Montoneros por razones ideológicas. No creía que abandonaría su raíz populista para convertirse en
una organización de neto corte marxista – leninista.
Santucho fue claro al respecto en un documento de 1974. En el decía que el populismo era una
grave enfermedad política e ideológica que al negar la diversidad de las clases sociales tendía a

- 120 -
relacionarse con la burguesía. Y que Montoneros había empañado su lucha contra la dictadura por
su confianza hacia el peronismo burgués.280

El pensamiento de Santucho sobre el populismo estaba basado en Lenin quién en numerosos


artículos lo condenó como un elemento que contribuía a la confusión del movimiento obrero.281
No obstante esta divergencia, en 1976 hubo un intento de crear un partido único que quedó trunco
por la muerte de Santucho.
El PRT – ERP también se relacionó con las Fuerzas Armadas Revolucionarias antes de que éstas se
fusionaran con Montoneros en 1973. En los años 1970 y 1971 hubo contactos y debates entre
miembros de ambas organizaciones pero no se llegó a ningún acuerdo ideológico.
Las FAR se consideraban peronistas pero adoptaban el método marxista para el análisis de la
realidad. El PRT sostenía que la revolución exigía una teoría y que no era posible una donde se
pretendía mezclar dos pensamientos que eran antagónicos en un tema tan sensible como el de la
lucha de clases.
Más estrecha fue la relación con dos organizaciones menores: El Peronismo de Base (PB), que
pertenecía al peronismo revolucionario, y la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO).
Con el Peronismo de Base, independientemente de las objeciones ideológicas que ponía Santucho,
hubo trabajos en conjunto en el ámbito político como por ejemplo durante el “viborazo”, los
grandes disturbios de marzo de 1971 en la ciudad de Córdoba.
OCPO, por su parte, trabajó con el PRT en el ámbito político pero nunca quiso fusionarse porque no
aceptaba la rígida disciplina de éste. Un intentó de integración revolucionaria en 1976 fracasó
cuando comenzó la debacle de las organizaciones político militares.

10. Plan Operativo Militar.

En setiembre de 1970 el ERP realizó su primera acción armada. Asaltó la comisaría 24 de Rosario
con el objeto de robar armas. Hubo una fuerte resistencia y dos policías murieron. El hecho,
ampliamente difundido, provocó un debate dentro de la organización sobre la repercusión que

Santucho Mario Roberto. Poder burgués y poder revolucionario. Buenos Aires, Populibros, 2007, pp. 36 y 37.
280

Algunos de los artículos de Lenin al respecto: Resoluciones de la reunión del Partido Obrero Social Demócrata
281

Ruso de 1913. Obras Completas, Tomo XIX, Buenos Aires, Cartago 1960, pp.425-426; Populismo de izquierda y
marxismo. Obras Completas, Tomo XX, Buenos Aires, Cartago 1960, pp. 369-371, etc.

- 121 -
podían tener las muertes de ambos lados. La preocupación estaba dada por la incidencia negativa
que podía tener una operación militar cruenta en la captación de las masas.
En octubre, el Comité Central emitió una serie de resoluciones entre las que se destacaba el Primer
Plan Operativo Militar.282
El documento se dividía en los siguientes temas:

- La situación del país.


- Primer plan operativo militar.
- El Partido y el Ejército.
- Sobre la disciplina en el ejército.
- Resoluciones sobre moral ante el enemigo.
- Sobre el criterio financiero.

La situación del país.283

Consideraba que el gobierno militar estaba aislado, que el peronismo se mostraba vital después de
15 años de proscripción y que había un importante desarrollo de la vanguardia armada y de las ideas
socialistas.
Reconocía la formación de un Frente Burgués que ahora se oponía al gobierno militar. El partido
debía oponerse a ese frente denunciando su carácter contrarrevolucionario.
También debía enfrentar la táctica de un sector del Ejército Argentino que propiciaba una salida
electoral.
Sobre la pequeña burguesía decía que si bien estaba perjudicada por el gobierno y apoyaba las
movilizaciones obreras, se confundía al seguir a la burguesía.
Afirmaba que en el estado de convulsión en que se encontraba el país, el partido se encontraba en
ventaja absoluta frente a los partidos políticos burgueses y pequeños burgueses que creían en las
elecciones.
Finalmente se refería a la guerra revolucionaria para describirla como un enfrentamiento entre
vanguardias: la revolucionaria y la reaccionaria (o contrarrevolucionaria) con prescindencia de las

282
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, cap. Resoluciones del Comité Central de Octubre (1970),
pp.129-160.
283
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 130-136.

- 122 -
masas que no se involucran. La guerra estaba en ascenso y, aunque no se sintiera parte de ésta, la
sociedad se veía afectada en su vida cotidiana.

Plan Operativo Militar.284

El partido se proponía dos tareas principales:

- La propaganda armada.
- La creación de una estructura militar eficaz y sólida.

La propaganda armada consistía en realizar una acción armada a la que le seguía un parte de guerra
o la colocación o pintada de algún símbolo, generalmente la estrella del ERP y sus siglas. El ERP se
hizo más conocido que el PRT y este tipo de propaganda no siempre se tradujo en una captación de
adeptos. La acción armada podía causar, indistintamente, simpatía, indiferencia o rechazo, sobre
todo si el hecho producía muertos o heridos.
En cuanto a la eficacia y solidez de la estructura militar se pensaba que se lograría con:

- El fogueo de las células militares y del conjunto del partido en acciones armadas.
- Robo de armamento. (Recuperación en la terminología del ERP).
- Robo de dinero. (Expropiaciones).
- Toma de pueblos.
- Fuga de presos (Liberaciones).
- Secuestros.
- Robo de alimentos y su distribución en las villas de emergencia. (Recuperación y
distribución).
- Acciones militares paralelas en el curso de manifestaciones y movilizaciones de masas.

Se recomendaba preparar minuciosamente cada acción, darle la más amplia difusión y


fundamentalmente medir políticamente su impacto.
Se apelaba a la decisión, la audacia y la serenidad.
También se daba por sentado una superioridad moral sobre el enemigo.

284
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp.136-139.

- 123 -
Ante l as di ficultades comportarse heroicamente. I r dispuest o a matar o m orir. La m oral
revolucionaria, base de nuestro heroísmo, es nuestra superioridad fundamental en el combate.285

El Partido y el Ejército.286

Se daba una orientación que consistía en acelerar el proceso de transformación del partido en una
organización verdaderamente proletaria y de combate.
Para tal fin se instaba a acentuar el proceso de proletarización, es decir el proceso por el cual los
revolucionarios que no pertenecían a la clase proletaria debían ir a vivir a las barriadas obreras y
realizar los mismos trabajos.
Se pensaba que esa metodología era necesaria para homogeneizar a los militantes.
Finalmente se reconocían una serie de limitaciones que debían ser superadas a saber:

- Publicaciones.
- Agitación y Propaganda.
- Escuela de Cuadros.
- Entrenamiento militar.

Sobre la disciplina en el ejército.287

En síntesis se reiteraba las resoluciones al respecto del Vº Congreso que podían sintetizarse en un
pasaje que decía:

Por una discip lina d e hierro en el Ejército, po r el ejercicio correct o y efi caz d el mando por los
responsables y el cumplimiento estricto y eficiente de las órdenes por los subordinados.

Resoluciones sobre moral ante el enemigo.288

285
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 139
286
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 139-140.
287
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 141-142
288
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 143-144

- 124 -
Esta resolución estaba referida a la conducta del militante en caso de caer prisionero.
Básicamente se reducía a considerar un traidor al que aportara algún dato sin entrar en otras
consideraciones.

Sobre criterio financiero. 289

Simplemente establecía las formas de adquirir fondos:


- Aportes de militantes y simpatizantes.
- Robos (Expropiaciones).

El Plan Operativo Militar empezó a cumplirse con la ejecución de numerosas acciones armadas.
Abundaban los desarmes a policías aislados, robos de armerías, robos de dinero y acciones de
propaganda siendo las más comunes los robos de víveres y su posterior reparto en las villas de
emergencia.290
Paralelamente se registraba un aumento significativo de nuevos militantes.
El 16 de noviembre un grupo del ERP asaltó el Banco Comercial del Norte en Tucumán pero varios
hombres fueron detenidos, entre ellos Benito Urteaga y Juan Carrizo, miembros del Comité Central.
En febrero, Santucho en persona encabezó el asalto a un camión blindado en la localidad de
Yocsina, Córdoba llevándose un botín de $121.000.000, una cifra considerada récord para la época.
El PRT – ERP se había convertido, a principio de 1971, en la organización político militar más
activa y conocida de Argentina.
Pero al mismo tiempo, también sufría bajas significativas. El 13 de enero fue detenido en Córdoba,
Domingo Menna,291 miembro del Buró Político. A fin de mes, en Tucumán, Clarisa Lea Place y en
marzo, en Córdoba Ana María Villareal de Santucho, ambas mujeres habían formado parte del Vº
Congreso y por ende eran fundadoras del ERP.
La causa de estas bajas estaba dada porque el partido era pequeño y el desafío que se había
propuesto exigía que sus cuadros cubrieran un sin número de actividades. De allí que cuadros
jerarquizados dedicados a la actividad política se veían obligados a pasar a la acción armada.

289
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 145
290
Ver Anexo 5. Acciones Armadas del ERP.
291
Domingo Menna. Italo – argentino. Estudiante de medicina en Córdoba y miembro de la organización Espartaco, se
incorporó al PRT en 1966. Participó del Vº Congreso y fue miembro del Buró Político. Uno de los más importantes
dirigentes de la organización. Detenido y muerto en 1976. (Seoane María. Op. citada, pp. 110, 126, 132, 133, 293 y
303).

- 125 -
Mientras el ERP aumentaba su actividad militar, paralelamente comenzaba a gestarse en el país una
actividad política que desembocaría en las elecciones de marzo de 1973.
En noviembre de 1970 los más grandes partidos políticos de la Argentina, que se habían mantenido
como adversarios irreconciliables en los últimos quince años, el justicialismo y el radicalismo, se
ponían de acuerdo en un agrupamiento llamado La Hora del Pueblo a fin de presionar al gobierno
militar para que hubiera una salida electoral. Otro tanto hacía el Partido Comunista y algunos
aliados menores conformando el Encuentro Nacional de los Argentinos (ENA).
Al mismo tiempo, en el seno de las FFAA, un sector encabezado por el entonces Comandante en
Jefe del Ejército, general Alejandro Lanusse pensaba en una salida electoral.
Ese pensamiento cobró más fuerza con la caída del presidente Levingston, luego del llamado
“viborazo” 292 o segundo “cordobazo”. Se trató de una masiva protesta social, ocurrida en la ciudad
de Córdoba el 15 de marzo, que derivó en grandes disturbios y que también provocó la caída del
gobernador Camilo Uriburu.
El 23 de marzo Levingston fue depuesto asumiendo el general Lanusse el cargo de Presidente de la
Nación. Entre sus primeras medidas de gobierno estuvo la designación del Doctor Arturo Mor
Roig293 como Ministro del Interior quién a los pocos días anunció la derogación de la ley que
impedía la actividad de los partidos políticos. Comenzó de esa manera un proceso de normalización
institucional. Cinco meses después la Junta de Comandantes anunció que en marzo de 1973 habría
elecciones.
En ese contexto, después del “viborazo”, se reunió el Comité Ejecutivo del PRT emitiendo una
serie de consideraciones y resoluciones sobre la situación nacional.
En resumen decía:

292
El nombre de “viborazo” se debió a unas declaraciones previas del gobernador de la provincia donde manifestó que
en Córdoba se anidaba una serpiente venenosa al que el pensaba cortar la cabeza. (Blas García. El viborazo o segundo
cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar. En Diario digital La Opinión Popular del 15 de marzo de 2010).
El Estado Mayor Conjunto había determinado, antes de los hechos, que el gobernador de Córdoba, doctor Uriburu,
constituía un factor desencadenante del conflicto y que no reunía las condiciones para afrontarlo. (Lanusse, Alejandro.
Op. citada, pp. 199-200).
293
Arturo Mor Roig (1914 – 1974) Importante dirigente del radicalismo. Se afilió al partido en 1939. Fue consejal en
San Nicolás y diputado nacional en dos oportunidades. Como Ministro del Interior del gobierno de Lanusse, derogó la
ley que prohibía la actividad de los partidos políticos, impulsó la creación de la Cámara Nacional Electoral y la sanción
del Código Electoral al que acompañó con la convocatoria a elecciones para el 11 de marzo de 1973. Al finalizar su
tarea ministerial se retiró de la vida política. Fue asesinado por Montoneros en 1974. (Barovero Diego. Arturo Mor
Roig. Entre el sueño y el sacrificio.(La transición democrática 1971-1973). Buenos Aires, Dunken, 2008).

- 126 -
- Que el golpe militar que había destituido a Levingston señalaba los últimos pasos de la
dictadura militar.
- Que la movilización obrera había tenido como característica especial la simpatía demostrada
por las masas hacia los m ovimientos armados, la existencia de direcciones clasi stas en
importantes gre mios, el d esprestigio d e la bu rocracia y su evid ente in capacidad pa ra
canalizar la protesta popular por caminos pacíficos.
- Que la creciente actividad de la vanguardia arm ada …. . fue o tra cara cterística, ta l vez la
más importante, del segundo cordobazo.
- Que existía la posibilidad de que se concretara, en un futuro inmediato, el vuelco masivo del
proletariado a la guerra revolucionaria. Y que esa posibilidad había forzado a las Fuerzas
Armadas a dar el golpe que liquidó la política de Levingston. (Levingston no quería que se
llamara a elecciones porque suponía que era volver a la vieja política)
- Que a esa altura de los acontecimientos era posible formular algunas apreciaciones sobre la
posible orientación futura del gobierno militar.
- Que era indudable que se preparaba una farsa electoral.
- Que el gobierno militar, por temor al avance de la guerra revolucionaria, se veía obligado a
pactar con los partidos políticos para intentar con ellos una salida electoral que pudiera aislar
a la vanguardia armada de la población.
- Que esa maniobra incluía invitar a las conversaciones al Partido Comunista y llegar a un
acuerdo con el mismo Perón.
- Que el evidente destinatario de esa operación era el movimiento La Hora del Pueblo, donde
se concretaría la alianza d e la burguesía con el visto bu eno del imperialismo, permitiendo
el retorno de los militares a los cua rteles asegurada la esta bilidad del régimen a través de
la fachada populista…
- Que algunos sectores de las Fuerzas Armadas no aprobaban la perspectiva electoral de
Lanusse y los planes sobre el retorno de Perón.
- Que todos esos esfuerzos de la burguesía no debían hacerles creer que el proceso electoral,
en caso de darse, ganaría indefectiblemente a las masas permitiendo la consolidación de un
gobierno burgués y una relativa tranquilidad para el mismo.
- Que la crisis de la dictadura era también la crisis de la burguesía, que no era capaz de
solucionar ninguno de los grandes problemas de las masas.

- 127 -
- Que la situación que se presentaba prometía una agitación de las masas que sería favorable
para el desarrollo de una organización revolucionaria.
- Que esa situación se veía favorecida por la política correcta que había desarrollado el
partido, especialmente la referida a la actividad militar.294

Luego, el Comité Ejecutivo hizo una serie de consideraciones en la que se podía apreciar que no
había una política definida frente a las elecciones.
La política se reducía a denunciar la llamada la farsa electoral y desarrollar una actividad armada
al mismo tiempo.
No obstante se pensaba que el partido podía, eventualmente, participar en las elecciones si la táctica
del boicot y denuncia no llegaba a estar acompañada por una movilización masiva de la clase obrera
y el pueblo.
A pesar de no definir el curso de acción a seguir, el PRT consideraba que las perspectivas eran muy
buenas si se politizaba a las masas y se desarrollaba un nuevo plan operativo militar.
Al final había un capítulo titulado Precisiones sobre Partido y Ejército.
Los aspectos más salientes eran los siguientes:

- Se establecía que cada miembro del partido era también un combatiente del ejército.
- Ratificaba el principio de conducción de que el ejército estaba subordinado al partido.
- Volvía a diferenciar las células por tipo a saber: de masas o política; militar y técnica o “de
aparato” (imprenta, falsificación de documentos, elaboración de armas y explosivos etc.).295

La actividad militar no se detuvo. El 17 de abril, en un enfrentamiento con la policía de Córdoba


murieron 3 guerrilleros.296 Al mes siguiente el ERP secuestró en Rosario al gerente del frigorífico
Swift y cónsul honorario de Gran Bretaña Stanley Silvester.297 El hecho tuvo un objetivo
propagandístico. Los obreros del frigorífico habían realizado una serie de reclamos gremiales. El
ERP anunció que liberaría al gerente si se aceptaban esos reclamos y además si la empresa repartía
víveres en unas barriadas pobres. Cumplidas esas exigencias se liberó a Stanley Silvester.

294
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 161-165.
295
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp.171-175.
296
Revista Estrella Roja Nº 2 de mayo de 1971.
297
Revista Estrella Roja Nº 3 de junio de 1971.

- 128 -
Pero a pesar del éxito propagandístico la situación gremial dentro del frigorífico no cambió ya que
en las siguientes elecciones volvió a ganar “la burocracia sindical” es decir el sector peronista y no
revolucionario del sindicalismo.298
El 11 de junio Santucho encabezó el copamiento de la cárcel de mujeres del Buen Pastor en
Córdoba liberando a varias detenidas, entre ellas, a su mujer Ana María Villareal y a Clarisa Lea
Place.299
Días después , junto a otros miembros del PRT, todos encapuchados, dio una conferencia de prensa.
Al mes siguiente partió para Cuba para participar, como invitado, en la conmemoración de un
300
nuevo aniversario del ataque al cuartel Moncada que fue el inicio de la lucha de Fidel Castro
contra el gobierno de Fulgencio Batista.
En Cuba, Santucho se entrevistó con representantes de Tupamaros 301 de Uruguay, del Movimiento
de Izquierda Revolucionaria (MIR)302 de Chile y de los restos Ejército de Liberación Nacional
303
(ELN) de Bolivia con vista a la creación de la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR). Esta
organización internacional, que tenía como objetivo coordinar las acciones revolucionarias en
Sudamérica, finalmente fue presentada formalmente en febrero de 1974.
En Cuba Santucho también cambió su percepción negativa respecto al Partido Comunista (PC).
Ahora la Unión Soviética asistía a Cuba, con problemas económicos, y apoyaba los movimientos
insurreccionales que ésta generaba en América. Esta circunstancia hizo que Santucho empezara su

298
Coggiola Osvaldo. El trotskismo en la Argentina (1960-1985)/1. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina.
S.A., 1986, p. 74.
299
Revista Estrella Roja Nº 4 de julio de 1971.
300
El 26 de julio de 1953 Fidel Castro y un grupo improvisado atacó el cuartel Moncada. La acción militar fracasó y
Castro fue apresado. En su defensa leyó el famoso alegato “La historia me absolverá”. Posteriormente fue liberado y
expulsado del país por Batista que había iniciado una política de distensión con vista a las elecciones que lo llevarían a
la presidencia por un nuevo periodo. (Huberman Leo y Sweezy Paul. Cuba, anatomía de una revolución. Buenos Aires,
Montevideo, Palestra, 1961, pp. 51- 74).
301
Los Tupamaros nacieron formalmente en 1965 pero tuvieron sus orígenes años antes. Ideológicamente heterogéneos
conjugaban el maoísmo, el anarquismo y el marxismo, con preeminencia de este último. Desarrollaron una intensa
actividad armada a principios de los años setenta. A partir de 1973, durante la vigencia del gobierno militar, la mayoría
de sus dirigentes estaban en prisión. Sendic, Fernández Huidobro, Mujica, Rosencof, etc. En 1985, con el regreso del
sistema democrático, declararon retomar la actividad política sin el ejercicio de la violencia. (Fernández Huidobro
Eleuterio. Historia de los Tupamaros. Montevideo, TAE, 1986).
302
El MIR se fundó en 1965 como una organización revolucionaria marxista – leninista. Suspendió la actividad armada
al asumir la presidencia Salvador Allende en 1970. Retomó las acciones violentas durante el gobierno de Augusto
Pinochet. En 1974, su jefe, Miguel Enríquez, fue abatido en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. Retomó la
actividad política con el regreso del régimen democrático. (Ibañez Echeverría Noelia. El rol del Movimiento de
Izquierda Revolucionaria en la vía chilena al socialismo. En Revista digital Rebelión, Chile, 30 de octubre de 2009).
303
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia fue creado por el Che Guevara. Fue desarticulado a la muerte
de éste. Uno de los lugartenientes de Guevara, el “Inti” Peredo, intentó reiniciar la actividad armada pero fue muerto
por las fuerzas de seguridad en 1969. En 1970, un nuevo contingente guerrillero intento recomponer el ELN pero fue
diezmado. (Montero Hugo. La guerrilla de Teoponte: “Volvimos a las montañas”. Revista Sudestada, Nº 62 de
setiembre de 2007).

- 129 -
distanciamiento con la IVº Internacional trotskista que a su vez comenzaba a realizar objeciones
sobre la estrategia armada del PRT. Efectivamente, cuando Santucho regresó de Cuba, en el mes de
agosto, se entrevistó con un representante del Secretariado Unido de la IVº Internacional (SU – CI)
que había llegado de Francia. En una reunión donde los argentinos no fueron muy amables el
enviado francés criticó el creciente militarismo del PRT. No obstante las discusiones se acordó que
un grupo de la IVº Internacional vendría de Europa para trabajar junto al PRT en lo que se llamó
una cooperación internacional.304

11. El militarismo.

El Comité Ejecutivo había resuelto en el mes de abril profundizar la actividad de la Escuela de


Cuadros y concretar, lo más pronto posible, el funcionamiento de la Escuela Militar.
De la Escuela de Cuadros, básicamente de formación política, ya habían egresado 120 militantes
con un nivel que era considerado satisfactorio.305
En cuanto a la instrucción militar se decidió realizarla en Cuba a través de un curso que duraba tres
meses. En principio se pensó en enviar un contingente formado por los miembros con mayor fogueo
en las acciones armadas. Pero Santucho prefirió que fueran quienes tenían una mayor formación
política y en particular de extracción obrera.306 La decisión, que respondía a un concepto más
ideológico que práctico, terminó incidiendo en cierto déficit de los elementos con mejor visión
política, sobre todo teniendo en cuenta algunas caídas a manos de las fuerzas de seguridad.

El 31 de agosto Santucho fue detenido en Córdoba junto a Enrique Gorriarán Merlo y a otros dos
militantes cuando se aprestaba a reunirse con miembros de las organizaciones Montoneros, FAP y
FAR.307
Comenzó con ese episodio una etapa en la vida del PRT que se llamó “la desviación militarista”.
Ya con anterioridad algunos miembros del partido se habían preguntado si el Plan Operativo Militar
era correcto frente al nuevo panorama político que se abría en el país de concretarse el llamado a
elecciones. Santucho no se definió sosteniendo un método de análisis que el denominaba “la

304
El PRT se relacionó con una de las dos fracciones más numerosas de la IVº Internacional, la llamada Liga Comunista
Francesa (LCF). La otra era el Socialist Worker Party (SWP) norteamericano. Comparada con el SWP, la LCF tenía en
sus filas mayor cantidad de obreros aunque de todas maneras quienes predominaban eran los estudiantes. (Porqué nos
separamos de la IVº Internacional. En Revista El Combatiente Nº 86 del 17 de agosto de 1973).
305
Mattini Luis. Op. citada, p. 104.
306
Mattini Luis. Op. citada, p. 105.
307
Seoane, María. Op. citada, p. 142.

- 130 -
práctica como criterio de verdad” es decir dejar que la misma práctica vaya echando luz sobre la
visualización del mejor camino a seguir.
La discusión planteada quedó en una situación de indefinición. Pero cuando Santucho cayó preso la
segunda vez, y el régimen carcelario que se le impuso dificultó seriamente la conducción del
partido, el plan militar siguió su curso con igual o más intensidad.
Una semana después de la caída de Santucho, el ERP irrumpió en la cárcel de Villa Urquiza de
Tucumán, liberando a 16 presos de la organización y matando a 5 guardia cárceles. Casi todos los
evadidos fueron recapturados a excepción de los principales: Benito Urteaga, Juan Manuel Carrizo
308
y Ramón Rosa Jiménez 309, los tres, participantes del Vº Congreso.
El 17 de setiembre el general Lanusse anunciaba que en marzo de 1973 habría elecciones. Un sector
de las FFAA, descontento con esa medida, provocó el levantamiento de las unidades blindadas con
asiento en Azul y Olavarría, pero fueron neutralizados en término de días. Ese hecho significaba,
que a partir de ese momento, las FFAA en su conjunto, se mantendrían subordinadas a la estrategia
de entregar el poder a un gobierno civil como forma de quitarle legitimidad a la lucha armada
iniciada por las organizaciones subversivas.
El mismo día de ese anuncio, Luis Pujals, 310 en la práctica el segundo jefe del PRT y a cargo de la
Regional Buenos Aires, desapareció. El PRT le adjudicó la desaparición a las fuerzas represivas. El
trabajo de Pujals había sido muy valorado y su desaparición deterioró el trabajo de la Regional que
quedó al mando de Osvaldo De Benedetti y Víctor Fernández Palmeiro, hombres con escasa
formación política y más inclinados a las acciones militares.
El Comité Militar que debía estar subordinado a la conducción política, en la práctica dirigía al PRT
en la Capital Federal y en la Provincia de Buenos Aires.
308
Juan Manuel Carrizo “Capitán Francisco”. De profesión contador. Participó en el Vº Congreso del PRT y fue
miembro del Buró Político entre 1973 y 1974. En abril de 1975 dirigió el ataque al Batallón de Arsenales 121 “Fray
Luis Beltrán” y en diciembre del mismo año se desempeñó como enlace en el ataque al Batallón Deposito de Arsenales
601 en Monte Chingolo. Fue Jefe del Estado Mayor del ERP. En marzo de 1976 logró escapar cuando efectivos del
ejército y policiales irrumpieron en la reunión del Comité Central del Partido en la localidad de Moreno, Provincia de
Buenos Aires. Desapareció en mayo de ese año. (Seoane María. Op. citada, pp. 249, 270, 286, 343 y 349 y De Santis
Daniel. A vencer o morir. Historia del PRT documentos. Tomo 1 Volumen 2. Buenos Aires, Nuestra América 2006, p.
25).
309
Ramón Rosa Jiménez. Campesino tucumano. Recibió instrucción militar en Cuba y fue fundador del ERP en el Vº
Congreso del Partido. Fue capturado y alojado en la cárcel de Villa Urquiza, en Tucumán en 1971, donde un
contingente del ERP lo liberó en una acción sangrienta. Fue muerto por la policía al año siguiente. La Compañía de
Monte llevó su nombre. (Gutman, Daniel. Sangre en el Monte. La increíble aventure del ERP en los cerros tucumanos.
Buenos Aires, Sudamericana, 2010, pp. 14-17 y Revista Estrella Roja de octubre de 1974. Parte de Guerra).
310
Luis Pujals. Provenía del PO al que se había incorporado a los 19 años en el ámbito estudiantil, en Rosario. Participó
en el Vº Congreso y fue miembro del Comité Central en 1966. Fue uno de los baluartes en la corriente interna del
partido que bregaba por una estrategia de poder político militar y la concreción de la lucha armada. En 1969 recibió
instrucción militar en Cuba y fue el responsable político y militar de la Regional Buenos Aires hasta su desaparición en
1971. (Estrella Roja Nº 25 del 21 de setiembre de 1973).

- 131 -
El trabajo político, como el que se debía llevar a cabo en los Comité de Base, poco menos que se
abandonó.
Los Comités de Base fueron organizaciones barriales que desempeñaron una actividad
exclusivamente política de reivindicaciones específicas. Se crearon como respuesta al Gran
Acuerdo Nacional (GAN), propuesto por Lanusse, que desembocaría en las elecciones de marzo de
1973. Estaban formados por personas que se integraban al PRT pero no a sus acciones armadas. Se
desarrollaron en las provincias de Buenos Aires, de Córdoba, de Tucumán y en Rosario.311
También se disolvió el Frente Antiimperialista de los Trabajadores de la Cultura (FATRAC),312 un
núcleo de artistas e intelectuales formado a instancias del PRT cuyo objetivo era promover
posiciones radicalizadas en el ámbito cultural. Se les exigió a sus miembros “proletarizarse” ,
medida que tenía como objetivo final la incorporación de éstos a la lucha armada.
La actividad armada se independizó de la actividad política.313
Santucho no adoptó una posición clara frente al proceso de militarización del partido. Desde la
cárcel pregonaba el trabajo político de los Comités de Base y al mismo tiempo saludaba las
acciones del ERP, consecuente en este aspecto con su simpatía por los hombres decididos.314
Tampoco atribuía la militarización a una política errónea sino a una consecuencia de la juventud de
los militantes, a la inexperiencia, y al origen no proletario de los dirigentes que habían asumido
recientemente.315
Para fin de ese año, el PRT – ERP era el responsable del 42% de todas las acciones armadas
protagonizadas por las organizaciones político – militares de la Argentina.316

En enero de 1972 el Comité Ejecutivo del PRT emitió dos resoluciones sobre la situación nacional y
sobre las tareas del partido.
Sobre la situación nacional reconocía una disminución en la actividad guerrillera pero apreciaba que
la misma aumentaría en los meses próximos producto de nuevas tensiones que se generarían.

311
Entrevista con Luis Mattini.
312
Frente Antiimperialista de los Trabajadores de la Cultura (FATRAC). Fue creado en 1968 a instancia del PRT
aunque no explícitamente. Sus artistas e intelectuales apoyaban o justificaban la violencia revolucionaria de las distintas
organizaciones político militares. Algunos abandonaron la actividad artística para enrolarse en esas organizaciones
mientras que otros se dedicaron a la actividad puramente artística con mayor o menor grado de compromiso. (Longoni,
Ana, El FATRAC, frente cultural del PRT – ERP en revista Lucha Armada, Año 1, Número 4, setiembre, octubre,
noviembre de 2005, pp. 20-33).
313
Mattini, Luis. Op. citada, p. 113.
314
Mattini, Luis. Op. citada, p. 116
315
Seoane, María. Op. citada, p. 157
316
Seoane, María. Op. citada, p. 154

- 132 -
Esas tensiones estarían dadas por la dificultad del gobierno para controlar la situación económica y
para proseguir sin inconvenientes con su política del GAN.
Según el Comité Ejecutivo, el GAN tendría dificultades por la desconfianza mutua entre el gobierno
militar y los partidos políticos, básicamente por los condicionamientos que Lanusse pondría para las
elecciones.
En cuanto a las tareas a encarar por el partido, la más importante era la destinada a enfrentar el
GAN. Para ello se establecieron dos objetivos estratégicos:

- Ampliar al máximo la ligazón con las masas.


- Proseguir con la guerra revolucionaria.317

El primer objetivo se pensaba alcanzar combinando el trabajo en los Comité de Base y en las luchas
reivindicativas (sindical, campesina, estudiantil, barrial, etc.) con la actividad clandestina y las
operaciones militares. También se ponía énfasis en la importancia de la propaganda (acciones de
318
agitación; pintadas; “volanteadas” y puntualidad, calidad y eficiencia en la distribución de las
ediciones) y en la educación de los cuadros y militantes.
Para el segundo objetivo se pensaba demostrar con claridad a las masas esa opción. 319

El PRT volvió sobre el tema del GAN a propósito de las declaraciones de Perón tituladas “La única
verdad es la realidad”.
El editorial de la revista El Combatiente Nº 67 del 28 de febrero afirmaba que Perón se sumaba al
juego del gobierno militar ofreciendo una salida a la burguesía argentina a través del frente que el
peronismo estaba armando para las próximas elecciones. También que estaba de acuerdo en la
estrategia de aislar a la guerrilla para poder combatirla.

En cuan to a Perón, no resulta difícil con tar co n su asentimiento a tal acuerdo. El análisis d e su
trayectoria, lo muestra cl aramente como un líder burgués, preocupado por contener el desarrollo
de la revolución socialista.320

317
Partido Revolucionario de los trabajadores. Op. citada, pp. 178-179.
318
“volanteada”: Lanzamiento de volantes y panfletos.
319
Partido Revolucionario de los trabajadores. Op. citada, p. 180.
320
Una definición contrarrevolucionaria. Editorial de la revista El Combatiente del 28 de febrero de 1972.

- 133 -
En cuanto a la evolución de la situación, el
editorial apreciaba que:

- El intento de aislar a las fuerzas revolucionarias era irrealizable porque estas habían
alcanzado un grado de desarrollo y de ligazón con las masas que hacía imposible su
destrucción.
- La táctica del Partido de intervenir en el proceso electoral con el boicot o la participación era
correcta por la falta de perspectivas favorables para la clase obrera.
- La crisis de la Argentina no podría ser superada en el corto o mediano plazo por ningún
gobierno burgués.
- Había alguna posibilidad de una esperanza popular sin desconocer por ello que Perón
despertaba expectativas en amplios sectores de masas.
- Había que tener en cuenta la posibilidad de un ataque abierto a las fuerzas revolucionarias
por parte de líderes y partidos burgueses, entre ellos Perón.

El final era optimista:

La evolución de la situ ación na cional, es cad a vez más favorable para las fuer zas social istas
revolucionarias, para la ampliación y d esarrollo de la gu erra del pu eblo, de las organizacio nes
revolucionarias políticas y militares. (……)

La crisis del capitalismo , el desarrollo de la lucha revolucionaria, las n uevas experiencias de la s


masas y l a clara alineación de Perón en el campo burgués, son fact ores que se un en dando como
resultado la apertura de la situación más favora ble de los últimos treinta años para el desarrollo
impetuoso de las org anizaciones revolucionarias, entre e llas, l a fundamenta l, el Partido
Revolucionario de los Trabajado res, el parti do qu e garan tizará una dirección correcta ,
auténticamente revolucionaria, de la lucha obrera y popular.

Mientras tanto la actividad del ERP era intensa. Casi sin interrupción se realizaban desarmes, robos,
atentados y los infaltables robos de víveres que luego eran repartidos en las villas de emergencia.
Pero las bajas seguían siendo significativas no solo por su cantidad sino por su calidad.

- 134 -
El 31 de enero de 1972 un grupo del ERP al mando de Víctor Fernández Palmeiro321 y Debenedetti
robó el Banco Nacional de Desarrollo (BANADE) llevándose un botín de algo más de
$400.000.000. El robo fue catalogado como el más importante de la Argentina.
En febrero fueron apresados Antonio del Carmen Fernández322 y Jorge Carlos Molina323 ambos
participantes del Vº Congreso. En el mismo mes, Ana María Villareal de Santucho en Tucumán y
en abril Juan Manuel Carrizo, segundo jefe militar del ERP.

En marzo el ERP asesinó al Comandante de Gendarmería Abel Pedro Agarotti y en mayo secuestró
a Oberdan Sallustro, importante dirigente de FIAT en Argentina. El hecho tuvo repercusión
internacional.
FIAT le pidió a Perón que condenara el hecho al tiempo que mandaba emisarios desde Italia para
intentar negociar con el PRT que exigía como canje, la liberación de sus presos.
Perón condenó el secuestro pero la FIAT no pudo lograr que el gobierno negociara.
El 10 de abril la policía descubrió el escondite donde tenían al cautivo. En medio del tiroteo que se
produjo, el ERP asesinó a Sallustro.
El repudio de las fuerzas políticas, sin distinción ideológica, fue generalizado.
El mismo 10 de abril otro grupo del ERP asesinó al Comandante del IIº Cuerpo de Ejército, general
Juan Carlos Sánchez en Rosario.

Según Luis Mattini, en su obra Hombres y mujeres del PRT – ERP, para el mes de abril de 1972 el
ERP tenía la mayor parte de los combatientes presos y se habían perdido el 80% de las armas y
pertrechos. Como contrapartida el número de miembros del partido había crecido tres veces desde

321
Víctor Fernández Palmeiro “Gallego”. En abril de 1973 asesinó al Contralmirante Hermes Quijada y fue muerto en
la misma acción. (Revista Estrella Roja del 14 de mayo de 1973 y Revista Liberación por la Patria Socialista Nº 19 del
15 de abril de 1974).
322
Antonio del Carmen Fernández. Trabajó en el ingenio San José de Tucumán donde llegó a ser uno de los dirigentes
del sindicato. Se incorporó al FRIP – PO, antes de que se creará el PRT, y luego participó del Vº Congreso. Fue uno de
los fundadores de la Compañía de Monte. En agosto de 1974 integró el contingente que pretendió atacar el Regimiento
de Infantería Aerotransportado 17 en Catamarca. Fue muerto por esos efectivos en Capilla del Rosario. (Revista
Estrella Roja Nº 39 del 26 de agosto de 1974 y Montero Hugo. PRT – ERP: Apuntes de un sueño armado En Revista
Sudestada Nº 55).
323
Jorge Carlos Molina “Capitán Pablo”. Egresado del Liceo Militar General Belgrano de Santa Fe, en 1961, como
Subteniente de Reserva con medalla de oro. Se recibió de arquitecto en la Universidad de Rosario donde comenzó su
militancia revolucionaria. Fue fundador del ERP en el Vº Congreso. Participó en el secuestro del cónsul Silvester; en el
ataque a los cuarteles de Azul; en el secuestro del TCnl. Ibarzábal y en el desarrollo de la Compañía de Monte en
Tucumán llegando a ser jefe de la misma. Murió en un enfrentamiento con un Equipo de Combate del Regimiento de
Infantería de Monte 28 de Tartagal, en octubre de 1975. (Jofre, Juan Bautista. La trama de Madrid: Los documentos
secretos sobre el retorno de Perón a la Argentina. Buenos Aires, Sudamericana,2013 y FAMUS. Operación
Independencia. Buenos Aires, el autor, 1988, pp. 150-154).

- 135 -
el Vº Congreso gracias al trabajo de captación realizado fundamentalmente por los Comités de
Base.
Comparado con la fecha de creación del ERP, el crecimiento era muy importante. Pero tendría que
haber sido mucho mayor teniendo en cuenta el objetivo del partido de convertirse en la dirección
del movimiento de masas.324

En julio el editorial de la revista El Combatiente Nº 70 volvía a referirse al proceso electoral. No


difería mayormente de las resoluciones del Comité Ejecutivo del mes de enero.
En síntesis se afirmaba que las elecciones no serían limpias y que al no haber en las mismas una
representación antiimperialista de las masas se hacía necesario un entrelazamiento de la lucha
armada con la lucha democrática.
No había una definición sobre participar o no en el proceso electoral y de acuerdo a los
condicionamientos o no que pudiera poner el gobierno se pensaba en optar entre la participación
con candidatos propios o el boicot.

12. La fuga del penal de Rawson

El gobierno había trasladado a los principales miembros de las organizaciones armadas y de los
sindicatos que estaban presos en diversas cárceles al penal de la ciudad de Rawson en la provincia
de Chubut. El penal ofrecía seguridad por su alejamiento de las zonas más pobladas del país pero no
por sus características propias.
Los detenidos que pertenecían al PRT – ERP a las FAR y a las FAP empezaron a planear la fuga.
Los dirigentes sindicales que allí se encontraban, como Raimundo Ongaro, Secretario General de la
Confederación General de los Trabajadores de los Argentinos (CGTA) y Agustín Tosco,325
dirigente del gremio de Luz y Fuerza de Córdoba y de la regional de la CGTA no adhirieron al
intento. Tosco adujo que serían sus compañeros del sindicato quienes lo liberarían por la vía legal.

324
Mattini, Luis. Op. citada, p. 131
325
Agustín Tosco (1930-1975). Nació en Moldes, al sur de la provincia de Córdoba. Hijo de campesinos, estudió en la
Escuela de Artes y Oficios. Empezó a trabajar como ayudante de electricista en el gremio de Luz y Fuerza. A los 19
años comenzó su actividad gremial como subdelegado. En 1953 fue elegido secretario del gremio. Ideológicamente
simpatizó con el primer peronismo y luego transitó hacia un marxismo heterodoxo. Fue el principal gestor del paro
activo que luego derivó en el “cordobazo”. Murió de una infección cerebral en 1975. (Licht Silvia, Agustín Tosco 1930-
1975. Sindicalismo clasista, socialismo y peronismo revolucionario. Buenos Aires, Biblos, 2010 y Bergstein Jorge. El
Cordobazo. Memorias, testimonios, reflexiones. Buenos Aires, Cartago, 1987, pp. 83-91).

- 136 -
El 15 de agosto el penal fue tomado por los detenidos que fueron reduciendo a los guardias a
excepción de uno que se resistió y lo mataron.
25 presos lograron salir del penal. Tenían planeado llegar al aeropuerto en unos vehículos que los
esperaban afuera y abordar un vuelo de Austral que venía de Buenos Aires y que previamente había
sido tomado. Pero el responsable del traslado al aeropuerto, al escuchar disparos, creyó que la fuga
había fracasado y se retiró con los vehículos. En algunos autos que encontraron en la zona, los
evadidos llegaron a la terminal aérea en dos grupos. El primero de ellos, compuesto por los
principales jefes, 6 hombres, logró subir al avión secuestrado, obligando al piloto a volar a Santiago
de Chile. El segundo grupo no hizo tiempo y fue recapturado y trasladado a la base Almirante Zar
de la Armada.
Una semana después, el 22 de agosto, en horas de la madrugada, la custodia abrió fuego sobre los
detenidos, matando a 16 y dejando heridos a tres. Estos, luego declararon que habían sido fusilados.
De los 16 muertos, 11 pertenecían al PRT –ERP, de los cuales 6 habían estado presentes en el Vº
Congreso, entre ellos Ana María Villareal, la esposa de Santucho.
Los que lograron llegar a Chile y pertenecían al PRT – ERP fueron Santucho, Gorriarán Merlo y
Domingo Menna.
Desde Chile, el gobierno de Salvador Allende les facilitó el traslado a Cuba.
Santucho tuvo oportunidad de entrevistarse con Fidel Castro que para ese entonces tenía la promesa
de Perón de que Argentina reiniciaría las relaciones con Cuba, rotas desde el derrocamiento de
Arturo Frondizi. El detalle no era menor ya que de cumplirse la promesa de Perón, Cuba
difícilmente seguiría apoyando la lucha armada de las organizaciones revolucionarias.
De Cuba, Santucho viajó a Bélgica a entrevistarse con los miembros de la Liga Comunista
Francesa. Para ese entonces la IVº Internacional estaba variando su opinión respecto al apoyo a los
movimientos armados latinoamericanos. Volvía a su postura original de desconfianza hacía la vía
armada. Al mismo tiempo, el alineamiento de Cuba con la Unión Soviética y el acercamiento del
PRT al Partido Comunista Argentino agregaban los últimos ingrediente para la ruptura del PRT con
el trotskismo que se produciría más adelante.

- 137 -
13. Frente a las elecciones.

Cuando Santucho regresó al país la situación del PRT – ERP era crítica. Había sufrido muchas
bajas: 31 muertos y 203 presos. Comenzó una ardua tarea de recomposición facilitada por nuevas
incorporaciones aunque las pérdidas eran importantes en el aspecto cualitativo.
326
En el mes de diciembre, se reunió el Comité Central que trató la situación nacional y los pasos
que debía dar el partido.
Sobre la situación del país se apreció:

- Que en lo sustancial el GAN había logrado su objetivo.


- Que las elecciones habían despertado expectativas en el pueblo y sumido en la confusión al
grueso de la pequeña burguesía.
- Que la instalación de un gobierno populista después de las elecciones no podría dar solución
al reclamo de las masas.

En ese mismo mes el PRT – ERP sufrió dos escisiones, la de “Fracción Roja” y la del “ERP 22 de
agosto”.
“Fracción Roja” estaba liderada por Joe Baxter,327 uno de los fundadores del ERP en el Vº
Congreso. Provenía del trotskismo y tenía su origen en la cooperación internacional establecida en
agosto de 1971 entre el PRT y los miembros del Secretariado Unido de la IVº Internacional. Los
argumentos de la escisión fueron el distanciamiento del PRT con la IVº Internacional y la
militarización, considerada un factor que alejaba al partido del movimiento obrero.
Por su parte, el “ERP 22 de agosto” no compartió con la dirección del partido las críticas a Perón.
Luego de su fundación se acercaron a Montoneros y a las FAR. Finalmente la organización terminó
repudiando a Perón con los mismos argumentos de Santucho. Una parte se fusionó con Montoneros
y otra regresó al PRT.

326
Partido Revolucionario de los trabajadores. Op. citada, pp.219-229.
327
Joe Baxter. Llegó al PRT desde el trotskismo, luego de haber fundado “Tacuara”, una organización nacionalista a
fines de los años 50. Fundador del ERP en el Vº Congreso, empezó a tener conflictos en temas relacionados con la
lucha armada. Fue criticado por su inoperancia en el trabajo que se le había encomendado para abrir un frente rural en
Tucumán y finalmente fue expulsado del partido. Murió en un accidente de aviación en Paris en 1973. (Danda
Alejandra y Heguy Silvina, Joe Baxter, del nazismo a la extrema izquierda. La historia secreta de un guerrillero.
Buenos Aires, Norma, 2007 y Mattini Luis. Op. citada).

- 138 -
El 18 de febrero el ERP tomó el Batallón de Comunicaciones 141 (B Com 141) con asiento en la
ciudad de Córdoba. Fue la primera operación de ese tipo en Argentina.
El Batallón se encontraba haciendo ejercicios en el campo de la guarnición y el cuartel había
quedado a cargo de una guardia menor. Un soldado que prestaba servicio en la unidad y que
pertenecía al ERP, sorprendió y desarmó al centinela que estaba cerca del lugar por donde entró el
contingente guerrillero. Fueron reducidos varios centinelas y finalmente la guardia.
La acción fue incruenta y sólo se hicieron tres disparos.
El ERP pudo llevarse una importante cantidad de armamento: 74 fusiles automáticos livianos
(FAL), 2 fusiles automáticos pesados (FAP), 112 pistolas, 2 ametralladoras, 5 lanza granadas, 74
pistolas ametralladoras (PAM 1 y PAM2), municiones y otros pertrechos.328
Por ser incruenta y por la cantidad de armamento que se obtuvo, la toma del Batallón fue la
operación militar más exitosa que realizó el ERP.

14. El PRT y el gobierno constitucional.

El 11 de marzo se llevaron a cabo las elecciones.


El peronismo (Cámpora – Solano Lima) ganó con el 49, 6 % de los votos, seguido por el
radicalismo (Balbín – Gamond) con el 21,30%; la Alianza Popular Federalista (Manrique –
Martínez Raymonda) 14,90 %; la Alianza Popular Revolucionaria (Alende – Sueldo) 7,40%; la
Alianza Republicana Federal (Martínez – Bravo) 2,91%; Nueva Fuerza (Chamizo – Ondarts)
1,97%; el Partido Socialista Democrático (Ghioldi – Balestra) 0,91%; Partido Socialista de los
Trabajadores (Coral - Sciappone) 0,82%; y el Frente de Izquierda Popular (Ramos – Silvetti)
0,41%.
El resultado de las elecciones significaba un amplio apoyo de la ciudadanía, casi del 90%, a los
partidos considerados burgueses por el PRT y tan solo del 9,62% al conjunto de los partidos
próximos ideológicamente, pero que además no compartían la estrategia de guerra
revolucionaria.329
Un mes después se reunió el Comité Ejecutivo que tras previas consideraciones, tomo seis
resoluciones sobre:

328
Toma del Batallón de Comunicaciones 141. (Diaz Bessone. Op. citada, p. 154 y Revista Estrella Roja Nº 18 del 28
de febrero de 1973).
329
Elecciones presidenciales de marzo de 1973. (Ministerio del Interior. Subsecretaría de Asuntos Políticos y
Electorales. Historia electoral Argentina 1912 – 2007. Publicaciones, diciembre 2008).

- 139 -
- La Actitud frente al gobierno.
- El ámbito sindical
- El trabajo legal.
- Las operaciones militares.
- El trabajo en el ejército.
- El Frente Único.

Sintéticamente las consideraciones y las resoluciones fueron las siguientes:

Actitud frente al gobierno.

Consideraciones:

- El próximo gobierno pa rlamentario Cámpora – Solano Lima represe ntará los intereses de
la burguesía y del régimen capitalista. (….).
- Los sectores burg ueses del Fr ejuli, hegemónicos en el go bierno, centrarán su p olítica
contrarrevolucionaria en e l i ntento de dividir y ai slar a las f uerzas revolu cionarias para
abrir la posibilidad de su destrucción física por los militares.(….)
- …este gob ierno parlamentario no gozará de la total confianza d e lo s mili tares..(…). El
golpe militar permanecerá latente. (….).
- En su campaña electoral el Frejuli levantó puntos muy sentidos para las m asas, en pri mer
lugar la libertad a los combatientes y demás presos políticos, reapertura de relaciones con
Cuba y Vietnam del Norte y Corea del Norte….y medidas progresistas.
- ….ensayarán una política gr emial de conciliación d e clases. (…. ) Necesitarán p ara e llo
reforzar ….la burocracia sindical (….).
- El gobierno Cám pora – S olano Lim a contará en una primera et apa con la relativa
confianza de las masas (….).
- En el seno del gobierno…ha de desarrollarse un a inte nsa lucha interna pro tagonizada
fundamentalmente por los sectores revolucionarios y progresistas del peronismo (…).330

330
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp.231-233

- 140 -
Resoluciones:

- Mantener una total independencia ante el próximo gobierno parlamentario.


- Desenmascarar todos sus esfuerzos por ai slar a las corrientes progresistas y
revolucionarias.
- Recordar… el carácter capitalista del gobierno y la imposibilidad de ll egar, sin salirse del
capitalismo, a verdaderas soluciones a los problemas de nuestra Patria y nuestro pueblo.
- Explicar pacie ntemente a las m asas, que creen e ngañosamente en la posi bilidad de un a
solución peronista de tercera posición, que ella es imposible…..y que no hay otra salida….
que una revolución…… socialista que acabe con el capitalismo en la Argentina (….).
- Alentar, apo yar y participar en primera líne a en la m ovilización obrera y popu lar por el
cumplimiento de las promesas gubernamentales.(…).
- ……. establecer en el curso de la lucha es trechos vín culos entre todos los sectores
progresistas y revolucionarios, incluidos los peronistas (…).331

Ámbito sindical.

Consideraciones:

- Que la i nstauración del gob ierno…. al entará las l uchas de las m asas po r sus
reivindicaciones inmediatas (….).
- Que dicho gobierno, con la colaboración de la burocracia sindical, intentará detener esas
movilizaciones, desviarlas hacia…… la conciliación del capital y el trabajo(…..).
- Que…. la b urocracia sindical …. desarrollará una… cam paña…. contra las corr ientes
clasistas y revolucionarias del movimiento obrero y contra todo activismo progresista.332

Resoluciones:

- Luchar por la independencia del movimiento sindical(…).


- Impulsar y apoyar en érgicamente la lucha…. d e los trabajadores por sus re ivindicaciones
inmediatas.
331
Op. citada, pp. 234-235
332
Op. citada, pp. 235-236

- 141 -
- Hacer frente…… a la ofensiva ideológ ica y pro pagandística de la b urocracia (… )
promoviendo un amplio frente.
- Mantener y continuar de sarrollando……… la Tendencia Obre ra Revolu cionaria, de
carácter clandestino, con un programa por la guerra y el socialismo (….).333

Trabajo legal.

Consideraciones:

- Que el triunfo del Frejuli ……………amplía las posibilidades del trabajo legal.
- Que l os candidatos del Frejuli han basado su de magógica campaña e n distinta s
promesas(…..).
- Que un amplio movimiento legal es una organización de c arácter e stratégico e
imprescindible para el desarrollo y triunfo de la Guerra Revolucionaria (….).
- Que nuestra actividad legal……..se caracterizó por el sectarismo, salvo excepciones….
- Que esos errores han sido comprendidos. (….).334

Resoluciones:

- Luchar enérgicamente p or la consolidación y d esarrollo d e un frente a ntiimperialista en


común con l os sec tores progre sistas y re volucionarios perten ecientes a otras
organizaciones(.…).
- Tener en cuenta ….la realización de es fuerzos para integrar como a ctivistas a los mejores
representantes de las barriadas y fábricas (….).
- Ser extremadamente cuidadosos con las críticas a personas de otras organizaciones (….).
- Centrar la actividad en el periodo que se abre en la movilización popular por:

o Libertad de todos los combatientes y demás presos políticos.


o Derogación de las leyes represivas.
o Legalidad a todas las organizaciones políticas de izquierda y a la prensa de
izquierda.
333
Op. citada, p. 236
334
Op. citada, p. 237.

- 142 -
o Aumento del salario real.335

Operaciones militares.

Consideraciones:

- La asunción del gobiern o parl amentario………. no constituye un c ambio cualitativo e n la


situación política nacional. (….).
- El trabajador seguirá explo tado. El pueblo en general permanecerá en la post ergación, el
sufrimiento y la injusticia.
- El Ejército opresor conservará la hegemonía militar;(…..).
- No se deb e desconocer, sin em bargo, que Cám pora – Solano Lim a fueron elegidos por el
voto popular y representan en consecuencia la voluntad de amplios sectores de masas.
- Debe ser considerado asim ismo el caso de los pol icías qu e teóricamente estarían
subordinados al Ministerio del Interior………. pero vienen actuando bajo la dirección d el
Ejército en los ataques contra las unidades guerrilleras.336

Resoluciones:

- En l as cond iciones del nu evo gob ierno parlame ntario las unidades gu errilleras del ER P
continuarán operando activamente(….).
- …las operaciones de propaganda armada no estarán dirigidas contra él (el gob ierno) sino
contra los pilares del régimen reaccionario, las empresas y el ejército.
- Respecto a l a po licía federal y provincial, el ERP suspenderá todo at aque a sus
miembros……siempre y cuando no colaboren con el ejército(….).337

Trabajo en el Ejército.

Consideraciones:

335
Op. citada, pp. 237-238.
336
Op. citada, pp. 238-239.
337
Op. citada, pp. 239-240.

- 143 -
- El mand o militar enemigo se apres ta activamente a incr ementar su actividad
contraguerrillera. Com o part e de ese esfuerzo desarrolla una constante ca mpaña
anticomunista y antiguerrillera d e carácter político y psicológico ent re l os miles de
soldados(..…).
- El sistema de conscripción anual es un verdadero talón de Aquiles del ejército enemigo…338
- ..adquiere importancia excep cional, es tratégica, el des arrollo d e un a mplio trabajo
propagandístico y agitativo dirigido a los soldados(….).339

Resoluciones:

- Desarrollar una activa campaña de propaganda y agitación entre los soldados…


- Llamar a to dos los sectores progresistas y revo lucionarios a realizar una amplia campaña
de este tipo(…).
- Alentar la deserción de soldados llamándolos a incorporarse a las filas del ERP.340

Frente único.

Consideraciones:

- La concreción d el GAN, ……….constit uye un claro plan de la burguesía p ara frenar y/o
desviar el proceso revolucionario(….).
- Ya i nstalado el gobierno parlam entario el paso siguien te es la combinación en tre una….
Campaña anticomunista …y el recrudecimiento de la actividad anti – guerrillera (.…).
- A esa pol ítica ….las fuerzas revo lucionarias y progresistas, e l conjunto de l a i zquierda
peronista y no peronista, debe oponer su unidad …., un frente común(…..).341

Resoluciones:

338
Los hechos demostraron que el servicio militar no fue el talón de Aquiles del que hablaba el PRT. (Anexo 1
Entrevistas. General ( R ) Omar Parada).
339
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 240-241.
340
Op. citada, p. 241.
341
Op. citada, pp. 241-242.

- 144 -
- Llamar a toda la izquierda, a todas las organizaciones obreras y populares, progresistas y
revolucionarias a ….. ofrecer un frente común a l a ofensiva po lítico – ideológica y
militar(…).
- Declarar que nu estro P artido está abierto para desarroll ar activas re laciones frat ernales
…con todas las organizaciones políticas … progresistas y revolucionarias(…).342

Después del triunfo electoral del peronismo las acciones armadas del ERP no cesaron.
El 16 de marzo fue secuestrado el ingeniero Lloveras, director de Talleres Electrónicos del Norte
que luego fue liberado a cambio de un rescate.343
El 25 de marzo un grupo tomó el puesto policial de la Central Atómica de Atucha. Se robaron
armas y dos policías fueron heridos.344
El 30 de marzo un miembro del ERP que estaba haciendo el servicio militar en el edificio del
Comando de la Armada, murió al estallarle el artefacto explosivo que iba colocar en un ascensor.345
En abril fueron secuestrados, en distintos días, el contralmirante Francisco Áleman346 y el
comandante de gendarmería Jacobo Nasif.347 El objetivo de estos secuestros era canjear los oficiales
por la liberación de los detenidos de las organizaciones armadas, ni bien asumiera el nuevo
gobierno.348
El 30 de abril un grupo del ERP tomó el destacamento policial de Pérez en la provincia de Santa Fé
y robó el armamento.349
Paralelamente se realizaron las habituales acciones de intimidación, robo de armas, desarmes de
policías solos y atentados.

Antes de asumir, Cámpora prometió una amplia amnistía. El PRT – ERP contestó con el documento
PORQUÉ EL ERP NO DEJARÁ DE COMBATIR.350
El mismo comenzaba diciendo:

RESPUESTA AL PRESIDENTE CÁMPORA


342
Op. citada, p. 242.
343
Revista Estrella Roja Nº 19 del 3 de abril de 1973.
344
Revista citada.
345
Revista citada.
346
Revista citada. Ver también Diaz Bessone, Ramón Genaro. Op. citada, p. 155.
347
Revista Estrella Roja Nº 20 del 14 de mayo de 1973.
348
Los oficiales fueron liberados en el mes de junio luego de la liberación de los presos a fines de mayo.
349
Revista citada.
350
Partido Revolucionario de las Trabajadores. Op. citada, pp. 243-249.

- 145 -
El gobierno que el Dr. Cámpora presidirá representa la vol untad pop ular. Respetuosos de esa
voluntad, nuestra organización no atacará al nuevo gobierno mientras éste no ataque al pueblo ni
a la gu errilla. Nu estra organizació n seguirá combatiendo mil itarmente a las em presas y a las
fuerzas armadas contra rrevolucionarias. Pe ro no dirigirá sus ataques contra las insti tuciones
gubernamentales ni contra ningún miembro del gobierno del Presidente Cámpora.
Luego afirmaba que no atacaría a la policía en tanto ésta no persiguiera a la guerrilla.

Luego de recordarle al presidente electo una serie de hechos históricos donde el PRT afirmaba que
se habían perseguido, reprimido o burlado a las organizaciones populares (“Revolución
Libertadora” 1955; gobierno de Frondizi y gobierno de las Fuerzas Armadas, 1966) continuaba:

Si Ud. Presidente Cámpora quiere verdaderamente la li beración debería sumarse valientemente a


la l ucha po pular: en el terreno m ilitar arm ar el brazo del pueb lo, f avorecer el d esarrollo del
ejército pop ular revo lucionario qu e e stá na ciendo con la g uerrilla……….; en el terreno sind ical
debe enfrentar a los b urócratas traidores qu e t iene a su lado y fa vorecer d ecididamente el
desarrollo d e la nu eva dirección sindica l clasista y combativa………….; en el terreno económ ico
realizar la reform a agraria, expro piar a la o ligarquía te rrateniente y pon er a las estanci as en
manos del Estado y de los trabajad ores agrarios; expropiar para el Estado toda la gran industria,
tanto la de capital norteamericano como europeo y también el gran capital argentino, colocando
las empresas bajo administra ción obrero – estatal, estatizar todos l os Bancos de capital privado,
tanto los de capital imperialista como de la gran burguesía argentina.
Pero este programa está muy l ejos de las intenciones y posibilidad es d e vuestro gobierno. Tant o
por qui enes lo inte gran, como por el prog rama y los m étodos, v uestro gobie rno no podrá d ar
ningún paso efectivo hacia la liberación nacional y social de nuestra Patria y de nuestro Pueblo.
(…..)
En estas circunstancias, llamar a la tregua a las fuerzas revolucionarias es, por lo menos, un gran
error.
(….)
NO DAR TREGUA AL ENEMIGO
Por lo antedicho, el E RP hace un llamado al Pr esidente Cám pora, a los miembros del nu evo
gobierno y a la cl ase obrera y el p ueblo en general a no dar tregua al en emigo. Todo aq uel qu e
manifestándose parte del campo popular intente detener o desviar la lucha obrera y popular en sus

- 146 -
distintas m anifestaciones armadas y no armadas con el pretexto de la tregua y o tras
argumentaciones, deb e se r consid erado un agente d el en emigo, traidor a la lu cha p opular,
negociador de la sangre derramada.
¡Ninguna tregua al ejército opresor!
¡Ninguna tregua a las empresas explotadoras!
¡Libertad inmediata a los combatientes de la Libertad!
¡Fuera la legislación represiva y total libertad a la expresión y organización del pueblo!
¡Por la unidad de las organizaciones armadas!
¡A vencer o morir por la Argentina!

EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO


Comité Militar Nacional.

El 25 de mayo asumió Cámpora y firmó el decreto que liberó a 371 presos351 de los cuales más de
200 pertenecían al PRT – ERP.352 Al día siguiente el Congreso de la Nación avaló la decisión
presidencial con una ley de amnistía.353
A fin de mes Santucho se reunió con los liberados de su organización realizando una autocrítica de
lo actuado en los últimos tiempos. Evitó hacer cargos personales y reconoció que hubo una
desviación militarista que impidió un mayor arraigo del partido en las masas. También que hubo un
déficit en la formación de las células fabriles.
Paralelamente el PRT – ERP hacía conocer a la opinión pública su apreciación sobre la situación
nacional.
En el llamado Manifiesto al pu eblo y a l a clase obrera, luego de una introducción sobre la lucha
contra el gobierno militar, en sus pasajes más relevantes, decía:

La clase obrera y el pueblo argentino han conquistado la democra cia y la libert ad, hoy muy
amplias, porque se asientan sobre la movilización popular.
Pero l as causas de los sufrim ientos del pueb lo y de la dependencia de la Patria perma necen
incólumes. Las f ábricas, los bancos y estancias, e n una palabra, lo s recursos ec onómicos

351
Las grandes investigaciones de Somos. Historia y personajes de una época trágica. Buenos Aires, Atlántida, agosto
de 1977.
352
Mattini, Luis. Op. citada, p. 210.
353
Diaz Bessone, Ramón Genaro. Op. citada, pp. 165-181.

- 147 -
fundamentales, sigu en en manos del gran capita l monopolista, nacional e i mperialista.; Las
Fuerzas Ar madas Contrar revolucionarias, sostén custodio y ú ltima reser va d el injusto r égimen
capitalista, permanecen inta ctas y vi gilantes. Apo yados e n la d emocracia y la libertad ya
conquistadas, debemos i ntensificar la lu cha y la organización para avan zar haci a l a verd adera
revolución, hacia la revolución socialista,(……..).
Porque el gobierno del FREJ ULI se encamina a la conciliación con el enemigo, hacia el “acuerdo
nacional”. (……..).
Esto es así porque aunque en el peronismo hay fu erzas progresistas y revolucionarias, en pri mer
lugar las organizaciones armadas, en realidad el FREJULI está dirigido por corri entes burguesas
y burocráticas ampliamente mayoritarias.(…..).
Las fuerza s pro gresistas y r evolucionarias peronistas y n o peronista s, deb en a su vez unirse
estrechamente, fundirse con las masas y luchar firmemente por la revolución socialista.(…..).
El cam ino de la lu cha sigue a bierto. Debemos transitarl o s in vacilación continuando e
incrementando los ataques y el hostigamiento de los enemigos. (….).354

Consecuente con la apreciación de que el gobierno peronista no era revolucionario y además se


encaminaba hacia una reconciliación con el enemigo, el PRT – ERP entró en un periodo acelerado
de reorganización.
Se crearon nuevas regionales y se le dio un nuevo impulso a las “Mesas Nacionales”, a los
llamados “Aparatos” y al Frente Antiimperialista y por el Socialismo (FAS).
Las “Mesas Nacionales” eran grupos de trabajo que empezaron a funcionar después de la aparición
del Gran Acuerdo Nacional (GAN). Tenían como misión coordinar actividades específicas en todo
el país y no podían, por sí solas, establecer políticas, responsabilidad reservada la Comité Central.
Las mesas eran tres:

- Mesa Nacional de Propaganda.


- Mesa Nacional Sindical
- Mesa Nacional Legal.

La Mesa Nacional de Propaganda se ocupó fundamentalmente de la propaganda escrita a través de


las publicaciones de El Combatien te y Estrella Roja. E l Combatiente difundía la editorial del

354
De Santis, Daniel. Op. citada, volante del ERP de fines de mayo de 1973, pp. 352 – 356.

- 148 -
partido y los artículos más importantes de orden político. Estrella Roja era el órgano de difusión del
ERP. Si bien traía artículos de orden político, se dedicaba más a relatar las acciones armadas en las
páginas Crónica d e la Guerra Revolucionaria o en describir con detalle alguna de esas acciones.
También rendía homenaje a los caídos o recordaba algún hecho histórico, generalmente relacionado
con la Guerra de la Independencia355, la Guerra de Vietnam o la Revolución Cubana.
El PRT, También le dio mucha importancia a los folletos y volantes que se repartieron por centenas
de miles.
El déficit propagandístico estuvo en la difusión oral. El PRT no disponía de una radio y les faltó
oradores. Los que había, que en general venían del ámbito sindical, y tenían una buena formación,
no eran suficientes para abarcar todas las regionales. Además, había un problema de base que estaba
dado por el carácter clandestino del partido y la inclinación de sus miembros de moverse siempre en
ese ámbito. Había una inclinación, una práctica y hasta una vocación por el trabajo clandestino y
no por el de superficie.

La “Mesa Sindical” debía trabajar como si fuera un ente independiente del partido. Tenía dos
misiones fundamentales. La primera era luchar por un sindicalismo combativo que se opusiera a la
llamada “burocracia sindical”, esto es al sindicalismo del peronismo clásico u ortodoxo. En esa
intención tenía como aliados sindicales al Partido Comunista (PC), al Peronismo de Base, o
peronismo revolucionario, al sindicalismo clasista, entre ellos al movimiento sindical cordobés
liderado por Agustín Tosco y a los gremios peronistas orientados por Raimundo Ongaro; y a
Montoneros y su Juventud Trabajadora Peronista (JTP).356
Estas alianzas se circunscribían al ámbito sindical. Es decir que no presuponía que las otras
organizaciones compartieran o apoyaran las políticas del PRT fuera de ese ámbito específico.
La segunda misión de la “Mesa Sindical” era elevar a los obreros al nivel de conciencia, esto es
llevarlos de una lucha puramente sindical o economicista a la lucha política y revolucionaria. Este
cambio significaba convencer al obrero que la lucha que debía emprender era por la toma del poder
político y no por una reivindicación salarial o por una mejora en las condiciones laborales.
Santucho también impulsó, pero sin éxito, la Tendencia Obrera Revolucionaria (TOR). El único
plenario se realizó en 1972 y fracasó. La causa era la dificultad de conseguir la adhesión de los

355
El PRT llamaba a la Guerra por la Independencia Nacional (1810 – 1824), Guerra por la 1º independencia ya que la
segunda o definitiva sería la del triunfo de la Guerra Revolucionaria por el socialismo.
356
Mattini. Op. citada, pp. 234-237.

- 149 -
obreros a la guerra revolucionaria que era en definitiva, el objetivo del TOR. El desarrollo del TOR
requería un trabajo con mucho tacto y con más tiempo y menos urgencias que las que hubieron.

357
La “Mesa Política” llamada “Mesa Nacional Legal” debía coordinar una serie de actividades
(políticas, culturales, sociales etc.) tendientes a la creación de un Frente de Liberación Nacional
cuyo fundamento era una política de alianzas y el tercer pilar de la Revolución Nacional.
Para el PRT la Revolución tenía cuatro pilares a saber:

- El Partido.
- El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
- El Frente de Liberación Nacional (FLN)
- La Solidaridad Internacional.

A pesar de la importancia que presuponía la creación de un “Frente de Liberación”, Santucho le


daba mucho más importancia a la actividad del partido (dedicado fundamentalmente a la
organización y la propaganda), y a la del ERP.
No obstante, la “Mesa Nacional Legal” o “Política” realizó muchas actividades en las villas de
emergencia, en los Comités de Bases, en la creación de ámbitos de discusión y especialmente en la
formación del Frente Antiimperialista y por el Socialismo (FAS).
El FAS fue el intento más serio en pos de la creación de un “Frente de Liberación Nacional”.
Estuvo compuesto por una serie de organizaciones políticas menores como el Frente Revolucionario
Peronista (FRP), el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), la Organización Comunista
Poder Obrero (OCPO), la Liga Espartaco, la Liga Socialista, el Grupo El Obrero de Córdoba y el
Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), también de Córdoba.358
Pero las acciones armadas del ERP durante el gobierno democrático, especialmente el ataque al
Comando de Sanidad del Ejército (setiembre de 1973) y el ataque a los cuarteles de Azul (enero de
1974) provocaron la crítica de varias agrupaciones y finalmente su disolución. En 1974 se realizó el
último congreso del FAS.
El ERP no suspendió totalmente las acciones armadas durante el gobierno de Cámpora.
Además del reparto de víveres en las villas de emergencia que presuponía previamente el robo a
mano armada de los comestibles, hubo otras acciones más importantes como el secuestro del
357
Mattini Luis. Op. citada, pp. 237-238
358
Seoane María. Op. citada, p.353.

- 150 -
presidente de la empresa Firestone por el que se obtuvo un rescate “destinado a financiar los gastos
de la guerra revolucionara”359 o los robos del arma de efectivos policiales. Hubo también atentados
como el incendio de la propiedad de un contratista de la fábrica Dálmine Siderca, el
ametrallamiento del domicilio de un empresario en Rosario360 o la colocación de una bomba en la
casa del gerente de un supermercado en Zárate.
El hecho más grave ocurrió en Rafael Calzada, provincia de Buenos Aires, el 22 de julio, donde un
policía fue asesinado y otro herido tras un tiroteo.361

15. La renuncia de Cámpora y la prosecución de la guerra revolucionaria.

El 20 de junio, en ocasión del regreso definitivo a la Argentina del general Perón, tras 18 años de
exilio, se preparó un acto en Ezeiza. Grupos irregulares armados pertenecientes al peronismo
ortodoxo y al peronismo de izquierda se trabaron en lucha. El hecho, conocido como la masacre de
Ezeiza dejó un saldo de 13 muertos y más de 300 heridos según datos extraoficiales.
La “Masacre de Ezeiza” y la presencia de Perón en el país marcó el comienzo de una insostenible
presión sobre Cámpora que provocaron su renuncia a fines de julio. La presidencia fue asumida por
el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri.
El PRT apreció que comenzaba un proceso que llamó “derechización” del gobierno y que la
respuesta que se debía dar era su denuncia y el “desenmascaramiento” de Perón como un
representante de la “derecha” y de la burguesía.
Pero la respuesta no se dio en el orden político sino en el militar.
El 6 de setiembre el ERP asaltó el Comando de Sanidad del Ejército, una dependencia situada en la
Capital Federal. Un soldado dragoneante, es decir jerarquizado, que pertenecía al ERP y que estaba
de guardia esa noche, facilitó la entrada de un contingente armado que redujo a la guardia y empezó
a cargar con armamento un vehiculo.
Pero la operación fracasó porque dos soldados, que lograron escapar sin ser vistos, avisaron en una
comisaría próxima lo que estaba sucediendo.
La dependencia militar fue rodeada por la policía y luego por efectivos del ejército. Hubo un tiroteo
donde murió el teniente coronel Duarte Ardoy y luego los asaltantes se entregaron.362

359
Revista Estrella Roja Nº 22 de julio de 1973
360
Revista Estrella Roja Nº 22 de julio de 1973.
361
Revista Estrella Roja Nº 23 de agosto de 1973
362
Díaz Bessone, Ramón Genaro. Op. citada, pp. 191-194.

- 151 -
Días después el presidente de la Nación firmó un decreto por el que declaraba ilegal al ERP.363

La renuncia de Cámpora obligaba a llamar a nuevas elecciones que se fijaron para el 23 de


setiembre. En un primer momento el PRT impulsó la presentación del FAS llevando al gremialista
Agustín Tosco como candidato. Pero este declinó el ofrecimiento aduciendo que no estaban dadas
las condiciones políticas para esa experiencia.364
Las elecciones fueron ganadas por Perón, con un inusual 62% de los votos, que llevó como
compañera de fórmula a su mujer María Estela Martínez.
Con Perón se reinició con más energía la lucha contra las organizaciones armadas.
Independientemente del accionar de las fuerzas legales, apareció una organización clandestina de
derecha llamada Alianza Anticomunista Argentina (AAA). Ligada al ministro de Bienestar Social
López Rega, estaba formada por hombres del sindicalismo, del peronismo de ultra derecha y por
miembros retirados de las fuerzas de seguridad.
La fecha de creación de la Triple A es incierta, al igual que su mentor. Se especula que su autor
intelectual fue el propio Perón cuando en una pequeña reunión afirmó que hacía falta un somatén,
Como se sabe, somatén, según el diccionario de la lengua, es una fuerza de gente armada que no
pertenece al ejército.365 El blanco prioritario de la Triple A fue el peronismo de izquierda pero
también incluyó a numerosas personas que a juicio de la organización simpatizaban o formaban
parte de los elementos subversivos.

Antes de la asunción de Perón, el PRT reiteró su denuncia de la derechización del gobierno como
representante de la burguesía y responsable del accionar de los elementos armados clandestinos.
Según el PRT, Perón no era el mismo que el de 1946, cuando asumió su primera presidencia, y
ahora estaba abortando los pocos intentos progresistas que se iniciaron el 25 de mayo con Cámpora.
El PRT entendió que había que desenmascarar a Perón y para tal fin se inclinó por la ejecución de
una acción armada de envergadura que lo obligaría a adoptar medidas represivas y por lo tanto
antipopulares.

363
Díaz Bessone, Ramón Genaro. Op. citada, p. 195
364
Mattini Luis. Op. citada, p. 252.
365
Yofre Juan. Nadie Fue. Crónica, documentos y testimonios de los últimos meses, los últimos días, las últimas horas
de Isabel Perón en el poder. Buenos Aires, el autor, 2006. p. Ver también. Gambini Hugo. El terrorismo de Estado se
inició con Perón en Revista Criterio Nº 2389 de enero/febrero de 2013, pp. 16-18.

- 152 -
Fue así que se planeó atacar el cuartel de dos unidades militares, el Regimiento de Caballería de
Tiradores Blindados 10 y el Grupo de Artillería Blindada 1, ubicado en la ciudad de Azul, en la
provincia de Buenos Aires.
Además del objetivo político, la operación tenía el objetivo militar de apropiarse de una importante
cantidad de armamento necesario para la prosecución de la guerra revolucionaria, especialmente
para la pronta apertura de un frente rural en Tucumán.
El sábado 19 de enero de 1974 el ERP realizó una de sus operaciones más audaces. Contando con el
factor sorpresa, la “Compañía Héroes de Trelew”, a órdenes de Gorriarán Merlo atacó el cuartel y
estuvo a punto de tomarlo pero se encontró con una fuerte resistencia. Paralelamente, uno de los
grupos atacantes tuvo como objetivo las viviendas aledañas de los jefes, a los que debían capturar.
Ese grupo interceptó a los jefes cuando salían de sus casas alertados por el ruido de los disparos. En
un tiroteo mató al coronel Camilo Gay y logró reducir y llevar secuestrado al teniente coronel
Ibarzábal. Dos hombres de ese contingente también se llevaron como rehén a la familia del coronel
Gay pero fueron cercados en la herrería del cuartel. En esa circunstancia, uno de los guerrilleros
asesinó a la mujer del coronel Gay.366
La operación fracasó y los atacantes escaparon sin lograr el objetivo.367
El teniente coronel Ibarzábal fue asesinado el 19 de noviembre de ese año. Un guerrillero que lo
trasladaba de una “cárcel del pueblo” a otra dentro de un armario, en un vehiculo, le disparó ante la
presencia de un control policial.
Santucho calificó el ataque a Azul como una derrota militar pero como un éxito político.
Pero contrariamente a su apreciación, la derrota fue fundamentalmente política.
El repudio al ataque fue generalizado y abarcó también a los sectores de la izquierda, incluidos a los
aliados del PRT. El PC fue particularmente duro en sus críticas, iniciando un distanciamiento que se
profundizaría rápidamente hasta llegar a la ruptura.
Los miembros del FAS, que ya a fin de año habían objetado, durante el transcurso del VIº
Congreso, el accionar armado del PRT – ERP (En ese momento había secuestrado al coronel
Crespo), expresaron su desacuerdo.
La respuesta de Perón fue muy enérgica. Vestido con el uniforme militar se dirigió al país y además
de condenar el ataque puso bajo sospecha de complicidad al gobernador de la provincia de Buenos

366
Anexo 1 Entrevistas. Cnl ( R ) Horacio Guglielmone.
367
Conferencias dadas en 1974 en las distintas guarniciones sobre los detalles del hecho y sus enseñanzas. Ver también
Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 203-206 y Revista Estrella Roja número suplementario del 28 de enero de
1974.

- 153 -
Aires, Oscar Bidegain.368 Éste renunció y con él se fueron del Congreso Nacional 8 diputados de la
Juventud Peronista que respondían al ala izquierda del partido.
Perón también consiguió que se aprobara un nuevo Código Penal que facilitaba el accionar de las
fuerzas legales.369
La ofensiva contra la izquierda peronista desde el gobierno siguió en todo el país. En Córdoba, una
insólita sublevación del jefe de la policía, el coronel Navarro, detuvo al gobernador Obregón Cano
y al vicegobernador Atilio López. Legalmente el gobierno nacional tendría que haber intervenido
reponiendo a las autoridades pero Perón afirmó que la cuestión se circunscribía a un problema
provincial. Finalmente el gobernador y el vice renunciaron.

16. El recrudecimiento de la guerra revolucionaria y el frente rural.

Después de la caída de Salvador Allende en Chile por el golpe del general Augusto Pinochet,
Santucho reforzó su convicción de que el único camino hacia el socialismo era la lucha armada.
La llamada “derechización” del gobierno argentino y el accionar de grupos armados como la AAA
o Triple A, no eran, a su entender, más que los síntomas de una burguesía desesperada encerrada
entre graves problemas económicos y sociales, y las reivindicaciones obreras acompañadas por el
accionar de la vanguardia revolucionaria.
En la editorial de El Combatiente de noviembre de 1973, Santucho dio los siguientes conceptos:

- Perón no representa ningún proyecto revolucionario. Trabaja para un proyecto de


dominación capitalista e imperialista.
- Prolonga el sistema capitalista semicolonial.
- El gobierno es represivo y emplea métodos brutales.
- Las masas se están convenciendo de que no hay solución con el peronismo.
- Está próxima la intensificación de las luchas populares.
- Vamos hacia grandes enfrentamientos político – militares
- El enemigo está debilitado y sumido en la confusión.370

368
Presidencia de la Nación. Secretaría de Prensa y Difusión. Mensaje dirigido al país por el Primer Magistrado, Tte.
Gral. Juan D. Perón desde la Residencia Presidencial de Olivos, el 20 de enero de 1974 con motivo de los sucesos
ocurridos en la ciudad de Azul. Dirección Nacional del Registro Oficial.
369
Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 206-209
370
Revista El Combatiente del 21 de noviembre de 1973. Editorial.

- 154 -
En diciembre de 1973, Santucho había tomado la decisión de comenzar los preparativos para una
guerrilla rural en los montes tucumanos, un viejo anhelo desde antes de la creación del ERP. En ese
mismo mes el ERP secuestró al gerente de la empresa ESSO Víctor Samuelsson por el que
consiguió un rescate de US$ 14.200.000. Casi al mismo tiempo cobró US$. 3.800.000 por la
liberación del ejecutivo de la empresa SWISSAIR, K. Schmidt.
En el mes de enero comenzaron los reconocimientos del terreno en la zona montuosa al sudoeste de
la ciudad de Tucumán entre las localidades de Famaillá y Monteros.
Los preparativos tuvieron dos inconvenientes serios. El primero fue el fracaso del ataque a las
unidades militares de Azul para conseguir armamento, aunque el ERP disponía del que había
conseguido en febrero de 1973 en el copamiento del Batallón de Comunicaciones 141 en Córdoba.
El segundo inconveniente fue la negativa de Fidel Castro de apoyar al PRT – ERP en las acciones
armadas teniendo en cuenta que la Argentina, con la llegada del peronismo, había reiniciado las
relaciones con Cuba y de esa manera la isla rompía el bloqueo al que había sido sometida.371
Como contrapartida, el PRT - ERP recibió un contingente del MIR chileno, que habían huido
después de la caída de Allende, y otro de los Tupamaros uruguayos. Los contactos con las
organizaciones armadas de los países limítrofes se intensificaron (a excepción de Brasil y Paraguay)
y en el mes de febrero se anunció la creación de la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR) que
significaba el accionar coordinado en el cono sur del ELN boliviano, el MIR chileno, el ERP
argentino y los Tupamaros de Uruguay.
Siguiendo con el plan de la guerrilla rural, en enero se iniciaron los cursos en la Escuela Militar
recientemente creada. La misma tuvo un antecedente en La Calera, provincia de Córdoba, en los
primeros meses de 1973, donde sólo se dieron clases teóricas y no hubo continuidad. La actividad
se retomó en Pilar, provincia de Buenos Aires, en Del Viso y nuevamente en Pilar. Los cursos
duraban entre 20 y 25 días y estaban destinados a cuadros seleccionados. El escaso tiempo
establecido en cada curso para formar un cuadro militar daba cuenta de que los tiempos apremiaban.
Para los primeros días de mayo habían egresado cuatro promociones. Santucho ya se había
adentrado en el monte tucumano, en marzo, con un contingente inicial de 40 guerrilleros para
iniciar la adaptación y la instrucción militar.372
La presencia guerrillera fue denunciada en algún momento y las autoridades nacionales ordenaron
una operación de la policía federal con apoyo del ejército. En ese momento, desde mayo de 1973,
no se autorizaba la intervención de las Fuerzas Armadas en un conflicto interno. La Compañía de
371
Entrevista con Luis Mattini.
372
Seoane, María. Op. citada, pp. 226-227.

- 155 -
monte Ramón Rosa Jiménez,373 que así se denominaba el contingente guerrillero, se retiró del lugar
previamente para que las fuerzas legales cayeran en el vacío.
Cuando el operativo terminó sin resultados satisfactorios, el ERP retornó a la zona y el día 30 de
mayo copó la localidad de Acheral haciendo conocer públicamente la existencia de una guerrilla
rural.374

El 1º de julio murió Juan Domingo Perón. Para el PRT la muerte de Perón significaba la
desaparición del escollo que desviaba la marcha de las masas hacia el socialismo. Meses después,
en setiembre, Santucho amplió esa idea en su folleto Poder burgués y poder revolucionario.375 Allí
comenzaba diciendo que después de la IIº Guerra Mundial se había acabado en Argentina un
periodo de estabilidad capitalista y que las clases dominantes, acosadas por la persistente y
enérgica lu cha popular habían utilizado reiteradamente dos formas de dominació n burguesa: la
república parlamentaria y el bonapartismo militar. Ambas formas eran dictatoriales ya que el voto,
afirmaba citando a Lenín,376 solo era una forma de elegir a quién iba a reprimir y aplastar al pueblo
a través del parlamento.377
El último bonapartismo había sido el de Onganía, Levingston y Lanusse. Al fracasar el gobierno
militar, la burguesía había recurrido a la república parlamentaria nuevamente, hasta llegar al
gobierno de Perón que pese a s u intransigente d efensa de los int ereses capitalista conservaba
alguna in fluencia sobr e s ectores d e nu estro p ueblo. Poseía aut oridad, ex periencia y ha bilidad
para mantener a flote el desvencijado barco del sistema capitalista.378
La muerte de Perón colocaba a la burguesía en la necesidad de adoptar definiciones que agudizarían
la crisis creando condiciones para el derrocamiento del capitalismo y el surgimiento del nuevo
poder obrero y socialista.
Era necesario, en esa nueva situación, profundizar el trabajo de penetración orgánica del
proletariado fabril y avanzar con rapidez en la construcción de un poderoso ejército guerrillero.379

373
La Compañía de Monte llevaba el nombre del guerrillero muerto en 1972. (Gutman, Daniel. Sangre en el Monte. La
increíble aventure del ERP en los cerros tucumanos. Buenos Aires, Sudamericana, 2010, pp. 14-17 y Revista Estrella
Roja de octubre de 1974. Parte de Guerra).
374
Revista Estrella Roja Nº 35 de julio de 1974 y FAMUS. Operación Independencia. Buenos Aires, el autor, 1988. p.
61.
375
Santucho Mario Roberto. Poder burgués y poder revolucionario, Buenos Aires, populibros, 2007.
376
Santucho se refería a la obra El Estado y la Revolución del revolucionario ruso.
377
Santucho Mario Roberto. Op. citada, pp. 9-11
378
Santucho Mario Roberto. Op. citada, pp. 41-42.
379
Santucho Mario Roberto. Op. citada, p. 55.

- 156 -
Fue justamente con la intención de formar el ejército guerrillero que el ERP realizó en agosto dos
operaciones simultáneas en Villa María, provincia de Córdoba y en Catamarca, con la finalidad de
apropiarse de armas y pertrechos.
En Villa María logró copar la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos, robar una importante
cantidad de armas y secuestrar al mayor Argentino del Valle Larrabure.380 El éxito inicial se vio
luego frustrado, cuando la policía descubrió el lugar donde estaba temporalmente escondido el
armamento, esperando su traslado a un lugar más seguro.381
El ataque provocó el rechazo de los aliados del PRT, especialmente del PC que a partir de ese
momento comenzó un alejamiento que sería definitivo.
En cuanto al mayor Larrabure, estuvo más de un año en una “cárcel del pueblo”. El ERP quiso
canjearlo por presos pero las autoridades nacionales, de acuerdo con la política seguida en esos
casos, no accedieron, Finalmente el mayor Larrabure fue asesinado y su cuerpo abandonado en
Rosario. Tenía 40 kilos menos de peso y evidentes signos de haber sido torturado.382

En Catamarca el objetivo era la toma del Regimiento de Infantería Aerotransportado 17. La


Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez tuvo la misión de ejecutar la operación. Para tal fin salió
de Tucumán en un ómnibus que supuestamente transportaba estudiantes. En la provincia de
Catamarca se le uniría otro contingente con el que atacarían el regimiento.
Pero en Catamarca, el ómnibus, que había detenido la marcha, despertó sospechas y provocó que
una delegación de la policía provincial fuese al lugar. Se produjo un tiroteo y la operación tuvo que
abortar al quedar eliminado el factor sorpresa. Un contingente pudo regresar a Tucumán pero otro
compuesto por 14 guerrilleros fue finalmente cercado por efectivos del regimiento aerotransportado
(paracaidistas) en el paraje conocido como Capilla del Rosario. Se produjo un enfrentamiento y
todos los guerrilleros fueron muertos.383
El PRT – ERP adujo que el grupo del ERP, al agotar las municiones, se había rendido y fueron
fusilados. Santucho ordenó, como represalia, el asesinato indiscriminado de oficiales del ejército.384
Hasta fin de año el ERP mató a diez oficiales del ejército.
El asesinato que más conmoción provocó en la opinión pública ocurrió en la ciudad de Tucumán.

380
Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 220-222. y Revista Estrella Roja Nº 38 del 19 de agosto de 1974.
381
Pozzi Pablo. Op. citada, p. 321
382
Larrabure Arturo C. Un canto a la Patria. A mi padre Cnl. Argentino del Valle Larrabure. Buenos Aires, el autor,
2005, pp. 203-210.
383
Seoane María. Op. citada, pp. 231 -232 ; Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 218-220; Mattini Luis. Op.
citada, p. 297; FAMUS. Op. citada, pp. 62-64 y Revista Estrella Roja Nº 38 del 19 de agosto de 1974.
384
Revista El Combatiente Nº 136 del 14 de setiembre de 1974.

- 157 -
El 1º de diciembre el capitán Humberto Viola y su familia llegaron a la casa de sus padres.
Un grupo del ERP, que lo estaba esperando, le abrió el fuego matando a él y su hija de 3 años. A la
vez que dejó herida en la cabeza a su otra hija de 5. Su esposa, embarazada, quedó ilesa.385
La muerte del capitán Viola y su hija provocaron el repudio generalizado de la ciudadanía y un
mayor apoyo de los partidos opositores al gobierno en la lucha contra la subversión.

17. 1975 y la Operación Independencia.

En los primeros días de noviembre de 1974 la presidente de la nación había declarado el estado de
sitio en todo país luego de que Montoneros asesinara al jefe de la Policía Federal, el comisario
Villar, y a su esposa.
La siguiente medida importante en la prosecución de la lucha fue ordenar al ejército el inicio de las
operaciones contra la guerrilla en Tucumán.
El ERP llevaba casi un año preparando el frente rural en el sudoeste de la provincia. Disponía de
unos 100 guerrilleros armados y uniformados en el monte, la mayoría con fusiles FAL, y un aparato
de apoyo en los pueblos próximos y en la ciudad de Tucumán. El número de los efectivos que
formaban ese aparato de apoyo nunca fue determinado con exactitud pero se puede deducir, de
acuerdo a las experiencias guerrilleras, que podría oscilar alrededor de las 700 personas, como
mínimo, sin contar los simpatizantes.
Además, como efectivamente sucedió, la compañía de monte podía recibir refuerzos de las
compañías guerrilleras que operaban en otras provincias como “Decididos de Córdoba” en
Córdoba, “Combate de San Lorenzo” en Santa Fe y “Héroes de Trelew” en Buenos Aires.

El 5 de febrero de 1975 se firmó el decreto 261/1975 que en su 1º artículo decía:

El Com ando General del E jército proce derá a ejecutar las operaciones m ilitares que sean
necesarias a efectos d e ne utralizar y /o an iquilar el a ccionar de los elementos subversivos que
actúan en la provincia de Tucumán.

La tarea recayó sobre la Vº Brigada de Infantería al mando del general Adel Edgardo Vilas.
El 9 de febrero comenzó la llamada “Operación Independencia”.

385
FAMUS. Op. citada, pp. 69-71.

- 158 -
A diferencia del operativo llevado a cabo en mayo de 1974, los efectivos militares no entraron
directamente en el monte en busca de guerrilleros. Establecieron sus bases en los pueblos que
estaban dentro de la zona de operaciones al sudoeste de la ciudad de San Miguel de Tucumán y
comenzaron un trabajo tendiente a destruir los elementos de apoyo de la Compañía de Monte
Ramón Rosa Jiménez.386
La compañía de monte” se retiró de la zona como el año anterior, pero el ejército no lo hizo y no
estaba dispuesto a hacerlo puesto que su tarea prioritaria no eran los elementos guerrilleros del
monte sino el aparato de apoyo que estaba en el llano.
La guerrilla del monte se vio ante el dilema de quedarse afuera de la zona que tanto habían
preparado, por un tiempo indeterminado o regresar a cumplir con el tan anhelado frente rural. Optó
por regresar.
En la revista El Combatiente Nº 155 del 17 de febrero se auguraba el triunfo del ERP. Si bien se
reconocía la superioridad numérica del ejército se confiaba en el apoyo de los aliados políticos y
fundamentalmente de la población.
Pero la actitud de la población no fue la esperada. Al principio se mostró renuente a involucrarse en
un conflicto armado que podía ponerla en peligro, independientemente del resultado. Luego fue
paulatinamente dando su apoyo al ejército sobre todo proporcionándole información.
Santucho predecía que el ejército no entraría al monte. Siempre subestimó al Ejército Argentino a la
vez que sobrevaloraba la capacidad combativa de los guerrilleros. Daba por sentado una mayor
motivación en los revolucionarios que en una fuerza que supuestamente sólo defendía privilegios de
clase. A este pensamiento marxista se sumaba la historia mítica de la revolución cubana y los 300
guerrilleros derrotando al ejército de Batista. Si bien la realidad cubana había sido distinta, nunca
dejó de ejercer una influencia psicológica sobre los revolucionarios argentinos que pensaron que,
salvando las distancias, un triunfo similar se podía lograr en esta parte del continente.387 Además, la
inminente derrota de los EEUU en Vietnam alentaba la convicción del consiguiente e inevitable
triunfo del socialismo en el mundo y por ende en toda América.
La realidad se mostró de otra manera pero el PRT – ERP la percibió muy tarde.

386
Vilas Adel Edgardo. El plan táctico que posibilitó la victoria contra el Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP, en
1975. Monografía.
387
Massot Vicente. El cielo por asalto. ERP, Montoneros y las razones de la lucha armada. Buenos Aires, El Ateneo,
2013.

- 159 -
El primer enfrentamiento armado se produjo en el monte el 14 de febrero, entre un contingente
guerrillero que se retiraba de la zona de operaciones y un equipo de combate388 del ejército que
estaba realizando un reconocimiento. El choque, totalmente fortuito y que no alteró la marcha de los
acontecimientos, dejó un saldo de un oficial del ejército y dos guerrilleros muertos.389
Durante tres meses prácticamente no hubieron acciones significativas.
Para fines de mayo el ERP planeó una operación audaz consistente en atacar el puesto de comando
táctico de la Brigada de Infantería Vº en la localidad de Famaillá. El objetivo era el fusilamiento de
todos los oficiales que allí se encontraran, incluido el general Vilas, y el robo de armamento. El
ataque se planeó para el 29 de mayo, día del Ejército y estaba previsto una amplia difusión del
hecho en el país y en el exterior.390
Un contingente guerrillero comenzó su desplazamiento en vehículos hacia Famaillá por un camino
secundario a efecto de no ser detectado. Otro contingente esperaba oculto en la localidad para atacar
simultáneamente. La operación podría haber tenido un éxito rotundo porque el puesto de comando
del general Vilas estaba en ese momento circunstancialmente poco protegido.391
Pero ocurrió un imprevisto. El contingente que se acercaba al objetivo por el camino secundario se
encontró imprevistamente, en Manchalá, con un grupo de soldados que reparaban una escuela. Los
guerrilleros los atacaron creyendo que era un control pero no pudieron rendirlos como pretendían.
Perdido el factor sorpresa, y con la llegada de un grupo de soldados que estaban trabajando en otra
escuela, los guerrilleros se retiraron con varias bajas dejando en el lugar un camión atascado en un
pozo con pertrechos.392
En agosto hubo un intento guerrillero de asaltar una base del ejército en Los Sosa pero la acción no
pasó de un hostigamiento. Casi simultáneamente una patrulla del ejército cayó sorpresivamente
sobre el campamento central del ERP en el monte donde estaba Santucho. Los efectivos guerrilleros
pudieron salir de la base pero no pudieron rescatar toda la documentación que tenían.393
Días después Montoneros hizo su aparición haciendo estallar un poderoso artefacto explosivo en la
pista del aeropuerto Benjamín Matienzo, en San Miguel de Tucumán, al paso de un avión

388
El equipo de combate no es una organización permanente sino que se forma para una misión específica. Sus
efectivos son similares al de una compañía de infantería. En este caso eran unos 70 hombres aproximadamente.
389
Richter Rodolfo. Enfrentamiento con la guerrilla en Tucumán. En Revista Todo es historia Nº 518 de setiembre de
2010, pp. 24-31 ; Revista Estrella Roja Nº 49 del 10 de marzo de 1975. pp. 4-5.
390
FAMUS. Op. citada, p. 109.
391
Entrevista con el general Adel Vilas en 1978.
392
FAMUS. Op. citada.
393
Mattini Luis. Op. citada, p. 433.

- 160 -
“Hércules” que transportaba gendarmes. La máquina se incendió, 5 gendarmes murieron y otros 27
quedaron heridos.394
En el mes de setiembre las acciones se intensificaron. El ejército empezó a incursionar con mayor
frecuencia en el monte. De uno y otro bando se montaban emboscadas con frecuencia y se
producían numerosas escaramuzas. En una de ellas, en la zona de Potrero Negro, murió un
subteniente y un soldado.395 Paralelamente también cayeron algunos guerrilleros.
En octubre, el ejército, con un buen conocimiento de la vida en los pueblos y una adecuada
información, empezó a instalar bases permanentes en la profundidad del monte. De allí empezaron
a salir las patrullas que fueron sorprendiendo a la guerrilla.
Ese mes fue trágico para la “Compañía de Monte”. El día 7, en un combate nocturno, murió su jefe,
Jorge Carlos Molina, “Capitán Pablo”. En la noche siguiente cayeron en una emboscada Asdrúbal
Santucho, hermano de Mario y Negrín, quienes seguían en el orden jerárquico a Molina, y el día 10
un contingente de 13 guerrilleros fue aniquilado en Acheral al no poder romper el cerco que le
tendió el ejército. Finalmente el 18 de octubre una sección del ejército dio con otro campamento
guerrillero donde se capturó valiosa información.396
Para fines de octubre, los jefes guerrilleros que seguían en el orden jerárquico a los que habían
muerto, se reunieron en el campamento “Niño perdido” y decidieron no operar más con la compañía
reunida ni tampoco a nivel escuadra397. A partir de ese momento se movilizaron en pareja o tríos.398
A fin de año la fuerza guerrillera del monte disminuyó considerablemente sus efectivos cuando
muchos de sus integrantes fueron a Buenos Aires a formar parte del intento de copamiento del
Batallón de Depósito de Arsenales 601, en Monte Chingolo.
No obstante continuaron algunas acciones menores y aisladas.

Mientras se desarrollaba la Operación Independencia, en el resto del país la violencia seguía


creciendo.
El ERP había sufrido importantes bajas pero también había incrementado sus efectivos que
sumaban 600 combatientes y 2000 simpatizantes activos. A estos había que sumarles los militantes

394
Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 309-310.
395
FAMUS. Op. citada.
396
FAMUS. Op. citada.
397
Escuadra: El equivalente al grupo de tiradores en el ejército, unos 10 hombres.
398
Entrevista del autor de este trabajo con el general Vilas en 1978.

- 161 -
de otras organizaciones armadas argentinas que se desprendían de las mismas para sumarse a una
estructura que consideraban de mayor prestigio e importancia revolucionaria.399
En el mes de abril la “Compañía Combate de San Lorenzo” del ERP asaltó el Batallón de Arsenales
121 cerca de Rosario y logró robar armas. El éxito contrarrestaba el descubrimiento, por parte de las
fuerzas legales, de una fábrica de armas en Moreno, provincia de Buenos Aires, donde se estaba
produciendo la pistola ametralladoras JCR – 1 y que hubiera solucionado el problema del
armamento del ERP.
Paralelamente, el poder del gobierno se deterioraba aceleradamente al igual que la situación
económica.
El día 4 de junio, el ministro de economía recientemente designado, Celestino Rodríguez, tomó una
serie de medidas de fortísimo impacto. Devaluó el peso en relación al dólar comercial en un 150% y
aumentó un 100% los servicios públicos y el transporte; un 180% los combustibles, y un 80% los
salarios.
Al reducirse notablemente el poder de compra de los trabajadores se produjeron grandes
movilizaciones alentadas por la CGT. El PRT, a pesar de algunos avances importantes en el ámbito
sindical, especialmente en Villa Constitución400, no pudo capitalizar el descontento obrero al estar
la mayoría de los sindicatos en manos del peronismo ortodoxo.
En ese contexto, donde 8 ministros renunciaron entre los meses de junio y julio, incluido José
López Rega al que se le adjudicaba la responsabilidad de la Triple A, y mientras crecía el rumor
sobre la posible renuncia de la presidente, el PRT realizó un plenario del Comité Central.
El Plenario llamado “Vietnam liberado”, en alusión a la caída de Saigón el 30 de abril, se realizó en
una Escuela Política en Buenos Aires.401 Estaban presentes unos 70 miembros, incluidos
representantes del MIR de Chile, de Tupamaros de Uruguay y de Bolivia.
La derrota de Estados Unidos en Vietnam en el nivel internacional y la crisis en Argentina con la
reciente renuncia de López Rega dieron al plenario un marco de optimismo.
Se abordaron 6 temas importantes:

- Situación internacional.
- Situación nacional.

399
Seoane María. Op. citada, pp. 248-249.
400
Mattini Luis. Op. Citada, p. 402.
401
Sobre el Plenario “Vietnam liberado” ver Mattini Luis. Op. citada, pp. 412-425; Santucho Julio. Op. citada, pp. 212 -
217 y De Santis Daniel. La historia del PRT – ERP por sus protagonistas. Buenos Aires, Editora guevarista, 2010, pp.
552-562

- 162 -
- Balance del Partido.
- Políticas de alianzas .
- Temas militares.
- Represalias.

1. Situación Internacional.

El tema fue tratado por Santucho. Sintéticamente dijo que se vivía una situación dialéctica dada por
el capitalismo que no podía dar solución a la crisis reinante y la reacción de las masas.
La crisis provocaba la movilización de las masas y el resurgimiento de una vanguardia
revolucionaria.
La vanguardia revolucionaria movilizaba a las masas agravando la crisis y evitando que el
capitalismo le pudiera dar una solución.
Esto representaba una situación revolucionaria en la región.
Sin embargo en el análisis no se tuvo en cuenta las intervenciones militares en Sudamérica como los
casos de Brasil en 1964, Bolivia en 1971, Uruguay en 1972 y Chile en 1973 que dejaban a los
revolucionarios argentinos sin bases de apoyo en un país limítrofe.

2. Situación nacional.

- Se caracterizó la situación del país como de revolucionaria.


- Se apreciaba que habría un golpe militar pero no en lo inmediato.
- Se creía que el aparato represivo de la Triple A se debilitaría con la caída de López Rega.
- Que había que impulsar una política de democratización aún en el marco de la “democracia
burguesa”.
- El PRT, haciéndose eco de propuestas similares, proponía la creación de una Asamblea
Constituyente pero dentro de un sistema de democracia directa, sin representación, donde
tampoco deberían tener cabida los llamados “factores de poder” que para el partido eran los
“monopolios” y las Fuerzas Armadas.

3. Balance del PRT desde el Último Congreso.

- 163 -
- Se apreciaba que se había logrado una mayor inserción en la clase obrera que derivaba en
nuevas incorporaciones de militantes.
- Se hizo referencia a los avances en el desarrollo de las Escuelas Políticas.
- Sobre la tarea propagandística se dijo que hubo avances pero con un déficit en “la
propaganda de masas”.

4. Políticas de alianzas.

La situación era la siguiente:

- Existía un acercamiento con Montoneros, a pesar de los avances y retrocesos en ese sentido.
- Las negociaciones con el PC estaban en foja cero.
- El Frente Antiimperialista Democrático y Patriótico (FADP) impulsado por el PRT, como
una ampliación del FAS, estaba dando escasos resultados.

5. Temas militares.

- Se apreció que las jornadas de movilizaciones de julio eran el síntoma del inicio de una
situación revolucionaria que se orientaba hacia la guerra civil revolucionaria.
- Se apreció que el Ejército Argentino estaba empantanado en Tucumán.
- Se aprobó la creación de dos zonas estratégicas: urbana y rural.
- Se votó por la creación de un batallón de monte y el surgimiento de un nuevo frente rural en
el norte de la provincia de Tucumán.
- Se votó por la creación de otro batallón en Buenos Aires; de compañías en todas las
regionales y de pelotones en las zonas independientes.
- Se decidió crear un grupo de “elite” que tendría como misión la protección del buró político
y la ejecución de operaciones especiales.
- Se entregaron grados.

6. Represalias.

- 164 -
- Se determinó tomar represalias contra todos los miembros de las Fuerzas Armadas, Fuerzas
de Seguridad y Fuerzas Policiales, aduciendo que estas fuerzas no tomaban prisioneros.402

A partir del mes de agosto los actos de violencia se intensificaron en todo el país.
La Triple A siguió actuando atacando a quienes consideraba el enemigo.
El ERP, además de las acciones casi rutinarias de propaganda, robo de armas, intimidaciones y
secuestros, dio inicio a la política de represalias votada en el Comité Central, especialmente contra
policías. Así, el 3 de setiembre comenzó asesinando al comisario Alfonso Vergel en La Plata.403
También se realizaron otras operaciones como la llevada a cabo en el Tiro Federal de la Capital, el
18 de agosto, donde se asesinó al Capitán Keller y se robaron 70 fusiles FAL, 4 fusiles FAP, 21
pistolas y 1 pistola ametralladora.
El miércoles 20 de agosto de 1975 se realizó una operación de mayor envergadura. La compañía
“Decididos de Córdoba” del ERP, atacó a la policía de la ciudad de Córdoba. El ataque principal
fue dirigido contra el Cabildo y las casonas aledañas donde tenía su asiento el Departamento de
Informaciones de esa fuerza, en pleno centro de la ciudad y a las 11 de la mañana cuando había más
gente. Tres ataques más, en otras partes de la ciudad, fueron dirigidos contra la Jefatura, el
Comando Radioeléctrico y la Guardia de Infantería con el fin de neutralizarlos y evitar que salieran
refuerzos para apoyar a los efectivos del Cabildo.
Enrique Gorriarán Merlo fue el jefe del operativo que incluyó a más de 200 guerrilleros que se
habían apostado en los alrededores con sus armas ocultas.
El ataque al Cabildo y a las casonas aledañas perdió la sorpresa y no pudieron ser tomados a pesar
de que no pudieron recibir refuerzos porque en otros puntos de la ciudad los atacantes habían
logrado neutralizar por un tiempo, los objetivos.
Después de horas de intenso tiroteo los guerrilleros se replegaron apoyados por francotiradores que
previamente se habían apostados en lugares estratégicos.
El ataque tenía varios propósitos: provocar la renuncia del interventor en el gobierno de Córdoba
Raúl Lacabane, golpear a la policía, demostrar que había otro poder, el poder dual expuesto por
Santucho en su Poder burgués y poder revolucionario y robar armas.

402
Revista Estrella Roja Nº 59 del 27 de agosto de 1975.
403
Revista Estrella Roja Nº 61 del 29 de setiembre de 1975.

- 165 -
El Departamento de Policía no pudo ser tomado y los atacantes se retiraron. 5 policías y un
guerrillero murieron. Además hubo otros 8 policías y 13 transeúntes heridos. 404
El ataque a la policía de Córdoba era un episodio más de violencia de los muchos que se registraban
en ese momento en el país.

El domingo 5 de octubre Montoneros atacó el Regimiento de Infantería de Monte 29 con asiento en


la ciudad de Formosa.405 El ataque llevó aparejado la toma del aeropuerto y la ocupación de un
campo en la localidad de Susana, cerca de Rafaela, en la provincia de Santa Fe donde debía llegar
un avión secuestrado por los atacantes en su retirada.
Los atacantes estaban divididos en tres grupos. Uno de ellos tomó el aeropuerto de “El Pucú”, en la
ciudad de Formosa, luego de un enfrentamiento con policías y gendarmes. Un segundo grupo, que
había partido de Buenos Aires disimulado en el pasaje de un avión boeing de Aerolíneas
Argentinas, tomó la aeronave y cuando aterrizó la mantuvo en espera de los atacantes para su
retirada. El tercer grupo, el más numeroso, entró al cuartel a las 16 horas ayudado por un soldado
que pertenecía a Montoneros y que tomó un puesto de centinela. Inmediatamente los guerrilleros
atacaron varios puntos del cuartel incluida la guardia. Pero a pesar de la sorpresa inicial hubo una
feroz resistencia. Después de aproximadamente una hora de combate, los guerrilleros huyeron del
cuartel. Algunos alcanzaron a llegar al aeropuerto y subir al avión que despegó rumbo a Susana
donde aterrizó en una pista improvisada de tierra.
Los subversivos tuvieron 16 muertos y el regimiento 12 muertos y 19 heridos.406
Inmediatamente el gobierno nacional ordenó el empleo de las Fuerzas Armadas en todo el territorio
nacional.

18. La derrota del PRT - ERP

En el plenario del Comité Central realizado a fines de julio se apreció que habría un golpe militar y
que el PRT – ERP debía hacer algo para retrasarlo porque de esa manera las Fuerzas Armadas
tendrían más dificultades para darlo y el partido más tiempo para prepararse y enfrentarlo.
Para ese propósito había que crear el batallón de monte y el batallón urbano.

404
Reato Ceferino. ¡Viva la Sangre! Córdoba antes del golpe. Capital de la Revolución, foco de las guerrillas y
laboratorio de la dictadura. Buenos Aires, Sudamericana, 2013, capítulo 3
405
Reato Ceferino. Operación Primicia. El ataque montonero que provocó el golpe de 1976. Buenos Aires,
Sudamericana, 2010.
406
Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 314 – 318.

- 166 -
Pero como en el mes de octubre la compañía de monte del ERP había sufrido importantes perdidas,
incluyendo a sus jefes y en el resto del país las bajas eran considerables, se hacía necesario obtener
una importante cantidad de armas para proseguir la lucha en otra escala.
Por ese motivo se planeó el ataque y copamiento del Batallón de Depósito de Arsenales 601 del
Ejército, en la localidad de Monte Chingolo en el conurbano de la ciudad de Buenos Aires,407 que
además tendría un efecto desmoralizador para el gobierno y las fuerzas legales.
Por primera vez el ERP iba a emplear un batallón. Sobre la base de compañías guerrilleras que
operaban en la provincia de Buenos Aires y con refuerzos de otras zonas del país se empezó a
formar el Batallón San Martín de unos 250 efectivos, al que lo acompañarían otros elementos. En
total unos 300 guerrilleros. 408
La magnitud de la operación y el lugar donde se encontraba el objetivo despertaron en el mismo
PRT – ERP algunas objeciones.
En principio era difícil mantener el secreto y disponer de suficiente personal experimentado y bien
armado pero primó el optimismo y la preparación de la operación continuó su curso.
La caída de algunos miembros del ERP, incluso la captura de Juan Eliseo Ledesma, “capitán
Pedro” 409 quién iba a comandar el ataque, no fue motivo para suspenderlo o posponerlo.
La operación fue planeada teniendo en cuenta que un contingente atacaría el cuartel y que otro
tendría la misión de evitar la llegada de refuerzos legales. Para esto último estaba previsto obstruir
con obstáculos y con el fuego de las armas, todos los puentes sobre el Riachuelo y sobre el río
Matanzas y sobre los principales caminos que venían desde la ciudad de La Plata. Además se había
preparado un puesto de comando y 7 puestos sanitarios con 20 médicos.410
Las toneladas de armas que se pensaban robar, serían sacadas del cuartel en camiones militares que
luego, en lugares seleccionados y en la oscuridad de la noche, serían traspasadas a camiones
cisternas y a otro automotores debidamente preparados y camuflados para tal fin.411 Por esa razón el
ataque se fijó para el atardecer.

407
Diaz Bessone Ramón Genaro. Op. citada, pp. 320-323.
408
Plis – Sterenberg Gustavo. Monte Chingolo. La mayor batalla de la guerrilla argentina. Buenos Aires, Planeta,
2003, pp. 76 y 78.
409
Juan Eliseo Ledesma, “Capitán Pedro”. Se incorporó al ERP en 1971, proveniente de los sindicatos clasistas de
Sitrac – Sitram de Córdoba. Fue jefe de la “Compañía Decididos de Córdoba” que copó el Batallón de Comunicaciones
141 y la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María. Fue designado jefe de la Regional Córdoba y en 1974
miembro del Buró Político y jefe del Estado Mayor Central, con el grado de capitán. En 1975 fue ascendido al grado de
comandante. (Revista Estrella Roja Nº 72)
410
Plis- Sterenberg Gustavo. Op. citada, pp. 75 - 82.
411
Plis- Sterenberg Gustavo. Op. citada, p. 76.

- 167 -
Pero el ejército estaba alertado del ataque por indicios y por la información valiosa que le dio un
infiltrado en el ERP.
Además del Batallón de Depósito de Arsenales, también estaban preparadas las unidades militares
más próximas de Capital, La Tablada y La Plata.
El ataque comenzó cuando un camión, que encabezaba una columna de vehículos, derribó el portón
de entrada e irrumpió en el cuartel. Otro grupo menor entró por los fondos de la unidad militar.
Los vehículos no pudieron avanzar mucho por los obstáculos que se habían puesto y fueron
recibidos por un nutrido fuego desde distintos lugares.
60 guerrilleros entraron al cuartel pero no pudieron tomar ninguno de los objetivos que se habían
propuesto. Los refuerzos legales tampoco pudieron ser detenidos en los puentes y en las vías de
aproximación desde La Plata. Efectivos del Regimiento de Infantería 3 de La Tablada y luego del
Regimiento de Infantería 1 de Palermo llegaron para sumarse a la lucha.
El combate duró horas y se extendió también a zonas aledañas. Recién en la madrugada del otro día
cesaron los disparos.
El saldo del ataque fue de 53 muertos y unos 25 heridos en el ERP; 7 muertos y 34 heridos entre las
Fuerzas Armadas y de Seguridad y un número indeterminado de muertos y heridos entre la
población civil.412
Monte Chingolo fue la peor derrota militar del PRT – ERP de la cual ya no se pudo recuperar.
Santucho dijo que fue una derrota militar pero un triunfo político.
Sin embargo el Buró Político del PRT afirmó luego que la derrota alejaba, al extremo de hacerlas
imposibles, las perspectivas del armisticio y de la democratización que el PRT había propuesto
después de la reunión del Comité Central “Vietnam liberado”. Como una forma tal vez de recobrar
el optimismo se citó las frases de Mao “Errar, persistir, volver a errar, volver a persistir hasta la
victoria”.413
Después de Monte Chingolo el ERP descubrió quién era el informante infiltrado y lo asesinó.

A fin de año en Tucumán, el general Vilas fue reemplazado por el general Bussi como comandante
de la Operación Independencia que siguió su curso con una serie de operativos para terminar con
los últimos vestigios guerrilleros.

412
Plis – Sterenberg Gustavo. Op. citada, pp. 233 – 349 y 430 y 431.
413
Plis – Sterenberg Gustavo. Op. citada, pp. 382-383.

- 168 -
Para el mes de febrero un intento de Montoneros de abrir un nuevo frente rural en la zona del dique
El Cadillal como forma de dar alivio al ERP, fracasó. Meses después fue descubierto y abatido el
último jefe de la compañía de monte”, Lionel Mac Donald, “capitán Raúl”.

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas tomaron el poder y la lucha contra las organizaciones
armadas cobró una intensidad inusitada.
Santucho había tenido una apreciación errónea sobre lo que significaba un gobierno militar en el
contexto de la lucha. Creyó que el pueblo se opondría y que de esa manera las acciones del PRT –
ERP y de otras organizaciones armadas tendrían mayor legitimidad. Del MIR chileno le advirtieron,
de acuerdo a la experiencia de su país, que los acontecimientos se podrían dar de una forma
completamente distinta.
Efectivamente, la población, independientemente de la confianza o no que pudiera tener en el nuevo
régimen, no ofreció resistencia y en general estuvo de acuerdo en que se terminara con las
organizaciones armadas y la violencia.
El gobierno militar puso el esfuerzo principal en la lucha antisubversiva.
El 29 de marzo el PRT –ERP realizó una reunión en una casa quinta de la localidad de Moreno en la
provincia de Buenos Aires. Todavía no había percibido en toda su magnitud la eficacia que estaban
alcanzando los organismos de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
En horas de la siesta un contingente militar y policial vestido de civil cayó sorpresivamente sobre el
lugar y se inició un tiroteo mientras la custodia del ERP cubría el repliegue de los principales jefes
de la organización.
En ese hecho el PRT perdió a cuatro miembros de la dirección nacional, entre ellos el jefe de
inteligencia.
El ejército capturó valiosa información y días después cayeron otros miembros del PRT – ERP en
Córdoba, entre ellos el jefe de la regional que fue abatido en un enfrentamiento. En el mes de mayo
414
desapareció Juan Manuel Carrizo, jefe del Estado Mayor del ERP y tiempo después eran
desarmadas otras células en Mendoza, Santa Fe y Rosario.
Todavía el PRT intentó llegar a un acuerdo con Montoneros para la creación de la Organización
para la Liberación de Argentina (OLA) que no prosperó.
El Buró Político decidió que Santucho debía partir al exilio. El día 19, mientras se preparaba para
viajar a Cuba vía Lima y Europa, un pequeño grupo militar a las órdenes del capitán Leonetti llegó

414
Seoane María. Op. citada, pp. 285-286.

- 169 -
al departamento de Villa Martelli donde Santucho se encontraba junto a su actual mujer, la mujer de
Menna y Benito Urteaga. Cuando Leonetti irrumpió en el departamento se produjo un tiroteo.
Santucho, Urteaga y el capitán Leonetti murieron.
En agosto Luis Mattini asumió como nuevo Secretario General del Partido y en diciembre él y otros
dirigentes, casi medio centenar, partieron al exilio.
Para 1977 el PRT – ERP había dejado de existir en Argentina.
Dos años después el PRT realizó su VIº Congreso en el Piamonte, Italia y se dividió en dos grupos.
Uno de ellos a cargo de Mattini y secundado por Amílcar Santucho, disolvió el ERP y comenzó a
pensar en la reinserción del PRT en Argentina. El otro grupo, dirigido por Gorriarán Merlo,
continuó con una tendencia militarista y se fue a Nicaragua para sumarse al Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN).
Mattini renunció en 1980 y partió al exilio en Suecia. Regresó al país en 1987. Amílcar Santucho
regresó unos años antes y reflotó el PRT. Murió en 2003.
En cuanto a Gorriarán Merlo, creó el Movimiento Todos por la Patria (MTP) que en 1989, durante
la presidencia de Alfonsín, llevó a cabo el fracasado ataque al Regimiento de Infantería 3 en La
Tablada, provincia de Buenos Aires. Gorriarán Merlo pudo escapar a México pero tiempo después
fue localizado y extraditado. Luego de ser condenado a cadena perpetua fue indultado por el
presidente Duhalde en 2003. Murió de un paro cardíaco en 2006.

- 170 -
IV. La derrota del PRT –ERP: Las condiciones para la guerra revolucionaria no
estaban dadas.

1. Introducción.

Este capítulo tiene por finalidad demostrar que el Partido Revolucionario de los Trabajadores –
Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT – ERP) desarrolló antes del 25 de mayo de 1973 una
lucha armada que no respondió a las condiciones que una guerra revolucionaria requiere.
En el capítulo I. Introducción, punto 7. Estado de la cuestión que se investiga, hicimos referencias a
una serie de autores que, con distintos enfoques, afirman que después de mayo de 1973 las
condiciones para la revolución no estaban dadas. En general, el argumento empleado es que la
existencia de un gobierno constitucional que asumió después de esa fecha, quitaba legitimidad a la
lucha armada. Al mismo tiempo, esos autores consideran que antes de esa fecha, durante la
vigencia del gobierno militar del momento, las condiciones sí estaban dadas o al menos no está
demostrado lo contrario.
En este trabajo se afirma que antes del 25 de mayo de 1973 las condiciones no estaban dadas.
La demostración que se pretende hacer está basada en el análisis de las condiciones necesarias para
el inicio de la guerra revolucionaria según la teoría marxista – leninista.
Según esta teoría las condiciones básicas para la revolución son dos:

- Condiciones objetivas.
- Condiciones subjetivas.

Partimos del supuesto que las condiciones objetivas estaban dadas.


Partimos de ese supuesto según el significado que le dio Lenin y no Marx porque es el pensamiento
de Lenin el que se aplicó en las revoluciones que hemos tomado como referencia.
Como sabemos, para Marx la revolución se daría luego del colapso del sistema capitalista en un
país muy desarrollado industrialmente. Lenin demostró que la revolución se podía dar en un país
que no había alcanzado un gran desarrollo y que tampoco tenía un proletariado industrial numeroso
como fue el caso de Rusia. Si el país atravesaba por una crisis que el gobierno no podía superar, las
condiciones objetivas estaban dadas.

- 171 -
Se puede afirmar que en la Argentina esas condiciones, las objetivas, estaban dadas por dos
razones. La primera tenía que ver con un sistema político, el republicano, en crisis que se
manifestaba por la irrupción, en cuatro oportunidades, de gobiernos militares de facto.
La segunda razón tenía que ver con el subdesarrollo del país. El subdesarrollo originaba diferencia
sociales marcadas con sectores marginados. Esa situación social no pasaba desapercibida para una
población que en general se miraba en el espejo de los países desarrollados y aspiraba a alcanzar un
nivel de vida y de desarrollo similar.
A pesar de los argumentos expuestos es posible que una controversia sobre si las condiciones
objetivas estaban o no dadas, se plantee. Esto es así porque solo en visión de Marx se puede evaluar
la condición objetiva: el sistema capitalista alcanza un elevado nivel de desarrollo y colapsa. Pero
en el caso de Lenin, como el sistema capitalista no ha alcanzado el mismo desarrollo ciertas
consecuencias de ese desarrollo, como por ejemplo la simplificación de las contradicciones de
clase, todavía no se han dado. En Lenin las condiciones objetivas están dadas por una crisis pero no
una crisis terminal del sistema. Entonces tales condiciones no resultan categóricamente muy
objetivas.
Determinar si un país que no ha alcanzado su pleno desarrollo está o no en crisis y si esa crisis tiene
solución o no, depende del análisis de variados elementos que puede estar sujeto a visiones
motorizadas por intereses particulares y de percepciones influenciadas por impulsos pasionales que
superan la reflexión.
Como en este trabajo, con sólo demostrar que una de las condiciones no estaban dadas ya habremos
demostrado la hipótesis, partiremos del supuesto que las condiciones objetivas estuvieron dadas y
nos abocaremos al estudio de las condiciones subjetivas que, a pesar de su subjetividad presentan
menos dificultad para dimensionarlas. Esto es así porque los elementos a evaluar son solamente
dos: el grado de organización de las masas proletarias y la capacidad de la elite revolucionaria de
conducirlas.
Afirmamos que las condiciones subjetivas no estaban dadas porque las masas no habían
alcanzado el adecuado nivel de conciencia po lítica y de organización y porque la elite de la
vanguardia, esto es la conducción del proletariado con conciencia de clase, no tuvo la capacidad de
conducirla. Esto es lo que se pretende demostrar en este capítulo.

- 172 -
Hay un factor que es determinante en las condiciones que tratamos: la conquista de las masas por
los revolucionarios. Si dicha conquista ha sido lograda por parte de la elite de una vanguardia
revolucionaria, entonces se puede afirmar que las condiciones subjetivas están dadas.
Si bien la revolución es un arte y la guerra revolucionaria, en tanto guerra, también es un arte, existe
en ese arte un factor que es ineludible y que es la necesidad de disponer de las masas o una gran
parte de ellas. No hay revolución marxista sin el apoyo de las masas o de una parte importante de
las mismas o al menos sin su oposición.
En la teoría de Lenin y en el ejemplo de las tres revoluciones que vimos (rusa, china y cubana) hay
factores que pueden estar o no, o que se pueden repetir sin llegar a estar siempre. Pero nunca puede
faltar el de la conquista de las masas. Ese factor lleva implícito el de la conducción política. Las
masas son conquistadas por un órgano político que las analiza en su totalidad para poder actuar
sobre ellas. Ese órgano es el elemento preponderante, la elite, dentro de lo que el pensamiento
marxista llama la vanguardia.
Ahora bien, para conquistar a las masas es necesaria una actividad política que no puede reducirse
al simple enunciado de un programa, sino que ese programa debe difundirse y esa difusión debe
convencer lo suficiente como para hacer de un simple proletario o campesino un militante político y
un guerrillero. Más compleja aún es la tarea de formar nuevos cuadros.
También, cuando hablamos de guerra en términos generales, y por ende de Clausewitz, la
predisposición de la población de un país para apoyar la guerra es un factor importantísimo.
Cuando el militar prusiano habla de la guerra del pueblo, por ejemplo, da por sentado que la misma
no es posible si la población no la apoya y protagoniza.
También hay que tener en cuenta la importancia que este autor le da a la superioridad numérica
entre los factores de la estrategia afirmando que en algún momento se pensaba que era un factor
poco menos que determinante. Si bien la superioridad numérica pude relativizarse con factores
como la sorpresa o las condiciones morales del ejército, no deja de tener una gran importancia.
En la guerra revolucionaria la superioridad numérica por parte de los revolucionarios es necesaria
para suplir la superioridad del armamento con que generalmente cuentan las fuerzas
gubernamentales y esa superioridad solo puede darse si la población, previamente, ha sido
conquistada.
Las fuerzas revolucionarias alcanzan la superioridad numérica cuando disponen de una parte
importante de la población que les proporciona un apoyo directo. Por eso podemos afirmar que

- 173 -
conquista de las masas, apoyo de la población y superioridad numérica son conceptos afines en la
guerra revolucionaria.
Hasta que esa tarea no esté cumplida, tarea que pertenece al ámbito de la política, es prácticamente
imposible ganar esa guerra. Por eso, el famoso concepto de Clausewitz, aceptado en su totalidad por
Lenin, de que la guerra es la continuación de la política por otros medios, también es aplicable a la
guerra revolucionaria. No es posible invertir los términos sin correr el riesgo de un severo fracaso.
Dicho esto podemos afirmar que en la guerra revolucionaria hay tres factores ineludibles:

- Una conducción política.


- La subordinación de la guerra a la política
- Una masa con un adecuado nivel de conciencia y organización.

En el caso que nos ocupa, el del PRT –ERP, no se cumplieron los tres factores enunciados.
Si bien hubo una conducción política que se caracterizó por su liderazgo como fue el caso de
Santucho, hubo errores de conducción importantes en él, que conspiraron contra los dos factores
restantes.
Tampoco hubo una estricta subordinación de la guerra a la política y no se obtuvo una masa con
un adecuado nivel de conciencia y organización.
Estos tres factores están íntimamente ligados en relación a la obtención de las condiciones
subjetivas.
Estamos en condiciones de demostrar que el Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército
Revolucionario del Pueblo (PRT – ERP) desarrolló antes del 25 de mayo de 1973 una lucha
armada que no respondió a las condiciones que una guerra revolucionaria requiere porque:

- Falló la conducción en la conquista de las masas para la guerra revolucionaria.


- No se respetó el postulado básico de que la guerra es la continuación de la política por
otros medios.
- No se logró dotar a las masas del adecuado nivel de conciencia y de organización.

En los ejemplos históricos, organizar las masas y comenzar la guerra, son dos actividades que nunca
se dieron una después de la otra, sino mezcladas. En todos los casos, desde sus inicios, siempre

- 174 -
hubo alguna actividad armada. El mismo PRT, en la década del 70 (también ahora415), afirmaba que
había que ir de lo pequeño a lo grande, queriendo decir que, de menor a mayor, las actividades
estrictamente políticas y las armadas, intercaladas, se irían intensificando. Como no se pretendía
desmentir el concepto de subordinación de la relación política – guerra, implícitamente se afirmaba
que a una determinada acción política le seguía una acción militar acorde.
Pero en los ejemplos históricos de las revoluciones vistas, si bien las acciones políticas y las
armadas se dieron en forma simultánea, o casi simultáneamente, en todos los casos, si se toma el
proceso revolucionario en su totalidad, la actividad militar siempre fue una continuación y una
dependencia de la política. Cuando no fue así, como el caso del prematuro ataque de Fidel Castro al
cuartel Moncada, hubo retrocesos.
En el caso del proceso de la revolución rusa, si bien antes de 1917 hubo muchas acciones armadas
(generalmente asesinatos, sabotajes, tiroteos en barricadas y motines) el factor determinante del
triunfo fue la conquista de los soviets, y de la masa de descontentos por la guerra, por parte de los
bolcheviques. La guerra revolucionaria sobrevino después con la finalidad de asegurar el poder que
se había conquistado.
En el caso de China, el sistema feudal imperante no daba opciones a la participación política y la
única salida era la armada. No obstante, hay que tener en cuenta la visión de Mao de dirigirse a las
masas campesinas para hacer un paciente trabajo de captación que luego le permitiría crear el
ejército rojo. En el caso de Cuba, después de Moncada y del exilio en México de los
revolucionarios, cuando éstos retornan, arma en mano, su actividad militar es incipiente al principio
y está acompañada por una fuerte oposición civil a un Fulgencio Batista muy desprestigiado.
En el caso del PRT – ERP creemos que en ese “ir de lo pequeño a lo grande”, la actividad de captar
a las masas estuvo por debajo de la importancia que se le dio a la actividad militar. O sea que la
guerra no fue la adecuada continuación de la política por otros medios y fue deficiente la tarea de
dotar de conciencia y organización a las masas.
Ese error del PRT – ERP se puede ver a partir del análisis que hizo del país y de la lucha armada
que desemboca en un militarismo que termina relegando el necesario trabajo estrictamente político
tendiente a conquistar las masas. Ese error quedó al desnudo, luego, cuando se puso en marcha el
plan político gubernamental llamado el Gran Acuerdo Nacional.
Podemos demostrar el error del PRT – ERP desarrollando de los siguientes temas:

415
El PRT existe hoy como partido político sin su brazo armado. (www.prtarg.com.ar).

- 175 -
- Apreciación del PRT sobre la situación del país.
- Concepción del PRT sobre la lucha armada.
- El militarismo del PRT.
- El PRT y las condiciones subjetivas.
- El Gran Acuerdo Nacional.

2. Apreciación del PRT sobre la situación del país.

a. El análisis.

En el Vº Congreso realizado en julio de 1970, el PRT declaró que la guerra revolucionaria había
comenzado en la Argentina e inmediatamente fundó ERP.
A fin de determinar si esas trascendentes decisiones estuvieron debidamente fundamentadas se hace
necesario analizar la apreciación previa que el partido hizo sobre la situación del país.
El PRT no editó un trabajo al respecto pero se puede deducir de una serie de documentos que hemos
tomado en consideración a saber:

- 1969: Saldo favorable.


- Los Revolucionarios y las próximas luchas.
- Perón y la crisis de unidad.
- Pequeña burguesía y revolución.
- Poder burgués y poder revolucionario.

Estos documentos son posteriores al “cordobazo”, acontecimiento a partir del cual el partido tuvo
una visión mucho más optimista sobre la situación del país en relación a la decisión de iniciar la
guerra revolucionaria.
Los tres primeros documentos, 1969: Saldo favorable; Los Revolucionarios y las próximas luchas y
Perón y la crisis de unidad, son extensos artículos aparecidos en las revistas El Combatiente Nº 41
y 43, de diciembre de 1969 y de marzo de 1970 respectivamente.
Pequeña burguesía y revolución es un artículo, también de la revista El Combatiente, Nº 54 y 55, de
enero y febrero de 1971, y Poder burgués y poder revolucionario es un trabajo de Roberto

- 176 -
Santucho de 1974. Los dos últimos, si bien son posteriores al Vº Congreso, expresan, en varias
partes, el pensamiento que el partido tenía en ese momento.
Estos documentos representan el pensamiento del sector del partido que se impuso antes del Vº
Congreso, luego de una larga disputa interna que giró fundamentalmente sobre la forma de concebir
la lucha armada.
Como sabemos, esa disputa tuvo a Nahuel Moreno y a Roberto Santucho como sus máximos
líderes. Moreno y un grupo de seguidores se retiró del partido antes de que comenzara el IVº
Congreso, a principio de 1968.
Cuando se realizó el Vº Congreso, el partido, en su totalidad, respondía a la concepción de lucha
armada de Santucho.

El PRT, en su apreciación sobre la situación del país, parte desde la llegada del marxismo en la
Argentina y, como es de esperar según su ideología, lo hace desde un enfoque centrado en la lucha
de clases.
La primera etapa del marxismo en el país se extiende hasta la IIº Guerra Mundial y la irrupción del
peronismo.
Según el PRT, en esa primera etapa los logros fueron escasos porque los marxistas argentinos
actuaron influenciados por organismos internacionales que habían degenerado. Se refiere a la IIº y
IIIº Internacional. La IIº, ya sabemos, fue descalificada por Lenin por reformista y no
revolucionaria. La IIIº, en cambio, es vista con un inicio acorde a la ideología marxista pero que
termina siendo, con el stalinismo, un mero apéndice del partido comunista ruso.
No obstante, prosigue la apreciación, los marxistas argentinos obtuvieron algunos logros
importantes como controlar la CGT en la década del 30 aunque sin poder dotar a la masa obrera del
adecuado nivel de conciencia d e clase.416 Ese inconveniente se acrecentó con la llegada del
peronismo.
El peronismo, que irrumpe en la vida política argentina en 1945, es definido como un movimiento
nacional que no llega a ser auténticamente revolucionario por su reformismo y su intención de
armonizar los intereses de las clases sociales en vez de impulsar la lucha entre las mismas.
El peronismo se ve beneficiado por la IIº Guerra Mundial que abrió un periodo de prosperidad y
estabilidad capitalista que permitió importante concesiones a las masas y sirvió magníficamente a
la burgue sía para infu ndir fa lsas esperanzas en los militares, para difundir en tre l as masa s la

416
Pequeña burguesía y revolución. En revista El Combatiente, nº 54 y 55, de enero y febrero de 1971.

- 177 -
teoría con trarrevolucionaria de la f usión puebl o – ejército com o fó rmula par a la revo lución
nacional antiimperialista y popular.417

La mayoría de los obreros si ente el peronismo como “su” g obierno y goza de spreocupadamente
las conquistas obtenidas en los ministerios peronistas, sin imaginar lo que aguarda al final de ese
camino: la revancha gorila del 16 de setiembre (de 1955).418

El análisis prosigue afirmando que el periodo de estabilidad que permitió la IIº Guerra Mundial
finalizó en 1952, provocando la caída de Perón por la llamada Revolución Libertadora de setiembre
de 1955. Esa caída es otro ejemplo de que la burguesía argentina ejerce el poder a través de dos
instrumentos: la república parlamentaria y el bonapartismo militar.

…las c lases dominantes argenti nas, acosadas por la persiste nte y en érgica lucha pop ular, han
utilizado reiterad amente, po r turn o, dos f ormas f undamentales de dom inación burguesa: la
república parlamentaria y el bonapartismo militar.419 (…..)
Cuando uno de los sistemas se ha desgastado y las m asas m uestran de mil for mas su activo
descontento, los capitalistas, oligarcas e imperialistas recurren hábilmente al otro sistema.
El parlamentarismo es una forma enmascarada de dictadura burguesa. Se basa en la organización
de partidos políticos y en el sufragio universal 420 (….)
El bonapartismo militar, la otra forma de dictadura burguesa, muy utiliz ada por los explotadores
argentinos, consiste en asentar abiertamente el gobie rno sobre las fuerzas armadas, a quienes se
presentan como salvadoras de la nación, encargadas de poner orden, d e mediar entre las distintas
clases que han llegado a un enfrentamiento agudo;421 (….)

Como la dictadura “Libertadora” 422 en contró en las m asas e norme resi stencia arm ada y no
armada….llevó a la necesidad de dar paso nuevamente al parlamentarismo en 1957…..
Así subió F rondizi agitando mentirosamente un programa progresista que e ngañó a amplios
sectores de masas….

417
Santucho Mario Roberto. Poder burgués y poder revolucionario, Buenos Aires, Populibros, 2007, p. 13.
418
Pequeña burguesía y revolución. En revista citada.
419
Santucho Mario Roberto. Op. citada, p. 10.
420
Santucho Mario Roberto. Op. citada, pp. 10-11.
421
Santucho Mario Roberto. Op. citada, p. 12.
422
Se refiere a la llamada Revolución Libertadora de 1955.

- 178 -
Pero nuevamente la presión de las masas fue muy grande.423

Después de Frondizi, prosigue Santucho en Poder burgués y poder revolucionario, y luego de un


nuevo intento bonapartista que falló,424 la burguesía se vio obligada a ceder ante el parlamentarismo
llevando al poder a Illia. El intento populista de Illia fracasó porque no tenía margen de maniobra
entre los reclamos populares y las exigencias de las clases dominantes.

Esta vez los militares habían r ealizado pr eviamente u na pr ofunda reorganización política d e las
FFAA que las consolidó como el principal partido político de la burguesía.
Bajo el liderazgo de Onganía, apoyado unánimemente por la burguesía, incluido el peronismo y la
burocracia si ndical, las FFA A contrarrevol ucionarias p resentaron un amb icioso plan
“revolucionario” destin ado a rest ituir el ord en, aplastar las luchas obre ras, garantizar grandes
ganancias a las empresas monopolistas y a vanzar así a una t rascendente m odernización d e la
estructura capitalista que lograra estabilidad y desarrollo.425

El golpe militar de Onganía tuvo una particularidad que es importante señalar. Fue esencialmente
un g olpe pr eventivo, di rigido a cortar e n su r aíz el vigoroso s urgimiento de nuevas f uerzas
revolucionarias….
Temeroso ante el auge de la lucha de masas y los avances logrados en la conciencia y organización
populares, el partido militar 426 suprimió todas las libertades democráticas….
Ante la barbarie militar y el estado de indefensión popular, comenzó a cundir entre los argentinos
el convencimiento de que a la violencia de los explotadores y opresores había que oponer la justa
violencia p opular. Este trasce ndental a vance ideológico fue fecund ado por la epopeya del
Comandante Guevara, vivida como propia por amplios sectores de nuestro pueblo.427

El PRT también hace referencia al fenómeno llamado “entrismo” , el trabajo de infiltración


marxista dentro del peronismo después de 1955. Lo considera una medida oportunista y no
auténticamente revolucionaria porque no se plantea abiertamente el problema de la lucha de clases.

423
Santucho Mario Roberto. Op. citada, pp. 14-15.
424
Se refiere al gobierno de Guido y a la influencia de las FFAA en ese momento.
425
Santucho Mario Roberto. Op. citada, p. 15.
426
En el enfoque de Santucho sobre la alternancia entre la república parlamentaria y el bonapartismo militar, las FFAA
son vistas como un partido político más.
427
Santucho Mario Roberto. Op. citada, pp. 16-17

- 179 -
No obstante, a pesar del oportunismo, un sector del peronismo es influenciado por las ideas
marxistas surgiendo un ala izquierdista dentro de ese partido que en parte se sumará al camino
revolucionario que emprenden otros sectores obreros.

Surgió así la exp eriencia de los U turuncos y los grupos t erroristas d el peronismo, l a de Ángel
Bengochea y la del Ejército Guerrillero del Pueblo de Jorge Ricardo Massetti…..
Ellos, con aciertos y errores, abrieron el camino de la guerra revolucionaria en nuestro país.
El balance de este periodo, que para nosotros abarca desde el 16 de setiembre de 1955 hasta el 29
de mayo de 1969, es mucho más positivo que el de los anteriores.428

Se llega así a 1969, un año considerado clave para el PRT porque muestra el avance victorioso de
una revolución mundial que después de la IIº Guerra Mundial se traslada a los países más atrasados,
coloniales y semicoloniales. La Guerra de Vietnam es un ejemplo de ello.

El enemigo principal d e nuestro país y de nu estra clase trabajadora finaliza 196 9 registrando la
serie de d errotas m as g rande de su histori a, derrotas que auguran la inev itable y y a próxima
liquidación de la faz de la tierra.429 (….)

A la resistencia victoriosa de los vietnamitas se ha ido sumando la creciente resistencia activa de


las masas trabajadoras d e los propios países ca pitalistas, no solo en lo s colonizados y atrasad os,
sino también en los más adelan tados, y hasta ayer mism o baluartes del imperialismo: Francia,
Italia, EEUU.430 (….)
El triunfo del pu eblo d e Vietnam sella a escala m undial u na nueva relación de f uerzas entre lo s
explotadores y los explotados.431

428
Pequeña burguesía y revolución. En revista citada.
429
1969: Saldo favorable. En revista El Combatiente Nº 41 de diciembre de 1969.
430
1969: Saldo favorable. En revista citada. El artículo no especifica a que resistencia se refiere. Se deduce que al
“mayo francés”, a movimientos similares en Italia que luego dieron origen a la organización Brigadas Rojas que se creó
a fines de 1969 y a las Panteras Negras de EEUU. Panteras Negras, al igual que Poder Negro, luchaba por la igualdad
de derechos de los negros. Pero mientras estos últimos circunscribían el conflicto a un problema racial, las Panteras
Negras lo asociaban a una lucha de clases de explotadores y explotados.
431
1969: Saldo favorable. En revista citada.

- 180 -
La revolución mundial se manifiesta también en América Latina con los movimientos guerrilleros
de Colombia, Venezuela y Guatemala y con los planteamientos de lucha armada de Brasil, Uruguay
y Argentina.432
EEUU, prosigue el PRT, busca consolidar su poder apoyando a dictaduras y gobiernos títeres como
el de Onganía433 en la Argentina que está sufriendo la crisis más profunda de su historia y no tiene
otra salida que la del socialismo.
A partir del “cordobazo” en mayo de 1969, Santucho afirma que en el país se empieza a abrir una
estrecha senda hacia el poder obrero y popular.

La ll ama d e la guerra popular co mo estrateg ia para la toma d el p oder, como camino de la


revolución nacional y social de los argentinos fue encendida en ese periodo, y au nque débilmente,
comenzó a arder ya sin interrupciones.434

En el artículo Los revolucionarios y las próximas luchas de marzo de 1970 se afirma que el país se
encuentra en vísperas de nuevas batallas sociales y política, que las organizaciones sindicales
anuncian nuevos paros, que los partidos burgueses se reorganizan, que las organizaciones armadas
como las FAP se expresan públicamente y que la dictadura carece de fuerzas para aplastar a la
oposición. 435
El artículo prosigue afirmando que en las FFAA existen dos posturas frente al problema. Una, la
liberal representada por el general Lanusse, propone elecciones. La otra, la nacionalista, más dura,
pregona un acuerdo con la burocracia sindical intentando revitalizar el acuerdo militar – sindical de
1966.436

Pero ni las promesas electorales ni los tibios escarceos populistas constituyen una política seria y
definida que permitan vislumbrar la superación de la actual crisis política de la dictadura.437

432
Se emplea el término planteamiento de lucha armada porque todavía no aparecen las organizaciones armadas más
importantes como ERP y Montoneros.
433
1969: Saldo favorable. En revista citada.
434
Santucho Mario Roberto. Op. citada, p. 18.
435
Los Revolucionarios y las próximas luchas. En revista El Combatiente Nº 43, marzo de 1970.
436
Se refiere al apoyo del sindicalismo peronista al gobierno de Onganía en su asunción.
437
Los Revolucionarios y las próximas luchas. En revista citada.

- 181 -
La división interna de las FFAA, dice el PRT, quiere ser aprovechada por la burguesía para intentar
un golpe interno que ponga un gobierno de transición que asegure las elecciones. (Onganía fue
destituido meses después de este artículo).
Mientras tanto Perón tiene dos intenciones:

- Desbaratar el intento del gobierno militar de controlar la burocracia sindical y captar el


neoperonismo. (ala izquierda del peronismo).
- Ofrecerse como salvador y aliado del sector nacionalista de las FFAA, cuando éste se
encuentre impotente, para enfrentar el doble embate del movimiento obrero y la oposición
liberal.

La clase obrera confía en un golpe de estado peronista o una salida electoral con Perón.

Y ello necesariamente será así porque la inmensa masa de los trabajadores no ha superado todavía
la i deología nacionalista burguesa populista y so lo una creciente capa de obr eros con cientes,
todavía minoritaria, se orien ta hacia el marxism o revolu cionario. Creer que la clase obrera , por
más combativa que sea y por más experiencia que tenga, pueda por si misma repudiar el golpismo
y el electoralismo bu rgués sin la l lama esclarecedora del so cialismo y la direcci ón de su
vanguardia conciente, es exaltar el espontaneísmo y envilecer el marxismo.438

El artículo define el espontaneísmo como la lucha por el poder apoyada en las organizaciones
sindicales del proletariado pero sin necesidad de un ejército revolucionario formado en el curso de
una guerra prolongada y de un p artido mar xista político – m ilitar, qu e eduque en el marxismo
revolucionario a las más amplias masas.439

Dentro de esa corriente espontaneísta el PRT coloca a la CGT “de los argentinos”, conducida por
Raimundo Ongaro, a pesar de su combatividad y de su enfrentamiento con la “burocracia sindical”.
Luego explica que la tarea actual de la vanguardia conciente del proletariado no es derribar a la
dictadura sino acumular fuerzas para la guerra revolucionaria.

438
Los Revolucionarios y las próximas luchas. En revista citada.
439
Los Revolucionarios y las próximas luchas. En revista citada. No es la definición de Lenin porque en este caso se
agrega el componente de un ejército revolucionario y de una guerra prolongada.

- 182 -
En el mismo número de la revista El Com batiente, en el artículo Perón y la c risis de unidad se
vuelve a analizar la política de Perón.
Se dice que Perón busca la unidad del movimiento obrero al que en su momento logró someterlo a
los intereses de la burguesía.

Perón, hoy en decadencia, es todavía el único de los dirigentes burgueses que conserva algún peso
en la clase obrera.440

Luego de criticarlo con mucha dureza por considerar que no jugó ningún papel importante durante
el periodo de “resistencia peronista” después del golpe de 1955, afirma que no podrá unir el
movimiento obrero a pesar de las amenazas que profiere en contra de los distintos sectores que
permanecen separados (fundamentalmente las dos CGT ).

Las presiones del anciano dirigente no han de p roducir mayores resultados. Quién no fue capaz de
defender a su gobierno cuando tenía todo el pueblo y la mayoría del ejército de su parte, no puede
ser tomado en s erio cuando habla de “ cortar la cab eza a los tra idores”, en el exilio y con su
movimiento desmembrado…..
Estas maniobras de Perón y su burocra cia si ndical están destinadas al fra caso porq ue n uestra
clase obrera hoy, ya no es la de 1945 y, ni siquiera la de 1958 y 1963 441 (…….).
La clase obrera ha asimilado y madurado sus experiencias y cada día es más numeroso el sector de
obreros co ncientes qu e c omprenden las nec esidades de una dirección revolucionari ae
independiente. 442 (…..)

Finalmente el PRT se refiere a quienes deben conducir la revolución. El camino al socialismo no


puede emprenderse con los partidos reformistas como el PC argentino.

El Partido Comunista, que es la organización popular más atacada por la enfermedad reformista,
roído por ella, d esde m uchos años atrás, fue inconsecuente y timorato en el p eriodo de la lucha
antidictatorial….,443

440
Los Revolucionarios y las próximas luchas. En revista citada.
441
Se refiere a los gobiernos de Frondizi e Illia respectivamente.
442
Los Revolucionarios y las próximas luchas. En revista citada. Los años 1958 y 1963 están referidos a los gobiernos
de Frondizi e Illia respectivamente.
443
Santucho Roberto. Op. citada. p.

- 183 -
El camino debe emprenderse con un partido revolucionario que todavía mantiene un carácter
embrionario (el PRT).444 y que deberá elevarse al planteamiento armado de la lucha a través de la
creación de un ejército revolucionario.445

b. Conclusiones sobre el análisis del PRT sobre la situación del país.

El PRT apreció la situación a nivel internacional y nacional, asociándolas y deduciendo ésta de


aquella. Luego realizó una proyección de ambas. El Vº Congreso que se realizó luego, creando el
ERP, se hizo sobre la base de una proyección de la realidad y no sobre la realidad misma.
Se apreció una derrota segura y definitiva de los EEUU a nivel mundial que iba a repercutir de
manera directa en América Latina cuyos gobiernos eran considerados títeres.
El ámbito regional también fue visto como un reflejo del avance de la revolución mundial. Primero
Cuba, luego el accionar guerrillero en Colombia, Venezuela y Guatemala y finalmente el inicio de
ese mismo accionar en la Argentina, Brasil y Uruguay.
Pero si EEUU estaba sufriendo derrotas en Vietnam, lo más que se podía apreciar era la retirada de
sus tropas de ese país, Resultaba apresurado augurar, como consecuencia fatal, una derrota mundial.
Y en el ámbito regional, si bien no se afirmaba de manera categórica un triunfo de las guerrillas
todo indica que los pronósticos eran muy optimistas al respecto. La única guerrilla triunfante hasta
ese momento era la de Cuba, mientras que en otros países como Bolivia o Argentina (El EGP de
Masetti) las experiencia armadas habían fracasado.
En cuanto a la Argentina, también se creía que la derrota de EEUU en Vietnam repercutiría
directamente en un auge revolucionario. Santucho creía que después del “cordobazo” las masas se
encaminaban hacia la revolución. En primer lugar hay que decir que un hecho a nivel mundial , por
importante que sea, no necesariamente puede tener en el país una consecuencia directa. Si así fuera
Perón no tendría que haber ganado las elecciones de 1946 sobre la Unión Democrática que
representaba mucho más que Perón y aún a diferencia de Perón, los ideales de los aliados
triunfantes en la IIº Guerra.
Y con respecto al “cordobazo” se estaba confundiendo oposición al gobierno militar con inclinación
a una guerra revolucionaria marxista.

444
1969: Saldo favorable. En revista citada.
445
1969: Saldo favorable. En revista citada.

- 184 -
El PRT apreciaba que el llamado a elecciones constituía la aplicación del viejo sistema, empleado
por la burguesía, de alternar gobiernos militares y civiles, el b onapartismo m ilitar y la república
parlamentaria.
Se creyó que ese sistema estaba agotado porque quién asumiría el poder de la r epública
parlamentaria, el peronismo, no iba a poder solucionar la crisis por las siguientes razones:

- Si bien la inmensa masa de los trabajadores no había superado todavía la ideología


nacionalista burguesa populista (peronismo), se creía que había un crecimiento muy
importante de los obreros con conciencia que terminaría cambiando la relación de fuerzas.
El peronismo de izquierda era un ejemplo de ello.
- Se creía que Perón no estaba en capacidad de unir un peronismo desmembrado. Se apreciaba
que no iba a poder unir las dos CGT en el ámbito sindical ni controlar el ala izquierda del
movimiento en el ámbito político.

Si bien es cierto que Perón, finalmente, tuvo que enfrentarse al ala izquierda radicalizada de su
partido, especialmente a los montoneros, consiguió un triunfo electoral aplastante. Y al asumir el
poder constitucionalmente obtuvo una legitimidad que le permitió combatir duramente esa ala. Julio
Santucho en Los últimos guevaristas …. dice:

Aunque la represión efectuada por el gobierno peronista haya sido diez veces m ayor que la de la
Revolución Arg entina (el gobierno militar 1966-1973), lo decisivo políticam ente es qu e Perón
había con citado la exp ectativa esp eranzada de la ma yoría del pu eblo y que había si do e legido
democráticamente.446

Finalmente el partido, a pesar de considerarse revolucionario embrionario, creyó que sería el


conductor de una masa obrera que iría tomando conciencia desprendiéndose, fundamentalmente,
del peronismo.
En el plano nacional la subestimación del peronismo como fuerza de recambio político no estuvo
fundamentada. Tampoco se dieron elementos de referencia como para poder determinar el poder

446
Santucho Julio. Op. citada, p. 195.

- 185 -
real del peronismo de izquierda que supuestamente se iba a plegar a la revolución. Peronismo de
izquierda que el PRT terminó mirando con desconfianza por sus raíces populistas.447
Después del Vº Congreso, y a medida que las elecciones se acercaban, el PRT fue comprobando
que Perón podía llegar a las mismas con el control del partido. No obstante, ante esa situación, la
respuesta siguió siendo la lucha armada.

3. Concepción del PRT sobre la lucha armada.

a. Introducción.

La concepción que el PRT tenía de la lucha armada esta expresada en muchos documentos pero
fundamentalmente en los del IVº y Vº Congreso.

b. El IVº Congreso.

En febrero de 1968 se realizó el IVº Congreso que estuvo precedido por dos acontecimientos muy
importantes relacionados con el debate sobre el inicio de la lucha armada en el país: la muerte de
Guevara en Bolivia y la escisión que se produjo en el partido cuando Nahuel Moreno, el adversario
de Santucho en la interna del partido, y un grupo de seguidores, se retiró del mismo.
El IVº Congreso produjo un documento de unas 70 páginas titulado El único camino hasta el poder
obrero y el socialismo448, que fue elaborado por Mario Roberto Santucho, Oscar Demetrio Prada y
Félix Helio Prieto, bajo los seudónimos de Carlos Ramírez, Sergio Domecq y Juan Candela,
respectivamente.
El único ca mino… llamado también “El librito rojo”449 que tenía por finalidad establecer una
estrategia para la toma del poder, también dio los argumentos para iniciar la lucha armada en la
Argentina. Tomaba como punto de partida el pensamiento expuesto en la Organización de
Solidaridad de los Pueblo de Asia, África y América Latina (OSPAAAL), llamada también
Tricontinental y en la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), las conferencias que
se llevaron a cabo en Cuba en 1966 y 1967 respectivamente, y también en el mensaje enviado por
el Che Guevara a la Tricontinental.

447
Esa desconfianza se expresará luego, en 1974. (Santucho Roberto. Op. citada, p. 36).
448
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada.
449
Mattini Luis. Op. citada, p. 48.

- 186 -
El pensamiento sobre la lucha armada expuesto en la OSPAAAL, en la OLAS y en el mensaje a la
Tricontinental es el de Fidel Castro y el Che Guevara. El PRT entendía que el castrismo o
guevarismo había interpretado correctamente la tercera etapa del proceso revolucionario en el
mundo.
La primera etapa era la que correspondía a la época de Marx en el siglo XIX y se caracterizaba por
la existencia de un capitalismo que todavía no había alcanzado el pleno desarrollo imperialista. Los
intentos revolucionarios se las tenían que ver con enemigos nacionales únicamente.
La segunda etapa correspondía a la época de Lenin, Trotsky y Mao y se caracterizaba por las
contradicciones inter imperialistas que dieron origen a la Iº y IIº Guerra Mundial.
Finalmente, en la tercera etapa, al no existir esas contradicciones, el capitalismo imperialista tenía
un solo representante y gendarme, los EEUU. El mundo se encontraba polarizado entre dos fuerzas:
la revolucionaria y la contrarrevolucionaria.
En ese contexto el castrismo o guevarismo afirmaba que la revolución mundial había entrado en su
última etapa y que su triunfo dependía de que el gendarme del capitalismo, los EEUU, fuese batido
en una gran confrontación mundial aplicando la táctica de crear dos, tres, muchos Viet nam en los
llamados continentes atrasados: África, Asia y América Latina.
El único camino… analizaba los documentos de las conferencias realizadas en Cuba y el mensaje de
Guevara a la Tricontinental de la siguiente manera:

Para el ca strismo (no hacem os disti nción a lguna entre c astrismo y gu evarismo porq ue la
distinción es fal sa), la revolu ción ha en trado en "una etapa fi nal de lu cha c ontra el
imperialismo". El castrismo parte de un análisis mundial de conjunto y responde a una estrategia
mundial revolucionaria: "Hay que ten er en cuenta que el imperi alismo es un sistema mundial,
última etap a del cap italismo, y q ue hay qu e batirlo en una gran confrontación mundial. La
finalidad estratégica de esa lu cha debe ser la destru cción de l imperialismo". (C he G uevara:
Mensaje a la Tricontinental).

Así, el cast rismo parte del hecho verdaderamente nu evo que se produce en la postguerra: l as
contradicciones i nter-imperialistas se han to rnado secunda rias. Hoy, los rev olucionarios n o
podemos contar ya con más guerras inter-imperialistas como i mportante factor para la victoria
de la revolución que tanto favoreciera a las revoluciones china, rusa y de Europa oriental. Por lo
tanto se ha tornado muy difíci l el triunfo d e la rev olución e n un país por separado: hoy al
imperialismo "hay que batirlo en una gran confrontación mundial".

- 187 -
La táctica que responde a esta estrategia mundial es la creación de "dos, tres, muchos Vietnam".
Esta consigna es tan clara como el agua y sin em bargo no ha sido aún asimilada medianam ente.
¿Por qué el Che dice dos, tres, muchos Vietnam, y no dos, tres, muchas Cubas? Porque reconoce
la excepcionalidad de la revolución cubana que no volverá a repetirse.(……….)

En relación con esta estrategia mundial, el castrismo distingue tres continentes, en los cua les la
lucha revolucionaria es una parte táctica d e ese todo que es la revolución m undial. Los
continentes son Asia, África y América Latina. Para cada uno de ellos, el castrismo define a su
vez, una estra tegia con tinental d e lucha revolu cionaria, pero lo hace en especia l para América
Latina."El cam po f undamental de e xplotación del imperialismo ab arca los t res c ontinentes
atrasados, Asia, América y África. Cada país ti ene características propias, pero los continentes
en su conjunto, también las presentan. América constituye un conjunto más o menos homogéneo y
en la casi totalidad de sus territorios los capitales monopolistas norteamericanos mantienen una
primacía absoluta”. (Che Ídem).(……………)

Tener una est rategia continental, no significa para el Castrismo que la lucha ya haya a dquirido
dimensiones continentales; e so se logra rá c uando la lucha revolu cionaria en los países y
regiones se desarrolle suficientemente. (…………..)

La táctica del cas trismo para la estrategia co ntinental, es la misma que para su estrategia
mundial: "la c reación del segundo o t ercer Viet nam o del s egundo y tercer Vietnam d el
mundo".Esta, repetimos, es la tarea esencial de los revolucionarios de cada país y región. "Para
la mayoría de los países del continente el problema de organizar, iniciar, desarrollar y culminar
la l ucha armada constituye ho y l a tarea inmedia ta y funda mental d el movimien to
revolucionario".450 "A los pueblos d e cada p aís y a sus v anguardias revol ucionarias
corresponderá la responsabilidad histórica de echar hacia adelante la revolución en cada uno de
ellos". Y, por fin, "la solidaridad más e fectiva que pued en prestarse los m ovimientos
revolucionarios entre sí, la constituye el desarrollo y la culminación de la propia lucha en el seno
de cada país".

La forma concreta, política y militar, que adquirirá esta táctica revolucionaria continental, es la
de una guerra prolongada cuyo principal pilar está constituido por los ejércitos guerrilleros, que

450
Programa de la Organización Latinoamericana de Solidaridad. (OLAS).

- 188 -
deben constituirse respetando las condiciones particulares de cada país y región ("el desarrollo y
organización de la lucha dependen de la justa selección del escenario donde librarla y del medio
organizativo más idóneo" - Declaración de la OLAS).(…………)

Para el castrismo, entonces, el método, la táctica fundamental de la lucha, es la construcción del


ejército revolucionario, a partir d e la gu errilla. "La guerr illa como embrión de los ejércitos d e
liberación constituye el método más eficaz para iniciar y desarrollar la lucha revolucionaria en
la mayoría de los países". 451

En esta parte, El ún ico camino …. proseguía afirmando la necesidad de que las fuerzas
revolucionarias tuvieran una unidad político - militar de conducción con la particularidad de su
inmediata transformación en fuerza militar.

Donde no exi sten partidos revo lucionarios habrá que crearlos como fuerzas militares desd e el
comienzo. Dond e existen y son débiles, habrá que desarro llarlos, pero transformándolos en
fuerzas milit ares d e inmediato, pa ra que pu edan resp onder a las exigencias q ue plan tea u na
estrategia político-militar de poder en esta época.452

Establecida entonces una estrategia de lucha a nivel mundial y continental, consistente,


básicamente, en la creación de dos, tres, m uchos Vietnam, tal como afirmaba el Che en su mensaje
a la Tricontinental, el PRT se proponía delinear la estrategia para la Argentina que sería táctica en
relación a la estrategia continental.
Pero para delinear la estrategia para la toma del poder en la Argentina se hacía necesario sortear dos
problemas teóricos en relación de la lucha armada a saber:

- Las objeciones hechas por Nahuel Moreno en el seno del Partido.


- El fracaso del Che Guevara en Bolivia.

Si bien Moreno se había retirado del Partido, Santucho debía refutar las objeciones que éste había
planteado respecto a la lucha armada. El único camino… dedicaba bastante espacio en descalificar
la posición morenista basándose en la teoría de Lenin expuesta fundamentalmente en Qué Hacer,

451
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. I. El marxismo y la cuestión
del poder. Castrismo.
452
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. I.

- 189 -
donde critica las actitudes espontaneístas y economistas en el proceso de la revolución rusa. Cómo
ya hemos vistos, esas actitudes no se elevan más allá de las luchas sindicales y confían en el
movimiento espontáneo de las masas. Para Lenin las luchas sindicales sólo pueden servir si luego se
elevan al plano político, es decir cuando la clase proletaria, más allá de una reivindicación salarial,
comienza a luchar por la conquista del poder y cuando existe un partido que las conduce.
Moreno expuso su pensamiento en dos trabajos llamados La revo lución latinoamericana y
Argentina, un país en crisis.

El ú nico camino… afirmaba que Moreno trató algunos problemas teóricos referentes a la lucha
armada pero no definió su aplicación al caso concreto del país. También que no salió de la lucha
espontaneísta volviendo a viejas concepciones donde la lucha armada sólo se concebía como un
elemento de presión para acompañar determinadas movilizaciones o como acción defensiva de las
masas , esto es solamente como respuesta a las acciones que se pudieran llevar a cabo en contra
de las luchas sindicales.

En definitiva se lo acusaba a Moreno de soslayar los siguientes aspectos esenciales:

- Que no hay otro camino para la toma del poder que la lucha armada.
- Que la l ucha armada n o se i nicia com o corolario de una in surrección popular triunfante,
sino que pued e com enzar com o reacción defensi va de las masas y de su vangua rdia, en
circunstancias del más pronunciado retroceso.
- Que la construcción del ejército revolucionario, sin el cual es hoy día imposible la toma del
poder, es u na tarea a realizar e n el campo, en zonas sociale s y g eográficas fa vorables,
yendo de lo pequeño a lo grande, de lo débil a lo fuerte.453

El documento encontraba en la teoría revolucionaria bastantes argumentos para refutar a Moreno.


No sucedía lo mismo a la hora de explicar el fracaso del Che Guevara en Bolivia ya que
prácticamente se limitaba a afirmar que:

Dentro de su táctica de crear dos o tres Vietnam en América el castrismo inicia la lucha armada
en Bo livia; la experiencia fra casa por la falta d e pa rtidos r evolucionarios preparados
organizativa, política y técnicamente para sostener la lucha armada llevada a cabo por el Che.454

453
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. II.

- 190 -
Cuando hablaba de la falta de partidos revolucionarios, seguramente se refería al partido comunista
boliviano que no apoyó el intento. Pero nada decía sobre el inexistente apoyo de los campesinos
bolivianos al Che, ni de sus causas.
El documento proseguía dando una estrategia de poder para el país que no era otra que el inmediato
inicio de la lucha armada.

La dificultad que planteaba un pequeño partido, prácticamente desconocido en el ámbito político,


iniciando una guerra revolucionaria, tal el término varias veces usado, fue sorteado apelando a
una interpretación de Lenin y de Trotsky según la cual se distinguía la revolución de la
insurrección. Por revolución se entendía todo el proceso revolucionario desde sus inicios hasta la
toma del poder y por insurrección el momento en que se tomaba el poder como podía ser el asalto
al Palacio de Invierno en Rusia en octubre de 1917.

De esa manera, partiendo del principio que sostiene que para el triunfo de la revolución se deben
dar las condiciones objetivas y subjetivas,455 estas últimas debían darse al momento de la
insurrección pero no necesariamente desde el indicio del proceso revolucionario.
Con la distinción hecha entre revolución e insurrección, el PRT justificaba un temprano inicio de la
lucha armada sin que las condiciones subjetivas estuvieran dadas. Agregaba que iría de lo pequeño
a lo grande, es decir partiendo de pequeñas acciones a otras más complejas. Se deduce de estas
afirmaciones que la actividad estrictamente política de organizar el partido para nuevos desafíos,
dotar de conciencia política a las masas, organizarlas, instruirlas para la guerra, captar sectores
descontentos de otras clases sociales, etc., se realizaría también de lo pequeño a lo grande a la par
de las acciones armadas.
Luego de explicar como debía ser, según el castrismo o guevarismo, la estrategia de la guerra
revolucionaria a nivel mundial y regional, El único camino…. en su capítulo IV se refería al nivel
nacional.

Si bien la r evolución socia lista ar gentina, es una p arte táctica d e la estra tegia continental y
mundial, tiene una e strategia propia, e n el marco naci onal y rela cionada con la estrategia
regional, continental y mundial, como la parte al todo.(………..)

454
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. III.
455
Sobre el significado de los términos condiciones objetivas y subjetivas ver capítulo I; capítulo II, puntos 3.b. y 4 y
capítulo IV, punto 1.

- 191 -
Del carácter de semico lonia d el i mperialismo, en la etapa final de lucha contra el mismo, se
desprende que nuest ra lucha revolu cionaria, aún cuando se inic ie como guerra civil,
desembocará en una segunda eta pa, en una guerra n acional a ntiimperialista, en la cual es
previsible que s e a lineen del lado de la r evolución sectores de la burguesía med ia, por lo cua l
tienen importancia las consignas y tareas antiimperialistas y democráticas. (…..)

Esta es la primera razón por la cual, la guerra revolucionaria tendrá carácter prolongado.456

Cuando el documento hablaba de dos etapas en la guerra revolucionaria en la Argentina: una guerra
civil y una guerra nacional antiimperialista, se estaba refiriendo a que primero habría una guerra
interna, llamada guerra civil, donde las Fuerzas Armadas Argentinas, al no poder vencer a las
fuerzas guerrilleras, obligarían a los EEUU a enviar tropas para sostener su semicolonia. A partir
de ese momento comenzaría la guerra nacional antiimperialista tal como estaba sucediendo en
Vietnam.
En el mismo capítulo se describía a la clase más revolucionaria como el proletariado industrial y sus
potenciales aliados, la pequeña burguesía urbana y el campesinado pobre del norte.
Al referirse al proletariado industrial, el documento no podía soslayar el fenómeno peronista que era
catalogado como de origen pequeño - burgués. En relación a la guerra revolucionaria ese problema
era muy importante porque iba a incidir en el reclutamiento de los futuros combatientes.
Pero si bien el peronismo era catalogado como de pequeño burgués en sus orígenes, las
predicciones eran optimistas por el fenómeno que estaba sufriendo el mismo.

Hay síntoma s serios de que l a clase obrera está agotando su exp eriencia peronista y se torna
permeable al socialismo revolucionario. (…….)

La c risis de l a concepción peronista e n la clase obrera (su "revo lución ideológica"), y la


experiencia de m étodos revolucionarios-terroristas realizada p or sectores de vanguardia (sobre
todo en el interior del país) de 1956 a 1961, a la par de tornar más permeable a la clase obrera
para nuestra propaganda socialista y revolucionaria, posibilita que nos apoyemos en la tradición
revolucionaria de sect ores de vanguardia para c ombatir la tradición economista-reformista del
conjunto.457

456
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. IV.
457
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. IV.

- 192 -
Más adelante el documento proseguía:

Hoy la situación ha cambiado, la clase obrera vi ve una intensa rev olución id eológica. Las
concepciones pequ eño-burguesas qu e le inculcó el p eronismo, la confianza en las d irecciones
sindicales burocráticas, se encuentran profundamente corroídas por las duras derrotas sufridas en
los últim os 12 años y por el eje mplo que significa la existencia d e una dir ección r evolucionaria
continental: el castrismo.458

Entonces a la crisis de la concepción peronista o revolución ideológica, que era según el partido la
tendencia de parte de la masa peronista de transitar hacia ideologías de izquierda, se sumaba el
desprestigio del sindicalismo peronista o burocracia si ndical. Estos síntomas hacían ver con
verdadero optimismo el reclutamiento de nuevos militantes y combatientes.
El último capítulo del documento estaba dedicado a las tareas y organización del partido.
Reconocía las limitaciones del partido cuando, por ejemplo, decía que estuvo ausente de la mayoría
de los grandes acontecimientos políticos de los últimos tiempos. Y agregaba que la tarea
fundamental era saltar del círculo de la propaganda y la actividad sindical a la de partido político –
militar revolucionario.
Para transformar el partido en militar - revolucionario, además de la propaganda y la agitación se
exigía:

Preparar e iniciar la lucha armada bajo la forma de lucha armada parcial ligada al movimiento
obrero en todo el pa ís, en la p erspectiva d e crear un ejército en el cam po y d e impulsar la
guerrilla urbana, tanto en apoyo a la guerrilla rural, como acompañando las luchas de masas.459

c. El Vº Congreso.

Este Congreso, que como sabemos se llevó a cabo a fines de julio de 1970, fue el comienzo
formal de la guerra revolucionaria en la Argentina para el partido.460

…se caracterizó por la firme determ inación en asumir las complejas y variadas tareas pro pias
del proceso de guerra revolucionaria que comenzaba a vivir nuestra patria y nuestro pueblo….461

458
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. IV.
459
Santucho, Mario Roberto; Prada, Oscar Demetrio y Prieto, Félix Helio. Op. citada, cap. V.
460
De Santis Daniel. A vencer o morir. Historia del PRT – ERP, documentos, Tomo I, Volumen 2. Buenos Aires,
Nuestra América, 2006, p. 26.

- 193 -
Se destacaban tres temas:

- El triunfo definitivo sobre el ala morenista.


- La afirmación de que la guerra revolucionaria había comenzado en la Argentina.
- La creación del Ejercito Revolucionario del Pueblo.

Si bien Moreno se había retirado del partido antes del IVº Congreso, quedó en el mismo un grupo
que, aunque no compartía totalmente la postura de Moreno, hizo objeciones a la concepción de
Santucho sobre la lucha armada.
Santucho definió el enfrentamiento con el morenismo como el de una lucha de clases. La proletaria,
que él lideraba, contra la pequeña burguesa de sus opositores. Esa caracterización, cuyo objetivo era
más propagandístico que real, se basó en una interpretación de la teoría revolucionaria marxista que
dice que los intelectuales de origen burgués son los que proporcionan al proletariado los
conocimientos del marxismo. Al hacer esto, a la vez que los proletarios se elevan en su nivel de
conciencia revolucionaria, los intelectuales burgueses deben comprender el punto de vista y las
vivencias del proletariado. Los intelectuales revolucionarios se “proletarizan” de algún modo,
permitiendo trazar con nitidez el límite entre las dos clases, proletaria y burguesa, que van a la
lucha.
Con ese argumento se buscaba descalificar al ala morenista colocándola fuera de la clase proletaria
y hasta hostil a la misma. El documento del Vº Congreso volvía a acusar al morenismo de proponer
una lucha sindical y no revolucionaria, y en pretender una lucha armada defensiva (defensa de las
luchas sindicales o represalias contra la represión de las mismas).

La estrategia more nista suponía que el proceso revolu cionario comenzaría por una huelga
triunfante o una se rie de hu elgas triunfantes (un alza ) q ue segu idas por una huelga g eneral
culminaría en una insurrección de masas (……).
Suponía que las masas espontáneamente se orientarían hacia el programa del Partido y aceptarían
su liderazgo. Que las F uerzas Armadas de la burguesía se disgregarían al embate de las masas y
que el t riunfo de la revolución sería un proceso rápido e incruento. Soñaba con una revolución
“antiséptica”, sin ese in grediente horrible de muertos y heridos, triunfante en base a la habilidad
política. (….)

461
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Resoluciones del Vº Congreso y de los Comité Central y Comité
Ejecutivo Posteriores. Introducción, p. 13.

- 194 -
Esta ingenua y aristo crática prete nsión empañó dur ante a ños al Partido y es la causante d e la
ausencia total de moral de combate, de la ale rgia a los ri esgos más mínimos, característica de la
mayoría de los dirigentes del morenismo. (………..)
Todo el Partido debe grabarse con letras de fuego el pr incipio revolucionario de que no se pu ede
destruir al capitalismo sin “audacia y más audacia”, que una de las características más esenciales
de un revolucionario es un hombre de acción. (…….)
Moreno no rechazaba en teoría la g uerrilla, p ero e n luga r de con cebirla como el inicio de la
guerra revo lucionaria p rolongada, la ubicaba como u n elemento d e p resión en el marc o d e la
concepción estratégica espontaneísta de que ya hemos hablado, y sobre todo, no estaba dispuesto a
protagonizarla.462

Luego el Vº Congreso declaró que la guerra revolucionaria había comenzado en el país.

El IV Congreso señaló que la Argentin a e n su conjunto estaba e n una situación


prerrevolucionaria: la realidad lo f ue confirmando día a día y hoy asis timos a algo más
concreto: l a guerra civil revo lucionaria ha com enzado. A partir de esta reali dad, es inútil qu e
nos pongamos a discutir en qué lug ar geográfico vamos a comenzar una guerra qu e ya empezó
hace más de un año y en la que estamos metidos hasta el pescuezo; o donde empezará a combatir
el Partido cuando ya tenemos más de medio Partido en la clandestinidad y combatiendo…, 463

La actividad militar cobraba se esa manera una gran importancia al punto de comprometer en la
misma a todo el partido.

De la m isma manera que no se concibe un m ilitante revolucionario separado de las masas, d el


trabajo político, en una situación de guerra no puede existir sectores o militantes del Partido que
no están incorporados a la tarea de la guerra en el nivel que la realidad de su región o frente de
trabajo lo permita. Un Partido que combate se caracteriza por eso mismo, porque combate, y en
esta Argen tina en guerra , la polí tica se hace en lo f undamental armada, por lo t anto, en cad a
lugar donde e l Partido está pr esente en las masas s e d eben imp ulsar las tar eas militar es.
Combatir, formar el ejército en la práctica de la lucha armada: quién no pelea no existe.464

462
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 19-34.
463
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 70.
464
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 71

- 195 -
Como una consecuencia lógica de que la guerra revolucionaria había comenzado en La Argentina,
aún con las limitaciones reconocidas del partido, se creó el Ejército Revolucionario del Pueblo
(ERP) que nació como un embrión de ejército dedicado, en principio, a operaciones en el ámbito
urbano. Se lo dotó también de un programa que hubiera correspondido, por su contenido político, a
ser enunciado como programa del PRT. Sintéticamente establecía en lo político un gobierno
revolucionario; en lo económico la ruptura con los organismos internacionales de crédito y la
nacionalización de la banca, el comercio exterior y las empresas privadas, y en lo militar la
supresión de las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad y Policiales y su reemplazo por el Ejército
Revolucionario del Pueblo (ERP) y las Milicias Armadas Populares.465

d. Análisis sobre la concepción del PRT sobre la lucha armada.

La idea que la revolución mundial había recorrido tres etapas y que la última correspondía a un
desarrollo del capitalismo que tenía a los EEUU como su máximo representante no parece carente
de fundamento. La guerra fría, entre los EEUU y la Unión Soviética como las grandes potencias
antagónicas, aseveraban eso. Luego, la teoría de Lenin de que el triunfo de la revolución presupone
siempre violencia daba sustento a la afirmación de que para batir al imperialismo última etapa del
capitalismo era necesaria una gran confrontación mundial. Confrontación que se daría en los países
atrasados. La guerra de Vietnam apuntalaba esa afirmación
Pero la forma en que se pretendía obtener ese triunfo bélico es objetable.
Se partía básicamente de la combinación de dos teorías a saber:

- La castro – guevarista.
- Una interpretación de la teoría de Trotsky y de Lenin de que las condiciones subjetivas eran
necesarias al momento de la insurrección pero no en el proceso revolucionario anterior.

El castrismo o guevarismo, al que adhería el PRT, era una metodología revolucionaria acelerada.
Algunos pasajes de ese pensamiento como el que afirmaba que donde los partidos eran débiles
había que desarrollarlos pero transformándolos en fuerzas guerrilleras de inmediato, lo confirman.
También cuando decía que para el castrismo la táctica fundamental de la lucha era la construcción
del ejército revolucionario, a partir de la guerrilla sin mencionar, prácticamente, el trabajo de
captación de las masas.

465
Sobre el programa completo del ERP ver capítulo III, Punto 8. El Vº Congreso, pp. 81 y 82.

- 196 -
Otro ejemplo estaba dado por el discurso de cierre de la OLAS que pronunció Castro.
Veamos algunos pasajes.

Algunos pasajes del discurso:

- Y nosotros entend emos que es necesario el cumplimiento de un requ isito, que es el triunfo
de las ideas rev olucionarias en las m asas, no e n todas l as masas sino en u na parte
suficientemente amplia.
- Esto no quiere decir que la acción deba esperar el triunfo de las ideas. Este es uno de los
puntos esenciales de la cuestión: los que creen que es necesario primero que las ideas
triunfen en las masas antes de iniciar la acción, y los que comprenden que precisamente
la acción es uno de los más eficaces instrumentos de hacer triunfar las ideas en las
masas.466
- Quienquiera que se detenga a esperar que las i deas tri unfen primero en las mas as, de
manera mayoritaria, para iniciar la acción revolucionaria, no será jamás revolucionario.
- La propia literatura marxista, l a propia l iteratura políti ca revolucionaria debiera
remozarse, porque a fuerza de rep etir clisés, frase citas y palabritas, que se vien en
repitiendo desde hace 35 años, no se conquista a nadie, no se gana a nadie.
- La importancia de la guerrilla, el papel de vanguardia de la guerrilla... Sobre la guerrilla
mucho pudiera hablars e, p ero no es posible en un acto co mo este. Pero las experiencias
guerrilleras en este continente han enseñado muchas cosas; entre ellas el te rrible error, la
absurda concepción de que desde la ciudad se puede dirigir el movimiento guerrillero.
- La guerri lla e s la forma principal de lucha, y eso no exclu ye todas la s demá s
manifestaciones de lucha armada que puedan surgir.467

Esa metodología derivó en el resonante fracaso del Che Guevara en Bolivia. Fracaso que el PRT
sólo lo adjudicó a la inexistencia de un partido político.
En Bolivia se aplicó la teoría del foco guerrillero que irradia la revolución. El PRT creía que las
deficiencias de esa teoría podían superarse con la existencia de un partido. Pero la mera existencia

466
La negrita es del autor de este trabajo.
467
Discurso de cierre de la OLAS pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz.
(http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1967/esp/f100867e.html.).

- 197 -
de un partido no era una medida suficiente para resolver el principal problema que tuvo el Che en
ese país que fue la falta de apoyo de los campesinos que él se proponía liberar.
El PRT estuvo siempre en contra del foquismo pero no parece que estuviera dispuesto a dar todos
los pasos necesarios para no caer en él. Sin duda dio un paso importante al crear un partido, pero no
se lo veía, en 1968, con capacidad de empezar a conquistar a las masas que era el otro paso, y el
más importante, que había que dar para no caer en ese error.
La teoría del foco se relaciona directamente con los tres postulados básicos que Guevara dio en La
guerra d e guerrillas, especialmente el segundo, y que vimos en el capítulo II, en el tema de la
Revolución Cubana.
Conviene reiterarlos.

- Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejército.


- No siempre hay que esperar a que se den todas las condiciones para la revolución, el
foco insurreccional puede desarrollar condiciones subjetivas sobre la base de
condiciones objetivas dadas.468
- En la América subdesarrollada, el terreno de la lucha armada debe ser el campo.

Esa teoría deja algún interrogante como el de saber en qué circunstancias las fuerzas populares
pueden ganar la guerra al ejército. Pero el aspecto más importante es que relativiza la importancia
del trabajo de generación de un proletariado con conciencia de clase al creer que las acciones
armadas lo pueden conseguir por sí solas.
La teoría de Guevara no es de fácil adaptación al marxismo – leninismo. La postura de Guevara
tiene que ver con una moral revolucionaria más que con una racionalidad revolucionaria. La
entrega de Guevara a la causa revolucionaria no mide las consecuencias y termina en fracaso. Si
lo comparamos con Lenin, el andar del revolucionario ruso es mucho más pausado pero más
firme y recién después de 30 años de lucha ordena, con éxito, el asalto final al poder.469

Luis Mattini, en el prólogo a la obra de Hernán Brienza, Che Guevara. Desde la histórica altura,
se refiere a la influencia de Guevara:

468
La negrita es del autor de este trabajo.
469
La militancia de Lenin comienza a sus diecisiete años, en 1887, 30 años antes de la revolución de octubre de 1917.

- 198 -
En realidad, los g uevaristas de los setenta hemos hecho malabarismos “teóricos” para encajar
la praxis guevarista en el discurso epistemológico del marxismo.470 (….)

La primera pregunta que deberían responder quienes reducen al Che a la f órmula “un homb re
de su época ” es por qué hoy los jóvenes rescatan de aquella época, supuestamente dorada, a un
“perdedor” como el Che, y no a los grandes “g anadores”, que son v arios y con indiscutid os
méritos, realmente “contantes y sonantes”. Para el marxismo pre- ochentista, es d ecir, antes de
la caída del muro de Berlín, la resp uesta podría haber sido más o menos así: Porque el Che es
voluntarista, idealista, no tiene en cuenta la correlación de fuerzas, el desar rollo de las fuerzas
productivas se equivoca de sujeto, etcétera. Plantea un imposible…..471 (……)

Ayer tomamos su pensam iento al recoger su fusil en un proceso más o menos lineal de
continuidad de su luch a: independientemente del “re sultado final”, bie n valió la pena y en tal
sentido fuimos “los últimos guevaristas”.472 (……)

De este modo e l p ensamiento y la praxis d el Che fueron conformand o una vi sión de la acción
política q ue zafaba de la famosa rela ción en tre medios y fin es. Vislumbró que la lucha, la
revolución, no era un medio para llegar al com unismo, sino un disparador de n uevas relaciones
sociales subversivas al sistema, aún en las entrañas del mismo.473

Pablo Pozzi en Por las se ndas arge ntinas. El PRT ERP. L a guerri lla marxi sta, dice sobre la
influencia del guevarismo:

La cultura del PRT – ERP encontró su concreción política y legitimante en lo que entendía como
la visión guevarista. La figura e imagen de Ernesto Che Guevara tuvo un profundo impacto sobre
la militancia política argentina durante el periodo comprendido entre los años 1959 y 1976. 474

Julio Santucho, hermano de Mario Roberto, en Los últimos guevaristas. Surgimiento y eclipse del
Ejército R evolucionario del Pueblo, también da cuenta de la influencia del Che sobre el PRT –
ERP. Haciendo referencia al “Mensaje a la Tricontinental” de Guevara dice:

470
Brienza Hernán. Che Guevara. Desde la histórica altura. Buenos Aires, Capital Intelectual, 2007, prólogo de Luis
Mattini, p. 9.
471
Brienza Hernán. Op. citada, prólogo, p. 11.
472
Brienza, Hernán. Op. citada, prólogo, p. 13.
473
Brienza, Hernan. Op. citada, prólogo, p. 17.
474
Pozzi, Pablo.“Por las sendas argentinas”. El PRT – ERP. La guerrilla marxista. Buenos Aires, Eudeba, 2001, cap 6.

- 199 -
Esta exaltación del factor subjetivo que está en la base del humanismo socialista del Che, esta fe
inmensa en la capacidad de entrega y de luchas de las masas populares, y este impulso moral que
antecede y trasciende la opción política constituyen la herencia guevariana que habría de formar
parte esencial de la cultura política del PRT.475

Pablo Pozzi sostiene que la influencia del Che sobre el PRT – ERP sólo se dio en el plano ético ya
que esta organización rechazó el foquismo del Che. Pero si bien es cierto que el PRT y el mismo
Santucho criticaron y rechazaron el foquismo, no hicieron todo lo necesario para no caer en él
como ya se ha explicado.

María Seoane por su lado afirma que:

Las izquierdas, como Sa ntucho, no pudieron razonar sob re la m uerte d el Che en térm inos
políticos. La tremenda fuerza d e Guevara, su fama d e h éroe romántico, caba l con sus i deas,
nublaban cualquier análisis sobre el fracaso de su empresa.476

Vicente Massot en El cielo por asalto, dice:

La épica guevarista, no obstante, y la leyenda forjada a partir del martirio del Che generaron un
segundo espejismo en América Latina, con efectos catastróficos.

El primer espejismo al que se refiere Massot es la revolución cubana en su versión mítica.

Y Carlos Flaskamp en Organizaciones político - m ilitares, dice que la actividad guerrillera que
concluyó con la muerte de Guevara no se tomó como un fracaso absoluto, sino como un intento que
convocaba a su continuación.477
En cuanto a la teoría, que el PRT adjudicaba a Lenin y a Trotsky de que las condiciones subjetivas
eran necesarias en el momento de la insurrección (asalto final) pero no durante el proceso
revolucionario, deriva en un problema de difícil solución.

475
Santucho, Julio. Op. citada, p. 143.
476
Seoane, María. Op. citada, p. 96.
477
Flaskamp Carlos. Organizaciones político – militares. Testimonio de la lucha armada en la Argentina (1968 –
1976). Buenos Aires, Nuevos Tiempos, 2002, p. 32.

- 200 -
Esa teoría es válida en la medida en que el trabajo de captación de las masas tiene prioridad sobre
las acciones armadas. No parece ser el caso en donde se declara abiertamente el inicio de la
guerra revolucionaria por más que se haya creado previamente el partido.
En ese caso, al no contar aún con el apoyo de las masas, se corre el riesgo de entrar en una lucha
entre aparatos, o entre vanguardias, exclusivamente, el aparato militar de los revolucionarios
contra el del gobierno más poderoso. El mismo PRT lo reconoció:

En cuanto a la participación activa el proceso sigue siendo un enfrentamiento entre vanguardias:


la vanguardia revolucionaria y lo que podríamos llamar la “vanguardia reaccionaria”.478

Esto es las fuerzas guerrillera contra las fuerzas armadas gubernamentales donde la población es un
mero espectador del conflicto sin dar ningún apoyo. Las fuerzas gubernamentales, en tales
condiciones, están en gran ventaja y pueden destruir las fuerzas guerrilleras antes de que estas se
fortalezcan y puedan contar con el aporte favorable de una parte significativa de la población.
Cuando se le preguntó a Luis Mattini ¿Comparte la idea de que la lucha en los 70 fue
protagonizada por élites pero que las masas no se involucraron en la misma para ningún lado siendo
en definitiva espectadoras del conflicto?
Contestó:

Si, ese f ue el pri ncipal i nconveniente para lo s r evolucionarios. L a estrategia se basaba e n la


incorporación de las masas a un proceso iniciado por una vanguardia…..pero eso fue lo que no se
dio, la gente, a lo sumo, podía llegar a simpatizar con la guerrilla cuando esta tenia éxito, cuando
las opera ciones f ueron “ limpias” ,pero aun así , no se incorporaba al movimiento . Cuando el
enfrentamiento adquirió crueldad, y se tornó más sangriento, la gente se alejó más todavía…. Yo
creo que el fondo es que la gente nunca entendió el fin de la lucha.
El PRT c onfiaba en el valor d el ap arato propaga ndístico. Pero este fue inútil para conve ncer a
grandes masas.479

Y sobre el aporte de una parte de la población al proceso revolucionario el PRT invocaba a Lenin
pero parece que no tuvo debidamente en cuenta la gran importancia que el revolucionario ruso le
daba al trabajo de organización, de captación, de dotar de conciencia revolucionaria a la clase
478
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 136.
479
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 201 -
proletaria. Antes de Qué Hacer, escrito entre el otoño de 1901 y febrero de 1902, Lenin redactó,
en mayo de 1901, el folleto ¿Por donde empezar? donde con gran claridad afirmaba, refiriéndose
al partido, que ellos no renegaban al terror pero que era prematuro hacerlo cuando se carecía de
una organización revolucionaria central siendo débiles aún las organizaciones locales. Agregando
en ese folleto que si los dirigentes más enérgicos pasaban a la clandestinidad para dedicarse al
terror se corría el riesgo de romper los lazos existentes entre las organizaciones revolucionarias y
la masa dispersa de descontentos, y que esos lazos de unión eran la única garantía de éxito.480

El PRT se justificaba diciendo que, intercalando el trabajo político y las acciones armadas, se iría de
lo pequeño a lo grande. Pero de la lectura del documento da la sensación de que en ese ir de lo
pequeño a lo grande, el primer paso es siempre militar y el segundo político y no a la inversa tal
como lo establece el famoso postulado de Clausewitz, al que Lenin adhiere en todos sus términos.
En el Vº Congreso se declaró que la guerra revolucionaria había comenzado en la Argentina
cuando las únicas condiciones que estaban dadas eran las objetivas (condición prerrevolucionaria)
lo que constituye una contradicción teórica.
Luis Mattini, en su obra Hombres y mujeres del PRT – ERP dice lo siguiente al respecto:

Por otra parte, ya el IVº Congreso había afirmado que Argentina se encontraba en una “situación
prerrevolucionaria” y el V Congreso lo ratificó implícitamente. Ahora bien, a quí se deslizó un
error teórico fundam ental: Una G uerra Revolu cionaria se corr esponde a una si tuación
revolucionaria. (….)
La tarea de la vanguardia en la sit uación p rerrevolucionaria es fundamentalmente la de
preparación para la guerra y esa preparación puede tener formas, plazos y ritmos muy variados de
acuerdo a las características de cada país. (….)
El V Congreso comete un error fatal 481 al declarar que la guerra revolucionaria había comenzado
en Argen tina . Toda p olítica posterior del P RT – ERP estuvo cond icionada por ese y otro s
errores….. 482

El PRT reconoció, tal vez inconscientemente, en el documento del Congreso, que el paso que se
estaba dando era prematuro. Este pasaje lo refleja:

480
Lenin. ¿Por donde empezar?, Obras Completas, Tomo V, Cartago, Buenos Aires, 1959, p. 15.
481
Mattini Luis. Op. citada, p. 69, nota al pie. Este error se inscribe en el mismo contenido de los llamados prematuros
a la insurrección de masas, que tan duramente criticara Marx.
482
Mattini Luis. Op. citada, p. 69.

- 202 -
Nuestro Partido es un robusto infante que se aproxima a la pubertad. Ha dejado de lado el juguete
del sind icalismo ref ormista (se refiere al morenismo) y se encamina aún tímidamente a una
experiencia c ompletamente nueva: su fusión revolucionaria con las masas por el único camino
que ello es posible, la iniciación y desarrollo de la guerra revolucionaria. (……)
Y hoy que d ebe lanzarse al torrente de la vida, al torrente de la revolución para a llí crecer y s er
hombre, hoy que su cuerpo, sus brazos, sus piernas y su corazón tienden a lanzarse a ese torrente,
son deten idos, desviados, limitados, por su cabeza qu e no termina de orientarse, qu e sigue
creyendo en la seriedad de sus ju egos, (nueva alusión al sindicalismo reformista del morenismo),
que no se resigna a d esecharlos, a acep tar l a nueva rea lidad, la n ecesidad de reform arse, de
aprender ávidamente todo lo nu evo, para así impu lsar y dirigir acerta damente todo su cu erpo a
adueñarse del torrente, de la nueva situación.
Debemos ser c oncientes de esta r ealidad d e nuestro Par tido, d e su falta d e madure z, de su
juventud, ser concientes de los importantes defectos y limitaciones que debemos superar. 483

Si el partido reconoció su falta de madurez y aun así entró en una lucha entre aparatos (o
vanguardias) con prescindencia de las masas, sólo lo pudo hacer partiendo de una gran
subestimación de las fuerzas armadas gubernamentales. De otra forma no se puede explicar la
metodología revolucionaria empleada. Esa subestimación, que ampliaremos en el próximo tema
sobre la militarización, se puso de manifiesto cuando el partido dio por sentado que los EEUU
terminarían interviniendo en la guerra en el país porque el ejército argentino sería superado por la
guerrilla. En esa circunstancia se pasaría de una guerra civil a una nacional antiimperialista. En el
documento de El único camino… no se da ningún fundamento que sustente esa afirmación salvo
la apelación a la convicción de Guevara, expuesta en el mensaje a la Tricontinental de que la
lucha sería larga y cruel pero que el final sería luminoso.
Otro aspecto, referido al plano estrictamente nacional, es sobre la capacidad del partido para
reclutar a los futuros combatientes revolucionarios.
Había que conquistar a las masas que, en gran parte, estaban dentro del peronismo. El PRT
afirmaba que las masas estaban agotando su experiencia peronista por una revolución ideológica
que se estaba produciendo dentro de ese partido. No hay dudas de que el peronismo estaba siendo
infiltrado por el pensamiento socialista pero no había, antes de 1970, ninguna prueba como para
llamar a esa infiltración “revolución ideológica” más aún cuando los sindicatos seguían en general

483
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 44. La negrita es del autor de este trabajo.

- 203 -
en manos del peronismo ortodoxo. El PRT podía tildar a esa dirigencia sindical de burócratas pero
de todas maneras seguía conduciendo la mayoría de los gremios.

El PRT también contraponía las ideas de Nahuel Moreno sobre la lucha armada a la del propio
partido como si no cupiera otra alternativa.
El único camino hasta el poder obrero y el socialismo descalificaba extensamente el “oportunismo”
de Moreno y su inclinación al sindicalismo y al espontaneísmo como una desviación de la
metodología revolucionaria. Lo hacía basándose en Lenin. Pero no decía nada de la otra desviación
a la que se refería Lenin: el anarquismo y el revolucionarismo pequeño burgués. El anarquismo con
su fe en la acción directa, sin sustento político y la reacción de aquella pequeña burguesía que
arruinada por el sistema capitalista apelaba a la violencia sin una base ideológica
(“revolucionarismo pequeño burgués”) . Está claro que el PRT no era anarquista en sus ideas ni
tampoco pretendía defender los intereses de la pequeña burguesía. Pero sí podía caer en su
metodología, esto es lanzarse a la acción sin la debida organización y preparación, algo que había
hecho el anarquismo y el revolucionarismo pequeño burgués y que Lenin nunca dejó de advertir y
condenar.
Finalmente llama la atención, sobre todo en El único camino… que en sus aproximadamente 70
páginas, se repite en 78 veces el término “lucha armada” y en 41 oportunidades “guerra
revolucionaria” o “guerra civil”, sin contar la repetición de términos afines como lucha guerrillera,
acciones armadas, guerra de guerrillas, guerra prolongada, guerra nacional antiimperialista, acción
militar, etc. El lenguaje militar contrasta, en su proliferación, con el político, en un contexto donde
no hay demasiadas alusiones, comparativamente hablando, a los trabajos estrictamente políticos que
se deben realizar para captar a las masas que todavía responden, en gran parte, a concepciones
populistas.

e. Conclusiones sobre la concepción de la lucha armada del PRT.

El PRT, al adherir firmemente a la teoría del castrismo o guevarismo, aceptaba, como punto de
partida de cualquier análisis sobre el tema, que la última etapa de la revolución mundial había
comenzado caracterizada por la lucha armada, tal como se estaba desarrollando en Vietnam. Esa
lucha se iría extendiendo al resto del mundo, fundamentalmente a los países periféricos de África,

- 204 -
Asia y América Latina donde la tarea inmediata de los revolucionarios era iniciar las acciones
armadas.
La postura de Castro de que la lucha armada no tenía porqué ir a la zaga de las ideas fue reforzada
con la interpretación de Lenin y Trotsky de que las condiciones subjetivas eran necesarias en la
insurrección pero no antes. En ese contexto las condiciones subjetivas podían no estar dadas
mientras se desarrollaba la guerra revolucionaria.
A pesar de que esa teoría había fracasado en Bolivia no fue dejada de lado y el análisis sobre el
grave error de Guevara fue suplantado por la visión épica del guerrillero argentino.
De esa manera se llegó a una concepción acelerada de la lucha armada.
Si existía una guerra contra el imperialismo a nivel mundial y otra a nivel continental, después de la
Revolución Cubana, el PRT se proponía iniciar la guerra revolucionaria a nivel nacional. Y si las
condiciones subjetivas para iniciar la lucha armada a nivel nacional no estaban dadas, no importaba
porque dichas condiciones serían alcanzadas en vísperas de la insurrección. Y la frase “de lo
pequeño a lo grande” fue la más adecuada para salvar cualquier objeción de apresuramiento y de
impaciencia.

4. El militarismo del PRT.

a. Desarrollo.

Diversos autores, algunos ex miembros del PRT – ERP, dan cuenta que esa organización tuvo en el
periodo que va, aproximadamente, desde mediados de 1971 hasta fines de 1972, una “desviación
militarista”. La misma ha sido caracterizada como el impulso dado por la dirección del PRT, casi
exclusivamente al accionar militar, impulso que se manifestó independientemente del desarrollo
político del partido.
Luis Mattini, En Hombres y muje res de l PR T, caracteriza la “desviación” como la imposición
franca y llana en las estructuras dirigentes del “foquismo urbano”, versión argentina del militarismo
en las organizaciones latinoamericanas.484
Continúa Mattini:

De este modo, los Com ités Militar es Regiona les y el Com ité Militar Nacional, organismos que
teóricamente dependían del Com ité Centra l, o se a de l Secretariado General del Partido, se

484
Mattini Luis. Op. citada, p.111.

- 205 -
independizaron de hech o y pasaron a constituirse en direcciones paralelas. Era la consumació n
más pura del militarismo. (…….)

La desviación crudam ente militar ista s e manifestaba en el despliegue de la actividad armad a,


independientemente del desarrollo político de la organización, de la situación política nacional o
regional… (…….)

La guerra a parecía así, para los elementos más extremos de esta desviación, como un fin en sí
mismo…..485

Pablo Pozzi en Por las sendas arg entinas… dice que el accionar militar no guió la política pero
actuó con autonomía y no con estricta subordinación.

…una im paciencia p ermanente que llevó a la or ganización, e n el plano militar , a aceler ar l os


tiempos más allá de las coyunturas y desarrollos políticos.

Existía una pr esión m oral hacia la p articipación de lo militar más allá de la con veniencia
política. Por un lado, el militante lo exigía; por otro, la organización, que compartía los mismos
criterios, n o sabía como d ecir q ue no sin vulnerar su prop ia cultura au n cuando dich a
participación estuviera reñida con los criterios políticos.486

Sobre la independencia del elemento militar con respecto al político también da cuenta Eduardo
Weisz en su obra El P RT -ERP: Clave s para una interpretación de s u singular idad. Marxism o,
internacionalismo y clasismo. Weiz dice que si bien el PRT tenía un posicionamiento teórico
inequívoco respecto a la relación de subordinación del ejército al partido, el mismo partido había
reconocido que esa relación no había sido claramente establecida en el Vº Congreso y que se
profundizó durante el periodo de la desviación militarista.487
Durante el periodo que Santucho estuvo preso la Secretaría General del Partido había quedado en
manos de Benito Urteaga y la responsabilidad militar en las de Osvaldo De Benedetti.
Santucho, que mantenía contactos con el resto del partido desde la cárcel, nunca fue muy claro en
condenar el militarismo. Lo adjudicaba a la inexperiencia, la juventud o el origen no proletario de

485
Mattini Luis. Op. citada, p. 113.
486
Pozzi Pablo. Op. citada, p. 157.
487
Weiz Eduardo. El PRT -ERP: Claves para una interpretación de su singularidad. Marxismo, internacionalismo y
clasismo. Buenos Aires, Editorial Ccc.

- 206 -
los dirigentes que lo habían reemplazado en su ausencia, pero no admitía el error político.488 A
principios de 1971, ante la posibilidad de que se llevaran a cabo elecciones, no impulsó la discusión
ni combatió las presiones militaristas que se hacían sentir cada vez más en el partido.489 Un año
después, cuando el Buró Político giró a todas las regionales un volante titulado El ERP al pueblo,
referido a las elecciones, provocó la crítica de casi todas. Algunas denunciaban un mensaje confuso
pero otras como Tucumán se expresaron desde una posición netamente militarista o, para emplear
un término leninista, desde el “izquierdismo”.490
Santucho no fue muy enfático en señalar el error teórico de la regional tucumana y terminó diciendo
que se trataba de la sana presión proletaria de los obreros tucumanos.491 Él estaba convencido que
la guerra revolucionaria había comenzado a partir del “cordobazo”, iniciada por el proletariado y el
pueblo argentino que, frente al gobierno militar, se convenció de que a la violencia de los
explotadores y opresores había que oponer la justa violencia popular. 492
Pero la llamada desviación militarista, en realidad, no fue más que la profundización de un
militarismo ya existente en el PRT –ERP que comenzó a manifestarse en el IVº Congreso cuando
este adhirió a la metodología castro – guevarista que propiciaba un pronto desarrollo de las acciones
armadas.
En octubre de 1969, Santucho propuso un plan para el inicio de la actividad guerrillera en todo el
país que incluía, en un tiempo perentorio, el ataque a un cuartel militar. El plan no se concretó
pero quedó pendiente.

Después del Vº Congreso, cuando se declaró que la guerra revolucionaria había comenzado en la
Argentina, se realizó en agosto de 1970 una reunión del Comité Central donde se trataron cuatro
aspectos considerados fundamentales para la etapa: agitación y propaganda, actividad militar,
trabajo de masas y preparación de los militantes mediante el estudio y la práctica.493 En esa
oportunidad se lanzó la consigna “todo el partido al combate”.494
La primera consecuencia de ese Comité Central fue el copamiento de la comisaría 24 de la ciudad
de Rosario, en el mes de setiembre, donde se mató a dos policías. A partir de ese momento la

488
Seoane, María. Op. citada, p. 157.
489
Mattini Luis. Op. citada, p. 88.
490
“Izquierdismo” o “revolucionarismo” son términos aplicados por Lenin a aquellas reacciones violentas que se
parecen mucho al anarquismo y que carecen de la debida doctrina, organización y disciplina. (Lenin La enfermedad
infantil del izquierdismo en el comunismo. Obras Completas, Tomo XXXI, Buenos Aires, Cartago, 1960, pp. 11-111).
491
Mattini, Luis. Op. citada, pp. 136-139
492
Santucho Mario. Op. citada, pp. 17 y 33.
493
De SantisDaniel. A vencer o morir. Tomo I, volumen 2, pp. 35-36.
494
Mattini. Op. citada, pp. 78-79.

- 207 -
actividad militar se hizo mucho más intensa. Al año siguiente, entre marzo y junio, antes de la
“desviación”, sobre 316 acciones guerrilleras, 120 (el 38%) pertenecían al ERP, 495 la organización
guerrillera más activa del país.
En ese periodo, anterior a la “desviación”, también se dio el fenómeno de una cierta autonomía
del ERP con respecto al PRT. En un reportaje que la revista Cristianismo y Revolución le hizo al
ERP, en febrero de 1971, quedan dudas sobre la estricta subordinación del aparato militar al
político.

¿Quiere decir entonces que el ERP es el brazo armado del Partido?

No. El ERP no es el brazo armado del PRT. Es una organización de masas para la guerra civil. Sus
filas están constituidas por todos los militantes del Partido más aquellos combatientes de diferentes
capas socia les y d isímil extracción política q ue aceptan pelear por el programa del ERP: este
programa es antiimperialista, anticapitalista y democrático, mientras que el programa del PRT es
clara y definitivamente socialista.

Quién dirige políticamente al ERP?

El PRT es la dirección político – militar del ERP, pero no reduce su funci ón a ser un estado mayor
“elitista” sino que se plantea op erar y crecer como un instrumento político en el seno d e las
masas…

¿Qué diferencia programática y organizativas hay entre el PRT y el ERP?

El ERP lucha por un gobierno revolucionario y popul ar mientras que el PRT es una organización
marxista leninista, ligada a la Cuarta Internacional 496 que lucha por un gobierno socialista.497

Weisz, por su parte, afirma que la subordinación del elemento militar al político, fue relativo:

Un aspecto que aparecerá frecuentemente entrelazado a las discusiones en las que nos
detendremos es la concepción de organización. Fue indudablemente un elemento
495
Coggiola Osvaldo. Op. citada, p. 71.
496
En ese momento el PRT todavía adhería a la IVº Internacional. Luego se separaría.
497
Revista Cristianismo y Revolución Nº 27 de febrero de 1971.

- 208 -
distintivo de esta corriente –que la diferenció de las otras organizaciones guerrilleras con
alcance nacional de la época- la proclamación de la necesidad de separar entre la
organización política y la militar –ésta supeditada a la primera-, aún cuando esto sea
ciertamente relativo en la trayectoria del PRT-ERP.498

A pesar de reconocer la importancia del trabajo de masas, la actividad militar gozó de una mayor
consideración que tenía su explicación porque el partido, tal como lo había declarado, estaba en
guerra. Pablo Pozzi dice en su obra:

Si bien siem pre existió una tendencia militarista el trabajo d e masas también era muy valorado.
El partido creo medallas para ser otorgadas a los qu e se destacaban en ambas actividades. Sin
embargo, la actividad militar tenía mucho más prestigio. (…..)

Existía una presión moral hacia la part icipación en lo m ilitar más all á de la conveniencia
política.499

A su vez, cuando a Luis Mattini se le preguntó si la lucha armada se priorizó sobre el trabajo
estrictamente político perjudicándolo, contestó:

Si, ese fu e q uizás el error esen cial. Además eso está sa ncionado por la literatura re volucionaria
clásica. “La polít ica dirige al fusil”, “El arma vale lo qu e vale el hom bre que la empuñ a”, “La
revolución es obra de las masas”, etc., etc. Nosotros violamos nuestra propia doctrina!!!500

El militarismo se explica por el guevarismo o castrismo que se injerta en la teoría marxista –


leninista; por la apreciación que se hace sobre la situación política del país y termina reforzándose
con la subestimación de las Fuerzas Armadas.
El PRT, especialmente luego del Vº Congreso, despojado ya de toda influencia morenista, se
declaró marxista – leninista. No obstante tuvo la influencia del pensamiento guevarista (o castrista),
incluso de aquellos aspectos del guevarismo que el mismo PRT – ERP consideró errado como por
ejemplo el “foquismo”.

498
Weisz, Eduardo. Op. citada, p. 18.
499
Pozzi, Pablo. Op. citada, p. 157.
500
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 209 -
Como ya hemos dicho, si bien el PRT rechazó la teoría del foco no se alejó lo suficiente de la
misma y terminó cayendo en sus consecuencias negativas.
El otro factor que contribuyó al militarismo fue un análisis equivocado sobre la situación del país
del que ya hemos hablado. Santucho creía que el pueblo argentino ya había iniciado un proceso
de guerra revolucionaria501 en 1969, confundiendo la oposición al gobierno militar con los
preparativos para las acciones armadas. Y en las resoluciones del Vº Congreso se afirmó:

…. la guerra civil revolucionaria ha comenzado en nuestro país…

Finalmente el militarismo se vio reforzado por la sobrevaloración de los propios combatientes y la


subestimación de las FFAA que justificaba el inicio de la guerra revolucionaria sin que estuvieran
dadas las condiciones subjetivas.
La sobrevaloración de los propios combatientes está basada en la idea de que el proletariado
siempre pondrá mayor empeño porque lucha para liberarse de la opresión mientras que la burguesía
lo hace sólo para mantener sus privilegios. Además, el fin de la lucha proletaria es la construcción
de un mundo justo e igualitario y de un nuevo hombre que se desarrollará sin las ataduras de la
opresión. En este sentido el marxismo actúa como una especie de religión en una lucha del bien
contra el mal.
Claude Delmas, en su obra sobre la guerra revolucionaria dice:

En el combate los soldados – revolucionarios, es decir los soldados militantes, se comportan como
si lucharan por una religión. Hay en esto otra paradoja. En efecto, n o existe ninguna religión que
obligue a matar o a mentir, qu e no prediq ue el r espeto del prójimo en su persona, su s
pensamientos, sus bien es. Pe ro tam poco existe religión q ue no teng a p retensiones de Verdad
absoluta y de universalidad y tod as, e n consecuencia s e con vierten en r eligiones combativas,
residiendo el objeto de su lucha en la adhesión de los espíritus y los corazones a u n conjunto de
afirmaciones y negaciones igualmente dogmáticas.502

Paralelamente el PRT – ERP no reconocía la capacidad militar de las FFAA argentinas porque las
veía como representantes de los intereses de la burguesía. No reparaba que los hombres de esas
fuerzas podían tener otras motivaciones que nada tenían que ver con los intereses de clase.

501
Santucho Mario. Op. citada, p. 33.
502
Delmas Claude. Op. citada, p. 25

- 210 -
No fueron pocos los militares que veían el accionar de las organizaciones armadas, como el ERP,
como una agresión externa a la nación, teniendo en cuenta la presencia de extranjeros en sus filas, el
apoyo de Cuba, y el carácter internacionalista de su ideología. 503 Y también que la lucha tenía un
trasfondo religioso porque a la religión, en este caso la cristiana, el marxismo la consideraba el opio
de los pueblos oponiéndole, de algún modo, otra religión que pregonaba el absoluto de las
condiciones materiales de vida y un paraíso sin Dios en la tierra.
En el PRT - ERP, además de la supuesta superioridad moral del proletariado sobre la burguesía,
existían otros componentes para creer en el triunfo cuando la lucha estaba planteada entre
vanguardias. Se creía que las masas serían captadas y apoyarían la guerrilla más temprano que
tarde. También que en la medida en que la guerra se desarrollara en pequeñas acciones sorpresivas
la ventaja sería de los guerrilleros.
La sobrevaloración de los combatientes revolucionarios se demuestra, por ejemplo, en muchos
artículos de la revista Estrella Roja que editaba el ERP.
En cuanto a la subestimación de las Fuerzas Armadas existen variados ejemplos desde el Che
Guevara hasta Santucho.
El Che Guevara pensaba que las Fuerzas Armadas Argentinas, al igual que las de Batista eran
mercenarias. Son todos mercenarios, contestó ante una objeción que se le hiciera en 1960, en una
reunión con escritores, sindicalistas y profesores universitarios argentinos en La Habana.504
En octubre de 1971, Estrella Roja Nº 7, con intenciones propagandísticas pero también con cierto
grado de convicción, hacía un llamado a los militares a abandonar las filas y unirse al ERP, algo
que no se logró. 505
Gorriarán Merlo, uno de los principales cuadros del PRT-ERP en la obra de Blixen, afirma: Los
militares argentinos tampoco vencieron militarmente a nadie,….506
Por su lado, Santucho creía que entre las Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales, sólo las
unidades de elite del ejército y la infantería de marina tenían capacidad combativa. Si esas
unidades eran derrotadas, decía, se quiebra el espinazo y el ejército se derrumba. 507
A fines de 1973, cuando un ex integrante del Ejército Guerrillero del Pueblo 508 le dijo a Santucho
que creía que perderían, éste último le contestó que cada combatiente revolucionario valía por 10

503
Sobre la actuación del Ejército Argentino en la lucha contra el ERP ver Anexo 1 Entrevistas.
504
Massot Vicente. El cielo por asalto, p. 55.
505
Mattini dice que el PRT –ERP no logró reclutamientos sustanciales entre suboficiales y mucho menos entre oficiales.
(Op. citada, p, 267).
506
Blixen Samuel. Op. citada, p. 288.
507
Mattini Luis. Op. citada, p. 272, nota al pie.

- 211 -
de las fuerzas represivas, agregando: vos no entendés que esto se cae, es cuestión de soplarlo y se
cae.509
Por su parte Luis Mattini, en la entrevista que concedió dijo:

Se consideraba que no e staban preparadas (Las FFAA) para e nfrentar a la guerrilla porq ue
estaban educadas en otras hipótesis de conflicto (guerras convencionales) Por eso se consideraba
importante ganar tiem pos y e spacios porqu e estábamos seguros que los EE. UU le s daría n
entrenamiento especial contra guerrilla.
Caímos en la trampa cubana de creer que todo lo genial (incluso la represión) viene de USA
Y hoy queda claro que la llamada “Escuela francesa” basada en la experiencia de Argelia , fue la
clave.
Creo que la subestimación a las FFAA fue el rasgo de mayor soberbia del PRT y quizás la causa
principal de la derrota. Santucho especialmente subestimaba a la alta oficialidad de las FFAA, ese
era su punto más débil. Motivo de más de una discusión interna.
Santucho estaba convencido que las FFAA argent inas no podrían y que la inte rvención
norteamericana en forma directa, o sea con tropas , seria inevitable y eso despertaría la conciencia
nacional y se tra nsformaría en guerra del pueblo. En eso había m ucha influ encia vietnamita.
(tomada por nosotros, no dada por ellos , claro esta)
La tozudez de Santucho era tal en ese aspecto que no escuchó los sabios consejos del Mayor Jesús
Sánchez de Bolivia, que le discutió mucho sobre la capacidad de los oficiales argentinos
Que por favor no los subestimara ni política ni militarmente….
Yo creo íntimamente que Santucho pensaba que si él reconocía capacidad a los oficiales argentinos
eso obraría como deb ilitamiento de nuestra moral de combate. Es difícil decirlo, le estoy diciendo
desde un sentimiento muy intimo, pero doy esta explicación psicológica porque no tengo otra. 510

En 1975, cuando se inició la Operación Independencia contra la guerrilla rural en Tucumán, el


ejército tenía como tarea prioritaria aislar a la guerrilla de la población, razón por la cual

508
El EGP de Masetti que fracasó en el norte del país.
509
Ávalos Daniel. La guerrilla del Che y Masetti en Salta. Córdoba, Ediciones Política y Cultura, 2005, p.217.
510
En el reportaje que el Canal Encuentro le hace a Luis Mattini en julio de 2013, éste afirma que la Escuela francesa o
doctrina francesa, aplicada por las FFAA argentinas, consistía en aislar la guerrilla de la población, quitarle el apoyo
logístico, restarles simpatizantes, realizar tareas de acción cívica de ayuda a la comunidad y finalmente realizar las
operaciones militares pertinentes. Y da como ejemplo lo sucedido en Tucumán.

- 212 -
incursionaba en el monte pero todavía no instalaba sus bases allí porque su trabajo prioritario
estaba en las poblaciones próximas.
Ante este hecho Santucho pensaba que el ejército no se animaba a entrar en el monte.511 Los
hechos demostraron lo contrario y tiraron por tierra la propaganda que Estrella Roja hacía
poniendo en tela de juicio la capacidad de combate de oficiales, suboficiales y soldados.512
El general Omar Parada, ex jefe del Regimiento de Infantería de Monte 28 de Tartagal que
participó de la Operación Independencia, cuando se le preguntó sobre el comportamiento de sus
soldados, dijo:

El c omportamiento era sobresaliente tan to en del descanso como en el c ombate. Desplegaban


todos sus conocimientos, su iniciativa e inventiva. Eran arriesgados, a veces temerarios. Se los veía
más contentos e n las sali das en busca de l e nemigo (eran i ncansables), que e n el vi vac.
Esas cualid ades alcanzaban tam bién a los infractores y desertores, algunos presentados
voluntariamente al cono cer la situa ción co n la subversión.
Los desertores e infra ctores eran aproximadamente 27/29 y sus edad es iban desde los 23 a los 27
años. Todos ell os fueron agru pados en una sección cu yo Jefe era el subteniente O riozabala que
pertenecía a la compañía del Tte. 1ro Gonzalo Palacios.513

A su vez el general Gonzalo Palacios, Teniente 1º durante las operaciones contra la guerrilla en
Tucumán, cuando se le preguntó sobre el nivel social de los soldados del regimiento y su
desempeño contestó:

Fui Jefe de un Equ ipo de Comba te duran te el Operativo Independ encia en la Provin cia de
Tucumán.
El nivel social de los soldados era de clase media baja a baja, con un bajo nivel cultural pero gente
muy hábil para desenvolverse en el monte dado que la mayoría eran de las provincias del norte y se
habían cria do en un ambiente geográfico p arecido al l ugar donde se d esarrollaban la s
operaciones. Com o todos los homb res de la zona e ran muy respetuosos de las jerarqu ías y muy
leales, acostumbrados a sufrir privaciones y a no quejarse. Debe destacarse que la subunidad, que

511
Afirmaciones de Santucho a Luis Mattini en Tucumán en 1975.
512
FAMUS. Op. citada, cap. 4.
513
Anexo 1. Entrevistas. General ( R ) Omar Parada.

- 213 -
era núcleo del equipo d e combate y de la cual yo e ra Jefe (Ca C),514 no recuerdo que haya tenido
desertores 515 ni gente que buscara excusas para no ir a Tucumán pese a que después de la muerte
del Subteniente Berdina y del Soldado Ismael Maldonado muchos en el regim iento comprendieron
los riesgos que existían en la zona de operaciones. Las despedidas en la estación de Tartagal, cada
vez que no s íbamos, cambiaron el tono festivo que tuvieron al comienzo. La posibilidad de entrar
en combate eran ciertas.
En los enfrentamientos que tuvimos se comportaron en forma brillante, no tengo conocimiento que
alguno haya “ arrugado”, no voy a dec ir que n o ha yan tenido miedo, todos lo tuvim os en alguna
oportunidad ante el peligro y mas cuando sonaban los disparos en el monte y no se sabia de donde
venían, pero seguían a sus j efes y cumplían las orden es si n ning ún pro blema. Sin mied o a
equivocarme creo que fueron los mejores soldados que tuve. En el monte eran unos leones y guardo
de todos ellos el mejor de los recuerdos.516

Años antes de que se creara el ERP, el ejército ya se preparaba para una guerra de guerrillas. Los
cadetes del arma de infantería del Colegio Militar, recibían ese tipo de instrucción, incluso en los
lugares donde se pudieran dar ese tipo de conflicto, como por ejemplo Tartagal o Campo Durán,
cerca de la frontera boliviana.517

Las consecuencias de la “desviación militarista” fueron muy negativas tanto en el aspecto militar
como en el político. Como se puede ver en el anexo 5 (Acciones armadas del ERP) , las mismas
disminuyeron sustancialmente en 1972 , y provocaron muchas bajas a la organización.
Cuando Santucho regresó de Cuba, luego de la fuga del penal de Rawson, en noviembre de 1972, el
partido se encontraba muy desorganizado, con más de doscientos miembros encarcelados, con
escasos recursos materiales y sobre todo sin dirección y sin una línea política.518 En cuanto al
armamento, salvo el de la Regional Córdoba, prácticamente estaba todo perdido.519
María Seoane da estos datos de bajas: 1 desaparecido, 30 muertos, 203 prisioneros y la mayoría de
la dirección fuera de combate.520 Las bajas son excesivas si se tiene en cuenta los efectivos con que

514
Una Compañía, en este caso la “C”, era el núcleo de un Equipo de Combate, un agrupamiento que se formaba en
función de una misión específica. Los efectivos oscilaban entre los 100 hombres.
515
Los desertores e infractores con los que se formó una sección eran anteriores a la Operación Independencia. No hubo
desertores durante esa operación.
516
Anexo 1. Entrevistas. General ( R ) Gonzalo Palacios.
517
Experiencia personal del autor del presente trabajo.
518
Mattini Luis. Op. citada, p. 163.
519
Mattini Luis. Op. citada, p. 165.
520
Seoane María. Op. citada, pp. 148-149 y 189.

- 214 -
disponía el PRT – ERP en ese momento. No tenemos datos sobre los efectivos al comienzo de la
“desviación militarista”. Hay datos anteriores y posteriores que son imprecisos sobre todo por la
división que se ha hecho entre combatientes y militantes o entre militantes (incluyendo a los
combatientes) y aspirantes, siendo la evaluación de estos últimos muy subjetiva. Pozzi dice que
entre 1968 y 1969 la organización tenía entre 200 y 400 militantes. Esta cifra se aproxima a la que
da Caggiola en El trotskismo en la Argentina: 350 en 1970. Hay datos sobre el periodo posterior a
1973 cuando el reclutamiento se acrecentó. FAMUS calcula que en 1974 la organización tenía entre
350 y 500 combatientes y 3000 militantes.521 En la división que hace FAMUS el término militante
engloba también a los simpatizantes. María Seoane habla de 600 militantes y 1000 más en
formación.522 Finalmente Pozzi calcula que en 1974 el PRT – ERP tenía unos 3000 miembros
incluyendo los aspirantes.523
Pero el aspecto más negativo del militarismo fue que la actividad estrictamente política quedó
relegada a un segundo plano. Pablo Pozzi dice al respecto:

A mediados de 1971 esta ac tividad había degenerado en un énfasis ca si exclusivo en la lucha


armada en desmedro del trabajo de masas con lo qu e la organización se hizo conocida pero no
acumuló fuerza ni se d esarrolló políticamente, si bien atra jo nuevos militantes. Durante más d e
un año es ta “des viación militaris ta”, c omo la d enominó el prop io par tido, d eterminó qu e la
mayoría de sus milit antes y cuadros se dedicaran a l a a ctividad armada y no a los f rentes d e
masas.524

El trabajo de captación de las masas quedó supeditado, en gran medida a la “propaganda armada”,
esto es buscar atraer simpatizantes por los éxitos en ese tipo de acciones frente a un gobierno que
después del “cordobazo” estaba seriamente cuestionado por la ciudadanía. Pero la llamada
propaganda armada, como los hechos demostraron, era un arma de doble filo.
Independientemente de las críticas que se le pudieran hacer al gobierno militar, determinadas
acciones no concitaban adhesión o peor aún podían merecer un repudio generalizado si las
mismas provocaban temor o la muerte de alguna persona. El PRT no lo veía de esa manera,
ciertamente. Para el PRT –ERP la muerte del dirigente de la FIAT Oberdan Sallustro, por
ejemplo, era la de un explotador, la de un policía que se resistía a que le roben el arma, un

521
FAMUS. Op. citada, pp. 72-73.
522
Seoane María. Op. citada, p. 248.
523
Pozzi Pablo. Op. citada, p. 80.
524
Pozzi, Pablo. Op. citada, p. 23.

- 215 -
accidente; el dirigente gremial que era amedrentado con una bomba, era un burócrata sindical o
un traidor de la clase obrera, etc. Pero la opinión pública, en general, no tenía la misma
percepción y siempre era proclive a rechazar cualquier acto de violencia.525
El beneficio que tuvo el militarismo fue que la organización se posicionó como la fuerza guerrillera
más importante de América y eso pudo influir para alentar a eventuales simpatizantes que querían
incorporarse a la organización. Como contrapartida produjo muchas bajas propias y no facilitó la
vinculación con las masas.526

b. Conclusiones sobre el militarismo.

El militarismo de la organización es anterior y posterior a la llamada “desviación militarista”. La


prioridad que se le dio a las acciones armadas por sobre el trabajo de masas subyace en la teoría del
castrismo o guevarismo. El PRT tomó esa doctrina teniendo en cuenta que su aplicación, en el caso
particular de la Argentina, merecía algunos ajustes. También discutió internamente el fracaso de
Guevara en Bolivia. No obstante, en el análisis de la Revolución Cubana y de la derrota en Bolivia
privó el entusiasmo revolucionario y las consideraciones épicas y éticas por sobre el razonamiento
objetivo. El resultado fue una mayor inclinación por la lucha armada que por el trabajo de masas, el
trabajo cotidiano y gris al que se refería Lenin.
Después de la “desviación”, el partido la reconoció y supuestamente se dispuso a corregirla, pero
frente a las elecciones que se avecinaban respondió militarmente. El ataque a una unidad militar en
febrero de 1973 no cambió el rumbo político del país. Y solo se explica por la intención del partido
de producir una escalada durante el próximo gobierno constitucional.527

5. El PRT en la búsqueda de las condiciones subjetivas.

a. introducción.

525
Los asesinatos de Oberdan Sallustro y del comandante del IIº Cuerpo de Ejército, ocurridos el mismo día, fueron
repudiados por las organizaciones sindicales y los partidos políticos. La CGT emitió un comunicado firmado por José
Ignacio Rucci y Hugo Barrionuevo que decía: “Argentinos, la patria nos convoca en esta hora difícil y seamos dignos
de ella que nunca esgrimió el asesinato como instrumento de liberación...” ( Anzorena, Oscar. Op. citada, pp. 171-172).
526
Dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Historia del PRT. 25 años en la vida política argentina.
Buenos Aires, 19 de julio, 1990, p. 26.
527
Las armas que el ERP capturó en febrero de 1973 se destinaron al frente rural que se abrió en la provincia de
Tucumán en 1974, bajo la presidencia de Perón.

- 216 -
La actividad política del PRT, tendiente a obtener apoyos para desarrollar la guerra revolucionaria
fue insuficiente.
En el IVº Congreso, a principios de 1968, se había sostenido que la lucha armada podía comenzar
sin que estuvieran dadas las condiciones subjetivas para la revolución, o sea sin la organización y la
conducción de las grandes masas proletarias. El trabajo de dotar de conciencia a las masas, hacerles
comprender que debían luchar por la conquista del poder y subordinarlas a la dirección del partido,
se entendía que se podía realizar durante el transcurso de la guerra revolucionaria y no antes. Era sí
necesario que ese trabajo estuviera concluido antes de la insurrección o momento en que se
produciría el asalto final al poder.
El partido apuntaló ese argumento afirmando que se iría de lo pequeño a lo grande, dando a
entender que, de menor a mayor, se intercalarían las acciones armadas con el trabajo de captación
de las masas. Hasta aquí el argumento parecía correcto, más si se tenía en cuenta, como ya dijimos,
que en el proceso de la revolución rusa, por ejemplo, hubo acciones violentas mucho antes que se
tomara el poder. También resultaba correcto si se respetaba el postulado básico de Clausewitz de
que la guerra era la continuación de la política por otros medios, que en ese caso significaba que al
intercalar las acciones armadas y el trabajo de captación de las masas, este último siempre sería
prioritario.
Un pensamiento muy autorizado, basado en el postulado de Clausewitz pero aplicado a la guerra
revolucionaria, es el de Neuberg, cuya obra La insurrecci ón arm ada no fue ajena a los
revolucionarios del siglo XX. Veamos:

No son las a cciones militares de una vanguardia armada las que pueden y deben suscitar la lu cha
activa de las masas por el poder, es el poderoso impulso revolucionario de las masas trabajadora s
el que debe provocar las acciones militares de los destacamentos de vanguardia.528

Neuberg no fue un autor desconocido para el PRT y su opinión no carece de valor como veremos a
continuación. En realidad Neuberg es solo un seudónimo que encubre nada menos que al Ejército
Rojo de la Unión Soviética que en 1928 coordinó un trabajo realizado por diferentes autores entre
los que se encontraban generales de esa fuerza y revolucionarios de distintas nacionalidades, Ho
Chi Minh entre ellos. La obra recogió experiencias insurreccionales de lugares tan distintos como
Hamburgo, Alemania (1923); Reval (hoy Tallin), Estonia(1924) o Cantón (1927) y Shangai (1926

528
Neuberg A. La insurrección armada. Buenos Aires, La Rosa Blindada, 1972, p. 93.

- 217 -
y 1927) en China. Se utilizó un seudónimo para evitar las protestas internacionales que le pudieran
hacer a la URSS ya que la obra estaba destinada a los revolucionarios de distintas latitudes. Como el
primer destinatario fue Alemania, donde se hizo la primera edición, se eligió un nombre de autor de
ese país. 529
El PRT no respetó esa máxima tan autorizada o mejor dicho creyó respetarla siempre, salvo durante
un periodo que se denominó “desviación militarista”.

b. Deficiencia en el trabajo de masas.

Tanto la dirección del PRT como algunos autores que han abordado el tema, reconocen,
independientemente de los avances, cierta insuficiencia en el trabajo de captación de las masas.

El partido, en el Vº Congreso, en julio de 1970, (Resolución sobre el trabajo dentro del movimiento
de masas y sindical) reconocía:

….su escasa influen cia en el pro letariado, el retraso d e la c lase obrer a del conjunto del país en
relación a los sectores avanzados, y los poderosos resabios sindicalistas y nacionalistas que aún
subsisten dentro de los sectores más avanzados.530

Los términos “sectores atrasados” o “avanzados” de la clase obrera están referidos al menor o
mayor nivel de conciencia. Y por resabios sindicalistas y nacionalistas se entiende,
fundamentalmente, al peronismo.
Tres meses después, en octubre de 1970, el Comité Central del partido, refiriéndose a la guerra
revolucionaria, cuyo inicio había declarado, reconocía que la lucha se estaba desarrollando entre
vanguardias. 531
Ya nos hemos referido a este tema y la desventaja que significa para una fuerza revolucionaria
entrar en una lucha armada entre vanguardias o sea con las masas como meras espectadoras.
El PRT, no obstante, creyó que las masas pronto se involucrarían y lo harían a favor de los
revolucionarios. Esa percepción se desprende de la forma en que Santucho evaluó los

529
Neuberg A. Op. citada, pp. 7-22.
530
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, 78.
531
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 135-136.

- 218 -
acontecimientos nacionales a partir de 1969. Él entendió que el proletariado y el pueblo habían
iniciado un proceso de guerra revolucionaria. 532
Pero, independientemente de esa percepción, existía un déficit en el trabajo de captación de las
masas que persistió hasta la finalización del gobierno militar y luego también. Nos referimos al
déficit en relación a las exigencias que planteaba la lucha armada. Mario Roberto Santucho, en
1974, en Poder burgués y poder revolucionario decía:

…contamos f inalmente con un aguerrido partido rev olucionario qu e crece y se consolid a


diariamente, aunque a ún está limitado por distintos d éficit, fundamentalmente su debilid ad
numérica y su vinculación con las masas proletarias y trabajadoras en general.533 (……)

Pero nuestro partido e ncuentra aún grandes dificultades para cumplimentar eficazmente su misión
revolucionaria. Ell o se debe pr incipalmente a insuf iciencias en la penet ración o rgánica en el
proletariado f abril, d ébil com posición social que alcanza sólo un 30 % d e ob reros fabriles,
insuficiente habilidad profesional en la ejecu ción de las tareas revolucionarias y limitado núm ero
de miembros organizados.534

Esto fue escrito luego de operaciones militares como el ataque al Comando de Sanidad del Ejército
en setiembre de 1973 lo que demuestra que las acciones militares tuvieron preeminencia. Es cierto
que algunas páginas antes el autor parece contradecirse:

Contamos con un poderoso y combativo m ovimiento d e masas vertebrado por el proletariado


industrial, extendido en todo el país, con experiencia de lucha.535

Otros autores coinciden en las limitaciones que el PRT tuvo a la hora de vincularse con las masas.
Pozzi dice que existió una escasa comprensión sobre el trabajo de masas sobre todo en la búsqueda
de combinarlo con el reclutamiento militar.536 Y luego, que la inserción en las masas nunca fue
profunda.537 Define el término inserción como la capacidad que tiene una organización para

532
Santucho, Mario Roberto. Op. citada, p. 33.
533
Santucho, Mario Roberto. Op. citada, p. 47
534
Santucho, Mario Roberto. Op. citada, p. 59.
535
Santucho Mario Roberto. Op. citada, p. 46.
536
Pozzi, Pablo. Op. citada, p. 192.
537
Pozzi, Pablo. Op. citada, p. 236.

- 219 -
representar demandas populares, para desarrollarse entre las masas, ser referente y poder
orientarlas.

Mattini, en Hombres y mujeres del PRT –ERP, afirma que en los años posteriores al Vº Congreso el
partido creció tres veces y ese crecimiento evitó que el gobierno militar acabara con la
organización. Pero sin embargo, por su origen pequeño, el PRT tendría que haber crecido
geométricamente y no aritméticamente. Y que ese déficit se debió a que hubo voluntad d e masa s
pero no una correcta política de masas. La necesidad de un crecimiento geométrico se debía a las
exigencias que imponía la guerra revolucionaria. Y la diferencia entre voluntad de masas, o de ir a
las masas, y correcta política de masas estaba dada por la calidad de ese trabajo.

Julio Santucho en Los último s guevar istas compara a su hermano Mario Roberto con el “Vasco”
Bengochea, aquel miembro de Palabra Obrera que, en disidencia con Nahuel Moreno, quiso seguir
la senda del “foquismo” de Guevara y murió accidentalmente por una explosión en un departamento
de Buenos Aires. Julio dice que su hermano siempre consideró apresurado el camino del “Vasco”
porque éste no pretendía hacer un trabajo político previo, pero cometió el error de considerar que la
agitación y la propaganda lo eran sin darse cuenta que eran insuficientes.538

Efectivamente, si nos atenemos a los documentos del PRT, como por ejemplo al del Vº Congreso
(Resolución sobre el trabajo dentro del movimiento de masas y sindical) o al del Comité Central de
octubre de 1970, se comprueba que la agitación y la propaganda constituían la herramienta
fundamental para h acer avanza r al proletariado y al pueblo hacia la necesidad de la guerr a
revolucionaria.539 No existía o no estaba muy arraigada la idea de un trabajo más profundo en la
captación de las masas que abarcara tareas más complejas como la construcción de redes sociales y
culturales, ámbitos de discusión, lugares de formación fuera del partido, etc.
Ese déficit, debido a un trabajo limitado casi exclusivamente a la agitación y a la propaganda, o
como dice Mattini, a una voluntad de masas pero no a una correcta p olítica d e m asas, derivó en
adhesiones que no estaban a la altura de las metas y sobre todo del camino de lucha armada que el
partido se había trazado.

538
Santucho, Julio. Op. citada, pp. 119-120.
539
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 78,79 y 136 a 140.

- 220 -
Michael Löwy540 en el prólogo que hace a la obra de Eduardo Weisz dice:

Evitando las tendencias denunciatorias o apologéticas que ocupan mucho espacio en la


historiografía del PRT, nuestro autor trata de analizar, pacientemente, los aciertos y las
equivocaciones de lo que fue una de las mas importantes organizaciones armadas de
América Latina. Entre las equivocaciones, la más evidente fue la ilusión de una
adhesión masiva del pueblo a la “ guerra revolucionaria ”;…541

Luis Mattini, al referirse a la reunión que Santucho tuvo en Córdoba con los presos liberados por el
gobierno de Cámpora, después del 25 de mayo de 1973, dice que éste reconoció que el partido no se
había consolidado en el seno de las masas y que la causas eran la falta de formación en la teoría
marxista confrontada con la práctica y una construcción del partido que no centró el eje en el
proletariado fabril.542
Luego, el mismo autor, se refiere al error que puede cometer una organización revolucionaria
cuando debe distinguir entre un eventual militante con la voluntad de empuñar un arma y un mero
simpatizante.

El PRT no comprendía que en el rango de las “más amplias masas”, una cosa era la sim patía y
hasta la esperanza en última instancia en la guerrilla y otra cosa la disposición de protagonizar la
“guerra popular”.543

Amilcar Santucho, otro hermano de Mario Roberto, luego de la muerte de éste, es el responsable de
la obra. Historia del PRT. En ella se afirma:

540
Michäel Löwy (São Paulo, Brasil, 1938) Sociólogo y filósofo marxista franco-brasileño. Director de investigación
emérito del Centre National de la Recherche Scientifique (Centro Nacional de Investigación Científica). Fue profesor en
la École des Hautes Études en Sciences Sociales (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales). Entre sus obras
figuran: El pensamiento del Che Guevara, (1971); La teoría de la Revolución en el joven Marx, (1971); La revolución
permanente en América Latina, (1972); Dialéctica y Revolución, (1975); Para una sociología de los intelectuales
revolucionarios. La evolución política de Lukacs 1909-1929, (1978), etc. (Diario digital liberdade. www.
diarioliberdade.org. y revista digital Herramienta. Debate y crítica marxista. www.herramienta.com.ar).
541
Michael Löwy. Prólogo a Weisz Eduardo. Op. citada, p. 3.
542
Mattini, Luis. Op. citada, p. 207.
543
Mattini, Luis. Op. citada, p. 240.

- 221 -
El PRT había creído interpretar al con junto del pu eblo, cuando en realidad organizaba e
interpretaba aspiraciones e intereses de sectores del mismo, los de más alto nivel de conciencia, de
compromiso con la revolución y espíritu de lucha y sacrificio.544

Por su parte, Alain Rouquié, tiene una visión más negativa al afirmar que la opinión pública no
tenía ninguna simpatía por los guerrilleros a pesar de la inquietud que sentía ante los métodos
ilegales que el ejército y la policía comenzaron a utilizar a partir de 1971.545
El déficit del PRT en la captación de las masas se debió fundamentalmente a una visión limitada de
lo que debía ser la actividad política que se volcó casi exclusivamente al trabajo de agitación y
propaganda, reservando pocos esfuerzos, comparativamente, para otros métodos que persiguieran el
mismo propósito.
La agitación y la propaganda se realizó, básicamente, a través de células que actuaron entre los
obreros, especialmente fabriles, buscando la creación de un sindicalismo revolucionario, y en menor
medida en el ámbito estudiantil. En ambos casos los resultados fueron magros, al menos si se lo
compara con las necesidades que planteaba la guerra revolucionaria tal como ésta se estaba
desarrollando. También se desarrolló la llamada “propaganda armada”; el robo de víveres y su
reparto en las villas de emergencia; las “pintadas” y “panfleteadas”; el izamiento de banderas y la
difusión de las revistas El Combatiente, Estrella Roja, y el diario El Mundo.
La “propaganda armada” era aquella que supuestamente se lograba con la acción militar. Si nos
guiamos por la revista Estrella Roja esto era así. Pero los hechos, a menudo, demostraban un
rechazo de la población a la violencia. En sus directivas, el PRT recomendaba que las acciones
fuesen “populares”.

Punto fundamental pa ra un corr ecto r endimiento po lítico en este plan (Plan militar) es s u
aprovechamiento propagandístico. Este consistirá en un pla neamiento y realización inteligente de
la propaganda en cada acción concreta y de la sigla y el programa del ejército. Tenemos que medir
políticamente cada acción, evitar cuidadosamente acciones dudosas , y elegir siempre aquellas más
nítidamente populares. 546

544
Dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 34.
545
Rouquié, Alain. Poder militar y sociedad política en la Argentina. Buenos Aires, EMECE, 1982, p. 152.
546
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, Primer Plan Operativo Militar, p. 138

- 222 -
Aquí existió una apreciación errada de la repercusión que podía tener una acción guerrillera. La
misma es popular cuando la guerra revolucionaria ha entrado en una etapa donde el gobierno está
seriamente desprestigiado y la guerrilla cuenta con el apoyo masivo de la población que avala la
violencia. Ese no era el caso del PRT que era muy pequeño como partido y recién creaba el embrión
de su ejército. Se estaba asociando el rechazo al gobierno militar a partir del “cordobazo”, con el
apoyo a la guerrilla, como si fueran sinónimos.
Muchas veces las acciones violentas del ERP provocaron el repudio de la población y de diversas
entidades.
La entrega de víveres en las villas de emergencia era bien recibida por sus habitantes pero eso no se
traducía necesariamente en reclutamiento.
El PRT, y en mayor medida, el ERP se hicieron rápidamente muy conocidos por esas acciones junto
con las “pintadas”, “panfleteadas” y el izamiento de su bandera. Pero ser conocido no significa
tener la adhesión de la población. Si así hubiera sido el PRT – ERP no habría estado al borde de su
extinción para fines de 1972, apenas dos años después de la creación de su elemento armado y en
vísperas de unas elecciones que terminarían por quitarle legitimidad a su accionar.
Con respecto a las revistas El Combatiente y Estrella Roja, tuvieron su mejor difusión durante el
gobierno de Cámpora, mayo a julio de 1973, que toleró al PRT – ERP. La primera de estas revistas
tenía una tirada de 21.000 ejemplares y la segunda de 54.000. No todas se vendían. Muchas (6.000
y 14.000 respectivamente) eran “volanteadas” más que entregadas en mano, con un criterio
político,547 por lo que no hay datos precisos sobre el nivel de aceptación. Luego del gobierno de
Cámpora, la distribución cayó abruptamente548 . Tampoco hay datos sobre la distribución durante el
periodo del gobierno militar 1966-1973 pero sabemos que fue inferior al lapso mayo – julio de 1973
(Gobierno de Cámpora).
En cuanto al diario El Mundo, su nombre, fue comprado por el PRT en 1973. Se publicó desde
agosto de ese año hasta marzo de 1974 (7 meses) cuando fue quemado en un atentado luego de que
el partido recibiera la suma de $14.000.000 de la petrolera ESSO por la liberación de Victor
Samuelson, uno de sus directivos.549

547
Pozzi, Pablo. Op. citada, pp. 187 y 188, nota al pie. Según Luis Mattini (Anexo 1 . Entrevistas) El Combatiente no
estaba dedicada al gran público.
548
Pozzi, Pablo. Op. citada, pp. 187-188.
549
Reportaje a Marcelo Maggio en ANRed (Agencia de Noticias Redacción). Agencia de Noticias digital del 3 de
diciembre de 2012.

- 223 -
Según Marcelo Maggio550 tuvo una tirada de 100.000 ejemplares, a la tarde, por lo que tenía que
competir con Crónica y La Razón que oscilaban entre los 200 y 500 mil ejemplares. El problema
más grave que tuvo el diario fue su financiamiento. Carecía prácticamente de auspiciantes y se
mantenía con el aporte de militantes y fundamentalmente con las recaudaciones ilegales del PRT.

Hemos dicho que el PRT tuvo una visión limitada de la política y de sus actividades inherentes.
Esa limitación estaba en el mismo Santucho que la entendía más como un conjunto de fuerzas
articuladas por un poder coercitivo cuyo principal exponente eran las FFAA; de allí su intención de
dirigir todo el esfuerzo a la derrota militar de las mismas.551

María Seoane agrega:

Santucho, el jefe, p ensaba el p oder como un m omento de asalto y no como un incómod o y


zigzageante proc eso de su matoria y pérdida de fu erzas e n torno de una pla taforma polít ica
sometida, continuamente, a un test de realidad.552

Ya hemos dicho que Mario Roberto Santucho en Poder b urgués y po der revo lucionario sostenía
que la burguesía argentina ejercía su poder a través de dos métodos: la república parlamentaria y el
bonapartismo militar. Se refería a la sucesión de gobiernos constitucionales y gobiernos militares de
facto. Y que durante el gobierno militar que asumió en 1966, especialmente después del
“cordobazo” el pueblo argentino empezó a convencerse que a la explotación había que oponer la
violencia popular. También creía que esa nueva actitud fue fecundada por la epopeya del Guevara.
553

Si, como decía Santucho, durante el gobierno militar, había comenzado a cundir entre los argentinos
el convencimiento de la necesidad de la violencia y de que la llama de la guerra popular estaba
ardiendo, entonces, gran parte de las condiciones subjetivas estaban ya dadas. La agitación y la
propaganda harían el resto.

550
Maggio, Marcelo. Diario El mundo: PRT-ERP: prensa masiva para una política de masas. Buenos Aires, Colección
Artillería del Pensamiento, 2012.
551
Seoane, María. Op. citada, p. 193.
552
Seoane, María, Op. citada, p. 188.
553
Santucho, Mario. Op. citada, p. 17.

- 224 -
Evidentemente, bajo esa percepción, gran parte del consenso para desarrollar la guerra
revolucionaria estaba dado o, en su defecto, como afirman algunos autores, Santucho no tenía una
comprensión profunda del consenso.
La idea del consenso como la condición más importante para conquistar el poder está bien
desarrollada en el marxista italiano Antonio Gramsci. En forma implícita, la idea del consenso o del
apoyo de las masas, también está en Lenin, salvo que para el ruso, aún con dicho apoyo, resta
todavía realizar un gran esfuerzo en el plano militar, en el plano de la violencia.
Para el marxista italiano la burguesía ejerce el poder a través de dos métodos: la hegemonía y la
dominación o, para emplear otros términos con la sociedad civil y con la sociedad política, siendo
más importante la hegemonía y la sociedad civil que la dominación y la sociedad política.
La hegemonía se logra con la difusión, hasta su aceptación social, de una forma de ver el mundo y
de una cultura, con sus respectivos valores, acordes con los interese de la clase dominante.
La sociedad civil es el conjunto de organismos privados que contribuyen a lograr la hegemonía
creando un determinado modo de pensar en el pueblo; pensamiento que se hace carne en él creando
un “sentido común”. El pueblo toma como propios, como algo que es natural y lógico, el
pensamiento que ha sido difundido por una intelectualidad al servicio de la burguesía.
La sociedad política, en cambio, es el conjunto de organismos que ejercen una función coercitiva y
de dominio directo en el campo jurídico, político y militar. La sociedad civil es sinónimo de
hegemonía y la sociedad política de dominio.
Para Gramsci es mucho más importante, en la construcción del poder, la sociedad civil y el ejercicio
de la hegemonía que la sociedad política con su dominio. De allí que la lucha para el derrocamiento
de la burguesía deba darse en el ámbito cultural, donde está el verdadero sostén del régimen.
Derrotadas y desacreditadas las pautas culturales de las burguesía, ésta perderá su poder porque el
aparato coercitivo solo, no podrá sostenerla.
La lucha por el consenso, la lucha para convencer al pueblo de que todos los valores en que se
asienta el poder burgués están equivocados, tiene mucha importancia en ambos teóricos de la
revolución, Lenin y Gramsci, pero es mucho mayor en este último.
Seguramente Santucho conocía a Gramsci; de lo contrario las ideas de éste no hubieran aparecido
en el folleto Moral y proletarización que el Partido difundió en 1972.
Daniel De Santis dice que ese folleto fue un verdadero best seller dentro de la organización o sea
que fue suficientemente difundido y aceptado.554 El folleto afirmaba que la idea de hegemonía de

554
De Santis, Daniel. Op. citada, p. 92, nota al pie.

- 225 -
Gramsci se entroncaba con la moral del hombre nuevo de Guevara y con la intención de Lenin de
ganar previamente el corazón y las mentes de la clase obrera y el pueblo.
La asociación de Gramsci con Guevara resulta por demás dificultosa. La teoría del foco de Guevara
presupone que las acciones guerrilleras atraerán al campesinado a la lucha revolucionaria. Se podrá
decir que, en última instancia, se busca el consenso. Pero es un consenso a posteriori de las acciones
armadas, circunstancia que no está en el pensamiento gramsciano. Además, la trayectoria del
revolucionario argentino, especialmente su fracaso en Bolivia, poco tiene que ver con la idea del
consenso.
En el caso de Lenin, la apreciación es acertada y se puede afirmar que, efectivamente, aunque sin el
mismo desarrollo de Gramsci, el revolucionario ruso entiende el valor de la hegemonía aunque no
emplee los mismos términos que el italiano.
Por esa razón, antes que decir que Santucho no entendió a Gramsci, es correcto afirmar que no tuvo
en cuenta, debidamente, el concepto de hegemonía que estaba implícito en Lenin y que era la teoría
que él y su partido, el PRT, sostenían.
Pedro Cázes Camarero 555 uno de los cuadros fundadores del PRT en 1965 decía en una entrevista:

Por supuesto no leía a Gramsci porque no le p reocupaba el tema del consenso. El planteaba con
mucha claridad la tendencia a una concepción espontaneísta de la evolución de la conciencia de la
gente, y que la d isputa del consenso se daría sobre la base del efecto demostrativo: por eso la
guerrilla, la acción. En ese sentido su pensamiento era más bien blanquista 556 que marxista.557

El término blanquista está referido a Louis Auguste Blanqui y el episodio de la Comuna de París,
en 1871, que suscitó la frase de Marx dispuestos a toma r el ciel o por asalto, considerada como
sinónimo de apresuramiento revolucionario, .
Si la apreciación de Cázes Camarero es correcta, especialmente cuando dice que para Santucho el
consenso se daría por el efecto demostrativo de la guerrilla y la acción, entonces estamos,
indirectamente, en presencia del “foquismo” de Guevara que el mismo PRT descartó, al menos en
las palabras.

555
Sobre Cázes Camarero ver PRT – ERP. Apuntes de un sueño armado. En revista Sudestada, enero, 2007.
556
Se refiere a Louis Auguste Blanqui y el episodio de la Comuna de París, en 1871, que suscitó la frase de Marx
dispuestos a tomar el cielo por asalto.
557
Seoane, María. Op. citada, p. 169.

- 226 -
Sobre el consenso también se expresa Julio Santucho:

El PRT no comprendió que ni nguna f orma de lucha arma da pue de prosperar sin una base de
consenso que la legitime políticamente y que el argumento de la legítima defensa tiene validez en el
plano ético pero no siempre en el plano político.558

Luis Mattini, que ha reconocido grandes cualidades en Santucho como su liderazgo indiscutible, su
trabajo incansable, la capacidad de convencer y sobre todo la de plasmar los pensamientos en
hechos concretos , señala, no obstante, un defecto en el jefe del PRT. Refiriéndose a unas minutas
que emitió a fines de 1972 para dirigir el trabajo en el ámbito sindical, dice:

Este Santu cho, el qu e trabajaba así, q ue orientaba hacia las m asas, que combatía el
ultraizquierdismo, y ha sta el espontaneismo, que podía incluir hasta el detalle en funcionamiento
de la célula, este era el Santucho que avanzaba y en ese sentido podía presentar la faz de intérprete
de los intereses h istóricos del so cialismo en A rgentina. P ero aún en esta sen cilla minuta, este
Santucho convive con el otro, el “ demócrata revolucionario”, con s us prejuicios políticos q ue le
llevan a no entender la política, ni siquiera a nivel de política sindical. Esta otra faz es la faz de un
PRT arrogante políticamente, que se creyó el dueño de la verdad absoluta, que subestimó política y
militarmente, táctica y estratégicamente al Partido Militar y que pagó su propia suficiencia con la
pérdida de la oportunidad histórica en 1973.559

Esas limitaciones se vieron reflejadas, por ejemplo, en la dificultad para establecer alianzas o en la
subordinación de la actividad de los espacios culturales a la acción armada.
La dificultad para establecer alianzas se originaba en un verdadero sectarismo o pureza
revolucionaria que desconfiaba del aporte de otras clases sociales que no fuera la clase obrera
incluyendo los miembros burgueses o pequeños burgueses que estaban en el partido, si previamente
no habían demostrado, fehacientemente, haber renegado a los prejuicios de su clase originaria, tal el
lenguaje empleado.
Un ejemplo de esa desconfianza se ve reflejada en el artículo Pequeña burguesía y proletarización
de la revista El Combatiente.

558
Santucho, Julio, Op. citada, p. 195.
559
Mattini, Luis, Op. citada, p. 144.

- 227 -
Los pequeños burgueses revolucionarios que se resi sten a proletarizarse cumplen un claro rol de
clase: el d e a gentes d e las clases enemigas en nuestra s filas, transmisores d e sus p resiones de
clase, de sus ideas y de sus características negativas.560

La “proletarización” consistía en que el miembro del partido proveniente de la pequeña burguesía,


como podía ser un estudiante universitario, era enviado a trabajar en las fábricas y a vivir en los
barrios obreros a fin de familiarizarse con sus realidades y puntos de vista. La experiencia reveló
que ese método no fue positivo en todos los casos ya que provocó el abandono de la organización
de algunos militantes. Hubo críticas internas, al respecto, basadas en la idea de que la
“proletarización” se podía haber obtenido con métodos más simples. No era estrictamente necesario
ir a trabajar a una fábrica para comprender la realidad y las inquietudes obreras.
Según Jorge Masetti (hijo):

(El folleto) Moral y proletarización era semejante a una Biblia que debería regir toda nuestra vida
íntima y pur ificarnos de todo lastre burgués. Llegaba incluso a indicarnos la m anera de educar a
nuestros hijos.561
En cuanto a la alianza con organizaciones o miembros de la burguesía que no pertenecieran al
partido existía el antecedente de la teoría de Lenin, más pragmática que la del PRT.
En principio, el revolucionario ruso no establecía un rechazo radical en esas circunstancias. No se
puede olvidar que él recordaba que los conocimientos sobre el marxismo que los obreros habían
aprendido provenían de una intelectualidad burguesa. Sí, ponía algunos reparos. Decía que las
clases no proletarias podían ser circunstanciales acompañantes en la lucha contra la autocracia rusa
en lo que el llamó la lucha democrática. Aliarse con la burguesía y la pequeña burguesía para
derrotar al zarismo. Esa alianza, proseguía, no significaba que el proletariado debiera renunciar a
sus aspiraciones socialistas que eran la toma del poder, la implantación de su dictadura y finalmente
la sociedad sin clases; triunfos que se lograrían a expensas de la burguesía, luego de la derrota de la
aristocracia.
También advertía que los pequeños burgueses que se ponían al lado de la clase proletaria lo hacían
sin renegar a sus aspiraciones de clase como por ejemplo con la aspiración a su pequeña propiedad
y con su antagonismo, en última instancia, a la clase proletaria. Pero, aún a sabiendas de esa

Pequeña burguesía y proletarización. En revista El Combatiente Nº 54 y 55, enero y febrero de 1971.


560

Masetti, Jorge. El furor y el delirio. Itinerario de un hijo de la revolución cubana, Barcelona, Tusquets, 1999, p.51.
561

Ver también Pozzi, Pablo. Op. citada, p. 35 y Mattini, Luis. Op. citada, pp. 339-340.

- 228 -
característica de la pequeña burguesía, no promovió una lucha contra la misma porque la
necesitaba. Lenin, en su pragmatismo, llegó a incorporar a especialistas del ejército del Zar al
ejército rojo durante la guerra civil o revolucionaria que se produjo después de la toma del poder;
guerra entre rojos y blancos.

Decía Lenin en 1919:

La clase obrera ha po dido crear este ejército, cuya mayoría no p rocede de sus filas, y utilizar los
servicios d e especi alistas animado s de sen timientos contrarios a el la, pura y simp lemente por
haber sabid o conducir detrás d e sí, converti r en amigos y ali ados suy os a la g ran masa d e
trabajadores vinculada con la pequeña economía, con el régimen de propiedad y que tiende, por lo
mismo, inevitab lemente, haci a la li bertad de comercio, es decir hacia el capitalismo, hacia el
retorno del poder del dinero.562

Y en 1920:

…; hay que aprovechar asimismo las menores posibilidades de lograr un aliado de masas, aunque
sea te mporal, v acilante, i nestable, poco segu ro, condicional. El qu e no com prende esto, no
comprende ni una pa labra de mar xismo n i d e sociali smo cien tífico, contemporáneo en g eneral.
(…..) “La acción política no se parece en nada a la avenida Nevski”(la acera limpia, ancha y lisa
de la calle principal de Petersburgo, absolutamente recta), decía ya N. G . Chernishevski, el gran
socialista ruso del período premarxista.563

Pero el PRT no demostró el mismo pragmatismo. Si bien Santucho propuso una lucha de clases
dentro del partido, cuyo objetivo no era otro que deshacerse del morenismo por la oposición que
éste hacía a la lucha armada,564 cuando el conflicto interno concluyó, el antagonismo de clase
perduró. Los miembros del partido que venían de la pequeña burguesía eran vistos con desconfianza
y el término “pequeñoburgués” o “pequebu”, pasó a ser un verdadero insulto.565

562
Lenin. VIII Conferencia de Rusia del PC. Obras Completas, Tomo XXX, Buenos Aires, Cartago, 1960, p. 174.
563
Lenin. La enfermedad infantil del” izquierdismo”. Obras Completas, Tomo XXXI, Buenos Aires, Cartago, 1960, pp.
66-67.
564
Entrevista a Luis Mattini.
565
Pozzi Pablo. Op. citada, pp. 144, 254-255.

- 229 -
Con las prevenciones hacia la pequeña burguesía se relaciona también cierto antiintelectualismo que
perjudicó las actividades tendientes a obtener apoyos a través de los espacios culturales.
Ese antiintelectualismo o desconfianza hacia los intelectuales provenía de las disputas internas con
el morenismo que tenía entre sus cuadros un porcentaje importante de ellos. También era una
reacción contra buena parte de la izquierda argentina que el PRT la consideraba incapaz de producir
hechos concretos, manteniéndose siempre en el plano de las discusiones estériles.566
La desconfianza en el intelectual, militarismo mediante, terminó por desactivar un emprendimiento
cultural llamado Frente Antiimperialista de Trabajadores de la Cultura. (FATRAC) que tuvo el
propósito de justificar la violencia revolucionaria a través del arte. Se creó en 1968 y su vínculo con
el PRT nunca fue debidamente reconocido lo que le permitió trabajar legalmente, con mayor
libertad de acción.
El sociólogo Daniel Hopen, apodado “el cubano” por la tonada que había adquirido en la isla
caribeña, fue su dirigente más reconocido. Hopen formaba parte del PRT –ERP. FATRAC estuvo
formado por artistas, escritores, psicólogos, músicos y científicos que se agruparon en células de
acuerdo a la extracción profesional.567
La primera aparición pública de la organización fue para repudiar la entrega de los premios
“Braque” que la embajada de Francia realizó en el Museo de Bellas Artes, en 1968. Aduciendo que
el gobierno había puesto una cláusula de censura en el evento y que la muestra era de “arte
burgués”, algunos miembros de FATRAC realizaron disturbios. En plena entrega de premios
arrojaron huevos podridos, bombitas de mal olor y panfletos con frases como "Resistamos
combativamente la penetración cultural imperialista en todas las formas en que se exprese".
El episodio fue criticado incluso por artistas de izquierda.568
El Combatiente dijo que fue "el primer grito de la liberación antiimperialista" en el ámbito cultural.
La organización se dedicó durante bastante tiempo a denunciar lo que consideraban el empleo de la
cultura al servicio del imperialismo, entroncando dicha denuncia con las que se hacían en repudio
de la guerra de Vietnam.
En octubre de 1971 FATRAC sacó un documento titulado Los trabajadore s de la cultura en el
proceso de guerra popular donde se refería al lugar que debían tener los intelectuales en el proceso
político en curso, que no era otro que el de la guerra revolucionaria.

566
Pozzi, Pablo. Op. citada, pp. 132-133. Por su parte Mattini afirma que en general el nivel intelectual no fue muy
elevado.
567
Longoni, Ana. El FATRAC. Frente cultural del PRT –ERP. En revista Lucha armada Nº 4, setiembre, octubre,
noviembre, 2005.
568
Longoni, Ana. Revista citada.

- 230 -
Desde nuestra concepción socialista-científica, ahora nuestro problema ce ntral es a nalizar
las formas de in corporar a los sectores culturales en que act uamos a ese pro ceso ya
iniciado, con la conciencia clara de que una guerra popular se lib ra en todos l os
terrenos. 569

FATRAC, podría haber mejorado su trabajo si no fuera porque el Comité Militar de la


Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, durante el proceso que se llamó de
“militarización”, ordenó que sus miembros debían empuñar las armas o “proletarizarse”.
Finalmente disolvió la organización.

Como consecuencia de la desaparición de Luis Pujals, en setiembre de 1971, la organización envió


varios cuadros desde Rosario y otras zonas, entre ellos a Osvaldo Debenedetti, “el Tordo”,570 para
la dirección del Comité Militar de Capital. Pocos meses después, a la vuelta de su viaje a Cuba,
Cacho Ventricci571 tomó la responsabilidad política de la regional.
Eduardo Weisz transcribe el siguiente relato de Ventricci:

Cuando volví me mand aron a Capital. El Tordo estaba al f rente de l a parte mi litar, l a p arte
política me la encajan a mí. Había mucha g ente afuera, muchas bajas, mucha gente presa, po r lo
tanto hu bo un bajón en la elaboración po lítica. Nosotro s en zona No rte y Capital queríamos
trabajar sobre los obreros industriale s. Los c ompañeros de Rosario querí an t rabajar sob re l os
sectores más marg inales. Cuando el Tordo, que tenía esa posición en R osario, vino a Capital -yo
estaba en Cuba- destrozaron la regional. Teníamos el FATRAC, que era impresionante como fuente
de difusión, de captación, de información, de apoyo logístico. Hacíamos las reuniones de dirección
en una sa la de ensa yos en SADAIC, 572 por un compañ ero que era director de orquesta. Le
destrozaron el traba jo. No ten ían exp eriencia política, el T ordo tampoco, era estudian te en

569
Longoni Ana. Revista citada.
570
Osvaldo De Benedetti. Miembro del Vº Congreso. Fundador del ERP. Participó en el secuestro de Stanley Sylvester
y del robo al Banco de Desarrollo. El gobierno militar (1966-1973) lo apresó después del asesinato de Oberdan
Sallustro. Fue amnistiado por Cámpora en 1973. Cayó preso nuevamente en 1975. En 1978 fue muerto en un intento de
fuga según las autoridades militares. Eduardo Anguita afirma que lo asesinaron. (Anguita, Eduardo. En memoria del
Tordo De Benedetti. En www.infonews.com del 3 de junio de 2014)
571
Cacho Ventricci. (1943- ) Presidente de la Juventud Peronista de Tres de Febrero, en el Gran Buenos
Aires y activista sindical. Se incorporó al PRT en 1967 participando como delegado en el IIIº Congreso. En el Vº
Congreso fue elegido como miembro del Comité Central, y luego del Buró Político. En septiembre de 1971,
fue enviado a Cuba como responsable de un grupo que realizó entrenamiento militar.
572
SADAIC: Sociedad Argentina de Autores y Compositores. Organización argentina sin fines de lucro que nuclea a los
autores y compositores de música en defensa de los derechos de autor.

- 231 -
Rosario. Quisieron aplicar un plan de proletarización forzado, los quisieron sacar a combatir a la
calle sin prepararlos políticamente. Robi (Mario Roberto Santucho) mismo se dio cuenta de eso,
perdíamos el apoyo que teníamos en varios sectores a partir de ti pos muy grossos. Cuando llegué
de Cuba m e instalé en lo de Dan iel Hopen y empezamos a reorganiza r todo el f rente, yo p lanteé
que había que mantenerlo, luchar para mejorarlo. Pero ya era tarde, igual se rescató bastante, el
frente siguió funcionando. Baxter estaba también en la dirección, el Indio Bonn et preso, el Flaco
Pujals ya no est aba. Estaba mu y golpeada la regional y vinieron estos compañeros a inst alarse a
Buenos Aires. Hay una a utocrítica posterior d el T ordo sob re com o in tentó m anejar Capita l. E l
tenía el crite rio d e q ue o peleaban , o trab ajaban en una fábri ca. Los compañeros se resistían y
estaba b ien. En Capit al había trab ajos pero la m ayoría lo transformaron en comandos militares.
Quedó muy desarticula do. Con la llegada d e estos compañeros quedó muy mal todo. Cuan do
empezamos a reestructurar FATRAC, e mpezamos una discusión. H abía muchos cuestionamiento s
de los compañeros.573

El sectarismo del partido viene del IVº Congreso cuando, al injertar el trotskismo, introduce el
rechazo a cualquier alianza con la burguesía y reafirma al proletariado como única fuerza motriz de
la revolución, incapaz de realizar cualquier convergencia de fuerzas que no sea la de arrastrar al
campesinado. Al rechazar o poner serios reparos a cualquier acuerdo con algún sector de la
burguesía (o pequeña burguesía), el PRT no hacía más que unificar a ésta con las fuerzas
contrarrevolucionarias.574
El PRT se empezó a alejar de la IVº Internacional trotskista en 1971 a la que había adherido por
motivos tácticos más que ideológicos. Rompió con ella, definitivamente, en 1973 575 pero llevó una
de sus características: el sectarismo.
La dificultad para establecer alianzas también se vio reflejada en otros episodios.
Después que en noviembre de 1970 los partidos Conservador Popular; Demócrata Progresista;
Socialista Argentino; Unión Cívica Radical y Justicialista (peronista) emitieron un documento
llamado “La Hora del Pueblo”, donde se exigían elecciones inmediatas, sin exclusiones y
respetando a las minorías, al año siguiente, se creó el “Encuentro Nacional de los Argentinos”
(ENA).

573
Relato de Cacho Ventricci en Weiz Eduardo, Op. citada, p. 132.
574
Sobre el sectarismo trotskista ver Santucho, Julio. Op. citada, p. 148.
575
Antes de la ruptura, los últimos miembros trotskistas que existían en el PRT se escindieron en un grupo llamado
Fracción Roja.

- 232 -
El ENA se formó a instancia del Partido Comunista acompañado por otras fuerzas de izquierda.
Al principio el PRT se sintió atraído por esa propuesta por considerarla democrática de avanzada
pero finalmente privó la inclinación por una opción más radical como fue el Frente Antiimperialista
por el Socialismo (FAS).

Al respecto Julio Santucho dice:

Este h echo revela la gr an inm adurez d el partido que por ese entonces, para co lmo de males, se
hallaba encandilado con el chiche nuevo de su guerra revolucionaria.576

El PRT no se iba a integrar en un frente donde estuviera el Partido Comunista (PC) al que describía
como reformista y no como revolucionario, agregando otros epítetos descalificadores.

Veamos la opinión del PRT sobre el PC:

El reformismo a su vez reniega en los hechos de la vía revolucionaria para la toma del pod er, no
tiene fe en la victoria de la revolución socialista, desconfía de la capacidad revolucionaria de las
masas, y b usca en consecuencia, avanzar en la obtención de ciertas mejoras por la llamada vía
pacífica, consiguiendo progresivamente qu e tal o cua l sector burgués que d enominan
“progresistas”, acepte conc esiones a las mas as, el efectivo ejercicio d e las libertades
democráticas, algunas mejoras en el nivel de vida del pu eblo, etc. Pero como enseña el marxismo
leninismo y la experiencia práctica, las libertades y las reivindicaciones hay que arrancárselas a la
burguesía con enérgicas luchas.
El Partido Comunista, que es la organización popular más atacada por la enfermedad reformista,
roído por ell a desde m uchos años atrás, fu e in consecuente y timorato en el p eríodo de la lucha
antidictatorial, y aunq ue no adoptó un a actitud ne gativa en los p rimeros meses del gob ierno
peronista, abriéndose a un acercamiento con las fuerzas revolucionarias, a partir del 12 de junio,
cayó en la capitulación total volca ndo todo su peso en ap oyo d el ala Gelbard 577
del gobierno y
dando la espalda simétricamente a las fuerzas r evolucionarias y a la lucha popular en general. El
pacifismo, el temor a la justa vi olencia revo lucionaria, la descon fianza en la poten cialidad y
capacidad de l a lu cha de masas, la capit ulación ante los l íderes bu rgueses, el cretinismo
576
Santucho, Julio. Op. citada, pp. 172-173.
577
José Ber Gelbard. Ministro de Economía del 3º gobierno peronista.

- 233 -
parlamentario, son las forma s de manifestación de la pern iciosa enfermedad del reform ismo que
caracteriza en general la actividad del Partido Comunista, y la política de su dirección.578

El Frente Antiimperialistas por el Socialismo (FAS) se creó a principios de 1973 con el objeto de
presentar una opción de izquierda revolucionaria en las elecciones de mayo de 1973. El frente
estaba formado por el PRT, el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), el Frente
Revolucionario Peronista, la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO), y desprendimientos
de las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL) y de Montoneros.
Con el FAS, el PRT se desprendía un poco de su sectarismo al atraer a algunas fuerzas de izquierda
y también a intelectuales como Silvio Frondizi579 y Marcos Kaplan,580 entre otros.581 Pero ese
esfuerzo no duró mucho.
La presentación en las elecciones presidenciales no se concretó.
Después de las elecciones el FAS realizó 4 Congresos pero acosado por el accionar represivo pasó a
la clandestinidad, suspendió su actividad política y se disolvió al año de su creación.
El FAS tuvo divergencias internas. Una de ellas fueron las acciones armadas del ERP como el
ataque al Comando de Sanidad del Ejército y especialmente el que se perpetró contra las unidades
militares de Azul en enero de 1974.
Un organismo creado por el partido y que contribuyó con el FAS fueron los Comité de Base (CB).
Se formaron antes del FAS, luego de que el gobierno militar lanzara la propuesta del Gran Acuerdo
Nacional (GAN) que abría la posibilidad de elecciones que finalmente se anunciaron en setiembre
de 1971. Los Comités de Base fueron organismos de superficie que incluía a personas que no
pertenecían al PRT y que no estaban dispuestas a participar de la lucha armada pero no la
desaprobaban o simpatizaban con ella. El aspecto positivo para el partido fue la ampliación de su

578
Santucho, Mario. Op. citada, p. 40.
579
Silvio Frondizi. Intelectual marxista, defensor de presos políticos y profesor universitario de filosofía, ciencias
económicas y ciencias sociales. Autor de obras sobre el análisis de la realidad argentina, la revolución cubana y
planteos sobre teorías políticas contemporáneas. Hermano de Arturo, presidente de la Nación, y de Risieri, rector de la
Universidad de Buenos Aires. Fue asesinado por la triple A en 1974. (Telam política. www.telam.com.ar/notas, del 27
de setiembre de 2014. Se cumplen 40 años del crimen de Silvio Frondizi a manos de la Triple A.)
580
Marcos Kaplan Efron (1927-2004) Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Analista político especialmente sobre
América Latina. Ejerció la docencia en Argentina, Chile, México y EEUU. Amigo de Silvio Frondizi quién fue su
mentor y compañero de activismo. Tuvo una formación marxista aunque rechazando el dogmatismo del marxismo –
leninismo y el autoritarismo stalinista.
Entre su obra se destacan: Orígenes de la política petrolera argentina (1907-1916) (1964), La integración argentina y
las grandes potencias (1965), Formación del estado nacional en América Latina (1969), Democratización, desarrollo
nacional e integración regional (1987), El narcotráfico latinoamericano y los derechos humanos (1993), etc. (Marcos
Kaplan. Un científico social. En Central de Noticias Diario Judío México, 21 de abril de 2014. Fuente: Becerra
Ramírez. http://diariojudio.com/comunidad-judia-mexico/marcos-kaplan-un-cientifico-social/16997/)
581
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 234 -
base social, la mayor libertad que daba su carácter legal y la posibilidad de dar una respuesta más
elaborada a la política del gobierno que apuntaba a aislar a la guerrilla a través de la participación
política de los partidos no revolucionarios.
Pero el PRT entró en una contradicción al diseñar los CB de manera de poder combinar la
movilización y la eventual participación electoral con el accionar armado.
En 1972 el PRT se refirió a las tareas de los CB de esta manera:

En cada barrio, en cada població n, es necesario organizar Comité s de Bases contra la far sa
electoral q ue con un programa de mocrático, antidictatorial y antiimperialista, cana lice la
inquietud política de las ma sas, organice al p ueblo para que haga oír su voz en esa emerg encia.
(…..)

Es necesario desarrollar dentro de los Comités de Base la educación práctica de las masas en la
violencia y en los métodos clandestinos, en forma progresiva desde los niveles inferiores; tratar de
introducir la autod efensa c olectiva, grup os de compañeros de barri o q ue se ocu pen
organizadamente de la vigilancia de ciertas personas y del movimiento general del barrio; explicar
a la gente la necesidad de cuidar la clandestin idad, de proteger a los luchadores antidictatoriales
en especial a los guerrilleros, …582

Pablo A. Pozzi en su trabajo “Por qué el ERP no dejará de combatir”. El PRT-ERP y la cu estión
de la democracia dice:

Es aquí donde se pueden ver con m ayor claridad las contradicciones e inexperiencia del PRT-ERP
en cuanto a la apertura electoral. ….. El organismo legal electoral tenía las tareas de un grupo de
autodefensa guerrillero. En síntesis, la política que se propuso desarrollar el PRT-ERP frente a las
elecciones fue sólo parcial y, sobre todo, militar; en la práctica casi no tuvo política. 583

Además del FAS, el PRT tuvo acercamientos con Montoneros que no fueron muy fructíferos (en el
periodo 1970-1973). Los primeros contactos serios se hicieron en la cárcel de Rawson, con Quieto,

582
Nuestra posición en la situación política actual. En revista El Combatiente Nº 70 del 30 de julio de 1972.
583
http://www.fcp.uncu.edu.ar/upload/El_PRT-ERP_y_la_cuestion_de_la_democracia.pdf.

- 235 -
Osatinsky y Vaca Narvaja.584 La fuga de esa cárcel, en agosto de 1972, se planeó en conjunto.
Luego, la llegada del peronismo distanció a ambas organizaciones hasta 1976 cuando se pretendió
crear un partido único pero la muerte de Santucho desbarató el intento.585 No obstante, durante todo
ese periodo de acercamientos y alejamientos, el PRT mantuvo hacia Montoneros su crítica de
carácter ideológico centrada en la “desviación burguesa” del populismo que le adjudicaba.
Veamos:

La lucha po r el pod er obrero y popular, por el socialismo y la liberación nacional, es inseparable


de la lucha contra el populismo y el reformismo, g raves enfermedades p olíticas e ideológicas
existentes en e l seno d el campo popular. El populismo es una conce pción d e origen burgués que
desconoce en los hechos la diversidad de la s clases sociales; unific a a la clase obrera, el
campesinado pobre y mediano, la pequeña burguesía y la burguesía nacional media y grande bajo
la denominación común del pu eblo. Al no diferenc iar con exactitud el rol y diversid ades de estas
diversas clases, tiende constantemente a relacionarse, con prioridad, con la burguesía nacional y a
alentar ilusorias esperanzas en sus líderes económicos, políticos y militares,…
La corri ente popular má s imp ortante gravemente infectada con la enfermeda d po pulista, es
Montoneros. Su heroica trayectoria de lucha antidictatorial se ha visto empañada por la confianza
en el p eronismo burgués y buroc rático, qu e ha causado gra ve daño al desarrollo de l as fu erzas
progresistas y revolucionarias en nuestra patria.586

Pero el rechazo o reserva del PRT a las alianzas o contactos no fue absoluto.
Hubo tratativas concretas con Poder Obrero, una organización pequeña pero sólida según la
apreciación de un cuadro del PRT –ERP. Y más aún con el Peronismo de Base (PB) que era
auténticamente peronista. Se la aceptó porque afirmaba que para que Perón regresara hacía falta una
revolución. Al parecer el PRT prefería ese tipo de organización, que expresaba sin tapujos su
peronismo y no aquella pseudo peronista infiltrada. Luis Mattini expresó:

Prefiero más a los peronistas que a los marxistas que peronizan.587

584
Roberto Quieto, Marcos Osatinsky y Fernando Vaca Narvaja. Importantes cuadros de Montoneros. Formaron parte
del grupo que logró fugarse de la cárcel de Rawson y escapar a Cuba en agosto de 1972.
585
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.
586
Santucho, Mario. Op. citada, p. 36.
587
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 236 -
También se establecieron contactos con todos los partidos considerados “populares” como el mismo
Partido Comunista, el Partido Socialista y el radicalismo, llegando a acuerdos concretos como los
relacionados con los militantes presos. Pero el militarismo del PRT-ERP afectó gravemente ese
trabajo.588
En cuanto al ámbito estudiantil, especialmente en el nivel universitario, los logros en el trabajo de
captación fueron muy escasos. Se pueden deducir las causas:

- Prioridad en el reclutamiento para el proletariado industrial y el campesinado pobre.


- Prevenciones en la incorporación de miembros de la burguesía y pequeña burguesía.
- Cierto “antiintelectualismo”.

Un ejemplo de las limitaciones en este ámbito está dado, a pesar de la aparente contradicción, por la
creación de la Juventud Guevarista. Se creó recién en 1973, algo tarde teniendo en cuenta el
desarrollo de la lucha armada. Estaba formada, básicamente, por estudiantes del nivel secundario y
no del universitario, y por otros jóvenes que no eran estudiantes.
Finalmente, en los documentos del PRT, no hay demasiadas alusiones a los trabajos en ese ámbito
que contrasta nítidamente con el realizado en el sindical.

c. El trabajo en el ámbito sindical.

El trabajo del PRT en el ámbito sindical, anterior a la asunción del gobierno peronista en mayo de
1973, fue insuficiente. El objetivo de alcanzar las condiciones subjetivas para la revolución exigían,
en ese ámbito, lograr que los obreros adquirieran conciencia de clase , esto es que pasaran de la
lucha sindical a la política. Ese trabajo se vio limitado después del Vº Congreso al considerar el
partido que el aspecto mas importante de la lucha política era la lucha armada. Recién en 1972,
Santucho, estando preso en Rawson, intentó rectificar el rumbo cuando ya estaban a las vistas las
elecciones y con ellas el retorno al orden constitucional que le quitaría legitimidad a las acciones
armadas de las organizaciones como el PRT –ERP.

Cuando el PRT todavía no se había fundado, y era una alianza entre el FRIP y el PO, dirigió el
sindicato del Ingenio San José, en la provincia de Tucumán. Fue, en cuanto a control directo y

588
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 237 -
exclusivo de un gremio, su logro más importante. Pero ese ingenio estaba adherido a la Federación
de los Trabajadores de la Industria Azucarera (FOTIA) dirigida por Atilio Santillán. Santillán
representaba a un peronismo combativo, pero que no derivaba ideológicamente hacia el socialismo
y seguía atado a la ortodoxia peronista. 589
Al año siguiente, en el mes de junio, el presidente Arturo Illia fue derrocado por un golpe militar.
El día en que el general Juan Carlos Onganía asumió, la Confederación General del Trabajo (CGT)
manifestó su apoyo enviando sus representantes al Salón Blanco de la Casa de Gobierno. En la
Confederación las dos líneas mayoritarias, la de José Alonso y la de Timoteo Vandor, aunque con
enfoques diferentes, eran peronistas. Pero ese apoyo no duró demasiado. La clausura de los canales
de representación política y sindical, la política de racionalización del gobierno, como por ejemplo
el cierre de los ingenios azucareros y el consiguiente desempleo, provocó una paulatina pero
sostenida oposición sindical. Algunos hitos reflejaron esa oposición. Uno de los primeros se
produjo en Tucumán, en enero de 1967, a raíz del cierre de once ingenios. En una manifestación
murió una mujer y la FOTIA fue a la huelga. Es aquí donde la Regional Tucumán del PRT propuso
a la conducción del partido el inicio de la lucha armada. Esa propuesta estaba basada más en la
indignación o en la desesperación que generó entre los trabajadores azucareros el cierre de los
ingenios que en el desarrollo de una conciencia de clase y una inclinación hacia el socialismo. Se
estaba confundiendo conciencia con combatividad y no se reparaba suficientemente que, salvo el
Ingenio San José, los obreros tucumanos apoyaban mayoritariamente al peronismo.590
El segundo hito se dio durante el Congreso Normalizador de la CGT a fines de marzo de 1968. Las
alas que respondían a Alonso y a Vandor se retiraron del congreso que eligió como nuevo
Secretario General a Raimundo Ongaro, dirigente del gremio de los gráficos. Con esa nueva
conducción la CGT se fracturó en dos: la liderada por Ongaro se llamó “de los argentinos” (CGTA).
La otra CGT “Azopardo” por el nombre de la calle donde estaba su sede.591
Ongaro y la mayoría de los dirigentes de esa CGT eran peronistas y se manifestaban decididamente
opositores al gobierno y a los gremialistas llamados “participacionistas”.
La CGTA era un frente heterogéneo de dirigentes. Había una fuerte presencia de sectores ligados a
la Iglesia, cuyo máximo representante era el propio Ongaro, unidos con parte de los llamados
“independientes” (radicales socialistas), con el Partido Comunista (PC) y con peronistas opuestos a

589
Gonzalez Ernesto (Coordinador), El trotskismo obrero e internacionalista en Argentina, Tomo 3:Palabra Obrera, el
PRT y la Revolución Cubana. Antídoto, Buenos Aires, 1999. Entrevista a Eduardo Rosenzvaig, p. 90
590
Pozzi, Pablo. Op. citada, pp. 96-97.
591
Licht Silvia. Agustín Tosco. 1930-1975. Sindicalismo clasista, socialismo y peronismo revolucionario. Buenos
Aires, Biblos, 2010, p. 100.

- 238 -
Vandor y Alonso. Era fuerte también en el interior del país, especialmente en Córdoba donde se
destacaba Agustín Tosco dirigente del gremio de Luz y Fuerza.592
La CGTA tuvo un rol protagónico durante 1969. Perón, desde el exilio, la aceptó pero luego
decidió la unificación de los gremios peronistas sobre la base de las “62 organizaciones”593 de
Vandor. La CGTA no acató la orden y algunos gremios como el de los telefónicos la
abandonaron.594 Sin el apoyo de Perón, con la deserción de algunos de sus gremios y con la
intervención del gobierno militar que después del asesinato de Vandor, en junio de 1969, detuvo a
Ongaro, la CGTA comenzó una lenta declinación.
Según el PRT, la CGTA estaba conformada por corrien tes combativas (y no reconocidas po r el
gobierno de O nganía), t enía in fluencia prin cipalmente en e l inte rior del país, sobre todo en
Tucumán, C órdoba y Rosario. Re cibió el apoyo activ o d e sectores polí ticos e intelectuales de la
pequeña burguesía progresista antiimperialista , muchos de ellos adscriptos al marxismo…”595

Según Luis Mattini, la relación con al CGTA era la siguiente:

Participábamos en ella (en la CGTA) mediante nuestros compañeros sindicalistas y organizan do


grupos de apoyo. Teníamos muchos sindicalistas.
Coincidíamos en la necesidad de superar la situa ción d e ese m omento: la disputa con la CG T
“burocrática” 596
y el pro yecto polí tico de “liberación na cional”597. Pe ro teníamos d iferencias
ideológicas con el peronismo de Ongaro.598

Manuel Justo Gaggero, que fue abogado de la CGTA y amigo de Ongaro, tiene una visión de esa
organización como más próxima al PRT al afirmar que si bien había diferencias con respecto a la
apreciación del rol de Perón, cree que Ongaro no estuvo en desacuerdo con la lucha armada.
Pero el hito más importante de oposición sindical al gobierno militar se produjo en mayo de 1969
durante el “cordobazo”. En Córdoba a los gremios se los podía dividir en tres grupos según sus
592
Gonzalez Ernesto (coordinador), Op. citada, p. 263.
593
Las “62 organizaciones” era un conjunto de gremios peronistas que nacieron en el Congreso Normalizador de 1957.
594
Anzorena Oscar. Op. citada, p. 46.
595
Dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 16.
596
La izquierda llamaba CGT “burocrática” a la peronista, a la que consideraba como colaboradora de las empresas.
Otros términos usados por la izquierda: “Sindicatos clasistas”, los que planteaban las luchas en un enfrentamiento de
clases sociales; “sindicatos antipatronales”, los que consideraban a los dirigentes empresariales como explotadores y
“sindicatos independientes del Estado”, los que daban sus luchas con independencia del Estado porque consideraban
que éste era un órgano de explotación de una clase por otra.
597
Nombre del proyecto político del peronismo.
598
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 239 -
tendencias políticas. Uno de ellos eran los peronistas “ortodoxos” donde se destacaban Elpidio
Torres del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA)599 y Alejo Simó
de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Podían tener diferencias con la CGT central y problemas
con sus bases que solían elegir delegados de izquierda, pero se mantenían leales a Perón. Otro grupo
era el de los “legalistas” cuya figura más importante era Atilio López de la Unión Tranviarios
Automotor (UTA). Los legalistas eran peronistas pero auspiciaban la unión con otros sectores
políticos y su consejo directivo estaba integrado por peronistas, comunistas, radicales e
independientes. Finalmente estaban los no peronistas o “independientes” cuya figura de mayor
prestigio era Agustín Tosco al frente del gremio de Luz y Fuerza.600 Tosco, dentro del ámbito
sindical, era el centro de atención de la militancia revolucionaria que buscaban su alianza.601 El
PRT mantuvo una buena relación con él pero no consiguió todo lo que deseaba. Tosco era marxista
pero no excluía a otros sectores ideológicos, incluyendo el peronismo, con los que creía había que
formar un frente de lucha. No miraba con simpatía a Perón pero entendía que ese movimiento no
podía dejarse de lado en una construcción hacia el socialismo.602
En agosto de 1972, mientras estaba preso en la cárcel de Rawson, Santucho le propuso participar de
la fuga que se estaba por dar. Tosco rechazó la oferta argumentando que a él lo liberarían las luchas
populares.603 Meses después, cuando Santucho regresó de Cuba le propuso ser candidato a
presidente por un frente socialista pero ese ofrecimiento también fue rechazado. Tosco contestó que
no era posible enfrentarse al peronismo en ese momento y que su puesto estaba al frente del
movimiento obrero ante las luchas que vendrían.604 Cuando llegaron las elecciones, Tosco apoyó
para la gobernación de Córdoba la fórmula peronista Obregón Cano – Atilio López. La consideraba
una línea combativa que difería de la fórmula del mismo partido a nivel nacional por la presencia en
ella de Solano Lima.605
En cuanto a su posición con respecto a la lucha armada, la misma está reflejada en la carta que le
escribió a su pareja desde la cárcel de Devoto el 13 de agosto de 1971.

599
En 1972 SMATA pasará a ser dirigida por René Salamanca que respondía al Partido Comunista Revolucionario
(PCR).
600
Sobre las tendencias del gremialismo cordobés ver Licht Silvia. Op. citada, p. 109.
601
Anguita Eduardo, Caparrós Martín. Op. citada, p 430.
602
Licht Silvia. Op. citada, p. 162.
603
Anguita Eduardo, Caparrós Martín. Op. citada, p. 570.
604
Seoane María. Op. citada, p. 192.
605
Blixen Samuel. Op. citada, Entrevista a Tosco y Rucci en el programa de TV Las dos campanas del 11 y 13 de
febrero de 1973, p. 217-222. Ver también Anguita Eduardo, Caparrós Martín. Op. citada, p. 634.

- 240 -
Cuando creí necesario usar los fierros los he usado. Cuando nuevamente lo crea lo haré de nuevo.
Pero sin masa, sin pueb lo no tien e sentido, a unque ellos comparten ese criterio, (se refiere a las
organizaciones armadas) pero creo qu e n o l o aplican adecuadam ente. Puede ser qu e yo esté
equivocado y el que se equivoca debe corregir sus opiniones.606

Dos años y medio después expresó con firmeza su rechazo al ataque a los cuarteles de Azul
efectuado por el ERP.607 Se puede inferir que el rechazo al ataque se basaba en aquella parte de la
carta de 1971 que decía: Pero sin masa, sin pueblo no tiene sentido.

La movilización que desembocó en el “cordobazo” se organizó sobre la base de un entendimiento


entre las representaciones locales de las dos CGT, “Azopardo” y “de los Argentinos”. Para esa
época la CGT “Azopardo” se había distanciado del gobierno de Onganía ante la falta de respuestas
satisfactorias a sus reclamos.
El “cordobazo” tomó desprevenido al PRT 608
que luego caracterizó los hechos como explosión
popular espontánea co n un carácte r de fensivo de sde el punto de vista estratégico, bien q ue
empleando medios tácticos ofensivos.
Según Osvaldo Coggiola en su obra El Trotskismo en la Argentina (1 960-1985), el PRT adjudicaba
el carácter de defensiva a las movilizaciones obreras porque consideraba que la ofensiva sólo estaba
reservada a una elite de combatientes armados.
Después del “cordobazo” el PRT reconoció sus limitaciones en el plano sindical dadas por el
retraso de la clase obrera en general (que no plantea una lucha política), especialmente por la
influencia del peronismo. 609
Pero si bien el PRT reconocía sus limitaciones en ese ámbito no parecía estar dispuesto a dejar de
priorizar la lucha armada. En un artículo de la revista El Combatiente, Luis Enrique Pujals, uno de
los principales cuadros con que contó el partido, luego de hacer una reseña sobre lo que significaba
el peronismo en las organizaciones sindicales y de recordar la teoría de Lenin al respecto decía:

606
Licht Silvia. Op. citada, p. 106.
607
Mattini Luis. Op. citada, pp. 255-256.
608
Varios autores coinciden en que el “cordobazo” no fue obra de ninguna organización guerrillera. (O’Donnell,
Guillermo, El estado burocrático autoritario. Buenos Aires, Ed. de Belgrano, 1982; Lanusse, Alejandro A. Op. citada;
Coggiola Osvaldo, Op. citada, etc. La Dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 20, dice
que en el “cordobazo” participaron militantes del partido pero que el PRT como tal no estuvo en condiciones de
hacerlo.
609
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 78-82

- 241 -
Para cumplir con real eficacia ese cometi do q ue los llevará a un enfrentamiento agudo con la
dictadura, las organizacion es sind icales d eberán com binar adec uadamente la a ctividad lega l –
donde y hasta donde sea posible- con un nuevo tipo de organización, clandestina que se apoya en
la acción armada estructurada de forma independiente ….610

Mientras estaba preso, en 1972, Santucho se dispuso a dar un nuevo impulso al trabajo en el ámbito
sindical. Pero ese nuevo impulso en el ámbito sindical se dio, recién, a partir de 1973. Luis Mattini
nos da una imagen de cual era la situación antes del 25 de mayo de 1973.

No controlábamos si ndicatos pero teníamos célu las en l os lugares m ás activos y sobre todo
acuerdos y fuerte presencia en Córdo ba, norte y sur de Buenos Aires y en el cordó n de la r ibera
del Paraná desde Tigre hasta Rosario.

Nunca tu vimos fuerza para organizar huelgas solos, pero tuvimos fuerte in fluencia en el l lamado
SITRAC (Sindicato de los Trabajadores de Concord) y SITRAM, (Sindicato de los Trabajadores de
Materfer) en las autom otrices de Córdob a, en el frigorífico de Ensenada (Buenos Aires) como así
también en los azucareros del norte.611

SITRAC y SITRAM pertenecían a la FIAT . En sus inicios esos sindicatos mantuvieron relaciones
armónicas con la empresa pero en 1970 asumió una nueva dirigencia clasista que respondía al
Partido Comunista, a Vanguardia Comunista, al Partido Obrero y al PRT. Esos sindicatos no se
subordinaron a la CGT y se declararon en contra de la “burocracia sindical”.
Fueron muy intransigentes y no se avenían a formar un frente con otras fuerzas políticas que no
fueran las de extrema izquierda. En ese sentido recibieron la crítica de Agustín Tosco. Silvia Licht
transcribe estas frases de Tosco:

Nuestra decisión de integrar la CGT y n uestro esf uerzo no ha sido en vano. Ha demostrado
palmariamente nuestra p osibilidad d e organ izar, coordinar, actuar. As imismo ha demo strado el
error de los “ loquitos” que, con su aislacionismo, lo únic o q ue h acen es con tribuir a restar y
dividir. Si hubieran estado adentro, al régimen le hubiera resultado más difícil hacer lo que está n
haciendo…..
610
Revista El Combatiente Nº 56 de marzo de 1971.
611
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 242 -
Recuerdo una frase de Lenin que dice: “Por un décimo de teoría, nueve décimas de práctica”. ¡Les
falta la practicidad del enlace, de acercarse, de saber comprometer y sumar! ¡Eso les falta!...
Pero se es más revolu cionario s i s e sab e sumar fuerzas qu e qu edarse con las qu e uno tiene. A llí
está la cuestión. El “puritanismo” rev olucionario no es otra cosa q ue in fantilismo
revolucionario. 612

Durante el gobierno militar el PRT no había avanzado en el plano sindical en una forma
proporcional al desarrollo de la guerra revolucionaria. Después del triunfo electoral del peronismo
en marzo de 1973, la situación era considerada ambigua: habría luchas reivindicativas pero las
mismas tratarían de ser canalizadas por el gobierno hacia objetivos no revolucionarios..

Que la instauración del gobierno p arlamentario Cámpora – Solano Lim a alentará las luchas de
las masas por sus reivindicaciones inmediatas,…

Que dicho gobie rno con la co laboración de la burocracia sind ical intentará dete ner esas
movilizaciones, d esviarlas hacia tra tativas, ha cia la “conciliación d el capit al y el trabajo”, una
política de engaño en perjuicio de los trabajadores.613

El PRT creó inmediatamente los llamados Comités Fabriles que estaban formados por los
responsables de las células sindicales. La célula era la organización más pequeña del partido
formada por tres personas. Los Comité Fabriles tenían como misión sacar al obrero del ámbito
exclusivo de la lucha sindical para llevarlo a la lucha política. Desarrollaron un trabajo no sólo
dentro de las fábricas, sino también en las áreas de influencia como los barrios obreros y en las
escuelas, clubes y hospitales en ellos contenidos. Se buscaba, además, fortalecer una conducción
obrera dentro del Partido.614
Luis Mattini dice al respecto:

Empezaron en 197 3 y su apogeo fue en el 74 - 75 sob re t odo en Córdoba. Y en el 76 fueron


materia de especial "limpieza" por parte de lo s grupos de tareas... La represión en Córdoba fue
muy grave y las caídas de esas periferias enorme. Son los principales desaparecidos, casi ninguno

612
Licht Silvia. Op. citada, pp. 142-145.
613
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 261.
614
Mattini Luis. Op. citada, pp. 317-318.

- 243 -
de ellos eran combatientes armados del ERP. Ta mbién se desarrollaron en Zarate, Campana, La
Plata, Berisso, Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
La importancia consistía, para nosotros , en que eran el vinculo orgánico de la clase obrera activa
con el PRT. Los militares sabían eso y por lo tanto los destrozaron para "quitarle el agua al pez"
615

El Comité Ejecutivo de abril de 1973 también orientó la creación del Movimiento Sindical de Base
(MSB) en julio de ese año en Córdoba. El objetivo era crear un frente sindical independiente del
gobierno con corrientes políticas afines que se opusiera a la llamada “burocracia sindical”.
Casi un año después, también en la ciudad de Córdoba, se realizó el segundo “Plenario” del MSB
en razón de que la situación del organismo era considerada “optima”.616 . En una declaración de
principios el MSB fue caracterizado como:

- Antiburocrático.
- Antipatronal.
- Movimiento obrero independiente del Estado.

Antiburocrático porque se proponía iniciar una lucha intransigente contra aquellos dirigentes que
eran considerados traidores a su clase y agentes de las patronales, infiltrados en las filas obreras,
que favorecían el sistema de explotación capitalista.
Antipatronal por que consideraba que las conquistas obreras eran producto de las lucha cotidianas y
no de la conciliación.
Y movimiento obrero independiente del Estado porque entendía que eran los propios trabajadores
los que debían resolver democráticamente sus cuestiones, ya que el Estado representaba el dominio
de la clase explotadora sobre la clase obrera y el pueblo.617
En ese plenario se eligió a la Mesa Nacional del MSB, la cual mostraba una extensión territorial
importante que sin embargo no se reflejaba de la misma manera en las orientaciones políticas.
Efectivamente, había representantes de Córdoba, Buenos Aires, Rosario, Tucumán, el Chaco y la ribera
del Paraná en el sur de la provincia de Santa Fe y el norte de la provincia de Buenos Aires. Pero en
cuanto a la extracción política, de los quince integrantes de la mesa, doce eran del PRT y sólo tres de las
otras agrupaciones. Entre las otras organizaciones que formaban el MSB estaba el Grupo Obrero

615
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini. El término “quitarle el agua al pez” hace alusión a la frase de Mao que decía que
el guerrillero debía ser a la población como el pez en el agua.
616
Revista El Combatiente, número 110, del 13 de marzo de 1974, p. 11.
617
Proyecto de definición del MSB, II Plenario del Movimiento Sindical de Base, 1974.

- 244 -
Revolucionario (GOR), la “izquierda socialista”, el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML),
Política Obrera (PO) y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST).618
El crecimiento más importante del PRT en el ámbito sindical se dio entre mediados de 1974 y principios
de 1975. Según Pablo Pozzi,619 en ese periodo el PRT contaba con células en cada una de las principales
fábricas de Capital y el Gran Buenos Aires. En Córdoba en los establecimientos de Perkins, FIAT,
Thomson- Ramco y en las comisiones directivas de los gremios de Luz y Fuerza y del calzado. En la
provincia de Buenos Aires se destacaba el trabajo realizado en YPF, Astilleros Río Santiago, Frigorífico
Swift de Berisso, Petroquímica Sudamericana, Peugeot, Rigolleau y en Propulsora Siderúrgica. Siempre
según Pozzi, en el norte del país, el PRT tenía presencia en la FOTIA, en Tucumán, en el Ingenio
Ledesma de Jujuy y entre los hacheros y ferroviarios en Santiago del Estero. Finalmente en el sur, entre
los petroleros de Neuquén y Comodoro Rivadavia.
También es de destacar la actividad en la zona de Villa Constitución.
Ante la pregunta: ¿Cuándo comienza el trabajo sindical el PRT en Villa Constitución y cuando tuvo su
mayor desarrollo? Luis Mattini contestó:

No recuerdo fechas , pero fue a partir de 1973 cuando Santu cho nos oriento a los de Zarate, que
teníamos u na exc elente cantera de cuadros, que extendiéramos la re gional a San Nico lás y
trabajáramos en la i mpenetrable S OMISA.620 Y allí m andamos nuestro primer exp lorador, un
avezado militante. SO MISA era r ealmente impenetrable, pero nuestro ho mbre, “Madera” de
seudónimo, c ontactaba c on gente en Sa n N icolás que t rabajaba e n las acerías de Villa
Constitución. Se ins taló en Villa y empezó el trabajo con gran éxito, reclutando de entrada varios
dirigentes sindicales importantes. Al tiempo y o fu i pa ra all á y organicé la prim era célula
compuesta por reales obreros de las acerías. Tuvimos excelentes relaciones con Piccin ini que era
el s ecretario gene ral o positor al p eronismo. Su pu nto m ayor fu e en 1974 con el “villa zo”.
Después empezó a decaer y cuando Videla tomo el mando de la represión, durante el gob ierno de
Isabel, fu e fata l, Muchos pudieron escapar da da la estru ctura del P RT nacional y o tros fu eron

618
Leiva Flores Sebastián. Teoría y práctica del poder popular: los casos del Movimiento de Izquierda Revolucionaria
(MIR, Chile, 1970 - 1973) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del
Pueblo (PRT - ERP, Argentina, 1973 - 1976). Tesis, Universidad de Santiago de Chile. Facultad de Humanidades
Departamento de Historia, Santiago de Chile, 2007, pp. 194-208.
619
Pozzi Pablo. Op. citada.
620
SOMISA: Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina. Empresa siderúrgica estatal argentina creada en 1947 tras la
aprobación del Plan Siderúrgico Nacional, impulsado por el General Manuel Savio. La planta recién se inauguró
en 1960 durante el gobierno de Arturo Frondizi.

- 245 -
presos por varios años ya qu e to davía el se cuestro y la desaparici ón no era una pract ica
generalizada.621

¿Qué fue “el villazo”?

El villazo fu e una ex plosión popular con un alto grado de espo ntaneidad, si bien el ambiente en
Villa Constitución estaba muy influi do por la lista metalúrgica marrón dirigida por Piccinini. En
esa lista el PRT tenia algunos cuadros de Villa: el Gringo Porcus, Pa ulón, y Lu is Segovia qu ien
años después murió en La Tablada. En Villa Constitución nosotros fuimos los primeros en "llegar"
debido a qu e en 1972 Santucho no se explicaba como en San Nicolás , el emporio industrial ma s
grande del país, y la ciudad de i mportantes cuadros del PRT (Gorriarán , Urte ga, Al, y o tros) el
PRT no se hubiera d esarrollado. Nosotros (yo) ma ndamos e ntonces desde Za rate un cuadro
experimentado a "abrir" San Nicolás , el gordo Madera, quien después de una primera “peinada”
vio que la gente mas acti va de SO MISA vi vía en Villa Co nstitución y alred edores, provincia de
Sana Fe. El gordo se instaló en Arroyo Sec o y de sde allí empezó a reclutar. A l poco tie mpo
teníamos sólidas células en Villa Constitución y así , a medida que el co nflicto metalúrgico con las
fabricas de e sa zona (Acindar, etc), crecía, nosotros nos consolidábamos. Claro, d espués
"llegaron" montoneros y o tros grupos, pero ya nosotros éra mos d ueños d e casa. El di rigente
nacional que se ocupaba de esa región era yo. El “villazo” fue un llamado a un acto publico en
la plaza para repudiar a la burocracia sindical y los m atones de la incipiente triple A impulsado
por los sindicalistas y en forma secreta por nosotros, que superó todas las expectativas y convocó a
la masa de la población. Fu una manifestación muy pacifica pero muy , muy masiva.622

d. Conclusiones sobre el PRT en la búsqueda de las condiciones subjetivas.

En julio de 1970 el PRT declaró que las condiciones eran favorables para el inicio de la lucha
armada pero que esas condiciones estaban limitadas por el retraso de la clase obrera. Y unos meses
más tarde reconoció que la lucha armada se estaba dando con prescindencia de las masas.
Urgía captar a las masas para proseguir la guerra revolucionaria pero ese trabajo de captación, en el
periodo 1970 - mayo de 1973, fue insuficiente y reducido prácticamente a la agitación y a la
propaganda. (Pintadas, “panfleteadas”, reparto de víveres en las villas de emergencia, “propaganda
621
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.
622
Anexo 1. Entrevistas. Luis Mattini.

- 246 -
armada” etc.) y a la difusión, con sus limitaciones, de las revistas El Combatiente y Estrella Roja.
Estas revistas tuvieron una mejor tirada después de la asunción de Cámpora. En cuanto a la
aparición del diario El Mundo, un logro importante sin duda, se concretó recién en agosto de 1973
con una vida efímera. Otros métodos para obtener apoyos como la creación de espacios culturales y
de organizaciones de superficie o el establecimiento de alianzas, aunque fueran circunstanciales,
tuvieron poca relevancia como fue el caso de FATRAC, perjudicado por el militarismo, o el del
FAS tardío para el propósito original de participar en el proceso electoral.

El PRT le dio mucha importancia al ámbito sindical y obtuvo logros importantes pero no estuvieron
a la altura del proceso de la guerra revolucionaria y se dieron después de 1973.
El PRT reconoció en el Comité Central de setiembre de 1974 que el trabajo en las fábricas era
insuficiente.
De todas las organizaciones revolucionarias armadas que había en la Argentina, el PRT – ERP era
la que más presencia tuvo en ese ámbito. Pero esa presencia, en la gran mayoría de los casos, no
significaba la dirección de los gremios que podían estar en manos de los peronistas ortodoxos, los
peronistas de izquierda u otra corrientes de izquierda. La CGTA, que si bien era “combativa”,
luchaba contra la llamada “burocracia sindical” y mantenía contactos con el PRT, al ser
ideológicamente heterogénea, no podía ser considerada una aliada irrestricta. Además esta
organización obrera se vio muy debilitada cuando Perón ordenó la unificación de las
confederaciones.
El PRT generalmente no pasaba de tener células en los establecimientos fabriles o compartir la
dirección de un gremio o acompañar a aquellos que eran los más combativos. Tardíamente creó los
Comité Fabriles y el Movimiento Sindical de Base.
Es de destacar que el PRT, que se funda en 1965, que crea el ERP en 1970 declarando el inicio de la
guerra revolucionaria, recién obtiene sus mejores frutos en el orden sindical en 1974 y 1975.
Pero estos frutos del ámbito sindical hay que analizarlos en relación al gremialismo que le era
decididamente opositor y a las necesidades de la guerra revolucionaria. En ese sentido los logros no
estuvieron a la altura de las exigencias.
Esto demuestra que el PRT – ERP se lanzó a la lucha armada con un trabajo muy insuficiente en
este ámbito.
En cuanto al ámbito estudiantil, como ya hemos dicho, se avanzó muy poco y tardíamente, en
términos comparativos.

- 247 -
6. El Gran Acuerdo Nacional (GAN) desnuda la debilidad del PRT –ERP.

a. Los orígenes del GAN.

Se llamó el Gran Acuerdo Nacional a la propuesta del gobierno militar encabezado por el general
Alejandro Agustín Lanusse, en 1971, consistente en un acercamiento con las distintas fuerzas
políticas a fin de establecer las bases de un proceso electoral que permitiera la instauración de un
gobierno constitucional.
Después del “cordobazo” era evidente la debilidad del gobierno de la “Revolución Argentina” y
la oposición al mismo de grandes sectores sociales, además de la violencia ejercida por diversas
organizaciones armadas.
En el mes de setiembre de 1970 la CGT, cuyo secretario general era José Ignacio Rucci,
estrictamente subordinado a Juan Perón, emitió el siguiente comunicado:

o se abren los caminos que conduzcan a un gobierno apoyado en la voluntad expresa del país o la
violencia se verá entronizada como factor de decisión….623

El general Marcelo Levington, segundo presidente de la “Revolución Argentina”, después de la


destitución del general Onganía por los comandantes de las tres FFAA, se mantenía irreductible y
contestaba que:

la disolución de l os partidos concretada por la Revolución Argentina, es, para este g obierno una
decisión irreversible.624

En octubre la CGT anunció un Plan de Lucha y un mes después los representantes de las fuerzas
políticas más importantes, el peronismo y el radicalismo, más los partidos demócrata progresista,
conservador popular, socialistas y otros menores, emitieron un documento llamado “La Hora del
Pueblo” exigiendo elecciones libres y sin restricciones.
Levingston continuó en una postura intransigente declarando que “La Hora del Pueblo” no superaba
el nivel de los dirigentes y que solo evidenciaba los viejos procedimientos de la política argentina.

623
Anzorena Oscar. Op. citada, p. 123.
624
Lanusse, Alejandro Agustín. Op. citada, p. 167.

- 248 -
Perón contestó desde Madrid:

Las alternativas son si mples: o se normaliza instituc ionalmente el país y se devuelve al pueblo la
soberanía q ue constitucionalmente le corr esponde o la dictadura tendrá que en frentar al pu eblo
decidido a ll evar ad elante la “guerra revolucionaria” hast a con vertirla en una gu erra civil a la
que no podrá escapar ningún argentino. 625

Montoneros, que había hecho su aparición ese mismo año, con el secuestro y asesinato del ex
presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu, era el instrumento armado con el que Perón
respaldaba su amenaza.

A mediados de marzo de 1971 se produjo en la ciudad de Córdoba el llamado “viborazo” , una


manifestación masiva de oposición al gobierno militar, similar al “cordobazo” . El hecho provocó la
destitución del general Levingston y la asunción a la presidencia del general Lanusse, hasta ese
momento Comandante del Ejército. Arturo Mor Roig, un político de origen radical, fue designado
Ministro del Interior con la tarea más importante de organizar el proceso electoral que debía
culminar en un plazo máximo de tres años.
El 1º de abril se legalizó nuevamente la actividad de los partidos políticos con un escueto
mensaje.626
El Gran Acuerdo Nacional, que se inició con Lanusse, tuvo sus orígenes en el segundo semestre de
1969 cuando distintos estudios realizados en el Estado Mayor del Ejército vieron la posibilidad de
llamar a elecciones ante la debilidad en que se encontraba el gobierno.
Existía también la preocupación del accionar de las organizaciones armadas. Un esbozo del plan
para combatirlas políticamente fue enunciado por el que fuera Ministro del Interior en ese entonces,
el Brigadier Mc Loughlin . Él afirmaba que existía un grupo irreductible de subversivos que era
irrecuperable y que existía un sector más amplio que simpatizaba con los sediciosos o los alentaba
directa o indirectamente. Contra el primer grupo era indispensable la represión; contra el segundo
hacía falta una estrategia.627 La división entre subversivos irreductibles por un lado y simpatizantes
con distintos grados de apoyo por otro, o entre subversivos y simples opositores al gobierno militar,
se comprobó durante el “cordobazo” y fue la causa por la cual el ejército, a pesar de estar alistado,

625
Revista Aquí y ahora. Córdoba, diciembre de 1970.
626
Lanusse, Alejandro Agustín. Op. citada, p. 224.
627
Lanusse, Alejandro Agustín, Op. citada, p. 158.

- 249 -
decidió no ingresar a la ciudad de Córdoba hasta tanto la masa de manifestante no abandonara el
centro de la ciudad dejando solos a los grupos armados. Si las tropas hubieran entrado antes, los
elementos armados hubieran abierto el fuego contra los soldados con la masa de los manifestantes
presentes. La respuesta podría haber originado un sin número de víctimas inocentes que luego
serían capitalizadas por la propaganda política.
El general Carcagno, comandante de la Brigada de Infantería Aerotransportada IVº que debía
ingresar a la ciudad dio este testimonio:

Desde l a mañana comenzó a d esarrollarse lo que sería una manifestación masi va de


disconformidad ciudadana. Yo pienso que esa disconformidad tenía un o rigen económico y social
pero pienso, t ambién, que el pueblo había agotado su capaci dad de ser espectador. Los
simpatizantes de los partidos polític os ocuparon un lugar importante en los acontecimientos y eso
constituye un aspecto d e la cu estión que h oy se r ecuerda poco. Yo veía, sobr e t odo, una
significativa prese ncia de los ra dicales. A m ediodía, la salida disuasiva de las tropas y a era
totalmente imposible. No podía haber disuasión con todo el mundo afuera: solamente podía haber
represión. Y, desde un punto de vista estrictamente cuantitativo, los elementos subversivos eran una
pequeña minoría. Cuan do los subversivos com enzaron a operar, el pu eblo, muy ráp idamente, se
replegó. Apenas quedaron solos los subversivos, entró en operaciones la brigada.
El Comando del Cuerpo había avisado a la población, por radio, que comenzaría a actuar.
Cuando entramos no se pod ía caminar por l os destrozos. Pero no existió, virtualmente, respuesta
de fuego. Solo aparecieron algunos francotiradores en el Barrio Clínicas….628

El carácter de facto del gobierno legitimaba en alguna medida, el accionar de las organizaciones
armadas como el PRT – ERP, Montoneros, FAL, FAP, FAR y otras menores, de allí la idea de
llamar a elecciones.
El plan del gobierno militar daba por sentado el triunfo del peronismo. Y si bien Perón había dado
el visto bueno a la actividad violenta de los Montoneros, se apreciaba que el viejo líder terminaría
respaldando las estructuras más sólidas y sumisas de su partido: los sindic atos, l as unida des

628
Lanusse, Alejandro Agustín. Op. citada, p. 14.

- 250 -
básicas, todo aquello que formaba parte del mundo que él conocía…….. fue presidente en lugar de
Cámpora y murió maldiciendo a la guerrilla y el terrorismo.629
En julio de 1971 el gobierno militar le ofreció a Perón la restitución de su grado que le había sido
quitado en la llamada “Revolución Libertadora” de 1955; el levantamiento de las acusaciones
judiciales que en ese momento se le hicieron y la restitución de su busto en la Casa Rosada.

b. La respuesta del PRT al GAN.

El PRT comprendió rápidamente que el GAN tenía como objetivo aislar la guerrilla del resto de la
población para que luego fuera destruida, responsabilidad que caería en definitiva, en Perón. La
organización Montoneros no lo entendió de esa manera, pero el PRT sí y en ese aspecto estuvo
acertado.630
Para el PRT, Perón no renegaría a lo que siempre fue. No renegaría a la estructura de su partido tal
como él lo había creado, ni a sus Fuerzas Armadas, ni a su concepción nacionalista donde las diferentes
clases sociales se armonizan en vez de enfrentarse.631
Pero el acierto del PRT en cuanto a la apreciación del peronismo y de la situación generada por el GAN
no le correspondió una solución acorde. Los documentos de la organización dan cuenta que el partido no
estaba debidamente preparado para esa contingencia. Y salta a la vista, frente a la duda a la hora de
tomar una resolución de carácter político, la clara y enérgica determinación de continuar con la guerra
revolucionaria.
Veamos.
Después del Vº Congreso, en octubre, se reunió el Comité Central. Primero hizo una apreciación sobre
la situación del país. Consideró que el gobierno militar estaba pasando por su peor momento y que la
situación económica era crítica y que iba a provocar mayor oposición y nuevas movilizaciones,
especialmente de la clase obrera.
En ese momento todavía no se había anunciado el GAN. Solamente se hablaba de llamar a elecciones
recién para dentro de cinco años y había algunas dudas sobre su concreción. La “Hora del Pueblo”
recién se formalizaría un mes después.
En ese contexto el PRT comienza a cambiar su percepción del peronismo. Lo ve vital y al cual el
gobierno militar seguramente iba a recurrir como forma de salvar el sistema capitalista.

629
Apreciación del general Lanusse. (Lanusse, Alejandro Agustín. Op. citada, pp. 230-231)
630
Sobre la diferencia entre el PRT – ERP y Montoneros en la apreciación de Perón, ver Massot, Vicente. El cielo por
asalto, capítulo Perón y las vanguardias armadas, pp. 133-172.
631
Sobre la opinión del PRT sobre el peronismo hay numerosos escritos. Citamos: El Peronismo. Revistas El
Combatiente Nros 56 al 59 de marzo, abril, mayo y junio de 1971. También Santucho Mario Roberto. Op. citada.

- 251 -
Sobre la burguesía media y la “burocracia sindical” la mirada era de subestimación porque presionaban
por una salida electoral pero tímidamente. En cuanto a la pequeña burguesía se consideraba que era
hostil al gobierno pero que de su seno salían elementos desorientadores como eran los marxistas no
revolucionarios o los que se sumaban a una vanguardia armada sin una correcta línea ideológica. 632
En cuanto a la guerra revolucionaria se decía:

- El proceso de desarrollo de la guerra revol ucionaria continúa su a ctual etapa de ascenso


sostenido. (…..) nadie es aje no al hecho de la guerra; esto no significa de manera alguna
que el conjunto de la sociedad se sien te parte activa d el proceso. (…) En cua nto a la
participación activa, el proceso sigue siendo un enf rentamiento entre v anguardias; la
vanguardia revolucionaria y lo que podríamos llamar la “vanguardia reaccionaria”.
- Sobre la base de esta situación, ……, el Comité Central del Partido formula un plan político
militar. 633

Y el documento continuaba con el Primer Plan Operativo Militar. 634

Ya en octubre de 1970, el partido vislumbraba la posibilidad de que los partidos políticos y el


sindicalismo, la burguesía, formaran un frente para buscar las elecciones y que entre los objetivos de la
salida electoral estaba combatir la violencia de las organizaciones político – militares.
Frente a esa situación el PRT respondió declarando el carácter contrarrevolucionario de las intenciones
de la burguesía y elaborando un plan militar. Plan militar, que el mismo partido reconocía, se estaba
dando en un contexto donde la masa de la población no estaba involucrada y que se llamó guerra entre
vanguardias. Paralelamente, y sin posteriores alteraciones, el partido expresó su rechazo a la pequeña
burguesía a pesar de entender que estaba perjudicada por el gobierno.
En marzo de 1971 el Comité Central del partido, cuando la posibilidad de una salida electoral era más
firme, continuó en la misma línea política:

Sabemos que hay que eludir también la trampa electoral. Como en el caso anterior levantamos la
justa consigna: ni golpe ni elección, desarrollar la guerra revolucionaria.635

632
De Santis, Daniel. A vencer o morir. Historia del PRT, documentos, pp. 40-49.
633
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, Resoluciones del Comité Central de octubre (1970), pp. 129-
140.
634
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 129-136.
635
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, Resoluciones del Comité Central de marzo de 1971, p. 153.

- 252 -
Un mes después, luego de la asunción de Lanusse, el Comité Ejecutivo afirmaba:

A esta a ltura de los a contecimientos es posible formular algunas apreci aciones sobre la posible
orientación futura d el g obierno militar. Es indudable, po r algunos hechos concretos, com o la
rehabilitación d e los part idos políticos, el nombramiento d e Mor Roig, las declaraciones de lo s
políticos que lo han entrevistado por invitación del gobierno, que se p repara una farsa electo ral.
La dict adura, cons ciente de su d esprestigio y expresando su temor ante el a vance de la gu erra
revolucionaria, se ve obligada a pactar con los políticos que hasta ayer repudiaba, e intentar junto
con ellos la salida de las elecciones, para poner un freno a las movilizaciones de las masas y aislar
de éstas a la vanguard ia armada. Esta m aniobra trata d e ser lo más amplia posible, como se
desprende d e los rumores que aseg uran que el PC también será in vitado a l as conversacion es
políticas.636

El cuadro que se presenta es por lo tanto prometedor de una agitada actividad de las masas, y muy
favorable para el desarrollo de una organización revolucionaria.
Esta persp ectiva se ve favorecida en nu estro caso por la s brillantes posibil idades que nos ha
abierto e ntre las masas la c orrecta política aplicada hasta el presente, esp ecialmente en la
actividad militar.637

Negar las elecciones, mantener ante ellas una actitud pasiva, no significa ninguna respuesta real al
problema. Si bie n es c ierto que nu estra estrateg ia es rom per las elecciones , demostrar que son
solo una farsa, denunciar su carácter d e engañifa d e la burguesía, cosa q ue l ograremos
desarrollando sin d escanso la actividad m ilitar y política, ma nteniendo el ap arato clandes tino y
cumpliendo todas las etapas previstas e n nuestra estrategia general, d ebemos también combinar
esta actividad con las posibilidades legales del proceso eleccionario.638

Sin em bargo, n o deb emos excluir la posi bilidad de un intento de part icipación si aquell as
condiciones no se dan, es d ecir, s i la táctica del b oicot n o se pu ede apoyar en una verd adera

636
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, Resoluciones del Comité Ejecutivo de abril de 1971, pp. 162-
163.
637
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 164.
638
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 166-167.

- 253 -
movilización masi va de la clase obr era y el pu eblo, en un estado de gran comb atividad d e las
masas(…..)639.

Toda esta perspectiva no modifica en forma alguna el desarrollo de nuestra línea estratégica ; todo
lo contrario. En este momento, como nunca, es necesario aumentar tanto en la cantidad como en la
calidad las acciones m ilitares, incrementando la capacidad operativa del ERP y poniendo en
práctica los planes votados oportunamente.
Esta creciente y con tinuada act ividad militar contr ibuirá en gr ado m uy importante a lograr el
objetivo de hacer fra casar la fars a elect oral, cualquiera s ea el m étodo que s e u tilice: b oicot o
participación.640

Las perspectivas son brillantes y si nos lanzamos con audacia y d ecisión a la tarea de organizar y
politizar a las masas, mientras desarrollamos nuestro segundo Plan Operativo Militar, podemos en
el corto plazo de al gunos mese s aumentar cons iderablemente las fuerzas del Partido y el
Ejército.641

Por eso las t areas de la e scuela de cuadros, actualmente e n fun ción, debe fortalecerse, c omo
asimismo es fundamental la pronta concreción de la escuela de cuadros militar.642

En enero de 1972, el Comité Ejecutivo volvió a apreciar la evolución del GAN y tomó varias
decisiones.

En las últimas semanas los planes de la d ictadura milit ar no han sufrido va riantes. El plan
electoral, el GAN, con el que pretenden distraer a las masas, ampliar su base social para aislar a
la guerrilla y atacarla con más eficacia, continúa su marcha. (…….)

Frente al GAN, frente a un posible proceso electoral, nuestra línea concreta estará orientada a dos
objetivos estratégicos cuya concreción, como señaláramos oportunamente, significará un punto de

639
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 167.
640
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 168.
641
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 169.
642
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 169.

- 254 -
viraje en la historia de nuestro Partido y en el desarroll o de la guerra revolucionaria en nuestra
Patria.(…….)

Estos objetivos estratégicos son: 1) am pliar al máximo nuestra l igazón con las masa s,
aprovechando audazmente los req uisitos lega les; 2) o frecer cl aramente la opción de guerra
revolucionaria en la política nacional, frente a la opción electoral del GAN.643

El primero de esos objetivos se pensaba lograr combinando el trabajo de los Comités de Base con la
actividad política clandestina y las operaciones militares.
El segundo de los objetivos estratégicos se pensaba lograr de la siguiente manera:

…ofrecer con toda claridad ante la masa del pueblo la opción de la gu erra revolucionaria frente a
la salida electoral con que la dictadura pretende engañarnos.

Un mes después en el editorial de la revista El Com batiente, titulado Una defin ición
contrarrevolucionaria 644
no varió demasiado el análisis que se hacía del GAN. Nuevamente se
consideró que el objetivo del gobierno militar era aislar a las organizaciones armadas a través del
acuerdo con todos los partidos políticos previa promesa de elecciones. Se apreció que de todas esas
fuerzas, la más importante era el peronismo, cuyo líder, estaba dispuesto a combatir la guerrilla
cuando accediera al poder. Perón no pudo presentarse como candidato a las elecciones que se
fijaron para marzo de 1973 por una cláusula de residencia que el gobierno militar puso y que Perón
no estuvo dispuesto a cumplir. En su reemplazo se erigió la figura de Héctor Cámpora, un peronista
fiel.645
En la caracterización de Perón el PRT estaba en lo cierto.646 Se equivocaba en cambio en apreciar:

- Que la lucha de clases había dividido las aguas en la Argentina y que no había posibilidad
de una tercera posición.

643
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 175-180.
644
Revista El Combatiente del 29 de febrero de 1972.
645
Cámpora fue obligado a renunciar por el partido peronista luego del gravísimo acontecimiento llamado “La matanza
de Ezeiza” . Se llamó a elecciones presidenciales y Perón asumió por 3º vez .
646
Sobre la caracterización de Perón y el peronismo ver De Santis, Daniel (compilador). El PRT-ERP y el peronismo.
Documentos. Buenos Aires, Nuestra América, 2004.

- 255 -
- Que había comenzado en forma irreversible una guerra revolucionaria con participación del
pueblo.
- Que el ERP había logrado un grado de organización y ligazón con las masas que lo hacían
indestructible.

La lucha de clases que proponía el PRT no había dividido el país en proletarios y burgueses. La
presencia de los partidos mayoritarios, con base popular y también burguesa, así lo demostraban. La
guerra revolucionaria que había declarado el partido seguía siendo entre vanguardias (sin
participación de las masas). Así lo atestiguan el documento del Vº Congreso y las declaraciones
posteriores de los mismos miembros del PRT.647 Y finalmente, el grado de organización y ligazón
con las masas del ERP estaba muy lejos de hacerlo indestructible. Es más, cuando el PRT realizó
esa apreciación estaba en pleno proceso una militarización cuyo accionar restó muchos esfuerzos
que se debían haber empeñado en la captación de las masas y que además ocasionó considerables
bajas.

En el mes de julio el editorial de El Combatiente Nº 70, luego de referirse al objetivo del GAN de
aislar a la guerrilla prometiendo elecciones, mencionaba las dificultades del gobierno militar en
realizar acuerdos con los partidos políticos que en una especie de tira y afloje, pretendían obtener el
mayor grado de autonomía frente a cualquier condicionamiento. Las elecciones se consideraron un
hecho pero que el próximo gobierno constitucional, posiblemente populista, se iba a encontrar con
serios problemas económicos que no podría resolver. Finalmente se estableció, a grandes rasgos, la
política del PRT frente a las elecciones. Se le daba mucha importancia a los Comités de Base que
debían denunciar que las elecciones serían, en definitiva, un fraude porque no iban a responder a los
intereses populares. También debían promover a los representantes de los barrios y pueblos, y
finalmente debían preparar a las masas para apoyar a la guerrilla.
El PRT seguía sin definir si optaría por el boicot o la participación electoral, pero, en ambos casos
no iba a suspender las acciones armadas.

En diciembre de 1972, cuando Santucho regresó de Cuba, luego de la fuga del penal de Rawson, se
reunió el Comité Central llamado “Héroes de Trelew” 648

647
Gorriarán Merlo, por ejemplo, da cuenta que se trató de un enfrentamiento entre vanguardias. (Blixen Samuel. Op.
citada, p. 233. Luis Mattini también afirma lo mismo. (Anexo 1 Entrevistas. Luis Mattini).
648
De Santis, Daniel. Op. citada, p. 277-283

- 256 -
El Comité apreció que el GAN había sorteado los obstáculos en los acuerdos con los partidos
políticos y, luego de la vuelta de Perón, afirmaba:

El último mes, con la participación activa de Perón en la escena, como primera figura de la fa rsa
electoral, el en emigo h a logrado ciertos éxitos. Ha desp ertado expectativas en el pueb lo y h a
sumido en la confusi ón y el desconcierto al grueso de la pequeña burguesía y sus organizacio nes.
Más estos pequeños éxitos son efímeros y estratégicamente los pasos que vienen dando con buenos
resultados tácticos, son otros tantos pilares de su derrota estratégica.649

Luego el Comité definió la preparación e intervención del partido en los meses siguientes que debía
asentarse sobre cinco pilares fundamentales:

- La táctica electoral.
- Frente sindical.
- El frente único.
- Las operaciones militares y la construcción del ERP.
- La edificación y consolidación del partido.

La táctica electoral.

Pese a los retrasos conocidos, aún contamos con algunas posibilidades de lograr una intervención
positiva que dificulte la concreción de los planes de la burguesía. (…..)
Si la táctica votada por el Comité Central logra concretarse, nuestra intervención electoral podrá
ser muy ampl ia, si ello no es así lo más probable es que d ebamos ir al boicot, aunque con pocas
perspectivas. De todas maneras en todos estos meses, hasta la farsa electoral y m ás allá d e ella,
debemos intensificar el trabajo legal con la línea de los Comités de Base, ampliar de esa m anera
nuestra relaci ón con la s m asas, combinar ese trabajo con la pro paganda armada, obtener
centenares y miles de conta ctos, colaboradores, simpatizantes, amigos, principalmente en las
barriadas pobres de las ciudades, zonas suburbanas y el campo.650

A tres meses de las elecciones el PRT no tenía una estrategia definida.


649
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 220.
650
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, p. 223.

- 257 -
Frente Sindical.

Se recalcaba la importancia de lograr buenos puntos de apoyo en el movimiento sindical para ser
una alternativa a la “burocracia sindical” y poder influir en las futuras movilizaciones
reivindicativas.651

Frente único.

Se hablaba de avanzar con mucha prudencia en la construcción de un frente al que en definitiva no


se le veía demasiado futuro.

En cuan to a la po lítica de a lianzas con el reformismo, con el PC, p eronismo pro gresista y otras
corrientes similares, es poco lo que se ha a vanzado y no hay grandes perspectivas , pero debemos
mantener con firm eza nuestra línea y luchas permanente por l a neutra lización del ref ormismo,
como primer paso de acuerdos posteriores.652

Las operaciones militares y la construcción del ERP.

Se afirmaba categóricamente:

Como y a a nticipó reiteradamente nuest ro parti do, la situ ación nacio nal se cara cteriza en este
terreno porque el condicionamiento del GAN y l a ause ncia t otal de una opción genuinamente
popular exige la continui dad del accionar arm ado. Este acc ionar debe ser i ntensificado en el
próximo período de preparación por nuestra organizació n, ponie ndo especial acento e n las
acciones de masas y realizando también acciones de envergadura. (…………..)
Las operaciones de envergadura servirán para demostrar al pueb lo l a fuerza y la decisión d e la
guerrilla y colocar en forma destacada ante los ojos de las masas, en momentos previos a la farsa
electoral, la verdadera salida, la salida de la guerra revolucionaria, para recordar a las masas que
su lucha trasciende por completo el episodio electoral.653

651
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp. 224-225.
652
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp, 225-226.
653
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp, 226-227.

- 258 -
La edificación y consolidación del Partido.

Este es sin dud a el punto fundamental y el que influirá dec isivamente sobre la aplica ción de la
línea en los próximos meses y determinará la fuerza, la solidez, la consistencia del Partido frente a
una ampliación e in tensificación de l a guerra y consecuentemente garantizará la continuidad y
desarrollo impetuoso de la lucha revolucionaria socialista en Argentina.

Seguidamente se detallaban aspectos particulares que hacían a la edificación y consolidación del


partido.654

El Frente único del que se habló en el Comité Central de diciembre era el Frente Antiimperialista
por el Socialismo (FAS).
El FAS no se concretó por falta de tiempo y por desacuerdos, aunque pesaron más estos últimos.
El otro inconveniente en la concreción del FAS fue la elección del candidato a presidente. Santucho
quería que fuera Agustín Tosco, el reconocido y combativo dirigente del sindicato de Luz y Fuerza
de Córdoba. Pero Tosco declinó el ofrecimiento porque consideraba que su mejor puesto de lucha
era el sindicato.
Después de las resoluciones del Comité Central de diciembre, la dirección del PRT, volvió a
apreciar la situación con respecto a las elecciones manteniendo algunas dudas sobre las opciones
tácticas.
El 16 de enero emitió el Boletín Interno número 35 que en sus pasajes más importantes decía:

- Que era evidente que ninguno de los candidatos representaba a las masas y que el pueblo
observaba con indiferencia a los políticos burgueses.
- Que los principales partidos con perspectivas de triunfo, el Frejuli655 y el Radicalismo
levantaban un programa muy similar y que habían anunciado que pondrían fin a la violencia
y que se apoyarían para salvar al capitalismo.

654
Partido Revolucionario de los Trabajadores. Op. citada, pp, 227-228
655
El peronismo se presentó a las elecciones con el Frente Justicialista de Liberación. Frente formado por el
justicialismo, el Partido Conservador Popular, el Partido Socialista Unificado y otras fuerzas menores. La fórmula era
Cámpora - Solano Lima.

- 259 -
- Que el PC había adoptado una línea derechista al apoyar la candidatura de Alende656 quién
había adoptado el disfraz de antiimperialista.
- Que se podría resumir el cuadro diciendo que desde el punto de vista estratégico la
evolución de la farsa del acuerdo ha sido favorable a los intereses del proletariado
revolucionario porque el enemigo ha tenido que unirse ante el desarrollo de la guerrilla.
- Que las ventajas estratégicas de la situación se expresan en la actitud de indiferencia y
desesperanza de las masas frente a las elecciones.
- Que las opciones tácticas que se presentan son la abstención o el voto en blanco.

En este boletín es de destacar cómo el PRT creía que el pueblo observaba con indiferencia a los
políticos burgueses a pesar de la efervescencia que se vivía en las campañas electorales que luego se
vio reflejada en la participación masiva que hubo en los comicios.
También resulta sorprendente que se haya considerado que la “farsa” electoral era favorable a los
interese revolucionarios cuando claramente se vislumbraba que el nuevo gobierno constitucional
quitaría legitimidad a la lucha armada.

En febrero de 1973 el ERP tomó el Batallón de Comunicaciones 141 en la ciudad de Córdoba y


robó una importante cantidad de armas. Este hecho puso a la organización como la más importante
de Latinoamérica en el aspecto militar pero no modificó la política del GAN ni la finalidad que se
proponía. Luego el Comité Central del PRT se reunió bajo la denominación de “Presidente Ho Chi
Minh” en homenaje al líder de Vietnam del Norte.
El primer tema tratado fue la escisión que sufrió el partido de un grupo que adoptó el nombre de
ERP 22 de agosto. El Comité Central acusó a sus miembros de haber cometido un delito
contrarrevolucionario por el que deberían enfrentar un tribunal.
El ERP 22 de agosto que se separó para apoyar la candidatura de Héctor Cámpora, además de
criticar el excesivo verticalismo del PRT, era una muestra más de cómo el GAN perjudicaba al
partido que ahora sufría una escisión. El ERP 22 estaba liderado por Víctor Fernández Palmeiro que

656
Oscar Alende (1909 – 1996) Político de origen radical, formó parte de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI)
cuando el partido se dividió. Diputado provincial (1952-1955); representante de la Asamblea Constituyente de 1957 y
gobernador de la Provincia de Buenos Aires entre 1958 y 1962. Fue candidato a Presidente de la Nación en tres
oportunidades: en 1963 por la UCRI, en 1973 por la Alianza Popular Revolucionaria y en 1983 por el Partido
Intransigente (PI). Finalmente Diputado Nacional en 1985 y 1993.

- 260 -
dos meses después murió en el tiroteo que se produjo cuando dirigió el asesinato del Contralmirante
Hermes Quijada.657
Ese desprendimiento fue producto de la división de criterios entre las diversas organizaciones
armadas ante la propuesta electoral. Mientras una parte de esas organizaciones vieron la posibilidad
de realizar la revolución desde adentro del peronismo, como fue el caso de Montoneros, El PRT –
ERP se mantuvo en la creencia de que el peronismo no era ni sería un movimiento revolucionario.
El segundo tema tratado por el Comité estuvo referido a la metodología en la difusión de las
publicaciones Estrella Roja y El Comb atiente. Al respecto se resolvió tener en cuenta las
enseñanzas de Lenin sobre la agitación y la propaganda y para tal fin se decidió iniciar una campaña
de estudio de las obras del revolucionario ruso que trataban esa cuestión, en especial Por dond e
empezar y ¿Qué hacer?.
El tercer tema fueron las elecciones. Descartada la opción de la participación por la imposibilidad
de formar un frente revolucionario, el partido analizó dos opciones: el voto en blanco o la
abstención. El voto en blanco fue descartado porque mostraría la debilidad política del PRT.
Al evaluarse la opción del voto en blanco, se llegó a la conclusión de que no había sectores muy
amplios de la sociedad que se orientaban hacia esa posición, por lo que no era un buen camino para
denunciar una farsa electoral. Además, esa opción, al no ser de aceptación masiva, resultaría
peligrosa porque pondría al descubierto que las fuerzas revolucionarias y anti – acuerdistas eran
minoritarias frente a los amplios sectores que preferían el parlamentarismo.658
Se resolvió la abstención, haciendo la salvedad que no era la línea más indicada pero que no había
otra, teniendo en cuenta el déficit existente en el trabajo legal que impidió que se lograra la opción
intervencionista, considerada más eficiente para dificultar las maniobras del enemigo.659
La línea intervencionista no se logró porque el partido se inclinó, desde el principio, por la actividad
clandestina660 acorde con la prioridad que se le dio a las acciones armadas, y también por la
dificultad que existió para establecer alianzas. Esa dificultad tenía su origen en las objeciones
ideológicas que el PRT ponía al analizar a los probables aliados. Ya nos hemos referido a las
críticas que el partido les hacía: reformismo, espontaneismo, populismo o carácter pequeño
burgués.

657
Revista Estrella Roja nº 20 de mayo de 1973.
658
De Santis, Daniel. Op. citada, pp. 299-300.
659
De Santis, Daniel. Op. citada, p. 300.
660
En 1970, en oportunidad del Vº Congreso que dio origen a la creación del ERP, se afirmaba que más de la mitad del
partido estaba en la clandestinidad y combatiendo. Luego, en las resoluciones sobre el trabajo dentro del movimiento
sindical se buscaba construir organizaciones de masas lo más amplias y menos clandestinas posibles. Se hablaba de
organizaciones lo menos clandestinas posibles pero no de superficie, legales.

- 261 -
Para el PRT, intervenir en toda elección para “no perder el voto” o para “apoyar el mal menor”,
eran puntos de vista oportunistas, ajenos al marxismo – leninismo, en los que había caído una vez
más el Partido Comunista Argentino en su apoyo a Alende – Sueldo, una fórmula considerada
burguesa y contrarrevolucionaria, cubierta tenuemente con un barniz progresista y
661
antiimperialista.
El cuarto tema abordado por el Comité Central fue el anuncio del VIº Congreso.
Finalmente se creó la Orden de Combate “Héroes de Trelew” en 1º, 2º y 3º grado. Condecoración
correspondiente a a ctos he roicos exce pcionales, méritos extraordinarios en com bate y ser vicios
militares distinguidos.

A menos de un mes de las elecciones, el PRT, luego de dudar entre la participación o el boicot y
entre el voto en blanco o la abstención, se decidió por esta última opción que resultaría poco menos
que irrelevante frente a los millones de ciudadanos que fueron a las urnas. La única opción que sí se
mantuvo con absoluta claridad y decisión fue la prosecución de la guerra revolucionaria. La
inmensa mayoría de los ciudadanos en capacidad de votar, votó y lo hizo por opciones que, bajo la
óptica ideológica del PRT, eran populistas y burguesas.
Las elecciones presidenciales del 11 de marzo de 1973 dieron los siguientes resultados:662

- Héctor Cámpora - Vicente Solano Lima, Frente Justicialista de Liberación (peronismo):


5.908.414 votos, 49,5 %
- Ricardo Balbín - Eduardo Gamond, Unión Cívica Radical: 2.537.605 votos, 21,29 %
- Francisco Manrique - Rafael Martínez Raymonda, Alianza Popular Federalista, 1.775.867 votos,
15,17 %.
- Oscar Alende - Horacio Sueldo, Alianza Popular Revolucionaria, 885.201 votos, 7,56 %
- Ezequiel Martinez - Leopoldo Bravo, Alianza Republicana Federal, 347.215 votos, 2,96 %
- Julio Chamizo - Raúl Ondarts, Nueva Fuerza, 234.188 votos, 2,00 %
- Américo Ghioldi - René Balestra, Partido Socialista Democrático, 109.068 votos, 0,93 %
- Juan Carlos Coral - Nora Sciappone, Partido Socialista de los Trabajadores, 73.796 votos, 0,63 %
- Jorge Abelardo Ramos - José Silvetti, Frente de Izquierda Popular (FIP), 48.571 votos, 0,41 %

661
De Santis, Daniel. Op. citada, p. 300.
662
Historia Electoral Argentina. www. mininterior. gov.ar/asuntos políticos y lectorales/dinap/publicaciones/Historia
Electoral Argentina. pdf.

- 262 -
Después de las elecciones y antes de que Cámpora asumiera, cuando éste prometió una amnistía
amplia para los presos, el PRT – ERP contestó con el documento Porqué el ERP no dejará de
combatir donde declaraba la continuación de la lucha armada.663

c. Conclusiones sobre el GAN.

El PRT interpretó acertadamente la intención del gobierno militar de proponer el GAN para aislar la
guerrilla.
También estuvo en lo cierto al apreciar que si las elecciones se concretaban, Perón podía acceder al
poder y desde allí combatir a la guerrilla porque era un líder contrarrevolucionario.
Pero se equivocó en la respuesta a ese problema.
El partido tomó, simultáneamente, dos caminos: uno militar y otro político. El camino militar fue
claro y no tuvo variantes. Frente a las elecciones, a la organización de los partidos políticos, la
respuesta inmediata fue la guerra revolucionaria. El camino de la política, en cambio, tuvo cambios.
En algún momento se pensó en participar con una fórmula. Recordemos que Santucho le ofreció a
Tosco ser el candidato por un frente revolucionario que éste rechazó . La posibilidad de la
participación se esfumó y entonces comenzaron las dudas sobre proponer el voto en blanco o la
abstención como forma para denunciar “la farsa electoral”. El partido, finalmente, desistió del voto
en blanco porque los mismos podían ser escasos quedando al descubierto un importante déficit en la
captación de las masas. Quedó la abstención que no tuvo significación política.
Se apeló a la propaganda y al trabajo de los Comité de Base para denunciar la farsa electoral.
Ambos métodos resultaron insuficientes y , además, los Comité de Base tuvieron, entre sus
propósitos, el de apoyar a la guerrilla con lo que se caía, en definitiva, en la respuesta militar como
única opción.
No se han encontrado los fundamentos que sostenían la decisión de proseguir la guerra
revolucionaria como el mejor método para responder a las elecciones y al regreso al orden
constitucional.
Tampoco una explicación que resolviera la contradicción de oponer la guerra revolucionaria a la
voluntad popular de participar en las elecciones.
La posibilidad de que el PRT triunfara con su estrategia de guerra revolucionaria formulada en 1970
sólo podía darse si el gobierno militar se radicalizaba en su postura y no entregaba el poder. En ese

663
Sobre el texto del documento ver Capítulo III, 14. El PRT y el gobierno constitucional, de este trabajo.

- 263 -
caso el PRT podía convertirse en el representante de las aspiraciones populares de elegir sus
gobernantes. Y aún así, podía ocurrir, como ocurrió, que el PRT no fuera el único ni el principal
representante de esas aspiraciones.
El GAN frustró la estrategia de la guerra revolucionaria al despojarla del motivo principal que tenía
para obtener el apoyo popular. Y en esa circunstancia, el PRT, al proseguir la lucha armada sin el
apoyo de las masas, que tenían otro propósito, estaba violando flagrantemente el postulado básico
de que la guerra debe ser la continuación de la política por otros medios.
El PRT invirtió los términos de la premisa.

- 264 -
V. Conclusiones finales.

¡Qué pueril ingenuidad la de presentar la


propia impaciencia como argumento teórico!
Federico Engels.
Programa de los comuneros blanquistas

Para Clausewitz la guerra era un arte. Lenin pensaba lo mismo de la revolución. La teoría sobre la
misma no era algo acabado y podía adquirir características nuevas, como los hechos históricos lo
demostraron. La Revolución Rusa no se pareció a la china y ésta tampoco a la cubana, para dar
algunos ejemplos emblemáticos.
La guerra revolucionaria, en tanto guerra y en tanto revolución, es un arte. No obstante, ese arte, en
cuanto tiene una finalidad definida por el triunfo de una voluntad sobre otra, no puede ser anárquico
ni carente de racionalidad. Se debe ajustar a ciertos postulados. Postulados básicos, que por permitir
la innovación, no pueden desconocerse o cambiarse.
Los postulados básicos para la realización de toda revolución marxista son las llamadas condiciones
objetivas y condiciones subjetivas para la misma.
Como toda revolución marxista presupone por doctrina, violencia, ésta puede según las
circunstancias, adquirir las características de una guerra que se denomina guerra revolucionaria.
Por dicha razón, en la guerra revolucionaria también son necesarias esas condiciones para poder
desarrollarla con posibilidades de triunfo.
Ya hemos hablado sobre el significado de dichas condiciones.
En el caso que nos ocupa, que es el de demostrar que el PRT – ERP , antes de la asunción del
gobierno constitucional, el 25 de mayo de 1973, desarrolló un guerra revolucionaria sin que
estuvieran dadas las condiciones para tal fin, nos referimos a una de ellas, las subjetivas.
Partimos del supuesto que las condiciones objetivas, que se refieren a una situación de crisis que el
gobierno no puede resolver, estaban dadas. Aseveran la existencia de esa crisis las reiteradas
alteraciones del orden constitucional, las derivaciones del subdesarrollo del país y una convulsión
interna no exenta de violencia, especialmente en 1969, provocada por distintas manifestaciones de
rechazo al gobierno de facto que había impedido la representación política de los ciudadanos y
limitado sus libertades.

- 265 -
Pero las condiciones subjetivas, que están referidas a la organización y conducción de la clase
revolucionaria, la clase proletaria, no estaban dadas.
El PRT, cuando en 1970 creó el Ejército Revolucionario del Pueblo y declaró que la guerra
revolucionaria había comenzado en la Argentina, era un pequeño partido prácticamente
desconocido que recién se consolidaba ideológicamente y que contaba con algunos cientos de
militantes.
El PRT tenía por delante la ardua tarea de conquistar a las masas, dotarlas de conciencia de clase y
reclutar de las mismas a los futuros combatientes.
Pero el ahora PRT – ERP se lanzó inmediatamente a la lucha armada. Justificó esa decisión con el
argumento de que las condiciones subjetivas eran necesarias en el momento de la insurrección, esto
es en el asalto final al poder, pero no antes. En todo el proceso anterior se iría de lo pequeño a lo
grande, intercalando la actividad política con la militar. La actividad política era dar a conocer la
propuesta del partido y ganar el apoyo de las masas, organizarlas y conducirlas en la lucha contra el
gobierno militar. El argumento era válido si en ese ir paso a paso, la actividad política hubiese sido
siempre prioritaria con respecto a la militar. De esa forma se hubiera cumplido con la ley de hierro
de Clausewitz, aceptada por Lenin, de que la guerra es la continuación de la política por otros
medios y no a la inversa.
Pero no fue así. El PRT – ERP fue siempre, desde 1970 hasta su derrota, una organización
militarista. Lo fue antes y después del periodo llamado de la “desviación militarista” aunque
muchos de sus miembros no lo hayan reconocido. Para el ciudadano común la organización se
llamaba ERP solamente, un ejemplo más de que era conocida por su actividad militar y no por la
política.
El militarismo puede haber estado siempre en la cabeza de su líder: Mario Santucho. Hay indicios
de ello pero no pruebas. No obstante se manifiesta por primera vez en el IVº Congreso con el
documento El único camino hasta el pod er obrero y el socialismo, donde uno de sus autores es el
mismo Santucho. Allí se adhiere a la teoría revolucionaria del castrismo o guevarismo. Nos hemos
referido a esa teoría que proponía la creación de dos, tres, muchos Vietnam, para derrotar al
gendarme del mundo capitalista, el imperialismo de los EEUU.
Ni Castro, ni Guevara tuvieron mucha vocación por la realización del trabajo cotidiano y gris del
que hablaba Lenin o por la paciente tarea de Mao en captar campesinos, y que presupone la
conquista de las masas para la causa revolucionaria. El correlato de estas actividades en Clausewitz
se llama El arte de la guerra que se refiere a la preparación para la guerra y que difiere del arte de

- 266 -
la dirección referido a la conducción. La historia militar generalmente nos habla de las genialidades
de la conducción y muy poco del paciente y gris trabajo de preparación donde tal vez radique el
triunfo. Castro y Guevara, a la hora de pensar la guerra revolucionaria en Latinoamérica, no
repararon lo suficiente en su preparación. La gu erra de g uerrillas de Guevara, su actuación en
Bolivia, y el discurso de Castro al cierre de la OLAS, lo demuestran.
El PRT – ERP se encandiló con la Revolución Cubana, con la visión mítica de la misma, al punto
de desconocer la visión real.
La visión mítica adjudica todo el mérito de la revolución a los guerrilleros de Sierra Maestra y
desconoce que, independientemente de ese contingente, grandes sectores de la población cubana,
incluida la burguesía con un importante protagonismo, trabajaron políticamente para el
derrocamiento de Batista.
La muerte de Guevara en Bolivia reforzó el mito al punto de que los revolucionarios argentinos no
vieron todos los errores de aquél. Tomaron el ejemplo épico y se dispusieron a recoger el fusil caído
en la selva. Hubo un análisis de la derrota del Che pero no fue completo.
Ha sido acertado llamar a los militantes del PRT –ERP los últimos guevaristas. Lo fueron por su
voluntad y también por su deficiencia teórica.
El argumento, dado por el partido, de que las condiciones subjetivas son necesarias en el momento
de la insurrección (asalto final) pero no antes, deja algunas dudas. Sería viable si en el proceso
revolucionario, anterior a la insurrección, la actividad política fuese, claramente, mucho más
importante que la militar. Esa situación provocaría que las fuerzas contrarrevolucionarias estarían
muy preocupadas por el avance político y no por el militar que no constituiría, en ese caso, la fuerza
principal de los revolucionarios. Pero, si por el contrario, el pequeño partido declara que la guerra
revolucionaria ha comenzado y da prioridad a la lucha armada al punto de ordenar ¡todo el partido
al combate!, se entra en una lucha llamada entre aparatos o entre vanguardias. Esto es la reciente
creada pequeña fuerza militar revolucionaria contra las FFAA gubernamentales. Al no tener,
todavía, la fuerza revolucionaria, el apoyo de las masas que serían, en ese momento, meras
espectadoras, correrían el riesgo de ser destruidas. Pero el PRT –ERP no lo creyó de esa manera
porque subestimó a las fuerzas armadas argentinas con argumentos infundados y desconociendo
algunas advertencias autorizadas.
El PRT – ERP casi fue destruido en 1972, con muchos militantes presos. Se repuso luego, en 1973,
porque el presidente Cámpora los dejó en libertad, claro que a partir de ese momento la lucha
carecía de legitimidad porque el gobierno era constitucional.

- 267 -
El PRT, antes de fundar el ERP, cometió un severo error de apreciación al creer que la población al
oponerse al gobierno militar, especialmente a partir de 1969, estaba dispuesta a protagonizar la
guerra revolucionaria. Ese error tuvo dos componentes. El primero fue subestimar a las fuerzas
políticas tradicionales como el peronismo y el radicalismo que podían presionar al gobierno, lograr
un llamado a elecciones y asumir el poder con una propuesta burguesa y no revolucionaria. Al
principio también se subestimó al líder del peronismo. Y si bien es cierto que esa apreciación fue
cambiando, no fue acompañada por la política correcta. El otro componente del error fue
desconocer que a partir del año 1969, en el gobierno militar, empezaba a tomar cuerpo la decisión
de una salida electoral con el objetivo claro de aislar a la guerrilla de la población.
El gobierno militar anunció el GAN que proponía una salida electoral. El PRT apreció
correctamente que los militares argentinos querían aislar a la guerrilla y que estaban dispuestos a
aceptar a Perón a pesar de que el viejo líder había sido desplazado por un golpe militar en 1955.
Pero el partido no dio la respuesta adecuada y persistió en la guerra revolucionaria como única
opción. Las ideas de presentar en las elecciones un partido revolucionario o de proponer el voto en
blanco o de boicotear las elecciones, sólo fueron en los hechos, meros intentos sin concreción y el
único camino que se transitó fue el de la lucha armada.
Y de esa manera se cometió otro grave error, el más grave del periodo que hemos tratado: ir a
contramano de la voluntad popular. Mientras la inmensa mayoría se disponía a concurrir a las urnas
donde casi todos los votos fueron a partidos burgueses, El PRT – ERP proseguía su guerra
revolucionaria violando, una vez más y de manera más notoria, la ley de que la guerra es la
continuación de la política por otros medios y de que no se pueden invertir los términos.
Aunque el PRT –ERP nunca lo haya reconocido, en cuanto a teoría, Clausewitz, Lenin y Mao
fueron reemplazados por Castro y Guevara y más por éste último. El resultado fue que la derrota de
Bolivia se repitió en la Argentina pero en una dimensión dramáticamente mayor.

Rodolfo Richter

- 268 -
Anexos

Anexo 1: Entrevistas.

Anexo 2: Cronología de los hechos generales.

Anexo 3: Comité Central elegido por el Vº Congreso.

Anexo 4: Cuadro de organización del PRT – ERP.

Anexo 5: Acciones armadas del PRT - ERP.

Anexo 6: Cuadro de organización del ERP.

Anexo 7: Cuadro comparativo de las revoluciones rusa, china y cubana y del intento
revolucionario del PRT – ERP en la Argentina.

Anexo 8: Siglas.

- 269 -
Anexo 1

Entrevistas

1. Entrevista a Luis Mattini.664

El PRT tomó contacto con algún partido, antes de 1973, para aunar esfuerzos en la lucha
contra el gobierno militar? En caso afirmativo ¿Cuáles fueron los resultados?

En general tomamos contacto con todos los partidos considerados “populares” empezando por
el PC el PS y los radicales. Se lograron acuerdos tácticos, a veces fructíferos, sobre todo para
tratar el problema de los presos, y otros logros importantes, pero todo eso se arruinó cuando el
ERP atacó, primero Sanidad y luego la Base de Azul.

¿Cómo pensaba el PRT encontrar el apoyo popular necesario para triunfar en la Guerra
Revolucionaria?

Porque se suponía que las condiciones objetivas empeorarían para la población, porque es la
ineluctable tendencia del capital internacional y, para nosotros, el capital nacional estaba totalmente
entregado. Por lo tanto, en la medida que íbamos desarrollando la guerra revolucionaria debíamos
armar, paso a paso, programas políticos sociales primero, “infiltrados” en la sociedad y, poco a
poco, liberando zonas y armando gobierno locales, derrotando a las FFAA, que eran el sostén del
poder, hasta constituir un nuevo Estado Nacional.

¿Cuál era el apoyo que Castro daba o estaba dispuesto a dar a las organizaciones armadas
argentinas y en especial al PRT – ERP?

664
Luis Mattini (Seudónimo de Arnol Kremer). En la adolescencia, en Zárate, aprendió el oficio de herrero industrial y
los primeros conocimientos sobre marxismo. Autodidacta. A los dieciocho años entró a formar parte del grupo Praxis
de Silvio Frondizi. En 1968 se incorporó al PRT. Fue uno de los fundadores del ERP en el Vº Congreso. Viajó varias
veces a Cuba donde recibió instrucción militar y se entrevistó con Fidel Castro a quién le solicitó apoyo para la apertura
del frente rural en Tucumán. A la muerte de Santucho, en 1976, asumió la jefatura de la organización. Autor de
Hombres y mujeres del PRT; Encantamiento político; Los perros. Memorias de un combatiente revolucionario; Cartas
profanas; El secreto de Lisboa, etc.

- 270 -
A partir de 1973, con la llegada de gobiernos civiles, Fidel quitó todo apoyo militar. Solo dejó el
apoyo político y siempre condicionado a las relaciones diplomáticas con Argentina que eran muy
importantes para el Estado cubano, sobre todo en lo económico.

Cuando comienza el trabajo del PRT en pos de alianzas políticas? ¿Cuándo tuvo su mayor
desarrollo?

Siempre hubo intención de hacer alianzas, ya que es parte de la doctrina marxista que una
revolución es el resultado de un enfrentamiento de alianzas de clases; Por eso la consigna del PRT
era “gobierno obrero y popular”. Popular era la composición de los aliados. No se puede hablar de
fecha de inicio Creo que su mayor desarrollo fue entre el 74 y 75 por el prestigio del PRT y las
propuesta del FAS

¿Cuándo comenzaron los contactos con Montoneros? La causa por la cual no se aliaron es el
rechazo de Santucho al populismo tal como lo expresa en Poder burgués y poder
revolucionario?

Si, en ese folleto se explica.


Los contactos empezaron fuertes en la cárcel de Rawson con dirigentes como Quieto, Osatinsky y
Vaca Narvaja. Incluso la operación de fuga fue un modelo de alianza.
Pero el regreso de Perón y sobre todo nuestra operación en la Base de Azul perjudicó mucho la
relación.
Cuando llega Videla retomamos muy fuerte la relación y ya estábamos negociando el partido
único, pero fue precisamente cuando mataron a Santucho.

Estuvieron en tratativas con otras organizaciones político – militares?

Si, varias, la mas seria fue con un grupo pequeño pero muy sólido: Poder Obrero.
De todos modos nuestro mejor aliado fue siempre el llamado Peronismo de Base que no eran como
los Montoneros, una especie de infiltrados en el Movimiento Peronista, sino auténticos peronistas
de base que luchaban por el regreso de Perón y un día se dieron cuenta que para que Perón
regresara había que hacer una revolución.

- 271 -
Por eso yo respeto mucho más a los peronistas que a los “marxistas que peronizan”

Cómo funcionaban los Comités de Bases? ¿Desde cuando funcionaron y cuales fueron los
resultados?

Fueron creados cuando Lanusse implementó el GAN y el objetivo era reunir gente alrededor del
partido que no aceptaba, o no se animaba al compromiso de hacer operaciones militares pero
aprobaba la lucha armada. Luego se los utilizó en las elecciones municipales y ganamos varios
concejales de municipios como el caso de Baradero. El mejor resultado fue que se transformaron
en base “civil” de apoyo

Qué se puede decir del Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS) (fecha de creación,
desarrollo, objetivos y logros)

No recuerdo la fecha, creo que en 1974. El FAS fue una especie de nacionalización de los Comités
de Base que nos dieron una estructura para negociar acuerdos con otras fuerzas de izquierda, sobre
todo de apoyo de intelectuales como Silvio Frondizi, Marcos Kaplan y otros. Y capacidad de
negociar con “aliados” como los del Peronismo de Base (PB) (Alicia Euguren, Armando Jaime, el
Propio Agustín Tosco, Envar El Kadri y otros.
Logramos ampliar nuestra base social mucho. Y entusiasmó a mucha gente con un movimiento
político mucho más amplio que la estrechez y el sectarismo de un partido leninista

En mayo de 1968 la CGT de los Argentinos presentó su programa en un acto encabezado por
Raimundo Ongaro y Agustín Tosco en el Córdoba Sport Club titulado Mensaje a los
trabajadores y al pueblo argentino.
En ese momento
- ¿Cuál era la relación entre la CGT de los Argentinos y el PRT?
- ¿Existían coincidencias ideológicas?

Participábamos en ella mediante nuestros compañeros sindicalistas y organizando grupos de apoyo.


Teníamos muchos sindicalistas.

- 272 -
Coincidíamos en la necesidad de superar la situación de ese momento; la disputa con la CGT
“burocrática” y el proyecto político de “liberación nacional”. Pero teníamos diferencias ideológicas
con el peronismo de Ongaro.

Ud. dice en su obra Hombres y mujeres del PRT-ERP que el PRT fue la organización de
izquierda que poseía mayor presencia orgánica en los sindicatos industriales del país. ¿Se
refiere a un tipo determinado de organización de izquierda? ¿Más que el clasismo?

Es lo mismo; en realidad el clasismo fue una respuesta al sindicalismo policlasista del peronismo y
aglutinó a todas esas organizaciones de izquierda en la conducción o influencia de sindicatos que
superaron al peronismo, al socialismo y al comunismo

¿Cuál fue la capacidad el PRT en el ámbito sindical antes del 25 de mayo de 1973?

No controlábamos sindicatos pero teníamos células en los lugares mas activos y sobre todo
acuerdos y fuerte presencia en Córdoba, norte y sur de Buenos Aires y en el cordón de la ribera
del Paraná desde Tigre a Rosario.

¿Cuántas huelgas organizó el PRT antes de 1973 y cual fue la más importante?

Nunca tuvimos fuerza para organizar huelgas solos, pero tuvimos fuerte influencia en el
llamado SITRAC y SITRAM, en las automotrices de Córdoba, en el frigorífico de Ensenada
(Buenos Aires), como así también en los azucareros del Norte.

¿En que otro lugar, además de Santiago del Estero y Tucumán se hicieron trabajos de
captación sobre el peón de campo?

Se trabajo en la Mesopotamia, con poco desarrollo; algo en el norte de Santa Fe, el Chaco y no
mucho más. Los chacareros de la pampa gringa, Santa Fe, por ejemplo, eran inabordables…

Cuando comienza el trabajo sindical del PRT en Villa Constitución? ¿Cuándo tuvo su mayor
desarrollo?

- 273 -
No recuerdo fechas , pero fue a partir de 1973 cuando Santucho nos orientó a los de Zarate, que
teníamos una excelente cantera de cuadros, que extendiéramos la regional a San Nicolás y
trabajáramos la impenetrable SOMISA. Y allí mandamos nuestro primer explorador, un avezado
militante. SOMISA era realmente impenetrable, pero nuestro hombre - “Madera” de seudónimo - ,
contactaba gente en San Nicolás que trabajaba en las acerías de Villa Constitución. Se instaló en
Villa y empezó el trabajo con gran éxito, reclutando de entrada varios dirigentes sindicales
importantes. Al tiempo yo fui para allá y organicé la primera célula compuesta por reales obreros
de las acerías. Y tuvimos excelentes relaciones con Piccinini que era el secretario general opositor
al peronismo Su punto mayor creo que fue en 1975 con el “Villazo”. Después empezó a decaer y
cuando Videla tomó el mando de la represión, durante el gobierno de Isabel, fue fatal, Muchos
pudieron escapar, dada la estructura del PRT nacional; otros fueron presos por varios años ya que
todavía el secuestro y la desaparición no era practica generalizada

Sobre la FOTIA (Federación de Obreros Tucumanos de la Industria Azucarera) después de la


muerte de Hilda Guerrero de Molina en 1967.
¿El PRT, después de ese episodio, llegó a tener ingerencia o control sobre la FOTIA? En caso
afirmativo ¿en qué medida?

No demasiada injerencia. El PRT tuvo un par de dirigentes importantes: Antonio Fernández y sobre
todo Leandro Fote. Pero los sindicalistas tradicionales como Santillán controlaban el gremio

El combatiente nº 56 de marzo de 1971 dice que los sindicatos Sitrac- Sitram pasaron a ser
clasistas
¿Qué influencia tuvo el PRT sobre Sitrac- Sitram?

Tuvimos un par de dirigentes de ese sindicalismo. Pero fue mas bien al revés, ese sindicalismo
influyó mas en el PRT que el PRT en ese sindicalismo. Aunque eso fue un periodo breve y casi
acotado a una parte de Córdoba.

Que se puede decir de la Escuela Militar?

- 274 -
Bueno, una cosa es lo que puedo decir yo, muy crítico, Yo fui crítico siempre y tuve discusiones
fuertes con Santucho porque yo nunca pretendí la perfección. Como mi escuela venía de los
espartaquistas, herederos del marxismo alemán, estaba imbuido de eso que se llama la rigurosidad
germánica, que hizo al marxismo alemán el más completo, serio y civilizado, al extremo que
necesitaron la brutalidad del nazismo para destrozarlo. En cambio, el soviético leninistas, se
derrumbó solo. Nosotros caímos en un monstruoso formalismo, algunas cosas copiadas,
boludamente, de manuales soviéticos. Creo que ese fue el peor error de Santucho, poner más el
acento en la formalidad de la escuela teórica. Mientras tanto las mejores operaciones las seguían
haciendo los cuadros formados en el fogueo, y el éxito dependía de la inagotable creatividad para
las emboscadas .
Santucho preparaba en esa escuela los hombres para la guerrilla en el monte. Y, vaya a saber
porque, los preparó más para la obediencia que para la creatividad, (Claro que la obediencia era la
voz de mando del ejercito rojo soviético y la lucha donde murieron más de 20 millones de personas
para derrotar a los alemanes). Y, por ejemplo, Molina, Irurzúm o Mac Donald665 no llegaron a
pasar por esa escuela.
Uno de los cuadro con mayor formación militar, Eduardo Streijer, que fue el que voló la pista del
avión de Videla, fue instructor en esas escuelas, pero no podía pasar de lo teórico, no había campos
de tiros y esa cosas (Un polígono subterráneo no era suficiente).

¿Comparte la idea de que la lucha en los 70 fue protagonizada por élites pero que las masas
no se involucraron en la misma para ningún lado siendo en definitiva espectadoras del
conflicto?

Si, ese fue el principal inconveniente para los revolucionarios. La estrategia se basaba en la
incorporación de las masas a un proceso iniciado por una vanguardia. Pero eso fue lo que no se dio,
la gente, a lo sumo podía llegar a simpatizar con la guerrilla cuando esta tenía éxito, cuando las
operaciones fueron “limpias”, pero aun así , no se incorporaba al movimiento. Cuando el
enfrentamiento adquirió crueldad, y se tornó más sangriento, la gente se alejó más todavía… Yo
creo que en el fondo la gente nunca entendió el fin de la lucha.
El PRT confiaba en el valor del aparato propagandístico. Pero éste fue inútil para convencer a las
grandes masas.

665
Los tres jefes que tuvo la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez del ERP.

- 275 -
¿Comparte las ideas de Regis Debray sobre el “foquismo” expresadas en su obra Revolución
en la revolución?

No, creo que son análisis superficiales. El tema es mucho mas profundo. Tiene que ver con el
concepto de inmanencia opuesto a la trascendencia. Todo un tema al que yo le estoy dedicando mi
estudio.

Qué análisis hizo el PRT sobre la actuación de Guevara en Bolivia de cara a la guerra
revolucionaria en Argentina?
¿Existe algún documento al respecto?

El “Che” en Bolivia. La muerte del Che en Bolivia fue el hecho en que las izquierdas discutieron
hasta reventar. Para la mayoría (los stalinistas y los trotskistas) era la prueba de que toda tendencia
guerrillera era una aventura. Pero para nosotros, la “nueva izquierda” o sea los que después nos
autollamamos guevaristas, era un ineludible llamado a la acción expresado metafóricamente en
“recoger su fusil”.
Nosotros discutimos mucho las posibles causas del fracaso en Bolivia, los errores del Che, pero
discutimos sobre la base de hacer, sobre la base de aprender de esos errores.
La idea esencial que adoptamos del Che, era la estrategia en el sentido que no existía posibilidad de
cambio social profundo si no se destruían militarmente las FFAA de los países latinoamericanos y
se creaba un nuevo ejército en cada país totalmente “saneado”. Esa estrategia difería de la
tradicional de los comunistas consistente en propiciar una insurrección en donde una parte de las
FFAA se pasa del lado del pueblo, tal fue el modelo europeo de principios de siglo veinte; ruso,
alemán, finlandés, etc., en algún caso triunfante en otros derrotado. Guevara, influido por su éxito
en Cuba, sostenía que las FFAA de cada país ya eran parte del sistema estatal capitalista sin
remedio porque, a partir de la constitución de un “campo socialista”, el imperialismo había
conformado un campo militar capitalista y cada Fuerza Armada no podía sustraerse de la influencia
de los Estados Unidos. De allí la doctrina se seguridad nacional que trasladaba el enemigo externo
hacia el interno.
Nosotros fuimos muy influidos por esas ideas.

- 276 -
En el 2º Comité Central de octubre de 1970 se caracteriza la primera etapa de la guerra
revolucionaria como enfrentamiento entre vanguardias
¿Cómo estaba pensado el trabajo de masas delineado en el plan político militar?

De modo que cada acción militar debía ser comprendida por las masas y servir de entusiasmo para
incorporarse a la lucha. O sea que la acción militar perseguía, durante esa etapa, objetivos mas
propagandísticos que propiamente militares. Podría decirse que era mas importante cierta
espectacularidad que los resultados objetivos

¿Cómo evaluaba el PRT las capacidades y debilidades de las FFAA en el momento de decidir
el inicio de la guerra revolucionaria?

Se consideraba que no estaban preparadas para enfrentar a la guerrilla porque estaban educadas en
otras hipótesis de conflicto (guerras convencionales) Por eso se consideraba importante ganar
tiempo y espacio porque estábamos seguros que los EEUU les darían entrenamiento especial de
contra guerrilla.
Caímos en la trampa cubana de creer que todo lo genial (incluso la represión) viene de USA.
Y hoy queda claro que la llamada “Escuela francesa” basada en la experiencia de Argelia , fue la
clave.
Creo que la subestimación a las FFAA fue el rasgo de mayor soberbia del PRT y quizás la causa
principal de la derrota. Santucho, especialmente, subestimaba a la alta oficialidad de las FFAA, ese
era su punto mas débil, y motivo de más de una discusión interna. Santucho estaba convencido que
las FFAA argentinas no podrían y que la intervención norteamericana en forma directa, o sea con
tropas , seria inevitable y eso despertaría la conciencia nacional y se transformaría en guerra del
pueblo. En eso había mucha influencia vietnamita. (tomada por nosotros, no dada por ellos , claro
está).
La tozudez de Santucho era tal en ese aspecto que no escuchó los sabios consejos del Mayor Jesús
Sánchez de Bolivia que le discutió mucho sobre la capacidad de los oficiales argentinos.
Que por favor no los subestimara ni política ni militarmente.

- 277 -
Yo creo íntimamente que Santucho pensaba que si él reconocía capacidad a los oficiales argentinos
eso obraría como debilitamiento de nuestras moral de combate. Es difícil decirlo, le estoy diciendo
desde un sentimiento muy íntimo, pero doy esta explicación psicológica porque no tengo otra.

El PRT-ERP tenía una teoría diferente del “foquismo”?

Si, en efecto. Además, en el PRT entendíamos que el llamado “foquismo” era un


invento del francés Debray y no una teoría del Che. El Che habla del foco como metáfora para
explicar la posibilidad de creación de las condiciones subjetivas.
Al foquismo le oponíamos la idea de que la guerra era una cuestión de masas. La participación
de la población era para nosotros, al menos en teoría, indispensable.

¿Se tomó en cuenta, después de la asunción de Cámpora, la teoría del “Che” de que no es
conveniente iniciar la lucha armada contra un régimen, que aunque sea injusto, posee
cierta base de legitimidad? ¿Hubo una discusión interna al respecto?

Si, la tomamos en cuenta formalmente, Hubo dos fracciones debido a eso. Una línea
“peronista” que formó el “ERP 22 de Agosto” y otra trotskista que formó el “ERP Fracción
Roja”. Pero nuestra dirección consideró que lo de Cámpora no podía durar más de un par de
meses. Sea como fuere, fue un error muy serio que nos condicionó todo el futuro.

Es cierto que 16 de los 25 miembros de la CC se van con Prieto y Prada por causa de la
militarización del PRT antes del Vº Congreso?

No se si serian 16 pero era la mayoría del CC, de eso no me caben dudas. Siempre digo que la
totalidad de los militantes del Vº Congreso no pasaban de trescientos, incluidos muchos como yo,
Benito Urteaga o el propio Gorriarán, bastante nuevos. Al congreso fuimos unos treinta delegados
para decidir desarrollar la “guerra popular”

Anzorena dice en su obra Tiempo de violencia y utopía que el planteo de la lucha armada
en el PRT irrumpe a través de la experiencia directa de las masas obreras argentinas y es

- 278 -
incorporada al partido por su vanguardia. Y que ese planteo de la lucha armada no viene
a través de intelectuales revolucionarios influidos por la experiencia de otros países.
¿Comparte esta opinión o se dieron las dos variantes?

Si, en general fue así. En efecto, están las dos variantes porque en todo el país los militantes
discutían lo que ocurría en el mundo, sobre todo influidos por los hechos de Argelia y de
Vietnam. Pero el planteo concreto se inicio en Tucumán tras la derrota de la huelga de la
FOTIA y la represión en la que resultó muerta Hilda Molina. Pero también como consecuencia
directa del golpe de estado de 1966. Por ejemplo, Benito Urteaga, hijo del caudillo radical,
intentó detener a los militares a trompadas en el Congreso de la Nación y, cuando lo sacaron
de allí, cruzó a la confitería “El Molino” y expresó “Llego la hora de agarrar las armas”. Al
poco tiempo abandonó el Partido Radical y se sumó a Santucho . No es un caso aislado, es un
caso sintomático.

¿Qué resultado tuvo la formación de los llamados “comandos de apoyo al ERP”?

Fue un fenómeno difícil de controlar. Surgían espontáneamente por todos lados y un tanto a la
bartola. Por ejemplo, en Campana surgió un comando que pintó en toda la ciudad las siglas del
ERP pero…..con la estrella judía de seis puntas ¡!!! (No sabían hacer la estrella socialista de
cinco puntas y las de seis es fácil porque son dos triángulos cruzados)

En la obra El trotskismo obrero e internacionalista en la Argentina, tomo 3 se afirma que


en 1967 el PRT se fractura en dos fracciones que contemplaban la posibilidad de la lucha
armada pero que diferían en su estrategia y metodología.
¿Comparte esta opinión?

Si, en general fue así , claro que nosotros los santuchistas, después acusamos de cagones a las
demás fracciones y esas cosas que pasan siempre. Pero visto ahora, a la distancia, no pasaba
por ahí la cosa sino por diversas visiones estratégicas y metodológicas. Es verdad, y yo lo
reconozco, por lo menos en parte así, en mi libro “Hombres y Mujeres…” .

¿La lucha armada no se priorizó sobre el trabajo estrictamente político perjudicándolo?

- 279 -
Si, ese fue quizás el error esencial.

¿La lucha armada no tendría que haber ido a la zaga del trabajo político? Se desprende
de lo anterior.

Creo que ese fue el error esencial. Además, eso esta sancionado por la literatura revolucionaria
clásica, “la política dirige al fusil”, “el arma vale lo que vale el hombre que la empuña”, “la
revolución es obra de las masas” etc., etc. Nosotros violamos nuestra propia doctrina!!!!!!

¿Para ustedes la diferencia entre la doctrina militar clásica y la marxista está referida a la
importancia que se le da a la posibilidad de un triunfo militar lo menos cruento posible?

Si, en teoría eso era así y los que fuimos realmente guevaristas intentamos que eso fuera así.
Empezando por una frase de Guevara “el prisionero es sagrado. Es un hombre fuera de combate y
es indigno ensañarse con el (maltratos, hambrunas, ridiculización, etc.) Las operaciones había que
planificarlas para evitar las bajas de ambos lados en todo lo posible. Insisto Rodolfo, no digo que lo
hayamos hecho bien y no niego que teníamos más de un “loquito”, como decíamos nosotros, difícil
de controlar
Además, estudiamos el concepto vietnamita de “aniquilación” , de poner fuera de combate que no
significaba siempre matar. Según ese concepto, cercar e inmovilizar una unidad enemiga era
ponerla fuera de combate y fuera de combate dejaba de ser enemigo por lo tanto era como aniquilar
sin matar.

Tirada de El Combatiente ¿A dónde llegaba? ¿Cuál era su público?

Los militantes, los simpatizantes, los “contactos” y los elementos de vanguardia del campo
popular. No estaba destinado al gran público.

El PRT tenía una organización en el ámbito cultural llamada FATRAC. ¿Fue la única
organización en ese ámbito? ¿Cómo evalúa el trabajo del partido en ese ámbito?

- 280 -
Ya lo digo en mi libro. Creo que fue al aspecto mas deficitario de la política del PRT.
Desperdició enormes recursos en el campo de la cultura porque acusaba a esa gente de
“pequeños burgueses” y, además, porque los elementos intelectuales que componían el PRT,
empezando por Santucho, Gorriarán, Urteaga, Carrizo, y otros… eran realmente poco
cultivados y no entendían demasiado de arte y literatura, incluso hasta simpatizaban con esa
barbaridad llamada “realismo socialista”. Ese fue uno de los aspectos en los que yo di duras
batallas. Creo que es lo mejor que hice. Y declaro mi impotencia!!!

¿Qué era la agrupación estudiantil MAP7 del PRT.


Respuesta:

No la conozco.

¿Cómo evalúa el trabajo del PRT en el ámbito estudiantil en el periodo 70 – 73?

Muy deficitario teniendo en cuenta la potencialidad del estudiantado en esos años. Fue
deficitario porque el PRT cayó en lo que yo llamo la “desviación proletarista” que subestimaba
a los intelectuales. Ganamos gente, sin dudas, pero pudimos haber hecho mucho más con el
prestigio que habíamos logrado.

Que se puede decir de la Escuela Nacional de Cuadros (Inicio, lugar, resultados, etc.)

La primera Escuela Nacional de Cuadros, después del V Congreso, es decir cuando el PRT era ya
PRT-ERP, tuvo lugar en Córdoba, en la mitad de 1970. El curso duraba 15 días completos,
encerrados por la clandestinidad. De allí se desarrolló todo un sistema y hasta un cuerpo de
docentes.

¿Cómo estaba organizado el PRT (excluyendo el ERP) en el periodo 70-73?

Como un clásico partido marxista. Un Comité Central, un Comité Ejecutivo, un Buró político,
direcciones regionales, y luego toda la militancia en células semiclandestinas de cinco a siete

- 281 -
personas. Y el régimen interno era el llamado Centralismo Democrático, con una vida mucho
mas democrática que los partidos comunistas.

¿Cómo era la comunicación entre las distintas regionales y el CC en el periodo 70-73?

En general, por principio, las regionales se comunicaban a través de la Dirección Nacional,


eventualmente visitas, reuniones por áreas (por ejemplo sindicales) o utilizando el Boletín
Interno.

¿Cuántos hombres y mujeres componían el PRT-ERP en 1970, aproximadamente?

Es muy difícil conocer esa información.

¿El PRT nunca se planteó la posibilidad de ser un partido de superficie (no clandestino) y
tener en forma separada, no oficial, a un elemento armado? ¿Esa metodología no le
hubiera dado más resultado?

En realidad lo intentamos en 1973-75 sobre la base de una premisa de Lenin: “La esencia del
trabajo clandestino es su combinación con el legal”, pero no lo pudimos concretar porque la
presión de la acción clandestina era muy fuerte y poseía cierto falso “prestigio”, algo así como
si lo legal requiriera menos valentía. Por supuesto un absurdo propio de nuestro infantilismo.

Qué entendían por método marxista de análisis?

Bueno, esa si que es una pregunta difícil a pesar que yo hasta daba clases sobre el tema.
Por empezar, afirmar que en las divisiones humana no eran determinantes las razas, las regiones ,
los países, las nacionalidades, la lengua etc., sino la división del mundo en clases sociales.
Explotados y explotadores, y sus derivados: obreros, trabajadores en general , pequeños burgueses,
explotados u oprimidos, por una lado, y por el otro burgueses y alta burguesía u oligarquía, Desde
luego también “lumpenes” palabra de origen alemán que encuadra al desclasado (delincuentes,
pedigüeños, pordioseros , jugadores profesionales, prostitutas, etc.). Y que nuestra lucha final era
por la abolición de las clases sociales.

- 282 -
Pero la revolución, o sea la toma del poder para empezar a eliminar las clases solo podría hacerse
por medio de alianza de clases oprimidas o explotadas.
Podíamos y lo hacíamos con los nacionalistas, por ejemplo, que solían ser los más peleadores y
que podían jugarse tanto como nosotros, además de compartir la labor colectiva y el rechazo al
liberalismo. Pero al mismo tiempo debíamos mantener una lucha ideológica para librarlos de ese
error y hacerlos clasistas sin perder el amor a la patria.
Todo análisis debía contener una base material de sostén argumental ; no se permitía casi el “me
parece” Con el tiempo fuimos aprendiendo a respetar opiniones subjetivas o sea opiniones.
O sea que el método estaba cargado de una visión filosófica materialista frecuentemente exagerada
o distorsionada. Distorsionada por creer que todo el mundo actuaba por interés de clase. Por eso
creíamos que los oficiales militares eran de alta alcurnia y defendían intereses de clase. No así los
individuos de tropa . Nunca tuvimos en cuenta que un tipo como Galtieri, por su apellido, podía ser
hijo de un chacarero. Y explicábamos a regañadientes a los compañeros revolucionarios que venían
de la clase alta (para empezar el propio Che Guevara).
El otro aspecto fundamental del método marxista de análisis era introducir el elemento económico
que había detrás de tal fenómeno. En ese sentido distinguíamos bien la explotación que sufre el
obrero manual que produce plusvalía de los trabajadores no productivos (porque no producen
plusvalía), es decir que no engendran capital, pero son oprimidos de diversa formas, entre ellas con
los bajos salarios. (maestros, empleados públicos, administradores varios, policías , militares de
tropa de suboficial para abajo, etc. La clase obrera o sea la que produce plusvalía debía ser la clase
que conduce la revolución , porque si ellos no trabajan no hay capital.
Y por ultimo y lo más importante, Analizar todo superando la lógica formal y adoptando la lógica
dialéctica. Todos los cuadros formados podíamos recitar las leyes hegelianas de la dialéctica. Era
una materia importante en las escuelas de cuadros. (Eso no significa que la hayamos sabido
utilizar).

Sobre el concepto de “vanguardia” ¿El PRT empleaba el término para referirse al


proletariado con conciencia de clase; al partido solamente ó indistintamente?

En eso el PRT era de una rigurosidad enorme. La vanguardia era el proletariado industrial con
conciencia de clase, conciencia de su papel y de la necesidad de organizarse políticamente

- 283 -
más el sindicalismo. El partido, o sea la vanguardia de la vanguardia, tenía como principal
objetivo desarrollar, en los trabajadores industriales, esa conciencia.

Ud. dice en el epílogo a la 4º edición de su obra que por detrás del discurso marxista
ortodoxo, por detrás de nuestro declamado “socialismo científico” éramos, en los hechos,
libertarios. Y es indiscutible que supimos vivir la libertad hasta sus últimas consecuencias.
¿Significa esta afirmación que fueron, en los hechos y sólo en los hechos, anarquistas,
tomando el término anarquista no en sentido estricto sino en el sentido de que la voluntad
para destruir el Estado vigente era mucho más fuerte que la que existía para la
construcción de la dictadura del proletariado que debía reemplazarlo?

Si, claro, es mi interpretación, no compartida por los ortodoxos. Yo me baso en la diferencia


entre lo que decíamos y lo que hacíamos o en el hecho comprobado de que por más que nos
referíamos a la trascendencia hegeliana, vivíamos y éramos felices desarrollando la inmanencia
guevarista. Es decir, decíamos que luchábamos por la libertad en el futuro, pero ejercíamos la
libertad en la lucha.

En mayo de 1973 el ERP sacó un comunicado titulado Respuesta del ERP al presidente
Cámpora: El ERP no dejará de combatir
¿Qué opinión le merece ese documento?

Quizás ese documento refleja el error mas grave del PRT. Porque las FFAA se habían retirado y
nosotros deberíamos haber depuesto la armas No entregado las armas, pero si engrasarlas y
guardarlas para otra eventual situación prevista. Por ejemplo, frente al golpe de Estado del 76.
Pero lo que ocurrió es que nosotros nos desgastamos en una lucha armada difusa contra un gobierno
institucional, provocando a las FFAA que estaban en los cuarteles y, cuando debimos enfrentar el
golpe, estábamos ya desangrados. Porque ese error nos llevo a quebrantar algunas reglas básicas de
la lucha guerrillera “No atacar al enemigo estacionado y acantonado” “ Hostigar siempre al
enemigo en movimiento, en la retaguardia o en el los flancos” “todo acto armado debe explicarse
por si sólo” si tenemos que explicarlo perdimos porque el aparato de información del Estado es
inmenso. Nosotros gastamos toneladas de tinta para explicar el ataque a la Base de Azul o a la de

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Villa Maria666 o cualquier acto armado durante el gobierno civil, y no logramos explicar lo
inexplicable. En cambio la impecable acción sobre el 141 de Córdoba,667 en plena dictadura de
Lanusse, se explicó por si mismo

Qué representación tuvo el PRT en la Tricontinental y en la OLAS?

De eso no me recuerdo nada

¿Cuál era la posición de la URSS y de China frente al proceso de guerra revolucionaria en


Argentina?

Una regla: Los intereses de Estado siempre prevalecieron sobre los intereses o postulados
revolucionarios, incluso de los gobiernos de esos Estados. Eso fue así , incluso con los cubanos. Y
eso es lo que la izquierda marxista de diversos matices nunca vio claro. Solo los anarquistas lo
tuvieron claro siempre.
La URSS totalmente en contra porque eso rompía el equilibrio con los EEUU y su línea de
competencia pacífica.
China ambigua. En general apoyaba todo esfuerzo revolucionario , salvo acuerdos con los Estados.
Por eso cuando el peronismo tomó el poder con Cámpora, China promovió relaciones con el
gobierno y dejó de apoyar directamente a los revolucionarios.

¿Qué revolución influyó más en el PRT, la rusa, la china, la del vietnamita o la cubana?

La cubana en lo ético-fraternal … la rusa en lo ideológico (leninismo) y la vietnamita en la forma y


el sentido de guerra prolongada más que insurrección.

¿Qué fue la lucha de clases dentro del partido? (octubre 1969 a julio 1970)
¿Esa lucha contempló la posibilidad de que pudieran incorporarse al partido elementos de la
burguesía o existieron prejuicios al respecto?
¿Fue solamente una oposición al “morenismo” o tuvo mayor alcance?

666
Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de Villa María en la provincia de Córdoba.
667
Batallón de Comunicaciones 141 en la ciudad de Córdoba.

- 285 -
El concepto de lucha de clases dentro del partido fue, a mi juicio y por eso siempre fui opositor
interno al mismo, un “invento” teórico de Santucho para ganar la interna
No tiene solidez teórica y, en cambio, se presta para reprimir toda oposición interna.
Es un concepto contrabandeado del stalinismo, a veces tomado por los trotskitas, resultado de las
internas de los rusos. Pero nosotros, los que veníamos del marxismo alemán de Rosa Luxemburgo,
lo rechazamos. Ella lanzó la famosa frase “No hacer de la necesidad virtud”. Quería decir que si
bien los bolcheviques se vieron obligados a reprimir la democracia interna durante el asalto al
poder, eso era una emergencia y no una ley, o una regla permanente, Rosa lo admitió como
excepción táctica, como “necesidad”.

En el “viborazo” en Córdoba, en marzo de 1971, existía una simpatía hacia las


organizaciones armadas o simplemente un rechazo al gobierno?

Yo creo que objetivamente existía una enorme simpatía. Claro que hay que tener en cuenta que
todavía no había habido acciones demasiado sangrientas. Después, cuando empezaron los
muertos, la gente empezó a asustarse y a tomar distancia.

2. Entrevista a Manuel Justo Gaggero.668

Ud. estuvo en el Frente Revolucionario Peronista. ¿Cómo era ese frente y cual fue su
trayectoria?

El FRP agrupó a militantes del peronismo revolucionario que suscribíamos la tesis del Che sobre el
papel de la lucha armada y, en algunos casos, como la de los compañeros de Salta con influencias
maoístas.
No estábamos de acuerdo con la tesis de los Montos sobre el rol del General, pensábamos que éste
tenía posiciones antimperalista pero que no era un revolucionario y suscribíamos la visión de Cooke
sobre el Movimiento.

668
Manuel Justo Gaggero. En 1962 viajó a Cuba invitado por John William Cook a fin de formar un Frente que iniciara
la lucha armada en la Argentina. Conoció al Che Guevara y recibió instrucción militar en esa ocasión. Integró el Frente
Revolucionario Peronista, fue abogado de la CGT de los Argentinos en 1968 y fundador del Frente Antimperialista y
por el Socialismo (FAS). Tuvo el cargo de Director del diario El Mundo en 1973. Se integró al PRT en 1974 y se exilió
en 1977. Acompañó a Gorriarán Merlo a Nicaragua y de regreso al país formó parte del Movimiento Todos por la Patria
(MTP). En 1997 fue cotitular de la cátedra "Pensamiento Político del Che "en la UBA y en la Universidad del
Comahue. (Entrevista de Pablo Feldman a Manuel Justo Gaggero. 6 de noviembre de 2013. www.rosariocultura.gob.ar)

- 286 -
¿Cómo era la relación del PRT con el peronismo revolucionario? Cuando comenzó y que
hicieron conjuntamente? (hablo del ámbito político).

La relación nuestra con el PRT fue de unidad y lucha ya que acordábamos en los diferentes
escenarios y a la vez discrepábamos con algunas posturas de estos respecto al peronismo.

El PRT vio de distinta forma a la CGT de los Argentinos. Primero miró con simpatía a esa
organización pero después puso algunos reparos. ¿Podría sintetizar esa relación en el periodo
1968-1973? ¿Hubo cambios, cuales?

No hubo, que yo advirtiera, diferencias con respecto a la CGT de los Argentinos. Desde el
principio el PRT apoyo el surgimiento de ésta y estableció una relación estrecha con Jorge Di
Pasquale y Agustín Tosco, respetando el rol de Raimundo Ongaro en la misma.

¿Además de las coincidencias, existían diferencias entre el PRT y la CGT de los Argentinos de
Raymundo Ongaro.

Desconozco si existían diferencias con Raimundo, me parece imposible que existieran teniendo en
cuenta que el nexo era Luis Cerruti Costa, gran compañero que encabezaba el grupo de abogados
que yo integraba de la CGTA.-

Si no entendí mal Luis Pujals tenía una visión política mas amplias que otros dirigentes del
PRT. ¿Si el hubiera estado se habría evitado la llamada “desviación militarista” del PRT -
ERP?

Luis, que era mi cuñado, hermano y amigo, de ninguna forma mantenía diferencia alguna con
Santucho. Esta versión sobre la desviación militarista y el rol de Luis fue un invento de los grupos
trotskistas que se separaron del PRT y formaron el Partido Socialista de los Trabajadores (PST).

A su juicio ¿Cuál fue la principal virtud y acierto del PRT en ese periodo?¿Cuál su mayor
error y defecto? (Desde la óptica revolucionaria, claro está)

Yo creo que la principal virtud del PRT fue su coherencia y la estrecha relación entre praxis y
teoría.

- 287 -
¿Ongaro no estaba de acuerdo con la lucha armada? Volví a leer el programa de la CGTA de
mayo de 1968 y eso me perece.

Yo tuve una relación bastante estrecha con Ongaro por el que sentía un gran respeto, pese a que
teníamos diferencias en cuánto a su mirada del rol de Perón.-
No creo que estuviera en desacuerdo con la lucha armada. Si bien no explicitó su postura al respecto
colaboró conmigo cuando estuve en el diario "El Mundo" y luego nos seguimos viendo incluso
cuando yo me incorporé al PRT en setiembre de 1974.-

3. Entrevista a Carlos Gabetta. 669

Hubo un periodo en la historia del PRT – ERP que se denominó “desviación militarista” y
que va aproximadamente desde 1971 hasta fines de 1972.
¿Hubo también una “desviación militarista” antes y después de ese periodo (julio de 1970 (Vº
Congreso) - 25 de mayo de 1973)?

En efecto, hubo una desviación militarista a partir de 1971, pero solo se aceleró, ya que había
empezado antes. Y no se detuvo en el 72. No he estudiado a fondo el asunto, pero mi experiencia
personal me indica que no solo no se detuvo, sino que creció hasta que se cometió el disparate, en
términos militares y políticos, del ataque a Monte Chingolo, en 1975.
Este último es un buen ejemplo. En el servicio de inteligencia habíamos pasado la data de que “el
ejército tenía información de que el ERP preparaba un ataque”. De hecho, estábamos tratando de
averiguar si sabían exactamente dónde se iba a atacar. En el servicio no sabíamos, por supuesto, que
el partido preparaba un ataque. Simplemente se nos pedía que averiguáramos algo. Estábamos en
eso, cuando el ataque se produjo. Luego el partido detuvo a un infiltrado, agente de los servicios
militares (el “Oso” Rainier, ejecutado luego mediante una inyección, según supimos), quien en el

669
Carlos Gabetta. Ex miembro del Servicio de Inteligencia del PRT – ERP. Corresponsal del diario “El Mundo”
(1973); analista político de la agencia Noticias Argentinas (1974-1976); colaborador de “Le Monde Diplomatique” y
otros diarios europeos desde 1976; jefe de la sección latinoamericana de “Politique Hebdo”, Paris, Francia (1976-1978);
redactor del "desk" latinoamericano de la Agencia France Presse (AFP), Paris, Francia (1979-1984); corresponsal en
Argentina de Radio France Internationale y director de "El Periodista" de Buenos Aires (1984-1988); director de “Le
Monde Diplomatique”, Barcelona, España (1992-1994); Analista y columnista de “Trespuntos”, en Buenos Aires
(1997-1999); director de "Le Monde Diplomatique" en castellano, edición Cono Sur, (1999-2011) y desde 2011
columnista del periódico “Perfil”. Autor de La encrucijada argentina: República o país mafioso; La “democracia” en
Argentina; Todos somos subversivos. Etc. (Del curriculum entregado por Carlos Gabetta).

- 288 -
interrogatorio confirmó que, en efecto, “el enemigo” sabía que íbamos a atacar y dónde. Lo que
supimos luego del desastre fue que Santucho, al confirmarse la información, ordenó el ataque
alegando algo así como “se viene el golpe y el ERP no retrocede, porque debemos mostrarles el
camino a las masas”.
La conclusión es: sus propios servicios, que ignoraban los planes del partido, le indicaron que el
enemigo “sabía”, pero éste no obstante ordenó el ataque, contra toda lógica militar.
De manera que la “desviación” prosiguió y se acentuó. En términos políticos, había muchas
discusiones en las células del partido, que por supuesto no aparecían en las publicaciones partidarias
670
y, a causa del “tabicamiento”, los militantes no sabíamos que existían. Lo sabemos ahora. El
ataque en Catamarca, por ejemplo, fue muy discutido. También hubo muchos compañeros que se
fueron del partido, cosa que fuimos sabiendo luego.
O sea que, para mí, el PRT fue militarista desde el V Congreso, ya que el eje de la política pasó a
ser “el enemigo principal”: las Fuerzas Armadas. Por eso en el V Congreso se fundó el ERP. A
partir de allí, todo lo que pasara, recuperación de la democracia incluida, era secundario. Si el
“enemigo principal” eran los militares, había que derrotarlos militarmente. Esa era la línea de
Santucho, lo que no quiere decir que en determinados períodos el PRT no lograse una inserción
sindical, popular y entre las clases medias relativamente importante, sobre todo durante la dictadura,
que era militar y le suministraba numerosos argumentos políticos. Pero fue justamente “la
desviación militar”, que tenía su origen en una errónea evaluación política, lo que hizo que ese
apoyo fuese desapareciendo, sobre todo desde que se recuperó la democracia.

¿Qué opinión le merece la teoría adoptada por el PRT – ERP de que las condiciones
subjetivas para la revolución, esto es la organización y conducción de las masas, tenían que
estar dadas para la insurrección (asalto al poder) pero no necesariamente en el proceso
revolucionario anterior?
El PRT en el documento El único camino hasta el poder obrero y el socialismo del IVº
Congreso decía que las condiciones subjetivas (la organización y la conducción de las masas)
sólo eran necesarias en el momento de la insurrección, es decir del asalto final al poder. Pero
no antes.

670
“Tabicamiento”. Término que significaba poner un tabique entre áreas o personas, especialmente con respecto a la
información.

- 289 -
Iniciar la guerra sin la organización de las masas se inscribe en lo que sostengo en las diferentes
respuestas. Ya antes del V Congreso, la dirección del PRT entendía que “las masas”, por más
organizadas que estuviesen, serían derrotadas, seguramente al precio de una gran masacre, por “el
enemigo principal”, las FF.AA. De modo que habría que derrotar primero a éstas militarmente y
luego, o en todo caso durante “la guerra”, educar y organizar a las masas. De allí que en el V
Congreso se fundara el ERP. No debe olvidarse que el gran referente internacional del PRT-ERP no
fue siquiera una revolución latinoamericana como la cubana, sino los vietnamitas, la “guerra
popular prolongada”, como si la Argentina estuviese ocupada por una potencia extranjera y no bajo
una dictadura militar local clásica. En el partido leíamos a Ho Chi Minh, Le Duan, etc., además de
Marx y Lenin…
Una vez más, esto tiene su lógica en el plano táctico, ya que los militares ejercían el poder total y la
represión era muy fuerte. Pero en el plano estratégico resultó erróneo, por las razones que esgrimo
más arriba y en otras respuestas. El PRT intentó sinceramente organizar a las masas y obtuvo un
buen nivel de acogida y adhesión, pero la necesidad de derrotar al “enemigo principal” acabó
determinando la política global del partido. Por ejemplo, si durante una huelga o asamblea obrera
y/o popular, algunos compañeros gritaban “todo el poder a los trabajadores”, o a “los soviets” y
algunos aplaudían o aprobaban, la dirección entendía inmediatamente que “las masas” estaban
preparadas para la “insurrección armada”, con lo que inmediatamente preparaba alguna acción
militar que les demostrara que el PRT-ERP estaba listo para liderar el proceso. En definitiva, una
desviación militarista clásica. También ultraizquierdista, ya que “las masas”, al menos su mayoría o
núcleos más organizados –sindicatos, organizaciones de clase media, etc.- a todo lo que aspiraban
era a reconquistar la democracia, para resumir.

¿Cual era la apreciación sobre la situación política del país que hacía el PRT en 1970? Me
refiero a la apreciación de situación relacionada con la decisión de iniciar la lucha armada.

Esto requiere una larga reflexión. Porque la paradoja es que en 1970, cuando se funda el ERP y
empieza la “desviación militarista”, la evaluación política era correcta, incluso en lo que respecta a
la decisión de fundar el ERP. La evaluación política incorrecta fue la estratégica: “las Fuerzas
Armadas son el enemigo principal y hay que derrotarlas por completo”. En cambio, la evaluación
táctica fue correcta, porque la dictadura estaba muy débil políticamente; la sociedad estaba
soliviantada (ya se habían producido los “rosariazos, cordobazos, tucumanazos, etc.), e incluso

- 290 -
violenta. Levingston era un presidente débil, incluso ante las FF.AA. Los conflictos no resueltos
entre las fuerzas (nacionalistas-liberales; ejército-marina), y la presión popular sembraba el
desconcierto y el enfrentamiento no sólo entre militares, sino también entre militares y los sectores
civiles que los apoyaban.
La situación internacional, en el plano político y militar, era parecida: Estados Unidos se
empantanaba en Vietnam; la Revolución Cubana estaba en el apogeo de su prestigio; en África
triunfaban o avanzaban los movimientos de liberación (Argelia, Angola, Mozambique, etc.); en
Sudáfrica agonizaba el apartheid, había líderes emblemáticos como el Che, Mandela, Giap, Ho Chi
Minh; en América Latina se multiplicaban las guerrillas (Nicaragua, El Salvador, Guatemala,
Uruguay, etc.).
O sea, lo político y lo militar se estimulaban y justificaban mutuamente. Pero una vez más: en
Argentina, sólo en el plano táctico, coyuntural. La idea de que había que destruir a los militares, a
las Fuerzas Armadas como tales, llevaba implícita la noción de que los militares no eran argentinos,
que no pertenecían a esta sociedad. O sea, que no habría política hacia ellos, sino victoria militar,
como si se tratase de un ocupante extranjero. Creo que Santucho no pensaba siquiera en dividir a los
militares, en convencerlos y sumarlos, aunque se hablara de ello. De algún modo, se dejó llevar por
esa concepción. Yo lo ví con mis propios ojos, en Moreno, dos días después del golpe del ’76,
redactar el famoso editorial de El Combatiente “Argentinos, a las armas”. ¡Cuando el ERP estaba
exangüe militarmente después de Monte Chingolo, las Fuerzas Armadas ocupaban todo el país y
“las masas” se habían lógicamente replegado!

¿Cómo evalúa el trabajo del PRT tendiente a captar a las masas para apoyar la guerra
revolucionaria que se declaró comenzada en el Vº Congreso?

Por las razones anteriores, durante toda la dictadura, el trabajo de masas fue amplio y dio
resultados. En ese periodo, las operaciones militares, victoriosas o fallidas, tenían buena recepción.
Por lo tanto, no obstaculizaban el trabajo de masas, sino que lo favorecían. Por las mismas razones,
todo cambió cuando se recuperó la democracia. Aunque debe entenderse que ésta también dio
razones políticas: la renuncia de Cámpora, la asunción de Lastiri (no le correspondía, sino a Díaz
Bialet, que desapareció de escena sin que se dieran explicaciones); la masacre de Ezeiza, López
Rega y la Triple “A”, etc. Pero a diferencia de Montoneros, que ya en democracia, ensayó cosas
como el “Operativo Dorrego” e intentó hacer política (esto, al margen de cómo evolucionó después,

- 291 -
hasta hoy). El PRT, en cambio, fiel a su consigna, no tomó en cuenta esos cambios y prácticamente
se limitó a responder a cada situación atacando un cuartel.

El PRT insistió mucho con la tarea de agitación y propaganda. ¿Cómo evalúa ese trabajo en el
periodo julio de 1970 – mayo de 1973? ¿Porqué se insistía tanto con la agitación y la
propaganda y no con otros métodos de captación?.

Se inscribe en la misma lógica anterior. Los “medios” del PRT-ERP ensalzaban las victorias y
justificaban las derrotas como “un tropiezo en el camino inevitable y victorioso de la revolución”.
Se arengaba a las masas y a la militancia y no se publicaban críticas. En el período 70/73, las
victorias fueron más que las derrotas y por lo tanto la propaganda y la agitación fueron efectivas.
Pero el defecto de origen ya estaba allí y se manifestó en todo su esplendor a partir de mayo del 73,
por las razones expuestas más arriba. Si hubiese habido discusión interna a escala de todo el partido,
si las críticas de las células hubiesen salido a la luz, probablemente la “desviación militarista” se
hubiese evitado.

En el mismo periodo ¿Cómo evalúa la difusión de revistas y periódicos?

Muy buena. Además de los militantes, se vendía o era bien recibido entre la gente de distintas
categorías sociales. La inversa se produjo después del 73.

Opinión sobre el área de inteligencia del PRT en el mismo periodo. Fortalezas y debilidades.

Había células infiltradas en el enemigo y un buen equipo de análisis de la información. Las líneas
de investigación venían de arriba y, por todo lo expuesto, se dirigían esencialmente a lo militar. Lo
que no quita que si averiguábamos algo importante no fuese considerado. Las fortalezas venían del
compromiso de los militantes y de su inserción previa; es decir que salvo excepciones, no eran
“infiltrados”. Nuestros informantes en el Ministerio de Economía, por ejemplo, eran compañeros
empleados o economistas del Ministerio de Economía. El problema era que, siendo el objetivo
principal las Fuerzas Armadas, éstas no eran fáciles de infiltrar; a lo sumo se podía contar con
algunos compañeros soldados. Ignoro si hubo algún militar profesional que trabajara para el partido.
En cualquier caso, el buen nivel de infiltración entre políticos y periodistas que tenían buen contacto

- 292 -
con los militares y gozaban de su confianza, permitió obtener buena información, como fue el caso
del aviso sobre lo de Monte Chingolo.
Las debilidades venían de la falta de capacitación de los “agentes”. Aprendíamos “inteligencia”
leyendo libros como “La orquesta roja”, de Gilles Perrault… Otro problema era la falta de equipo
técnico para intervenir teléfonos, monitorear, etc.
Pero la principal debilidad era política: del mismo modo y por las misma razones que se subestimó
nuestra información sobre Monte Chingolo, se subestimaban otras, sobre variados temas, que
contradecían la línea del partido, con el argumento de que los compañeros miembros de inteligencia
éramos “intelectuales pequeño burgueses o burgueses”, o de que éramos víctimas de la
contrainteligencia enemiga…

4. Entrevista al General ( R ) Omar Parada.671

Sobre la participación de su Regimiento en la Operación Independencia en Tucumán.


¿Cuál era en general el nivel social de los soldados de su regimiento?

El nivel social de mis soldados, incorporados en 1975 al Regimiento ( apodado Rodillas Negras por
el enemigo),672 era muy bajo salvo excepciones.
Algunas notas características de esos soldados:

- Analfabetos en su mayoría, semianalfabetos, alfabetos sin completar la primaria, pocos con


la primaria completa y 1 o 2 universitarios en los primeros años.
- Los soldados sin instrucción iban a la escuela del regimiento que tenía un director y 8/9
maestros. Unos pocos iban a completar la escuela primaria a Tartagal.
- Muchos no conocían las sábanas ni sabían hacer la cama.

¿Cómo fue el comportamiento de los soldados en la Operación Independencia en 1975?

671
General ( R ) Omar Parada. Participó en la Operación Independencia en Tucumán como jefe del Regimiento de
Infantería de Monte 28, con asiento en Tartagal, Salta. Fue Comandante de la Brigada de Infantería III. Veterano de la
Guerra de Malvinas. Autor de Malvinas, llagas de una guerra.
672
El apodo se refería a los refuerzos de cuero del uniforme de combate a la altura de las rodillas.

- 293 -
El comportamiento era sobresaliente tanto en del descanso como en el combate. Desplegaban todos
sus conocimientos, su iniciativa e inventiva. Eran arriesgados, a veces temerarios. Se los veía más
contentos en las salidas en busca del enemigo (eran incansables), que en el vivac.
Esas cualidades alcanzaban también a los infractores y desertores, algunos presentados
voluntariamente al conocer la situación con la subversión.
Los desertores e infractores eran aproximadamente 27/29 y sus edades iban desde los 23 a los 27
años. Todos ellos fueron agrupados en una sección cuyo Jefe era el subteniente Oriozabala que
pertenecía a la compañía del Tte. 1ro Gonzalo Palacios.

5. Entrevista al General ( R ) Gonzalo Palacios.673

El General Gonzalo Palacios, siendo Teniente 1º, fue jefe de un Equipo de Combate del
Regimiento de Infantería de Monte 28 de Tartagal (R I Mte 28) durante la Operación
Independencia.
¿Cuál era el nivel social de los soldados en general?
¿Cómo se comportaron en los enfrentamientos con el ERP?

Fui Jefe de un equipo de combate durante el Operativo Independencia en la Provincia de Tucumán.


El nivel social de los soldados era de clase media-baja a baja, con un bajo nivel cultural pero gente
muy hábil para desenvolverse en el monte dado que la mayoría eran de las provincias del norte y se
habían criado en un ambiente geográfico parecido al lugar donde se desarrollaban las operaciones.
Como todos los hombres de la zona eran muy respetuosos de las jerarquías y muy leales,
acostumbrados a sufrir privaciones y a no quejarse. Debe destacarse que la subunidad, que era
núcleo del Equipo de Combate y de la cual yo era Jefe (Compañía C),674 no recuerdo que haya
tenido desertores675 ni gente que buscara excusas para no ir a Tucumán pese a que después de la
muerte del Subteniente Berdina y del Soldado Ismael Maldonado muchos en el regimiento
comprendieron los riesgos que existían en la zona de operaciones. Las despedidas en la estación de
673
General ( R ) Gonzalo Palacios. Orden de mérito nº 1 y abanderado del Liceo Militar Grl. Paz; Escolta bandera del
Colegio Militar y Oficial de Estado Mayor egresado con el orden de mérito nº 2 de la Escuela Superior de Guerra.
Veterano de la Guerra de Malvinas. Con el grado de Teniente 1º, durante la Operación Independencia, fue jefe de un
Equipo de Combate perteneciente al Regimiento de Infantería de Monte 28 con asiento en Tartagal. Como general fue
Jefe III Operaciones, Director del Estado Mayor General del Ejército y Comandante del Vº Cuerpo de Ejército.
674
Una Compañía, en este caso la “C”, era el núcleo de un Equipo de Combate, un agrupamiento que se formaba en
función de una misión específica. Los efectivos oscilaban en los 100 hombres.
675
Los desertores e infractores con los que se formó una sección eran anteriores a la Operación Independencia. No hubo
desertores durante esa operación.

- 294 -
Tartagal, cada vez que nos íbamos, cambiaron el tono festivo que tuvieron al comienzo. La
posibilidad de entrar en combate eran ciertas.
En los enfrentamientos que tuvimos se comportaron en forma brillante. No tengo conocimiento que
alguno haya “arrugado”, no voy a decir que no hayan tenido miedo, todos lo tuvimos en alguna
oportunidad ante el peligro y mas cuando sonaban los disparos en el monte y no se sabia de donde
venían, pero seguían a sus jefes y cumplían las ordenes sin ningún problema. Sin miedo a
equivocarme creo que fueron los mejores soldados que tuve. En el monte eran unos leones y guardo
de todos ellos el mejor de los recuerdos.

Si los soldados del Regimiento de Monte 28 eran de uno de los niveles sociales más bajos del
país. ¿El PRT no trató de captarlos? ¿En Tartagal existían grupos que predicaban el
marxismo o el socialismo? ¿Si existían, cual era su poder de convocatoria?

En mi opinión muchos de los soldados eran de zonas rurales o de pequeños pueblos en donde
aprecio que la acción de captación por parte del ERP era muy escasa o casi nula. Entiendo que por
dos razones, uno que pueblo chico infierno grande y donde todos se conocen es muy difícil
mantenerse en la clandestinidad y segundo por una relación costo beneficio, era mas fácil captar
adeptos en las grandes ciudades (fundamentalmente en el ambiente universitario) que en pequeños
pueblos o zonas rurales. A eso debemos agregar que el norteño (de Santiago para el Norte) es medio
desconfiado, a los guerrilleros los llamaban “los fules” que en su idioma significa tipos raros o cosa
por el estilo. Si uno analiza el origen de los tipos que estaban metidos en el monte eran casi todos de
las grandes ciudades (Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba), en Santa Lucia que es donde yo pase la
mayor parte del tiempo en la zona de operaciones creo que había dos tipos metidos en la guerrilla
(los conocía todo el mundo y ni aparecían en el pueblo) y era muy raro encontrar oriundos de la
zona.

6. Entrevista al Coronel ( R ) Horacio Guglielmone.676

¿Cuál era el nivel social de los soldados de la guarnición Azul677 en 1974?

676
Coronel ( R ) Horacio Guglielmone. Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército de la República
Oriental del Uruguay; paracaidista, comando e instructor de comandos. Participó en la defensa de los cuarteles de Azul
(donde fue condecorado con la medalla “Al heroico valor en combate”), en la Operación Independencia y en la Guerra
de Malvinas con la Compañía de Comandos 602. En la actualidad integra la Asociación de Abogados por la Justicia y la
Concordia; el Foro de Buenos Aires por la Justicia, la Concordia y la Libertad; la Asociación de Familiares y Amigos
de las Víctimas del terrorismo en Argentina y la Unión de Promociones de las Fuerzas Armadas.

- 295 -
El nivel socio cultural de los soldados conscriptos de la Guarnición de Ejército Azul, en 1974, en su
mayoría, era el del campesinado trabajador. Eran excelentes soldados, acostumbrados al sacrificio
de la vida y el trabajo en el campo, de nivel primario completo o incompleto en su mayoría;
algunos con nivel secundario, completo o incompleto, y universitario incompleto; y algunos pocos
analfabetos o casi analfabetos que iban a la escuela en el cuartel. La mayoría de los que habían
comenzado estudios universitarios estaban en una sección AOR (Aspirantes a Oficiales de Reserva)
que tenía el Grupo de Artillería Blindado 1 (GA Bl 1), en la Batería "A". No recuerdo si el
Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10 (RC Tir Bl 10) tenía Sección AOR.

¿Cómo fue su desempeño en la defensa del cuartel?

El desempeño de los soldados en la defensa del cuartel, ante el ataque del ERP en la noche del 19 al
20 de enero del 74, en general, fue más que excelente. Es de hacer notar que en octubre del 73, por
razones presupuestarias, hubo una baja masiva de los soldados conscriptos incorporados y además,
la noche del ataque era sábado y período de licencia. Asimismo, había escasez de cuadros (Oficiales
y Suboficiales) porque, a lo expresado, se sumaban los que cambiaban de destino y estaban
trasladándose. En enero del 74 quedaban muy pocos soldados que, además, estaban recargados de
servicio, por las razones expresadas, a tal punto que en la noche del ataque en las cuadras de las
baterías y escuadrones no había un servicio de imaginarias, sino que se cerraba la puerta de ingreso
a éstos y un soldado dormía con la cama cruzada. Es de destacar el desempeño de los soldados de
guardia que estaban en la guardia central, que esa noche se había trasladado al tanque de agua del
cuartel, pues ofrecieron una gran resistencia e impidieron que ésta sea tomada. Es de hacer notar
que el oficial de servicio había sido herido en los primeros momentos del ataque, muy cerca de allí,
y que el jefe de guardia, un suboficial de intendencia, que estaba con éste pocos minutos antes de
ser herido, no estuvo a la altura de las circunstancias y fue severamente sancionado por eso.
Los soldados de guardia que fueron condecorados con la Medalla de Oro "Al Heroico Valor en
Combate" por su desempeño durante la defensa del cuartel, según resolución del Señor Comandante
en Jefe del Ejército, inserta en el Boletín Público de Ejército (BPE) Nro 4112, fueron los
siguientes: soldado dragoneante clase 1952 Miguel Giavino y soldados conscriptos clase 1952 Jesús
Miguel Bibbo, Salustiano Álvarez, Oscar Alfredo Martínez, Bartolo Leiva, Héctor José Andrade,
677
La Guarnición Azul estaba formada por el Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10 (RC Tir Bl 10) y el
Grupo de Artillería Blindado 1 (GA Bl 1).

- 296 -
Oscar Herbel, Ángel Asi, Héctor Perpetuo, Pedro Serrano, Mario Caro, José Alberto Ledesma,
Marcelo Benítez, Héctor Omar Pípola y Julio Sánchez. Todos pertenecían al RC Tir Bl 10, porque
era la unidad que estaba de guardia esa noche.

En ese periodo ¿El PRT – ERP, logró captar algún soldado?

Que yo sepa o recuerde, el PRT - ERP, mientras yo estuve destinado en Azul (años 1973 a 1975,
inclusive), no logró captar ningún soldado de la guarnición. Es de hacer notar que, en cuanto a la
entrega de información del cuartel al PRT - ERP para concretar este ataque, nunca se supo quién lo
hizo, pero mis sospechas siempre recayeron sobre el entonces subteniente Ernesto Facundo Urien
(Promoción 102 del Colegio Militar de la Nación), quien revistaba en el RC Tir Bl 10 y era
hermano del entonces ex guardiamarina Julio César Urien que, en 1972, tomó la Escuela de
Suboficiales de Mecánica de la Armada (ESMA) asesinando a un suboficial.678 El fin de semana del
ataque el citado subteniente Urien, había pedido autorización para retirarse de la guarnición y viajar
a Buenos Aires. En octubre del 74, yo le hice una denuncia a éste, por una reunión, de claro carácter
subversivo, hecha con soldados del casino de oficiales de la guarnición sumada a la amenaza
personal hecha por él al subteniente Patricio Day (hoy fallecido), también del RC Tir Bl 10, de
pegarle un tiro en la cabeza si se entrometía en su accionar (Day me lo había dicho a mí y me había
pedido apoyo). Ante mi denuncia, el Comandante de la Ira Brigada de Caballería Blindada, con
asiento en Tandil, ordenó a su juez de instrucción, iniciar el sumario pero, durante la instrucción de
éste, Day negó que Urien lo hubiera amenazado con pegarle un tiro, lo que, sumado a alguna
"influencia" a favor de este último, llevó a que se "frenara" el sumario que terminó en la nada.
Había también otras evidencias, acerca de la ideología del subteniente Urien, como por ejemplo
que, en su habitación del casino de oficiales tenía un "collage", con una foto del Ché Guevara con
una frase de éste manuscrita por Urien sobre dicha foto, otra de Montoneros en Plaza de Mayo, otra
de Mao - Tse - Tung y otra de Camilo Torres. Pero si bien el citado sumario no progresó, toda esta
información y más trascendió y en 1980, con el grado de capitán, Urien fue pasado a retiro.

Antes del ataque ¿Lograron captar algún simpatizante entre la población civil?

678
Julio César Urien. En 1972, siendo guardiamarina, encabezó una sublevación con un grupo de suboficiales en la
Escuela de Mecánica de la Armada que asesinó al cabo segundo Juan Luis Contreras. La sublevación fracasó y los
responsables fueron encarcelados y dados de baja. En 2005 el presidente Néstor Kirchner, en un acto en la Casa Rosada,
lo reincorporó a la Armada, en calidad de retirado, con el grado de Teniente de Fragata y lo indemnizó. (La Nueva
Provincia, editorial, “Desverguenza”, 4 de diciembre de 2005 y Ecos Diarios.com. 16 de noviembre de 2014).

- 297 -
Recuerdo que en la población de Azul había simpatizantes de las organizaciones terroristas pero, a
decir verdad, no recuerdo sus nombres, pero sí que algunos de ellos eran profesionales.

7. Entrevista al Mayor ( R ) Tomás Víctor Fernández.679

¿Cual era el nivel social de los soldados del Regimiento de Infantería 19 de Tucumán?

En general provenían de clase media y media baja. Los de clase alta o de "las familias" quedaban
en el Comando de la Brigada, en el Hospital Militar o en el Distrito Militar.
Nota: Esto fue una constante en todos los regimientos que estuve, nunca tuve soldados de familias
muy ricas o con figuración social. Éstos no hacían el Servicio Militar o quedaban en puestos de
poca actividad militar.

¿Cómo fue su desempeño durante la Operación Independencia?

El desempeño fue excelente porque entendían que "Los fules", como le decían a los guerrilleros,
eran invasores de su provincia. Ésta idea fue potenciada y tuvo probablemente su origen en un
detalle que fue determinante: casi la totalidad de los suboficiales de tropa eran tucumanos.
Influyeron rotundamente en la caracterización del enemigo por parte de los soldados. En mi
compañía, por ejemplo, había un cabo catamarqueño y el resto eran todos de Tucumán. Desconozco
si fue una política de personal el hecho de que el origen de los suboficiales del Regimiento de
Infantería 19 fueran del lugar o mera casualidad.

¿Qué avances logró el PRT –ERP en captar simpatizantes entre los soldados?

Ninguna captación en ningún nivel. Hay que recordar que fue casi nula la captación de
combatientes en el ámbito civil, y que no lograron ni siquiera simpatizantes ideológicos, pese a
moverse en una sociedad feudalizada y explotada por generaciones por un grupo de familias
tradicionales y dueñas del poder. Por lo tanto era improbable la captación de soldados y más aún si

679
Mayor ( R ) Tomás Víctor Fernández. Comando y paracaidista con aptitud en saltos especiales. Participó en la
Operación Independencia. Veterano de la Guerra de Malvinas con la Compañía de Comandos 602.

- 298 -
se tiene en cuenta que los padres de esos soldados, en su mayoría, estaban orgullosos de haber sido
soldados del Ejército. Allí querían como propio al Regimiento de Infantería 19 .

- 299 -
Anexo 2

Cronología de los hechos generales

Fecha Acontecimiento Observaciones

1959 enero Revolución cubana. Fidel Castro entra en La Habana.

1959 Uturuncos. Primer intento guerrillero en Argentina Apresados en


perteneciente a la llamada Resistencia Peronista. Tucumán.
1961 abril Fidel Castro declara el carácter socialista de la Revolución Santucho presencia
Cubana la declaración.
1961 julio Fundación del Frente Revolucionario Indoamericano
Popular (FRIP) en Santiago del Estero.
1961 Santucho regresa de su primer viaje a Cuba. Su concepción
setiembre política es marxista-
leninista.
1962 El Frente Revolucionario Indoamericano Popular Trabajo en los
(FRIP) comienza su relación con Palabra Obrera (PO). ingenios tucumanos.
1962 Santucho escribe Cuatro tesis del Norte Argentino. Análisis marxista
sobre la región.
1963 julio El FRIP y el PO acuerdan crear un Frente Único.

1963 octubre Asume la presidencia Arturo Illia.

1964 Mario Roberto Santucho escribe El proletariado rural


detonante de la Revolución Argentina.
1964 marzo Fracasa el intento del Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) Conducido por Jorge
de crear un foco guerrillero en Salta. Masetti.
1964 julio El FRIP y el PO crean el un Frente Unido.

1965 marzo Leandro Fote, miembro del Frente Unido y del Ingenio San Tucumán.
José es elegido diputado provincial por Acción Provinciana.
1965 mayo Fundación del Partido Revolucionario de los Trabajadores A partir del FRIP y
25 (PRT). el PO.
1965 El PRT envía un delegado al Congreso de la IVº Suiza.
diciembre Internacional.
1966 enero Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y La Habana, Cuba.
América Latina. Llamada Tricontinental
1966 mayo IIº Congreso del PRT. Se rechaza la metodología del
“entrismo” practicada por el PO.
1966 junio Es derrocado el Presidente Illia. Asume el General Buenos Aires
Onganía.
1966 julio El gobierno de Onganía interviene las Universidades.

1966 agosto El gobierno de Onganía interviene los ingenios tucumanos Desocupación.

- 300 -
1967 La fracción de Santucho empieza a definir la estrategia Enfrentamiento
armada, principal causa de las contradicciones internas del Santucho – Moreno
partido.
1967 enero La Regional Tucumán del PRT propone formalmente a la Tucumán
dirección del partido iniciar la guerrilla rural en Tucumán.
1967 Los gremios de la Unión Ferroviaria y La Fraternidad van a
la huelga por la reorganización ferroviaria que hace el
gobierno
1967 enero Plan de lucha de la Federación Obrera de los Trabajadores Muerte de Hilda
de la Industria Azucarera (FOTIA) en Tucumán. Guerrero de Molina.
1967 junio IIIº Congreso del PRT. Funcionó en tres
grupos separados.
1967 julio - OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad). La Habana, Cuba
agosto
1967 febrero El gobierno suspende la personería gremial de la UOM,
FOTIA, FOETRA (telefónicos), textiles y químicos.
1967 marzo Plan económico de Onganía.

1967 abril El “Che” Guevara envía el mensaje a la Tricontinental. Desde Bolivia.

1967 octubre Muerte del “Che” Guevara Bolivia

1967 octubre Homenaje al Che y análisis de la lucha armada en Bolivia Se rechaza la teoría
por parte del PRT. del “foco”.
1968 febrero IVº Congreso y división del PRT en dos fracciones. (PRT Nahuel Moreno se
“La Verdad” y PRT “El Combatiente”). aparta del PRT.
1968 marzo Santucho y 10 miembros del partido viajan a Cuba a recibir
instrucción militar en guerra de guerrillas.
1968 marzo Se crea la CGT de los Argentinos (CGTA). Presidida por
Raimundo Ongaro.
1968 abril Nace la CGT “Azopardo” en oposición a la CGTA Presidida por
Timoteo Vandor.
1968 mayo 1º Nace el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

1968 mayo Santucho y otros dirigentes viajan a Francia para definir la Paris.
incorporación a la IVº Internacional.
1968 División del PRT después del IVº Congreso.

1968 Santucho instala un campamento de entrenamiento en el


setiembre monte tucumano.
1968 En Taco Ralo (Tucumán) es capturado un grupo guerrillero
setiembre de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP).
1968 s/mes Nacen las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL) a partir de
grupos del PC y del PCR.
1968 El PRT – EC (El Combatiente) representa al PRT en el IXº El PRT – EC es
diciembre Congreso de la IVº Internacional. designado sección
argentina de la IVº I.

- 301 -
1969 enero Santucho dirige el asalto al Banco de la Provincia de Botín equivalente a
Buenos Aires en Escobar. u$ 213.000.
1969 abril Copamiento del vivac del Regimiento de Infantería 1 por Campo de Mayo.
las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL). Primera acción de
guerrilla urbana.
1969 junio Asesinato de Timoteo Vandor.

1969 marzo Perón ordena unificar las CGT. Raimundo Ongaro


no acata la orden.
1969 mayo “Cordobazo”.

1969 “Rosariazo”.
setiembre
1969 Acción armada del PRT. Toma de un puesto de Rosario
Gendarmería y robo de armas
1969 octubre Comienza la llamada lucha de clases dentro del PRT. Dura hasta el Vº
Congreso.
1969 Santucho es apresado en Tucumán.
noviembre
1970 enero Las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) comienzan su
accionar armado.
1970 mayo Comienza a actuar Montoneros.

1970 mayo Secuestro del Teniente General Aramburu por Montoneros Buenos Aires
29 y posterior asesinato
1970 junio Destitución de Onganía. Asume Levingston

1970 julio Montoneros toma la localidad de La Calera, en la provincia


de Córdoba.
1970 julio Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) dan su
“Comunicado Nº 1”.
1970 julio Ignacio Rucci asume en la CGT. Apoyo a Perón.

1970 julio Santucho se fuga. Tucumán

1970 julio Creación del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). En el Vº Congreso.

1970 agosto Asesinato de José Alonso, ex secretario general de la CGT.

1970 Documento de Raimundo Ongaro.

1970 Salvador Allende asume la presidencia de Chile


noviembre
1970 Se anuncia “La Hora del Pueblo” Partidos políticos
noviembre exigen elecciones
1970 El PRT crea su primera Escuela Política. Agua de Oro,
diciembre Córdoba.

- 302 -
1970 “El país está en guerra”. Declaración del General Lanusse.
diciembre
1971 marzo “Viborazo” o 2º cordobazo. Participación del PRT. Córdoba.
15
1971 marzo Levingston es destituido.
23
1971 marzo Lanusse asume como Presidente de la Nación.
26
1971 marzo Lanusse anuncia el GAN (Gran Acuerdo Nacional)

1971 abril Legalización de los partidos políticos.

1971 abril Reunión del Comité Ejecutivo del PRT que analiza el Gran
Acuerdo Nacional (GAN) lanzado por Lanusse.
1971 mayo El ERP secuestra al cónsul honorario de Gran Bretaña, En Rosario.
23 Stanley Silvester
1971 julio Santucho viaja a Cuba. Debate con comandantes cubanos la La IVº I pone reparos
estrategia guerrillera. Contactos con Tupamaros, MIR a la lucha armada.
chileno y ELN boliviano.
1971 agosto Santucho se entrevista con Hubert Krevine, miembro del Comienza el
secretariado ejecutivo de la IVº Internacional. distanciamiento con
la IVº Internacional.
1971 agosto Detención de Santucho y Gorriarán Merlo. Córdoba

1971 Un grupo, bajo la responsabilidad de “Cacho” Ventricci, Cuba.


setiembre parte para Cuba a realizar entrenamiento militar.
1971 Se anuncian elecciones para marzo de 1973.
setiembre
1971 octubre Fracasa el levantamiento de las unidades militares de Azul Provincia de Buenos
y Olavarría contras Lanusse. Aires
1971 Copamiento de la cárcel de Villa Urquiza por el ERP. Tucumán.
setiembre
1971 Lanusse fija la fecha de las elecciones.
setiembre
1972 abril Asesinato de Sallustro, dirigente de FIAT, secuestrado en
marzo por el ERP.
1972 abril Asesinato del Comandante del IIº Cuerpo de Ejército, En Rosario
General Sánchez, por el ERP.
1972 junio El ERP anuncia su programa.

1972 julio Lanusse anuncia su proscripción como candidato en las


elecciones.
1972 julio Se establece como condición para ser candidato residir en el Virtual proscripción
país a partir de agosto. de Perón.

1972 agosto “Masacre de Trelew”. Trelew.

- 303 -
1972 octubre Mario R. Santucho se entrevista con Fidel Castro en La
Habana. Castro espera la apertura política en Argentina
para romper el bloqueo de la isla.
1972 octubre Reunión de Santucho con miembros de la IVº Internacional. Buenos Aires.
La IVº I critica el accionar armado del PRT – ERP.
1972 Perón regresa del exilio.
noviembre
1972 El PRT acusa a Perón de estar al servicio de la burguesía y Volante: Un plan
noviembre el imperialismo. contra el Pueblo.
1972 Santucho y Gorriarán Merlo regresan de Cuba, luego de la
noviembre 20 fuga de Rawson.
1972 Perón define la fórmula de su partido: Cámpora – Solano
diciembre Lima.
1972 Reunión del Comité Central (CC) del PRT, “Héroes de Sin cambios en la
diciembre Trelew”. dirección del partido.
1972 Escisión del PRT Fracción Roja.
diciembre
1973 enero Nueva escisión del PRT. Nace el ERP 22 de agosto. En el conurbano de
Buenos Aires.
1973 febrero Reunión del Comité Central “Presidente Ho Chi Minh”, del
PRT, para fijar la posición frente a las elecciones.
1973 febrero El ERP copa el Batallón de Comunicaciones 141. Córdoba.

1973 marzo Elecciones y triunfo del peronismo.

1973 mayo Asume Héctor Cámpora como Presidente de la Nación.


25
1973 abril El ERP declara que no dejará de combatir tras la asunción
de Cámpora.
1973 mayo Liberación de los presos de Villa Devoto.

1973 mayo El PRT rompe formalmente con la IVº Internacional.

1973 junio 20 Matanza de Ezeiza. Se enfrentan sectores de derecha e


izquierda del peronismo.
1973 julio Renuncia Cámpora. Asume interinamente Raúl Lastiri.

1973 julio El PRT funda el Movimiento Sindical de Base.

1973 agosto El PRT – ERP se separa de la IVº Internacional.

1973 El ERP copa el Comando de Sanidad del Ejército en El grupo del ERP es
setiembre Capital Federal apresado.
1973 Salvador Allende es derrocado en Chile
setiembre
1973 Elecciones. Gana Perón.
setiembre

- 304 -
1973 Montoneros asesina al titular de la CGT, Ignacio Rucci.
setiembre
1973 octubre Perón asume como Presidente de la Nación.

1974 enero El ERP comienza los reconocimientos en Tucumán para el Zona de Famaillá y
inicio de la guerrilla rural. Monteros
1974 enero El ERP ataca los cuarteles de Azul. Enérgica condena de
Perón
1974 mayo Operativo militar y policial al sudoeste de la ciudad de Solo se obtienen
Tucumán para localizar actividad guerrillera. indicios.
1974 mayo El ERP toma la localidad de Acheral en Tucumán y anuncia
30 la apertura del frente rural.
1974 julio Muere Juan Domingo Perón.

1974 agosto El ERP toma la Fábrica de Pólvoras y Explosivos de Villa Roba armas y
María, provincia de Córdoba. secuestra al My
Larrabure.
1974 agosto El ERP fracasa en el intento de atacar el Regimiento de 14 guerrilleros
Infantería Aerotransportado 17 en Catamarca. abatidos en Capilla
del Rosario.
1974 agosto Asesinatos de oficiales del Ejército Argentino. El ERP
comienza una serie de asesinatos de oficiales.
1974 El ERP asesina en la ciudad de Tucumán al Capitán Viola y
diciembre a su pequeña hija.
1975 febrero Comienza la Operación Independencia contra la guerrilla en
9 Tucumán.
1975 febrero Combate de Pueblo Viejo. Primer enfrentamiento entre el
Ejército y el ERP en los montes tucumanos.
1975 abril El ERP ataca el Batallón de Arsenales 121 en San Lorenzo, Robo de armas
Provincia de Santa Fe.
1975 mayo Combate de Manchalá. Efectivos del Ejército Argentino Provincia de
desbaratan un intento del ERP de atacar el Comando de la Tucumán.
Brigada de Infantería V.
1975 junio “Rodrigazo”. Fuerte devaluación de la moneda.

1975 junio – Crisis gubernamental. Renuncian 8 ministros.


julio
1975 agosto El ERP ataca la Jefatura, el Destacamento de Informaciones El ataque principal
y otras dependencias de la Policía de Córdoba. es en el centro de la
ciudad.
1975 octubre Montoneros hace detonar un explosivo al paso de un avión Mueren 5
“Hércules” en la pista del aeropuerto de Tucumán. gendarmes y otros
27 son heridos.
1975 octubre En un enfrentamiento con el ejército muere el Jefe de la Combate de “Los
7 Compañía de Monte del ERP en Tucumán. Quinchos”
1975 octubre Combate de Acheral en Tucumán. Son abatidos 12
10 guerrilleros.

- 305 -
1975 octubre Declina el accionar guerrillero en Tucumán.

1975 octubre Montoneros ataca el Regimiento de Infantería de Monte 29 Mueren 16


en Formosa guerrilleros y 12
efectivos del ejército
1975 El ERP fracasa en el ataque al Batallón Depósito de Mueren 53
diciembre 23 Arsenales 601, en el Gran Buenos Aires. guerrilleros
1976 marzo Es destituida por un golpe militar la Presidente de la
24 Nación, María E. Martínez de Perón.
1976 marzo Fuerzas militares y policiales caen sobre una reunión del Moreno, provincia
PRT. de Buenos Aires.
1976 julio Muere en un enfrentamiento Mario Roberto Santucho, jefe Villa Martelli.
del PRT -ERP
1976 julio Derrota del PRT –ERP. Muchos miembros comienzan su
partida al exilio.
1979 VIº Congreso del PRT. Se divide en dos. Un grupo disuelve Piamonte, Italia
el ERP. El otro grupo, a ordenes de Gorriarán Merlo, se
suma al Frente Sandinista en Nicaragua.

- 306 -
Anexo 3

Comité Central del Vº Congreso

Nombre Extracción social, actividad o Observaciones


estudios
Santucho Mario Roberto Contador público
Arancibia Ramón Estudiante de ingeniería
Baxter Joe Estudiante de derecho
Bonet Rubén Pedro Estudiante de economía
Carrizo Juan Manuel Contador público
Cerbato César Estudiante de ingeniería
Debenedetti Osvaldo Sigfrido Estudiante de medicina
Delfino Mario Emilio Estudiante de ingeniería
Fernández Antonio del Carmen Obrero azucarero
Foti Eduardo Empleado
Germán Carlos Empleado
Gorriarán Merlo Enrique Estudiante de economía
Ibañez Crecencio Empleado
Jiménez Ramón Rosa Obrero azucarero
Menna Domingo Estudiante de medicina
Negrín Sidel Estudiante de derecho
Pavich Pablo Empleado en oficios varios
Pedregosa Peón de campo
Pujals Luis Enrique Estudiante de abogacía
Rípodas Crisanto Estudiante
Urteaga Benito Estudiante de economía
Vargas Ángel Empleado
Ventricci Oscar Obrero industria alimenticia
XX (sin datos del nombre. Vino Sin datos Abandonó la organización al
con Joe Baxter) término del congreso.
XX (sin datos del nombre) campesino Abandonó la organización al
término del congreso.

Cantidad: 23 sin contar los que abandonaron inmediatamente la organización.

Extracción social:
- Burguesía o pequeña burguesía: 14.
- Proletarios: 9.

- 307 -
Otros delegados del Vº Congreso

All Carlos Empleado en oficios varios


Almirón Luis Estudiante
Augier Nélida Pola Estudiante
Chamorro Carlos Empleado
Del Rey Alberto Estudiante de ingeniería.
Fote Leandro Obrero azucarero
Gómez N. Empleado
Ledesma Juan Carlos Empleado
Lescano Marcelo Estudiante
Marcos Jorge Luis Estudiante
Mattini Luis Obrero metalúrgico
Mc Donald Lionel Estudiante de ingeniería
Molina Jorge Carlos Arquitecto Egresado del Liceo Militar
Ortolani Luis Empleado en oficios varios
Pérez Guillermo Rubén Obrero metalúrgico
Place Clarisa Lea Estudiante de derecho
Santucho Oscar Asdrúbal Comerciante
Ulla Jorge Alejandro Maestro
Villareal de Santucho Ana Licenciada en artes plásticas
María

Cantidad: 19.
Extracción social:
- Burguesía o pequeña burguesía: 11.
- Proletarios: 8.

- 308 -
Anexo 4

Cuadro de organización del PRT – ERP

Comité
Nacional

Comité
Central

Comité
Ejecutivo

Tribunal
Partidario

Buró Político Comité Comité


Regional Militar

Organización Legal Córdoba Mendoza ERP

Internacional Sindical Tucumán Salta

Estudiantil Prensa Neuquén Santa Fe

Propaganda Solidaridad Rosario Santa Fe Ribera


Paraná sur

Buenos Aires

Capital Norte Oeste Sur


Federal

- 309 -
Anexo 5

Acciones armadas del PRT – ERP

Acciones más importantes realizadas antes de 1971.


Sin publicar en la revista Estrella Roja del ERP cuyo primer número es de abril de 1971.

- Enero de 1969. Asalto al Banco de Escobar y robo de $ 75.000.000. (US$ 213.000)


Acción dirigida por Santucho.

- Setiembre de 1969. Toma de un puesto de Gendarmería Nacional durante el


“Rosariazo”. Se roban dos fusiles FAL y varias armas cortas.

- Febrero de 1970. Asalto a un tren pagador en Rosario. Robo de $ 41.000.000.

- 18 de setiembre de 1970. Asalto a la comisaría 24 de Rosario y asesinato de dos


policías.

- 16 de noviembre de 1970. Asalto al Banco Comercial del Norte en Tucumán. Robo de


U$ 5.000.

- 310 -
Acciones armadas del ERP

Periodo enero 1971 – mayo 1973

Fuente: Revista Estrella Roja del ERP

Año 1971 1972 1973 Total


(hasta 25
de mayo)
Robo de dinero 7 2 1 10

Robo de armas (a personal de las fuerzas de 66 26 38 130


seguridad y policiales; armerías y particulares) y
explosivos.
Robo de material médico 3 - 1 4

Robo de material de imprenta y documentos. 13 1 4 18

Otros robos (víveres, abrigos, material para la 21 15 13 49


construcción etc.)
Ataque a dependencias de fuerzas de seguridad y 8 1 2 11
policiales.
Copamiento de localidades 1 - - 1

Asesinatos 5 9 9 23

Secuestros 1 1 3 5

Atentados y/o sabotajes 68 38 43 149

Ataque a unidades militares. - - 1 1

Total de acciones armadas 193 93 115 401


(Periodo 1971 – mayo 1973)

 Se consideran, solamente, aquellas acciones donde se reconoce expresamente la


responsabilidad del ERP.
 No se consideraron las acciones donde no se ha determinado la organización armada
responsable.
 No se consideraron las acciones que la revista no registró.

- 311 -
Acciones armadas del ERP.

Periodo: Desde mayo de 1973 hasta 1976

Fuente: Revista Estrella Roja del ERP

Año 1973 1974 1975 1976 Total


(desde
mayo)
Robo de dinero - - 1 2 3

Robo de armas (a personal de las fuerzas de 53 30 11 21 115


seguridad y policiales; armerías y
particulares) y explosivos.
Robo de material médico 2 - - - 2

Robo de material de imprenta y documentos. 4 5 3 1 13

Otros robos (víveres, abrigos, material para 36 9 3 1 49


la construcción, etc.)
Ataque a dependencias de fuerzas de 3 8 9 - 20
seguridad y policiales.
Copamiento de localidades - 4 1 - 5

Asesinatos 9 21 18 16 64

Secuestros 7 5 1 - 13

Atentados y/o sabotajes 35 47 17 18 117

Ataque a unidades militares. 1 2 2 - 5

Total acciones armadas del periodo 150 131 66 59 406

 Se consideran, solamente, aquellas acciones donde se reconoce expresamente la


responsabilidad del ERP.
 No se consideraron las acciones donde no se ha determinado la organización armada
responsable.
 Del año 1974 no se ha podido conseguir la revista Estrella Roja número 33.
 Del año 1975 no se han podido conseguir las revistas Estrella Roja números 48, 56, 58 y
62.
 Del año 1976 no se han podido conseguir las revistas Estrella Roja números 69,73, 76 al
83 y 85 al 87.

- 312 -
Anexo 6

Cuadro de Organización del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)

ERP

Estado
Mayor

Compa- Ca. Ca. Batallón


ñía de Decididos Comb. de San
Monte de San Martín
Córdoba Lorenzo

Estado Estado Estado Ca. Ca. Ca.


Mayor Mayor Mayor Héroes Castro- Pérez
de giovani
Trelew

Pelotón 1 Pelotón 1 Pelotón 1

Pelotón 2 Pelotón 2 Pelotón 2

Pelotón 3 Pelotón 3 Pelotón 3

Pelotón 4 Pelotón 4 Pelotón 4

Escuadra Escuadra Escuadra

- 313 -
Anexo 7

Cuadro comparativo de las revoluciones rusa, china y cubana y del intento


revolucionario del PRT – ERP en la Argentina

Revolución Rusa Revolución Revolución Intento en


China Cubana Argentina
Características Independiente. Dependiente. Independiente. Independiente.
del país. En proceso de Subdesarrollado Subdesarrollado En proceso de
industrialización (1) industrialización
Ideología Marxismo Marxismo Nacionalismo. Marxismo
revolucionaria leninismo leninismo y Marxismo leninismo
maoísmo leninismo. (2)
Existencia de Si Si Si Si
causas objetivas Según marxismo Según marxismo Según marxismo Según marxismo
leninismo leninismo leninismo leninismo
Existencia de un Si Si No Si
Partido Político (3)
Origen social Intelectuales Intelectuales Intelectuales Intelectuales
predominante de burgueses. burgueses. burgueses. burgueses.
los conductores
de la revolución
Origen social Proletarios Campesinos Campesinos Proletarios
predominante de Campesinos Campesinos
los conducidos a
la revolución
Apoyo de las Si (4) Si Si No
masas.
Apoyo exterior a Si Si Si Si (7)
la revolución
Zona liberada o Si Si Si No
poder dual (5)
Existencia de una Si Si Si (6) Si (6)
Guerra Después de la Antes de la toma Antes de la toma Durante el intento
Revolucionaria. toma del poder del poder del poder de tomar el poder

Situación del En proceso de En proceso de En proceso de Estado ejerciendo


Estado. descomposición descomposición descomposición sus funciones

1. Independencia formal, dependencia de EEUU.


2. Marxismo leninismo después de la toma del poder.
3. Existía una conducción política que no estaba representada formalmente en un partido político.
4. En el momento de tomar el poder y en los lugares decisivos.
5.Poder dual con zona liberada relativa.
6. Acciones armadas comparativamente menores.
7. Fundamentalmente asesoramiento e instrucción militar en Cuba.

- 314 -
Anexo 8

Siglas

AAA……………………………………………………….Asociación Anticomunista Argentina


B Com 141……………………………………………………...Batallón de Comunicaciones 141
BID ………………………………………………….…….Banco Interamericano de Desarrollo
CB …………………………………………………………………………………Comité de Base
CC……….................................…………………………………………………….Comité Central
CEISEPSE ………...Centro de Estudios y de Investigación Socio Económicos de la Provincia
de Santiago del Estero
CGT ………………………………..………………………..Confederación General del Trabajo
CGTA ……………………….…………..Confederación General del Trabajo de los Argentinos
CMN ………………………………………………………………....Colegio Militar de la Nación
EGP…….……….………………………………………………… Ejército Guerrillero del Pueblo
ELN………………………………………………………….……Ejército de Liberación Nacional
ENA………………………………………………………..Encuentro Nacional de los Argentinos
ERP ……………..………………..……………..…………….Ejército Revolucionario del Pueblo
FAL …………………………………………………..………….Fuerzas Armadas de Liberación
FAP ………………………………………………………….………Fuerzas Armadas Peronistas
FAR …………………………………………………………....Fuerzas Armadas Revolucionarias
FARN …………………….………….………….….Fuerzas Armadas de la Revolución Nacional
FATRAC……………………………Frente Antiimperialista de los Trabajadores de la Cultura
FAS…………………………..………………………Frente Antiimperialista y por el Socialismo
FCA ……………………………………………………………..Federación Comunista Argentina
FEPCE …………………..…………………..…Frente de Estudios Programáticos de Economía
FIAT …...................................................................................Fábrica Italiana Automobili Torino
FMI……………………………………………………………….Fondo Monetario Internacional
FOTIA ……………………Federación Obrera de los Trabajadores de la Industria Azucarera
FREJULI ……………………………………………………….Frente Justicialista de Liberación
FRIP…………………….………………………. Frente Revolucionario Indoamericano Popular
FUA……………………..…………………………………….Federación Universitaria Argentina
GA Bl 1 ………………………………………..…………………..Grupo de Artillería Blindado 1
GAN ……………………..………………….……………………………..Gran Acuerdo Nacional
GOM ……………………………..…………………….…………………Grupo Obrero Marxista
GOR …………………………………………………………….….Grupo Obrero Revolucionario
IKA …………………………………………………………………...Industrias Kaiser Argentina
JCR…………………………………………………………..Junta Coordinadora Revolucionaria
JRP …………………………………………….…..…………Juventud Revolucionaria Peronista
LCF ……………………….………………………………………….….Liga Comunista Francesa
LIT – CI ………………………Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional
MAS…..…………………………………………………………….……Movimiento al Socialismo
MIECE ……………………………………..Movimiento Independiente de Ciencias Económicas
MIR…………………………………………………….Movimiento de Izquierda Revolucionario
MNRT ………………………...………….…..Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara
MPR 17 de octubre ………………….……Movimiento Peronista Revolucionario 17 de octubre
MSB ………………………….……………………………………...Movimiento Sindical de Base
MTP………………………………………………………………Movimiento Todos por la Patria

- 315 -
OCPO ……………………….……………………….….Organización Comunista Poder Obrero
OLA……………………………………………Organización por la Liberación de la Argentina
OLAS ………….…………….… ….…………Organización Latino Americana de Solidaridad
OSPAAAL…...Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina
PB ……….…………………….……………………….………………………..Peronismo de Base
PC ………..…………………………………………….…………….………….Partido Comunista
PCCH …………………………..……………………….………………Partido Comunista Chino
PCML……………………………………………….……Partido Comunista Marxista Leninista
PCR ………………………………….………………………..Partido Comunista Revolucionario
PJ ……………………………………………………………………….……..Partido Justicialista
PO ……………………………….…..……………………………………………. Palabra Obrera
PRT ………………….………………….…………. Partido Revolucionario de los Trabajadores
PRT – ERP Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo
PST ……………………………………….……………….Partido Socialista de los Trabajadores
RC Tir Bl 10………………………………Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10
RI 19………………………….……………………………………….Regimiento de Infantería 19
RI Mte 28 ………………………………………………....Regimiento de Infantería de Monte 28
SADAIC………………………………………...Sociedad Argentina de Autores y Compositores
SITRAC…..…………………………………………...Sindicato de los trabajadores de Concord
SITRAM…..………………………………………….Sindicato de los trabajadores de Materfer
SMATA …………………….…….Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor
SU – CI……………………..……………….Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional
UCRI ………………………………………………………….Unión Cívica Radical Intransigente
UCRP ……………………………………………………………Unión Cívica Radical del Pueblo
UOM …………………………………………………………………...Unión Obrera Metalúrgica
UP ………………………………………………………….…………………………Unión Popular
UTA ….………………………………………………..….………..Unión Tranviarios Automotor
VC……………………………………………………….………………….Vanguardia Comunista

- 316 -
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