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SUCESIÓN EN EL TRONO DEL REY TAEJO

Taejo trató de decidir quién iba a ser su sucesor en el trono. Aunque el quinto hijo de Taejo, con la
reina Sineui, Yi Bang-won, había contribuido más a ayudar a la ascensión de su padre al poder,
albergaba un profundo odio contra dos de los principales aliados de su padre en la corte, el primer
ministro Jeong Do-jeon y Nam Eun.

Ambas partes eran plenamente conscientes de la animosidad mutua que existía entre sí y
constantemente se sentían hostigados. Cuando se hizo evidente que Yi Bang-won era el más digno
sucesor al trono, Jeong Do-jeon utilizó su influencia sobre el rey para convencerlo de que la opción
más sabia sería el hijo que Taejo más amaba, no el hijo que Taejo pensaba que era mejor para el
reino.

En 1392, el octavo hijo del rey Taejo (el segundo hijo de la reina Sindeok), el gran príncipe Uian (Yi
Bang-seok) fue nombrado Príncipe Real, o sucesor al trono. Después de la repentina muerte de la
reina, y mientras el rey Taejo todavía estaba de luto por su segunda esposa, Jeong Do-jeon conspiró
para matar de forma preventiva a Yi Bang-won y a sus hermanos para asegurar su posición en la
corte.

En 1398, al enterarse de este plan, Yi-Bang-won inmediatamente se rebeló y atacó el palacio,


matando a Jeong Do-jeon, sus seguidores, y los dos hijos de la difunta reina Sindeok. Este incidente
fue conocido como la Primera Contienda de los Príncipes. Horrorizado por el hecho de que sus hijos
estaban dispuestos a matarse unos a otros por la corona, y psicológicamente exhausto por la muerte
de su segunda esposa, el rey Taejo inmediatamente coronó a su segundo hijo Yi Bang-gwa, más
tarde rey Jeongjong, como nuevo gobernante. A partir de entonces, el rey Taejo se retiró a la Villa
Real Hamhung.

En 1400, el rey Jeongjong nombró a su hermano Yi Bang-won como presunto heredero y abdicó
voluntariamente. Ese mismo año, Yi Bang-won asumió el trono de Joseon finalmente como el rey
Taejong.

Diez años después de su abdicación, el rey Taejo murió el 24 de mayo de 1408 en el Palacio
Changdeok. Fue enterrado en las tumbas de Geonwonneung.
SEJONG EL GRANDE (1397 – 1450)
Rey coreano de la dinastía Yi que vivió entre 1397 y 1450. Ocupó el trono del reino desde 1418, año
en el que el rey T´aejong (1401-1418) abdicó en su favor. Poseedor de las grandes cualidades que
han de caracterizar a un gran monarca: inteligencia, sabiduría, firmeza y consideración hacia el
pueblo, su reinado ha sido calificado como la edad de oro del humanismo. Preocupado por su pueblo
y dispuesto a cumplir con él rectamente, respetando todo tipo de valores morales, los logros
conseguidos durante su reinado son admirables. No hubo aspecto de la vida nacional sobre el cual su
influencia no se dejara notar. No se limitó a ser un monarca, sino que también fue un innovador y un
inventor tanto en política, como en las ciencias y las humanidades.

El monarca dedicó los diez primeros años de su reinado a asentar las bases de su gobierno. Sejong
reunió en torno a él un grupo de jóvenes ávidos de conocimiento e hizo de ellos sus consejeros,
ayudantes e investigadores. Organizados por el rey Sejong, éstos formaban el Chiphyônjon, Comité
de Eruditos o Casa de los Sabios, órgano gubernamental e instituto de investigación que se ocupaba
de los temas culturales del reino. Estaba compuesto por alrededor de veinte oficiales de rango
inferior, que representaban la elite intelectual de la clase gobernante. El monarca esperaba de ellos,
entre otras cosas, que estudiaran cómo articular las ideas confucianas en el gobierno real del país. Es
en esta aplicación práctica de los principios confucianos, que ponían un énfasis especial en la
necesidad de asegurar la subsistencia del pueblo y mejorar su estilo de vida, donde radica la grandeza
del rey Sejong. Ello le llevó a ser, quizás, el primer monarca en realizar una encuesta de opinión
entre el pueblo. Fue en 1430, cuando se debatía sobre la imparcialidad del sistema fiscal sobre la
tierra, el momento en que los líderes locales y la gente del común fueron consultados. En la misma
línea, en un momento en el que la sociedad aristocrática del Reino de Chosôn y la de todo el
continente asiático se expresaba utilizando el sistema de escritura chino, Sejong quiso dar a sus
súbditos unos medios de expresión escrita más sencillos, que permitieran una mayor educación del
pueblo. Con este objetivo en mente eligió un grupo de eruditos para inventar un sistema de escritura
fonético que representara los sonidos de la lengua hablada coreana. El resultado fue el Hunmin
chong-um, los 'Sonidos correctos para enseñar al pueblo', o han-gul, tal y como hoy es conocido.

La mejora de la agricultura estuvo siempre presente en la mente de este monarca, ya que era la base
para dar sustento y vestido a todos sus súbditos. Por ello procuró que las técnicas agrícolas más
avanzadas que eran utilizadas en las provincias del sur se difundieran en el resto del país, y para ello
escribió un manual de agricultura, Nongsa chiksol, con los últimos estudios y técnicas, manual que
los funcionarios debían encargarse de difundir donde correspondiera; ordenó el desarrollo y la
distribución de la atención médica para apoyar una mayor productividad; y puso en práctica un
sistema de pago equitativo de impuestos sobre los productos del campo.

Se puso igualmente un gran interés en el desarrollo de la medicina, haciéndose énfasis en la pediatría


y la ginecología, con la intención de promover el incremento de la población. A tales efectos se
publicó un manual titulado Conocimientos Generales sobre el Embarazo y el Alumbramiento
(Taesan yorok). El resultado fue el desarrollo de una medicina independiente de la china y
equivalente a ella. El rey ordenó la recopilación y sistematización de las prácticas y conocimientos
de esta medicina. Así han llegado hasta nuestros días extensos textos que ilustran sobre el ejercicio
de la medicina durante esta época: Recopilación de las Recetas Médicas Originales Coreanas
(Hyangyak chipsongbang, 1431) y Colección Clasificada de Prescripciones Médicas (Uibang
yuchwi). Como resultado de estos esfuerzos el índice de mortalidad disminuyó y aumentó el número
de hijos en las familias.
Otros de los principales logros del rey Sejong fueron los avances en el campo de la astronomía. Los
coreanos carecían de las claves para la medición del tiempo, y eran incapaces de hacer planes
mientras la embajada anual enviada a China no trajera el nuevo calendario anual. Sejong movilizó a
sus eruditos para que inventaran instrumentos de astronomía, entre los que se encuentran esferas
armilares para la observación del firmamento y la determinación de la latitud; ordenó la elaboración
de varios tipos de relojes; y promovió el perfeccionamiento de la ciencia de los calendarios,
culminando con la recopilación del almanaque de Yi Sun-ji con el nombre de Cálculo de los
Movimientos de los Siete Determinantes Celestes (Chiljongsan).

Otro invento, éste del príncipe heredero (el futuro rey Munjong), de gran relevancia durante su
gobierno fue el pluviómetro (1441), dos siglos antes que el inventado en Italia. Este instrumento fue
utilizado para la evaluación del rendimiento anual de las cosechas, de manera que el sistema de
impuestos sobre la tenencia de la tierra fuera más justo.

En su vida privada Sejong era sumamente agradable y cariñoso. Tuvo más de treinta hijos. El
heredero, aunque inteligente y estudioso, tenía un carácter introvertido, se ponía nervioso ante la
gente y físicamente era débil y gordo. Fue su segundo hijo, el príncipe Suyang, quien, inteligente y
con don de gentes, se mostró capaz de realizar los encargos más complicados que su padre pudiera
poner en sus manos. Suyang participó activamente en el gobierno, implicándose en los proyectos de
su padre de recopilar y traducir importantes libros.

Al final de su vida la enfermedad que padecía, la muerte de su reina y otras desgracias familiares,
hicieron de él una persona pesimista. Sus principios confucianos no satisfacían sus necesidades
espirituales y dirigió su mirada hacia el budismo en la búsqueda de su salvación personal. Durante su
reinado había trabajado en contra del budismo para convertirse en un buen confuciano, pero antes de
morir construyó un templo budista dentro del recinto del palacio real, teniendo en contra a todo el
cuerpo de oficiales de la corte, fervientes confucianos. Sin embargo, Sejong no cejó en su empeño y
pudo contemplar finalizadas las obras en 1448. Murió dos años más tarde como un ferviente devoto
budista.

Los grandes logros del rey Sejong se deben a la comprensión de sus obligaciones dentro de la
historia y su entrega sincera a los súbditos. Dentro del marco político del confucianismo vio al
pueblo como la base de todo estado.