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INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL

ESCUELA SUPERIOR DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA


UNIDAD PROFESIONAL TICOMAN

Termodinámica y principios de transferencia de calor

Máquinas perpetuas.

Grupo: 3AM3

Téllez Cabello Carlos Fernando

Prof. Minelia Landeros Méndez.


Maquinas perpetuas
La máquina perpetua o móvil perpetuo se define como un dispositivo que
puede funcionar indefinidamente sin pérdida de energía, es una máquina
hipotética, que teóricamente es funcional por la eternidad, sin necesidad
de energía externa adicional.

El llamado móvil perpetuo ocupa en la historia de la ciencia y la técnica un


lugar especial y muy notable, pese a que no existe ni puede existir. Este
hecho paradójico se explica, ante todo, porque las búsquedas del móvil
perpetuo por los inventores, que continuaron más de 800 años, están
relacionadas con la formación de la representación de la noción
fundamental de la física - la energía. Es más, la lucha contra los errores de
los inventores de los móviles perpetuos y de sus defensores científicos
(también existían tales) contribuía en sumo grado al desarrollo y el
establecimiento de la ciencia sobre las transformaciones de la energía, la
termodinámica.

La idea de tener un móvil perpetuo, que alimentara a la humanidad de


energía ilimitada sin deshacerse de recursos renovables o no renovables
comenzó hace algunos siglos, el primer registro que se tiene es en el libro de
A. S. Pushkin, en Escenas de los tiempos de caballeros, donde hacía una
comparación entre el oro y las máquinas perpetuas, mencionando que
conseguir oro era una “tarea seductora”, pero el descubrir el perpetuum
mobile la creación humana no tendría límites.

La búsqueda de máquinas de movimiento perpetuo es antigua. El primer


intento registrado de construir una máquina de movimiento perpetuo se
remonta al siglo VIII en Baviera. Fue un prototipo para los cientos de variantes
que se propusieron en los mil años siguientes; se basaba en una serie de
pequeños imanes unidos a una rueda, como una noria. La rueda estaba
colocada por encima de un imán mucho mayor situado al suelo. Se suponía
que a medida que cada imán de la rueda pasaba sobre el imán
estacionario, era primero atraído y luego repelido por el imán más grande,
lo que empujaba así a la rueda y creaba un movimiento perpetuo.
Otro ingenioso diseño fue ideado en 1150 por el filósofo indio Bhaskara, que
propuso una rueda que daría vueltas continuamente si se añadía un peso
en el borde; el peso desequilibraría a la rueda y la haría girar. El peso haría
un trabajo mientras la rueda hacía una revolución, y luego volvería a su
posición original. Iterando esto una y otra vez, Bhaskara afirmaba que él
podía extraer trabajo ilimitado de forma gratuita.

Los diseños de Bávaro y de Bhaskara para crear máquinas perpetuas


comparten el mismo principio: algún tipo de rueda que pueda dar una
vuelta sin adición de energía y producir trabajo útil en el proceso. Un análisis
cuidadoso de estas ingeniosas máquinas suele poner de manifiesto que
realmente se pierde energía en cada ciclo o que no puede extraerse
trabajo utilizable.

El historiador Arthur Ord-Hume, ha escrito sobre la incansable dedicación de


estos inventores, con todos los elementos en contra, y los compara con los
antiguos alquimistas. Pero señalaba “Incluso el alquimista… sabía cuándo
estaba batido”.

Cabe recalcar que este tipo de máquinas se dividen en dos categorías,


según la ley de la termodinámica que violen:

Móvil perpetuo de primera especie. Toda máquina que funciona


perpetuamente y produce trabajo, sin ninguna entrada externa de energía,
y sujeta a ninguna pérdida, pasando el tiempo la máquina seguirá
funcionando sin detenerse.

Móvil perpetuo de segunda especie. Toda máquina que funciona


periódicamente, la cual transforma el total de la energía, en otro tipo
(mecánica, eléctrica, etc.), sin pérdida alguna en el proceso.

La invención de los móviles perpetuos es el pasatiempo favorito de muchos


excéntricos, que con frecuencia terminan con elaboradas máquinas al
estilo Rube Goldberg, Heath Robinson, o los inventos del TBO. Aunque estos
inventos parezcan funcionar sobre el papel, tienen siempre fallos u ocultan
fuentes de energía externa que los hacen inútiles en la práctica.

Principalmente estos inventos, para impulsar la máquina, se utilizan fuerzas


como la gravitacional, campos magnéticos, la diferencia en la densidad de
los objetos, creyendo estas ser capaces de impulsar continuamente el móvil.
Leonardo da Vinci diseñó un sistema que demostraba la imposibilidad del
movimiento perpetuo. Según él, cualquier instrumento elaborado por el
hombre no podría producir un movimiento perpetuo, dado el experimento
que realizó sobre una rueda y pesos.

En Europa las primeras noticias sobre el mpp están relacionadas con el


nombre de una de las personas más destacadas del siglo XIII Villard
D’Honnecourt, arquitecto e ingeniero francés.

Figura 1.3. Motor perpetuo de Villard D'Honnecourt: a, dibujo original; b, modelo

Como la mayoría de las personalidades de aquellos tiempos, él se dedicaba


y se interesaba por muchos asuntos: la construcción de templos, la creación
de obras de elevación de cargas, sierras con accionamiento por agua,
arietes de guerra e incluso... al amaestramiento de leones. Él dejó un “libro
de dibujos”, que llegó hasta nuestros días, un álbum con croquis y dibujos
(cerca de 1235-1240), que se guarda en la Biblioteca Nacional de París.

En la figura 1.3 se muestra un dibujo original del autor. El texto que se refiere
a este dibujo dice: “Desde hace cierto tiempo los maestros discuten cómo
obligar a la rueda a girar de por sí misma. Este se puede alcanzar mediante
un número impar de martillitos o mercurio de la manera siguiente”.
El generador electromagnético inmóvil (MEG, por sus siglas en inglés), fue
construido por Tom Bearden. Supuestamente, este artefacto podría
autosustentar su operación a la vez que entrega potencia para una carga
adicional sin la necesidad de ser alimentado por una fuente externa.
Bearden afirmaba que esto no violaba la primer ley de la Termodinámica
pues extraía energía del punto cero del ambiente que rodeaba al
generador. El divulgador científico Martin Gardner dijo que las teorías físicas
de Bearden, compiladas por él mismo en un libro llamado “Energía del
vacío”, son consideradas como una “tontería” por el resto de la comunidad
de físicos, a la vez que aseguró que probablemente Bearden habría
conseguido un título apócrifo para su doctorado. Posteriormente, Bearden
fundaría y dirigiría el Instituto para los Estudios Avanzados de la Fundación
Alpha, (AIAS, por sus siglas en inglés), para poder difundir sus teorías. Este
grupo ha publicado artículos de investigación en renombradas
publicaciones especializadas, así como libros en grandes casas editoriales.
Sin embargo, hay críticos que lamentan estas publicaciones, pues,
aseguran, están llenas de errores conceptuales y de entendimiento de la
teoría de campos electromagnéticos. Cuando Bearden fue reconocido con
la patente estadounidense Patente USPTO nº 6,362,718 en el 2002, Robert
Park se quejó de tal forma que la Sociedad Estadounidense de Física se
pronunció al respecto (en contra) de este reconocimiento. La Oficina de
Patentes y Marcas de Estados Unidos declaró que reexaminaría la patente
y sometería su sistema de evaluación a una restructuración. Con ello,
cambiaría el método para seleccionar examinadores para las patentes y les
haría evaluaciones constantes para evitar que se otorgaran patentes a
inventos similares en el futuro, que le quitan credibilidad a este organismo.

Desde que se comenzaron los prototipos para máquinas perpetuas o


móviles perpetuos, comenzaron las estafas hacia las personas,
comerciantes, empresarios o inversionistas que creían que este tipo de
máquinas podía existir.

Uno de los casos que más llama la atención, es uno que ocurrió en el siglo
XX, cuando se lanzó a exhibición y posteriormente a la venta al público en
general, un modelo de máquina perpetua que, estaba compuesto por una
manivela, y un equipo que era bastante sofisticado para la época. Esta
máquina causó sensación ya que su inventor prometía que solo con girar
una vez esa manivela, debido a que tenía pesos equilibrados alrededor de
la rueda, esta giraría para siempre.
Muchas personas creyeron en esto y adquirieron su móvil perpetuo que les
daría electricidad de por vida; pero en una de sus exhibiciones, alguien
delató este prototipo revelando que debajo de la tarima había una
segunda persona haciendo girar esa manivela y así producía energía
“infinita”, el prototipo quedó manchado y su credibilidad cayó al piso.

Existen demasiados casos como el anterior narrado, donde la credulidad de


las personas es lo que ayuda a vender este tipo de artefactos.

En el año 2002, el grupo Genesis World Energy (GWE), declaró que contaba
con cerca de 400 personas que se encontraban desarrollando un artefacto
que, supuestamente, convertiría agua convencional en H2 y O2, usando
mucha menos energía de lo que se consideraba necesario. Sin embargo,
nunca se encontró información (alternativa a la del grupo) que soportara
esta afirmación. Así, en 2006, el fundador de la empresa, Patrick Kelley, fue
sentenciado a cinco años de cárcel por robo a los inversionistas.

En 2006, Steorn. aseveró que habría construido un artefacto de sobreunidad


que estaba basado en imanes rotatorios. Tras esta afirmación, publicó un
anuncio en el cual solicitaba a miembros a toda la comunidad científica
para hacer pruebas sobre su trabajo. El proceso de selección de los
científicos duró desde septiembre de 2006 hasta diciembre del mismo año.
Como en otros casos, cuando se tenía prevista una demostración pública
del funcionamiento del artefacto, esta se canceló debido a “dificultades
técnicas”. Más de dos años después, en junio de 2009, el jurado que había
sido seleccionado para la prueba del artefacto concluyó que este no
funcionaba.

En la actualidad es difícil pensar que existe la misma credulidad de las


personas que había antes, ya que ahora el grado de estudios en promedio,
es más elevado, además de que el acceso a la información es mucho más
sencillo para las personas a comparación de hace un siglo, el acceso a
internet ayuda a que inventos como los narrados anteriormente sean
desmentidos por personas que tienen conocimiento en la rama, haciendo
que aquellas personas que no tengan dichos saberes, puedan ponerse al
tanto de que la veracidad de este tipo de maquinarias.

En conclusión, no es posible construir una máquina de este tipo ya que esto


va en contra de la primera y segunda ley de la termodinámica, no se puede
obtener trabajo sin energía externa que lo alimente.