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ENSAYO SOBRE LA CARTA DE JAMAICA

La independencia de Venezuela se inicia en Caracas el 19 de Abril de


1810 y como es bien sabido, además de ser liderada por Simón Bolívar, fue
un proceso marcado en sus inicios por derrotas que hicieron que el
Libertador saliera del territorio nacional hacia otros países en búsqueda de
nuevas estrategias no sólo para la emancipación venezolana sino también
para liberar otras naciones americanas.
De esta manera, la proyección del pensamiento de Bolívar no se
quedó en el entorno de lo que era la Capitanía General de Venezuela, sino
que traspasó los linderos de las nacientes repúblicas y llegó a los núcleos de
los imperios existentes para la época, quienes de alguna forma eran los
responsables de la situación política, económica y social que existía en
América.
Es así, que en el año 1815, luego de la debacle de Boves y el fracaso
de Cartagena, Simón Bolívar recorre varias islas del Caribe, exiliándose en
Jamaica y buscando el apoyo británico para continuar la lucha
independentista y allí, en la ciudad de Kingston, el 6 de septiembre de 1815,
escribe un documento histórico y fundamental que ha pasado a la historia
como la “Carta de Jamaica” y en la que el padre de la Patria vislumbró el
futuro de las naciones del continente americano.
Para comprender la referida Carta, es indispensable tener en cuenta
dos elementos que hacen su contexto: el primero de ellos es a quién iba
dirigida, lo que da cuenta de para qué fue escrita; y el segundo, es por qué
estaba Bolívar en Jamaica. Así, se tiene que, aunque la Carta de Jamaica es
una respuesta personal a Mr. Henry Cullen, comerciante de origen inglés
residenciado en la isla y fervoroso partidario de la libertad suramericana,
siendo esta misiva el medio usado por el Libertador para llamar la atención
de los británicos y atraer su apoyo a la causa de la independencia.
Realizadas estas consideraciones, se destaca que la Carta brinda
información a los historiadores y a los personeros de los gobiernos del viejo
mundo europeo, en donde las noticias que llegaban desde América eran
manipuladas por las naciones reinantes; debe recordarse que España,
Francia, Alemania, Inglaterra y Holanda eran las potencias militares y
económicas de la época y el interés por el futuro económico y político de las
Américas era tema de discusión debido a las grandes riquezas que desde el
nuevo mundo les llegaba a los puertos de comercialización.
Vale señalar también que, el momento histórico de la Carta de
Jamaica coincide con el auge del imperio de Napoleón Bonaparte y la caída
de España como primera potencia mundial del coloniaje producto de los
viajes de los primeros conquistadores, lo que es planteado como una las
causas de la revolución independentista iniciada a raíz de la caída de
Fernando VII en España.
Ahora bien, lo que dice Bolívar en la Carta de Jamaica es un alerta
que describe y analiza las causas de las derrotas de los primeros
movimientos de independencia; y en el caso de Venezuela las pérdidas de la
Primera y Segunda Republicas; sin embargo, es también un llamado de
atención a todos los americanos a interesarse por la difícil situación de
abandono y falta de unidad entre las filas de los patriotas.
En este orden de ideas, en la Carta de Jamaica Bolívar se pasea por
todo el continente americano describiendo la idiosincrasia de los dominantes
y dominados y realza las figuras de los lideres aborígenes como Moctezuma
en México y Atahualpa en el Perú; en un intento por despertar la fiebre
revolucionaria subyacente en los genes de los pueblos de la nueva raza
americana.
En el aspecto intelectual, el Libertador en este manuscrito refiere la
influencia de los enciclopedistas franceses paladines de la libertad de los
pueblos y contrarios a los sistemas monárquicos de gobierno, tales como
Rosseau, Voltaire y Montesquieu; cuando cita: “Es más difícil dice

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Montesquieu sacar a un pueblo de la servidumbre que subyugar a uno
libre…”, aludiendo a la difícil tarea que tenían delante los revolucionarios de
la independencia pero aclarando que de esta misma dificultad nacía la razón
para ser libres de la monarquía española o de cualquier otra potencia
mundial. En estas líneas, además destaca su visión geopolítica sobre las
repúblicas de la América hispana.
También, a propósito del trato que la Corona Española le daba a los
pueblos de las colonias a quienes consideraba sólo como siervos feudales y
sin ningún tipo de derechos civiles, escribe con tono firme y revelador que
“Los americanos, en el sistema español que está en vigor,…, no ocupan otro
lugar en la sociedad que el de siervos propios para el trabajo…”.
Coherente con lo planteado en líneas anteriores, se destaca que la
fuerza de los sucesos presentes para el momento de la redacción del
documento objeto de análisis en el presente ensayo, lo lleva a profetizar y
plantear una visión futurista de lo que serán o podrán ser las naciones que
salgan del movimiento de independencia de América, esta cualidad hace del
Libertador una las figuras más impresionantes de la Historia Universal pues
su pensamiento fue capaz de mostrar la realidad y los caminos que
transitarían las naciones que poco a poco fueran logrando sus propósitos
libertarios.
En tal sentido, el siguiente párrafo así lo confirma: “De todo lo
expuesto podemos deducir estas consecuencias: la provincias americanas
se hallan lidiando por emanciparse;…; algunas se constituirán de un modo
regular en repúblicas federales y centrales, se fundaran monarquías casi
inevitablemente… y algunas serán tan infelices que devorarán sus
elementos,… una gran monarquía no será fácil consolidar, una gran
república, imposible”.
Por otra parte, el Libertador también señala las ventajas que tiene
para Europa la independencia americana cuando afirma que: "La Europa
haría un bien a la España en disuadirla de su obstinada temeridad... La

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Europa misma, por miras de sana política, debería haber preparado y
ejecutado el proyecto de la independencia americana; no sólo porque este es
el medio legítimo y seguro de adquirirse establecimientos ultramarinos de
comercio…".
Sobre esto, también reconoce la posición de Europa y Estados Unidos
ante la Independencia americana, cuando a manera de reproche agrega: "...
nosotros esperábamos con razón que todas las naciones cultas se
apresurarían a auxiliarnos, para que adquiriésemos un bien cuyas ventajas
son recíprocas a entrambos hemisferios. Sin embargo, ¡cuán frustradas
esperanzas. No sólo los europeos, pero hasta nuestros hermanos del Norte,
se han mantenido inmóviles espectadores de esta contienda...".
En la Carta de Jamaica, el padre de la Patria también describe la falta
de experiencia de los americanos para gobernarse al señalar que “…la
América no estaba preparada para desprenderse de la metrópoli…”,
intentando explicar con ello el por qué los nuevos países americanos
establecieron sistemas de gobierno inadecuados a su realidad toda vez que
formuló fuertes críticas al sistema federal de gobierno cuando afirmaba que
“…Venezuela ha sido el más claro ejemplo de la ineficacia de la forma
democrática y federal para nuestros nacientes Estados…”.
En conclusión, Bolívar escribe el documento estando exiliado en un
momento de derrota de la causa independentista. Derrota debida al conflicto
de intereses entre las diversas clases sociales que conformaban la sociedad
colonial hispanoamericana, antagónicas entre sí y que no encontraban un
interés y un liderazgo común.
Por ello, se requería de nuevas circunstancias, generadas sin duda a
partir de las profundas reflexiones realizadas por Bolívar en este exilio, para
ayudar en el proceso de recuperarse de las derrotas sufridas en la fase inicial
de la independencia , que permitieran además superar las divisiones y dar
pasos hacia la victoria definitiva en la emancipación. He allí la importancia
fundamental de la Carta de Jamaica.