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Enfermedad.


La OMS define enfermedad como “Alteración o desviación fisiológico en una o varias partes
del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y signos
característicos, y cuya evolución es más o menos previsible”.
La enfermedad es la alteración leve o grave del funcionamiento normal de un organismo o
de alguna de sus partes debido a una causa interna o externa. Cualquier desviación o
interrupción de la estructura normal o función de cualquier parte, órgano o sistema (o
combinación de los mismos) del cuerpo que se manifiesta por un conjunto característico de
síntomas y signos.
Para que exista una enfermedad se requieren de 3
factores: Planta huésped susceptible, agente
patógeno virulento y condiciones adecuadas para
la enfermedad.

Patógeno. –
La palabra patógeno está formada con raíces griegas y
significa “que produce padecer, enferma”. Sus componentes
léxicos son: pathos (padecer, enfermedad) y geno (engendrar,
producir).
Agente biológico patógeno es aquel elemento o medio capaz
de producir algún tipo de enfermedad o daño en el cuerpo de
un animal, un ser humano o un vegetal, cuyas condiciones
estén predispuestas a las ocasiones mencionadas.
Existen 2 tipos de patógenos:
->Verdaderos: Son microorganismos que colonizan invaden o dañan al hospedero, y
poseen mecanismos de patogenicidad, que son la forma que posee el microorganismo para
causar daño al organismo que infecta. Existen algunos ambientales (capaces de
reproducirse en el medio), pero también existen algunos que necesitan estar dentro de otro
individuo para poder reproducirse y obtener sus nutrientes; la forma en la que hacen esto
es por que poseen la capacidad de evadir las defensas del hospedero.
->Oportunistas: Provocan daño al hospedero, pero cuando hay una condición
predisponente, por ejemplo, una disminución en las defensas del hospedero. (Ejemplo:
algunos patógenos poseen ciertos genes específicos que codifican para diversas
características que le otorgan las características virulentas al organismo, como por ejemplo
la formación de toxinas que en el caso de la peste negra).
Diapédesis. –
El término proviene del latín moderno,
diapédesis. De manera que se puede traducir
textualmente “la acción (-sis) de saltar
(pedan), a través de (dia-), en este caso de
los capilares sanguíneos”, que es lo que
hacen los fagocitos en un proceso
inflamatorio.
Es un proceso de respuesta al contacto con
los factores quimiotácticos, las células
endoteliales y las células fagocíticas
incrementan la síntesis de sus proteínas de
adhesión y se vuelven más “pegajosas” entre
sí. Esto propicia que los fagocitos se adhieran
a las superficies de los endotelios y rueden
sobre ellos hasta procurarse una salida entre
las uniones de las células endoteliales
Es el proceso mediante el cual los linfocitos T
migran a través de los vasos sanguíneos para entrar en los tejidos y órganos. La capacidad
de diapédesis es de gran importancia para estas células, desde la entrada de los
precursores al timo para el correcto desarrollo de las células T, hasta la entrada de linfocitos
T en los nódulos linfáticos para activarse, migrar y volver a los sitios de infección convertidos
en células T efectoras. La diapédesis ocurre a través de pasos bien conocidos: 1)
rodamiento, 2) señalización, 3) adhesión firme y 4) diapédesis. Cada paso está regulado
por interacciones entre las moléculas de adhesión y los receptores de quimiocinas
expresados en la superficie del linfocito y sus ligandos, que se presentan en las células
endoteliales de la pared vascular.

Granulocitos. –
Los granulocitos o leucocitos polimorfonucleares son un tipo de glóbulo blanco (leucocito).
Presentan grandes gránulos en su citoplasma y el núcleo segmentado en varios lóbulos,
por ello reciben el nombre de polimorfonucleares
Protegen al organismo frente a los microorganismos invasores de forma inespecífica,
principalmente mediante la ingestión por fagocitosis. Éstos se producen en la médula ósea.
Contienen agentes bactericidas y enzimas para destruir a agentes patógenos (peroxidasa,
lisozima, colagenasa, hidrolasa, elastasa, lipasas, etc.), citoquinas y quimioquinas
(mediadores de la inflamación).
Se dividen en:

 Neutrófilos: Son los principales defensores contra las infecciones de bacterias y


hongos. Son el primer tipo de célula inmune que responde y llega al sitio de la
infección.
 Basófilos: La función primaria de un basófilo es liberar un producto químico conocido
como histamina en respuesta una infección. La histamina es una sustancia química
que tiene muchas funciones, pero es el principal responsable de la iniciación de una
reacción inflamatoria.
 Eosinófilos: Son la principal defensa contra las infecciones parasitarias. También se
elevan en los casos de reacciones alérgicas, como urticaria, o incluso asma
relacionada con alergias.

Hígado Fetal. –
El hígado fetal desempeña un reducido número de
funciones metabólicas, en comparación con las que
desempeña el hígado del neonato y el adulto. El
sistema inmune proviene de las células derivadas
de las células precursoras del sistema
hematopoyético, cuya mayor fuente es el saco
germinal hasta la tercera semana de vida fetal,
seguido por el hígado fetal a las ocho semanas y
finalmente por la médula ósea después del quinto
mes de gestación.
Es el encargado dela producción de precursores de
los linfocitos T y B, así como los NK. Por lo tanto,
éste es el encargado del desempeño inmunológico
del feto entre la semana 5-6 de gestación. Por lo
que La inmunidad celular comienza a ser patente al
final del primer trimestre, cuando el hígado
comienza a liberar linfocitos B y el timo linfocitos T.

Linfa. –
La palabra linfa(líquido claro de la sangre que tiene muchos glóbulos blancos) viene del
latín lympha= “agua”.
Es un líquido incoloro o ligeramente amarillento que
circula por los vasos linfáticos que recorren todo el
cuerpo humano. Este líquido contiene un plasma
parecido al de la sangre, pero también de
numerosos leucocitos o glóbulos blancos: de ahí su
acción preponderante en la defensa del organismo.
La linfa se origina por una filtración de una parte de los constituyentes de la sangre a nivel
de los capilares sanguíneos y drena el cuerpo antes de regresar a la circulación de la sangre
vía el canal colector. Adquiere un color lechoso después de las comidas, esto se debe a
que se carga de grasas que son absorbidas desde nuestro sistema digestivo. Esta linfa de
color lechoso se denomina QUILO.

Hapteno. –
Es una molécula orgánica muy pequeña que si bien son antigénicas no pueden desarrollar
una respuesta inmune por sí sola. Para ello requiere primero la unión con una proteína
conocida como carrier o transportador. El acoplamiento químico entre una proteína
transportadora y un hapteno resulta en el conjugado hapteno-transportador o hapteno-
carrier, capaz de inducir la respuesta inmune.
Algunas moléculas o sustancias que funcionan como haptenos son: Hemosilina,
pentadecatecol, la albúmina de suero bovino (BSA), la penicilina, estibofeno, Cefalotina,
Fenacetina, Sulfonamidas, entre otras.

Adyuvante. –
Son sustancias o preparados químicos que, incorporados al antígeno o inyectados
simultáneamente con él, hacen más efectiva la respuesta inmune. Con su empleo se logra
una economía de antígeno y de tiempo, así como un mayor nivel de anticuerpos
específicos.
Los adyuvantes pretenden aumentar la inmunogenicidad de antígenos altamente
purificados o recombinantes y así poder reducir la cantidad de antígeno y el número de
inmunizaciones necesarias. De esta forma se puede aumentar la eficacia de las vacunas
en recién nacidos, ancianos y personas inmunocomprometidas; permiten promover la
inducción de inmunidad en mucosas y potenciar la inmunidad celular, aumentando los
títulos de anticuerpos funcionales.
Algunos tipos de adyuvantes son: Sales minerales, partículas lipídicas, adyuvantes
inmunoestimuladores, micropartículas, adyuvantes mucosales, interleucinas y genéticos.
Pueden actuar a través de dos mecanismos principales:

1. Actuando a través del sistema de liberación


de antígeno, aumentando la disponibilidad
de antígeno en las células presentadoras de
antígeno. Se consigue un retraso en el
aclaramiento antigénico y aumento de la
respuesta al antígeno en localizaciones
fisiológicas específicas. Se incluyen en este grupo de adyuvantes las sales
insolubles de aluminio, liposomas, virosomas, micropartículas (PLG), emulsiones y
partículas virus-Like.
2. Inmuno potenciadores: Activan directamente los receptores celulares e inducen la
liberación de citoquinas. Actúan como inmuno potenciadores el MPL y derivados,
MDP y derivados, oligonucleótidos (CpG), RNA de doble cadena, patrones
alternativos moleculares asociados a patógenos.

Inflamación. –
La inflamación es un proceso tisular la cual da respuesta, del sistema inmunológico de un
organismo, al daño causado a sus células y tejidos vascularizados por patógenos
bacterianos y por cualquier otro agresor de naturaleza biológica, química, física o mecánica.
La respuesta inflamatoria está coordinada por un copioso dispositivo de mediadores
que se organizan en complejas redes reguladoras. Para disecar tal entramado, es útil
agrupar esas
señales en
categorías
funcionales y
distinguir entre
inductores y
mediadores de la
respuesta
inflamatoria. Los
primeros son
señales que inician
el proceso; activan
sensores
especializados que
suscitan la
producción de lotes
específicos de
mediadores. Estos,
a su vez, alteran los
estados funcionales de células, tejidos y órganos —que son los efectores de la
inflamación—, de manera que permitan su adaptación primero y reparación después, del
daño infringido por el inductor.
Los aspectos básicos que se destacan en el proceso inflamatorio son en primer lugar, la
focalización de la respuesta, que tiende a circunscribir la zona de lucha contra el agente
agresor. En segundo lugar, la respuesta inflamatoria es inmediata, de urgencia y por tanto,
preponderantemente inespecífica, aunque puede favorecer el desarrollo posterior de una
respuesta específica. En tercer lugar, el foco inflamatorio atrae a las células inmunes de los
tejidos cercanos; las alteraciones vasculares van a permitir, además, la llegada desde la
sangre de moléculas inmunes.
Recirculación linfocitaria. – Proceso de recirculación continua que sufren los
linfocitos entre la circulación sanguínea y la linfática, durante el cual rastrean los
tejidos linfoides periféricos, en busca del antígeno para el que son específicos, para
una vez encontrado, reconocerlo e iniciar una respuesta inmunitaria que efectúe su
eliminación. La recirculación linfocitaria incrementa la probabilidad de encuentro de
linfocitos con su antígeno específico.

Referencias:
-Morris Quevedo, L. and Martínez Manrique, L. (1999). Adyuvantes inmunológicos.
[online] Bvs.sld.cu. Disponible en:
http://bvs.sld.cu/revistas/ibi/vol18_2_99/ibi10299.htm [Accedido1 Sep. 2017].
- Bordés González, R., Martínez Beltrán, M. and García Olivares,, E. (2010).
Proceso de Inflamación [online] Ruidera.uclm.es. Disponible en:
https://ruidera.uclm.es/xmlui/bitstream/handle/10578/266/1994-5.pdf?sequence=1
[Accedido 1 Sep. 2017].
- Svensson, M. (n.d.). Diapédesis de linfocitos T | Inmunología en un Mordisco.
[online] Inmunología en un Mordisco. Disponible en: http://inmunologia.eu/sistemas-
y-procesos/diapedesis-de-linfocitos-t [Accedido1 Sep. 2017].
- Cse.google.com. (n.d.). Google Custom Search. [online] Disponible en:
https://cse.google.com/cse?cx=partner-pub-
5576230436650581%3A5670846563&ie=ISO-8859-
1&q=hapteno&sa=Buscar&siteurl=etimologias.dechile.net%2F#gsc.tab=0&gsc.q=h
apteno&gsc.page=1 [Accedido1 Sep. 2017].