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UNIDAD 2

Elementos de las turbomáquinas: conversión de energía potencial en cinética, toberas y difusores. Flujo
compresible. Performances.

1. CONVERSIÓN DE EP EN EC: Toberas y Difusores.


Parte de la cascada de conversión de energía en las turbomáquinas requiere la conversión de
energía potencial en energía cinética, y viceversa. Estas transformaciones se producen en elementos estáticos
de las turbomáquinas denominados Toberas y Difusores. En las primeras la energía potencial (presión) se
convierte en energía cinética (aumento de velocidad) y en los segundos sucede la inversa.
Para las turbomáquinas hidráulicas (fluído incompresible) y para las máquinas de muy bajas
relaciones de presión (ventiladores) es suficiente trabajar con las relaciones de flujo incompresible (ecuación
de Bernouilli) para deducir los cambios de presión y velocidad.
Cuando los cambios de presión y velocidad son importantes y se trabaja con gases se comienzan a
manifestar fenómenos de compresibilidad, que requieren consideración de la velocidad del gas respecto a la
velocidad del sonido en el mismo.

2. VELOCIDAD ISENTRÓPICA DEL SONIDO


Consideramos un conducto de sección constante lleno de un fluído compresible en reposo, en el
cual se propaga, de izquierda a derecha, una perturbación de presión con velocidad c (Figura 2.1a):

Fig. 2.1: Propagación de una perturbación de presión (Shapiro)

La perturbación de presión es suficientemente pequeña para considerar el flujo isentrópico. Detrás


de la perturbación la presión sufre un incremento dp y el flujo adquiere una velocidad dv.

Fijamos ahora el sistema de coordenadas en la perturbación (Figura 2.1b), con lo que pasamos a
considerar las velocidades relativas del flujo indicadas en la Figura.

Planteamos el balance de fuerzas sobre el frente de perturbación (Fuerza=cambio en la cantidad de


movimiento):
[ ( )] [(
A p − p + dp = G c − dv − c , ) ]
donde A es la sección del conducto y G el gasto másico.

Como G = ρAc , siendo ρ la densidad, resulta dp = ρcdv


Planteamos ahora la conservación de la masa:
ρcA = ( ρ + dρ)(c − dv ) A ,
de donde, despreciando el producto de infinitésimos, resulta

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dv dρ
= .
c ρ
De los dos balances resulta

c = dp dρ

Al ser la entropía constante adoptamos la expresión de la adiabática p = ργ .const , de donde


dp γ γ
= γργ −1 .const = ργ .const = p = γRT
dρ ρ ρ
Luego,
γp
c= = γRT
ρ
Esta expresión permite calcular la velocidad de transmisión de una pequeña perturbación de
presión, tal como una onda de sonido, en un gas. Por ejemplo, para el aire (γ=1.4, R=287.06) en condiciones
normales (T=288.15K) resulta c =340.3 m/s.

En adelante, para evitar confusión con la velocidad absoluta del fluído, denominaremos a a esta
velocidad isentrópica del sonido:
a = γRT
El cociente entre la velocidad absoluta del fluído c y la velocidad isentrópica del sonido es un
número adimensional denominado el número de Mach:
M = c/a
3. CONDICIONES DE REMANSO
En la Unidad 1 se encontró que el trabajo total realizado por o sobre el fluído en su pasaje por un
sistema estaba dado por:
 v2 
l i = ∆ i + 
 2
En el pasaje por una tobera o difusor no se realiza trabajo y consideramos a estas transformaciones
sin intercambio de calor con el exterior, por lo que
v2
i+ = const
2
Luego, podemos considerar un punto en el campo de flujo donde la velocidad sea nula y la entalpía
sea máxima. Este será un punto de remanso, también denominado de estagnación o de tanque. En este punto
las variables las indicaremos con el subíndice cero, con lo que
v2 v2
i0 = c p T0 = i + = cp T +
2 2
Considerando que
γ
cp = R , y que
γ −1
p = ρRT
podemos escribir
 γ −1 2 
T0 = T 1 + M 
 γ 

El pasaje del fluído desde el tanque o punto de remanso al punto actual fue isentrópico, por lo que
podemos considerar la relación de la adiabática:

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p
γ
= const
γ −1
T
para establecer la relación entre la presión de remanso y la del punto actual:
γ
γ − 1 2  γ −1
p 0 = p 1 + M  ,
 2 
y también entre las densidades:
1
γ − 1 2  γ −1
ρ0 = ρ1 + M  .
 2 
A las condiciones en el punto actual (p, T, ρ) se las denomina valores estáticos, para diferenciarlos
de los valores de remanso.

Para apreciar el significado de las condiciones de remanso, considérese un conducto con dos
mediciones de presión y una de temperatura (Figura 2.2):

Fig. 2.2: Mediciones en un conducto

La medición de temperatura y la de presión enfrentando al flujo crean puntos de remanso y por


consiguiente, despreciando los rozamientos que afectan a la reversibilidad, miden las condiciones de remanso.
La medición de presión sobre la pared mide la presión sin afectar a la velocidad del flujo, es decir, la presión
estática. Con las mediciones de presión y el coeficiente de la adiabática γ del fluído se puede obtener el
número de Mach, con esto y la temperatura de remanso T0 se obtiene la temperatura estática T, de donde se
puede computar la velocidad del sonido a, y con M computar la velocidad del fluído c.

4. CONDUCTOS CON CAMBIO DE SECCION


Para el caso de flujo isentrópico en un conducto tenemos
v2
i0 = i + = const
2
de donde di = −v dv .
De la Termodinámica tenemos que
dp
TdS = di − ,
ρ
y, siendo la transformación isentrópica, dS=0 y resulta
dp = − ρv dv
La conservación de la masa es:
ρvA = const
de donde, tomando logaritmos y derivando,

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dρ dv dA
+ + = 0.
ρ v A
Reemplazando a2 =dp/dρ y M=v/a y operando con las expresiones anteriores obtenemos:
dA 1 − M 2
= dp
A ρv 2
Esta expresión nos relaciona el cambio de sección transversal A con el cambio de presión dp a
través del número de Mach. Podemos construír la siguiente tabla:

Mach dA dp dv tipo régimen


<1 >0 >0 <0 difusor subsónico
<1 <0 <0 >0 tobera subsónica
>1 >0 <0 >0 tobera supersónica
>1 <0 >0 <0 difusor supersónico

Se aprecia que un conducto convergente (dA<0) puede acelerar el flujo (tobera) si la velocidad del
fluído es menor que la del sonido, y decelerarlo (difusor) si la velocidad es superior a la del sonido. Un
conducto divergente se comporta a la inversa.

5. CONDUCTO CONVERGENTE-DIVERGENTE:Tobera de Laval


Consideramos un conducto convergente-divergente en régimen compresible, subsónico. La
conservación de la masa se expresa como:
G = ρvA = const
Reemplazamos utilizando las expresiones de flujo compresible para obtener:
γ +1

G  γ −1 2  2 (γ −1)
= AM 1 + M 
ρ0 T0 γR  2 
Esta expresión nos relaciona la sección transversal y el número de Mach en el conducto. Al ser la
primera porción convergente, la sección disminuirá hasta el valor A* , al que corresponde M* , y por
consiguiente T* , v* , etc. Si la sección mínima es tal que el número de Mach que se alcanza es unitario
(régimen sónico) la segunda porción del conducto se comportará como una tobera supersónica, y la velocidad
continuará aumentando. Podemos así graficar la variación de todos los parámetros en el conducto
convergente-divergente en régimen subsónico-supersónico (Figura 2.3):

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Fig. 2.3: Funciones de flujo compresible para γ=1.4 (Wilson)

La tobera convergente-divergente (tobera de Laval) es entonces útil para alcanzar velocidades


supersónicas en un conducto. Sin embargo, para alcanzar M=1 es necesario que la garganta A* no exceda el
valor de
G
A* = γ +1

 γ − 1 2 (γ −1 )
ρ0 T0 γR 1 +
 2 
Además, se requiere una cierta diferencia de presión mínima que estará dada por la expresión de la
presión de remanso con M=1:
γ
γ + 1 γ −1
p 0 = p 
 2 
Luego, la presión en la garganta y la presión a la entrada de la tobera (asumiendo muy baja
velocidad de entrada) deben estar en la proporción máxima de
γ
 2  γ −1
  ≅ 0.5283
 γ + 1
La presión de descarga a la salida de la porción divergente debe ser más baja aún, dependiendo del
valor del área de salida. Si la presión de descarga es la que corresponde al área de salida según las fórmulas
anteriores se dice que la tobera está correctamente expandida. Si la presión externa es más baja que la correcta
se dice que la tobera está subexpandida, ya que podría expandir más aún, y en la salida del flujo se producen
fenómenos de expansión supersónica hasta alcanzar la presión ambiente.

Si la presión externa es superior a la correcta se dice que la tobera está sobreexpandida, y se


producen dentro de la misma saltos discretos de presión, velocidad y temperatura denominados ondas de
choque, que reducen bruscamente la velocidad por debajo de la del sonido. El proceso continúa con una
difusión subsónica, aumentando la presión hasta igualar la exterior. La intensidad de la onda de choque
depende de la presión exterior, y el proceso se ilustra en la Figura 2.4:

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Fig. 2.4: Presiones en la tobera de Laval (Lee)

A caudales inferiores al crítico la tobera primero acelera y luego decelera el flujo, todo en régimen
subsónico (70%, 90%). Luego se alcanza el caudal crítico Gc, a partir del cual ya no se incrementa el caudal
por más que se continúe reduciendo la presión de descarga. Sin embargo, al ser la presión de descarga
superior a la correcta, se producen ondas de choque y difusión subsónica (líneas c, d y e) hasta la descarga.

La figura también es aplicable a flujo inicialmente supersónico, en que la presión inicialmente


aumenta (difusor) y luego disminuye (tobera) a bajos caudales. Al alcanzarse el caudal crítico la velocidad en
la segunda porción ya no aumenta sino que continúa disminuyendo, hasta la descarga, formando así un
difusor supersónico-subsónico. En este caso no se presentan ondas de choque.

Es importante notar que, si se ha alcanzado M=1 en la garganta, el caudal máximo de la tobera


convergente-divergente está fijado por la relación de presiones entre la entrada y la garganta, y no es afectado
por la presión de descarga. Para demostrar esto formamos el producto
γ +1
 p γ
ρ2 v 2 = γρ0 p0   M2
 p0 
y sustituímos las relaciones de flujo compresible para eliminar M en función de p/p0 . Obtenemos así:
γ +1
 −
γ −1

2γ  p γ  
1 −   
p γ
ρ2 v 2 = ρ0 p0  
γ −1  p0    p0  
 
Esta expresión la podemos maximizar derivando con respecto a p/p0 e igualando a cero, con lo que
obtenemos el valor de p/p0 que maximiza el caudal másico. Este resulta ser precisamente el valor crítico que
corresponde a M=1.

Luego, la tobera convergente-divergente, o simplemente convergente con una descarga suave


(dA=0) al exterior, tiene un caudal másico máximo que se alcanza cuando la relación de presiones entrada-
garganta es la crítica. A partir de allí el caudal másico sólo puede aumentarse aumentando la densidad del
fluído, es decir, la presión de entrada. La presión de descarga, pasada la presión crítica en la garganta, no tiene
efecto sobre el caudal másico.

6. DIAGRAMA Y CONO DE STODOLA

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El caudal másico puede expresarse en función de la relación de presiones en lugar del número de
Mach, obteniéndose:
γ +1
 γ −1

 p  2γ 2γ p0   p  γ 
G = Aρ0   1− 
 p0  γ − 1 ρ0   p 0  
 
En el espacio (G, p, p0 ), para cada valor de p0 , el caudal másico G es nulo cuando p=p 0 . Al
reducirse p aumenta el caudal másico hasta que se alcanza la relación crítica de presiones y el caudal máximo.
Para valores de presión de garganta p aún inferiores, el caudal másico se mantiene constante. Esto forma un
cono de generatrices rectas conocido como el cono de Stodola, y también puede representarse en el plano
como una familia de curvas (el diagrama de Stodola), con p o p 0 como parámetros (Figura 2.5)

Fig 2.5 : Diagramas y cono de Stodola (Gannio)

Notar que cuando se fija p (=p 1 en la figura) y se aumenta p0 el caudal continúa aumentando en
forma lineal al excederse la relación crítica.

7. RENDIMIENTO DE TOBERAS:Factor ϕ

Debido a la fricción del fluído con las paredes de la tobera la velocidad de descarga será
ligeramente inferior en un factor ϕ, que usualmente se toma entre 0.97 y 0.99 para toberas convergentes y
entre 0.96 y 0.94 para convergentes-divergentes por las mayores velocidades alcanzadas (y por ende mayores
pérdidas). La Figura 2.6 ilustra la expansión en una tobera en el plano i-s:

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Fig 2.6: Tobera con pérdidas

Esto puede interpretarse de dos maneras:


• Para obtener la velocidad de descarga deseada con un salto entálpico igual al isentrópico o disponible, se
debe expandir hasta una presión menor (punto 2). Esto se debe a que parte de la energía cinética se
convierte en calor por fricción, aumentando la temperatura y cancelando parte de la caída de entalpía.
• Expandiendo hasta la presión dada la velocidad de descarga será menor (punto 2’) por las razones
anteriores.
• En cualquier caso el efecto de la fricción es una pérdida de presión de remanso, que pasa a p02 .

El salto de entalpía adiabático, despreciando la velocidad de entrada, es


v 22
iad =
2
mientras que el salto real es

i=
(ϕv 2 )2
2

∆i = (1 − ϕ2 )
v 22
por lo que el rendimiento es η = ϕ y las pérdidas son
2

8. DIFUSORES
Para los difusores se emplea el mismo coeficiente ϕ, sólo que incrementando el valor de la
velocidad de entrada. La Figura 2.7 ilustra la transformación:

16
Fig 2.7: Difusión en el plano i-s
Nuevamente, esto puede interpretarse de dos maneras:
• Se requiere un mayor salto de entalpía para alcanzar la misma presión (punto 2’). Esto se debe a que parte
de la energía cinética se convierte en calor por fricción, aumentando la temperatura y disminuyendo la
densidad sin contribuir al aumento de presión.
• Con un salto de entalpía dado se alcanza una menor presión (punto 2), por la misma razón anterior.
• En cualquier caso se pierde parte de la presión de remanso.

El salto de entalpía adiabático, despreciando la velocidad de salida, es

iad =
(ϕv )
1
2

2
mientras que el salto real es

i=
(v1 )2
2

∆i = (1 − ϕ2 )
v12
por lo que el rendimiento es η = ϕ y las pérdidas son
2
.
2
El diseño de difusores contempla muy especialmente la posibilidad de que el fluído no pueda
seguir el contorno de la pared por ser la divergencia demasiado alta, en cuyo caso el flujo se separa y el
difusor se comporta como si la relación de áreas fuera mucho menor, alcanzando presiones mucho menores.
En la Figura 2.8 se ilustran valores máximos recomendados de ángulos de paredes para varios tipos de
difusores:

Fig 2.8: Valores recomendados para difusores (Smith)

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