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CONCILIACION, SUPERVISION Y SANCIONES BANCARIAS

CONCILIACION ESPECIALIZADA
Tiene su vigencia efectiva desde el 14 de enero del 2001, lo que implica que previamente a una imposición
de acción judicial vinculada a derechos patrimoniales y disponibles por las por las partes, se acredite haber
recurrido obligatoriamente a dicho mecanismo alternativo de solución de conflictos.

DIRECCIÓN DE CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL Y MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE


CONFLICTOS

La Dirección de Conciliación Extrajudicial y Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos (DCMA)


depende jerárquicamente de la Dirección General de Defensa Pública y Acceso a la Justicia. Es el órgano
encargado de ejecutar la función de conciliación extrajudicial, arbitraje popular y otros mecanismos
alternativos de solución de conflictos a nivel nacional, de acuerdo a sus competencias.

La Conciliación Extrajudicial es una manera rápida y económica de resolver los conflictos con la
colaboración de un tercero llamado conciliador. A través del diálogo, el conciliador facilita la
comunicación entre las partes, lo que permite superar las diferencias y arribar a acuerdos que satisfacen
a todos. Luego, se suscribe un Acta de Conciliación.

La Dirección de Conciliación Extrajudicial y Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos brinda el


servicio de conciliación a través de los centros de conciliación gratuitos del Ministerio y ejerce funciones
arbitrales a través del Centro de Arbitraje Popular “Arbitra Perú”. Asimismo, autoriza, supervisa y
sanciona a los centros de conciliación extrajudicial, centros de formación y capacitación en conciliación;
conciliadores extrajudiciales, capacitadores en conciliación y árbitros.

Además, esta Dirección tiene como labor promover y difundir la conciliación extrajudicial y otros
mecanismos alternativos de solución de conflictos

El servicio de la Conciliación Extrajudicial busca solucionar pacíficamente conflictos en temas familiares


y/o civiles, sin necesidad de ir a juicio, permitiendo que la población más vulnerable pueda acceder a la
justicia de forma más rápida y económica.

La Conciliación Extrajudicial es importante porque permite que las personas que tienen algún problema
de pensión de alimentos, tenencia de hijos, régimen de visitas, pago de deudas, indemnizaciones,
desalojos, entre otros, puedan solucionarlos sin necesidad de ir a un costoso y prolongado juicio. Además
que la solución es un acuerdo entre ambas partes, es decir, que no hay un perdedor ni ganador, ya que
todos ganan.

El Acta de Conciliación es el documento que contiene el acuerdo al que se ha llegado. Está firmada por
las partes y el conciliador, que representa la conclusión de un procedimiento conciliatorio. Además
constituye título ejecutivo; es decir, en caso de incumplimiento del acuerdo adoptado se podrá solicitar
ante el juez su cumplimiento.

El conciliador

Es una persona capacitada en conciliación, acreditada por el MINJUS, quien desarrolla su función de
manera neutral e imparcial, facilitando la comunicación entre las partes.

¿Dónde conciliar?
Puedes conciliar en los Centros de Conciliación autorizados por el MINJUS, ya sea en Centros de
Conciliación Privados o Centros de Conciliación Gratuitos. De igual manera en las oficinas de ALEGRA
(Asistencia Legal Gratuita), en las que encontrarás los CCG. (link con los dirección de los CCG)

Se puede conciliar:

 Desalojos
 Pago de deudas
 Indemnización
 Pago de arrendamiento
 Otorgamiento de escritura
 Obligación de dar, hacer y no hacer
 División y Partición de bienes
 Incumplimiento de contrato
 Ofrecimiento de pago
 Modificación de contratos
 Problemas Vecinales
 Pensión de Alimentos
 Régimen de visitas
 Tenencia de hijos
 Otros derechos que se puedan negociar o disponer

Ventajas de la Conciliación Extrajudicial

 Las partes deciden la solución al problema.


 Disminuye el tiempo y los costos.
 Es confidencial y reservada.
 Evita procesos judiciales.
 No requiere obligatoriamente la presencia de un abogado.

LA CONCILIACIÓN EXTRAJUDICIAL COMO REQUISITO DE PROCEDIBILIDAD.

1. Marco normativo.

El Decreto Legislativo Nº 1070, publicado en el diario oficial El Peruano el 28 de


junio de 2008, ha modificado diferentes artículos de la Ley N° 26872, Ley de
Conciliación (en adelante la Ley). La modificatoria más importante se ha dado en el
sentido de fortalecer a la conciliación extrajudicial, al considerarla como requisito
de procedibilidad en virtud de una lectura del artículo 6º de la Ley, el mismo que
señala un mandato procesal para los jueces, el cual, curiosamente, no se encuentra
en la ley adjetiva. Efectivamente, este dispositivo señala que si la parte demandante,
en forma previa a interponer su demanda judicial, no solicita ni concurre a la
Audiencia de conciliación ante un Centro de Conciliación extrajudicial para intentar
resolver previamente su conflicto, el Juez competente al momento de calificar la
demanda, deberá declararla improcedente por causa de manifiesta falta de interés
para obrar.
Pero debemos precisar que lo que se considera como requisito de procedibilidad es
el acta de conciliación extrajudicial que acredita la concurrencia previa del
demandante al procedimiento conciliatorio como solicitante sin haber logrado un
acuerdo, ya que de ser así, el acta que contiene el acuerdo conciliatorio tiene el
mérito de ser un título ejecutivo de naturaleza extraprocesal, que resuelve la
controversia por acuerdo de las partes y que, en caso de un eventual
incumplimiento, se ejecuta mediante el proceso de ejecución de resoluciones
judiciales.

El hecho de considerar al procedimiento conciliatorio como un requisito de


procedibilidad supera la antigua distinción de requisito de forma y requisito de
fondo que se aplicaba para distinguir un requisito de admisibilidad de un requisito
de procedibilidad, y que aún se encuentra regulada en nuestro Código Procesal
Civil. Estas categorías jurídicas, según la moderna doctrina procesal, se diferencian
ahora por el simple hecho de que, en caso de ausencia, la norma procesal permite
poder subsanarlas (requisito de admisibilidad) o no (requisito de procedibilidad).
Así, al ordenarse al Juez que proceda a la declaración de improcedencia de la
demanda por el incumplimiento del requisito previo de la conciliación extrajudicial,
sin posibilidad de subsanar dicha omisión, tenemos que ésta se convierte en un
requisito de procedibilidad, excluyéndose del análisis si se trata de un requisito de
fondo o de forma.

SOBRE EL RÉGIMEN DE LAS MATERIAS CONCILIABLES SOMETIDAS AL


CUMPLIMIENTO DEL REQUISITO DE PROCEDIBILIDAD

PRETENSIÓN DETERMINADA, PRETENSIÓN DETERMINABLE Y DERECHOS


DISPONIBLES:

Establece el artículo 7º de la Ley de Conciliación, modificado por el Decreto Legislativo Nº 1070, que son
materia de conciliación “…las pretensiones determinadas o determinables que versen sobre derechos
disponibles de las partes…”. En esta breve definición legal respecto de lo que puede ser conciliable
encontramos una trilogía de conceptos que merecen ser detallados, a saber: pretensiones determinadas,
pretensiones determinables y derechos disponibles.

1.1.Pretensión Determinada.

El Reglamento de la Ley de Conciliación, señala en su artículo 7º que “…es materia de conciliación aquella
pretensión fijada en la solicitud de conciliación…”. En realidad no existe una definición legal depretensión
determinada pero debemos asumir que ésta se halla implícita en el texto del Reglamento, esto si tomamos en
consideración la definición que de ella hacía expresamente el artículo 9º del derogado primer Reglamento de la
Ley de Conciliación (aprobado por Decreto Supremo Nº 001-98-JUS), que establecía que “…se entiende como
pretensión determinada aquélla por la cual se desea satisfacer un interés que ha sido perfectamente fijado en
la solicitud de conciliación…”.
1.2. Pretensión Determinable.

El artículo 7º del Reglamento no define lo que es una pretensión determinable;


únicamente señala que “…no existe inconveniente para que en el desarrollo de
la conciliación, las partes fijen distintas pretensiones a las inicialmente
previstas en la solicitud…”. Debemos entender que esta disposición legal
subsume el concepto de pretensión determinable, mas aun si tomamos en cuenta
que el artículo 9º del derogado primer Reglamento de la Ley de Conciliación
(aprobado por Decreto Supremo Nº 001-98-JUS) nos señalaba que “…la pretensión
determinable se presenta cuando esta es susceptible de fijarse con posterioridad a
la presentación de la solicitud de conciliación…”. En este sentido es preciso señalar
que, si bien la norma no lo dice de manera expresa, debe entenderse que se habilita
a las partes (solicitante e invitada) la posibilidad de ampliar o también de variar la
pretensión original contenida en la solicitud, y que puede darse tanto por parte del
solicitante como por el invitado a conciliar durante cualquier momento del desarrollo
de la audiencia de conciliación.

1.3. Derechos Disponibles.

La esencia misma de las materias conciliables, entendidas como lo que sí se puede


conciliar, la tenemos en el concepto de derechos disponibles. El actual marco
normativo no define lo que debe entenderse por derechos disponibles. Tal vez
deberíamos remitirnos a la definición legal contenida en el artículo 7º del anterior
reglamento aprobado por Decreto Supremo Nº 001-98-JUS, la misma que
establecía que podrá entenderse como derechos disponibles “…aquellos que tienen
un contenido patrimonial…”; es decir, los que son susceptibles de ser valorados
económicamente. Son también derechos disponibles “…aquellos que no siendo
necesariamente patrimoniales, pueden ser objeto de libre disposición…”. Es
necesario entonces entender de manera más precisa esta doble característica de
los derechos disponibles:

1.3.1. Contenido Patrimonial

En primer lugar, se afirma que los derechos disponibles tienen un contenido


patrimonial, lo que se percibe como susceptible de valoración económica, esto es,
que puede ser valorado monetariamente ya sea fijándole un precio o mediante el
pedido de una indemnización; pero existirá siempre la pregunta acerca de qué cosas
pueden valorarse de esta forma, ya que el derecho privado, tradicionalmente, está
integrado por dos tipos de derechos, a saber: patrimoniales y no patrimoniales.
Derechos patrimoniales son los que pueden ser valuados en dinero; los no
patrimoniales, los no valuables en dinero, como los referentes a la familia, la patria
potestad, el estado civil, etc. Aunque debemos advertir que esta clasificación clásica
se encuentra en crisis -como bien apuntaba Ennecerus- ya que no siempre es
exacta, porque el derecho de propiedad puede recaer sobre cosas que no tienen
valor, o que pueden tenerlo sólo para la parte interesada, como sucede, por ejemplo,
con el caso de un recuerdo familiar, una carta o el rizo de la amada; en cambio
tenemos derechos clasificados como no patrimoniales, como el de la patria potestad
que, sin embargo, tiene frecuentemente un interés económico apreciable, porque el
padre hace suyos los rendimientos de los bienes de los hijos.

De igual forma, y parafraseando a Bullard, podríamos sostener de manera simplista


que poseerá esta característica de patrimonial todo aquello que se refiera a los
bienes y servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades humanas
materiales y que pueden ser cuantificados en dinero, argumento que él mismo se
encarga de desbaratar al entender que esta patrimonialidad se puede llegar a
confundir con elementos no patrimoniales, toda vez que existirán derechos que en
principio no serían susceptibles de valorarse económicamente -como por ejemplo
el derecho al honor o a la integridad física- pero que mediante el pedido de una
indemnización podrían patrimonializarse, aunque tampoco sean objeto de libre
disposición; y de manera contraria, derechos susceptibles de valorarse
económicamente podrían verse impedidos de cuantificarse económicamente al
primar un aspecto subjetivo compuesto por los afectos del propietario por sobre
cualquier posible valoración económica que pueda realizarse de manera objetiva, -
como sucede con una reliquia familiar, que para el titular no tiene precio-
encontrándonos ante aspectos altamente subjetivos de apreciación del derecho.
Continúa Bullard señalando que podrá ser considerado como patrimonial aquel
aspecto de la relación jurídica que persiga la satisfacción de un interés patrimonial
en la prestación, es decir aquel interés que enfrente a dos individuos en su
posibilidad mutua de maximizar beneficios.

Vemos pues que nos encontramos con que esta característica de valoración
económica no se podrá dar siempre puesto que no es exclusiva de los derechos
disponibles sino que también pueden llegar a patrimonializarse otro tipo de
derechos que no son disponibles pero que pueden patrimonializarse en caso de
una afectación negativa que requiera un resarcimiento económico, lo cual no
implica que sean necesariamente disponibles; por el contrario, también existe la
posibilidad de que siendo el derecho objetivamente susceptible de valorarse
económicamente, el titular de ese derecho no podrá asignarle un valor monetario
por un elemento subjetivo que prima sobre el criterio objetivo. Estos supuestos
deberían volverse a recoger de manera expresa en la Ley de Conciliación.

1.3.2. Libre Disposición


En segundo lugar, y atendiendo a la eventual imposibilidad de valorarse
económicamente, se habla de la que podría considerarse la principal característica
de los derechos disponibles, como es el hecho de que puedan ser objeto de libre
disposición, esto es, que el titular de aquellos derechos ejercite facultades que
demuestren su capacidad de dominio, enajenación o de gravar dichos derechos, sin
ningún tipo de prohibición legal que limite o restrinja esas facultades. El ejemplo
clásico de derecho disponible lo encontramos al interior del derecho de propiedad,
por el cual una persona tiene el derecho de usar, disfrutar, disponer y recuperar los
bienes a los que tiene derecho, y debe entenderse que la facultad de disponer
implica la posibilidad de preservar el derecho que posee, o apartarlo de su esfera
de acción jurídica sin impedimento de ninguna clase. En este sentido, la
Comisión de Justicia del Congreso, en su dictamen sobre el Proyecto de Ley de
Conciliación definió como derechos disponibles “…aquellos derechos de contenido
patrimonial y por tanto pueden ser objeto de negociación (transacción), se regulan
desde normas creadas interpartes con límite a las normas de carácter imperativo,
son susceptibles de embargo, enajenación o subrogación, son transmisibles por
herencia, son susceptibles de caducidad y prescripción...”.

REGIMEN DE SUPERVISION Y SANCIONES

Las infracciones son aquellos actos que se cometen, en principio, por las entidades o personas físicas
contra el ordenamento regulatorio del sistema financiero institucionalizado.

La ley no conmina con sanciones determinadas conductas, sino que estas quedan configuradas por las
acciones u omisiones contrarias a la ley o a su reglamentación y a las resoluciones dictadas por la
autoridad de aplicación. No se individualizan las infracciones en concreto, solo se definen en abstracto
los hechos sancionables.

Se trata de un sistema abierto, que se explica por su interrelación con las sucesivas variaciones
producidas en las reglamentaciones que esta autorizada a emitir la Superintendencia De Banca Y Seguros
para la exteriorización o instrumentación de criterios políticos en materia financiera y monetaria,
necesariamente ligados a las condiciones de la coyuntura económica.

Las enumeracionde las sanciones dberia efectuarse en función de la determinación de diversos niveles
de importancia, por grupos de similar identidad.

INSTITUCIONES QUE CONFORMAN EL SISTEMA FINANCIERO

● Bancos.
● Financieras.
● Compañía se Seguros.
● AFP.
● Banco de la Nación.
● COFIDE.
● Bolsa de Valores.
● Bancos de Inversiones.
● Sociedad Nacional de Agentes de Bolsa

3. ENTES REGULADORES Y DE CONTROL DEL SISTEMA FINANCIERO

3.1. Banco Central de Reserva del Perú

Encargado de regular la moneda y el crédito del sistema financiero. Sus funciones


principales son:

● Propiciar que las tasa de interés de la operaciones del sistema financiero, sean
determinadas por la libre competencia, regulando el mercado.
● La regulación de la oferta monetaria
● La administración de las reservas internacionales (RIN)
● La emisión de billetes y monedas.

3.2 Superintendencia de Banca y Seguro (SBS).- Organismo de control del


sistema financiero nacional, controla en representación del estado a las empresas
bancarias, financieras, de seguros y a las demás personas naturales y jurídicas que
operan con fondos públicos.

La Superintendencia de Banca y Seguros es un órgano autónomo, cuyo objetivo es


fiscalizar al Banco Central de Reserva del Perú, Banco de la Nación e instituciones
financieras de cualquier naturaleza. La función fiscalizadora de la superintendencia
puede ser ejercida en forma amplia sobre cualquier operación o negocio.

3.3 Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores (CONASEV).

Institución Pública del sector Economía y Finanzas, cuya finalidad es promover el


mercado de valores, velar por el adecuado manejo de las empresas y normar la
contabilidad de las mismas. Tiene personería jurídica de derecho público y goza de
autonomía funcional administrativa y económica.

3.4 Superintendencia de Administración de Fondos de Pensiones (SAFP).

Al igual que la SBS, es el organismo de Control del Sistema Nacional de AFP.

La Superintendencia supervisa el cumplimiento de la Ley Orgánica y disposiciones


complementarias del Banco Central, sin perjuicio del ejercicio de su autonomía, no incluyendo lo
referente a la finalidad y funciones contenidas en los artículos 83 al 85 de la Constitución Política
del Perú.
Infracciones aplicables:

- Inexistencia de autorización para funcionar como entidad finaciera.


- Inexistencia de autorización para abrir sucursales en el país o en el exterior.
- Presentación de documentación e información contable y técnica fuera de los
términos establecidos.
- Realización de publicidad prohibida.
- Negativa a dar acceso a su contabilidad al banco central de reserva y a la SBS.
- Incumplimiento de las relaciones técnicas.
- Realización de operaciones prohibidas o limitadas.
- Revelar operaciones sujetas al secreto bancario.
- Falta de información de cambio en la calificación de las entidades o en la estructura
accionaria, por negociación de acciones.
Y en general, todo incumplimiento de circulares o desiciones de la SBS y del BCR adoptadas en ejercicio
de sus atribuciones legales.

Se tiene en la legislación de la ley 26702 Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de
Seguros y Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros
En el cual se aprecia:
Artículo 345.- SUPERINTENDENCIA DE BANCA Y SEGUROS.
La Superintendencia de Banca y Seguros es una institución constitucionalmente autónoma y con
personería de derecho público, cuyo objeto es proteger los intereses del público en el ámbito de
los sistemas financiero y de seguros.
La Superintendencia ejerce en el ámbito de sus atribuciones, el control y la supervisión de las
empresas conformantes del Sistema Financiero y Sistema de Seguros y de las demás personas

Artículo 347.- FINALIDAD DE LA SUPERINTENDENCIA.


Corresponde a la Superintendencia defender los intereses del público, cautelando la solidez
económica y financiera de las personas naturales y jurídicas sujetas a su control, velando porque
se cumplan las normas legales, reglamentarias y estatutarias que las rigen; ejerciendo para ello el
más amplio control de todas sus operaciones y negocios y denunciando penalmente la existencia
de personas naturales y jurídicas que, sin la debida autorización ejerzan las actividades señaladas
en la presente ley, procediendo a la clausura de sus locales, y, en su caso, solicitando la disolución
y liquidación del infractor.

Artículo 349.- ATRIBUCIONES.


Son atribuciones del Superintendente, además de las ya establecidas en la presente ley, las
siguientes:
1. Autorizar la organización y funcionamiento de personas jurídicas que tengan por fin realizar
cualquiera de las operaciones señaladas en la presente ley;
2. Velar por el cumplimiento de las leyes, reglamentos, estatutos y toda otra disposición que rige
al Sistema Financiero y del Sistema de Seguros, ejerciendo para ello, el más amplio y absoluto
control sobre todas las operaciones, negocios y en general cualquier acto jurídico que las
empresas que los integran realicen;
CONCORDANCIAS: CIRCULAR N° G-142-2009 (Establecen disposiciones relativas a las
características de los Convenios Marco de Contratación)
3. Ejercer supervisión integral de las empresas del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros, las
incorporadas por leyes especiales a su supervisión, así como a las que realicen operaciones
complementarias;
4. Fiscalizar a las personas naturales o jurídicas que realicen colocación de fondos en el país;
5. Interrogar bajo juramento a cualquier persona cuyo testimonio pueda resultar útil para el
esclarecimiento de los hechos que se estudien durante las inspecciones e investigaciones, para lo
cual podrá ordenar su comparecencia, gozando para tal efecto, de las facultades que para esta
diligencia autoriza el Código Procesal Civil.
6. Interpretar, en la vía administrativa, sujetándose a las disposiciones del derecho común y a los
principios generales del derecho, los alcances de las normas legales que rigen a las empresas del
Sistema Financiero y del Sistema de Seguros, así como a las que realizan servicios
complementarios, constituyendo sus decisiones precedentes administrativos de obligatoria
observancia;
7. Aprobar o modificar los reglamentos que corresponda emitir a la Superintendencia;
CONCORDANCIAS: CIRCULAR N° G-142-2009 (Establecen disposiciones relativas a las
características de los Convenios Marco de Contratación)
8. Establecer las normas generales que regulen los contratos e instrumentos relacionados con las
operaciones señaladas en el Título III de la Sección Segunda de la presente ley; y aprobar las
cláusulas generales de contratación que le sean sometidas por las empresas sujetas a su
competencia, en la forma contemplada en los artículos pertinentes del Código Civil;
9. Dictar las normas necesarias para el ejercicio de las operaciones financieras y de seguros, y
servicios complementarios a la actividad de las empresas y para la supervisión de las mismas, así
como para la aplicación de la presente ley;
10. Dictar las disposiciones necesarias a fin de que las empresas del sistema financiero cumplan
adecuadamente con los convenios suscritos por la República destinados a combatir el lavado de
dinero;
11. Establecer la existencia de conglomerados financieros o mixtos y ejercer supervisión
consolidada respecto de ellos de conformidad con el artículo 138.
12. Disponer la individualización de riesgos por cada empresa de manera separada;
13. Dictar las normas generales para precisar la elaboración, presentación y publicidad de los
estados financieros, y cualquier otra información complementaria, cuidando que se refleje la real
situación económico-financiera de las empresas, así como las normas sobre consolidación de
estados financieros de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados;
14. Celebrar convenios de cooperación con otras Superintendencias y entidades afines de otros
países con el fin de un mejor ejercicio de la supervisión consolidada;
15. Celebrar convenios con los otros organismos nacionales de supervisión a efectos de un
adecuado ejercicio de la misma;
16. Coordinar con el Banco Central en todos los casos señalados en la presente ley;
17. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 269 de la Ley del Mercado de Valores, la
Superintendencia podrá dictar pautas de carácter general a las que deberá ceñirse la clasificación
de las empresas del sistema financiero y del sistema de seguros; y,
18. En general, se encuentra facultada para realizar todos los actos necesarios para salvaguardar
los intereses del público, de conformidad con la presente ley.

Artículo 350.- FACULTAD DE INSPECCION.


Para el desarrollo de su facultad de inspección referida en el artículo anterior, el Superintendente,
podrá examinar, por los medios que considere necesarios, libros, cuentas, archivos, documentos,
correspondencia y en general cualquier otra información que sea necesaria para el cumplimiento
de sus funciones. Existe para ello la obligación de la empresa, representante o corredor de brindar
al personal encargado de las inspecciones todas las facilidades que requieran para el cumplimiento
de su cometido.
La negativa, resistencia o incumplimiento de los obligados, siempre que se encuentre
debidamente acreditado, da lugar a la imposición de cualquiera de las sanciones establecidas en el
artículo 361.
Igualmente podrá requerir todos los antecedentes que juzgue necesarios para informarse acerca
de su situación financiera, recursos, administración o gestión, actuación de sus representantes,
grado de seguridad y prudencia con que se realizan las inversiones, y en general, de cualquier otro
asunto que, en su opinión, deba esclarecerse.
Se podrá también recibir el testimonio de terceras personas y solicitarles la exhibición de libros y
documentos, diligencia ésta que se practicará dentro de los límites que establece el artículo 47 del
Código de Comercio.
PERSONAS SANCIONABLES:

Son susceptibles de las sanciones contenidas en la misma, las personas o entidades o ambas a la
vez, que resulten responsables de la comisión de infracciones punibles.

a) Las personas pasibles de sanción son aquellas que tengan a su cargo la administración y/o
fiscalización interna de la entidad financiera o que ejerzan funciones decisorias con
atribuciones y autoridad suficiente para impedir la comisión de la infracción, quedan
comprendidos:
- Directores y fiscalizadores titulares de la entidad cuya responsabilidad es
consecuencia del riesgo que asumen quienes desempeñan posiciones de
dirección, sin extremar la vigilancia de las operaciones que desarrollen en el
ámbito de su competencia.
- Gerentes y funcionarios jerárquicos de la entidad, cuya responsabilidad es
consecuencia del poder de gravitación que se les reconoce en la organización
interna, lo que les permitiría impedir la comisión de la infracción, no pudiendo
considerarlos meros ejecutores de órdenes.
- Auditores externos, cuya responsabilidad es consecuencia de la profesionalidad en
el desempeño de específicas funciones y en la expresión de su opinión acerca de la
corrección de los estados financieros. Quienes no integran los órganos de
conducción o fiscalización de una entidad financiera o no forman parte del
personal jerárquico de la misma, en principio, no resultan alcanzaos por las
disposiciones de la ley, por lo que sus acciones no pueden constituir infracciones a
la misma ni a los reglamentos que en consecuencia se dicten.
- Los directores y fiscalizadores suplentes, mientras no integren estatutariamente el
órgano de administración o de fiscalización de la entidad, por renuncia,
fallecimiento, ausencia, incapacidad, o remoción de algún titular, no son pasibles
de ninguna responsabilidad. El juzgamiento de las infracciones del régimen
financiero se hace con independencia de la responsabilidad disciplinaria que
pueda surgir de las relaciones jerárquicas y tiende fundamentalmente a evitar la
repetición de hechos considerados incorrectos y dañosos para el sistema
financiero.
b) Las entidades pasibles de sanción son las autorizadas oportunamente por la SBS.
c) Las personas naturales y las empresas y entidades o ambas a la vez pueden ser pasibles de
sanciones, en merito a una derivación de la personalidad que corresponde a las entidades
y que ciertamente es diferente a la de sus miembros componentes, circunstancias que la
convierten en un sujeto de derecho independiente y titular exclusivo de las relaciones en
que interviene.
d) La aplicaciones las acciones aquí previstas, se puede extender también a todas aquellas
personas o entidades no autorizadas para la actividad de intermediación financiera.

DISOLUCION Y LIQUIDACION DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS

Según la ley 26702 Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros y Orgánica de la
Superintendencia de Banca y Seguros
Artículo 114.- DISOLUCION Y LIQUIDACION DE EMPRESAS.
Las empresas de los sistemas financieros o de seguros se disuelven, con resolución fundamentada
de la Superintendencia, por las siguientes causales:
1. En el caso a que se refiere el artículo 105 de la presente ley;
2. Por las causales contempladas en los artículos pertinentes de la Ley General de Sociedades.

La resolución de disolución no pone término a la existencia legal de la empresa, la que subsiste


hasta que concluya el proceso liquidatorio y, como consecuencia de ello, se inscriba la extinción en
el Registro Público correspondiente. A partir de la publicación de dicha resolución, la empresa deja
de ser sujeto de crédito, queda inafecta a todo tributo que se devengue en el futuro, y no le
alcanzan las obligaciones que esta ley impone a las empresas en actividad, incluido el pago de las
cuotas de sostenimiento a la Superintendencia.
La Superintendencia establecerá las normas y el procedimiento aplicable para la disolución y
liquidación de las empresas.

Artículo 351.- CLAUSURA DE LOCALES Y DISOLUCION DE SOCIEDADES INFRACTORAS.

El Superintendente debe disponer la inmediata clausura de los locales en que se realicen


operaciones no autorizadas conforme a esta ley, contando con la intervención del Ministerio
Público. Asimismo dispondrá la incautación de la documentación que en ellos se encuentre, para
lo cual está facultado a demandar directamente el apoyo de la fuerza pública. El ejercicio de esta
potestad no genera responsabilidad alguna para el Superintendente.
Quien desatienda el requerimiento a que se refiere el párrafo anterior, queda incurso en el delito
de abuso de autoridad previsto en el primer párrafo del artículo 378 del Código Penal.
Adicionalmente, el Superintendente formulará la denuncia que corresponda, con el objeto de que
se promueva acción penal contra los infractores, proceso en el cual la Superintendencia será
considerada como agraviada. Le corresponde, por tanto, constituirse como parte civil y ofrecer las
pruebas necesarias para esclarecer el delito.
Artículo 352.- DISOLUCION DE LA SOCIEDAD INFRACTORA.
Sin perjuicio de la facultad que al Poder Ejecutivo otorga el artículo 365 de la Ley General de
Sociedades, es facultad del Superintendente solicitar directamente ante la Corte Suprema la
disolución de la sociedad infractora a que se hace referencia en el artículo anterior.
La Superintendencia designará directamente a los liquidadores, no rigiendo lo dispuesto en el
citado artículo 365 de la Ley General de Sociedades.
El procedimiento liquidatorio se sujetará a las normas de la indicada Ley General de Sociedades,
siendo los gastos que demande este procedimiento asumidos por la empresa infractora.
Artículo 353.- DIFUSION DE INDICADORES DE LAS EMPRESAS SUPERVISADAS.
La Superintendencia debe publicar a más tardar el 31 de mayo de cada año, su memoria anual.
Asimismo, debe difundir periódicamente la información sobre los principales indicadores de la
situación de las empresas sujetas a su control, pudiendo ordenar a éstas que publiquen cualquier
otra información que a su juicio sea necesaria para el público.

Artículo 356.- DETERMINACION DE INFRACCIONES


El Superintendente está facultado para hacer comparecer a uno o más representantes de las
empresas, cuando considere que existen indicios relacionados con la inestabilidad de las mismas,
o cuando éstas hayan incurrido en alguna de las faltas que a continuación se señala:
1. Infringir cualquier norma legal, disposición u orden que la Superintendencia hubiera dictado en
uso de sus atribuciones.
2. Conducir sus negocios u operaciones en forma prohibida o no autorizada.
3. Haber reducido el capital social a cifras inferiores al mínimo legal.
4. Haber excedido en sus operaciones, los límites previstos en esta ley.
5. Incurrir en déficit de encaje.
6. Llevar sus libros y su contabilidad de manera que su revisión no permita la exacta apreciación
del verdadero estado del supervisado, o que sus registros no proporcionen la debida seguridad.
7. Las demás establecidas en la presente ley.
La Superintendencia podrá requerir a todas las personas naturales o jurídicas, aun cuando no se
encuentren comprendidas dentro del ámbito de su competencia, la presentación de la
información que considere necesaria para determinar posibles infracciones a la presente Ley.
Quien no cumpliese con dicho requerimiento dentro de los plazos que en cada caso fije la
Superintendencia, incurrirá en el delito de violencia y resistencia a la autoridad.

Artículo 361.- Sanciones


La Superintendencia aplicará, según la gravedad de la infracción cometida, las siguientes
sanciones:
1. Amonestación.
2. Multa a la empresa de monto no menor a diez UITs ni mayor a doscientas, a menos que la
presente Ley señale de manera específica un importe diferente.
3. Multa al director o trabajador responsable no menor de punto cinco UITs ni mayor de cien.
4. Suspensión del director o trabajador responsable, por plazo no menor de tres días ni mayor de
quince, y remoción en caso de reincidencia.
5. Destitución.
6. Inhabilitación del director o trabajador en caso de ser responsable de la intervención o
liquidación de la institución a su cargo.
7. Prohibición de repartir dividendos.
8. Intervención.
9. Suspensión o cancelación de la autorización de funcionamiento.
10. Disolución y liquidación.
La aplicación de las sanciones antes mencionadas no exime a los infractores de la responsabilidad
civil o penal a que hubiere lugar.
Las sanciones previstas en los numerales 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 del presente artículo serán impuestas
por los funcionarios autorizados. La escala de multas será establecida por la Superintendencia.
Las infracciones susceptibles de sanción son las previstas en la presente Ley y aquellas que de
modo previo y general, a través de reglamento, tipifique la Superintendencia.