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LA ACTIVIDAD GANADERA

PRODUCCIÓN GANADERA EN ECUADOR

Las regiones de la Costa y Amazonía producen principalmente ganado de carne, mientras


que el ganado lechero se encuentra, sobre todo, en la Sierra. En la Costa, el ganado
pastorea la tierra no apta para la agricultura, como las planicies fluviales estacionalmente
inundadas o las partes semiáridas del sur. La lechería se lleva a cabo en la Sierra, en los
valles fértiles, en particular entre Riobamba y la frontera con Colombia.

En mayo del 2015 llegó el segundo cargamento de reses importadas para mejorar la
ganadería y producción de carne del país. Esta vez, las cabezas de ganado proceden de
Estados Unidos y son de las razas angus negro y rojo, brahman gris y rojo, brangus,
holstein, charoláis, bigmaster y braford. Las primeras 234 reses de alta genética,
importadas desde Paraguay, se encuentran en cuarentena en una propiedad del cantón
Puerto Quito.
La adquisición es parte del Proyecto Nacional de Ganadería del Ministerio de Agricultura
con el objetivo de preparar la producción cárnica del Ecuador para la exportación. La
Organización Mundial de Sanidad Animal declaró al país libre de la enfermedad de la
fiebre aftosa con vacunación, con lo cual la carne ecuatoriana estaría en capacidad de
traspasar fronteras. “Hoy en día el sector pecuario tiene una gran expectativa. Si
hablábamos tres años atrás el futuro era muy incierto. Por eso, muchas ganaderías
cerraron y se dio la escasez de carne.
Hoy en día se ve al menos que hay una esperanza”, refiere Enrique Baquerizo, gerente de
la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos (Aglyg). A su juicio, la declaratoria
es una puerta abierta no solo para exportar carne sino para incentivar a que quienes
dejaron esta actividad la retomen.
Al año, en el país se producen 300 millones de libras de carne y se destinan 1 760 000
cabezas de ganado para la producción, según la Federación Nacional de Ganaderos
(Fenagan).

Según Baquerizo, se calcula que el 70% de la producción de la carne a escala nacional


proviene de la Costa y el 30% restante lo tienen la Sierra y la Amazonía. “Galápagos tiene
ganado, pero es para consumo interno y básicamente se concentra en la isla Santa Cruz”.
Las seis provincias de la Costa concentran la mayor cantidad de población de ganado de
carne.

Manabí lidera la producción, pues el 40% del total de sus reses va para el procesamiento
de carne. Le siguen Esmeraldas, Santo Domingo, Guayas, Los Ríos y El Oro. Manabí,
junto con Loja, Pichincha, Azuay, Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi y Carchi son las
de más consumo.

La Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria 2013 arrojó que los habitantes de


esas jurisdicciones consumieron 203 195 reses. También, que en Cotopaxi, Pichincha,
Esmeraldas, Santo Domingo, Chimborazo y Azuay se compraron 263 107 reses.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en Ecuador la población ganadera


(para carne y para leche) es 5,2 millones de reses. El 50,64% está en la Sierra. Santo
Domingo de los Tsáchilas es la provincia donde más se comercializa carne de res. Allí,
la Asociación de Ganaderos maneja la feria donde llega la mayoría de ganado del país.
“Se venden 5 000 reses por semana.

Sin embargo, en Ecuador el consumo per cápita es bajísimo, apenas 18 libras por año en
comparación con otros países de la región que es de 100 libras o Estados Unidos donde
consumen 160 libras anuales”.
La dinámica de la producción de carne a escala nacional gira en torno a razas, cuyos
orígenes son Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Por ejemplo, en las haciendas
nacionales destacan razas nelore, brahman, guzerat, aberdeen angus y red angus, charolais
y shorthorn.

El viceministro de Ganadería, dijo que la importación desde Paraguay corresponde a las


razas brangus y braford, especializadas en la producción de carne. Los ganaderos dicen
que mantener este tipo de semovientes no es fácil. Ellos se quejan por las diferencias que
hay entre el valor que les compran la libra de carne y el que se le pone al consumidor
final.

El ganadero esmeraldeño Horacio Moreira asegura que les pagan hasta USD 0,70 por la
libra, mientras que en los mercados y tercenas se vende al consumidor a USD 3,50. Los
ganaderos plantean que el Gobierno les fije el valor de USD 1,25 para que les compensen
los costos de producción.
Según Teófilo Carvajal, gerente de Fenagan, esos valores no varian desde hace 10 años;
por eso la actividad tiende a bajar. “Varios ganaderos se han retirado, porque no lo ven
rentable. Esto pone en riesgo la seguridad alimentaria”. Los ganaderos ven positivo el
cruce de animales para mejorar la producción y aumentar la población. El manabita Juan
Zambrano explica que normalmente este proceso toma cuatro años, pero en las vacas de
cruces (como las importadas) se acorta a dos años.

En contexto
Según la Asociación de Ganaderos del Litoral se ha planteado la creación de centros de
faenamiento donde intervengan la empresa privada y el sector productivo. La idea es tener
un sitio para faenar a los animales y vender la carne en canales y no en pie.

La cadena de la carne y sus subproductos está sustentada en la explotación de ganado


vacuno, avícola, porcino y, en menor grado, ovino; la oferta nacional de carnes rojas para
el consumo directo e industrial tiene mayor demanda.
La ganadería especializada en la producción de leche es intensiva y semi-intensiva, y se
desarrolla a lo largo del Callejón Interandino; mientras que en las explotaciones ganaderas
de carne predomina el sistema extensivo, preferentemente en zonas tropicales y
subtropicales.
La industria porcina se encuentra en todo el país; sin embargo, es una actividad poco
desarrollada debido a los altos costos de producción y la competencia que existe con la
industria avícola.

A LA GANADERÍA DE NUESTRO PAIS LA PODEMOS DIVIDIR EN DOS


PARTES

Ganadería intensiva

El objetivo básico de la ganadería intensiva es obtener el máximo beneficio en el menor


tiempo posible; se deben concentrar los medios de producción y, a su vez, mecanizar y
racionalizar los procesos para incrementar el rendimiento productivo.

Un ejemplo de ganadería intensiva es la avicultura, en la que existe una selección artificial


de gallinas para la producción de huevos o carne. Estas aves se crían en enormes naves,
hacinadas en baterías, en un ambiente con temperatura, luz y humedad reguladas y
mecanizadas al máximo, donde, por una parte, entran agua y pienso y, por otra, salen
huevos y deyecciones. La ganadería intensiva se rige, pues, por las leyes de la producción
industrial, aunque en ciertos casos emplea alimentos ecológicos.

Ganadería extensiva

Los sistemas extensivos, tradicionales o convencionales de producción animal se


caracterizan esencialmente por formar parte de un ecosistema natural modificado por el
ser humano, es decir, un agro ecosistema, y tienen como objetivo la utilización del
territorio de una manera perdurable, o sea, están sometidos a los ciclos naturales y
mantienen una relación amplia con la producción vegetal del agro ecosistema del que
forman parte.

Dentro de la ganadería extensiva podemos incluir a la ganadería sostenible, que es


perdurable en el tiempo y mantiene un nivel de producción sin perjudicar al medio
ambiente o al ecosistema. La ganadería sostenible se incluye dentro del concepto
de desarrollo sostenible.

PROPUESTAS DE FEDEGAN PARA IMPULSAR LA SOSTENIBILIDAD Y LA


COMPETITIVIDAD DE LA GANADERIA

En los actuales momentos la mayoría de los ganaderos evalúan vender la mayor parte (o
la totalidad) del rodeo de cría; ya que los que tienen que asumir compromisos se ven
obligados a vender.

Por esta situación, el negocio ya no es atractivo para muchos productores que algún
tiempo atrás han comenzado una fase de liquidación de stocks. El bajo precio de la venta
de sus animales; ha situado a numerosas explotaciones en la ruina y asfixiados
económicamente.

Si el precio de venta en pie tuviera al menos la misma periodicidad en que se dan los
incrementos en la canasta básica, esto vendría a aliviar la situación económica de los
productores, pero también estamos muy conscientes que esto no remedia totalmente la
crisis, aunque sí ayuda en buen parte.
Esto (el precio) es una parte de la problemática (sistema), las otras giran en torno a mas
variables como demanda, producción, tecnología, gestión, finanzas, economía, políticas,
etc. que son más partes del sistema (la problemática: crisis ganadera). Además de lo antes
expuesto también inciden en la crisis fallas estructurales en esta actividad, así como la
competencia desleal entre otros.

En lo que corresponde a la comercialización uno de los principales problemas de la


ganadería lo constituye su pobre estructura y la presencia de numerosos intermediarios
que encarecen el producto final cuando llega a manos de los consumidores.

El problema estriba en que el pequeño ganadero no se puede defender para vender, debido
a que no hay una ordenación bien cimentada que permita comercializar su producto,
ocasionando que se vea obligado a entregar sus animales a través de un intermediario,
quien lo paga a un precio muy bajo, cuando él lo ofrece a un precio mayor Mientras los
países ricos no dejen de subsidiar su agro, los campos de los países en desarrollo como el
nuestro siempre estarán amenazados de muerte.

La asignación de recursos por parte del ganadero, no se resuelve solamente con subsidios
sino que además de aquello con precios rentables; protección contra la competencia
desleal a través de cláusulas de salvaguardia por considerar que se ha afecta directamente
la producción nacional; y, reglas acordes tanto para la tributación así como para la
financiación las cuales deberán estar ajustadas a las características de producción y
rentabilidad.

Se deben trazar los lineamientos para superar la actual crisis ganadera a partir de la
evidencia de que la producción difícilmente crecerá con precios “abatidos”.

Para FEDEGAN la ganadería es una actividad generalizada y desarrollada prácticamente


en todo el país, considerada como un renglón socioeconómico de gran importancia para
el desarrollo del campo. Sin embargo, si se quieren reconocer sus verdaderas dificultades,
se hace necesario evaluar aspectos tales como la prohibición de importación de vísceras,
carnes bovinas y suero de leche que afectan directamente la estructura de
comercialización distorsionando el mercado, la disminución en los niveles de consumo
de carne bovina, entre otros aspectos, que hacen que no se presenten niveles de
competitividad adecuados, y la rentabilidad en los actuales momentos sea negativa dentro
del marco de la sustentabilidad económica.
Estamos hoy en día ante una de las situaciones más calamitosas por las que haya
atravesado el sector. Sin embargo, no se trata de una más de las crisis que tantas veces
han enfrentado los ganaderos del país.

No atañe sólo a un declive productivo transitorio, la realidad que vive el medio ganadero
es ahora de otra naturaleza.

Se trata de un proceso en el cual se ha empezado a 7 desestructurar la capacidad


productiva, lo cual significa que tiene un carácter estructural, es decir, que es resultado
de una forma de dominio y subordinación de una actor de la cadena (comercialización).

Esto significa que se socava la capacidad para satisfacer de manera estructural las
necesidades alimentarias del país. Esta fractura no remite a una cuestión de disparidad
entre oferta y demanda. Se refiere específicamente a que se está resquebrajando la
capacidad para reproducir las condiciones productivas alimentarias.

En muchas ocasiones declina la producción alimentaria de un pueblo por cuestiones de


orden económico, climatológico o social. Sin embargo las condiciones productivas
permanecen intactas, de modo que cuando se restablece la normalidad, se recupera de
nuevo el nivel productivo. Lo que está ocurriendo en nuestro país, en cambio, es que las
condiciones productivas, aquellas que permiten reiniciar en cada ciclo el proceso
productivo, se han empezado a fracturar.

Esto implica que se están cercenando las fuerzas productivas que fueron creadas y
fortalecidas a lo largo de más de un siglo de construcción del agro. Cuando se habla de
desestructuración alimentaria, se refiere a un proceso en el cual se están agotando las
condiciones productivas que permiten al sector ganadero abastecer, de manera estructural,
de alimentos básicos a la población.

Esto podría implicar que, aún cuando se regeneren las condiciones económicas que
permitan alcanzar cierta rentabilidad a los productores, no se lograría en el corto y
mediano plazo regenerar las condiciones productivas necesarias para impulsar la
producción alimentaria. Son las bases productivas mismas las que están siendo minadas
con lo cual se desmantela una capacidad alimentaria que ha sido conservada durante
mucho tiempo.

Pero la desestructuración no atañe solamente a un problema productivo; sino que se


refiere también a la incapacidad del sector para generar condiciones de sobrevivencia y
de empleo a la población rural. Se están minando las bases para que los productores
puedan vivir y reproducirse con su trabajo como cualquier otro ciudadano.

La ganadería pierde así su capacidad para alimentar tanto a la población nacional como a
quienes trabajan en ella. ¿Qué es lo que ha ocasionado que la llamada “crisis ganadera”
se transforme en un proceso desestructurador que pone en riesgo la soberanía alimentaria
del país?

En primer término, este proceso tiene que ver hasta cierto punto con una forma de
subordinación y dominio impulsado por la industria avícola. Dicha industria en cierta
manera “apoyadas” por los gobiernos de los países desarrollados, mediante el mecanismo
de control de los precios internacionales de los insumos (maíz y soya) gracias a sus
subsidios.

A través de dicho proceso ha logrado imponer en el ámbito internacional precios de los


insumos por debajo del costo de producción, que se establecen entre los productores más
desarrollados del planeta como por ejemplo los agricultores de Estados Unidos.

Con el fin de mantener una producción creciente y con bajo costo de las materias primas
agropecuarias, los países desarrollados erogan (distribuyen /reparten) enormes subsidios
que compensan a sus productores de las pérdidas ocasionadas por los bajos precios.

Con el propósito de adecuarse a las condiciones imperantes en el mercado y a las políticas


públicas, los productores agropecuarios han sido objeto de innumerables
recomendaciones que aún abundan en el discurso añejo de la modernización de su sector.

Se propone que a través de los usos de tecnología y técnicas sofisticadas se logre la


articulación efectiva de un modelo de agricultura empresarial con la nueva dinámica
global de competitividad mercantil.

Tradicionalmente los campesinos han hecho producir la tierra copiando modelos


norteamericanos y/o Europeos, que en la práctica han demostrado que agotan
definitivamente los recursos y generan desequilibrios de tal envergadura, que hasta la vida
humana se ve amenazada; pues es la agricultura es la mayor contaminante y deforestadora
comparada con cualquiera de las demás actividades humanas.

A parte de lo anterior la extensión de los predios campesinos en nuestro territorio no es


tan grande como para siquiera intentar competir con las enormes plantaciones de los
países industrializados, sin contar con los escasos recursos económicos y el limitado
apoyo institucional que se la ha dado por historia a nuestro campesino.

Por lo antes mencionado ofende seguir escuchando discursos sobre competitividad y


tecnificación, cuando buena parte de estas diferencias entre nuestra producción y la de
otros países (desarrollados) se deben a los subsidios de ellos, mientras los nuestros
(ayudas) parecen unos pocos granos de arena en la gran playa del sector agropecuario.
Los bienes abaratados artificialmente son colocados en los mercados de los países
subdesarrollados con lo cual se benefician tanto las empresas que los distribuyen, ya que
tienen un mercado cautivo, como las empresas agroindustriales que los compran, ya que
sus costos se reducen diametralmente; y así aumentan las ganancias en sus famosos
“Agronegocios”.

Este proceso genera una forma de subordinación desestructurante entre los productores
rurales de los países subdesarrollados, ya que desvaloriza la producción nativa, con lo
cual sus productos son remunerados por debajo de su valor e incluso por debajo de su
costo de producción.

Toda vez que en nuestros países no existe el nivel de subsidios que impera en los países
desarrollados, los productores se enfrentan a un proceso que fractura sus condiciones de
reproducción. Es decir, se ven imposibilitados a reiniciar el nuevo ciclo productivo, con
lo cual se desestructura su unidad de producción. Esta forma de dominio desestructurante
desmantela la capacidad productiva de sectores enteros. El mecanismo que consiente esta
subordinación lo constituye la “apertura comercial” (importaciones) cuando se permite la
entrada de bienes artificialmente abaratados (maíz, soya, vísceras, suero de leche, etc)

Es importante tener en cuenta en el análisis de la rentabilidad, el aumento en los costos


de la canasta de insumos ganaderos que han venido creciendo sustancialmente
comparativamente con IPC nacional (Índice de Precios al Consumidor), mostrando una
vez más el deterioro en la rentabilidad de la actividad ganadera en general. Por lo todo lo
expresado, la ganadería bovina del Ecuador amerita una mayor atención, para encontrar
verdaderos niveles de rentabilidad y competitividad, que permitan generar un
protagonismo necesario para la economía del país y que esté acorde con la magnitud del
área destinada a esta actividad, aportando elementos para salir de la actual crisis. Aunque
es difícil determinar la rentabilidad real de la ganadería, dadas las diferencias tan
marcadas que existen entre los distintos sistemas de producción bovina, un análisis
básico, contempla parámetros como son el sacrificio, los precios internos para el
productor y la competitividad de la producción nacional frente a la de los mercados
potenciales o ante las importaciones (competencia desleal) y estos, comparados con el
comportamiento de los precios al consumidor. Siendo la carne un producto con una
demanda muy susceptible a 14 la variación del precio y de los ingresos de los
consumidores (ya que a medida que aumenta su nivel económico aumenta su consumo),
la rentabilidad del sector estará muy ligada a la economía nacional. Si se hiciera un
análisis estadístico realizando una regresión para determinar el impacto que tiene un
incremento en el ingreso económico (per cápita) sobre la demanda del producto, de seguro
se obtendría un coeficiente de correlación r 2 muy considerable; esto nos lleva a colegir
(deducir) que el consumo de carne si está vinculado al nivel de ingreso; esto coincide con
lo que se aprecia en el nivel de consumo de países con mejor ingreso.

NIVELES TECNOLOGICOS EN FINCA

La implementación de nuevas tecnologías en la ganadería cada vez está tomando más


fuerza ya que estas contribuyen a aumentar los parámetros de productividad y
rentabilidad de la finca y en algunos casos a desarrollar una actividad más sostenible.

En la medida en la que los productores estén a la vanguardia de la tecnología y


actualicen sus conocimientos constantemente lograrán ser más competitivos y generar
más ingresos.

Algunos de parámetros en finca

1. Sistemas de riego

Existen herramientas que ayudan a aprovechar notablemente los recursos naturales y


aumentar la producción agropecuaria a través del uso de sistemas de riego por pivote y
laterales.

El uso adecuado de esta tecnología, especialmente en sistemas ganaderos, es altamente


positivo no solo por un mejor uso del agua, sino porque es posible tener una mayor
capacidad de carga en un menor espacio.
2. Pastos mejorados

La competitividad comienza con la inversión en tecnología pensada en el mejoramiento


de forrajes. Se necesitan capacitaciones en manejo de praderas porque se extrae mucho
del suelo y se le devuelve poco.

Hay que recordar que se le conoce como “pasto” a toda hierba verde que produce la
tierra de forma natural y que da semilla según su género y especie.

Taxonómicamente se les conoce como gramieae (gramíneas), algunas de las cuales se


han manipulado genéticamente para hacerlas más resistentes a plagas, enfermedades,
estrés hídrico, etc. con el propósito de que sean más productivas, y a las cuales se les
conoce como “pastos mejorados.

3. Suplementación alimenticia

Suministrar suplemento alimenticio producido en la finca o adquirido. Las cualidades


proteicas de los forrajes varían según la zona, lo que ayudará al ganadero a conocer qué
suplemento dar a los animales para suplir la ausencia de cualidades nutricionales.

La suplementación es la segunda elección nutricional a escoger y las raciones elegidas


dependerán de si el ganado es de lechería especializada, carne o doble propósito ya que
cada finca es “mundo diferente”.

4. Material genético

En lo que respecta al material genético lo recomendable es que el ganadero emplee


reproductores puros o de alta selección, cuente con programas de inseminación artificial
o realice programa de transferencia de embriones.

5. Mecanización de praderas

Realizar prácticas de mecanización de praderas. Es importante considerar que el suelo


debe brindar condiciones físicas, químicas y biológicas óptimas para el desarrollo del
sistema radicular de las plantas y el transporte de los nutrientes.

Partiendo de lo anterior, las operaciones de mecanización son indispensables en el


proceso de renovación de praderas, dependiendo del grado de compactación del suelo,
del tipo de pradera a renovar y de su estado productivo.
6. Rotación de praderas

Una de las principales prácticas culturales para incrementar rápidamente la


productividad del hato ganadero es utilizar un adecuado sistema de pastoreo.

Lo primero que hay que hacer es aliviar a las praderas del abuso efectuado por el
pisoteo de los animales y disminuir la compactación del suelo, lo cual facilita una
mayor penetración del aire e incrementar la capacidad de infiltración del agua al suelo.

7. Registros

Tener registros técnicos, reproductivos, contables y económicos para utilizarlos en la


toma de decisiones dentro de la finca.

Clasificación del nivel tecnológico

Baja tecnología

Cuando la unidad ganadera cumple al menos uno de los parámetros anteriores.

Mediana tecnología

En los casos en los que la finca cumple más de 2 parámetros.

Alta tecnología

Aquellas empresas pecuarias que cumplen más de 4 parámetros (los 4 y 7 son


obligatorios).

ENTIDADES QUE PARTICIPAN EN EL DESARROLLO AGROPECUARIO

Entidades Adscritas

Agencia Ecuatoriana de Sanidad Agropecuaria (AGROCALIDAD)


Av. Eloy Alfaro y Amazonas
Teléfono: 593-2 256-7232
www.agrocalidad.gob.ec

Quito-Ecuador
Unidad Nacional de Almacenamiento – UNA
Av. Eloy Alfaro y Amazonas
Teléfono: 593-2 254-4147
www.una.gob.ec
Quito-Ecuador

Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias del Ecuador – INIAP


Av. 6 de diciembre N26-235 y Av. Orellana
Teléfono: 593-2 256-5963
www.iniap.gob.ec
Quito-Ecuador

Instituto de Provisión de Alimentos – Proalimentos


Av. Eloy Alfaro y Amazonas Edf. MAGAP piso 7
Teléfono: 593-2 3827250
www.proalimentos.gob.ec
Quito-Ecuador

Instituto Nacional de Pesca – INP


Letamendi 102 y la Ría
Teléfono: 593- 4 241-6029
www.inp.gob.ec
Guayaquil-Ecuador

Infraestructuras Pesqueras del Ecuador, Empresa Pública


Vía Manta – San Mateo, junto a la Urbanización Barlovento
Teléfono: 593 5 3701260
www.infraestructuraspesqueras.gob.ec
Manta-Ecuador

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INVERSION A LA GANADERIA DE ACUERDO AL PLAN NACIONAL TODA
UNA VIDA

El presidente de la República, Lenín Moreno, participó en Riobamba en el lanzamiento


del “Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021- Toda una Vida” a cargo de la Secretaría
Nacional de Planificación (Senplades). El documento es la hoja de ruta que dirigirá el
quehacer gubernamental de la actual administración y plantea el abordaje la política
pública a corto y largo plazo a partir de tres ejes: la garantía de derechos a lo largo del
ciclo de vida, una economía al servicio de la sociedad, y la participación de la sociedad y
la gestión estatal para el cumplimiento de objetivos nacionales.

“No gobernamos para un círculo cercano, ni únicamente para quienes piensan igual que
nosotros. ¡Somos el Gobierno de todos! Estamos planificando para las presentes y futuras
generaciones. Vamos a garantizar y promover los derechos de los ciudadanos en todas las
etapas de la vida”, afirmó el Primer Mandatario al indicar que el Plan Nacional de
Desarrollo recoge las políticas y propuestas que formaron parte de sus promesas de
campaña y que está enmarcado en el compromiso mundial por los Objetivos de Desarrollo
Sostenible 2030.

“Economía al servicio de la sociedad”, plantea consolidar el sistema económico social y


solidario, ampliar la productividad y competitividad, generar empleo digno, defender la
dolarización, además de garantizar la soberanía alimentaria y el desarrollo rural integral.
El apartado abarca el “Acuerdo Nacional por el Empleo, la Inversión productiva, la
Innovación y la Inclusión”, además de la “Gran Minga Agropecuaria”.

Esta infraestructura es la base para el cambio de la matriz productiva, en su transición


hacia una economía de servicios y conocimiento. Esto, además, aportará para
intervenciones emblemáticas como el Acuerdo Nacional por el Empleo, la Inversión
Productiva, la Innovación y la Inclusión, así como la Minga Agropecuaria. La red vial
construida no solo permite un ágil acceso de los pequeños productores a los mercados,
sino que se constituye como un medio de inclusión a las dinámicas productivas de los
territorios.
La inversión en el desarrollo de capacidades sociales también contribuye a la
competitividad sistémica al tener un talento humano participativo, capacitado y con
acceso a mayor información. Las capacidades generadas permiten su incorporación a
oportunidades en la redistribución de la riqueza y los medios de producción.
El mantenimiento y mejoramiento de la conectividad física y tecnológica, los menores
costos de producción y el desarrollo de capacidades locales, crean ventajas competitivas
que permitirán un incremento en las exportaciones y la producción de bienes de capital,
cada vez con un mayor componente nacional, para generar divisas, mejorar las cuentas
del sector externo y mantener la dolarización. Esto, además, se favorece con la inversión
y mantenimiento de la infraestructura en minería e hidrocarburos, sectores altamente
dinámicos de generación de divisas en tiempos de precios altos de las materias primas.

BIBLIOGRAFIA

http://www.elcomercio.com/actualidad/costa-produccion-carnederes-ganado-
consumo.html.

http://www.agricultura.gob.ec/5738/

http://servicios.agricultura.gob.ec/politicas/La%20Pol%C3%ADticas%20Agropecuarias
%20al%20%202025%20I%20parte.pdf

www.agricultura.gob.ec › El Ministerio › Entidades Adscritas

https://repositorio.espe.edu.ec/bitstream/21000/5043/.../T-ESPE-IASA%20I-002892.p...
repositorio.iniap.gob.ec/handle/41000/2795

https://books.google.com.ec/books?id=47RslaWdd6EC