You are on page 1of 12

Universidad Autónoma De Honduras

Catedrático:
Edilberto Borjas Guzmán

Clase:
Español General

Integrantes:
Anayanci Zelaya Alvarenga N° Cuenta: 20141001868
Estefany Carolina Andrade N° Cuenta: 20141002179
José Melvin Díaz Herrera N° Cuenta: 20141002228
Fecha De Entrega:
Miércoles 19 de Marzo 2014

Introducción
En nuestro país, el avance que se da de una manera silenciosa, de grupos ligados al
poder económico, político y administrativo del país, en una plaga imparable y
devastadora dispuesta a pisotear y quitar de su camino a todo y todos los que les
represente amenaza a sus intereses ambiciosos e inhumanos, son grupos de
personas que tienen en sus manos la toma de decisiones de toda una nación,
decisiones que solo vienen a beneficiar a unos pocos, ponen a personas en puestos
estratégicos dentro de la administración pública, personas que hacen todo lo que ha
estos grupos les convienen, este tipo de grupos son los maestros de la manipulación y
amenaza, hacen que estas personas piensen, actúen como a ellos les conviene, lo
que les garantiza el poder en las estructuras partidarias y estatales.

El presente informe no busca cambiar los ideales del lector, sino por el contrario,
mostrar parte de la realidad en la que vivimos y de esta manera hacer conciencia en
las jóvenes mentes así como en los pioneros de la sociedad, sobre la frágil e inestable
política de nuestro país y las fuerzas que la controlan.

Esperamos que os guste nuestro pequeño trabajo.

Breve Biografía Del Autor


Víctor Meza
Educado en la Universidad Patricio Lumumba, en Moscú, Rusia, Víctor Meza, enviado
ahí por el Partido Comunista de Honduras, muy activo en las décadas de los
cuarentas, cincuentas y sesentas, en el reclutamiento de jóvenes y
prometedores valores intelectuales, resultó ser un doble agente en el que hoy no
confía ni la izquierda que le educó ni la derecha que le acoge y usa ahora.

Durante sus años de estudiante en Moscú, Víctor destaco prometedoramente gracias


a su extraordinaria inteligencia, al grado que la entonces temible y todopoderosa
policía secreta “KGB” creada por José Stalin, para contrarrestar a la Central
Investigation Agency” (CIA) y la división de contra-inteligencia del “Federal Bureau of
Investigation” (FBI) de los Estados Unidos de América, le tenía en la mira para
convertirle en uno de sus principales agentes en Latinoamérica,

Víctor Meza, logro culminar sus estudios, gracias a que el Partido Comunista de
Honduras (PCH), que tenía como secretario general en esa época al ya difunto
Dionisio Ramos Bejarano, quien constantemente viajaba a Moscú, por cuestiones de
salud, abogaba por él, empero, Meza, se volvió intolerable, y fue expulsado de
territorio soviético, antes de la ceremonia de graduación.

Víctor Meza fue el jefe de la delegación negociadora que representó al ex-presidente


Manuel Zelaya en el Diálogo de San José, que sostuvo pláticas con la comisión del
gobierno de Micheletti. Estas conversaciones permitieron la suscripción del acuerdo
Tegucigalpa/ San José en octubre de 2009, que de forma fallida se hizo para
solucionar la crisis nacional generada por el derrocamiento de Zelaya. Durante el
gobierno de Manuel Zelaya (2006-2009) Víctor Meza se desempeñó como ministro de
Gobernación y Justicia, hoy Secretaría del Interior y Población. Ahora miembro de la
Comisión de Depuración de la Policía Nacional Preventiva.

Marco Teórico
Poderes Facticos
Junto al poder del Estado, existen los poderes “de facto” (de hecho). Estos son
ejercidos por personas o instituciones, siendo su influencia determinante en la
sociedad. Así, estos poderes (al margen del estado) son fundamentales en la toma de
decisiones respecto a la vida política de un país.

Entre los principales poderes fácticos resaltan:

a) La Oligarquía o grupos empresariales


b) Las Fuerzas Armadas
c) La Iglesia
d) Los medios de comunicación masivos
e) Los organismos financieros internacionales

El poder de estos grupos, radica en el control de ciertos recursos claves de la política:


dinero, fuerza, comunicación, fe, etc. La defensa de sus intereses es su razón de ser
(lo que no resulta ilegitimo), sin embargo, para ello, se valen muchas veces, de
acciones poco democráticas o abiertamente antidemocráticas. Siendo la más común,
el apoyo a gobiernos fuertes o dictatoriales.

La historia está llena de ejemplos de democracias tutelas por los poderes fácticos. Y
naturalmente, si evocamos a regímenes dictatoriales (civiles y militares), estos se
caracterizaran por sostenerse en dos o más poderes fácticos.

Si tomamos regímenes “democráticos”, como el norteamericano, no es difícil percibir,


la enorme influencia que las elites empresariales tienen sobre las políticas
económicas de las distintas administraciones. Yendo más lejos, incluso la última
guerra de este país, se caracterizó por la fuerte presión de los señores del petróleo y
la industria militar, algunos de los cuales ocupan puestos claves en el gobierno.

En América latina y España, el poder tripartito conformado por el Ejército, la


Oligarquía y la Iglesia católica, fue la promotora de numerosas dictaduras: Franco,
Pinochet, Fujimori, etc.

Sobre el caso particular del Perú, durante la dictadura del Alberto Fujimori, los
poderes fácticos afianzaron tanto su capacidad de intervención en el Estado, que hoy
es muy dudosa la autonomía de los gobiernos de turno. Durante este régimen,
también se hizo patente, la presencia de los Organismos financieros internaciones,
como los entes encargados de nuestras políticas económicas.

Actualmente, los medios de comunicación masivos (principalmente la televisión), son


determinantes en la agenda del debate público. Su enorme influencia sobre la opinión
pública, le otorga una gran capacidad de negociación con los sectores de gobierno. El
monopolio de la información, ejercido por grupos empresariales, hoy sostiene a
muchos gobiernos (especialmente conservadores).

El peligro de los poderes fácticos, en muchos países, proviene de su desvinculación al


bienestar colectivo y su desdén hacia la democracia liberal. Su intervención directa
sobre las políticas de gobierno, lo convierten en un poder supra electoral, ajeno a lo
que verdaderamente desean los ciudadanos.

Dos tipos de fuerzas controlan el poder político, según analistas consultados. La


primera es de los poderes económicos de familias tradicionales que se han vigorizado
y están copando las estructuras partidarias y puestas de decisión en el gobierno.

"Ellos son los grupos de poder legal, por así decirlo. Pero están los otros, ocultos y
ligados al crimen organizado, especialmente el narcotráfico, que tiene una fuerte
presencia en el país", "Estos grupos que no sólo paralizan sino que mediatizan
reformas políticas necesarias para el país, están generando crisis de gobernabilidad y
debilitando el sistema de partidos, son los que deciden los candidatos político
garantizando con ello nunca perder el poder en cada uno de los sectores del país.

Las familias que ejercen mayor influencia son exponentes de comunidades de origen
árabe y judío, identificadas en sectores económicos como la maquila, la energía
térmica, las telecomunicaciones, el turismo, la banca y las finanzas, los medios de
comunicación, la industria cementera y el comercio.

Estas familias son un clan maligno que nunca termina ya que van de generación en
generación y no permiten que ninguna persona ajena a sus fines ingrese a sus grupos
de oligarquía y poder. Estos grupos se apoderan de las regiones como un fantasma, y
de esta manera son los que conforman los partidos políticos.
Los empresarios de la comunidad de origen árabe Miguel Facussé Barjum, inversor y
agroindustrial, su yerno Fredy Nasser, Schucry Kafie, magnate de la energía térmica,
y el banquero, industrial y comerciante Jaime Rosenthal son las personas más
poderosas de Honduras.

Nasser y Kafie controlan el centro de la energía térmica, y la ramificación de los


negocios, del primero se extiende a la concesión de los principales aeropuertos del
país, así como a acciones en compañías telefónicas, entre otros. En esa línea de
grupo económico sigue en importancia el empresario de la madera y accionista de
bancos y de combustibles José Lamas, de origen cubano.

Y qué decir de los medios de comunicación, cuya influencia cobró fuerza, en la


década de los 90, se destacan los empresarios Rafael Ferrari, Carlos Flores Facussé,
ex presidente del país (1998-2002) y sobrino de Miguel Facussé, y Jorge Canahuati
Larach.

Estos grupos "se interrelacionan entren sí y a nivel del sistema político hondureño,
donde su mediación es muy fuerte, al grado de afirmar que ponen gobernantes, dictan
la agenda informativa, dándola de una manera la información distorsionada, y solo lo
conveniente y necesario para el logro de sus objetivos, estos medios de comunicación
son los principales aportantes de las campañas políticas".

"La presencia de apellidos, unos en el Congreso (legislativo) y otros en el Poder


Ejecutivo, no es casual. Ellos saben cómo intervenir, pedir y demandar. El Estado
parece presa de ellos, y los gobiernos son el instrumento para obtener poder y
ganancias", cuenta mi abuelo que antes estos grupos poderosos disimulaban mejor su
ambición, y sus deseos devastadores para los pueblos más desposeídos del país, en
la última década han manifestado más su deseos de enriquecimiento, y parece que
aun viendo tan herido el país, habiéndolo despojado y despedazado, aun les
representa ganancias con los cuales llenar sus bolsillos, se han apoderado de todas
las riquezas naturales de nuestra nación, son poseedores de las mejores tierras, y del
mejor patrimonio de nuestra querida Honduras.

De los siete punto cinco millones de hondureños, 65,3 por ciento vivían en la pobreza
y 53,4 por ciento en la total miseria en 2005, según datos del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo.

Estos grupos son insaciables, piden y piden. Nunca se conforman entre más tienen
más quieren y cada día despojan y quebrantan más al pueblo hondureño. Ante estos
grupos nadie tiene el derecho de preguntar, de pedir cuentas, de cuestionar las
decisiones que estos toman, de dar ideas, y mucho menos que quiera trabajar y
apoyar a su pueblo. No hay cabida a personas con ideas diferentes y a favor de los
pueblos a los que se les garantice la educación, la salud, la seguridad, el empleo, la
estabilidad, ya que entre menos educado este el pueblo más ignorara todas las
bajezas cometidas por este tipo de grupos de poder, y con lo cual siempre tendrán
sometido y cada vez más pobre a los hondureños, y que los mismos se muestren
siempre sumisos y pasivos ante tanta injusticia.

Estos grupos tienen una forma muy peculiar de convencimiento e influencia hacia las
personas que representan al país, en ocasiones los extorsionan y ofrecen lo que sea
por tener a estos de su lado, y que decreten leyes siempre a su propia conveniencia y
de no ser así hasta los amenazan haciéndolos ver que todos ellos están ahí porque
ellos los colocaron en la cima y recalcándoles en todo momento que son temporales,
en cualquier momento los apartan del camino, y ellos al poseer el poder absoluto se
creen intocables y eternos, les hacen ver que son los dueños del absoluto del poder
en todos los sectores del país. Estos grupos influyen en todas las decisiones,
adquieren los contratos millonarios y participan y ganan todas las licitaciones, opinan
sobre algunos nombramientos de funcionarios públicos y contratos de publicidad con
el Estado.

El gobierno de Zelaya, iniciado en enero de 2006, soporta desde entonces roces con
algunos de los grupos más poderosos del país, pues en su gabinete hay exponentes
del sector empresarial judío que encabeza el banquero y político Rosenthal,
enfrentado a las más influyentes familias árabes citadas.

Rosenthal, ha sido un aspirante presidencial en cuatro oportunidades, pertenece al


gobernante Partido Liberal y tiene intereses en medios de comunicación, la industria
del cemento, la exportación de carne y de lagartos, la banca, los seguros y las
telecomunicaciones, entre otros. Su hijo, Yani Rosenthal, es el actual ministro de la
Presidencia, encargado de coordinar todos los ministerios y las más importantes
carteras de créditos y proyectos de la administración pública.

Este grupo es encabezado al parecer por el jefe del personal presidencial y


administrador de la Casa de Gobierno, quien esta ligado al rubro de la explotación y
exportación maderera. Junto a él se alinean empresarios del turismo, de la generación
de biodiesel, fuertemente impulsada en la actual administración, y de la energía
térmica.

Los experto en tráfico de drogas, señalan que en Honduras la penetración "narco" se


vislumbra en el lavado de activos, el robo de vehículos, la falsificación de documentos,
el tráfico de armas y de personas, actividades ligadas a las maras o pandillas
juveniles.

Desde 1977 se registra la presencia del narcotráfico, casi siempre utilizando el


territorio como puente o lugar de tránsito. Pero en la última década, esa percepción ha
variado ante los fuertes decomisos de cocaína. En lo que va de 2006, la policía se ha
incautado de más de 3.000 kilogramos de esta droga. Y como podemos observar
nadie hace nada, estos grupos de poder tienen mucho que ver en este mal, que hoy
en día lo vemos como algo tan común.

De acuerdo al Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, la


Drogadicción y la Farmacodependencia, está en aumento el uso de drogas, y los
jóvenes de entre 15 y 19 años han consumido algún tipo de estupefacientes, entre los
que resalta la cocaína. Razón por la cual ha incrementado la delincuencia y la
inseguridad en el país, hay disputa de territorio por parte de las pandillas, personas
pertenecientes a estos grupos están dispuestas a hacer lo que sea por obtener dinero
de las peores formas, en muchas ocasiones hasta ocasionando la muerte a personas
por cualquier cantidad de dinero.

Según el Instituto, en los años 70 el consumo de drogas se circunscribía sólo a la


marihuana y a algunos inhalantes, pero en la última década "se ha ido evolucionando
a una circulación masiva de cocaína y también del crack. Y se han visto pequeños
decomisos de éxtasis y heroína que todavía tienen una distribución muy limitada".
Los narcotraficantes lavan el dinero que obtienen "invirtiendo en la compra de lujosas
residencias, fincas ganaderas, comercios y botes pesqueros, incluso en negocios
comerciales en pequeña y mediana escala. Pero también lo hacen invirtiendo en la
política", si bien no hay cifras oficiales sobre el impacto del lavado de dinero por parte
de estos grupos.

En el caso de los hondureño, una de las salidas para que el Estado no quede
atrapado en estas redes, es construir y crear redes ciudadanas que fortalezcan la
sociedad frente al Estado, pero claro esto será como imposible estando siempre al
mando los grupos de poder dueños según ellos del país. Son los causantes de tanta
inseguridad, violencia, sometimiento, desempleo, un pueblo sin la oportunidad de
educar a todos sus ciudadanos sin importar al nivel que pertenezcan y sobre todo a la
extrema pobreza a la que han tenido sometido al pueblo, esta es una de las razones
que explica la emigración masiva de hondureños buscando una oportunidades. La
desigualdad va de la mano de la inequidad, lo que expone las políticas represivas que
se ponen en práctica en un modelo económico injusto, tanto que los pobres pagan
más impuestos que las otras clases sociales. Tanto que los pobres pagan una carga
tributaria de más alta con respecto a su ingreso. Eso hace afirmar a ciertos sociólogos
y especialistas en la temática, que el factor clave para reducir la desigualdad,
demanda de emprender reformas institucionales, promoviendo que los pobres ejerzan
mayor influencia en las instituciones políticas y sociales,

Lograrlo no es fácil por la resistencia de grupos poderosos que se oponen a perder


sus privilegios fiscales y económicos, y por lo tanto eso ha convertido el poder
económico, administrativo y político en un escenario de lucha que también ha
contribuido en parte a la razón y persistencia, de la actual crisis política.
La lucha en la actual crisis política no solo es por la preservación de la democracia ,la
paz y la actual forma de gobierno, la cual según ciertos sectores político,
empresariales y militares se vio amenazada por el proyecto de la Constituyente
propuesta por Manuel Zelaya Rosales que pretendía según los mismos sectores ser
dueño y señor del Estado de Honduras, cuando las intenciones podan ser diferentes a
implementar un nuevo modelo político social, pero esto ponía en riesgo los intereses
de los grupos de poder, ya que enmarcaban este propósito de Rosales en el
Socialismo. Por si fuera poco las tragedias naturales, los fracasos económicos como
la caída de precios de productos de exportación de Honduras y otros como la actual
crisis política derivada del golpe de estado o ruptura del orden constitucional son
situaciones claves para ahondar las desigualdades y se necesitaran un tiempo
considerable para reducir sus efectos.

Todo ese tipo de personas que conforman los grupos facticos o poder en el país,
compite durante su vida por un puesto dentro de los poderes de la nación, deseando
llegar a ser presidentes del pueblo. Es una vida de esfuerzo, dedicación, y de pisoteos
a la gente. Hablándoles bonito, prometiendo a diestra y siniestra durante sus
campañas políticas, pero que a la hora de estar en la cima, nunca cumplen e
ignorando y dejando sumidos en el abandono a todos aquellos que los han llevado al
poder, pocos son los que aspiran por grandes puestos, pero si todos cumplen con
eso, tienen un trabajo asegurado junto a ellos. Así es como se obtiene poder en
nuestro país.

Estos grupos de poder ostentan grandes obligaciones al crear dentro de la gente, el


pueblo, el deseo de que ellos necesiten de la opinión y la administración de esos
grupos para poder estar de alguna manera, seguros y cómodos. Estos grupos nacen a
partir de su poder adquisitivo, su poder sociocultural, heredado por sus antepasados,
ya que son males que van de generación en generación.

Estos grupos de poder también Nombrados Poderes Fácticos, por el hecho de que su
influencia o poder están ahí, sin que se les pida ni necesite, ya que es un hecho su
actuar, claro siempre velando por sus más íntimos interés, y dejando cada vez más
desposeída y sumida en la miseria a la población hondureña.

Conclusiones

Los poderes facticos no son legítimos y no coinciden necesariamente con el estado y


se sirven de su autoridad y poder para influir políticamente.
Abarcan estratégicamente diferentes estratos de la sociedad como también del
mercado para afianzar su poder y obligar al estado favorecerlos en todo momento.

En Honduras hay grupos ligados al crimen organizado y fuerzas que controlan el


poder político.

Estos grupos llegan a extorsionar al estado para crear leyes en las cuales ellos son
los beneficiarios inmediatos pero con esto, cada vez se marca más la línea entre
pobres y ricos

Bibliografía

Honduras: poderes Facticos y Sistemas Políticos/ Centro de documentación de


Honduras- Tegucigalpa: Víctor Meza. 2007 364 p.
Maquiavelo: Política y Estado/ Jorge Flores Vizcarra