HOGARES CON VISIÓN

visiónyrestauración.com

Padres de Fe
PUNTO DE PARTIDA
¿Existe el papá perfecto? Comenta.

LECTURA: Hebreos 11:8 – 11 (RVR1960)
8 10
Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo
lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a arquitecto y constructor es Dios. 11 Por la fe también la
dónde iba. 9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y
prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que
Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; era fiel quien lo había prometido.

PARA MEDITAR Y APLICAR
Cuán importante es reconocer la gran responsabilidad y el impacto que tienen los padres en la vida de sus hijos y
el legado que les dejan. Se sabe que hay diferentes tipos de padres; pero hoy hablaremos del padre de la fe: Abraham
(He. 11:12-19).
¿Era Abraham un papá perfecto? No tenía la energía de un padre joven, era un papá viejo, tenía cien años de
edad cuando nació Isaac. Tuvo un hijo fuera del matrimonio y esto trajo muchos problemas. Abraham era un padre
imperfecto; era un nómada, un peregrino, él no tenía raíces, era extranjero. Aunque no era perfecto, escuchó a Dios,
confío en Él y fue obediente; desafió las probabilidades, creyó en esperanza contra esperanza; si Abraham siendo
imperfecto fue llamado el padre de la fe y su fe le fue contada por justicia (Ro. 4:1-5; 16-22), nosotros también podemos
ser llamados: padres y madres de fe, aún con todas las imperfecciones que podamos tener (Mt. 7:11).
La vida de Abraham nos enseña seis características de los padres de la fe:
1.- Atentos a la voz de Dios. Abraham fue un una persona que aprendió a escuchar la voz de Dios. Él estaba atento. La
escritura nos habla que en tiempo pasado Dios ya le había hablado a Abraham (Gn. 12:1-3). Dios ya nos ha hablado en
tiempo pasado, y de muchas formas, ahora nos ha hablado por Su Hijo Jesús. Es necesario estar atentos a la voz de Dios,
hacer una pausa en nuestra agitada vida y disponernos a meditar en Su palabra por la cual, Él nos ha hablado (He. 1:1-3).
2.- Conocen al Dios de pactos. Una cosa es lo que me platican de Dios y otra cosa es mi comunión con Él. Entre Dios y
Abraham había un pacto bilateral. Abraham se comprometió con Dios y Dios se comprometió con Abraham. Dios sella
los pactos con los que tienen fe. Lo mismo sucede en nuestro caso con Dios, al día de hoy continúan vigente los pactos
entre Dios y nosotros (Gn. 15:1-10; 15-18).
3.- Demuestran su obediencia. Dios probó a Abraham al pedirle en sacrificio a Isaac, el hijo de la promesa, después de
haberle dicho que sería padre de multitudes y haber hecho pacto con él. Fue una prueba para Abraham, pero Isaac
aprendió de la fe y obediencia de su padre. Abraham le creyó a Dios y estuvo dispuesto a dar a su hijo, Dios lo vio.
También Dios estuvo dispuesto y dio a Su único hijo en sacrificio para salvación de toda la humanidad. Dios en
ocasiones nos prueba, pues, por medio de ella reflejamos donde está puesta nuestra confianza y si estaremos dispuestos a
obedecerle. (Gn. 22:1-3).

ORACIÓN
Señor gracias por tu fidelidad. Aprendo de Abraham tu siervo, que su fe le fue contada por justicia. Yo también quiero
estar atento, confiar en ti y serte obediente, estoy dispuesto en el nombre de Jesús. Amén.