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Caminando hacia la Asamblea 1

ARQUIDIOCESIS DE BUENOS AIRES


En «estado de Asamblea»

LA ASAMBLEA
ARQUIDIOCESANA

SINTESIS
Y
DOCUMENTACIÓN

POR FAVOR LEER Y DEJAR EN LA SALA


Caminando hacia la Asamblea 2

La Asamblea Arquidiocesana
Origen y Características

0. Antecedentes
La idea de celebrar un Sínodo Arquidiocesano en Buenos Aires no es nueva.
Ya en 1985 el entonces Cardenal Aramburu había dirigido una Consulta al Clero sobre la
posibilidad de realizarlo. La respuesta fue que, ante un cercano cambio de obispo, no era
conveniente.
En el período de Evaluación del Plan de Pastoral Orgánica, en 2001, y posteriormente
aparece nuevamente la idea. En ese período, en el Consejo Episcopal comienza a surgir la
pregunta: ¿Qué hacer en 2005? Por ese entonces, se hacen propuestas de un Sínodo en el
Consejo Presbiteral.
Al promediar la Misión 2002-2004, en 2003, en las reuniones de los sacerdotes por
Vicarías y en el Curso del Clero, surge el planteo más firme de la realización de un Sínodo
con la alternativa de una Asamblea diocesana.
Se comienza entonces a buscar material que pueda ilustrar 1 la conveniencia de realizar
uno u otra y, se concluye en la Convocatoria a un Asamblea en 2005.

2004
1. El Anuncio
El Plan de Pastoral Orgánica, puesto en marcha en 1993 concluía en 2004 su Novena
etapa (la Misión 2002-2004).
El Cardenal Bergoglio en su Carta de Cuaresma 2004 (25 de febrero)2 en que inaugura
la Misión 2004 bajo el lema «Cuidar la fragilidad de nuestro pueblo» anuncia, en uno de sus
últimos párrafos:
«En el Consejo Episcopal hemos visto la conveniencia de realizar una Asamblea Diocesana
en el 2005, que nos permita crecer en sentido de pertenencia eclesial y participar en la
reelaboración de nuestro Plan Pastoral, teniendo en cuenta las orientaciones de “Navega Mar
Adentro”. He pedido al Consejo Pastoral Arquidiocesano que elabore un camino de
preparación para esa Asamblea».

Como vemos los 2 objetivos primeros de la Asamblea serían:


 LA PERTENENCIA ECLESIAL
 LA REELABORACIÓN DEL PLAN PASTORAL

A la vez se anuncia un camino de preparación que justamente se dará en llamar


«Caminando hacia la Asamblea».

1
En 1997 aparece la normativa acerca de la Institución de los Sínodos Diocesanos, cuyo objetivo era la puesta
en práctica de la renovación conciliar. Las Asambleas Diocesanas, si bien tienen el mismo objetivo, son una
instancia previa. Obviamente, tienen como protagonistas a todos los bautizados en una Iglesia particular. Las
Asambleas son más bien una experiencia de comunión diocesana, sin finalidad proyectiva. Son un camino,
un proceso, un estado de búsqueda de la Voluntad de Dios en la Iglesia particular.
2
Cf. BE febrero-marzo 04, 33-35.
Caminando hacia la Asamblea 3

2. Las Consultas
Uno de los primeros ámbitos donde se comienza a «caminar hacia la Asamblea» es el
Consejo Presbiteral. En su reunión del 23 de marzo, Mons. Lozano, Vicario Pastoral, traza los
primeros lineamientos.
Aquí se esclarecen nuevos elementos:
 EL MARCO DE REFLEXIÓN
 LAS 2 PRINCIPALES PREGUNTAS DE LA CONSULTA
 LA TAREA PRINCIPAL: EL DISCERNIMIENTO EN EL ESPÍRITU
 LA HERRAMIENTA PRINCIPAL: EL DIÁLOGO

El acta de esa reunión3 dice los siguiente:


«Mons. Jorge E. Lozano presenta la posibilidad de realizar una Asamblea Diocesana para
mediados del 2005.
Hace una síntesis de la historia del Plan Pastoral en los últimos años, a partir de las Líneas
Pastorales. En el período 2002-2004 se propuso hacer hincapié en los cuatro objetivos:
ministerio de la escucha, piedad popular, misión de los laicos y Cáritas-Pastoral Social.
En este marco es donde se propone la Asamblea Diocesana en el siguiente marco de
reflexión:
*Inquietudes
*Evaluación del camino recorrido desde el Vaticano II hasta nuestros días
*Las nuevas líneas que surgen del documento «Navega Mar Adentro» (CEA 2003)
*Canales de organización pastoral
Propone dos preguntas a trabajar en los distintos ámbitos pastorales, como también en los
Decanatos:
1) ¿Cómo imaginan que será la Asamblea? (Teniendo en cuenta el marco de referencia)
2) ¿Qué temas deberíamos abordar?
Se pide a los Decanos que trabajen estas preguntas en sus respectivos Decanatos y traigan
para la próxima reunión del Consejo las respuestas4.
Luego de algunos intercambios de opinión, el Sr. Arzobispo interviene haciendo notar la
dificultad que existe para poner en práctica las orientaciones del Concilio Vaticano II. La
eclesiología que nos debe inspirar es la de la comunión. Encuadrados en las orientaciones
de la Iglesia queremos autodefinirnos en positivo, con la ayuda del Espíritu Santo.
Ante la alternativa que se propuso en el debate: ¿Asamblea o Sínodo?, advierte que
debemos tener cuidado con el mal espíritu de la coyuntura, el espíritu de la trampa, ya que
corremos el riesgo de quedarnos ahí, sin avanzar. Muchas veces aparece el mal espíritu de
la alternativa: el alternativista aísla su conciencia, separándola del espíritu comunitario.
Invita a no tenerle miedo a la libertad, lo importante no es el contenido, ni el método; una
Asamblea es un acontecimiento espiritual, un momento de discernimiento. Finalmente
invita al diálogo: para dialogar tengo que renunciar.»

Quedan así inicialmente delineados los principales parámetros de la Asamblea:

3
Cf. BE mayo 04, 139.
4
La Consulta comienza a realizarse a distintos niveles. Se van publicando algunas de las respuestas: del
Consejo Pastoral de la Vicaría Centro (BE mayo 04, 150-151); y del Consejo Presbiteral en su reunión del 6-5
(BE julio 04, 242-243).La síntesis más amplia la encontraremos en BE febrero-marzo 05, separata central
Caminando hacia la Asamblea I.
Caminando hacia la Asamblea 4

El para qué  LA PERTENENCIA ECLESIAL


 LA REELABORACIÓN DEL PLAN PASTORAL

El qué  DISCERNIMIENTO EN EL ESPÍRITU (DENTRO DE UN MARCO DE


REFERENCIA)
El cómo  EL DIÁLOGO

El mediante qué  LA CONSULTA

La consulta se refiere, pues, a explicitar el qué y el cómo de la Asamblea, es decir:


- ¿qué discernir? (Contenido - Temas)
- ¿cómo dialogar? (Estructura - Método)
De todos modos, vemos como el Cardenal Bergoglio insiste en que «lo importante no es
el contenido (qué), ni el método (cómo)» sino el mismo ejercicio eclesial de discernir y
dialogar: esto es, justamente, estar en Asamblea «como acontecimiento espiritual»5.

A partir de ese momento y hasta fin de 2004 la consulta se extiende a distintos


estamentos de la Arquidiócesis: en el primer semestre a los Sacerdotes; en agosto, a las
Religiosas de cada Vicaría zonal, en septiembre/octubre a los Movimientos e Instituciones
laicales, a las Áreas de trabajo pastoral y, ulteriormente, a los COPAPAS o Juntas
Parroquiales6 y al Seminario Metropolitano. Se incluiría también una consulta a profesionales
de la Sociología. Las respuestas serían recibidas y armonizadas en el Consejo Pastoral
Arquidiocesano.

Las dos preguntas iniciales de la consulta, se explayan un poco más, aunque, se aclara,
en consonancia con el «espíritu de la Asamblea», «son deliberadamente amplias con algunos
indicadores que permitan orientarlas» :
1) ¿Cómo imaginan que será la Asamblea? (personas que se convocan, metodología, etc)
* ¿A quiénes se convoca? ¿Cómo?
* ¿Cómo lograr la participación amplia de todos los bautizados?
* Tiempo de duración
* Modo de preparación
* Modo de realización
* Meta
* Acciones, etc
2) ¿Qué temas deberíamos abordar?
* Inquietudes
* Preocupaciones
* Necesidades
* Proyectos

5
En la segunda reunión (6 de mayo) del Consejo Presbiteral el Arzobispo vuelve a puntualizar: «...que el
método sea el de saber respetar y armonizar lo que viene del Pueblo de Dios, evitando toda conductividad. Se
debe considerar a la Asamblea como un ámbito espiritual, que ayude a salir de sí mismo, en el ponerse a
caminar traerá consigo “movimiento de espíritus”, de allí la importancia del discernimiento, reconociendo las
gracias y las tentaciones» Cf. BE julio 04, 243.
6
Cf. BE agosto 04, 300-301.
Caminando hacia la Asamblea 5

En la reunión del Consejo Presbiteral del 13 de julio7 el Cardenal ofrece «Algunas


reflexiones»8 que se difunden a toda la Arquidiócesis y que profundizan la propuesta inicial.
Podemos ampliar el esquema anterior con sus nuevos aportes:
El para qué  LA PERTENENCIA ECLESIAL
-Para afirmar nuestra identidad y misión
-Para edificar el cuerpo de la Iglesia porteña
-Para encontrarnos y perdonarnos
 LA REELABORACIÓN DEL PLAN PASTORAL
-Para seguir el sendero iniciado –orientado hacia un Sínodo Diocesano-, y
descubriendo nuevas expresiones
El qué  DISCERNIMIENTO EN EL ESPÍRITU (DENTRO DE UN MARCO DE
REFERENCIA)
-El fundamento de la Asamblea es la libertad del Espíritu
-Esta libertad implica movimiento y por tanto lucha espiritual, pues implica
tentación
-Se entra en clima de discernimiento por medio de la oración
-Se recogerán los aportes que inspire el Espíritu
-El servicio del obispo es armonizar esos aportes con la fuerza del Espíritu
-La fecha propuesta (2005)es tentativa, siguiendo la libertad del Espíritu
El cómo  EL DIÁLOGO
-Es lugar privilegiado para el discernimiento comunitario
-Es búsqueda en común de la Voluntad de Dios
-Consiste en decir la verdad en la caridad
-Consiste en saber escuchar y saber expresarse
-Consiste en un “hacerse cargo” responsable de lo que se dice y lo que se recibe
-Supone renuncia al propio parecer, a la propia postura
El mediante  LA CONSULTA
qué -La realidad debe surgir del pueblo fiel de Dios

Con ocasión del Día del Catequista (21 de agosto), el Cardenal envía una Carta a los
Catequistas de Buenos Aires9 , donde vuelve a remarcar las ideas-fuerza de la Asamblea ya
mencionadas.
Como aporte al espíritu de la Asamblea, el Cardenal también ofrece un artículo que
reproduce la conferencia del Cardenal Danneels y que es publicado en el Boletín
Eclesiástico10.
En noviembre aparece publicada11 la Oración por la Arquidiócesis en Asamblea.

7
Cf. BE septiembre 04, 335-337. Lo singular de esta reunión fue una consulta dirigida a los sacerdotes, cuyos
resultados aparecen también publicados:
1. ¿Qué camino de preparación debería haber para los sacerdotes?
2. ¿Cómo enriquecer la espiritualidad diocesana en el clero?
3. ¿Qué actitudes son necesarias en los sacerdotes para acompañar este proceso?
8
Cf. BE agosto 04, 297-299.
9
Cf. BE septiembre 04, 331-334.
10
Cf. BE septiembre 04, 348 ss.
11
Cf. BE noviembre 04, 435.
Caminando hacia la Asamblea 6

En la tercera reunión anual del Consejo presbiteral12, el 28 de septiembre, Mons. Lozano


«entrega un material acerca de los aportes recibidos hasta la fecha de los decanatos y otras
áreas de la Arquidiócesis». En esta ocasión amplía la consulta al Itinerario posible, con dos
items que se trabajan por grupos:
a) Criterios a tener en cuenta para un «Itinerario hacia la Asamblea»
b) Propuestas concretas de un «Itinerario»

En dicha reunión el Arzobispo habla sobre tres puntos fundamentales:


«1) Debemos cuidar de no entramparnos. Tomar conciencia de ser conducidos por el
Espíritu Santo, somos conducidos todos, sacerdotes y pueblo fiel.
2) Dejar lugar al encuentro con Jesucristo “que viene continuamente”, evitando el control
que ahoga el Espíritu. Un mecanismo de control es el miedo que impide al amor
manifestarse.
3) Pedir la gracia de la «parresía», del fervor y coraje apostólico. Esta gracia tiene dos
dimensiones: una para con Dios y otra para con el prójimo. Parresía es decir todo , tener
libertad para decir todo. Lo contrario es la apatía que se convierte en una mordaza. Junto
a esta gracia se suma la capacidad de escucha como actitud humana y cristiana, siempre
debemos escuchar y no sólo para un momento. La escucha sincera es clave para la
Asamblea, no sólo para el diagnóstico sino como actitud permanente.
Para esto es necesario crear el clima de oración en todo el Pueblo Fiel, unido a un
sacrificio: no a la maledicencia.»

El 1 de noviembre el Cardenal envía una Carta a los Sacerdotes, Consagrados,


Consagradas y Laicos de la Arquidiócesis 13 con ocasión del Año de la Eucaristía donde
vincula su celebración al itinerario de la Asamblea Diocesana.

En la última reunión del Consejo Presbiteral, el 30 de noviembre, se entrega un resúmen


del proceso de consulta14 y se aclaran algunos puntos:
«...Mons. Lozano explica que todavía estamos en la etapa de consulta. Las otras etapas
serían: pre-asamblea, convocatoria-lanzamiento, y la asamblea propiamente dicha.
Recuerda que el objetivo de la misma es reflexionar sobre el modo de ser Iglesia en
Buenos Aires, en el espíritu del Concilio Vaticano II y de Navega Mar Adentro.
Pide la palabra nuestro Arzobispo comentando que aparecen claramente dos términos:
discernimiento espiritual y diagnóstico. Uno proviene de arriba hacia abajo y el otro de
abajo hacia arriba. La conversión del corazón es fundamental como la apertura al Espíritu,
del mismo modo la escucha tanto hacia adentro como hacia fuera y el diálogo como
actitud permanente. Es importante ver claro el fin, nos ayudará superar los desencuentros
y desánimos como así también el escepticismo...
...Con respecto a la Asamblea conviene preguntarnos qué quiere Dios para nuestra
Arquidiócesis. Hay una espiritualidad del camino que implica: libertad y movimiento
espiritual, discernimiento, diálogo, escucha. ¿Si la Asamblea conducirá a un Sínodo? Es
algo que vendrá después, Dios dirá lo que vendrá. Pide oraciones y además un sacrificio
para este caminar hacia la Asamblea: la no maledicencia.».

12
Cf. BE noviembre 04, 436-437.
13
Cf. BE diciembre 04, 484 ss.
14
Cf. BE febrero-marzo 05, 46-47 y separata central Caminando hacia la Asamblea I.
Caminando hacia la Asamblea 7

Se publican también unas Reflexiones 15de un presbítero como aporte a esta etapa y otras
Reflexiones desde la Misión ad Gentes enviadas desde Mozambique por el P.Ignacio
Copello16.

2005
En la Misa Crismal 2005 se distribuye un subsidio17 con ocasión del Año de la
Eucaristía y del camino Hacia la Asamblea Arquidiocesana. En lo referente a ésta última, se
publican allí:
-el Anuncio de la Asamblea (25-2-04)
-las Reflexiones del Arzobispo (13-7-04)
-un extracto de DONNA ORSUTO, El religioso Hombre de Diálogo, Diálogo en la Iglesia
y con la Iglesia, Roma, Ed. Unione Superiori Generali, Mayo 28-31, 2003, titulado:
«El diálogo: ¿una actividad opcional o un modo de vivir?». Se publican también
«Sugerencias prácticas para dialogar» tomadas de ALFONSO VERGARA, No es bueno
que el hombre esté solo.
-un escrito acerca del Discernimiento
-la Oración por Nuestra Arquidiócesis en Asamblea

En la primer reunión de 2005 (12 de abril) del renovado Consejo Presbiteral 18 se


presenta, para recabar aportes y sugerencias, una propuesta para las Jornadas previstas para
junio y julio (Vicarial y Arquidiocesana). En esta ocasión se decide nominarlas como jornadas
de «Capacitación de Animadores» y no como «Pre-Asamblea».
Se pide, también que «cada encuentro sea entendido como un momento de la
Asamblea». Se valora positivamente el esquema organizado y «se pide que se resalte aún más
el objetivo principal: “crear ámbitos de diálogo y discernimiento” como estilo de Iglesia en
Bs.As.»
Un momento importante en esta etapa, el 28-5-05, fue la celebración del Corpus Christi,
donde el Cardenal, en su Homilía19 presentó una vez más el espíritu de la Asamblea. En esa
oportunidad también se repartían unos volantes con precisiones sobre la misma.

Se hacen llegar a los párrocos los Criterios para la Convocación de los Destinatarios
20
de esta primera convocatoria a los futuros animadores.

También se programan Encuentros vicariales de sacerdotes, en la semana del 13 al 17 de


junio, para ir promoviendo el espíritu y las acciones de la Asamblea.

15
Cf. BE febrero-marzo 05, 48-51.
16
Cf. BE abril 05, 104-106.
17
ARQUIDIÓCESIS DE BS.AS. Abramos nuestro corazón al Espíritu. Colección Caminando en el 3er.Milenio.
Bs.As. marzo 2005.
18
Cf. BE junio 05, 202.
19
Cf. BE junio 05, 199-201.
20
Figuran en la nota 22 al pie de Los Pasos que vamos dando.
Caminando hacia la Asamblea 8

Simultáneamente también se distribuye un material21 denominado «¿Asamblea


Arquidiocesana o Arquidiócesis en Asamblea?» que resume el itinerario previsto:
«Los pasos que vamos dando:
1.- La puesta en marcha se realizó el año pasado cuando empezamos a pensar y compartir a
distintos niveles como soñamos la asamblea.
2.- El miércoles de ceniza iniciamos el tiempo de oración con la invitación a rezar en las
misas y en las reuniones de los distintos grupos la Oración por la Arquidiócesis en
Asamblea.
3.- El Jueves Santo se entregaron a las comunidades parroquiales, educativas y religiosas la
síntesis de lo trabajado el año pasado y un aporte sobre el dialogo y otro sobre el discernimiento
para ir trabajando y creando clima.
4.- Implementaremos un “recurso mariano” con las imágenes de la Virgen de Luján que
permanecerán en cada una de las Vicarías todo el tiempo que sea necesario para reconocer
lugares públicos como: Hospitales, Clubes, Colegios, Guarderías, Geriátricos, Bomberos,
Talleres, Fábricas, Canchas, Sociedades de Fomento, Cárceles de menores y mayores, Salitas
de Salud, Santuarios etc... (cf. propuesta adjunta)
5.- Reuniones de capacitación de animadores (elegidos ya por la Vicaría Zonal respectiva)
para la organización de las actividades del encuentro vicarial del 20 de junio y del
arquidiocesano del 3 de Julio. En estos encuentros se trata de trasmitir esta nueva actitud no
de un modo teórico sino práctico mediante el ejercicio del dialogo y el discernimiento. Para
esto se han convocado 20 personas por vicaría (animadores) para poder coordinar las
actividades y 15 personas por vicaría (grupo de apoyo) para organizar la infraestructura de
ambas jornadas.
6.- Encuentro con el clero por Vicarías Zonales en la semana del 13 al 17 de junio.
7.- Encuentro vicarial del 20 de junio (desde la mañana hasta la tarde) Se convocará a 2
personas por parroquia22 que sería importante que vengan acompañadas por sus sacerdotes,
2 por colegios, 2 por casas religiosas y movimientos. Concluye con la Misa presidida por el
Vicario Zonal.
8.- Encuentro arquidiocesano del 3 de julio (por la tarde) Se convoca a todos los participantes
del los encuentro vicariales para tener una experiencia ampliada. Se concluirá con la Misa
presidida por el Arzobispo de Buenos Aires.
9.- Los participantes de estos encuentros se deberán generar en sus comunidades espacios
que permitan el ejercicio y desarrollo de lo vivido en los encuentros del 20 de junio y 3 de
julio de modo de ir creciendo en esta actitud.
10.- Desde las comunidades parroquiales, educativas y religiosas ir descubriendo la manera
de ir ampliando cada vez más el círculo para que se pueda llegar “a todos los rincones”.»

3. Capacitación de animadores (20 de junio / 3 de julio de 2005)

21
Cf. BE junio 05, 209-214.
22
Tendrán que ser personas capaces de transportar a su comunidad lo experimentado en cada jornada. Por lo
tanto con actitud para: trabajar en equipo; liderar desde un modelo de servicio; capacidad de escucha; acompañar
al grupo para que incluyan el disenso como herramienta de discernimiento grupal, evitando la discusión centrada
en los propios argumentos; reconocer errores propios y de los otros como actitud necesaria para guiar al grupos
en el caso que confundan los objetivos de trabajo; estimular al grupo para que trabaje con confianza y libertad
depositadas en Jesucristo; valorar aportes, actitudes, signos, que se presenten en todo momento; trabajar con
humildad y firmeza necesarias para el cumplimiento del rol de animador; sentirse entusiasmado por la propuesta;
estar presente en ambas jornadas y participar de las reuniones previas con los demás animadores de su Vicaría. A
su vez sugerimos que tengan entre 25 y 60 años con una experiencia de Iglesia no menor a 5 años.
Caminando hacia la Asamblea 9

Terminada la etapa de Consultas, se comienza capacitando animadores para el trabajo.


Se publican los detalles de este momento23, destacándose estos objetivos:
Objetivo General:
 Ponernos en «movimiento espiritual» para ir creando el espíritu de asamblea
 Preparación de agentes de pastoral para poner la diócesis en asamblea
Objetivos Específicos:
 Apertura al Espíritu y su gracia
 Trabajar desde la libertad que otorga el Espíritu
 Favorece3r el diálogo con Dios, personal y comunitario
 Fomentar la búsqueda de la verdad, en caridad y comunión.

En esta etapa participan:


-el equipo o responsable vicarial para la Asamblea
-20 animadores por cada vicaría zonal (para los encuentros del 20/6 y 3/7), que reciben una
capacitación previa en 4 reuniones a cargo de profesionales
-2 animadores por parroquia, 2 por colegio, y los necesarios por instituciones no
parroquiales o educativas
-un equipo de apoyo vicarial, que también participa de 3 reuniones de capacitación.

El 20 de junio se realiza la instancia vicarial; el 3 de julio, la arquidiocesana.

23
Cf. BE mayo 05, 186-187.