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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTIN-TARAPOTO

“FACULTAD DE INGIENERIA AGROINDUSTRIAL”

“DEPARTAMENTO ACADEMICO PROFESIONAL DE


INGIENERIA AGROINDUSTRIAL”

ASIGNATURA: DEFENSA NACIONAL

MONOGRAFÍA: “EL DESARROLLO HUMANO Y METODOLOGÍA PAR


EL ANALISIS DE LA PROBLEMÁTICA DE DEFENSA”

INTEGRANTES: CESAR ANTONY SOSA VILLEGAS


ERICK PORTOCARRERO ALEJANDRIA
LUIS LOYOLA MARIN

DOCENTE: LIC.M.S.c. JHAISINHO VALERA VELA

TARAPOTO-PERU
2018
DEDICATORIA

Este presente trabajo está dedicado principalmente a Dios, porque gracias a él, tenemos
la dicha de seguir existiendo y poder contribuir en nuestra sociedad.

Agradecemos a nuestros padres por permitirnos estudiar en la prestigiosa “Universidad


Nacional De San Martin - Tarapoto”, también por darnos las fuerzas y fortalezas para
seguir luchando por nuestros sueños, quienes ellos son la verdadera e inagotable fuente
de respiración en nuestras vidas.

Así mismo este trabajo va dedicado a las personas que buscan respuestas a sus
interrogantes acerca del tema a tratar.

AGRADECIMIENTO

Expresamos nuestra gratitud y agradecimiento a las autoridades de la Universidad


Nacional de San Martin - Tarapoto por habernos permitido desarrollar este trabajo
preliminar.
INDICE

1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 6
2. MARCO TEÓRICO .................................................................................................... 7
CAPITULO I .................................................................................................................. 14
3. Desarrollo humano ..................................................................................................... 14
3.1. Desarrollo humano y desarrollo sustentable ........................................................ 16
3.2. Medición del Desarrollo Humano........................................................................ 19
3.3. Tendencias Del Desarrollo Humano .................................................................... 19
4. Seguridad .................................................................................................................... 19
5. ODS ............................................................................................................................ 21
6. Seguridad Humana ..................................................................................................... 23
6.1. Amartya Sen ........................................................................................................ 25
CAPITULO II ................................................................................................................. 29
1.LIBERALISMO .......................................................................................................... 29
1.1 CARACTERÍSTICAS .......................................................................................... 31
1.2. LIBERALISMO SOCIAL Y ECONÓMICO ...................................................... 32
1.3.LA DISOLUCIÓN DEL GOBIERNO Y EL DERECHO A LA RESISTENCIA:
LOCKE, KANT Y RAWLS ....................................................................................... 32
1.4. TEORÍAS DEL ÓPTIMO SOCIAL: LIBERALISMO BENTHAMIANO Y
PARETIANO .............................................................................................................. 34
1.5. PRINCIPALES CORRIENTES LIBERALES Y DERIVADAS DE ESTAS: ... 35
2. REALISMO ................................................................................................................ 38
2.1. CARACTERÍSTICAS DEL REALISMO ........................................................... 39
2.2. TRAYECTORIA DEL REALISMO ................................................................... 40
2.3 EL ORIGEN DEL REALISMO ........................................................................... 41
2.4. REALISMO LITERARIO EN AMÉRICA ....................................................... 42
2.5. DESCOMPOSICIÓN DEL REALISMO LITERARIO ...................................... 43
2.6. REALISMO Y NATURALISMO ...................................................................... 44
2.7. REALISMO MÁGICO ...................................................................................... 44
2.8 REALISMO EN EL ARTE ................................................................................. 44
2.9 Realismo en filosofía ........................................................................................... 45
2.10. Realismo Jurídico ............................................................................................. 45
3. ESTRUCTURALISMO .......................................................................................... 46
3.1. Características. ..................................................................................................... 47
3.2 Actualidad Del Pensamiento. ................................................................................ 47
3.3. SURGIMIENTO Y OBJETO DE ESTUDIO DEL ESTRUCTURALISMO ..... 48
3.4.EL ESTRUCTURALISMO EN EL SIGLO XX Y LOS APORTES DE
ALGUNOIS ESTRCUTURALISTAS A LA COMUNICACIÓN ............................ 53
3.5.LA COMUNICACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA ESTRUCTURALISTA 58
RESUMEN
El desarrollo humano es el proceso por el que una sociedad mejora las condiciones de
vida de sus miembros a través de un incremento de los bienes con los que puede cubrir
sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno social en el
que respeten los derechos humanos de todos ellos. También se considera como la cantidad
de opciones que tiene un ser humano en su propio medio, para ser o hacer lo que él desea
ser o hacer. El Desarrollo Humano podría definirse también como una forma de medir la
calidad de vida del ser humano en el medio en que se desenvuelve.
El desarrollo humano, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD), es aquel que sitúa a las personas en el centro del desarrollo. Trata de la
promoción del desarrollo potencial de las personas, del aumento de sus posibilidades, y
del disfrute de la libertad para vivir la vida que valoran.
EL DH es un nuevo paradigma dirigido a generar la ampliación de las capacidades de la
gente como finalidad de la vida comunitaria, a la vez que una propuesta ética para la
construcción de la sociedad. Al ser un “paradigma”, el DH es el concepto fundamental
desde el cual se intentará organizar la vida de la sociedad; es un punto de partida desde
donde daremos sentido a todo.
“Paradigma” es un vocablo hoy muy utilizado y que expresa un conjunto de conceptos y
valores con los cuales una persona o una sociedad interpretan determinados hechos. En
este caso, el desarrollo humano es un nuevo paradigma para interpretar toda la realidad
social y para crear nuevos diseños de gobierno y de gestión local, provincial o nacional.
La teoría del desarrollo humano, que surge en la década de los noventa, tiene sus raíces
en la preocupación que despiertan las críticas al enfoque economicista de los estudios del
desarrollo y en la búsqueda por integrar en el análisis los aspectos sociales de la
población. Con ello se buscaba avanzar en la complejidad del análisis y rescatar aspectos
esenciales como la equidad, la justicia y la libertad que habían quedado excluidos en
dichos estudios. Este enfoque crítico tuvo como antecedentes los trabajos de la teoría de
la CEPAL en América Latina desde la década de los cuarenta que coloca en el centro del
análisis la condición del subdesarrollo y los fundamentos del crecimiento para las
diferentes naciones, sentando las bases de la teoría económica estructuralista.
Posteriormente, la teoría de la dependencia en la década de los sesenta, desde una posición
política radical, incorpora en su análisis la dimensión sociológica a través del análisis de
la lucha de clases y los sistemas de dominación. En la década siguiente, los ochenta, surge
en Europa la teoría de la regulación francesa, con un enfoque holístico, otorga un lugar
importante al papel de las instituciones en el desarrollo. Paralelamente, otras inquietudes
desgajadas de la preocupación por el medio ambiente, concretan propuestas aglutinadas
en organizaciones supranacionales, como lo fue la creación del Club de Roma1 en 1968
y el enfoque del ecodesarrollo presentado en 1973 por el director ejecutivo del Programa
de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Gutiérrez y Gaudiano, 2009; Gutiérrez y
Picazzo, 2009), abonaron nuevas perspectivas que superaron definitivamente el enfoque
economicista tradicional y brindan tributo a una nueva perspectiva del desarrollo: el
desarrollo sustentable. Éste, como propuesta estratégica, que se presenta por primera vez
en 1987 en el conocido Informe Brundtland titulado Nuestro futuro común, donde el
desarrollo sustentable engloba el crecimiento económico, la equidad intra e
intergeneracional y el cuidado del medio ambiente en beneficio del ser humano (Gutiérrez
y González, 2009).

1. INTRODUCCIÓN
a) El desarrollo humano es una concepción ética conforme a la cual todas las
personas deben participar -en tanto sujetos activos de desarrollo- en la transformación de
las relaciones de poder. y, en general, la vida del ser humano se desenvuelve a través de
sucesivas etapas que tienen características muy especiales. Cada una de ellas se funde
gradualmente en la etapa siguiente. Sin embargo, no hay un acuerdo unánime para
determinar cuántas y cuáles son esas etapas. Tampoco se puede decir cuándo comienza
exactamente y cuándo termina cada etapa, pues en el desarrollo influyen diversos factores
individuales, sociales y culturales. Por eso se dice que cada ser humano tiene su propio
ritmo de desarrollo.

b) El objetivo primordial del desarrollo humano: es mejorar la calidad de vida de la


gente lo que no se logrará simplemente con la libre interacción de las fuerzas del mercado.
Es necesario que existan políticas oficiales que corrijan las fallas del mercado,
complementen los mecanismos comerciales, mantengan la estabilidad social y creen un
entorno económico nacional e internacional que favorezca el crecimiento sostenible a
escala mundial. Ese crecimiento deberá promover la equidad y la justicia social, la
tolerancia, la responsabilidad y la participación”.

Así mismo dar a conocer a las personas cual es el proceso por el que una sociedad mejora
las condiciones de vida de sus ciudadanos a través de un incremento de los bienes con los
que puede cubrir sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un
entorno en el que se respeten los derechos humanos de todos ellos.
Es la cantidad de opciones que tiene un ser humano en su propio medio, para ser o hacer
lo que él desea. A mayor cantidad de opciones mayor desarrollo humano, a menor
cantidad de opciones, menor desarrollo humano. El Desarrollo Humano podría definirse
también como una forma de medir la calidad de vida del ente humano en el medio en que
se desenvuelve, y una variable fundamental para la calificación de un país o región.
Velar para que los seres humanos sean el elemento central de desarrollo social y que ello
se refleje plenamente en los programas y actividades de las organizaciones regionales e
internacionales”.
c) El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) define hoy al
desarrollo humano como "el proceso de expansión de las capacidades de las personas que
amplían sus opciones y oportunidades". Tal definición asocia el desarrollo directamente
con el progreso de la vida y el bienestar humano, con el fortalecimiento de capacidades
relacionadas con todas las cosas que una persona puede ser y hacer en su vida en forma
plena y en todos los terrenos, con la libertad de poder vivir como nos gustaría hacerlo y
con la posibilidad de que todos los individuos sean sujetos y beneficiarios del desarrollo.

2. MARCO TEÓRICO
En un sentido genérico, el desarrollo humano es la adquisición de parte de los individuos,
comunidades e instituciones, de la capacidad de participar efectivamente en la
construcción de una civilización mundial que es próspera tanto en un sentido material
como espiritual;[cita requerida] también es muy importante decir que el desarrollo
humano es parte integral para que el individuo logre un conocimiento más profundo de sí
mismo, es decir, no tanto de forma externa, sino ya más íntima consigo mismo.
Las sociedades humanas se encuentran en un constante cambio social, no solo en lo
referido a los avances tecnológicos de los cuales estamos al tanto, sino también en todo
lo que se refiere al desarrollo social. Es por ello que el concepto de desarrollo humano se
ha ido alejando progresivamente de la esfera de la economía para incorporar otros
aspectos igualmente relevantes para la vida, como la cultura, que también fue
redefiniendo su papel frente al desarrollo.
Así pues, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) define hoy al
desarrollo humano como "el proceso de expansión de las capacidades de las personas que
amplían sus opciones y oportunidades". Tal definición asocia el desarrollo directamente
con el progreso de la vida y el bienestar humano, con el fortalecimiento de capacidades
relacionadas con todas las cosas que una persona puede ser y hacer en su vida en forma
plena y en todos los terrenos, con la libertad de poder vivir como nos gustaría hacerlo y
con la posibilidad de que todos los individuos sean sujetos y beneficiarios del desarrollo.
El desarrollo humano, según el PNUD, integra aspectos tales como el desarrollo social,
el desarrollo económico (incluyendo el desarrollo local y rural) y el desarrollo sostenible.
También puede decirse que el desarrollo humano implica satisfacer las necesidades
identificadas por Abraham Maslow en la denominada Pirámide de Maslow.
El concepto de desarrollo humano tiene sus orígenes, como bien ha subrayado Amartya
Sen, en el pensamiento clásico y, en particular, en las ideas de Aristóteles, quien
consideraba que alcanzar la plenitud del florecimiento de las capacidades humanas es el
sentido y fin de todo individuo.
Consenso mundial sobre Desarrollo Humano.
a).- La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1986 una Declaración sobre
el Derecho al Desarrollo, al que define como
“un proceso global, social, cultural, económico y político (luego se agregó el ecológico),
que tiende al mejoramiento constante de toda la población y de todos los individuos sobre
la base de su participación activa, libre y significativa, en el desarrollo y en la distribución
justa de los beneficios que de él derivan”.
Según este mismo documento, el Desarrollo Humano es “Un derecho inalienable en
virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en el
desarrollo social, cultural, económico y político, en el que pueden realizarse todos los
derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a participar
en él”.
b).- La Primera Cumbre Mundial de Desarrollo Social que se realizó en Copenhague, por
iniciativa de la ONU, en marzo de 1995, con la delegación de todos los países del mundo
(incluida Argentina) y la presencia de más de 100 jefes de estado, parlamentarios, Iglesias
(Católica y Protestantes), sindicalistas, y unas dos mil ONGs, elaboró los documentos
fundamentales que tienen que ver con el Desarrollo Humano en su sentido integrador. Se
logró al mismo tiempo un compromiso de los gobiernos de trabajar activamente en pro
de ese desarrollo, tarea que sería evaluada en el año 2000.
La Cumbre examinó la agenda de fin de siglo centrada en el abismo entre países ricos y
pobres; en las enormes diferencias al interior de cada país y en la incapacidad del mercado
para proporcionar un contrapeso significativo al avance de la exclusión, la marginación,
la pobreza y la explosión de mercados ilegales.
Se constató que el ser humano se ha transformado en mercancía (capitalismo salvaje,
mercado de niños, prostitución, comercio de órganos, narcotráfico, venta de armas), por
eso ahora se trata de recuperar el humanismo del desarrollo, impedir que la obra del
hombre se vuelva contra sí mismo y conquistar nuevos espacios para rescatar la plenitud
trascendente de lo humano.
El paradigma del DH es una respuesta a las nuevas demandas de los ciudadanos de un
mundo radicalmente distinto. El DH es una ética de participación, de consenso y de acción
a partir de la cotidianeidad.
Según la Conferencia, son objetivos mínimos del desarrollo:
La superación de la pobreza, el pleno empleo, el acceso de todos a la salud y a la
educación, la eliminación de las discriminaciones, la integración social y el pleno respeto
a la dignidad humana.
Demasiados recursos y demasiados pesares constituyen una contradicción insostenible en
el horizonte, insoportable para una voluntad ética de acción y una violación a la dignidad
de la persona.
Según la Conferencia, se trata de
“poner al ser humano en el centro del desarrollo y de orientar la economía para satisfacer
más eficazmente las necesidades humana.
Es significativo que la Conferencia Mundial critica la validez del Mercado como rector
de la vida social y exige que los Estados lo controlen y subordinen a los intereses sociales
de la comunidad, a la justicia y equidad.
Por su parte, los jefes de Estado asumen un compromiso de luchar contra la pobreza y
desigualdad social, y de trabajar en la promoción del DH y de la equidad social con
participación de todos:
“Los Jefes de Estado y de Gobierno, declaran que sostienen una visión política,
económica, ética y espiritual del desarrollo social que está basada en la dignidad humana,
los derechos humanos, la igualdad, el respeto, la paz, democracia, la responsabilidad
mutua y la cooperación, y el pleno respeto de los diversos valores religiosos y éticos y de
los orígenes culturales de la gente. Por consiguiente, en las políticas y actividades
nacionales, regionales e internacionales otorgaremos la máxima prioridad a la promoción
de progreso social y al mejoramiento de la condición humana, sobre la base de la plena
participación de todos.”
Con ese fin, estableceremos un marco para la acción con miras a poner al ser humano en
el centro del desarrollo y orientar la economía para satisfacer más eficazmente las
necesidades humanas.
Nos comprometemos a crear un entorno económico, político, social, cultural y jurídico
que permita el logro del desarrollo social.
Con este fin: crearemos un entorno económico favorable tendiente a promover un acceso
más equitativo de todos a los ingresos, recursos y servicios sociales.
Nos comprometemos como un imperativo ético, social, político y económico de la
humanidad a lograr el objetivo de erradicar la pobreza en el mundo mediante una acción
nacional enérgica y la cooperación internacional.
Orientaremos los esfuerzos en la tarea de superar las causas fundamentales de la pobreza
y atender a las necesidades básicas de todos.”
Lamentablemente los hechos posteriores desmienten estos compromisos firmados por
todas las naciones. Pero lo cierto es que el Modelo propuesto no es el del Mercado sino
el Desarrollo Humano Social.
c).- Integración social. : El propósito de la integración social es la creación de una
“sociedad para todos”, en la que cada persona, con sus propios derechos y
responsabilidades, tenga una función activa que desempeñar. Una sociedad tan integrada
como esa debe basarse en el respeto de todos los derechos humanos y todas las libertades
fundamentales, la diversidad cultural y religiosa, la justicia social y las necesidades
especiales de los sectores vulnerables y desfavorecidos, la participación democrática y el
imperio de la ley.
Por consiguiente, existe una apremiante necesidad de:
-Contar con instituciones públicas transparentes y responsables, que sean accesibles a la
población sobre una base igualitaria y respondan a sus necesidades.
-Brindar a todos la oportunidad de participar en todas las esferas de la vida pública.
-Fortalecer la participación e intervención de la sociedad civil en la formulación,
aplicación y evaluación de las decisiones que determinen el funcionamiento y bienestar
de sus sociedades.
-Disponer públicamente de datos objetivos que permitan a la población tomar decisiones
inteligentes.
-Mantener la estabilidad social y promover la justicia y el progreso sociales.
-Promover la no discriminación, la tolerancia y el respeto mutuo por la diversidad y su
valor.
-Velar por la equidad, la igualdad de oportunidades y la estabilidad social.
-Velar por la igualdad y equidad entre los sexos.
-Eliminar todas las formas de violencia y aplicar plenamente la Declaración sobre la
eliminación de la violencia contra la mujer” (Resolución 48/104 de la Asamblea General).
Identidad libertad y desarrollo humano
El desarrollo humano trata sobre todo de ampliar las opciones de la gente, es decir
permitir que las personas elijan el tipo de vida que quieran llevar, pero también de
brindarle tanto las herramientas como las oportunidades para que puedan tomar tal
decisión.
Se dice que también se trata de un asunto tanto político, como económico, pues abarca
desde la protección de los derechos humanos, hasta el fortalecimiento de la democracia.
Desafíos de la libertad cultural
La libertad cultural es la libertad que tienen las personas de escoger su identidad (de ser
quienes somos) y vivir sin perder el acceso a otras opciones que les resultan importantes,
la Libertad cultural es violada cuando hay falta de respeto o reconocimiento por los
valores, las instituciones o los estilos de vida de grupos culturales y cuando las personas
son discriminadas debido a su identidad cultural.
La democracia Multicultural
El concepto de democracia entendido como "gobierno del pueblo" asume una noción de
demos que resalta algunos aspectos:
a) hace alusión a "un" solo demos-pueblo previamente definido sin la posibilidad de
construirse y re-construirse;
b) hace más énfasis a la unidad que a la heterogeneidad territorial.
c) los conceptos de libertad, igualdad y ciudadanía se entienden de manera universal y
homogénea. Como consecuencia, la democracia liberal se supone constituida de
individuos que comparten una única identidad nacional, considerada en términos
homogéneos, y determina que quienes la asumen y aceptan se transforman en
“ciudadanos” y pueden obligar a aquéllos que no la comparten a cumplir decisiones, leyes
y normas que rigen al demos mayoritario. Otro de los aspectos diferenciadores de la
democracia son los derechos que se producen a partir de la calidad de ciudadano, derechos
formales que, igualmente, son universales, uniformes e individuales.
La libertad cultural constituye una parte fundamental del desarrollo humano puesto que,
para vivir una vida plena, es importante poder elegir la identidad propia, lo que uno es,
sin perder el respeto por los demás o verse excluido de otras alternativas. La libertad
cultural consiste en ampliar las opciones individuales y colectivas, y no en preservar
valores ni prácticas como un fin en si mismo con una lealtad ciega hacia las tradiciones,
con independencia de su respeto hacia la dignidad humana. Las dimensiones culturales
del desarrollo humano necesitan una cuidadosa atención por tres razones fundamentales
: a) La libertad cultural es una dimensión importante de la libertad humana, pues resulta
decisiva para que la gente viva de acuerdo a sus preferencias y tenga la oportunidad de
escoger entre las opciones a su disposición, o aquellas que podrían estarlo. Promover la
libertad cultural debe ser un aspecto primordial del desarrollo humano y exige trascender
las oportunidades sociales, políticas y económicas ya que éstas, por si solas, no garantizan
la libertad cultural.
b) El enfoque del desarrollo humano puede contribuir a la clarificación de la importancia
de la libertad humana en las esferas culturales. Más que glorificar un apoyo a las
tradiciones heredadas o advertir al mundo respecto a los supuestos choques inevitables
entre civilizaciones, el punto de vista del desarrollo humano exige que la atención se
centre en la libertad en las esferas culturales, tanto como en las demás, y en las maneras
de defender y aumentar las libertades culturales de las que podría gozar la gente. El
aspecto medular no es la importancia de la cultura tradicional, sino la relevancia
trascendental de las libertades y opciones culturales.
c) Dada la fuerte interdependencia de las diferentes dimensiones de la vida humana, la
importancia de la libertad cultural en un sentido amplio no está circunscrita solo al ámbito
cultural, sino que afecta también los éxitos y fracasos en el ámbito social, político y
económico. Ni siquiera la pobreza, un concepto fundamentalmente económico, puede
entenderse sin incorporar consideraciones culturales en el análisis. La cultura establece
una relación importante entre los ingresos relativos y las capacidades humanas absolutas,
de modo que una carencia relativa de ingresos en la comunidad local puede llevar a una
privación social absoluta, que acabaría jugando también en detrimento de la libertad
cultural. Estos análisis se centran en la importancia práctica del multiculturalismo y la
diversidad cultural, cuyo mérito, si duda inmenso, depende de sus conexiones con las
libertades de las personas involucradas, incluidas la equidad y la uniformidad en la
distribución de tales libertades. Este principio básico es una característica decisiva del
enfoque del desarrollo humano.
Son pocos los países que han intentado implementar formalmente políticas
multiculturales y la mayoría se resiste a hacerlo. Por otra parte, los filósofos y científicos
de la política cuestionan si el multiculturalismo es compatible con la democracia y el
respeto por los derechos humanos y lo que en parte responde a las realidades que
enmarcan a la política de las mayorías. Resulta fácil ignorar a los vulnerables y, para los
legisladores, el efecto que tales políticas podrían ocasionar en la totalidad del país no es
poco preocupante. Sigue en pie la idea de que velar por la libertad cultural constituye un
lujo, dicho de otro modo, sería bueno poder hacerlo, pero los costos son demasiado altos.
Esta idea, a menudo emana de concepciones erradas del papel que cumplen la libertad
cultural, la diversidad cultural y las culturas propias en el desarrollo de una sociedad.
El índice del Desarrollo Humano y la Seguridad
El paradigma del desarrollo humano, sostiene que el desarrollo humano no se alcanza
solamente con el desarrollo económico, sino que debe ser complementado con el
incremento de las capacidades y derechos de las personas, en cuanto a:
Participación.
Productividad.
Equidad de género.
Seguridad
Sostenibilidad.
Respeto a los derechos humanos y otros.
El IDH es una medida sinóptica del desarrollo humano. Mide el progreso medio de un
país es tres aspectos básicos del desarrollo humano:
Disfruta de una vida larga y saludable, lo que se mide a través de la tasa de alfabetización
de adultos, y la tasa bruta combinada de la matrícula en primaria, secundaria y superior.
Disponer de educación, lo que se mide a través de la tasa de alfabetización de adultos y
la tasa bruta combinada de la matrícula en primaria, secundaria y superior.
Tener un nivel de vida digno, lo que se mide a través del PIB percápita.
Por lo tanto, combina medidas de la esperanza de vida, matriculación escolar,
alfabetización e ingresos, lo cual ofrece una visión más amplia del desarrollo de un país
el ingreso por sí sólo.
América Latina se encuentra en un momento clave para forjar un futuro en el que los
ciudadanos puedan ampliar sus oportunidades y sus capacidades de manera plena.
En los últimos años, la región ha experimentado avances importantes en sus niveles de
crecimiento económico, así como en salud, educación y reducción de la pobreza (PNUD
2013). Asimismo, después de años de inestabilidad política y económica, hoy los
ciudadanos y las comunidades de la región buscan fortalecer sus democracias para que
sean más justas, plurales e incluyentes (PNUD-OEA 2010).
A pesar de estos avances, el desarrollo humano de la región se enfrenta a grandes desafíos:
América Latina es la región del mundo con mayor desigualdad. Por ello, al ajustar su
índice de desarrollo humano (IDH)1 según el nivel de desigualdad, apare- ce el panorama
real de una región que no ha podido extender el goce de los derechos económicos y
sociales a grandes sectores de su población. La desigualdad, la baja movilidad social y la
transmisión intergeneracional de la pobreza son obstáculos importantes (PNUD 2010a),
y queda aún mucho por hacer en materia de educación, salud e igualdad de género. Por
otro lado, el alcance, la eficacia y la legitimidad de los Estados latinoamericanos
presentan déficits que es necesario superar para garantizar el ejercicio de una ciudadanía
plena, activa y forjada en condiciones de igualdad.
En este contexto, el delito y la violencia constituyen obstáculos graves para el desarrollo
humano pleno de América Latina. Sus habitantes los señalan como problemas prioritarios
en las en- cuestas de opinión pública y en sus constantes demandas a los poderes públicos;
los identifican como elementos que les afectan negativamente en su vida cotidiana, sus
comunidades y sus instituciones.
Este informe se centra en el análisis de la seguridad ciudadana en América Latina. Analiza
sus dimensiones, sus impactos e identifica las respuestas que los países latinoamericanos
pueden adoptar para hacerle frente al delito y a la violencia en aras de impulsar su
desarrollo humano. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha
tratado este tema desde hace más de dos décadas. Ha promovido de manera pionera un
entendimiento de la seguridad ciudadana desde la perspectiva del desarrollo humano. En
distintos informes nacionales, regionales y globales, ha efectuado un llamado a
reflexionar y a actuar sobre los problemas crecientes de inseguridad y violencia a los que
se enfrentan los países de América Latina, y sobre el impacto que éstos tienen en la
calidad de vida y en el desarrollo de las personas.

Este capítulo busca contribuir al marco analítico promovido por el PNUD a partir de una
visión regional que, más allá de las características particulares de cada país, logre señalar
vulnerabilidades comunes y espacios de oportunidad que permitan aprender y actuar de
forma conjunta. Consta de cuatro apartados. El primero describe el enfoque de desarrollo
humano y presenta, a continuación, un panorama general del desempeño de la región en
términos de su desarrollo humano. El segundo define qué se entenderá por seguridad
ciudadana en el presente informe. El tercero expone las dimensiones de la inseguridad y
las principales amenazas a la seguridad ciudadana de los latinoamericanos. El cuarto y
último apartado plantea tres ideas centrales acerca de la seguridad ciudadana en América
Latina.
Como ya lo hemos señalado, el IDH tuvo como propósito generar una nueva medición a
nivel internacional que destacara indicadores (mediciones) de carácter social que nos
hablan de la calidad de vida promedio de las distintas naciones. De esta manera, con una
nueva medición centrada en los destinatarios del desarrollo se buscaba impulsar una
tendencia internacional para que los países se preocuparan por crear las condiciones
estructurales, institucionales, sociales y culturales, a fin de que los individuos pudiesen
tener la libertad de alcanzar la realización de sus justas aspiraciones y teniendo en el
horizonte avanzar hacia la equidad social. Estas condiciones permitirían "crear un
ambiente propicio para que los seres humanos disfruten de una vida prolongada, saludable
y creativa y con una vida prolongada y saludable, acceso a la educación y el disfrute de
un nivel de vida decente". Estas condiciones fueron articuladas en torno a un conjunto de
derechos humanos: educación, salud, ingreso digno y el derecho a una vida prolongada y
se midieron en indicadores que integran el IDH como un indicador alternativo al PIB que
sólo medía el crecimiento material de los países. Así, en el marco de los informes anuales
del PNUD, publicados desde 1990, el IDH pretende responder a la necesidad de
desarrollar un enfoque global para mejorar el bienestar humano. Este índice permite
evaluar el nivel medio alcanzado por cada país a partir de tres aspectos esenciales:
• Longevidad y salud, representadas por la esperanza de vida al nacer.
• Instrucción y acceso al saber, representados por la tasa de alfabetización de adultos (dos
tercios) y la tasa bruta de escolarización para todos los niveles (un tercio).
• La posibilidad de disponer de un nivel de vida digno representado por el PIB por
habitante.
Se debe resaltar la importancia del IDH y, en particular, la dimensión en salud, en el
pensamiento económico, ya que centra su reflexión no en el crecimiento, sino en la
habilidad que tiene una sociedad para brindar a la población el conjunto de capacidades
que le permitan acceder a mejores oportunidades de bienestar social y desarrollo en salud.
Esta aportación teórica nunca hubiese sido incorporada en la definición de las políticas
institucionales y mucho menos en una supra–institución como las Naciones Unidas, si no
hubiese existido la amplia movilización social en el mundo que pugnaba por crear una
sociedad más justa, donde prevaleciera la libertad y la equidad y que se manifestó a nivel
supranacional en la propuesta de las necesidades básicas impulsada por la OIT desde la
década de los setenta (Bustelo, 1999), que fue ampliamente integrada por la propuesta del
desarrollo humano de Amartya Sen en la década de los noventa y que logra una
redimensión desde una perspectiva holística presentada en la propuesta sobre el desarrollo
sustentable en esa misma década.
En este trabajo abordaremos solamente el indicador de la esperanza de vida al nacer, es
decir, las opciones de salud y vida con las que cuenta la población y que se expresa en la
longevidad. El PNUD (1990: 37) señala que la utilización de este indicador como uno de
los principales del desarrollo humano, se debe a tres consideraciones: "el valor intrínseco
de la longevidad, su valor como forma de ayudar a las personas a alcanzar diferentes
metas y su relación con otras características, tales como una buena salud y nutrición". Lo
anterior significa que una vida prolongada se halla estrechamente relacionada con otros
indicadores sociales como el acceso a los servicios de salud, educación, nutrición,
cobertura sanitaria, entre otras. De esta manera, la longevidad y una buena salud permiten
alcanzar metas valiosas durante la vida, una de ellas es tener un ciclo de vida con un buen
nivel de salud que permita desarrollar las capacidades, talentos y llevar a cabo los
proyectos de vida. Por lo tanto, "la esperanza de vida es una medida sustituta para muchas
otras variables importantes para el desarrollo humano".

En consecuencia, el desarrollo humano no es solamente una teoría del desarrollo, sino


una propuesta para organizar la economía, la sociedad y el estado, a fin de elevar las
potencialidades y capacidades de las personas.

CAPITULO I

3. Desarrollo humano
El concepto de desarrollo humano marcó un hito en la manera como los países y la
comunidad internacional entienden y mi- den el desarrollo. Este concepto plantea la
necesidad de reconocer que la verdadera riqueza de las naciones son las personas, y que
el objetivo del desarrollo debe ser la “creación de condiciones que permitan que las
personas disfruten de una vida larga, saludable y creativa” (PNUD 1990, 10). El
desarrollo humano debe entenderse como el proceso de ampliación de opciones,
libertades y capacidades de las personas con el fin de que puedan gozar de salud y
bienestar, y tener acceso a los conocimientos y a los recursos necesarios para vivir una
vida digna.
Una mirada al desempeño de América Latina en términos de los componentes del IDH y
de otros indicadores asociados (des- igualdad y género, por ejemplo) arroja un panorama
relativa- mente positivo de la región. Todos los países de la región han experimentado
una mejoría sostenida en sus índices de desarrollo humano desde 1990, lo cual supone, a
su vez, avances importantes en los componentes de desarrollo humano (PNUD 2013,
151): la región registra niveles de IDH comparativamente altos, y sus componentes del
IDH se encuentran más cerca del nivel “alto” que del nivel “medio” de desarrollo humano.

Además, el IDH ajustado por desigualdad (IDH-D) muestra que América Latina ha
avanzado en la reducción de la desigualdad de oportunidades de desarrollo, en particular
en lo referente a la educación. Entre 1990 y 2010, la región avanzó en la reducción de la
desigualdad en materia educativa -matriculación y años esperados de escolaridad-, y con
ello contribuyó a cerrar las brechas de oportunidades para el desarrollo humano .En
relación con la desigualdad de género, Latinoamérica también ha logrado avances
importantes. Por ejemplo, el porcentaje de mujeres con escaños en el parlamento es de
22.38% en América Latina, lo que coloca a la región encima del promedio observado en
otras regiones del mundo.

Las encuestas de satisfacción que miden la percepción de las personas sobre su propio
desarrollo humano muestran que, en general, se percibe una América Latina con un nivel
de bienestar positivo. Por ejemplo, en relación con el rubro de “satisfacción general con
la vida” —valorado en una escala del 0 al 10—, la región latinoamericana tiene un
promedio de satisfacción de 6.306, lo que la sitúa en el nivel de satisfacción más alto a
nivel mundial.
Igualdad ha disminuido, pero sigue siendo profunda y sus efectos pronunciados debido a
la fuerte transmisión intergeneracional que la caracteriza y a la baja movilidad social que
prevalece en América Latina. En términos de igualdad de género, a pesar de que ha habido
mejoras notables en la participación de las mujeres en la vida política de los países y en
el sector laboral, la región continúa teniendo rezagos importantes en el acceso a la
educación de niñas y mujeres. Por ejemplo, el porcentaje de mujeres con al menos
educación secundaria completa sigue siendo menor al 50% en 10 de los 18 países
analizados en este informe, incluidos algunos países considerados como de “desarrollo
humano alto”. Más aún, la tasa de fecundidad adolescente es una de las más altas del
mundo, y sigue respondiendo a factores socioeconómicos y educativos: afecta más a
aquellas mujeres con menores niveles de educación y con menores ingresos.

Además de estos retos, la inseguridad ciudadana y sus distintas expresiones constituyen


un obstáculo fundamental para el desarrollo humano de todos los países de la región. Sin
duda, la protección de la vida, así como la integridad física y material de las personas son
requisitos fundamentales para que puedan ampliar sus capacidades y ejercer de manera
efectiva sus libertades.

En América Latina, la violencia letal es alta en la mayoría de los países, y tiene una
tendencia al alza comparativamente mayor que la de otras regiones en el mundo (UNODC
2011). La tasa de homicidios para 11 de los 18 países analizados en este informe es
superior a los 10 homicidios por cada 100,000 habitan- tes,5 tasa considerada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) como un nivel de epidemia. Más aún, de
acuerdo con la encuesta Latin American Public Opinion Project en conjunto con PNUD
(LAPOP-PNUD 2012), el porcentaje de latinoamericanos que respondió “sí” a la
pregunta “¿Ha sido usted víctima de algún acto de delincuencia en los últimos 12 meses?”
va de 6.9% (Panamá)6 a 28.1% (Ecuador). Al preguntar sobre el tipo de acto delincuencial
específico que sufrió el encuestado, el delito de robo con arma arroja un rango que va del
8.1% (Chile) al 50.5% (Honduras). Es decir, que, en un periodo de apenas un año, en
todos los países, el porcentaje de latinoamericanos que señaló haber sido víctima de un
delito que involucró el uso de violencia es considerable (el promedio regional es de
30.35%).

Por otro lado, la percepción de la seguridad -que tiene un efecto real en la manera como
las personas se desarrollan y se relacionan con su entorno- es muy baja en la región. De
acuerdo con datos de la Encuesta Mundial Gallup, dada a conocer por el Informe Global
de Desarrollo Humano (2013), sólo un promedio de 43.44% de los latinoamericanos
respondieron que se sentían seguros al caminar solos de noche por la ciudad o el área que
habitan. Al comparar este dato con otras regiones en el mundo, es claro que América
Latina tiene la percepción de seguridad más baja a nivel mundial (en África Subsahariana,
el porcentaje es de 55.3%; en Europa y Asia Central, de 53%; en los Estados Árabes, de
62.9%, y en Asia Meridional, de 66.9%). La encuesta de LAPOP-PNUD (2012) confirma
esta tendencia. Por ejemplo, a la pregunta de si la persona encuestada ha limitado sus
lugares de recreación por temor a ser víctima de la delincuencia, el porcentaje de personas
que respondió “sí” va de 20.6% en Chile a 59.1% en República Dominicana.
3.1. Desarrollo humano y desarrollo sustentable
Ciertamente, un aspecto significativo de los cambios profundos en el paradigma del
desarrollo lo constituye, sin lugar a dudas, la preocupación por el medio ambiente. Éste
fue uno de los preceptos que se impulsó en el medio social desde los años setenta. Los
primeros intentos de incluir el medio ambiente con cuestiones del desarrollo fue la obra
promovida por el Club de Roma llamada Los límites del crecimiento, publicada en 1972,
el mismo año en que se realizó la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente
Humano, la cual marcó un hito a nivel mundial, permitiendo crear el Programa de
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Gutiérrez y González, 2009).
Durante los años ochenta, el debate sobre la relación entre desarrollo y medio ambiente
continuaba y en 1987 mediante la publicación del informe de la Comisión Mundial de
Medio Ambiente de Naciones Unidas llamado Nuestro Futuro Común, que después sería
conocido como el Informe Brundtland, se presenta la definición más conocida del
concepto Desarrollo Sustentable. En el informe se define al desarrollo sustentable como
aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad
de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
La visión de la teoría del desarrollo humano ha sido acogida por la propuesta del
desarrollo sustentable. Comparten la visión de contar con una base de recursos
económicos, sociales, institucionales, políticos y culturales que constituyan la plataforma
fundamental en la cual se desplieguen las libertades constitutivas e instrumentales del ser
humano que potencien a su vez un nuevo tipo de desarrollo basado en la sustentabilidad.
En este contexto, Sen y Anand (1994) señalan que toda promoción del desarrollo en la
época actual debe asegurar la disponibilidad de sus logros a futuro, de manera que existan
dos direcciones hacia las cuales se orienta la acción: el presente, expandiendo los
beneficios del desarrollo a todos por igual y el futuro, asegurando que esos beneficios
también estarán disponibles para todos. Asimismo, J. Speth, en el seno del PNUD sostiene
que es imperativo impulsar políticas que "reúnan el entendimiento y las aspiraciones que
se reflejan en los conceptos "desarrollo humano" y "desarrollo sustentable".
Por lo anterior, el proceso de convergencia entre la perspectiva del desarrollo humano y
el desarrollo sustentable, se avizora como un nuevo paradigma teórico centrado en los
seres humanos, quienes hacen del desarrollo un escenario de potenciación de las
capacidades y oportunidades de una sociedad que avance hacia un desarrollo equitativo,
con integración social, gobernabilidad, justicia social y cuidado del ambiente. Todo ello
salvaguardando las oportunidades de las generaciones presentes y futuras.
Posterior al Informe Brundtland, y dentro de los acuerdos derivados de la Comisión, en
1992, se celebró en Río de Janeiro, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y Desarrollo, conocida como la Cumbre de la Tierra, que concluyó con la
Declaración de Río, conocida como la Agenda 21. Esta declaración se dio en el marco de
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en Río
de Janeiro en 1992 y tenía como objetivo establecer alianzas mundiales en forma
equitativa mediante la cooperación entre Estados y la sociedad, para procurar alcanzar
acuerdos internacionales que protegieran el medio ambiente y el desarrollo; además
menciona que: "los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones
relacionadas con el desarrollo sustentable. Tienen derecho a una vida saludable y
productiva en armonía con la naturaleza". Considera la erradicación de la pobreza como
requisito indispensable para la consecución de un desarrollo sustentable que dé respuesta
equitativa a las necesidades de las generaciones presentes y futuras.
Sin duda el esfuerzo institucional más relevante que se ha dado a nivel internacional para
avanzar hacia la sustentabilidad, ha quedado plasmado en la Agenda 21, la cual fue
avalada por 179 países, entre los cuales se encontraba México. La Agenda aborda los
problemas que afronta el mundo actual y permite sentar las bases para enfrentar los
desafíos del desarrollo en los próximos años, en donde la participación de las instituciones
públicas como privadas debe estar conciliada con la participación activa de la sociedad
para hacer frente la problemática presente y futura del mundo frente al reto de la
sustentabilidad.
La Agenda 21 está integrada por 40 capítulos, donde en materia de salud, en su capítulo
6, Protección y Fomento de la Salud Humana, señala: "la salud y el desarrollo tienen una
relación directa. Tanto el desarrollo insuficiente que conduce a la pobreza como el
desarrollo inadecuado que redunda en el consumo excesivo, combinados con el
crecimiento de la población mundial, pueden redundar en graves problemas de salud".
Por lo cual el documento sugiere realizar acciones en la población, dirigidas a la
satisfacción de las necesidades de atención primaria de salud, contra las enfermedades
transmisibles, políticas específicas orientadas hacia los grupos vulnerables, avanzar en la
salubridad urbana y buscar reducir los riesgos en la salud derivados de la contaminación
ambiental. Todo ello, con el propósito de fortalecer los espacios socio–institucionales
para el desarrollo de las capacidades y oportunidades del ser humano.
Esta iniciativa internacional, la Agenda 21, se ha convertido en una plataforma para
impulsar un nuevo desarrollo en el mundo, el desarrollo sustentable, para el cual es
necesario alcanzar una relación entre Estado y sociedad que permita definir objetivos
estratégicos de manera integral (ambiente, equidad, democracia, desarrollo) que busque
el beneficio de las generaciones presentes y futuras, permitiendo crear una nueva escala
de valores, actitudes y estilos de vida que beneficien el entorno social donde se
potencialicen las capacidades y la libertad humana. Sin embargo, dada la extensión
temática de la Agenda y la disparidad de políticas y acciones concretadas por los países
suscribientes, las Naciones Unidas impulsa una acción más operativa convocando a la
Cumbre del Milenio que se realizó en Nueva York, a principios del siglo XXI, y que tenía
como propósito presentar una agenda sencilla de acciones hacia el 2015. Se acordó
impulsar ocho estrategias conocidas como los Objetivos del Desarrollo del Milenio
(ODM) y son los siguientes:
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Lograr la enseñanza primaria universal.
3. Promover la equidad de género y la autonomía de las mujeres.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
7. Garantizar la sustentabilidad del medio ambiente y
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
Los objetivos abordan muchas de las aflicciones más recurrentes y comparten un ideal
común con ellos, pues "reflejan el compromiso vital de promover el bienestar de la
humanidad, la dignidad, la libertad y la igualdad para todas las personas".
Si bien no son excluyentes, los ODM constituyen una convocatoria más fácil de concretar
que las acciones derivadas de la Agenda 21 y muchos países están impulsando políticas
para alcanzarlos. En México se ha dado un proceso de convergencia interesante
proveniente de la tradición de la política social en el país, por un lado y, por el otro, de
las recomendaciones derivadas de las cumbres internacionales impulsadas principalmente
por las Naciones Unidas.
3.2. Medición del Desarrollo Humano.
Es más fácil medir el ingreso nacional que el desarrollo humano y muchos economistas
argumentan que el ingreso nacional es un buen indicador del bienestar humano. Aunque
es innegable que existe una estrecha relación entre ambos factores, ya que el crecimiento
económico es un medio importante para lograr desarrollo humano, los resultados no
dependen en forma exclusiva del crecimiento económico ni de los niveles del ingreso
nacional.
3.3. Tendencias Del Desarrollo Humano
El desarrollo humano experimentó un progreso espectacular y sin precedentes durante el
siglo XX.
Entre 1,960 y 2,000, la esperanza de vida en los países en desarrollo, aumentó de 46 a 63
años y las tasas de mortalidad de los niños menores de cinco años, se redujeron a más de
la mitad. Entre 1,975 – cuando la mitad de los adultos no sabía leer – y 2,000, la
proporción de analfabetos se redujo casi a la mitad y en términos del ingreso percápita
real, Pero a pesar de estos impresionantes avances, las privaciones y carencias humanas
siguen siendo masivas.

4. Seguridad
En las últimas tres décadas, la definición tradicional de seguridad ha experimentado
cambios importantes: esta noción giraba en torno a la defensa de intereses neurálgicos de
los Estados, como la soberanía y la autonomía. No obstante, al menos tres aspectos de
esta definición se han cuestionado internacional- mente: la idea de que seguridad equivale
a la seguridad nacional o a la seguridad del Estado ante posibles agresiones externas; la
creencia de que las amenazas a la seguridad son principalmente militares, y la visión de
que tales amenazas tienen un carácter objetivo que permite identificarlas,
independientemente de las consideraciones políticas que las rodeen (Lipschutz 1995).

Estos cambios están vinculados con las transformaciones que, en la práctica, han afectado
la realidad de los países, particular- mente a raíz de los procesos asociados con la
globalización: la “frontera “que dividía lo interno de lo externo se ha desdibujado, lo que
refleja la interrelación que existe entre el ámbito nacional y el internacional. Si bien
algunas amenazas a la seguridad pueden contenerse a nivel local, muchas dinámicas
internas
Como la debilidad institucional o la falta de gobernabilidad pueden convertirse en
amenazas regionales o incluso globales. Asimismo, amenazas de carácter transnacional o
global -como el tráfico ilegal de armas, trata de personas y de drogas- pueden exacerbar
las condiciones locales de inseguridad
(Banco Mundial 2011; UNODC 2012; Small Arms Survey 2013).
La seguridad puede definirse desde múltiples perspectivas que pueden agruparse de
acuerdo con el nivel de análisis que adoptan (el individuo, la comunidad, el Estado, la
región y el mundo), las amenazas que subrayan (delito común, delincuencia organizada,
guerras, hambre, pobreza) o incluso desde las respuestas de política pública que implícita
o explícitamente privilegian (prevención frente a represión, por ejemplo) (Baldwin 1997;
Tickner y Mason 2003; Abello y Pearce 2007).

Seguridad se centra en el concepto de seguridad ciudadana y su relación con los conceptos


de seguridad humana y desarrollo humano.

La seguridad humana se define como la condición de vivir libre de temor y libre de


necesidad. Es un concepto amplio que con- templa un abanico de amenazas que pueden
atentar contra la vida y contra el bienestar de las personas: desastres ambienta- les,
guerras, conflictos comunitarios, inseguridad alimentaria, violencia política, amenazas a
la salud y delitos (PNUD 1994). Estas amenazas, sin importar las diferencias en el
desarrollo económico de los países, pueden afectar a las personas y limitar sus
oportunidades de desarrollo humano (Gasper 2005).

En comparación con la diversidad de amenazas que contempla la seguridad humana, la


seguridad ciudadana resulta un concepto mucho más acotado. De hecho, la seguridad
ciudadana puede entenderse como una modalidad específica de la seguridad humana,
relacionada con la seguridad personal y, más específicamente, con amenazas como el
delito y la violencia (PNUD 2005, PNUD 2010b).

La seguridad ciudadana es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos de


América Latina. El delito, la violencia y el temor que éstos generan son desafíos que
comparten todos los países de la región, aunque con distintas intensidades. De ahí que
este informe centre su atención en esta modalidad específica de la seguridad humana, sin
negar que una concepción amplia de la seguridad que integre aspectos como la salud, la
educación y la seguridad alimentaria es la base de la seguridad ciudadana y del desarrollo
humano.

La seguridad ciudadana consiste en la protección de un núcleo básico de derechos,


incluidos el derecho a la vida, el respeto a la integridad física y material de la persona, y
su derecho a tener una vida digna (Informe Caribe PNUD 2013; Informe Centroamérica
PNUD 2010).

Igual que en informes anteriores del PNUD, esta concepción está centrada en el bienestar
de las personas y considera que la provisión de seguridad ciudadana es un requisito
indispensable para su desarrollo humano. Asimismo, subraya el papel central que tiene la
vigencia real y la tutela de una serie de derechos humanos que son exigibles frente al
Estado (PNUD 2010b, 38; PNUD 2013). Así, la falta de empleo, la pobreza, la inequidad
o la carencia de libertades, por citar sólo algunos ejemplos, son obstáculos directos para
la convivencia y la seguridad ciudadana (PNUD 2005).

5. ODS
Estos son los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados formalmente este
viernes en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. Son el resultado de
más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones
entre los países. Y son importantes porque marcarán la agenda de desarrollo mundial
durante los próximos 15 años (y decidirán a que se dedican millones de dólares en
financiamiento público y privado).
los Estados miembros de la Naciones Unidas aprobaron una resolución en la que
reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y
afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible. La llamada 'Agenda 2030
para el Desarrollo Sostenible' aprobada incluye estos 17 objetivos, que a su vez abarcan
169 metas relacionadas con las esferas económica, social y ambiental (pincha en cada
objetivo para ver las metas más específicas).
En su discurso en el plenario de Naciones Unidas, el Papa Francisco dio la bienvenida a
la aprobación de esta Agenda para 2030, pero también advirtió del peligro de "limitarse
al ejercicio burocrático de redactar largar enumeraciones de buenos propósitos".
Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.
Objetivo 2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición
y promover la agricultura sostenible.
Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades.
Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover
oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.
Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las
niñas.
Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento
para todos.
Objetivo 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna
para todos.
Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenido, el
empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.
Objetivo 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva
y sostenible y fomentar la innovación.
Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre los países.
Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos,
seguros, resilientes y sostenibles.
Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
Objetivo 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos
marinos para el desarrollo sostenible.
Objetivo 15: Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas
terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación,
detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad
biológica.
Objetivo 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible,
facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e
inclusivas a todos los niveles.
Objetivo 17: Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el
Desarrollo Sostenible.
Seguridad
En días pasados, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo presentó en nuestro
país el Informe sobre Desarrollo Humano para América Central, cuyo tema fue la
seguridad ciudadana y el desarrollo humano. El informe analiza los problemas de
inseguridad ciudadana en la región y nos presenta una hoja de ruta para avanzar en el
camino hacia una Centroamérica más segura.
El mensaje más importante del informe es que los problemas de inseguridad ciudadana sí
tienen soluciones efectivas y que los países con mejores sistemas institucionales y con
adecuadas políticas de prevención logran brindar a sus habitantes una seguridad duradera.
No se trata de mano dura o mano blanda, sino de sistemas institucionales bien diseñados
y estables que permitan el logro de consensos en torno a la búsqueda de seguridad para
todos los ciudadanos.
Aunque el informe no hace una crítica a las políticas de Estado que se llevan en
Centroamérica, lo cierto es que al leerlo se refleja claramente que el rumbo que llevamos
no nos conducirá al logro de mayor seguridad. Los gobiernos actúan como si pudiesen
solos con el problema, no incorporan a los ciudadanos en las estrategias contra la
violencia y el crimen, se quedan en la respuesta legalista y de corto plazo ante un
fenómeno tan complejo y multidimensional como lo es la criminalidad.
Como hoja de ruta, el informe nos plantea la necesidad de cambiar nuestro “estilo de vida
poco saludable”, que se manifiesta en poco respeto por la ley, falta de civismo y de valores
de solidaridad, que unido a la situación de exclusión y pobreza, nos convierte en países
altamente propensos a la criminalidad. En su lugar se sugiere reconstruir el tejido social,
educar sobre el sentido de pertenencia a la sociedad en la que vivimos, pero sobre todo
trabajar para que los ciudadanos no se sientan excluidos y recobren la confianza en sus
instituciones y en los demás miembros de su comunidad. Si no hacemos esto de nada
sirven las leyes o las medidas represivas que se adopten contra el crimen, el rumbo es más
criminalidad y más inseguridad.
La seguridad ciudadana no se puede improvisar, por esto depende de un sistema
coordinado que no descuide ninguno de los aspectos de la integralidad del problema, ni
la diversidad de actores, entre ellos, la Policía, el Sistema Penitenciario, la administración
de justicia, las instituciones encargadas de la prevención y de la atención de los problemas
sociales, la escuela, las instituciones especializadas en el crimen organizado y pandillas
juveniles, entre otras. La seguridad presupone planeación, definición adecuada de los
roles y tareas asignadas a cada actor del sistema, además de controles adecuados.
El informe nos explica que se requiere un sistema de seguridad ciudadana y justicia,
robusto, eficiente, integral y funcional que logre una adecuada coordinación de todos los
actores del sistema, pero que incluya y le dé funciones a los municipios, al sector privado,
a los medios de comunicación y a los ciudadanos. No basta con informarle al público
sobre las políticas de seguridad que se adoptan sino de consultarle a los ciudadanos y
comprometerlos en una estrategia de país.
En resumen, nuestros países necesitan sistemas inteligentes de seguridad ciudadana, que
se concentren en identificar el problema, focalizar la atención y determinar la ruta a seguir
y las estrategias para enfrentarlo. Debe existir una Dirección General del Sistema de
Seguridad y Justicia, es decir, un ente que coordine todo el sistema.
Es importante crear instancias y procedimientos de coordinación entre las distintas etapas
y niveles del sistema de seguridad y justicia. Los municipios tienen deberes en relación
con la seguridad: Deben coordinar las acciones a nivel municipal; deben crearse consejos
municipales de seguridad ciudadana y deben crearse observatorios de violencia a nivel
municipal, pero para todo esto se debe otorgar presupuesto a los municipios.
Priorizar por la prevención, la inclusión social, la reconstrucción de lo público, el control
de armas de fuego, el tratamiento alternativo de conflictos, la atención a menores en
riesgo de caer en la delincuencia, reforzar el servicio de atención a las víctimas y medidas
especializadas para la atención de la violencia de género son algunas de las medidas
sugeridas en el informe de desarrollo humano.
Aunque el informe termina diciendo que no existen recetas en materia de seguridad
ciudadana, nos presenta una amplia gama de experiencias exitosas que son dignas de ser
revisadas y analizadas, sobre todo por aquellos que tienen la responsabilidad de definir
las políticas públicas en esta materia.

6. Seguridad Humana
Desde hace varias décadas, coincidiendo con el fin de la Guerra Fría, la seguridad
comenzó a tratarse también de una forma más holista desde algunos posicionamientos.
Se evidenció que la seguridad de los ciudadanos no depende estricta y exclusivamente
del mantenimiento de la seguridad del Estado. Que un estado sea seguro, no significa que
su pueblo esté seguro. La multitud de amenazas y de graves tendencias globales que han
aparecido o han aumentado en los últimos tiempos, han puesto de manifiesto que la
seguridad tiene un carácter multidimensional.
Como consecuencia de la interdependencia del mundo actual, los individuos están
continuamente afectados por amenazas de carácter global. Los conflictos dentro de los
estados, principalmente conflictos de carácter etnoreligioso, los estados fallidos, los
problemas medioambientales, el terrorismo internacional, la escasez de recursos y la
competencia por los mismos, la marginación del mundo mayoritario, el crimen
organizado, las mafias, las pandemias y la militarización global, reclaman otra visión de
la seguridad que tenga como objeto de referencia al individuo, a la Humanidad y a las
comunidades.
De esta forma surgió el concepto de seguridad humana, concretamente en el año 1994, en
el Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo. El origen de este concepto subyace en que simplemente se hace imposible
proteger la libertad y el bienestar de los individuos desde el paradigma de la seguridad
nacional. Defiende que la seguridad del ser humano tiene otros elementos como la
seguridad económica, alimenticia, sanitaria, medioambiental, personal, comunitaria y
política. La seguridad humana es una precondición para el desarrollo social, político y
económico. Supone por tanto una crítica a la concepción estatocéntrica de la seguridad y
propone que el referente de la seguridad es el individuo. Que proponga al individuo en
lugar de al Estado como referencia, no significa que ambos conceptos de seguridad sean
excluyentes; seguridad nacional y seguridad humana pueden reforzarse, puesto que las
amenazas pueden ser tanto del interior como del exterior de los estados.

El concepto de seguridad humana es un concepto flexible, no acabado, en constante


retroalimentación. Los paradigmas y enfoques que lo han alimentado han sido el
globalismo, idealismo y los enfoques críticos principalmente. Disfruta de diferentes
acepciones. Ha tenido aportaciones de diferentes instituciones y del mundo académico.
En su nacimiento han influido la difusión de los valores democráticos, la influencia
creciente de las ONG, los procesos de globalización, el impacto de los medios de
comunicación en las crisis humanitarias, la proporción creciente de individuos que se han
visto afectados por conflictos, pandemias, crisis humanitarias, etc., y el reconocimiento
de que los estados no pueden asumir individualmente la responsabilidad de proteger a los
individuos.
la seguridad humana, como segunda etapa, se construye mediante una forma de
resolución pacífica de los conflictos, que pretende alejar la opción de la violencia a través
de la educación - como una forma de gestionar el conflicto en sociedades radicalmente
democráticas - y el desarrollo como la satisfacción de las necesidades humanas. Es decir
que, si un Estado, en conjunción con otro tipo de actores de diversa índole, es capaz de
satisfacer las necesidades individuales, entonces está evitando el recurso a la violencia
para mantener el orden. El simple hecho de reducir o eliminar las desigualdades entre
individuos, que comparten un mismo territorio, es un mecanismo que evita la violencia y
posibilita la paz; por eso, esta perspectiva de la seguridad requiere del fortalecimiento de
los mecanismos de resolución no violenta de conflictos. Y esta labor recae tanto a nivel
estatal como civil, involucrando, además, los ámbitos nacional e internacional.
6.1. Amartya Sen
es uno de esos Nobel de Economía (1998) cuyo prestigio no ha sido flor de un día, sino
que por el contrario se ha ido revalorizando, en proporción cuasi geométrica, con el
decurso del tiempo. Su nombre ya era previamente reconocido en el panorama académico
mundial a la par que constituía una referencia para las políticas internacionales de
cooperación al desarrollo, concretamente para Naciones Unidas.
Para superar el enfoque tradicional de comparación internacional de los niveles de vida,
la ONU, a través de su programa para el desarrollo, propuso en 1990 el Indicador de
Desarrollo Humano (IDH). Situado en la tradición humanista del economista francés
Francois Perroux e inspirado en la óptica del desarrollo de Amartya Sen, el Premio Nobel,
pretende captar a través de una cifra compuesta las capacidades fundamentales de
supervivencia y de elección de vida de que disponen los individuos de cada país.
Un paréntesis: ¿será posible incluir en el IDH la felicidad de los individuos? si
recordamos que uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, Thomas Jefferson,
consideró el derecho a ser feliz como uno de los derechos fundamentales del hombre.
El producto interno bruto (PIB) per cápita es una medida de la riqueza producida y
disponible en promedio por habitante. Sin embargo, sólo se trata de un promedio
estadístico, que oculta las desigualdades sociales, además de que el nivel de vida abarca
muchos más factores de los que considera el PIB por cabeza: índice de pobreza, indicador
sexo específico de desarrollo humano y el indicador de participación de las mujeres en el
desarrollo.
Incluso, si como señala Amartya Sen (El nivel de vida, Editorial Complutense), el PIB
contiene algunos elementos no mercantiles, valorados convencionalmente al costo de
factores (educación, salud, servicios, como agua potable, alcantarillado, luz pública,
policía, etcétera) no toma en cuenta los bienes y servicios gratuitos incluidos en el nivel
de vida, como el trabajo de las esclavas domésticas a las que eufemísticamente llamamos
“amas de casa”. La consideración de esos elementos permite comprender que en muchos
países del llamado Tercer Mundo, que en realidad es un mundo de tercera, se pueda vivir
con ingresos monetarios en apariencia irrisorios.
La influencia de Amartya Sen en la economía del desarrollo es más antigua que la
asignación, excepcionalmente justa, del Premio Nobel: en los años 60 participó en los
debates sobre la planificación hindú y la selección de técnicas para los países
subdesarrollados. En los 70 se orienta hacia la economía pública con sus trabajos pioneros
sobre “bienestar y elecciones colectivas”, en la línea del keynesiano y también Premio
Nobel Kenneth Arrow.
Gran parte del trabajo de Amartya Sen se orienta por las cuestiones de la pobreza y las
hambrunas y cuestiona, severamente, la veracidad de la afirmación de que el hambre es
consecuencia de las malas cosechas y no de una desigualdad humana tan deplorable como
injusta.
El análisis de los factores económicos y sociales que influyen en los distintos grupos de
la sociedad y sus oportunidades reales de desarrollo humano es esencial para de manera
pertinente revelar los mecanismos que interactúan en las hambrunas contemporáneas. La
globalización pone frente al mundo a los nómadas famélicos del África junto con los de
Haití (castigados doblemente por los dioses del vudú con un terremoto y con la familia
Duvalier), que no están en los límites subhumanos de la jodidez por las malas cosechas,
sino por las malas conciencias. Son los que hace más de medio siglo Frantz Fannon
llamara “Los Condenados de la Tierra”.
Para Sen, cuando se estima el desarrollo no hay que limitarse a examinar la variación del
PIB o de algún otro indicador de expansión económica –la relación agregada de beneficio
costo, por ejemplo–, sino que se debe considerar el impacto de la democracia y de las
libertades públicas sobre la vida y las capacidades de los individuos, tomando en cuenta,
en particular, la relación entre la existencia de derechos cívicos y políticos y los esquemas
de distribución del ingreso y la riqueza. El hambre no es una variable dependiente de las
malas cosechas sino de los hijos de su que se apropian de ellas.
La principal preocupación debe ser que los individuos sean capaces de vivir el tipo de
vida que desean y hacerlo coincidir con el que merecen.
El pensamiento de Amartya Sen sentó las bases de la teoría del desarrollo humano y
propuso una concepción distinta para medir y abordar el desarrollo. El enfoque superó la
visión economicista centrada en el tener (dinero y mercancías), por una visión holística
centrada en el ser y hacer del ser humano (bienestar y capacidades) en el cual la
participación de las instituciones juega un papel determinante en el desarrollo (Sen y
Nussbaum 1993).
En la concepción teórica propuesta por Sen (2000: 19), se define al desarrollo "como un
proceso de expansión de las libertades reales de las que disfrutan los individuos", donde
"la libertad real está representada por la capacidad de la persona para conseguir varias
combinaciones alternativas de funcionamientos" (Sen, 1992: 81) que permite [a la
persona], en los entornos sociales, económicos, culturales, políticos y medioambientales
que se encuentre, realizar cosas valiosas para ellos y sus familias (Sen, 2000).
Por lo tanto, el desarrollo no debe medirse con otro indicador que no sea el aumento de
las libertades de los individuos, entendida como la construcción de entornos en los cuales
se exprese la libertad individual de poder desplegar las capacidades y las más preciadas
aspiraciones de los seres humanos. En este sentido, Amartya Sen (1992: 81) señala que
la justicia debe valorarse por las libertades reales que gozan los seres humanos para poder
elegir su destino en función de sus propios valores personales y de ninguna manera por
los bienes materiales o recursos que puedan disponer. De esta manera, toda teoría de la
justicia que tenga como postulado la búsqueda de la equidad debe partir de un tratamiento
directo y profundo de las libertades reales que tengan las personas para elegir su propio
estilo de vida y buscarlo de manera consecuente, aun cuando sus valores sean diferentes,
dadas las enormes posibilidades de que cada individuo, en las modernas sociedades,
pueda tener objetivos divergentes del resto de los individuos que componen la sociedad,
siendo esos objetivos valorados todos en condiciones de igualdad sin establecer jerarquías
(Sen 1997).
Así, el objetivo del desarrollo "se relaciona con la vinculación de las libertades reales que
disfruta la gente de una población determinada" (Sen 2000: 53); en donde, "las personas
deben ser vistas como agentes activamente involucrados, (...) en la construcción de su
propio destino y no solamente como receptores" (Sen 2000: 53). Es decir, la libertad
brinda la oportunidad de lograr nuestros objetivos y metas de las cosas que tenemos
razones de valorar y engloba tanto los procesos que permiten las libertades de toma de
decisión y de las acciones consecuentes, así como las oportunidades efectivas de hacerlo,
en sus condiciones específicas de existencia (Sen 2000).
Por lo tanto, "la libertad proporciona una perspectiva más amplia al juzgar la ventaja
humana y por medio de ella evaluar el éxito social." "Es en este ámbito donde la capacidad
surge", como lo señala Sen (2000: 75), como "un tipo de libertad: la libertad fundamental
para conseguir distintas combinaciones de funcionamientos (o, en términos menos
formales, la libertad para lograr diferentes estilos de vida)".
Esta capacidad está fuertemente condicionada por el entorno económico, político, social,
cultural y ambiental en el que se desarrolla; por ello, para garantizar la ampliación de las
capacidades del ser humano y una mejora en su calidad de vida, la definición de las
políticas debe incorporar tanto las necesidades individuales como las potencialidades
colectivas en beneficio de la libertad. Así para Amartya Sen en su dimensión integral
clasifica las libertades en dos grandes grupos: constitutivas e instrumentales.
Las libertades constitutivas son aquellas libertades básicas individuales que conforman el
fin del desarrollo humano, porque refieren a la vida humana. Es decir, estamos hablando
de las potencialidades del ser humano. Son las que permitirán al ser humano alcanzar una
vida plena con calidad; entre ellas podemos incluir una serie de capacidades elementales,
la de evitar las privaciones básicas que limitan la vida (hambre, desnutrición, muertes
prematuras o evitables) y también la adquisición de capacidades sociales y culturales
básicas (lectura, escritura, cálculo elemental, expresión libre de ideas y valores,
participación directa o indirecta en el sistema de gobierno de la comunidad). Cualquier
programa de desarrollo humano debe asegurar la adquisición y expansión de estas
libertades.
Por el contrario, las libertades instrumentales son aquellas oportunidades y derechos que
contribuyen directa o indirectamente a la libertad general de las personas y se ofrecen, a
través de los sistemas económicos, sociales y políticos de los cuales dependen
principalmente las libertades constitutivas básicas para su realización. Entre estas
libertades se encuentran los servicios económicos, las instituciones, las oportunidades
sociales como los servicios de salud, las libertades políticas, las garantías de transparencia
y la protección social y jurídica. Es decir, estamos hablando del entrono construido por la
sociedad en un territorio determinado. Así lo define Amartya Sen:
El papel instrumental de la libertad se refiere a la forma en que contribuyen los diferentes
tipos de derechos y oportunidades a expandir la libertad del hombre en general y, por lo
tanto, a fomentar el desarrollo. La eficacia de la libertad como instrumento reside en el
hecho de que los diferentes tipos de libertad están interrelacionados y un tipo de libertad
puede contribuir extraordinariamente a aumentar otras (Sen, 2000: 56).
Y agrega en otro texto: "Las opciones que una persona tiene dependen grandemente de
las relaciones con los otros y de lo que el Estado y otras instituciones hagan. Deberíamos
estar particularmente preocupados por esas oportunidades que están fuertemente
influenciadas por las circunstancias sociales y las políticas públicas" (Sen y Dréze, 2002:
6).
Expuesto lo anterior, y centrándose en las libertades humanas, Amartya Sen evita la
definición estrecha del desarrollo que lo reduce al crecimiento del PIB, al aumento de los
ingresos, a la industrialización y al progreso tecnológico, por ejemplo. Entiende las
libertades humanas como oportunidades determinadas por otras realidades, como lo son
las condiciones que facilitan el acceso a la salud. Consecuentemente, para Sen es
importante considerar en el análisis del desarrollo, además del indicador de la expansión
económica, el impacto de la democracia, las instituciones y las libertades públicas sobre
la vida y las oportunidades de los individuos. El reconocimiento de los derechos cívicos,
una de las aportaciones de la democracia, que otorga a los ciudadanos la posibilidad de
acceder a servicios que atiendan sus necesidades elementales y de ejercer presiones sobre
una política pública adecuada.
La preocupación fundamental de Sen es que los individuos sean capaces de vivir el tipo
de vida que desean. El criterio esencial es la libertad de elección y la superación de los
obstáculos que impiden el despliegue de las libertades, como, por ejemplo, la capacidad
de vivir muchos años, de tener acceso a la educación, de ocupar un empleo gratificante,
de vivir en un ambiente pacífico y seguro y de gozar de la libertad.

CONCLUSIÓN.
 El DH implica atender no sólo a las necesidades inmediatas y básicas, sino
también las que hacen a la convivencia del sujeto con la comunidad, y de
la comunidad con el medio ambiente.

 El DH significa la ciudadanía integral de cada persona en el mundo:


ciudadanía política, social y económica, garantizando a todos el derecho a
participar en los mercados, tanto como consumidores, como con la
incorporación por medio del trabajo al intercambio de bienes y servicios,
para el ejercicio de una vida digna de ser vivida. La calidad de vida no
depende sólo del bienestar material, sino también de crecientes
reivindicaciones como: justicia, libertad, pluralismo político y social, y
participación activa en la toma de decisiones; lo que implica un efectivo
acceso al poder y a la circulación del mismo, el desarrollo de la propia
identidad cultural y el despliegue de potencialidades creativas de los
individuos y de las sociedades.

 Toda realización debe centrarse en la persona: cimentada en su dignidad,


libertad de espíritu, derecho inalienable a una vida plena y con garantías
de una justicia social universal.

 El IDH se basa en gran medida en el trabajo del Premio Nobel de


Economía, Amartya Sen, y su visión de una economía en la que lo central
es el ser humano. Sen es el propulsor del concepto de desarrollo como
libertad, en el que la pobreza y la falta de oportunidades económicas son
vistas como obstáculos en el ejercicio de libertades fundamentales.

 Desarrollo significa entonces expandir la libertad de los seres humanos.

CAPITULO II

1.LIBERALISMO
El liberalismo normalmente incluye dos aspectos interrelacionados: el social y el
económico.
El liberalismo social es la aplicación de los principios liberales en la vida política de los
individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado o de los colectivos en la
conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales, existiendo plena libertad
de expresión y religiosa, así como los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas
ya sean de carácter amistoso, amoroso o sexual, así como en aspectos de moralidad.

Esta negativa permitiría (siempre y cuando sea sometida a aprobación por elección
popular usando figuras como referendos o consultas públicas, ya que dentro del
liberalismo siempre prevalece el Estado de derecho y éste en un Estado democrático se
lleva a su máxima expresión con la figura del sufragio) la libertad de paso, la no
regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste se reduciría a un contrato
privado como otro cualquiera), la liberalización de la enseñanza, etc. Por supuesto, en el
liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor o menor intensidad
diferentes propuestas.

El liberalismo económico es la aplicación de los principios liberales en el desarrollo


material de los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado en las
relaciones mercantiles entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su
mínima expresión y reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc.

Según la ideología liberal, la no intervención del Estado asegura la igualdad de


condiciones de todos los individuos, lo que permite que se establezca un marco
de competencia, sin restricciones ni manipulaciones de diversos tipos.
Esto significa neutralizar cualquier tipo de beneficencia pública, como aranceles y
subsidios.
El liberalismo es una filosofía política que defiende la libertad individual, la iniciativa
privada, la igualdad ante la ley y limita la intervención del Estado y de los poderes
públicos en la vida social, económica y cultural.
Asimismo, se identifica como una actitud que proponga la libertad y la tolerancia en las
relaciones humanas, fundamentada en el libre albedrío y en el principio de no
agresión (vid. Escuela de Salamanca).

Promueve, en suma, las libertades civiles y económicas y se opone al absolutismo,


al despotismo ilustrado, al conservadurismo, los
sistemas autoritarios, dictatoriales y totalitarios. Constituye la corriente en la que se
fundamentan tanto el Estado de derecho como la representativa y la división de poderes.
Desde sus primeras formulaciones, el pensamiento político liberal se ha fundamentado
sobre tres grandes ideas

1. Los seres humanos son racionales y poseen derechos individuales inviolables,


entre ellos, el derecho a configurar la propia vida en la esfera privada con plena
libertad, y los derechos a la propiedad y la felicidad. Esto se basa en los
tres derechos naturales de John Locke: vida, libertad y propiedad privada.
2. El gobierno y, por tanto, las autoridades políticas deben resultar del
consentimiento de las personas libres, debiendo regular la vida pública sin
interferir en la esfera privada de los ciudadanos.
3. El Estado de derecho obliga a gobernantes y gobernados a respetar las reglas,
impidiendo el ejercicio arbitrario del poder.
El liberalismo fue un movimiento de amplia proyección (económica, política y filosófica)
que defendía como idea esencial el desarrollo de la libertad personal individual como
forma de conseguir el progreso de la sociedad.
Aboga principalmente por:

 El desarrollo de los derechos individuales y, a partir de éstos, el progreso de


la sociedad.
 El establecimiento de un Estado de derecho, donde todas las personas sean iguales
ante la ley (igualdad formal), sin privilegios ni distinciones, en acatamiento de
un mismo marco mínimo de leyes que resguarden las libertades y el bienestar de las
personas.
El liberalismo está inspirado en parte en la organización de un Estado de
derecho con poderes limitados —que idealmente tendría que reducir las funciones del
gobierno a seguridad, justicia y obras públicas— y sometido a una constitución, lo que
permitió el surgimiento de la democracia liberal durante el siglo XVIII, todavía vigente
hoy en muchas naciones actuales, especialmente en las de Occidente.
El liberalismo europeo del siglo XX ha hecho mucho hincapié en la libertad económica,
abogando por la reducción de las regulaciones económicas públicas y la no intervención
del Estado en la economía.
Este aspecto del liberalismo ya estuvo presente en algunas corrientes liberales del siglo
XIX opuestas al absolutismo y abogó por el fomento de la economía de mercado y el
ascenso progresivo del capitalismo.
Durante la segunda mitad del siglo XX, la mayor parte de las corrientes liberales europeas
estuvieron asociadas a la comúnmente conocida como derecha política.
Debe tenerse en cuenta que el liberalismo es diverso y existen diferentes corrientes dentro
de los movimientos políticos que se autocalifican como "liberales".
1.1 CARACTERÍSTICAS

Sus características principales son:

 El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en


ejercicio de su plena libertad, por encima de los aspectos colectivos.

 La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos:3libertad de


pensamiento, de culto, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite
consiste en no afectar la libertad y el derecho de los demás, y que debe constituir una
garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.

 El principio de igualdad ante la ley, referida a los campos jurídico y político. Es decir,
para el liberalismo todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado.

 El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual, y


como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley.

 El establecimiento de códigos civiles, constituciones e instituciones basadas en la


división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y en la discusión y solución
de los problemas por medio de asambleas y parlamentos.

 La libertad de cultos y la separación del Estado y la iglesia en un Estado laico.

 La no politización de los cargos de gobierno, y demás elementos públicos, como


la educación (tanto la escolar como la universitaria), la salud y la justicia. Esto es un
punto fuertemente contrario al populismo y al marxismo, que consideran que "todo
es política".
1.2. LIBERALISMO SOCIAL Y ECONÓMICO

El liberalismo normalmente incluye dos aspectos interrelacionados: el social y el


económico.
El liberalismo social es la aplicación de los principios liberales en la vida política de los
individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado o de los colectivos en la
conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales, existiendo plena libertad
de expresión y religiosa, así como los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas
ya sean de carácter amistoso, amoroso o sexual, así como en aspectos de moralidad.
Esta negativa permitiría (siempre y cuando sea sometida a aprobación por elección
popular usando figuras como referendos o consultas públicas, ya que dentro del
liberalismo siempre prevalece el Estado de derecho y éste en un
Estado democrático se lleva a su máxima expresión con la figura del sufragio) la libertad
de paso, la no regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste se reduciría
a un contrato privado como otro cualquiera), la liberalización de la enseñanza, etc.
Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor o
menor intensidad diferentes propuestas.
El liberalismo económico es la aplicación de los principios liberales en el desarrollo
material de los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado en las
relaciones mercantiles entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su
mínima expresión y reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc.
Según la ideología liberal, la no intervención del Estado asegura la igualdad de
condiciones de todos los individuos, lo que permite que se establezca un marco
de competencia, sin restricciones ni manipulaciones de diversos tipos.
Esto significa neutralizar cualquier tipo de beneficencia pública, como aranceles y
subsidios.
El liberalismo político expresó claramente, en todas las constituciones que se
proclamaron en su nombre durante los siglos XVII, XVIII, XIX y XX, que todo lo que
no está expresamente prohibido esta tácitamente permitido; es por esto que, en la mayoría
de los países en los cuales el liberalismo político está vigente, hay un poder ejecutivo,
legislativo y judicial pues tienen que existir controles que impidan que la anarquía o el
despotismo imperen al interior de un Estado.
Otra manera de entender la importancia de la cooperación para el liberalismo es ilustrada
por una simple analogía propuesta por Rousseau: cuatro cazadores cazando por si mismos
solo pueden cazar presas pequeñas, tales como conejos. En contraste, si cooperan y unen
sus esfuerzos, juntos pueden cazar presas mucho más grandes, tales como búfalos.
En el sistema internacional ocurre lo mismo: entre más países se unan, más factible será
alcanzar las metas propuestas por la comunidad internacional.

1.3.LA DISOLUCIÓN DEL GOBIERNO Y EL DERECHO A LA RESISTENCIA:


LOCKE, KANT Y RAWLS
Para Locke la sociedad es una creación humana, es decir por consentimiento, debido a
ello puede elegir a quien(es) gobierne(n).
Sin embargo, como los miembros de la sociedad o, dicho de otro modo, los miembros del
cuerpo político decidieron a quien elegir, por cuanto tiempo y bajo qué condiciones, si
quienes gobiernan contravienen los principios del gobierno y los derechos del pueblo, el
poder debe regresar a sus manos originarias.
El pueblo no está obligado a obedecer cuando se infringen las normas “Locke se refiere
en todo momento a la pérdida de autoridad, a la ilegalidad como condición de posibilidad
de la disolución del gobierno, ante la cual se habilita la resistencia en forma legítima" la
pregunta es ¿podrá el pueblo sublevarse por cualquier cuestión que considere importante?
La respuesta es NO, “Locke insiste en que el pueblo no se subleva por nimiedades, y es
capaz de tolerar un gran número de injusticias.
Otro pensador clásico liberal fue Immanuel Kant, quien también estudia la conformación
de la sociedad, la libertad y la sujeción al gobierno.
Para Kant la libertad está directamente relacionada con el derecho del individuo de
obedecer solo aquellas leyes en las que vea reflejada su propia voluntad legisladora.
Hasta este punto parece estar de acuerdo con Locke, pero si bien el pueblo es una suma
de voluntades que pactan para una mejor forma de vida, «las ideas de voluntad general y
de contrato no implican, en este marco, el reconocimiento de derechos inalienables del
pueblo, sino que son asumidas, en todo caso, como criterios que permiten al legislador
dictar leyes tales que hubiesen podido ser aceptadas por la voluntad unida de todo un
pueblo».
Si bien el pueblo tiene derechos, estos se pueden y deben enajenar en el momento que se
conforma un gobierno, mismo que se vuelve su representante que puede diseñar y ejecutar
leyes pensando en el bienestar del mismo.
De ahí que «Para que una ley sea considerada legítima (y pueda reclamar
el consentimiento de aquellos que se someten a ella), no es preciso que sea el pueblo
reunido en asamblea quien dicte tal ley, ni tampoco es necesario que éste preste su
consentimiento efectivo: si una ley es de tal índole que resulte imposible que todo un
pueblo pueda otorgarle su aprobación, entonces no es legítima, pero con que sea solo
posible que alguna vez el pueblo prestara su conformidad a dicha le establecida, entonces
ésta puede ser considerada justa».
Luego entonces, para poder contar con un gobierno justo quienes lo eligen, deben conocer
las cualidades y capacidades de sus elegidos, porque de acuerdo a Kant, una vez electos,
no hay marcha atrás.

¿Perdió algo el liberalismo?


Así es, la posibilidad de desobediencia civil.
¿Es aplicable la desobediencia civil en tiempos contemporáneos?
¿Qué dicen los nuevos abanderados del liberalismo?
Actualmente, la sociedad se encuentra inmersa en la injusticia, la pobreza y la
desigualdad; que se han extendido de una manera vertiginosa.
De ahí que los estudiosos de las ciencias sociales retomen al liberalismo como salida o
resolución de un problema que se está agravando.
Ellos sostienen «que las situaciones de pobreza extrema y miseria existentes en los países
del mundo subdesarrollado constituyen un problema de justicia económica global».
Una de las propuestas de John Rawls, máximo exponente del liberalismo actual, es la
implementación de políticas de asistencia social, pero de ninguna manera cambiar el
sistema económico.
Según Rawls, los problemas sociales actuales nada tienen que ver que las estructuras
económicas internacionales, más bien son problemas locales, que los gobiernos internos
han sido incapaces de resolver.
Contrario a la mayoría de los pensadores clásicos, que procuran explicar las condiciones
sociopolíticas de su tiempo, pensadores contemporáneos como Rawls buscan justificar el
sistema económico actual.
Así pues, nos encontramos con dos posturas: una que defiende la posición del pueblo y
otro que defiende la posición del gobierno.

1.4. TEORÍAS DEL ÓPTIMO SOCIAL: LIBERALISMO BENTHAMIANO Y


PARETIANO
Una división menos famosa pero más rigurosa es la que distingue entre el liberalismo
predicado por Jeremías Bentham y Wilfredo Pareto propusieron otras dos concepciones
para el cálculo de un óptimo de satisfacción social.
En el cálculo económico se diferencian varias corrientes del liberalismo.
En la clásica y neoclásica se recurre con frecuencia a la teoría del homo œconomicus, un
ser perfectamente racional con tendencia a maximizar su satisfacción.
Para simular este ser ficticio se ideó el gráfico Edgeworth-Pareto, que permitía conocer
la decisión que tomaría un individuo con un sistema de preferencias dado (representado
en curvas de indiferencia) y unas condiciones de mercado dadas. Es decir, en un equilibrio
determinado.
Sin embargo, existe una gran controversia cuando el modelo de satisfacción se ha de
trasladar a una determinada sociedad.
Cuando se tiene que elaborar un gráfico de satisfacción social, el modelo benthamiano y
el paretiano chocan frontalmente.
Según Wilfredo Pareto, la satisfacción de que goza una persona es absolutamente
incomparable con la de otra.
Para él, la satisfacción es una magnitud ordinal y personal, lo que supone que no se puede
cuantificar ni relacionar con la de otros.
Por lo tanto, sólo se puede realizar una gráfica de satisfacción social con una distribución
de la renta dada. No se podrían comparar de ninguna manera distribuciones diferentes.
Por el contrario, en el modelo de Bentham los hombres son en esencia iguales, lo cual
lleva a la comparabilidad de satisfacciones y a la elaboración de una única gráfica de
satisfacción social.
En el modelo paretiano, una sociedad alcanzaba la máxima satisfacción posible cuando
ya no se le podía dar nada a nadie sin quitarle algo a otro. Por lo tanto, no existía ninguna
distribución óptima de la renta.
Un óptimo de satisfacción de una distribución absolutamente desigual sería, a nivel social,
tan válido como uno de la más absoluta igualdad (siempre que estos se encontrasen dentro
del criterio de óptimo paretiano).
No obstante, para igualitaristas como Bentham no valía cualquier distribución de la renta.
El que los humanos seamos en esencia iguales y la comparabilidad de las satisfacciones
llevaba necesariamente a un óptimo más afinado que el paretiano.
Este nuevo óptimo, que es necesariamente uno de los casos de óptimo paretiano, surge
como conclusión lógica necesaria de la ley de los rendimientos decrecientes.

1.5. PRINCIPALES CORRIENTES LIBERALES Y DERIVADAS DE ESTAS:


El liberalismo, en origen, defiende la libertad individual y económica, siendo reacio a un
estado fuerte (antiestatismo) y a gravar con altos impuestos a los ciudadanos. Sin
embargo, a partir de esta doctrina, han surgido numerosas variantes.
A continuación, se presentan las principales, organizadas de menor a mayor regulación
(desde aceptar cierto nivel de gobierno, hasta no aceptarlo en absoluto, que ya se
considera anarquismo más que liberalismo):
Nota: se ha omitido en esta escala el neoliberalismo, puesto que su criterio distintivo no
es ideológico, sino cronológico (aunque hay divergencia de opiniones, la acepción más
generalizada es que es el mismo liberalismo tradicional, adaptado al tiempo actual).

 Socioliberalismo: defiende la compatibilidad de la libertad individual con el Estado


y el bienestar y desarrollo sociales.

Para este movimiento, la función del Estado es garantizar la igualdad de


oportunidades evitando abusos y monopolios, y fomentando el desarrollo personal y
la libertad de todos los ciudadanos, pero en ningún caso sustituyéndolos en la toma
de decisiones.

 Libertarismo o liberalismo libertario (en ocasiones también llamado libertarianismo,


por adaptación del inglés libertarianismo, no confundir con liberalismo): los
libertaritas defienden el liberalismo puro, en contraposición al liberalismo del siglo
XXI, frecuentemente aliado político de partidos conservadores hasta el punto en que
se han llegado a considerar equivalentes en algunos países.

Los libertarios defienden un Estado mínimo y amplias libertades individuales, así


como el capitalismo.

No obstante, puede admitir como una de las pocas funciones del Estado defender al
individuo frente a las prácticas monopolistas y acumulativas que pongan en riesgo su
libertad.

 Monarquismo: este movimiento defiende el Estado mínimo, es decir, que un gobierno


mínimo es necesario para preservar la libertad, pero restringiéndose a sus funciones
"mínimas" de "vigilante" (principalmente, tribunales, policía, prisiones, y fuerzas de
defensa), sin intervenir en la economía, aceptando impuestos solo para casos muy
particulares.
 Anarquismo: defiende la abolición total del Estado (entendido como gobierno) y, por
extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social que se imponga al individuo,
por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas. Puede clasificarse en varias
corrientes, aunque también existe el anarquismo sin adjetivos, que defiende que las
diferentes escuelas de pensamiento anarquistas pueden y deben convivir
simultáneamente.

1. Anarcocapitalismo (también denominado austroanarquismo o voluntarismo):


promueve la soberanía total del individuo siendo este poseedor de Derechos
naturalesinviolables a cualquier nivel.

El anarcocapitalista rechaza la cualidad principal de un Estado, su capacidad


imperativa y coactiva.

Además, no reconoce la validez del Contrato Social desarrollado por Rousseau.


Se relaciona a menudo con el anarquismo individualista (que enfatiza la
autonomía del individuo, sosteniendo que cada uno es su propio dueño y solo
interactuando con los otros a través de la asociación voluntaria, frente a las formas
organizadas del anarcosocialismo) y el Mutualismo moderno.
Se trata un sistema político-filosófico donde los agentes individuales determinan
libremente las estructuras económicas y sociales a las que se suscriben.

Un error común fuera de la academia, derivado de su denominación, es la


extendida creencia de que dicho sistema obliga a adoptar un rol laboral
empresario-trabajador o una estructura concreta.

Los anarcocapitalistas no se oponen a ninguna formulación política o forma de


vida siempre que esta sea voluntaria y no impuesta sobre los individuos (inclusive
doctrinas totalitarias como el marxismo-leninismo).

En síntesis, no establece formas organizativas sino ausencia coactiva bajo el


principio de no agresión.

2. Anarcosocialismo: opuesto al capitalismo por considerar que la libertad de


empresa y de propiedad pueden ser un grave obstáculo a la libertad individual por
la aparición de monopolios; a diferencia del libertarismo (que corrige esto con el
Estado mínimo).

El anarcosocialismo promueve una economía no capitalista, con un tejido


productivo cooperativista que impediría por sí mismo los monopolios y el
enriquecimiento desmedido.

Responde al aforismo de Louis Blanc «De cada cual según sus medios, a cada
cual según sus necesidades».

Por ello, sus principales corrientes son: El anarcocomunismo, y sus principales


modos organizativos (Comunismo libertario y Colectivismo; bajo tesis de Piotr
Kropotkin y Mijaíl Bakunin, respectivamente) el mutualismo(economía de libre
intercambio entre pequeñas cooperativas de productores, formulado por Pierre-
Joseph Proudhon) y el anarcosindicalismo (organización social a través del
movimiento obrero).

Se debe tener en cuenta el acuerdo consensuado en la Internacional Anarquista


acontecida en Carrara durante 1968. Dicho acuerdo establece que una vez
alcanzada la acracia cada unidad productiva determinará de forma libre y
unilateral su estructura política.

Esto confiere al anarcosocialismo un marco operativo mucho más laxo y plural


visto desde una óptica liberal.

Por otra parte, el mutualismo moderno (libre mercado anticapitalista, véase Kevin
Carson) adoptó la teoría subjetiva del valor, convergiendo con el
anarcocapitalismo.

Los mutualistas modernos sostienen que la figura del capitalista (poseedor de


factor productivo capital) desaparece en una economía de libre mercado total.

La burguesía solo puede evitar la adquisición competitiva en el mercado de factor


capital por parte de los obreros mediante mecanismos estatales (como la
protección de la propiedad intelectual y las patentes o el adulteramiento de los
tipos de interés, cuestiones que muchos liberales rechazan).

Por esto último, no es raro observar lazos entre estos y los minarquistas y/o
anarcocapitalistas.

2. REALISMO
Tendencia artística europea que se enmarca, aproximadamente, en la segunda mitad del
siglo XIX y que aspira a reflejar la realidad cotidiana de modo objetivo.
La burguesía revolucionaria que impulsó el movimiento romántico se convierte en la
clase social dominadora y tiende hacia postulados más conservadores, imponiendo una
nueva visión de la vida y del ser humano.

El realismo surge después de la revolución francesa de 1848. El desencanto por los


fracasos revolucionarios hace que el arte abandone los temas políticos y se concentre en
temas sociales.

El Realismo es un estilo que refleja la realidad histórica y que no copia objetos


mitológicos, religiosos o alegóricos.

Su fidelidad al detalle lo diferencia de la glorificación idealizadora romántica, y su


concentración en los rasgos esenciales y típicos de los caracteres, situaciones y acciones
lo distingue del reflejo de la realidad en sentido naturalista o fotográfico.

La meta del realismo no es la belleza, sino la verdad, y por tanto, el conocimiento de la


realidad.

La mirada del autor se desplaza de lo pintoresco a lo cotidiano, abandonando la evocación


del pasado.

Lo escandaloso de los realistas está en los temas, la manera que tienen de afrontar la
realidad ya que la técnica es más tradicional. Se niegan a idealizar las imágenes y el
hombre aparece en sus tareas normales.

El concepto de realismo´ ofrece una amplitud significativa difícil de precisar en sus


límites´, pues la captación de la realidad inmediata y su plasmación en una obra es una
tendencia que recorre toda la historia del arte.

2.1. CARACTERÍSTICAS DEL REALISMO


El realismo, en sus diversas expresiones, tiene un mismo fin: representar la realidad
desde una postura objetiva.

Solo varía el resultado final, el cual puede ser una novela, una pintura o una doctrina
filosófica o jurídica.
Entre las características generales del realismo, se pueden nombrar:

 El realismo busca reproducir de la forma más exacta posible la realidad y los


problemas que enfrentan las personas. Por ello, sus autores se informan y
documentan muy bien con el objeto de crear obras ciertamente realistas.

 Se centra en el hombre, de ahí que las descripciones de los personajes son tan
específicas y reales en cuanto a rasgos físicos y psicológicos.

 Las descripciones detalladas buscan alcanzar una representación más verosímil


de la realidad.

 Se presenta un estilo elaborado y preciso. No se da cabida a la subjetividad.

 Las obras literarias exponen hechos ocurridos en la realidad, pero sustituyendo


los nombres de donde ocurrieron los hechos.

 Tienen un carácter histórico porque exponen los diferentes acontecimientos y


problemas individuales, sociales e, incluso, políticos de un momento específico.

 Reproducción exacta y completa de la realidad social. Todos los temas pueden ser
objeto de atención por parte del escritor, desde los más heroicos hasta los más
humildes.

 Las obras reparten su atención por igual a los personajes y a los ambientes sociales
(preferentemente urbanos, y minuciosamente descritos).

 Saca a la luz los pensamientos más íntimos de sus criaturas y no duda en dirigirse
al lector para comentar sus comportamientos.

2.2. TRAYECTORIA DEL REALISMO


Su nacimiento está ligado al ascenso, al afianzamiento de la burguesía y a la nueva
sociedad urbana originada como consecuencia del desarrollo de la Revolución
industrial y el consiguiente éxodo masivo del campo a las ciudades.
La mesocracia o clase media preponderante, y progresivamente alfabetizada, impuso
sus gustos en materia literaria, pues la mayor parte de los lectores pertenecían a esta
clase.
El público estaba interesado, más que por lo lejano en el tiempo y espacio y lo exótico
de los románticos, por los problemas próximos y cotidianos de la sociedad
contemporánea, siempre presente a través del periodismo, que se desarrolla
ampliamente en el siglo XIX después de haber nacido en el XVIII, y de la fotografía,
nueva técnica que reproduce al detalle la realidad.
En reacción contra el idealismo, se desarrolla el positivismo de Auguste
Comte (su Sistema de filosofía positiva se publica en 1850), que rechaza la
especulación pura y la metafísica; en Inglaterra domina el pensamiento empírico
del utilitarismo (Jeremy Bentham, John Stuart Mill) y el evolucionismo que Charles
Darwin expone en su Origen de las especies (1859) pone de moda las ciencias
naturales y la clasificación empírica de los hechos, haciendo notar que todos los seres
humanos están encadenados al medio ambiente, que los moldea mediante la
"adaptación al medio" en una "lucha por la vida" que provoca una "selección natural".
El experimentalismo se desarrolla con el fisiólogo francés Claude Bernard, quien
publica en 1865 su método experimental aplicado a la medicina.
Por último, se desarrolla una nueva ciencia, la genética, a partir de que el botánico
austriaco Gregor Mendel publique en 1865 sus leyes de la herencia. Por otra parte, la
izquierda hegeliana desacredita la religión (Ludwig Feuerbach) y las esperanzas de
redención fuera de este mundo y, sobre todo Karl Marx, llama la atención sobre los
condicionantes económicos y sociales de los pueblos o materialismo histórico y
la lucha de clases y afirma que la realidad no debe ser teorizada, sino transformada.
La clase media empezó a notar los efectos beneficiosos del progreso, pero también
los nuevos problemas a que daba lugar, hasta entonces desconocidos, como un
cambio esencial de valores desde los tradicionales que dominaban en los ambientes
rurales a los urbanos, más cínicos, individualistas y materialistas.
Este contexto favoreció el realismo como estilo literario y la prosa narrativa como
género dominante, puesto que permitía reconstruir la realidad de una forma flexible
y alejada de retóricas pasadas y moldes fuera de uso y dejaba libertad al escritor para
elegir temas, personajes y situaciones.
Por eso la novela fue aumentando su popularidad gracias a su vinculación con la
prensa periódica, vehículo a través del que se difundieron, por entregas, numerosas
narraciones económicas que, de esa manera, llegaron a un público más amplio que
nunca hasta entonces, gracias al abaratamiento de los materiales librarios de
impresión y edición.
2.3 EL ORIGEN DEL REALISMO

El origen del realismo literario europeo hay que buscarlo en la literatura española
medieval y la novela picaresca española y, en concreto, en la versión que configuró
sobre esa tradición el novelista Miguel de Cervantes.
El desmitificador modelo cervantino influyó poderosamente en la literatura europea
posterior, pero el descrédito por el que pasó el género narrativo durante el siglo
XVIII aplazó su influjo europeo hasta bien entrado el siglo XIX, salvo en el caso de
Inglaterra, que en el siglo XVIII comenzó su propio realismo de la mano de Daniel
Defoe, Samuel Richardson o Henry Fielding, entre otros, y del que buena parte de los
escritores realistas posteriores son deudores.
La novela realista europea viene a ser la épica de la clase media o burguesa que ha
conseguido —a lo largo de sucesivas revoluciones que le han ido confiriendo cada
vez mayor poder (1789, 1820, 1830 y 1848)—, instalarse como clase dominante en
todos los aspectos de la vida, incluido el cultural y el estético.
Los ideales burgueses (materialismo, utilitarismo, búsqueda del éxito económico y
social) irán apareciendo en la novela poco a poco, y en su fase final también irán
apareciendo algunos de sus problemas internos (el papel de la mujer instruida y sin
embargo desocupada; el éxodo del campo a la ciudad y la mutación de valores
subsecuente, por ejemplo).
Por otra parte, cuando se vayan reiterando y agotando los temas relativos a la
burguesía, la descripción realista irá penetrando en otros ámbitos y dejará la mera
descripción externa de las conductas para pasar a la descripción interna de las mismas,
transformándose en novela psicológica y generando procedimientos narrativos
introspectivos como el monólogo interior y el estilo indirecto libre.
Todo ello posibilitó la aparición de movimientos en cierta manera opuestos, como
el espiritualismo, por un lado, visible en la última etapa de narradores realistas
como Benito Pérez Galdós, Fiódor Dostoievski y León Tolstói, y el naturalismo.
por otro lado, que exageraba los contenidos sociales, documentales y científicos del
realismo, aproximándose a la descripción de las clases humildes, marginadas y
desfavorecidas.
Los autores tratarán de ofrecer personajes y situaciones comunes, lo que convierte a
la obra literaria en una fuente de primer orden para el conocimiento del pasado
histórico, aun teniendo en cuenta las precauciones que deben tomarse para un uso
documental de las fuentes literarias.

2.4. REALISMO LITERARIO EN AMÉRICA


Hasta 1940, la literatura que se hace en Latinoamérica es eminentemente realista y
trata temas como los conflictos sociales de pobreza y marginalidad, problemas
sociales de problemas políticos derivados de dictaduras, la colonización de la
economía, entre otras.
Se distinguen cuatro tipos de novelas realistas:

 Novelas de la Revolución Mexicana. Reflejo del desorden y la anarquía que


vivieron como consecuencia de la Revolución.
 Novelas indigenistas. Se retrata la explotación y la esclavitud del indio,
subordinada por el tirano.
 Novelas gauchescas. Estas exaltan la figura del gaucho.
 Novelas regionalistas o novelas de la tierra. Relatan la relación del hombre y su
entorno y los conflictos que existen dentro de este.
En el realismo literario abundan las descripciones de las costumbres, lugares y
características de las personas con estilo muy natural dando lugar a la corriente
literaria del Naturalismo que intentó retratar la realidad con un método científico,
para lo que hizo de la observación y de la experimentación su método de trabajo.
Los principales representantes en Estados Unidos Mark Twain, pseudónimo literario
de Samuel Langhorne Clemens, cuya obra maestra es Huckleberry Finn, y Francis
Bret Harte; hay que mencionar las novelas psicológicas de Henry James; la gran
novela Moby Dick de Herman Melville es de estética realista, aunque su autor es
posromántico.
En Hispanoamérica, la tradición costumbrista iniciada por el mexicano Joaquín
Fernández de Lizardi la continúan el colombiano José María Vergara y
Vergara (1831-1872); el chileno José Joaquín Vallejo (1809-1858);
El mexicano José Tomás de Cuéllar (1830-1894), quien, bajo el pseudónimo
«Facundo», publica una serie de novelas bajo el título de La linterna mágica (1871-
1892), el mexicano Luis G. Inclán (México, 1816-1875) que pinta la vida rural con
lenguaje popular del estado de Michoacán en su obra Astucia (1865).
En Chile, Alberto Blest Gana(1830-1920) publica su famosa novela Martín
Rivas (1862); en Perú, donde la narrativa había sido dominada por Ricardo Palma,
autor de Tradiciones peruanas, escribe una novela indigenista Clorinda Matto de
Turner (1854-1909) con Aves sin nido (1889), en la cual ya presenta al indio como
figura central en un contexto social y ataca las injusticias que se cometen con él.
En Ecuador destaca Juan León Mera (1832-1894) con su novela
indigenista Cumandá (1879) y diversos narradores costumbristas, entre ellos Alfredo
Baquerizo Moreno (1859-1930), introductor del tema del gamonalismo en Tierra
adentro, la novela de un viaje (1889), que sera desarrollado por narradores del siglo
XX.

2.5. DESCOMPOSICIÓN DEL REALISMO LITERARIO


Al final de su evolución, agotados sus presupuestos iniciales y sin variedad alguna ya
sus obras artísticas, el realismo literario se descompone en diversas corrientes que
renuevan o modifican sus principios, bien seleccionando y desarrollando una de sus
ramas, bien exagerando sus principios estéticos, bien rehuyéndolos y adoptando los
principios opuestos, o bien mezclándolos en una amalgama que constituye el
llamado Postromanticismo, caracterizado por el irracionalismo, el ansia de evasión y
un profundo sentimiento antiburgués.
Las diversas y más caracterizadas corrientes del mismo son:

 El naturalismo, que exagera y sistematiza al máximo los principios del realismo


según expone el escritor francés Émile Zola; la novela se reduce prácticamente a
un documento social, a una instantánea de su época, y pasa a investigar no solo
los ambientes burgueses sino los proletarios y marginales. De él arranca asimismo
un tipo de teatro fuertemente social (Gerhart Hauptmann, Henrik Ibsen, George
Bernard Shaw)

 El espiritualismo que, rehuyendo los principios del realismo, se interesa por todo
aquello que éste había detestado: la religión, el espíritu, el alma de las personas,
lo tradicional, lo campesino... A esta corriente llegan al final de su periplo realista
escritores como Tolstoi y Galdós.
 El posromanticismo propiamente dicho de la segunda mitad del siglo XIX, que
mezcla, en distintas dosis, realismo y romanticismo, sin lograr superar la íntima
contradicción entre estas dos corrientes.La novela Madame Bovary, de Flaubert,
puede considerarse típica de esta corriente..

 La novela psicológica; de las minuciosas descripciones exteriores del realismo se


pasa a las interiores y del narrador omnisciente al monólogo interior y, ya en
el siglo XX, la novela psicológica cultiva una faceta determinada del realismo:
agotada la descripción física y material de los entornos y escenarios, la atención
se centra más bien en los personajes, cuya psicología es lo único ya que interesa.
Así ocurre con el impresionismo de Marcel Proust y los personajes de Henry
James, absorbidos por su propio punto de vista. El novelista se fuerza a describir
en sus mínimos detalles los ires y venires de conciencia, mediante técnicas como
la del monólogo interior y el estilo indirecto libre. Son maestros de este arte el
francés Edouard Dujardin, la inglesa Virginia Woolf, el estadounidense William
Faulkner y, en especial, el más influyente de todos los novelistas modernos, el
irlandés James Joyce. En España, ya en los años 60, destacó en esta onda el
novelista Luis Martín Santos.

 El simbolismo, expreso sobre todo en los géneros de la lírica (Charles


Baudelaire, Paul Verlaine, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé) y el teatro
(Maurice Maeterlinck)
2.6. REALISMO Y NATURALISMO

El realismo y el naturalismo son corrientes literarias complementarias de la época del


siglo XIX y comienzos del XX.

En este sentido, el naturalismo, surgido a partir del realismo, es una tendencia que se
caracteriza por agudizar los propósitos del realismo, que se preocupó por hacer una
representación fiel y minuciosa de la sociedad.

Así, el naturalismo es una forma de realismo más acentuada, que trata de reproducir
la realidad siguiendo los métodos de la ciencia experimental para descubrir las leyes que
rigen la conducta de las personas. Su mayor exponente fue Émile Zola.

2.7. REALISMO MÁGICO

El realismo mágico es una tendencia literaria hispanoamericana que se caracterizó


por introducir elementos irreales o extraños como algo que forma parte de la vida
cotidiana.

Su máximo exponente fue Gabriel García Márquez. Como tal, surgió a mediados del
siglo XX.

2.8 REALISMO EN EL ARTE

En el arte, el realismo fue un movimiento artístico que se caracterizó por procurar


hacer una representación objetiva y minuciosa de la realidad y de la vida cotidiana
de las personas, centrándose en las personas comunes, trabajadores y campesinos,
desde una perspectiva de denuncia social.

Fue una corriente artística contraria al romanticismo, sus mundos de ensueño y su


glorificación del pasado, que surgió en el siglo XIX.

2.9 Realismo en filosofía

El realismo en filosofía es una doctrina de pensamiento que afirma que la existencia


objetiva de los objetos que percibimos a través de nuestros sentidos es independiente del
propio ser percibido.

Esto significa que los objetos, un vaso, una mesa, una silla, que se representan en
nuestra mente como un concepto, una abstracción, son realidades que existen
independientemente de nosotros.

Como tal, es una corriente filosófica opuesta al idealismo de George Berkeley, que
sostiene que el objeto solo existe en nuestra mente.

2.10. Realismo Jurídico

El realismo jurídico es una corriente doctrinaria que se centra en el estudio del


derecho aplicado, de su eficacia normativa.

En este sentido, considera que el derecho no se trata de aquello que es idealmente


obligatorio, sino de aquellas reglas que son y han sido efectivamente acatadas por la
sociedad e impuestas por la autoridad.

De allí que el concepto de vigencia y eficacia sean fundamentales: una ley que no se
aplica es una ley inútil.

Existen distintas corrientes dentro de esta doctrina: una estadounidense, surgida en la


primera mitad del siglo XX, y una escandinava.

Al concluir agotados los presupuestos estéticos del Romanticismo se desecharon o


se renovaron.
Los que desecharon el Romanticismo siguieron la estética burguesa del Realismo;
quienes lo renovaron formando la estética Postromántica.
He aquí sintetizados los rasgos esenciales del realismo literario, tanto en su
orientación temática y enfoque como en sus preferencias estilísticas, aunque hay
que hacer algunas precisiones: la reproducción exacta de la realidad toma a menudo
como modelo los métodos de observación de las ciencias experimentales.
Un gran crítico, Ferdinand Brunetière, señalaría más tarde, en 1883, que "el
Realismo viene a ser en arte lo que el positivismo es en la Filosofía".
Ya en 1843 Balzac se proponía estudiar la sociedad como un científico estudiaba la
naturaleza.
Y Baudelaire, en 1851, recomendaba: "Estudiad todas las úlceras como el médico
que está de servicio en un hospital".
Flaubertconsultó tratados médicos para describir la muerte por envenenamiento de
su Madame Bovary, y en general los novelistas se documentan rigurosamente sobre
el terreno tomando minuciosos apuntes sobre el ambiente, las gentes, su
indumentaria, o buscan en los libros los datos necesarios para conseguir la exactitud
ambiental o psicológica.
Los escritores dejaron de centrarse en sí mismos y pusieron su interés en la
sociedad, observando y describiendo objetivamente los problemas sociales, y para
ello se valieron de un nuevo tipo de novela, la novela burguesa.
En cuanto a la expresión, prefirieron un estilo más sencillo, sobrio y preciso, en el
que adquirió relevancia la reproducción del habla coloquial, especialmente en los
diálogos, es decir, adoptando los niveles de lenguaje adecuados a los personajes,
que representaban todos los estratos sociales.
Se halla inscrito en un movimiento más amplio que afecta también a las artes
plásticas, a la fotografía (que surge con el siglo XIX), y a
la filosofía (positivismo, darwinismo, marxismo, método experimental).
La estética del realismo, fascinada por los avances de la ciencia, intenta hacer de la
literatura un documento que pueda servir de testimonio de la sociedad de su época.
Por ello describe todo lo cotidiano y prefiere los personajes comunes y corrientes,
basados en individuos reales de los que toma nota a través de cuadernos de
observación, a los personajes extravagantes o insólitos típicos del Romanticismo.
Esta estética propugna a su vez una ética, una moral fundamentada en la objetividad
y el materialismo filosófico.
En cuanto a los procedimientos literarios del realismo, son característicos el uso de
la descripción detallada y minuciosa, con enumeraciones y sustantivos concretos; el
del párrafo largo y complejo provisto de abundante subordinación, la reproducción
casi magnetofónica del habla popular, sin idealizarla, y un estilo poco caracterizado,
un lenguaje «invisible» que caracterice personajes, hechos y situaciones
objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor.

3. ESTRUCTURALISMO
Antecedentes, representantes, cronología.

Movimiento europeo en el área de la humanidad que emergió en Francia a mediados de


los años cincuenta y en el que el lenguaje desempeña una función clave.
Los estructuralistas comenzaron por combinar el marxismo y el psicoanálisis, pero
sobre todo es el positivismo quien más marca a esta corriente.

El estructuralismo tiene sus raíces en la lingüística de Ferdinand de Saussure (1857-


1913), cuya principal propuesta es que “el lenguaje no es ni una forma ni una
sustancia”. Su nacimiento real tuvo lugar en 1955, cuando el filósofo Claude Lévi-
Strauss(1908-) (influido por Saussure pero también por los antropólogos y lingüistas
estadounidenses y los formalistas rusos) publicó en el Journal of American Folklore un
artículo titulado El estudio estructural del mito: Un mito, donde afirmaba que el mito
“como el resto del lenguaje, está formado por unidades constituyentes” que deben ser
identificadas, aisladas y relacionadas con una amplia red de significados. Así pues, los
fenómenos culturales pueden considerarse como producto de un sistema de
significación que se define sólo en relación con otros elementos dentro del sistema,
como si fuera el propio sistema quien dictase los significados. Todo código de
significación es arbitrario, pero resulta imposible aprehender la realidad sin un código.

Entre los principales teóricos del movimiento estructuralista destacan Roland Barthes
(1915-1981), Michel Foucault (1926-1984), Jacques Lacan (1901-1981), Luis Althusser
(1918) y, más recientemente, Jacques Derrida. (1930) El estructuralismo ha sido
criticado por su devaluación de la autonomía individual y su aparente desprecio de la
historia.

3.1. Características.
1. Es un movimiento heterogéneo que inicialmente aparece como una metodología
científica que pretende elaborar teorías objetivas y verificables, a través del control
científico a las ciencias del espíritu. En el estructuralismo el hombre pasa de ser sujeto
de la historia y de la cultura, a ser objeto que se conoce por la objetividad y la
neutralidad científica, los "estructuralistas" tienden a estudiar al ser humano desde
fuera, como a cualquier fenómeno natural, y no desde dentro, como se estudian los
contenidos de conciencia

2. Estos estudiosos rechazan las ideas de subjetivismo, historicismo y humanismo, que


son el núcleo central de las interpretaciones de la fenomenología y del existencialismo.

3. Con este enfoque, que imita los procedimientos de las ciencias físicas, tratan de
elaborar estrategias investigativas capaces de dilucidar las relaciones sistemáticas y
constantes que existen en el comportamiento humano, individual y colectivo, y a las que
dan el nombre de "estructuras". No son relaciones evidentes, sino que se trata de
relaciones profundas que, en gran parte, no se perciben concientemente y que limitan y
constringen la acción humana. La investigación estructuralista tiende a hacer resaltar lo
"inconsciente" y los condicionamientos en vez de la conciencia o la libertad humana.

4. Para el estructuralismo la noción fundamental no es el sujeto sino la estructura, la


relación. Los hombres, como las piezas de ajedrez no tienen significado y no existen
fuera de las relaciones que los constituyen y especifican su conducta. El hombre, un ser
inmerso en estructuras psicológicas, económicas y sociales pierde su sentido como
“yo”, “conciencia”o “espíritu”.

3.2 Actualidad Del Pensamiento.


Con el estructuralismo se dio el florecimiento de todas las ciencias, la historia adquirió
un nuevo sentido, en cuento que el hombre transformó de manera radical y sistemática
los antiguos esquemas que se traían desde tiempos atrás, donde cada cultura manejaba a
su manera conceptos y formas de comportarse en cuanto se le exigía étnicamente.

Actualmente el estructuralismo sigue planteando al hombre como un ser potencial, y a


la vez objeto de conocimiento, a partir del cual se sigue dando el despliegue de las
ciencias, puesto que es el único que cuestiona y modifica las estructuras.

Así mismo, con el estructuralismo se abrió campo a lo que son hoy las investigaciones
sociológicas en las cuales el punto de reflexión es todavía la vida social y la manera
como los individuos aportan progresivamente al desarrollo de ésta.

En el campo de la ciencia es relevante presentar una organización, puesto que el


estructuralismo aportó nuevos tipos de análisis que permiten una aplicabilidad y
confrontación entre lo que es ciencia y mundo. Dentro de esta organización sistemática
de las ciencias cabe también aclarar que éstas adquirieron un avance en cuanto que las
estructuras gramaticales y lo géneros literarios también de manera positiva fueron
replanteados.

3.3. SURGIMIENTO Y OBJETO DE ESTUDIO DEL ESTRUCTURALISMO

El estructuralismo, tiene como objeto de estudio las estructuras. Estructura es para José
Ferrater1 “... un sistema o conjunto de sistemas relacionados entre sí.” Tales sistemas
son de diversas clases: lingüísticos, sociales, económicos, entre otros. Es importante
resaltar que los sistemas que forman una estructura son sistemas lingüísticos, puesto que
las estructuras se pueden estudiar a través del lenguaje verbal. Otra definición de
estructura la da Jean Piaget, para quien una estructura es:
“... un sistema de transformaciones que entraña unas leyes en tanto que sistema (por
oposición a las propiedades de los elementos) y que se conserva o se enriquece por el
mismo juego de sus transformaciones, sin que estas lleguen a un resultado fuera de sus
fronteras o reclame unos elementos exteriores. En una palabra, una estructura
comprende así los tres caracteres de totalidad, transformación y de autorregulación”
(Piaget, 1980)
Dentro de los estudios de la teoría estructuralista se pueden apreciar dos elementos
claramente diferenciados: el ideal de inteligibilidad, fundamentado en el postulado:
“una estructura se basta a sí misma y no necesita recurrir a ninguna clase de elementos
ajenos a su naturaleza para ser captada; y el otro elemento consiste en unas
realizaciones, que se dan cuando se alcanzan otras estructuras de las cuales su
utilización hace evidente caracteres generales y en apariencia necesarios que presentan a
pesar de sus variedades. Es además esencial mencionar que la estructura debe dar lugar
a una formalización del lenguaje de tipo lógico-matemático o al que es propia de la
disciplina desde la que se aborda la perspectiva estructuralista para el estudio de la
estructura.
Es importante resaltar los tres caracteres comunes de cualquier
estructura: totalidad, transformación y autorregulación. Aunque las anteriores
características predominen más en unas estructuras que otras, sólo cambia la disciplina
desde la cual se observa la estructura propia del objeto de estudio. Para Piaget el
carácter de totalidad, significa que las estructuras están compuestas de elementos
subordinados a unas leyes que caracterizan al sistema como tal. Tales leyes se
denominan de composición, las cuales le dan al todo unas propiedades de conjunto
distintas a las de los elementos. La transformación es un elemento que no puede ser
eliminado de las estructuras; las totalidades estructuradas tienen unas leyes de
composición estructurantes por naturaleza, consistiendo la actividad estructurante en un
sistema de transformaciones. Finalmente la autorregulación se presenta cuando las
estructuras se ajustan a ellas mismas, lo cual implica su conservación y cierre.
Para complementar hay otros aspectos que caracterizan las estructuras:
La correlación de referencia consiste en que las estructuras superficiales se superponen
y correlacionan con las estructuras profundas.
La tendencia a reducir y a eliminar, metodológicamente, al hombre como sujeto, sus
infinitas circunstancias y los cambios históricos, puesto que los hombres están
sometidos por las estructuras y no al contrario.
Son inaccesibles a la observación y a las descripciones a través de ella, como tampoco
son resultado de una inducción generalizadora, puesto que en lo metodológico son
principios de explicación y en lo ontológico, formas según las cuales se articulan las
realidades.

De acuerdo con los planteamientos anteriores se puede afirmar que cualquier


estructuralismo, estudia estructuras y que éstas se entienden como sistemas o conjuntos
de sistemas que tienen carácter de totalidad, transformaciones y autorregulaciones.
Como se expuso anteriormente, aunque el estructuralismo tuvo su auge en el siglo
XX, tiene sus fundamentos en la Filosofía griega de Aristóteles los cuales fueron
reelaborados posteriormente por Averroes en su obra el Colliget (Tratado universal de
medicina) , Para José Alberto Marín Morales (Filosofía, 1979), el estructuralismo
“constituye o parece constituir el punto de partida del actual estructuralismo, a través de
los conceptos de mezcla, equilibrio y predominio, y de que todo lo que existe está
mezclado en todo, y en especial en el de la temperancia, equilibrio entre las almas o
facultades, el espíritu y el calor”
Las características de mezcla, equilibrio y predominio, muestran la complejidad de la
estructura, porque se extiende a toda la realidad material e inmaterial. Así aplicada esta
antigua visión árabe a la comunicación se caracterizaría así: como mezcla, en tanto es
reunión y relación entre sus elementos constitutivos a través de sus funciones
(facultades) con elementos externos; como un equilibrio, porque el emisor – receptor
lo alcanza a través de la constante búsqueda de la estabilidad para mantener la
comunicación y lograr el objetivo,sin caer en el relativismo, el objetivo, propósito o fin
depende desde la visión teórica en que se observe, por ejemplo, desde la teoría
matemática de la comunicación, como transmisión de mensajes igual a que se le
enviaron; desde la semiótica, como un intercambio y construcción de sentidos;
como predominio, se concibe a esta como un fenómeno que atraviesa absolutamente
todo en la realidad humana, planteamiento que concuerda con los postulados de la
escuela de Palo Alto, donde se concibe que todo es comunicación porque el ser humano
es un ser en comunicación.
Para Saussure (1915), no existe propiamente el término de “estructura” sino el
de “sistema”, por tanto se podría asimilar el primero al segundo, de acuerdo a su
etimología, estructura viene de structus. Participio pasivo destruere que significa
disponer, arreglar, construir y la partícula ura, que significa resultado.
El concepto de estructura y el de método son inherentes al estructuralismo y es
precisamente Saussure, quien le da relevancia por medio de la lingüística, de manera
que no es precisamente la matemática, ni la gestalt quienes aportan los elementos de
análisis el concepto de estructura y el método inherente a él llegan al estructuralismo de
la lingüística, de los estudios de Saussure, en ellos habla del "método estructural" en el
campo de los fenómenos lingüísticos. ..
El hecho de hablar de método estructural fue otro proceso en el cual Suassure tampoco
fue el iniciador ya que sus antecedentes se remontan a la cultura rusa, a principios de
siglo XX, donde ya se hablaba de estructuras en las ciencias sociales. Posteriormente se
habló de la crítica estética y literaria, sobre todo alrededor del llamado "Círculo de
Praga".

Jacobson fue uno de los precursores en Estados Unidos, sin mucho éxito pero con ideas
muy importantes sobre el tema. Con el surgimiento de Claude Levi-Strauss el
estructuralismo desbordó el marco de la lingüística, En 1949, publica Las Estructuras
Elementales del Parentesco y con esta obra se consolida el estructuralismo como un
sistema de análisis de la realidad y prácticamente de cualquier realidad, por tanto puede
ser acogido por las ciencias sociales: Antropología, Sociología, Psicología, Economía y
demás.
“Levi-Strauss definió las condiciones que implica el concepto de estructura las cuales es
importante tener en cuenta
Implican el carácter de sistema. Esto consiste en que sus elementos se relacionan de
manera tal que la modificación de cualquiera de ellos implica la modificación de todos
los demás.
Como todo modelo pertenece a un grupo de transformaciones, cada una de éstas se
corresponde con un modelo de la misma familia, de manera que el conjunto de esas
transformaciones, constituye un grupo de modelos.
Las propiedades anunciadas previamente permiten PREDECIR de qué manera
reaccionará el modelo en el caso de que alguno de sus elementos se modifique.
El modelo debe ser construido de tal manera que su FUNCIONAMIENTO pueda dar
cuenta de todos los hechos observados

Una estructura no es pues una realidad empírica observable sino un modelo explicativo
teórico construido no como inducción sino como hipótesis. Se diferencia así
“estructura” de acontecimiento.
En la estructura no se considera a los términos en sí mismos sino a sus relaciones, es por
tanto, un sistema de relaciones y transformaciones, regulado por una cohesión interna
que se revela en el estudio de sus transformaciones”
Jean Piaget, también trabajó el tema de las estructuras desde la visión de la
epistemología genética y las definió a través de tres características
“ Totalidad: es un sistema que posee más propiedades que la de sus elementos aislados.
Transformaciones, posee un equilibrio dinámico
Autorregulación: el sistema es cerrado y se autoconserva, porque es un sistema de
transformaciones autorreguladas” (Piaget)

Por tanto, las estructuras son entendidas como sistemas de transformación de la


realidad que obedecen a ciertas leyes que cambian de acuerdo con las
transformaciones propias, es decir opera en ellas la autorregulación. El concepto de
estructura tanto en Piaget como en levi-Strauss es opuesto al concepto de
elementalismo. En la estructura hay formalización las cuales son como las
manifestaciones teóricas de la estructura la cual se puede presentar de diversas
formas. Entender las estructuras desde la dinámica de las transformaciones es entender
el estructuralismo como algo dinámico que se construye permanentemente y que a su
vez puede establecer relaciones diversas con la ciencia. Pero el estructuralismo también
se entiende como método, esta concepción surgió en los tres cursos de lingüística
general dictados por Ferdinand de Saussure en la Universidad de Ginebra de 1906 a
1911. Saussure concibió la lengua como un “sistema de signos organizado que
expresan ideas” y a la lingüística como la encargada de “estudiar las reglas de
este sistema organizado a través de los cuales se produce sentido. (Mattelart A. y.,
1997) Saussure para darle una base o fundamento a esta disciplina naciente, concibió a
la semiología como: “… una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la
vida social … Nosotros la llamaremos semiología (del griego semeion “signo”). Ella
nos enseñará en qué consisten los signos y cuáles son las leyes que los gobiernan... La
lingüística no es más que una parte de esta ciencia general. (GUIRAUD, 1997)
Según Saussure, la lingüística no es más que una parte de esta ciencia general . “Las
leyes que la semiología descubra serán aplicables a la lingüística , y así es como la
lingüística se encontrará ligada a un dominio bien definido en el conjunto de los hechos
humanos.” (En: GUIRAUD, 1997)
Para otros el estructuralismo es un enfoque propio de las ciencias humanas. Sin
embargo este término no se refiere a una escuela de pensamiento de las Ciencias
humanas que puede ser útil para analizar la comunicación, el lenguaje, la sociedad,
sino que es vista más como un método o. como un enfoque general con diversas
variaciones en cuanto a los contenidos y a la forma de aplicación.
“ A menudo se ha contrapuesto el estructuralismo al atomismo o al asociacionismo, de
modo tal que se habla de una concepción estructuralista, pero también simultáneamente
de un método estructuralista que se contrapone con el método analístico y sintético de
descomposición y recomposición de elementos. Pero algunos autores, afirman que no
necesariamente el método atomista es contrapuesto al estructural. También Dilthey
desarrolló la noción de estructura aplicable a las ciencias del espíritu. Mientras que en
Psicología la “estructura” es un concepto más cercano a la “configuración”, en Dilthey
predomina la idea de “conexión significativa,” idea en la que el elemento temporal e
histórico resulta particularmente relevante subjetivamente, las totalidades estructurales
aparecen como vivencias y objetivamente como formas del espíritu. Las estructuras
como conexiones significativas no pueden ser explicadas : solo pueden descubrirse y
comprenderse.
Los estructuralistas suelen situar la explicación de los hechos sociales en un nivel más
profundo que los hechos mismos: en el nivel de “estructura”. En consecuencia,
cualquier explicación que sitúe en un nivel superficial resultará irrelevante. Así pues, el
estructuralismo supone una reacción contra el humanismo, el subjetivismo, el
historicismo de las filosofías vigentes en la primera mitad del sigo.”
En estos enfoques fue posible observar el objeto de estudio atendido por el
estructuralismo lingüístico: los sistemas de signos, denominados también estructuras
lingüísticas, a las cuales le son propias unas leyes o reglas. Incluso, se planteó un
intercambio solidario de leyes entre dos disciplinas (la semiología y la lingüística). Así
aquellos aspectos dan luces a la posible delimitación del fenómeno de la comunicación,
como objeto de estudio a través del intercambio de leyes con otras disciplinas.
Para continuar se puede ejemplificar la posibilidad que brinda la lingüística estructural:
en la lengua cada signo adquiere su significado y sentido a través de las relaciones de
oposición con otros signos, lo cual determina su posición, diferencia y valor. (Mattelart
A. y., 1997) Es así como observa la red de relaciones de los signos propios de
un sistema lingüístico, atendiendo de esta manera más a las formas que a los
contenidos. En complemento a lo que precede, el fenómeno de la comunicación2
De igual manera, para efectos de la comunicación, se ha venido conceptuando de ella
como una estructura de canales, medios y herramientas para difundir contenidos o
captar respuestas, pero se ha dejado de lado la reflexión y debate de los aspectos de
fondo de su que hacer y práctica, como la codificación del mensaje, la intención
implícita y explícita, el momento, el tono, el medio de difusión elegido y las
repercusiones esperadas y las realmente causadas ante su perceptor o perceptores. Por
ejemplo cuando hay un cambio de papeles, hay diferencias positivas entre los elementos
de la comunicación y los participantes deben tener en cuenta sus características
individuales, sociales, culturales entre otras, que posibilitan el desarrollo de la
comunicación y su diferenciación frente a otros hechos humanos, que permiten
observarla como un acto diferente y con sentido dentro del mundo humano, social y
biológico. Porque “En términos de la moderna teoría de la comunicación, la lengua y
el habla se oponen y se complementan como el código y el mensaje, ya que el código –
como la lengua- es el conjunto de reglas que permiten la transmisión de información, y
el mensaje –como el habla- es el monto de información transmitida cuya comprensión y
“desciframiento” sólo pueden tener lugar observando el conjunto de convenciones que
constituyen el código" (MATELLART, 1997)
La explicación anterior relaciona elementos y esquemas de la teoría lingüística
estructural con aquellos que trata la teoría de la comunicación. Desde ella es posible
observar las posibles alternativas que ofrece el estructuralismo al estudio de la
comunicación, como sistema que cuenta con unas leyes de composición y oposición que
permiten diferenciarla frente a otros actos humanos que no son comunicación, pero sí
susceptibles de comunicar.
Roland Barthes continuó el proyecto de Saussure, con el propósito de construir la
semiología, la cual “…tiene como objeto el estudio de los sistemas de signos…" (Ibid,
1997). Con las definiciones de Saussure y Barthes se presentaron elementos comunes
para la configuración del concepto de estructura: el sistema y sus reglas. En el modelo
de Jakobson válido para todos los modos de comunicación, cada elemento tiene sus
funciones basadas en relaciones. La función referencial, define las relaciones entre el
mensaje y el objeto al que hace referencia; la emotiva, las relaciones entre el mensaje y
el emisor; la connotativa o conminativa, entre el mensaje y el receptor; la poética y
estética, la relación del mensaje consigo mismo; la fáctica, afirma, mantiene o detiene la
comunicación y la metalingüística, define el sentido de los signos que corren el riesgo
de no ser entendidos por el receptor (GUIRAUD Op. Cit. ). Con este modelo se
evidencia otro elemento esencial a las estructuras: la relación.
A manera de conclusión se puede tener en cuenta la definición que Jean Piaget da de la
estructura: “... es un sistema de transformaciones que entraña unas leyes en tanto que
sistema (por oposición a las propiedades de los elementos) y que se conserva o se
enriquece por el mismo juego de sus transformaciones, sin que estas lleguen a un
resultado fuera de sus fronteras o reclame unos elementos exteriores. En una palabra,
una estructura comprende así los tres caracteres de totalidad, transformaciones y
de autorregulación" (PIAGET, 1980). En esta efinición se sitetiza en parte la función
del estructuralismo en cuanto a su relación con la ciencia y el conocimiento a partir de
la campresión y explicación que logra de la realidad.
3.4.EL ESTRUCTURALISMO EN EL SIGLO XX Y LOS APORTES DE ALGUNOIS
ESTRCUTURALISTAS A LA COMUNICACIÓN

El grupo de investigación Sigma, de la Universidad de Medellín, ha tenido particular


interés en conocer la influencia que ejerció el estructuralismo en el estudio de la
comunicación en su pretensión de constituirse en ciencia, por eso en este aparte se
presentarán los aportes de Saussure, Barthes Jakobson y Piaget, aunque también se
podría perfectamente abordar desde los aportes realizados por S. Freud, y por
K. Marx. Se tratará de seguir un criterio cronológico destacando los aportes de los
autores citados.
Se considera que el movimiento estructuralista fue fundado por Ferdinand de Saussure a
principios del siglo XX, quien dio lugar al surgimiento de varias escuelas en Europa: la
de Ginebra, la fonológica de Praga en la cual se destacaron: Jakobson y
Trubetzkoy, la escuela de París con Roland Barthes, Foucault, Althusser, Lévi –
Strauss, Lacan y Martinet. A pesar de la amplitud y complejidad del tema, en la
presente ponencia solo se abordará la visión de Saussure, Jacobson y Piaget.
SAUSSURE
En los aportes de Saussure es posible observar el objeto atendido por el estructuralismo
lingüístico: son las estructuras lingüísticas o del lenguaje denominadas también sistemas
de signos con sus leyes o reglas. La lengua ha sido definida como un sistema de signos.
El signo es un sistema compuesto por significante (estímulo perceptible) y un
significado (concepto). En la lengua cada signo adquiere su significado y sentido a
través de las relaciones de oposición con otros signos, lo cual determina su posición,
diferencia y valor. Es así como la lingüística estructural se ocupa de la red de relaciones
de los signos propios de un sistema lingüístico, respondiendo de esta manera más a
las formas que a los contenidos.
“…una constante básica en la historia del estructuralismo: comprender el objeto, no en
su apariencia sustancial sino en sus aspectos relacionales: abandonar las sustancias para
atenerse a las formas, pero sin hipostasiar a estas últimas relegando los contenidos
(formalismo); más bien aceptando el carácter inescindible de la entidad forma -
contenido en el seno de la trama de relaciones que la constituye” (Sazbón, 1969).
Aunque los estudios desarrollados por los estructuralistas no se enmarcaron en el
interior de las ciencias de la comunicación o la comunicología, en el siguiente apartado
es posible observar como desde la teoría de la lingüística estructural se desarrolla una
analogía entre los elementos propios de la teoría de la comunicación:
Para el filósofo de la técnica, Gilbert Simondon (1924-1989) una analogía “ es un
acierto según el cual una estructura relacional que opera en un cierto campo puede ser
explicado en otro campo”. Esta definición y la siguiente cita ayudarán a reforzar la
posición de la transferencia de elementos de otras disciplinas entre ellas la
comunicología; entre aquellos elementos es posible identificar además el objeto de
estudio.
“En términos de la moderna teoría de la comunicación, la lengua y el habla se oponen y
se complementan como el código y el mensaje, ya que el código –como la lengua- es el
conjunto de reglas que permiten la transmisión de información, y el mensaje –como el
habla- es el monto de información transmitida cuya comprensión y “desciframiento”
sólo pueden tener lugar observando el conjunto de convenciones que constituyen el
código” (Sazbón, 1969: 11-12).
Esta analogía relaciona elementos y esquemas de la lingüística estructural con aquellos
que trata la teoría de la comunicación, es posible plantear las alternativas que brinda el
estructuralismo para el estudio de la comunicación, como sistema que cuenta con unas
leyes de composición.
El desarrollo del estructuralismo en las décadas del cuarenta y del cincuenta, “acentuaba
la búsqueda de modelo matemáticos cada vez más desconectados del funcionamiento
concreto del lenguaje” (Baylon y Mignot, 1996). Sin embargo esta época estuvo
marcada por el avance de la antropología estructural de Claude Lévi-Strauss, a través
del análisis de los mitos. Lévi-Strauss expuso su método en 1958 en la obra
Antropología estructural. Al analizar los mitos como forma de lenguaje, extiende el
modelo lingüístico al campo de la antropología. Los mitos a pesar de su diversidad
pueden reducirse a variaciones dentro de estructuras universales, cuando son
combinados para conocer su sentido.
Para Lévi-Strauss: “Estas reglas combinatorias forman una especie de gramática que
permite ir más allá de la superficie del lenguaje para descubrir un conjunto de
relaciones, una lógica que constituye el “sentido” de este mito. Esta puesta de
manifiesto de las relaciones sirve también para tratar los sistemas totémicos o las
relaciones de parentesco que se convierten en “redes de comunicación”, en códigos que
permiten transmitir mensajes” (Matterlart, 1997: 62).
En la década del sesenta surgió en Francia el movimiento estructuralista y “opone al
método empirista el redescubrimiento de la ideología” (Mattelart, 1997). En 1960 se
creó el Centro de Estudios de las Comunicaciones de Masas (CECMAS) en la Escuela
Práctica de Altos Estudios ahora Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de
París (EHESS). Dentro de EHESS, Roland Barthes fue el único investigador inscrito en
el estructuralismo. Investigó acerca del “estatus simbólico de los fenómenos culturales”
y continúa el proyecto Saussure de construir la semiología, la cual “…tiene como objeto
todo sistema de signos… “(1997). Con las definiciones de Saussure y Barthes se
presentaron elementos comunes y necesarios para la configuración del concepto de
estructura: el sistema y sus reglas. Además, ordenó otros elementos tales como: lengua /
palabra, significante / significado, sistema / sintagma y denotación / connotación.
Elementos necesarios para la lingüística y aquellas ciencias que con tales elementos se
relacionan. De acuerdo a Mattelart, para el estudio del discurso emitido por los medios
de comunicación las categorías “significante-significado” y “denotación-connotación”,
adquieren relevancia.
El problema que plantea el análisis estructural tal como lo concibieron Saussure y Lévi-
Strauss es el trasfondo sustancialista y la consiguiente visión determinista, platónica y
ahistórica que conlleva. Con el modelo estructural Lévi- Strauss pretendía haber
descubierto las estructuras profundas y leyes universales de la mente humana: si un
código puede transformarse en otro es porque todos hacen referencia a una estructura
oculta o estructura de estructuras, que se identifica
con el “espíritu humano”.
JAKOBSON
En 1963, Roman Jakobson presentó el esquema de toda comunicación, con sus seis
elementos constitutivos y las funciones a las que responde: destinador (función
expresiva) – destinatario (función conativa) – mensaje (función poética) – contexto
(función referencial) – contacto (función fáctica) – código (función metalingüística)).
Si se retoma el modelo de Jakobson y se articula a la teoría matemática de la
información, cada elemento tiene sus funciones basadas en relaciones. La función
referencial, define las relaciones entre el mensaje y el objeto al que hace referencia; la
emotiva, las relaciones entre el mensaje y el emisor; la función connotativa o
conminativa que opera entre el mensaje y el receptor; la función poética y estética que
hace referencia a la sintaxis del lenguaje y la relación del mensaje consigo mismo; la
función fáctica, afirma que se detiene en la metalingüística y define el sentido de los
signos que corren el riesgo de no ser entendidos por el receptor (Guiraud, 1997). Con
este modelo se manifiesta otro elemento esencial a las estructuras: la relación de la
comunicación donde todos los elementos básicos y sus funciones se encuentran
directamente relacionados.
ALTHUSSER
En 1970, Louis Althusser, reconocido como el máximo representante del
estructuralismo, pertenece a la tendencia encaminada a la relectura a los textos
fundamentales del marxismo. Aporta a la teoría crítica de la comunicación la oposición
“…de los instrumentos represivos del Estado (ejército, policía) que ejercen una coerción
directa, a los aparatos que cumplen funciones ideológicas y que denomina aparatos
ideológicos del Estado …Estos aparatos significantes (escuela, Iglesia, medios de
comunicación, familia, etc.) tienen la función de asegurar, garantizar y perpetuar el
monopolio de la violencia simbólica, la que se ejerce en el terreno de la representación,
disimulando lo arbitrario de esta violencia bajo la cobertura de una legitimidad
supuestamente natural (Matterlart, 1997). Con Althusser es notable la visión utilitarista
de la comunicación como instrumento socio-político, este hace énfasis en la
funcionalidad y sus efectos.
En relación con el texto anterior cabrían muchas preguntas en torno a lo que ha sido la
participación de los principales autores del estructuralismo y en especial a lo que ha
sido la participación de Althussser: ¿Por qué un pensador de óptica marxista como
Althusser aborda la funcionalidad de los aparatos ideológicos del Estado? ¿Tiene el
concepto de poder alguna relación con la comunicación o sólo es propio de la política?
FOUCAULT
En 1966 entra en escena Michel Foucault con la arqueología de las ciencias humanas.
En 1975 participa con el análisis de los modos de ejercicio del poder: opone la
“disciplina - mecanismo” a la “disciplina - bloqueo”. Así “Desplaza la concepción del
poder como campo específico de los macrosujetos, el Estado, las clases, la ideología
dominante…en beneficio de una concepción relacional del poder” .. “Introduce el
término “dispositivo” el cual remite a la idea de organización y de red. Designa un
conjunto heterogéneo que abarca discursos, instituciones, estructuras, decisiones
reglamentarias, leyes y medidas administrativas, enunciados científicos y proposiciones
filosóficas, morales y filantrópicas” 3. Desde Foucault se puede identificar los
dispositivos de comunicación-poder en su forma organizativa.
La crisis que han acaecido a finales de los años setenta sobre la “teoría estructural de
las relaciones sociales como conjunto de los grandes sistemas explicativos”, en especial
sobre las tesis Althusserianas, contribuyeron a la ruptura de la investigación
estructuralista y se abrió paso a la “cuestión de las mediaciones y del lugar del sujeto,
del actor, de la audiencia”(Mattelart, 1997: 70).

PIAGET
Piaget se fundamenta y a la vez hace aportes al estructuralismo desde su intención de
construir una teoría sobre la epistemología genética. Para Piaget, ésta consiste en el
estudio de los estados sucesivos de una ciencia en función de su desarrollo, a partir de
estos elementos la Epistemología genética se puede definir como “ el estudio de los
mecanismos del aumento de los conocimientos . Su carácter propio sería entonces en
todos los planos que interesen a la génesis o a la elaboración de los conocimientos
científicos” (Piaget, 1970 )
El concepto de estructura hace referencia a un sistema de transformaciones las cuales
están en contraposición al sistema que considera solamente las propiedades de los
elementos, en el primer caso son necesarias las leyes las cuales actúan como un
sistema sin sobrepasar las fronteras, de ahí que Piaget coincide con el concepto de que
las estructuras tienen tres caracteres básicos totalidad, transformaciones y
autorregulación. Para Piaget el carácter de totalidad, se refiere a que los elementos que
componen una estructura se encuentran subordinados a unas leyes que caracterizan al
sistema como tal. (PIAGET, 1980) Tales leyes se denominan leyes de composición, las
cuales dan al todo unas propiedades de conjunto distintas a las de sus elementos
particulares. Con respecto al carácter de transformación: las totalidades estructuradas
tienen unas leyes de composición estructurantes por naturaleza, consistiendo la
actividad estructurante en un sistema de transformaciones. La autorregulación, se da
cuando las estructuras se ajustan a ellas mismas debido a los cambios que sufre, para su
conservación y cierre.
Desde el estructuralismo la comunicación podría ser explicada como un sistema
compuesto por varios subsistemas4
Con respecto a la comunicación, Piaget se Plantea una doble pregunta: ¿Cómo es
posible la comunicación y qué enunciados son comunicables? , parte de su respuesta la
presenta en su obra psicología y comunicación (1970) Para él la comunicación no
puede realizarse sin una actividad operatoria de los sujetos que se comunican entre sí.
Dicha actividad operatoria depende del período de desarrollo en el cual se encuentra el
sujeto ya que de acuerdo a él la estructura los mensajes y los contenidos de la
comunicación, es así como la comunicación depende de los períodos del desarrollo:
preoperacional, operaciones concretas y operaciones formales,
La organización de los procesos comunicativos corresponde a diversas formas de
relación entre la lógica y las actividades mentales, las cuales en principio son tres pero
cada una de ella puede tener muchas variaciones.

Forma 1. corresponde a las normas de la lógica formalizada, como los axiomas de de


la lógica de proposiciones o las funciones de primer orden , se trata de
razonamientos simples de tipo causal o relacional, los cuales son extremadamente
importantes la construcción de frases o de oraciones comunicativas, de razonamiento
matemático de cantidades numéricas o de relaciones naturales entre los distintos
elementos.
Forma 2: Normas Cognitivas de origen externo o interno …que el observador califica
como hechos normativos. La aplicación de estas norma permite la inferencia por
comparación de igualdad o de diferenciación, aunque los trabajos de Piaget fueron
aplicados con elementos matemáticos, también se puede inferir que en el campo de la
comunicación se relacionan estructuras simbólicas , significados y significantes con el
fin de construir mensajes coherentes.
Forma 3: Los mecanismos mentales, sociales y fisiológicos, en esta forma están
involucrados, el lenguaje, la coordinación de acciones y las coordinaciones nerviosas.
3.5.LA COMUNICACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA ESTRUCTURALISTA

Cuando definimos el término comunicación nos encontramos con dos significaciones.


Una estructuralista donde gente, mensaje y realidad interaccionan para ocasionar un
entendimiento; y otra sistémica, que esquematizó Harold Laswell en un proceso según
el cual A envía mensajes a B y provoca en éste un efecto. (
Al aplicar a la comunicación los caracteres propios de la estructura definidos por Piaget,
es posible observar que este fenómeno goza de un carácter de totalidad.

La interacción conjunta entre los elementos (emisor-receptor-mensaje-canal-código-


retroalimentación) es determinada por unas reglas de composición que genera entre
ellos una oposición-complemento, que no sólo los diferencia entre sí, sino que además
conforman a la comunicación como una estructura con unas propiedades distintas a la
de sus elementos particulares. Por eso, aplicando uno de los principios de la Gestalt, se
dice que el todo es más que la suma de las partes, En el caso de la comunicación se
puede decir que la escisión de un elemento o la inexistencia de una función haría
también inexistente la comunicación.
Las transformaciones, aluden a la característica del cambio de propiedades de los
elementos particulares que componen la estructura por medio de su interacción de
conjunto, lo cual transforma las propiedades de cada elemento particular para alcanzar
las propiedades globales de la comunicación misma. La autorregulación, se refiere a la
conservación que desarrolla dentro de la interacción comunicativa la retroacción
(retroalimentación) entre los elementos, lo cual posibilita la continuación del proceso,
su interrupción o finalización.
Sin embargo, frente a toda esta aproximación a la transferencia de características
propias del modelo estructuralista al fenómeno de la comunicación, es necesario aclarar
que la comunicación desborda la concepción de estructura propia del estructuralismo,
puesto que desde la teoría de sistemas, esta es un sistema abierto, que ejerce influencias
sobre el entorno y este sobre ella. En otras palabras, es histórica, interdependiente del
ambiente y está en constante cambio; no sucede lo mismo con las estructuras desde la
perspectiva estructuralista, ya que éstas sufren cambios internos.
El ser humano no suele concretarse en una dimensión significante solamente, sino que
también hay que considerar un procesos de significación, lo cual en términos de Piaget
se puede definir como una manera operacional referida al comportamiento en términos
de asimilación o de acomodación (invariantes funcionales), Pero anota Piaget que con
frecuencia las significaciones desbordan la misma realidad, frente a lo cual formula la
siguiente pregunta: “ No existirán con anterioridad al lenguaje – o independientemente
de él. Coordinaciones de acciones cuyo resultado presentaría una significación
determinada por el sentido de esas acciones como tales o de sus coordinaciones y no
por las propiedades de los objetos a los que dichas acciones se refieren?” (Piaget,
1970)
Lo anterior lleva apensar que antes de adquirir una lógica estructurada verbal que
facilita la comunicación entre los seres humanos, existe una lógica de la acción o una
semiología de la misma. Algunos autpres como Carnap, Tarski y Morris, suelen
referirse a esta realidad en términos de metalenguajes los cuales se completan por medio
de la pragmática.
En América Latina ha surgido una corriente de investigación en el campo de
los procesos de recepción y las mediaciones. En este sentido la Asociación
Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC), cuenta con un grupo
de trabajo denominado “Análisis de la Recepción”. Donde se presentan las propuestas y
discusiones de diversos investigadores, centrados en el campo de conocimientos de las
recepciones abordados principalmente desde las múltiples relaciones que tienen los
sujetos con medios y las tecnologías de la información.
Entonces, ¿cómo explicar la comunicación desde la visión estructuiralista? La respuesta
puede ser variada pero seguramente la que más persuade es la que sustenta que las
proposiciones lógicas dependen de la significación de los términos, pero a su vez éstos
están determinados por aspectos sociolinguísticos , elemento fundamental para realizar
la actividad operatoria de los sujetos que se comunican entre sí dando origen a lo que se
ha denominado el proceso de interaciones comunicativas las cuales se explican
desde las operaciones lógicas y las operaciones que intervienen en la cooperación
intelectual.
La primera categoría, se refiere al hecho de que el signo se compone de dos
dimensiones: el significante, que es la señal o estímulo perceptible y el significado o
imagen mental; la significación se da por la relación entre ambas dimensiones. La
segunda categoría, “denotación-connotación” o “práctica-mítica”, como les denomina
Algirdas-Julien Greimas (1997-1992) planteó: “…se impone cuando el análisis
estructural se esfuerza en aprehender y sistematizar todos los hechos que superan el
lenguaje primero o lenguaje de base” (Greimas en Mattelart, 1997). Es con el estudio
de la denotación-connotación que la investigación sobre los medios, aborda las
relaciones entre las estructuras superficiales o aparentes (denotaciones) y aquellas
estructuras subyacentes o profundas (connotaciones) o mitos creados por la ideología
dominante para mantener el statu quo. De ahí que este tipo de análisis semiológico abra
una brecha entre la descripción de la significación con el análisis funcionalista del
contenido manifiesto.
Los estudios desarrollados en el CECMAS se centran en el análisis de los medios, los
mensajes, los efectos. Sin embargo no estudian todo el proceso comunicativo, que exige
abordar todos y cada uno de los elementos que lo hacen posible. Sólo Jakobson con el
esquema de toda comunicación, de alguna forma llena ese vacío que no atendieron los
investigadores del CECMAS. De ahí que el aporte del estructuralismo en el objeto de
estudio de la comunicación haga mayor referencia al estudio integral de las estructuras
que compone el acto comunicativo.
Retomando a Paoli, la comunicación debe darse en un contexto el cual puede estar
determinado por el sistema social que se nos ha impuesto el cual presenta deseos que
no realizamos, sino que simbolizan realizar. Los fenómenos culturales pueden
considerarse como producto de un sistema de significación que se define sólo en
relación con otros elementos dentro del sistema, como si fuera el propio sistema quien
dictase los significados.

Por ejemplo el matrimonio no es más que un signo, y entre ellos existe una relación de
igualdad. El hecho de contraer matrimonio da por hecho que se le ha de ser fiel al
cónyuge, es decir, significa fidelidad (PAOLI, 1997) De la misma manera las
estructuras comunicativas deben analizarse desde las significaciones que guardan para
poder manifestar una realoidad.
Para algunos, el análisis estructural ayuda a descubrir la estructura que subyace a
muchos de los fenómenos de la vida social y cultural, entre ellos la comunicación. Para
otros, el estructuralismo lee demasiado profundamente dentro de los textos (en sentido
amplio) y permite que el investigador invente significados que no están realmente ahí.
Existe una gran variedad de posiciones críticas intermedias entre estos extremos y
muchos de los debates actuales sobre esta escuela se ubican en esta línea
La noción epistemológica de estructura también se ha utilizado recientemente en la
investigación semiótica, así, para U. Eco, la semiótica tiene su razón de ser en la
posibilidad de determinar estructuras (códigos) a nivel de los fenómenos de
comunicación. Eco, entendida la “estructura” como un sistema de intercambio entre
actores sociales teniendo en cuenta que al enfoque estructuralista no le interesa tanto
qué es lo que se intercambia, sino las reglas que rigen sus relaciones, un
modelo estructuralista de la comunicación tendría los siguientes componentes:
las relaciones de intercambio entre los actores,
las reglas que explican las relaciones de intercambio,
todos los campos en los cuales se puede aplicar el código que se ha identificado.
En definitiva, las estructuras comunicativas, puestas en evidencia por las
investigaciones lingüísticas y etnológicas se constituyen en el objeto de estudio de la
comunicación. Sin embargo el metodólogo estructuralista no acepta, como hace U. Eco,
que investigar estructuras signifique aceptar que haya razones estructurales, sino tan
sólo algunas realidades estructuradas.
En el campo de las ciencias sociales y en el de la comunicación, el estructuralismo
supone que no hay cambios estructurales que afecten, en definitiva, a la representación
del mundo de los seres humanos. Los estructuralistas afirman que los sentidos nos
enseñan y que los medios de comunicación son solo modalidades de transmisión de
información, parte de la estructura general. Con lo cual hay reconocimiento tácito de la
comunicación, sus funciones y su proceso como parte de un todo que bien se podría
denominar la realidad humana.
BIBLIOGRAFIA
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http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/economia/article/view/9018/10861
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https://www.csub.edu/~tfernandez_ulloa/spanishlinguistics/ESTRUCTURALISMO.htm
https://www.caracteristicas.co/liberalismo/
https://www.lifeder.com/estructuralismo/