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Métodos y Técnicas dé éstudio récoméndados

1. Mapas:
Tanto conceptuales como mentales.
Al esquematizar con palabras claves , no solo resumes el tema sino que
al igual también logras asociar ayudando a tener una mayor
memorización y retención. El mapa mental, es el más efectivo ya que te
permite apoyarte en conceptos e imágenes.
2. Anotaciones:
Tener pequeñas anotaciones en hojas o en cuaderno ( ORDENADO) es
igual de efectivo. Ya que por ser concretas y específicas se logran
memorizar con mayor facilidad.
3. Dibujos:
El uso de representaciones es básico en medicina, especialmente si
cursas anatomía; traspasar el órgano te permite detallar y retener
todos los puntos del mismo. El uso de color es esencial.

4. Resaltadores: Este punto es simple, solo tienes que localizar


palabras claves que consideres esenciales. Trata que sean personales, y no

copiadas.
5. Uso de Post It:
Tener pequeñas notas pegadas en todas partes, si TODAS, en tu cuarto,
en el espejo, cuadernos, puertas y demás; es un recordatorio constante
para refrescar el contenido periódicamente.

En cuanto al ambiente más favorable para el estudio se propone un sitio


tranquilo, silencioso, sin compañías ni distracciones, preferiblemente
sobre un escritorio y no en la CAMA.

Crear una rutina y organizar tus horas de estudio es primordial, al


igual que plantear metas realistas y sobre todo NO llegar a extremos
de presión, debido a que esto puede bloquear tu mente e
imposibilitar tu memorización y retención.
INSISTE EN LO QUE SE TE DIFICULTE O EN LO QUE NO TE SABES

Necesitas repasar con más atención lo que no te sabes. Todo repaso que
hagas de procesos que sepas deducir, y de conceptos que recuerdes,
será en cierto modo una pérdida de tiempo.

¿Por qué repasas lo que ya te sabes, incluso a sabiendas de que lo estás


haciendo y dejando aparte un tema que conoces peor? Porque te da
tranquilidad. Durante esos minutos sientes que tu actividad es predecible y está
controlada, y eso, en medio de la incertidumbre de preparar exámenes, es muy
tranquilizador.

¿Qué técnica de estudio te predispone a caer en el error de repasar lo que te


sabes un número igual de veces que lo que no te sabes? La relectura. Si confías
en leer varias veces cada tema para memorizarlo; si usas el método de las
vueltas sin acompañarlo de otro sistema de control de repasos, corres el riesgo de
estar invirtiendo tiempo en conceptos que ya conoces.

¿Cómo controlar lo que peor te sabes en Medicina? Al intentar rememorar


conceptos (p. ej. definición de “delirio”), procesos (p. ej. el ciclo de Krebs) y
listados (p.ej. tipos de antihipertensivos según su mecanismo de acción), debes
marcar en el texto lo que peor controlas, para así hacer más hincapié o repasar
más firmemente en tus “vueltas” de repaso.
REPASA DE FORMA SIMILAR A COMO SERÁ TU PRUEBA DE CALIFICACIÓN

¿Cómo te examinan tus profesores para saber si dominas la Cardiología o la Farmacología?


Haciéndote preguntas sobre Cardiología o Farmacología

¿Cómo te preparas para esos exámenes?

¿Cuál ha sido tu respuesta?

Puedes utilizar pruebas similares o exámenes que tengas en casa.

LLEGA EN TU REPASO UN POCO MÁS ALLÁ QUE EN EL EXAMEN

En general, muchas Facultades de Medicina exigen demasiado al estudiante de Grado. Es el sesgo


del experto, que no se da cuenta de que el nuevo ingersante no necesita (ni puede) asimilar
tantos datos la primera vez que se acerca a una materia.

Si una materia es MÁS COMPLICADA o más EXTENSA se debe de estudiar más, practicar más.

Planifica esa sobre carga por ejemplo, USANDO FLASHCARDS en tus repasos, aunque la mayor
parte de tus exámenes sean de tipo test. ¿Por qué? Porque generar la respuesta a una pregunta es
más potente que reconocer la respuesta entre múltiples opciones.

Los datos repasados con flashcards se grabarán algo más profundamente en tu cerebro
que si te limitaras a releerlos.

Los 3 factores que reducen tu productividad al estudiar para un examen Y QUE EL


USO DE FLASHCARDS TE SOLUCIONAN:

ENERGÍA, FUERZA DE VOLUNTAD Y HORAS o TIEMPO DESTINADO PARA EL ESTUDIO

Aprovechar momentos de baja energía , por bien que planifiques el día, tu cuerpo es un sistema
biológico que se desgasta y necesita recuperación periódica.

Puede que alguna tarde llegues agotado a casa después de las prácticas y tu energía mental esté
por los suelos, pero aún así sepas que debes estudiar un rato al menos porque se acercan los
exámenes.

Repasar tarjetas requiere menos esfuerzo mental.

Sal a dar una vuelta por un parque cercano y repasa tus flashcards al aire libre.
Cómo hacer buenas flashcards

Una flashcard de REPASO es una pregunta concreta que tiene una respuesta concreta. No son
unos apuntes portátiles.

Una flashcard es más eficaz cuando contiene una pregunta que tiene una respuesta inequívoca y
sencilla.

Primeros auxilios en época de exámenes finales

1. No hay tiempo para probar técnicas complejas nuevas.-Usa los métodos que dominas,
Subraya, relee y recita en voz alta, lo que siempre has utilizado.

2. Usa esta técnica sencilla para mejorar tu rendimiento.- Una técnica de eficacia
científicamente probada, y que se aprende a utilizar sobre la marcha, es hacer tarjetas de
repaso o flashcards.

1. Cuanto más simples, mejor. Pregunta y respuesta corta. P. ej. ¿Cuál es el


antibiótico de elección en la sífilis? Penicilina.

2. No hagas 20 tarjetas por tema, sino tan solo 1 ó 2 tarjetas de los conceptos que
te resulten más complejos. De este modo, elaborar la tarjeta te ayuda a fijar
datos, y cuando repases las tarjetas, estarás trabajando con lo que realmente
necesita más repaso.

3. Repasa las tarjetas al final de una sesión larga de estudio. No podrás mantener la
concentración leyendo apuntes durante más de 7-8 horas diarias. Alternar el
trabajo de estudio favorece el rendimiento. Rematar la jornada practicando con
las tarjetas te permitirá ahorrar una hora más.

Típicamente, en una cara escribes la pregunta o el enunciado a contestar, y en el envés anotas la


respuesta, generalmente con otro color, de modo que cuando elijas una tarjeta sepas por qué
lado leerla.

Cuando ideamos una pregunta, nuestro cerebro ya está haciendo asociaciones con el material y
por tanto está avanzando en su comprensión y memorización.

UN EJEMPLO

Si estás estudiando los pares craneales en Neuroanatomía, puedes poner una pregunta de este
estilo: “¿Qué tipos de fibras vehiculiza el nervio facial?”.
En la otra cara, la respuesta sería algo así:

3. No te lamentes por el trabajo que no hiciste en los meses anteriores.-No inviertas tiempo
en remordimientos. Cuida las palabras con las que te hablas a ti mismo.

4. No agotes diariamente tus energías.- No pasa nada por dormir pocas horas la noche antes
de un examen, pero no podrás mantener tu productividad si robas horas al sueño todos
los días.

1. No abuses del café

2. Cuida tu cuerpo y sigue practicando ejercicio físico.- Favorece la creación de


nuevas neuronas en el hipocampo, sirve para soltar tensiones musculares y te
permite entrar en modo difuso de pensamiento, durante el cual tu mente sigue
consolidando lo que acabas de estudiar.

3. Sal a pasear.- Si no practicas ningún deporte, sal a caminar durante media hora
con tus tarjetas de repaso para mover tu cuerpo y oxigenar el cerebro. Hazlo en un
parque cercano, porque está demostrado que la naturaleza mejora la
recuperación física y mental.

5. Planifica, planifica, planifica


6. Domina tus emociones.- Es fácil dejarse llevar por la ansiedad y la culpa cuando llegas a
los exámenes finales con mala preparación. ¿Sabes qué? No sirve de nada. Cuídate como
lo harías con un bebé, al que no vas a gritar porque sea perezoso y le cueste aprender a
andar. Tampoco le dejes mucho espacio al aburrimiento ni a la desconfianza (cuando
crees que tus compañeros te ocultan exámenes de años previos…). Enfócate en ti, en tus
principios, objetivos e ilusiones.

PRINCIPIOS GENERALES PARA PLANIFICAR

1. Reserva tiempo cada día para 3 cosas fundamentales: comer adecuadamente; dormir lo
suficiente; y hacer ejercicio físico. Los finales son una carrera de fondo. Puedes permitirte
hacer una comida basura de vez en cuando, o dormir poco la noche antes de un examen.
Pero no puedes hacerlo durante 2 ó 3 semanas seguidas, porque tu eficiencia como
estudiante bajará excesivamente.

2. Respeta el principio de Pareto con cada asignatura. Es decir, selecciona ese 20% del
temario que te rendirá un 80% de los beneficios en el examen final (la relación 20/80 no
es realista en los exámenes universitarios, pero entiendes la idea, ¿verdad?): Prescinde de
introducciones históricas, de posologías que no caen en el examen, de bases anatómicas y
fisiológicas demasiado detalladas, de clasificaciones TNM.

3. Reduce tentaciones de procrastinar. Es decir, cierra el whattsapp y el Facebook. Huye de


los vídeos de gatitos en Youtube. Sé firme contigo mismo. Pide ayuda si hace falta a un
compañero de piso o a tu madre. Limita el acceso a diversiones digitales a tus ratos
programados de ocio.

4. Sé realista con las horas disponibles cada día. Cuenta las horas que necesitarás para
comer, dormir y hacer ejercicio físico, y hazlo con generosidad y margen amplio. Un truco:
cuenta siempre con terminar los repasos un día antes de la víspera de examen. Así el
último día sirve de colchón para recuperar horas de repaso, si al final vas justo, o para
descansar si estás hecho polvo.

PASO 1. PREPARA EL MATERIAL y DETERMINA QUÉ NOTA NECESITAS SACAR EN CADA EXAMEN.

Esto puede hacerse a lo largo del semestre. Si no está hecho, es la primera tarea antes de sentarte
a estudiar:

1. Reúne los apuntes de todas las clases. En su defecto, apuntes de terceras personas, o un
libro de nivel adecuado (ni muy superficial, ni muy detallado).

2. Ten a mano la Guía Docente / Programa / Syllabus de la asignatura.

3. Analiza cómo se califica el examen final con respecto a exámenes parciales o trabajos
escritos: si el examen final supone el 80% de la nota, debes estudiar mucho más a fondo
que si supone el 40% del total. Esto varía mucho según la facultad en la que estés.
4. Consigue exámenes para practicar. Si tienes suerte, tendrás exámenes antiguos de los
mismos profesores. En su defecto, puedes usar preguntas de exámenes
MIR/EIR/PIR/ENARM…; preguntas con respuestas razonadas de libros de texto (sí, libros,
esos objetos inanimados que se encuentran en las bibliotecas de tu universidad); y en el
peor de los casos, exámenes online de fuentes fiables.

PASO 2. CONTABILIZA HORAS DISPONIBLES Y REPARTE PRIORIDADES.

1. Reserva 2 horas 30 minutos diarios para comer. Media hora para desayuno, 1 hora para
comida y 1 hora para cena.

2. Reserva media hora diaria para ejercicio físico, lo que supone 3 horas y media semanales.
Si ya haces algún ejercicio programado, mantenlo (correr 1 hora a días alternos, recibir
clases de yoga/Pilates/Zumba/lo que sea 2 veces a la semana). No reduzcas tu tiempo
habitual de ejercicio más de 1/3 de tu dedicación habitual, o tus endorfinas bajarán y tu
estrés subirá. Si no haces deporte habitualmente, sal a caminar por un parque.

3. Reserva tus horas de sueño, las que necesites, sean 7, 8 ó 10. ¡Esto es sa-gra-do!!!

4. Cuenta horas reales de estudio al día y multiplica por los días que quedan hasta el
examen. En general, no es posible estudiar concentradamente más de 8 horas cada día. Si
dudas de esto, pregunta a cualquier opositor MIR.

5. Distribuye las horas entre las distintas asignaturas. Si tienes suerte y hay horas
suficientes entre un examen y otro, no necesitas simultanear el estudio de cada
asignatura. Si tienes un examen muy importante tan solo 2 días después de un examen
previo, tendrás que distribuir horas de estudio para las 2 asignaturas. Ajusta las horas
según la importancia de cada materia:

 Más horas para materias difíciles, o que no has estudiado al día, o que llevas con malas
notas en los parciales

 Más horas para exámenes con mayor peso en la nota final

PASO 3. SITÚA LAS HORAS EN UN CALENDARIO.

Hazlo con el mayor detalle posible. Así reduces tu carga mental. Parece una tontería, pero decidir
qué estudiar en cada momento te resta un poquito de energía cada vez, y necesitas conservar tus
energías para estudiar y repasar. El detalle en el calendario también te sirve para controlar qué
llevas hecho y qué te falta por hacer en cada momento.

Recuerda que alternar tareas sirve de descanso.

 Por eso, intercala repasos entre grandes bloques de estudio. Por ejemplo, repaso de
examen B (importante, pero tarde en el calendario) entre bloques de estudio de examen A
(el primero del calendario).
 Intercala lugares de estudio. Por ejemplo, repasa tarjetas flash de la asignatura A dando
un paseo por un parque entre bloques de estudio de la asignatura A sentado en tu mesa.

 Intercala modalidades de estudio. Por ejemplo, lee la asignatura A en bloques separados


por la realización de esquemas de la asignatura A. O intercala tests de práctica de la
asignatura A entre bloques de lectura de los temas A.

 Intercala posturas de estudio.

PASO 4. PON EN MARCHA TU FLUJO DE ESTUDIO EN LOS BLOQUES DE TIEMPO INDICADOS EN EL


CALENDARIO.

Flujo de estudio de Tom Miller

Tips para tus bloques de estudio:

 No olvides que estar sentado estudiando puede producirte somnolencia. Camina por tu
cuarto .

 Si te cuesta concentrarte, descansa haciendo algo que te guste o que necesitas. Puedes
escuchar tu canción favorita a todo volumen mientras bailas y saltas. Puedes hacer
estiramientos si te duele la espalda.
En esta postura no puedes aguantar mucho tiempo…

Consecuencias negativas para la salud de estudiar sentado durante largas horas:

1. Tensión y dolor muscular en espalda y cuello, con especial presión sobre columna lumbar.

2. Fatiga ocular que puede motivar dos cosas: a) molestias de ojos y dolor de cabeza por
pasar horas fijando la vista de cerca; y b) espasmos de la acomodación que impiden ver
con claridad de lejos cuando te levantas de la silla.

3. Tendencia a la somnolencia por la necesaria quietud que empleas para estudiar. Por si no
fuera ya suficiente estar encerrado en casa estudiando, entonces sientes que no estás
rindiendo todo lo que podrías.

La clave para mantenerse físicamente cómodo y evitar la somnolencia durante las jornadas largas
de estudio es evitar largas sentadas.:

1.Alternar posturas de estudio en casa entre de pie y sentados:

Estar de pie durante 1 hora o más seguida no es para todo el mundo. Evítalo si tienes tendencia a
las varices o una lesión de rodilla.

Es conveniente no pasar más de 1 hora seguida en la misma postura, sea de pie o sentado.
Obviamente, este tiempo puede variar según las condiciones de cada uno.

2.Programar paseos por el exterior durante los cuales se puede seguir repasando con tarjetas o
una aplicación móvil. Si es por un parque, mejor. Se ha demostrado científicamente que la
cercanía de los árboles, por mecanismos aún no aclarados, beneficia la función cognitiva y
reduce el estrés mental .
3.Estiramientos anti-lumbalgia: conviene hacerlos al menos una vez al día. Una de las posturas
que ayuda a abrir las caderas y aliviar tensiones de la zona lumbar es la posición de cuclillas.
Intenta mantener toda la planta del pie apoyada en el suelo. Si te tira mucho, apoya los talones en
una toalla doblada o unos libros. No importa cuán flexible seas, el hecho de estirarte lo suficiente
para tus condiciones reales es beneficioso. Con la práctica, ve aumentando la apertura de
caderas.

4.Descanso ocular: todo lo anterior favorece la mirada a distintas distancias, lo que relaja los
músculos de la acomodación. Pero si no haces nada de lo anterior, al menos haz lo siguiente: cada
30-60 minutos, levanta la vista de los apuntes y mira por la ventana durante 2-3 minutos.

5. Hidrátate: bebe agua y zumos abundantemente durante tu sesión de estudio. La hidratación es


beneficiosa para el funcionamiento de tus neuronas, y además generarás la necesidad de
levantarte a menudo al baño, lo que reactivará tu circulación, te despertará y relajará tus ojos.

MÉTODO SMART PARA ESTABLECER OBJETIVOS

Pongamos por ejemplo que tu meta este cuatrimestre es “empezar antes a preparar los
exámenes” o “llevar las asignaturas al día”.

El método SMART se refiere a las cualidades que tienen que tener tus objetivos para que seas
capaz de llevarlos a cabo.

Specific – Específico
Measurable – Medible
Attainable – Alcanzable
Realistic – Realista
Time-related – Acotado en el Tiempo

“Empezar a preparar antes los exámenes”…¿Qué significa esto? ¿Cuándo te sientas habitualmente
a prepararlos? ¿Un mes antes? ¿Cuánto significa “antes”, entonces? Un día antes, una semana
antes… Puede que te digas “llevarlo al día”, eso equivale a empezar a preparar los exámenes
antes. Pero esto tampoco es un objetivo SMART…

PONGAMOS UN EJEMPLO: “LLEVAR LAS ASIGNATURAS AL DÍA”

1º ESPECÍFICO. Define qué significa llevarlas al día en tu caso.

 Estudiante A. No tienes muy claro qué se explica cada semana en las diversas asignaturas,
porque faltas a las primeras clases de la mañana. Llevarlo al día puede significar “tener
claro cada día lo que se ha explicado en clase, y dónde se encuentra esa materia en los
apuntes, el manual o el libro de consulta”. Hazlo sin falta nada más llegar a casa, pues no
te va a llevar más de 1 hora.

 Estudiante B. Asistes a todas las clases, pero una vez se marcha el profesor por la puerta
ya no recuerdas muy bien de cuánta materia se ha hablado. Para ti llevarlo al día puede
consistir en adoptar el método Cornell, y en cuanto salga el profesor por la puerta, antes
de que entre el siguiente, repasar lo que has anotado, escribiendo en los márgenes alguna
palabra clave de cada sección de apuntes. No debería llevarte más de 5 minutos. Si no te
da tiempo a hacer esto en clase, hazlo en casa, en cuanto te sientes a trabajar.

2º MEDIBLE. Cómo saber que lo estás consiguiendo.

 Estudiante A. Usa la guía docente o el temario donde se enumera cada tema de cada
asignatura, y marca con un círculo victorioso cada tema que tengas localizado. Cuelga ese
temario cerca de tu mesa de estudio y da un salto de alegría cuando veas que las marcas
victoriosas van avanzando y rellenando el documento, poco a poco. Si algún día no has
podido repasar el temario, recupera el tiempo perdido al día siguiente.

 Estudiante B. Cada domingo por la tarde, saca tu carpeta de apuntes, o tu cuaderno, y


revisa los márgenes de tus hojas de apuntes de toda la semana. ¿Has anotado palabras
clave? ¿Has hecho un pequeño resumen? Cada margen “trabajado” representa un éxito. Si
se te ha escapado alguna clase, resuélvela en ese momento.

3º Y 4º ALCANZABLE y REALISTA. ¿Puedes conseguirlo con tus capacidades y circunstancias?

 Puede que tengas que trabajar para ayudarte a pagar la carrera, como cuidadora de niños,
camarero, lo que sea. Puede que tu trabajo a tiempo parcial te absorba 4 horas cada día, 5
días a la semana. En ese caso, te propongo el plan del estudiante A. Aún los días que más
hayas trabajado, aún con el cansancio y tu mente a medio gas, serás capaz de revisar el
calendario de clases y tus apuntes de referencia, y hacer anotaciones sencillas.

 Si no necesitas trabajar, y dispones de más tiempo cada día, puedes permitirte el plan del
estudiante B.

 Otras acciones que puedes decidir poner en marcha: hacer 2 tarjetas de repaso por cada
clase del día; hacer 1 esquema de cada tema a la semana

 5º ACOTADO EN EL TIEMPO. Esto puede significar varias cosas. El método SMART se


comenzó a usar en el mundo de la empresa y la dirección de proyectos, de modo que las
metas planteadas (p.ej. vender un 10%) debían situarse en un plazo concreto (p. ej. 1
trimestre o 1 año).

En nuestro caso, como estudiantes, significa que te planteas acciones en intervalos de tiempo
concretos, y que te concedes un margen de rescate suficiente en caso de imprevistos. Como lo
que ya hemos comentado: repasar todos los apuntes del día en la misma tarde, con la técnica de
Cornell, y revisar todos los domingos y anotar los apuntes que no haya dado tiempo a revisar
antes.
POR ÚLTIMO: PON UN AUDITOR EN TU VIDA

…y ese auditor puedes ser tú mismo/a. O bien un amigo de confianza. Si te propones mejorar,
comunica tu plan a un amigo, y pon una fecha en el calendario para sentarte con tu “auditor/a” a
revisar la marcha de tu plan. 1 mes después de haber comenzado a usar una práctica nueva es un
plazo razonable para auditar tus resultados.

No te mientas; no sirve de nada.

1. Comprueba cuántos días has cumplido con tu plan inicial.

2. Reflexiona por qué no has podido cumplir con el plan en algunos días. ¿Es un objetivo
poco realista para tus circunstancias? ¿Has calculado mal el tiempo? ¿Pensabas que podías
idear 1 tarjeta de repaso cada 15 minutos y resulta que necesitas 1 hora para hacer una
buena tarjeta?

3. Replantea tus próximas acciones mejor adaptadas a los resultados reales.

Subrayar.
¿Por qué subrayar debería, en teoría, funcionar?

 Porque usa el “efecto de aislamiento”: dentro de una lista de palabras, es más fácil
recordar aquella que se distingue semánticamente de las demás, o que pertenece a otra
lengua (p. ej. “coche” en una lista de nombres de animales).

 Porque, antes de subrayar, es necesario comprender todo el texto para decidir qué
palabra o frase deben ser marcadas, y esto implica un trabajo activo sobre el material que
después habrá que recordar.

La mayor parte de los estudios demuestran que los resultados en posteriores pruebas y exámenes
son similares en sujetos a los que se les permite subrayar y aquellos que solamente leen el texto
sobre el cual se van a examinar.

Vamos a ver los motivos por los que subrayar puede perder su eficacia cognitiva.

1. Exceso de subrayado

2. Selección inadecuada de lo marcado

3. Pérdida de conexiones entre concepto

4. Pérdida de oportunidad
5. Ilusión de competencia

ENTONCES, ¿QUÉ HACER?

1. Perfecciona tus técnicas: no subrayes en exceso. Intenta limitar el subrayado a una frase
como máximo por párrafo. Si sientes la necesidad imperiosa de subrayar más, detente y
simplemente recita en voz alta lo que te parece importante. Eso también te ayuda a fijar
ideas.

2. Utiliza el material que se adapte a ti: los colores vivos y fosforescentes pueden fatigar la
vista después de largas horas estudiando. Son los materiales más espectaculares y
entretenidos de utilizar (y ya sabemos que en la época de exámenes uno está deseando
entretenerse con lo que sea), pero no son imprescindibles. Un simple lápiz de dos colores
(azul y rojo) o incluso de grafito puede ser suficiente.

3. No subrayes por subrayar: ya hemos visto que colorear texto no significa que lo hayas
memorizado. Si percibes que estás cansado/a y no estás interiorizando lo que estás
marcando, déjalo y limítate a leer. El subrayado erróneo puede confundirte más que
facilitarte el estudio ulterior. En vez de eso, motívate cambiando la estrategia de estudio:
lee mientras caminas, toma un poco de té o café , sal a la calle a dar una vuelta rápida a la
manzana (activa la circulación cerebral), o elabora unas cuantas tarjetas de repaso
(flashcards).

Imágenes mentales.
En realidad todos usamos imágenes reales y mentales, al menos en parte, para estudiar ciertas
asignaturas muy visuales de las ramas sanitarias, como Anatomía, Biología celular, Histología, etc.
Es decir, aquellas asignaturas que describen las estructuras que componen el organismo tanto a
nivel macro como microscópico.

TIPOS DE TÉCNICAS BASADAS EN LA VISUALIZACIÓN

Palacio de la memoria

Consiste en usar una construcción que se conoce muy bien (tu propia casa o piso, el edificio de la
facultad) para situar una asociación de imágenes en cada estancia que recorres al entrar en esa
construcción. Sirve para secuencias, listados, sucesos, etc (síntesis de moléculas, un discurso, un
acontecimiento histórico).
¿OTROS SENTIDOS AYUDAN?

Imaginar una escena mental con el mayor lujo de detalles y distintas modalidades sensoriales
refuerza su anclaje en la memoria (ej. observar un hueso en las salas de anatomía, tocar sus
partes, nombrarlas en voz alta). Si deseamos memorizar algo relacionado con un animal, podemos
recrear el olor de ese animal, los sonidos que emite, la calidad de la luz que lo envuelve, etc.

Recrear una estructura anatómica dibujándola a mano también refuerza el recuerdo de esa
estructura visual.

COMBINACIONES DE TÉCNICAS

Esto se presta a combinarse con otros trucos mentales que facilitan la comprensión de nuevos
conceptos, como las ANALOGÍAS Por ejemplo, puede imaginarse el sistema glandular humano
como una aldea alrededor de un castillo central desde donde todo se domina y ordena
(hipotálamo), pasando por otro edificio que puede ser un cuartel militar que ayuda al gobierno (la
hipófisis), y continuar imaginando cada glándula como una casa diferente de la aldea, con sus
habitantes y sus particularidades.

Otro ejemplo de analogía es comparar la estructura de un átomo con la del sistema solar. O las
divisiones vasculares sucesivas de una arteria con las ramificaciones de un árbol. O las espinas
dendríticas con las espinas de un tallo de rosa. Las posibilidades son infinitas porque cada uno de
nosotros tiene imágenes y conocimientos previos únicos con los que construirá sus propias
analogías, o adaptará las analogías inventadas por otros.

También pueden elaborarse METÁFORAS (“el átomo es un sistema solar en miniatura”). Comparar
un nervio motor con un cable eléctrico, con múltiples filamentos de cobre (axones) en su interior,
con manojos de cable recubiertos de un fino plástico (perineuro) y un grueso envoltorio externo
que lo rodea todo (epineuro).

APLICACIONES DE LAS IMÁGENES MENTALES EN MEDICINA

¿Cómo podemos aplicar esto en nuestros estudios sanitarios? Existen muchos conceptos
abstractos que aprender, empezando por los centenares de prefijos y sufijos usados para palabras
cultas. Podemos beneficiarnos de la imaginación visual para estudiar materias como bioquímica,
física y estadística.

 Conceptos abstractos

 Listados: pueden agruparse p. ej. en un palacio de la memoria, o en una historia que


encadene unas imágenes con otras.

 Secuencias: ídem en un palacio de la memoria.

 Características de una enfermedad: pueden imaginarse en una persona o un personaje.

Tablas comparativas.
Una queja frecuente en Medicina es lo difícil que resulta retener las diferencias, a veces
pequeñas, que hay entre una enfermedad y otra. Esto ocurre generalmente dentro de una
misma asignatura o sistema orgánico, que es como suele organizarse el temario en
muchas facultades. Siempre que haya que estudiar fenómenos similares, se presentará
esta dificultad.

SOLUCIÓN: PONLE FÁCIL A TU MENTE EL COMPARAR Y CONTRASTAR

¿CÓMO ORGANIZO LA INFORMACIÓN PARA APRENDER CON MÁS FACILIDAD?

La información debe colocarse en una tabla por ejemplo : comparando cada enfermedad
con otras 2 ó 3 parecidas con las que haya que hacer el diagnóstico diferencial.

Síndrome Epidemiología Evolución temporal Clínica típica

Enfermedad 1
Enfermedad 2

Enfermedad 3

Evolución
Faringitis aguda Epidemiología Clínica típica
temporal

· Sin rinitis previa· Fiebre>38º· Placas


Amigdalitis
Niños 5-15 años Aguda pus(criterios de Centor)·
estreptocócica
Adenopatías yugulares altas

Faringitis viral
· Asocia rinitis, tos, o sea, catarro en
inespecífica Niños y adultos Aguda
general· Puede no tener fiebre
(catarral)

· Amigdalitis con placas que pueden imitar

la bacteriana· Hepatomegalia!
Mononucleosis Adolescentes y Aguda y

infecciosa adultos jóvenes subaguda


· Esplenomegalia!

· Adenopatías múltiples, típicas en


triángulo cervical posterior

· Fatiga, afectación general

Releer.
Leer varias veces el material de examen es una de las tácticas más populares entre estudiantes de
todas las edades, además de subrayar.

¿POR QUÉ ES TAN POPULAR?

1. Porque es fácil y no requiere entrenamiento previo.

2. Porque es rápido: las segundas lecturas y siguientes llevan menos tiempo que la primera.

3. Porque es cómodo: puede hacerse incluso cuando estás cansado y aburrido de estudiar.

El mecanismo por el que parece funcionar es porque la relectura mejora el procesamiento de la


información, incluida la organización conceptual y la extracción de ideas principales. Es decir, no es
que recuerdes más hechos, sino que también los comprendes mejor.

1. Haz lecturas activas, en las que busques identificar conceptos principales y relacionar
con conocimientos previos. En caso contrario se corre el riesgo de no asimilar lo leído.

2. Espacia las relecturas, sobre todo en exámenes con mayor volumen de apuntes.

3. Después de cada lectura, trata de rememorar lo leído (para esto, puedes utilizar tarjetas,
aunque para su elaboración necesitarás al menos una primera lectura).

4. En exámenes semanales o quinquenales , con poco volumen de apuntes, puedes


conseguir buenos resultados con relecturas seguidas el día anterior al examen.

Examinarte.
Cuando hablamos de examinarte durante el estudio nos referimos a cualquier técnica que te
obligue a rememorar lo que ya has leído y trabajado previamente. Para ello podemos utilizar:

 Exámenes reales de otros años


 Tarjetas (flashcards)

 Frases anotadas en los márgenes de nuestros apuntes

 Preguntas proporcionadas al final de cada capítulo en algunos libros

 Preguntas preparadas por tus compañeros de estudio (si tienes un grupo de estudio en la
facultad, tema del que hablaremos algún día).

¿POR QUÉ FUNCIONA EXAMINARSE?

Intentar rememorar un contenido estudiado previamente tiene el efecto de reorganizar la


información, de activar información relacionada guardada en la memoria a largo plazo, de forzarte
a codificar más relaciones entre lo que quieres aprender. Todo esto son hipótesis propuestas por
los expertos, pero es fácil entender que cuando rebuscas en tu mente para contestar una
pregunta, estás trabajando sobre el material y dándole vueltas, haciéndolo más tuyo. Te sitúas
en una posición activa con el material y esto es beneficioso, como lo es buscar analogías e
imágenes

Elabora 2-3 tarjetas máximo por cada tema, cuando los repases después de las clases (o
cuando los leas por segunda vez si no has ido a clase). Si no consigues trabajar a diario, trabaja por
semanas. No te exijas ser exhaustivo. Mejor pocas tarjetas (pero bien aprendidas) cada semana
que agobiarte por intentar elaborar todas las tarjetas de todas las clases de la semana anterior.
Utiliza preguntas de respuesta corta, o tablas comparativas.

Espaciar repasos.

 Cuanto más espacias los repasos, más cuesta rememorar lo estudiado, pero se recuerda
durante más tiempo.

 Funciona mejor cuando el repaso consiste en un examen


 Funciona mejor también cuando el repaso es intencional, es decir, cuando estás centrado en
aprender la información que repasas.

Autoexplicación.

Consiste en explicarse a uno mismo, después de leer sobre un nuevo concepto o proceso, cómo
se relaciona con lo que ya sabemos, como se relacionan los conceptos dentro de ese proceso
nuevo que hemos aprendido, o explicar con nuestras propias palabras los pasos que se han usado
para resolver un caso clínico u otro tipo de problema. Generalmente se hace verbalmente, en alto
o hablándote a ti mismo

Seguro que más de uno de los que estáis leyendo esto ahora mismo ya lo hacéis por vuestra
cuenta, sobre todo cuando os toca estudiar algo difícil o complicado. Pero no todos los estudiantes
usan esta técnica espontáneamente.

En una autoexplicación se pueden incluir ideas sobre si entiendes o no entiendes lo que acabas
de leer “

te activa y te aleja de una actitud pasiva en el estudio, que ya sabemos que es menos productiva
para la retención de nuevo conocimiento. Enlaza lo nuevo que estás estudiando con lo que ya
sabías y eso refuerza la memorización. Genera imágenes mentales y asociaciones no sólo con
otras ideas, sino con situaciones vividas, etc,

TIPOS DE AUTOEXPLICACIÓN
Algunos expertos han diseñado el esqueleto de cómo debe ser una autoexplicación, y es muy útil
usarlos al principio.

Para estudiar datos

¿Qué nueva información acabas de leer/ver?

1. ¿Cómo se relaciona con lo que ya sabes?

2. ¿Esta nueva información te da una nueva visión en tu comprensión del tema?

3. ¿Esta nueva información hace surgir preguntas o dudas en tu mente?

Para estudiar problemas y casos clínicos :

1. ¿Qué principio están aplicando en este paso?

2. Esta opción es la correcta porque…

3. ¿Cómo se justifica este paso?

4. ¿Qué regla o definición me permiten extraer esta conclusión?

Cuando tengas un poco de experiencia, puedes utilizar tu propio modelo de autoexplicación.

Está ampliamente demostrado que esta táctica permite aprender y retener información más
fácilmente a largo plazo, pero consume mucho tiempo. No siempre será necesario utilizarla
porque muchos de los nuevos conceptos son fáciles de entender.

¿CUÁNDO ES RENTABLE USAR LA AUTOEXPLICACIÓN?

 Cuando el concepto que estás estudiando es difícil o complejo

 Cuando llevas un rato leyendo y te das cuenta de que te está entrando sueño, porque esta
técnica te exige más acción por tu parte. Si te levantas y das unos pasos mientras te lo
explicas y gesticulas, mejor.

 Cuando te sientas a repasar un tema que creías que entendías y te das cuenta de que NO-
TIENES-NI-IDEA.

 Cuando lo que acabas de leer entra en conflicto con lo que creías que sabías.