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La energía solar proviene de una fuente inagotable, En la Tierra, hogar de la humanidad

y tercer planeta del sistema solar, la energía solar es el origen del ciclo del agua y del
viento. El reino vegetal, del que depende el reino animal, también utiliza la energía
solar transformándola en energía química a través de la fotosíntesis. Con excepción de
la energía nuclear, de la energía geotérmica y de la energía mareomotriz (proveniente
del movimiento del agua creado por las mareas), la energía solar es la fuente de todas
las energías sobre la Tierra. Es convertida a energía útil por el ser humano, ya sea para
calentar algo o producir electricidad (como sus principales aplicaciones). Esta energía
renovable se usa principalmente para dos cosas, aunque no son las únicas, primero para
calentar cosas como comida o agua, conocida como energía solar térmica, y la segunda
para generar electricidad, conocida como energía solar fotovoltaica. Convertir la energía
solar en electricidad ha sido todo un reto para los científicos por décadas. La primera vez
que un científico relacionó la energía solar con la electricidad fue en el siglo XIX, pero
entonces, tan sólo convertían el 1% de la energía que recibían en electricidad.
Después de muchos años de investigación, hoy somos capaces de lograr eficiencias de
hasta el 30%. Esto ha abierto nuevas posibilidades de aprovechar la energía solar de
forma que jamás imaginamos.
Cuando las personas piensan en energía solar por lo general se imaginan los enormes
parques solares que se construyen alrededor del mundo. Otros se imaginan los típicos
paneles solares en los techos de las casas (una de las mejores aplicaciones en energía
solar para aprovechar de forma domestica) pero la energía solar se ha expandido tanto
que ahora tenemos muchas más opciones para darle un buen uso día a día.

Existen varias maneras de recoger y aprovechar los rayos del sol para generar energía
que dan lugar a los distintos tipos de energía solar: la fotovoltaica (que transforma los
rayos en electricidad mediante el uso de paneles solares), la fototérmica (que aprovecha
el calor a través de los colectores solares) y termoeléctrica (transforma el calor en energía
eléctrica de forma indirecta). Existen varias maneras de recoger y aprovechar los rayos
del sol para generar energía que dan lugar a los distintos tipos de energía solar: la
fotovoltaica (que transforma los rayos en electricidad mediante el uso de paneles
solares), la fototérmica (que aprovecha el calor a través de los colectores solares) y
termoeléctrica (transforma el calor en energía eléctrica de forma indirecta). Los usos que
se le pueden dar son muy amplios, y cada día se están descubriendo nuevas tecnologías
para poder aprovecharla mejor.