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Educación ambiental

Según Frers, (2010) en su artículo titulado ¿Cuál es la importancia de la educación


ambiental?, hace referencia a la educación ambiental como un aprendizaje vivenciado ya
que relaciona al hombre con su ambiente, con su entorno y busca un cambio de actitud de
este, frente a los retos que afrontan las nuevas generaciones debido al malgasto y mal
uso de los recursos naturales los cuales han dejado huella y han puesto en riesgo la
existencia de la vida misma en el planeta. Por tanto, es importante crear un ambiente de
aprendizaje que permita tomar conciencia sobre la importancia de conservar para el futuro
y para garantizar una mejora de la calidad de vida de los seres que compartimos la
biosfera.

Entre los objetivos que la UNESCO (1983) determina al definir la educación ambiental está
la formación de los individuos para conocer y reconocer las interacciones entre lo que hay
de natural y de social en su entorno y para actuar en ese entorno y hacer que dicho
conocer y reconocer sea de manera significativa, garantizando así que el proceso de
Metacognición propuesto por Ausubel y explicado ampliamente por Rodríguez Palmero
(2004) el cual garantiza que se adquieran hábitos reflexivos amables con el ambiente y
con todo el entorno que rodee al individuo, permitiéndole así, un mejoramiento y
mantenimiento sustancial de su calidad de vida.

Dentro del proceso reflexivo, es importante que tal como lo menciona Frers (2010)
abordar la temática del cuidado del medio ambiente con la seriedad necesaria buscando
revertir los malos hábitos que han causado daños, hasta la fecha, al equilibrio
ecosistémico del planeta, haciendo énfasis en el hecho que de continuar con dichos malos
hábitos, con el transcurrir del tiempo se perderá la oportunidad de tener calidad de vida
consiguiendo así un deterioro de las interacciones biológicas que suceden en el planta, y
con esto, disminuir el umbral de posibilidades de vida a lo largo del tiempo.

Así mismo, es evidente la necesidad de sensibilización desde cada persona, para repensar
valores y actitudes, permitiendo así el cambio cultural necesario para abordar las
problemáticas ambientales.

Se propone así la educación ambiental como “una vía de replanteamiento de nuestras


relaciones con la biosfera a la vez que un instrumento de transformación social y
empoderamiento de los más débiles, todo ello con la meta final de conseguir sociedades
más armónicas y equitativas” Novo (2009).
En la política nacional de educación ambiental el Ministerio de Medio Ambiente, y el
Ministerio de Educación Nacional (2002) definen el objetivo de la educación ambiental en
Colombia el cual, se plantea como “proporcionar un marco conceptual y metodológico
básico, que desde la visión sistemática del ambiente y la formación integral del ser
humano, oriente las acciones que en materia de educación ambiental se adelanten en el
país”.

En la sociedad Colombiana se necesita que “dentro de la educación ambiental se haga


especial énfasis en la adquisición de conocimientos, actitudes, comportamientos y habitos
orientados a la consecución de un cambio de actitud del comportamiento de los
ciudadanos”, Mora et. al. (2012) tras la toma de conciencia de que de su actuar depende
en gran parte la calidad de vida de los futuros tiempos y las nuevas generaciones, no solo
de humanos sino de todos los seres vivientes. Dicho cambio debe producirse tras el hecho
de entender a la naturaleza como un elemento activo, que responde y reacciona ante los
estímulos de las personas.

Es así, como la educación ambiental debe buscar que “la sociedad aprenda a interpretar y
analizar las reacciones de la naturaleza, a conocer que el entorno natural tiene capacidad
limitada de regeneración y que muchos de sus elementos, al ser utilizados por el ser
humano, se convierten en recursos finitos” Mora et. al. (2012).

Los programas de educación ambiental deben liderarse por la comunidad ya que ella es
quien debe tomar decisiones de forma íntegra para propiciar un manejo responsable de
los recursos naturales, reconocer las problemáticas ambientales que afectan su entorno y
con este, propiciar espacios de reflexión, toma de conciencia que permitan un desarrollo
social sostenible y sustentable.

Antecedentes de la educación ambiental:

El debate sobre el Medio Ambiente y la necesidad de dar un manejo adecuado de las


actividades humanas siendo estas amables con su entorno, se hizo evidente en el siglo XX
donde se relacionó la problemática ambiental con aspectos fundamentales a nivel social y
cultural, el desarrollo económico y la pobreza, entre otros aspectos.

En 1976 se propuso en la conferencia internacional de Nairobi, la creación del programa


Internacional de Educación Ambiental, el cual fue liderado por la Unesco y las Naciones
Unidas con su programa para el medio Ambiente-PNUMA, definiendo a este como “la
interacción entre el medio social y natural, en el marco de las diversas alternativas de
desarrollo” Jacques Delors et al, (1996).

En 1987 el PNUMA y la Unesco en el encuentro en Moscú proponen algunas estrategias


curriculares referentes a la implementación de la Educación Ambiental permitiendo a
través de ella que “los individuos se hacen conscientes de su entorno para actuar y
resolver los problemas ambientales presentes y futuros” (ONU, 1987; citado por López
Ramírez, s. d.).
En la Conferencia de Rio se trató sobre los aspectos relativos al ambiente incluidos en las
Ciencias Naturales las cuales tienen como fin “preparar para la vida práctica que debían
ser incorporados a los programas escolares en sus diferentes niveles” (ONU, 1992; citado
por López Ramírez, s. d.) y se incluyó el concepto de sostenibilidad, el cual relaciona la
educación ambiental con los problemas más apremiantes del desarrollo.

En 1996 se presentó un informe a la Unesco de la Comisión Internacional sobre la


Educación para el siglo XXI en el que Jacques Delors et al (1996), plantean la educación
como un proceso a lo largo de las diferentes etapas de la vida, que involucra todos los
aspectos del ser humano, de una manera integral y permanente y en el que se definen los
cuatro pilares que deben servir de soporte a la educación para superar las tensiones del
mundo actual:

• Aprender a Conocer. Se refiere a un proceso de aprendizaje que permite entender el


entorno para descubrirlo y valorarlo. Se pretende incentivar la investigación como
herramienta principal en la etapa de conocimiento del ambiente.

• Aprender a hacer. Tiene que ver con el desarrollo de habilidades y destrezas para poner
en práctica el conocimiento adquirido. Está vinculado con la productividad y el trabajo y
hace parte de la política económica y las metas de desarrollo.

• Aprender a vivir juntos. Necesidad de reconocimiento de los otros, de la autoridad, del


respeto y valoración a la diferencia, del valor de la diversidad, del diálogo de saberes.

• Aprender a Ser. Búsqueda del sentido de lo que somos y anhelamos ser, como
individuos y como sociedad. La ética ambiental cobra fuerza al plantear el respeto a 5
todas las formas de vida y la responsabilidad, no sólo con el presente sino con las futuras
generaciones.

Los procesos educativos que incluyen la enseñanza de la educación ambiental pretenden “tomar
conciencia del individuo y la sociedad de igual forma la capacitación conforman un proceso que
permite que los seres humanos y las sociedades desarrollen plenamente la capacidad de
conocimiento del mundo y la realidad interpretarlos, explicarlos y vivir sus circunstancias”. Mora
et al (2012).

En síntesis, La educación ambiental promueve el desarrollo y aumenta las posibilidades de la


población para emprender su desenvolvimiento. Si bien la educación básica sirve de fundamento
para la educación en materia de medio ambiente y desarrollo, ésta última debe incorporarse como
parte fundamental del aprendizaje. La educación ambiental es un eje dinamizador para modificar
las actitudes de las personas de manera que éstas sean capaces de evaluar los problemas de
desarrollo sostenible o sustentable y abordarlos.
Fuente http://www.ub.edu/geocrit/coloquio2012/actas/06-B-Rengifo.pdf
http://cmc.ihmc.us/papers/cmc2004-290.pdf

http://unesdoc.unesco.org/images/0007/000714/071480so.pdf

https://www.ecoportal.net/temas-especiales/educacion-
ambiental/cual_es_la_importancia_de_la_educacion_ambiental/

http://www.colmayor.edu.co/archivos/35_diana_lpezeducacin_ambienta_cyluh.pdf

http://www.un.org/spanish/esa/sustdev/documents/declaracionrio.htm

Jacques Delors et al, (1996). Informe a la Unesco de la Comisión Internacional sobre la Educación
para el Siglo XXI. Santillana, Ediciones Unesco.

UNESCO, (1997). Actividades de educación ambiental para las escuelas primarias: sugerencias para
confeccionar y usar equipo de bajo costo. Serie de educación ambiental 21. Recuperado de
http://unesdoc.unesco.org/images/0009/000963/096345so.pdf
Por otra parte, el Ministerio de Educación Nacional (2005, s.f.) define a los Proyectos Ambientales
Escolares –PRAE– como:

“Proyectos pedagógicos que promueven el análisis y la comprensión de los problemas y las


potencialidades ambientales locales, regionales y nacionales, y generan espacios de participación
para implementar soluciones acordes con las dinámicas naturales y socioculturales. La óptica de su
quehacer es la formación desde una concepción de desarrollo sostenible, entendido como el
aprovechamiento de los recursos en el presente, sin desmedro de su utilización por las
generaciones futuras, con referentes espacio-temporales y sobre la base del respeto a la
diversidad y a la autonomía y que contempla no sólo aspectos económicos sino sociales,
culturales, políticos, éticos y estéticos en pro de una gestión sostenible del entorno.”

De acuerdo con lo anterior, con la aplicación de los PRAES se pretende, en los primeros años de
escolaridad, en los cuales la niñez comienza a interactuar socialmente y, por consiguiente, entra
en contacto con saberes, actitudes, prácticas y valores desarrollados culturalmente, enfatizar en
que la educación ambiental no puede reducirse a una sola actividad. Por el contrario, debe
tomarse como una dimensión de la formación integral y, por lo tanto, lograr que atraviese todos
los problemas que se trabajen en el ámbito escolar. Desde los primeros años es importante formar
para la gestión, la autonomía, la responsabilidad y la ética y contribuir al desarrollo de valores
como la tolerancia, la solidaridad, el respeto por los otros, la convivencia y la resolución pacífica de
conflictos, 6 entre otros. Es quizás el mayor aporte que puede dar la educación ambiental en este
nivel en el que los contenidos se encuentran representados en tres grandes temas, presentados en
la tabla 1.
Qué es la Teoría del Aprendizaje Significativo?

Podemos considerar a la teoría que nos ocupa como una teoría psicológica del aprendizaje en el
aula. Ausubel (1973, 1976, 2002) ha construido un marco teórico que pretende dar cuenta de los
mecanismos por los que se lleva a cabo la adquisición y la retención de los grandes cuerpos de
significado que se manejan en la escuela. Es una teoría psicológica porque se ocupa de los
procesos mismos que el individuo pone en juego para aprender. Pero desde esa perspectiva no
trata temas relativos a la psicología misma ni desde un punto de vista general, ni desde la óptica
del desarrollo, sino que pone el énfasis en lo que ocurre en el aula cuando los estudiantes
aprenden; en la naturaleza de ese aprendizaje; en las condiciones que se requieren para que éste
se produzca; en sus resultados y, consecuentemente, en su evaluación (Ausubel, 1976). Es una
teoría de aprendizaje porque ésa es su finalidad. La Teoría del Aprendizaje Significativo aborda
todos y cada uno de los elementos, factores, condiciones y tipos que garantizan la adquisición, la
asimilación y la retención del contenido que la escuela ofrece al alumnado, de modo que adquiera
significado para el mismo. Pozo (1989) considera la Teoría del Aprendizaje Significativo como una
teoría cognitiva de reestructuración; para él, se trata de una teoría psicológica que se construye
desde un enfoque organicista del individuo y que se centra en el aprendizaje generado en un
contexto escolar. Se trata de una teoría constructivista, ya que es el propio individuo-organismo el
que genera y construye su aprendizaje. El origen de la Teoría del Aprendizaje Significativo está en
el interés que tiene Ausubel por conocer y explicar las condiciones y propiedades del aprendizaje,
que se pueden relacionar con formas efectivas y eficaces de provocar de manera deliberada
cambios cognitivos estables, susceptibles de dotar de significado individual y social (Ausubel,
1976). Dado que lo que quiere conseguir es que los aprendizajes que se producen en la escuela
sean significativos, Ausubel entiende que una teoría del aprendizaje escolar que sea realista y
científicamente viable debe ocuparse del carácter complejo y significativo que tiene el aprendizaje
verbal y simbólico. Así mismo, y con objeto de lograr esa significatividad, debe prestar atención a
todos y cada uno de los elementos y factores que le afectan, que pueden ser manipulados para tal
fin. Desde este enfoque, la investigación es, pues, compleja. Se trata de una indagación que se
corresponde con la psicología educativa como ciencia aplicada. El objeto de la misma es destacar
“los principios que gobiernan la naturaleza y las condiciones del aprendizaje escolar” (op. cit., pág.
31), lo que requiere procedimientos de investigación y protocolos que atiendan tanto a los tipos
de aprendizaje que se producen en el aula, como a las características y rasgos psicológicos que el
estudiante pone en juego cuando aprende. De igual modo, es relevante para la investigación el
estudio mismo de la materia objeto de enseñanza, así como la organización de su contenido, ya
que resulta una variable del proceso de aprendizaje.

Proceso pedagógico de la toma de conciencia

Como primera medida, en su libro El criterio moral en el niño, Piaget (1932) se preocupa
por cómo se crea conciencia de las reglas. Ahí define que este fenómeno (el surgimiento
de la conciencia de la regla) solo ocurre de una forma: por regularidad: “sin la sensación
de regularidad, la obligación no aparece y la obligación es la base de toda norma, de toda
regla” (Piaget, 1932; citado por Vidal Lucena, 2009).
Tomando como referencia este concepto de regularidad, el primer paso para que exista
conciencia de la necesidad de normas y posteriormente de la interiorización de normas es
el respeto unilateral (jerárquico), donde los entes involucrados en la norma sean tratados
de manera ecuánime, y que asuman la misma posición frente a la norma, logrando que
ésta sea regular y tenga el mismo alcance para todos aquellos a quienes involucra.
Cuando este primer paso es positivo y certero, el individuo es capaz de adquirir conciencia
de la necesidad de la existencia de la norma y la necesidad de la aplicación de la norma en
su grupo social. En tal caso, se está ante el segundo paso de la concientización es el
respeto mutuo entre las personas involucradas en la implementación de dichas reglas
(Vidal Lucena, 2009).

En resumidas cuentas, la toma de conciencia comprende la transferencia de elementos de


un plano inferior (usualmente inconsciente o automático) a un plano superior (consciente)
en el cual se reconstruyen. Este proceso consiste en lograr una conceptualización, el paso
de la acción a la representación.

Definición de educación ambiental

Cabe resaltar que en el Tratado de Educación Ambiental hacia sociedades sustentables y de


responsabilidad global, debe reorientarse así como lo afirma este tratado de educación ambiental
(1992:22) considera que: “La educación ambiental para una sociedad sustentable equitativa es un
proceso de aprendizaje permanente, basado en el respeto de todas las formas de vida. Tal
educación afirma valores y acciones que contribuyen para la transformación humana y social para
la preservación ecológica. Ella estimula la formación de sociedades socialmente justas y
ecológicamente equilibradas, que conservan entre sí la relación de interdependencia y diversidad.
Esto requiere responsabilidad individual y colectiva a nivel local, nacional y planetario. La
educación ambiental debe generar, con urgencia, cambios en la calidad de vida y mayor conciencia
en la conducta personal, así como armonía entre los seres humanos y entre éstos con otras formas
de vida”. La educación ambiental es un proceso, democrático, dinámico y participativo, que busca
despertar en el ser humano una conciencia, que le permita identificarse con la problemática socio
ambiental, tanto a nivel general, como del medio en el cual vive; identificar y aceptar las
relaciones de interacción e interdependencia que se dan entre los elementos naturales allí
presentes y mantener una relación armónica entre los individuos, los recursos naturales y las
condiciones ambientales, con el fin de garantizar una buena calidad de vida para las generaciones
actuales y futuras. La educación ambiental debe garantizar que los seres humanos afiancen e
incorporen en su vida conocimientos, actitudes, hábitos, valores que le permitan comprender y
actuar en la conservación del medio ambiente, trabajar por la protección de todas las formas de
vida y por el valor inherente de la biodiversidad biológica, étnica, cultural y social colombiana. La
educación ambiental con su pedagogía con su cuerpo de conocimientos teóricos y prácticos
pretende enseñar algo a alguien que quiere aprender y al enseñar necesita mostrar caminos,
insinuar horizontes teniendo en cuenta preguntas sobre los contenidos teóricos y prácticos a
trabajar desde lo ambiental, ubicados en un entorno y en una cultura específica. La educación
ambiental es un saber-hacer, un saber en acción, que reflexiona la relación docente, estudiante y
participante, la enseñanza, el aprendizaje, las didácticas, el entorno socialcultural-ambiental, las
estrategias educativas. Responde a la pregunta ¿cómo educar? Lo cual se encuentra en un proceso
de evolución, expansión, profundización e innovación en diversos ámbitos en el entorno local, en
el trabajo comunitario, en el trabajo en equipo y en la solución a problemas ambientales. La
educación ambiental ha venido a través del tiempo profundizando en el aprender sobre el
ambiente es decir teniendo en cuenta conocimientos, luego pasa a un aprender en el ambiente
conocimientos y prácticas. Actualmente hace más referencia en aprender para el ambiente es
decir conocimiento, práctica y comportamiento en buscar una conservación y manejo adecuado
del entorno local, regional, nacional y mundial en el que todos los individuos trabajan hacia un
mismo propósito en relación a la conservación de la vida en nuestro planeta tierra. Lo cual exige
trabajar colectivamente, así lo plantea Novo (1996:10) “trabajar proyectos pedagógicos solidarios
en constante relación con el individuo, la sociedad y con ello contribuir a formar personas con
pensamiento autónomo, autenticas, criticas, creativas y solidarias, democráticas y participativas,
con sentido de pertenencia social e identidad cultural, capaces de dialogar, de reconocerse entre
si y de auto gestionar cambios e innovaciones necesarias para el mejoramiento de la calidad de
vida, es decir se debe enfatizar en proyectos pedagógicos solidarios deben enmarcar el trabajo
personal, colectivo social hacia la conservación y preservación del medio ambiente en temas
transversales que responden a problemas relevantes en una institución o comunidad, atraviesan el
currículo institucional o el proyecto de la comunidad, teniendo presente la formación en valores,
el cambio de actitudes y la formación de nuevos comportamientos para vivir en sociedad y
trabajar en lo ambiental a favor del Desarrollo Sostenible. Así lo afirma Trigo (1991:22). “El manejo
y conservación de la base de recursos naturales y la orientación del cambio tecnológico e
institucional de tal manera que asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para
las generación presentes y futuras”. http://www.ub.edu/geocrit/coloquio2012/actas/06-B-
Rengifo.pdf