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Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de Filosofía y Letras


Licenciatura en Historia
Historia Contemporánea III

Egipto después del golpe de estado de 2013,


¿vuelta al totalitarismo?

Introducción
El inicio el 11 de enero de 2011, de la denominada “Primavera Árabe” en Túnez1, sacó a la luz
diversos procesos de revuelta y protestas populares, algunas desencadenaron en
movimientos revolucionarios. Así, lo que años atrás era considerado una aceptación fáctica de
monarquías y dictaduras árabes, fue puesto en tela de juicio mediante el uso de las
Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC´s: Google, Facebook, Skype, Twitter,
OoVoo, etc.), que evidenciaron lo contrario.

A las manifestaciones tunecinas siguieron en cascada movimientos en Irán, Yemen,


Marruecos, Arabia Saudita, Siria, Bahréin, Argelia, Irak, Omán, Jordán, Somalia, Mauritania y
Mali; aunque no hubo unicidad, sí cierta simultaneidad en su aparición, además de ser
movimientos populares, es decir, fuera de la praxis árabe cotidiana de golpes de estado y
derrocamiento de monarquías. Egipto no fue la excepción, de hecho junto con Túnez,
Marruecos, Libia y Yemen, fue de los que –en apariencia- más sufrió por la presión social,
llevando al derrocamiento del presidente Hosni Mubarak sólo un mes después de iniciada la
Primavera Árabe (11 de febrero de 2011), y después de haberse mantenido en el poder por
30 años.

1
Luciano Zaccara, en “Irán 2009-2011: del Movimiento Verde a la Primavera Árabe”, en Voces, Tramas y Trayectorias: Las
protestas populares en Medio Oriente y Norte de África, señala como antecedente las protestas en Irán por los resultados
electorales en la reelección de Mahmud Ahmadineyad, el 12 de junio de 2009, p. 21.
Otros como el sociólogo Noam Chomsky, apuntan a las protestas de octubre de 2010, en el Sahara Occidental. Consultado
en http://www.aljazeera.com/programmes/empire/2011/02/20112211027266463.html, 14 de mayo de 2015, 13:16 hrs.
El origen del descontento en Egipto fue la presunta intención de Mubarak de perpetuar su
régimen, dándole continuidad al estado autoritario mediante su hijo Gamal, además de la
crisis en el sector laboral y el desempleo; a ello también se sumaron otros agravios que han
marcado a la población egipcia: pobreza, autoritarismo, desigualdad, falta de libertad de
expresión, carencia de democracia, desequilibrio de poderes, excesos de los cuerpos
policiacos y militares, corrupción, y como un factor adicional: la presencia de grupos islámicos
extremistas en pro del establecimiento de un estado islámico que controle desde el poder
todos los aspectos de la vida política, económica y social de la nación.

Sin embargo hoy, en retrospectiva, después del derrocamiento de Mubarak, de la elección


democrática de Mohamed Morsi (30 de junio de 2012), del golpe estado del presidente del
Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, Abdul Fatah al-Sisi (3 de julio de 2013) -quien el 8
de junio de 2014, fue electo presidente-, vemos un Egipto que contra todos los pronósticos de
revolución y de cambio democrático, retornó a la ruta del autoritarismo que lo ha caracterizado
en esta era moderna. Bajo esta premisa principal, el objetivo de este trabajo es mostrar cómo
-a través de los conflictos derivados del derrocamiento de Morsi y de la persecución de
diversos grupos opositores (como los Hermanos Musulmanes)-, dicho sistema no cambio y
que por lo tanto, las muertes ocurridas tanto en el aparato estatal establecido como en la
propia sociedad civil, hasta este momento, fue en vano, pues el movimiento no dio pie a un
curso diferente en la evolución del moderno Egipto.

Antecedentes
Egipto se ubica en parte de lo que se ha denominado el cercano oriente, en la parte noreste
del continente africano, abarcando una pequeña porción de la península arábiga. Su territorio
se extiende hacia el sur colindando con Sudán, hacia el este con la franja de Gaza, Israel y el
Mar Rojo, hacia el oeste con Libia y hacia el norte con el Mar Mediterráneo. Su geografía
rodeada al suroeste por el desierto de Sahara, al norte por el mar, al este con desierto y
buena porción con el Mar Rojo, hizo de Egipto -al inicio de las civilizaciones-, un lugar aislado.
Por otro lado, el río Nilo, con su afluente de norte a sur, permitió que en medio de ésta árida
zona se desarrollara su civilización. Sus crecidas periódicas propiciaron que desarrollaran
conocimientos astronómicos, mediciones a través de un avanzado calendario y una religión
propia.

Actualmente su territorio es de 1.001.452 km2 (poco más de la mitad del territorio mexicano:
1.964.375 km2). Sus recursos naturales consisten en petróleo, gas natural, hierro, fosfatos,
magnesio, elementos raros de la tierra y zinc, entre otros. Tiene reservas probadas de 2.18
trillones de mt3 de gas natural; ocupa la posición 25 a nivel mundial en reservas probadas de
petróleo y la posición 26 en la producción del crudo. Su expansión militar ocupa el lugar 53 del
mundo, mientras que México ocupa la posición 124. Tiene el lugar 20 en el número de
usuarios de internet a nivel mundial, donde China ocupa el lugar número 1 y México el 11.
Contaba para el junio de 2014, con una población de 86.895.099, ocupando el lugar 16 en la
tabla mundial de población por estado, superado –en África- sólo por Nigeria y Etiopia2.

En sus orígenes el pueblo egipcio –como muchos antiguos- se caracterizó por su adoración a
multitud de dioses, dependiendo del bien o mal que traían a sus cosechas, economía y
situación política. Sin embargo, su posición de politeísmo cambio durante el siglo I, con el
arribo de los romanos y su posterior cristianismo, estableciéndose la Iglesia copta ortodoxa (la
lengua nativa ha venido en llamarse copto -distorsión de “egíptico”-, por lo que a veces la
Iglesia monofisita egipcia se denomina Iglesia copta). La Iglesia copta se convirtió en algo así
como un “contraataque nacionalista egipcio contra la cristiandad católica del oriente griego y
del occidente latino”3. Por su cercanía con los judíos, también tuvieron influencias
monoteístas, sin embargo, las conversiones al judaísmo no fueron demasiado numerosas,
pues “… los propios judíos no facilitaban las cosas. No sólo no transigían con los gentiles o
con su modo de vida, sino que insistían en la adopción plena y total de un conjunto de leyes
sumamente complejo”4.

Fue para 642, con la conquista del islamita Umar ibn al-Jattab, a aquella región llegó el Islam.
Los egipcios ante las discrepancias existentes entre el Imperio Romano de Oriente y el de
Occidente, sobre el dualismo (doctrina de la doble naturaleza, humana y divina de Cristo) o el

2
Consultado en https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/eg.html, 6 de mayo de 2015, 11:50 hrs.
Las referencias son sobre datos del 2014.
3
Issac Asimov, Los egipcios, Historia Universal Asimov, Ed. Alianza, 3ª ed., España, 1967, p. 241.
4
Asimov, ibídem, p. 211.
monofisismo de Cristo (doctrina que establece que Jesús tenía una sola naturaleza,
absolutamente divina, que absorbía totalmente la humana)5, más la escasa atención que les
prestaba un imperio dividido, aceptaron de muy buena gana el Islam, siendo hoy día la
religión oficial con un 90% de la población perteneciendo a ella, y el resto son cristianos, en su
mayoría coptos ortodoxos, aunque también existen grupos religiosos de armenios apostólicos,
católicos, maronitas, ortodoxos y anglicanos6.

Evolución del Islam en Egipto


El Islam fue fundado por el profeta Mahoma (n. entre 569-570), originario de La Meca,
territorio que actualmente pertenece a Arabia Saudita. Su familia dedicada al comercio,
mantenía lazos con los beduinos, lo que permitía sus viajes a otras ciudades para comerciar.
Su iluminación aconteció a los 40 años, empezó su predicación del tipo judeocristiana,
promulgando el monoteísmo, condenando la idolatría y los dioses falsos, y adoptó nuevas
formas de culto adaptadas al gusto y temperamento de los árabes. La religión se denominó
Islam (sumisión), y sus miembros son conocidos como musulmanes (aquellos que se
someten)7.

Su popularidad y oposición a las creencias establecidas llevó a la oposición de las clases


poderosas ya que en ese tiempo, en el recinto sagrado de La Meca, la Kaaba, se rendía culto
a unos 360 ídolos, por lo que su doctrina haría que el comercio y la riqueza de la región se
vieran disminuidos, así que en el año 622 tuvo que dirigirse unos 300 km. al norte, hacia
Medina8. No obstante, regresó a los 8 años con una fuerza militar que le permitió la conquista
y unificación de los territorios árabes, que a su vez llevó a los árabes a conquistar otros
territorios: hacia el este hasta el Cáucaso y la frontera de India, hacia el oeste gran parte del
continente africano y hacia el norte parte del sur y este de Europa.

A la muerte de Mahoma en el año 632, surgió la discusión sobre quién sería su sucesor que
además habría de ser llamado Califa (cabeza de la comunidad islámica, algo así como el

5
Asimov, op. cit, p. 237.
6
Consultado en https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/eg.html, 14 de mayo de 2015, 09:56
hrs.
7
Asimov, op. cit, p. 247.
8
Asimov, ibídem, p. 254.
Papa para los católicos) Entre los años 632 – 661, existieron cuatro califatos, todos
relacionados con alguna forma de parentesco con el profeta9. Sin embargo, posteriormente
existió oposición a que los califas fueran exclusivamente familiares del profeta, por lo que se
añadieron otras características personales, multiplicándose así el número de califatos por ello
es difícil continuar con una línea propiamente genealógica para el Islam.

Por lo que hace a su doctrina, ésta fue compilada después de su muerte, en el Corán que al
igual que la Biblia está compuesto de capítulos y versículos. Y tal como sucedió con el libro de
los cristianos, el Corán tuvo que ser interpretado para atender los demás asuntos de gobierno,
religión, conducta, economía y otros que cualquier sociedad en evolución tiene, siendo así
que existen ramas del Islam moderadas, ortodoxas e intermedias, con otras tantas
subdivisiones entre ellas mismas. En términos generales, hoy existe los suníes (85%),
quienes consideran la sucesión del califato por el origen de Mahoma, de la tribu de Quraish,
sus creencia no solo se basan en el Corán, sino también en los dichos o hechos atribuidos al
Profeta; los chiíes procedentes de la línea sucesora de Mahoma, por parte de su hija Fátima,
por lo que también son considerados como fatimíes y los jariyí que consideran la dignidad de
califa emanada de la comunidad que debe elegir libremente al más digno.

Evolución política del moderno Egipto


Hasta principios del siglo XX, Egipto estuvo gobernado por el rey Faruq I, Rey de Egipto y de
Sudán. Su mal manejo financiero junto con los gastos de la guerra contra Etiopia por la
conquista de Sudán y la pérdida de la guerra contra Israel en 1948, le ganaron la
animadversión del pueblo y de grupos de poder como el propio ejército. Además de esto, de
1882 a 1922, Egipto tuvo una administración británica bajo la figura del protectorado, aunque
sus injerencias continuaron hasta 195210.

Fue a partir de 1952, cuando mediante un golpe de estado a cargo del Movimiento de
Oficiales Libres se logró la abdicación del rey y se estableció una “república”. Muhammad

9
Asimov, ibídem, p. 296.
10
Asimov, ibídem., p. 398.
Nagib fue su primer presidente (militar, gobernó de junio 1953-noviembre 1954)11, derrocado
por Gamal Abdel Nasser (militar, gobernó de 1956-1970=14 años –muerte-), después
gobernó Anwar el-Sadat (militar, gobernó de 1970-1981=11 años –asesinato-), siguió Hosni
Mubarak (militar, gobernó de 1981-2011=30 años –derrocado-), posteriormente Mohamed
Morsi (académico, gobernó de 30/Junio/2012-3/Julio 2013= 1 año –golpe de estado-), a partir
del 26 de mayo de 2014, Egipto es gobernado por el anterior jefe de las Fuerzas Armadas
Egipcias, Abdel Fattah al-Sisi (militar)12.

Estos antecedentes nos muestran que la forma de gobierno del Egipto desde el
establecimiento de la “república”, ha sido a través de gobiernos militares, que aunque
proclaman cierta democracia y republicanismo, en los hechos muestran lo contrario. Siendo el
ejecutivo quien ha ejercido la fuerza más dominante. Hasta 2004, la constitución reconocía
derechos al ejecutivo en un 63%, a los ministerios 7%, al poder judicial 7% y al poder
legislativo 25% (sic)13. De igual forma para 1987, las iniciativas iniciadas por el ejecutivo
correspondían a un 98.5% del total, dejando al legislativo el resto14. Judicialmente, el
presidente puede establecer el “estado de emergencia”, invalidando los poderes de la
judicatura, e incluso decidiendo si los civiles podrán ser enjuiciados por cortes militares sin
derechos de apelación15. Estos hechos han moldeado las relaciones entre los diversos
poderes, la oposición e inclusive, la religión.

Así la nación egipcia moderna nació bajo la tutela de gobiernos pseudo democráticos, para
posteriormente convertirse en cuasi dictaduras, perpetuándose en el poder hasta la muerte,
asesinato o golpe de estado hacia el caudillo en turno, tomando su sucesor el control de todo
el aparato estatal.

Tal dinámica autoritaria a pesar de ser conocida internacionalmente, ha sido solapada por las
naciones poderosas, lo cual ha llevado el descontento de los egipcios a planos
internacionales. Así mientras que para Cuba el presidente ataca la ausencia de la democracia
diciendo que: “… los partidos de oposición deben tener la libertad para organizarse,
11
Roger Owen, “África del Norte y el Próximo Oriente”, en Historia Oxford siglo XX, Planeta, Barcelona, 1999, p. 403.
12
Consultado en http://www.europeanforum.net/country/egypt#social_democratic_parties, 7 de mayo de 2015, 14:33 hrs.
13
Maye, Egyptian Politics. The Dynamics of Authoritarian Rule, Lynne Rienner Publisheres, London, 2004, p. 23.
14
Kassem, op. cit., p. 30.
15
Kassem, ibídem, p. 38 y 155.
congregarse y hablar, con igual acceso a todos los medios. Los prisioneros políticos deben
ser liberados, permitiendo su participación en los procesos de elección. Las organizaciones de
derechos humanos, deben ser libres de visitar Cuba para asegurar que las condiciones de
elecciones libre estén creadas…”; su embajador en Cairo, David Welch (2001-2005),
cuestionado sobre una reforma política y los derechos humanos en Egipto, respondió: “Egipto
es nuestro amigo, y nosotros no presionamos a nuestros amigos”16.

La confianza que tuvo el régimen de Mubarak en la aprobación internacional, le llevó a


manifestar que: “… el desarrollo de la democracia está en progreso, la libertad de expresión
protegida, la soberanía de la ley sostenida, el poder judicial es independiente y la
instituciones estatales, incluidos los cuerpos legislativos, son operacionales y efectivos”17. Así,
el pueblo egipcio está bajo una “monarquía republicana” (gomlokiya)18, donde el radicalismo y
la indiferencia en todos los niveles hacia una política democrática, igualitaria, con libertad de
expresión plena y respeto a los derechos humanos, ha llevado al radicalismo de los grupos de
oposición.

Evolución socio-económica del moderno Egipto


Después de la crisis del petróleo en 1973, la riqueza de los países árabes -entre ellos Egipto-,
aumentó en forma constante por más de 10 años; sin embargo, en vez de aprovechar el auge,
aplazaron las reformas económicas necesarias para un desarrollo sostenido, y cuando los
precios del petróleo empezaron a bajar tuvieron que solicitar el perdón de la deuda y la ayuda
económica a los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y del
Banco Mundial, ayuda etiquetada para la educación la población, muchos de ellos en el
extranjero; a cambio deberían realizar las famosas “reformas estructurales”, esto es, permitir
la apertura de su economía al capitalismo occidental19.

La apertura desencadeno en Egipto conmociones estructurales difíciles de controlar como:


una fuerte diferenciación social en el seno de las capas medias, un lento y profundo cambio

16
Kassem, ibídem, p. 179.
17
Kassem, ibídem, p. 182.
18
Kassem, ibídem, p. 171.
19
Ramón Ferri, señala que de 11,000 ingenieros en 1969, se pasó a 260,000 en 1993, p. 315.
en la base social de los poderes establecidos y una crisis generalizada de legitimación de los
estados. Las nuevas burguesías empresariales optaron por un poder estable y autoritario
antes que un verdadero pluralismo que permitiera a las fuerzas políticas no institucionalizadas
(encarnadas por el islamismo político) llegar democráticamente al poder 20. Los profesionistas
fueron pauperizados y obligados a ejercer diversas actividades, se mantuvo a una pequeña
minoría privilegiada en puestos administrativos, políticos o militares de alto nivel y finalmente
huida hacia el sector privado, de igual forma el poder de compra se redujo. Por otro lado, las
empresas públicas se reconvirtieron en empresas privadas o cerraron, entrañando
precariedad social y, para los jóvenes, la exclusión21. Ello llevó a la búsqueda del sostén
material, político, económico e ideológico en los islamitas.

Sociedad egipcia y los Hermanos Musulmanes


El contexto político, económico, social y religioso en el que se ha desarrollado la sociedad
egipcia y la falta de un proyecto político democrático, social y progresista sostenido, ha
llevado a la pauperización de la mayor parte de la población egipcia. La falta de oportunidades
de trabajo, de asistencia social, médica y económica, ha hecho que proliferen grupos civiles
que sí proveen a la sociedad en sus necesidades en éstos ámbitos.

Entre ellos encontramos en los Hermanos Musulmanes un grupo de profesionistas, bien


posicionados económicamente que han ayudado a esos miembros de la sociedad que viven
bajo circunstancias extremas. Para ellos el islam es todo: gobierno, cultura, sociedad,
economía, proclaman un volverse a sus bases y una oposición contra el occidentalismo.
Debido a su apoyo a los más necesitados han recibido en cambio apoyo de la gran masa
social. Políticamente, en la época moderna, algunas veces sus actividades han sido proscritas
y otras toleradas. A decir de los autores, ello obedece a qué tan molestas o benéficas sean
sus aportaciones al gobierno establecido.

20
Kassem, op. cit., p. 319.
21
Ferri, op. cit., p. 315.
El Egipto actual
Hoy en día no es raro escuchar en las noticias ataques del ejército egipcio a la población,
ejecución de disidentes e inclusive de la condena a muerte del presidente depuesto Mohamed
Mursi. Algunos alegan que bajo el islamismo -para muchos sinónimo de extremismo y
terrorismo-, son válidos tales actos de barbarie; es algo que así está estipulado dentro de su
legislación y -considerando que es un país religioso-, sancionado por su interpretación
particular del Corán.

Como sucede con otros estados que se han visto inmersos en este tipo de movimientos, en
principio hubo un gran llamado de masas, que en este caso estuvieron haciendo convocatoria
a través de las redes sociales y finalmente acudieron en forma física en grandes cantidades a
la Plaza Tharir. Posteriormente, vino el desgaste de las masas, quienes de una forma u otra
tienen que retornar a sus actividades normales para continuar subsistiendo (trabajo, escuela,
hogar, etc.). Intervención estatal que busca romper el movimiento; y finalmente vuelta a la
“normalidad”. En esta vuelta a la normalidad pueden ocurrir dos cosas: se efectúa un cambio
trascendental o revolucionario; o bien, vuelven las cosas al estado en que se encontraban.

Para el caso de Egipto podemos afirmar que ocurrieron ambas:


- Se llegó a un cambio revolucionario que llevó a unas elecciones democráticas, se
integró un gabinete con Mursi como presidente; donde inclusive se hablaba de la
designación de una ministra de estado mujer, situación inaceptable en una sociedad
musulmana donde las mujeres juegan un papel secundario, al ser totalmente
dependientes de su esposo, padre, hermanos o cualquier otra figura masculina.
- Con el golpe de estado llevado a cabo por el anterior jefe de las Fuerzas Armadas
Egipcias, Abdel Fattah al-Sisi, quien llamó a elecciones, de las cuales el “casualmente”
él resulto electo presidente. Bajo un gobierno en el que difícilmente puede darse
cambios estructurales para organizar un sistema electoral confiable –tanto en el primer
caso como en el segundo-, podemos afirmar que las cosas volvieron al estado en que
se encontraban.

Hoy en día el buscar información del gobierno egipcio vía internet -dadas las distancias y los
recursos-, no encontramos que se estén dando reformas trascendentales, estructurales en
materia económica, política, social, electoral, educativa ni religiosa, que nos hagan pensar en
que se ha dado o se dará un cambio trascendente en el modo de operar del estado o de sus
líderes.

En los portales donde normalmente encontramos información internacional relevante de todo


el mundo, ésta se retrotrae hacia mucho antes del golpe de Estado, unos 3 años atrás, no
está actualizada por que el sistema político egipcio sigue cerrado, sigue coartando el libre
acceso a la información, no sólo a sus ciudadanos sino al resto del mundo. Si en realidad
existiera un cambio sustancial en su política, sin duda serían los primeros en hacer alarde de
ella para mostrar que la situación ha mejorado, que se puede viajar allí como un lugar seguro
para el turismo, que se puede invertir con seguridad, que hay transparencia en el manejo de
su política y de su economía, que hay libertad de expresión, que sus representantes se
oponen a tal o cual reforma, o que se están haciendo avances en materia democrática,
situación que no vemos.

Por el contrario, lo que vemos son asesinatos, persecuciones, represión, etc. La población
alega ser atacada de espaldas durante su servicio religioso, sin armas e indiscriminadamente
bajo el título de ser extremistas musulmanes, algunos de ellos previamente habían solicitado
ayuda de los Hermanos Musulmanes ante su necesidad y la ausencia de servicios públicos
eficientes en materia de salud alimentación o educación. El estado alega que estaban
armados y que sólo fueron repelidos, nos muestra videos de algunos pocos que
supuestamente estaban armados, frente a un gran ejercito.

La etiqueta para legitimar las ejecuciones es el islamismo, como sinónimo de fanatismo


religioso; sin embargo quienes son así juzgados alegan no ser fanáticos, ni pertenecer a
grupos religiosos proscritos, sólo fueron tomados al azar como sucede incluso aquí mismo en
las manifestaciones en México.

Algo difícil de conceptualizar el ¿cómo se persigue a los musulmanes, cuando el 90% de su


población es musulmana? Evidentemente –y cómo ya hemos dejando apuntado- existen
diversos grupos, con inclinaciones opuestas y contrarias, lo vemos en el uso del burka, del
dedicarse a determinada actividad, de conducirse de determinada forma. Los más radicales
buscan la instauración del Estado Islámico en todos los territorios del oriente próximo, con el
fin de expandirlo de allí alrededor del mundo. Grupos más moderados consideran que la
religión es algo personal y que cada quien debe vivirla en su “corazón”. Varios discursos,
según la interpretación que se haga de la palabra sagrada de Mahoma recabada en el Corán
e interpretada por aquellos que han sido autorizados para ello.

Vemos en lo anterior, un uso manipulado de la religión, donde ella es un instrumento para


docilizar y someter a determinados grupos a sus propios intereses. Sin embargo, aquí llega le
interpretación objetiva de los resultados, la que nos mostrará si en realidad en Egipto existió
un cambio después del golpe de estado de 2013 y de las supuestas elecciones democráticas.

¿Qué caracteriza a un sistema totalitario? Control… en todos sus ámbitos: político,


económico, social, judicial, democrático, cultural, religioso y militar de todo el estado. Es sin
duda una tarea muy ardua, sin embargo es un ejercicio que en Egipto ya se tiene muy
practicado, no sólo la sociedad, sino también el gobierno, y cuando ello implica a alguien que
desde adentro ha estado sirviendo y sirviéndose de este sistema, difícilmente podríamos
considerar la posibilidad de una transformación.

Es difícil considerar hechos de información concreta, sólo los “flashes de luz” que nos llegan a
través de noticias o de investigadores que arriesgan su vida para obtenerlos, la información
del estado esta todavía en “construcción” según revela el propio sitio. Consideramos que
dados los cambios trascendentes que se dieron, no es para menos; sin embargo, si hubiera
dichos cambios, los primeros en gritarlos al mundo exterior, serían ellos mismos.

Pero ¿qué pasa a nivel internacional?, ¿con los observadores de derechos humanos y la
ONU? Al parecer su situación es la misma que expresó el diplomático citado, mientras sean
“amigos” no son molestados, observados, embargado o sancionados, pues atrás de ello
existe redes de comercio que se verían afectadas. Como hemos señalado, la reformas
estructurales se han estado dando, se ha ampliado más la diferencia entre quienes tienen
mucho y quienes aún y pese a haber obtenido una educación de calidad, no tienen las
mismas oportunidades (que en su mayoría fueron los que estuvieron en las manifestaciones
de Tharir), los servicios que debía proveer el estado han sido traspasados a manos de
particulares y no dudamos que lo mismo ocurra con la riqueza de su suelo, de su petróleo y
de sus instituciones (bancarias, mercantiles, el propio Canal de Suéz, etc.).

Conclusiones
El análisis de los antecedentes históricos, políticos, económicos, sociales y religiosos de
Egipto, nos muestra que desde que dejó de ser protectorado inglés y que de allí pasó por
diferentes regímenes políticos, ha sido administrado en forma totalitaria.

Los hechos que desencadenaron la llamada “primavera árabe” abrieron la posibilidad del
derrocamiento de un totalitarismo disfrazado de democracia, que subsistió por más de 30
años.

Las elecciones democráticas que dieron como resultado la elección de un presidente electo
por el pueblo parecieron dar un nuevo rumbo a la democracia egipcia.

El golpe militar de estado realizado por actores del anterior sistema autoritario contra un
gobierno elegido “democráticamente”, nos muestra la debilidad de lo que se creyó se tenía
construido en la sociedad.

Para el mantenimiento de una lucha social sostenida es necesario el consenso con los demás
poderes fácticos, en un estado cuasi totalitario, principalmente con los militares y con aquellos
que controlan la actividad económica (nacionales o extranjeros), pues en la medida que ellos
sean beneficiados o perjudicados, será la medida en que apoyen el movimiento.

Evidentemente no existió consenso entre el presidente electo Mursi y los poderes fácticos, ya
que hoy, a casi dos años de depuesto, está en espera de ser ejecutado y muchos de sus
seguidores ya lo fueron22.

22
Consultado en http://www.lavozdegalicia.es/noticia/internacional/2015/05/16/egipto-condena-muerte-expresidente-
mursi-huir-carcel-2011/00031431768895687154161.htm, 10 de junio de 2015, 10:49 hrs.
Mientras occidente se calla ante los hechos de las manifestaciones 23, la transición, el golpe de
estado, los arrestos y la eminente ejecución de Mursi por confirmarse el próximo 16 del
presente, sin duda continúa impulsando las reformas estructurales24 en materia económica
eso es lo importante; y en materia política, mantener el tratado de paz con Israel, luchar
contra la amenaza terrorista (aún y cuando ese ha sido el discurso para deshacerse de los
opositores), apoyo de operaciones militares norteamericanas contra fundamentalistas
islámicos en Irak Y Siria, seguridad en el canal de Suez; etc., lo demás, que lo resuelva los
egipcios, ¿cómo? Como mejor lo consideren, aquí no hay ningún discurso de democracia,
seguridad, igualdad, justicia, libertad ni mucho menos de democracia al estilo occidental.

Bibliografía

Asimov Issac, Los egipcios, Historia Universal Asimov, Ed. Alianza, 3ª ed., 1967, España, pp.
263.

Maye Kassem, Egyptian Politics. The Dynamics of Authoritarian Rule, Lynne Rienner
Publisheres, London, 2004, pp. 213.

Owen Roger, “África del Norte y el Próximo Oriente”, en Historia Oxford siglo XX, Planeta,
Barcelona, 1999, pp. 719.

Western Wilda, Galindo Alejandra y Bernal Indira, Voces, Tramas y Trayectorias: Las
protestas populares en Medio Oriente y Norte de África, Universidad Autónoma de
Nuevo León – Universidad de Monterrey, Monterrey, 2014, pp. 307.

Dr. Karina Beatriz Kloster.


Alumna: Susana Guerrero Tamayo.
Cta. 97526904.
10 de junio de 2015.

23
Consultado en: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2015/04/30/sisi-llama-fortalecer-relaciones-politicas-
economicas-espana/00031430411742229436100.htm, 10 de junio de 2015, 10:50 hrs.
24
Consultado en: http://www.abc.es/internacional/20150611/abci-mursi-hermanos-musulmanes-egipto-
201506101350.html, 10 de junio de 2015, 10:55 hrs.