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El Padre José María Vélaz nació en Rancagua, Chile, el 4 de Diciembre de 1.910.

Cinco años tenía cuando murió su padre. Su mamá tuvo que atender con toda
energía los negocios y el cuidado de cuatro niños muy pequeños, siendo José
María el mayor. Este hecho le marcó profundamente que siempre fue un arduo
defensor del valor, capacidad y entereza de las mujeres.
Cinco años después de la muerte del padre, la familia se volvió a España, pero le
quedó raíz de su profunda sensibilidad latinoamericana. Cursó estudios en el
internado de los jesuitas en Tudela y en la Universidad de Zaragoza. Comenzaron
los sueños de aventuras y desafíos, de servir en misión apostólica como jesuita.
Su formación y la situación política de España lo llevaron por varios países
europeos y, cuando estaba esperando ser enviado a China, sus superiores
decidieron mandarlo a Venezuela en el año 1946. Llegó con cierto desengaño, pero
el país le fue ganando.
Trabajó unos años en el Colegio San Ignacio de Caracas y regresó a Europa a
continuar sus estudios de teología y a ordenarse de sacerdote.
De regreso a Venezuela, permaneció dos años en Caracas y, en agosto de 1948,
fue nombrado Rector del Colegio San José de Mérida, participando de modo
especial en el crecimiento y en el prestigio de dicho Centro Educativo.
Desarrolló el colegio y varias obras en la zona. Luego de cumplidos sus objetivos
pensó fundar una red de escuelas en varios pueblitos andinos que dependerían del
Colegio de San José de Mérida, para atender mayor número de alumnos.
Después, cuando terminó su período de Rector ideó una red de escuelas
campesinas por los llanos de Barinas, pero el proyecto no fue aceptado por los
superiores y en 1954 se le envió a la Universidad Católica Andrés Bello de
Caracas.
Allí, el año siguiente, fundaría Fe y Alegría para vivir a plenitud su vocación de
Misionero.
En 1.960 se separó de la Universidad Católica, para dedicarse a tiempo completo a
Fe y Alegría que en esos momentos ya contaba con 6.000 alumnos en los barrios
marginados de Caracas y comenzaba a extenderse a Maracaibo, Valencia,
Barquisimeto y el Oriente.
Cuando ya Fe y Alegría contaba en 1.964 con más de 10.000 alumnos en
Venezuela pasó a fundarla en el Ecuador. Posteriormente en 1.965 a Panamá y en
1.966 a Perú. Fe y Alegría penetró con gran éxito en Bolivia en 1.966 y siguió un
crecimiento por Centro América y Colombia, El Salvador, Nicaragua y Guatemala,
siguiendo un Proyecto Continental de alcanzar todos los Países Iberoamericanos.
Desde 1.974 dedicó su tiempo junto con una preocupación general al
fortalecimiento de la Obra, a la iniciación del Campamento y de la Escuela de Artes
Aplicadas de San Javier del Valle de Mérida, como un Programa Piloto, para todo el
resto de Fe y Alegría.
Luego decidió enfrenta un nuevo reto: La creación de una cadena de escuelas
agropecuarias en los llanos. Su primer proyecto fue San Ignacio del Masparro. A
diez kilómetros de Dolores, en el Distrito Libertad del Estado Barinas comenzó su
labor. En San Fernando de Apure, la escuela agropecuaria Padre Gumilla, sería el
otro polo de la cadena.
Su último viaje le llevó hasta Caicara, Puerto Ayacucho, la Gran Sabana, para
explorar la creación de escuelas para los indígenas. A su regreso a la escuela del
Masparro le sorprendió la muerte, el 18 de julio de 1985.