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Erupciones volcánicas: falta monitoreo global

04.06.2018

La actividad volcánica no se limita a la superficie de la Tierra, sino que también


hay volcanes en erupción en los oceános. El problema es cómo monitorearlos y
contar con sistemas de alerta, dijo un vulcanólogo a DW.

Durante la erupción del Volcán de Fuego, en Guatemala, murieron


más de 60 personas. Muchos habitantes no pudieron escapar del río
de lava, ceniza y gases que bajaba con furia desde las laderas de la
montaña.

Los 14 problemas de salud que más preocupan a la


OMS
La asamblea de la organización ha repasado y hecho propuestas
sobre problemas sanitarios como la tuberculosis, el cólera o las
mordeduras de serpiente
La asamblea anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
termina este sábado en Ginebra tras cuatro días repasando los
principales problemas sanitarios del planeta. Los delegados de todos los
países miembros han debatido y votado resoluciones para tomar
acciones políticas relativas a la tuberculosis, el cólera, la polio, las
vacunas y las mordeduras de serpiente, entre otros muchos asuntos.
Estos son los principales.

Brote de ébola

El brote de ébola que ha estallado en la República Democrática del Congo se


enfrenta a un momento decisivo. En las próximas semanas podría
extenderse a zonas urbanas o mantenerse bajo control. La vacunación a
las poblaciones de riesgo ha comenzado. La respuesta ha sido rápida y
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS ha
agradecido su esfuerzo a todos los trabajadores sanitarios. El comité
asesor de la organización emitió un informe sobre los protocolos para
luchar contra brotes de este tipo. Según el documento, el programa ha
demostrado su eficacia a la hora de liderar respuestas en salud a crisis
humanitarias, aunque “es necesario seguir avanzando”.

Condiciones de salud en el territorio palestino ocupado

Los delegados de la asamblea reafirmaron la necesidad de una cobertura


completa de los servicios de salud en el territorio palestino ocupado,
reconociendo que la aguda escasez de recursos financieros y médicos
está poniendo en peligro el acceso de la población a los programas
sanitarios y preventivos. Acordaron pedir al director general que brindara
apoyo a los servicios de salud palestinos.

Acceso a medicinas y vacunas

El acceso a medicamentos esenciales parecía hasta hace poco un


desafío al que se enfrentan principalmente los países de bajos ingresos.
Pero el aumento de los costos de los nuevos compuestos ha ejercido
presión a todos los sistemas sanitarios para proporcionar un acceso
asequible. Además, problemas como la resistencia a los antimicrobianos y el
uso indebido de opiáceos resaltan la necesidad de mejorar el uso de los
fármacos. Los delegados han pedido a la OMS que elabore una hoja de
ruta de cinco años para abordar estos problemas. Es, además, una de
las claves para alcanzar la cobertura universal de salud, y una de las metas
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Enfermedades no transmisibles

Los Estados miembros pidieron intensificar las acciones en la lucha


mundial para combatir las enfermedades no transmisibles (ENT).
Reiteraron que la comunidad internacional se ha comprometido a reducir
en un tercio las muertes prematuras por estas dolencias para 2030,
principalmente cardiovasculares, cánceres, diabetes y dolencias
respiratorias crónicas, así como promover la salud mental y el bienestar.
Cada año, 15 millones de personas de 30 a 70 años mueren a causa de
una ENT. La Asamblea reconoció que se necesita mejorar el liderazgo
político para acelerar la prevención y adoptar medidas para reducir los
principales riesgos de estos males: el consumo de tabaco, la inactividad
física, el uso nocivo de alcohol y las dietas poco saludables, así como la
contaminación del aire. “Los sistemas de salud deben fortalecerse
mediante la implementación de medidas efectivas que permitan detectar
mejor a las personas en riesgo y proporcionar terapias y servicios
farmacológicos para reducir las muertes por ataques cardíacos,
accidentes cerebrovasculares y diabetes. La prevención y el tratamiento
de los trastornos mentales también requieren una acción urgente”,
acordaron los delegados.

Polio

La poliomielitis es una enfermedad que está cerca de la erradicación. Los


casos han disminuido en más de un 99% desde 1988, cuando se
calculaba que había 350.000 en más de 125 países endémicos, en
comparación con los 37 notificados en 2016. Pero para conseguir acabar
con ella hace falta continuar trabajando en los sistemas de salud de los
países que siguen en riesgo. La OMS tiene en marcha un plan
estratégico para mantener un mundo libre de polio después de la
erradicación; fortalecer los sistemas de inmunización, incluida la
vigilancia de enfermedades prevenibles por vacunación; y mejorar la
preparación para emergencias y la capacidad de detección.

Tuberculosis

“Los esfuerzos actuales para implementar la estrategia de eliminación de la


tuberculosis aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud no son
suficientes”, según los delegados. La enfermedad se cobró 1,7 millones
de vidas en 2016. Sigue siendo la infección más asesina en el planeta y
es una de las diez principales causas mundiales de muerte. Se espera
que una cumbre el próximo septiembre impulse una renovación del
compromiso político de alto nivel para acelerar la acción para acabar con
la dolencia. Los delegados acordaron una resolución que compromete a
los Estados miembros a acelerar sus acciones para erradicarla.

Cólera

El cólera mata a unas 95.000 personas y afecta a 2,9 millones más cada
año. Se ensaña con las comunidades en conflicto, con falta de
infraestructura, sistemas de salud deficientes y la malnutrición. Más de
2.000 millones de personas todavía carecen de acceso a agua potable y
tienen un riesgo potencial de contraer la enfermedad. Los delegados
respaldaron una resolución que insta a los países afectados por el cólera
a implementar una hoja de ruta que apunta a reducir las muertes por la
enfermedad en un 90% para 2030. La resolución también insta a la OMS a
aumentar su capacidad para ayudarlos a combatirla.

Salud digital

Reconociendo el potencial de las tecnologías digitales para desempeñar


un papel importante en la mejora de la salud pública, los delegados
acordaron instar a los Estados miembros a priorizar el desarrollo y el
mayor uso de estas herramientas como un medio para promover la
cobertura universal y avanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Han
pedido a la OMS que elabore una estrategia mundial y respalde la
ampliación de estas tecnologías en los países brindándoles asistencia
técnica y orientación normativa, supervisando las tendencias y
promoviendo las mejores prácticas para mejorar el acceso.

Mordeduras de serpiente

Los delegados acordaron una resolución que apunta a reducir la cantidad


de personas en todo el mundo que mueren o son discapacitadas física o
mentalmente por mordedura de serpiente. Se estima que las sufren entre
1,8 y 2,7 millones cada año, de las que mueren entre 81.000 y 138.000.
Por cada una que fallece, otras cuatro o cinco quedan con
discapacidades como ceguera, movilidad restringida o amputación y
trastorno de estrés postraumático. Es un mal que afecta de manera
abrumadora a personas de comunidades agrícolas y ganaderas pobres y
el año pasado la OMS lo categorizó como una enfermedad tropical
desatendida de alta prioridad.

Actividad física

El 23% de los adultos y el 81% de los adolescentes de entre 11 y 17


años no cumplen con las recomendaciones globales de actividad física.
Los Estados miembros respaldaron el Plan de Acción Mundial de la OMS
sobre Actividad Física (Gappa), una nueva iniciativa destinada a
aumentar la participación de personas de todas las edades en el deporte
y la capacidad de promover la salud y combatir las enfermedades no
transmisibles, incluidas las cardiopatías, los accidentes
cerebrovasculares, la cáncer de colon, y ayuda a mejorar la salud mental
y la calidad de vida.

Tecnología de asistencia

Se estima que 1.000 millones de personas se beneficiarán de los


productos de asistencia —tales como sillas de ruedas, audífonos,
bastones para caminar, miembros protésicos...—, cifra que aumentará a
más de 2.000 millones para el año 2050. Sin embargo, el 90% no se los
puede permitir, debido a los altos costos y la falta de disponibilidad. Los
delegados adoptaron una resolución instando a los Estados miembros a
desarrollar, implementar y fortalecer políticas y programas para mejorar
el acceso a la tecnología asistencial.

Reglamento Sanitario Internacional

El Reglamento Sanitario Internacional (RSI) es un instrumento legal


vinculante para 196 países. Su objetivo es ayudar a la comunidad
internacional a prevenir y responder a los graves riesgos para la salud
pública que tienen el potencial de cruzar las fronteras y amenazar a las
personas en todo el mundo. El RSI, que entró en vigor el 15 de junio de
2007, exige que los países notifiquen a la OMS ciertos brotes de
enfermedades y eventos de salud pública. Los delegados acogieron con
beneplácito un plan estratégico mundial quinquenal propuesto para
mejorar la preparación y respuesta en salud pública, a través de la
implementación de este reglamento.
Gripe pandémica

Los delegados apoyaron el Marco de Influenza Pandémica, que tiene dos


objetivos: fortalecer el intercambio de información del virus de la gripe
con potencial pandémico y aumentar el acceso de los países en
desarrollo a vacunas, medicamentos antivirales y otros productos
esenciales de respuesta.

Fiebre reumática y enfermedad cardíaca reumática

La enfermedad cardíaca reumática es una condición que surge de la


fiebre reumática aguda; ocurre más comúnmente en la infancia y afecta
de manera desproporcionada a niñas y mujeres. A pesar de la
disponibilidad de medidas efectivas para su prevención y tratamiento, los
casos no han disminuido significativamente en los últimos años. Los
factores socioeconómicos y ambientales, como las viviendas deficientes,
la desnutrición, el hacinamiento y la pobreza, aumentan la probabilidad y
la gravedad de la dolencia. Los delegados acordaron una resolución
llamando a la OMS a lanzar una respuesta global coordinada a la
enfermedad, que afecta a alrededor de 30 millones de personas cada
año. En 2015, se estimó que había causado 350.000 muertes.