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POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ

“V CURSO DE CAPACITACIÓN EN TÉCNICAS DE MANEJO


VEHICULAR”
PREVENCIÓN POLICIAL FRENTE A GRUPOS HUMANOS VULNERABLES

Tema : TRATA DE PERSONAS


Docente : May.PNP. QUENAYA TAFUR Oscar Ernesto)
Participantes : ST2 PNP VELASQUEZ RODRIGUEZ Hernan
S1 PNP CARDENAS COLONIO Jhon Erik.
S2 PNP BORDA TACZA Paula Nadul.
S2 PNP VILCAPOMA LOZANO Edith
S3 PNP CARDOSO BARRIENTOS Angel René.

“2018”
PRESENTACIÓN
El presente trabajo tiene la finalidad de exponer, analizar y tema de la trata de
personas en las modalidades de explotación sexual, laboral, entre otros, que sufren
mayormente las niñas y mujeres, en las diversas provincias del territorio Nacional,
Nuestra investigación no solo aborda la trata de personas en México si no
en el mundo; en el mundo se enfoca a los continentes y países en los que se sufre
más la esclavitud sexual.
Esta investigación es muy importante ya que no es un problema de solución
rápida, además en realidad es una problemática global y de mucho interés social.
Nos debería interesar a todos y más a las mujeres ya que nadie nos puede asegurar
que esto no les pasará a ustedes mismas o a sus hijas, sobrinas, hermanas etc.
El tema nos despertó el interés por saber más sobre el por qué. Se nos hace
muy injusto que les hagan esto a las mujeres así que queríamos saber sobre lo que
es la trata de personas, su forma de trabajo, el trato hacía las mujeres y las
variaciones de estas de país a país e incluso de estado a estado.

NTRODUCCIÓN
La trata de personas es un tema que está latente en la sociedad pero al cual
no se le da la importancia debida pese a que cada vez se convierte en un
problema con una relevancia internacional.
Debido a estos aspectos decidimos abordar el tema de la trata de
personas en el presente trabajo en el cual nos enfocamos en cuatro
subtemas principales.
· Trata de personas: En el cual hablaremos de las definiciones, del
problema sus causas y consecuencias.
· Trata de personas en el mundo: Hablaremos de cómo se da la trata de
personas en los países de Asia, Europa, África y América exceptuando a
México en este capítulo.
· Trata de personas en México: Hablaremos algo similar que en el
capítulo anterior pero esta vez enfocados en nuestro país.
· En contra de la trata de personas: Hablaremos de las personas y
organizaciones en contra de la trata de personas, como la atacan y como
ayudan a las mujeres y niñas explotadas.
Por ser un tema del que no se tiene mucha información invitamos a los
lectores a que por medio de nuestro trabajo se informen y aprendan aunque
sea un poco de este problema que afecta a la sociedad.

LA TRATA DE PERSONAS

I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
A través del tiempo, la trata de personas ha sido interpretada de diferentes
maneras por organizaciones, gobiernos y la sociedad en general. Para
esclarecer el panorama sobre los antecedentes al fenómeno de la trata de
personas, es necesario remontarse a los diferentes períodos históricos.
El fenómeno de la trata, especialmente de mujeres, tiene raíces profundas
en la historia de la humanidad, pues desde sus inicios ha estado ligado a las
guerras, a la esclavitud y a la consideración de las mujeres como objetos
sexuales y así fueron traficadas durante el período colonial, especialmente
las africanas y las indígenas fueron sacadas de sus lugares de origen y
comerciadas como mano de obra, servidumbre y/o como objetos sexuales.
El objetivo sexual siempre estuvo presente y se daba dentro del mercado
matrimonial o con otras figuras como concubinas, o simplemente mujeres a
libre disposición de los patrones.
En América Latina esta situación se ubica en la época de la conquista
española, ya que en cumplimiento de la ley de guerra, los españoles tomaban
o entregaban el "botín de mujeres" al vencedor, lo que dio origen al comercio
sexual, al punto que se crearon establecimientos para este tipo de
actividades. Con posterioridad, en la colonia, surgieron las primeras normas
que sancionaban dicha actividad con penas que incluso llegaron hasta la
muerte.
A fines del siglo XIX, especialmente a partir de 1900, persistió el fenómeno
de la trata de mujeres que se agudizó después de cada guerra mundial,
siendo también víctimas las mujeres europeas, que huyendo del hambre y de
los horrores de la guerra, fueron presa fácil de los traficantes, siendo
utilizadas con fines de explotación sexual y trasladadas como concubinas o
prostitutas, a países de Europa del Este, Asia y África, lo que llevó a
denominar a dicha actividad como trata de blancas, porque se reclutaba a
mujeres blancas, europeas y americanas que eran comerciadas hacia países
árabes, africanos o asiáticos, como concubinas o prostitutas.
Las primeras referencias a la trata provienen de los instrumentos de las
Naciones Unidas. En 1904 el primer convenio internacional referido al tema,
fue el Acuerdo Internacional sobre Represión de Trata de Blancas que se
centraba sólo en la protección de las víctimas y resultó ineficaz; la trata era
conceptualizada como movilización de mujeres asociada a la esclavitud pero
ligada estrechamente a fines “inmorales” (prostitución) y requería el cruce de
fronteras nacionales.
Para el año 1910 se aprobó la Convención Internacional para la Represión
de la Trata de Blancas, que obligó a los países firmantes a castigar a los
proxenetas y se amplió la definición para incluir el comercio interno de
mujeres en los países, estrechamente vinculada con la esclavitud.
Luego, en 1921, se aprobó el Convenio Internacional para la Supresión de la
Trata de Mujeres y Niños, que sancionaba a las personas que ejercen la trata
de niños, protege a las mujeres y niños migrantes. Más tarde, en 1933, se
aprobó el Convenio Internacional para la Represión de la Trata de Mujeres
Mayores de Edad que obligaba a los Estados a castigar a las personas que
ejercían la trata de mujeres adultas con independencia de su consentimiento.
Las cuatro convenciones anteriores quedaron unificadas por el Convenio
para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la
Prostitución Ajena, adoptada por Naciones.
Unidas en 1949 y ratificada por 72 Estados y que establece: “la prostitución
y el mal que la acompaña, la trata de personas [...] son incompatibles con la
dignidad y el valor de la persona humana”. Con esta Convención se intentó
abarcar la trata de personas, pero no se logró definir el fenómeno en su
totalidad, aunque adjudica carácter delictivo al tráfico del sexo y a los actos
relacionados con la prostitución, pero en virtud de la debilidad de los
mecanismos de vigilancia y de que no ha sido adoptada por una gran mayoría
de países, no ha sido eficaz. La convención también carece de disposiciones
relativas a formas de explotación que no se habían generalizado en 1949, a
saber las industrias de las esposas encargadas por correo, el turismo del
sexo y el tráfico de órganos.
Desde entonces se relacionó trata de blancas con prostitución y ésta con
esclavitud. Se usó el término tráfico humano o tráfico de personas,
relacionado al comercio internacional de mujeres y personas menores de
edad, sin lograr una definición o concepto consensuado.
Años más tarde, el término trata de blancas cayó en desuso, pues en la trata
se ven involucradas personas de diferente sexo, edad, culturas, razas y
ubicación geográfica, no únicamente mujeres blancas y no solo en la
explotación sexual. En la actualidad, esta definición resulta extremadamente
limitada en tanto no reconoce las diversas manifestaciones de la trata de
personas en el mundo; así como el hecho de que no solo las mujeres pueden
resultar víctimizadas, sino también personas menores de edad, cualquiera
que sea su sexo, así como también hombres adultos.
La tendencia internacional en materia de prostitución ha sido la de
profundizar en sus causas económicas y sociales y establecer una estrategia
contra el proxenetismo y la explotación sexual de las mujeres. A finales del
siglo XX, la comunidad internacional estableció una definición más precisa,
siendo el término correcto: la trata de personas.
II. CONCEPTO GENERAL
A. Concepto de trata de personas según la convención de Palermo.-
en su artículo 3a, define la trata de la siguiente manera: Por trata de
personas se entenderá la captación, el transporte, el traslado, la
acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso
de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño,
al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión
o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de
una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación.
Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la
prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o
servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la
esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos. Como se puede
observar, la nueva definición internacional de trata incluye un número
muy amplio de tipos delictivos utilizados pero también incluye medios
menos explícitos como el abuso de una situación de vulnerabilidad de
la víctima. Se sanciona, por separado, cada una de las acciones de
las distintas etapas de la trata: captación, transporte, acogida o
recepción, explotación. Podemos sintetizar que la trata de personas
se refiere a todos los actos en los que se utiliza el reclutamiento y el
desplazamiento de una persona, dentro y fuera de fronteras
nacionales, por medio de engaño, fraude o coacción, para que esa
persona realice trabajos o servicios bajo presión, amenaza o violencia,
abuso de autoridad, cautiverio por deudas, explotación sexual o
laboral, entre otras formas

La trata de personas se caracteriza por "la acción de captar, transportar,


trasladar, acoger o recibir personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la
fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de
poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de
pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga
autoridad sobre otra con fines de explotación".
III. EL TRATADO DE PALERMO
Es la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional, más
conocida como la Convención de Palermo, es un tratado multilateral que fue
patrocinado por la Naciones Unidas en contra del crimen organizado
transnacional, fue adoptado en el año 2000. El cual consta de tres Protocolos:
A. Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la
Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños.
B. Protocolo de las Naciones Unidas contra el Contrabando de Migrantes
por Tierra, Mar y Aire.
C. Protocolo de las Naciones Unidas contra la fabricación y el tráfico ilícito
de armas de fuego
Todos estos tres instrumentos contienen elementos de las actuales leyes
internacionales sobre trata de personas y el tráfico ilegal de armas. La
convención y el protocolo están bajo la jurisdicción de Oficina de Naciones
Unidas contra la Droga y el Delito.

IV. LA TRATA DE PERSONAS

A. LA TRATA DE PERSONAS EN EL MUNDO


La trata de personas es una práctica delictiva que afecta a millones de
personas en el mundo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT,
2012) estima que 20% de 1.3 millones de trabajadores forzados en
América Latina son víctimas de trata. Por su parte, la base de datos de
UNODC (2014) ha logrado identificar víctimas de 152 nacionalidades
diseminadas en 124 países. El 64% de presuntos traficantes identificados
están privados de libertad en sus países de origen (72% de ellos son
hombres y 28% mujeres), mientras que el 49% de víctimas identificadas
son mujeres, 33% niños y 18% varones.
Además, UNODC (2014) detectó 524 flujos de trata de personas en todo
el mundo. La mayoría de estos son “intra-regionales”: la captación como
el destino suele suceder en los confines de una misma región. Habría
factores de expulsión y factores de atracción subyacentes a los flujos de
trata de personas; así, habría una correlación entre el PBI del país de
destino y la cantidad de víctimas que son tratadas desde otras regiones.
El 40% de casos de trata de personas registrados en la base de datos de
UNODC corresponden a fines de explotación laboral, mientras el 53%
corresponden explotación sexual, 7% a otras formas de explotación y
0.3% a tráfico de órganos. La distribución regional de casos identificados
por UNODC, Es interesante constatar que en el sudeste asiático
prevalecen formas de explotación laboral por sobre la explotación sexual.
Esta última muestra porcentajes más elevados en Europa y Asia Central.
La evidencia empírica disponible indica que la trata de personas presenta
una dimensión de género en prácticamente todos los países: para el
2012, UNODC (2014) reportó que cerca del 32% de casos procesados
por este delito corresponden a mujeres y 68% a varones; sin embargo, el
97% de víctimas de trata por explotación sexual son mujeres. Se necesita
investigar más en perspectiva comparada, a fin de evaluar las
determinantes de las variaciones mencionadas. En la última década, los
datos evidencian una preocupante tendencia: el aumento de casos que
involucran menores de edad: cerca del 21% de casos reportados por
UNODC (2014) corresponde a este grupo. Los porcentajes varían de
acuerdo a cada región; el caso más extremo es África y Medio Oriente,
que reportan 62% de casos de niños explotados, La literatura
especializada coincide en la importancia de comprender la trata de
personas como una “forma de criminalidad organizada”, cuya
complejidad varía en función de distintos factores sociales. Por
criminalidad organizada se puede entender toda actividad ilícita que
opera bajo un patrón de división del trabajo, con estructura más o menos
jerárquica, y cuyo objetivo es controlar la provisión de bienes o servicios
en territorios específicos. La trata involucra, en efecto, estas
características en la mayoría de casos documentados. El tipo de división
del trabajo define el “carácter organizado” de esta práctica delictiva.
Pensar en términos de actividad criminal organizada supone reflexionar
en torno a redes con una estructura-tipo específica. La evidencia
empírica en América Latina reitera que la trata de personas no opera bajo
un modelo de estructura criminal de tipo jerárquica monocéfala, del tipo
que alguna vez caracterizó a la mafia siciliana o al cartel de Medellín.
Según estudios recientes, opera como redes que se configuran en torno
a lealtades familiares o de personas conocidas. Las etapas que
organizan a esta práctica delictiva no necesariamente siguen un
ordenamiento sucesivo, ni temporal o físicamente conexo, sino más bien
operan en función a intermediarios, redes de contacto y según los niveles
de oferta y demanda de trabajo. La literatura identifica que estas redes
suelen sobornar a funcionarios de fiscalización y, también, a menudo
emplean mecanismos de lavado de dinero.
B. TRATA DE PERSONAS EN EL PERÚ

1. REALIDAD NACIONAL
El Perú ocupa en la actualidad un indecoroso y perturbador lugar
dentro del top de los tres países con mayor tasa de víctimas de
esclavitud moderna en América Latina, junto con México y
Colombia. Según el Sistema de Registro y Estadística del Delito de
Trata de Personas y Afines de la Policía Nacional (RETA-PNP),
unas 7.000 personas fueron víctimas de trata en el país entre los
años 2011 y 2016, siendo en su mayoría mujeres (93,77%) en
edades comprendidas entre los 13 y 24 años. Lo que hace aún más
alarmante esta dura realidad es que no todos los casos de trata se
denuncian, ya sea por temor, desconocimiento o amenazas que
obligan a la víctima a sufrir en silencio y a aceptar contra su voluntad
una dura realidad que nunca pensó vivir ni en la peor de sus
pesadillas.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la trata como


“la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de
personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras
formas de coacción, con fines de explotación sexual o laboral”. Este
concepto también abarca otras prácticas de explotación como la
mendicidad, la venta de órganos y los embarazos forzados con fines
de adopción, entre otras.

Si la Constitución peruana establece en su artículo primero que la


defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad “son el
fin supremo de la sociedad y el Estado”, ¿por qué un fenómeno tan
perverso como la trata de personas, que deshumaniza a quien se
convierte en víctima, ha ganado tanto terreno en el país?

Si bien en el Perú no se ha probado la existencia de grupos


criminales vinculados a la trata de personas, sí se ha investigado,
por ejemplo, que existen clanes pequeños – muchas veces
familiares – que captan a las víctimas – generalmente de condición
humilde – con engaños y falsas promesas de empleo y desarrollo.
Mientras que un grupo se dedica exclusivamente a reclutar
personas, otro se encarga de acogerlas y trasladarlas – dentro de
su lugar de origen o fuera del mismo -, y un tercero – del mismo clan
o externo – finiquita la operación sometiendo a las víctimas a
diferentes formas de explotación sexual o laboral.

“Esta es una realidad muy compleja donde hay muchos mitos y


ficciones. Pensamos que es un gran grupo pero en realidad se
aprovechan otras estructuras de la sociedad, por ejemplo, el
aprovechamiento de las condiciones de vulnerabilidades en
algunas zonas del país, condiciones de pobreza, de desigualdad y
de violencia de género”. “Estamos ante una realidad bastante
compleja donde necesitamos conocer e investigar más. Se necesita
también luchar contra esta indiferencia que la sociedad necesita
trabajar más. Necesitamos darnos cuenta de que esto está
ocurriendo y que todos necesitamos trabajar”, añadió.

Las cifras oficiales que constan en los registros fiscales y policiales


señalan que las mujeres y los niños, niñas y adolescentes, son los
dos grupos más vulnerables al delito de trata. Según el Observatorio
de la Criminalidad del Ministerio Público (2009-2014), nueve de
cada diez víctimas registradas en los 33 distritos fiscales del país,
son peruanas, principalmente mujeres de 13 a 24 años. En tanto,
ocho de cada diez víctimas son captadas a través de falsas ofertas
de empleo que se publicitan en mercados, tiendas, emisoras
radiales y diferentes barrios periféricos, aprovechando las
necesidades de trabajo y las expectativas económicas de los
adolescentes y jóvenes.

“También precisaría que esta data está basada en las denuncias;


entonces lo que podemos pensar es que también hay una serie de
poblaciones que nunca llegan a denunciar. La población masculina,
por ejemplo. No podemos afirmar que la población masculina nunca
ha sido víctima de trata, sería una visión muy simplista de la
realidad. Para los hombres es mucho más difícil llegar a denunciar
una actividad como la trata porque ellos están vinculados más a la
explotación laboral. Hay otras formas de trata en la que los hombres
pueden verse involucrados y no pueden denunciar por múltiples
razones”. El Estado tiene que continuar con el plan de reintegración,
asistencia de emergencia y atención a las víctimas, porque “si no
hacemos nada con ellas o no tenemos medidas de protección
adecuadas, lo que va a pasar es que la víctima vuelve a la situación
de trata”.

“Eso es lo inmediato, pero después hay que pensar en todo lo que


sigue: reintegrar a esta persona para que pueda encontrar un
trabajo y medios de vida sostenibles en su zona de origen. El
Estado es el que tiene la obligación, pero en la actualidad hay
organizaciones civiles y religiosas apoyando en dar un albergue
temporal a las víctimas de trata”. Aunque la legislación penal
peruana establece penas de hasta 15 años de cárcel – y no menor
de 25 años si se comete el delito en forma agravada – para quienes
incurran en este grave ilícito, considera que no es suficiente abordar
la trata de personas desde el punto de vista delictivo, “porque
estamos hablando de una práctica social que es aceptada”.

a. LA TRATA DE PERSONAS EN LIMA

Lima es la ciudad donde más se presentan casos de trata de


personas, se advierte que la mayoría de la población casi no
percibe la delictiva actividad porque se disfraza de trabajos
legales. “La estadística demuestra que la mayor cantidad de
casos se presentan en Lima porque es una ruta de origen,
tránsito y destino de la trata de personas, y por la densidad
poblacional. Se presenta bajo atractivas ofertas de empleo,
por eso las víctimas son traídas a Lima”

A la capital llegan desde el Ecuador, si se trata de extranjeras,


también de Brasil. Del interior del país las traen de Madre de
Dios, y Tacna y Puno mayormente.

La trata de personas es un delito que afecta la dignidad y


libertad de las personas, se manifiesta a través de engaños y
amenazas con los que captan y retienen a las víctimas para
explotarlas sexual y laboralmente.

“La mayor cantidad de casos son por explotación sexual de


mujeres, niñas y adolescentes. Más del 75% de las víctimas
son mujeres menores de 13 a 17 años. En la explotación
laboral, las víctimas favoritas son los niños”. Ante el
crecimiento de este flagelo, el Ministerio del Interior, el
Ministerio Público y la Policía iniciaron esta semana el proceso
de unificación de sus sistemas de información a través de un
proyecto piloto que será ejecutado en Lima Sur en su primera
fase por un lapso de seis meses, como parte de un convenio
de cooperación suscrito entre esas instituciones. Se ha
escogido en primer lugar como proyecto piloto al distrito fiscal
de Lima Sur (Villa María del Triunfo, Villa El Salvador y
Pachacámac) por la mayor cantidad de denuncias que se
registran allí. El objetivo de la iniciativa es contar con
información mensual actualizada sobre los casos asociados a
la trata de personas, a fin de tener una estadística unificada.

“Esto nos permitirá medir si el intercambio de información está


funcionando bien y luego hacer los ajustes”, en un mediano
plazo se extenderá a toda la capital y en el largo plazo a nivel
nacional. Las actividades legales que ofrecen los tratantes -
dice Solís- son empleos de azafatas, atención al cliente en
bares y trabajos de limpieza con jugosos sueldos. “Cuando ya
las captan las encierran y les quitan los documentos”. La
Dirección policial de Investigación de Delitos de Trata de
Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes, ha realizado 59
operativos y 19 megaoperativos durante el 2015, en los que
ha logrado rescatar a 577 víctimas de trata y capturar a 204
presuntos autores de este delito.

b. LA TRATA DE PERSONAS EN LA RUTA CUZCO A


MADRE DE DIOS.

Le trata de personas, en la ruta de Cusco a Madre de Dios,


dicha actividad punible comprende desde la ciudad de Cusco,
pasando por Urcos, Ocongate, Huepetuhe, Mazuco, La
Pampa y Puerto Maldonado (Estas tres últimas en Madre de
Dios), siendo principalmente víctimas de este delito de trata de
personas, niñas y mujeres, ya que por adolecer de recursos
económicos se ven obligadas a buscar trabajo a fin de
solventar sus necesidades primarias, situación que es
aprovechada por inescrupulosos que mediante engaños
publicadas en notas de trabajo, las captan y las derivan hacia
los asentamientos mineros ilegales de oro, en donde son
convertidas en mercancías sexuales al ser explotadas en los
llamados "prostibares". Se observa en el video que ellas son
engañadas con buenas ofertas de trabajo, sin saber a lo que
se dedicarán y que no obtienen ninguna ganancia, pues los
dueños de los locales les cobran la alimentación, el alquiler de
la habitación donde duermen y la seguridad que les brindan.
Es decir, viven en una esclavitud moderna, siendo el distrito
La Pampa – Madre de Dios, el de mayor incidencia delictiva.
Si bien es cierto, dicha actividad de extracción ilícita de oro
realizada en la provincia de Madre de Dios, ha generado
comercios negativos como en el presente caso, instalando
para ello bares y cantinas, el cual son convertidas en
prostibares, y que las mujeres que son explotadas son
llamadas ‘ficheras’ y los sujetos que asisten a dichos locales
pagan hasta 200 soles para tener relaciones sexuales con
ellas, la mayoría mineros de las zonas, Pero lo más grave de
este caso es que aquella joven que trata de escapar son
golpeadas o asesinadas a modo de escarmiento para las
demás, apreciándose además que dichas mujeres explotadas
en los ‘prostibares’ no son sometidas a exámenes médicos,
por lo que casi todas tienen enfermedades de transmisión
sexual. Además, siendo vulnerables al contagio de VIH, y lo
peor es que no se cuenta con presencia policial y/o otras
autoridades que pueda frenar este abuso cometido por los
dueños de este comercio ilícito, con lo cual se puede inducir
que el estado peruano le poca o nada de importancia a este
tema, ya que de cada 9 a 10 víctimas identificada en los
operativos continúan en explotación pues el Estado no les
ofrece alternativas. Asimismo como también no invierte en
acciones para frenar este delito.

c. LA TRATA DE PERSONAS EN JUNÍN – PASCO –


HUANCAVELICA
En el país, 10 regiones acumulan el 67.3% de los casos de
trata de personas. La lista la encabeza Lima (15.2%), seguida
de Loreto (10.7%), Madre de Dios (9%), Cusco (8.5), y en el
último lugar de la lista se ubica la región Junín (2.9%), aunque
en Pasco y Huancavelica existe dicha actividad ilícita pero aún
no se ha registrado estadista alguna. La modalidad de
captación más común es la falsa oferta de empleo. Se ofrece
trabajo a las víctimas a través de agencias, mercados, avisos,
directamente donde les aseguran pagar un buen dinero
mediante un trabajo fácil. Esto representa el 79% de casos.
Seguido del 4.4% de apoyo económico por parte del autor,
1.6% se da por el convencimiento por parte de los familiares y
el 1.4% es por amenaza a los familiares. Además de las
estadísticas de la fiscalía, a nivel nacional revelan que durante
estos meses hay más denuncias por trata de personas (entre
enero del 2015 y julio del 2016 se identificaron 2445 casos de
trata de personas, de los cuales el 56% fueron casos de niños
y adolescentes), el estudio se basa en testimonios de las
personas involucradas en atender a las víctimas. En la región
Junín, durante el 2016 se registró nueve casos de trata de
personas, por parte de la policial Nacional de Perú, siendo los
casos más relevantes:
1) DETENCIÓN DE PERSONAS POR LA PRESUNTA
COMISIÓN DE DCL-TRATA DE PERSONAS –
EXPLOTACIÓN LABORAL.
01ABR18 - 03:30 hrs.
Detención de Antonia María LLANCARI LLANCO (47) y
Michael Gomer ROJAS LLANCARI (27), por la presunta
comisión de DCL-Trata de personas - explotación
laboral, quienes retenían a cinco menores de iniciales
D.S.C. (17), L.S.C. (15), G.M.H.M. (15), M.N.C.Z. (15) y
D.T.C. (15) en los interiores del Bar “La Copa de Oro” sito
en Av. Circunvalación S/N-AA.HH. Jardines del Edén –
Sangani – Perene, a quienes las obligaban a trabajar
como damas de compañía, asi como también en la venta
de cervezas, recibiendo su paga por la cantidad de licor
que vendan, incautándose además mesas, sillas, una
rokola y un televisor, personal policial en coordinación
con el RMP, realizan las investigaciones
correspondientes.
RP Junín / DEPINCRI - CHYO
2) DETENCIÓN DE PERSONAS POR DCLP-TRATA DE
PERSONAS EN AGRAVIO DE MENOR.
21MAR18 - 23:50 hrs.
Detención de Paul Ángel BELLIDO ESPINOZA (33) y
Oswaldo Cesar ESCOBAR BRICEÑO (40), quienes
conducen el Night Club “Xanadú” ubicado en el Jr.
Huánuco N° 321 - Huancayo, donde se encontró a la
menor Marcia Alexandra Atzumi MISHARI AYLAS (17),
natural de Huancayo, s/d/p/v, quien refirió que labora
desde el 01MAR18 como dama de compañía. Se
iniciaron con las diligencias de investigación preliminar
con participación del RMP. La menor fue puesta a
disposición de la UDAVID Hyo., a fin de proteger su
integridad física y moral.
RP Junín / Comisaría Huancayo

3) DETENCIÓN DE PERSONAS POR DCLP-TRATA DE


PERSONAS EN AGRAVIO DE MENOR.
21MAR18 - 20:10 hrs.
Detención de María Cristina CHINCHAY FUENTES (31)
DNI N° 43641704 y Esau CORONADO BAÑON (27) DNI
N° 48914517, quienes conducen el bar “Los Cocos
ubicado en el sector Los Cocos del Anexo de Marankiari,
Distrito de Vuilla Perené-Chanchamayo, donde se
encontró a la menor Vanesa BORJA CUNYAS (15),
natural de Huancayo, s/d/p/v, quien refirió que labora
desde el 14MAR18 y recibe la suma de S/ 15.00 por la
venta de cada caja de cerveza, acotando que fue
captada por dicha fémina el 13MAR18 en horas de la
noche, cuando se encontraba en el mercado Modelo de
Huancayo, para laborar en su restaurante, luego la hizo
trabajar contra su voluntad en la venta de cerveza. Se
iniciaron con las diligencias de investigación preliminar
con participación del RMP.
RP Junín / Comisaría Villa Perené

4) DETENCIÓN DE PERSONAS POR SER PRESUNTOS


AUTORES DEL DCL – TRATA DE PERSONAS
02MAR18 - 16:00 hrs.
Detención de María Margarita FLORES HUARIPATA y
Marco Antonio SÁNCHEZ BARDALES, quienes
utilizando a su menor hijo Gabriel Alexander SÁNCHEZ
FLORES (02), solicitaban dadivas (limosnas) a los
transeúntes.
RP Huancavelica/DEPINTRAP.
5) DETENCIÓN DE PERSONA POR PRESUNTA
COMISIÓN DE DCLS – FAVORECIMIENTO A LA
PROSTITUCIÓN.
12ENE18. - 16:50 hrs.
Se intervino el hospedaje “TECHI” sito en el Jr. Tarapacá
N° 349 - Huancayo, donde se tomó de conocimiento por
acciones de inteligencia, que en dicho lugar se estaría
ejerciendo la prostitución clandestina de mayores y
menores de edad, hallando en la habitación N° 305 a las
menores de iniciales B.G.R.C.(16), Y.J.P.R (17), Y.C.M
(17), J.M.Y.H (13), J.A.C.G (17) y M.B.L.G (15), en
compañía de Celia Robertina HUMAREDA YANCE (31),
procediéndose a la detención de esta última por el
presunto delito de Favorecimiento a la Prostitución la
misma que al ser verificada al sistema ESINPOL, presenta
requisitoria vigente, por el delito de Trata de Personas,
solicitado por la autoridad del Juzgado de Investigación
Preparatoria, Oficio, N° 2942, asimismo se detuvo a Lover
Luis NÚÑEZ ROMERO (23), adminsitrador del hotel, quien
era el encargado de cobrar a dichas menores el 50% por
cada prestación sexual, hallándose en el ambiente de
recepción cajas de preservativo de diversas marcas,
personal policial en coordinación con el RMP realizan las
investigaciones correspondientes.
DEPINTRAP - HYO.
2. REALIDAD ESTADÍSTICA EN EL PERÚ (2009 AL 2014)
El delito de trata de personas es difícil de medir estadísticamente,
pues no se tiene certeza sobre el universo de las víctimas. Hay un
conjunto de premisas que complican la medición estadística: la
todavía leve “cultura de denuncia” en el Perú, las zonas
geográficas de difícil acceso para las agencias estatales, el
carácter “selectivo” de la política penal (dado que no es posible
intervenir con igual fuerza todas las zonas donde se identifican
prácticas delictivas, los países suelen concentrar recursos y
acciones en zonas específicas). Por consiguiente, las estadísticas
en base al indicador “denuncia” están condicionadas por el
subregistro, por las prioridades de la política penal y por la
capacidad del Estado. En efecto, el aumento de cifras absolutas
por la denuncia de un delito específico puede ser más un reflejo
de aumentos de capacidad de recepción de denuncia que un
aumento del “delito real”
El registro estadístico de la trata de personas en el Perú tiene hoy
dos fuentes centrales: el Sistema de Información Estratégica sobre
Trata de Personas del Ministerio Público (SISTRA) y el Sistema de
Registro y Estadística del Delito de Trata de Personas de la Policía
Nacional del Perú. Los datos estadísticos presentados en esta
sección corresponden al SISTRA, y fueron proporcionados por el
Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público. El SISTRA es
una plataforma que administra y consolida los datos
proporcionados por fiscales a nivel nacional. Se consignan datos
como el número de víctimas “rescatadas”, edad, sexo, lugar de la
intervención, modalidad de trata y el número de los presuntos
tratantes. Los datos están organizados según las
circunscripciones territoriales de las fiscalías (distritos fiscales). El
SISTRA registra 3.130 denuncias fiscales por trata de personas
entre el 2009 y el 2015. La revisión de estos datos nos permite
establecer tres constataciones básicas: los cinco distritos fiscales
con mayor número de denuncias concentran el 53.9% del total:
Lima, Loreto, Madre de Dios, Cusco y Puno; Lima concentra
alrededor de una de cada cinco denuncias; a excepción de Lima,
los cuatro distritos fiscales restantes están vinculados a circuitos
de economías ilegales relacionados a economías extractivas.
Es oportuno discutir el problema del subregistro. Este es la parte
de un universo no cubierto por los instrumentos de cuantificación
de un fenómeno, en este caso, un tipo específico de actividad
criminal.
Así, por ejemplo, la OPS define “subregistro de mortalidad” como
la “diferencia entre el número de defunciones estimadas y el
número de defunciones efectivamente registradas, expresada
como porcentaje del total de defunciones estimadas, para un año
dado, en un determinado país, territorio o área geográfica”. Suele
referirse a esta zona oscura como la “cifra negra”. Dado que los
fenómenos criminales tienen comportamientos cambiantes, la
“cifra negra” es una abstracción conceptual para determinar las
limitaciones del registro. Así, es imposible estimar una magnitud
de extensión “real” de un delito; pero sí pueden existir
aproximaciones desde la escala de observación que tienen las
organizaciones del sistema de administración de justicia.
Para establecer los límites de la observación del universo de trata
de personas se debe tener en cuenta dos consideraciones. Por
una parte, el registro del SISTRA de denuncias sobre este delito
se remite al 2009, y, por otra parte las fiscalías especializadas en
trata de personas funcionan desde el 2014 (Ministerio Público,
2014). Ambos aspectos son importantes para comprender las
dimensiones del problema desde los registros del sistema de
administración de justicia. Como se observa en el Gráfico 8, en el
2009 el Ministerio Público registró 124 denuncias sobre trata de
personas; al 2010 hay un incremento de 140% en el número de
denuncias; esta variación puede explicarse por el incremento de
la capacidad del Estado para procesar este delito. Durante los
años siguientes se registran incrementos menos significativos
(pero constantes). Entre el 2014 y el 2015 hubo una variación
porcentual del 77.4% en la cantidad de denuncias; en términos
absolutos implica un incremento de 388 denuncias. Esto puede
explicarse por la aparición de las fiscalías especializadas en trata
de personas, las cuales —por su naturaleza— pueden concentrar
una mayor capacidad para procesar denuncias. De este modo,
podemos señalar que el tipo de conocimiento que tenemos sobre
la trata de personas, su extensión, magnitud y fenomenología
dependen de los registros institucionales, de las modificaciones
organizacionales de los operadores de justicia y la variación que
tenga la atención de la política criminal.
V. CONCLUSIONES
La trata de personas es un crimen que no es neutral en términos de género ya
que afecta a las mujeres de manera específica y desproporcionada, no
solamente porque registra el mayor porcentaje de las víctimas, incluso en el
sector laboral, sino porque las formas de explotación a las que son sometidas
también son más severas.
Es por lo anterior que la trata de mujeres debe entenderse en el amplio
contexto de desigualdad y violencia estructural a las que están sometidas
diariamente, pues en todas las sociedades, en mayor o menor medida, las
mujeres y las niñas enfrentan constantes y sistemáticas violaciones a sus
derechos humanos y/o a sus derechos económicos, que se convierten en
factores detonantes para que sean víctimas fáciles de los tratantes, En
América Latina, el tráfico de niños y mujeres tiene las características del tráfico
clásico de mujeres: personas engañadas y obligadas por los traficantes a
trabajar en contra de su voluntad y en condiciones de esclavitud. Las bandas
organizadas de traficantes utilizan métodos violentos logrando la intimidación
de las víctimas y la impunidad de sus delitos, en algunos casos los
denunciantes son asesinados al iniciarse el proceso y, en otros, las víctimas
son localizadas y reclutadas nuevamente. Son pocos los gobiernos en la
región que reconocen el delito de la trata de personas, aunque la mayoría
continúa confundiendo la trata con el tráfico ilícito de migrantes.
Los países que cuentan con legislación, en su mayoría son leyes inadecuadas,
no consideran la trata como un crimen grave, ni contemplan mecanismos aptos
para detectar el problema, asistir y proteger a las víctimas, investigar y enjuiciar
a los traficantes.
Hay una ausencia de cooperación entre personal de policía, de migración y de
los entes de seguridad y las investigaciones llevadas a cabo, rara vez terminan
en sentencias condenatorias a los culpables. No existen suficientes controles
fronterizos, falta de entrenamiento para detectar a las víctimas de trata de
personas por parte de personal de policía y migración, sumado a la corrupción
y en general, a la tolerancia social hacia estos abusos. Los Estados deben
abordar el problema de la prostitución y la trata de personas desde un enfoque
comprensivo y multidimensional, como una violación a los derechos humanos;
la misma es una forma moderna de esclavitud; un problema resultado de la
pobreza y la marginación social, pero también relacionado con el crimen
transnacional organizado. Es urgente que las naciones diseñen una política de
Estado para enfrentar este problema; política que debe considerar la
protección efectiva de los derechos humanos de las víctimas y la efectiva
persecución del delito de trata de personas, además de la implementación de
adecuados programas para la prevención y la asistencia a las víctimas.