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UNIVERSIDAD NACIONAL AMAZONICA DE MADRE DE DIOS

FACULTAD DE INGENIERIA
CARRERA PROFESIONAL DE INGENIERIA FORESTAL Y MEDIO AMBIENYE

SUELOS FORESTALES

Texto Universitario

Joel Peña Valdeiglesias


2011

1
CAPITULO I

GENESIS Y FORMACION DEL SUELO

I. INTRODUCCION

Para estudiar el suelo desde su génesis y formación, se tiene que recurrir al apoyo de
otras ciencias tales como la biología, la química, la física, entre otras. Más
específicamente en el estudio de suelos vamos a recurrir a la geología, edafología y
pedología.

Geología.- Campo de la ciencia que se interesa por el origen del planeta Tierra, su
historia, su forma, la materia que lo configura y los procesos que actúan o han actuado
sobre él. Es una de las muchas materias relacionadas como ciencias de la Tierra, o
geociencia, y los geólogos son científicos de l41 Tierra preocupados por las rocas y por
los materiales derivados que forman la parte externa de la Tierra. Para comprender
estos cuerpos, se sirven de conocimientos de otros campos, por ejemplo de la física,
química y biología. De esta forma, temas geológicos como la geoquímica, la geofísica, la
geocronología (que usa métodos de datación) y la paleontología, ahora disciplinas
importantes por derecho propio, incorporan otras ciencias, y esto permite a los geólogos
comprender mejor el funcionamiento de los procesos terrestres a lo largo del tiempo.

 Edafología.- Ciencia que estudia las características de los suelos, su formación y su


evolución (edafogénesis), sus propiedades físicas, morfológicas, químicas y
mineralógicas y su distribución. También comprende el estudio de las aptitudes de los
suelos para la explotación agraria o forestal. La edafología se constituye como ciencia a
finales del siglo XIX, gracias a las investigaciones del geólogo ruso Dokouchaev sobre
los suelos de Ucrania. Basándose en zanjas, Dokouchaev estableció y describió por
primera vez perfiles de suelos caracterizados por horizontes, para llegar a la conclusión
de que la naturaleza de los suelos depende de la vegetación y el clima. Estos trabajos,
apoyados en una cartografía de suelos, suscitaron mucho interés y marcaron el origen
de un avance muy rápido en todo el mundo. Los suelos se desarrollan bajo la influencia
del clima, la vegetación, los animales, el relieve y la roca madre. La edafología se sitúa
en la encrucijada de las ciencias de la Tierra y de la vida y es fundamental para la
conservación del medio ambiente natural.

Pedología.- Ciencia que estudia la tierra apta para el cultivo.

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II. HISTORIA DE LA TIERRA

La cronología geológica cubre toda la historia de la Tierra, que comenzó hace unos 4.600
millones de años; sólo se ve superada en duración por el tiempo astronómico. Aunque las
piedras más antiguas de la Tierra datadas de esta forma, no tienen más de 4.000 millones de
años, los meteoritos, que se corresponden geológicamente con el núcleo de la Tierra, dan
fechas de unos 4.500 millones de años, y la cristalización del núcleo y de los cuerpos
precursores de los meteoritos, se cree que ha ocurrido al mismo tiempo, unos 150 millones de
años después de formarse la Tierra y el Sistema Solar
Esta cronología la clasificamos en eras o periodos geológicos:

2.1. -Periodo cámbrico (570 a 510 millones de años)

Una explosión de vida (la llamada “explosión cámbrica”) pobló los mares, pero la tierra firme
permaneció estéril. De este periodo data el origen de casi todos los grandes tipos principales
de invertebrados. Son muy característicos los grupos de trilobites (extintos en la actualidad)
con miles de especies diferentes, equinoideos y arqueociátidos, entre otros. Colisiones
múltiples entre las placas de la corteza terrestre crearon el primer supercontinente, llamado
Gondwana.

2.2.-Periodo ordovícico (510 a 439 millones de años)

Gondwana se va acercando al polo sur y Escandinavia y Norteamérica convergen. Los


trilobites empiezan a declinar en este periodo en el que otros importantes grupos hicieron su
primera aparición, entre ellos estaban los corales, los crinoideos, los briozoos y los
pelecípodos. Surgieron también peces con escudo óseo externo y sin mandíbula, que son los
primeros vertebrados conocidos; sus fósiles se encuentran en lechos de antiguos estuarios de
América del Norte. El periodo acabó en una fase de glaciación que supuso la extinción de
muchos grupos de organismos.

2.3.-Periodo silúrico (439 a 408,5 millones de años)

La vida se aventuró en tierra bajo la forma de plantas simples llamadas psilofitinas, que tenían
un sistema vascular para la circulación de agua, y de animales parecidos a los escorpiones,
parientes de los artrópodos marinos, extintos en la actualidad, llamados euriptéridos. La
cantidad y la variedad de trilobites disminuyeron, pero los mares abundaban en corales, en
cefalópodos y en peces mandibulados. Es un periodo de clima globalmente cálido.

2.4.-Periodo devónico (408,5 a 362,5 millones de años)

Este periodo se conoce también como la edad de los peces, por la abundancia de sus fósiles
entre las rocas de este periodo. Los peces se adaptaron tanto al agua dulce como al agua
salada. Entre ellos había algunos con escudo óseo externo, con o sin mandíbula, tiburones
primitivos (aún existe una subespecie de los tiburones de esta época) y peces óseos a partir de
los cuales evolucionaron los anfibios. En las zonas de tierra, se hallaban muchos helechos
gigantes y la presencia vegetal continental es ya importante.

2.5.- Periodo carbonífero (362,5 a 290 millones de años)

Los trilobites estaban casi extinguidos, pero los corales, los crinoideos y los braquiópodos eran
abundantes, así como todos los grupos de moluscos. Los climas húmedos y cálidos
fomentaron la aparición de bosques exuberantes en los pantanales, que dieron lugar a los
principales yacimientos de carbón que existen en la actualidad. Sin embargo, en otras zonas
continentales se producen glaciaciones importantes. Las plantas dominantes eran los
licopodios con forma de árbol, los equisetos, los helechos y unas plantas extintas llamadas
pteridospermas o semillas de helecho. Los anfibios se extendieron y dieron nacimiento a los
reptiles, primeros vertebrados que vivían sólo en tierra. Aparecieron también insectos alados
como las libélulas. Prosigue la convergencia de los dos grandes supercontinentes Laurasia y
Gondwana hacia la formación de la segunda Pangea.

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2.6.- Periodo pérmico (290 a 245 millones de años)

Las zonas continentales se unieron en un único continente llamado Pangea II. Esta múltiple
colisión continental generó la orogenia herciniana. Gran parte de Pangea II se sitúa en la
cercanía del polo sur, por lo que se produce una fuerte glaciación. El periodo termina con una
gran extinción en masa de muchos organismos que acabó con más de un 90% de las especies
marinas existentes.

2.7.- Periodo triásico (245 a 208 millones de años)

El principio de la era mesozoica quedó marcado por la disgregación de Pangea II y la


reaparición de los supercontinentes del Norte (Laurasia) y del Sur (Gondwana). Las formas de
vida cambiaron considerablemente en esta era, conocida como la edad de los reptiles.
Aparecieron nuevas familias de pteridospermas, y las coníferas y las cícadas se convirtieron en
los mayores grupos florales, junto a los ginkgos y a otros géneros. Surgieron reptiles, como los
dinosaurios y las tortugas, además de los mamíferos.

2.8.- Periodo jurásico (208 a 145,6 millones de años)

Al desplazarse Gondwana, el norte del océano Atlántico se ensanchaba y nacía el Atlántico


sur. Los dinosaurios dominaban en tierra, mientras crecía el número de reptiles marinos, como
los ictiosaurios y los plesiosaurios. Aparecieron las primeras aves y los corales formadores de
arrecifes crecían en las aguas poco profundas de las costas. Entre los artrópodos
evolucionaron animales semejantes a los cangrejos y a las langostas (crustáceos).

2.9.- Periodo cretácico (145,6 a 65 millones de años)

Los dinosaurios prosperaron y evolucionaron hacia formas más especializadas, para


desaparecer de forma brusca al final de este periodo, junto a muchas otras formas de vida. Las
teorías para explicar esta extinción masiva tienen en la actualidad un gran interés científico.
Los cambios florales de este periodo fueron los más notables de los ocurridos en la historia
terrestre. Las gimnospermas estaban extendidas, pero al final del periodo aparecieron las
angiospermas (plantas con flores).

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2.10.- Periodo terciario (65 a 1,64
millones de años)

En el terciario se rompió el enlace de tierra entre América del Norte y Europa y, al final del
periodo, se fraguó el que une América del Norte y América del Sur. Durante el cenozoico, las
formas de vida de la tierra y del mar se hicieron más parecidas a las existentes en la
actualidad. Se termina de formar la Patagonia y el levantamiento de la cordillera de los Andes.
Las formaciones herbáceas se expandieron y esto provocó la especialización de muchos
herbívoros, con cambios en su dentición. Al haber desaparecido la mayoría de los reptiles
dominantes al final del cretácico, el cenozoico fue la edad de los mamíferos. De esta forma, en
la época del eoceno se desarrollaron nuevos grupos de mamíferos, como ciertos animales
pequeños parecidos a los caballos actuales, rinocerontes, tapires, rumiantes, ballenas y
ancestros de los elefantes. En el oligoceno aparecieron miembros de las familias de los gatos y
de los perros, así como algunas especies de monos. En el mioceno los marsupiales eran
numerosos, y aparecieron los antropoides (entre los que surgirían los homínidos).

En el plioceno, los mamíferos con


placenta alcanzaron su apogeo, en número y diversidad de especies, extendiéndose hasta el
periodo cuaternario.

2.11.- Periodo cuaternario (desde hace 1,64 millones de años hasta la actualidad)

Capas de hielo continentales intermitentes cubrieron gran parte del hemisferio norte. Los restos
fósiles ponen de manifiesto que hubo muchos tipos de homínidos primitivos en el centro y sur
de África, en China y en Java, en el pleistoceno bajo y medio; pero los seres humanos
modernos (Homo sapiens) no surgieron hasta el final del pleistoceno. Más tarde, en este
periodo, los humanos cruzaron al Nuevo Mundo a través del estrecho de Bering, cuyo tránsito
era viable debido a la bajada del nivel del mar. Las capas de hielo retrocedieron al final y
empezó la época reciente, el holoceno (periodo calido).

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III. COMPOSICION DE LA CORTEZA TERRESTRE

De acuerdo a estudios se ha podido determinar que la composición química de los primeros 16


Km. De la corteza terrestre o litosfera se le denomina SIAL debido a que en esta primera capa
de la tierra predomina el Silicio y el Aluminio, constituyen estos elementos, junto con el oxigeno
y el hierro el 87% de su volumen total, prosiguen en importancia el Ca, Mg, Na, y K y en
menor proporción se encuentra el Ti, P, Mn, S, Cl y C.
La segunda capa de la corteza terrestre se aproximadamente 48 km. se caracteriza por la
predominancia del Si y el Mg y se le denomina SIMA.

SIAL
SIMA
nucleo

Según Clark, químicamente la corteza terrestre está compuesta por:

Compuesto %
SiO2 59.09
Al2O3 15.35
Fe2O3 3.1
FeO 3.71
TiO2 1.03
CaO 5.1
MgO 3.49
MnO 0.11
K2O 3.13
Na2O 3.84
CO2 Trazas
P2O5 0.3
SO3 Trazas
S Trazas
H2O 1.3
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IV. PRINCIPALES GRUPOS DE ROCAS

4.1 ROCAS IGNEAS

Las rocas ígneas están compuestas fundamentalmente por silicatos, los cuales están
constituidos mayoritariamente por silicio (Si) y oxígeno (O). Estos dos elementos, junto con el
aluminio (Al), calcio (Ca), sodio (Na), potasio (K), magnesio (Mg) y hierro (Fe), constituyen más
del 98% en peso de la mayoría de los magmas que al solidificarse forman las rocas ígneas.
Además los magmas contienen pequeñas cantidades de muchos otros elementos como azufre
(S), oro (Au), plata (Ag) uranio (U), tierras raras, gases en disolución, etc.

La composición de una roca ígnea dependerá, por tanto, de la composición inicial del magma a
partir del cual se ha formado.

Los diferentes silicatos que constituyen las rocas ígneas cristalizan en un orden determinado,
que está condicionado por la temperatura. La serie de cristalización de Bowen (1928) nos
muestra el orden de cristalización de los distintos silicatos conforme disminuye la temperatura
de un magma

La textura de una roca ígnea se usa para describir el aspecto general de la misma en función
del tamaño, forma y ordenamiento de los cristales que la componen. Se pueden distinguir hasta
seis texturas ígneas:

• Textura vítrea. Las rocas con textura vítrea se originan durante algunas erupciones
volcánicas en las que la roca fundida es expulsada hacia la atmósfera donde se enfría
rápidamemte; ello que ocasiona que los iones dejen de fluir y queden desordenados
antes de que puedan unirse en una estructura cristalina ordenada. La obsidiana es un
vidrio natural común producido de este modo.

• Textura afanítica o de grano fino. Se origina cuando el enfriamiento del magma es


relativamente rápido por lo que los cristales que se forman son de tamaño
microscópico y es imposibles distinguir a simple vista los minerales que componen la
roca. Es un ejemplo la riolita.

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• Textura fanerítica o de grano grueso. Se origina cuando grandes masas de magma se
solidifican lentamente a bastante profundidad, lo que da tiempo a la formación de
cristales grandes de los diferentes minerales. Las rocas faneríticas, como el granito
están formadas por una masa de cristales intercrecidos aproximadamente del mismo
tamaño y lo suficientemente grandes como para que los minerales individuales puedan
identificarse sin la ayuda del microscopio.

• Textura porfídica. Son rocas con cristales grandes (llamados fenocristales) incrustados
en una matriz (llamada pasta) de cristales más pequeños. Se forman debido a la
diferente temperatura de cristalización de los minerales que componen la roca, con lo
que es posible que algunos cristales se hagan bastante grandes mientras que otros
estén empezando a formarse. Una roca con esta textura se conoce como pórfido.

• Textura pegmatítica. Las pegmatitas son rocas ígneas de grano especialmente grueso,
formadas por cristales interconectados de más de un centímetro de diámetro. La
mayoría se hallan en los márgenes de las rocas plutónicas ya que se forman en las
últimas etapas de la cristalización, cuando el magma contiene un porcentaje
inusualmente elevado de agua y de otros volátites como el cloro, el flúor y el azufre.

• Textura piroclástica. Algunas rocas ígneas se forman por la consolidación de


fragmentos de roca (cenizas, lapilli, gotas fundidas, bloques angulares arrancados del
edificio volcánico, etc.) emitidos durante erupciones volcánicas. No están formadas por
cristales y su aspecto recuerda al de las rocas sedimentarias. La toba volcánica es un
ejemplo de este tipo de roca.

Las rocas plutónicas acostumbran a tener texturas faneríticas, porfídicas y pegmatíticas,


mientras que las rocas volcánicas son de textura vítrea, afanítica o piroclástica.

El magma original puede solidificarse bajo diferentes condiciones de profundidad en la corteza


terrestre y, por consiguiente, bajo diferentes condiciones de presión y temperatura; estas
condiciones controlan el grado de desarrollo de los cristales que conforman la roca y pueden
producir tres subtipos generales de ellas:

• Rocas Intrusivas
• Rocas extrusivas
• Rocas hipabisales

Las mismas que pasamos a describir a continuacion:

4.1.1 Rocas intrusivas o plutónicas

Son aquellas rocas ígneas que se derivan de un magma solidificado a grandes


profundidades y altas temperaturas, esta condición favorece el mantenimiento de un

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magma relativamente fluido durante largos períodos de tiempo, con cambios de
temperatura muy graduales durante el proceso de enfriamiento; por esta razón, los
minerales que se van formando desarrollan una masa de cristales grandes y bien
definidos que ocupan todo el espacio disponible y dan origen a una roca de textura
granular relativamente gruesa. Ejemplos de rocas de esta naturaleza son: el granito, la
cuarzodiorita y el gabro, comunes en nuestro medio.

4.1.2 Rocas extrusivas

También llamadas efusivas o volcánicas, se pueden desarrollar a partir de un magma


que se solidifica en la superficie terrestre (lavas). Este enfriamiento es rápido, por lo
cual no hay tiempo para que se formen cristales grandes desarrollándose una textura
conocida como afanítica, es decir, de cristales no observables a simple vista.

Al grupo de las extrusivas pertenecen rocas como la riolita, la andesita y el basalto; se


presentan también algunas rocas formadas, principalmente, por vidrio volcánico
(material sin estructura interna), las cuales, debido a su enfriamiento extremadamente
rápido, no forman cristales y por tanto desarrollan una textura vítrea. Los principales
ejemplos de este grupo de rocas son la obsidiana y la pumita (piedra pómez).

En muchas rocas volcánicas se pueden observar los huecos dejados por la burbujas de
gas que escapan durante la solidificación del magma.

4.1.3 Rocas Hipabisales

Son rocas que ocupan una posición intermedia entre las dos anteriores: se han
formado a una cierta profundidad y presentan tanto minerales cristalizados así como
materiales amorfos

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4.2 ROCAS SEDIMENTARIAS

Resultan de la erosión y redepositacion de productos de la meteorización de las rocas


ígneas o metamórficas, o a través de la acumulación de restos biológicos, y se clasifican de
acuerdo a su origen en 3 grandes grupos:

4.2.1 Rocas formadas a partir de residuos organicos o Biologicos.- Tenemos


por ejemplo a las calizas y las dolomitas que se han formado a partir de conchas
marinas, esqueletos de animales y de plantas marinas(corales). Su composición varia
de acuerdo a la de los organismos que contribuyen a su formación, generalmente son
ricos en Calcio, Carbono y magnesio. Dentro de este grupo también se encuentran las
turbas y carbones de origen vegetal.

4.2.2 Rocas formadas a partir de residuos de solución.- Se han originado por la


cristalización de sales disueltas en el interior de la corteza terrestre o del agua de mar.
Entre estas rocas tenemos las tobas calcáreas formadas por carbonatos de calcio, la
anhidrita o yeso formado por sulfatos de calcio, la sal gema y otras sales.

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4.2.3 Rocas formadas a partir de residuos clasticos o detriticos.- Se forman a
partir de fragmentos de otras rocas, y dentro de estas tenemos las rocas sefiticas (
forman una especie de conglomerado de partículas mayores a 2mm de diámetro
(formados por el conglomerado de partículas inferiores a 2mm de diámetro, como en el
caso de las areniscas)

4.3 ROCAS METAMORFICAS

Se originan a través de cambios producidos por altas temperaturas (termo-morfismo) y altas


presiones (dinamo-morfismo) sobre algunas rocas ígneas y sedimentarias. Estos cambios
comprenden un aumento de tamaño de las partículas y una reorganización de los componentes
químicos para formar nuevos minerales.

Los efectos estructurales del metamorfismo incluyen el desarrollo de esquistocidad, que es un


tipo especial de fractura que permite a la roca metamórfica dividirse en capas mas o menos

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paralelas. Las capas son delgadas y de forma lenticular. Asi tenemos por ejemplo el Gneis, el
esquisto y la pizarra.

El mármol se origino por un proceso metamórfico de la piedra caliza, y la cuarcita se origino a


partir del metamorfismo de la arenisca que contenía buenas cantidades de cuarzo.

En el siguiente grafico se resume como es que se formaron y originaron los grandes grupos de
rocas (igneas, metamorficas y sedimentarias) en la corteza terrestre.

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Fuente : www.ugr.es/.../petro/images/sed/01_1_proc.png

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5 METEORIZACION DE LAS ROCAS

La formación de suelos comprende 02 procesos diferentes:


a) La meteorización del material parental
b) El desarrollo del perfil del suelo, donde este se desarrolla a partir del material
meteorizado.

Rocas igneas en la superficie terrestre meteorizandose

Suelo formado a partir de rocas igneas. Notese la presencia de restos de rocas.

Estos procesos ocurren en los suelos formados in-situ, simultáneamente en suelos


desarrollados sobre sedimentos, el material meteorizado es transportado por el agua, aire o
hielo, y al ser depositado empieza el proceso de formación del perfil.

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Tenemos 3 tipos de meteorización a saber:

1.- Meteorización Física


2.- Meteorización Química
3.- Meteorización Biológica

5.1.- METEORIZACION FISICA

Este tipo de meteorización conduce a la desintegración o pulverización de la roca madre. Al


disminuir el tamaño de la partícula de la roca, recién es posible la meteorización química, que
es mas factible y mas rápida que conduce a la transformación de la composición de los
materiales.

Los procesos de transformación física se debe a:


• La acción de las altas temperaturas.
• La acción de las temperaturas bajas que provocan la congelación del agua del suelo
• Las variaciones de volumen al cristalizar algunas sales
• Las presiones.

Los fragmentos de roca, que resultan de estos procesos, son transportados y cada vez
mas desintegrados (fraccionados y reducidos).
El grado de desintegración depende de la dureza de las rocas, la cantidad de material
aglutinante entre minerales, y el tipo de mineral. Así por ejemplo, la defoliación y
redondeado de una roca de 20 cm. de diámetro a 2 cm, en un arroyo con 2% de pendiente,
toma 11 km para el granito, 5 a 6 km para las pizarras y 1.5 km para las areniscas.

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5.2.- METEORIZACION QUIMICA

Esta meteorización comprende 02 fases:


• La descomposición química de los minerales primarios de las rocas ígneas y
metamórficas con tamaños de partículas relativamente grandes (arena y limo) y,
• La síntesis de minerales secundarios con partículas de tamaño coloidal (arcillas y
óxidos).

La descomposición resulta de la acción separada o simultanea de varios procesos químicos


tales como:

• Disolución: disolviendo minerales en contacto con el agua; proceso que implica la


solubilización de rocas solubles (yeso) y el transporte posterior de los elementos
solubles de este proceso.

• Hidrólisis: consiste esencialmente en la reacción de un mineral con el agua formando


un ácido y una base; proceso mediante el cual el agua se combina y reacciona
químicamente con los minerales. Esta meteorización afecta de manera especial a los
silicatos.

SiзO8AlK + HOH → Si3 O8 AlH + KOH


microclina) (ácido metasilico)

• Hidratación: proceso que se caracteriza por la incorporación de moléculas de agua en


la estructura cristalina de un mineral, originando un mineral distinto.
2Fe2O3 + 3 H2O → 2Fe2O3. 3H2O
(hematina) (limonita)

• Carbonatación: se trata de la reacción de los iones carbonato y bicarbonato con los


minerales. Estos iones proviene de la disolución del CO2 originado por la actividad
microbiana del suelo y de las raíces de las plantas.
CaCO3 + H2O + CO2 → Ca (HCO3)2
(carbonato de cálcio) Bicarbonato de cálcio

• Oxidación: se manifiesta en las rocas o minerales que llevan hierro y manganeso.


Estos elementos forman en su grado máximo de oxidación, sobre todo en aquellos que
contienen Fe +³, Mn +4 ; óxidos o hidróxidos insolubles. Está asociado a cambios de
volumen y color y a revestimientos de colores oscuros.

4FeO + O2 → 2Fe2O3
Ox.ferroso Hematita

En condiciones de altas temperaturas y de desecamiento, que se presentan en áreas


tropicales y sub tropicales, la Goetita se convierte en Hematita y toma en los suelos un
color rojo intenso (laterización o rubificación).

*Suelos amarillos porque el suelo tiene Fe y está expuesta a alta humedad y es inundable.
*Suelos rojos recalentamiento o humedad a alta temperatura( a esto se llama laterización).

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6 SUELOS DE MADRE DE DIOS

Los suelos de Madre de Dios aparentan tener una homogeneidad debido a la existencia de un
paisaje y clima parecido, pero no es así, existe suelos variables; por ello solo nos referiremos
brevemente a los suelos que se encuentran presentes, de acuerdo al material de origen.

6.1.- SUELOS ALUVIALES RECIENTES.-


Comprende todo los suelos que por su ubicación cercana a las orillas de los ríos (terrazas
bajas) reciben continuos sedimentos frescos de ellos. Son en general los de mejor potencial
agrícola, pudiéndose en ellos desarrollar cultivos intensivos. Si estos están mal drenados,
presentan baja fertilidad.

6.2.- SUELOS ALUVIALES ANTIGUOS.-


Comprende los suelos formados por sedimentos antiguas de los ríos de la zona y que, debido
a socavamientos de los cauces o levantamientos geológicos, han alcanzado alturas que van de
15 a 50 m. Son las terrazas medias o latas de las zonas. Por lo general son profundos de
textura moderadamente fina a fina, de muy baja fertilidad y productividad de topografía ligera a
ondulada y de drenaje que varía desde bueno a nulo.

6.3.- SUELOS RESIDUALES DE COLINAS.-


Comprende todos los suelos que se han originado a partir de materiales sedimentarios del
territorio del terciario y cuaternario (lutitas, limonitas, areniscas, gravas) y que por diversos
fenómenos, tales como el plegamiento de la corteza terrestre y erosiones, han originado
colinas que se encuentran colindando con los sistemas montañosos de la zona.
Son de textura moderada fina a fina, profundos o moderadamente profundos, bien drenados y
sujetos a sufrir fuerte erosión pluvial debido a sus pendientes pronunciados y de fertilidad muy
baja. Son apropiados para el aprovechamiento forestal controlado.

6.4.- SUELOS RESIDUALES DE LA ZONA CORDILLERANA.-


Se han originado a partir de materiales heterogéneos del terciario, tales como las lutitas,
limonitas, areniscas, etc. Generalmente son suelos moderadamente profundos a superficiales y
que, debido a su topografía abrupta, están sujetas a sufrir erosiones severas. Su uso esta
restringido únicamente a bosques de protección, conservación de la vida silvestre y parques
naturales nacionales.

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7 EL PERFIL DEL SUELO

Como se indico anteriormente, el suelo es un cuerpo tridimensional y para poder comprender


su evolución debe observarse todo el conjunto. Ésto implica que se debe exponer a la
observación el interior del suelo.

Para observar el interior del suelo se debe realizar un corte vertical en él, exponiéndolo hasta
una profundidad máxima de 2 m, para la mayoría de las aplicaciones prácticas, si antes no se
encuentra el material parental fresco; el mínimo espesor del corte que es adecuado, es aquel
que permita observar el solum (horizontes A y B), puesto que él es el que guarda el registro de
la pedogénesis; el corte vertical mencionado se denomina perfil del suelo

Cuando se expone el perfil de un suelo, la mayoría de las veces aparece una serie de
porciones aproximadamente paralelas entre sí y a la superficie del terreno; cuando estas
porciones se están diferenciando entre sí, debido a que sus características son el resultado de
la pedogénesis, reciben el nombre de horizontes genéticos, o simplemente horizontes del
suelo; si la diferenciación observada no se debe a la pedogénesis, las porciones observadas se
nombran capas.

7.1 PRINCIPALES HORIZONTES DEL SUELO

El Soil Survey Division Staff (SSDS) define 6 horizontes o capas maestros en el suelo, los
cuales simboliza con las letras mayúsculas: O, A, E, B, C y R. Recientemente, el Soil Survey
Staff (SSS) adicionó el símbolo W a la lista anterior para indicar la presencia de capas de agua
dentro del suelo; este símbolo no se usa para capas de agua, hielo o nieve que estén sobre la
superficie del suelo.

7.1.1. HORIZONTE O
Son porciones del suelo dominadas por materiales orgánicos; no importa si estos
materiales han estado o no saturados con agua; tampoco importa el grado de
descomposición que tengan dichos materiales orgánicos para merecer el símbolo O.
En los horizontes o capas O, los materiales minerales representan un mínimo
porcentaje del volumen de ellos y mucho menos de la mitad de su masa; generalmente,
ellos se encuentran en la superficie de suelos minerales, aunque pueden presentarse
enterrados por horizontes o capas minerales; también hay suelos donde todos los
horizontes y capas son O.

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7.1.2. HORIZONTE A
Son horizontes minerales que se encuentran en la
superficie del terreno o por debajo de un horizonte o
capa O, si no son enterrados. Además, presentan:
• Acumulación de materia orgánica
humificada, íntimamente mezclada con la
fracción mineral del suelo y que no está
dominado por características de horizontes
E o B, y/o
• Propiedades resultantes de actividades de
disturbación como laboreo, pastoreo, etc.

7.1.3. HORIZONTE E
Es un horizonte mineral que se
caracteriza por presentar pérdidas de
arcillas y/o sesquióxidos de Fe y Al,
generando una acumulación de partículas
de arena y limo; generalmente está
debajo de horizontes o capas O y A y
sobre horizontes B; normalmente,
presenta colores más claros y texturas
más gruesas que los horizontes A y B,
que lo confinan.

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7.1.4. HORIZONTE B

Son horizontes minerales que se desarrollan por debajo de alguno de los horizontes
descritos anteriormente. En éstos se ha perdido casi todo vestigio de la estructura
original del material parental y se observa alguno de los siguientes rasgos pedológicos,
solo o combinado con otros:

• Acumulación iluvial de arcillas, hierro, aluminio, humus, carbonatos, yeso y/o


sílice.
• Remoción de carbonatos.
• Acumulación residual de sesquióxidos.
• Recubrimientos con sesquióxidos.
• Formación de arcilla y/o liberación de óxidos.
• Formación de estructura prismática, blocosa o granular.

Estos horizontes son siempre subsuperficiales, a menos que hayan sido expuestos en
la superficie por procesos erosivos que hayan eliminado horizontes superficiales como
O, A y/o E, es decir, que se trate de suelos decapitados; no se consideran horizontes
B aquellas capas de materiales no consolidados que presentan recubrimientos de
arcilla sobre fragmentos de roca o están en sedimentos finamente estratificados;
tampoco son horizontes B las capas de acumulación de carbonatos que no están
contiguas a otros horizontes genéticos, ni las capas donde el único proceso que ha
actuado ha sido la gleización.

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7.1.5. HORIZONTE C
Son horizontes o capas que han sido
muy poco afectados por procesos
pedogenéticos; en las capas C se
incluyen sedimentos, saprolitos y
fragmentos de roca poco
consolidados, que exhiben baja a
moderada resistencia a la excavación;
en los horizontes C se incluyen
aquellas porciones del suelo que
tienen acumulaciones de sílice,
carbonatos, yeso o sales más
solubles, aún endurecidas, que no
presenten relación genética con los
horizontes suprayacentes.

7.1.6. HORIZONTE R
Este concepto se reserva para las rocas duras, las cuales dificultan excesivamente su
excavación, aunque pueden ser fragmentadas con equipos pesados. En la Figura 4 se
presentan un perfil de suelos en los que pueden verse varios de los horizontes
maestros más comunes en
nuestros suelos

21
7.2 HORIZONTES COMBINADOS

En ocasiones, se presentan porciones dentro de los suelos que no tienen propiedades


homogéneas en todo su espesor, sino que presentan características de dos horizontes o capas
diferentes; en este caso, esta porción del suelo no puede identificarse con una sola letra, como
en los horizontes maestros simples, sino que debe recurrirse a la mezcla de dos letras
mayúsculas para hacerlo. De acuerdo con la forma en que se combinan las propiedades, el
SSDS (1993) define los horizontes transicionales y los mezclados.

7.2.1. HORIZONTES TRANSICIONALES


Son aquellos horizontes dominados por las propiedades de alguno de los horizontes
maestros, pero con propiedades subordinadas de otro; se simbolizan con dos letras
mayúsculas, la primera de las cuales indica el horizonte maestro cuyas características
son dominantes; la segunda letra indica el horizonte maestro que aporta las demás
características del horizonte; ejemplo: Un horizonte AB tiene propiedades dominantes
de un horizonte A, pero también tiene algunas del horizonte B que lo subyace. También
se presentan con frecuencia horizontes BA, EB, BE, BC y CB.

Este tipo de horizontes puede ser reemplazado por un límite difuso, ya que el SSDS
(1993) define este límite como una zona de cambio entre dos horizontes o capas de
más de 15 cm de espesor. La utilización de esta opción depende, obviamente, de las
necesidades del estudio que se lleva a cabo.

7.2.2. HORIZONTES MEZCLADOS


Son aquellos en los cuales hay porciones específicas de un horizonte rodeadas por
porciones de otro horizonte maestro. Se simbolizan por una fracción de dos letras
mayúsculas, en la cual el numerador indica el horizonte maestro cuyas propiedades
ocupan el mayor volumen del horizonte mezclado y, la del denominador, indica el
horizonte que aporta menos volumen a aquel; por ejemplo, en un horizonte A/B, las
propiedades del horizonte A ocupan más espacio que las del B, dentro del horizonte
A/B.

22
7.3. LETRAS SUFIJO MAS USUALES

Para la descripcion del perfil del suelo, no solamente se usan las letras mayusculas ya
conocidas (O,A,E,B,C y R), sino que al lado de ellas se pueden agregar algunas letras
sufijo en minusculas (h,p,w,k,y,t,z,s,g,r,m y b) por las siguientes razones:

• h acumulación de materia orgánica (h de humus). Normalmente por mezcla, en el


horizonte A de suelos vírgenes (Ap y Ah son excluyentes) y sólo en los podzoles, por
iluviación, en el horizonte B (Ah Bh).
• p horizonte arado, (de plow = arar). Prácticamente siempre referida al hor. A, (Ap).
• w horizonte B de alteración, (de weathering = meteorización) reflejada, con respecto al
horizonte inferior. Si en el material original había carbonatos el B se puede formar
simplemente por lavado de estos carbonatos
• k acumulación de carbonatos secundarios (k de kalcium).Llamado "ca" en otras
terminologías). En B (frecuente), en C (muy frecuentemente) y a veces en A (Ak Bk
Ck).
• y acumulación de yeso. Ay By Cy
• t acumulación de arcilla iluvial, (de textura, o sea granulometría). Bt.
• z acumulación de sales más solubles que el yeso Az Bz Cz.
• s acumulación de sesquióxidos, típico de los podzoles. Bs, también en los ferralsoles
• g moteado (abigarrado) por reducción del Fe. Manchas de colores pardos/rojos y
gris/verde. Hidromorfía parcial. Bg Cg y más raramente Ag
• r reducción fuerte, como resultado de la influencia de la capa freática, colores gris
verdoso / azulados (hidromorfía permanente, o casi). Cr Br.
• m fuertemente cementado. Frecuentemente por carbonatos (Bmk), pero en otras
condiciones puede ser por materia orgánica (Bmh), por sesquióxidos de Fe (Bms) o por
sílice (Bmq)
• b horizonte de suelo enterrado (paleosuelo) o bicíclico (p.e. Btb), (de buried =
enterrado).

7.4 DESCRIPCION DEL PERFIL DEL SUELO

El primer paso para llevar a cabo la descripción consiste en encontrar un corte de suelo fresco
con un espesor de 1.5 a 2 m, aproximadamente, desde la superficie del terreno; se debe abrir
un hueco con la profundidad indicada y de 1 m de ancho por 1.5 m largo (calicata); se procede
luego a pulir la superficie del perfil con un cuchillo, evitando dejar superficies brillantes en él por
efecto del raspado.

Luego se determina los horizontes y/o capas maestros presentes en el suelo y a comprueba la
presencia de discontinuidades litológicas en él, observando las características morfológicas
macroscópicas que presenta el perfil (color, estructura, etc.); se señalan en este perfil los sitios
donde se producen cambios en las propiedades morfológicas macroscópicas.

Cuando se tienen definidos los horizontes y capas maestros, se definen en ellos las
características subordinadas que tengan, se marcan los sitios donde se producen cambios en
los horizontes y se establece la nomenclatura definitiva para cada uno de los horizontes
separados.

Una vez definidos los horizontes y capas que tenga el suelo, se procede a cuantificar o
calificar, según el caso, las propiedades físico – químicas de cada uno de ellos, que puedan
definirse en campo, utilizando los términos y definiciones del SSDS; la textura se describe con
las clases texturales expuestas en el triángulo textural y la estructura. El resultado de estas
observaciones se va registrando el tratamiento de las propiedades físico – químicas.

23
A continuación, a manera de ejemplo, se presenta la descripción de un perfil de suelo:

Unidad cartográfica: Complejo Planchon – Caleta (C).


Unidad Taxonómica: Conjunto Esperanza: Paralithic Dystropept.
Describió: Jorge Torres.
Fecha: Octubre 25 de 2005.
Localización: Hacienda Los Tucanes, (Palnchon), a 30 m al norte de
la estación meteorológica ubicada en la margen
izquierda del río Madre de Dios.
Altitud: 560 msnm.
Posición fisiográfica: Terraza antigua del río Madre de Dios, centro de la
parte plana.
Topografía: Plana con pendiente menor de 3% y recta.
Material parental: Aluvión medio.
Uso actual: Ganadería extensiva.
Régimen de humedad del suelo: Údico.
Régimen de temperatura del suelo: Isotérmico.
Profundidad efectiva: Profundo.
Drenaje natural: Bien drenado.
Evidencias de erosión: Severa degradación de la unidad por antigua minería
de oro de aluvión.
Horizontes subsuperficiales: Cámbico.
Otras características diagnósticas: Presencia de un aluvión grueso a poca profundidad,
Funcionando como un contacto paralítico.

Descripción del perfil:

A: 0 - 30 cm; color en húmedo pardo grisáceo muy oscuro ; franco arenoso con 20% de
gravilla fina, angulosa ; con estructura granular, fina, débil; muy friable, no plástico, no

24
pegajoso; abundantes poros gruesos, continuos, redondeados; poca actividad
biológica; abundantes raíces gruesas y medias; pH 5.0; límite claro, plano.

B: 30 - 45 cm; color en húmedo amarillo parduzco; franco arcillo arenoso con 10% de
gravilla media, angulosa, cuarcítica; estructura en bloques subangulares, medios
débiles; friable, ligeramente plástico, ligeramente pegajoso; abundantes poros gruesos,
continuos, redondeados; pocas raíces finas; pH 5.0; límite abrupto, plano.

C: 45 –105 - + cm; capa de gravas y gravillas aluviales con una matriz franco arcillosa, de
color en húmedo pardo fuerte; plástica y pegajosa, con pH de 5.3.

25
CAPITULO II

CARACTERISTICAS BIOLOGICAS DEL SUELO

Los organismos vivos del suelo están compuestos por el conjunto de la fauna y la flora que
viven en él; y la gran mayoría de ellos vive en las capas superficiales del litter (residuos
vegetales frescos), donde las condiciones de humedad, temperatura, ventilación y luminosidad,
así como el espacio disponible, satisfacen sus necesidades.

Según su tamaño, Porta et al (1994) definen las siguientes categorías de organismos en el


suelo:
• Microorganismos, aquellos que presentan tamaño menor a 200 mm.
• Mesoorganismos, los que presentan tamaños entre 200 mm y 6 mm.
• Macroorganismos, los que poseen tamaños mayores a 6 mm.

I. LOS MICROORGANIMOS DEL SUELO

En este grupo se incluyen organismos microscópicos, tanto vegetales (microflora) como


animales
(microfauna); a la microflora pertenecen las bacterias (eubacterias y archaebacterias), los
hongos y las algas, en tanto que a la microfauna pertenecen los protozoarios.
Estos microorganismos se establecen, preferencialmente, en la rizosfera: región del suelo bajo
la influencia inmediata de la raíz, la cual se caracteriza por tener alta cantidad de carbono
disponible
En ella la cantidad de microorganismos disminuye al aumentar la distancia a partir de la
superficie de la raíz de las plantas y al aumentar la profundidad en el suelo (Paul y Clark, 1989;
Pritchett, 1991).

1.1 Las Bacterias

Son los microorganismos más numerosos y más pequeños del suelo; la mayoría son
heterótrofos y son organismos importantes en los procesos de descomposición de la materia
orgánica y en el reciclaje de energía y de nutrientes como N, P, S, Fe y Mn; el tipo más
importante, desde el punto de vista de los suelos, es el de las Eubacterias.
Algunas bacterias son capaces de utilizar el nitrógeno atmosférico, el cual puede pasar a la
planta
cuando ellas mueren, contribuyendo a su nutrición nitrogenada. Dentro del grupo de las
bacterias también se presentan especies que producen antibióticos y toxinas para otros
organismos del suelo, así como patógenos de animales y vegetales.
Un género de bacteria litotrófica, notable por su actividad oxidante es el Thiobacillus; puede
intervenir en reacciones como las siguientes, según Brock y Madigan (1991):

26
• Oxidar Fe2+ a Fe3+, en medio ácido:
2+ + 3+
Fe + ¼ O2 + H → Fe + ½ H2O
3+ -
Fe + 3 (OH) → Fe(OH)3

• Si en el medio, el ácido dominante es el sulfúrico, el Fe3+ no puede precipitar como


hidróxido. Se forma un complejo mineral sulfatado llamado jarosita [HFe3(SO4)2(OH)6]
(Brock y Madigan, 1991).

• Oxidar la pirita:
FeS2 +3 ½ O2 + H2O → Fe2+ + 2 SO42- + 2 H+

• Oxidar cobre:
+ 2+ -
Cu2S + 5/2 O2 + 3 H → 2 Cu + HSO4 + H2O

Las bacterias no sólo intervienen en procesos de oxidación; también hay bacterias capaces de
reducir Fe3+ a Fe2+, Mn4+ a Mn2+ y sulfato a ácido sulfhídrico.

Las condiciones ambientales que más favorecen el desarrollo de las eubacterias en el suelo
son:
• Humedad: Que el suelo se encuentre con un contenido de agua entre 50 y 75% de su
capacidad de campo o que el agua esté retenida a tensiones entre 3 y 0.05 Mpa (Paul
y Clark, 1989; Burbano, 1989; Pritchett, 1991).
• Temperatura: Que esté entre 25 y 35oC; muy pocas eubacterias se encuentran a
temperaturas menores de 15oC o mayores de 45oC (Brock y Madigan, 1991; Pritchett,
1991).
• pH: Cercano a la neutralidad o débilmente alcalino. Pritchett (1991) sostiene que las
condiciones de acidez en el suelo inhiben un buen número de bacterias y otros
microorganismos.
• La materia orgánica es indispensable para el suministro de carbono.

Los actinomicetos son organismos muy activos en la descomposición de celulosa y de otros


compuestos orgánicos más resistentes y complejos del suelo, por lo cual son importantes en la
humificación de la materia orgánica; son aerobios.

1.2 Los Hongos del suelo

Son organismos que participan activamente en la descomposición del litter en los suelos
ácidos y en la humificación en ellos; son heterótrofos y muy eficientes en la descomposición
de compuestos resistentes a las bacterias, como celulosa, hemicelulosa, lignina, grasas y
almidones (Pritchett, 1991).

Los hongos juegan un importante papel en la nutrición de las plantas, porque forman
asociaciones con sus raíces llamadas micorrizas. Cochran et al (1994) sostienen que por lo
menos en el 85% de las plantas se presentan asociaciones micorrícicas; además, compiten
activamente con la planta por nitratos y amonio.

El micelio de algunos de ellos puede causar hidrofobicidad en el suelo, y al mismo tiempo son
abundantes las especies de hongos que causan daños a las plantas (fitopatógenos).
Ambientalmente, Burbano (1989) establece que las condiciones que favorecen el desarrollo de
los hongos son:
• Humedad: No resisten condiciones de sequía ni de saturación.
• Temperatura: Entre 25 y 35 oC.
• pH: Ligeramente ácido a neutro; Pritchett (1991) sostiene que se adaptan mejor que los
otros microorganismos a suelos ácidos.
• Requieren sustratos carbonáceos oxidables.

27
Estructura de un hongo: Fuente: Enciclopedia Encarta

Brock y Madigan (1991) resumen la clasificación de los hongos en los siguientes grupos:

• Ascomycetes: Género común: Saccharomyces.


• Basidiomycetes: Llamados setas; aquí se encuentran géneros importantes de hongos
formadores de ectomicorrizas como: Amanita, Agaricus; Boletus.
• Zygomycetes: Llamados mohos del pan; los géneros Mucor y Rhizopus son frecuentes.
• Oomycetes: Llamados mohos del agua; sin géneros importantes en el suelo.
• Deuteromycetes: Conocidos como hongos imperfectos; se presentan muchos géneros
en el suelo, algunos endomicorrícicos, como: Aspergillus, Fusarium, Penicillium,
Trichoderma,Rhizoctonia, Botrytis, entre otros.

Moho del pan : Fuente: Enciclopedia Encarta

28
1.3 Las Algas

Son organismos fotoautótrofos importantes en el proceso de colonización del material parental.


Ellas inician el proceso de formación de suelo. Además, en suelos ya formados, son una fuente
importante de materia orgánica (Burbano, 1989). Las condiciones ambientales óptimas para su
desarrollo son:
• Humedad: Debe estar entre 60 y 80 % de la capacidad de campo del suelo, aunque
soportan bien la inundación.
• Temperatura: Se han encontrado en el rango extremo comprendido entre - 11.5 y 87
oC.
• pH: Entre 5.5 y 8.5, aunque hay variaciones importantes entre los diferentes grupos;
así, las verdes se adaptan bien a suelos ácidos; las verde-azules a suelos neutros ó
alcalinos y prácticamente no se presentan en suelos con pH < 5.2 y las diatomeas
prefieren suelos neutros y alcalinos. En términos generales las algas no se presentan
en suelos con pH < 5.0.
• Sustrato orgánico: No lo requieren para su desarrollo.
• Luz: Es indispensable para que puedan realizar la fotosíntesis.
• Sales: Resisten altas concentraciones en el medio.

Brock y Madigan (1991) referencian 6 grupos de estos organismos:


• Chlorophyta: Llamadas algas verdes; los géneros Chlamydomonas, Chlorella y Ulothrix
son comunes en suelos ácidos.
• Chrysophyta: Conocidas como diatomeas, en suelos neutros a alcalinos son comunes
los géneros Navicula y Pinnularia.
• Los grupos Euglenophyta, Phaeophyta o algas pardas, Pyrrophyta o dinoflagelados y
Rhodophyta o algas rojas, no presentan géneros importantes en el suelo.

1.4 Los Protozoarios

Son animales que digieren partículas de materia orgánica no soluble, transformándola en


soluble.
Además, controlan poblaciones de microorganismos en el suelo, ya que se alimentan de
bacterias y de algas (Burbano, 1989; Pritchett, 1991).
Las condiciones ambientales más adecuadas para su desarrollo, según Burbano (1989) son:
• Humedad: Requieren suelo húmedo a saturado.
• Temperatura: Próxima a los 30 oC.
• pH: Entre 3.5 y 9.7, con un rango óptimo comprendido entre 6 y 8.
• La adición de materia orgánica fresca incrementa sus poblaciones.

Brock y Madigan (1991) referencian 4 grupos de estos organismos:


• Mastigophora: Son flagelados y en el suelo se presentan géneros importantes como
Euglena y Monas.
• Sarcodina: Es el grupo de las amebas con los géneros Amoeba y Entomoeba como
importantes en el suelo.
• Ciliophora: Son ciliados; algunos géneros comunes en el suelo son: Paramecium,
Colpoda, Pleuronema y Vorticella.
• Sporozoa: Todos son parásitos; en el suelo se encuentra con frecuencia el género
Plasmodium.

1.5 Importancia de los microorganismos en el suelo.

Los microorganismos del suelo realizan una gran cantidad de actividades en él. Intervienen en
varios procesos y reacciones que se dan en el mismo, relacionados con su génesis. Ellos:

• Aportan materia orgánica al suelo: La biomasa microbial puede representar alrededor


del 5% de la materia orgánica total del suelo, con la ventaja de que es el tipo de

29
material que más rápidamente se incorpora al mismo (CAB International, 1993).
Cadena et al (1998) estimaron aportes de biomasa microbial de hasta 608.28 mg de C
g-1 de suelo, en un Oxic Dystropepts, con base en parcelas experimentales sometidas
a labranza reducida.

• Forman y estabilizan estructura en el suelo, especialmente los hongos con su micelio;


los exudados y metabolitos microbiológicos son cementantes bastante eficientes.

• Intervienen en los procesos de transformación de la materia orgánica del suelo, por


ejemplo cuando producen las enzimas necesarias para que se produzcan algunas
reacciones, como Amilasas para hidrolizar almidón o Celulasas, para hidrolizar
celulosa, producidas por algunas bacterias, hongos y actinomicetos. También la
producción de Fenolasa para oxidar la lignina, por parte de algunos hongos (Burbano,
1989).

• Algunos Basidiomycetes utilizan la lignina o la celulosa como fuentes de energía y de


carbono. Se convierten en importantes agentes de transformación de la madera en
bosques (Brock y Madigan, 1991).

• Pueden producir transformaciones en el suelo que causan pérdidas de elementos o de


compuestos en el mismo; en este sentido, son ampliamente conocidos los procesos de
desnitrificación, los cuales producen transformaciones de nitratos o nitritos, a nitrógeno
molecular (N2) o a óxido de nitrógeno, los cuales se pierden por volatilización; este
proceso lo hacen bacterias de los géneros Agrobacterium, Bacillus, Pseudomonas,
Thiobacillus, entre otras (Munévar, 1991).

• Ejercen control sobre las poblaciones de microorganismos en el suelo, ya que, por


ejemplo, muchos protozoarios se alimentan de bacterias y algas, manteniendo el
equilibrio microbiológico del suelo; además, algunos hongos como Penicillum y
algunos Actinomicetos, como Streptomyces, producen antibióticos y participan con
estos mecanismos en el control mencionado (Burbano, 1989).

• Algunos microorganismos del suelo tienen la capacidad de alterar algunos minerales


como biotita, muscovita e illita, contribuyendo así a la meteorización del mismo.

II. LOS MESO Y MACROORGANISMOS DEL SUELO

Los principales grupos de animales que pertenecen a este componente biótico del suelo son
los
anélidos y los artrópodos; los primeros se refieren a las lombrices de tierra y los segundos a
aquellos animales que presentan un esqueleto externo endurecido que recubre todo su cuerpo,
como una coraza y que son articulados. Los principales representantes de los artrópodos son
los insectos, los arácnidos, los miriápodos y los crustáceos; otros grupos que se destacan son
los nemátodos (algunos pocos, por su tamaño, se ubican dentro de los microorganismos), los
moluscos y algunos vertebrados roedores y mamíferos pequeños.
La mayoría de los animales de la meso y macrofauna del suelo, a excepción de los anélidos,
viven en la capa superficial del mismo. Allí se acumulan los residuos orgánicos frescos que
llegan al suelo y que les suministran condiciones adecuadas de humedad, temperatura y
ventilación.

30
Los organismos que integran la meso y macrobiota del suelo desempeñan un papel
fundamental en la fragmentación, transformación y translocación de materiales orgánicos en él.
Además, aportan considerables cantidades de biomasa al suelo y mejoran algunas de sus
propiedades físicas; también, en estos grupos de organismos se presentan algunos animales
que son herbívoros y que pueden convertirse en plagas para las plantas, así como otros que
son parásitos o predatores.

2.1 La lombriz de tierra

Este animal pertenece al Phylum Anélido que quiere decir cuerpo anillado y a la clase
Oligochaeta que significa que poseen pocas quetas o cerdas que salen de los anillos; es un
animal vermiforme (con forma de gusano), con su cuerpo anillado y con pocas cerdas que
salen de los anillos; es de sangre fría, por lo cual requiere de humedad para regular su
temperatura.
Parisi (1979) y Porta et al (1994) reportan que las lombrices de tierra se agrupan en dos
familias fundamentales: La Enchytroidae y la Lumbrícidae. A la primera corresponden las
lombrices pequeñas y a la segunda, las más grandes; desde el punto de vista de su aporte al
suelo, las lombrices más importantes son las de la familia Lumbrícidae; en esta familia se
pueden diferenciar dos grupos por el hábitat que ocupan en el suelo: Las epígeas, que viven en
la superficie del suelo, y las endógeas, que viven en el interior del mismo.
Las lombrices son sapróvoras y requieren para su alimentación abundante materia orgánica,
con baja relación C/N y bajo contenido de lignina, según Cochran et al (1994); según Porta et al
(1994),
también requieren sustratos con buen contenido de carbonato de calcio.
De acuerdo con varios trabajos citados por Escobar (1997), las condiciones que favorecen el
desarrollo de la lombriz de tierra son:
• El pH óptimo entre 5.5 y 6.5, aunque pueden crecer en un rango entre 4.5 y 8.
• La temperatura óptima varía entre 15 y 25oC.
• La humedad: Indispensable para mantener su cuerpo frío y húmedo; toleran saturación
del suelo, pero con presencia de oxígeno.

Lombriz de tierra Estructura biogenica

2.2 Los artrópodos

En los artrópodos, los órdenes que se presentan con más frecuencia en los suelos son: Díptera
(moscas), Coleóptera (cucarrones o escarabajos), Collémbola, Arachnida (arañas),
Himenóptera (hormigas), Isóptera (termitas), Diplópoda (milpies) y Quilópoda (ciempiés); en los
moluscos los principales son Helicoidea (caracoles) y Limacoidea (babosas) (Pritchett, 1991;
Cochran et al, 1994).
En todos los suelos no se presenta la misma cantidad y tipo de fauna. Ésta depende de las
condiciones ambientales en las cuales se encuentra el suelo, así como de algunas de las
propiedades de éste y de su manejo.

Se realizaron dos trabajos en condiciones climáticas extremas: Uno en Entisoles e Inceptisoles


de
Arauca (Colombia), donde Zuluaga et al (1995) encontraron la siguiente secuencia decreciente
en la abundancia relativa de organismos en el horizonte superficial del suelo en sabana natural:

31
Collémbola (71.6%) > Acarina (12.6%) > Hymenóptera (3.77%) > Coleóptera (3.35%) > Díptera
(2.45%); el otro, en contraste, en Andisoles e Histosoles de páramos en los alrededores de la
Sabana de Bogotá, en bosque alto andino, Chamorro (1989) encontró la siguiente secuencia:
Díptera (> 50%) > Arachnida (20%) > Coleóptera > Orthóptera > Collémbola.

En los resultados expuestos en el párrafo anterior puede haber algún efecto del tipo de suelo y
de la cobertura pero, obviamente, no todas las diferencias presentadas las explican estos
factores.

2.3 Los Nemátodos

Son los animales pluricelulares más pequeños del suelo. Por su tamaño, durante sus
desplazamientos, no alcanzan a generar en él mayores disturbios.
Los nemátodos tienen un importante efecto sobre la descomposición de la materia orgánica del
suelo y sobre los ciclos de los nutrientes en el mismo, aunque también hay una buena cantidad
de ellos que son parásitos y predatores de animales, así como fitopatógenos.
Según Porta et al (1994), el desarrollo de la mayoría de estos animales se ve favorecido en los
suelos de texturas medias a gruesas y no prosperan bien en suelos con bajo contenido de
humedad; Madrigal y Duque (1972) citan algunos trabajos en los cuales se estableció que
temperaturas mayores de 40oC causaban la muerte a la mayoría de estos animales y que la
temperatura óptima estaba entre 30 y 37oC y el pH entre 4 y 8.

Algunos géneros frecuentes en el suelo son:


• Sedentarios: Son aquellos que en alguna etapa de su vida pierden su capacidad de
locomoción como Meloidogyne, Heterodera.
• Migratorios: Tienen capacidad de traslocación toda la vida como Pratylenchus,
Tylenchorrynchus, Radopholus.
• Predatores de otros nemátodos: A éstos corresponden algunas especies de los
géneros Tryphila, Mononchus, Dorylaimus, Seinura.
• Trasmisores de virus a plantas: A éstos pertenecen algunas especies de los géneros
Trichodorus, Longidorus, Xiphinema.

2.4 Importancia de los meso y macroorganismos del suelo

La fauna del suelo cumple un papel fundamental en la transformación y translocación de la


materia orgánica, así como en la trituración y adecuación de ella, para que los
microorganismos puedan llevar a cabo en forma fácil y rápida su mineralización y/o su
humificación.

Romero y Chamorro (1991) trabajaron con lombrices de tierra y diferentes sustratos.


Encontraron que, con una mezcla de banano, café, naranja, papaya y granadilla, 4091
individuos transformaron 4453.8 g de material en un año. También, Arango y Dávila (1991)
encontraron que 5 kg de lombrices Eisenia foetida (lombriz roja californiana) descompusieron
270 kg de pulpa de café con 85% de humedad, en 80 días. Estos resultados muestran la
magnitud de las transformaciones que pueden llevar a cabo estos organismos.

Aparte de lo anterior, un efecto importante que tienen estos organismos sobre el suelo es el
aporte de abundantes cantidades de biomasa que incrementa notablemente la cantidad y
variedad de la materia orgánica en él.

La fauna del suelo lleva a cabo otras acciones como son:

• Mejoran la agregación y, consecuentemente, la aireación y la infiltración, sobre todo


aquellos individuos de mayor tamaño, debido a su desplazamiento en el suelo.

• Transportan materiales orgánicos al interior del suelo: Lombrices, hormigas, termitas.

32
• Transportan materiales desde el interior hacia la superficie del suelo, generando un
intenso reciclaje de elementos en los sólidos acarreados: Hormigas, lombrices.

• Mantienen en equilibrio las poblaciones de otros organismos: Predatores como algunos


ciempiés, arañas, escorpiones, coleópteros y colémbolos.

• Aumentan la disponibilidad de algunos nutrientes para las plantas como lo reporta


IGAC 1986, con lo cual se mejora el aporte de biomasa:
Lombriz incrementa disponibilidad de P, K y C.
Hormigas mejoran disponibilidad de Ca y Mg.
Termitas aumentan la disponibilidad de Ca, Mg, K, Na, C y P.

• Los macroinvertebrados crean galerías y huecos dentro del suelo que mejoran su
aireación y su permeabilidad. Además, las termitas y las hormigas seleccionan
materiales finos para hacer sus nidos en superficie, con lo que van afinando la textura
del suelo (Decaëns et al, 1998).

III. LA RIZOSFERA

3.1 Introducción

Según Lee y Pankhurst (1992) las raíces de las plantas viven todo el tiempo en estrecha
asociación con los organismos del suelo, en condiciones normales de crecimiento. Esta
asociación se conoce como rizocenosis y se lleva a cabo en la rizosfera.

La rizosfera es la zona del suelo adyacente a la raíz que está bajo la influencia de su actividad.
Lee y Pankhurst (1992) y Bowen (1993) diferencian tres partes en ella:

• Endorrizosfera o rizosfera interna, que comprende la corteza de la raíz, es decir, el


tejido que se encuentra entre la endodermis y la epidermis.
• Rizoplano, que es la superficie de la raíz.
• Exorrizosfera, ectorrizosfera o rizosfera externa, que es el suelo que está en íntimo
contacto con la superficie de la raíz y que por ello es llamado también suelo rizosférico.

33
Aunque es difícil establecer la extensión de la rizosfera, debido a su alta variabilidad, ya que
depende de los factores del suelo que afectan la difusión de solutos y de gases desde la raíz,
cosa que ha dificultado su estudio y entendimiento, se acepta que tiene entre 1 y 10 mm de
espesor y que la rizosfera interna, la de más intenso cambio, puede tener entre 15 y 20 ųm
(Bowen, 1993).

La principal característica que tiene la rizosfera es su riqueza energética representada por la


gran cantidad de sustancias orgánicas transferidas por la raíz como producto de su
metabolismo, y estas son:

• Exudados: Son materiales que salen pasivamente de las células jóvenes e intactas
de la raíz; tienen bajo peso molecular, son una fuente inmediata de energía para los
microorganismos e incluyen azúcares, ácidos orgánicos y aminoácidos, entre otros
compuestos. Las proporciones en que se presenten dependen de la composición del
citoplasma.
• Secreciones: Son compuestos de alto peso molecular que son expulsados
activamente por las células jóvenes e intactas de la raíz. Generalmente son
polisacáridos. Pueden mezclarse con polisacáridos de origen bacterial y recubrir la raíz
con un mucílago que se conoce como mucigel.
• Lisatos: Son un conjunto de compuestos orgánicos que son liberados al suelo por la
“lisis” (destrucción) de los componentes de algunas células envejecidas de la raíz y/o
de las células muertas y desprendidas de ella. La magnitud de su aporte crece a
medida que aumenta la edad y/o la madurez de las células radiculares.

La rizosfera, gracias a su ambiente rico en energía y nutrientes, alberga grandes poblaciones


de la mayor parte de los grupos de microorganismos del suelo. Lee y Pankhurst (1992)
sostienen que en ella se presenta una alta población de bacterias, así como la mayor parte de
los protozoarios y de los nemátodos de vida libre del suelo.
Pritchett (1991) reporta que los principales grupos de microorganismos son 10 a 100 veces
más abundantes en la rizosfera que en el suelo adyacente, debido a que las sustancias que se
producen en ella estimulan su crecimiento. Este autor puntualiza que:
• En la rizosfera se presenta una gran cantidad de bacterias amonificantes, estimuladas
por la presencia de nitrógeno orgánico.
• zLa fijación de N2 por bacterias libres es mayor en la rizosfera de plantas no
leguminosas que en el suelo adyacente.
• Algunas estructuras de hongos son estimuladas a germinar por las excreciones
radiculares.
• Algunos exudados y/o secreciones de la raíz de ciertas plantas tienen efectos
alelopáticos pero también este efecto puede ser producido por microorganismos de la
rizosfera que alteran los exudados y forman compuestos tóxicos.

34
• La microflora de la rizosfera protege la raíz contra patógenos que viven en el suelo y
produce cantidades considerables de sustancias estimulantes del crecimiento vegetal
como ácido indolacético, giberelinas y citocininas.

Estas interacciones se pueden clasificar en:


• Asociaciones o interacciones neutras
• Interacciones nocivas
• Interacciones benéficas
Las interacciones benéficas más importantes que se dan entre las raíces de las plantas y los
microorganismos son aquellas representadas por la nodulación producida en las raíces de las
leguminosas por las bacterias fijadoras de nitrógeno y el establecimiento de los hongos
micorrizógenos en la raíz de la mayoría de las plantas (Lee y Pankhurst, 1992; Burbano, 1989).
Debido a la importancia que tienen estas interacciones, ellas serán tratadas a continuación
separadamente.

3.2.1. Fijación biológica de nitrógeno

Según Subba Rao (1992) y Brock y Madigan (1991), algunas bacterias producen nitrogenasa
que es una enzima que reduce el N2 de la atmósfera a NH3; esta capacidad se conoce como
fijación biológica de nitrógeno o diazotrofismo y puede ser llevada a cabo, según Rodríguez et
al (1985) y Orozco (1999), mediante tres sistemas: en forma libre, por asociación con una
planta o en simbiosis, también con alguna planta.

3.2.1.1 Fijación de nitrógeno en forma libre

Las bacterias que fijan el nitrógeno mediante este sistema, son frecuentes en todo tipo
de suelo y se encuentran, principalmente, en la rizosfera de las plantas superiores.
Pueden ser heterótrofas, cuando utilizan como fuente de energía (carbono orgánico)
restos vegetales o, autótrofas, cuando son capaces de obtener el carbono del CO2
atmosférico, mediante la fotosíntesis. También se presentan organismos aeróbicos y
anaeróbicos en este grupo de fijadores (Orozco, 1999). Según Rodríguez et al (1985),
entre las bacterias fijadoras libres, las más numerosas y eficaces son las aeróbicas.
Según información presentada por Valero (2000) las bacterias diazótrofas de vida libre
suelen establecerse en ambientes donde hay un buen suministro de carbono disponible
como en la rizosfera o en la superficie de los tejidos externos de la planta (raíces,
hojas, tallos, etc.), pero también se presentan frecuentemente en el interior de dichos
tejidos (bacterias endófitas), sobretodo en los elementos vasculares y en los espacios
intercelulares dejados por células muertas en las raíces.
Valero (2000) aisló, en plantas de caña panelera de cultivos tradicionales del occidente
de
Cundinamarca que nunca habían sido fertilizados, 11 cepas de microorganismos
diazótrofos de vida libre endófitos y 7 cepas rizosféricas. Los endófitos fueron aislados
de las partes basal, media y apical del tallo y de las raíces y pertenecieron a los
géneros Acetobacter, Azospirillum y Herbaspirillum. Los rizosféricos correspondieron a
los géneros Azotobacter, Azospirillum y Beijerinckia.

3.2.1.2 Fijación de nitrógeno por asociación

Se produce por bacterias que se encuentran en la rizosfera de las plantas,


principalmente gramíneas, con cuyas raíces forma asociaciones no simbióticas, pues
no se llega a la formación de estructuras especializadas por parte de los organismos
asociados (Rodríguez et al, 1985).
La principal fuente de energía para las bacterias que trabajan con este sistema de
fijación la componen los exudados radiculares de la planta. Según Orozco (1999), este
sistema de fijación de nitrógeno es especialmente importante, en el trópico, en cultivos
de caña de azúcar, arroz, maíz, sorgo, trigo, cebada y pastos.

Orozco (1999) reporta que las asociaciones que se encuentran con mayor frecuencia
se dan con especies de los géneros Azospirillum (la más conocida), Bacillus,

35
Acetobacter, Herbaspirillum y Pseudomonas. De los anteriores microorganismos, el
Azospirillum se produce comercialmente.

3.2.1.3 Fijación simbiótica de nitrógeno

En la fijación simbiótica, en el caso más común, el microorganismo infecta la raíz de la


planta con la cual va a asociarse, formando unos nódulos (estructuras especializadas
de las que no se forman en la simple asociación) que, cuando están activos en la
fijación (nódulos efectivos), presentan una coloración roja en su interior, debido a la
presencia de leghemoglobina, pigmento similar a la hemoglobina del cuerpo humano.

Los nódulos efectivos son grandes y se encuentran llenos de bacteroides que son
estados no móviles de la bacteria y los cuales se presentan sólo en los nódulos. Estos
bacteroides son los que fijan el nitrógeno y los nódulos son estructuras de protección
para ellos (Subba Rao, 1992).

Las relaciones simbióticas más conocidas son aquellas que se presentan entre plantas
leguminosas y bacterias de los géneros Rhizobium y Bradyrhizobium.
Subba Rao (1992) hace notar la potencialidad que tiene este mecanismo de fijación de
N al señalar que las familias Ceasalpinaceae, Mimosaceae y Fabaceae, agrupan
alrededor de 700 géneros y de 14000 especies, aunque aclara que solamente se ha
estudiado entre el 10 y el 12% de las especies, desde el punto de vista de la formación
de nódulos radiculares; la familia en la cual se ha encontrado el menor número de
especies formando nódulos radiculares es la Ceasalpinaceae.

36
En el siguiente cuadro se presenta algunos ejemplos de bacterias nitrificantes, las
mismas que en algunos casos son específicas para una especie de leguminosa.

Bacteria Leguminosa
Rhizobium viciae Vicia y Pisum
Rhizobium trifolii Trifolium
Rhizobium phaseoli Phaseolus vulgaris
Rhizobium tropici P. vulgaris y Leucaena
Rhizobium etli P. vulgaris
Rhizobium galegae Galega officinalis, G. orientalis
Rhizobium loti Lotus spp.
Rhizobium huakuii Astragalus sinicus
Rhizobium fredii Glycine max y G. soja
Bradyrhizobium japonicum Glycine max
Bradyrhizobium elkanii G. max
Sinirhizobium meliloti Medicago, Melilotus, Trigonella
Sinirhizobium teranga Acacia y Sesbania
Mesorhizobium ciceri Cicer arietinum
Azorhizobium caulinodans Sesbania rostrata

Con respecto a las especies cultivadas, Orozco (1999) presenta algunos de los
beneficios que se pueden obtener gracias a las bacterias nitrificantes:

• Cultivos de caña de azúcar con variedades altamente extractivas de nitrógeno,


en Brasil, cuando presentan asociación con Acetobacter en la raíz y con
Herbaspirillum en el tallo, obtienen entre 65 y 70% del N que requieren (entre
100 y 250 kg de N ha-1 año-1) del aire.
• La bacteria Burkholderia brasilense ha permitido suplir hasta 30% de las
necesidades de nitrógeno en cultivos de arroz.
• Las cantidades de nitrógeno fijado con este sistema, en el trópico, varían entre
10 y 45 kg ha-1.
• En cultivos de arroz, con este sistema de fijación, se pueden obtener entre
30 y 140 kg de N ha-1 año-1. Con una variedad de arroz colombiana (Metica
1), ensayada en Brasil, la fijación alcanzó a suministrar entre 33 y 60 kg de N
ha-1 por cosecha, lo que representa entre 20 y 30% de los requerimientos del
cultivo.

En el cuadro siguiente Rodríguez et al (1985) resume la cantidad de nitrógeno/ha/año


fijada por las bacterias nitrificantes, la misma que varía en función a la especie de
leguminosa cultivada:

LEGUMINOSA BACTERIA CANTIDAD FIJADA(kg N/Ha/año)


Alfalfa Rhizobium meliloti 200 - 250
Trébol rojo Rhizobium trifolii 100 - 150
Lenteja Rhizobium leguminosarum 100
Soya Rhizobium japonicum 90 -80
Garbanzo Rhizobium leguminosarum 60 - 80
Fríjol Rhizobium phaseoli 50
Alnus Frankia 200 -250
Casuarina Frankia 60 -230
Myrica Frankia 30

37
3.2.1.4 Inoculación de semillas con fijadores de nitrógeno

En la actualidad las bacterias nitrificantes se producen en forma comercial para cada


especie de leguminosa. La forma de presentación de las mismas es en polvo, y estas
se inoculan a las semillas antes de ser sembradas humedeciéndolas para que el
inoculo se adhiera, y cuando este seca se siembra.

Muchos recomiendan peletizar las semillas inoculadas, es decir, recubrirlas con alguna
sustancia que las proteja de las condiciones ambientales externas; ésto se hace antes
de que las semillas recién inoculadas se sequen; luego se extienden sobre papel y se
dejan secar a temperatura ambiente.

Motta et al (1990) recomiendan peletizar las semillas con roca fosfórica, a razón de
entre 100 y 400 g kg-1 de semilla o con carbonato de calcio, aplicando alrededor de
500 g kg-1 de semilla; las cantidades pueden variar dependiendo de las características
de las semillas a inocular.
A continuación tenemos el efecto de la peletización de semillas de soya sobre algunos
parámetros bióticos. Resultados de Castro y Munévar (1993).

Parametro Semilla peletizada Semilla sin peletizar

Produccion de grano (kg/ha) 2462 1973

Numero de nodulos por planta


1.5 0.5
a los 20 dias de emergencia
Peso seco (gr/planta) a los 20
0.89 0.72
dias despues de emergencia

38
3.2.2 Las Micorrizas del suelo

Se llama micorriza a la unión íntima de la raíz de una planta con las hifas de determinados
hongos; según Guerrero (1996), los hongos micorrizógenos son simbiontes obligados, pero no
existe especificidad taxonómica estricta entre él y la planta hospedera, aunque puede
asumirse, eso sí, que hay una especificidad ecológica entre el hongo y la comunidad vegetal
como resultado de la co-evolución.

Según varios autores citados por Burbano (1989) y por Sánchez (1999), las micorrizas
aumentan la absorción, por parte de la planta, de nutrientes poco móviles en el suelo, como P,
Zn, S, Ca, Cu, Mo y B; le dan a la planta resistencia a condiciones desfavorables de suelo
como: pH extremo, sequía, salinidad, cambios grandes de temperatura y presencia de
elementos tóxicos (Fe, Al, Mn); además, protegen la raíz del ataque de patógenos.
Como se mencionó anteriormente, para el establecimiento de ciertas especies vegetales se
requiere la presencia de micorrizas, así como para la germinación de semillas de orquídeas;
Guerrero et al (1996) indican que hay plantas con alta micotrofia, es decir, alta dependencia
de las micorrizas para su desarrollo, como café, cítricos, yuca, zanahoria, chirimoya, cacao,
aguacate y gran cantidad de pastos, en tanto que se presentan otras con media a baja
micotrofia como caña de azúcar, maíz y sorgo.

Según Azcón y Barea (1996), la formación de micorrizas induce cambios nutricionales y


fisiológicos en la planta que alteran los exudados radiculares y la composición microbiana de la
rizosfera, creando diferentes interacciones entre los microorganismos de esta parte del suelo.
Asai, citado por Azcón y Barea (1996), estableció que la nodulación de las leguminosas por
Rhizobium es bastante dependiente de una adecuada micorrización de la planta; parece haber
un estímulo a la micorriza por parte de los polisacáridos extracelulares y del nitrógeno
aportados por el Rhizobium, así como un estímulo al desarrollo de la bacteria por el suministro
de fósforo que hace la micorriza a aquella.

Fuente : http://www.biologia.edu.ar/fungi/micorrizas.htm

39
3.2.2.1. TIPOS DE MICORRIZAS

Según la relación que haya entre las hifas del hongo y la raíz de la planta, se reconocen tres
grandes grupos de micorrizas: Ectomicorrizas, endomicorrizas y ectendomicorrizas.

a. Ectomicorrizas
En este tipo de micorrizas, las hifas del hongo forman un espeso manto sobre las
raíces cortas y, además, penetran a los espacios intercelulares. Son las más
importantes en árboles y son indispensables en plantaciones de Pinus spp, (Alvarado,
1988); Guerrero (1996) sostiene que también son importantes en eucaliptos y en
árboles tropicales de las familias Dipterocarpaceae y Cesalpinaceae.

Según Sánchez (1999), hay poca diversidad de hospederos para este tipo de
micorrizas y, además, ellas son poco frecuentes en condiciones tropicales.
Según Guerrero (1996), los principales hongos formadores de ectomicorrizas son
Basidiomicetes, que se agrupan en los géneros Amanita, Boletus, Lactarius,
Russula, Scleroderma y Agaricus.


b. Endomicorrizas
Es el tipo de micorrizas más común, aun en el trópico; los hongos penetran los
espacios inter e intracelulares de la raíz y no forman el manto hifal sobre ella. Según

40
Sánchez (1999), a este grupo de micorrizas pertenecen las micorrizas arbusculares, las
de las orquídeas y las de las ericáceas.

• Endomicorrizas arbusculares (MVA)


También se conocen como micorrizas vesículo-arbusculares (MVA) y, según
Cochran et al 1994, se presentan en más del 85% de las plantas. En éstas,
Toro y Sieverding (1988) apuntan que las hifas intracelulares forman
estructuras especializadas de almacenamiento de lípidos (vesículas) o de
intercambio de nutrientes y carbohidratos con la planta (arbúsculos).
Los principales hongos de este tipo de micorrizas se agrupan en 6 géneros,
dentro de la clase Zygomycetes, orden Glomales: Glomus, Sclerocystis,
Acaulospora, Entrophospora, Gigaspora y Scutellospora.
Estrada y Sánchez (1994), en suelos de la zona cafetera del Valle del
Cauca, inocularon plántulas de café, var. Colombia, con Glomus manihot y
encontraron que el desarrollo radicular de la planta dependió obligatoriamente
de la micorriza. En suelos de la parte plana del Valle del Cauca, Cenicaña
(1996) encontró 10 especies de Glomus formando micorrizas con plantas
de caña de azúcar.

• Micorrizas de orquídeas
Llamadas también micorrizas orquidioides, son formadas por hongos del
género Rhizoctonia con plantas de la familia Orchidiaceae y son
indispensables para la germinación de las semillas de estas plantas, aunque
parece que la micorriza es opcional en plantas adultas. En este tipo de
asociación hay una alta especificidad.

• Micorrizas ericoides
Micorriza intracelular formada por Ascomycetes, principalmente de los géneros
Pezizella y Elaphomyces, según Sánchez (1999); se presenta con hifas
septadas y con ensortijamientos o rizos; son relativamente frecuentes en
algunos géneros de las familias Ericaceae, Empetraceae y Epacridaceae que

41
crecen en suelos anegados, orgánicos y ácidos; también en éstas, como en las
orquidioides, se presenta una alta especificidad.

c. Ectendomicorrizas
Según Sánchez (1999), son, básicamente, ectomicorrizas que llevan a cabo
penetración intracelular, en las raíces de las plantas, por hifas septadas. Se encuentran
asociadas a plantas coníferas y tienen una alta especificidad.

3.2.2.2 CONDICIONES QUE AFECTAN EL DESARROLLO DE LAS MICORRIZAS

Dado que los hongos micorrizógenos son aeróbicos, el exceso de humedad en el suelo dificulta
su establecimiento en él. Otros factores ambientales como la temperatura, la luz o la aireación,
los afectan, a través de el efecto que ellos tengan sobre las plantas hospederas, por ejemplo,
disminuyendo su capacidad fotosintética y, por tanto, la disponibilidad de carbohidratos para los
hongos (Sánchez, 1999).

Aunque las condiciones ambientales para el desarrollo de las micorrizas son bastante
específicas, hay algunas situaciones que lo restringen como lo exponen Guerrero et al (1996):

• Realizar fumigaciones intensivas o quemas en el suelo.

• Dejar el suelo en barbecho o implantar en él monocultivos permanentemente.

•  Invertir los horizontes del suelo o la presencia de erosión. Lee y Pankhurst


(1992) estiman que cuando el suelo se somete a labranza convencional, los residuos
vegetales son incorporados en él y quedan disponibles para la descomposición por
parte de los organismos edáficos. Debido a la disturbación del suelo por este sistema
de laboreo, las comunidades bióticas tienden a ser dominadas por microorganismos
aeróbicos, principalmente bacterias, lo que lleva a un incremento de la población de
bacteriófagos (protozoarios y nemátodos) en los suelos agrícolas, generándose, de
paso, una rápida descomposición de los residuos orgánicos y una intensa
mineralización de nutrientes.

Al contrario de lo expuesto en el párrafo anterior, cuando se hace labranza mínima los


residuos vegetales quedan en la superficie del suelo, lo que favorece la proliferación de
hongos en los primeros milímetros del suelo y la inmovilización de nutrientes en los
residuos: la comunidad biótica tiende a estar dominada por hongos y esto incrementa
las poblaciones de fauna fungívora como nemátodos, collémbolos y lombrices (Lee y
Pankhurst, 1992).

• Hacer aplicaciones intensas de fertilizantes fosfóricos al suelo.

3.2.2.3. INOCULACIÓN CON MICORRIZAS

a. Inoculacion con Endomicorrizas

Según Guerrero (1996) deben hacerse co-cultivos hongo-planta para multiplicar los
propágulos (órganos o partes de ellos que se van a utilizar como fuente de inóculo)
del hongo; según el tipo de propágulo, el inóculo pueden ser: esporas, raicillas
infectadas o suelo micorrícico (suelo con esporas y raicillas infectadas).
Las esporas son el inóculo más puro, pero también es el más difícil de obtener; en las
raíces el inóculo tiene poca supervivencia; por lo anterior, el suelo micorrícico es el
inóculo más utilizado, aunque el riesgo de trasmitir patógenos con él es alto. Con este
sistema el inóculo puede durar viable hasta un año (Guerrero, 1996).

La adición del inóculo a la planta puede hacerse colocando la semilla en contacto con
el suelo micorrícico antes de sembrarla, como se hace en el caso de la inoculación con

42
bacterias; también colocando la raíz de aquella en contacto con dicho suelo al
momento de hacer el trasplante o mezclando el suelo micorrícico con el suelo en el
cual se va a efectuar la siembra.

b. Ectomicorrizas

La inoculación de especies forestales es una práctica silvicultural fundamental; existen


varias maneras de obtener el inóculo de este tipo de micorrizas, según Guerrero
(1996):

• Tomando suelo de plantaciones o de bosques en los cuales se haya


observado la presencia del hongo.
• Recolectando carpóforos en el campo.
• Haciendo bancos de micorrizas en viveros.
• Produciendo inóculos puros de micelios o de esporas en el laboratorio.

Según Guerrero (1996), el último método planteado es el más confiable y eficiente ya


que en los demás es difícil garantizar la calidad y disponibilidad del inóculo, así como la
ausencia de trasmisión de patógenos; para la aplicación del inóculo pueden tenerse en
cuenta las sugerencias hechas para inocular con bacterias o con MVA.

Efecto de las micorrizas en el crecimiento de los cítricos.

43
CAPITULO II

CARACTERISTICAS FISICAS DEL SUELO

I.- MUESTREO DE SUELOS

Para estudiar el suelo desde el punto de vista físico y químico es necesario tener una muestra
de suelo de por lo menos de 1 kg que represente al área de estudio.

01 kg
Área de estudio
Muestra de suelo

Para que se tenga una sola muestra, se debe considerar que el área de estudio debe tener por
lo menos condiciones de homogeneidad a simple vista, es decir; deben tener un solo color
(amarillo, rojo, negro), una sola textura (arena, arcilla, limo) , la misma profundidad (superficial
o profundo), las mismas características de relieve( plano, ondulado, escarpado), etc.. Caso
contrario es necesario tener tantas muestras como tipos de suelos exista en el área de
estudio. En la figura se puede observar que existen 3 colores de suelo, por lo tanto deben
existir 3 muestras de suelo.

01 kg 01 kg 01 kg

Muestras de suelo

Área de estudio
El tamaño del área de estudio puede ser variable, el mismo que puede fluctuar de 0.10- 10 has.

El objetivo principal es conocer las características físico químicas de la capa arable del suelo,
la misma que es variable (de 10-30 cm de profundidad) de acuerdo a cada zona.

44
Capa arable
30 cm

La muestra del suelo de obtiene solo de la capa arable, ya que es en este lugar donde se
desarrollan la mayor parte de los pelos absorventes de las raíces de las plantas. Este es el
lugar de donde la planta extrae una gran proporción de los nutrientes del suelo.

1.1 PROCEDIMIENTO DE MUESTREO

Una vez que se haya definido el área de estudio, se procede a marcar los puntos de muestreo
al azar y en zig- zag, tal como puede verse en el grafico

10
4 6 8
2
1
3 5 9
7

30

Como mínimo se deben tomar 30 puntos de muestreo, si se pudieran hacer más puntos de
muestreo sería mejor, ya que la muestra representaría con más precisión al área de estudio.

45
Muestreo de suelos en una plantación de piña asociada con plátano y copoazu.

En cada punto de muestreo se debe hacer un hoyo de 30cm de profundidad , donde luego de
extraer toda la tierra del mismo, se procede a colectar la muestra a lo largo de todo el perfil.
Antes de hacer los hoyos es necesario limpiar toda la hojarasca o materia orgánica en proceso
de descomposición que pueda haber en la superficie del suelo.

30 cm.

Para obtener la muestra de todo el perfil (de 30 cm de profundidad), se raspa con el pico 2cm
del borde del hoyo hasta llegar al fondo, así:

46
2 cm.

Una vez raspado el borde, se mezcla bien con la mano todo el suelo que esta al fondo del
hoyo, posteriormente se toma un puñado de este suelo y se coloca en un recipiente limpio
(balde, bolsa plástica o en un saquillo) y se repite este procedimiento en cada punto de
muestreo hasta concluir, en este caso esta se constituiría la submuestra numero 1 de 30
puntos o submuestras.

Muestra de suelo
a colectar

47
Finalmente, luego de haber concluido con los 30 puntos de muestreo y teniendo el contenido
de las 30 submuestras en el recipiente, se mezcla toda la tierra en el suelo limpio hasta que
esté bien homogénea, y partir de ahí se coge al azar 1 kg de suelo (muestra) para enviarlo al
laboratorio.
Es necesario que la muestra de suelo tenga una etiqueta donde se describa todas las
características del área de estudio, principalmente su ubicación, el cultivo que se desarrolla en
él, y el nombre del propietario de la parcela.

Proveniente de 30 submuestras

01 kg

Muestra de suelo
Para el laboratorio
Muestra total de suelo del área de estudio

Obtención final de la muestra que representa a la parcela de estudio.

48
II. LA TEXTURA DEL SUELO

2.1 Introducción

La textura de un suelo es la proporción de los tamaños de los grupos de partículas que lo


constituyen y está relacionada con el tamaño de las partículas de los minerales que lo forman y
se refiere a la proporción relativa de los tamaños de varios grupos de partículas de un suelo.
Esta propiedad ayuda a determinar la facilidad de abastecimiento de los nutrientes, agua y aire
que son fundamentales para la vida de la planta.

Para el estudio de la textura del suelo, éste se considera formado por tres fases: sólida, líquida
y gaseosa. La fase sólida constituye cerca del 50 % del volumen de la mayor parte de los
suelos superficiales y consta de una mezcla de partículas inorgánicas y orgánicas cuyo tamaño
y forma varían considerablemente. La distribución proporcional de los diferentes tamaños de
partículas minerales determina la textura de un determinado suelo. La textura del suelo se
considera una propiedad básica porque los tamaños de las partículas minerales y la proporción
relativa de los grupos por tamaños varían considerablemente entre los suelos, pero no se
alteran fácilmente en un determinado suelo.

2.2 Clasificación de las partículas del suelo.

Para clasificar a los constituyentes del suelo según su tamaño de partícula se han establecido
muchas clasificaciones granulométricas. Básicamente todas aceptan los términos de grava,
arena, limo y arcilla, pero difieren en los valores de los límites establecidos para definir cada
clase. De todas estas escalas granulométricas, son la de Atterberg o Internacional (llamada así
por haber sido aceptada por la Sociedad Internacional de la Ciencia del Suelo) y la americana
del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) las más ampliamente
utilizadas. Ambas clasificaciones se reproducen en la siguiente figura.

diametro (mm) diametro (mm)

Piedra Piedra

20 20

Grava Grava

Muy gruesa 2 2

Gruesa 1 Gruesa
Arenas

Arenas

Media 0.5

Fina 0.25 0.2

Muy fina 0.1 Fina


0.05
0.02

Limo Limo

0.002 0.002

Arcilla Arcilla

USDA INTERNACIONAL

49
2.3 Determinación de la textura

Las partículas no están sueltas sino que forman agregados y hemos de destruir la agregación
para separar las partículas individuales. Por ello antes de proceder a la extracción de las
diferentes fracciones hay una fase previa de preparación de la muestra.

En esta fase previa existen diversos métodos para separar a las partículas del suelo, unos son
métodos físicos (trituración suave, agitación lenta, agitación rápida, ultrasonidos, lavado y
cocción) y otros son técnicas químicas (oxidación de la materia orgánica con agua oxigenada,
ataque ácido de los carbonatos y compuestos de Fe con ClH, dispersión de las arcillas con
hexametafosfato sódico o amoníaco). Como los agentes agregantes pueden ser muy distintos,
normalmente no sirve uno sólo de estos métodos sino que se monta una cadena de
tratamientos.

2.3.1 Método del Hidrómetro

El método del hidrómetro es uno más usados, ya que se utiliza un instrumento


llamado hidrómetro o densímetro de bouyoucos, el mismo que tiene una escala
que va desde -6gr/lt hasta 50 gr/lt.

HIDROMETRO ESTANDAR
ASTM No 152 H con escala
BOUYOUCOS en g/l

Para este caso se utiliza un agente dispersante que se prepara diluyendo 37.5 gr
hexametafosfato de sodio ( NaPO3)6 y 7.94 gr de Carbonato de Sodio (Na2CO3) en un litro de
agua destilada

hexametafosfato de sodio Carbonato de Sodio


37.5 gr. 7.94 gr.

50
Para efectuar el análisis textural, se utiliza 50 gramos de tierra fresca seca al aire, la misma que
se coloca en un vaso de dispersión con 5 ml de la solución dispersante y un poco de agua
destilada, para luego agitarlo durante 5-10 minutos.

Posteriormente se vacía todo el contenido del vaso en una probeta


graduada de plástico con capacidad de 1 litro, y se agrega agua destilada
hasta la marca de 1 lt..

Con un pistón se agita toda la solución de arriba hacia abajo, e


inmediatamente se coloca el hidrómetro de bouyoucos para hacer la
primera lectura a los 40 segundos. Este dato nos servirá para calcular la
proporción de arena que tiene el suelo.

Habiendo transcurrido 2 horas se coloca nuevamente el hidrómetro en la


solución de suelo y se procede a efectuar la segunda lectura, la misma que
nos servirá para calcular la proporción de arcilla que tiene el suelo.

Antes de efectuar los cálculos, es necesario corregir las lecturas


efectuadas en función de la temperatura de acuerdo al siguiente cuadro:

Temperatura
oC Factor de correccion
14 -2.36
16 -1.44
18 -0.72
20 0
22 0.72
24 1.44
26 2.16
28 2.88

Finalmente se calcula las proporciones de las partículas con las siguientes ecuaciones:

% de Arena = 100 – ( 1ra lectura corregida X 100 /peso muestra)


% de Arcilla = ( 2da lectura corregida X 100) / peso muestra

51
% de Limo = 100 – ( % de arena + % de Arcilla

Con la ayuda del triangulo de texturas, y conociendo las proporciones de arena, limo y arcilla
del suelo es posible determinar la clase textura del suelo así:

Por ejemplo, un suelo que contiene un 25% de arena, 25% de limo y 50% de arcilla se dice que
tiene una textura arcillosa.

2.3.2. Método del Tacto.

Este es un método aproximado, para lo cual la persona deberá recurrir al sentido del tacto para
poder determinar las clases texturales. El procedimiento es el siguiente.

Se coge una cantidad de suelo de tal manera que podamos cogerla cómodamente, luego se
humedece el suelo hasta que esté a punto y sea fácil de moldearlo.

Si se trata de formar una esfera o bola con la mano, y esta no mantiene la forma, entonces
estamos frente a un suelo arenoso.

52
Si se forma una esfera o bola y no es posible formar una cinta, entonces se trata de una arena
franca.

Si es posible formar una esfera o bola , y se puede hacer una cinta con menos de 2.5 cm de
longitud entonces se trata de las siguientes clases texturales si cumple las siguientes
características:

• Franco arenoso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de
agua se siente que es áspero al tacto.
• Franco limoso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de
agua se siente que es suave al tacto.
• Franco.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de agua no
se siente ni áspero ni suave al tacto.

Si es posible formar una esfera o bola , y se puede hacer una cinta entre 2.5 cm y 5.0 cm de
longitud entonces se trata de las siguientes clases texturales si cumple las siguientes
características:

53
• Arcillo limoso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de
agua se siente que es áspero al tacto.
• Franco Arcillo limoso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un
poco de agua se siente que es suave al tacto.
• Franco Arcilloso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de
agua no se siente ni áspero ni suave al tacto.

Si es posible formar una esfera o bola , y se puede hacer una cinta con más de 5.0 cm de
longitud entonces se trata de las siguientes clases texturales si cumple las siguientes
características:

• Arcillo arenoso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de
agua se siente que es áspero al tacto.
• Arcillo limoso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de
agua se siente que es suave al tacto.
• Arcilloso.- Si se frota entre los dedos pulgar e índice y agregándole un poco de agua no
se siente ni áspero ni suave al tacto.

Lo anteriormente expuesto se resume en el siguiente cuadro:

Esfera o Largo de Al tacto Clase


Cinta
bola cinta (cm) aspero suave ninguno Textural
NO ARENA
NO ARENA FRANCA
SI FRANCO ARENOSO
< 2.5 SI FRANCO LIMOSO
SI FRANCO
SI SI ARCILLO LIMOSO
SI 2.5 - 5.0 SI FRANCO ARCILLO LIMOSO
SI FRANCO ARCILLOSO
SI ARCILLO ARENOSO
> 5.0 SI ARCILLO LIMOSO
SI ARCILLOSO

54
A continuación se observa cual es la relación entre algunas características del suelo con
cuatro diferentes clases texturales:

Franco Agente de
Textura Arenoso Franco Arcilloso
limoso agregación
Tacto Áspero Áspero Suave Terronoso o Tensión superficial
plástico
Drenaje interno Excesivo Bueno Suave Suave o pobre Materia orgánica
Agua disponible Baja Media Alta Alta Alta concentración
para las plantas de electrolitos
Agua transportable Baja Media Alta Alta Bajo potencial
electrocinético
Labranza Fácil Fácil Media Difícil Bajo potencial
electrocinético
Erosión eólica Alta Media Baja Baja Bajo potencial
electrocinético

55
III. LA ESTRUCTURA DEL SUELO

Las partículas del suelo no se encuentran aisladas, forman unos agregados estructurales que
se llaman peds, estos agregados (o terrones) por repetición dan el suelo. Los agregados están
formados por partículas individuales (minerales, materia orgánica y huecos) y le confieren al
suelo una determinada estructura.

Partículas del suelo Agregado o Ped Suelo estructurado o conjunto de peds

Se habla de estructura como una propiedad y es más bien un estado, ya que cuando el suelo
está seco, se agrieta y se manifiesta la estructura, pero si está húmedo, el suelo se vuelve
masivo, sin grietas y la estructura no se manifiesta.

En los peds hay un material inerte, arenas, que se unen por la materia orgánica y las arcillas y
otros agentes cementantes. Si las arcillas están dispersas, el suelo carece de estructura, si
están floculadas, forman estructura.

3.1 Morfología

Desde el aspecto morfológico la estructura del suelo se define por una forma, un tamaño y un
grado de manifestación de los agregados.

3.1.1 Forma.

Es la tendencia a manifestarse con un determinado hábito. Se definen los siguientes


tipos.

56
• Migajosa.- Agregados porosos de forma redondeada (no se ajustan a los agregados
vecinos). Típica de los horizontes A.

• Granular. Agregados sin apenas poros en su interior, de forma redondeada (no se


ajustan a los agregados vecinos). Es similar a la migajosa pero con los agregados
compactos. Típica de los horizontes A.

57
• Angular (o en bloques angulares). Agregados de forma poliédrica, con superficies
planas, de aristas vivas y con vértices. Las caras del agregado se ajustan muy bien a
las de los agregados vecinos. Típicamente en los horizontes arcillosos, como son los
hor. B.

• Subangular (o en bloques subangulares). Agregados de forma poliédrica, con


superficies no muy planas, de aristas romas y sin formación de vértices. Las caras del
agregado se ajustan moderadamente a las de los agregados vecinos. Típicamente en
los horizontes arcillosos, como son los hor. B.

58
• Prismática. Cuando los bloques se desarrollan en una dirección (vertical) más que en
las dos horizontales. Presente en los horizontes más arcillosos, a veces hor. B y en
ocasiones hor. C.

• Columnar. Prismas con su cara superior redondeada. Estructura muy rara.

59
• Laminar. Cuando los agregados se desarrollan en dos direcciones (horizontales) más
que en la tercera (vertical). Típica de los horizontes arenosos, como los hor. E.

• Sin estructura. Cuando no hay desarrollo de agregados. Horizontes de partículas


sueltas (pulverulentos) o masivos (endurecidos).

3.1.2 Tamaño

Por el tamaño de los agregados las estructuras se clasifican en: gruesa, media, fina y muy fina.

3.1.3 Grado de desarrollo

Según la intensidad con que se manifieste el desarrollo de la estructura: fuerte, media, débil,
nula.

3.2 Estabilidad de la estructura

Representa la resistencia a toda modificación de los agregados.

El agente destructor de la estructura es el agua. Hincha los materiales y dispersa los


agregados. Los agregados que están en la superficie del suelo, son dispersados por el impacto
de las gotas de lluvia. Por otra parte, al mojarse los peds el agua va entrando hacia el interior
de los agregados, va comprimiendo el aire que había y llega un momento en el que el aire tiene
que salir y resquebraja o rompe el agregado.

60
IV LA HUMEDAD DEL SUELO

Es el contenido de agua que tiene un suelo en un determinado momento, y su valor esta


expresado en porcentaje (%). Este contenido de agua se puede determinar de forma directa
utilizando muestras de suelo o bien de forma indirecta usando unos aparatos específicos.

4.1 Medidas Directas de la Humedad

• Humedad gravimétrica:

Es la cantidad de agua que tiene el suelo, la misma que es calculada tomando en cuenta el
peso del suelo, es decir; se cuantifica el contenido de agua (en gr, o Kg) y se le expresa en
%.
Se calcula a través de la ecuación:

Donde:
Psh = Peso de suelo húmedo.
Psse= Peso de suelo seco a la estufa

Para determinar la humedad a nivel de laboratorio, primero se obtiene el peso del suelo en
estado húmedo después del muestreo (Psh), posteriormente es necesario desecar la
muestra en un horno o estufa a 25oC durante 24 horas y se la vuelve a pesar (Psse).
Finalmente aplicando la formula se tiene la humedad.

61
• Humedad volumétrica:

Es la cantidad de agua que tiene el suelo, la misma que es calculada tomando en cuenta el
volumen del suelo. Lo más frecuente es calcularla multiplicando la humedad gravimétrica
con la densidad aparente del suelo así:
Hv = Hg x da

Donde:
Hg = humedad gravimétrica
Da= densidad aparente.

4.2 Medidas Indirectas de la Humedad

• Tensiómetros

Son aparatos que miden la succión o fuerza que ejerce el suelo sobre el agua. A medida
que el suelo pierde agua la succión aumenta, es decir, el suelo ejerce mas fuerza para
retener agua. Por lo tanto observando cómo varía el valor de la succión podemos saber la
evolución del agua en el suelo. Normalmente se instalan dos tensiómetros a distintas
profundidades de esta forma podríamos medir gradientes hidráulicos y por tanto conocer la
dirección de los flujos de agua en el suelo.

Antes de enterrar el tensiómetro en el suelo es necesario llenarlo de agua eliminando


cualquier burbuja de aire. Para ello se introduce en un cubo de agua, y quitando el tapón
que obtura herméticamente el extremo opuesto al que va situado la cápsula porosa, se
llena de agua mediante succión utilizando una bomba de mano. Una vez el agua rebose
por el extremo, cerramos de nuevo el tapón. En estas condiciones, el agua que llena la
sonda esta a la presión atmosférica y el vacuómetro marca cero.

62
• Sonda de neutrones

Se introduce en el suelo a la profundidad deseada y emite neutrones. Los neutrones se


reflejan más o menos dependiendo del contenido de agua del suelo. Un receptor cuenta los
neutrones reflejados y transforma la señal en contenido de agua.

• TDR

Consta de varillas metálicas que se introducen en el suelo y un emisor receptor de


impulsos magnéticos. Genera un pulso electromagnético y mide el tiempo que tarda en
recorrer las varillas, que será mayor o menor atendiendo al contenido de humedad del
suelo.

63
V. FORMAS DE AGUA EN EL SUELO

El agua del suelo puede clasificarse en una serie de términos diferentes, ya sea desde un
punto de vista físico o desde el punto de vista agronómico.

5.1 Desde el punto de vista físico

• Agua higroscópica. - Absorbida directamente de la humedad atmosférica, forma una


fina película que recubre a las partículas del suelo. No está sometida a movimiento, no
es asimilable por las plantas (no absorbible). Está fuertemente retenida a fuerzas
superiores a 31 atmósferas

• Agua capilar.- Contenida en los tubos capilares del suelo. Dentro de ella distinguimos
el agua capilar absorbible y la no absorbible.

Agua capilar no absorbible. Se introduce en los tubos capilares más pequeños <0.2
micras. Está muy fuertemente retenida y no es absorbible por las plantas; la fuerza de
succión es de 31-15 atmósferas.
Agua capilar absorbible. Es la que se encuentra en tubos capilares de 0.2-8 micras.
Es un agua absorbible por las plantas. Es un agua útil para la vegetación, constituye la
reserva durante los períodos secos. Está fuertemente absorbida; la fuerza de retención
varía entre 15 a 1 atmósfera.

• Agua gravitacional.- No
está retenida en el suelo. Se habla
de agua gravitacional de flujo lento y
agua gravitacional de flujo rápido en función de su velocidad de circulación.

64
De flujo lento. La que circula por poros comprendidos entre 8 y 30 micras de diámetro.
Tarda de 10 a 30 días en atravesar el suelo y en esos días es utilizable por las plantas.
De flujo rápido. La que circula por poros mayores de 30 micras. Es un agua que no
queda retenida en el suelo y es eliminada al subsuelo, pudiendo alcanzar el nivel
freático. Es un agua inútil, ya que cuando está presente en el suelo los poros se
encuentran totalmente saturados de agua, el medio es asfixiante y las raíces de las
plantas no la pueden tomar.

5.2 Desde el punto de vista agronómico

• Capacidad máxima. Momento en el que todos los poros están saturados de agua. No
existe fase gaseosa. La porosidad total del suelo es igual al volumen total de agua en
el suelo.

• Capacidad de retención. Cantidad máxima de agua que el suelo puede retener.


Representa el almacenaje de agua del suelo. Se produce después de las
precipitaciones atmosféricas cuando el agua gravitacional abandona el suelo; no
obstante, durante ese período se producen pérdidas por evaporación, absorción de las
plantas, etc. Por ello es muy difícil de medir. Corresponde al agua higroscópica más la
capilar, es decir el agua que ocupa los poros <8 micras.

• Capacidad de campo. Surge este término para paliar la dificultad de medida de la


capacidad de retención. Representa un concepto más práctico, que trata de reflejar la
cantidad de agua que puede tener un suelo cuando se pierde el agua gravitacional de
flujo rápido, después de pasados unos dos días de las lluvias (se habrá perdido algo de
agua por evaporación).

65
La fuerza de retención del agua variará para cada suelo, pero se admite generalmente
una fuerza de succión de 1/3 de atmósfera y corresponde a poros <30 micras

• Punto de marchitamiento. Representa cuando el suelo se deseca a un nivel tal que el


agua que queda está retenida con una fuerza de succión mayor que las de absorción
de las raíces de las plantas.
Es el agua que queda a una presión de 15 atmósferas.
El agua contenida corresponde al agua higroscópica más el agua capilar no absorbible.

Gráficamente podemos representar las tres fases que tiene el suelo: fase solida, fase liquida y
fase gaseosa. Donde se observa las diferentes formas de agua en el suelo desde el punto de
vista agronómico.

66
Solido
Suelo 100 gr 40 ml
saturado Agua

Capacidad
de campo 100 gr 40 ml Aire

Punto de
100 gr 10 ml Aire
marchitez

Coeficiente
higroscópico 100 gr 8ml Aire

Fase sólida Espacio poroso

67
VI- DENSIDAD REAL, APARENTE Y POROSIDAD DEL SUELO

El suelo en su estado natural esta conformado por particulas solidas y por un espacio poroso
que esta ocupado por el aire y por el agua, tal como puede verse en la siguiente figura:

Espacio poroso

Particulas solidas

Desagregando el suelo en sus dos componentes solido y poroso, podemos observar que el
espacio poroso esta ocupado por agua y aire. Asi com fines didacticos tenemos la siguiente
figura:

El suelo como todo cuerpo poroso tiene dos densidades. La densidad real (densidad media de
sus partículas sólidas) y la densidad aparente (teniendo en cuenta el volumen de poros).

6.1 Densidad real del suelo (dr)

Es la relación entre la unidad de peso y la unidad de volúmen de la fase sólida del suelo,
siendo mas o menos constante, ya que está determinado por la composición química y
mineralógica de la fase sólida.

Este valor se puede calcular con la siguiente ecuacion:

68
Donde:
Psse = Peso de suelo seco a la estufa, donde el suelo se seca a 105o C por 24 horas.
Volumen de solidos = Volumen de las paticulas solidas del suelo

La densidad real de los componentes del suelo varia de acuerdo al material de que estan
constituidos asi:

dr
Material constituyente del suelo 3
(gr/cm )
Humus y yeso < 2.5
Arcillas, cuarzo, feldespatos, calcitas y micas 2.5 - 3.0
Limonitas, piroxenos y olivinos 3.0 - 4.0
Hematitas y magnetitas > 4.0

No obstante, considerando que la mayor parte de los componentes del suelo (aluminosilicatos,
3
sílice) poseen una densidad oscilante entre 2,6 y 2,7 g/cm , se toma un valor medio de 2,65
3
gr/cm (valor adoptado al realizar el análisis granulométrico).

El contenido de los distintos elementos constituyentes de los suelos es el que determina las
variaciones de su densidad real, por lo que la determinación de este parámetro permite por
3
ejemplo estimar su composición mineralógica. Si la densidad real es muy inferior a 2,65 gr/cm ,
podemos pensar que el suelo posee un alto contenido de yeso o de materia orgánica, si es
3
significativamente superior a 2,65 gr/cm podemos inferir que posee un elevado contenido de
óxidos de Fe o minerales ferromagnésicos.

6.2 Densidad aparente del suelo (da)

La densidad aparente se define como el peso de una unidad de volumen de suelo que incluye
su espacio poroso.

La densidad aparente refleja el contenido total de porosidad en un suelo y es importante para el


manejo de los suelos (refleja la compactación y facilidad de circulación de agua y aire).
También es un dato necesario para transformar muchos de los resultados de los análisis de los
suelos en el laboratorio (expresados en % en peso) a valores de % en volumen en el campo.

Este valor se puede calcular con la siguiente ecuacion:

Donde:
o
Psse = Peso de suelo seco a la estufa, donde el suelo se seca a 105 C por 24 horas.
Volumen total del suelo = Volumen natural del suelo incluido su espacio poroso
La densidad aparente de los suelos varía generalmente entre 1 y 1.9 gr/cm3. La variación es
debida en su mayor parte a diferencias en el volumen total de poros, reconociéndose dos
fuentes de origen principales: la textura y la estructura. Generalizando, podemos decir que el
espacio poroso total se incrementa a medida que la textura es más fina, resultando en una
disminución de la densidad aparente.

Asi en el siguiente cuadro podemos observar la relacion existente entre la densidad aparente

69
del suelo y su textura.

da
Clase textural del suelo 3
(gr/cm )
Arenosos 1.9 - 1.7
Franco arenoso 1.7 - 1.5
Franco limoso 1.5 - 1.3
Arcilloso 1.3 - 1.0

El tamaño de los poros que generan las partículas de arcilla es extremadamente pequeño
respecto del generado por partículas de arena, pero existe considerablemente mayor cantidad
de poros en una muestra de textura arcillosa que en una arenosa (no confundir tamaño de
poros con volumen de poros).

Por otro lado, además del tamaño de la partícula, tiene influencia en la densidad aparente la
forma de la misma. Las partículas de arcilla son planas y tienden a empaquetarse al azar, es
decir en forma desordenada, y no como ladrillos perfectamente acomodados en una pared. En
este sentido son más eficientes en ocupar una unidad de volumen las partículas esféricas
(forma aproximada de las arenas y limos), resultando en un empaquetamiento más denso que
el de las partículas planas.

Particulas planas de arcilla Particulas esfericas de arena y limo

Una gran proporción de limo, que no promueve la agregación, provoca un aumento de la


densidad aparente al taponar los poros generados entre las partículas de arena; en cambio un
incremento en las proporciones de arcilla y materia orgánica aumenta el volumen de pequeños
poros y promueve la agregación (formación de estructura) provocando una disminución de la
densidad aparente.

Considerando la estructura del suelo, la densidad aparente aumenta de estructura migajosa o


granular a prismática, columnar, laminar o masiva, porque en este sentido disminuye el
volumen ocupado por la fase porosa.

La compactación (debida al pisoteo de animales, al laboreo, las precipitaciones, etc.) disminuye


el volumen de poros, incrementando, por tanto el peso por unidad de volumen; Asi mismo, la
pérdida de materia orgánica puede incrementar el peso del suelo de dos formas: a) la materia
orgánica es más liviana que la mineral, b) su disminución se encuentra por lo general asociada
a reducciones en el volumen total de poros.

6.2.1 Determinacion de la densidad aparente del suelo

Para la determinacion de la densidad aparente se necesita los siguientes materiales,


herramientas y equipos:

70
• Cilindro muestreador.- debe ser de metal resistente a los golpes, de preferencia de
acero inoxidable y de dimensiones conocidas para poder calcular su volumen con la
siguiente formula:

• Contenedor metalico con tapa.- puede ser una lata que sea capaz de contener todo el
suelo extraido com el cilindro.
• Martillo
• Machete
• Estufa
• Balanza de precision

El procedimiento de muestreo para determinar la densidad aparente del suelo es el siguiente:

• El cilindro muestreador que tiene un extremo bicelado se introduce en el suelo


cuidadosamente con la ayuda del martillo, de tal manera que este se pierda o entierre
en el suelo.

• Luego se extrae el cilindro con toda la muestra de suelo contenido en el, para lo cual
con la ayuda de un machete se corta cuidadosamente el suelo que esta en la base del
cilindro, tratando de enrrazarlo al nivel del cilindro. Esta operacion se debe hacer
cuidadosamente evitando que se pierda el suelo que esta dentro del cilindro.

• Una vez extraido el cilindro del suelo, se vacia todo su contenido en una lata que tenga
la capacidad de contener a todo el suelo.

71
o
• Finalmente la muestra de la lata se deseca en una estufa a 105 C por 24 horas (hasta
peso constante). Luego se pesa la muestra de suelo en una balanza analitica, donde
se obtiene el peso seco (psse).

• Conociendo los valores del peso seco del suelo y de su volumen (que es igual al
volumen del cilindro) y aplicando la siguiente formula se obtiene la densidad aparente
3
del suelo, el mismo que estara expresado en gr/cm :
:

6.2.2 Importancia y aplicacion de la densidad aparente del suelo

Es muy importante disponer del valor de densidad aparente para las apliaciones siguientes:

Para transformar los porcentajes de humedad de un suelo en terminos de lamina de


agua.
Para calcular el porcentaje de porosidad y espacio aereo conociendo la densidad de
las particulas.
Para estimar o calcular el estado de compactación del suelo.
Para calcular el peso de la capa arable.
Calcular la porosidad total del suelo, cuando se conoce su densidad real.

6.3 La porosidad del suelo (P)

La porosidad total del suelo es el volumen de éste que no está ocupado por sólidos; es el
volumen que hay disponible en el suelo para los líquidos y los gases.

6.3.1 Tipos de Porosidad en el Suelo

La distribución del espacio poroso depende de la composición y arreglo de la fracción sólida, es


decir, de la textura, del contenido de materia orgánica y de la estructura, definiéndose dos tipos
de espacios porosos:

72
Microporosidad o Porosidad textural, está compuesta por el volumen de los poros
más finos que tiene el suelo y que, en su mayor cantidad se encuentran en el interior
de los peds.
Macroporosidad o Porosidad estructural, es el volumen de poros grandes del suelo,
los cuales se encuentran, en mayor proporción, ubicados entre los peds.

La diferenciación anterior tiene su máxima importancia, cuando se considera la función


específica de cada tipo de porosidad, ya que los macroporos son los responsables de la
circulación del agua, sobretodo cuando está en exceso, y del aire en el suelo, en tanto que los
microporos son los encargados de almacenar agua dentro del mismo.

De lo anterior, se concluye que más importante que conocer la porosidad total del suelo, es
conocer la distribución de los poros de diferentes tamaños. La proporción en que se encuentren
los diferentes tamaños es la que controla las relaciones fundamentales entre las fases sólida -
líquida - gaseosa, influyendo grandemente en cualidades edáficas como drenaje, infiltración,
almacenamiento de agua, aireación, temperatura, etc.

6.3.2 Determinación de la Porosidad

Debido a que la porosidad del suelo depende de las características de su fracción sólida, ella
se estima con base en las densidades real y aparente, según la relación:

Donde:
P= Porosidad del suelo expresado en %
da = Densidad aparente del suelo
dr = Densidad real del suelo

73
CAPITULO III

CARACTERISTICAS QUIMICAS DEL SUELO

I. LA REACCION DEL SUELO

La reacción del suelo es aquella propiedad que establece el grado de acidez o de alcalinidad
que él presenta y tiene una gran influencia en muchas de sus propiedades físicas, químicas y
biológicas. Por esta razón, es una de sus propiedades más importantes.

En términos generales, una sustancia es considerada como un ácido cuando tiene la


capacidad de ceder protones al disociarse, para formar hidronio (H3O+). Análogamente, una
sustancia se considera como una base cuando al disociarse recibe protones del agua, que
actúa como ácido, y origina iones hidróxido (OH-); la siguiente reaccione ilustra lo anterior:

HCl + H2O H3O+ + Cl-

En la reacción anterior, el HCl es un ácido ya que este cede un protón al agua produciéndose
un acido y una base conjugados así: el H3O+ es el ácido conjugado del H2O y el Cl- es la base
conjugada del HCl, en esta reacción.

A continuacion podemos ver que el agua puede comportarse tanto como un ácido o como una
base asi:

H2O<---> H+ + OH-

1.1 EL pH

pH, término que indica la concentración de iones hidrógeno en una disolución. Se trata de una
medida de la acidez de la disolución. El término (del francés pouvoir hydrogène, 'poder del
hidrógeno') se define como el logaritmo de la concentración de iones hidrógeno.

pH = -log [H+]

En el cuadro siguiente se presenta como referencia el pH de algunas sustancias conocidas:

74
1.2 Determinación del ph del suelo

El pH en el suelo se mide en una suspensión de suelo en agua (que se prepara diluyendo una
parte de suelo con una parte de agua destilada) o en soluciones salinas (donde una parte de
suelo se diluye con una parte de solución de KCl, la misma que se prepara diluyendo una parte
de KCl en peso; con una parte de agua destilada en volumen). Para determinar directamente el
pH del suelo se usan potenciómetros.

A continuación se describe el método potenciométrico:

• Calibrar el potenciómetro: soluciones buffer a pHs de 4 y de 7.


• Se colocan 20 g de suelo seco al aire en un vaso beaker y se les adicionan 20 g de
agua destilada. Con relación volumétrica tomar una muestra de suelo con una cuchara
volumétrica y, con la misma cuchara, tomar un volumen de agua destilada igual al
volumen de la muestra de suelo.
• Se deja la suspensión en reposo 1/2 hora, agitándola ocasionalmente.
• Se introduce el electrodo de vidrio del potenciómetro en la suspensión, teniendo la
precaución de que quede en contacto con el suelo y se hace la lectura
correspondiente.
• Chequear la calibración del potenciómetro, cada cierto número de muestras (12 por
ejemplo).

Para la determinación indirecta se

75
usan cintas colorimétricas que viran de un color a otro de acuerdo al pH del suelo.

1.3 Interpretación o calificación del ph del suelo

De acuerdo con el valor de pH que presenten y dependiendo del método utilizado para
determinarlo, los suelos se califican de varias maneras, a continuación presentamos dos
formas de calificación:

pH determinado en agua destilada 1:1

Valor Calificación *
< 3.5 Ultra ácido
3.5 - 4.4 Extremadamente ácido
4.5 - 5.0 Muy fuertemente ácido
5.1 - 5.5 Fuertemente ácido
5.6 - 6.0 Moderadamente ácido
6.1 - 6.5 Ligeramente ácido
6.6 - 7.3 Neutro
7.4 - 7.8 Ligeramente alcalino
7.9 - 8.4 Moderadamente alcalino
8.5 - 9.0 Fuertemente alcalino
> 9.0 Muy fuertemente alcalino
* Según Soil Survey Division Sstaff (SSDS, 1993)

pH determinado en KCl 1:1, P:V

76
Valor Calificación *
< 4.0 Extremadamente ácido
4.0 - 4.9 Fuertemente ácido
5.0 -5.9 Moderadamente ácido
6.0 - 6.9 Ligeramente ácido
7.0 Neutro
7.1 - 8.0 Ligeramente alcalino
8.1 - 9.0 Moderadamente alcalino
9.1 - 10.0 Fuertemente alcalino
> 10.1 Extremadamente alcalino
* Según Fassbender (1982)

1.4 Efecto del pH sobre la disponibilidad de nutrientes del suelo

Prácticamente la disponibilidad de todos los nutrientes que las plantas necesitan están
controladas por el pH del suelo, como se aprecia en la figura, la solubilidad de los nutrientes en
el suelo esta en estrecha relación con el pH del mismo.

Bajo ciertas circunstancias, el pH afecta a la actividad microbiana indispensable con vistas a la


transformación de elementos que se presentan en formas no asimilables hacia otras que sí lo
son. Este, es el caso del nitrógeno, cuyas formas inorgánicas son todas solubles
independientemente del pH reinante (biodisponibilidad pH independiente). Sin embargo,
cuando el pH excede valores de 8 o es inferior a 6, la actividad microbiana se ve entorpecida,
disminuyendo tanto la liberación de amonio como su oxidación a nitrato, por lo que disminuye
la concentración de las formas asimilables de este elemento

77
II LOS SUELOS ACIDOS

Como se indicó anteriormente, a este grupo pertenecen aquellos suelos que presentan valores
de pH menores a 6.5; este tipo de suelos es muy importante en la Selva peruana pues, según
datos de análisis de suelos, más del 85 % del área de selva del país está ocupada por suelos
de este grupo de reacción.

2.1 Fuentes de acidez en el suelo

La acidez del suelo depende de muchos factores, de los cuales podemos citar los siguientes:

• La naturaleza del material original, es decir; que la roca sea de reacción ácida.
• El factor biótico, considerando que los residuos de la actividad orgánica son de
naturaleza ácida.
• Las precipitaciones tienden a acidificar al suelo y desaturarlo al intercambiar los H+ del
agua de lluvia por los Ca++, Mg++, K+, Na+... de los cambiadores.
• El complejo adsorbente que está saturado con cationes de reacción ácida (H+ o Al+++).

Así mismo, para que se genere un suelo ácido se requiere, en primera instancia, la presencia
de diferentes sustancias capaces de suministrar protones. Las principales fuentes de estos
protones en el suelo son, según Bohn et al (1993) y Kong et al (1997):

2.1.1 Grupos ácidos de los coloides inorgánicos del suelo

Se presentan varias fuentes de protones en estos materiales:


En primer lugar, los iones de Al. intercambiable hidratados, los cuales en su
+
proceso de neutralización se hidrolizan y liberan iones H3O , según las siguientes
reacciones:
3+ 2+ +
[Al(OH2)6] + H2O [Al(OH)(OH2)5] + H3O

[Al(OH)(OH2)5]2+ + H2O [Al(OH)2(OH2)4]+ + H3O+


2 + 3 +
[Al(OH) (OH2)4] + H2O Al [(OH) (OH2)3] + H3O

Iones H3O+ provenientes de la deprotonación de grupos terminales Fe(OH), Al(OH)


y Si(OH) de las estructuras básicas de los minerales.
+
Iones H3O intercambiables de la superficie de los coloides, aunque éstos sólo son
importantes, en cantidad, cuando el pH es menor a 4.

2.1.2 Grupos ácidos de la materia orgánica

Según Fassbender (1982) las moléculas orgánicas del suelo presentan en su periferia
radicales activos carboxílicos y fenólicos (los carboxílicos son ácidos más fuertes que
los fenólicos) que son fuente de protones al disociarse de acuerdo con las reacciones
(R representa el resto de la molécula orgánica):
- +
R ----- COOH + H2O R COO + H3O

R------ OH + H2O R O- + H3O+

78
2.1.3 Ácidos solubles

En los suelos se encuentran ácidos solubles que se producen en diversas cantidades por
actividad
biológica o por prácticas agrícolas. Las principales fuentes de estos ácidos son:

• Aplicaciones intensivas de fertilizantes amoniacales y de urea (Orozco, 1999).


• Oxidación de pirita (FeS2) por drenaje que puede producir ácido sulfúrico, común en
Histosoles.
• Mineralización de la materia orgánica que puede producir ácidos orgánicos solubles.

2.2 Corrección de los suelos ácidos.

En la selva peruana predominan los suelos de reacción ácida, que en su mayoría están
clasificados dentro el Orden de los Ultisoles (Benites J, 1981 y Sánchez P y Benites J,1983).
Estos son pobres en fósforo, calcio, magnesio y potasio, y aún cuando puedan tener altos
contenidos de materia orgánica, los niveles de nitrógeno disponible son bajos, debido a
problemas en la mineralización de la misma

A su vez, suelen poseer altas concentraciones de aluminio y hierro que son tóxicas para la
mayoría de cultivos comerciales como el maíz, el arroz, la soya, etc, y otros cultivos industriales
comerciales, los cuales al ser sembrados en estas condiciones tienen un deficiente desarrollo y
una baja o nula producción.

En estos suelos, el maíz y otros cultivos que tradicionalmente siembran los agricultores, tienen
bajos o nulos rendimientos, al igual que la soya, por ser muy susceptibles a la toxicidad de
aluminio y deficiencias de calcio y magnesio

Sin embargo, experiencias realizadas en diversas zonas tropicales, indican que, la aplicación
de enmiendas que poseen calcio y magnesio en su composición, permiten recuperar los suelos
ácidos, aportando dichos elementos para las plantas y favoreciendo la neutralización del
aluminio. Además la siembra de semillas tolerantes a la acidez, es también otra alternativa para
el aprovechamiento de estos suelos.

A la práctica de aplicación de enmiendas al suelo se le conoce también como encalado Para


corregir estos problemas existe la práctica del encalado de suelos, para lo cual se utilizan la
roca caliza, la dolomita, la cal apagada o la cal viva.

2.2.1 Materiales para el encalado de suelo

En el mercado nacional existen productos naturales para encalar los suelos, tal es el caso de la
caliza y la dolomita, a partir de los cuales se obtiene otros productos más elaborados y puros
que son más eficientes, a continuación describimos las características básicas de cada uno de
ellos:

• Carbonato de Calcio (CaCO3)

Forma parte de la Roca Caliza y representa entre un 60% a 96% de esta. Contiene
entre un 24 a 38% de CaO bajo condiciones especificas que forman calizas
dolomíticas (CaCO3, MgCO3) [CaMg (CO3)2]. Los iones calcio o magnesio
resultantes desplazan al Hidrogeno y al Aluminio del complejo de intercambio,
resultando los cambios en el pH del suelo y de otras características.

79
• Óxidos de Calcio (CaO)

Llamado también Cal viva que resulta de la calcinación del carbonato de calcio
(CaCO3) así:

CaCO3 250°C CaO + CO2

CaMg (CO3)2 850°C CaO + MgO + CO2


Dolomita

A través de este proceso aumenta el contenido de Calcio llegando a una


concentración de 82 a 96%

• Hidróxido de Calcio

Llamado también Cal apagada y se obtiene hidratando a la cal viva.

CaO + H2O Ca(OH)2

2.2.2 Efectos benéficos del encalado del suelo

A continuación describimos cuales son los beneficios del encalado de los suelos desde el punto
de vista físico, químico y biológico:

2.2.2.1 Efectos sobre las Propiedades Físicas:

• Mejor agregación de partículas y de la estructura del suelo.


• Mejores condiciones de aireación y movimiento del agua.

2.2.2.2 Efectos sobre las propiedades Químicas:

• Aumento de iones OH.


• Disminución de iones de hidrogeno en la solución del suelo.
• Disminución de la toxicidad de Al, Mn y Fe.
• Regulación de la disponibilidad de fósforo y molibdeno.
• Aumento de la disponibilidad de Ca y Mg.
• Aumento del porcentaje de saturación de bases.

2.2.2.3 Efectos Biológicos:

• Mejora las condiciones de desarrollo de microorganismos, especialmente las


bacterias.
• Aumento de la mineralización de la materia orgánica.
• Mejora los procesos de nitrificación de fijación de nitrógeno.

80
Práctica de aplicación de cal en un suelo acido.

Luego de hacer la aplicación de cal en la superficie se inicia con la


incorporación de la misma en la capa arable (10-20cm de profundidad).

2.2.3 Efectos deteriorantes del sobreencalado

Antes de efectuar el encalado del suelo es necesario tener por lo menos un análisis de
caracterización del mismo (este análisis es completo, donde además del análisis de fertilidad
incluye los cationes cambiables que hay en el suelo), ya que en base a este análisis se
efectuaran los cálculos de las necesidades de cal a aplicar al suelo.

Es necesario recalcar que la cantidad de cal que se aplicara al suelo se hará cuidadosamente
en función al análisis del suelo, ya que si nos excedemos en estas cantidades podríamos
causar serios daños irreversibles tales como:

81
• Destrucción de la estructura porosa granulada.
• Aumento de la velocidad de descomposición de la materia orgánica, que acelera
su perdida.
• La inmovilidad o reducción de la disponibilidad de algunos elementos nutritivos
como el hierro, manganeso, zinc, boro, cobre y deficiencia de los mismos.
• Si para el encalado se utiliza solamente Carbonato de calcio (CaCO3), se reprime
la absorción de magnesio a causa del antagonismo entre el Ca y el Mg.
• Afecta adversamente la relación Ca/K y puede inducir a deficiencias de Potasio en
el suelo.

82
III. LOS COLOIDES DEL SUELO

Los coloides son sustancias formadas por partículas cuyas dimensiones son de
aproximadamente de 1 – 1000 nm cuando están mezcladas con otra sustancia, usualmente
aire o agua. De tal manera que en cualquier sistema coloidal encontramos una fase dispersa
(que esta en un estado finamente dividido) y otra fase dispersante (medio continuo).

Los coloides se encuentran por todas partes de la naturaleza y son tan caracteristicos que
tienen nombres comunes: niebla, humo, aerosol, espuma, emulsion, suelo y arcilla. Todas ellas
son paticulas pequeñas suspendidas en un fluido . Tales partículas no se sedimentan
completamente y ni se mezclan de manera homogénea con el medio que las contiene.

Las particulas mas pequeñas que las del tamaño coloidal se disuelven para formar una
solucion con el medio en el que se encuentran suspendidas. En cambio, las particulas
coloidales interactuan fuertemente con el fluido, aunque las particulas individuales conserven
su integridad estructural, de manera que no puede decirse que se disuelvan. Las particulas en
la solucion se encuentran bajo un constante movimiento vibratorio conocido como movimiento
browniano, debido a esto las particulas pueden permanecer em suspencion durante largos
periodos de tiempo.

- -
- -

-
- -
-
- -
-
-

- - -
-

En el suelo, los coloides están representados por las partículas de tamaño arcilla y por los
compuestos húmicos. Son los responsables de la actividad química que se desarrolla en aquel,
así como de buena parte de su comportamiento físico.

En la solucion del suelo es posible encontrar los siguientes cationes: Na,K, N(NH4+), Mg, Ca, Al
- -
Mn, Fe, Cu, Zn, Sr, Ba; y los siguientes aniones: N(NO3 ), Cl, C(HCO3 ), F, P, S, B, Si.

3.1 Clasificación de los Coloides

En el suelo podemos encontrar dos tipos de coloides:

3.1.1 Coloides orgánicos


Conformado por la fracción humificada de la materia orgánica, la misma que es
de naturaleza compleja y amorfa.

83
3.1.2 Coloides inorgánicos

Conformado por las arcillas y óxidos e hidróxidos de Fe y Al así:

• Arcillas silicatadas o filitosas, cristalinas con estructuras en capas


• Geles de Al y SiO2 (alofán e imagolita)
• Óxidos e hidróxidos de Fe y Al.

Coloide inorgánico
Coloide orgánico (arcilla)
(fracción humificada
de materia orgánica)

84
IV. CAPACIDAD DE INTERCAMBIO DE CATIONICO (CIC)

Algunas partículas del suelo tienen la posibilidad de adsorber iones en su superficie que
pueden intercambiar con la solución del suelo. Existe un equilibrio entre la concentración de
iones en la solución y los retenidos por la fase sólida, si bien este equilibrio es muy complejo y
depende de la naturaleza del ion, del tipo de adsorbente y de la reacción de la solución,
principalmente.

Esta característica está ligada a los coloides del suelo representados por la arcilla, las
moléculas húmicas y los oxihidróxidos de hierro y aluminio, pueden poseerla en menor grado
las partículas de limo y de arena muy fina. Al conjunto de constituyentes implicados en este
proceso se le conoce como "complejo adsorbente" o "complejo de cambio

Los cationes que son sometidos a esta retención quedan protegidos contra los procesos de
lixiviación
Se expresa en cmol (+) kg-1 de suelo o en meq (100 g de suelo)-1

4.1 Causas de la Capacidad de Cambio del complejo absorvente

De las arcillas:
-Sustituciones atómicas dentro de la red.
-Existencia de bordes (superficies descompensadas).
-Disociación de los OH de las capas basales.
-En las arcillas, además de en su superficie, los iones pueden entrar entre las láminas.

De la materia orgánica:
-Disociación de los OH.
-Disociación de los COOH.

85
4.2 Factores que determinan la capacidad de cambio

-Tamaño de las partículas. Cuanto más pequeña sea la partícula, mas grande será la
capacidad de cambio.

-Naturaleza de las partículas. La composición y estructura de las partículas influirá en las


posibilidades de cambio de sus cationes. Así la capacidad de cambio catiónico (CIC) de
algunos de los materiales más comunes en los suelos los representamos en la siguiente tabla.
Como vemos la naturaleza del cambiador confiere mayor a menor capacidad de cambio
Naturaleza de la partícula CIC (meq/100g)
cuarzo y feldespatos 1-2
oxidos e hidróx. Fe y Al 4
caolinita 3-15
ilita y clorita 10-40
montmorillonita 80-150
vermiculita 100-160
materia orgánica 300-500

La materia orgánica además de su riqueza en cargas variables, presenta muy diferentes


formas de evolución y de tamaño de su núcleo; por todo ello los valores oscilan entre los 100 y
los 500 cmol(c)/kg, correspondiendo los valores más altos a las formas más polimerizadas,
presentes en los humus más evolucionados. Como vemos su importancia es muy grande, pero
en el suelo decrece notablemente por razón de su bajo contenido, siendo más importante la
arcilla por su mayor concentración

-pH. Los suelos presentan distinta capacidad de cambio en función del pH de tal forma que la
capacidad de cambio de cationes aumenta con el pH.
Los cationes que frecuentemente ocupan las posiciones de cambio en los suelos son: Ca++,
Mg++, K+, Na+, H+, Al+++, Fe+++, Fe++, NH4+, Mn++, Cu++ y Zn++.
+ +++
En los suelo ácidos predominan H y Al , en los suelos alcalinos predominan las bases
+ ++
fundamentalmente el Na y en los neutros el Ca .

+ +++
La relación en el complejo de cambio entre los cationes y el H + Al , expresado en %,
representa el grado de saturación

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grado de saturación :

V=S/Tx100

Donde:
T = capacidad de cambio. Mide la cantidad de bases de cambio (T = S + Al+++ + H+)
++ ++ + +
S = Ca + Mg + Na + K .
Cuando V > 50% el suelo está saturado.
Si V < 50% el suelo se encuentra desaturado. Las posiciones de cambio están ocupadas
principalmente por H+ y Al+++; se trata de un medio pobre en nutrientes.

4.3 Importancia de la capacidad de cambio

• Controla la disponibilidad de nutrientes para las plantas: K+, Mg++, Ca++, entre otros.
• Interviene en los procesos de floculación - dispersión de arcilla y por consiguiente en el
desarrollo de la estructura y estabilidad de los agregados.
• Determina el papel del suelo como depurador natural al permitir la retención de
elementos contaminantes incorporados al suelo.

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