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INCONFORMIDAD 18/2016

(DERIVADA DEL AMPARO INDIRECTO


***).

QUEJOSO E INCONFORME:
**

MAGISTRADO:
JUAN CARLOS CRUZ RAZO

SECRETARIA:
ANIS SABEDRA ALVARADO
MARTÍNEZ.

COTEJADO

Ciudad de México. Acuerdo del Decimoctavo Tribunal


Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito,
correspondiente a la sesión del día uno de septiembre de
dos mil dieciséis.

V I S T O S los autos para resolver la inconformidad


18/2016, planteada por *, por propio derecho, en relación
con el cumplimiento de la ejecutoria del juicio de amparo
indirecto ****.

R E S U L T A N D O:

PRIMERO. Por escrito presentado el treinta de julio


de dos mil catorce, ante la Oficina de Correspondencia
Común a los Juzgados de Distrito en Materia Administrativa
en la ahora Ciudad de México, *, por propio derecho,
promovió demanda de amparo indirecto en contra de la
autoridad y por el acto que a continuación se especifican:
“III.- AUTORIDADES RESPONSABLES:
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El Primer Superintendente LIC. *Presidente del H. CONSEJO


DE HONOR Y JUSTICIA DE LA SECRETARÍA DE
SEGURIDAD PÚBLICA EN EL DISTRITO FEDERAL.

IV. ACTOS RECLAMADOS:

La omisión de la autoridad responsable a dar respuesta a la


solicitud formulada en términos del Artículo 8 Constitucional,
por el quejoso en fecha 5 de Junio de 2014.”

En proveído de uno de agosto de dos mil catorce, la


Jueza Decimosegundo de Distrito en Materia Administrativa
en el entonces Distrito Federal, a la cual le correspondió el
conocimiento del asunto por cuestión de turno, registró la
demanda de amparo bajo el expediente número **;
asimismo, admitió a trámite la misma, requirió a la
autoridad responsable el informe justificado respectivo y dio
la intervención que legalmente correspondía al agente del
Ministerio Público de la Federación adscrito.

SEGUNDO. Por ocurso presentado en la Oficialía de


Partes del Juzgado Decimosegundo de Distrito en Materia
Administrativa en la Ciudad de México el uno de septiembre
de dos mil catorce (fojas 13 a 20 del juicio de amparo), *,
por propio derecho, presentó ampliación de demanda,
atendiendo a la información que conoció de manera
novedosa, en relación con la fecha de presentación del
escrito inicial, a fin de señalar lo siguiente:

“I. AMPLIACIÓN DE LAS AUTORIDADES


RESPONSABLES.

Lic. *Subdirector de Sesiones, Notificación de


Resoluciones, Condecoraciones, Estímulos y
Recompensas de la Dirección General del Consejo de
Honor y Justicia de la Secretaría de Seguridad Pública del
Distrito Federal.

II. AMPLIACIÓN DE LOS ACTOS RECLAMADOS.


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El oficio de fecha 10 de junio del 2014, por medio del


cual la autoridad responsable da contestación a la solicitud
del quejoso realizada en fecha 5 de junio del 2014.

[…]”

Una vez recibido el escrito de referencia, por auto de


dos de septiembre de dos mil catorce (fojas 23 y 24 del
juicio de amparo), la Jueza de Distrito estimó procedente
admitir a trámite la ampliación de demanda, requirió el
informe de ley a la autoridad respectiva, le informó la fecha
y hora señaladas para la celebración de la audiencia
constitucional, y otorgó la vista correspondiente al agente
del Ministerio Público de la adscripción.

Posteriormente, a través del escrito recibido en la


Oficialía de Partes del Juzgado de origen, el veintitrés de
septiembre de dos mil catorce, nuevamente el justiciable
manifestó su intención de ampliar la demanda de amparo
respecto de la resolución contenida en el oficio número **
de trece de junio de dos mil catorce (fojas 25 y 26 del juicio
de amparo); sin embargo, a fin de acordar lo conducente, la
Jueza de Distrito estimó procedente requerir al quejoso, a
fin de que precisará la autoridad a la que deseaba señalar
como responsable.

Previo desahogo correspondiente, mediante acuerdo


de tres de octubre de dos mil catorce (fojas 53 y 54 del
juicio de amparo), se admitió a trámite la segunda
ampliación de demanda, respecto del acto atribuido al
Subdirector de Sesiones, Notificación de Resoluciones,
Condecoraciones, Estímulos y Recompensas de la
Secretaría de Seguridad Pública del entonces Distrito
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Federal, ordenándose las actuaciones necesarias para


integrar el asunto.

TERCERO. Seguidos los trámites de ley, el dieciocho


de noviembre de dos mil catorce, la Jueza Decimosegundo
de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de
México celebró la audiencia constitucional, y el veintiséis
del mes y año en cita terminó de engrosar la sentencia
respectiva, concluyendo con los siguientes puntos
resolutivos (fojas 165 a 174 del juicio de amparo):

“PRIMERO. Se sobresee en el presente juicio en


términos del considerando sexto de la presente
resolución.

SEGUNDO. La Justicia de la Unión No Ampara ni


Protege a *, en términos del último considerando del
presente fallo.

[…]”

CUARTO. Inconforme con la sentencia de referencia,


la parte quejosa interpuso recurso de revisión, del que por
razón de turno conoció este Decimoctavo Tribunal
Colegiado, radicándolo con el número de toca R.A. **, el
cual fue resuelto en sesión de veinte de marzo de dos mil
quince, determinando revocar la sentencia y ordenar la
reposición del procedimiento del juicio de amparo, para el
efecto de que la Jueza Federal realizara lo siguiente:

“(…)

Lo relatado anteriormente, evidencia que la Juez de


Distrito estaba obligada a dar al quejoso la oportunidad
procesal de ampliar su demanda de amparo, dentro del
plazo legal correspondiente, contra el nuevo acto
reclamado por la autoridad que ya había sido señalada
como responsable.
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Tal conclusión se estima propicia, sin que escape a


la atención de este Tribunal Colegiado que la Juzgadora
indicó en la sentencia que se revisa, que no realizaría el
estudio de la legalidad del procedimiento *, por considerar
que no constituía un acto reclamado en el juicio de
amparo; en atención a que, como quedó evidenciado, con
independencia de que el quejoso tuviera conocimiento de
la instauración del procedimiento administrativo en su
contra, lo que pretende combatir por la vía de amparo, es
la ilegalidad de la cédula de notificación mediante la cual
se le hizo saber la resolución dictada en el procedimiento
de referencia.

En consecuencia, debe ordenarse reponer el


procedimiento para el efecto de que la Juez del
conocimiento dé vista de manera personal al quejoso con
la copia certificada de la cédula de notificación de dos de
octubre de dos mil doce, mediante la cual se le notificó la
resolución dictada en el procedimiento administrativo * y le
indique la posibilidad con que cuenta para que si así lo
desea formule su ampliación de demanda cumpliendo con
las formalidades que al efecto establece el artículo 108 de
la Ley de Amparo, así como el término correspondiente,
para hacerlo.

En las relacionadas circunstancias y al haber


resultado fundado el argumento de la autoridad recurrente,
hecho valer como agravio, de conformidad con el artículo
93, fracción IV, de la Ley de Amparo, procede ordenar la
reposición del procedimiento, en los términos indicados.

[…]”.

QUINTO. A través del auto de ocho de abril de dos


mil quince (foja 258 del juicio de amparo), la Jueza de
Distrito recibió el testimonio de la resolución dictada en el
recurso de revisión; y en acatamiento a lo ahí señalado,
ordenó la reposición del procedimiento, requirió al quejoso
para que en el término de quince días manifestara si era su
voluntad ampliar la demanda respecto de la cédula de
notificación de dos de octubre de dos mil doce, mediante la
cual se le informó la resolución dictada en el procedimiento
administrativo número * y que de ser así, diera
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cumplimiento a los diversos requisitos que estimó


necesarios, para integrar ese acto a la litis de amparo.

De conformidad con lo anterior, por escrito


presentado el veintiocho de abril de dos mil quince en la
Oficialía de Partes del Juzgado Decimosegundo de Distrito
en Materia Administrativa en la ahora Ciudad de México
(fojas 269 a 295 del juicio de amparo), *expresó lo
siguiente:

“Tengo a bien ampliar mi demanda de garantías,


señalando como ACTOS RECLAMADOS:

 La Cédula de Notificación de fecha 2 de octubre de


dos mil doce, que consta en el expediente
administrativo *, el cual fue remitido a este H.
Juzgado en fecha 10 de octubre del año 2014, con
motivo de su ofrecimiento como prueba por parte del
suscrito.
 El Procedimiento al que se sujetó la notificación de la
resolución de fecha 27 de septiembre del 2012,
relativa al expediente administrativo ** y que dio
origen a la Cédula reclamada en el punto anterior.
 La legalidad del procedimiento *, radicado ante el
Consejo de Honor y Justicia de la Secretaría de
Seguridad Pública del Distrito Federal, que se
cuestiona en razón de la falta de notificación nacida
de los actos arriba señalados.

Los actos reclamados anteriormente fijados, se los


atribuyo a las siguientes autoridades responsables:

 Al Ciudadano Actuario adscrito al Consejo de Honor


y Justicia de la Secretaría de Seguridad Pública, *,
se le atribuye: La suscripción de la Cédula de
notificación de fecha 2 de octubre de dos mil doce,
junto con la razón asentada por él mismo al reverso
de esta, así como el procedimiento al que se sujetó
para realizar la notificación de referencia.
 Al primer superintendente Licenciado **, presidente
del Consejo de Honor y Justicia de la Secretaría de
Seguridad Pública en el Distrito Federal, haciendo
hincapié de que esta autoridad fue señalada como
responsable en el ocurso inicial de amparo, por un
acto diferente al que en este momento se les
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atribuye que es: La legalidad del procedimiento **,


radicado ante el Consejo del cual, es presidente y el
procedimiento al que se sujetó la notificación de la
resolución de fecha 27 de septiembre del 2012,
relativa al expediente administrativo * y que dio
origen a la Cédula reclamada.

[…]"

Previa prevención formulada, a efecto de que se


exhibieran las copias de traslado suficientes para emplazar
a las partes y desahogo respectivo, a través del acuerdo de
doce de mayo del año próximo pasado (fojas 303 a 304 del
juicio de amparo), la titular del Juzgado de origen, admitió a
trámite la ampliación de demanda propuesta, solicitó el
informe justificado a las nuevas autoridades señaladas
como responsables, dio vista al agente del Ministerio
Público de su adscripción, y procedió a diferir la audiencia
constitucional.

SEXTO. Seguido el juicio en sus trámites legales, la


Jueza del conocimiento celebró audiencia constitucional el
quince de julio de dos mil quince, y procedió a dictar
sentencia, la cual se terminó de engrosar el veintidós de
septiembre de dos mil quince (fojas 368 a 388 del juicio de
amparo), concluyendo con los siguientes puntos resolutivos:

“PRIMERO. Se sobresee en el presente juicio en


términos del considerando sexto de la presente
resolución.

SEGUNDO. La Justicia de la Unión No Ampara ni


Protege a *, en términos del último considerando del
presente fallo.”

SÉPTIMO. A fin de impugnar dicha resolución, el


ocho de octubre pasado, * interpuso recurso de revisión, del
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cual correspondió conocer a este Tribunal Colegiado por


razón de turno, registrándose con el número de toca ***

Así, en sesión de once de marzo del año en curso, se


resolvió con los siguientes puntos:

“PRIMERO. En la materia de la revisión, se revoca la


sentencia recurrida.

SEGUNDO. La Justicia de la Unión ampara y protege


a **, respecto de la notificación de dos de octubre de dos
mil doce, practicada en el procedimiento administrativo
número ** por los motivos y fundamentos, así como para
los efectos precisados en la última parte considerativa de
la presente ejecutoria.”

La concesión del amparo solicitado, atendió a lo que


a continuación se precisa:

“De lo anterior se infiere que la notificación no


cumplió con las formalidades de ley, porque el artículo 109
del Código Federal de Procedimientos Penales, sólo
permite al Actuario respectivo a dejar pegada la cédula de
notificación, en caso de que la persona a quien se dirige
la notificación, o aquélla que atienda la diligencia se
rehusé a recibirla, o no se encuentre persona alguna en
el lugar, lo que en el caso no se acreditó.

En efecto, el hecho de que la persona que se


encontraba en el domicilio no contara con identificación
oficial, no constituye una excepción expresada por el
legislador para proceder a dejar pegada la cédula de
notificación en la puerta del domicilio, máxime que de las
circunstancias relatadas por el propio funcionario, se
advierte que procedió a describir las características de la
persona y que ésta se encontraba en el lugar, sin que se
advierte alguna postura contumaz de ella, en relación con
la notificación a realizarse.

De esa forma, es evidente que no se cumplió con


los requisitos legales que otorgaban seguridad respecto de
que la persona buscada efectivamente conocería la
resolución a notificar, y/o que hubiesen obligado a recurrir
a dejar pegada la notificación respectiva en la puerta del
lugar, pues ello sólo puede ocurrir ante la imposibilidad
real de atender la diligencia con persona alguna en el
domicilio; resultando inconcuso, que le asiste razón a la
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parte quejosa en el sentido de que se transgredió su


derecho de audiencia.

Por ello, ante el vicio detectado en relación con la


notificación realizada el dos de octubre de dos mil doce, es
dable declarar fundados los argumentos en estudio.

Al respecto, cabe precisar que atendiendo a que la


irregularidad advertida consiste en la inobservancia de la
garantía de audiencia prevista en el artículo 14 de la
Constitución Federal, el efecto de la invalidez del acto
declarado ilegal se debe constreñir a que la autoridad
responsable subsane la violación formal correspondiente,
por lo cual, las consecuencias del amparo se deben limitar
a dejar insubsistente la diligencia de notificación y obligar a
que se realice de manera correcta, puesto que, atendiendo
a que se trata de un procedimiento sancionatorio, no es
dable dejar la instancia abierta indefinidamente; aunado a
que ello permitirá a la partes ejercer sus derechos como en
derecho corresponda, a partir de ese momento.

Por tanto, la concesión del presente amparo, sólo


se vincula con que la autoridad responsable notifique de
manera correcta a **, sin relacionarse con la
indemnización constitucional; porque únicamente es
necesario restablecer al quejoso en el goce del derecho
indebidamente afectado, ordenándose la reposición de un
acto instrumental, dado que la causa de invalidez fue de
carácter formal (no de fondo).

Consecuentemente, en la materia de la revisión, se


impone conceder el amparo y protección de la justicia
federal a **, a fin de que dentro del término legal de tres
días, las autoridades responsables dependientes de la
Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal,
dejen insubsistente la notificación de referencia,
relacionada con la resolución de destitución de veintisiete
de septiembre de dos mil doce, dictada en el
procedimiento administrativo número ** y notifiquen, por
conducto del funcionario correspondiente y conforme a las
formalidades previstas en el Código Federal de
Procedimientos Penales, en el domicilio que garantice el
pleno conocimiento del quejoso de la actuación a notificar.”

OCTAVO. Mediante acuerdo de seis de abril de dos


mil dieciséis, la Jueza de Distrito tuvo por recibidos los
autos del juicio de amparo indirecto y el testimonio de la
ejecutoria precisada en el resultando que antecede.
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En ese contexto, con fundamento en los artículos 192


y 193 de la Ley de Amparo, inició el procedimiento de
ejecución de sentencia, requiriendo a las autoridades
responsables Primer Superintendente Presidente del
Consejo de Honor y Justicia y Subdirector de Sesiones,
Notificación de Resoluciones, Condecoraciones,
Estímulos y Recompensas, ambos de la Secretaría de
Seguridad Pública en la Ciudad de México, así como a
su respectivo superior jerárquico Secretario de Seguridad
Pública de la Ciudad de México, para que en el plazo de
tres días dieran cumplimiento al fallo protector;
apercibiéndoles que en caso de no desahogar los
requerimientos formulados, se harían acreedoras a una
multa equivalente a cien días equivalentes a la unidad de
cuenta, en términos de lo previsto en los artículos 192, 193,
238 y 258, de la Ley de Amparo, y se continuaría con el
procedimiento previsto en el artículo 193 de dicho
ordenamiento, hasta ordenar la apertura del incidente de
inejecución de sentencia.

NOVENO. En respuesta a los requerimientos


formulados en el procedimiento de cumplimiento, la
Encargada de la Subdirección de Sesiones, Notificación
de Resoluciones, Condecoraciones, Estímulos y
Recompensas de la Secretaría de Seguridad Pública de
la Ciudad de México, remitió copia certificada del acuerdo
de quince de abril de dos mil dieciséis, dictado por los
Integrantes del Consejo de Honor y Justicia, así como de
las constancias de la notificación realizada a *, el veintiséis
de abril de dos mil dieciséis, entre las que se encontraba la
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documental denominada razonamiento efectuado por el


notificador habilitado, todo ello dentro de los autos del
procedimiento administrativo número *** con lo cual
afirmaba dar cumplimiento a la ejecutoria de amparo (fojas
507, 508 y 513 a 515 del juicio de amparo).
En consecuencia, por acuerdo de cuatro de mayo
pasado, la Jueza de origen ordenó dar vista a la parte
quejosa para que en el plazo de tres días manifestara lo
que a su derecho conviniera, sin que al efecto, realizara
manifestación alguna en ese sentido, a pesar de
encontrarse oportunamente notificada (fojas 516 y 523 del
juicio de amparo).
DÉCIMO. El diecisiete de mayo de dos mil dieciséis,
la Juez Decimosegundo de Distrito en Materia
Administrativa en la Ciudad de México, emitió el auto ahora
combatido, en el cual declaró que la sentencia de amparo
había sido cumplida (fojas 532 y 533 del juicio de
amparo).
DÉCIMO PRIMERO. En contra del acuerdo referido
**, por propio derecho, interpuso inconformidad, mediante
escrito presentando ante la Oficina de Correspondencia
Común a los Juzgados de Distrito en Materia Administrativa
en la Ciudad de México, el ocho de junio de dos mil
dieciséis, cuyo conocimiento correspondió a este Tribunal
Colegiado, el cual fue admitido a trámite por auto de
presidencia de veintitrés de junio del mismo año,
registrándolo con el número de Inconformidad 18/2016.
DÉCIMO SEGUNDO. A través del proveído de doce
de julio de dos mil dieciséis, se ordenó turnar los autos al
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magistrado Juan Carlos Cruz Razo, para la elaboración


del proyecto respectivo; asimismo, se hizo saber a las
partes la integración a este tribunal de la magistrada María
Amparo Hernández Chong Cuy, a partir del dieciséis de
agosto del año en curso; y

C O N S I D E R A N D O:
PRIMERO. Este Tribunal Colegiado es legalmente
competente para conocer del presente asunto, de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 107, fracción
XVI, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; 201, fracción I, de la Ley de Amparo vigente a
partir del tres de abril de dos mil trece, así como en el
artículo 37, fracción IX, de la Ley Orgánica del Poder
Judicial de la Federación; y el punto Cuarto, fracción IV, del
Acuerdo General 5/2013, del Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el veintiuno de mayo de dos mil trece, relativo a
la determinación de los asuntos que conservará para su
resolución y el envío de los de su competencia originaria a
las Salas y a los Tribunales Colegiados de Circuito,
modificado mediante los instrumento normativo respectivos;
dado que se impugna una resolución dictada por una Jueza
de Distrito, que declaró cumplida la sentencia de amparo.

SEGUNDO. La inconformidad se hizo valer por parte


legítima, toda vez que *, es el quejoso en los autos del
juicio de amparo indirecto **del índice del Juzgado
Decimosegundo de Distrito en Materia Administrativa en la
Ciudad de México, y considera que no se atendió en sus
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términos, la ejecutoria cuyo cumplimiento se cuestiona.

TERCERO. La inconformidad se presentó dentro del


plazo de quince días previsto por el artículo 202 de la Ley
de Amparo, ya que el auto que tuvo por cumplida la
ejecutoria de amparo se notificó a la parte quejosa por lista
del dieciocho de mayo de dos mil dieciséis (foja 533
vuelta del juicio de amparo), notificación que surtió efectos
al día hábil siguiente; por ende, el término para interponer la
inconformidad transcurrió del veinte de mayo al nueve de
junio de dos mil dieciséis, sin incluir en dicho cómputo los
días veintiuno, veintidós, veintiocho, veintinueve de mayo,
cuatro y cinco de junio del año en curso (sábados y
domingos), por ser inhábiles, conforme a lo establecido en
el artículo 19 de la Ley de Amparo.

Por tanto, si el recurso se presentó el ocho de junio


de dos mil dieciséis, es evidente su oportunidad.

CUARTO. El auto que se recurre es de la siguiente


literalidad:

“Ciudad de México, a diecisiete de mayo de dos mil


dieciséis.

Visto el estado procesal que guardan los presentes


autos de los que se advierte que ha transcurrido el término
otorgado en el auto de cuatro de mayo de dos mil
dieciséis, y toda vez que el cumplimiento de las sentencias
de amparo, son una cuestión de orden público, con apoyo
en el artículo 196 de la Ley de Amparo, se procede a
verificar si se encuentra o no cumplida.

Así las cosas, a efecto de realizar el pronunciamiento


correspondiente, es necesario tener presentes los
siguientes antecedentes:
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1) Mediante sentencia ejecutoria terminada de


engrosar el once de marzo de dos mil dieciséis, dictada
en el amparo en revisión **, referente al juicio de
amparo * del índice de este juzgado, el Décimo Octavo
Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer
Circuito resolvió:

‘PRIMERO: En la materia de revisión, se revoca la


sentencia recurrida.

SEGUNDO: La Justicia de la Unión ampara y protege a *,


respecto de la notificación de dos de octubre de dos mil doce,
practicada en el procedimiento administrativo número *, por los
motivos y fundamentos, así como para los efectos precisados en
la última parte considerativa de la presente ejecutoria’

De dicha resolución se desprende que el amparo y


protección de la Justicia Federal se concedió a la parte
quejosa para el siguiente efecto:

 Las autoridades responsables dependientes de


la Secretaría de Seguridad Pública del
Distrito Federal (Ciudad de México), dejen
insubsistente la notificación de referencia,
relacionada con la resolución de destitución de
veintisiete de septiembre de dos mil doce,
dictada en el procedimiento administrativo
número *, y notifiquen, por conducto del
funcionario correspondiente y conforme a las
formalidades previstas en el Código Federal de
Procedimientos Penales, en el domicilio que
garantice el pleno conocimiento del quejoso de
la actuación a notificar.

2) Así, mediante auto de seis de abril de dos mil


dieciséis se requirió su cumplimiento a la autoridad
responsable y su superior jerárquico.

3) Mediante proveído de veintisiete de abril de dos mil


dieciséis se tuvo por cumplida parcialmente la ejecutoria
de mérito, toda vez que la autoridad responsable
Encargada de la Subdirección de Sesiones,
Notificación de Resoluciones, Condecoraciones,
Estímulos y Recompensas de la Dirección de
Instrumentación de Procedimientos de la Secretaría de
Seguridad Pública de la Ciudad de México, por medio
del oficio **, recibido en la oficialía de partes de este
juzgado el veintiséis de abril de dos mil dieciséis, informó a
este órgano jurisdiccional las gestiones que se encontraba
realizando de acuerdo a lo ordenado en la ejecutoria de
amparo, remitiendo un anexo consistente en:
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a).- Copia certificada del acuerdo de quince de abril de


dos mil dieciséis, por medio del cual el Consejo de Honor y
Justicia de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito
Federal (Ciudad de México) dejó insubsistente la
notificación de dos de octubre de dos mil doce realizada
al quejoso y ordena notificar al impetrante de garantías la
resolución de veintisiete de septiembre de dos mil doce
emitida en autos dele expediente **.

4) Mediante proveído de cuatro de mayo de dos mil


dieciséis se tuvo por recibido el oficio ** signado por la
Encargada de la Subdirección de Sesiones,
Notificación de Resoluciones, Condecoraciones,
Estímulos y Recompensas de la Dirección de
Instrumentación de Procedimientos de la Secretaría de
Seguridad Pública de la Ciudad de México, por el cual
remitiendo (sic) un anexo consistente en:

b).- Copia certificada de las cédulas de notificación


con folios * y *, de veintiséis de abril de dos mil dieciséis,
mediante las cuales se notificaron personalmente al
quejoso la resolución de quince de abril del Consejo
de Honor y Justicia de la Secretaría de Seguridad
Pública del Distrito Federal (Ciudad de México); y la
resolución de veintisiete de septiembre de dos mil
doce, dictada en autos del expediente *.

5) Asimismo, en el citado proveído de cuatro de mayo


del año que trascurre, se dio vista al quejoso por el término
de tres días con los oficios * y *, a fin de que manifestara lo
que a su interés conviniera.

Con base en lo narrado y teniendo a la vista la


certificación que antecede de la cual se desprende que ha
fenecido el término con el que contaba la promovente
para realizar manifestaciones en cuanto al
cumplimiento de la ejecutoria de amparo, sin que lo
haya hecho, la suscrita concluye que las actuaciones de
la responsable fueron hechas en observancia a las
directrices formuladas en la ejecutoria federal, sin exceso o
defecto, ni imposibilidad alguna, puesto que dejó
insubsistente la notificación realizada en dos de octubre de
dos mil doce y realizó la notificación personal de la
resolución de veintisiete de septiembre de dos mil doce,
emitida en autos del expediente **.

En consecuencia, de conformidad con los ordinales


197 y 202 del Código Federal de Procedimientos Civiles,
de aplicación supletoria a la ley de la materia de
conformidad con su artículo 2°, tiene pleno valor probatorio
para acreditar lo aquí determinado; por lo tanto, con
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fundamento en los artículos 77, 192 y 196 de la Ley de


Amparo aplicable, SE TIENE POR CUMPLIDA LA
SENTENCIA.

Notifíquese.

[…]”

QUINTO. En contra de tales consideraciones, el


quejoso hace valer el siguiente motivo de inconformidad:

“ÚNICO: En el auto recurrido el Juez de Amparo


violenta lo que ilustra el artículo 77 de la Ley de Amparo en
relación con lo que dispone el 1 y 17 de la Constitución
Federal, y correlativamente los artículos 2 fracción I, 4, 6
fracción XVII, 26, 27 fracción III, 64 y 68 de la Ley General
de Víctimas, por lo siguiente:

Previo a evidenciar la violación aducida, es menester


hacer una interpretación conforme respecto del artículo 77
de la Ley de Amparo a la luz del artículo 1 segundo párrafo
y 17 de nuestro Ordenamiento Fundamental, así como
derivado de aquélla una interpretación sistemática con los
artículos 2 fracción I, 4, 6, fracción XVII, 26, 27 fracción III,
64 y 68 de la Ley General de Víctimas.

En efecto, los referidos constitucionales imponen la


obligación a las autoridad primero por un lado interpretar
las normas conforme a la Constitución y haciendo la
interpretación más favorable a la persona, es decir, la que
más beneficio brinde al gobernado, y en un segundo plano
que la justicia sea pronta, imparcial, gratuita y COMPLETA
(que abarque la totalidad de las cuestiones planteadas a
fin de que se resuelva la litis en su totalidad y sin
necesidad de posteriormente iniciar un proceso por algo
que haya quedado pendiente). Cabe mencionar que la
interpretación pro persona del artículo 77 de la Ley de
Amparo va en el sentido de una hermenéutica sistemática
con los artículos 2 fracción I, 4, 6 fracción XVII, 26 27
fracción III, 64 y 68 de la Ley General de Víctimas, mismos
que se transcriben a mayor abundamiento:

Artículo 2. (Se transcribe)

Artículo 6. (Se transcribe)

Artículo 26. (Se transcribe)

Artículo 27. (Se transcribe)

Artículo 64. (Se transcribe)


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Interpretación conforme, sistemática y pro persona a


la luz de los artículos 1, 17 Constitucionales y 2 fracción I,
4, 6 fracción XVII, 26, 27 fracción III, 64 y 68 de la Ley
General de Víctimas, del artículo 77 de la Ley de Amparo,
que debe conducir indefectiblemente a concluir que las
sentencias protectoras de amparo deben incluir en su
parámetro de protección los elementos de compensación
enlistados en el artículo 64 de la Ley General de Víctimas,
en el caso concreto la reparación del daño moral y los
gastos realizados por la asesoría jurídica particular que
originó el acto reclamado, toda vez que no se puede hablar
de una restitución a las garantías violadas si no vuelve las
cosas al estado que guardaban antes de la violación a
derechos fundamentales ocasionada por la autoridad
responsable y de la cual el quejoso no tenía necesidad de
soportar, la interpretación más favorable (pro persona) del
referido 77, va en armonía con la citada Legislación
General de Víctimas, por ser ambas las encargadas de la
restitución PLENA en caso de derechos humanos, y las
que mayor alcance y restitución brindan al quejoso cuando
se le violentan sus derechos, como en el caso concreto.

Así del auto recurrido en relación con el cumplimiento


por parte de la responsable respecto de la sentencia de
amparo, resulta la violación aducida, ya que es menester
que prevalezca la interpretación más favorable al quejoso,
la propuesta en el presente recurso, para poner de relieve
que la sentencia no ha sido acatada en sus términos
porque también la misma no ha sido precisada
correctamente, ya que no se le restituyó al quejoso el pago
por daño moral y mucho menos por pago de honorarios de
abogado para sufragar la asesoría jurídica un acto de
autoridad que no estaba obligado a soportar.

Además la frase inserta en el artículo 77 de la Ley de


Amparo ‘…I. Cuando el acto reclamado sea de carácter positivo
se restituirá al quejoso EN EL PELNO GOCE del derecho
violado, restableciendo las cosas al estado que guardaban antes
de la violación.’, el pleno goce es total en concordancia con
el principio de completitud del artículo 17 Constitucional, es
decir, SE DEBE REPARAR AL QUEJOSO DE MANERA
TAL, QUE SE RESTITUYA AL MISMO EN SU
TOTALIDAD, ABARCANDO EL DAÑO MORAL Y LOS
GASTOS EROGADOS POR PAGO DE LOS
HONORARIOS DEL ABOGADO CONTRATADO POR
RESENTIR UN ACTO QUE NO ESTABA OBLIGADO A
SOPORTAR, ya que el pleno goce comprende las
situaciones que prevalecían al momento de la violación
por parte de la autoridad, por lo que debe restituirse al
grado de estimar la situación que imperaba antes del acto
18
INCONFORMIDAD 18/2016

reclamado decretado de inconstitucional, por ello una


cabal restitución abarca la situación moral y económica
que ostentaba el gobernado previo a la violación a sus
derechos, por lo que se antoja lógico que le sea reparado
el daño moral y pagados los gastos de abogado que
solicitó para su debida defensa.

Asimismo, dicha interpretación sugerida del artículo 77


de la Ley de Amparo se robustece con la llamada ‘teoría de
la asunción judicial’ en donde las autoridades a resolver
una situación planteada ante ellos reparan todas las
violaciones a derechos humanos y con ello evitan
responsabilidad al Estado Mexicano en un plano
internacional, fundamenta lo anterior lo siguiente:

(Datos de localización)

TEORÍA DE LA ASUNCIÓN JUDICIAL. SUS


POSTULADOS SE CUMPLEN CUANDO UN TRIBUNAL
COLEGIADO DE CIRCUITO, AL CONCEDER EL
AMPARO Y PROTECCIÓN DE LA JUSTICIA FEDERAL
REPARA LA TRANSGRESIÓN DE DERECHOS
FUNDAMENTALES QUE OCASIONÓ ALGÚN
SERVIDOR PÚBLICO JUDICIAL Y CON ELLO EVITA
UNA PROBABLE RESPONSABILIDAD DEL ESTADO
MEXICANO EN EL PLANO INTERNACIONAL. (Se
transcribe).

Es menester abundar que a raíz de la reforma


constitucional en materia de derechos humanos, entró en
vigor la nueva Ley de Amparo, ‘…ya no se contempla para
ese fin en la Ley de Amparo vigente, en tanto que ahora el exceso
o defecto puede combatirse a través del recurso de
inconformidad…’.

Entonces es a través de este recurso de


inconformidad en donde se puede ventilar los alcances y
efectos de la sentencia de amparo, mismos que se
estiman debían contener además de ordenar notificar
nuevamente al quejoso la resolución indicada, reparar el
daño moral y el pago de honorarios de abogados
contratados por un daño que no tenía necesidad de
soportar.

Sirve de fundamento el siguiente criterio


jurisprudencial:

(Se citan datos de localización)

QUEJA POR EXCESO O DEFECTO EN LA


EJECUCIÓN DE LA SENTENCIA DE AMPARO. SU
19
INCONFORMIDAD 18/2016

RESOLUCIÓN FIJA LOS ALCANCES Y EFECTOS DE


ÉSTA. (Se transcribe).

Por ello se concluye que la correcta interpretación del


artículo 77 de la Ley de Amparo es bajo el tenor sugerido y
conforme a los artículos 1 y 17 Constitucionales, ya que
para cumplir a cabalidad la sentencia de amparo es
propicio que primero se precise verdaderos efectos y
alcances de la sentencia protectora y segundo, que se
exija el cumplimiento bajo los nuevos parámetros de la
interpretación conforme del referido artículo 77.

SUPLENCIA DE LA QUEJA Y VÍA.

Solicito que de ser posible y previo estudio que se


haga del presente, tenga a bien reconducir de conformidad
con la causa de pedir en este recurso de inconformidad el
recurso o medio legal que proceda en su caso, asimismo,
insto a que se supla la queja de los agravios hechos valer
a fin de que se le otorgue al quejoso la máxima protección,
y de ser posible se fortalezca la interpretación propuesta,
fundamenta lo anterior la siguiente jurisprudencia:

(Se citan datos de localización)

RECURSO DE INCONFORMIDAD. EL ÓRGANO


JURISDICCIONAL DE AMPARO QUE CONOZCA DEL
MISMO, DEBE SUPLIR LA DEFICIENCIA DE LA VÍA Y
DE LOS ARGUMENTOS HECHOS VALER POR EL
PROMOVENTE. (Se transcribe

Por lo anteriormente expuesto y fundado.

[…]”

SEXTO. En ese contexto, procede el estudio de los


agravios expuestos por la parte quejosa en la
inconformidad que nos ocupa, en los que medularmente
refiere lo siguiente:

Aduce que el acuerdo que determinó tener por


cumplida la ejecutoria de amparo, vulnera lo establecido en
el numeral 77 de la Ley de Amparo, en relación con los
artículos 1 y 17 de la Constitución Federal, así como los
20
INCONFORMIDAD 18/2016

arábigos 2, fracción I, 4, 6, fracción XVII, 26, 27, fracción III,


64 y 68 de la Ley General de Víctimas.

Señala que debe de realizarse un análisis conforme a


la Constitución Federal, de los preceptos citados en el
párrafo que antecede, en el sentido de lograr una
aplicación hermenéutica sistemática de ellos, con el fin de
obtener la interpretación más favorable al gobernado y
cumplir con una impartición de justicia completa, entre otras
cosas.

Destaca que debe velarse porque se analicen la


totalidad de las cuestiones planteadas, a fin de evitar que,
con posterioridad, se inicien nuevos procesos respecto de
aspectos que se dejaron pendientes.

Indica que de lo anterior, se debe concluir, que las


sentencias que concedan la protección de la Justicia de la
Unión, incluyen los elementos de compensación enlistados
en el artículo 64 de la Ley General de Víctimas, en
específico, la reparación del daño moral y los gastos
erogados por concepto de asesoría jurídica; dado que sin
esto, no se lograría una efectiva restitución de los derechos
vulnerados con el acto reclamado, es decir, retrotraer las
cosas al estado que guardaban antes de los efectos
producidos por el acto reclamado.

Expresa que el quejoso no tenía que soportar ningún


perjuicio a su esfera de derechos, por lo cual, atendiendo a
una interpretación más favorable del sistema normativo y
en armonía con la Ley General de Víctimas, debe de
21
INCONFORMIDAD 18/2016

buscarse la restitución plena en materia de derechos


humanos, la que a su vez, tiene un mayor alcance.

Enfatiza que en el auto que declaró cumplida la


ejecutoria de amparo, no se tomó en cuenta la
interpretación señalada en los párrafos que anteceden,
aunado a que no se han precisado correctamente los
efectos, dentro de lo cual debe incluirse el pago por daño
moral y por conceptos de los honorarios sufragados por el
quejoso para obtener asesoría jurídica, puesto que esto se
vincula con aspectos que no estaba obligado a soportar el
justiciable, con motivo del acto declarado inconstitucional.

Insiste en que el artículo 77 de la Ley de Amparo,


establece que cuando el acto reclamado sea de carácter
positivo, se restituirá al quejoso en el pleno goce del
derecho violado, restableciendo las cosas al estado que
guardaban antes de la violación, cuya reparación debe ser
total, abarcando el daño moral y los gastos erogados por
pago de honorarios de abogados, en concordancia con lo
establecido en el artículo 17 constitucional.

Reitera que una cabal restitución abarca la situación


moral y económica que ostentaba el gobernado previo a la
violación a sus derechos, lo cual propicia que las
autoridades al resolver, deben contemplar todas las
violaciones relacionadas con sus derechos humanos,
evitando una posible responsabilidad del Estado Mexicano
en un plano internacional.
22
INCONFORMIDAD 18/2016

Agrega que todo lo anterior podía hacerlo valer en la


presente inconformidad, en virtud de que la Ley de Amparo
vigente contempla la posibilidad de combatir en este
recurso, el exceso o defecto en el acatamiento del fallo
protector, como lo son, los alcances y efectos de la
sentencia de amparo.

Finaliza solicitando que, de ser el caso, se


reconduzca su pretensión a la vía adecuada, atendiendo a
la causa de pedir, para encauzar el recurso o medio legal
que proceda; así como que se supla la queja de los
agravios hechos valer.

En principio, para analizar las manifestaciones


expresadas por la parte quejosa, se debe destacar que el
cumplimiento de las sentencias de amparo es una cuestión
de orden público, en cuya observancia está interesada la
sociedad, y de acuerdo con el artículo 107, fracción XVI,
último párrafo, de la Constitución Federal, ningún expediente
puede archivarse sino hasta que queda enteramente
cumplida la sentencia que haya concedido la protección
constitucional.

Para lograr tal cometido, en términos de la Ley de


Amparo vigente, no basta realizar un examen comparativo
general o básico entre las conductas referidas por el órgano
jurisdiccional como efecto de la concesión del amparo y las
adoptadas por la autoridad responsable, sino que también
debe verificarse que en el cumplimiento de la ejecutoria no
haya existido exceso o defecto, entendiendo el primero
cuando la responsable se extralimita en el cumplimiento por ir
23
INCONFORMIDAD 18/2016

más allá de lo ordenado en la ejecutoria y, por el segundo,


cuando la autoridad cumple parcialmente con lo ordenado, o
lo hace deficientemente.

Sin embargo, ha precisado la Suprema Corte de


Justicia de la Nación que al hacer ese análisis debe tenerse
presente el límite señalado en la ejecutoria donde se
otorgó la protección de la Justicia Federal, así como la
libertad de jurisdicción que, en su caso, se haya
otorgado a la responsable, pues no es factible que a
través de la inconformidad se analice la legalidad de la
resolución emitida por la autoridad responsable, ni
introducir aspectos novedosos que no fueron analizados
por el juzgador de amparo.

Lo anterior, conforme al criterio contenido en la


jurisprudencia número 1a./J. 76/2014 (10a.), emitida por la
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
correspondiente a la Décima Época de la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Libro 12, noviembre de
dos mil catorce, tomo I, página 605, que a la letra establece:

“RECURSO DE INCONFORMIDAD. ALCANCES Y


LÍMITES EN SU ESTUDIO. El artículo 107, fracción XVI,
párrafo último, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, establece que no podrá archivarse
juicio de amparo alguno sin que la sentencia relativa quede
enteramente cumplida; por ello, el análisis que se
emprenda en el recurso de inconformidad para determinar
si fue correcta o no la determinación que la tuvo por
cumplida, no debe limitarse a los argumentos planteados
por el recurrente, pues la Suprema Corte de Justicia de la
Nación cuenta con facultades amplias para analizar
oficiosamente si la ejecutoria de amparo fue o no acatada.
Ahora, si bien es cierto que en la legislación de amparo
abrogada, para dicho análisis bastaba con realizar un
24
INCONFORMIDAD 18/2016

estudio comparativo general o básico entre lo ordenado en


la ejecutoria y lo ejecutado por la autoridad responsable,
también lo es que ello obedecía a que en esa legislación
se contemplaba al recurso de queja como un medio para
combatir el exceso o defecto en el cumplimiento; de ahí
que para tener por cumplida la sentencia protectora, era
suficiente con que la autoridad acreditara haber realizado
lo ordenado, sin que al respecto debiera analizarse si
había incurrido en exceso o defecto pues, de ser así, las
partes podían interponer el recurso de queja; no obstante,
éste ya no se contempla para ese fin en la Ley de Amparo
vigente, en tanto que ahora el exceso o defecto puede
combatirse a través del recurso de inconformidad. En
efecto, aunque el artículo 201, fracción I, de la Ley de
Amparo, vigente a partir del 3 de abril de 2013, sólo señala
que el recurso de inconformidad procede contra la
resolución que tenga por cumplida la ejecutoria de amparo,
sin especificar que en él puedan combatirse los excesos o
defectos en que incurra la responsable en el cumplimiento,
de una interpretación armónica de ese numeral con los
artículos 192, párrafo primero, 196 y 197 de la propia ley,
se concluye que en este medio de impugnación pueden
combatirse esos vicios, pues para que una ejecutoria
pueda declararse cumplida es preciso que la responsable
acate puntualmente lo ordenado sin incurrir en exceso o
defecto. Atento a ello, si la materia del recurso de
inconformidad, vista en relación con la anterior Ley de
Amparo, ha sido ampliada, entonces para resolver este
recurso ya no basta con realizar un examen comparativo
general o básico entre las conductas señaladas por el
órgano jurisdiccional como efecto de la concesión del
amparo y las adoptadas por la autoridad responsable,
pues ahora, en adición a ese examen, también debe
verificarse que en el cumplimiento de la ejecutoria no haya
habido exceso o defecto, para lo cual deberá tenerse
presente que hay exceso, cuando la responsable se
extralimita en el cumplimiento por ir más allá de lo
ordenado en la ejecutoria y que, por el contrario, habrá
defecto, cuando la autoridad cumple parcialmente con lo
ordenado, o lo hace deficientemente; sin embargo, al
hacer ese análisis, debe tenerse presente el límite
señalado en la ejecutoria donde se otorgó la
protección de la Justicia Federal, así como la libertad
de jurisdicción que, en su caso, se haya otorgado a la
responsable, pues a pesar de la ampliación en su
materia, no es factible que a través de este medio se
analice la legalidad de la resolución emitida por la
autoridad responsable, ni mucho menos introducir
aspectos novedosos que no fueron analizados por el
25
INCONFORMIDAD 18/2016

juzgador de amparo.

De esa manera, en el recurso de inconformidad no es


válido reexaminar la litis del juicio constitucional en lo
principal, ni pueden analizarse respecto del cumplimiento de
la autoridad responsable, cuestiones respecto de las cuales
no estaba vinculada.

Precisado lo anterior, este Tribunal Colegiado estima


que deben considerarse ineficaces los argumentos
expuestos por el inconforme, en los términos que se
explicarán a continuación.

Bajo esa óptica, debe partirse de la base de que los


efectos de la tutela constitucional, dictada por este órgano
colegiado en el amparo en revisión *, en sesión de once de
marzo de dos mil dieciséis, consistieron en que las
autoridades responsables dependientes de la Secretaría de
Seguridad Pública del Distrito Federal (Ciudad de
México), dejaran insubsistente la notificación practicada el
dos de octubre de dos mil doce, respecto de la resolución
dictada el veintisiete de septiembre del año en cita, dentro
de los autos del procedimiento administrativo número **en
la cual se declaró que *era administrativamente responsable
de la conducta que se le atribuía y, por ende, se le impuso
como sanción administrativa la destitución del empleo,
cargo o comisión que desempeñaba en la citada
dependencia.

Asimismo, se obligó a que, de nueva cuenta, se


realizara la notificación conducente, conforme a las
26
INCONFORMIDAD 18/2016

formalidades previstas en el Código Federal de


Procedimientos Penales.

Ello atendió, a que en la cédula de notificación de dos


de octubre de dos mil doce, el funcionario del Área de
Notificación de Resoluciones del Consejo de Honor y
Justicia, se constituyó a las catorce horas con treinta y ocho
minutos en el domicilio ubicado en calle *, a fin de notificar
la resolución de destitución de veintisiete de septiembre del
mismo año, relatando diversos fundamentos legales; sin
embargo, de la circunstanciación, se advertía que, aun
cuando señaló que fue atendido por una señorita que adujo
ser secretaria, precisó que al no contar esta persona con
identificación oficial, no le entregó el documento a notificar y
lo dejó pegado en la puerta, procediendo a describir a quien
le abrió el despacho, entre otras cosas.

Así, en la ejecutoria de amparo se consideró que lo


anterior, no cumplió con las formalidades de ley, porque el
artículo 109 del Código Federal de Procedimientos Penales,
sólo permitía al Actuario dejar pegada la cédula de
notificación, en caso de que la persona a quien se dirige la
notificación, o aquélla que atienda la diligencia se rehuse
a recibirla, o no se encuentre persona alguna en el lugar, lo
que en el caso no se acreditó.

No obstante lo anterior, en dicha resolución de amparo se


delimitó, que la irregularidad advertida consistía en la
inobservancia de la garantía de audiencia prevista en el
artículo 14 de la Constitución Federal, por lo que la
invalidez del acto en estudio sólo constreñía a dejar
27
INCONFORMIDAD 18/2016

insubsistente la diligencia de notificación y obligar a que se


realizara de manera correcta, puesto que al tratarse de un
procedimiento sancionatorio, no era dable dejar la instancia
abierta indefinidamente; aunado a que ello permitiría a las partes
ejercer sus derechos como en derecho correspondiera, a partir de
ese momento.

Se destacó, por ejemplo, que la concesión del


amparo, no se relacionaba con la indemnización
constitucional, porque únicamente era necesario restablecer
al quejoso en el goce del derecho indebidamente afectado,
ordenándose la reposición del acto instrumental, en virtud
de que la causa de invalidez fue de carácter formal (no de
fondo).

Ahora bien, una vez que la Jueza Decimosegundo de


Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal,
realizó diversas actuaciones en la etapa de ejecución de
sentencia; la encargada de la Subdirección de Sesiones,
Notificación de Resoluciones, Condecoraciones,
Estimulo y Recompensas de la Secretaría de Seguridad
Pública de la Ciudad de México, a través de los oficios
recibidos en el juicio de amparo el veintiséis de abril y tres
de mayo del año en curso, remitió copia certificada del
acuerdo de quince de abril de dos mil dieciséis dictado por
el Consejo de Honor y Justicia, y de la constancia de
notificación del mismo a *, dentro de los autos del
procedimiento administrativo número **.

De las constancias de referencia, a las que se les


concede pleno valor probatorio, de conformidad con lo
28
INCONFORMIDAD 18/2016

establecido en los artículos 197 y 202 del Código Federal


de Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria a la Ley
de Amparo, se advierte que se dejó insubsistente la
notificación de dos de octubre de dos mil doce, lo que se
ordenó notificar a *, así como la resolución de destitución de
veintisiete de septiembre de dos mil doce; de igual manera,
se remitieron las constancias de notificación conducentes,
datadas el veintiséis de abril de dos mil dieciséis.

Previa vista concedida al justiciable, sin que hubiera


realizado manifestación alguna al respecto, en auto de
diecisiete de mayo de dos mil dieciséis, la Jueza
Decimosegundo de Distrito en Materia Administrativa en la
Ciudad de México, declaró que con las constancias
exhibidas se había dado cumplimiento a las obligaciones
derivadas de la sentencia concesoria del amparo.

En ese orden de ideas, este órgano colegiado estima


que dicha determinación fue correcta, dado que las
actuaciones desplegadas por las autoridades dependientes
de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de
México, se estiman acordes a los alcances fijados en la
resolución que concedió la tutela constitucional y los propios
límites ahí descritos.

Ciertamente, la afectación de la notificación


practicada el dos de octubre de dos mil doce, declarada
inconstitucional en el juicio de amparo que nos ocupa, en la
esfera de derechos del justiciable, sólo se refería a que éste
estuvo impedido de conocer la resolución que determinó su
destitución, lo que evidentemente afectaba su derecho de
29
INCONFORMIDAD 18/2016

audiencia y, en específico, la posibilidad de ejercer la


defensa que en derecho considerara pertinente.

Sin embargo, aun con la concesión del amparo, no


debe olvidarse que el quejoso **, ya se encontraba sujeto al
procedimiento administrativo número ****en el que se
estudiaba una cuestión orden público, como lo era sí dicho
funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública del
entonces Distrito Federal, había incurrido en una falta
administrativa.

De esa manera, los efectos de la ejecutoria de


amparo dictada en el expediente número ******, sólo se
vinculaban con un aspecto instrumental que en nada
afectaba las cuestiones sustantivas de la responsabilidad
administrativa imputada a *.

Además, atendiendo a los vicios del acto reclamado –


notificación de dos de octubre de dos mil doce-, y dada la
naturaleza de los nuevos actos desplegados, no es dable
analizar la legalidad de estos últimos, porque se trata de
aspectos novedosos que no fueron abordados al resolver el
juicio de amparo.

En ese orden de ideas, este Tribunal Colegiado


estima que en la presente instancia, tampoco puede
analizarse la exigibilidad de una compensación en términos
de la Ley General de Víctimas, como se propone en el
ocurso de agravios.

Como punto de partida, debe decirse que ello no fue


materia de análisis en la ejecutoria de amparo, ni se
30
INCONFORMIDAD 18/2016

advierte que las autoridades dependientes de la Secretaría


de Seguridad Pública de la Ciudad de México, tuvieran esa
obligación, derivado de un mandato legal de carácter
general o individualizado, como lo sería una resolución
judicial.

A su vez, debe precisarse que las manifestaciones del


quejoso *, vinculadas con los alcances de la ejecutoria de
amparo y la interpretación conforme de diversos preceptos
aplicables al juicio de amparo con la Ley General de
Víctimas, dada la afectación a sus derechos humanos -
provocada por el acto declarado inconstitucional-, lo que, a
su parecer, ameritaba una compensación que abarcara la
reparación del daño y el pago de los gastos y costas
judiciales; deben de considerarse infundadas.

Al respecto, es menester señalar el contenido del


primer párrafo del artículo 4o de la aludida Ley General de
Víctimas –promulgada el nueve de enero de dos mil trece
de conformidad con lo dispuesto en los artículos 1o., párrafo
tercero, 17 y 20 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos; y reformada mediante publicación en el
Diario Oficial de la Federación el tres de mayo de ese
mismo año–, a saber:

“Artículo 4. Se denominarán víctimas directas


aquellas personas físicas que hayan sufrido algún daño
o menoscabo económico, físico, mental, emocional, o en
general cualquiera puesta en peligro o lesión a sus
bienes jurídicos o derechos como consecuencia de la
comisión de un delito o violaciones a sus derechos
humanos reconocidos en la Constitución y en los
Tratados Internacionales de los que el Estado Mexicano
sea Parte.
31
INCONFORMIDAD 18/2016

…”.

De la transcripción anterior se desprende que se


denominarán víctimas directas a aquellas personas físicas
que hayan sufrido algún daño o menoscabo económico,
físico, mental, emocional o, en general, cualquiera puesta
en peligro o lesión a sus bienes jurídicos o derechos como
consecuencia de la comisión de un delito o violaciones a
sus derechos humanos reconocidos en la Constitución
Federal y en los tratados internacionales de los que el
Estado Mexicano sea parte.

Esto es, el legislador señaló un concepto amplio en el


precepto legal anteriormente transcrito, ya que de una
interpretación sistemática puede concluirse que víctima no
sólo es aquella persona que resiente un delito, sino también
toda aquélla a la que se le violan los derechos humanos, sin
importar su magnitud.

Por las consideraciones anteriores, puede concluirse


que todo gobernado al que se le conceda el amparo y
protección de la justicia federal –como en el caso que nos
ocupa– es una víctima y tendrá derecho a ser tratada como
tal y a la serie de consecuencias que la ley previene para
ese supuesto, dado que la concesión del amparo hace
evidente esa transgresión a los derechos humanos
previstos en tales ordenamientos.

Ahora bien, una vez precisado lo anterior,


corresponde dilucidar a quién corresponde o compete
reconocer la calidad de víctima al gobernado que obtuvo un
32
INCONFORMIDAD 18/2016

fallo favorable en el juicio de amparo y las consecuencias


de ello.

Así, para arribar a una conclusión, es conveniente


traer a cuenta el contenido de los artículos 4º –previamente
transcrito–, pero ahora en el cuarto párrafo, 101, fracción III
del quinto párrafo y 110 de la Ley General de Víctimas, los
cuales disponen lo siguiente:

“Artículo 4.

(…)

La calidad de víctimas se adquiere con la


acreditación del daño o menoscabo de los derechos en los
términos establecidos en la presente Ley, con
independencia de que se identifique, aprehenda, o
condene al responsable del daño o de que la víctima
participe en algún procedimiento judicial o administrativo”.

“Artículo 101.

(…)

No se requerirá la valoración de los hechos de la


declaración cuando:

(…)

III. La víctima haya sido reconocida como tal por el


Ministerio Público, por una autoridad judicial, o por un
organismo público de derechos humanos, aun cuando no
se haya dictado sentencia o resolución;

…”.

“Artículo 110. El reconocimiento de la calidad de


víctima, para efectos de esta Ley, se realiza por las
determinaciones de cualquiera de las siguientes
autoridades:

I. El juzgador penal, mediante sentencia


ejecutoriada;

II. El juzgador penal o de paz que tiene


conocimiento de la causa;
33
INCONFORMIDAD 18/2016

III. El juzgador en materia de amparo, civil o familiar


que tenga los elementos para acreditar que el sujeto es
víctima;

IV. Los órganos jurisdiccionales internacionales de


protección de derechos humanos a los que México les
reconozca competencia, y

V. La Comisión Ejecutiva que podrá tomar en


consideración las determinaciones de:

a) El Ministerio Público;

b) La autoridad responsable de la violación a los


derechos humanos que le reconozca tal carácter;

c) Los organismos públicos de protección de los


derechos humanos, o

d) Los organismos internacionales de protección de


derechos humanos a los que México les reconozca
competencia.

El reconocimiento de la calidad de víctima tendrá


como efecto que la víctima pueda acceder a los recursos
del Fondo y a la reparación integral de conformidad con lo
previsto en la presente Ley y en el Reglamento”.

De la interpretación integral de los anteriores artículos


puede desprenderse que los órganos del Poder Judicial de
la Federación son competentes para hacer el
reconocimiento de la calidad de víctima para efectos de la
ley en comento, respecto del gobernado que obtuvo una
sentencia favorable a través del juicio de amparo.

El anterior aserto tiene sustento en la interpretación


que pueda hacerse de los aludidos preceptos legales –
específicamente del párrafo primero y de la fracción III del
artículo 110–, pues señala que el reconocimiento de la
calidad de víctima se realiza –entre otras autoridades– por
las determinaciones del juzgador en materia de amparo, lo
cual está justificado en virtud de que, tal como lo dispone el
34
INCONFORMIDAD 18/2016

artículo 1º constitucional, todas las autoridades, en el


ámbito de sus competencias, tienen la obligación de
promover, respetar, proteger y garantizar los derechos
humanos de conformidad con los principios de
universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad.

Lo anterior es así, pues debemos partir de la base


que es, precisamente, al Poder Judicial de la Federación, a
través de sus diversos órganos jurisdiccionales, al que se le
encomienda el control de la constitucionalidad –con base en
la Ley de Amparo– respecto de los actos reclamados de las
autoridades responsables, ya que las determinaciones de
esto –en torno a si han sido infringidos los derechos
humanos tutelados en tales documentos nacionales o
supranacionales– son justamente la materia del juicio
constitucional.

Por ende, con base en los anteriores elementos,


puede concluirse que este Tribunal Colegiado tiene
competencia para reconocerle la calidad de víctima al
justiciable **.

Sin que sea óbice a lo anterior, que este


pronunciamiento no fue expresamente solicitado por el
inconforme, empero, ello deriva de la aplicación de la Ley
General de Víctimas al caso concreto, solicitada en el
ocurso de agravios, al tiempo que constituye un
presupuesto esencial para analizar los efectos de esa
situación en la etapa de ejecución en que se actúa.
35
INCONFORMIDAD 18/2016

Por tanto, el aquí peticionario de amparo tiene el


carácter de víctima, en virtud de los efectos del amparo
concedido, dado que en la ejecutoria de amparo se
consideró que, efectivamente, le fueron violados sus
derechos fundamentales, pues las autoridades
dependientes de la Secretaría de Seguridad Pública de la
ahora Ciudad de México, no cumplieron con las
formalidades de ley, al notificarle la resolución que
determinó destituirlo del cargo que desempeñaba, ello
dentro de los autos del procedimiento administrativo de
responsabilidad número * causando un ilegal menoscabo al
derecho de audiencia y de defensa del justiciable *.

Adicionalmente, debe señalarse que, de acuerdo con


la fracción XIX del artículo 6º de la Ley General de Víctimas,
se entenderá como “violación de derechos humanos” todo
acto u omisión que afecte los derechos humanos
reconocidos en la Constitución Federal o en los tratados
internacionales, cuando el agente sea servidor público en el
ejercicio de sus funciones o atribuciones o un particular que
ejerza sus funciones públicas –tal como acontece en el
caso que nos ocupa–; también se considera violación de los
derechos humanos cuando la acción u omisión referida sea
realizada por un particular instigado o autorizado, explícita o
implícitamente por un servidor público, o cuando actúe con
aceptación o colaboración de un servidor público.

Ahora bien, en este punto es menester precisar


algunas notas que permitirán ilustrar el contenido de la Ley
General de Víctimas, a saber:
36
INCONFORMIDAD 18/2016

Dicho ordenamiento obliga al Estado a garantizar, de


manera integral, la asistencia y protección a las víctimas de
delitos y violaciones a los derechos humanos, así como la
reparación del daño tanto material como moral.

Asimismo, en dicha ley se establece la obligación que


tiene el Estado de reconocer, promover, respetar, proteger y
garantizar todos los derechos humanos sin distinción, desde
el derecho a la vivienda, a la salud, la alimentación, la
educación, etcétera, hasta el derecho al desarrollo
económico, a la integridad personal y a todos aquellos
derechos relacionados con la protección de los grupos en
situación de vulnerabilidad como los discapacitados, niños,
mujeres, migrantes, indígenas, entre otros, o bien de
aquellos que pertenecen a sectores menos favorecidos
como los trabajadores y los campesinos; o bien, la
obligación que tiene el propio Estado de resarcir la violación
de esos derechos humanos y garantizar su reparación;
resultando evidente que dentro de la defensa de los
derechos fundamentales en que se inscribe el sistema
general de víctimas, también deben incluirse los
relacionados con aspectos procesales o instrumentales.

Aunado a lo anterior, es preciso señalar que la


multicitada ley tiene como puntos centrales los siguientes:

A) Determina la calidad de las víctimas, ya que


distingue entre víctimas directas (las que han sufrido una
agresión directamente), víctimas indirectas (familiares y
personas físicas a cargo de la víctima directa que tengan
una relación inmediata con ella), víctimas potenciales
37
INCONFORMIDAD 18/2016

(personas físicas cuya integridad física o derechos peligren


por prestar asistencia a la víctima) y víctimas colectivas (son
los grupos, comunidades y organizaciones sociales que
hubiesen sido afectadas en sus derechos, intereses o
bienes jurídicos colectivos).

B) Reconoce un amplio catálogo de derechos de las


víctimas, a saber, a recibir ayuda, asistencia y atención, el
acceso a la justicia, su participación en el proceso penal, al
conocimiento de la verdad y a la reparación integral por el
daño sufrido.

C) Crea el Sistema Nacional de Atención a Víctimas,


el cual es la instancia superior de coordinación y
formulación de políticas públicas; esto es, es el encargado
de proponer, establecer y supervisar las directrices,
servicios, planes, programas, proyectos, acciones
institucionales e interinstitucionales, y demás políticas
públicas que se implementen para la protección, ayuda,
asistencia, atención, acceso a la justicia, a la verdad y a la
reparación integral a las víctimas en los ámbitos local,
federal y municipal.

Además, para la operación del “Sistema” se creó una


Comisión Ejecutiva Federal de Atención a Víctimas y
Comisiones Ejecutivas de Atención a Víctimas Estatales y
del Distrito Federal (ahora Ciudad de México), quienes
conocerán y resolverán los asuntos de su competencia.

D) Establece un Registro Nacional de Víctimas para


facilitar el acceso de las víctimas a las medidas de ayuda,
38
INCONFORMIDAD 18/2016

asistencia, atención, acceso a la justicia y reparación


integral.

E) Integra un Fondo de Ayuda, Asistencia y


Reparación Integral, a fin de contar con los recursos
necesarios para garantizar la concreción de las acciones
previstas en la ley.

F) Crea la Asesoría Jurídica Federal de Atención a


Víctimas, la cual es el área especializada en asesoría
jurídica para víctimas.

Ahora, para efectos de nuestro estudio, es menester


precisar que las víctimas tienen derecho a un recurso
judicial adecuado y efectivo, ante las autoridades
independientes, imparciales y competentes, que les
garantice el ejercicio de su derecho a conocer la verdad, a
que se realice con la debida diligencia una investigación
inmediata y exhaustiva del delito o de las violaciones de
derechos humanos sufridas por ellas; a que los autores de
los delitos y de las violaciones de derechos, con el respeto
al debido proceso, sean enjuiciados y sancionados; y a
obtener una reparación integral por los daños sufridos.

Además, las víctimas tendrán acceso a los


mecanismos de justicia de los cuales disponga el Estado,
incluidos los procedimientos judiciales y administrativos. La
legislación en la materia que regule su intervención en los
diferentes procedimientos deberá facilitar su participación.

Aunado a lo anterior, debe indicarse que el derecho


fundamental a la reparación integral del daño –previsto en
39
INCONFORMIDAD 18/2016

el artículo 63 de la Convención Americana sobre Derechos


Humanos – quedó incorporado al ordenamiento jurídico
mexicano a raíz de la reforma al artículo 1º constitucional,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el diez de
junio de dos mil once, puesto que el objeto de dicha
modificación fue ampliar el marco jurídico en la protección
de los derechos fundamentales y obligar a los órganos del
Estado a promoverlos, respetarlos, protegerlos y
garantizarlos; por ello, corresponde a este último tomar las
medidas necesarias para asegurar que cualquier violación a
dichos derechos sea reparada por el causante del daño.

Sirve de apoyo a la consideración precedente la tesis


1a. CXCIV/2012 (10ª.) de la Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, libro XII, septiembre
de dos mil doce, tomo 1, página quinientos veintidós, que
dice lo siguiente:

“REPARACIÓN INTEGRAL DEL DAÑO O JUSTA


INDEMNIZACIÓN. ESTE DERECHO FUNDAMENTAL
QUEDÓ INCORPORADO AL ORDENAMIENTO
JURÍDICO MEXICANO A RAÍZ DE LA REFORMA AL
ARTÍCULO 1o. CONSTITUCIONAL, PUBLICADA EN EL
DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 10 DE JUNIO
DE 2011. El decreto de reformas a la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, publicado en el medio
de difusión y fecha referidos, tuvo por objeto ampliar el
marco jurídico en la protección de los derechos
fundamentales y obligar a los órganos del Estado a
promoverlos, respetarlos, protegerlos y garantizarlos, para
lo cual se consideró necesario incorporar a la Ley
Fundamental los derechos humanos previstos en los
tratados internacionales celebrados por el Estado
Mexicano, a fin de que trasciendan y se garantice su
aplicación a todo el ordenamiento jurídico, no sólo como
normas secundarias, pues de los procesos legislativos
correspondientes se advierte que la intención del
40
INCONFORMIDAD 18/2016

Constituyente Permanente es garantizar que se apliquen


eficaz y directamente, así como incorporar expresamente
en el artículo 1o. constitucional el principio de
interpretación de los tratados internacionales en materia de
derechos humanos, conocido como pro personae o pro
homine, que indica que éstos deben interpretarse
favoreciendo la protección más amplia posible y limitando
del modo más estricto posible las normas que los
menoscaban. De conformidad con lo anterior, corresponde
al Estado tomar las medidas necesarias para asegurar que
cualquier violación a los derechos fundamentales de los
gobernados, ocasionada por particulares, sea reparada por
el causante del daño. Así, a partir de la entrada en vigor de
la citada reforma constitucional, el derecho a una
reparación integral o justa indemnización ante la
vulneración de derechos fundamentales, previsto en el
artículo 63 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, puede considerarse incorporado al
ordenamiento jurídico mexicano”.

Bajo esa guisa, la reparación integral se traduce en el


derecho a que las víctimas puedan ser reparadas de
manera oportuna, plena, diferenciada, transformadora,
integral y efectiva por el daño sufrido como consecuencia
del delito o hecho victimizante que las ha afectado o de las
violaciones de derechos humanos que han sufrido,
mediante las medidas de restitución, rehabilitación,
compensación, satisfacción y medidas de no repetición.

Así, la restitución busca devolver a la víctima a la


situación anterior a la comisión del delito o a la violación de
sus derechos humanos; la rehabilitación busca facilitar a la
víctima al hacer frente a los efectos sufridos por causa del
hecho punible o de las violaciones de derechos humanos; la
compensación debe otorgarse a la víctima de forma
apropiada y proporcional a la gravedad del hecho punible
cometido o de la violación de derechos humanos sufrida y
teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso. Ésta
41
INCONFORMIDAD 18/2016

deberá otorgarse por todos los perjuicios, sufrimientos y


pérdidas económicamente evaluables que sean
consecuencia del delito o de la violación de derechos
humanos; la satisfacción busca reconocer y restablecer la
dignidad de las víctimas; y, finalmente, las medidas de no
repetición buscan que el hecho punible o la violación de
derechos sufrida por la víctima no vuelva a ocurrir.

Asimismo, es importante evidenciar que los derechos


de las víctimas –contemplados en el Título Segundo de la
multicitada ley– es uno de los apartados de mayor
importancia para el Poder Judicial de la Federación, en
virtud de que es el principal garante de los derechos de las
partes en los procesos judiciales.

En adición a lo precedente, dentro del Título Séptimo


de la referida ley –denominado “De la distribución de
competencias”–, específicamente, en el Capítulo VII, se ha
previsto un catálogo de obligaciones a cargo de los
integrantes del Poder Judicial, entre las que se encuentran
la de garantizar los derechos de las víctimas en estricta
aplicación de la Constitución Federal y los tratados
internacionales.

Con base en las consideraciones anteriores, no


obstante que este órgano colegiado estimó dable reconocer
el carácter de víctima al ahora quejoso, el motivo de
disenso en estudio es ineficaz porque, si bien puede
concluirse que el peticionario del amparo es una víctima,
también debe señalarse que el recurso de inconformidad,
en principio, no es la vía para fijar las consecuencias o los
42
INCONFORMIDAD 18/2016

efectos para determinar en qué grado se cometió y cómo


deba repararse el daño causado, en los supuestos distintos
a exigir de la responsable la reparación de la violación, en
términos del artículo 77 de la Ley de Amparo; puesto que en
el juicio de amparo sólo se revisó la constitucionalidad de la
notificación de dos de octubre de dos mil doce, tal como lo
disponen los principios contenidos en la Constitución
Federal, en los tratados internacionales y en la Ley de
Amparo, y la etapa de ejecución sólo puede circunscribirse
a ese aspecto.

Ciertamente, tratándose del amparo en revisión, los


órganos colegiados legalmente no están facultados para
pronunciarse sobre realizar de manera directa el estudio de
la compensación, en términos de la Ley General de
Víctimas, decretando el monto de la reparación del daño y
la cuantificación de gastos y costas judiciales.

Por su parte, si bien es cierto que es en la etapa de


ejecución de sentencia, la fase procesal en la que es
factible determinar las obligaciones a que se constriñe a las
autoridades responsables o vinculadas, derivado de los
efectos de la tutela constitucional; lo cierto es que ello no
implica que pueda exigirse cualquier tipo de actuaciones,
sino que ello atiende al marco legal, aplicable al juicio de
amparo y, en la medida de lo posible, a la naturaleza de los
actos declarados inconstitucionales.

Así, la restitución en el estado de cosas que reinaban


antes de que se cometiera la violación de derechos
humanos, que origina el carácter de víctima, no implica que
43
INCONFORMIDAD 18/2016

cualquier aspecto relacionado con la situación de los


quejosos sea reivindicable en la etapa de ejecución del
juicio de amparo, aun considerando una interpretación
conforme con otros dispositivos constitucionales o una
aplicación del principio pro homine, porque ello, atentaría
contra el sistema de competencias de las autoridades parte
del Estado de Derecho.

Es aplicable al caso, por el criterio que contiene, la


jurisprudencia P./J. 5/2016 (10a.) sustentada por el Pleno
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, consultable
en el Semanario Judicial de la Federación, Décima Época,
cuyo rubro y texto señalan:

“DERECHOS HUMANOS. LA OBLIGACIÓN DEL


ÓRGANO DE AMPARO DE PROMOVERLOS,
RESPETARLOS, PROTEGERLOS Y GARANTIZARLOS,
PREVISTA EN EL ARTÍCULO 1o. DE LA
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS, SÓLO SE ACTUALIZA EN EL ÁMBITO DE
SU COMPETENCIA, POR LO QUE CARECE DE
ATRIBUCIONES PARA PRONUNCIARSE RESPECTO
DE VIOLACIONES A LOS QUE NO FORMEN PARTE DE
LA LITIS CONSTITUCIONAL. Si bien del precepto
constitucional referido deriva la obligación de todas las
autoridades de promover, respetar, proteger y garantizar
los derechos humanos de conformidad con los principios
de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad, lo cierto es que ese compromiso se limita a
que se ejerza dentro de la competencia de cada autoridad
en particular. Así, un órgano de amparo sólo puede
conocer de las violaciones a los derechos humanos que le
sean planteadas como controversia conforme a los
artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, las cuales deberá resolver en
atención a lo previsto en los aludidos preceptos y en los
que resulten aplicables de su Ley Reglamentaria. Por
tanto, si durante el trámite o resolución de un juicio de
amparo se advierte la posible violación de un derecho
humano en perjuicio del quejoso, del tercero interesado o
de cualquier otra persona, en relación con un acto distinto
44
INCONFORMIDAD 18/2016

del señalado como reclamado y, en su caso, por parte de


autoridades que no necesariamente hayan sido
designadas como responsables, el órgano de amparo está
impedido para pronunciarse al respecto pues, de lo
contrario, modificaría la litis constitucional, desnaturalizaría
el fin último del juicio, afectando los principios que le rigen,
entre otros, el de instancia de parte, y vulneraría distintos
derechos inherentes a quienes resultaren afectados por el
pronunciamiento que así se hiciera, como pudieran ser los
derechos afines al principio de congruencia, al de debido
proceso y al de legalidad, reconocidos por los artículos 14,
16 y 17 constitucionales. Por tanto, cuando se advierta una
violación a derechos humanos ajena a la controversia
esencial que es materia del juicio, el órgano de amparo
debe denunciar, dar vista o poner en conocimiento de la
autoridad que resulte competente de investigar los hechos
correspondientes, o que sea directamente responsable de
promover, respetar, proteger y garantizar dichos derechos,
teniendo especial cuidado de que, con ese actuar, no
incluya pronunciamiento alguno sobre la determinación de
existencia de aquella violación, que sólo debe tratarse
como probable. A la vez, tampoco debe emitirse al
respecto condena, recomendación o incluso sugerencia de
carácter vinculatorio en relación con las consecuencias de
la probable violación ni a la forma de restituir el derecho
que se advierta posiblemente violado, sin que ello descarte
la posibilidad de que a la denuncia, vista o puesta en
conocimiento, se acompañen elementos técnicos que
permitan a la autoridad competente apreciar objetivamente
la posible violación a derechos humanos, las razones que
lo sustenten e incluso, los aspectos que se considere
habrían posiblemente evitado que se incurriera en la citada
violación; lo anterior, precisamente porque las sentencias
de amparo tienen un peso jurídico, e incluso moral que, de
no tenerse el especial cuidado expresado, podrían hacer
vinculatorios determinados pronunciamientos sin que se
emitan en un juicio o procedimiento en el que las partes
involucradas tengan la oportunidad de hacer valer los
argumentos y pruebas y demás defensas que fuesen
procedentes en cada caso. Así, aunque se advierta una
evidente violación a los derechos humanos, lo correcto es
que la autoridad competente la valore en su propia
dimensión y en términos del procedimiento de ley que
resulte aplicable. Con este proceder, los órganos de
amparo, sin desnaturalizar el juicio, ni excederse en sus
facultades, reafirman su compromiso en materia de
derechos humanos.”
45
INCONFORMIDAD 18/2016

Bajo esa óptica, por regla general, el juzgador de


amparo no puede sustituirse en facultades que no le
corresponden de manera originaria, ni instruir una nueva
instancia para juzgar la acción resarcitoria de la víctima, ni
subrogarse en facultades destinadas a otras autoridades,
dado que sus atribuciones se precisan en relación con el
análisis y, en su caso, la declaratoria de la
inconstitucionalidad del acto reclamado y la reparación de
los derechos fundamentales vulnerados, conforme al
sistema y competencia asignada en la Ley de Amparo.

Adicionalmente, en el presente caso, la etapa de


ejecución parte del supuesto de que se declaró la invalidez
de la notificación de dos de octubre de dos mil doce, relativa
a la resolución dictada en el procedimiento administrativo
número * y, por ende, la afectación que ese acto generó,
inciden en que la autoridad responsable deje insubsistente
el mismo y emita otro en el que se subsane la violación
cometida, esto es, se otorgue garantía de audiencia y se
favorezca el derecho de defensa.

Sin embargo, la ilegalidad en la notificación de la


resolución que destituyó a **del cargo que ostentaba en la
entonces Secretaría de Seguridad Pública del Distrito
Federal, no permite que en la etapa de cumplimiento, se
realice una reparación que obedezca a una compensación
por daño moral causado y gastos económicos erogados por
asesoría jurídica al promover el juicio de amparo, ni
instaurar un procedimiento específico; pues ello es materia
de otras instancias que efectivamente se encuentren
46
INCONFORMIDAD 18/2016

reguladas en el sistema jurídico mexicano y son aspectos


que inciden en determinar el fondo de la acción de una
víctima.

Por ello, se dejan a salvo los derechos del justiciable,


para que, por lo que atañe al sistema de reparación de la
Ley General de Víctimas, haga valer la pretensión que
estime pertinente ante las autoridades respectivas.

Máxime que, en el caso que nos ocupa, la violación


de derechos detectada en la ejecutoria de amparo, se
refiere a cuestiones de forma y las cuestiones de fondo
deberá resolverla las autoridades de la Secretaría de
Seguridad Pública de la Ciudad de México, de acuerdo con
la manera como se ha integrado el procedimiento
administrativo número ** y las autoridades que intervengan
en subsecuentes actuaciones, de conformidad con la
posición que asuman las partes.

Consecuentemente, este Tribunal Colegiado no es el


órgano legalmente competente para determinar lo
concerniente al régimen de reparación vía compensación,
puesto que en la Ley General de Víctimas no se fija el
sistema que ha de seguirse para ello en la instancia de
amparo, es decir, existe una falta de integración normativa
entre la Ley de Amparo y el aludido ordenamiento, que no
puede dilucidar el operador de la norma a favor del juicio de
amparo; porque ello, más que una integración, se erigiría en
una regulación específica en torno al referido tópico, que no
se encuentra autorizada por el legislador.
47
INCONFORMIDAD 18/2016

Aunado a que ello, derivaría en un perjuicio para la


parte quejosa, por lo que –tal como se señaló– se dejan a
salvo los derechos de esta última –a la que se le reconoció
el carácter de víctima en el presente fallo–, a fin de que
inste a las autoridades correspondientes a fin de obtener
una resolución favorable a sus intereses respecto de la
reparación integral del daño sufrido que alega.

En suma, atendiendo a la doble vertiente del sistema


de víctimas a que se ha hecho referencia, debe precisarse
lo siguiente:

Por un lado, atendiendo al carácter de víctima que le


asiste al quejoso en el juicio de amparo, dada la violación a
sus derechos humanos, se acató el fallo protector en
términos de lo establecido en el artículo 77 de la Ley de
Amparo, pues se logró restituirlo en el goce de sus
derechos indebidamente vulnerados con el acto declarado
inconstitucional, puesto que al dejarse sin efectos la
notificación de dos de octubre de dos mil doce y volverse a
emitir una nueva, se garantizó su derecho de defensa y el
acceso a la defensa que en derecho estime pertinente; en la
inteligencia de que la restitución no implicaba cualquier
afectación causada por la vinculación al procedimiento de
responsabilidad, ni las generadas por la promoción del juicio
de amparo.

Por otra parte, dada la declaratoria de víctima emitida


por este Tribunal Colegiado, se dejan a salvo sus derechos
para que los haga valer en la instancia que estime
48
INCONFORMIDAD 18/2016

pertinente, atendiendo al régimen de la Ley General de


Víctimas.

Similar criterio sostuvo este Tribunal Colegiado al


resolver el amparo directo número ** y el amparo en
revisión número **, en las sesiones de siete de agosto de
dos mil catorce y quince de febrero de dos mil dieciséis,
respectivamente, de la ponencia del Magistrado Juan
Carlos Cruz Razo, asuntos que fueron aprobados por
unanimidad de votos.

Del primero de los asunto en comento, derivaron las


tesis emitidas por este órgano colegiado, identificadas con
los números I.18o.A.4 K (10a.) y I.18o.A.5 K (10a.),
consultables en la página 857 del libro 13, diciembre de dos
mil catorce, tomo I, de la Décima Época de la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, que al efecto se
trascriben:

“VÍCTIMA. ALCANCE DEL CONCEPTO


PREVISTO EN EL ARTÍCULO 4 DE LA LEY GENERAL
DE VÍCTIMAS. Conforme al artículo 4, primer párrafo, de
la Ley General de Víctimas, se denominan "víctimas
directas" aquellas personas físicas que hayan sufrido algún
daño o menoscabo económico, físico, mental, emocional o,
en general, cualquier puesta en peligro o lesión a sus
bienes jurídicos o derechos como consecuencia de la
comisión de un delito o de violaciones a sus derechos
humanos reconocidos en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte.
Así, de una interpretación sistemática de dicho precepto se
colige que existen dos connotaciones del carácter
señalado: una que surge de un acto delictivo y otra que se
produce con la violación a uno o más derechos humanos.
Por tanto, toda persona a la que se le concede el amparo y
protección de la Justicia Federal adquiere la calidad de
víctima directa, para efectos de la ley mencionada, al
49
INCONFORMIDAD 18/2016

haberse demostrado la violación a sus derechos


humanos.”

“VÍCTIMA DIRECTA. REPARACIÓN DEL DAÑO


EN EL AMPARO DIRECTO. De la interpretación integral
de los artículos 4, párrafo cuarto, 101, fracción III del
quinto párrafo y 110 de la Ley General de Víctimas, se
colige que el Poder Judicial de la Federación es
competente para reconocer la calidad de víctima para
efectos del ordenamiento mencionado, a la persona física
que obtuvo una sentencia favorable en el amparo directo.
Sin embargo, éste, en principio, no es la vía para
determinar en qué grado se cometió y cómo debe
repararse el daño causado, en supuestos distintos a exigir
de la responsable la reparación de la violación en términos
del artículo 77 de la Ley de Amparo; es decir, en el juicio
de amparo directo deben restablecerse las cosas al estado
que guardaban antes de la violación de los derechos, pero
no es la instancia para decidir el régimen de reparación
conforme a la Ley General de Víctimas, pues en aquél sólo
se revisa la constitucionalidad del acto reclamado emitido
por la autoridad responsable, y el Tribunal Colegiado de
Circuito no puede abrir una nueva instancia para juzgar a
la responsable por la violación de los derechos humanos
del quejoso. Por ello, con independencia del cumplimiento
al numeral 77 citado, deben dejarse a salvo los derechos
del quejoso para que reclame, como víctima, la reparación
integral del daño en la vía correspondiente.”

En la inteligencia de que si bien en el caso la


declaratoria de víctima permite maximizar la intensidad de
las prerrogativas y garantías para proteger sus derechos; lo
cierto es que, como ya se dijo, la reintegración en sus
derechos debe de atender a la instancia que se promueva,
las circunstancias del caso concreto y al tipo de
vulneraciones detectadas.

Al respecto, por lo que se refiere a la jurisdicción de


amparo en que se actúa, la materia de estudio, en este
asunto, es un aspecto jurídico que se traduce en que las
autoridades materialmente jurisdiccionales de la Secretaría
de Seguridad Pública del de la Ciudad de México, le
50
INCONFORMIDAD 18/2016

garanticen su derecho de defensa a *, a través de una


notificación de la resolución sancionatoria, que cumpla con
las formalidades de ley.

Por ello, no puede considerarse que los efectos de la


sentencia concesoria del amparo, lleven aparejada alguna
otra prerrogativa o garantía de derechos, lo que sí podría
existir en otro tipo de actos violatorios de derechos y a la
intensidad de la violación detectada.

De esa forma, es claro que en la etapa de ejecución


de sentencia no pueden trastocarse competencias
establecidas a favor de otras autoridades, respecto del
régimen de víctimas.

Igualmente, en el presente asunto queda en evidencia


que, no se requería de mayores garantías y efectos que los
establecidos con anterioridad, en términos del artículo 77 de
la Ley de Amparo; haciéndose hincapié en que, en otras
instancias, es factible analizar diversas medidas de
reparación, restitución, rehabilitación o satisfacción de
derechos.

De igual manera, cabe precisar que aun cuando las


autoridades se encuentran obligadas a acatar lo establecido
en el artículo primero constitucional, en específico, realizar
la interpretación más amplia de los derechos de los
gobernados y garantizar su acceso a una justicia completa,
también lo es que ello no implica, que en todos los casos
deba de acordarse procedente la promoción de cualquier
instancia intentada por los particulares o que siempre el
51
INCONFORMIDAD 18/2016

órgano jurisdiccional deba resolver el fondo del asunto en el


sentido propuesto por los accionantes, sin importar la
verificación de las reglas procesales y de competencia.

Lo anterior es así, porque dichas cuestiones, incluso,


son aspectos que atienden a la protección de derechos
fundamentales de seguridad jurídica, de acceso a la justicia
y de tutela judicial efectiva.

Por ello, todas las personas gozarán de los derechos


reconocidos tanto en el texto constitucional como en los
tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea
parte, así como de las garantías otorgadas para su
protección, en la inteligencia de que existen límites y
obligaciones correlativas a esos derechos, como lo son las
reglas fundamentales, así como los presupuestos
procesales y materiales.

Es aplicable al caso, por el criterio que refiere, la


jurisprudencia 1a./J. 10/2014 (10a.), sustentada por la
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
consultable en la página 487, libro 3, febrero de dos mil
catorce, tomo 1, Décima Época de la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación que al efecto se trascribe:

“PRINCIPIO PRO PERSONA Y RECURSO


EFECTIVO. EL GOBERNADO NO ESTÁ EXIMIDO DE
RESPETAR LOS REQUISITOS DE PROCEDENCIA
PREVISTOS EN LAS LEYES PARA INTERPONER UN
MEDIO DE DEFENSA. Si bien la reforma al artículo 1o.
de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, de 10 de junio de 2011, implicó la
modificación del sistema jurídico mexicano para
incorporar el denominado principio pro persona, el cual
consiste en brindar la protección más amplia al
52
INCONFORMIDAD 18/2016

gobernado, así como los tratados internacionales en


materia de derechos humanos, entre ellos el derecho a
un recurso efectivo, previsto en el artículo 25 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, ello no
significa que en cualquier caso el órgano jurisdiccional
deba resolver el fondo del asunto, sin que importe la
verificación de los requisitos de procedencia previstos en
las leyes nacionales para la interposición de cualquier
medio de defensa, ya que las formalidades procesales
son la vía que hace posible arribar a una adecuada
resolución, por lo que tales aspectos, por sí mismos, son
insuficientes para declarar procedente lo improcedente.”

De igual manera, cobra vigencia la tesis 2a.


LXXXI/2012 (10a.), de la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, visible en la página 1587,
libro XIV, noviembre de dos mil doce, tomo 2, Décima
Época del Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, que a continuación se cita:

“DERECHO DE ACCESO A LA IMPARTICIÓN DE


JUSTICIA. SU APLICACIÓN RESPECTO DE LOS
DEMÁS PRINCIPIOS QUE RIGEN LA FUNCIÓN
JURISDICCIONAL. Si bien los artículos 1o. y 17 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
así como el diverso 25 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, reconocen el derecho de
acceso a la impartición de justicia -acceso a una tutela
judicial efectiva-, lo cierto es que tal circunstancia no tiene
el alcance de soslayar los presupuestos procesales
necesarios para la procedencia de las vías
jurisdiccionales que los gobernados tengan a su alcance,
pues tal proceder equivaldría a que los Tribunales dejaran
de aplicar los demás principios constitucionales y legales
que rigen su función jurisdiccional, provocando con ello
un estado de incertidumbre en los destinatarios de esa
función, ya que se desconocería la forma de proceder de
tales órganos, además de que se trastocarían las
condiciones de igualdad procesal de los justiciables.”

De ese modo, se consideran ineficaces los


argumentos del quejoso, en el sentido de que al aplicarse el
principio pro homine y la maximización de sus derechos,
53
INCONFORMIDAD 18/2016

propiciaría que en la etapa de ejecución del juicio de


amparo número *****se exigiera la compensación por
cuestiones de reparación del daño moral y el pago de
gastos y costas judiciales.

Lo anterior es así, porque dicha cuestión por sí sola


no hace procedente trasladar esas cuestiones, inherentes a
las acciones de las víctimas, al juicio de amparo, al
encontrarnos frente a jurisdicciones diferenciadas por el
legislador.

En efecto, se reitera que las violaciones analizadas en


la ejecutoria de amparo, se referían al resguardo del
derecho de audiencia y un efectivo ejercicio de la defensa
del quejoso, situación que por su naturaleza jurídica, no
requería ordenar alguna otra medida diferente a las ya
realizadas por las autoridades, máxime si se considera que
la declaratoria de víctimas siempre dependerá de la
instancia que se haga valer (amparo indirecto en el caso) y
de las violaciones detectadas, y que existe un régimen
específico, distinto del amparo, para obtener todas las
reparaciones que se estimen pertinentes como son los
procedimientos regidos por la Ley General de Víctimas y
otras instancias reparadoras que, en protección de los
derechos humanos y respeto a los principios del sistema
jurídico, el legislador ha establecido a favor de toda
persona.

De esa manera, la reparación moral no es un aspecto


que pueda incluirse en la etapa de ejecución del juicio de
amparo de origen, ni las costas judiciales; ello, atendiendo
54
INCONFORMIDAD 18/2016

a que la relación procesal que subyace en el juicio de


amparo, no se refiere a una contienda entre particulares,
sino a una relación entre autoridades y gobernados, cuyo
objeto fundamental es restablecer el orden constitucional.

Habida cuenta de que en la Ley de Amparo no existe


pronunciamiento alguno plasmado por el legislador,
respecto de dichos temas, lo que impide que el operador de
la norma improvise el marco normativo que le de
competencia o rija su actuar al respecto; porque ello más
que referirse a una interpretación del sistema jurídico,
atentaría contra de la seguridad jurídica base del Estado de
Derecho.

Resulta aplicable al caso, la jurisprudencia 1a./J.


39/2002, sustentada por la Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, visible en la página 101,
tomo XVI, septiembre de dos mil dos, Novena Época del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, que al
efecto establece:

“COSTAS EN LA TRAMITACIÓN DE LOS


JUICIOS DE AMPARO. NO ES PROCEDENTE SU
PAGO AUN CUANDO LAS LEGISLACIONES
LOCALES LO CONTEMPLEN. Las costas constituyen
una institución procesal contemplada en los
procedimientos civiles del sistema jurídico mexicano, por
lo que su regulación no corresponde a una materia
reservada en exclusiva a la Federación, sino que se trata
de una materia genérica comprendida tanto en la ley
federal como en la local, pues la administración de justicia
se surte en ambas esferas, que solamente se distinguen
en atención al fuero en que radica la jurisdicción;
asimismo, tienen su origen en la tramitación de un
determinado juicio y, por ende, adquieren la naturaleza
propia de la jurisdicción o fuero de la ley procesal que rija
la actuación de las partes ante el órgano jurisdiccional
55
INCONFORMIDAD 18/2016

que la aplica, y no puede regir a otro fuero o materia. En


congruencia con lo anterior, y tomando en consideración
que lo relativo a la normatividad del juicio de amparo, es
un tema reservado al Congreso de la Unión, como órgano
legislativo federal, se concluye que también lo es, en todo
caso, lo que respecta a las costas en dicho juicio y, por
tanto, aun cuando en las legislaciones procesales locales
o en los aranceles se autorice su cobro, éste no es
procedente porque, por un lado, la Ley de Amparo no
contempla la condenación al pago de las mencionadas
costas y, por otro, porque el juicio de garantías no es una
contienda entre particulares que pudiera dar lugar a que
una parte indemnice a la otra sus erogaciones con motivo
de la tramitación de un juicio injustificado, por lo que no
puede sostenerse que el quejoso que no obtiene la
protección federal, deba pagar a su colitigante, que es la
propia autoridad, o al tercero perjudicado, gasto alguno,
ya que su aplicación es en toda la República, al regular el
referido juicio constitucional, que es el medio de defensa
por el cual los tribunales de la Federación ejercen la
función de ser garantes de la Constitución, al resolver
controversias suscitadas con motivo de la violación de las
garantías individuales contenidas en aquélla; por leyes o
actos de la autoridad federal que vulneren o restrinjan la
soberanía de los Estados y por actos o leyes de los
Estados que invadan la esfera de competencia de la
autoridad federal.”

Por su parte, el quejoso señala que deben evitarse


posibles responsabilidades del Estado a nivel internacional;
sin embargo, tal aspecto debe atender a las circunstancias
del caso y, de conformidad con el estudio emprendido, los
puntos reparadores propuestos en la inconformidad, no era
posible exigirlos en la etapa de ejecución de sentencia.

En esa tesitura, este Tribunal Colegiado estima que el


pronunciamiento emitido en el presente fallo, ha
considerado en todo momento el carácter de víctima y la
causa de pedir; empero, aun considerando la suplencia de
la queja, no es posible resolver de conformidad la
pretensión del justiciable.
56
INCONFORMIDAD 18/2016

Ahora bien, respecto a la solicitud realizada por el


quejoso, en el sentido de que, de ser el caso, se
reconduzca la acción del quejoso al medio de defensa que
corresponda, debe decirse que este órgano de control
constitucional, se encuentra impedido para actuar en ese
sentido, aun cuando ello pueda implicar iniciar una nueva
instancia; en razón de que tal actuar significaría suplantar la
voluntad del justiciable, excediendo sus atribuciones
legales, pugnando con el principio de instancia de parte.

Así, en el caso, sólo son los gobernados quienes


pueden decidir si instan la actividad jurisdiccional en
materia de víctimas, porque ello acarrea, como mínimo,
distintas obligaciones y cargas procesales, que de manera
arbitraria se impondrían al quejoso, cuando éste no expresó
su voluntad abiertamente.

Es aplicable al caso, la tesis 1a. CC/2015 (10a.), de la


Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
visible en la página 602, libro 19, junio de dos mil quince,
tomo I, Décima Época, Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, cuyo rubro estable lo siguiente:

“RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL


ESTADO. LA DECLARACIÓN DE INCOMPETENCIA
DEL JUEZ CIVIL PARA CONOCER DE LA
RECLAMACIÓN RELATIVA, SIN ENVIARLA A LA
AUTORIDAD COMPETENTE, NO VULNERA LOS
DERECHOS FUNDAMENTALES DE ACCESO A LA
JUSTICIA Y TUTELA JUDICIAL (LEY FEDERAL DE
RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO). La
única vía posible para ejercer el derecho a reclamar la
reparación de los daños causados por el Estado es la
administrativa; de ahí que el procedimiento que tiene que
desahogarse para hacer efectiva la pretensión relativa es
el previsto en la Ley Federal de Responsabilidad
57
INCONFORMIDAD 18/2016

Patrimonial del Estado. Por tanto, si se ejerce dicha


acción por la vía civil y el juzgador se inhibe de conocer
del asunto sin enviarlo a la autoridad competente, no se
vulneran los derechos fundamentales de acceso a la
justicia y tutela judicial, en virtud de que deja a salvo los
derechos del demandante, quien puede hacerlos valer
ante la autoridad competente, otorgándole la posibilidad
de encauzar su pretensión en la vía correcta, y
preparando su acción bajo los requerimientos que exige
la ley.”

En ese contexto, aun cuando el quejoso solicita la


aplicación de la jurisprudencia 1a./J. 119/2013 (10a.),
consultable en la página 759, libro 2, enero de dos mil
catorce, tomo II, Décima Época de la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, de rubro y texto:

“RECURSO DE INCONFORMIDAD. EL ÓRGANO


JURISDICCIONAL DE AMPARO QUE CONOZCA DEL
MISMO, DEBE SUPLIR LA DEFICIENCIA DE LA VÍA Y
DE LOS ARGUMENTOS HECHOS VALER POR EL
PROMOVENTE. Del artículo 213 de la Ley de Amparo,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el 2 de
abril de 2013, deriva que en el recurso de inconformidad,
el órgano jurisdiccional de amparo debe suplir la
deficiencia de la vía y de los argumentos hechos valer por
el promovente, con el fin de desentrañar la verdadera
intención de los recurrentes. Lo anterior es así, toda vez
que los juzgadores deben interpretar el sentido de las
promociones presentadas por los justiciables para
determinar con precisión su voluntad, para lo cual deben
considerar el escrito presentado en su integridad,
tomando en cuenta la norma que, en su caso, funde su
promoción, lo aducido en su escrito respecto de la vía
que intentan, así como lo esgrimido en los puntos
petitorios.”

Lo cierto es, que su contenido sólo permite atender a


las características de los medios de defensa relacionados
con el del juicio de amparo y actuar en consecuencia, pero
no implica aperturar instancias autónomas y diferentes,
como las pertenecientes al régimen de víctimas, materia en
la cual este Tribunal Colegiado no puede erigirse como
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INCONFORMIDAD 18/2016

especialista.

Incluso, en este aspecto, debe considerarse que en el


ocurso que nos ocupa, es claro que se hizo valer una
inconformidad, la cual fue procedente, pero lo que
realmente podría causarle perjuicio al quejoso, es que sus
argumentos resultaron ineficaces.

En consecuencia, las manifestaciones y pretensiones


del quejoso no permiten conocer, de manera cierta, una
instancia diversa, pues sólo pretende obtener lo solicitado.

Por tanto, evidenciado como quedó, que del análisis


realizado por este Tribunal Colegiado a la ejecutoria de
amparo, se advierte que fue apegada a derecho la
determinación de la Jueza Federal, al declarar cumplido el
fallo de garantías y, al resultar ineficaces jurídicamente
los agravios del quejoso, se impone declarar infundada la
inconformidad.

Por lo expuesto y fundado, se resuelve:

ÚNICO. Es INFUNDADO el recurso de inconformidad.

NOTIFÍQUESE; con testimonio de esta resolución,


devuélvase el expediente al Juzgado de origen, háganse
las anotaciones correspondientes en el libro de gobierno y,
en su oportunidad, archívese el toca.

Así lo resolvió el Decimoctavo Tribunal Colegiado en


Materia Administrativa del Primer Circuito, por unanimidad
de votos de los Magistrados, Juan Carlos Cruz Razo
(presidente), Armando Cruz Espinosa y María Amparo
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INCONFORMIDAD 18/2016

Hernández Chong Cuy, siendo ponente el primero de los


nombrados; con las salvedades en las consideraciones
manifestadas por la tercera de los nombrados, en el sentido
de que estima que con lo establecido hasta la foja treinta de
la presente sentencia, es suficiente para analizar la materia
del recurso de inconformidad, señalando que no era dable
estudiar si la situación del quejoso encuadraba o no en una
violación de derechos en relación con el carácter de víctima
a que se refiere la Ley General de Víctimas, puesto que la
materia del recurso sólo se refería a establecer si se acató
la ejecutoria de amparo.

Firman los magistrados, con la secretaria de tribunal


que autoriza y da fe. “RÚBRICAS”
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INCONFORMIDAD 18/2016
El licenciado(a) Anis Sabedra Alvarado MartÃ-nez, hago constar y certifico que
en términos de lo previsto en los artículos 8, 13, 14, 18 y demás conducentes en
lo relativo de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública
Gubernamental, en esta versión pública se suprime la información considerada
legalmente como reservada o confidencial que encuadra en el ordenamiento
mencionado. Conste.