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Santiago, 3 de julio de 2018

Señor
Alfonso Swett
Presidente de la Confederacion de la Producción y del Comercio
PRESENTE

Estimado Alfonso,

Te escribo muy sorprendido y molesto por declaraciones manifiestamente falaces y
sesgadas que expresaste en entrevista, publicada el 24 de Junio.

En dicha entrevista en La Tercera, diario cuyo director Juan Pablo Larrain Medina ha
llevado a cabo una campaña de defensa de Julio Ponce Lerou y de crítica implacable a mí
persona, hiciste dos afirmaciones, desde tu cargo gremial, que además de inverosímiles,
implican una crítica política infundada al gobierno anterior. Esto resulta grave
considerando que el rol de la Confederación y de los gremios que representa es buscar
puntos de encuentro entre los sectores público y privado, y no tomar partido coyuntural o
bando político.

En primer lugar, señalaste que Julio Ponce Lerou fue imprudente y que yo fui
irresponsable. Me sorprende que pese al historial de transgresiones que exhibe Julio
Ponce Lerou y el grave daño causado por él a la institucionalidad democrática de nuestro
país y a los accionistas minoritarios, además de las graves y reiteradas faltas al contrato
suscrito con CORFO por el Salar de Atacama, tu único adjetivo sea que él fue
"imprudente", olvidando toda la historia y contexto del proceso de conciliación con
CORFO. Esa benevolencia tuya con Julio Ponce Lerou -también sancionado por el
Departamento de Justicia de EE.UU.- se contrapone con la crítica a mi supuesta
irresponsabilidad, por afirmar que la conciliación arbitral se basó en el principio de buena
fe en la ejecución de los acuerdos, que Julio Ponce Lerou se mantendría fuera de la
dirección y administración de la Compañía, tal como lo habían acordado los propios
accionistas el 2015, con el fin de establecer un nuevo estándar de gobierno corporativo.

En este sentido, sorprende y molesta profundamente el sesgo de tu afirmación, la que
además resulta funcional a la sensación pública de impunidad respecto de trayectorias
como la de Julio Ponce Lerou, con el consiguiente impacto en el creciente clima de
desconfianzas que impera en el país, además de minimizar la relevancia de que los
accionistas con influencia decisiva en una compañía, respeten efectivamente los derechos
de los accionistas minoritarios, lo que es esencial para el desarrollo eficiente del mercado
de valores.

Y en una visión más amplia del asunto, me sorprende que no consideres como parte de tu
análisis que el gobierno de la Presidenta Bachelet tenía la obligación de resolver dentro
del Estado de Derecho el conflicto arbitral iniciado en el gobierno del Presidente Piñera el
2013, ya que de no hacerlo, Chile habría reducido fuertemente su producción de Litio (de
45% a menos de 15% a nivel mundial), ya que SQM tenía cuota hasta el 2022, pero
mantenía la concesión del Salar de Atacama hasta el 2030. Es más, resulta evidente que
el nuevo gobierno hubiese enfrentado una situación muy compleja para aumentar la cuota
de Litio hasta el término de la concesión en 2030, dejando a Chile en una situación muy
compleja respecto de otros países competidores.

Como presidente de la CPC, uno esperaría que en lugar de opiniones políticas arbitrarias
pudieras atenerte a la realidad de los hechos y los números. Así las cosas, el acuerdo
entre CORFO y SQM permitió: 1) Reactivar la inversión en el sector en más de US$ 1.000
millones, crear cientos de empleos en el Norte, desarrollar una industria de valor agregado
que aprovechará la energía solar, el litio, el cobre verde y a futuro el cobalto para integrar
al país en la cadena de electro movilidad, donde el país tiene ventajas; 2) Obtener más de
US$ 8.000 millones para el Estado, I&D, los gobiernos regionales y las comunidades; 3)
De ese monto, más de US$ 4.000 millones ingresarán directamente a la CORFO en el
período 2018-2030 y son recursos de libre disposición no comprometidos; 4) Desarrollar el
Instituto Solar Minero en Antofagasta, ratificado por el gobierno actual.

En la misma entrevista afirmaste que durante el gobierno de la Presidenta Bachelet, la
Corfo abandonó la innovación y el emprendimiento, respuesta que además de ser falaz,
aparece descontextualizada, porque la pregunta era sobre otro tema.

Durante el último gobierno de la Presidenta Bachelet, Chile logró: 1) Aparecer por primera
vez (a partir del 2016) en el Global Entreprenership INDEX (GEI) entre los 20 mejores del
mundo; 2) Alcanzar el sexto lugar mundial en el indicador de emprendimiento social de
Walter Thomson; 3) Democratizamos el emprendimiento, desarrollamos el ecosistema,
espacios de co-work en todo el país, más de 1.000 mentores; 4) Reestructuración de
programa de Start Up Chile bajo el liderazgo de Rocio Fonseca con resultados notables
que le permitieron obtener el año 2017 el galardón de la empresa más innovadora de
Latinoamérica por FAST COMPANY; 5) En innovación empresarial se multiplicó por 5 el
uso del crédito tributario, por primera vez en el Global Innovation Index (GII 2018), Chile
pasa de ser un innovador ineficiente a un innovador eficiente. Esto significa que los
resultados de innovación en relación a los insumos aumentan de modo que entramos a la
categoría de país eficiente.

El mejoramiento a los programas de innovación fue reconocido internacionalmente con la
incorporación de CORFO a la red Europea de Innovación Eureka, en que los únicos
países no europeos que son parte son Corea, Canadá, Israel y Sud Africa. Y en el ámbito
interno, la evaluación de gasto en innovación que realizó la DIPRES el año 2017, muestra
que los programas de innovación de CORFO son de los pocos programas evaluados en
todo el sector público que obtiene buen desempeño.

La Corfo trabajó con un enfoque de cuádruple hélice: con los empresarios, la academia, el
Estado y la sociedad civil, avanzando en agendas de innovación sistémicas que permitan
al país enfrentar las revoluciones tecnológicas disruptivas que, al mismo tiempo,
amenazan nuestra competitividad y abren oportunidades de transformación de alto
potencial.

Estos programas son ampliamente conocidos por todas las ramas de la CPC, gracias al
trabajo conjunto que realizamos con ellas. En estos programas colaboramos
estrechamente con tu predecesor en la CPC, compartiendo la necesidad de crear capital
social y, en particular, promover la innovación empresarial como motor del crecimiento de
la productividad y del ingreso per capital del país en el largo plazo. Este rol empresarial es
vital para recuperar la confianza de la ciudadanía en las empresas. Esa fue la premisa
que guió estos programas colaborativos en que además se logró acercar el mundo de la
investigación Universitaria y de Institutos Tecnológicos a los desafíos de innovación que
enfrenta hoy el mundo de la producción y los servicios.

A modo de ejemplo del trabajo conjunto con la CPC, sus ramas y otros gremios, te
recuerdo que: 1) A estos programas contribuyeron especialemente la Cámara Chilena de
la Construcción, ChileAlimentos, Asoex, Asimet, SOFOFA y ACTI especialmente en
capital humano digital, Fedetur, Consejo Minero y Sonami, entre otros; 2) Más de 800
empresarios y 300 investigadores se unieron para co-crear las hojas de rutas de
innovación y definir los bienes públicos que se requerían para innovar. Así surge el BIM,
con la potencialidad de transformar a la industria de la construcción chilena en líder
latinoamericana y de paso aumentar entre 20% y 30% la productividad en construcción
pública y privada; 3) Interoperabilidad en minería, lo que permitirá la innovación abierta en
podrán participar proveedores tecnológicos diversos y evitar que las empresas mineras
queden de rehén de unos pocos proveedores, la minería del futuro es autónoma y remota,
para ello el desarrollo de estándares de interoperabilidad es clave; 4) Programas de
sustitución de diesel por hidrógeno en minería, permitirán avanzar a cobre bajo en
emisiones para la electro movilidad mundial; 5) Y muchos programas más en acuicultura,
energía solar, estándares médicos de interoperabilidad, economía creativa, turismo y
sector forestal, entre muchas otras iniciativas en que se movilizaron más de US$ 600
millones a inversión en I&D e innovación con un aporte privado equivalente a 43% del
total, inédito en la colaboración público privada. Todo ello permite crear importante capital
social para colaborar en innovación en los sectores más importantes de la economía
chilena.

Espero que esta carta permita un análisis más serio y responsable de los temas
planteados, considerando la relevancia que tienen para Chile. Me permito compartir esta
carta con todos los presidentes de ramas de la CPC, con varios de los cuales
colaboramos estrecha y exitosamente en el periodo que estuve a cargo de la CORFO,
esperando que la colaboración publico privada siga contribuyendo a fortalecer el rol
innovador del empresariado en el desarrollo productivo del país.

Te saluda,
Eduardo Bitran

Ex Vice Presidente Ejecutivo de CORFO