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SANIDAD EN CRISTO

PREFACIO

Durante algunos años de experiencia en el ministerio de la sanidad, hemos orado por


centenares de miles de enfermos, en todo el mundo, y hemos visto toda clase de sanidades
milagrosas imaginables, incluyendo muertos resucitados y leprosos limpiados.

Por años he sentido la necesidad de publicar un pequeño libro contenido la esencia o crema
de las enseñanzas acerca de Sanidad Divina, bien claras en la Biblia, para que los enfermos
puedan obtener pronta comprensión y un claro entendimiento de las verdades escriturales
sobre las cuales tiene que basarse ka fe para obtener dicha sanidad.

Para suplir esta necesidad hemos condensado cuidadosamente, y bosquejado, los siete pasos
siguientes para recibir sanidad de Cristo.

Estos siete pasos cubren casi todas las verdades vitales necesarias para tener una fe firme
para sanidad. Especialmente están arreglados para que cada paso pueda tomarse con absoluta
confianza. Son los pasos que han traído fe y liberación a centenares de miles que sufren
alrededor del mundo.

Entre los que han buscado pero no recibido sanidad de Cristo, creo que el noventa y cinco
por ciento de esos fracasos se ha debido a una falta de conocimiento de las verdades tocante
a Sanidad Divina, tan claramente enseñadas en las Escrituras, sin las cuales el que sufre no
tiene en qué basar su fe para sanidad.

Literalmente, centenares de veces hemos probado que los que no han recibido sanidad cuando
oramos, han sido en muchas ocasiones sanados a través de su propia fe, cuando se han
sujetado ellos mismos a aquello que la Biblia claramente enseña.
Un hombre totalmente sordo llegó por oración. El lloraba mientras oraba yo por su sanidad.
Ninguna evidencia inmediata hubo como respuesta. El hombre dejó la plataforma muy
desanimado. Al presentarle una copia de nuestro libro de sanidad, el prometió leerlo
cuidadosamente. Dos días después regresó muy regocijado y oyendo perfectamente. Dijo que
mientras leía nuestro libro, conociendo las verdades bíblicas respecto a sanidad él recibió fe,
siendo sanado instantáneamente.

Tales ejemplos pueden repetirse centenares de veces, pero lo fundamental es que ello basta
para probar lo que hemos dicho.

Jesús dijo: “Conoceréis la Verdad, y la Verdad os libertará”. (Juan 8:32).

Pablo dijo: “La fe es por el oír; y el oír por la Palabra de Dios”. (Rom.10:17)

Oseas dijo: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó sabiduría”. (Oseas 4:6)

Hemos preparado pues, y condensado este libro, con el único fin de beneficiar a los que
sufren, y desean ser sanados por el poder de Dios, para glorificarle con sus vidas.

Si cada enfermo llega a conocer estos siete pasos, antes de orar él por su sanidad (o antes de
pedir a Dios por su salud), estoy seguro que recibirá la respuesta a su oración.
PARTE I

EL SANADOR

EL PRIMER PASO para recibir la sanidad de Cristo es SABER QUE LA EDAD DE LOS
MILAGROS NO HA PASADO, Y QUE LA SANIDAD FISICA ES PARTE DEL
MINISTERIO DE CRISTO HOY EN DIA.

En los días bíblicos los enfermos fueron sanados, los ciegos recibieron la visa, los sordos
oyeron, los cojos anduvieron, los leprosos fueron limpiados, y toda la gente enferma y
sufriendo fue SANADA por el poder divino de Dios. Estos milagros son para la Iglesia de
hoy día como lo fueron en tiempos pasados.

Hay cinco razones básicas sobre las cuales descansamos para saber esto:

1. DIOS es un Sanador (Ex.15:26), y El jamás ha cambiado: “Porque yo Jehová, no


me mudo” (Mal. 3:6).
2. JESUCRISTO sanó a los enfermos) Mat. 9:35; Mar. 6:55, 56; Hch. 10:38), y El
jamás ha cambiado: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Heb. 13:8)
3. Jesús mandó a Sus DISCIPULOS sanar a los enfermos (Mat. 10.1-7; Lc.1, 8 , 9), y
un discípulo verdadero de Cristo es el mismo hoy como en aquellos días: “Si vosotros
permanecieres en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos” (Jn. 8.31).

CONOCE SU NOMBRE

Cuando el pueblo de Israel atravesó el mar Rojo un tipo de la salvación del creyente el Señor
se reveló por uno de sus nombres Ex.15.26 les dijo que si oían su voz, e hicieren lo recto y
oyeren sus mandamientos y guardaren sus estatutos ninguna enfermedad que atacó a los
Egipcios vendrían sobre de ellos, porque el era Jehová su Sanador. Así que el nombre es una
manera por la cual conocemos a Dios, el nombre personal en la Escritura revela la habilidad,
poder, carácter o propósito entonces la fe nace cuando conocemos el nombre de Dios, Jehová
Rapha. La Biblia dice en ti confiaran los que conocen tu nombre, Sal.9.10 así que necesitas
confiar en el nombre de Jehová Rapha que significa “Yo soy tu Sanador” el cual te esta
mostrando su poder, habilidad y su misma naturaleza, él es un Sanador en él mismo está el
sanar.

Si tu preguntas quien es Dios? El por su nombre te diría que el es tu Sanador, cuando tu pasas
por alguna enfermedad y la duda viene si es la voluntad de Dios sanarte es cuando tu debes
confiar en este Nombre. Cuando tu le buscas tu recibirás sanidad como en el caso de la mujer
de flujo de sangre la cual estaba buscando tocar el borde del manto del Señor, cuando ella le
tocó el poder sanador salió de él. El Señor percibió que su poder sanador había salido de él y
preguntó quien me ha tocado, podemos al considerar esto, vemos que el Señor Jesús no sabía
quien le había tocado, tampoco dio una palabra como en el caso del leproso se sanó, pero
como en su misma naturaleza está el sanar, por lo tanto esta mujer al tocarlo fue libre.

Cuando los sacerdotes le preguntaron a Pedro con que autoridad o en que nombre el cojo fue
sanado, les respondió que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, por ese nombre el cojo
estaba sano y Dios estaba confirmando su nombre al sanarle. El les dijo que “en ningún otro
nombre hay salud”, porque no hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres en que
podamos ser salvo, la palabra salvación significa sanidad, salud, liberación, restauración,
hacer seguro, así que Dios nos ha dado su nombre para que seamos sanados. El Señor dio su
palabra de pacto en la gran comisión y les dijo que estas señales seguirían a los que creen, en
el nombre de Jesús sobre los enfermos pondrían las manos y sanarían Mr.16.18 Tú necesitas
creer en este nombre porque Dios lo confirma a todo aquel que cree, yo soy tu sanador.

Tus huesos serán restaurados, la virtud sanadora del nombre de Jesús esta sobre de ti y se
sanó porque al nombre de Jesús se doblará toda rodilla de los que están en el cielo y en la
tierra y debajo de ella y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor Fil.2.10,11 Porque
su nombre esta sobre de todo nombre y poder de enfermedad, circunstancia, aflicción, prueba
que estés pasando Ef.1.21. Si tu confías en este nombre tu verás el dominio que Dios te da al
pedir tu sanidad en el nombre de Jesús, el dijo hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre,
pedid en mi nombre y recibiréis, si algo pidiereis en el nombre de Jesús, os digo que yo rogaré
al Padre por vosotros, todo lo que pidiereis al Padre en el nombre de Jesús el os lo dará
Jn.16.23-26.
Tu puedes mandar en el nombre del Señor Jesús que las enfermedades se vayan de ti, cuando
los setenta los fueron enviados a sanar a los enfermos ellos regresaron con gozo diciendo aún
los demonios se nos sujetan en tu nombre Lc.10.17 Aún la Escritura registra de un hombre
que andaba echando los demonios Mr.9.38.